Brisa

Boletín
Parroquial
San Isidoro Obispo
Nº 10 · diciembre 2016

‘Ha aparecido la gracia de Dios, que trae
la salvación para todos los hombres’
(Tit 2,11)

Pareja siria en su tienda en el campamento de Ritsona para refugiados al norte de Atenas. Foto de AP
/ Petros Giannakouris

INDICE
Saludo del Párroco......................................................................................2
Cáritas, Marisa Martínez-Medina...............................................................4
Una imagen navideña, Salvador Villota.....................................................5
Grupo Carmelita...........................................................................................7
Jornada Mundial de la Juventud 2016, Xavier Varella..............................8
Campamento Sanisi 2016, Joaquín Alfonso..........................................13
Retiro parroquial de Adviento y Navidad................................................15
Calendario parroquial...............................................................................16
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Saludo

Salvador Batalla, párroco

La gracia de Dios
«Ha aparecido la gracia de Dios, que trae la
salvación para todos los hombres» (Tit 2,11).
Estas palabras, con que inicia la segunda
lectura de la misa de nochebuena — la Misa
del Gallo —, anuncian que, para salvarnos,
el Dios invisible se ha hecho visible en el
rostro de un niño recién nacido del seno de
María. «En Él — como dice el Papa Francisco
—, ha aparecido la gracia, la misericordia, la
ternura del Padre: Jesús es el Amor hecho
carne». Este Niño dará sentido a nuestra
vida y al camino que hemos de recorrer cada
día, aunque debemos elegir si lo queremos
andar solos o de la mano del Niño Dios. Navidad es, de algún modo, recorrer el camino
de nuestra vida con Jesucristo, que es «el
Camino, la Verdad y la Vida» (Jn 14,6).
Los primeros en enterarse de esta Buena
Noticia fueron los pastores que estaban en
vela, despiertos y con los ojos y los corazones abiertos. Ellos serán testigos del gran
día que cambiaría su vida para siempre y
la vida de todos nosotros, que también hemos conocido el amor de Dios y su amor al
hombre. A ellos, y a todos nosotros, se nos
anuncia la Buena Noticia a través de los ángeles: «Hoy en Belén de Judá os ha nacido
un Salvador» (Lc 2,11). Dios se revela, verdaderamente, a los humildes y da su gracia
a los sencillos, tal y como exclamará Jesús
movido por el Espíritu Santo:
«Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de
la tierra, porque has ocultado estas cosas a
los sabios y entendidos y se las has reve-

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lado a los pequeños. Sí, Padre, pues tal ha
sido tu beneplácito. Todo me ha sido dado
por mi Padre, y nadie conoce quien es el
Hijo, sino el Padre; ni quien es el Padre, sino
el Hijo y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar» (Mt 11,25-27)

“Cristo, en su nacimiento,
es el amor hecho carne, pero
su muerte en la cruz será la
consumación de su amor total
por todos los hombres y mujeres
del mundo”
¡Qué difícil es ver a Dios si no estamos limpios de corazón! (Cf. Mt 5,8); si no somos
humildes, si no acogemos la palabra hecha
carne y la sabemos discernir y distinguir de
todo aquello que nos ofrece nuestra sociedad de consumo, y que tiende a generarnos
vanas necesidades y a anestesiarnos respecto a las cosas de Dios. Los emperadores
romanos acallaban al pueblo dándole “pan
y circo”, es decir, lo adormecían satisfaciéndole esas pasiones primarias con el fin de
hacerlo vulnerable y manipulable para realizar sus caprichos imperiales. De igual modo,
si a nosotros sólo nos interesa el consumo,
el acumular y el vivir para uno mismo, la Navidad puede escapársenos una vez más de
las manos y nuestro corazón seguirá como
siempre: pensando que la vida sólo tiene
sentido cuando las cosas funcionan bien,
cuando se goza de buena salud… Ahora
bien, ¿qué haremos cuando las cosas no

Saludo

nos salgan como las habíamos previsto?
¿Cuándo se asome a nuestra existencia la
enfermedad, la ancianidad, el paro, el no
aprobar un examen…? ¿Qué sentido tendrá
nuestra vida entonces?
Cristo, en su nacimiento, es el amor hecho
carne, pero su muerte en la cruz será la consumación de su amor total por todos los
hombres y mujeres del mundo. Cristo no se
bajó de la cruz para mostrar su solidaridad
y acompañamiento a todos los crucificados
de este mundo: cristianos martirizados,
enfermos (con y sin esperanza), ancianos,
matrimonios, jóvenes “desorientados”, inmigrantes, familias que han perdido a un ser
querido… A todos ellos, nuestra sociedad
les cierra la puerta del Cielo al querer eliminar del hombre la cruz, que es justamente
donde Cristo descansó, y donde Dios y el
hombre están llamados a encontrarse.
Como reza un antiquísimo himno cristia-

Salvador Batalla, párroco
no, la cruz “es el tálamo nupcial donde nos
ha desposado el Señor”, es decir, donde el
hombre es revestido de la naturaleza de
Cristo, muerto y resucitado, y fortalecido en
el amor de Dios que jamás le abandona y le
impulsa, incesantemente, a conducirse por
el camino de la santidad.
Vivir la Navidad — dejando que Dios nazca
en nosotros, en mí, en ti —, requiere mucha
dosis de humildad: permitir que Dios actúe
en nuestra vida y nos cambie por dentro,
nos restaure y haga de nosotros un hombre
nuevo. Él ha venido a perdonar nuestros pecados, que es lo que realmente nos esclaviza y atenaza nuestra libertad, introduciéndonos en una espiral de sufrimiento del que
ninguno puede salir por sus propias fuerzas.

“si a nosotros sólo nos interesa el consumo, el acumular
y el vivir para uno mismo,
la Navidad puede escapársenos una vez más de las
manos y nuestro corazón
seguirá como siempre: pensando que la vida sólo tiene
sentido cuando las cosas
funcionan bien, cuando se
goza de buena salud”
Pero Dios nos ama y nos ama gratis, y ésta
es la gracia de Dios que viene a salvar al
hombre, a liberarlo del miedo, del pecado y
de la muerte. Dios es Luz y en Él no hay tiniebla alguna (Cf. 1Jn 1,5), pero “el hombre
prefirió vivir en las tinieblas” (Cf. Jn 3,19).
¡Qué difícil es que Dios entre en nuestras

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Saludo
vidas si no reconocemos humildemente
nuestra falta de luz y nuestros pecados!
¡Qué difícil es que Dios entre en ti, y vivas
cristianamente la Navidad, si no te hablas
con un hermano, si no te preocupas de hablar de Dios y de dar testimonio de Cristo en
tus ambientes! El papa Francisco subraya
la necesidad de ser humildes, diciendo que
«no se puede ofrecer la paz sin la humildad.
Donde hay soberbia, siempre hay guerra,
siempre ese querer vencer sobre el otro, creyéndose superior. Sin humildad no hay paz
y sin paz no hay unidad». Y sin humildad y
paz, no hay Navidad.
Os deseo muchas felicidades a todos los

Salvador Batalla, párroco
feligreses, porque sé que vuestra intención
es vivir la Navidad cristianamente. Rezad en
familia y solos, confesaos con frecuencia,
evangelizad, y hablad sin temor, del amor y
de la misericordia que vienen del Niño-Dios.
Dejaos amar por Él y buscadle con corazón
sincero. Rezad, también, por la comunión
entre todos los que formamos parte de esta
parroquia de San Isidoro Obispo.
Vuestro párroco, junto con los demás hermanos de la Comunidad Carmelita — PP.
Salva, Javier y Xavi —, os desea de corazón
una FELIZ NAVIDAD Y UN VENTUROSO
AÑO 2017.

Cáritas: La parte más solidaria de nuestra parroquia
Redacción.
En este curso se ha ampliado el equipo
de voluntarios dirigido por Marisa Martínez-Medina.
Según explica la directora “ya estamos
incorporados en el Programa Sicce de Caritas Diocesana, por internet y entre otras
cosas tenemos facilidades para conseguir
ayuda de Caritas Diocesana, con lo que
estamos muy contentos y hemos podido
atender a muchas familias”.
A fecha de 30 de junio, Cáritas Parroquial
ha tenido unos ingresos de 36.838,46€ y
unos gastos de 32.297,60.
Se han atendido 190 casos de ayudas
económicas sobre todo alquileres, gastos
de luz, gas, agua, alimentos o libros escolares. “Hemos tenido en julio y agosto

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que ayudar a tres familias con ayudas especiales, así como también estamos ayudando a una familia Siria” explica.
Esperan poder darles un aguinaldo ahora en Navidad, una bolsa de alimentos, y
poder invitar a las familias más necesitadas en una cena en estos días, gracias a
varias comunidades de la Parroquia, ya
llevamos tres años con la cena de Navidad, han sido un éxito sobre todo para los
más pequeños. “Para todo esto necesitamos que aumenten los donativos de la
Parroquia, pueden suscribirse con nuestras hojas, mensualmente, trimestralmente, semestralmente o anualmente, como a
cada uno le sea más cómodo” explica la
directora.

UNA IMAGEN NAVIDEÑA

Salvador Villota, carmelita

‘Y fueron los pastores corriendo, y encontraron a María
y a José, y al Niño acostado en el pesebre’ (Lc 2,16)
He aquí una de las imágenes que, como
postal navideña, tenemos los cristianos
presente en nuestra mente al llegar estas
entrañables y familiares fechas. He aquí la
grandeza en lo más humilde. Una familia,
unos pastores y un lugar de animales como
acogida de todos ellos.
Y detrás de los pastores, todavía jadeantes
por la carrera echada, se intuye algo singular. En sus oídos, continúa resonando el
anuncio jubiloso del nacimiento de un Salvador, del prometido Cristo-Señor, por parte de un ángel-de-Dios; y aún escuchan, en
su alma, la maravillosa alabanza que una
multitud de ángeles en fiesta — asombrados por el mismo misterio que ellos contemplan ahora delante de sí —, cantaba
dando “gloria a Dios en las alturas que tenía a bien extender, misericordiosamente,
su paz en los corazones de todos los hombres de buena voluntad” (Lc 2,9-14).
Al contemplar esta imagen transmitida por
las palabras santas del evangelista Lucas,
vemos, en efecto, a unos pocos hombres
con indumentaria pastoril, exultantes de
alegría; a una mujer joven, muy joven todavía, llamada María, que, no hace mucho,
ha dado a luz a su hijo primogénito (Cf. Lc
2,7); a un hombre, un poco mayor que ella,
llamado José, que custodia, con sentido
celo de esposo y padre, tanto a ella como
a un pequeñín que, envuelto en pañales,
se le atisba descansando plácidamente en

un comedero, hecho en una hendidura de
la rocosa pared interior del establo. Y reposa tras haber respirado y sentido el aire
de esta tierra y haber sido alimentado por
unos pechos maternos que, años después,
serán llamados “dichosos” (Lc 11,27). No
llora. Acepta serenamente su precaria morada. Está tranquilo. Verle, da paz. Nació
por amor; nació siendo amado; nació para
amar. Su quietud ya lo deja entrever y, con
solo mirarlo, ya nos lo deja gustar. Le acogieron, al nacer, unos brazos maternos en
los que sintió el latido de un corazón rebosante de amor, de amor humano y divino
(Cf. Lc 1,28.35). Y Él, sin saberlo, lo percibió y recibió en su chiquito corazón. Le
acogieron, también, unos fuertes brazos
“paternos”, los de José, que el niño sintió,
aunque sin saberlo todavía decir, colmados de agradecimiento jubiloso a Dios por
el don que le había hecho de poder amar y
custodiar a la Madre del Mesías y al mismo
Rey y Señor.

5

UNA IMAGEN NAVIDEÑA
Y miramos, sin querer apartar nuestros
ojos, al niño. Un simple niño. Ni más ni
menos. Toda su grandeza, que la tiene y
lo sabemos, queda oculta a nuestra mirada. Nos reclama, para poder verla, otro
corazón de niño, semejante al suyo (Cf. Mt
18,4; 19,14; Mc 10,15; Lc 18,17). A simple vista, nada muestra de extraordinario.
Es un niño. Un simple niño. Ni más ni menos. Aunque… ¡Qué tesoro de Niño! (Cf. Is
9,5-6).
Su Padre celeste quiso, sin embargo, prepararle un poco de bienvenida, y dar a
conocer su nacimiento de modo solemne
con sus enviados celestes (Cf. Lc 2,9.13).
Su Padre está verdaderamente contento.
Tiene de fiesta a toda la asamblea celeste:
unos anuncian el nacimiento; otros alaban;
todos cantan, porque lo más asombroso
acaba de ocurrir: su Hijo, que había tomado carne en el seno de María, ha visto la luz
que Él mismo creó, la ha sentido en su diminuta humanidad, también por Él creada.
En ese cuerpecillo, que el Padre observa
complacido, mora toda su Plenitud (Cf. Col
1,19; 2,9). No le parece mal. Es más: el Padre sonríe. Siempre, desde toda la eternidad, lo hace cuando lo mira. Humilde es el
Padre. Amoroso. Quiere nuestra paz. Haya
pues Paz en la tierra; su Paz encarnada y
por nosotros recibida.
Los destinatarios del anuncio del Cielo,
unos cuantos pastores, no salen de su
asombro. Reciben el mensaje. Van al lugar señalado. Ven. Creen. Y lo anuncian a
su vez. Escucharon los cantos de alabanza, y ellos mismos terminan dando gloria

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Salvador Villota, carmelita
y alabanza, por lo visto y oído. Y quienes
les vieron y escucharon, igualmente se maravillaron de lo que vieron y oyeron (Cf. Lc
2,15-20). La bondad divina también tiene
una onda expansiva.

“Los destinatarios del anuncio del Cielo, unos cuantos
pastores, no salen de su
asombro. Reciben el mensaje.
Van al lugar señalado. Ven.
Creen. ”
¿Qué vemos y escuchamos, pues, ante
esta imagen navideña que es Buena Noticia? Quizá, me dirás, que a nosotros nos
faltan los ángeles. Claro. Aunque… ¿faltan
de verdad? Quizá sí, salvo que por “ángel”
tengamos estas palabras de Lucas, que
hago mías, y releyéndolas y escuchándolas
y “viéndolas” en nuestro corazón, las acojamos y gustemos en ellas la paz, la verdadera Paz que viene de lo Alto. Rebosan
humildad, alegría, alabanza, agradecimiento. Son sencillas, como lo son el Padre y la
humilde María y el dócil José, como lo son
los pastores, y como lo es el Niño que allí
yace, todavía allí, en la gruta de Belén. Nos
sigue esperando.
Navidad. Contemplar esta imagen en estas palabras. Creer en este Niño, el Hijo de
Dios que se hace hombre. Débil y necesitado. Recibirlo así y comprender, mirándolo
y remirando este cuadro navideño, que la
dicha no está sino en el amor con que todo,
absolutamente todo lo que contemplamos,
está henchido.

UNA IMAGEN NAVIDEÑA
Dirijo una última mirada y veo a María ¡tan
feliz!, sin preocuparse por compras, rebajas
y quehaceres inútiles. Veo a José, confiado
en el Dios providente, sin angustiarse por
vestidos y comidas. Veo a ambos unidos
en el amor recibido de Dios, sin enfadarse ante la llegada de tantos huéspedes
inesperados, gozosos, más bien, de poder
acogerlos con toda la ternura y la bondad
de que son capaces. Me parece que no les
inquietó el no tener un mejor alojamiento,
ni lujosas cuberterías, ni caras mantelerías,
ni espléndidos manjares. Allí delante, en el
pesebre, tenían el verdadero Pan del Cielo.
Y sencillos, humildes, agradecidos, se lo
ofrecieron a los visitantes. Como entiendo que nos lo ofrecen ahora a nosotros. Y,
comprendo, mirándolos, que sólo con ellos,
con María, José y el Niño, podré tener una

Salvador Villota, carmelita
dichosa Navidad, la misma que para todos
os deseo.
Así lo anhelo de corazón, y con una poesía,
hecha oración, lo dejo sellado, esperando
que todos acojamos este Amor divino que,
gratuitamente, nos ha sido dado:
Si esta Noche recibes
en tu regazo, la Paz
será un reflejo en tu faz
aquella que en ti concibes;
y lejos de estrella fugaz
un Niño se quedará
eternamente contigo,
y amable, como un Amigo,
para siempre te Amará.
Vive pues en Quien no vives,
en Aquel tan esperado,
cuya Paz en ti concibes,
en primicias, del Amado.

El Grupo Carmelita profundiza sobre los ángeles y los demonios
El 17 de noviembre comenzó el curso del
Grupo Carmelita de oración (GRUCAR).
Este grupo parroquial que consiste en
una serie de charlas de formación cristiana y carmelita ya lleva muchos años
ayudando a las personas en su camino
de fe personal.
Este curso la formación carmelita consiste en conocer la historia de los primeros siglos de la Orden, desde sus inicios
hasta el siglo XV. Y la formación cristiana
profundizará en el interesante tema de
los ángeles y demonios. El primer tema
será impartido por el P. Xavier Varella y el

segundo por el P. Salvador Villota.
Las charlas son los jueves, de 7 a 8 de
la tarde, con una frecuencia quincenal, en
los salones de la calle Bachiller 11.
MÁS INFORMACIÓN PÁG. 14

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NOTICIAS

Xavier Varella, carmelita

150 jóvenes de San Isidoro en la Jornada Mundial
de la Juventud de Cracovia

El 24 de julio, ciento cincuenta jóvenes de
la parroquia, partimos en autobús a las 6
de la mañana con un deseo común, participar junto a miles y miles de jóvenes en la
Jornada Mundial de la Juventud convocada
este año por el Papa Francisco en la ciudad
polaca de Cracovia.
Nos esperaban muchos kilómetros de carretera, tantísimas horas para calentar
el asiento del autobús. Utilizamos este
medio de transporte por muchas razones. En primer lugar era un modo de abaratar costes, y poder de algún modo, dar
la oportunidad a muchos más jóvenes de
participar de esta experiencia maravillosa. Otra razón “logística” era el hecho de
que teníamos que recorrer media Europa

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antes de llegar a Cracovia, es decir, no fue
un viaje en línea recta, luego lo explicaré
más adelante. Pero sobre todo, y ésta es la
razón más importante, era la convivencia,
el poder estar muchas horas juntos, conociéndose mutuamente y a sí mismo, poder
orar mucho y recibir horas de predicación
para preparar el corazón a un encuentro
personal con Dios.
Salimos muy bien de hora, cosa muy difícil
con tanta gente joven, porque teníamos
por delante más de 1000 Km hasta llegar
a Villefranche-sur-Saone, una ciudad dormitorio al lado de Lyon (Francia). Estábamos todavía frescos, con el cuerpo lleno de
energía e ilusión. Poco a poco, en la medida que pasaban los días de nuestra pere-

NOTICIAS

grinación, el cansancio hacía mella, y esto
es importante, cuando el cuerpo empieza
a reconocer su debilidad, Dios comienza a
tomar más protagonismo en nuestra vida.
Al día siguiente, 25 de julio, nos esperaba
el primer gran regalo de Dios. Pasamos al
pueblo de Ars, que estaba a un tiro de piedra de donde habíamos pasado la noche.
Pudimos conocer durante la peregrinación
la figura del santo Cura de Ars (S. Juan Mª
Vianney), y esa mañana rezamos unas
laudes en un parque cerca de la basílica
y posteriormente en procesión entramos
en el templo, para quedarnos alrededor de
media hora en oración silenciosa delante
del cuerpo incorrupto de este santo varón.
Los sacerdotes que acompañábamos el
grupo también estuvimos confesando durante este tiempo, ya que fueron muchas
las horas, hasta dieciséis seguidas, las
que confesaba este santo hombre en su
confesionario.
Después de este regalo continuamos
nuestra misión. Digo misión, porque de Ars
nos desviamos hacia el norte, hacia Bélgica, concretamente a la ciudad de Amberes.

Xavier Varella, carmelita
¿Qué hacíamos en Amberes? Pues en primer lugar ser testigos del amor de Dios en
medio de una ciudad donde casi no hay
cristianos, fuimos a “hacer lío” como dijo el
Papa Francisco en la JMJ de Río de Janeiro, a evangelizar con nuestra presencia y
testimonio. Pero también era una forma de
apoyar a la familia en misión que tiene la
parroquia en esta ciudad, Pablo y Annelise
con sus hijos.
Llegamos de noche, añadíamos 750 kilómetros más en nuestras espaldas, nos
acogieron en un colegio de jesuitas, donde
dormimos en el suelo dos noches. Al día
siguiente de llegar, 26 de julio, comenzamos con la oración de laudes en un parque cercano, donde escuchamos también
el testimonio de este matrimonio, lo que
implica vivir cristianamente en una ciudad
totalmente secularizada. A pesar del sol y
del calor, disfrutamos mucho de la oración
y los testimonios. En el mismo parque comimos el picnic que nos habían preparado
la misión española de la ciudad.
Por la tarde nos desplazamos al centro,
para pasar por la puerta santa de la catedral y tener la posibilidad de ganar el
jubileo, posteriormente en la plaza del
ayuntamiento, algunos de nuestros jóvenes dieron su experiencia del amor de Dios
en su vida (con traducción por supuesto).
Al terminar nos fuimos en procesión cantando salmos de alabanza al Señor hasta
llegar a la iglesia de Santiago, donde celebramos una Eucaristía estupenda junto con la comunidad de latinos que viven
en la ciudad. Terminamos el día agotados

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NOTICIAS
pero muy contentos.
En la mañana del 27 subimos otra vez a
los autobuses (nuestra segunda casa)
para hacer alrededor de 725 kilómetros
hasta la ciudad de Berlín. En esta ciudad
tenemos otra familia en misión, formada
por Aquilino y Carmen con sus hijos. Ya era
de noche cuando llegamos a nuestro hostal, aunque sencillo, pero siempre se agradece una cama. Al día siguiente, jueves 28,
partimos a visitar el campo de concentración de Sachsenhausen, que fue el primero que construyeron los nazis. Allí donde
el hombre quería hacer triunfar la muerte,
nosotros celebramos la resurrección de
nuestro Señor rezando laudes en el lugar
antes ocupado por un barracón. Tuvimos la
oportunidad de visitar el campo y al mismo
tiempo adentrarnos en la reflexión personal de la existencia del mal y el triunfo del
Señor sobre la muerte.
De allí pasamos a hacer una pequeña visita al centro de la ciudad, con la dificultad
de mover a tanta gente en el metro, ya que
los autobuseros debían descansar para
la etapa nocturna. Después de un poco
de tiempo personal nos volvimos a reunir
para celebrar la Eucaristía con otro grupo
de latinos, el más numeroso de Berlín, y
disfrutar de una estupenda y sentida celebración. Al terminar la misa, otro regalo
del Señor, ya que nos obsequiaron con
una cena estupenda, con una parrillada de
salchichas alemanas, junto con un asado
argentino y todo ello acompañado con una
buena cerveza alemana… Fue un colofón
estupendo a la Eucaristía que habíamos

10

Xavier Varella, carmelita
vivido.
A las 12 de la noche entramos en nuestra
segunda casa (el autobús) para hacer una
etapa nocturna, y llegar así por la mañana,
después de 600 kilómetros, al alojamiento que nos daba la organización de la JMJ.
Estuvimos alojados en un pueblo pequeño

“ La sociedad en la que
vivimos no necesita jóvenes
de sofá, sino jóvenes con
zapatos, jóvenes que quieren
ser titulares”.
de montaña, a unos 70 kilómetros de Cracovia, llamado Zawoja, aunque la distancia
puede ser engañosa, porque al ser carretera de montaña, tardábamos hora y media
para llegar al centro de Cracovia.
Una vez hospedados en un polideportivo
estupendo, casi nuevo, y de una más que
merecida ducha, (aunque el agua caliente
no llegó para todos), nos desplazamos para
visitar el casco antiguo de Cracovia. Fue
una tarea heroica, ya que no cabía un alfiler
en la ciudad, el autobús nos dejaba a las
afueras, y en medio de la lluvia y de los ríos
de gente que encontramos, vislumbramos
un poco la belleza de esta ciudad polaca.
Al volver nos encontramos con otro regalo,
la gran hospitalidad de los jóvenes del pueblo, ahí estaban reunidos los voluntarios,
casi todos los jóvenes del pueblo, en el colegio donde comíamos para dar la vida por
nosotros los peregrinos. Ellos cocinaban y
ellos nos servían la comida, y no era fácil,
porque aparte de nosotros, había otro gran

NOTICIAS
grupo de 150 personas de Ucranianos
que estaban alojados en las familias a
los que también servían, nosotros siempre íbamos a comer al segundo turno.
Al día siguiente tocaba madrugar, como
de costumbre, lo de dormir poco es una
constante en todas las peregrinaciones.
Ya se acercaba el acto principal de la JMJ,
la vigilia y la misa con el Papa Francisco.
Era el sábado 30 de julio, más de hora
y media empleamos hasta donde nos
pudo dejar el autobús, después a caminar hasta llegar al recinto de los actos
principales. Unos cuántos kilómetros teníamos por delante, pasando por algún
que otro camino lleno de barro.
Pero al fin nos instalamos en nuestra zona asignada, lejos del altar, y por
desgracia, también lejos de la pantalla.
Todavía tocaba esperar, mientras tanto
empezamos a comer algo del picnic del
pack de peregrinos que fuimos a buscar antes de entrar. Y aunque la comida
era toda enlatada y fría, con el hambre
acumulada, todo entra. El sol apretaba,
y era necesaria la gorra y la crema protectora.
Llegó la noche y la vigilia de oración con
el Papa, las adversidades se acumulaban, ni escuchábamos la megafonía ni
tampoco llegaba muy bien la frecuencia
de radio donde traducían al español, todos íbamos buscando cobertura levantando el brazo y moviéndolo de derecha
a izquierda. Lo más impresionante fue el
momento de oración y adoración eucarística, ahí sobran las palabras, más de

Xavier Varella, carmelita
un millón de personas en silencio adorando al Señor.
Pasamos la noche al raso, intentando
dormir, cayó mucha humedad y pasamos
algo de frío. Al día siguiente, muchos nos
despertamos cuando amaneció, a las cinco de la mañana, pero aun tocaba esperar un poco hasta la hora de la misa, que
era a las 9 de la mañana. Otro regalo fue
la oportunidad de ver al Papa de cerca, ya
que pasó por detrás de donde estábamos
nosotros. La Eucaristía como siempre impresiona, aunque es fácil desconectar si
no se escucha bien, como en esta ocasión.
Siempre el Papa Francisco deja frases para
el recuerdo, esta vez nos llamó la atención este mensaje: “la sociedad en la que
vivimos no necesita jóvenes de sofá, sino
jóvenes con zapatos, jóvenes que quieren
ser titulares”.
El regreso a casa fue duro, al cansancio
acumulado, las horas bajo el sol, y las pocas horas que habíamos dormido, se añadió una lluvia que nos acompañó en nuestro regreso a pie al autobús, que estuvimos
esperando unas horas por el gran atasco
que se formó en la autopista.
Llegamos tarde a casa, pero nos recibieron
con una sopa bien calentita, que se agradecía mucho. Nos duchamos y descansamos para el día siguiente. Por la mañana
nos levantamos para acudir al encuentro
con Kiko (iniciador del Camino Neocatecumenal), era en un sector del mismo recinto
de los días anteriores. Otra vez al autobús
y a caminar de nuevo. Si el atasco del domingo fue sobre todo en las autopistas,

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NOTICIAS

esta vez tuvimos un atasco de personas
por la única entrada y salida que proporcionaron para entrar al recinto, sobre todo
al salir, donde estuvimos más de dos horas
parados sin poder movernos.
En estos encuentros del Camino Neocatecumenal se proclama una Palabra y después Kiko parte esta Palabra y proclama
un kerigma. Este año, al fallecer recientemente Carmen (cofundadora del Camino) se puso un vídeo recordando unas
palabras suyas. Se termina el encuentro
con una llamada vocacional, primero a los
chicos que quieren ingresar al seminario,
de nuestra parroquia se levantó un chico,
después a las chicas que se quieren entregar al Señor, también lo hizo una chica de
nuestra parroquia, y finalmente se llama a
las familias que están dispuestas a dejarlo
todo por evangelizar. Siempre sorprende
como el Señor sigue llamando a tanta gente, que están dispuestos a arriesgarlo todo
por el Señor.
Regresamos a nuestro polideportivo en

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Xavier Varella, carmelita

Zawoja, para descansar y comenzar nuestro viaje de regreso, con tres grandes tiradas de autobús. La primera fue hasta
Ratisbona, cerca de 750 kilómetros, allí
nos esperaba un hotel y por fin una cama
donde dormir. De Ratisbona partimos hasta Nimes (1100 Km) y después de pasar
otra noche en hotel hicimos nuestra última
etapa hasta Valencia (730 Km).

“Fue un encuentro
maravilloso, nadie regresó
como comenzó la
peregrinación, son muchas
experiencias”
Creo que fue un encuentro maravilloso,
nadie regresó como comenzó la peregrinación, son muchas experiencias, muchos
encuentros personales con el Señor, a través de la Palabra, de la predicación, de la
oración, de la eucaristía o de la confesión…
Y ya deseamos encontrarnos de nuevo en
la próxima JMJ que será en Panamá en el
2019.

Joaquín Alfonso

CAMPAMENTO SANISI

Convivir en la naturaleza y descubrir que cada ser
humano es creado por amor
“LAUDATO SI”, mi Signore” – Alabado seas,
mi Señor. Así da comienzo la Carta Encíclica LAUDATO SI del Santo Padre Francisco.
La hermana nuestra madre tierra clama por
el daño que le provocamos a causa del uso
irresponsable y de los abusos de los bienes
que Dios ha puesto en ella. Que mejor que
descubrir la Creación como una hermana, y
a tu hermano como parte de esa Creación.
Tu hermano, es un bien para ti. Esta es la
experiencia de los niños en el campamento
SANISI. Convivir en la naturaleza y descubrir que cada ser humano es creado por
amor, hecho a imagen y semejanza de Dios
(Gn 1, 26), un pensamiento único de Dios.
Cada niño, cada joven, en estos días de
convivencia se conoce, participa, y entra
en comunión con las otras personas. Para

Despacho
parroquial
De lunes a viernes de
19 a 20 h.
(C/El Bachiller, 3)
Cáritas: Miércoles de
17 a 19 h.
(C/ Bachiller, nº 11)

este año próximo nos visitará una figura,
Noé, elegido por Dios para dar un testimonio de misericordia al mundo, prefigurando
a Jesucristo. Pero que bien nos lo vamos a
pasar, por qué será alegría verdadera del
que lo recibe todo gratis. Que nadie se lo
pierda. Os esperamos.

Horariode misas
De lunes a sábado:
9:30, 20:30 h.
De martes a viernes:
12 h.
Domingos: 10, 12, 13,
14, 20’30 h.
Misa de niños: domingo a las 11 h.

Rosario y adoración
eucarística
Miércoles: 19.40 h.
Confesiones: 20
minutos antes de
cada misa.

Recibe este boletín en tu correo electrónico:
enviando una petición a sanisidoroobispo@gmail.com
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RETIRO PARROQUIAL DE
ADVIENTO-NAVIDAD
SÁBADO 10 DE DICIEMBRE
HORARIO
9:00 h. Rezo de Laudes en el templo
con la comunidad carmelita
9:30 h. Santa misa
concelebrada
10:15 h. Reflexión dirigida por el
P. Luis Gallardo, O. Carm.
Santa María Magdalena de Pazzi:
“Una espiritualidad del Verbo encarnado: ‘Veré al Verbo en mí y yo en
Él’ (Coloquio 39)”
11.15 h. Exposición del
Santísimo (posibilidad de confesarse)
12:00 h. Reposición, Ángelus y canto
de la Salve.

PARROQUIA SAN ISIDORO OBISPO
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CALENDARIO PARROQUIAL 2016-17
NAVIDAD

L 19 diciembre
REPRESENTACIÓN DEL BELÉN

niños de comunión a las 19 h.
S 24 diciembre
Misa a las 9:30h.
Misa de NOCHEBUENA a las 12 noche.

Se suprime misa 20:30 h.
D 25 diciembre
NAVIDAD: misas a las 10, 12, 13, 14 y 20:30 h.
S 31 diciembre
Misa a las 9:30 h.
Misa vespertina SANTA MARÍA MADRE DE DIOS (20:30 h.)
D 1 enero SANTA MARÍA MADRE DE DIOS:

Misas a las 10, 12, 13, 14, y 20:30 h.
J 5 enero MISA DE NIÑOS y CABALGATA DE REYES (16:30 h.)
Misa vespertina EPIFANÍA (20:30h.)
V 6 enero EPIFANÍA DEL SEÑOR: Misas a las 10, 12, 13, 14 y 20:30 h.

CUARESMA

M 1 marzo MIÉRCOLES DE CENIZA:

Se impondrá las cenizas en las misas de 9:30, 12 y 20:30 h.
SEMANA SANTA Y PASCUA
D 9 abril DOMINGO DE RAMOS:

Bendición y procesión de los Ramos (8:00h.)

Bendición de los ramos para los niños (10:30 h.)
L 10 abril CELEBRACIÓN PENITENCIAL (20:30 h.)
M 11 abril UNCIÓN DE ENFERMOS (12 h.)
J 13 abril JUEVES SANTO Misa a las 18 h.

Celebración cena del Señor (20 h.)
V 14 abril VIERNES SANTO

muerte del Señor y VIACRUCIS (17 h.)
S 15 abril SOLEMNE VIGILIA PASCUAL (21 h.)
D 16 abril RESURRECCIÓN DEL SEÑOR: Misas 10, 12, 13, 14 y 20:30 h.
V 28 abril CONFIRMACIONES (19:30 h.)

S 20 mayo
D 21 mayo
S 27 mayo
D 28 mayo
S 3 junio

PRIMERAS COMUNIONES

Primeras Comuniones (12 h.)
Primeras Comuniones (11:30 h.)
Primeras Comuniones (12 h.)
Primeras Comuniones (11,30 h.)
Primeras Comuniones colegio Alemán (12 h.)

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