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ANTROPOLOGIA E HISTORIA

DE GUATEMALA
Anuario de la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural
Instituto de Antropología e Historia

1

Lic. Enrique Matheu Recinos
Ministro de Cultura y Deportes
Lic. Mario Ellington Lambe
Primer Viceministro de Cultura y Deportes
Lic. Héctor Menéndez
Segundo Viceministro de Cultura y Deportes
Lic. Salvador López Aguilar
Director General de Patrimonio Cultural y Natural

ANTROPOLOGIA E HISTORIA DE GUATEMALA
III Época No. 6, Año 2007
EDITORES
Patricia del Águila Flores
División Investigación en Arqueología
Hugo Fidel Sacor Quiché
Jefe del Departamento de Investigaciones
Antropológicas, Arqueológicas e Históricas.
Dirección General de Patrimonio Cultural y Natural
Instituto de Antropología e historia
12 Avenida 11-11 zona 1, Exconvento de Santo Domingo, Ciudad de Guatemala.
csocialpatrimoniomcd@gmail.com
Guatemala, América Central, 2007

Las opiniones expresadas en notas, informaciones, reseñas y trabajos publicados en
Antropología e Historia de Guatemala, son exclusivamente responsabilidad de sus respectivos
autores. Los originales que aparecen sin firma ni identificación de procedencia son de los
editores de la revista.

2

INDICE
ARQUEOLOGIA
1.

La Trinidad-Kaminaljuyu entre los años 200-550 d.C. Una Perspectiva
Cerámica.
Juan Luís Velásquez Muñoz ....................................................... 7

2.

Estudio del desarrollo de una tradición: Las Escalinatas Jeroglíficas
de la Región de Petexbatún y Usumacinta
Jorge Mario Ortiz de León ....................................................... 27

3.

Gumarcaj: Capital del Reino Quiche, Ciudad Postclásica en las Tierras
Altas de Guatemala
Patricia del Águila Flores ........................................................ 69

HISTOR.IA
4.

El Cacao: Producción y Comercio durante las épocas Prehispánica e
Hispánica en Guatemala
Hugo Fidel Sacor Q ................................................................... 97

ARQUITECTURA
5.

Propuesta de Restauración y Valorización: Edificio del Instituto
Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología INSIVUMEHSilvia Maribel Pinto Véliz ..................................................... 127

DOCUMENTOS
6.

Salvaguardia del Danza Drama Rabinal Achí
UNESCO – Ministerio de Cultura y Deportes .................... 143

7.

Monografía de Rabinal B aja Verapaz.
Liliana Maritza Murga Armas ............................................ 151

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4

CREDITOS
Juan Luís Velásquez Muñoz
Licenciado en Arqueología
Fue Encargado de la Ceramoteca del Departamento de Monumentos
Prehispánicos del IDAEH.
Jorge Mario Ortiz de León
Licenciado en Arqueología,
Subjefe del Departamento de Monumentos Prehispánicos,
Encargado de la Ceramoteca del Departamento de Monumentos Prehispánicos
del IDAEH.
Docente de la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de
Guatemala.
Patricia del Águila Flores
Licenciada en Arqueología
Fue Directora del Museo Nacional de Arqueología y Etnología
e Investigadora de la Coordinación Nacional de Museos
Miembro del Departamento de Investigaciones Antropológicas Arqueológicas
e Históricas
Hugo Fidel Sacor Q
Licenciado en Historia
Fue Jefe del Departamento de Registro de Bienes Culturales, del Subcentro
Regional de Artesanías, y Miembro del Consejo Nacional de Antigua
Guatemala,
Jefe del Departamento de Investigaciones Antropológicas e Históricas
Docente de la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de
Guatemala.
Silvia Maribel Pinto Véliz
Licenciada en Arquitectura
Jefe de Sección de Topografía y Dibujo d el Departamento de Monumentos
Prehispánicos del IDAEH.
Docente en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Mariano Gálvez.
Liliana Maritza Murga Armas
Licenciada en Psicología
Miembro del Personal de Investigación del Departamento de Investigaciones
Socioculturales de la Dirección General de Cultura y Artes
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ARQUEOLOGÍA

Cerámica complejo Esperanza, Kaminaljuyu.

LA OCUPACIÓN DE LA
TRINIDAD-KAMINALJUYU
Entre los años 200-550 d.C.
Una Perspectiva Cerámica
Juan Luís Velásquez Muñoz
7

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INTRODUCCIÓN
Kaminaljuyu fue el sitio más importante de las Tierras
Altas con más de 200 montículos dispuestos en plazas con
estructuras ceremoniales, y una secuencia de ocupación,
que abarca desde el inicio del Preclásico Medio (900 a.C.)
hasta el Clásico Terminal (800-1000 d.C.), con vestigios del
Postclásico (1000-1524 d.C.); y hoy está casi totalmente
desaparecido por el crecimiento de la ciudad de Guatemala.
El área donde se construiría el complejo deportivo La
Democracia, se localiza la antigua Finca La Trinidad,
aproximadamente 500 m al norte de la Acrópolis del sitio,
(actualmente Parque Kaminaljuyu). Es un área plana
rodeada de barrancas al norte y este, donde no se
observaban montículos ni plataformas prehispánicas, pero
si abundante cerámica en la superficie.
A mediados de 1989, el Ministerio de Cultura y
Deportes asignó al arqueólogo Luis Eduardo Cruz Rubio
(Q.E.P.D.) la dirección del Proyecto Arqueológico de
Salvamento “La Trinidad-Kaminaljuyu”, previo a la
realización del complejo deportivo La Democracia.
Durante la excavación se recuperó gran cantidad de
vasijas y otros materiales arqueológicos relacionados a
rasgos constructivos, de actividad doméstica y ritual, las
que se obtuvieron mediante excavaciones controladas y
rescates de emergencia; su estudio es de especial interés
por provenir de contextos cerrados o puros en la mayoría
de los casos.

9

Los objetivos de la presente investigación fueron
dirigidos a comprender mejor la historia de Kaminaljuyu,
mediante el análisis de las vasijas cerámicas, sus materiales
relacionados y contextos. Conjuntamente con la
arqueóloga Claudia Rivera, encargada del Laboratorio, se
revisó y fechó las vasijas y lotes de tiestos, y se apreció la
importancia del lugar y los materiales arqueológicos
recuperados. 141 vasijas de los complejos Aurora y
Esperanza (200-550 d.C.), es tema del presente informe,
que pretendió en un inicio tener una mejor visión del
inventario cerámico del Clásico Temprano, que es escasa
en las investigaciones del sitio en general, y que en La
Trinidad-Kaminaljuyu es relevante.

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1. LOS COMPLEJOS CERAMICOS
AURORA Y ESPERANZA DE KAMINALJUYU

El área La Trinidad - Kaminaljuyu, fue utilizada como lugar ritual para
ofrendas desde el Preclásico Tardío hasta el Clásico Tardío (200 a.C.-900 d.C.)
en un rango temporal de más de mil años; estuvo fuertemente relacionada a la
población del Grupo C-II-4 (Acrópolis-Palangana) durante la fase Esperanza
del Clásico Temprano (350-550 d.C.). La denominación de las unidades
cerámicas identificadas en la muestra, tomó como base la tipología y
nomenclatura propuesta por Wetherington (1978), quien utilizo criterios del
sistema Tipo-Variedad, se ha tomado en cuenta también la clasificación y
nomenclatura de Hatch (1997); e incluye adiciones y cambios efectuados durante la presente investigación. El fechamiento de los hallazgos se basó en la
presencia de modos y tipos diagnósticos para los complejos cerámicos de
Kaminaljuyu y las Tierras Altas de Guatemala (Wetherington 1978, Rands y
Smith 1965).
El estudio condujo a preguntarse: ¿Por qué hay un marcado cambio
cerámico entre Arenal (200 a.C.-200 d.C.) y Aurora (200-350 d.C.)?, ¿Que vajillas
y tipos comparten ambos complejos?, ¿Qué es la fase Santa Clara (Protoclásico)?, ¿Existe o no?, ¿Existe el Protoclásico en Kaminaljuyu?, ¿Cómo se
puede hablar de Protoclásico en Kaminaljuyu, cuando tal término ha sido
asentado en las Tierras Bajas dándole a sus características un origen de las
Tierras Altas?, ¿Cuál es el inventario cerámico de las fases Aurora y Esperanza
en La Trinidad-Kaminaljuyu?, ¿Existe una intrusión y dominación de
Teotihuacan en Kaminaljuyu durante la fase Esperanza?, ¿Qué manifiesta el
material de fase Esperanza en La Trinidad-Kaminaljuyu en relación con las
evidencias del mismo momento en la acrópolis del sitio y los montículos
funerarios A y B? y por último ¿Cuales modos cerámicos de dicha temporalidad
son compartidos en las tierras altas, tierras bajas y costa sur?
Tantas preguntas y sus respuestas son difíciles de contestar en este
documento y con las evidencias que se cuenta; sabiendo que cada una de ellas
es un tema de investigación específica; sin embargo se tratará de presentar
algunas ideas y planteamientos.
Previo a entrar a discutir el tema de las vasijas de la ocupación Aurora –
Esperanza en La Trinidad-Kaminaljuyu, es conveniente apreciar lo que ha
definido a ambos complejos cerámicos en Kaminaljuyu.
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Aurora (200-350 d.C.)
Su complejo cerámico fue definido por Berlin en 1952, e incrementado por
Wetherington (1978), comprende parte de los atributos modales del Preclásico
Terminal o Estadío Protoclásico 2 (Brady et all, 1998), tales como picheles
trípodes, cuencos con pestañas basales, con paredes con ángulo “Z” y moldura
basal, soportes mamiformes, cónicos y anulares, decoración Usulutan, pintura
sobre estuco e inicio de la policromía (Tipo Ixcan Río rojo-negro/naranja).
Las vasijas con engobes bien pulidos son raras, y en general decrece la
calidad del acabado de superficie. Las pastas son menos friables y burdas.
Continúan las clases Preclásicas de Arenal, Mirador Rojo, Baúl Pasta Café Rojiza
y Villalobos Rojo; surge la vajilla Amatitlán Pintado y aparecen Pantaleón Duro
y Cinamon.

Esperanza (350-550 d. C.)
Dicho complejo ha identificado al Clásico Temprano y “Medio” en
Kaminaljuyu, y se ha considerado un momento de contacto o influencia con el
centro de México, especialmente con el sitio Teotihuacan (Kidder, Jennings y
Shook 1946), apreciando vajillas, formas y modos en su inventario cerámico,
entre otros rasgos a nivel funerario, arquitectónico (talud tablero), líticos
(obsidiana verde) e iconográficos. Para su definición se tomó como base las
vasijas de las tumbas de los montículos A y B (F-IV-2), Wetherington (1978) lo
consideró un sub-complejo ritual o funerario de la parte inicial de la fase Amatle
ó Amatle I de la secuencia de Kaminaljuyu.
Los modos cerámicos diagnósticos son cuencos con pestaña basal, con
soporte anular y pedestal; incensarios en forma de reloj de arena con
aplicaciones modeladas y otros en forma de cuencos con espigas, sahumadores
con mango, así como vasijas efigies antropomorfas con tapadera, vasos con
soportes rectangulares y almenados, similares a ejemplos de las Tierras Bajas,
como las localizadas en Uaxactún, y que son pertenecientes al complejo Tzakol
2, y uso de la policromía (rojo-negro/naranja).
Las vajillas engobados presentan colores negro, café negro, café rojizo, rojo,
naranja, crema, marfil, y un distinto engobe delgado de color ante a crema y
naranja (carne); es distintiva la cerámica naranja delgado, con engobe de dicho
color; existe decoración bicromía (rojo/ante, rojo/naranja, rojo/café) y polícroma
(rojo y negro/naranja).

12

La cerámica sin engobe tiene generalmente pasta café rojiza y presenta
ocasionalmente baño blanco, y en el caso de incensarios pintura roja, blanca,
amarilla y azul.

LA TRINIDAD-KAMINALJUYU
ENTRE LOS AÑOS 200 Y 550 D.C.
Es oportuno dar un antecedente temporal de la secuencia Preclásica de La
Trinidad-Kaminaljuyu, para tener una mejor comprensión del asentamiento
ocurrido entre los años 200-550 d.C.
La Trinidad-Kaminaljuyu, es ocupada durante el poblamiento inicial de
Kaminaljuyu en el Preclásico Medio fase Las Charcas (900/750-600 a.C.),
comparte manifestaciones de los primeros pobladores del valle de Guatemala;
donde se asentaron en la periferia de la laguna Miraflores o de los Tiestos, y
donde llegarían a formar el gran sitio de Kaminaljuyu.
Los hallazgos sugieren la existencia de una pequeña villa o aldea agrícola
con artefactos líticos y cerámica, evidenciando el inicio de una sociedad
compleja, identificada mediante entierros de personas diferenciadas en
estatus, calidad de bienes, ofrendas y construcción de plataformas, asociadas
a algunas prácticas rituales bien establecidas.
Durante la fase Majadas (600-500 a.C.), se aprecia una sociedad estratificada,
con el hallazgo de un entierro de un personaje principal, acompañado de una
rica ofrenda.
En el Preclásico Medio-Tardío, fase Providencia (500-200 a.C.), se nota un
cambio en la función y uso del lugar. No se encontraron componentes
domésticos ni plataformas de casas; aunque es posible que estos existieran en
lugares no excavados.
La presencia de tiestos Providencia mezclados en las capas estratigráficas,
hace suponer que el lugar fue aprovechado como área de cultivo más que de
viviendas domésticas, como había sido anteriormente.
La conformación del Cacicazgo de Kaminaljuyu (Michels, 1976), se
desarrollan en tiempos Providencia, concentra la población del valle alrededor
de montículos en las inmediaciones de La Laguna Miraflores, y asentamientos
dispersos, de tiempos anteriores como el de la Trinidad-Kaminaljuyu, son
reubicados, disponiéndose áreas entonces disponibles para la producción
agrícola de una población en aumento.
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Durante la fase Verbena (200-100 a.C.) al inicio del Preclásico Tardío, la
situación no parece haber variado en La Trinidad-Kaminaljuyu; el cacicazgo
de Kaminaljuyu se consolidó y dio origen a una sociedad más compleja, quizá
conformándose en un Estado temprano, y es cuando Kaminaljuyu alcanza su
momento de mayor desarrollo y expansión intelectual y comercial, jugando
papel protagonista en las Tierras Altas en la Esfera Miraflores (Sharer y
Demarest, 1978).
La fase Arenal (100 a.C. - 200 d.C.) durante el Preclásico Tardío, marca un
nuevo giro en la historia cultural de La Trinidad-Kaminaljuyu. El aumento de
población y la prosperidad en Kaminaljuyu con el uso de tecnología hidráulica
en el manejo de canales asociados a la laguna de Los Tiestos para la práctica
agrícola intensiva (Hatch 1997), la industria de navajas de obsidiana, el comercio
a larga distancia, aumento y complejidad en el ceremonialismo y organización
política, dan lugar a la realización de numerosas ofrendas funerarias,
conteniendo abundantes vasijas y demás objetos relacionados con ellos.
Kaminaljuyu tuvo su mayor apogeo, y La Trinidad-Kaminaljuyu presenta
una fuerte construcción de plataformas domésticas y rituales; así como la
colocación de importantes ofrendas, tradición que continuará hasta el fin del
Período Clásico, abarcando un tiempo por más de mil años, alcanzando apogeo
en tiempos Esperanza durante el Clásico Temprano.

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2. LA CERAMICA DE LA TRINIDAD-KAMINALJUYU
ENTRE LOS AÑOS 200 Y 550 D.C.
Complejos Aurora y Esperanza.

Aurora
Durante la fase Aurora (200-350 d.C.) en la parte inicial del Clásico
Temprano, o fin del Preclásico Terminal (como se ha considerado en la presente
investigación), en el lugar continuó la colocación de ofrendas cerámicas; así lo
confirman los siete hallazgos tipo Arenal y los siete tipo Aurora.
Los hallazgos asignados a la cerámica Aurora representan el 17.94% del
total de hallazgos en La Trinidad Kaminaljuyu; los rasgos de actividad
doméstica, decrecen de 23.07% en tiempos Arenal a 7.69% en Aurora, y sus
componentes representan solamente el 14.28% de la fase; en contraste con la
ocurrencia de ofrendas propias de actividades rituales, la cual es el 24% de la
muestra total de La Trinidad-Kaminaljuyu, y es sorprendentemente el 85.71%
de la fase; lo que evidencia el aspecto ritual que ha alcanzado el lugar, antes
de tiempos Esperanza.
Los rasgos de carácter doméstico están asociados a muros de viviendas,
tiestos, obsidiana, artefactos líticos y desechos domésticos; a diferencia de las
ofrendas, la cuales fueron colocadas en cavidades o formaciones troncocónicas
entre capas de barro y arena natural o rellenos constructivos de plataformas.
Con las vasijas de las ofrendas, aparecieron fragmentos de figurillas
antropomorfas y zoomorfas, sonajas, malacates, aplicaciones zoomorfas,
fragmentos de sellos y silbatos, tiestos (algunos estucados y policromos),
cuentas y pulidores de piedra verde, fragmentos de cuarzo, fragmentos de
mano de moler, donas de basalto, obsidiana y fragmentos de cuencos de
esquisto de clorita.
Este inventario cerámico muestra cambios, por nuevas clases, y modos
cerámicos, y continúan otras clases establecidas del Preclásico, las cuales
incorporan modos característicos contemporáneos en el área Maya. Estos
modos incluyen pintura roja sobre engobe naranja, moldura basal, fuentes con
bordes ganchudos, cuencos con angulo “Z”, soportes mamiformes, motivos
curvilineos con decoración usulutan, vasos trípodes con soportes jorobados y
vertederas.
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La cantidad de clases cerámicas se incrementa, de diez que existen de
Arenal, de Aurora se han identificado por lo menos catorce; siete continúan de
la tradición preclásica local, tres son desarrollo de ellas y cuatro aparecen como
nuevas en el inventario cerámico de Kaminaljuyu, y tienen filiación con sitios
del Altiplano y Costa Sur.
La tradición Preclásica, cerámica de pasta roja con engobe blanco (Vajilla
Miraflores Pasta Roja), que existe desde el Preclásico Medio, continúa
encontrándose un cuenco profundo con soportes mamiformes.
La cerámica con engobe café negro (Vajilla Miraflores Café Negro), continúa
pero con un tipo sin decoración incisa; los incisos tan comunes en esta clase
durante el Preclásico Tardío ya no ocurren.
Wetherington (1978), ve esta clase continuar durante el Clásico, pero
decreciendo la decoración y la calidad de las piezas, así como a la cerámica de
engobe negro (Vajilla Miraflores Negro) varian de alto pulido a tonos opacos
durante el Clásico.
La cerámica con engobe rojo-naranja, (Vajilla Mirador Rojo), continúa
presentando cuencos y fuentes con bordes ganchudos y soportes cónicos y
mamiformes, con decoración Usulután.
En la cerámica utilitaria, los cuencos profundos hemisféricos con engobe
rojo (Vajilla Villalobos Rojo), continúa la Fase Arenal, solamente variando la
calidad del engobe, el cual ahora es opaco (Tipo Arenal Rojo, Variedad mate).
La Clase Baúl Pasta Café Rojiza, presenta cuencos de base plana y paredes
rectas con asas horizontales en el borde (tipos Esperanza Mud y Felicidad Baño
Blanco); y ahora aparece una forma especial de miniatura en el inventario
cerámico; generalmente se les ha llamado “candeleros”, son pequeños cuencos
de base plana con dos asas verticales, fueron manufacturados de manera
bastante burda y algunos ejemplos presentan baño blanco.
La clase Terra, sin engobe, de pasta café-rojiza, y a veces con baño de distintos
colores, ha sido generalmente asociada a incensarios que ya se inicia desde el
Preclásico Medio, y ahora presente en Aurora en Incensarios de tres picos.
La Vajilla Amatitlán Pintado aparece con su tipo Amatle Bícromo
(variedades Ante, Crema y Naranja) en cuencos hemisféricos con reborde basal
y con pestaña basal de soporte anular y con decoración de pintura roja; puede
ser considerada una clase de producción local desarrollado de la cerámica de
tradición naranja.
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La Vajilla Navarro, evolucionada de la Vajilla Izote, propia de Arenal (Hatch
1997), continúa su forma característica de cuencos hemisféricos profundos y
de silueta compuesta con pasta gruesa.
Un cántaro micáceo, asignado a la Vajilla Fuente Burdo, se puede relacionar
al norte de las Verapaces; donde la cerámica micácea fue abundantemente
producida.
Hay 4 nuevas clases cerámicas en el inventario de Kaminaljuyu; ellas son
de filiación foránea.
La Clase Pantaleón Duro, sin engobe o delgado engobe bien alisado, de
color naranja-crema-ante alisada, representada en cuencos hemisféricos de
base plana y de paredes delgadas, se considera originaria del Occidente,
posiblemente del área de Chimaltenango y Sacatepéquez; al igual que la
Vajilla Prisma, en la cual cántaros de pasta burda café y sin engobe tienen
decoración de pintura rosada (Hatch, 1997).
La Vajilla Llanto, de engobe café-naranja, se distingue por presentar picheles
trípodes con soportes jorobados, se considera propia de las Tierras Altas del
norte y occidente (Idem).
La cerámica de la Vajilla Rojo-Cinamon, con engobe duro de color caférojizo tiene huellas horizontales de pulimento en el cuerpo; los cuencos de
base plana con paredes rectas y curvo divergentes, también se considera propia
de las Tierras
Altas del norte y occidente de Guatemala; pero fue diagnóstica de la fase
Aurora, cuando fue registrada en el montículo D-III-13 (H. Berlin, 1952).
Un cuenco difícil de clasificar, ha sido asignado al Tipo Mostaza Rojo/Ante,
una clase elaborada en las Verapaces; y pertenece a una tradición Preclásica
Mesoamericana.
Es oportuno indicar que las ofrendas contabilizaron cuarenta y nueve
vasijas, de las cuales nueve (18%) fueron rotas o cortadas en el ritual;
contrastando con la abundancia de vasijas rotas en tiempos Arenal, donde ellas
alcanzaron 62% de la muestra del complejo. De siete ofrendas, dos no tuvieron
ninguna pieza rota; las que siempre fueron de producción local.

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Esperanza
La muestra de La Trinidad-Kaminaljuyu de la fase Esperanza es la que
presentó el mayor número de hallazgos por fase (10); alcanza el 25.64% del
total analizado, comprendiendo las ofrendas el 60% de los hallazgos de la fase
y el 24% del conjunto de ofrendas del lugar. La actividad doméstica está
representada por el 40% de los hallazgos de la fase y comprende notablemente
el 30.76% de La Trinidad-Kaminaljuyu.
Es durante el Complejo Esperanza (350-650 d.C.), cuando el lugar alcanza
su momento de mayor ocupación por la cantidad de ofrendas; época durante
el cual Kaminaljuyu construye su Acrópolis, la Palangana y los montículos
funerarios A y B, La Trinidad-Kaminaljuyu sin duda tiene fuertes nexos con la
élite dirigente asentada en el cercano Grupo C-II-4 (Acrópolis y Palangana).
La actividad doméstica de La Trinidad Kaminaljuyu, se evidencia por
presencia de restos de pisos de barro quemado, hoyos de poste y pequeños
canales de drenaje asociados a plataformas de viviendas; incluyendo en algunos
casos la actividad ceremonial o ritual.
Las ofrendas fueron colocadas en formaciones troncocónicas, tallada en la
arena naturalbajo plataformas de barro mixto y en cavidades hasta 3.20 m de
diámetro y de poca profundidad.
Los materiales asociados a las vasijas de las ofrendas incluyen fragmentos
de discos, silbatos, figurillas zoomorfas, orejeras, aplicaciones zoomorfas de
vasijas, fragmentos de incensario de forma “reloj de arena” con motivos aplicado
de mariposa y restos de pintura blanca, roja y amarilla, manos de moler
ovaladas y alargadas, fragmentos de pectorales de pizarra, anillos u orejeras,
cuentas esféricas y tubulares de piedra verde, navajas de obsidiana y una figura
antropomorfa de resina; es importante mencionar la presencia de un entierro
secundario con un cráneo, huesos largos y dos mandíbulas humanas como
parte de la ofrenda; y otras evidencias de inhumaciones humanas.
La mayoría de las vajillas presentes en Aurora que se originaron en el
Preclásico (Miraflores Pasta Blanca, Miraflores Negro, Miraflores Café-Negro,
Mirador Rojo y Canales Naranja) desaparecen del inventario cerámico de
Kaminaljuyu; al igual que otras (Vajillas Villalobos Rojo y la Vajilla Navarro)
surgidos en los complejos Arenal y Aurora.
Continúa en cambio la Vajilla Pantaleón Duro que inició en Aurora,
incorporando decoración incisa y la aplicación de un baño blanco.
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Son distintivas tres piezas globulares, de dos orificios en sus extremos, uno
arriba y otro abajo, uno relacionado a un soporte pedestal y el otro a un cuello
medio; en el cuerpo globular de las piezas hay tres orificios circulares, y el resto
del cuerpo está decorado con espigas; su función ha sido considerada como
incensarios (Hatch, 1998) o tambores (del Águila. P., Fichas de Registro IDAEH,
1992); en la presente investigación se han considerado lámparas; las cuales
pudieron estar sobre una superficie plana o bien colgadas, teniendo en su interior una vela o un quemador. Se aprecian también incensarios con mango y efigie.
La vajilla Llanto con vasijas de forma especial, tal el caso de picheles con
soporte pedestal y de forma calciforme con dos soportes cónicos truncados y
comales de la Vajilla Prisma están presentes.
La cerámica engobada café rojiza (Vajilla Rojo-Cinamon), desarrolla un grupo
engobado café con decoración de engobe rojo exterior e interior.
La cerámica fina de engobe negro es menos lustrosa que la de tiempos
anteriores, pero es similar al Tipo Polanco de la Costa Sur (Medrano, com. Per.)
aunque puede ser influencia de la Vajilla Miraflores Negro como lo ha sugerido
Wetherington (1978). En el inventario cerámico destacan vasos cilíndricos y
cuencos de paredes altas con soportes almenados y rectangulares, moldura y
pestaña basal y efigies zoomorfas y antropomorfas utilizando la técnica de
pastillaje y punzonado; a semejanza de los generalmente considerados de
filiación teotihuacana, en sitios como Tikal, Uaxactun y Río Azul en Tierras
Bajas Mayas; y a ejemplares similares tanto de Tierras Altas Mayas como de la
Costa Sur de Guatemala.
La Vajilla Amatitlán Pintado, en su tipo Amatle Bícromo y variedades
crema, ante y naranja, presenta cuencos y fuentes con pestañas basales y paredes
con ángulo “Z”, vasijas con personajes antropomorfos de dos piezas en posición
sedente, cuencos con base pedestal y con soporte anular.
Destacan también con esta época vasijas con decoración negativa, de base
crema y motivos en negro, son cuencos de paredes rectas; una clase de cerámica
identificada para el Clásico Temprano y denominado Tunap Negativo en Nebaj
(Becquelin, 2001) y principalmente Clásico Tardío en Zaculeu y Tierras Altas
en general (Woodbury y Trick, 1943; Rands y Smith, 1965); sin embargo es
importante mencionar el tipo Japón Resist de Tierras Bajas para el Clásico
Temprano, el cual es similar.
La Vajilla sin engobe Baúl Pasta Café Rojiza, además de sus tipos Mud y
Felicidad Baño blanco de tiempos Arenal y Aurora, presenta un incremento en
19

forma especial de candeleros, cuencos trípodes con soportes cónicos, moldura
basal y espigas en el cuerpo y un distintivo cuenco trípode con soportes que
muestra una figura zoomorfa aplicada y pintura de color blanco, amarillo y
negro; mostrando formas y decoraciones que tipifican como uso ceremonial,
de manera más distintiva que en Aurora y Arenal, cuando estas vasijas de la
misma vajilla cumplieron también función ceremonial.
La clase Terra, continúa desde el Preclásico Medio, se aprecia en incensarios
con aplicaciones polícromas y motivos iconográficos asociados a Teotihuacan,
tal el caso de mariposas y aros.
Surgen nuevas cerámicas caracterizadas por cuencos de vajillas Molina y
Carolina con engobes rojos opacos (Hatch, 1997); las cuales pueden ser
influenciadas de la Vajilla Villalobos Rojo.
Es importante mencionar que no existen vasijas polícromas enteras
(solamente cinco tiestos), ni de la clase Naranja Delgado, como se encontraron
en las tumbas de los montículos A y B, así como fuentes o cuencos con pestaña
basal; los cuales si se aprecian en el complejo Aurora, pero solamente con reborde
basal y pestaña sub labial o medial.
Importante es considerar que la ofrenda del rescate 36, de fase Esperanza,
aparecen vasijas de la fase Amatle, lo que sugiere un traslape temporal de
continuidad y evolución alfarera de Kaminaljuyu del Clásico Temprano al
Clásico Tardío, o bien una ofrenda en un lugar de tiempo anterior.

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3. COMENTARIOS Y APRECIACIONES GENERALES
Se considera que la población Arenal, con una alta densidad demográfica,
y la extinción de la laguna Miraflores y sus canales hidráulicos asociados a
campos agrícolas, sufrió un impacto en su modo de subsistencia; parece ser
que hubo un desplazamiento de su población hacia las Tierras Altas del Norte
y Occidente, porque aumenta la población en lugares como Sajcabaja y Canilla
en El Quiche, como lo menciona Arnauld (1986), para el 200 d.C.
aproximadamente.
La población kaminaleña continuó en el sitio y produjo manifestaciones
culturales en su cerámica y ritual de una forma sincrética con pobladores del
Altiplano y Costa Sur en tiempos Aurora; quizás siguieron arraigados a
Kaminaljuyu, debido al control de la obsidiana del Chayal.
La situación en Kaminaljuyu varía de un gran apogeo en tiempos Arenal,
a un momento de traslape o transición en Aurora, al período Clásico,
apreciándose en Aurora un descenso demográfico y de actividad constructiva
en el sitio, en un lapso de tiempo que se puede considerar Preclásico Terminal,
más que Clásico Temprano.
La fase Santa Clara, que fue nombrada con base a cerámica de un botellón
y asignada al “momento” Protoclásico, parece no existir, y es tema importante
de investigación; dicho concepto fue aplicado en Tierras Bajas en Holmul
(Valliant 19), donde se consideró que ciertos modos diagnósticos provenían
de Tierras Altas y específicamente de El Salvador; tal criterio no se puede aplicar
en Kaminaljuyu, en el cual tales características serían propias de una evolución
local y no intrusivas, como aprecia Arnauld (1986) en La Lagunita (El Quiche),
donde tal término lo considera producto del movimiento de gente e ideas de
Kaminaljuyu y Chalchuapa en el oeste de El Salvador.
Es importante notar que Arnauld ve en La Lagunita al complejo Protoclásico
Lilillá II como Aurora, con un fechamiento 100-300 d.C., y a Lilillá III equivalente
a Aurora y Vec de Chalchuapa con fecha 300-400 d.C.; es decir fin del Preclásico
Terminal e inicio del Clásico.
Cerámica en ofrendas de dicho momento, se aprecian en la operación 5014
en las inmediaciones del Grupo B-IV-2 (Schmith) en ofrendas y entierros, en
un entierro en el montículo A-V-9 (Velásquez 1993) y en plataformas rituales y
un cementerio preclásico en el Grupo A-IV-1 (Velásquez, 1993); donde los
pobladores de Kaminaljuyu ofrendaban en sus antiguos centros ceremoniales
21

y montículos. Tales rasgos comprenden el final de Arenal y toda Aurora, un
lapso de tiempo entre 100 y 350 d.C., donde dicho lapso de tiempo se considera
el final del Preclásico.
En Aurora (200-350 d.C.) ocurre un cambio cerámico (como ya se ha
mencionado), manifestado en la introducción de nuevas clases cerámicas (del
Altiplano y Costa Sur), la calidad y tecnología de las vasijas, y en el patrón de
ofrendas; se aprecia un desarrollo local a nivel cerámico de Arenal, es claro que
el complejo incluye modos que ocurren en Tierras Altas y Bajas en dicha época.
Es posible que la introducción de nuevas clases cerámicas, en unión con
nuevas castas, haya iniciado un cambio en la práctica ritual durante Aurora.
Su asignación temporal comprende el fin de la Esfera Miraflores, el complejo
Lilillá de La Lagunita y el inicio de la denominada influencia “Teotihuacana”
o contacto con el Centro de México en el área Maya, componente que es
distintivo en el siguiente Complejo llamado Esperanza.
Es posible considerar que con la extinción de la Laguna Miraflores en
Arenal, en tiempos Aurora o inicio de Esperanza, se haya construido el
montículo de La Culebra; el cual sobre plataformas preclásicas, condujo agua
mediante un acueducto de 5 Km. de Pinula a cerca de los montículos A y B al
sureste de Kaminaljuyu, compensando con tal obra la falta de agua en la meseta
central del valle de Guatemala y resurgiendo Kaminaljuyu.
En la mayoría de sitios del área Maya, se identifica y fecha el Clásico
Temprano con base en rasgos de carácter o estilo teotihuacano, y donde no
están, se considera un vacío temporal; tal criterio debe ser replanteado y
revisado, ya que es posible que solo en contextos ceremoniales o élites existan
tales rasgos, y que no se ha apreciado tal caso, olvidándose de una población
con una cultura preclásica que continúa más allá de lo establecido generalmente,
y que cuando no presenta rasgos de carácter teotihuacano, simplemente se
debe ver desarrollo hacia el tiempo del Clásico Tardío, como se ha apreciado
en el sureste de Petén (Laporte).
Durante la fase Esperanza (350-550 d.C.) es importante mencionar que la
tradición alfarera local continúa hasta Aurora en las Vajillas Amatitlán Pintado,
Baúl Pasta Café Rojiza, Pantaleón Duro y Terra, las cuales persisten y
evolucionan en el Complejo Amatle del Clásico Tardío. Su fechamiento se ha
considerado tomando como base las inscripciones y modos cerámicos del inicio
de la evidente relación con el Centro de México apreciadas en el centro de
Petén en sitios como Tikal, Uaxactún y Río Azul, y el final de tal evento
manifestado en inscripciones y muestras de carbono 14.
22

Las muestras de La Trinidad-Kaminaljuyú, plantea que la fase Esperanza
surge después de la fase Aurora y que no es contemporánea con la fase Amatle
I como lo sugiere Wetherington (1978); así mismo los componentes cerámicos
que tradicionalmente han definido Esperanza, son solo de carácter funerario,
pero que La Trinidad-Kaminaljuyu muestra un inventario cerámico Esperanza
más completo; el cual lo enriquece con información de excavaciones en el Grupo
A-IV1 y el área de San Jorge (Velásquez 1993, Hatch).
A diferencia de un asentamiento alrededor de la laguna de los Tiestos ó
Miraflores, donde se conformó el cacicazgo de Kaminaljuyu durante el
Preclásico Tardío, el asentamiento Esperanza es más centralizado, y se nota en
el Grupo C-II-4 (Acrópolis) y los montículos funerarios A y B; su patrón de
asentamiento así lo refleja.
Las rutas de intercambio entre Kaminaljuyu con el Centro de México, las
Tierras Altas y Costa Sureste de Guatemala, así como hacia el este con sitios
como Guaytan y Copán, han de haber permitido a lo largo del tiempo, no solo
intercambiar bienes e ideas, sino también intereses políticos y rituales,
produciendo nexos matrimoniales y quizá espacios territoriales utilizados por
personajes de tales direcciones. Modos y tecnologías se fusionaron y
caracterizaron el momento, el cual no debe verse como de dominación o
intrusión, sino de integración, desarrollo e intercambio.
La evidencia sugiere que el status social y ofrendas de la TrinidadKaminaljuyu fue menor al de los residentes del Grupo C-II-4; sus pobladores
usaban las mismas formas especiales de vasijas de moda con influencia
teotihuacana, pero manufacturada en Kaminaljuyu y no importadas del Centro
de México.
De los diez hallazgos Esperanza, seis se pueden considerar ofrendas, y los
otros cuatro de carácter doméstico. Además se aprecia que la práctica de romper
vasijas, originada durante el Preclásico ha dejado de existir, y cuando se
ofrendan vasijas fragmentadas, ellas son incensarios o sahumadores; y se
ofrenda gran cantidad de “candeleros”; los que aparecen en menor frecuencia
en Aurora.
Es importante notar, que de las 95 piezas cerámicas que conforman la
muestra del Complejo Esperanza, solo seis están fragmentadas, siendo dos de
ellas un incensario y un mango de sahumador, las otras cuatro piezas son
cuencos; tres del distintivo tipo Felicidad baño blanco, el que ha sido utilizado
en rituales como brasero y el otro es un cuenco de la Vajilla Amatitlán Pintado.
23

En La Trinidad-Kaminaljuyu durante Esperanza, las vasijas muestran
relaciones a nivel tipológico y modal con la Costa Sur y el Altiplano
noroccidental; no se puede aseverar la presencia de una población foránea que
controle el lugar, pero sí se aprecia un cambio en la práctica ritual, evidenciada
en grandes ofrendas y decrecimiento en la práctica de romper vasijas; se nota
una mayor ocupación domestica del lugar.
Se nota una época de intenso intercambio cultural, el cual incluye bienes
de Tierras Altas (cerámica, pirita, jade, etc.), Costa Sur (cerámica) y Tierras
Bajas (pedernal), caso similar a lo que ha sido postulado anteriormente por
Kidder, Jennings y Shook (1946).
Los intereses políticos de sociedades altamente desarrolladas debieron
buscar el expansionismo y dominación de los recursos entre diferentes
ecosistemas; sin embargo dada la formación socio-económica y jerárquica de
las sociedades mesoamericanas, donde la tenencia de los recursos naturales
y la tierra no tenía un carácter privado, y el poder era heredado por la elites
gobernantes y mediante nexos matrimoniales con personas elites entre
ciudades; por lo que, no parece haber existido un dominio total o
desplazamiento de una sociedad sobre otra, sino la integración, fusión y
sincretismo como parte del proceso.
El fin de Esperanza se aprecia con el surgimiento del complejo Amatle del
Clásico Tardío (550-900 d.C.), cuando un nuevo tipo de asentamiento y orden
sociopolítico al tiempo del colapso de Teotihuacan surgirá, acompañado de
cambios en el inventario cerámico, estando ausentes los modos diagnósticos
de Esperanza, pero evolucionando las vajillas existentes.
La Trinidad-Kaminaljuyu, y el grupo C-II-4, al igual que todo el valle de
Guatemala, y sitios periféricos como El Frutal, Solano (Michels y Sanders, 1978)
y Cotió (Velásquez, 2003), presenta cerámica Amatle, sobre cerámica Esperanza,
variando la técnica constructiva de plataformas y edificaciones; destaca la
remodelación de la Acrópolis, la creación de patios para juego de pelota del
tipo Palangana, la reutilización de estructuras o montículos y de monumentos
escultóricos anteriores a tiempos Aurora durante el Preclásico.

*1.

24

Los porcentajes muestran la relación entre ofrendas y rasgos (hallazgos) de una misma fase,
y la correspondencia de los hallazgos de una fase específica y el total de la muestra de la
misma categoría (ofenda y rasgo) en la totalidad de las fases y complejos cerámicos o muestra
total.

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26

Estudio del desarrollo de una tradición:

LAS ESCALINATAS
JEROGLÍFICAS
de la Región de Petexbatun y Usumacinta
Jorge Mario Ortiz de León

27

28

INTRODUCCIÓN
Durante los primeros días de octubre del 2001 por
parte del Departamento de Monumentos Prehispánicos y
Coloniales, asignó dirigir una serie de excavaciones de
rescate arqueológico de la recién descubierta sección Central de la Escalinata Jeroglífica 2, de la estructura L5-49
del sitio arqueológico Dos Pilas; mientras completaba los
sondeos correspondientes para confirmar las condiciones
y extensión del hallazgo, fue enorme sorpresa ver dos
escalones con inscripciones en la parte superior de la
Sección Este, y al tomar en cuenta la simetría empleada
para la erección de monumentos, quedó abierta la posible
existencia de otros dos escalones en la Sección Oeste, que
finalmente fueron excavados a principios de enero del
2003.
Este hallazgo conllevó la formulación de las siguientes
preguntas: ¿Qué motivo impulsó a los gobernantes mayas
del Clásico Tardío a conmemorar eventos con inscripciones
jeroglíficas en escalinatas?, ¿Tendrían alguna importancia
para los linajes gobernantes, presentar una cantidad tan
limitada de escalinatas talladas, con relación a otros
monumentos como estelas, altares y dinteles?, ¿Las
escalinatas reflejan algún tipo de conexión especial entre
los linajes gobernantes de los sitios donde ocurren?
Tanto las anteriores preguntas como otras no
enunciadas en este apartado generó el presente estudio,
con el que se busca efectuar un aporte a la investigación
arqueológica, tomando en consideración el hecho que los
trabajos disponibles sobre escalinatas jeroglíficas se
encuentran circunscritos solo al sitio mencionado. Por lo
29

tanto, este esfuerzo analiza la situación político-histórica
de los siglos VII y VIII principalmente con carácter regional, época caracterizada por una dinámica regional
sumamente fuerte e intensamente convulsionada a causa
de la serie de conflictos bélicos producidos entre las
entidades políticas existentes en la región del Petexbatun
y el Usumacinta y enfocado desde las escalinatas
jeroglíficas como monumentos especiales, debido a la
frecuencia en que están presentes en el área Maya..
Un aspecto de suma importancia, en cuanto a las
escalinatas jeroglíficas su aparición en la región del
Petexbatun-Usumacinta se produce únicamente durante
el Clásico Tardío, por lo que el trabajo está delimitado a
esta época y región. Con base a lo anterior, se propone
que las escalinatas jeroglíficas constituyen una tradición
ya plenamente definida hacia el Clásico Tardío, sirviendo
como medio de registro histórico de eventos considerados
relevantes para los gobernantes que las dedicaron y
estableciéndose como un sello distintivo de determinados
linajes gobernantes, quienes las erigieron por razones
ideológicas y políticas. Por lo tanto, se pretende determinar
si las escalinatas jeroglíficas son una tradición originada
en una época anterior al período Clásico Tardío,
verificando si constituyen un sello personal de
determinados linajes gobernantes de las Tierras Bajas
Mayas, además establecer qué tipo de relaciones políticas
son reflejadas a través de las escalinatas jeroglíficas.
Para este estudio se efectuó una recopilación de
información disponible sobre distintas escalinatas
jeroglíficas localizadas en la región PetexbatunUsumacinta, y reportadas hasta el año 2004. Por aparte, se
ha buscado establecer un patrón de disposición de las
escalinatas con relación a los sitios en los cuales se
encuentran y su temporalidad.
La región que comprende este estudio se localiza al
sur del Departamento de Petén, en jurisdicción de los
actuales municipios de Sayaxché, Poptún, La Libertad, así
como Chisec, al norte del Departamento de Alta Verapaz,
30

además de la frontera del estado mexicano de Chiapas,
entre los paralelos 16º54” y 16º00” y los longitudinales
89º50” y 91º00”. (Fig. 1 y 2).
Existe en la región una considerable cantidad de ríos
de diverso caudal, atravesando el territorio para ir a
desembocar al golfo de México o al mar Caribe. Según
Francis Gall (Ibíd.), la extensión de la región trae consigo
una diversidad de climas, que pueden ser divididos en
zonas baja, media y alta, es predominantemente cálido
húmedo sin una estación seca bien definida, la temperatura
máxima un promedio de 39.72º C y una mínima de 11º C,
promediando en el año unos 25.32º C. La humedad relativa
anual alcanza el 78%, siendo un área muy húmeda en la
que llueve aproximadamente 180 días al año, teniendo
1800 mm de precipitación pluvial anual (CONAP, 1999:5).

31

32

1. PRESENTACIÓN DE
LAS ESCALINATAS JEROGLÍFICAS
Definición
Para efectos del presente trabajo, se entiende el concepto Escalinata
Jeroglífica como elemento arquitectónico compuesto de uno o más escalones,
sirve para unir dos o más pisos de una estructura, conteniendo representaciones
iconográficas y epigráficas talladas en bajorrelieve con connotaciones
cronológicas e históricas (Edgar Ortega, comunicación personal, 2004). Cada
peldaño o escalón presenta una superficie horizontal denominada huella y un
frente vertical denominado contrahuella (Enciclopedia Británica, 1998:203).

Metodología
Para cumplir con los objetivos trazados para el presente estudio, ha sido
necesario realizar una clasificación de las escalinatas jeroglíficas de la región
con base a características de tipo geográfico, físico, contextual y epigráfico. De
esta forma, para las distintas categorías de análisis se han empleado los
siguientes criterios:
1.

Sitio: Se presenta el nombre del sitio en el cual se localiza la escalinata.

2.

Número de escalinata: Consiste en una identificación relacionada
directamente con el sitio de origen.

3.

Cantidad de escalones: Se especifica la cantidad de escalones que
presenta el monumento.

4.

Disposición: Especifica la forma en que se encuentran organizados los
distintos bloques glíficos, con base en los siguientes criterios:
A. Continua. Ocurre cuando los bloques glíficos están dispuestos en
una sola hilera que corre a lo largo del escalón.
B. Seccionada. Ocurre cuando los bloques están dispuestos en forma de
segmentos o secciones en el mismo escalón o conjunto de escalones.

5.

Estructura: Se refiere a la identificación de la estructura en donde se
localiza la escalinata.

6.

Tipo de estructura: Se refiere a la identificación de la estructura en la
cual se localiza la escalinata correspondiente. En este caso, se ha optado
por emplear el sistema tipológico propuesto por Tourtellot (1983, citado
por Houston, 1993:37), el cual, empleando una nomenclatura de corte
alfabético se presenta como sigue:
33

A. Estructuras parciales. Presentan una o varias orillas y una o varias
esquinas que no conforman una figura cerrada.
B. Estructuras adjuntas. Una estructura de baja altura, subordinada y
adosada a otra estructura, probablemente con un recubrimiento
distinto.
C. Estructuras pequeñas cuadradas. Estructuras de baja altura, de forma
cuadrada, menor a 3 m por lado.
D. Estructuras medianas cuadradas. Con forma cuadrada, son mayores
a 3 m de largo por lado, pero no mayores de 3 m de altura.
E. Estructuras rectangulares. Plataformas bajas y rectangulares con un
único nivel de piso.
F.

Estructuras de dos cuerpos. Presentan dos niveles de piso en su parte
superior.

G. Estructuras de dos cuerpos con el cuerpo superior en forma de C.
Presentan dos niveles de piso en su parte superior. El piso superior (trasero) presenta dos alas proyectándose sobre el muro (en
forma de C) a través del piso inferior.
H. Estructuras interrumpidas de dos cuerpos. Presentan dos niveles de piso
en su parte superior, y éste no atraviesa la estructura en todo su ancho.
I.

Estructuras de dos cuerpos con el cuerpo superior en forma de L.
Presentan dos niveles de piso en su parte superior, y el piso superior se prolonga a lo largo de la parte trasera y un costado.

J.

Estructuras de tres cuerpos. Presentan tres niveles de piso
prolongándose de costado a costado en su parte superior, siendo
escalonadas desde la parte frontal hacia la parte trasera.

K. Estructuras de tres cuerpos con el cuerpo superior en forma de C.
Presentan tres niveles de piso en su parte superior, siendo
escalonadas desde su parte superior hacia la parte trasera. La mayor
parte del nivel superior presenta alas proyectadas hacia delante, a
través del nivel del piso medio.
L. Plataformas de soporte. Comprenden estructuras que abarcan
grandes superficies y presentan extremos anchos.
M. Estructuras cuadradas grandes. Estructuras de forma piramidal que
abarcan grandes superficies, presentando extremos pequeños.
7.

34

Unidad de asentamiento: Se refiere a la disposición de la estructura
con relación a otras asociadas, según el esquema propuesto por
Tourtellot (1988:39), mismo que se presenta a continuación:

I. Estructura aislada
II. Dos estructuras perpendiculares orientadas a cualquiera de los costados,
formando una “L”
III. Tres estructuras dispuestas en forma de una “C”
IV. Cuatro estructuras conformando una plaza cerrada
8.

Fecha de dedicatoria: Presenta la fecha en la cual fue dedicada la
escalinata, que será por lo general la última indicada en la inscripción.
Además será la referencia básica para poder establecer las relaciones.

9.

Correlación: Se presenta la correlación GMT al calendario gregoriano.

10. Bloques Glíficos: Se indica la cantidad de bloques que presenta el
monumento.
11. Distribución en filas: Referente a la forma en la cual están distribuidos
los bloques glíficos a través de filas horizontales.
12. Cantidad de escenas: Indica la cantidad de representaciones gráficas
plasmadas en la escalinata.
13. Tipo de escenas: Especifica el tipo de representaciones gráficas
plasmadas en la escalinata, según los criterios siguientes:
1. Juego de Pelota
2. Captura
14. Cantidad de fechas: Se refiere al número total de fechas comprendidas
en la escalinata.
15. Tipo de eventos: Se indica a qué tipo corresponden los sucesos
presentados en la escalinata, según la nomenclatura siguiente:
1. Juego de Pelota
2. Relación de parentesco
3. Nacimiento
4. Muestra del cetro
5. Captura
6. Guerra
7. Imposición
8. Entronización
9. Alianza
10. Tributo
16. Orientación: Se especifica el punto cardinal hacia el cual apunta la
escalinata.
17. Asociación con paneles: Especifica la forma en que se encuentran
dispuestos los paneles que flanquean la escalinata, cuando los hay.
35

Éstos pueden ser:
1. Sin paneles asociados
2. 1 lateral izquierdo y 2 laterales derechos
3. 1 lateral izquierdo y 1 lateral derecho
18. Paneles asociados: Se identifican a los paneles que se encuentran
asociados a las escalinatas, cuando hay.
19. Referencias: Se presentan las fuentes bibliográficas que han provisto
los datos para cada caso.
20. Personaje aludido: Especifica el nombre del personaje o personajes
principales mencionados en la inscripción de la escalinata, cuando hay.
21. Contexto histórico: Se presenta una síntesis de los principales eventos
mencionados en la escalinata.
22. Ilustraciones: Se indica el número de figura al cual corresponde la
estructura y la escalinata presentada en el apartado.
23. Observaciones: Se indican aspectos relacionados con el estado de
conservación de cada monumento y otros que se consideren pertinentes.

a. Escalinata de Cancuén (CAN-1)
1.

Cantidad de escalones: 4

2.

Disposición: Seccionada

3.

Estructura: L7-8

4.

Tipo de estructura: Rectangular

5.

Unidad de asentamiento: Estructura Aislada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.16.6.9.18 a (circa) 9.18.9.0.0

7.

Correlación: 757 a (circa) 800 d. C.

8.

Bloques glíficos: 66

9.

Distribución en filas: 1

10. Cantidad de escenas: No presenta
11. Tipo de escenas: No presenta
12. Cantidad de fechas: 7
13. Tipo de eventos: Entronización
14. Orientación: S
15. Asociación con paneles: 4
16. Paneles asociados: Panel de la escalinata (?)
36

17. Referencias: Fahsen y Demarest, 2002; Fahsen, comunicación personal,
2004
18. Personaje aludido: Taj Chan Ahk
19. Contexto histórico: Nacimiento de Taj Chan Ahk en 747 y ascenso al
trono en 757, visita de K’awiil Chan K’inich a Taj Chan Ahk o viceversa
para entronización, independencia de Taj Chan Ahk de su familia y
expansión para control comercial.
20. Ilustraciones: Figs. 14 y 25
21. Observaciones: Presenta un alto grado de deterioro debido a la erosión
de un buen porcentaje de sus inscripciones, así como depredación, lo
que ha traído como consecuencia que actualmente se conocen sólo doce
o trece bloques glíficos. Según Federico Fahsen (comunicación personal, 2004), la fecha inicial de la escalinata es 9.14.14.6.0 5 Ajaw 3
Cumku (726 d. C.). No obstante, la fecha de dedicatoria es tentativa,
debido a lo cual se tomó como fecha de referencia el rango de años de
la duración del gobierno de Taj Chan Ahk.

b. Escalinata de Ceibal (CBL-1)
1.

Cantidad de escalones: 3

2.

Disposición: Seccionada

3.

Estructura: A-14

4.

Tipo de estructura: Estructura de tres cuerpos con el cuerpo superior
en forma de C

5.

Unidad de asentamiento: Cuatro estructuras conformando una plaza
cerrada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.16.0.0.0

7.

Correlación: 751 d. C.

8.

Bloques glíficos: >98

9.

Distribución en filas: 2

10. Cantidad de escenas: No presenta
11. Tipo de escenas: No presenta
12. Cantidad de fechas: 8
13. Tipo de eventos: Juego de pelota y Captura
14. Orientación: O
15. Asociación con paneles: No tiene
37

16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Sharer, 1998; Freidel, Schele y Parker, 1999; Houston, 1993
18. Personaje aludido: K’awiil Chan K’inich (Gobernante 4 de Dos Pilas)
19. Contexto histórico: Consagrada por K’awiil Chan K’inich (Gobernante
4 de Dos Pilas), para conmemorar su dominio sobre Ceibal, luego de
la captura de su señor local, Yich’ak Balam.
20. Ilustraciones: Figs. 15 y 26
21. Observaciones: Escalinata de victoria erigida en la ciudad del perdedor
en un orden ilegible. Su desarreglo podría deberse a una forma de
neutralizar al antiguo vencedor (Schele y Freidel, 1999:266).

c. Escalinata 1 de Dos Pilas (DP-1)
1.

Cantidad de escalones: 3

2.

Disposición: Continua

3.

Estructura: L4-35

4.

Tipo de estructura: Estructura de tres cuerpos

5.

Unidad de asentamiento: Cuatro estructuras conformando una plaza
cerrada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.14.13.0.0 6 Ajaw 8 Ceh

7.

Correlación: 725 d. C.

8.

Bloques glíficos: 182

9.

Distribución en filas: 3

10. Cantidad de escenas: 3
11. Tipo de escenas: Juego de pelota
12. Cantidad de fechas: 9
13. Tipo de eventos: Juego de pelota, Relación de parentesco, Nacimiento,
Muestra del cetro, Captura.
14. Orientación: E
15. Asociación con paneles: 1 lateral izquierdo y 2 laterales derechos
16. Paneles asociados: 1, 2, 3.
17. Referencias: Houston, 1987, 1993
18. Personaje aludido: K’awiil Chan K’inich (Gobernante 4 de Dos Pilas)
19. Contexto histórico: Nacimiento de K’awiil Chan K’inich (Gobernante
4), descendencia de Itzamnaaj K’awiil (Gobernante 2) como hijo de Balaj
38

Chan K’awiil (Gobernante 1) y una señora de Itzán. Captura de un señor
de Yaxchilán.
20. Ilustraciones: Figs. 16 y 27
21. Observaciones: Trabajada parcialmente. Es uno de los monumentos
más tardíos del sitio. Según Houston (1987:163), el escalón de descenso
I no fue completado, presentándose únicamente los recuadros de los
bloques.

d. Escalinata 2 de Dos Pilas (DP-2)
1.

Cantidad de escalones: 6

2.

Disposición: Seccionada

3.

Estructura: L5-49

4.

Tipo de estructura: Estructuras cuadradas grandes

5.

Unidad de asentamiento: Cuatro estructuras conformando una plaza
cerrada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.12.12.11.2 2 Ik 10 Muan

7.

Correlación: 685 d. C.

8.

Bloques glíficos: 206

9.

Distribución en filas: 2

10. Cantidad de escenas: No presenta
11. Tipo de escenas: No presenta
12. Cantidad de fechas: 30
13. Tipo de eventos: Nacimiento, Captura, Guerra.
14. Orientación: N
15. Asociación con paneles: 3
16. Paneles asociados: 6, 7
17. Referencias: Houston, 1987; Fahsen y Demarest, 2002
18. Personaje aludido: Balaj Chan K’awiil (Gobernante 1)
19. Contexto histórico: Balaj Chan K’awiil, Gobernante 1 de Dos Pilas, nace en
Tikal. Arriba a Dos Pilas a los cuatro años de edad. A los 16 años asume el
poder; huye y retorna siete años después. Posteriormente, derrota y huida
de Escudo Calavera (Nuun Ajaw Chaak), gobernante de Tikal. Guerras entre Tikal y Calakmul. Dos Pilas se alían a este último. Captura de un
personaje (Machaquilá?).
20. Ilustraciones: Figs. 16 y 28
39

21. Observaciones: Si bien desde su descubrimiento se conocían los escalones
de ascenso 1 al 4 de las Secciones Este y Oeste, en el año 2001 fue reportada
la existencia de una Sección Central localizada en el eje central de la
estructura, además de otros dos escalones en las otras dos secciones,
completándose de esta forma tres secciones de seis escalones cada una.
Lamentablemente, el escalón de ascenso 6 de la Sección Este fue mutilado
parcialmente por parte de saqueadores en el año 2002, habiendo sido
despojado de cuatro bloques glíficos distribuidos en dos columnas de dos
filas cada uno en su extremo lateral derecho.

e. Escalinata 3 de Dos Pilas (DP-3)
1.

Cantidad de escalones: 3

2.

Disposición: Continua

3.

Estructura: L5-25

4.

Tipo de estructura: Estructuras cuadradas grandes

5.

Unidad de asentamiento: Tres estructuras dispuestas en forma de una C

6.

Fecha de dedicatoria: 9.15.9.16.15

7.

Correlación: 741

8.

Bloques glíficos: 42

9.

Distribución en filas: 3

10. Cantidad de escenas: 3
11. Tipo de escenas: Captura
12. Cantidad de fechas: 9
13. Tipo de eventos: Captura
14. Orientación: N
15. Asociación con paneles: 1
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Houston, 1987; Demarest et al, 1991ª
18. Personaje aludido: K’awiil Chan K’inich (Gobernante 4).
19. Contexto histórico: Captura de los señores de El Chorro, Yaxchilán (o
Uaxactun?), y del sitio Ik.
20. Ilustraciones: Figs. 16 y 29
21. Observaciones: Parcialmente erosionada, la escalinata parece estar
incompleta desde tiempos antiguos (Houston, 1987:195). Sin embargo,
durante la temporada de campo 1991 del Proyecto Petexbatun, fueron
40

descubiertos tres fragmentos esculpidos que corresponden al extremo
derecho del segundo escalón, y cuya lectura permitió a Escobedo
(comunicación personal, 2004), definir las fechas de esta escalinata.

f. Escalinata 4 de Dos Pilas (DP-4)
1.

Cantidad de escalones: 5

2.

Disposición: Continua

3.

Estructura: L5-35

4.

Tipo de estructura: Estructura de dos cuerpos

5.

Unidad de asentamiento: Cuatro estructuras conformando una plaza
cerrada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.12.10.0.0 9 Ajaw 10 Zotz

7.

Correlación: 682

8.

Bloques glíficos: >47

9.

Distribución en filas: 1 en 4 escalones y 3 en uno

10. Cantidad de escenas: 0
11. Tipo de escenas: No presenta
12. Cantidad de fechas: 7
13. Tipo de eventos: Alianza, Guerra
14. Orientación: E
15. Asociación con paneles: 1
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Symonds et al, 1991
18. Personaje aludido: Balaj Chan K’awiil (Gobernante 1)
19. Contexto histórico: Conmemoración del tercer katun de Balaj Chan K’awiil,
guerra entre este gobernante 1 y Jun Ujol Chaak, gobernante de Tikal, padre de Jasaw Chan K’awiil (Gobernante A); alianza entre el gobernante del
sitio Q (Calakmul?) y Balaj Chan K’awiil; derrota y captura de un gobernante
de Tikal por Balaj Chan K’awiil.
20. Ilustraciones: Figs. 16 y 30
21. Observaciones: El escalón superior al parecer fue adicionado
posteriormente a la dedicatoria de la Escalinata. Lamentablemente, la
escalinata fue mutilada parcialmente en 1998 por parte de saqueadores.

41

g. Escalinata 1 de El Caribe (EC-1)
1.

Cantidad de escalones: 1

2.

Disposición: Continua

3.

Estructura: 1

4.

Tipo de estructura: Estructura de dos cuerpos

5.

Unidad de asentamiento: Cuatro estructuras conformando una plaza
cerrada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.16.6.10.9?

7.

Correlación: 780 d. C.

8.

Bloques glíficos: 4

9.

Distribución en filas: 1

10. Cantidad de escenas: 0
11. Tipo de escenas: No presenta
12. Cantidad de fechas: 1
13. Tipo de eventos: ?
14. Orientación: S
15. Asociación con paneles: 1
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Morley, 1938:300; Tourtellot et al, 1978
18. Personaje aludido: ?
19. Contexto histórico: ?
20. Ilustraciones: Figs. 6 y 31
21. Observaciones: Este bloque al parecer fue reubicado en la Estructura
1. Se identifican los glifos que corresponden a la fecha de cuenta corta
5? 12 K’ank’in, por lo que la fecha de referencia se basa tanto en el
estilo como por asociación con la Estela 1 (Héctor Escobedo,
comunicación personal, 2004).

h. Escalinata 1 de Itzán (ITZ-1)

42

1.

Cantidad de escalones: 5

2.

Disposición: continua

3.

Estructura: 25

4.

Tipo de estructura: Estructura de dos cuerpos

5.

Unidad de asentamiento: Tres estructuras dispuestas en forma de una C

6.

Fecha de dedicatoria: ?

7.

Correlación: ?

8.

Bloques glíficos: ?

9.

Distribución en filas: ?

10. Cantidad de escenas: ?
11. Tipo de escenas: ?
12. Cantidad de fechas: ?
13. Tipo de eventos: ?
14. Orientación: SO
15. Asociación con paneles: 3
16. Paneles asociados: 1, 2
17. Referencias: Johnston, 1998b
18. Personaje aludido: ?
19. Contexto histórico: ?
20. Ilustraciones: Fig. 7
21. Observaciones: Saqueada parcialmente. Al efectuar la investigación
no fue posible localizar dibujos o desciframientos, en vista de que no
fueron publicados (Héctor Escobedo, comunicación personal, 2004).

i. Escalinata 2 de Itzán (ITZ-2)
1.

Cantidad de escalones: 4

2.

Disposición: Continua

3.

Estructura: 29

4.

Tipo de estructura: Estructura de dos cuerpos

5.

Unidad de asentamiento: Tres estructuras dispuestas en forma de una C

6.

Fecha de dedicatoria: 9.15.10.0.0 ?

7.

Correlación: 741

8.

Bloques glíficos: ?

9.

Distribución en filas: ?

10. Cantidad de escenas: ?
11. Tipo de escenas: ?
12. Cantidad de fechas: ?
13. Tipo de eventos: ?
43

14. Orientación: SO
15. Asociación con paneles: 1
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Johnston, 1998b
18. Personaje aludido: ?
19. Contexto histórico: ?
20. Ilustraciones: Fig. 7
21. Observaciones: Saqueada parcialmente. Al efectuar la investigación
no fue posible localizar dibujos o desciframientos, en vista de que no
fueron publicados (Héctor Escobedo, comunicación personal, 2004).
Por aparte, la única fecha legible en la escalinata es 9.15.10.11.15, por
lo que se propone como fecha de dedicatoria 9.15.10.0.0 (Federico
Fahsen, comunicación personal, 2004).

j. Escalinata 3 de Itzán (ITZ-3)
1.

Cantidad de escalones: ?

2.

Disposición: Continua

3.

Estructura: 28

4.

Tipo de estructura: Estructura de dos cuerpos

5.

Unidad de asentamiento: Cuatro estructuras conformando una plaza
cerrada

6.

Fecha de dedicatoria: ?

7.

Correlación: ?

8.

Bloques glíficos: ?

9.

Distribución en filas: ?

10. Cantidad de escenas: ?
11. Tipo de escenas: ?
12. Cantidad de fechas: ?
13. Tipo de eventos: ?
14. Orientación: SO
15. Asociación con paneles: 1
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Johnston, 1988b
18. Personaje aludido: ?
44

19. Contexto histórico: ?
20. Ilustraciones: Fig. 7
21. Observaciones: Saqueada parcialmente. Al efectuar la investigación
no fue posible localizar dibujos o desciframientos, en vista de que no
fueron publicados (Héctor Escobedo, comunicación personal, 2004).

k. Escalinata de La Amelia (LA-1)
1.

Cantidad de escalones: 4

2.

Disposición: Seccionada

3.

Estructura: 1

4.

Tipo de estructura: Estructura cuadradas grandes

5.

Unidad de asentamiento: Estructura aislada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.18.13.7.1 1 Imix 9 Ch’en

7.

Correlación: 804 d. C.

8.

Bloques glíficos: 90

9.

Distribución en filas: 3 en 3 y 1 en 4

10. Cantidad de escenas:3
11. Tipo de escenas: 1
12. Cantidad de fechas: >1
13. Tipo de eventos: 2, 1
14. Orientación: S
15. Asociación con paneles: 3
16. Paneles asociados: 1, 2
17. Referencias: Foias, 1998; Morley, 1937-38
18. Personaje aludido: Aj-Tob-Ajaw
19. Contexto histórico: Aj-Tob-Ajaw presenta una serie de cinco gobernantes
anteriores a él. Ocurren escenas de juegos de pelota rituales.
20. Ilustraciones: Figs. 17 y 32
21. Observaciones: Morley reportó la existencia de seis bloques glíficos,
los cuales actualmente se encuentran desaparecidos. Este investigador,
al efectuar el registro, dibujó únicamente el contorno de cada bloque
glífico, además de las escenas presentes. Posteriormente, Antonia Foias
(et al, 1997), reportó la existencia de un séptimo bloque, el cual en 1998
fue trasladado a la Bodega del Parque Nacional Tikal, donde permanece
actualmente.
45

l. Escalinata de La Linterna 2 (LL-1)
1.

Cantidad de escalones: ?

2.

Disposición: ?

3.

Estructura: 1

4.

Tipo de estructura: M

5.

Unidad de asentamiento: Dos estructuras perpendiculares orientadas
a cualquiera de los costados, formando una “L”

6.

Fecha de dedicatoria: 9.15.0.0.0 4 Ajaw 3 Yax

7.

Correlación: 731 d. C.

8.

Bloques glíficos: 9

9.

Distribución en filas: 1

10. Cantidad de escenas: 0
11. Tipo de escenas: 0
12. Cantidad de fechas: >1
13. Tipo de eventos: 0
14. Orientación: E
15. Asociación con paneles: 1
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Lemus y Peralta, 1996
18. Personaje aludido: ND
19. Contexto histórico: ?
20. Ilustraciones: Figs. 9 y 33
21. Observaciones: La Linterna 2 corresponde a una serie de asentamientos
clave para el comercio entre las Tierras Altas y las Tierras Bajas, a causa
de ser la zona fronteriza entre ambas regiones, así como la producción
de sal que ocurría en entidades cercanas, como Salinas de los Nueve
Cerros (Dillon, 1990). Lamentablemente, los bloques que conforman
la escalinata no se encuentran en orden, por lo que para la fecha de
dedicatoria, Héctor Escobedo (comunicación personal, 2004), toma
como referencia el glifo identificado como 4 Ajaw que se localiza en el
bloque 3 de la escalinata, propone cuatro fechas: 9.2.0.0.0 4 Ajaw 13 Uo
(475 d. C.), 9.8.10.0.0 4 Ajaw 13 Xul (603 d. C.), 9.15.0.0.0 4 Ajaw 13 Yax
(731 d. C.) y 10.1.10.0.0 4 Ajaw 13 K’ank’in (859 d. C.). De estas fechas,
y haciendo una consideración estilística, este investigador se inclina
por la tercera, misma que es incluida en el inciso 6.
46

m. Escalinata de Machaquilá (M-1)
1.

Cantidad de escalones: ?

2.

Disposición: ?

3.

Estructura: 4

4.

Tipo de estructura: Estructura de dos cuerpos

5.

Unidad de asentamiento: Cuatro estructuras conformando una plaza
cerrada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.15.10.0.0

7.

Correlación: 741

8.

Bloques glíficos: >58

9.

Distribución en filas: 1

10. Cantidad de escenas: No presenta
11. Tipo de escenas: No presenta
12. Cantidad de fechas: >1
13. Tipo de eventos: 2, 8
14. Orientación: E
15. Asociación con paneles: Sin paneles asociados
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Fahsen, 1983; Ciudad Ruiz et al, 2004
18. Personaje aludido: Etz’nab Chaak?
19. Contexto histórico: Un Gobernante cuyo nombre no había aparecido
en otras inscripciones ya estudiadas en el sitio (transliterado
preliminarmente por Alfonso Lacadena como #-TI’CHAHK-ki, cuya
lectura morfémica sería #-ti’Chaak), celebra su accesión al poder.
20. Ilustraciones: Figs. 10 y 34
21. Observaciones: Sumamente fragmentada, varios bloques fueron
sustraídos del sitio en 1958, y después de diversas gestiones, llevados
al Museo Nacional de Arqueología y Etnología, donde permanecen
actualmente en exposición permanente. El paradero de otros
fragmentos reportados en 1967 por Graham (Ciudad Real et al,
2003:248), es desconocido actualmente. Sin embargo en 2003,
investigadores del Atlas Arqueológico de Guatemala y la Universidad
Complutense de Madrid detectaron en las cercanías de las Estructuras
4 y 10 del sitio 29 fragmentos tallados que se encontraban dispersos y
se supone correspondan a la escalinata jeroglífica. Por aparte, la fecha
47

de dedicatoria se estimó por asociación estilística, lo cual vale también
para el personaje aludido.

n. Escalinata de Punta de Chimino (PCh-1)
1.

Cantidad de escalones: 1?

2.

Disposición: Continua?

3.

Estructura: 13

4.

Tipo de estructura: Estructuras rectangulares

5.

Unidad de asentamiento: Estructura aislada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.19.0.0.0?

7.

Correlación: 823? d. C.

8.

Bloques glíficos: >3

9.

Distribución en filas: 1

10. Cantidad de escenas: No presenta
11. Tipo de escenas: No presenta
12. Cantidad de fechas: ?
13. Tipo de eventos: ?
14. Orientación: S
15. Asociación con paneles: 1
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Inomata et al, 1989
18. Personaje aludido: ?
19. Contexto histórico: Sólo se ha descifrado la lectura fonética como la
palabra “Ch’ok” (Joven).
20. Ilustraciones: Figs. 18 y 35
21. Observaciones: Fragmento posiblemente reutilizado como parte de la
escalinata. La fecha anotada corresponde a la de un monumento
asociado a la plaza.

o. Escalinata 1 de Tamarindito (TAM-1)

48

1.

Cantidad de escalones: 3

2.

Disposición: Continua

3.

Estructura: 31

4.

Tipo de estructura: Estructura de dos cuerpos

5.

Unidad de asentamiento: Cuatro estructuras conformando una plaza
cerrada

6.

Fecha de dedicatoria: Entre 9.14.4.0.0 y 9.16.10.0.0

7.

Correlación: Entre 726 y 761 d. C.

8.

Bloques glíficos: 32

9.

Distribución en filas: 3

10. Cantidad de escenas: 3
11. Tipo de escenas: Captura
12. Cantidad de fechas: 3
13. Tipo de eventos: Tributo
14. Orientación: S
15. Asociación con paneles: Sin paneles asociados
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Houston, 1993; Escobedo (en prensa)
18. Personaje aludido: K’awiil Chan K’inich (Gob. 4), de Dos Pilas?
19. Contexto histórico: Personajes capturados durante el reinado de K’awiil
Chan K’inich.
20. Ilustraciones: Figs. 19 y 36
21. Observaciones: Aunque no se distingue una fecha de dedicación, la
misma probablemente corresponde al reinado de K’awiil Chan K’inich,
Gobernante 4 de Dos Pilas (Escobedo, en prensa). Actualmente presenta
un alto grado de depredación.

p. Escalinata 2 de Tamarindito (TAM-2)
1.

Cantidad de escalones: 4

2.

Disposición: Continua

3.

Estructura: 44

4.

Tipo de estructura: Estructuras de dos cuerpos

5.

Unidad de asentamiento: Cuatro estructuras conformando una plaza
cerrada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.16.10.0.0 7 Ben 11 Yax

7.

Correlación: 762 d. C.

8.

Bloques glíficos: 32

9.

Distribución en filas: 1
49

10. Cantidad de escenas: No presenta
11. Tipo de escenas: No presenta
12. Cantidad de fechas: 10
13. Tipo de eventos: Entronización, Tributo
14. Orientación: E
15. Asociación con paneles: 1 lateral izquierdo y 1 lateral derecho
16. Paneles asociados: 3, 4
17. Referencias: Houston, 1993; Escobedo (en prensa)
18. Personaje aludido: Chanal B’alam (Gobernante H)
19. Contexto histórico: Chanal B’alam asciende al poder y manda al exilio
al Gobernante 4 de Dos Pilas; Tamarindito recupera su independencia
de Dos Pilas.
20. Ilustraciones: Figs. 20 y 37
21. Observaciones: La escalinata fue objeto de saqueo habiendo
desaparecido casi en su totalidad. Quedan algunos fragmentos
sumamente erosionados.

q. Escalinata 3 de Tamarindito (TAM-3)
1.

Cantidad de escalones: 3

2.

Disposición: Continuo

3.

Estructura: 64

4.

Tipo de estructura: Estructura de dos cuerpos

5.

Unidad de asentamiento: Tres estructuras dispuesta en forma de una C

6.

Fecha de dedicatoria: 9.14.0.0.0

7.

Correlación: 711 d. C.

8.

Bloques glíficos: 35

9.

Distribución en filas: 1

10. Cantidad de escenas: No presenta
11. Tipo de escenas: No presenta
12. Cantidad de fechas: 2
13. Tipo de eventos: Relación de parentesco
14. Orientación: O
15. Asociación con paneles: 1 lateral izquierdo y 1 lateral derecho
16. Paneles asociados: 3, 4
50

17. Referencias: Houston, 1993; Escobedo (en prensa)
18. Personaje aludido: Aj Ik Wolok (Gobernante E)
19. Contexto histórico: Itsamnaaj K’awiil, (Gobernante 2 de Dos Pilas) y Aj
Ik Wolok, supervisan sendos eventos en distintas fechas; Ixik Aj Latsi,
madre de Aj Ik Wolok, declara el nombre de su padre, el Gobernante D.
Se declara al fundador de la línea de descendencia real de Tamarindito
como descendiente de los dioses.
20. Ilustraciones: Figs. 21 y 38
21. Observaciones: Actualmente, la escalinata se encuentra depredada casi
en su totalidad.

r. Escalinata 1 de Yaxchilán (YAX-1)
1.

Cantidad de escalones: 6

2.

Disposición: Seccionado

3.

Estructura: 5

4.

Tipo de estructura: Estructuras rectangulares

5.

Unidad de asentamiento: Cuatro estructuras conformando una plaza
cerrada

6.

Fecha de dedicatoria: Entre 9.15.10.17.14? y 9.18.17.12.6?

7.

Correlación: Entre 742? d. C. y 808? d. C.

8.

Bloques glíficos: 188

9.

Distribución en filas: 1

10. Cantidad de escenas: No presenta
11. Tipo de escenas: No presenta
12. Cantidad de fechas: Al menos 43
13. Tipo de eventos: Relación de parentesco
14. Orientación: NE
15. Asociación con paneles: Sin paneles asociados
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Tate, 1993; Riese, 1977
18. Personaje aludido: Pájaro Jaguar IV
19. Contexto histórico: Los eventos corresponden a un gobernante
temprano, continuando durante el reinado de Pájaro Jaguar IV.
20. Ilustraciones: Figs. 22 y 39
51

21. Observaciones: Erosionada. Si bien ha habido varios intentos por
descifrar las inscripciones de la escalinata (Tate, 1997), la fecha de
dedicatoria es ilegible, siendo difícil determinar otras debido al estado
de deterioro de la escalinata. Según Fahsen (comunicación personal,
2004), algunos bloques glíficos muestran evidencia de haber sido
reinscritos. Por aparte, aunque no se distingue una fecha de dedicación,
la misma probablemente corresponde al reinado de Pájaro Jaguar IV.

s. Escalinata 2 de Yaxchilán (YAX-2)
1.

Cantidad de escalones: 1

2.

Disposición: Continua

3.

Estructura: 33

4.

Tipo de estructura: Estructuras de dos cuerpos

5.

Unidad de asentamiento: Cuatro estructuras conformando una plaza
cerrada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.15.13.6.9

7.

Correlación: 744 d. C.

8.

Bloques glíficos: 13

9.

Distribución en filas: Variable

10. Cantidad de escenas: 13
11. Tipo de escenas: Juego de pelota
12. Cantidad de fechas: Al menos tres. No se distinguen más por el estado
de conservación de la escalinata.
13. Tipo de eventos: Juego de pelota, Muestra del cetro
14. Orientación: NE
15. Asociación con paneles: Sin paneles asociados
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Tate, 1993; Schele y Freidel, 1999; Graham, 1982
18. Personaje aludido: Pájaro Jaguar IV
19. Contexto histórico: Aparecen tres señoras, una de las cuales es la Señora
Pacal, madre de Itzamnaaj B’alam II (Escudo Jaguar II) y abuela de Pájaro
Jaguar IV. Además aparecen Itzamnaaj B’alam II (Escudo Jaguar II),
Pájaro Jaguar IV, Pájaro Jaguar III y el sahal Kan-Toc, todos jugando
pelota y representando distintas generaciones. Para Schele y Freidel
(1999), las representaciones encerradas en figuras de forma circular
52

podrían ser de gobernantes cautivos sacrificados en juegos de pelota
rituales.
20. Ilustraciones: Figs. 22 y 40
21. Observaciones: Descubierto en 1975 durante los trabajos de limpieza y
consolidación de la estructura 33, es un escalón ubicado como el último
de ascenso a dicha construcción, siendo su longitud cercana al ancho
total de la parte superior del templo. Salvo por el deterioro producto
del abandono, así como causas naturales, se encuentra en buenas
condiciones.

t. Escalinata 3 de Yaxchilán (YAX-3)
1.

Cantidad de escalones: 2

2.

Disposición: Seccionada

3.

Estructura: 44

4.

Tipo de estructura: Estructuras rectangulares

5.

Unidad de asentamiento: Estructura aislada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.15.5.0.0

7.

Correlación: 737

8.

Bloques glíficos: 87

9.

Distribución en filas: 2

10. Cantidad de escenas: 5
11. Tipo de escenas: Juego de pelota
12. Cantidad de fechas: 11
13. Tipo de eventos: Captura, Guerra
14. Orientación: NO
15. Asociación con paneles: Sin paneles asociados
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Tate, 1993; Graham, 1982
18. Personaje aludido: Itzamnaaj B’alam II (Escudo Jaguar II)
19. Contexto histórico: Registro de la historia de los gobernantes del sitio
dedicado por Itzamnaaj B’alam II (Escudo Jaguar II).
20. Ilustraciones: Figs. 23 y 41
21. Observaciones: Los escalones superiores son considerablemente más
anchos que los correspondientes accesos a la estructura que preceden.
Uno de los bloques, el III, ha desaparecido de su posición original. En
53

general, las contrahuellas talladas han sido afectadas debido a la
erosión.

u. Escalinata 4 de Yaxchilán (YAX-4)
1.

Cantidad de escalones: 1

2.

Disposición: Seccionada

3.

Estructura: 41

4.

Tipo de estructura: Estructuras rectangulares

5.

Unidad de asentamiento: Estructura aislada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.16.1.0.0

7.

Correlación: 752 d. C.

8.

Bloques glíficos: 33

9.

Distribución en filas: 7

10. Cantidad de escenas: No presenta
11. Tipo de escenas: No presenta
12. Cantidad de fechas: 4
13. Tipo de eventos: Captura, entronización
14. Orientación: NO
15. Asociación con paneles: Sin paneles asociados
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Tate, 1993; Graham, 1982
18. Personaje aludido: Pájaro Jaguar IV
19. Contexto histórico: Captura de “Q” por Pájaro Jaguar IV
20. Ilustraciones: Figs. 24 y 42
21. Observaciones: De los tres bloques originales, el II se encuentra
severamente dañado, y haber sido fragmentado en tres o cuatro partes,
habiéndose vuelto la inscripción totalmente ilegible; el I por su parte
se encuentra erosionado en algunas partes, mientras que el III es el
que presenta las mejores condiciones de conservación. Únicamente las
huellas se encuentran talladas.

v. Escalinata 5 de Yaxchilán (YAX-5)

54

1.

Cantidad de escalones: 1

2.

Disposición: Continua

3.

Estructura: 20

4.

Tipo de estructura: Estructuras rectangulares

5.

Unidad de asentamiento: Cuatro estructuras conformando una plaza
cerrada

6.

Fecha de dedicatoria: 9.18.10.0.0

7.

Correlación: 801 d. C.

8.

Bloques glíficos: 133

9.

Distribución en filas: 1

10. Cantidad de escenas: No presenta
11. Tipo de escenas: No presenta
12. Cantidad de fechas: 10
13. Tipo de eventos: Captura
14. Orientación: NE
15. Asociación con paneles: Sin paneles asociados
16. Paneles asociados: No presenta
17. Referencias: Tate, 1993; Graham, 1982
18. Personaje aludido: Itzamnaaj B’alam II (Escudo Jaguar II)
19. Contexto histórico: Itzamnaaj B’alam II (Escudo Jaguar II) protagoniza
eventos de captura de distintos señores.
20. Ilustraciones: Figs. 22 y 43
21. Observaciones: Descubierta en 1980 como parte de los trabajos del
INAH en el sitio, fue recubierta nuevamente para su protección. De
todos los bloques de la escalinata, los primeros (que abarcan unos seis
metros de longitud) fueron borrados completamente. No obstante, este
autor enumeró un total de 45 bloques dispuestos en una sola fila horizontal. Por aparte, pese a estar dañados algunos bloques a causa de
material de derrumbe, el resto permanece en buenas condiciones.
Existen además dos bloques tallados en dos columnas pares de glifos
cada una (identificados por Graham como HS.5a y HS.5b) que fueron
descubiertos cerca de la escalinata, y parecen guardar alguna relación
con su disposición original.

55

2. RELACIONES
1. Metodología del análisis
El análisis de la información presentada en el capítulo anterior, fue posible
mediante el diseño y realización de un cuadro que permitiera una tabulación
de dichos datos. Para ello, se tomaron todos los datos mencionados en los incisos
de la hoja de ingreso de información, a excepción de los numerales 17, 19 y 20,
debido a que la naturaleza de su contenido consiste en complementar la
información presentada en la hoja, careciendo de valor de tipo estadístico
(cuadro 1). A continuación se procedió al ordenamiento cronológico de dicha
tabla para poder observar las variaciones ocurridas en el transcurso del tiempo
en la erección de dichos monumentos (cuadro 2), lo cual permitió el diseño de
una serie de tablas que se enfocan en el análisis de cada una de las variables de
la hoja de ingreso de datos.
De vital importancia era el establecimiento de un marco cronológico que
permitiera una comparación de las distintas variables, para apreciar el desarrollo
evolutivo de los monumentos bajo estudio. Para ello, y tomando en cuenta que
en última instancia los gobernantes determinaban la erección de sus monumentos
así como los contenidos de las inscripciones y escenas representadas (Schele y
Freidel, 1999:394),; se contrastaron las distintas fechas ordenadas
cronológicamente con los distintos gobernantes representados, lo cual permitió
el establecimiento de tres períodos de erección de las mismas (cuadro 3). De esta
forma, el Primer Período ocurre desde la fecha 9.12.10.0.0 (682 d. C.) hasta la
fecha 9.14.0.0.0 (711 d. C.), el Segundo Período ocurre desde la fecha 9.14.13.0.0
(725 d. C.) hasta la fecha 9.17.1.0.0 (772 d. C.), y el Tercer Período ocurre desde la
fecha 9.17.10.0.0 (781 d. C.) hasta la fecha 9.18.13.7.1 (804 d. C.).
Por su parte, las escalinatas 1 de Tamarindito, la 1 de Yaxchilán y la de
Cancuén presentan una limitante particular: carecen de fecha de dedicatoria.
Sin embargo, se conocen los gobernantes objeto de la dedicatoria de las mismas,
por lo que se optó por tomar como referencia la duración de los reinados del
K’awiil Chan K’inich (Gobernante 4) de Dos Pilas, Pájaro Jaguar IV de Yaxchilán
(Escobedo, en prensa) y Taj Chan Ahk de Cancuén. Ahora bien, en el caso de la
escalinata de Punta de Chimino, fue tomada como fecha de dedicatoria una
fecha por asociación, la que corresponde a un monumento de la plaza en donde
se localiza la estructura, y en el caso de las escalinatas 1 y 3 de Itzán que carecen
de fecha de dedicatoria, su análisis será realizado en base a los resultados que
arrojen las restantes escalinatas del área de estudio para proponer así su
fechamiento respectivo.
56

Una vez establecidos los marcos cronológicos, se procedió a examinar los
distintos segmentos del cuadro 2 según período, lo cual permitió apreciar los
siguientes resultados:

2. Primer Período
Compuesto por tres escalinatas, abarca unos 30 años de duración.
a.

Dos gobernantes se muestran como los representativos de esta tradición
en la región: Balaj Chan K’awiil (Gobernante 1 de Dos Pilas), con las
escalinatas 1 y 2 de dicho sitio y el Gobernante E de Tamarindito con la
escalinata 3, la más tardía de este período. Un aspecto interesante, consiste
en que si bien Tamarindito ya presentaba un linaje gobernante que llegaba
al menos hasta el Clásico Temprano, Dos Pilas como entidad política surge
hasta principios del Clásico Tardío, después de los serios problemas
políticos que le tocó enfrentar a Tikal hacia el Clásico Medio (Sharer,
1998:223). Ahora bien, y de acuerdo con Escobedo (comunicación personal,
2003), Dos Pilas a diferencia de Tikal, al iniciarse como una nueva entidad
política para esta época, se encontraba desarraigada a ciertos tipos de
manifestaciones para las representaciones escultóricas, evidenciado por
ejemplo en las escalinatas jeroglíficas, las que a su vez podrían haber servido
como un medio para que el Gobernante 1, expresara plenamente su
independencia de toda entidad política. Este podría ser el motivo que
impulsó a Balaj Chan K’awiil a erigir las escalinatas más tempranas del área
bajo estudio, y años después sería erigida la Escalinata Jeroglífica 3 de
Tamarindito. Según Houston (1993:114) se menciona un evento local en el
cual Itzamnaaj K’awiil (Gobernante 2 de Dos Pilas) era el protagonista bajo
los auspicios del vigésimo sexto gobernante de Tamarindito. Por lo tanto,
dicha información sugiere que no obstante Dos Pilas ser una entidad joven
en la región, alcanzó a fines del siglo VII un grado de influencia y poder
político bastante fuerte, siendo entonces esta escalinata jeroglífica una
evidencia de la relación entre ambos sitios.

b. Es interesante apreciar que en términos arquitectónicos para este período,
las escalinatas en el caso de Dos Pilas fueran de una cantidad de escalones
tal que les otorgara una altura considerable. En el caso de Tamarindito se
aprecia un contraste bastante marcado, en vista de verse reducida a la mitad
de escalones respecto a la escalinata 2 de Dos Pilas.
c.

La escalinata con fecha de dedicatoria más temprana, la 4 de Dos Pilas, es
la única de las tres cuyos escalones presentan una disposición continua.
57

Ahora bien, a partir de la escalinata 2, así como en la 3 de Tamarindito es
notorio el cambio a escalinatas seccionadas, aspecto que les confiere un
carácter más masivo.
d. Tanto la Escalinata Jeroglífica 4 de Dos Pilas como la Escalinata Jeroglífica
3 de Tamarindito coinciden en el mismo tipo de estructura: de dos cuerpos.
Por su parte, la Escalinata Jeroglífica 2 de Dos Pilas se distingue por ser
una estructura cuadrada grande. Ahora bien, las tres escalinatas se
encuentran ubicadas en plazas cerradas o semicerradas, dispuestas frente
al acceso principal del grupo en que se localizan. Esto implica que están
colocadas de tal modo que se distinguen al ser de los primeros monumentos
distinguibles al acercarse a la plaza.
e.

La cantidad de bloques glíficos es considerable en el caso de las escalinatas
jeroglíficas 4 y 2 de Dos Pilas, además de las fechas conmemorativas de los
distintos eventos presentados. En cambio, la Escalinata Jeroglífica 3 de
Tamarindito presenta una cantidad considerablemente menor de bloques
glíficos, así como de fechas. Ello implica una cantidad menor de eventos
presentados con relación a las dos anteriores.

f.

La Escalinata Jeroglífica 3 de Tamarindito se diferencia de las otras dos del
mismo sitio en que solamente presenta una relación de parentesco,
contrastando con las otras dos que reflejan claramente el carácter militar y
expansionista que caracterizaba a Dos Pilas.

g. Las tres escalinatas se encuentran orientadas hacia distintos puntos
cardinales. Aunque ello podría obedecer a una relación especial con eventos
de tipo astronómico, podría asimismo no tener ninguna implicación más
que la del fin de estar preferentemente a la vista del acceso principal del
grupo, tal como se propuso en el inciso “d”.
h. Un aspecto que es sumamente interesante, consiste en que las tres
escalinatas carecen de cualquier tipo de escenas representadas,
circunscribiéndose únicamente a mensajes escritos.
i.

58

Pareciera haber una relación directa entre el tipo de asociación con paneles
y la disposición de las escalinatas, ya que la Escalinata Jeroglífica 4 de
Dos Pilas no presenta paneles asociados, y a la vez es continua; por el
contrario la Escalinata Jeroglífica 2 de Dos Pilas, así como la Escalinata
Jeroglífica 3 de Tamarindito presentan paneles asociados, además de ser
seccionadas.

3. Segundo Período
Compuesto por 12 escalinatas, abarca entre 60 y 70 años de duración,
pudiendo notarse una mayor complejidad entre todas las variables de análisis,
tal como se aprecia a continuación.
a.

De los cuatro gobernantes que dedicaron escalinatas jeroglíficas en la región
bajo estudio para este período, el Gobernante 4 de Dos Pilas (K’awiil Chan
K’inich) predomina con cuatro, seguido por Pájaro Jaguar IV de Yaxchilán
con tres; por su parte, Escudo Jaguar I (antecesor de Pájaro Jaguar IV) y el
Gobernante H de Tamarindito (Chanal B’alam), ostentan una cada uno.

b. Las características de las escalinatas erigidas en su propia entidad por el
Gobernante 4 de Dos Pilas, presentan las mismas características en lo
correspondiente a la cantidad de escalones (3), disposición (continuas),
distribución en filas (3) y cantidad de escenas (3). En todo caso, es posible
apreciar una diferencia sustancial en que la escalinata 1 es
considerablemente más masiva que la 3, presentando asimismo una mayor
cantidad de bloques glíficos y de eventos. Por aparte, este gobernante erigió
dos escalinatas de conquista: la de Ceibal y la 1 de Tamarindito. En estos
dos casos, existe un factor que llama la atención: la escalinata de Ceibal
presenta una mayor cantidad de bloques glíficos (98) que la de Tamarindito
(32); sin embargo, la de Ceibal no presenta escenas contrastando con la de
Tamarindito que incluye tres escenas, todas de captura.
c.

Escudo Jaguar I de Yaxchilán parece ser el iniciador de esta tradición en
este sitio; la escalinata erigida por este personaje presenta una variante
que lo diferencia con respecto a los sitios de la región del Petexbatun,
consistiendo en escalones tallados tanto en la huella como en la
contrahuella, guardando una relación a nivel estilístico con el sitio de
Palenque, que también presenta una escalinata con las mismas
características (Fahsen, comunicación personal, 2003).

d. En contraste con K’awiil Chan K’inich (Gobernante 4 de Dos Pilas), Pájaro
Jaguar IV erigió las tres escalinatas en su mismo sitio, al estilo de Escudo
Jaguar I, su antecesor. Ahora bien, un aspecto importante para destacar
consiste en el hecho de que la Escalinata Jeroglífica más tardía para este
período con una fecha de dedicatoria definida, la 2 de Tamarindito, difiere
en cuanto al acontecimiento: recuperación de la independencia de
Tamarindito respecto a Dos Pilas.
e.

Con excepción de las escalinatas jeroglíficas 3 y 4 de Yaxchilán, existe una
59

marcada preferencia durante este período por erigir las escalinatas en plazas cerradas o semicerradas (tipos III y IV).
f.

Las escenas presentadas en las escalinatas de Yaxchilán corresponden a
juegos de pelota rituales, y al haber cautivos, ellos forman parte del mismo
ritual. Ello marca una diferencia respecto a otros sitios como Dos Pilas o
Tamarindito, que sí presentan cautivos atados.

g. Durante este período, puede observarse que solamente las escalinatas 1 de
Dos Pilas y la 2 de Tamarindito presentan paneles asociados.

4. Tercer Período
Éste es el más breve de los tres, abarcando unos 25 años de duración. Se
encuentra representado por las escalinatas de El Caribe, la de Cancuén, la 5 de
Yaxchilán, la de La Amelia y posiblemente, la de Punta de Chimino.
a.

Tres gobernantes representan estos monumentos con sendas escalinatas
jeroglíficas erigidas en sus propios sitios: Taj Chan Ahk de Cancuén, Escudo Jaguar II de Yaxchilán y Aj-Tob-Ajaw de La Amelia. Coincidentemente,
esta etapa corresponde a la serie de acontecimientos que dieron paso al
abandono de dichos sitios, así como la mayor parte de la región.

b. Las escalinatas de La Amelia y Cancuén son similares en cuanto a la
cantidad de escalones (4), disposición (seccionadas) y en orientación (sur).
Ahora bien, la escalinata de Yaxchilán presenta una peculiaridad inexistente
en los demás sitios de la región: la escalinata consta de un escalón, que
asimismo ocurre en las escalinatas 2 y 4 del mismo sitio, del anterior
período.
c.

60

Otro aspecto interesante consiste en el hecho de que tanto la Escalinata
Jeroglífica 5 de Yaxchilán como las correspondientes a El Caribe y La Amelia,
se encuentran orientadas hacia ríos. La escalinata de Cancuén por su parte,
si bien presenta la misma orientación de la Escalinata de La Amelia, difiere
de ésta y de la de Yaxchilán en el hecho de encontrarse en un espacio de
dimensiones considerablemente más reducidas.

5. Características Generales
En términos generales, puede apreciarse varias características para todos
los casos estudiados, tal como se presentan a continuación:
a.

Cuando las escalinatas jeroglíficas se encuentran erigidas en plazas
principales, las más tempranas de los respectivos sitios se localizan al frente
y al fondo del acceso principal de las mismas. Ello puede notarse en la
escalinata 2 de Dos Pilas, la 3 de Tamarindito, la de Ceibal, la de La Amelia
y la de La Linterna 2. No obstante, ocurre una variante en el caso de la
Escalinata 4 de Dos Pilas y en la de Cancuén, donde si bien no son plazas
principales, presentan una relación similar respecto al acceso.

b. Yaxchilán presenta características que difieren con los demás sitios:
escalinatas con talla en huella y/o contrahuella, además de ser el único
sitio de los analizados en que ocurren tres escalinatas de un escalón de las
cinco que presenta.
c.

En las escalinatas que presentan escenas, ocurre un énfasis especial en las
relaciones de tipo dinástico, capturas de gobernantes, o ambos.

d. En muchos casos, cuando hay representaciones de juego de pelota, éste se
encuentra revestido de un carácter ritual de suma importancia.
e.

Solamente seis escalinatas correspondientes a cuatro sitios (Dos Pilas,
Tamarindito, La Amelia e Itzán), se encuentran asociadas a paneles. Este
tipo de monumentos aparece en distintos sitios del Petexbatun y en muchos
casos han aparecido asociados a escalinatas. Sin embargo, para el caso
particular de las escalinatas jeroglíficas parecen no predominar.

61

3. CONSIDERACIONES FINALES
1. Los inicios
Hacia el Clásico Temprano, Tikal era una de las más importantes entidades
políticas de las Tierras Bajas, llegando a superar a entidades como El Mirador,
presentando a la vez una fuerte rivalidad con Calakmul, que por su parte
estableció algún tipo de alianza con Caracol. Esta entidad al buscar la expansión
y el control regional, enfrentó y derrotó a Tikal hacia el 562 d. C. (Sharer, 1998:218).
Por aparte, el linaje gobernante de Caracol enfocó su esfuerzo bélico hacia un
antiguo aliado de Calakmul: Naranjo, el cual fue derrotado a principios del siglo
VII, y para conmemorar tal acontecimiento erigió una escalinata jeroglífica en el
propio Naranjo hacia el año 642 d. C. Tikal, luego de haber sido derrotado, buscó
reponerse de esta derrota, y recuperar a la vez su hegemonía a escala regional.
Para ello, puso un especial énfasis en el control del comercio con las Tierras
Altas, hecho que desembocó en la fundación de Dos Pilas a principios del siglo
VII. Sin embargo, Balaj Chan K’awiil (Gobernante 1 de Dos Pilas), estableció una
relación de subordinación o alianza política con Calakmul, rival de Tikal. Además,
buscó incrementar su importancia política por medio de alianzas matrimoniales
con diversos sitios, incluyendo a Naranjo, entidad que había sido derrotada
previamente por Caracol. De esta forma, y evidenciando un resurgimiento,
Naranjo ataca a Ucanal, trasladando un bloque de la escalinata jeroglífica
conmemorativa de la anterior derrota sufrida ante Caracol hacia esta entidad,
desarreglando el resto de la escalinata (Sharer, 1998:235). Este hecho parece
encontrarse revestido de un carácter simbólico muy importante relacionado con
la recuperación y el resurgimiento del linaje gobernante de Naranjo.

2. El protagonismo de Dos Pilas
Si nos atenemos al carácter simbólico de la erección y dedicatoria de
escalinatas jeroglíficas, es posible entonces pensar que para Balaj Chan K’awiil
la Escalinata Jeroglífica se convirtió en un elemento arquitectónico de suma
importancia que permitía conmemorar hechos relevantes realizados por parte
de los gobernantes, representando, a través de escenas, situaciones sumamente
convenientes: capturas y juegos de pelota rituales, con lo cual se justificaba su
importancia en términos político-religiosos. Además, su colocación al frente y
al fondo de las plazas y/o conjuntos palaciegos les confería un fuerte carácter
ritual y político. De esta forma, son erigidas las escalinatas jeroglíficas 2 y 4 de
Dos Pilas en 682 y 685 d. C. respectivamente. A continuación, y como un reflejo
de la hegemonía alcanzada por Dos Pilas en el Petexbatun, es dedicada la
62

Escalinata Jeroglífica 3 de Tamarindito, en cuya inscripción aparece mencionado
Itzamnaaj K’awiil, Gobernante 2 de Dos Pilas, quien participa de un evento de
tipo dinástico en dicha entidad, hacia el 711 d. C. Esta información induce a
pensar que en Tamarindito es erigida esta escalinata como una evidencia del
dominio que ya tenía para entonces Dos Pilas. Itzán fue una entidad que al
parecer mantuvo una independencia respecto a Dos Pilas, encontrándose en la
frontera del territorio dominado por esta entidad. Sin embargo, durante la época
de Balaj Chan K’awiil (Gobernante 1 de Dos Pilas), estableció una alianza de
tipo matrimonial, y a juzgar por el patrón de fechamiento observado en las
escalinatas jeroglíficas, posiblemente la Escalinata 2, localizada al sur de Itzán
fuera conmemorativa de tal acontecimiento, siendo la más temprana del sitio a
su vez. Las otras dos escalinatas probablemente reflejaron algún tipo de relación
con acontecimientos importantes para el linaje gobernante de Itzán por su parte.
K’awiil Chan K’inich (Gobernante 4 de Dos Pilas), empleó la misma estrategia
de sus antecesores (alianzas matrimoniales y conquistas militares), mandando
a erigir y a dedicar las Escalinatas Jeroglíficas 1 y 3 en Dos Pilas, así como la
Escalinata Jeroglífica de Ceibal, conmemorando la victoria de Toj K’in K’awiil
(Gobernante 3 de Dos Pilas) y el dominio sobre esta entidad. Ahora bien, K’awiil
Chan K’inich también mandó a erigir la Escalinata Jeroglífica 1 de Tamarindito
en la Estructura 31, una de las más grandes del sitio, que se encuentra ubicada
al norte de la Plaza, posiblemente para simbolizar el poder que había alcanzado
Dos Pilas para esta época. Curiosamente, esta entidad encabezó la rebelión
que conllevó a la derrota de K’awiil Chan K’inich en el año 762 d. C.,
acontecimiento conmemorado en la Escalinata Jeroglífica 2 de Tamarindito, y
colocada enfrente de la Escalinata Jeroglífica 3 de este sitio, probablemente
buscando así reafirmar la independencia de Tamarindito respecto a cualquier
otra entidad, empleando el elemento emblemático del antiguo aliado en un
principio y vencedor después, con la diferencia de que en esta ocasión
presentaba a un Tamarindito libre de controles externos.

3. La etapa final
Las escalinatas jeroglíficas erigidas hacia finales del Clásico Tardío en la
región del Petexbatun- Usumacinta, presentan un énfasis especial en la
exaltación a gobernantes que vivieron en tiempos anteriores, como un medio
para justificar y preservar el orden social establecido desde siglos anteriores
(Chinchilla y Escobedo, 1998:544). De esta cuenta, con posterioridad a la caída
de Dos Pilas, mientras Aguateca asume su papel como capital regional, son
erigidas varias escalinatas jeroglíficas en la región del Petexbatun, la primera
de las cuales corresponde a Cancuén. En esta entidad, Taj Chan Ahk guardaba
63

una relación de parentesco con el linaje gobernante de Dos Pilas, gracias a la
alianza matrimonial entre Toj K’in K’awiil, a la sazón Gobernante 3 de esta
entidad con una mujer del linaje gobernante de Cancuén. De esta forma, la
Escalinata Jeroglífica 3 pudo haberse convertido en un símbolo para rememorar
las “glorias pasadas”, justificando a su vez la pertenencia a un linaje dinástico
de renombre. Esta misma situación pudo haberse producido en La Amelia,
cuya escalinata se encuentra dedicada hacia el 804 d. C. y posteriormente El
Caribe, cuyo monumento corresponde al 810 d. C.

4. El caso de Yaxchilán
En esta entidad ocurre un vacío político de diez años con posterioridad al
deceso de Escudo Jaguar I, por lo que Pájaro Jaguar IV buscó consolidarse en
el poder, y empleando entre otros recursos las escalinatas jeroglíficas, para lo
cual presentó en las mismas una serie de listados de gobernantes, que incluían
nobles de segundo rango (sahales), que puede ser interpretado como un esfuerzo
para el aseguramiento y la legitimación del poder. Ahora bien, este sitio presenta
una afiliación cultural distinta, que corresponde al área del Usumacinta, y
evidenciado a través de la presencia de escalinatas talladas tanto en huella
(Escalinata Jeroglífica 4) como en contrahuella (Escalinata Jeroglífica 3),
fenómeno también observado en la Escalinata Jeroglífica de la Casa C del Palacio
por ejemplo, en donde aparecen inscripciones con estas características.

5. Comentarios finales
En síntesis, el Período Clásico Tardío en la región del Petexbatun y
Usumacinta, se caracterizó, por encontrarse intensamente convulsionada a
causa de los conflictos bélicos regionales internos. Ello impulsó a los gobernantes
a valerse de distintos recursos a su alcance para justificar su permanencia en el
poder, poniendo un especial énfasis en la conmemoración de aspectos históricos
considerados relevantes por parte de dichos personajes. Nacimientos de
gobernantes, conquista de entidades, captura de personajes importantes entre
otros, eran acontecimientos de relevancia para los gobernantes, así como los
vínculos de parentesco existentes con gobernantes anteriores. Este último
aspecto permite entrever el apego a una tradición de corte dinástico, tanto en
el ámbito de los acontecimientos ocurridos, como a los medios empleados para
su conmemoración.
Partiendo de lo anteriormente enunciado, se observa que las escalinatas
jeroglíficas reflejan un apego a una tradición dinástica a la cual se aferraban los
64

gobernantes para mantener la estabilidad política de las distintas entidades a
las que pertenecían, aunque al final los linajes fueron incapaces de contener y
frenar los inminentes cambios que estaban llegando.
En términos generales, Dos Pilas es una entidad cuyo linaje gobernante, si
bien provenía de Tikal, no heredó la tradición de erigir y dedicar escalinatas
jeroglíficas en Petexbatun desde este último, sino que al parecer partió desde
la revitalización del linaje dinástico de Naranjo, confiriéndole un carácter
distintivo en términos ideológicos y políticos, y difundiéndose a continuación
por otras entidades a escala regional de una forma directa o indirecta, aún
tiempo después de la caída de esta entidad. Yaxchilán por su parte, si bien no
aplicó una política de corte expansionista como Dos Pilas, erigió y dedicó
escalinatas jeroglíficas como un medio de tipo ideológico y político para
legitimar de esta forma su permanencia en el poder.Esta serie de hechos,
evidencian claramente la dinámica política en la región del PetexbatunUsumacinta durante el Clásico Tardío, época sumamente convulsionada y en
la cual los gobernantes se aferraron a la tradición como un medio para conservar
la cada vez más frágil estabilidad política, confirmando de esta forma el
planteamiento hipotético propuesto para este estudio. No obstante, haberse
solucionado algunas interrogantes, surgen otras que deberán ser resueltas por
medio de futuros trabajos de investigación.

65

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68

GUMARCAJ
Capital del Reino Quiche, Ciudad
Postclásica en las Tierras Altas de Guatemala
Patricia del Águila Flores

69

70

INTRODUCCIÓN
En la cabecera municipal del departamento en una
planicie, al Oeste del riachuelo Chorío y del río
Cucubá, sierra de Chuacús, se localiza Gumarcaj. (ver
Mapa No. 1).
Los trabajos arqueológicos en el sitio han demostrado
que los edificios fueron levantados con piedra y mortero
de lodo, revestidos con capas de estuco, pintados de
colores, adornados con pinturas murales, y se encontró
material cerámico, lítico, entierros y evidencias de armas
de la época de la conquista.
Las investigaciones explican que Gumarcaj-Utatlán
corresponde a la última parte del Postclásico Tardío y que
su construcción fue con propósitos defensivos. La ciudad
tiene por lo menos 70 estructuras y la ciudad es accesible
únicamente por un estrecho camino y un puente, ubicado
en el lado Este, y una escalinata muy empinada que sube
la barranca desde el lado Oeste.
La arquitectura de Utatlán tiene una plaza central, tres
complejos residenciales y varios grupos adicionales, con
estructuras largas, juego de pelota en forma de I, y un
templo dedicado al Dios Tohil con talud-tablero. Sus
estructuras, murales y esculturas son de estilo mixtecapuebla.
Los complejos cerámicos en el Altiplano Norte durante
el Postclásico, Hatch e Ivic (1999) indican que “puede
dividirse en un Complejo Este y un Oeste. El complejo
Este incorpora a Baja Verapaz y la cuenca del Río Negro o
71

Chixoy hacia el Oeste, hasta la región de San Andrés
Sajcabajá y en algunas épocas puede agregarse la parte
sur de Alta Verapaz. El Complejo Oeste incorpora el resto
de Quiché y es evidente un movimiento expansionista que
empieza en el Postclásico Tardío. Esta invasión fue
agresiva, dirigida por grupos quichés establecidos en la
capital de Gumarcaj-Utatlán”.

72

Mapa No. 1 Gumarcaj-Utatlán con sus centros satélites
(en referencia de Historia General de Guatemala, 1999)

1. EL PERÍODO POSTCLÁSICO
900 - 1524 D. C.) EN EL ALTIPLANO GUATEMALTECO
La Doctora Marie-France Fauvet-Bérthelot, (1999) llevó a cabo investigaciones
en el Altiplano Guatemalteco, indica que “No fue evidente el fenómeno de
disminución de la población, característico de las Tierras Bajas mayas durante el
Período Postclásico. Por el contrario, la región se mantuvo densamente poblada
como lo comprobaron los españoles cuando llegaron en 1524”.
El período Postclásico se ha dividido tradicionalmente en dos épocas debido
a los importantes cambios culturales atribuidos a la gran influencia mexicana,
dividiéndose en Postclásico Temprano (900 - 1200 d. C.) y el Postclásico Tardío
(1200 - 1524 d. C.) Los trabajos llevados a cabo por investigadores nacionales y
extranjeros en está región han encontrado que este período se concibe más
bien como una etapa de continuidad y cambio.
Fauvet-Berthelot también hace una división cronológica muy precisa para
el fechamiento de material arqueológico, así como los sitios del altiplano
estudiados, como resultado aporta tres fases, las cuales son: Epiclásico (850 ó
900 - 1100 d. C.) que se caracteriza por el momento de la transición entre el
Clásico y el Postclásico. El Postclásico se divide en Temprano (1100 - 1225 d.
C.) y el Postclásico Tardío o Protohistórico (1225 - 1524 d. C.) Después de la
segunda mitad del siglo XVI ya se dispone de documentos escritos como el
Popol Vuh y Los Anales de los Cakchiqueles, lo que ayudan a la comprensión
de los hechos históricos recientes en la conquista.
73

El Período Epiclásico (850 ó 900 - 1100 d. C.)
Las características culturales de este período, comprendidas entre el
final del Período Clásico y el inicio del Postclásico Temprano, muestran que
existió una continuidad con el Período Clásico. No obstante, los vestigios de la
arquitectura y las prácticas funerarias, comprueba que son influencias del Valle
Central de México.
En el Clásico los centros ceremoniales ubicados en terrenos abiertos o en
las montañas, están poblados todavía para el Postclásico Temprano; mantienen
su misma distribución octogonal y monumentos orientados según los puntos
cardinales. En estructuras se construyeron ampliaciones y superposiciones,
así como también largas plataformas que prefiguraron las casas largas de
última fase. Un rasgo importante es que se deja de usar el estuco para revestir
sus plazas y monumentos.
Con relación al material cerámico, sigue siendo manufacturada igualmente
que en la época Clásica, pero se asocian a nuevos tipos rituales y funerarios.
Dentro de las innovaciones cerámicas de la época se manufactura la Cerámica
Plomizo Tohil y otros importados de México. Este material se caracterizó por
vasos antro y zoomorfos e idealizando al Dios Tlaloc. Entre los objetos
importados se tienen incensarios trípodes estilo mixteca y vasos trípodes con
pedestal de tipo anaranjado fino, cuencos incisos trípodes rojo sobre crema,
cuencos pulidos rojo-anaranjado, con soportes moldeados antropomorfos o
zoomorfos y platos y vasos decorados con pintura negativa.
La escultura tallada en piedra incluyó piezas con espiga y estelas con
decoraciones en bajo relieve; en el campo de la lítica menor se utilizaron las hachas
de serpentina, piedras y manos de moler y artefactos de obsidiana entre otros.

El Período Postclásico Temprano (100 - 1225 d. C.)
El fuerte crecimiento demográfico durante este período, se debió a un
cambio de linajes de gobernantes que trajo consigo un nuevo sistema político
religioso.
En el caso de los maya-quichés, las fuentes escritas y datos arqueológicos
indican que los nuevos linajes provinieron de la Sierra de Chuacús. La
recomposición sociopolítica que ellos suscitaron en las cuencas y valles de
Gumarcaj, Cauinal, Rabinal, Salamá y otros, integró rasgos culturales. Du74

rante este período en toda el área mesoamericana se llevaron a cabo numerosos
desplazamientos de elites, quienes se vanagloriaban de su origen Tolteca. La
estructura del poblamiento urbano, la arquitectura y sus prácticas religiosas y
funerarias hicieron evidentes cambios importantes.

El Período Postclásico Tardío o Protohistórico
(1225-1524 d.C.)
En este período se cuenta ya con escritos disponibles, que permiten una
mejor interpretación de los datos arqueológicos. En dichos textos indígenas y
españoles, se cuenta con información acerca de la historia y la organización
social de linajes dentro de la organización de los chinamit (barrios), las dinastías
reales, el gobierno dual, los límites territoriales, las demandas de tributo y el
panteón de las diversas confederaciones, entre las cuales la quiché fue la
preponderante.
Dentro de las características de este período los centros cívicos religiosos
se desplazaron hacia laderas o puntos elevados, en posición defensiva, pero
sobre todo cerca de buenas tierras agrícolas, de fuentes de agua y vías
comerciales. Los edificios cambiaron a una ubicación poligonal, por medio del
cual todos los monumentos se organizaron alrededor de una plaza, respetando
la configuración geográfica del lugar, de esta manera, los dirigentes controlaron
el territorio que dominaban.
Cada plaza tenía el poder político y religioso de un linaje noble o de varios
grupos de linajes, incluyó una pirámide con una o varias escalinatas limitadas
por alfardas en talud, coronada por un templo simple o doble. Este representaba
probablemente la alianza de dos grupos, cuyos dioses patronales eran venerados
de la misma forma.
Eventualmente este centro dominó a las regiones circundantes, la evidencia
de intenso contacto con el extranjero aparece en el registro arqueológico en
algún momento después de 1400 d. C. Los materiales importados en GumarcajUtatlán parecen provenir del comercio con grupos del Valle del Centro de
México, o con grupos “mexicanizados” fuertemente influidos en su arte por el
estilo mixteca-puebla.
Según Carlos Navarrete (1999), estos objetos intrusos no provenían de la
Costa del Golfo de México. Se observó que los bienes exóticos importados se
agregaron a los objetos elitistas locales que continuaron en uso dentro de los
patrones de comportamiento tradicionales. Brown sugiere que el principal
75

foco de comercio de Gumarcaj-Utatlán era la Costa del Pacífico de Guatemala.
Se postula que los elementos mexicanos entraron vía Soconusco, una provincia
dominada por México, y que sólo hubo contactos limitados con las Tierras
Bajas en la Península de Yucatán.
Una nueva característica para este período fue el establecimiento de una
capital mayor y más importante, Gumarcaj-Utatlán, con sus centros satélites
Chisalín, Resguardo, Ismachí y Pakamán. Se abandonaron las capitales regionales
del Postclásico Temprano, y probablemente sus funciones fueron asumidas por
una autoridad centralizada en el grupo dominante de la élite, asentado en la
nueva capital Gumarcaaj. Sin embargo, los centros secundarios locales ejercieron
algún poder en los distritos periféricos, lo cual revela la operación de una red
jerárquica controlada por un centro mayor de superior jerarquía.
En el proceso de nucleación no hay indicios de cambios radicales en el
comportamiento cultural. Parece que los quichés sólo modificaron patrones
anteriormente desarrollados quizás como resultado de un nuevo vigor
expansionista que es evidente en el principio del Postclásico Tardío. Este
desarrollo cultural tomó la forma de un sistema sociopolítico cada vez más
jerarquizado, que finalmente provocó la necesidad de una capital nucleada
pero no necesariamente urbana.
Los centros secundarios continuaron en funciones, pero dentro de niveles
jerárquicos más bajos. Fox y Carmack proponen que la organización de los
grupos del quiché central se basaba en un sistema de linajes segmentarios.
Para el área central de Quiché solamente se dispone de un estudio cerámico
de Gumarcaj-Utatlán, publicado por Wauchope. La cerámica corresponde al
Postclásico Tardío y es el mejor exponente del Complejo Oeste. Consiste
predominantemente de la cerámica Fortaleza Blanco sobre Rojo y tipos
monócromos rojo, naranja-café, o café.
En resumen, las excavaciones en el área central de Quiché indican que el
desarrollo cultural fue resultado del continuo crecimiento demográfico de una
comunidad basada en la agricultura. El mayor cambio se nota en un desarrollo
hacia la nucleación y en la intensificación de las divisiones jerárquicas que ya
eran evidentes en el Clásico Tardío, en combinación con el surgimiento de una
ideología expansionista que ocurrió en el Postclásico Tardío. El registro
arqueológico sugiere que estos rasgos fueron el resultado de una evolución
local, gradual, y que no fueron el resultado de la intrusión de gente extranjera.
Empero, aunque hay evidencia de influencia mexicana, existe desacuerdo sobre
su naturaleza y origen. (ver Plano No. 1)
76

Plano No. 1 de Utatlán (Gumarcaj), elaborado por Miguel Rivera Maestre
por orden del Jefe del Estado de Guatemala, Doctor Mariano Gálvez. 1834.
Estudios de Cultura Maya, 1963(3) (en referencia Historia General de Guatemala 1999)

3. RUTAS DE COMERCIO EN EL ALTIPLANO
DE GUATEMALA
Christopher Jones (1993) indica que durante el Período Postclásico los
mayas de las Regiones del Sur, de las Tierras Altas y Costa del Pacifico de
Guatemala gozaron de una prosperidad durante esta época. Es importante
hacer notar, que ya en el año 1,000 d. C. aparentemente la ruta preferida se
desplazó hacia el norte, por el valle del Motagua Alto, a través de los Sitios de
Jilotepeque Viejo y Gumarcaj, el cual se utilizó hasta la época de la Conquista.
Según Hatch e Ivic (1999) el florecimiento de Gumarcaj-Utatlán ocurrió en
el Posclásico Tardío, y eventualmente este centro dominó a las regiones
circundantes. La evidencia de intenso contacto con el extranjero aparece en el
registro arqueológico después de 1,400 d. C. Los objetos importados en
Gumarcaj parecen que provienen del comercio con grupos del centro de México,
o con grupos mexicanizados con influencia en el arte con estilo mixteca-puebla.
Carlos Navarrete (1999) indica que los objetos intrusos encontrados en
Gumarcaj no provenían de la Costa del Golfo de México, como por ejemplo se
tienen:
77

Cerámica Mixteca-Puebla
En la depresión central de Chiapas se encontraron en superficie tres
ejemplares de este tipo de cerámica. En las excavaciones de Chiapa de Corzo,
por otra parte, se localizaron 10 fragmentos de la cerámica que Eduardo
Noguera llamó Mixteca Polícroma, ampliamente relacionada con otras de
Huehuetán y Mazatlán, en la costa de Chiapas.
También se encontró una copa de este grupo cerámico en la ofrenda de
una tumba en Ahuachapán, El Salvador. En Utatlán se rescató una vasija
trípode efigie, y en las serranías occidentales de Guatemala, como en las orillas
del Lago de Güija, se encontraron fragmentos de superficie.

Braceros y sahumerios
En los sahumadores de mano, en cambio, sí es notoria dicha influencia,
principalmente en los globulares con soportes al frente, con mango-soporte y
con decoración calada. Estas piezas aparecen desde el Postclásico Temprano
en Zaculeu y en otros sitios del Altiplano guatemalteco, así como en Nejapa y
Paleca en El Salvador, a todos los cuales se les reconoce influencia mixteca.
Son comunes también en los sitios aztecas. Un ejemplar se encontró en el
Departamento de Quiché, el cual tiene engobe rojo en los soportes y en el cuello.
(ver Dibujo No. 1)

Dibujo No. 1 Incensario trípode, estilo Mixteca-Puebla, procedente de Zaculeu, Departamento
de Huehuetenango. Postclásico Temprano, Fase Qankyak. Largo total: 20.5 cm Andrés Ciudad
Ruiz (En referencia de Historia General de Guatemala, 1999)

78

Metal
John Weeks sostiene que hay evidencias sobre la labor de los metales en la
periferia de Utatlán, pero sus argumentos parecen poco convincentes. Puede
ser más atendible la opinión de Borhegyi, quien mantiene que el uso del
metal, durante el Postclásico Temprano, fue esporádico en el área maya, aunque
se incrementó, posteriormente, por medio de las relaciones con México.
Entre los mexicas, las representaciones de “caballeros águila” tenían profunda significación religiosa y militar, lo que da relevancia al pendiente de
oro, en donde el rostro de un personaje asoma de un yelmo con la figura del
ave, encontrada en Utatlán, el cual indica la existencia de las órdenes guerreras
entre los quichés. (ver Fotos No. 1 y 2)

Dibujo No. 1 Incensario trípode, estilo
Mixteca-Puebla, procedente de Zaculeu,
Departamento de Huehuetenango.
Postclásico Temprano, Fase Qankyak.
Largo total: 20.5 cm Andrés Ciudad Ruiz
(En referencia de Historia General
de Guatemala, 1999)

Ilustración No. 2. Orejeras fundidas en
oro, Período Postclásico.
(Colección del Museo Nacional de
Arqueología y Etnología de Guatemala)
(Fotografía de Piezas Maestras Mayas,
1999)

79

Otro autor sugiere que el principal foco de comercio de Gumarcaj-Utatlán
era la Costa del Pacífico de Guatemala. Se propone que los elementos mexicanos
entraron vía Soconusco, una provincia dominada por México, y que sólo hubo
contactos limitados con las Tierras Bajas en la Península de Yucatán.
Por medio de las fuentes etnohistóricas se sabe que tanto los quiches y
cachiqueles del Posclásico Tardío, mantenían estrechas relaciones comerciales
y políticas con los Aztecas, a través de puertos comerciales ubicados en
Soconusco. Dentro de los bienes intercambiados en está época están: El oro de
Centro América, jade, algodón, cacao y plumas de aves exóticas. (ver Mapa
No. 2)

Mapa No. 2 Rutas de Intercambio (en referencia de Catálogo “LOS MAYAS”, 1999)

80

4. DESCRIPCIÓN Y UBICACIÓN GEOGRÁFICA DEL SITIO
ARQUEOLÓGICO DE GUMARCAJ-UTATLÁN
El sitio arqueológico de Gumarcaj está ubicado en el municipio de Santa
Cruz del Quiché, Departamento del Quiché. Capital del reino quiché; también
se le denominaba Gumarcaj o Gumarcaaj. Dista a 2 kilómetros por camino
asfaltado al Oeste de la cabecera. A una altura de 2,020 mts. SNM, lat. 15° 01’
14’’, long. 91° 10’ 00’’ (Gall 1999). (ver Plano No. 2)

Plano No. 2 del Centro del Gumarcaj.

Foto No. 3 Panorámica
del Sitio de GumarcajUtatlán

81

Antecedentes históricos del sitio arqueológico de
Gumarcaj-Utatlán
La historia de la Capital del Reino Quiche inicia en el Período Postclásico
Tardío (1250-1523 d. C.) cuando se formó; siendo una mezcla de pueblos locales y guerreros que procedían del norte de la región. (ver Foto No. 3)
Los primeros pobladores se asentaron en Jakawitz y Ismache y en el año
1400 el gobernante K’ucumatz fundó Gumarcaj, durante su reinado conquistó
los pueblos aledaños. Entre los años de 1425 a 1475 gobernó Q’uikab El Grande,
quien extendió sus dominios hasta Zaculeu al Oeste, Sacapulas al Norte,
Rabinal y Cobán al Este, al Sur hacia Quetzaltenango y Retalhuleu, llevando
las fronteras del Señorío Quiche hasta Río Suchiate.
Cuando las tropas españolas al mando de Pedro de Alvarado invadieron
el territorio guatemalteco en 1524, los quiches prepararon la defensa y enviaron
un numeroso ejército a la batalla de los Llanos del Pinal el 12 de febrero de
1524, donde hubo gran número de muertes de parte de los quiches. Cuando
los españoles se acercaron a Gumarcaj para exigir el sometimiento de los
quiches, hubo intención de quemarlos cuando estuvieron dentro de la ciudad,
pero los españoles fueron prevenidos de las intenciones que tenían los quiches
y Pedro de Alvarado enjuicia y condena a muerte a los gobernantes Oxib Quiej
y Belejb Tzi, a morir en la hoguera, al mismo tiempo manda a quemar la ciudad
y arrasarla hasta los cimientos.
Cercana a la ciudad de Santa Cruz del Quiché se encuentran las ruinas de
Utatlán o Gumarcaj, asiento del antiguo reino del Quiché, declarado
monumento nacional prehispánico. Por acuerdo gubernativo del 15 de
noviembre de 1853 se ordenó la conservación de las ruinas del palacio de la
antigua capital quiché. Posteriormente, por acuerdo gubernativo del 18 de
mayo de 1972 se le concedió la categoría de “Ciudad Símbolo” a este sitio
arqueológico. (Diccionario Municipal de Guatemala, 2002).

Significado del Nombre
Kumar = Podrida; caaj = Cañas de maíz.

Investigaciones llevadas a cabo en el sitio de Gumarcaj
El arrasamiento y quema de la ciudad, más el deterioro causado por la
mano del hombre y las inclemencias del tiempo, apenas si dejaron huellas su82

perficial de los edificios. Solo se conservan descripciones como las de Fuentes
y Guzmán hacia 1677, otras descripciones y algunos dibujos fueron realizados
por viajeros del siglo XIX; las pocas ilustraciones que dan idea de su grandeza
son los grabados de Julián Falla y Miguel Rivera Maestre (1833), John L.
Stephens y Catherwood (1838) llevaron a cabo los primeros informes gráficos
de esta ciudad Prehispánica. Otros viajeros europeos realizaron descripciones
del área como César Daly (1857), W. Boddam Whetan (1875), William T.
Brigham (1883) (referidos por R. Carmack 2001); los investigadores como Alfred
P. Maudsley (1887), Kart Sapper (1894), Samuel Lothrop (1916), visitaron el
lugar, sin embargo, fue hasta 1920 y 1927 que se ilustra en fotografías publicadas
por Franz Termer.
Científicamente se tienen referencias del sitio por los trabajos llevados a
cabo por investigadores como Robert Wauchope en el año de 1948, llevándose
a cabo algunos sondeos para fechar el sitio por medio de la cerámica.
En los años 70-80’s, trabajan Robert Carmack, John Fox y Keneth Brown en
la parte Sur de El Quiché, donde incluyen el sitio de Gumarcaj y sus alrededores,
comprendiendo reconocimientos superficiales, levantamientos de los primeros
planos del sitio (J. Weeks y J. Towsand; 1974, y D. Wallace; 1977). Por último
entre los años del 2003 al 2004 R. Macario realizó trabajos de excavación en la
parte central del sitio.
La investigación arqueológica ha demostrado que los edificios fueron
levantados con piedra y mortero de lodo, revestidos con capas de estuco blanco,
pintados de vivos colores, adornados con pinturas murales. (ver Dibujo No. 2)
Hubo tres tipos principales de edificios, largas plataformas que soportaban
edificios de carácter administrativo, altas pirámides de base cuadrada con un
templo en la base superior y los palacios, edificios bajos con numerosos cuartos
y patios interiores.

Dibujo No. 2 Fragmento de Pinturas
Murales descubiertos en Gumarcaj
(En referencia de Historia General de
Guatemala, 1999)

83

Historia de los pobladores de Gumarcaj
Durante el período Postclásico Tardío (1250-1523 d. C.), se formó el reino
Quiché, una mezcla de pueblos locales y pueblos guerreros que procedían del
norte de la región. Los legendarios caudillos fundadores fueron Balam Quitzé,
Balam Akab, Majucotaj e Aquí Balam.
Cuando las tropas españolas al mando de Pedro de Alvarado invadieron
el territorio guatemalteco en 1524, los quichés prepararon la defensa y enviaron
numeroso ejército comandado por Tecum Uman, valeroso capitán quiché; la
encarnizada batalla tuvo lugar el 12 de febrero de 1524 en los Llanos del Pinal
(cercanías de Quetzaltenango).
Con la ayuda de los Cakchiqueles, Alvarado prosiguió la lucha por más de
ocho días, hasta que finalmente fueron sometidos por la fuerza de las armas. Los
auxiliares mexicanos la llamaron Utatlán, nombre con que también se le conoce.
En el momento de la invasión española, Gumarcaj constituía la capital de
una confederación política centralizada y fuertemente militarista, formada por
tres linajes mayores llamados los Nimá Quiché, los Tamub y los Ilocab, cuyos
poblados fueron respectivamente Gumarcaj, Ismachí y Chisalín.
Todos aparecen defendidos por profundas barrancas. Es probable que un
cuarto linaje, los Nijaib tuviesen su asiento en la Atalaya o Resguardo, a menudo
confundida con un puesto militar. Cada uno de los linajes tuvo bajo su control
un extenso territorio con una población rural, que les proporcionaba la
subsistencia por medio del pago de tributos, así como la prestación de servicios
personales para el ejército, la construcción de obras públicas y el comercio a
gran distancia. (ver Mapa No. 3)

Mapa No. 3 Ubicación del Centro de
Gumarcaj y sus linajes.
(En referencia de Guía de Gumarcaj
1980)

84

Patrones de asentamiento y arquitectura de Gumarcaj
Wendy Ashmore (1999) indica que el Postclásico fue un período de
turbulencia en las Tierras Altas mayas, y la localización de los centros de
asentamiento reflejan tal inestabilidad al haberse desplazado los sitios hacia
las cimas de las colinas. Las nuevas formas de arquitectura civil, que aparecieron
en este período, incluyen las pirámides dobles y las casas largas o templos. Las
casas largas con columnatas eran la sede del consejo de los linajes gobernantes,
entre los quichés y otros grupos poderosos de las Tierras Altas, al momento de
la conquista española; pares de largas casas-templos conformaban el núcleo
de la capital quiché de Gumarcaj o Utatlán. Aunque los edificios con columnatas,
e incluso las casas del consejo, se conocen en relación con el Clásico Tardío
(por ejemplo, Copán), John Fox trazó el origen principal de estas largas casastemplos en pares, desde las poblaciones de la Costa del Golfo, durante el Clásico
Tardío. Este autor argumenta que estaban asociadas tanto con los grupos de
familias poderosas como con rituales del ciclo solar. Al trazar la distribución
de ésta y otras formas de asentamiento, en el tiempo y en el espacio, Fox ha
bosquejado la historia de los grupos migratorios, antepasados de los quichés
de las Tierras Altas y de los itzaes de Petén y Yucatán.
D. Wallace (en referencia de Macario R. 2004) catalogó tres tipos principales
de características arquitectónicas y de disposición siendo estas: estructuras
rituales (templos, palacios-conciliares (casas grandes), palacios-residenciales
y otras construcciones cuyas funciones fueron difíciles de establecer. Las
estructuras cuadradas y piramidales corresponden a los templos, tres de ellas,
las más grandes, están ubicadas en la plaza Principal, nueve templos menores
localizados dentro de los complejos palaciegos-residenciales. Dentro de la
categoría de estructuras rituales se integra el patio de juego de pelota en forma
de I, localizado al Suroeste, adyacente al Templo de Tohil. Los palacios
conciliares o casas grandes son estructuras de forma rectangular; con funciones
públicas de carácter político-administrativas; según las fuentes etnohistóricas
(Popol Vuh) habrían 24 casas grandes, distribuidas en este sitio. Los palacios
residenciales se caracterizan por ser estructuras bajas con varias cámaras
interrelacionadas; la mayoría de estos edificios integran un templo menor y
uno o dos casas grandes, formando así conjuntos agrupados a la vez patios
cerrados o semi cerrados.
A excepción de las estructuras de la Plaza Principal que forman un conjunto
cívico-ritual, D. Wallace analizó el resto de las unidades estructurales siguiendo
su posición y relación espacial. Según la interrelación de las unidades
reagrupadas –con funciones asociadas– estas se catalogaron en varios
85

complejos: Complejos Palacio-Ritual-Conciliar (RCP), Plaza Ritual-Conciliar
(RC), Plaza Ritual (PR), Sub plaza adyacentes a la Plaza Principal (SP), Palacios
(P), Grupo de viviendas (HG). Existen por lo menos 12 complejos estructurales
en Gumarcaj, no todos comparten las mismas características, variando de
dimensión, distribución y ubicación (Macario 2004).

Prácticas funerarias y de sacrificio
Durante el período Epiclásico (850 - 1100 d. C.) las costumbres funerarias
presentan la aparición de nuevas creencias religiosas, introducidas posiblemente
por pequeños grupos de origen mexicano. Era muy común que las tumbas del
Clásico fueran profanadas, luego rellenadas u ocupadas nuevamente, durante
las excavaciones llevadas a cabo en ellas se encontraron algunos objetos de
metal, importados. La forma de inhumar a sus muertos más corrientes era
sentar el cadáver directamente sobre el suelo.
En el Protohistórico (1225 al 1524 d. C.) se acostumbró incinerar a los
dirigentes y enterrar sus cenizas al pie de estructuras importantes, en urnas de
varios tipos (ver Foto No. 4), con pequeñas ofrendas de metal como oro, tumbaga
(aleación de oro y cobre) y cobre, importadas o de fabricación local. La población
en general era inhumada en cementerios ubicados en el exterior de las ciudades,
cerca de sus grupos habitacionales, en fosas cilíndricas simples, señaladas con
piedras. Los entierros reales o de linaje presentaban las piernas plegadas contra
el pecho, los brazos cruzados, el cráneo deformado artificialmente y dientes con
desgastes selectivos, algunas veces con ofrendas consistentes en hachas de
serpentina, láminas de obsidiana, cuentas de jadeita y aros de cobre.

Foto No. 4 Urna Funeraria,
Período Postclásico, Gumarcaj, Quiché

86

El centro de Gumarcaj-Utatlán se diferenció de los centros anteriores, por
ejemplo, en lo concerniente a las prácticas funerarias. En las capitales anteriores,
por lo menos en Chitinamit y Chujuyub, no se enterraba a los muertos dentro
de sus límites, sino que utilizaban los centros dependientes de menor tamaño.
En cambio, el gran centro de Gumarcaj-Utatlán recibió los enterramientos de
importantes funcionarios.
El alcalde Mayor de la Verapaz, Capitán don Martín Alfonso Tovilla, en
1631 visita la provincia de Santa Cruz del Quiche y escribe sobre sus prácticas
funerarias de la siguiente manera: “Tenían dentro muy suntuosos palacios y
en subido fabricaba cada uno su sepulcro de más de ocho estadios de alto,
muy suntuoso, con muchas pinturas alrededor.
Cuando moría alguno lo enterraban vestido y hacían las mismas
ceremonias que los indios del Manché, en razón de ponerle que comer encima
del sepulcro, y su casa no se derribaba, más se encalaba toda de nuevo y se
pintaba alguna historia de sus pasados con mucha policía.” “Cuando moría el
rey se encalaban todas las calles y los palacios por dentro y por fuera y se
pintaban nuevas historias.”
Con relación a los sacrificios en el área el investigador John L. Stephens
(1841) visitó el sitio de K’umarkaaj y retoma, lo escrito por Francisco Ximenes
en 1721 y por Fuentes y Guzmán, Stephens narra que “La parte más importante
que permanece de estas ruinas es la que aparece en el grabado, la cual es llamada
El Sacrificatorio, o lugar de los sacrificio. El remate de El Sacrificatorio está
destruido y arruinado, pero no cabe duda que en un tiempo soportó un altar
para aquellos sacrificios de víctimas humanas que horrorizaban aún a los
españoles. Apenas había lugar en él para el altar y los sacerdotes oficiantes y
para el ídolo a quien se hacían las ofrendas. Todo quedaba a plena vista del
pueblo, que se encontraba de pie.” (Gall 1999). (ver Dibujo No. 3)

Dibujo No. 3 Templo Tohil,
Gumarcaj (Utatlán),
tal como se encontraba en 1832.
Grabado de Julián Falla
Grabado No. 1. El Sacrificatorio
descrito por Stephens, que en
realidad es el Templo de Tojil.

87

4. LOS QUICHÉS EN LA ÉPOCA DE LA CONQUISTA
En la Historia General de Guatemala (1999) el autor R. Hill escribe sobre
los quiches e indica que estos dominaron las mismas zonas que en la actualidad
ocupan sus descendientes: una región que incluye la mayor parte de los
departamentos de Quiché, Baja Verapaz, Totonicapán, Sololá y Quetzaltenango.
(ver Mapa No. 4).

Mapa No. 4 del territorio ocupado por los quichés y grupos vecinos, c 1520.
Diversas colecciones

Lo que es importante dejar claro según el autor es que el vocablo “quiche”
se refiere a una división lingüística y talvez cultural. Los pueblos de idioma
quiché nunca fueron una sola entidad política; ya que en el momento de la
conquista española existió la confederación encabezada por los grupos
de Gumarcaj-Utatlán, Ismachí e Ilocab, que controlaba la mayor parte del
territorio ocupado por los hablantes de esa lengua.
Los grupos sociopolíticos quiches estaban divididos en regiones, por ejemplo
los de la región central, los llamados quiché vinak (gente o nación quiché),
constituían la entidad política más poderosa en Los Altos de Guatemala en el
momento de la conquista española. Su extensión y poder se pueden atribuir a
que desarrollaron un nivel de organización más alto que el de la mayoría de sus
vecinos. Esta organización se basaba en la confederación de tres amak. Los amak
eran confederaciones de chinamitales, o sea, los grupos territoriales corporativos
básicos de la organización social y política de los habitantes de la región quiché,
88

y también de otros grupos mayas del Postclásico Tardío. El amak, de los nima
quiché, tenía su centro o capital en el lugar que hoy se conoce como Utatlán y que
antiguamente se llamó Gumarcaj. Este grupo contaba con cuatro chinamitales
mayores los cuales eran: Cavek o (Kavek), Nihaib (Nim Hayib o Nehaib) Ahau Quiché
y Zaquic (Zaq’iq’il), estos estaban ocupando el este y sur de su capital.
Habían otras regiones aparte de los nimá quiché, tales como Tamub con
sus tres Chinamitales, cuya capital se encontraba a un kilómetro ½ al oeste de
Utatlán, en un sitio conocido como Ismachí. Estos controlaban parte del actual
Departamento de Totonicapán. El tercer amak era el de los Ilocab, con cinco
chinamitales, su capital estaba aproximadamente a un kilómetro al noreste de
Utatlán, en el sitio que hoy se conoce como Chisalin, pero antiguamente se
conocía como Ilocab o Pilocab.
Con relación a su jerarquía sociopolítica los grupos mayas mantenían una
distinción básica entre la aristocracia o nobleza y los plebeyos. Con exactitud
no se saben cuales eran las cualidades para ser una persona de élite entre los
quichés, se sugiere que dicha categoría se basaba en conceptos semejantes a
los que utilizaban los aztecas para justificar la categoría de los nobles o
aristócratas, ya que estos eran más inteligentes que los plebeyos, tenían memoria e imaginación más potentes, y por lo tanto, eran inherentemente
superiores y mejor dotados para gobernar. Mientras que los plebeyos no tenían
historia, ya que no aparecen en ninguna crónica indígena, parece ser que los
plebeyos sólo gozaban del usufructo de las tierras que labraban, ya que el
propio chinamit era propietario de toda la tierra. Los plebeyos eran obligados
a contribuir al pago de cualquier gasto en que incurría su chinamit, lo cual se
hacía por medio de la institución llamada nut, que sobrevivió hasta la época de
la colonia. Por último, quedan los esclavos quienes eran cautivos de guerra y,
quizás, algunos condenados por crímenes graves.

Los Quichés después de la Conquista
Dentro de los estudios efectuados sobre los Quiches después de la
conquista, el historiador Horacio Cabezas (1999) hace una recopilación de
información sobre lo que sucedió con estos poblados, e informa que a la llegada
de los españoles, los señores de Gumarcaj controlaban una extensa zona
delimitada al oriente por Pueblo Viejo, donde se iniciaba el señorío de los
rabinales por el Río Grande o Motagua, a partir del cual se encontraba al sur el
territorio de los cakchiqueles; al oeste por la cordillera de los Cuchumatanes,
frontera con los mames; al norte por la Sierra de Chuacús, que servía de línea
divisoria con los señoríos ixil y pokomchi. (ver Mapa No. 5)
89

Mapa No. 5 Área quiché y señoríos circundantes al momento de la Conquista,
alrededor de 1524. (En referencia de Historia General de Guatemala, Tomo II pp. 499)

El investigador Robert Carmark obtuvo datos sobre la población quiché al
momento de la conquista, y según los cálculos llevados a cabo no pudo haber
habido más de 50,000 habitantes; ya que a mediados del siglo XVI hubo una
perdida poblacional entre el 75% al 90% por las pestes, muertes en combate y
esclavos de guerra.
Como apunta Cabezas al momento de la conquista de Utatlán, la capital
del Reino Quiche, Pedro de Alvarado ordenó ajusticiar a los reyes Oxib Queh y
Beleheb Tzi, a quienes acusó de fraguar una conspiración, designando como
sucesores a Tecún y Tepepul para poder asegurarse el control de los naturales;
todo ello pensado con la intención de volverlos sus instrumentos políticos para
beneficio de él, luego de sus lugartenientes y por último de los frailes dominicos.
Para poder mantener a las huestes conquistadoras, los quichés se vieron en la
primera década que le siguió a la conquista, en una población sujeta al régimen
de encomienda-repartimiento; luego tuvieron que pagar tributo con productos
foráneos como el cacao, sal y mantas y por último con el pago del diezmo
eclesiástico, el cual era utilizado por la iglesia para la construcción de iglesias y
conventos, para el pago de misas por festividades de los santos, alimentos para
los frailes y debían cuidar gratuitamente los animales del cura.

90

Antecedentes históricos
del municipio de Santa Cruz del Quiché
Dentro de los datos más importantes encontrados sobre los antecedentes
históricos del Municipio de Santa Cruz del Quiché se tiene que “…Por haberlo
anotado el dominico Francisco Ximénez, se sabe que la actual cabecera fue
fundada conmemorando la llegada de los españoles en 1524, cómputo
calendárico juliano entonces en vigor: “noticiado ya el Rey de Utatlán, que es
el que hoy se dice Santa Cruz del Quiché (dándosele aqueste título, el
Ilustrísimo y Reverendísimo Señor don Francisco Marroquín, cuando por
el año de 1539 estuvo en aquella Corte y bendiciendo el paraje, colocó y levantó
el estandarte de la fe, signo de nuestra Redención, en el mismo lugar en que
tantos años había reinado el Príncipe de las Tinieblas en aquel Ídolo Útil, en
señal de trofeo y vencimiento)”. En otra parte de su Historia: “con que llegarían
a Santa Cruz a fines de marzo o principios de abril por Semana Santa o Viernes
santo la entrada allí, como en la Vera Cruz el haber llegado allí el Viernes de la
Cruz nuestros españoles”. Es decir, no se fundó el Viernes Santo de 1539, sino
en una fecha hasta ahora no fijada exactamente, en ese año, por el primer obispo
de Guatemala, rememorando la llegada a la corte quiché de los españoles el
Viernes Santo de 1524, que fue el 25 de marzo”
En las cartas de relación de Juan de Pineda, 1594 describe “El pueblo de
Utatlán está asentado en un llano; en tierra ni fría ni caliente, de buen temple;
es sana; está este pueblo cinco leguas del de Totonicapa la tierra adentro hacia
la sierra, en el camino que va a la Provincia de Zacualpa, que es camino que va
a la Provincia de Chiapa, Los vecinos del coxen mucho maíz, ají y frisoles;
crían aves de Castilla y de la tierra; tienen mucha caza de venados, conejos y
codornices, tienen todos caballos a uno y a dos y otros a tres. Andan bien
aderezados ellos y sus mujeres e hijos; es gente limpia, están ricos. Dan poco
tributo a vuestra majestad, podrían dar el doble sin que reciban ninguna
vejación. Visitan este pueblo los religiosos de Santo Domingo”.
En su Historia que escribe Ximénez por 1716 se lee que el convento, hoy
iglesia parroquial, se construyó con las piedras provenientes de la antigua
capital quiché Gumarcaj o Utatlán sin mencionar el año, pero debe haber
sido en la primera parte del siglo XVII, Indicó sólo que en 1665 murió en el
convento en Antigua Guatemala fray Francisco de Guevara, quien “siendo
prior del Kiché empezó a fabricar aquel Convento de las piedras labradas de
los edificios que los indios tenían de los adoratorios de sus ídolos, en que
consumió gran parte”.
91

Foto No. 5 Fachada de la Iglesia
de Santa Cruz del Quiché

Muchos de los edificios principales han sido construidos con piedras traídas
del cercano sitio arqueológico conocido como Utatlán, asiento de reino quiché.
Entre las etimologías, Quiché significa árbol o palo dulce, debido a que qui
es dulce y ché árbo. Algunos han indicado que procede de las voces quichés
qui = muchos y ché = árbol, lo que precisamente significa bosque o lugar de
muchos árboles. El idioma indígena predominante es el quiché. (Gall 1999).

Ubicación geográfica
del municipio de Santa Cruz del Quiché
El Municipio de Santa Cruz del Quiché, del Departamento del Quiché,
tiene una Municipalidad de 1° categoría. Área aproximada 128 km2. Nombre
geográfico oficial: Santa Cruz del Quiché.
El municipio de Santa Cruz del Quiché limita al norte con San Pedro
Jocopilas y San Andrés Sajcabajá; al este con Chinique y Chiché; al sur con
Chichicastenango; y al oeste con Patzité y San Antonio Ilotenango, todos del
departamento del Quiché (Diccionario Municipal de Guatemala, 2002). (ver
Mapa No. 6)
92

Mapa No. 6 Departamento del
Quiché (en referencia de Gall, 1999)

La unión de dos culturas
Los españoles entran al Nuevo Mundo cargados con la nueva religión
cristiana con toda su fuerza y sus símbolos sacros los cuales imponen a los
indígenas; con ello, los españoles creen que son abolidos sus creencias paganas,
y respetadas y veneradas las creencias cristianas; pero lo que realmente sucede
es que los mayas adaptan esas creencias a su cultura; por lo que para finales
del siglo XVII, detrás de una cruz del atrio, de las imágenes de Cristo, la Virgen
y los Santos, resurgieron con una nueva modalidad, con nueva faz, las
ancestrales deidades mayas, ahora cristianizadas y occidentalizadas, pero
cargadas de contenidos similares a las antiguas creencias prehispánicas. De
esta manera los indígenas lograron conformar una nueva religión partiendo
de sus bases ancestrales y adoptando gran parte del cristianismo, por lo que la
gran cultura maya sigue presente hoy detrás de la cruz, bajo las andas
procesionales, en el uso del incienso y del pom.
El colapso de su mundo sagrado se produjo con la irrupción en el Nuevo
Mundo de los españoles a finales del siglo XV y XVI, quienes impusieron
nuevas prácticas y modas culturales que implicaron nuevos mitos y ritos y
93

otra concepción del mundo y de la vida radicalmente diferente a los conceptos
mayas; con ese choque de culturas se produce lo que hoy se conoce como
sincretismo polívoco o extramuros, que lleva a readecuar la recomposición social
y religiosa de su mundo sacro. (ver Foto No. 6)
Hasta el día de hoy la cultura maya aún persiste, ya que su sistema religioso
no desapareció, ni sus mitos, ni ritos; la cosmovisión maya asignaba un alma a
cada ser animado e inanimado como lo explica Lara (1999). Este concepto de
vida les llevó a un equilibrio con su entorno, su mundo se nutre con seres
míticos y prácticas religiosas derivadas de su contacto con otros pueblos
mesoamericanos, que reafirmaron su perfil colectivo y su memoria histórica.

Foto No. 6
Entrada a la Iglesia de
Chichicastenango

Otro de los contextos importantes que hay que hacer notar es que entre la
época de la Colonia y la Independencia en vez de hacerse más reducido el
número de indios en las regiones de Guatemala se incrementa en gran medida,
ya que el pluralismo cultural y lingüístico de Guatemala se ha manifestado en
la diversidad de trajes regionales indígenas, ya que actualmente en el país
existen 21 grupos etnolíngüisticos mayas, y la relación más significativa
encontradas ha sido entre los trajes étnicos y los municipios como lo apunta
Asturias (1999), y que de acuerdo con la documentación y la evidencia textil
94

correspondiente a los últimos 100 años, se usaba un traje distinto en más de
150 comunidades indígenas, pero la diversidad no se limita al nivel municipal,
en cada comunidad los trajes han presentado variaciones geográficas por
ejemplo (aldea, sexo, edad, nivel económico, cargo (civil o religioso), o bien
con la ocasión en la que participa el usuario.
La indumentaria indígena guatemalteca de las postrimerías del Siglo XIX
y del XX, que es la que ha recibido mayor atención de los investigadores, refleja
a grandes rasgos la historia del país; en ella han coexistido elementos de origen
prehispánico, colonial y republicano. Por ejemplo, el hilado a mano del algodón
y el tejido en telar de cintura o telar de palitos, datan del período prehispánico;
el hilado de lana con rueca y el tejido en telar de pie, el telar de pedales, proceden
de la colonia. El uso de tintes químicos y rayones, corresponde a la época
republicana. Del mismo modo, los diseños bordados o brocados que han
ornamentado las distintas prendas han sido incorporados a lo largo de la
historia. Diseños mayas prehispánicos, hispanoárabes, europeos y de otras
latitudes se conjugan en los trajes regionales.
También se han preservado en esta indumentaria principios prehispánicos
y coloniales, por ejemplo, la elaboración de prendas con telares tejidos en telar
de cintura que no se cortan, y a las cuales no se les hacen ajustes para que sigan
las líneas del cuerpo, en un principio prehispánico que se ha conservado para
el güipil. (ver Foto No. 7)
Por último, se tienen los
nuevos oficios a que son
sometidos los indios cuando son
esclavizados, luego dados en
encomienda y por último cuando
surge la libertad para ellos; y es
cuando empiezan a utilizar
herramientas de labranza
fabricados en hierro; espuelas
para domar caballos, etc.

Foto No. 7.
Diversidad de textiles nacionales

95

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Arqueología Guatemalteca, III Utatlán Región Quiché, En Anales de la Sociedad de
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96

HISTORIA

EL CACAO
Producción y Comercio durante las épocas
Prehispánica e Hispánica en Guatemala
Hugo Fidel Sacor Q.
97

98

INTRODUCCIÓN
La producción agrícola mesoamericana se desarrolló
básicamente en torno a tres elementos: maíz (zea mais),
calabazas y frijol (phaseolus), así como también el cultivo
por esquejes como la yuca y el camote; las hortalizas como
el chile, chayote y tomate (lycopersicum esculentum).1
Otros tipos de cultivo como el algodón (gossypium
mexicanum), el henequén y el cacao. Esta diversificación
de producción agrícola, mejoradas con la tecnificación del
riego, intensifica la tecnología y la cooperación en gran
escala. Tales concentraciones de cacao mesomericano eran
producidas con el vecino Soconusco y Suchitepéquez. Está
claramente señalado que Soconusco, y su comercio, fueron
importante de buena acumulación azteca.
Después que los españoles conquistaron México, en
1519, observaron el uso del cacao como bebida, llamándole
Chocolate (del nahuatl: xoco, cacao, latl, agua). 2 La
exportación del cacao a España después de la conquista
mejoró la manera de su elaboración como bebida,
mezclándose con diversas materias aromáticas y
principalmente con el uso del azúcar.
En Guatemala, muchos indígenas de Zapotitlán,
Atitlán y Escuintepeque tuvieron que someterse a las
huestes españolas por no quemar sus plantaciones de cacao el conquistador Pedro de Alvarado3 . Posteriormente,
en la economía del Reino de Guatemala se convirtió el cacao en otro rubro importante de exportación.
1
2

3

Wolf, op. Cit., 57.
Las variedades de cacao son: tabasqueña, costarica, melón y el criollo, este último como el cacao indígena, y
es de un grano largo y rojizo; costarica es la mejor variedad y es la que se produce más. Lowe, et al.
Cartas de Relación de Pedro de Alvarado a Hernán Cortés, fechada en Utatlán el 11 de abril y el 27 de julio en
Iximché de 1524.

99

100

1. EL DESARROLLO AGRICOLA, LA MANUFACTURA Y EL
COMERCIO EN LA SOCIEDAD PREHISPANICA
Base alimenticia y orígenes del Maíz
La agricultura, es una rama de producción asociada al desarrollo social
del hombre. Parece iniciarse en Mesoamérica con la vida sedentaria -Tamaulipas
1,400-400 a.C., Chiapa de Corzo 1,350-1,000 a.C.- en el momento mismo de
consumir animales de caza, plantas silvestres y domesticación de plantas como
el maíz.4 Wolf (1967) indica de una especie de maíz aparecido en las grutas de
Murciélagos Nuevo México en el año 4,000 a. C. y de otra en Tamaulipas
México en el año 3,000 a. C.; Morley (1980) agrega, con la prueba del radio
carbono (C14), el aparecimiento de maíz en el norte de México en el año 2,500
a. C., y finalmente, el primer híbrido de maíz se logró en el año 1,500 a. C.
según Mangelsdorf, MacNeish y Galinat, en referencia de Lameiras (1985).
Además, este producto alcanzó su cruzamiento en la región montañosa de
Chiapas y Guatemala con el Teocentli y su hibridación con el Tripsacum.5
Abundan tres géneros de Maydea Americana (Zea, tripzacum y Euchlanea) en la
región de Chiapas y Guatemala según Wolf. Su sistema de cultivo es conocido
con el nombre de agricultura de milpa por los aztecas, que significa maizal,
nombre que se ha seguido designando tanto en México como en América Central.6 Conforme fueron especializándose las técnicas de cultivo agrícola -la
selección de semillas, el proceso de cultivo de humedad de roza y su consumo, también se crearon tecnologías como la irrigación a través de canales -900-200
a.C.- en el valle de Tehuacán, con el cual mejoró las condiciones de producción
de gran escala, para el sostenimiento de grandes masas de población.7
La producción agrícola mesoamericana se desarrolló básicamente en torno
a tres elementos: maíz (zea mais), calabazas y frijol (phaseolus), así como
también el cultivo por esquejes como la yuca y el camote; las hortalizas como
el chile, chayote y tomate (lycopersicum esculentum).8 Otros tipos de cultivo
como el algodón (gossypium mexicanum), el henequén y el cacao, este último
cultivo fue de una mayor cobertura comercial en el período Clásico, sobre todo
en la Costa pacífica de Guatemala por la presencia de este producto localizado
en vasijas de cerámica. Estas tendencias de diversificación de producción
4
5
6
7
8

Wolfang Haberland, Culturas de la América Indígena/Mesoamérica y América Central,1974, p.28,
Eric Wolf, , Culturas de Mesoamérica, 1967, p.68.
Silvanus Morley, Civilización Maya, 1980, p.143.
Haberland, op cit. p. 60.
Wolf, op. Cit., 57.

101

agrícola, mejoradas con la tecnificación del riego desarrolla la primera división
social de trabajo, un grupo social especializado: los campesinos; se intensifica
la tecnología y la cooperación en gran escala.
Las capas campesinas organizadas generalmente en pequeñas aldeas,
alrededor de los centros cívicos y religiosos, explotaban de manera colectiva
los recursos naturales, dirigidos y controlados por una capa social de sacerdotes
gobernantes. Por lo que la población campesina se vio obligada a retribuir en
forma de tributos, para el sostenimiento de esta capa social separada de la
producción -intelectuales y soldados- para la defensa de las fronteras
territoriales del Estado.9

Ilustración No. 1.
Imagen del Dios del Cacao de los
mayas clásicos, incisa en un cuenco
de cerámica de la Colección
Dumbarton Oaks, Washington, D.C.
Tomado de Fine Arts Museums of
San Francisco, Courtly Art of the
Ancient Maya, 2004.

Desarrollo de la Manufactura y del Comercio
La producción de bienes agrícolas en la sociedad mesoamericana creó la
necesidad de servicios para almacenar, distribuir, intercambiar productos
agrícolas, con lo que ocurre la segunda división social de trabajo: el oficio manual,
un grupo social se separa de la producción agrícola.10 De este modo desarrolla
una nueva especialización de trabajo, la alfarería, que vino a satisfacer la carga
de objetos líquidos, cocinar alimentos, almacenar cereales, así como también para
comer los alimentos, el menaje de la élite y el cambio con otras comunidades.
9

10

Roger Bartra, Marxismo y Sociedades Antiguas,1985; Godelier, Maurice, Las Sociedades Primitivas y las Sociedad
de Clases, según Marx y Engels, 1978, p. 35.
Federico Engels, El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado, 1977.

102

El desarrollo político urbano ofrecía nuevos espacios, por ejemplo la plaza
pública presentaba un espacio importante en Kaminaljuyú para el comercio
de la cerámica Esperanza (400-600) y Amatle II (600-800 d. C) por haber logrado
mejorar su manufactura y más competitiva en el valle central, en la Costa sur y
área de Tierras bajas mayas de Guatemala.11
Los tejidos de algodón, según localizaciones provenientes de los sitios
clásicos temprano de Lamanai en Belice, Río Azul, Uaxactún y Altar de
Sacrificios en Guatemala, con detalle de técnicas de elaboración en el códice
Trocorteciano y en el códice de Madrid.12 Los vestidos de los campesinos no
eran tan ricos como los de los nobles y subsistía entre los hombres vestían una
túnica larga que raras veces llegaba hasta los tobillos (en caso de que no haya
tratado de un traje de la corte), que se detenía con cinturones anchos, cuyos
extremos colgaban largos al frente, como los taparrabos que sin duda también
existían. Se cree que las mujeres fabricaban el material para estos y para sus
largos vestidos, tipo camisa, que muy bien podrían ser los predecesores de los
modernos huipiles, también sin manga, de las tierras altas guatemaltecas. Las
vestiduras de los hombres parecen haber estado bellamente bordadas, como
lastimosamente sólo podemos deducir de las pinturas o murales de Bonampak,
ya que los originales se perdieron en el clima húmedo y caliente.13
Los centros de mayor poderío como Tikal, ofrecían además, pedernal
labrado, cal que se empleaba para despellejar el maíz y mezclarla con el tabaco,
así como la rica flora y fauna (pieles de venado y de jaguar) que escondía sus
selvas; Yucatán comerciaba principalmente con Honduras a donde llevaban
mantas de algodón, plumas y otras mercancías y volvían con cacao.14
Los artesanos, con las manufacturas que elaboraban, formaban una capa
social productora de bienes de uso y de cambio. Eran propietarios de sus medios
de producción -los instrumentos de su taller-.15 Sin embargo, fueron limitados
de los medios de producción como la propiedad de la tierra en los términos de
la ciudad, ya que cada vez que crecía el poder de los linajes en la ciudad, fueron
cada vez desplazados hacia los alrededores de las construcciones de la ciudad
(templos, edificios administrativos, plazas y juegos de pelota). Aunque de
hecho la clase dominante concentró la riqueza de producción proveniente de
la manufactura y también de la agricultura, en forma de tributos fiscales, con
el cual subsiste esta clase social, ajena a la producción de bienes materiales. En
11
12
13
14
15

Ronald K. Wetherington, The Ceramic chronology of KaminalJuyú, 1978.
Henden, 1992, p. 9; Morley, p. 400.
Haberland, p.110.
Thompson, Arquelogía Maya, 1977; Pp. 198, 199, 110.
Godelier, Maurice,.Op. cit. 1978, p. 75.

103

diversos testimonios del siglo XVI se sabe que el pago por dicho trabajo
(artesanal) podía consistir de ropa, mantos de diferentes cualidades, fardos de
cacao, maíz, frijol, pepitas y chile, cerámica, pilones de sal, etc. por lo que la
especialización de producción desarrollaba valorar el trabajo a los artesanos o
manufactureros.16
Otro grupo social -los comerciantes-, surgida también como otra división
social del trabajo, controlaba la plusproducción agraria y artesanal, utilizando
vías pluviales (Usumacinta, Motagua), marítimas (de la costa de Yucatán hasta
Copán) intercambiaban mediante el sistema de trueque o a base de semillas de
cacao, hachas de cobre, jade y otros productos.17
Los pueblos conquistados de Cajbon, Itzá, Cakcoj, Carchaj, Rabinal
(Cajyub), Cubuleb, Yaquis y Pocom (de Chuitinamit) pagaron muchos tributos
en cacao, sal, jícaras ante el rey de Gumarcaj. Entonces realizaron la gran
adoración a Tojil en el mes Tziquín kij; llegaron también los trece pueblos al
Quiché. Asimismo llegó el ídolo de los tamub e ilocab al Quiché (Gumarcaj).
Tojil adoraban el Ajpoptam, Kalel Cacoj, Ajtziwinak Cacoj. Con ofrendas llegó
tamub y así como con Tojil llegaron los Kalel Rokché y Ajtziwinak Rokché
Kalel de ilocab, cuatro ajtziwinak de Sicá Lolmet de Juanija ilocab. Por lo mismo
el Ajaw Xacaj y finalmente llegó Dalmatí de Rabinal.18
Las capas dominantes Nima Quiché, demostraban su consolidación política
frente a los xajil de los cakchiqueles. En cierta forma aspiraban la transformación
también de las relaciones de poder dominante, manteniendo la hegemonía
política la parcialidad cawek de los Nima Quiché.19 Estas mismas capas sociales
dominantes lo comandaba una aristocracia militar y política constituidos por
los Kalel Nijaib -príncipe, judicial, militar,- Ajtziwinak -oradores o voceros,Ajaw Quiché, Ajpop chinamital -administrador de barrios,- junto con los Ajpop
-rey,- y Ajpop Camja de los cawek -sustituto del rey-; quienes en cierta forma
monopolizaban los bienes de producción de pueblos y aldeas: bienes de
subsistencia -productos de la agricultura: cacao, pataxte, algodón, maíz-;
recolección y caza -iguanas, pescados, camarones y cangrejos-; artesanías jícaras, telas, cuchillas-; bienes de prestigio: bienes de lujo -sal, miel- y bienes
preciosos -plumas, oro, plata, pulseras de jade y hachas ceremoniales-. Estos
16
17
18
19

Castillo 1984, p.192.
Thompson, 1977, p.177.
Crónicas Indígenas… p. 105; también Título de Totonicapán, p. 196.
Una concepción particular de Poulantzas sobre el bloque de poder, dice lo siguiente: «La clase o fracción
hegemónica polariza los intereses contradictorias específicas de las diversas clases o fracciones del bloque en
el poder, constituyendo sus intereses económicos en intereses políticos, que representan el interés general
que consiste en la explotación económica y en dominio político.» Nicos Poulantzas: Poder Político y clases
sociales en el estado Capitalista, 1973, p. 309.

104

bienes generaban el mantenimiento de la aristocracia dominante, enmascaraba
igualmente la existencia de numerosas formas de cambio, y en los bienes
preciosos, en diferentes contextos, desempeñaban el papel de monedas
primitivas de circulación limitada.20

Ilustración No. 2.
Estela 10, Izapa. Chiapas, México.
Tomado de Ayax Moreno: New World
Fundation 2000,
Carved stone Monuments of Izapa, New
Perspectives.

El Desarrollo productivo y comercio del Cacao
Existe una vinculación cultural directa entre los olmecas y las primeras
sociedades urbanas. Por ello los olmecas constituyen el antecedente inmediato
de las sociedades de clases que se desarrollan después. Investigaciones recientes
en La Venta (Golfo de México) fechan su apogeo entre 1,150-800 a.C. Y eran
conocidos como “el pueblo que vive en la dirección del sol” y la riqueza
paradisíaca consistía en hule, brea, jade, chocolate y plumas de aves.21
20

21

Parte de este análisis se ha retomado del análisis que hace Godelier en su obra ya citada, pp.150, 153. Los
datos complementarios se han tomado de Crónicas Indígenas pp. 78, 107 y 175; Memorial de Sololá, p. 72; Popol
Vuh p. 139, y del Rabinal Achí, 2006.
Robert H. Cobean, , La Oaxaqueña, Veracruz: un centro olmeca menor en su contexto regional; en Arqueología
Mesoamericana Homenaje a William T. Sanders II, 1996, p. 36; Víctor W. Von Hagen, , Los Aztecas: Hombre
y Tribu; 1970, pp. 34, 35; Haberland, 1974, p.42.

105

En el modesto centro regional, límite territorial sureste Mixe-zoque, Izapa
(Chiapas, México), durante la mitad del siglo a.C., sin duda fue el refugio de
elementos culturales, parcialmente colapsado metrópoli centro Olmeca de la
Costa del Golfo. Pero en una posición de control de porción de la riqueza de
Soconusco, una zona abiertamente importante de la producción e intercambio
del cacao, Izapa opta sobrevivir.22 Es notable observar un árbol en la Estela 10
de Izapa, (fase Hato -50 a.c. – 100 d.c.) donde aparecen granos de cacao grabados.
Esta es una de las pocas ideas artísticas del producto alimenticio en Izapa.
(Véase Ilustración No. 2) En esta pequeña orientación figurativa descienden
personajes de la nubes puede fácilmente identificarse con una usual mezcla de
recolección de cacao, o con el concepto de la fertilización.
Michael Coe observó hace pocos años, un particular diseño en el cual
aparece ser el dios del cacao en una vasija de la época Clásica, ahora parte de
una colección Dumbarton Oaks, donde el señor está grabado con granos de
cacao en germinación (Véase Ilustración No. 1). Otras iconografías sugieren
que el maíz está íntimamente vinculado con el árbol de cacao.23
Conversaciones sostenidas con el Dr. Fred Bové, en relación a sus trabajos
de arqueología en la Costa Sur, entre ellos Balberta, en cuanto el hallazgo de
granos de cacao recogidas por él en vasijas de la época Clásica, fueron
descubiertas en sus excavaciones en 1988.24
En un estudio de restos alimenticios carbonizados de una interesante cocina
excavada de la fase Aurora del Clásico Temprano de Kaminaljuyú (400- 600
d.c.), Valle de Guatemala, reveló presencia de maíz, frijol, aguacates, anonas,
jocotes, zapotes y cacao. Otras muestras de cacao se han recuperado en contextos
arqueológicos de Río Azul en el Petén y en el Valle de Cerén en El Salvador.25
En un análisis funcional de la vajilla Monte Alto Rojo con respecto a la
identificación de producto alimenticio importado de la Costa Sur y en
Kaminaljuyú, viene a la mente el almacenaje de cacao.
La gran demanda del cacao para su uso como bebida conservó su alto
valor y su exportabilidad le convirtió en el medio de intercambio más adecuado
a través de Mesoamérica. Por ejemplo se reporta que en Tenochtitlán el cacao
era almacenado en enormes canasta que estaban cubiertas con barro en su interior y exterior. Debido a que Tenochtitlán está localizado a una elevada altitud
22
23
24

25

Gareth W. Lowe, Lee, Eduardo Martínez Espinosa, Izapa, 1982, p. 318.
Fine Artes Museums of San Francisco, Courtly Art of the Ancient Maya, Thames & Hudson, 2004.
Coe comenta que estas semillas halladas por Bové, no son del tipo criollo, puesto que estos provienen de
Sudmérica. Sophie D. Coe y Michael D. Coe, La Verdadera Historia del Chocolate, 1999.
Marion Popenoe de Hatch, Kaminaljuyú/ San Jorge, 1997.

106

con un clima más frío y seco, la humedad no debió presentar tantos problemas
y la capa de barro prevendría de la invasión de insectos y animales, reteniendo
aún un poco de porosidad.26
La mejor calidad de producción de cacao es la Costa Pacífica de
Suchitepéquez, región de Guatemala, adyacente al de Soconusco, han sido
discutidos por McBryde y Thompson. Tales concentraciones de cacao
mesomericano eran producidas con el vecino Soconusco y Suchitepéquez. Está
claramente señalado que Soconusco, y su comercio, fueron importante de buena
acumulación azteca, que ha sido comentado por Fray Diego Durán en las
crónicas del período de conquista como prácticas de los indígenas del centro
de México: Actualmente los nativos de Cholula (valle de Puebla en el centro de México
sus tratos y comercio con diferente mercaderes, llevando a larga distancia de las tierras,
tales como Cuauhtemallan [Guatemala] y Xoconochco (Soconusco), todo a lo largo de
estas costas y minas como practicaban en tiempos antiguos. Algunos de los buenos
tratos prehispánicos se dice haber sido seguramente en Soconusco en el que
incluyen ámbar, jade y oro. En las épocas Prehispánicas se conoce
arqueológicamente la alfarería, jade, obsidiana, chert y oro (que correspondían
a ofrendas funerarias).27 Algunos de estas rutas noroccidentales al crucero del
istmo, particularmente se movió el cacao hasta la Costa del Golfo o centro de
México sobre mar abierto.
Los dibujos del Códice Mendoza indican que en los tiempos de la conquista
española, el cacao era transportado a Tenochtitlán en fardos de petate. La
envoltura de petate, la cual probablemente fue una práctica antigua, es análoga
a los sacos de yute usados actualmente. El transporte de cacao en fardos de
petate y el tamaño de la carga no había cambiado desde tiempos antiguos. Si
esto es cierto podría explicar la notable estandarización en el tamaño y la forma
de los cántaros de Monte Alto Rojo, suficiente para recibir exactamente una
carga de cacao que era traída por el mercader.28
Izcoatzin de Tenochtitlan, que gobierna en 1440, y Axayacatzin, en 1469 o
1481, forman expansiones nahuas hacia la costa pacífica de Guatemala. Huehue
Moctezuma (Xocoyotzin) integra la segunda expansión nahuatl en 1502 hacia
Chiapas, Zapotitlán (Tetzontzapotl) y Atitlán, estos son obligados a tributar
fardos de algodón, mantas blancas de colores y bragas a través del calpulli de
Soconusco desde Tlapanaltepec (Oaxaca); Atitlán, además, estaba obligado a
tributar fardos de algodón, mantas blancas, mantas de colores y bragas, en
26
27
28

Torquemada en referencia de Popenoe de Hatch (supra).
Gareth W. Lowe, et al,1982.
Hatch, p. 90.

107

época de Hunahpú, por intermedio del calpul de Chiapas. Todos los demás
pueblos sujetos al imperio Azteca tributaban regularmente 400 mantas de color
con bordura, 400 mantas blancas con bordura, 2,400 mantas blancas, 400 huipiles
(de mujer), 400 pañetes o bragas (de hombre), 1,600 trastos o platos pequeños
de cerámica, 400 platos, 100 hachuelas de cobre o bronce (sobre todo de
Guerrero), 400 cestos de estera con incienso blanco, 1,200 calabazas para beber,
10 láminas de oro, 40 collares o ensartas cada uno con cuatro cascabeles de oro
o cobre, 40 discos de oro o cobre, 1,200 cargas de cacao, 6,000 panes de sal,
1,700 jarrones de miel de colmena, 3,600 manojos de cigarros puros, 4,800 bultos
del algodón crudo, 3,200 manojos de plumas de adorno, 48,000 hojas de papel
de fibra de mata y de maguey y 16,000 pelotas de caucho.29 Solamente
Soconusco tributaba 10 collares de grandes cuentas de jade, 4,000 manojos de
plumas de colores, 160 aves disecadas, adornos labiales de ámbar engarzados
en oro en su parte superior, 200 cargas de semillas de cacao, 40 pieles de jaguar, 800 jícaras, trozos de ámbar de tamaño de luna ladrillo.
Durante el período Colonial Hispánico, en el siglo XVI, la provincia de
Soconusco fue muy famoso por su cacao o chocolate; el área se extendía a lo
largo de la costa pacífica desde Tliltepec (rancho y sitio arqueológico Tiltepec)
justamente en el ala occidente con la moderna Tonalá, sobre el noroccidente,
con Tilapa al sureste, juntamente con Guatemala.30
Muchas otras descripciones sobre el uso del cacao como moneda los
fundamentan Blom (1932), Toser (1941), Thompson (1956), Milon (1955), y
todavía se utilizaba, a inicio del siglo XX, como intercambio por los mayas
chortí según Wisdom (1940).31

29

30
31

Fernando Pavia F. Matrícula de Tributos de Moctezuma, 1996. También Walter Krickeberg, Las Antiguas Culturas
Mexicanas, México 1975, Fondo de Cultura Económica.
Gareth W. Lowe, et al.
Idem.

108

2. DESARROLLO ECONÓMICO DEL CACAO EN EL REINO
DE GUATEMALA

Organización social y económica
durante la Conquista y Colonización.
Las sociedades prehispánicas poseía un desarrollo de una fuerza de trabajo
dedicada a la producción de excedentes y a la utilización como ornamento
metales preciosos (objeto de lujo, ornamentación y poder). 32 Los españoles
conservaron la estructura Prehispánica, aprovecharon la organización política
y social, manteniendo las formas de estructura social dentro de una nueva
legalidad, mediante la estructura jurídica del Estado colonial. La masa
poblacional tributaria y esclava -clase de maceguales durante los períodos de
la cultura maya Clásica y los pequeños imperios quichés Postclásicos: Zaculeu
(1200), Jilotepeque Viejo -Mixco Viejo- (1200), Gumarcaj (1350), Iximché (1470)
se estructuró en poblaciones de tipo hispánicas y se convirtieron, conforme las
leyes de Barcelona de 1542 y reales cédulas españolas como la de 1601, en
trabajadores forzados y semiasalariados, repartidos en las haciendas de obrajes
de añil, principal producto de exportación, trigo, ingenios de azúcar, productos
de mercado interno (Véase Ilustración No. 5)33 y servicios de la ciudad, mediante
el auxilio de caciques indígenas (principales, alcaldes y alguaciles) que
alcanzaron un rango político con los gobernantes españoles. En este período
histórico de transición económica capitalista, formación de la monocultura, se
fortaleció la inmigración española y la colonización finalmente del territorio
guatemalteco, 1524 con la conquista y 1548 con la fundación de su Audiencia,
(Véase Ilustración No. 3).
Después de la conquista se estructura una sociedad, mediante el
asentamiento de ciudades, como centros que emprenden acciones bélicas,
centros de dominio y de disfrute: se reparten tierras, se reglamenta la producción
de bienes necesarios y se utiliza la fuerza de trabajo para la producción de
artículos de consumo y obtención de riqueza y solamente trasladaban un ínfimo
porcentaje a la corona española.34

32
33

34

E. Cifuentes M. Op Cit. 45.
La producción del las haciendas se orientaba esencialmente hacia el consumo y solamente de una manera
lateral hacia el cambio –proceso de circulación. Idem.
E. Cifuentes M., op. cit. p. 43.

109

Con las leyes Nuevas u ordenanza de Barcelona (1542), se creó un
campesino sujeto a prestación personal, situación que planteaba relaciones de
producción de carácter servil mas bien la servidumbre de la prestación personal. Obedecía a la necesidad de obtener el plus trabajo en dinero en un
feudalismo con un alto grado de descomposición.35
La plus producción agrícola y manufacturera de las poblaciones indígenas
en su tierra comunal (reducto territorial que la corona limitó a la propiedad
indígena) fue controlada inmediatamente por encomenderos españoles
mediante concesión real, pues esto ofrecía un enriquecimiento real como
productos de tributo, medio circulante o impuestos rentables a la Real Hacienda (telas de algodón de 6 por 3 varas exigido a varones y de 4 por 4 varas
exigidos a viudas; petates de palma, cuerdas y redes de maguey, pepitas de
cacao, miel, medio almud de frijoles, 1 y 1/2 fanegas de maíz etc). Los
encomenderos siempre fueron defensores de la propiedad comunal de los
indios, porque constituía la base de producción de tributos. Igualmente los
hacendados estaban interesados en que los pueblos tuvieran sus tierras, porque
bajo el sistema de repartimiento de trabajo, en el cual no recibían los indios un
salario suficiente, era indispensable que obtuvieran de otras fuentes lo necesario
para subsistir. 36
Por otro lado, se canalizaba el dinero y los bienes de los indios a las arcas
de los corregidores mediante dos negocios verdaderamente voluminosos, a
través de los repartimientos de Mercancías y de Hilazas. El Repartimiento de
Mercancías consistía en venderles a los indios, contra su voluntad y bajo la
acción del miedo, diversos artículos de manufactura europea (medias, paños,
azadas, machetes, hachas, etc.) o local (productos de panadería, carne, candelas, etc.) necesarios o innecesarios. Los corregidores exigían la asistencia de
los alcaldes indios, unas veces como cómplices y otras como participantes en
el negocio o por verse obligados a hacerlos.37 El Repartimiento de Hilazas, de
hilados de algodón, recaía sobre las mujeres indígenas especialmente.
Compraban los corregidores, desde que tomaban posesión de sus cargos,
grandes cantidades de algodón en fibra o transportarlo desde las plantaciones
hasta la cabecera del corregimiento, aprovechando a indios que tenían animales
de carga (a quienes les pagaban mucho menos de lo que era habitual por esos
trabajos de transporte) para la distribución del material en todas las casas de
los pueblos y para que las indias lo devolvieran convertido en hilo. También la
35
36
37

Idem. p. 44, 45.
Martínez P. La Patria del Criollo, 1975, p. 247.
Idem, pp. 508-510.

110

distribución se encargaba a los alcaldes de los pueblos; llegándose hasta cuatro
entregas al año desde mediados del siglo XVII hasta al final de la colonia y
practicados en los corregimientos de Totonicapán, Huehuetenango,
Quetzaltenango, San Marcos y Quiché.38
Las ciudades y villas españolas se fundaron en áreas densas de indígenas,
atrayendo a estos a vivir en las afueras de sus ciudades, asegurándose de esta
manera de una fuente abundante de mano de obra barata y no especializada,
siendo originalmente entre ellos ex-esclavos y naboríos.39 A mediados del siglo
XVIII las capas mestizas urbanas se vincularon en los diversos oficios artesanales
en especial en las artes menores o artes mecánicas (carpinteros, herreros, tejidos
y otros) en donde era más fácil asociarse, dadas las condiciones sociales mismas
de las relaciones de trabajo que ofrecía la ciudad, a excepción de algunos oficios
como la cohetería en que quedaba totalmente prohibido dedicarse a ello los
indígenas y mestizos.40

Ilustración No. 3.
La Pinta, Lan Niña
y La Santa María y el
Descubrimiento, 1492.
Tomado de publicación
del Museo Arqueológico
Regional Altos de Chavón,
la Romanía, Republica
Dominicana 1982.

38
39
40

Idem., pp. 526-530.
Christ Lutz, Desarrollo Socioeconómico en Santiago de Guatemala, 1982, p. 199.
La sal, un artículo importante para el beneficio de los metales, después de un período breve de comercio fue
estancado en 1620. El hierro había que importarlo de España con los consiguientes atrasos, altos precios y la
difícultad de los nativos en el manejo de estos instrumentos que les era desconocidos y por la consustancial
indiferencia a su aprendizaje como mecanismo de defensa ante la explotación. E. Cifuentes M, Op. Cit. p. 58.

111

La Tributación y la época de oro del Cacao
Indígenas de Samayac, provincia de Suchitepéquez, pagaban un exagerado
tributo de 3,000 pesos en cacao por 270 tributarios, por lo que el rey ordenaba su
revisión el 17 de julio de 1533.41 Eran extremadamente altos los pagos tributarios,
pues unos pocos pagaban hasta cien ducados por año. En la aldea Xicalapa de 25
indígenas debía pagar cada año un tributo de 40 cargas por valor de 1,200 tostones,
lo que anualmente cada individuo tributaba 50 tostones.42 Los españoles con
encomiendas intensificaron la demanda del cacao como pago de tributo en las
zonas de la Costa sur, a partir de 1540, convirtiendo las comunidades cacaoteras
y regiones adyacentes en verdaderos centros comerciales que atrajeron gran
número de mercaderes al inicio de la organización del reino (Véase Gráfica No.
1). A los caciques de Atitlán se les redujo el tributo a seis xiquipiles de cacao, en
época de Cerrato (1549), ya que desde los años 40’s venían pagando 1,400
xiquipiles (10,000 pesos) a sus encomenderos. No obstante, les fue aumentado el
tributo a 35 cargas por Francisco Briceño en 1564, además de lo que venían
pagando en época de Cerrato (750 pesos).
En 1549 los pueblos de Izalco (15 encomiendas) pagaron 3,700 xiquipiles
(132,190 cargas) de cacao y los de Escuintla (19 encomiendas) 1,595 xiquipiles,
mientras los de San Salvador (86 encomiendas) pagaron solamente 739
xiquipiles. Los pueblos de las provincias de Izalco que pagaron el tributo más
alto en cacao fueron Izalco, Caluco, Nasolingo y Tacuscalco. El pueblo de
Caluco, El Salvador, por ejemplo, estaba dividido entre cinco calputin, cada
uno con su propio cacique o cabeza titular, casi todas las familias nucleares
tenían huertas cacao.43
Los indígenas productores de cacao de Soconusco después de 1612
comenzaron a pagar dos tributos como se había pagado en Guatemala por
muchos años. Uno era calculado de acuerdo a las bases anuales y otro en relación
al número de árboles de cacao que poseyeran. Eran encargados los jueces de
milpas de inspeccionar los arbustos, así como también inspeccionaban en la
transferencia a nuevos encomenderos, donde la Audiencia nombraba sus
propios jueces o inspectores de milpas de cacao. Un segundo tributo, en relación
a cuatro granos por árbol, era admitido sin ningún empacho por funcionarios
locales ante las autoridades centrales, quienes silenciosamente tomaban su
parte. Empleaban además cuatro alguaciles indígenas que actuaban como
inspectores y tenían que recorrer todos los arbustos cacaoteras y calcular el
41
42
43

Manuel Rubio Sánchez, El cacao. XXXI ASGH, 1958.
Murdo Macleod, Historia Socioeconómica de la América Central Española 1520-1720, 1980.
Folwer, en Historia General de Guatemala, 1996.

112

monto aproximado de la cosecha. Así lo dice ya un expediente el 13 de abril de
1597: se acaban de contar las milpas del dho pue[blo], en tiempo que hera encomendero
del gaspar arias davila (sic) difunto, y el dicho Ro. Ponce las vuelva a contar, sin llevar
salario por no aver hecho durante el tiempo de su comission.44 Cuando los jueces de
milpas fueron cancelados las autoridades principales continuaron
inspeccionando las plantaciones de cacao a mediados del siglo XVII. Esto
ocasionó la exageración de impuestos, Juan de Roa, Alcalde Mayor de San
Antonio Suchitepéquez, se le siguieron autos y juicio de residencia por haber
exagerado el cobro de impuesto y derechos de visita en 1754.45
Gráfica 1. Pesos y Medidas del Cacaco
Almendras

Zontle

400

1

8,000

20

24,000

Xiquipil

Cargas

1
3

1

Fuente. Cartas de Relación del licenciado Diego García de Palacio al Rey, 1595, en referencia de
René Acuña: Relaciones Geográficas del Siglo XVI: Guatemala, UNAM México 1982.

Las Relaciones de trabajo entorno al Cacao
La producción cacaotera lo explotaban cacicazgos indígenas, o bien
plantaciones en manos de campesinos indígenas que poseían pequeñas tierras
comunales e indios ricos que mantenían propiedades en los alrededores de los
pueblos de indios a lo largo de la Costa pacífica. De todo el número de indios
de cada pueblo de la provincia de Suchitepéquez una tercera parte poseía
plantaciones de cacao, sin embargo la cuarta parte de la producción total de la
zona estaba controlada por ladinos, siendo el Alcalde Mayor de la provincia
otro de los que comerciaban cacao.46
Las plantaciones cacaoteras se extendieron hacia el este del reino, alrededor
de la población de San Miguel y se expandieron plantaciones menores de Nicaragua. El distrito guatemalteco de Guazacapán se añadió a los campos de Izalco
y se construyó una nueva población para atraer comerciantes en un vano intento
de alejarlos de las aldeas indígenas.47 Así como los de San Miguel Petapa poseían
plantaciones en Escuintla.
44
45
46
47

A 3.16, Leg. 2801, Exp. 40487. AGCA.
A 1.21.11, Leg. 5534 Exp. 47.841. AGCA.
A 3.6, Leg. 122, Exp. 2264, Fols, 9 y 10 AGCA; Boletín AGG, Tomo II, No. 3 Tip. Nac, 1937, pp. 324, 325.
Macleod, Op. Cit.

113

El sistema de trabajo de plantación y recolección continuó en poder de las
parcialidades indígenas a lo largo de la costa pacífica, hasta que los señores de
Santiago Atitlán se quejaron al rey Felipe II, en 1571, que a causa de la libertad
de esclavos ordenada por Cerrato (1549), quedaron sin servicio y perdieron
sus haciendas y plantaciones de cacao por no tener quien las guardara.48
Las relaciones de producción en torno al cacao quedó bajo el control de
hacendados españoles, desde Soconusco, Suchitepéquez, Escuintla hasta
Sonsonate, empleaban mano de obra indígena para su proceso de secamiento
de semillas. En la provincia de Costa Rica, en la región de Matina, desde
principios del siglo XVII, los españoles se dedicaron al cultivo del cacao en las
costas, aprovechando siempre mano de obra indígena de las provincias
cercanas. A mediados del siglo XVII y XVIII la recolección fue monopolizada
mediante medios como el repartimiento de mercancías en forma forzosa,
repartimiento de dinero monopolizó las cosechas, en las que el precio se fijaba
en forma ilegal. Los justicias naturales del pueblo de San Antonio Suchitepéquez
denunciaban en 1765: a quienes les ha ydo quitando sus cacaguatales a unos por
rigor por como Juez de este dicho pueblo, los cuales ha sido unos pagados no a su
legitimo precio y algunos quitados a violencia.49
La mano de obra en las plantaciones de cacao se pagaba en granos de cacao para después tributarlo o venderlo a comerciantes ambulantes. La
característica particular de las plantaciones eran muy pequeñas, pero que dentro
de una provincia generaba una producción excesiva lo que permitía acumularlo
en gran cantidad para conducirlo al mercado de las grandes provincias o a
Santiago de Guatemala, para después conducirlo al mercado mexicano. Esta
era una de las razones por las cuales los campesinos cacaoteros estaban
protegidos por leyes reales para no asistir a repartimientos de trabajo a las
haciendas, ya que la corona y los encomenderos dependían en gran medida su
actividad económica de las producciones de cacao de determinadas provincias,
como Soconusco, Suchitepéquez, Escuintla, Guazacapán y algunos lugares de
la Verapaz. Especialmente a través de ciertas provisiones reales y cédulas,
como la emitida el 28 de septiembre de 1618 para el fomento de la producción
de cacao, y en particular, a la provincia de Soconusco se emitió otra cédula real
en 1614, con la misma intención de fomentar la actividad productiva.50
El salario forzado que algunas veces se le dio al indio repartido en las
haciendas españolas fue un pago en dinero, es decir un pago por la obtención
48
49
50

René Acuña, Título de Atitlán, Relaciones Geográficas del siglo XVI, 1980.
A 1.21.11, Leg. 5534, Exp. 47841, AGCA.
A 1.23, Leg. 1514, Fol. 225, AGCA.

114

de un servicio, ya que lo obtenido por el terrateniente no se destinaba al cambio,
sino al consumo, él con el producto de la fuerza de trabajo compraba los bienes
necesarios o bienes suntuarios.51 La mano de obra forzada para las haciendas
garantizaba a las haciendas enriquecimiento en dos formas: el reducir los costos
de bienes directamente creados por los indios de repartimiento y al disminuir
la demanda y por lo tanto en precio de la mano de obra voluntaria. El pueblo
de indios, centro de monopolio del cacao, su organización económica, se inserta
como comunidad campesina, cuya finalidad no es la creación de valor aunque
si posean capacidad de crear plus trabajo. Este excedente al desarrollar la renta
Precapitalista, las comunidades campesinas no solamente son despojadas del
plus trabajo sino del mismo trabajo necesario.52 La aristocracia dominante
entonces garantizaba la reproducción de las relaciones de producción, es decir
su propia existencia y mediante la concentración de la tierras en estrecha relación
con la reproducción de las relaciones de producción.

La Producción y el Precio del Cacao
La carga se cotizaba en 1552 a 10 y 11 pesos. Debido a que el Virrey Velasco de
Nueva España en 1553 fijó en 180 almendras de cacao por un real costó 17 pesos y
5 cuartillos la carga. El cacao de Soconusco se cotizaba mejor que de otras regiones,
pese al declinamiento, aún desaparición de los campo cacaoteros de Tabasco y
Colima en las décadas de 1550 y 1560, la demanda fue continua de grandes
cantidades de chocolate por parte de los indígenas de México central, hicieron que
los precios del producto se fuera rápidamente para arriba, lo que hacía
económicamente posible incorporar a la producción a áreas aún mas distantes.53
En 20,000 cargas sumaba la exportación de Guatemala en 1560, de ello
probablemente provenían de las provincias vecinas del reino, que se exportaba
vía terrestre un regular número a Nueva España, las cuales forzosamente
pasaban por Guatemala. Desde 1562 hasta los finales de la década de los 70’s
de ese siglo el área de Izalco parece ser que exportó más de las 50,000 cargas
por año vía marítima hasta Nueva España. Puede compararse esa cifra en 1573
con unas 3,000 o 4,000 y en 1575 en 5,000 cargas de cacao en Soconusco y cerca
de 1,000 cargas en 1576 en Zapotitlán que se exportaba vía terrestre a Nueva
España. Izalco también abastecía a Guatemala y en menor medida a Panamá y
Perú a finales del siglo XVI.54
51
52
53
54

E. Cifuentes M, p. 47.
Idem., p. 49.
M. Rubio, Op Cit. p. 98; M. Macleod, Op. Cit. p. 317.
M. Rubio, Op Cit., p. 85; M. Macleod, p. 78.

115

En 300,000 reales se estimaba la producción anual desde 1574 y a más de
500,000 reales había ascendido en 1585, que constituía algo más de un tercio de
la producción total de la Audiencia de Guatemala. Asimismo, de las 50,000
cargas que se exportaban anualmente desde 1562 por lo menos llegó a 400,000
pesos oro en la época. De 30,000 tributarios que había en Soconusco en el
momento de la conquista para 1571 su número había descendido a 2,000 que
apenas llegaba a producir 400 cargas anuales.55
Los primeros años de 1560 el cacao de Soconusco llegó a un precio de 200
reales para cada carga, solo para caer vertiginosamente cuando las plantaciones
de Izalco subieron poco a poco hasta costar la carga 192 reales en 1613; 280 en
1619 y se desplomaron a 110 y 140 reales en 1621 y 1622.
Hasta 1742 la producción anual de cacao ascendía a 600,000 libras
equivalentes a 10,000 cargas (que se producía en San Antonio Suchitepéquez,
Soconusco, Chiapas, Comayagua y Costa Rica), a los cuales añadiendo otras
5,000 cargas del resto de Guatemala resultaban 15,l00 cargas anuales. Cantidad
que comparada con las cosechas de los siglos anteriores marcaba una sensible
decadencia en el cultivo del cacao en el reino.56
Los repartidores de mercancías o habilitadores en dinero abarataron el
precio del cacao, hasta su severo control por autoridades oficiales, lo que hizo
que en las primeras décadas del siglo XVIII logró un restablecimiento el precio
del cacao en dinero y se mantuvo un valor de cambio favorable con el comercio
exterior. Los mercaderes españoles aprovechaban las pequeñas florecientes
plantaciones de cacao en Izalco (Sonsonate), inicialmente para abastecer la
propia Guatemala.

Ilustración No. 4.
Moneda plata, fundida en México
de 8 reales.
Colección del Museo
de Santiago de Guatemala,
Antigua Guatemala.

55
56

J.C. Cambranes, Introducción a la Historia agrícola de Guatemala, 1978, p. 194.
M. Rubio S. Op. Cit. p. 88.

116

El Sistema Impositivo
El problema de mano de obra, no obstante, permaneció sin solucionar, dos
mil tributarios en Soconusco apenas alcanzaban para unos cuantos trabajos en
los cacaotales. Los niveles productivos de los años 1530 y 1540 se disminuyeron
en 1560. Además, la depresión comercial había iniciado en 1620 con la entrada
del cacao de Guayaquil, como principal abastecedor del mercado mexicano;
vino abaratar el precio regional. Las prohibiciones empeñadas por el Ayuntamiento en 1682, con los contrabandos, fueron penados algunos oficiales de
Aduanas, al extremo que se prohibió la entrada de cacao de Guayaquil en 1695.57
Desde la década del 40 del siglo XVI casi todos los comerciantes traficaban
ilegalmente cacao del reino a Nueva España, que lo conducían vía terrestre
por Soconusco y vía marítima por Acajutla, evadiendo impuestos a la Corona.
No obstante, el 11 de marzo de 1537 en la ciudad de México a Ruy López de
Villalobos se le permitía dedicarse a la importación del cacao de Guatemala.58
Pero para contrarrestar este tráfico ilegal a México, el cual debía ser frenado, se
emitió el 4 de febrero de 1560 una Cédula Real que decretó la obligación a los
comerciantes comprar licencias para exportar cacao desde Sonsonate, Soconusco
o Guatemala a Nueva España.59 No obstante, el almojarifazgo no comenzó a
aplicarse para la exportación del cacao y otros productos del reino hasta 1573.60
Igualmente, con la concentración de cacao en Soconusco y el fraude en el ramo
de alcabalas, en 1576 la corona solicitó a la Audiencia de Guatemala una
investigación para crear una aduana en Mazatepeque, medida que nunca fue
tomado en cuenta. Donde además, habría de cargar un impuesto de 5 % sobre
el cacao que saliera para el norte.
Oaxaca presentaba grandes atenciones para comerciantes de ambas
regiones, realizándo transacciones comerciales y también préstamos, los cuales
se formalizaban en escrituras públicas. Toda mercancía debía respaldar una
escritura de conducción o fletamiento por los dueños de recuas de mulas, los
propietarios y autenticado por un escribano público, o en su defecto una guía
de Aduana en donde se enumeraban los productos que se enviaban.61 Por
ejemplo, el Alcalde Mayor Diego Fernández Santillan, oficiaba escritura pública
autenticado por escribano real, un total de 62 cargas de cacao, pagando flete
por 1,500 pesos, que enviaba a Nueva España el cinco de enero de l690. Por
57
58
59
60
61

Hugo Fidel Sacor Q. La producción y comercialización del cacao en el Reino de Guatemala: 1524-1765, 1984.
M. Rubio S. Op. Cit. p. 98.
Idem. p.270.
M. Macleod, p. 73. M. Rubio S., p. 99.
M. Rubio S. Comercio Terrestre de y entre las Provincias de Centro América. 1973, p. 222.

117

otro lado, Lucas Rodríguez reclamaba una detención de cacao en San Antonio
Retalhuleu, que se envía a los Ángeles (Puebla), embargado por el Juez
comisario Pedro de Luna, por fallecimiento del fletero Gaspar Fernández y por
no tener escritura, justificándolo con su debido inventario: pido y suplico mande
que conforme el dicho ynbentario se me den y entreguen los dichos cincuenta i dos
tercios de cacao, que estan marcados de mi marca pues son mios y estan en especie
siendo necesario ofresco información de todo lo contenido…62
El comercio del cacao facilitaba una acumulación dineraria canalizada por
estratos sociales, como encomenderos en un principio, comerciantes burócratas
(repartidores o habilitadores) y comerciantes mexicanos posteriormente, que
se reducía en cierta forma de alcabalas, impuestos fronterizos e impuestos desde
almojarifazgo cuando se comerciaba en grandes cantidades por los puertos de
Perú, antes de 1604, a la Habana antes de 1675 y después de 1709 y a México
inmoderadamente, y además en impuestos de la Armada de Barlovento (Véase
Ilustración No. 4 y Gráfica No. 2).
El plus producto –acumulación dineraria- obtenido se canalizaba en primer
instancia hacia la corona española, a través del tributo (impuestos) y otros
rubros, hacia los sectores dominantes; terratenientes, hacendados, burócratas
y hacia la iglesia y algunos indios nobles o ricos.63

Comercio y Mercado exterior del Cacao
La concesión de Sancho Barahona, mitad del pueblo de Santiago Atitlán,
controlaba un paso importante del cacao entre la orilla sur del lago de Atitlán,
la capital y áreas de la Costa del Pacífico. Juan de Guzmán de las utilidades de
encomienda cacaotera compró y armó barcos que ampliaron su comercio
marítimo a Nueva España, pero también del producto recolectado se subastaba
para convertirlo a metálico y después lo enviaba a España.
Desde 1550, y probablemente mucho antes, un servicio regular de pequeños
barcos llevaba cacao de los campos de Izalco y Guazacapán vía Acajutla hasta
Huatulco. Des aquí era llevado a Puebla, ciudad de México y otros centros de
población Indígena. Algún cacao fue también embarcado costa abajo hasta
Realejo, Panamá y Perú durante los primeros días del gran auge de Izalco. El
centro de operación comercial mayor era Huehuetlán, el único núcleo español
62
63

A 3.6, Leg. 2748, Exp. 39.546, AGCA.
E. Cifuentes M., Op. Cit. p. 54.

118

en Soconusco, desde mediados del siglo XVI hasta avanzado el siglo XVII,
pero fue una población poco estable. El gobierno real de la provincia residía
allí, pero muchos de sus habitantes por ser en su mayoría comerciantes
emigrantes estaban también solo de paso. Huehuetlán, a pesar de haber sido
fundada en 1524 por Pedro de Alvarado, no obtuvo el título de ciudad o villa
durante los siglos XVI y XVII debido a su población mercantil móvil.64
El surgimiento de dos rutas comerciales que habían caído en desuso para
el cacao se reinició una ruta en 1680 entre Iztapa y los puertos mexicanos de
Huatulco y Acapulco, en esta región se encontraban las glorias de los antiguos
días cacaoteros. También se evidenció nuevo interés por el comercio local entre los puertos hondureños y las islas del Caribe con la Habana mediante un
memorial firmado el 9 de marzo de 1709 por el Ayuntamiento de la ciudad de
Santiago, solicitando al Rey para que volviera el comercio con la Habana.65
El cacao de Soconusco lo llevaban comerciantes a Tlaxcala, Tepeaca,
Acasingo, Guezocinco, Cholula y ciudad de los Ángeles, vendiendo a tres o a
cuatro pesos la carga a finales del siglo XVI. En los términos de la costa de
Izalco en el puerto de Acajutla surtía el cacao en navíos e intercambiaban con
otros productos que llegaban por barcos de Perú y a Nueva España. El auge
del cacao fue lo suficiente como para proporcionara también beneficios
considerables a unos cien o doscientos comerciantes españoles y mestizos que
llegaban desde México al reino; su riqueza también atrajo a una multitud de
pequeños funcionarios de la ciudad que se vincularon a los ricos encomenderos
y comerciantes por medio de la amistad y el compadrazgo, el matrimonio y los
negocios ilícitos.66
Tomás Gage, durante su permanencia en la ciudad de Santiago en 1637
conoció comerciantes que manejaban desde 20 hasta 100 mil ducados cada
uno, entre los que figuraban Tomás de Siliézar, Vizcaíno, Alcalde de Corte, el
primer oficial de Justicia; el segundo, Antonio, nacido en Génova, y uno que
muchas veces ocupaba puestos grandes en las oficinas de la ciudad y una hacienda de granos en Mixco, Pedro de Lira, nacido en Castilla, Antonio Fernández
y Bartolomé Nuñez, ambos portugueses, Fernández poco después abandonó
la ciudad.67

64
65
66
67

Macleod, Op. Cit. Pp. 65, 70.
M. Macleod, p. 219; M. Rubio S., Op. Cit. p. 295.
René Acuña, Relaciones Geográficas del siglo XVI: Guatemala, México 1982, Pp. 219 y 315.
M. Rubio S., Op. Cit. pp.158 y 205.

119

Es importante considerar que el cacao trascendió su grado de consumo en
la Época Colonial, niveles económicos y, competir en un mercado de cambios,
por su precio fijado por el propio comercio exterior, especialmente cuando
facilitaba el monopolio del mismo en las zonas de mayor producción y situarlos
en los mercados de Oaxaca, Puebla y México. En San Antonio Suchitepéquez
durante el año de 1765 el producto de cacao seguía exportándose hacia Nueva
España. Incluso décadas anteriores comerciantes de Oaxaca y Tehuantepec las
venían a comprar hasta esta provincia de Suchitepéquez.
El cacao llevado al comercio mexicano sobrellevaba una acumulación
dineraria para el cambio de los productos manufacturados en Europa (España)
y productos mexicanos (tejidos de sus obrajes y mercancías chinas), los cuales
eran comerciados en el Reino de Guatemala. Supuestamente generaba el cacao
un círculo comercial, nivel interno y externo por las entradas de metal circulante
para el mercado interno. Las monedas nominales como las pepitas de cacao no
eran suficientes para llenar el vacío como los metales preciosos, era necesario
el fortalecimiento comercial con Perú, Nueva España e Islas del Caribe para la
adquisición de monedas mediante las exportaciones de los productos de las
provincias. Inquietud surgida por el Ayuntamiento en 1709 para el comercio
con la Habana y por comerciantes en 1716 ante las autoridades reales para el
comercio con Perú.68
Gráfica No. 2. La Moneda en el Reino de Guatemala
Peso

Tostones

Reales

1

2

8

1

0.5

Cuartillos

Maravedíes

1

4

34

0.125

0.03125

0.00367

1

0.00941

Fuente: Manuel Fernández Molina, Los Tributos en el Reino de Guatemala: 1786-1821, en Revista
Economía; 1974, No. 40, año XII, IIES, Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, Universidad de
San Carlos de Guatemala.

68

Idem., pp. 2295 y 305.

120

Ilustración No. 5.
Fabricación del
Azúcar, según
Mcbride, 1535.

3. ECONOMÍA DEL REINO DE GUATEMALA
AL FINAL DE LA ÉPOCA COLONIAL
Para el año 1575 se puede ubicar el cultivo del añil como una realidad.
Ante las dificultades que implicaba para los terratenientes y encomenderos la
apropiación y comercialización del cacao, muchos se dedicaron al cultivo del
añil. Los hacendados ejercían control sobre la tierra y a través de repartimientos
obtenían la fuerza de trabajo. Cultivo de clima cálido. Que significó escasez de
brazos por el clima. Los indios no resistían los embates del ambiente y se daban
muchas muertes.69
El desarrollo del cultivo del Añil condujo: a) a pesar de las limitaciones de
la corona impuestas se siguió utilizando fuerza de trabajo de los indios, pero
ya no en forma de repartimientos, sino de la de mandamientos, que fue una
variante de la primera como necesidad del cultivo del añil; b) al limitar la fuerza
de trabajo de los indios se incorporó a los negros que resultaban mejor
preparados para estos menesteres; c) el cultivo del añil incentivó el desarrollo
de la mediana propiedad en el oriente de Guatemala, en las demás provincias
y esencialmente en la provincia de El Salvador.70
69
70

Cifuentes M., Op. Cit. p. 62.
Idem., p. 63.

121

El 1 de noviembre de 1610 se promulgó a través de Real Cédula una especie
de instructivo en donde se explicaba las formas más adecuadas para la
realización de ese cultivo. Para 1625 existían más de 40 obrajes de tinta añil en
el corregimiento de Escuintla, 20 en Guazacapan, 200 en San Salvador. Y apara
la segunda mitad del siglo XVII, era fundamentalmente fuente de riqueza con
una producción de 10,000 quintales, quedando el cacao en el segundo plano.71
El debilitamiento de las relaciones tributarias (prestación en especie) y las
prestaciones en trabajo, en su forma de repartimiento obedecen al debilitamiento
de la comercialización del cacao que se utilizaba como principal producto de
tributación y el desarrollo del cultivo del añil.72
Difícil situación sigue hasta en 1682 que redujo el precio de 30 a 15 pesos
por carga hasta mediados del siglo XVIII disminuyó el precio, afectado
directamente por el cacao de Guayaquil principalmente que entraba por
contrabando por Acajutla u otros puertos de contrabando para llevarlo a México
en recuas de mulas. La depresión comercial a causa de la competencia del
mercado exterior a fines de la década de 1630 era considerablemente aflictiva y
la producción agrícola y minera no respondían a fortalecerlo. El cacao había
declinado irreversiblemente por abandono de las plantaciones por la falta de
brazos, las minas de Honduras no podría competir con las de Zacatecas o Potosí,
el añil todavía no respondía aún las esperanzas de sus productores; cultivos
como la zarzaparrilla, vainilla o cochinilla eran demasiado secundarios o
cultivados en gran escala en otras regiones como para traer una verdadera
prosperidad de mercado.
Los centros de cultivo y procesamiento de añil eran conocidos como obrajes
que constituían alrededor de 200 empresas pequeñas en 1620 y para fines del
siglo XVII se exportaba a través del puerto mexicano de Veracruz entre 600,000
y 1,000,000 libras. La zarzaparrilla (Aralia nudiculis) tuvo mucho éxito en
España desde 1580 para uso medicinal y anualmente salía 125,000 libras, pero
igual que el bálsamo se descuidó su método de obtención y tuvo una existencia
pasajera, pero aún así se exigía a los campesinos como pago de tributo.73 La
brillantéz y las sanas ganancias del añil en 1750, en 25 millones de toneladas en
El Salvador, aportaba una ganancia de 2 millones de pesos anuales, forjaban
las esperanzas del comercio en el Reino de Guatemala.74

71
72
73
74

Idem., p. 64.
Idem., p. 53.
4 Macleod, p. 242, J.C. Cambranes, pp. 196 y 199.
Francisco de Solano, Tierra y Sociedad en el Reino de Guatemala, 1977.

122

Este proceso de estructuración comercial en el Reino de Guatemala,
especialmente el ramo de la agricultura, sitúa hasta mediados del siglo XVIII
con las exportaciones una regulación en la balanza de pagos para los productos
importados, tanto a nivel de las colonias españolas en América como la propia
península, se resume de acuerdo a lo descrito en las “Memorias publicadas y
dedicadas al muy noble Ayuntamiento, el 5 de junio de 1742 por Fernando de
Echevers, en géneros de fuera que se consumen, excepto los fabricados en esta
ciudad, se regulan de Europa en 400,000 pesos y 200,000 de China (vía México)
que se suman 600,000 pesos. El producto interior anual en oro y plata
corresponde a 300,000 pesos, de las cosechas de tinta y cacao en 250,000 pesos
y agregados otros géneros de menos consideración, vendrán a importar los
mismos 600,000 pesos que el reino necesitaba fuera para sus gastos.75
Como se ve las crisis económicas que se conocen son crisis de comercio y
no de producción y que los afectados eran las capas medias urbanas y los
campesinos indios sometidos a prestación personal de trabajo. La moneda
circulaba como necesidad del pago de la burocracia y de algunos servicios y
trabajos artesanales, por ello su existencia era escasa y en la medida en que
entraba en crisis el comercio, el medio circulante disminuía. El cacao
desempañaba el carácter de un pago en especie tributo y un pago en moneda
es decir, como un valor de uso para el consumo y como manifestación de
expresión de valor en su forma total o desplegada.76
Las tentativas españolas de diversificar las economías de las colonias
americanas se enfrentaron a dos obstáculos principales: Las barreras
proteccionistas creadas en los principales mercados europeos por el
mercantilismo y la incapacidad de la propia España para abastecer a las colonias
de productos manufacturados.77 Mientras tanto, la expansión del mercado
europeo (inglés) había traspasado las prohibiciones comerciales de España,
con los contrabandos de productos textiles llegado a través de Belice, arruinando
a muchos artesanos tejedores.78

75
76
77
78

M. Rubio S., Op Cit. p. 355.
Cifuentes M., Op. Cit. 68.
Furtado, 1974, p. 35.
Pinto Soria, l989, p. 140.

123

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125

126

arquitectura

Observatorio Nacional, septiembre 1925, publicado por Claudio Urrutia Evans, 1989.

Propuesta de Restauración y Valorización

Edificio del Instituto Nacional de
Sismología, Vulcanología,
Meteorología e Hidrología
-INSIVUMEHSilvia Maribel Pinto Véliz
127

128

INTRODUCCIÓN
El Patrimonio Cultural tangible de nuestro país es extenso y de incalculable valor, legado del que se hace
imperativo su conservación, documentación y difusión,
revela diferentes etapas y procesos históricos que se han
desarrollado en el territorio nacional. Lo correspondiente
a monumentos arquitectónicos que forman parte del
Patrimonio Cultural de la nación, está conformado por
suntuosos templos, señoriales edificios públicos y notables
casas de habitación, entre otros; valiosos todos ellos como
manifestaciones de épocas relevantes en nuestra historia.
Con el propósito de contribuir en el rescate del legado
histórico y preservarlo, para generaciones futuras, se
propone la Restauración y Valorización del edificio que
ocupa el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología,
Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), con intención
de trascender las cualidades de este monumento, tanto en
su carácter histórico como en sus cualidades estéticas,
derivadas de una concepción específica, con necesidades
y tecnologías particulares, considerando que la
arquitectura es producto de un tiempo específico, donde
el monumento mismo es testimonio de una época. La
construcción de este monumento data de los años 19241925, obra arquitectónica que originalmente se destinó a
la función de Observatorio Nacional, y que actualmente
ocupa el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología,
Meteorología e Hidrología “INSIVUMEH”. Está ubicado
en la 7ª. Avenida 14-57 zona 13, ciudad capital de Guatemala, catalogado monumento nacional, por lo que forma
parte del Patrimonio Cultural de la Nación.
129

130

1. EL MONUMENTO
Antecedentes Históricos
Las observaciones que se prestaron en Guatemala, antes de 1844,
corresponden a ciertas mediciones relacionadas con el clima y los sismos, sus
primeros antecedentes se vinculan a dos observatorios que se situaban en la
ciudad de Guatemala.
A mediados del siglo XIX la Orden Jesuita fundó el Colegio Seminario,
que funcionó en el edificio que para tal objeto hicieron y que en la actualidad
ocupa el Instituto Central para Varones, se encuentra ubicado en la 9ª. Avenida
entre 9ª. y 10ª. calles de la zona 1. Este edificio en aquella época era de dos
niveles, con una torre interior de tres niveles y otra torre en el exterior sobre la
9ª. Avenida, Los ambientes de la torre interior de tres niveles, especialmente el
superior, estaba rodeado de amplios ventanales y en él, se instaló un
observatorio meteorológico. Este centro, al que se le denominaba Observatorio
del Instituto, trabajó hasta los años de 1910 o 1912.1
El otro observatorio funcionó, desde finales del siglo XIX, en la Facultad
de Medicina y Farmacia, en un edificio que existió en el predio que hoy ocupa
el edificio del IMP, en la 5ª. Avenida y 6ª. Calle de la zona 1.
Por otra parte los primeros registros sismográficos corresponden al 6 de
marzo de 1919 y los hizo el Ingeniero Claudio Urrutia Mendaza por medio de
un sismógrafo que instaló en su casa de habitación2 .
En la Navidad del año de 1917 y finales del mes de enero de 1918 una serie
de fuertes movimientos sísmicos destruyó y dañó seriamente la mayor parte
de los edificios en la ciudad de Guatemala, entre ellos el Observatorio de la
Orden Jesuita y el Observatorio de la Facultad de Medicina y Farmacia. Todos
los sectores de la ciudad capital fueron afectados, tanto las nuevas mansiones
en los suburbios del sur y del norte, las tradicionales casas céntricas y ante
todo las modestas viviendas construidas de adobe, en los cantones o barrios
periféricos. Los palacios coloniales situados alrededor de la Plaza Central se
desplomaron definitivamente, así como la mayoría de edificios públicos
construidos a finales del siglo XIX.

1
2

Urrutia Evans, Claudio, 1989, Pág. 20
Titus, Hugo R., 1975.

131

Los terremotos tuvieron las siguientes repercusiones generales en la
estructura urbana de la ciudad3 :

Entre los nuevos edificios prevalecieron nuevamente los de un solo
nivel.

En toda clase de edificios se utilizó preferentemente el bajareque como
material de construcción.

Se construyeron muy pocos edificios con concreto armado por el alto
precio de ese material, no obstante su comprobada resistencia a los
movimientos sísmicos.

La lámina de zinc substituyó a la teja y terraza compuesta, eliminándose
así otro elemento colonial en la fisonomía de la ciudad.

Como consecuencia de los terremotos crece la tendencia de abandonar
el centro de la ciudad y buscar las áreas aledañas especialmente las
ubicadas al norte y al sur de la ciudad.

En forma global, los terremotos no cambiaron el modelo urbano o plan
general de la ciudad, debido a que la reconstrucción se llevó a cabo según el
antiguo patrón, ya que la mayoría de los edificios se reconstruyeron en los
mismos solares. Sin embargo la tipología de construcción cambia, las
construcciones son casi todas de un nivel, el carácter colonial se empieza a
perder y se empiezan a manejar elementos de arquitectura clasicista y otras
renacentistas.4
Durante el período de reconstrucción se asimilaron diversas influencias
de corrientes arquitectónicas, dando lugar así al eclecticismo. El desaparecido
diario El Imparcial publicó en 1937 un artículo en el que presentaba una división
en 3 etapas del período de reconstrucción, que siguió a los terremotos.5

3
4
5

Primera Etapa: Cubrió los años de gobierno de Estrada Cabrera,
indicaba un desarrollo lento y poco planificado.

Segunda Etapa: Comenzaba en 1925, generalmente edificios
proyectados por arquitectos educados en Europa. En éstos se
afianzaron de nuevo tendencias renacentistas y neoclásicas con la
utilización de elementos característicos: cornisas, frontones, ventanas
rematadas con dintel y la configuración de la planta con tendencia a la
regularidad y simetría.

Francis Polo Sifontes, 1993, Pág.42.
Idem. Pág.43.
Hemeroteca Nacional.

132

Tercera Etapa: Se inicia en 1932, vuelven a Guatemala arquitectos e
ingenieros que habían efectuado estudios en el extranjero y que trataban
nuevas ideas que permitían iniciar una corriente arquitectónica más
definida.

El Observatorio Nacional
En el año de 1924 el Presidente de la República don José María Orellana
y el entonces Ministro de Agricultura, Ingeniero Don Salvador Herrera,
dispusieron que en una pequeña colina, ubicada al sur del recién inaugurado
Parque Zoológico de “La Aurora” establecer el Observatorio Nacional. La
planificación del conjunto fue obra de los Ingenieros Herrera y Claudio
Urrutia M., encomendada la obra física del edificio al Arquitecto Gustavo
Novella.6
El Observatorio Nacional se inauguró el martes 15 de septiembre de 1925,
con carácter de observatorio astronómico, ostentando dos torres de observación,
que realmente nunca se utilizaron como tales, ya que los objetivos primordiales
de la institución eran el estudio de la meteorología agrícola y la sismología.
Fue así como quedó inaugurado el edificio para el Observatorio Nacional, de
allí se partió instalando aparatos que eran propiedad del Ingeniero Claudio
Urrutia Mendaza, quien los donó para aquella institución y algunos otros que
se encontraron en diferentes dependencias públicas.
Dos meses después de la inauguración quedó concluida la Estación
Sismológica, edificio subterráneo, diseñado y dirigido por el Ingeniero Claudio
Urrutia M.
Con la visita de varios técnicos de distintas procedencias, la Estación
Sismográfica tomó fama de que en toda América no había otro lugar mejor
diseñado y apropiado,7 para una estación sismográfica
Con fecha 29 de junio de 1978 el Presidente de la República emitió un
Acuerdo por medio del cual a la Estación Sismológica se le denominó con el
nombre de Centro Sismológico José Vassaux Palomo, en honor a esta persona, que durante cuarenta y seis años sirvió al país en el campo de la
sismología.8

Claudio Urrutia Evans, 1989: Pág. 37
Idem., Pág. 102
8
Idem., 1989: Pág. 106
6
7

133

La construcción de instalaciones de medición en el interior del país se
empezó a hacer en 1932, con la buena voluntad de finqueros, quienes ya tenían
algunos aparatos, iniciándose así la Red Nacional de Estaciones Meteorológicas
y de Sismología.
A partir de la década de 1950 se produjo un gran desarrollo en la mayoría
de los servicios meteorológicos brindando calidad de información. Las
principales instituciones que desarrollaron estos servicios fueron el citado
Observatorio Nacional, el Instituto Nacional de Electrificación, el Instituto
Geográfico Nacional y la Dirección General de Aeronáutica Civil.
Durante el gobierno de Castillo Armas (1956), la contribución técnica del
Servicio Cooperativo Interamericano de Agricultura aportó ayuda muy
importante para la instalación de la radiocomunicación y se incrementó la red
de estaciones, así como el ensanchamiento de la red pluviométrica y el aumento
el instrumental del Observatorio Nacional. El Observatorio Nacional formaba
ya parte de la Organización Meteorológica Mundial desde 1928.

El INSIVUMEH
A consecuencia del terremoto del 4 de febrero de 1976, el gobierno consideró
que era necesario evitar la dispersión de esfuerzos y recursos, asimismo ampliar
el conocimiento de las materias relacionadas con la investigación, medición y
evaluación meteorológicas, con medios más adecuados y evitar la duplicidad
de registros y estudios de los fenómenos meteorológicos, entre distintas
instituciones estatales.
Se creó entonces el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología,
Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), por Acuerdo del 26 de marzo de
1976, en calidad de Dirección General, como dependencia del Ministerio de
Comunicaciones y Obras Públicas, con jurisdicción en toda la República. E n
esta institución se unificaron la sección de Hidrología del Instituto Nacional
de Electrificación (INDE), la sección Hidrográfica del Instituto Geográfico
Nacional (IGN), y la Sección Meteorológica de Aeronáutica Civil.
De fecha 26 de julio de 1976 se emitió un Acuerdo en el que se establece que
la División de Geofísica Aplicada, la de Recursos de Agua y el Proyecto de Agua
Subterránea, todas dependencias entonces del Instituto Geográfico Nacional
(IGN), se trasladan a formar parte del Instituto de Sismología, Vulcanología,
Meteorología e Hidrología. El incremento de recurso humano demandó una
134

ubicación física para el desarrollo de sus funciones, lo que se solucionó ubicando
al personal en instalaciones provisionales llamadas bottler, las que son
construcciones prefabricadas que en el año de 1976 fueron donadas a la República
de Guatemala por los Estados Unidos Norteamericanos, para ser utilizadas en
las áreas más afectadas por el terremoto que ese año afectó al país. Los bottler
inicialmente se ubicaron dentro del conjunto del INSIVUMEH como provisionales
ocupando gran parte del área verde y a la fecha aún prevalecen.
La ubicación del personal, generó intervenciones inapropiadas en los
edificios considerados monumentos, habiendo sido objetos de alteraciones,
mutilaciones entre otros deterioros que los han dañado.

Análisis del estado actual del Monumento
El análisis del estado del monumento establece la condición actual en que
se encuentra el mismo. Para la elaboración de este análisis se utilizaron diversas
técnicas de investigación, entre ellas:
El Levantamiento Arquitectónico es un estudio exhaustivo del inmueble
por medio de la medición exacta y detallada de cada local, espacio y elemento
componente significativo de un bien inmueble.9 A través de este levantamiento
se puntualiza el uso de cada ambiente, la descripción de las distintas edificaciones
conforme a los diferentes períodos de construcción haciendo una división por
épocas, el levantamiento de materiales y sistemas constructivos y el levantamiento
de alteraciones y daños. Toda esta información se registra en los respectivos
planos, con el propósito de emitir el diagnóstico del estado actual del monumento.
El Levantamiento Fotográfico consistió en realizar una serie de fotografías
en ambientes y elementos. Se utilizó como metodología auxiliar en el
levantamiento arquitectónico, en el levantamiento de materiales y sistemas
constructivos y en el levantamiento de alteraciones y daños.

2. ANÁLISIS ESTILÍSTICO
Este análisis se realiza a partir de las formas, los acabados, los elementos
decorativos, la ejecución en planta y la aplicación de materiales y sistemas
constructivos.
9

FARUSAC. Glosario General de Términos y Conceptos...Guatemala enero 2000. Pág. 8.

135

En el conjunto arquitectónico que integra el Instituto Nacional de
Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología, se evidencia un
anacronismo en la serie de edificios que lo conforman, como consecuencia de
un proceso constructivo que responde a distintas épocas. Diversos factores
sociales, económicos, políticos aunados a gustos, tendencias y modas han
influido en cada una de las etapas constructivas de este conjunto, definiendo
las características arquitectónicas, los materiales y los sistemas constructivos
que se han utilizados. Para el análisis estilístico del conjunto se consideran las
tres épocas constructivas:

Primera Etapa Constructiva
Está conformada por las edificaciones más antiguas catalogadas con el
rango de monumentos. Estos edificios fueron construidos en los años 1924 –
1925, comprenden los tres inmuebles identificados que se describen a
continuación:
Antiguo Observatorio Nacional. El edificio es de una planta, con dos torres
octogonales de dos niveles, en el exterior de estas torres se aplicó el uso de
molduras con ménsulas y mansardas, y en las cubiertas decoración imbricada
con detalles de escamas de pez. Las torres exornan los extremos de la fachada
principal orientada al sur, la que originalmente ostentaba un pórtico con
columnas que articulaba a ambas torres y enmarcaban el acceso, definido por
un coronamiento central de frontón triangular. Sobre la fachada oeste se
despliega una escalinata que conduce a la terraza, decorados tanto el pasamanos
de la escalinata como el perímetro de la terraza con balaustradas. Por la terraza
se accede al segundo nivel de cada una de las dos torres octogonales.
La fachada con orientación norte, es actualmente el ingreso principal al
edificio, relegada de esta manera a acceso secundario lo que fuera la fachada
principal orientada al sur.
Este inmueble en su estilo manifiesta reminiscencias de la corriente neorenacentista reflejándose en su arquitectura que la belleza es tan importante
como la utilidad, se aplicó en él los siguientes elementos arquitectónicos: planta
simétrica, amplio pórtico definido por pilastras con intercolumnios, definido
su ingreso con un frontón, la aplicación de molduras, balaustradas y la
exornación con cúpulas10 .
10

Historia de la Arquitectura, 1995

136

Estación del sismógrafo Es una edificación de dos niveles y se evidencia
sobre el exterior de sus cuatro fachadas la separación de los niveles interiores.
Ostenta una escalinata exterior que conduce a la planta alta del edificio, en
donde se despliega una balaustrada.
Es una construcción de piso alto, con ventanales de marcos de madera, de
sencillez, sobriedad y severidad en sus fachadas, techo con forma prismática,
estructura de madera y lámina de zinc y en las cuatro aguas se constituyeron
buhardillas, remata el caballete con crestería de madera. Originalmente lucía
dos balcones, con orientación este y oeste, pero actualmente el balcón este ha
sido tapiado, por lo que únicamente se aprecia en el voladizo la barandilla de
hierro forjado similar a la del otro balcón.
Este inmueble manifiesta en su estilo la influencia del estilo victoriano, que
se empleó en Guatemala, específicamente en la zona 2 de la ciudad después de
los terremotos de 1917-191811 . Así también guarda relación con características
de la arquitectura que se desarrolló en Puerto Barrios, Izabal, al aplicarse en
este inmueble elementos arquitectónicos característicos de este estilo, como lo
son construcción sobria y simple de piso alto, con techos de forma prismática y
triangular, constituyendo sus habitaciones un solo conjunto, grandes ventanales
de tipo guillotina, aplicación de buhardillas y exornación con crestería en la
cumbrera12.
Antiguo Dormitorio de Empleados. El inmueble es de un nivel, con
fachadas sobrias, simples, puras, con cubierta de forma prismática, estructura
de madera y lámina de zinc, que remata en la cumbrera con crestería. Esta
construcción guarda en su estilo afinidad con el inmueble anteriormente
descrito.

Segunda Etapa Constructiva
Comprende el conjunto de instalaciones prefabricadas que se ubicaron
en el área verde del conjunto arquitectónico, a consecuencia de la unificación
de dependencias afines y la donación de estas instalaciones que hizo el gobierno
de los Estados Unidos como consecuencia del terremoto de 1976. El
procedimiento se llevó a cabo en el año de 1976 para conformar lo que
actualmente funciona como Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología;
11
12

El Barrio de Jocotenango, revista del CEFOL
Blanca Niño Norton, 1982.

137

Meteorología e Hidrología, reseña hecha en inicio de este capítulo. La fusión
de unidades demandó una ampliación en espacio físico, para que el personal
desarrollara sus actividades.
Es un conjunto de once construcciones que no poseen catalogación histórica
alguna. Estas instalaciones fueron proyectadas inicialmente como “Instalaciones
Provisionales o Temporales”, pero que a la fecha aun permanecen, todas ellas
construidas con un sistema prefabricado de construcción.

Tercera Etapa Constructiva
Comprende una serie de edificaciones recientes construidas entre los años
1982-1990. Son construcciones que se han hecho necesarias, debido a la
necesidad de espacio físico que ha demandado la institución, sin embargo la
mayoría de estos ambientes construidos son utilizados como bodegas.

Análisis Geométrico
En plástica siempre se ha indicado que para conseguir una obra con cierta
armonía, la misma debe guardar ciertas proporciones. Una de las formas más
bellas para lograr esta armonía es por medio de la llamada proporción divina,
proporción dorada o proporción áurea.
La proporción áurea se encuentra en todas las manifestaciones del arte
desde Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma, hasta nuestros días. Se emplea en
la escultura, la arquitectura, la pintura y existe también entre las diferentes
partes del hombre, de los animales y de las plantas, actuales o fósiles, en el
microcosmos (en la forma en la que se agrupan los átomos) y en las galaxias, es
decir, en el macrocosmos.
Se representa la Proporción Áurea como una filigrana elaborada de tal
forma que no es evidente para el espectador, es el patrón universal e intemporal
de perfección, equilibrio, balance, elegancia, delicadeza y belleza.

CONCLUSIONES GENERALES
Los monumentos, a través de su larga vida llamada historia, sufren
transformaciones. La sociedad, al ocupar sus espacios públicos y privados, se
138

convierte en la protagonista que activa o desactiva la energía que prolonga su
permanencia. La energía es la conservación y la permanencia su proyección al
futuro.
El análisis histórico estableció que el Observatorio Nacional y
posteriormente el INSIVUMEH han tenido proyección cultural para el país.
Los levantamientos fotográficos, arquitectónicos, de deterioros y
alteraciones demostraron que el inmueble presenta daños ocasionados por
la falta de mantenimiento y por intervenciones impropias al mismo al
desconocerse la importancia de técnicas especiales en la intervención de
monumentos.
En observancia de la teoría de la restauración y de los aspectos legales
que amparan al inmueble se plantea el proyecto de Restauración con la finalidad
de detener el proceso de deterioro que manifiesta, así como también el
planteamiento del proyecto de Valorización, fundamentado en la optimización
de uso de las instalaciones, e integración de un inmueble, se persigue no alterar
el carácter monumental de los edificios allí establecidos, sino por el contrario
la intención es con el objetivo de que los monumentos mejoren, que se
enriquezca cada uno de sus rincones, que manifiesten vida, que cada uno de
ellos sea vivo ejemplo de una época rica en plasticidad, formas, en riqueza
cultural, arquitectónica, monumental y patrimonial.
Se propone un proyecto de Restauración y Valorización para el monumento
con el fin de darle un uso adecuado, tanto en la utilización correcta de sus
espacios, como a un programa acorde a la actual institución que allí se
desempeña, que contribuya a su conservación.
El que no exista un programa permanente de difusión y divulgación, de lo
que representa el patrimonio cultural, da lugar a desconocimiento y falta de
conciencia de la población, actitudes que dificultan la observancia de la
conservación.

139

BIBLIOGRAFIA
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Formación y Conservación. León, Guanajuato, MAERSM 1988. Tesis de
Maestría.
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12 Finca La Aurora.
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Contemporánea 1898-1944.
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de Lectura Popular. Instituto Nacional de Antropología e Historia.
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Fuentes. Instituto Nacional de Antropología e Historia de México.
México 1986.
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Compilación Critica, Francis Gall, 1981.
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Patrimonio Arquitectónico, como Documento y como Objeto Arquitectónico.
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en el Caribe Guatemalteco. Tesis de Grado. Facultad de Arquitectura,
Universidad Rafael Landivar. Guatemala, 1982.
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mimeografiado. Universidad de San Carlos de Guatemala, Facultad
de Arquitectura, Guatemala 1978.
Polo Sifontes, Francis. Historia de Guatemala. Tercera Edición. Editorial
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140

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en su XVII Reunión. Paris, 1972.
Urrutia Evans, Claudio. “El Observatorio Nacional, Parte de mi Vida”.
Guatemala 1989 Imprenta ARTEP.
Villagrán García, José. Arquitectura y Restauración de Monumentos, México
1968. Documento fotocopiado.
Villar Anleu, Luis. Guatemala desde sus Orígenes (Historia de Volcanes del
País). Perspectiva, ciencia arte y tecnología. No. 2, Guatemala, Dirección
General de Extensión Universitaria, USAC. Guatemala, Editorial
Universitar

141

142

DOcuMeNtOS

SALVAGUARDIA
DEL DANZA DRAMA
RABINAL ACHÍ

UNESCO – Ministerio de Cultura y Deportes
143

144

Objetivos Generales
El proyecto de salvaguardia busca alcanzar los siguientes objetivos:
1.

El interés, aprecio y conocimiento del danza drama Rabinal Achí entre
el público guatemalteco en general, especialmente la población joven;

2.

Los miembros del grupo del danza drama Rabinal Achí serán
motivados a compartir sus habilidades y conocimientos a la generación
joven para continuar con la tradición;

3.

Los mecanismos específicos de apoyo serán establecidos para el grupo
del danza drama Rabinal Achí;

4.

La transmisión (y su continuidad) del danza drama Rabinal Achí en
su contexto sociocultural local debe estar asegurado

Lógica del Proyecto
Esto es crucial para salvaguardar la expresión cultural de una Guatemala
y de varios grupos étnicos, tales como los Mayas (de los cuales el Maya Achí es
uno de ellos), los Gafigunas, los Xinkas y los Ladinos.
En su largo recorrido, este proyecto llegará a ser autosuficiente. Una forma
de asegurar sería fortaleciendo la capacidad del grupo del danza drama Rabinal
Achí de manejar sus propias transmisiones y salvaguardar sus actividades.
Mas adelante, ellos estarán en la capacidad de hacer ingresos extras fuera
de sus trabajos y en producción y promoción de material, (material didáctico
para escuelas, agendas, tarjetas, estampillas, etc.), en esta forma las ventas
deberían de ir a un fondo para financiar mas adelante sus actividades que se
podrían transmitir a través de talleres, actividades promocionales y la
producción de trajes.
Al final, el grupo del danza drama Rabinal Achí puede necesitar su
reorganización legal como una Organización no gubernamental, por ejemplo.
El grupo será legalizado con la finalidad de contar con los instrumentos
jurídicos que le permitan tener acceso a recursos financieros y otros beneficios
relacionados a su fortalecimiento, de fuentes locales, nacionales e
internacionales para su autosostenibilidad. En la actualidad tienen limitantes
para recibir aportes, específicamente lo contemplado por el Ministerio de
145

Cultura y Deportes como aporte a sus actividades. La naturaleza jurídica que
adopten lo decidirá el grupo de danza, tomando en consideración el contexto
de origen del mismo, el contexto de la cosmovisión maya y del Derecho
Consuetudinario. Así mismo se busca que la constitución legal permita mayor
proyección de las acciones para la salvaguardia del Danza Drama Rabinal Achí.
Para esta acción se contará con el apoyo del departamento de Asesoría Jurídica
del Ministerio de Cultura y Deportes.
La participación del grupo dentro del proyecto es directa, ya que estarán
representados en el comité local para la ejecución del proyecto y a su vez serán
los actores principales en las presentaciones de la danza a nivel regional y
nacional. Asimismo participaran como beneficiarios directos en los talleres de
artesanos y autoridades locales, en la capacitación de niños y jóvenes, en el
proceso de sensibilización e incorporación de nuevas generaciones, como
actores en los procesos de enseñanza y formulación del guión didáctico.
Esto también está planeado para involucrar otras instituciones que estaría
dispuesta a proveer asistencia adicional, por ejemplo el diseño y producción
de una exposición itinerante del danza drama Rabinal Achí, o con otras
actividades promociónales. A largo plazo estas actividades podrían ayudar a
motivar a otras personas en aprender sobre la danza drama del Rabinal Achí y
fundar ellos mismos sus propios grupos de danza drama.
La temática a desarrollar en los talleres para artesanos y el grupo del danza
drama es la siguiente:

Identidad del Rabinal Achí en el contexto de las artesanías.

Símbolos y emblemas en el contexto de los tejidos.

El papel de los personajes del drama en el contexto literario e histórico
en su presentación teatral.

Frases y conceptos poéticas del danza drama en Idioma Achí y Español.

Valores Éticos del Rabinal Achí.

El contexto de la música del danza drama Rabinal Achí.

Elaboración de artesanías con elementos incorporados del danza
drama.

Exposición de artesanías elaboradas con elementos del Rabinal Achí.

— Llevará dos talleres con maestros, autoridades locales y regionales para
sensibilizar en el Patrimonio cultural intangible y los beneficios para
la región y los maestros locales.
146

Breve Descripción
El presente proyecto ha sido diseñado como resultado de la proclamación
de UNESCO al Rabinal Achí como pieza Maestra del Patrimonio Cultural Oral
e Intangible de la Humanidad en el 2005 y basada en la Convención 2003 sobre
la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Intangible, adoptado por la 32ª.
Conferencia General de la UNESCO. El proyecto va dirigido a apoyar al grupo
del Danza Drama Rabinal Achí con el esfuerzo de salvaguardar y transmitir
sus habilidades, conocimientos y experiencias en ejecutar esta antigua tradición.
El Danza Drama Rabinal Achí es una obra Pre-Hispánica musical, danzante
con intervalos de música y baile. Está basada en mitos acerca de conflictos
políticos entre los Maya K’ich’e y los Maya Rabinalenses durante el siglo XV,
unas décadas antes de la invasión española. El danza drama es una tradición
viva que ha sido interpretada con periodos irregulares durante los pasados
500 años en Rabinal en el departamento de Baja Verapaz, en la parte
noroccidental de Guatemala.
Sin embargo, esta tradición ha estado en riesgo de ser substituida por
nuevas danzas dramas acompañadas de música pop, mucho mas apegada a
las nuevas generaciones. Todavía más, la falta de interés y conocimiento entre la gente joven y la migración de muchas personas de Rabinal a otras
regiones de Guatemala también amenaza la continuidad de esta expresión
cultural única.
Los objetivos principales de este Proyecto son: a) Fortalecer la transmisión
del Danza Drama Rabinal Achí a nuevas generaciones, y b) Incrementar la
conciencia entre los practicantes como también en la sociedad guatemalteca en
general por el valor de esta expresión cultural y la necesidad de salvaguardarlo
y protegerlo.
El proyecto está compuesto de tres líneas principales de acción, o
componente del proyecto, enumerados:
A. Transmitir conocimientos del danza drama Rabinal Achí a través de
talleres;
B. Promocionar el danza drama Rabinal Achí creando mas conciencia de
sus valores;
C. Fortalecer el grupo del danza drama para capacitar la continuidad de
esta tradición.

147

Comprometerse a concretizar las actividades para transmitir a través de
talleres reclutando y entregando a nuevos bailarines (niños, jóvenes y adultos),
publicar material promocional, cuyos ingresos irían para fundar un grupo
de danza y el desarrollo de un manual de entrenamiento para enseñar el
Rabinal Achí en los diferentes grados del sistema nacional de Educación. El
documento de candidatura preparado para la UNESCO en el 2004 debe ser
enviado a bibliotecas y otras instituciones para que esté disponible al público
en general.

El danza drama Rabinal Achí
El danza drama Rabinal Achí es una obra prehispánica con intervalo de
música y danzarines. Basado sobre mitos de conflictos políticos entre los Maya
k’iche y los Maya rabinaleb durante el siglo 15 (a pocas décadas antes de la
invasión española). El danza drama es una tradición oral viva que ha sido
practicada, pese a las prohibiciones de la iglesia y en períodos irregulares,
durante los últimos 500 años en la Villa de Rabinal.
Los diálogos están basados en copias de textos escritos que
originalmente fueron producidos a principios del siglo 16. El Abate francés
Brasseur de Bourboug descubrió el texto, transcribiendo una versión al
francés en el año de 1862. En años recientes, el gobierno de Guatemala con
el director del grupo del danza drama y las autoridades municipales
comenzaron a promover y a financiar su actuación. Esta tradición no tiene
ninguna influencia de los estilos literarios de los europeos. Las repeticiones,
paralelismos y formas de versificación indican lo sofisticado del estilo
literario de los indios americanos, lo que la hace que sea la única obra
Prehispánica sobreviviente en América.
El danza drama Rabinal Achí es presentado anualmente durante la
celebración del santo patrono del pueblo San Pablo, el 25 de enero y tiene
importancia social, religiosa y de funciones y significados simbólicos.

Proclamación Pieza Maestra de Patrimonio Cultural Oral e
Intangible de la Humanidad.
En 1997, en respuesta al interés de muchos miembros de Estado, UNESCO
creó el programa “Proclamación de la pieza maestra del Patrimonio Cultural
148

Oral e Intangible de la Humanidad”. Este programa dirigido para incentivar a
los gobiernos, organizaciones no gubernamentales y comunidades locales para
salvaguardar sus diferentes formas de expresión cultural a través de
documentación, promoción y apoyo de practicantes en sus esfuerzos para
transmitir sus habilidades y conocimientos para las futuras generaciones, entre otros.
El 15 de noviembre del 2005, el director General de UNESCO proclamó
por tercera vez 40 piezas maestras incluyendo “La Tradición del Danza Drama
Rabinal Achí.” El Jurado Internacional para la Proclamación subrayó el valor
sobresaliente de esta expresión cultural, desde sus raíces a la tradición cultural de la comunidad de Rabinal, su particular rol en afirmar la identidad
cultural, es excelente en aplicación de habilidades y de gran valor como testimonio único en la tradición cultural viviente que gradualmente corre el
riesgo de desaparecer.

Amenazas actuales
para mantener el danza drama Rabinal Achí
El danza drama Rabinal Achí está amenazado, por la falta de
patrocinadores, pérdida de prestigio en parte debido al desconocimiento de
las nuevas generaciones por el idioma materno, la competencia con otras danza
populares con mas bailes los cuales son mas atractivos por las nuevas
generaciones. El desinterés en el danza drama Rabinal Achí presenta los
principales retos para su supervivencia como una tradición oral viviente.
Además, como esta tradición ha sido siempre patrocinada por el mismo grupo
de danzantes es dependiente de sus recursos para financiar la elaboración de
sus disfraces, instrumentos musicales, etc. La migración está también haciendo
en Rabinal un desarrollo cultural más difícil porque mucha gente, especialmente
los jóvenes dejan la ciudad.
La Ratificación de Guatemala de la Convención 2003, adoptado por
UNESCO en su 32ª. Conferencia General para la Salvaguardia del Patrimonio
Cultural Intangible, ha sido Aprobada por el Congreso de la República de
Guatemala el 8 de Agosto del 2006. Sancionada y Promulgada por el Organismo
Ejecutivo el 24 de Agosto. Publicada en el Diario Oficial el Lunes 4 de
Septiembre del 2006.

149

Beneficiarios
Los beneficiarios directos son los miembros del grupo del danza drama
Rabinal Achí, así como también a la comunidad de Rabinal en general.
Cuando se implemente el proyecto, los intereses, ideas, habilidades y
experiencias del grupo danza drama Rabinal Achí –como también sus reservasserán tomadas en cuenta otras posibles extensiones. Por lo tanto será necesario
ganar el apoyo completo y participación de ellos en este programa. Es
importante asegurar que ellos tomados en cuenta. Cuales aspectos de su
conocimiento deben ser sujetos de investigación y de investigación y cuales
aspectos que ellos desean que no sean documentados ni divulgados.
HFSQ

150

Escudo del Municipio de Rabinal

MONOGRAFÍA DE RABINAL,
BAJA VERAPAZ

Liliana Maritza Murga Armas
151

152

Datos Históricos
Rabinal es municipio del departamento de Baja
Verapaz, de la región Norte. La mayoría de sus habitantes
(alrededor de 36.000) pertenecen a la étnia maya-achí.
Según el Diccionario Geográfico Nacional de Guatemala, Rabinal fue fundado en el año de 1,537 por Fray
Bartolomé de las Casas y Fray Pedro de Angúlo, para
reunir a los indios que se encontraban diseminados en
Tzemaniel, Sacapulas, San Andrés Sajcabajá y Nimá Cubul.
Con el nombre de San Pablo Rabinal fue situada en
el Valle de Urrán, en el sitio hoy conocido como Nimá
Tinamit o Tzoc Pocomá, ocho kilómetros al Oeste de la
actual cabecera municipal. No hay registros sobre la fecha
y las causas del traslado al actual asentamiento. Sin embargo, desde la época precolombina hay referencias sobre
los de Rabinal o Rabinaleb, lo que hace pensar que el
asentamiento existía desde antes de la llegada de los
españoles. En el valle de Rabinal se encuentran los
vestigios:
Chwitinamit,
Kajyub’,
Toloxcoc,
Chwiprocesión, Ximb’aja, Saqtijel, B’elejeb’, K’ache’,
K’amb’a, K’isintun, Cha’b’alam. Están en lugares altos
siendo cerros sagrados donde sacerdotes siguen llegando
a ofrendar.
Antes de la Conquista los rabinaleb formaron parte
de una alianza k’iche’ y conquistó el valle del Urram, en
aquel tiempo poblado por los poqom. Los primeros
habitantes eran los q’eqchi, de quienes probablemente
viene el nombre de Rabinal, significando “lugar de la hija
del rey” en idioma q’eqchi’.
El bachiller, sacerdote, Domingo Juarros, escribió por
1800 en su Compendio de la Historia de la Ciudad de
Guatemala: San Pablo Rabinal, uno de los más numerosos de
la Provincia de la Verapaz, era cabecera de curato. Agregó que
era doctrina a cargo de los religiosos de Santo Domingo con una
iglesia, cinco cofradías, 5,694 feligreses de habla quiché, 3 valles
y 23 haciendas. El curato tenía una extensión de cinco leguas
153

y estaba treintinueve leguas al nor-noreste de la capital. Perteneciente al curato
de San Pablo Rabinal, Alcaldía Mayor de Verapaz.
En el «Estado de Curatos de la Arquidiócesis de Guatemala del Real Tribunal y Audiencia de la Contaduría de Cuentas” del 8 de julio de 1806 figura
Rabinal con 1,580 tributarios. No indica el total de habitantes.
Rabinal, perteneciente al Partido de Salamá, aparece en la tabla impresa anexa
a la circular del Jefe Político Superior Gabino Gainza del 7 noviembre 1821, para
elección de diputados al Congreso de las Provincias del Gobierno de Guatemala.
El Decreto de la Asamblea Constituyente del 12 de noviembre de 1,825 elevó el
pueblo a la categoría de Villa y más tarde fue elevada ésta a la categoría de ciudad.
Al distribuirse los pueblos del Estado para la administración de justicia
por el sistema de jurados, conforme al decreto de agosto 1836 según cita Pineda
Mont, se designó a Rabinal cabeza del circuito de su nombre. Correspondiente
al circulo Rabinal, 39 o distrito, está en la tabla para elección de diputados a la
Asamblea Constituyente, al tenor del decreto No. 225 del 9 noviembre 1878.
Conforme datos publicados en ocasión de haberse celebrado el 31 octubre
de 1880 el Censo General de Población: BAJA VERAPAZ. ...De Salamá a Rabinal
y Cubulco, la primera sección de este camino es ya carretero, la segunda quedará listo
muy pronto. ...Rabinal, pueblo del departamento de la Baja Verapaz, dista de Salamá 6
leguas; 3,150 habitantes.
En la actualidad pertenece al decimonoveno distrito electoral.
El del 12 junio 1920 creó la escuela nocturna de artesanos y el del 18 marzo
1925 la reconstrucción de la escuela de varones. En la cabecera funciona el
centro de formación I, de adiestramiento en cerámica. Por acdo. gub. del 5 julio
1973, publicado en el diario oficial el 11 de ese mes y año, se dispuso crear la
primera escuela regional rural con sede en Rabinal.
En 1974 ya eran seis años consecutivos en que también se realizaban los
juegos florales a nivel nacional, en prosa y en verso.
Está situado en una hermosa llanura, rodeada de fértiles montañas, con
abundancia de brazos para la agricultura. Los terrenos son regables en su mayor
parte; relativamente a cereales producen caña de azúcar, maíz, frijol, arroz y
toda clase de legumbres y frutas. Se encuentra maderas de construcción y
preciosas, como caoba, cedro, campeche, canelo, moscadero, que produce el
sebo vegetal. El cacao silvestre es muy abundante y es objeto de una explotación
sistemada por parte de los indios.
154

Delimitación geográfica de Rabinal, Baja Verapaz

Geografía:
El municipio de Rabinal, se encuentra ubicado en el centro del departamento
de Baja Verapaz, colinda al Norte con el departamento del Quiché, al Sur con
los municipios de San Miguel Chicaj, El Chol y Granados, al Oriente con el
municipio de San Miguel Chicaj y al Poniente con el Departamento del Quiché,
y con los municipios de Cubulco y Granados.
El municipio de Rabinal se encuentra situado a 972.69 metros sobre el nivel
del mar y localizado a 15° 05’ 30” Latitud Norte y a 90° 26’ 50” Longitud Oeste.
Su extensión territorial es de 504 kilómetros cuadrados. La mayor parte
de sus tierras son quebradas.
El municipio cuenta con 1 pueblo al que se le ha dado categoría de ciudad,
Rabinal; 14 aldeas y 60 caseríos.
Corresponden a la cabecera los barrios San Pedro Apóstol, San Pablo, San
Sebastián y Santo Domingo, así como los caseríos Chicojom, huacimarrón,
alimonix, Plan de Las Tunas, Chiquijuliac, Pacux, Pantulul, Sacap, Xolá,
Chivanchán, Pachicá Pamaliché, Xecambá. Las aldeas son: Concul, con los
caseríos: Consulito, Tres Cruces; Chirrum, con los caseríos: Coyajá, Pacoy,
Paxorocón; Chiticoy, con los caseríos: Corralabaj, Cuchilla de En medio,
155

Chipacapox, El Morro, Papay; Chitucán, con los caseríos: Camalmapa, Cancún,
El Mal Paso; Chuateguá, con los caseríos: Cumatzá, El Limar, Muculicá,
Toloxcoc, Chixim; El Sauce Paoj; Pachalum Pichec, con los caseríos Cruz de
Los Yaguales (Chuainup), Chuacotzij, Panacal, Chiac, El Tablón, Xetor; Raxjut,
con los caseríos Chipuerta, Joya de Ramos, Las Ventanas, El Durazno Las Granadillas, Plan de Sánchez; Río Negro, con el caserío: Los Encuentros, San Luis;
San Rafael, con los caseríos Vegas; Santo Domingo, con los caseríos Chitucancito,
Chuaperol, Chuaracaná, Nimacabaj, Pacaal; Xeabaj, con los caseríos Chichupac,
Tablón; Xococ, con los caseríos Buena Vista, Cancún.

Sitios arqueológicos
Cajyup, Chuaxán, Chuitinamit (Tzac Pocomá), Pichec (El Tablón), Toloxcoc,
Chocoro y Chuaxaró, La Picota, Rabinal, Tzachijel.

Parajes
Balamabaj (mojón con Cubulco), Guiloy, Concul (mojón con Granados),
Los Cimientos, Cumbre del Chol, Nimá Abaj, Chiquinjuyup Pamaliché, Chitán
(mojón con Cubulco), Quesentún (mojón con Cubulco), Chuitinamit Rancho
de Bejuco, Chuí Ucuy Sajcab, El Achiotal (mojón con Cubulco) San Isidro, El
Copal (mojón con Cubulco) San Rafael (mojón con Cubulco), El Mal Paso, Tzac,
El Zapote

Accidentes Orográficos
Sierra: De Chuacús; Montañas: Concul, Chixim, Pacotzij, Santa Apolonia,
Cumatzá Los Tablones, Piedra del Tigre; Valle: de Urrán; Cumbres: Balamché;
Cerros: Bautista (límite con Granados) de la Cruz Piedra de Cal, Cacyup, El
Aventurero, Piedras Azules, Cumbre de Los Yaguales, Ixchel, Quicsulún,
Cuxbalam, La Picota, Quiximtán, Chaquijuyub, Las Minas, Sacachó,
Chicuchilló, Los Cerritos, San Luis Chichupac, Los Tablones, San Rafael (límite
con Cubulco), Chipacapox, Mumús, Tonjuan, Chuacotzij Nimataj Tuncaj,
Chuitinamit, Palimá, Xecambá, Chupac, Paoc.

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Accidentes Hidrográficos
Ríos: Concul, Chipuerta, Negro, Pachirax, Salamá, Chiac, El Arco,
Nimacabaj, Rabinal, San Rafael, Xolocoy o Las Vegas, Chipacapox, Ixchel,
Pachicá, Sajcap, Xococ.
Quebradas: Bautista Chichupac de Pacheco, La Virgen, Parraxcut, Bentará,
Chirrum, El Amate, Los Caballeros, Patixlán, Buena Vista, Chitucán, El Burro,
Los Matadores, Papua, Cacruch, Chivanchán, El Chorro, Nimacabaj, Pichoc,
Camalmapa, Choventana, El Chupadero, Pacoy, San Luis, Cancún, Chuachaj,
El Durazno, Pachalum, San Rafael, Corralabaj, Chuarracaná, Honda, Palimonix,
Coxojabaj, Chuateguá, Horno de Cal Paoj.

Comunicación
El municipio de Rabinal tiene acceso por la Ruta Nacional No. 5, dista por
la misma ruta de su cabecera municipal al municipio de El Chol 25 kilómetros,
al municipio de Granados 37 kilómetros, a San Juan Sacatepequez en el
departamento de Guatemala 84 kilómetros; por la Ruta Departamental No. 4
dista hacia el Occidente a Cubulco 18 kilómetros, y siguiendo la Ruta Nacional
No. 5 a 18 kilómetros está San Miguel Chicaj y a 10 kilómetros más se encuentra
Salamá.

Metereología
En el municipio de Rabinal, no existen mayores registros meteorológicos,
estimado su precipitación pluvial entre 300 y 500 mm. anuales, con un promedio
de 60 días de lluvia; su temperatura media se estima en 20°C y su humedad
relativa media en 60%.

Población
Según los últimos dos censos: 1994 con 24,063 habitantes; 2002 con 31,168
habitantes.

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Fiestas, celebraciones y danzas dramas
La fiesta titular en honor del santo patrono, San Pablo, se celebra del 20 al
25 de enero de cada año. El último día principal de la fiesta la Iglesia conmemora
el día de la Conversión de San Pablo apóstol.
En ocasión de las festividades de la Santísima Virgen María bajo la
advocación del Patrocinio, del 26 al 28 marzo se realizan tres representaciones
del baile drama de La Conquista. El baile drama que representan es bastante
particular, por simular una fortificación indígena por medio de una enramada
con su graderío, en el que se sitúa el monarca quiché, sus familiares y corte,
mientras que los que representan los soldados aborígenes están en una llanura.
Los actores que representan a los españoles se sitúan a cierta distancia, haciendo
su ingreso dos de sus emisarios con los ojos vendados, a pie y despojados de
sus armas. Después, aproximadamente media hora de haber iniciado los
indígenas la danza, los españoles hacen su ingreso montados a caballo. Los
guerreros aborígenes están semidesnudos, como en tiempo de su gentilidad.
Varios de los demás bailes de elementos precolombinos combinados con
símbolos cristianos son consecuencias de la Conquista española. Hablamos
del Patzká, Maam pa Keej (El Venado), Balam Keej (El Venado y Tigre), Aj Eq’
(Los Negritos), Chico Mudo y Tarakach’ (La Sierpe). Todos tienen relación en
achi y están acompañados por instrumentos tradicionales, como el tun, la flauta
y la marimba.
El danza drama precolombino Xajooj Tun o Rabinal Achi, relata como se
liberó de la alianza k’iche’. Es una de las joyas de la cultura maya-achi y se
sigue representando durante la feria patronal San Pablo.

Xajooj Keej o
Baile del Venado.

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Danzantes de Moros
y Cristianos,
San Pablo, Rabinal, B.V.
Músicos tocando violín y adufe,
tradición para conmemorar
Día de los Difuntos.

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Artesanías
Rabinal también es muy reconocido por las artesanías del morro, como los
guacales y los chinchines; la artesanía de cerámica y tejidos. Tradicionalmente,
en algunas partes de Rabinal se practica la artesanía de palma haciendo petate,
sombrero de palma y suyate. Los escultores en madera tallan imàgenes y
màscaras, especialmente el señor Luciano Toj y Julian Ordoñez. Ademas, se
dedican a la alfarería, tejidos y obras de talabartería.

Artesana rabinalense
aplicando método
milenario de telar de
cintura.

Artesano rabinalense decorando un guacal negro.

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Incensarios y candelabros, cerámica tradicional de Rabinal.

Artesano teje palma para un sombrero.

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Bibliografía
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2002.
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García Escobar, Carlos René.1996
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1997
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Guatemala. Tomo II (pp. 340 – 343) Tomo IV (pp. 47 – 53).
Sacor Q., Hugo Fidel.
1996
Rabinal Achí o Danza del Tun. SURAP, Colección Tierra Adentro, No. 20.
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1992.
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