LA CIENCIA COMO MEDIO DE PRUEBA

EL USO PROBATORIO DE LA CIENCIA
Entre las novedades más importantes que surgieron en el campo procesal hacia
finales del siglo xx, las que están tomando cada vez mayor relevancia y que tendrán
una importancia previsiblemente mayor en las próximas décadas, hace falta
mencionar el uso de métodos científicos como instrumentos para la averiguación
de hechos que son objeto de controversia. En realidad, la aplicación de la ciencia
para fines probatorios no es un fenómeno nuevo; prácticamente desde siempre el
juez utiliza la ayuda de expertos todas las veces que la corroboración o la evaluación
de los hechos sobre los que tiene que pronunciarse requiere el uso de nociones que
van más allá de la cultura promedio que, se supone, es el conjunto de las nociones
que él dispone. Entonces, la figura del perito o del asesor técnico es bien conocida,
desde hace mucho tiempo, en el ámbito del proceso civil, penal o administrativo. Por
lo tanto, la novedad no consiste simplemente en la aplicación de nociones técnicas y
científicas, sino en el enorme aumento de la frecuencia con la cual, en un juicio, se
hace uso de estas nociones, y en las características que este recurso ha
comenzado a manifestar en los últimos años. Estas características explican, al
menos en parte, el aumento en el uso de la ciencia en la impartición de la justicia y
se pueden indicar así sintéticamente:
a)

La noción de ciencia se expande de modo relevante con respecto a la
concepción común y más difundida en el pasado, según la cual ésta se refería
sólo a las ciencias de la naturaleza (las llamadas ciencias duras), mientras que
ahora se tiende a incluir a las ciencias humanas o sociales.

b)

El descubrimiento casi cotidiano de nuevas técnicas y nuevas metodologías de
investigación (química, física, genética, etcétera) que progresivamente
amplían el ámbito de lo que puede ser corroborado científicamente.

c)

La consiguiente posibilidad de aplicar métodos científicos a los tipos de hecho
que en el pasado (pero es un pasado que pasa rápidamente) eran dejados al
sentido común y a los medios de prueba tradicionales.

En las bases de estos fenómenos hay numerosos factores que conciernen al
progreso de las ciencias y que en este trabajo no se pueden analizar detenidamente.
Pero hay un fenómeno que atañe directamente a la impartición de la justicia que
hace falta destacar, ya que, de no hacerlo, no se explicaría de manera adecuada la

tendencia. a servirse de la ciencia para averiguar —cuando los conocimientos comunes no bastan— los hechos que son objeto de decisión. cada vez más común. .