Un Sermón de Funeral

Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la
fe de Jesús. Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí
en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de
sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen. (Apocalipsis 14:12-13)
Pastor Oscar Arocha
18 de Octubre, 2005
Iglesia Bautista de la Gracia
Santiago, Republica Dominicana
Un estudiante sabio es aquel que esta bien preparado para la prueba final. La
principal sabiduría de un hombre es vivir bien para morir bien. El hombre natural está
incapacitado para morir bien, y mientras mas alejado de Dios vive, así menos deseoso
para salir de este mundo. Será extremadamente difícil que alguien crea que la muerte
sea como es sentenciado aquí, una dicha. Todos deben morir, y solo pueden hacerlo
bien los que son de la fe en Jesús. Objeto del pasaje es consolar a los que quedan aquí.
OBSERVACIONES
Oí una voz que desde el cielo. Cada vez que muera un Creyente hay un mensaje
divino para consolar a los que queden sobre la tierra. Es pertinente para nosotros.
Me decía escribe. Es un mandato. Documento para todas las generaciones. Hace dos
mil años, y ahora. El Señor insiste de que sepamos a donde van los Creyentes.
Bienaventurados de aquí en adelante. Estos es, dichosos, felices, benditos, salvos.
Hay una raza especial sobre la tierra. El mundo considera benditos, los que mueren en
prosperidad y fama, en el lenguaje divino es muy diferente.
Los muertos que mueren en el Señor. Aquí se describe el carácter de tales muertos.
Podrán tener diferentes personalidades, pero un solo carácter son de la fe en Jesús.
Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos. La vida cristiana requiere de
mucho esfuerzo. Incluye que la muerte sea tenida como una dicha. Nadar en contra de
la corriente del mundo. Tan pronto como mueren se inicia el disfrute de la eterna
felicidad. Nos gozamos cuando un Creyente muere, porque literalmente descansan. La
oposición y el conflicto interno cesan. Mientras el hombre considera que la verdadera
ganancia es el dinero, nosotros no lo vemos así. Entre otras cosas, la muerte es
ganancia, y esto requiere no pequeña auto negación.
Porque sus obras con ellos siguen. La gran mayoría vive como si pudieran llevarse a
la tumba sus bienes materiales, pero el Creyente cree y sabe que lo único que puede
sacar de este mundo es la moralidad de sus conductas. Como se viva, así se morirá.
APLICACIÓN
1. Tío Antonio fue un hombre sabio. Entendió y creyó a Dios, quemó sus naves, y
por la Gracia de Cristo decidió entregar su vida, conducta y esperanza en la fe de Jesús.
Ahora es dichoso.
2. Cuan triste sería la muerte sin Cristo. Lloramos por Tío Antonio, pero es un lloro
mezclado con gozo, ya que al considerara este texto asoman a nuestra mente los
rostros y nombres de familiares y amigos, que si muriesen tal cuales están ahora, su
tormento eterno sería insufrible y el dolor en nuestros pechos inconsolables. Amigo no
tardes, ora a Dios que te conduzca a poseer la fe en Jesús.
AMEN.