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“Plank”

I recognize more quickly when my unbeautiful emotions are rumbling and my brain is getting its energies out
of balance; and responding to these situations as they arise allows me to let go of ugly thoughts... And I have

a sharper sense of what I can contribute in the current phase of history. -Jeffrey Wattles-
EL GATO Y LOS TORBELLINOS

Por. . .
artbyflow.blogspot.com

Me refugio como un gato de los cítricos torbellinos humanos entre conchas de
silencios reflexivos ancestrales. Y no es que me esconda, no, porque en ese
caracol prehistórico es donde nacieron mis más entrañables recuerdos, en donde
me sumerjo y fraternizo con los ecos de todos y cada uno de los pensamientos
humanos atávicos y futuros; y desde allí, puedo reportar los desbalances mentales
al centro de comandos superior donde habitan los dioses, para que ellos de forma
automática, reparen los defectos por fabricación evolutiva ya sea en el nivel
colectivo o en mi nivel individual.

El gato Plank, que es mi aliado en este momento, me facilita el comparar las
condiciones implantadas de cada uno: siento y digo de que él, como los otros
animales y la naturaleza, están hechos para estar ligados de una forma mágica y
satisfactoria a nuestros pasos. Mientras que nosotros vamos observando es hacia
el frente, hacia donde nos van guiando los ayudantes de la mente, para que de
una forma u otra, podamos ir emergiendo a flote, o digamos que: como
encontrándonos con nuestro sino venidero y superando esos bosques ásperos de
los torbellinos inciertos que van quedando atrás como: superados.

Mientras estamos ocupados tratando de boleriar entre ese pogo de bailoteos
solitarios y enredados; de refilón nos encanta echar un vistazo para encontrarnos
con ese parcero, el gato, que de todos modos ya nos estaba observando
detenidamente, como esperando por nuestro próximo movimiento. . . y al
arrimarnos a ellos, desarrollamos mutuamente sensaciones de alegría dulce y
empujes de juego; que por un lado, a nosotros nos encanta y nos destraba de los
torbellinos que andan por ahí circundando. Mientras que a ellos les nutre nuestra
atención. Eso es, ellos esperan por la atención, para existir un momento más junto
al “amo”, y poder compartir lo que más encierran: su encanto de movimientos
gatunos íntimos.

Cuando los gatos salen despavoridos de tu presencia, no corren a esconderse
como si estuvieran solamente llenos de miedo, ellos lo hacen para dejarte untada
esa idea y poder así camuflarse en una mejor posición -ya conocida con
anterioridad, como preparándose para un presunto ataque desde los desbocados
torbellinos mentales con los que se va saturando el aire en ese preciso instante
por tu reputación.

Y que son esos tan trillados torbellinos¿?. . . son nuestros ultra secretos cajones
íntimos de almacenamiento, llenitos ellos de reacciones predispuestas en alianza
con nuestro nivel de conexión a lo mental colectivo; ya sean estas reacciones
voluntarias o involuntarias, conocidas o desconocidas, conscientes o
inconscientes; con las que desafiamos automáticamente las diferentes actividades
cotidianas ante la intervención con las cosas o los individuos que nos encontramos
en ese día a día.

Son dichas reacciones como un mar de oleajes extraños, en el que nunca
estamos seguros de saber exactamente el tamaño de la ola que surfearemos,
como para poder llevar la tabla a disolverse en acorde con la nueva situación que
confrontara con nuestras ideas predeterminadas que andaban por ahí hasta ese
momento, dormidas. Pueden existir humanos que ya tienen estos cajones
completamente castrados y en un orden amoroso; la herencia animal superada en
este aspecto. Pero en mi caso y en los de aquellos que he podido observar entre
el mundanal ruido de nuestra sociedad comunal, la experiencia es nociva; como
pelea de gatos en callejón lleno de basura y grafitis. Que parece ser el nivel de
evolución material donde estamos.

Para probarlo, les cuento algo que nos pasa a casi todos: cuando nos encienden
la chispa repentinamente es donde llegamos a explotar o a reaccionar entre una
inmensidad de diferentes actitudes: de forma agresiva la mayoría de las veces o
con la vanidad y el ego alborotado, otras muy torpemente, y tal vez algunas veces
de forma pendeja. . . en ocasiones hasta pensamos que lo hicimos de forma
positiva y nos sentimos muy orgullosos. Nunca se sabe... Aunque luego de la
tormenta y del cansancio al lidiar con el manipuleo de las olas, -si es que se llega
a ese nivel de darse cuenta de lo que esta sucediendo, quedamos la mayor parte
de las veces como con un saborcito de culpabilidad en la garganta que nos azara.

Mientras que a tu gato, no le sucede lo mismo; claro, dirás que solo es un “gato” y
que vos sos el ser superior en este caso. Aunque mirándolo bien, él no lleva
cajones a ningún lado, él solo reacciona de una sola manera y es intuitiva y
primitiva: “me les camuflo a sus torbellinos”.

Tal vez si NO cargáramos predeterminaciones; nacidas estas de los temores que
nos inculcaron en tanto lugar a los que hemos acudido, dormido, visitado,
arrodillado o estudiado; tal vez si NO cargásemos nada de miedos ni dolores:
estaríamos serenos y enfrentando aquellas situaciones imprevistas y
excesivamente puntuales de forma AMOROSA, o al menos con algo de
RESPETO. Como si aquellos seres extraños con los que nos encontramos en las
citas medicas, en las agencias de gobierno, en la tienda de la esquina, en el
laboro, en la rumba, sobre el anden y en el barrio… fueran sencillamente como
parte de nosotros mismos, de la misma olorosa tribu humana a la pertenecemos;
porque después de comer, todos terminamos sentados en un inodoro haciendo lo
mismo. . .
Que cosas tan extrañas, ¿cierto?... les cuento que a los gatos los tiene uno que
castrar para cortarles esa agresividad heredada. A los seres humanos habría que
castrarles el egocéntrico pensamiento de sentirse que nacieron en el centro del
universo, y que el Todo gira solamente de acuerdo a lo que conocen y consumen,
a lo que creen que leen en las redes sociales, o a lo que supuestamente
estudiaron en esos grandes centros educativos patrimoniales y convencionales. . .
porque entre otras: así es como somos domesticados, catequizados, disciplinados,
manipulados, alumbrados, amaestrados, cultivados, preparados, iniciados o hasta
adiestrados masivamente. . .

“Generalmente, en las democracias de tipo capitalista, esas presiones de fondo
ideológico son menos fuertes, ya que al Capitalismo le interesa la Producción de
Bienes de Consumo en gran escala y la existencia de un mercado consumidor
cada vez mayor. Claro que esto trae como consecuencia el problema de la
colonización cultural, es decir, los países más ricos, como por ejemplo los Estados
Unidos ahora, a través de la Cultura de Masas, terminan imponiendo su cultura en
los países que no consiguen oponerse al poderío del mercado norteamericano que
lo hace siguiendo esta normativa: “El fin justifica los medios”... que en otras viene
a significar en palabras mal habladas: que se pueden llevar por delante al que sea
y lo que sea, con el fin de lograr sus objetivos. ...Vemos entonces que el cuerpo de
una sociedad está básicamente compuesto por un grupo ortodoxo que resiste a la
renovación (imbuidos como están de sentido común). Un grupo favorable a la
renovación de algunos valores (pero no todos) y finalmente, un pequeño grupo
que desea la renovación, los llamados grupos de vanguardia -política, artística,
etc.-.

En este último grupo están los creadores, los que hacen avanzar la cultura y el
conocimiento de un país, y son, en consecuencia, los que ofrecen mayor peligro a
la hegemonía de un sistema, que con sus obras ocultas pone en duda los valores
esenciales y vitales de un ser humano decente.

El modo en que la Industria de Comunicación de Masas desempeña su función
ideológica es produciendo una cultura que tiende a las formas estereotipadas.
Ferreira Gullar, en su libro Vanguardia y Subdesarrollo subraya ese hecho cuando
dice que---la cultura de masas opera a través de ingredientes (convertidos en
señales) como el sexo, el amor y la violencia ... ) La cultura de masas es así,
conservadora, porque jamás plantea problemas: apenas divulga y repite
conceptos establecidos en las camadas superiores de la sociedad ( ... ) como si
ellos fueran eternos e indiscutibles---.” -Doc Comparato (El Guión) (edición: Flow)

No así en aquella Universidad de la Calle, a la que van a dar los inadaptados, los
rebeldes con causa, los desertores de universidades y colegios, los artistas
naturales, los hambrientos de suicidio, los intelectuales urbanos, los gamines
decentes del siglo XXI, los que no le comen cuento a la manipulación rosadita de
la mediática o la usan pero saben que no es la diosa de su vida.

En esa dura institución educativa, se aprende es a los coscorrones a descubrir
sabores socio-económico-pensante-filosóficos con otras facetas y acciones
diferentes, entre callejones urbanos llenos de gatos de pelea listos a sobrevivir a la
experiencia en hueso propio… de que si se falla, les cortan una vena, tal vez los
apuñalen por la espalda, o a quedar todos arañados en el cuerpo con huellas
irreversibles; o a lo mejor entre euforias nos fumamos es una tuberculosis
inesperada que va a quedar toda la vida estampada entre los pulmones con todo y
lodo. Por culpa de no poner cuidado, de no estar atentos a lo mas mínimo, por no
reaccionar correctamente en el momento indicado, de no ser suficientemente
sensibles con nuestro pequeño medio ambiente por estar fluyendo en contra luz. .
. por no observar como lo hacen los gatos. ¿Si sabes como le llaman a esa
materia en dicha universidad?: Filosofía Urbana.
Pero a esta altura, cual es el punto de todo esto?. Como dice Evaristo, de la Polla
Records: Pensé que a esta hora en mi tiempo, podría llegar a ver algún cambio
social, pero no; después de 40 años de protesta y cabronadas, este país sigue
siendo una estampa disimulada del Franquismo.
Es este el momento de comenzar a
afianzar las ideas originales en el escenario
teatral social de los paradigmas establecidos,
y de empujarse uno mismo a colocar en el
telón, las imágenes que pasan entre las
neuronas del cerebro sobre la nueva forma
que te imaginas un nuevo planeta: sin los
excesos del anterior, sin las avaricias de
antes, sin la gula del ahora, sin miedo a hablar de asuntos de cambio… Como por
ejemplo: que el sistema bancario debe dejar de funcionar de la forma que lo esta
haciendo, que por ejemplo los almacenamientos de poder y dinero de los pocos
exploten entre sus cerebros y se les abra la chequera del corazón hasta el punto
que se nivelen los grandes vacíos de pobreza que se ven en las calles de las
grandes ciudades; saturadas estas de las consecuencias de inaplicadas
inmigraciones masivas obligadas y violentamente conformadas que destilan
perfiles de sobrevivencia terriblemente desbalanceados, que terminan es
defecando necesidades humanas de seres símiles pero residuales que están
recostados a un anden o caminando sobre una
pavimento húmedo como paseando una crisis
mental y física con vacíos espirituales, al estar
padeciendo de las indiferencias de un
sistema que los esquina aniquilándolos
lentamente como el resultante colateral del progreso
obligado de ese sistema social “perfecto”, del que
piensa que todo eso esta NORMAL, que debe ser
así, porque son seres ”inferiores”, terminales,
que no lucharon por estudiar como ustedes –los “ellos” lo hicieron, que no se
“adaptaron”, etcétera.
Los necesitados estarán siempre entre nosotros como dijo J.C., pero
¡vamos!, que coño, al menos deberían de estar viviendo con algún trocito de
dignidad mínima… -digo estas cosas, como con el deseo de despertar en mi y en
vosotros, los que estamos entre el común denominador social que mira a todos
lados, para que nos volvamos como esa lámpara que redirecciona la Luz del faro.

Ese gato nocturno que tenés en tu casa, no se siente lo mismo que vos: contento
de vivir en un sistema que te encanta (no tiene nada de malo el estar encantado),
y que haces lo mejor posible por pasearte ante todos tus “likes” y la masiva
cantidad de “conocidos” de tus redes sociales, con esa actitud pretenciosa de las
vanidades que enseñan en las facultades corrientes de las instituciones
educativas, o con ese don heredado de gran señor(a) de la comarca.

Porque en ningún lugar o institución
se nos instruye a cabalidad
sobre la importancia real de saber
apreciar las adquisiciones materiales
ni las mentalmente reales y
potenciales, ni sobre el manejo de
la doctrina de lo consumido de una forma cuidadosa y respetuosa.

Donde la visión exterior de los bienes temporales, pudiese contener un grado de
compartibilidad y desprendimiento, ya sea que ellos se usen como proyecciones
de herramientas de trabajo o para una diversión sana… Donde sea tu fuerza vital
la que empuje desde tu interno cósmico la creatividad hacia resultados
balanceados o entre una armonía superior, por el bienestar de la esfera en donde
habitas junto con los otros seres afines o diferentes que te rodean desde lugares
desconocidos.
Pero qué va, todo lo opuesto es lo que nos fascina hacer, porque nos suple el
sistema actual las necesidades triviales que el mismo régimen creó para que te
sintieras “bien” y en un modo virtual pudieras seguir aportándole en retorno lo que
él necesita para sostener el consumismo despiadado de la sobrevivencia… y nos
dormimos.

A tu gato no, el mira es a todo eso tuyo y a todos –cuando esta en modo
observante en el aparta estudio, o cuando va por la calle o en un callejón sin
salida… con una mirada fija de desconfianza, sabiendo que lo que percibe es frágil
y puede explotar en cualquier momento por razones de que los fundamentos y las
bases de todo lo visible urbanamente fue creado en un principio de forma
irregular... y porque si a su amo no le da por hacer el intento de imaginarse y
proceder con el cambio por un bienestar común, al menos y lo mas probable es
que los “dioses” tendrán que entrar en escena y dejar que suceda un corto circuito
multilateral y de envergadura tenaz como consecuencia de la reacción planetaria a
nuestras acciones encajonadas negativamente en esos torbellinos que vivimos
blandiendo a diestra y siniestra a todo momento… de la forma como lo vemos
simplemente cuando alguien se nos cruza de forma “errónea” en una situación de
trafico vehicular, o cuando alguien responde de “mala” gana.

Él sabe, tu gato, que lo que está al frente, ha sido modificado muchas veces, como
lo pensaría Evaristo. Por manipulaciones y controles remotos que no
necesariamente en su tiempo eran amorosos ni hermosos y menos cariñosos con
nuestros felinos. Pero a pesar de todo eso, él gatito confía en vos, tu mascota
espera en ti y cuando comenzas a funcionar de forma “diferente”… él cambia su
mirada y su actitud y te empuja a que permanezcas en ese nuevo modo: juguetón,
sencillo, cariñoso, amoroso, intimo, cercano, social, amigable, dulce. . . como si
fueses un niño natural y salvaje de tres años de edad... ¡Pero estamos demasiado
ocupados!

Es difícil, la mayoría de los incautos que están al otro lado de las observaciones,
aun se burlan de los parámetros que no comprende su cabecita de chorlito, como
troles que se acostumbran a llevar y cargar anomalías que a la larga terminan
viéndolas como algo bien y normal -si es que llegan a observarlas, repitiendo día a
día las mismas acciones de forma rutinaria, diciéndose muchas veces que están
muy contentos con su hábito –esto solamente mientras les este entrando el
dinerito diario por su laboro.

Y eso que se están es usando en este caso: solamente simples metáforas gatunas
para ilustrar casos alarmantes de una violencia invisible que nos ataca desde
adentro de nosotros mismos y sin pre-aviso, dejándonos desnudos a la intemperie
de un campo minado que nace también desde el interior de nuestros más privados
pensamientos.

Que pena, pero es en este nivel del juego donde solamente correspondemos ser
aceptados a participar activamente. No somos la parte indispensable del teorema,
somos sencillamente como un minúsculo electrón que se sostiene alrededor de
centros gravitacionales desconocidos.

Miremos bien por un segundo de más, o aventurémosnos a salir de nuestras
monotonías prefabricadas por un segundo, para que podamos percibir desde la
terraza del edificio de nuestros pensares, la parte colectiva invisible y casi
indivisible, la que nos arriesgamos a llamar como: el Humano valeroso que nos
representa a todos como raza humana, que le ha tocado enfrentar valientemente
todas las variables de cualquier formula de laboratorio o a la investigación cuántica
la que sea que se le ocurra a nuestra raza hacer para poder sobrevivir a través de
los siglos de forma callejera o como ente patrón dueño de lo material.

Por eso no se critica ninguna acción del ese Humano que nos representa
colectivamente, puesto que es él sencillamente: un nosotros mismos todos juntos
en una tercera dimensión triangular y clara entre un espacio-tiempo que podría
dejar de ser así de dañino para el bien común si nos lo propusiéramos, para que
no sea más lineal, que comience a girar como espiral.

Lo único que nos podría hacer ver como diferentes en ese devenir urbanamente
filosófico en lo individual, no es siendo como la parte motora ni la colectiva del
dibujito; más bien como convirtiéndonos en un bombillito solitario a modo de faro
en el altamar sin calma que ruge como tormenta alrededor de nosotros-islas,
buques solitarios o náufragos que desesperadamente a veces vamos como
agarrados a los restos de la fragata donde navegábamos como marineros del surf,
y que ahora en astillas está a la deriva. O como una lámpara titiladora cuántica y
espiritual conectada a la batería anexa, como le dice el manual de servicio: la que
se enciende solamente en caso de emergencia (porque se pone la pila como en
un estado de emergencia cuando dejamos salir los torbellinos maltratantes desde
nuestro interior).
O podríamos también ser como un reflector de luces ultravioleta no dañinas que
resplandece hacia los lugares afectados por los tsunami como luz portadora de las
energías que el cosmos envía a los distintos matrices humanos estratégicamente
localizados en esta esfera cósmica entre este sistema solar, diciendo que es para
cooperar con la
alimentación de las
diferentes redes
entrelazadas que
nutren los sistemas
celulares vitales de
ese Humano que
nos representa
como raza.

Y al final de cuentas, es así como avanzamos como especie humana que ha
venido desarrollándose desde ser un sistemita complejo unicelular del tamaño de
un gargajo, hasta poder ahora caminar en dos patas sobre un planeta en
desarrollo viral de volición superlativa y aun-dependiente del empuje que le
metamos cada uno en forma personal antes de que los ácidos torbellinos nos
exploten y se confundan con los temores y los maullidos de los gatos en los
callejones nocturnos... porque de verdad NO somos importantes como individuos,
indispensables solamente por lo que podamos aportarle de validez al todo del
Humano que nos representa como grupo evolutivo planetario; sino: pasamos es
de largo dejando la huella en un cementerio de pueblo o ciudad, con solo un
epitafio como recordatorio.