Claudine Blanchard-Laville et Dominique Fablet (éds.

) : Sources
théoriques
et
techniques
de
l’analyse
des
pratiques
professionnelles. Paris, L’Harmattan, 2001

Capítulo 1
Nicole Mosconi
¿Qué nos enseña el análisis de las prácticas acerca de las
relaciones de la teoría con la práctica?

El análisis de las prácticas permite retomar desde otro ángulo la cuestión
de las relaciones teoría-práctica. En efecto, el análisis de las prácticas
representa en sí mismo una práctica o más bien una ‘praxis’. Entiendo por
praxis, en el sentido de Castoriadis (1975, p. 103), ‘ese hacer en el cual el
otro o los otros son entendidos como autónomos y considerados como el
agente esencial del desarrollo de su propia autonomía.’ El análisis de las
prácticas puede ser, con justeza, entendido como una praxis en este
sentido. Los prácticos que participan de un grupo de análisis de prácticas
son vistos como seres autónomos, en tanto son ellos mismos quienes van a
analizar sus propias prácticas, con la ayuda de un/a animador/a y del
conjunto del grupo; pero nadie sino ellos mismos puede hacer el relato de
sus prácticas y decir como él o ella las ha vivido y las comprende. Por otra
parte, el análisis de las prácticas es también una práctica que busca ayudar
a los sujetos a reflexionar sobre sus prácticas. Es este carácter reflexivo el
que puede sin duda caracterizar mejor el análisis de las prácticas y sobre el
cual volveremos más adelante, puesto que nos permitirá caracterizar la
relación entre la teoría y la práctica puesta en práctica en el análisis de las
prácticas.
Que no haya análisis de las prácticas sin teoría, es algo en que sin duda
convendrán todos los analistas de las prácticas, sean cuales fueran sus
referentes teóricos. Pero afirmar esto no es suficiente para determinar qué
tipo de relaciones guardan las prácticas de análisis de las prácticas con la
teoría.
Para intentar precisar esta relación, examinaremos tres maneras de
concebir las relaciones entre la teoría y la práctica e intentaremos mostrar
que solo la tercera permite concebir verdaderas relaciones entre la teoría y
la práctica en el análisis de las prácticas.
- primeramente mostraremos que la práctica no es jamás una aplicación
de la teoría.
- tampoco alcanza con hablar de articulación de la teoría con la práctica.
- es necesario hablar más bien de producción de saber por el practicante,
a partir de una reflexión sobre su práctica: es en esta autorreflexión donde
la teoría tiene la función de mediación, una mediación que funda la
autonomía del practicante.

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es decir. No busca decir lo que debe ser o lo que hay que hacer. para poder decir alguna cosa respecto de las relaciones entre la teoría y la práctica. por otra parte. por otra parte. se podría decir que los grupos Balint han sido pioneros). Como dice Durkheim. que no hay práctica sin teoría. de estos ‘haceres sociales’ que dan cuenta de la praxis las prácticas políticas. y que. finalmente. No tengo idea de si los políticos participan de grupos de análisis de las prácticas. es decir. las relaciones entre ellas serán diferentes. distingue las prácticas técnicas y económicas. las prácticas en una sociedad dada-. Primeramente nombraremos los sentidos que le da Durkheim. retomando la distinción aristotélica entre ‘poiesis’ y ‘praxis’. ¿quién hace esa relación entre teoría y práctica? Teoría y práctica en las prácticas educativas ¿Qué son la teoría y la práctica? Castoriadis. describirlos y explicarlos. como dice él. La pedagogía es una teoría. educativas y médicas. No tiene por objetivo transformar al otro humano o hacer que se vuelva más humano. y que puede ser entendida de tres maneras diferentes. como fines. Si admitimos. según sus diferentes sentidos. Esta teoría. el conjunto de los conocimientos que nos aportan las ciencias sociales y humanas. ‘Reflexiona sobre los procedimientos de acción que son empleados’. los evalúa o aún prescribe otros 2 . además de estas cuestiones sobre la naturaleza de a teoría y de la práctica. y por otra parte la ‘praxis’ que. es necesario antes que nada precisar qué entendemos por teoría y por práctica. a la cual llama con un nombre paradojal: una ‘teoría práctica’. está también la propia práctica del grupo y de su animador/a. en el sentido que lo hemos definido anteriormente. ‘reflexiona sobre los sistemas educativos a los efectos de proveer a la actividad educativa las ideas que la dirijan’. y por lo tanto desarrolla su concepción a propósito de la pedagogía. tomando la materia como medio para fabricar objetos útiles o la eficacia estratégica que toma al otro o los otros humanos como medios para alcanzar fines pragmáticos. pero una tal definición podría ser generalizada para toda teoría que apunte a una praxis. y tampoco explica. mostrar que estos términos son polisémicos. escribe. Lo que le interesa es la educación. con Kant. tiene al otro o a los otros como seres autónomos. ¿qué es la teoría y qué lugar ocupa? Había que recordar que esta palabra ‘teoría’ es equívoca. Pero en un grupo de análisis de las prácticas no están solamente las prácticas de los practicantes que participan del grupo. la teoría entendida en este sentido tiene por finalidad conocer y únicamente conocer. Castoriadis cita como ejemplos de estas actividades sociales o.Pero. Esa es la pedagogía. y que tiene por objetivo conocerlos. Por una parte. reflexiona. La teoría entendida en este sentido será. teoría que se refiere a los hechos observables –por ejemplo. Pero Durkheim distingue aún un segundo tipo de teoría. como lo hemos visto. desde nuestro punto de vista. La teoría ‘científica’. podremos preguntarnos: en relación a esas prácticas. Por otra parte. Se distingue pues radicalmente de las prácticas. Dice lo que es. es necesario también plantear otra cuestión importante: la cuestión de ¿quién? ¿Quiénes son los teóricos y quiénes los practicantes? Y. pero no describe. pero los grupos de análisis de las prácticas se dirigen muy a menudo a practicantes que se desempeñan en el terreno educativo o en el de la medicina (donde. que buscan la eficacia técnica. que distingue dos tipos de ‘teoría’.

y también de reflexión. pasando por la teoría normativa. que es el practicante quien puede establecer esta relación. decía Augusto Comte. La previsibilidad. Todas las formas de praxis suponen que uno tenga una cierta concepción de hombre y de la sociedad y de las finalidades éticas y políticas. debemos hacer notar que esta ‘teoría práctica’ depende en sí misma de otra forma de teoría. los saber-hacer y los saberes prácticos. Es una teoría normativa o prescriptiva. y por lo tanto predicción. es una situación artificial. y por lo tanto acción”. dice lo que debe ser. La situación real. tal fenómeno acontecerá. ‘Ciencia. un equívoco en esta fórmula. predecir que. predicción. ¿quién debe establecer estas relaciones? Quisiéramos mostrar que el investigador en ciencias sociales y humanas no puede establecer la relación entre sus investigaciones y la práctica –lo que supondría la noción de ‘aplicación’-. por el contrario. que vuelve posible la verificación de la predicción. Acerca de una relación ilusoria entre ciencias sociales y humanas y la práctica: la aplicación Los positivistas han creído por mucho tiempo que se podían extraer conocimientos científicos de las aplicaciones directamente útiles para la práctica. las relaciones entre teorías y prácticas son relaciones de puesta en práctica [investissement] y de reapropiación.nuevos: busca ‘apreciar lo que deben hacer. para ceras estas condiciones dadas. Sin embargo. que estas teorías no llegan a la práctica más que por la intermediación de saberes más próximos a la práctica. en el momento t. Pero. es siempre una situación compleja en la cual uno no puede controlar todas las condiciones y conocer todas las leyes. en ciertas condiciones dadas. artificialmente simplificada. o bien relaciones entre biología y medicina. enuncia principios o reglas de acción. Hay. Sin embargo. el teórico-investigador en ciencias humanas y sociales le diría a los practicantes qué hacer y cómo. entre filosofía y práctica? Y sobre todo. Esta teoría es un ‘programa de acción’. ya sean implícitas o explícitas. La situación de laboratorio. sin embargo. es necesaria una experimentación de laboratorio. esta explicitación da lugar a una tercera forma de teoría: una teoría filosófica. En función de estas distinciones. ‘hace hacer’. Así. y sobre todo. El modelo de los positivistas implicaba primeramente relaciones entre ciencias de la naturaleza y técnicas industriales. concierne a la acción y su finalidad es bien práctica: dice qué hacer y cómo hacerlo. imperativos o consejos. si es necesario hacer modificaciones o aún reemplazarlos por procedimientos nuevos’. la cuestión de las relaciones entre la teoría y la práctica se vuelve más precisa. Cuando estas concepciones o estas finalidades se explicitan. enuncia los ‘hay que’. ellos pensaban que se podían transponer a las ciencias del hombre. no actúa directamente. es un discurso. Esta teoría no es un hacer. según una ley determinada. ¿Cuáles son las relaciones entre las ciencias sociales y humanas y la práctica y cuales son las relaciones entre teoría normativa y práctica. A partir de sus conocimientos. que confirmará o no esa predicción. sin embargo. Si no ‘hace’ pues. Es por esta razón que hay un abismo entre la previsión y la ‘previsibilidad’ [prévoyance]. Es por esto que Durkheim la lama ‘teoría práctica’ (teoría para y en vistas a la práctica). La ciencia puede hacer previsiones. pero que lo hace directamente sino indirectamente. es decir la anticipación de los 3 .

en la medicina. diciendo lo que algo es y por qué lo es puede indicar lo que es posible o aún lo que no lo es. pero no puede fijarse un fin o un objetivo. 4 . proyecto de transformación de lo real. 2) En el fondo lo que Durkheim denuncia. podríamos decir que se trata de la pedagogía. es necesario por lo tanto que haya una finalidad o un objetivo. ¿Quiere esto decir que el práctico no tiene necesidad de teoría. existe la terapéutica y Freud hablaba también de la ‘técnica psicoanalítica’. se les llama ‘saberes procedimientales’. 1963. Es por lo tanto totalmente falso pensar que el teórico es más ‘sabio’ sobre su práctica que el propio práctico. p. la relación entre ‘teoría práctica’ y práctica no es la de una aplicación. Es solamente a condición de esto que puede haber ‘prévoyance’. en las relaciones entre las ciencias humanas y sociales y las prácticas educativas. La ciencia. No se puede jamás prever todos los elementos de una situación singular y por lo tanto todos los efectos que una acción puede producir. puede tal vez ayudar a prever los obstáculos o los efectos. que formule reglas de acción o imperativos. es mucho más difícil que la previsión científica.efectos esperables cuando se opera una transformación técnica de la realidad. ni lo que hay que hacer. lo es aún más para las ciencias humanas. En las relaciones entre las ciencias de la naturaleza y la técnica. Para pasar de la ciencia a la práctica es necesario que haya primero un proyecto de acción. (Durkheim. No podemos aceptar como válida esta relación desigual. sería un modelo taylorista de la práctica. los efectos de la acción y los medios de evitar los efectos no deseados. aún para las técnicas industriales. que implica también un cierto tipo de relación social: los teóricos piensan y mandan. pero como vivimos en un mundo cambiante en el cual las situaciones evolucionan sin cesar. el saber-hacer y los hábitos no nos bastan par hacerle frente. pero no puede jamás decir por si misma lo que debe ser. La ciencia puede ayudar a encontrar los medios. ningún imperativo de acción se puede deducir directamente de los conocimientos científicos. por lo tanto. que se puede extraer directamente de los conocimientos científicos dados algunos procedimientos o principios de acción para una práctica determinada. Ya hemos visto que el teórico. degenera en construcciones arbitrarias”. deseando alcanzar un fin determinado inventa los medios y prevé los obstáculos y las maneras para sortearlos. el saber-hacer podría bastar. Es por esto que el pasaje de la ciencia a la técnica es tan difícil. puesto que en la realidad hay un número considerable de fenómenos y de condiciones que interfieren. En cuanto a los saberes de acción. Pero hay aún otra razón más fundamental que hace que la aplicación no sea solo difícil. sino imposible. En tanto la ciencia no puede fijar fines. Esto que es cierto para las ciencias de la materia. el investigador no tiene ningún privilegio sobre el práctico. Pero aún en este caso. es necesaria una forma de teoría particular. a menudo supuesta implícitamente bajo la idea de las relaciones entre teoría y práctica: la idea de que el teórico. Durkheim nos advierte: ‘Si (la pedagogía) entiende que debe producir recetas prontas que los practicantes o tengan más que aplicar mecánicamente. los prácticos ejecutan. El que es ‘prévoyant’. La teoría es por lo tanto necesaria. es aquel que. No hay que creer. bajo pretexto de ser ‘sabio’ debería mandar al practicante. pero ¿cuál teoría? Para que la ciencia se pueda aplicar. que el saber-hacer y la experiencia le bastan? Si la práctica se ejerciera en situaciones siempre similares.

Aún si la 5 . Uno no puede actuar sin haber uno o varios fines a alcanzar. articular saberes científicos y prácticas es arriesgado. el inversor). desarrolla conceptos y principios ligados entre sí en un sistema. cada vez nuevos. Si no es una aplicación. un contexto dado. Nada está asegurado para el saber. Contextualizada: el practicante persigue esos fines en una situación dada. su conocimiento del terreno. Para definir esta relación. porque son dos actividades de naturaleza y de nivel muy diferentes. Pero el saber científico juega en la práctica un rol bien diferente que el que juega en la teoría. cada vez diferente. un inversor. naturales o matemáticos. que no es la teoría (el dinero) sino el practicante (el empresario. los profesionales pueden echar mano de los resultados obtenidos por la investigación. Un investissement supone siempre un actor. La articulación teoría-práctica. no indica más que reglas generales. todo puede salir bien o puede fracasar. Esta situación. Como lo muestra Bernard Charlot (1990).si es investigador en ciencias humanas no sabe lo que hay que hacer. ¿podríamos decir que se trata de una articulación? La relación teoría-práctica como una relación de articulación La idea de articulación busca corregir el carácter de imposición implicado por la noción de aplicación. es un medio entre otros (como al lado de los capitales están también las máquinas y los ‘capitales humanos’ como se dice hoy en día) para resolver un problema técnico o práctico concreto. ¿Cómo podemos. Dicho de otra manera. la teoría se caracteriza siempre por su coherencia interna. y modelos universales. de una cierta comprensión o explicación de los fenómenos para ‘trabajar’ su propia práctica. las representaciones de los sujetos que se ocupan de ella y de los problemas que se les plantean. El teórico no ejercería más una relación de autoridad sobre el practicante sino que colaboraría con él para mejorar las prácticas. o para modificar las representaciones de esta práctica. El saber ya no es el fin. Pero el investissement significa siempre correr un riesgo. por el contrario. esta relación es una usurpación. in indicar sus modos de aplicación. Los saberes teóricos son formalizados y se dan a conocer en lenguajes adecuados. [¿?] Para pasar de una práctica espontánea a una práctica reflexiva. 22) de una práctica espontánea. articular la teoría y la práctica? A primera vista. El pasaje de la teoría a la práctica no es pues una aplicación mecánica y no es para nada una aplicación. y lo que es invertido. La práctica. Este concepto me parece interesante. se caracteriza por dos elementos esenciales: es ‘finalizada’ y es contextualizada. ¿Significa esto que no hay una medida común entre la teoría y la práctica y que los saberes científicos son inútiles para los practicantes? En verdad no es nada. ya lo hemos visto. sería ese pasaje del que habla Bernard Charlot (1995. en consecuencia de esto. no reflexiva. pero si es pedagogo. este contexto son singulares. a una práctica reflexiva. Malglaive (1990) habla de un ‘investissement’ [intraducible]. p. nada autoriza a los teóricos a instaurar una relación de autoridad con los practicantes. conscientemente reglada por principios. su saber y el práctico su experiencia. únicos. El interés de la noción de articulación es el de plantear la relación entre el teórico y el practicante como una relación igualitaria en la que cada uno aporta al otro algo irreemplazable: el teórico.

Pero las reglas. y sobre todo con los conocimientos científicos. Si el practicante usa saberes científicos como medios que reinvierte y se reapropia. desde fines del siglo XIX. reglas de acción. es reunir lo más concienzudamente posible. Pág. De esta manera vio Durkheim el rol del pedagogo: “todo lo que puede y debe hacer el pedagogo. los saberes teóricos. saberes científicos. me parece el más adecuado para describir las relaciones que los practicantes mantienen efectivamente con la teoría. d la teoría normativa.complejidad de las situaciones reales vuelve a menudo difícil el diagnóstico que permitirá saber lo que estaba equivocado en las teorías que la práctica ha utilizado. 28). Ya hemos dicho: la práctica es contextualizada. unos fines. intuición y algunos conocimientos científicos más o menos confirmados”. todos los datos que la ciencia pone a su disposición en todo momento para guiar la acción” (Durkheim ob. Cit. Para los enseñantes la mezcla es exactamente inversa: “mucho bricolage. sino simplemente que tal puntualización debe volver modestos a los investigadores en sus relaciones con los practicantes.1). Este concepto de “reapropiación” propuesto por Michel Corbillon (1996. Por lo tanto. no son operatorios para los practicantes más que si se los han reapropiado. la pedagogía se acercó a la ciencia y se soñó con una “pedagogía científica”. sobre el ideal del hombre a educar. Señala en efecto que los enseñantes están en una situación inversa de la de los ingenieros: los ingenieros completan bases científicas y tecnológicas muy sustanciales para una parte de bricolage y de “know how”. Se puede pensar que este es el rol de la “teoría práctica”. Esta reflexión sigue siendo necesaria. pág. donde los saberes son aún menos ‘seguros’ que los de las ciencias de la naturaleza. lo mismo para todos los oficios que ponen en juego relaciones humanas. Sin embargo. pero puede que el saber producido no sea adecuado [¿?] o sea criticado con justeza por los practicantes. los saberes científicos son medios útiles o no para resolver los problemas prácticos que le plantea la situación concreta en la cual actúa. puede ofrecer al practicante principios. Tomemos el ejemplo de las prácticas educativas. proponer estos fines que permitirán la articulación entre saberes científicos y prácticos. Sucede también que son los practicantes los que cuestionan a los investigadores y critican su saber. es también porque no pude actuar sin proponerse primero. con el advenimiento de las ciencias humanas y sociales. Se podría retomar aquí una apreciación de Philippe Perrenoud. Esto es todavía más claro en el caso de las ciencias sociales y humanas. Se podría decir sin duda. Para el practicante. Los saberes científicos (de las ciencias sociales y humanas) no tienen valor para los practicantes más que si los pueden invertir en su práctica. En el pasado. El investigador podrá siempre decir que su saber no ha sido bien utilizado por el practicante. en una conferencia de 1991 a propósito de la enseñanza “En las ciencias humanas no existen adquisiciones teóricas cuyo dominio fuera suficiente para enseñar eficazmente”. Esto no impide considerar que los conocimientos científicos son útiles. 6 . la pedagogía era una teoría cercana a la filosofía. el fracaso de las prácticas puede poner en cuestión los conocimientos científicos y puede suscitar nuevos proyectos de investigación. ligados a las técnicas. Pero entonces ¿la pedagogía va a dirigir a los practicantes? Sin duda la pedagogía juntando los datos de la ciencia con una reflexión filosófica. y además es finalizada. reflexionaba sobre los fines de la educación.

si es necesaria. eventualmente modificada en función de la situación. que está en situación. en esas condiciones y circunstancias particulares. no podría ser suficiente para una auténtica praxis. que la práctica supone de hecha una pluralidad de saberes que. La noción de articulación nos ha lleva do a pasar de una relación de dos términos –teoría práctica. “Es en el acto. y unicamente en el acto que el ser humano es llevado a ‘tomar acto’ de la dimensión de una realidad extranjera a su yo que resiste muy a disgusto a sus deseos. a sus proyectos” (op. Por lo tanto. solo ellos. El buen practicante. hecha de intuición y de reflexión. sin una reflexión. Kant veía en el juicio una facultad sutil. está en condiciones de tomar. sus reglas generales. esta misma unicidad de las situaciones se marcan todavía más netamente en las prácticas que tienen que ver con lo humano. sobre todo en el dominio de las relaciones humanas. de las teorías científicas y normativas. gracias a la mediación del análisis y de la teoría. el sujeto descubre la resistencia de la realidad a sus intenciones y a sus acciones. que conoce los fines que persigue y el contexto en el cual está situado. Por lo tanto. Esta singularidad. Una teoría de la práctica como condición de posibilidad del análisis de las prácticas. el carácter primero de esta realidad es que resiste. las que tendrán que ser aplicadas en esa situación particular. en tanto cada ser humano. La práctica es acto (Mendel. La teoría. entre muchas reglas posibles. Esta resistencia es tal que puede aún. sino una realidad humana.como los principios. sino de reflexión. e institucional. solamente el practicante que está en esas condiciones y circunstancias singulares puede reconocer los casos pertinentes para esas condiciones. con sus principios universales. Solo el practicante. en contextos diferentes reaccionará y actuará de manera diferente. cit. La acción debe por lo tanto ser adaptada cada vez. cada grupo humano es diferente y el mismo ser humano. más bien que estar en el origen de la práctica se encuentra más bien al final del proceso. es lo que el filósofo Kant (1793) llamaba el “juicio”. a la vez individual o grupal. p. 14). En la práctica. Esta realidad en la praxis no es una realidad material.a una relación de tres términos: ciencias-teoría normativa-práctica. sin una vigilancia sin cuartel que permita hacer frente a los imprevistos y a las novedades incesantes de la situación y las reacciones del sujeto que uno desea ayudar a educarse Es por esto la teoría práctica. Dos elementos esenciales deben agregarse: saber. a sus teorías. actúa según principios y reglas. propia de cada practicante y sin la cual no puede existir un buen practicante. pero al mismo tiempo tiene en cuenta la singularidad de las situaciones para tomas decisiones. la vuelven posible. Esta facultad de establecer la relación entre una regla general y un caso particular y por otra parte de discernir entre los casos y las situaciones los que corresponden a tal regla o a tal otra. No hay una verdadera práctica. Es esto lo que funda el análisis de las prácticas. Se puede precisar este análisis mostrando que la mediación es aún más compleja de ser operada. en ciertos casos. En la práctica. son siempre generales y plurales. cual es la que debe aplicarse en ese caso singular. Es por eso que la relación entre teoría y práctica no será ya de articulación. a sus conceptos. condenar a su acción a la 7 . estas reglas no alcanzan. interactividad entre un sujeto practicante y una realidad exterior a él. 1999). en efecto.

los saberes prácticos son saberes construidos a continuación del acto. pues los saberes teóricos no son suficientes para la práctica. El saber-hacer está ligado a la adquisición de una práctica. Se trata de modelos para la acción. (Durkheim. pero directamente ligados a la acción y a su desarrollo. o soluciones alternativas. A este respecto. p. cit. 1963. Es por esto que el sujeto practicante. Pero. para dirigir el acto. 27). debe aprender a prever desvíos. p. aunque probablemente más en un lenguaje de imágenes que en uno racional y formalizado. Este saber práctico consistirá a menudo en los que Jean-Blaise Grize (1996). 14). Le dan realidad a un conocimiento contingente. Estas vueltas y cambios de mano. elaborados’ (op. este saber práctico. Es un saber del momento mismo del acto. Pero. siguiendo a Jean-Claude Passeron. no son siempre operativos en la práctica. eventualmente permeados de elementos teóricos. cit. Para que la práctica exista. que es un pensamiento en palabras. ‘metis’ (op. El pensamiento del saber-hacer es en buena medida no verbal y no consciente. formalizado. pero para saber hacer. p. Pero el que va a aprender a hacer haciendo va poco a poco adquiriendo además del saber-hacer. el practicante se construirá saberes prácticos. y sin saber-hacer. conciente y reflexivo. es necesario previamente actuar.1). llama ‘modelos deícticos’. en el aquí y ahora de la situación. Así pues. pero de una manera radicalmente diferente de lo que lo hace el pensamiento teórico y conceptual. Tal es la paradoja que encuentra todo principiante y todo novicio en su oficio. modelos que guiarán la acción del practicante. cit. es lo que uno llama el saber-hacer y los saberes prácticos. a partir de su experiencia. son formas consumadas de saber-hacer. de esto que Gérard Mendel llama ‘el acto’ es que implica siempre correr algún riesgo. A menudo pueden crear su propio dialecto y adquirir una autonomía propia. Este modelo tomará todo lo posible de modelos exteriores y de referenciales heterogéneos. ¿cómo se aprenden todos estos vericuetos del saber-hacer? Para aprenderlos no hay más remedio que hacer. pudiendo expresarse más fácilmente. Así. lógicamente articulado. Los saberes prácticos son los saberes que el practicante se forja a través de la experiencia. Por otra parte. ‘tan estrechamente mezclado con la propia ejecución del acto que parece imposible disociarlos completamente’ (op. ‘Se constituyen a favor de antiguos actos ‘digeridos’. los saberes prácticos. pero eficaz para realizar el acto. Es el que permite llevarlo a cabo. es necesario también tener saberes prácticos y saber-hacer.impotencia. estos últimos son los saberes centrales. Este saber piensa la realidad. pero que también le permitirán estar abierto a todo dato nuevo que resulte de las acciones que llevará a cabo. si desea ser eficiente. Al estar en interacción con la realidad de los otros humanos y sus resistencias. construidos en la práctica y formulados luego. Se expresa en un tipo particular de pensamiento. degenera a su vez en una rutina ciega’. analizados. En la práctica. Es a través de ellos que los saberes científicos y los saberes normativos se invierten en la práctica y son reapropiados por el practicante. integrados. el practicante 8 . p. hay que atender la advertencia de Durkheim: ‘Si la experiencia no toma en cuenta ninguna reflexión pedagógica. este saber-hacer. Si el saberhacer es difícilmente verbalizable y se actúa mucho más de lo que se dice. 299 y ss) como decían los griegos. un rasgo de la práctica. estamos frente a una paradoja: es necesario el saber hacer para actuar. estos modelos deícticos.

no simplemente en el sentido de una retrospección reflexiva. Por una parte. le hacen vivir esta realidad como no dominable y por lo tanto como potencialmente peligrosa. frente a esta falta de dominio y a la inseguridad y al peligro que siente el practicante. Pero esto es también porque el acto es toma de decisión inmediata frente a lo inesperado de las situaciones inéditas y descubrimiento de soluciones ingeniosas y no premeditadas. 247 y ss) ‘autorreflexión’ del sujeto practicante. En un cuadro institucional complejo. y aún en el caso de un practicante experto. a dimensiones interpersonales e institucionales. los márgenes de libertad desapercibidos y las variaciones posibles. no siempre es fácil hacer frente a la situación. lo desconocido. a conductas imprevisibles y a ideas desconcertantes. se pueden construir saberes defensivos. para salir de ciertas visiones esteriotipadas de la situación y para superar las rutinas y las respuestas rígidas frente a las situaciones inéditas. pueden aparecer como defectuosos. p. no es siempre fácil situarse. en relación a las prácticas. sea para ayudar a los que recién comienzan para superar los inconvenientes de los primeros pasos y formarse un saber práctico más operativo. Trata acerca de los saberes prácticos llevándolos a integrarse. Es en este caso que puede intervenir el análisis de las prácticas. elementos ocultos u olvidados. sea para ayudar a los más experimentados a resolver los problemas que les plantean sus prácticas. sino también en el sentido de toma de distancia crítica y de alejamiento de las ilusiones que el practicante puede hacerse sobre sus propios actos y sobre la realidad que encuentra fuera de sí. aspectos inéditos y significaciones nuevas. a sus proyectos y a sus deseos. puede conducir a poner en evidencia. Es por esto que se puede decir que el análisis de la práctica es reflexión. Explicitar las decisiones y reexaminar las soluciones improvisadas permite ampliar el registro de respuestas y de recursos para hacer frente a situaciones nuevas. El análisis de las prácticas trabaja sobre los saberes prácticos. Pero uno no se limita al relato. Este se vuelve el material de análisis: el diálogo con los otros participantes del grupo y con el animador devela dimensiones que no se habían visto anteriormente. Por otra parte. aún iluminados por los saberes teóricos. ampliando la de la realidad a tener en cuenta. el practicanta de forma y sentido a la experiencia vivida de sus prácticas y de sus actos. El análisis lleva a los sujetos practicantes a que sus saberes prácticos se vuelvan más adecuados a la realidad de los seres implicados y a las situaciones vividas. o como dice Haberlas (1968. Las resistencias que los otros oponen a sus intenciones. Se trata de liberar la ‘reducción 9 . En lo inédito de las situaciones que se presentan. saber-hacer rutinario y saberes prácticos rígidos y poco adaptados. lo imprevisible. más allá de las dimensiones personales.descubre lo imprevisto. ampliando la concepción de la práctica. Frente a sujetos humanos particulares. el saber-hacer y los saberes prácticos. los matices en las maneras de hacer y las respuestas dadas a las situaciones con las que uno se ha encontrado. Más allá del relato manifiesto se descubren significaciones latentes. Para una vuelta sobre la práctica que la necesidad de la verbalización transforma en relato dirigido a los miembros del grupo de análisis de la las prácticas. que el análisis se ejerce como una vuelta sobre lo que pasó y una toma en cuenta de lo que se vivió en la inmediatez de la urgencia y de lo implícito de lo que pasó desapercibido.

es la situación singular y el contexto. El análisis de las prácticas invierte pues la forma en que comúnmente se plantea la relación entre saber teórico y saber práctico: no son los saberes teóricos los que gobiernan sino los saberes prácticos. de la realidad psicológica y socio-institucional y de la práctica como interacción entre estas dos realidades. tanto en el terreno de la concepción del sujeto. lo que tiene por consecuencia evitar la relación con lo desconocido y con lo no dominable que constituye la realidad del mundo social encontrado en el acto. En esta situación. El teórico no tiene que ejercer una hegemonía sobre el práctico. allí donde el acto se realiza. saberes de referencia que guían el proceso de análisis. una posición de práctico. el practicante cuya práctica se analiza y el grupo con el animador que permiten que este análisis se lleve a cabo. y mucho más entre las prácticas humanas. Hay que denunciar esta ilusión ideológica según la cual su teoría establecería el poder del sabio para mandar al práctico. en tanto que práctico. 10 . Estas posibilidades de separación abren eventualmente la puerta a anticipaciones críticas de otras formas de actos y otras maneras de hacer más adecuadas a las situaciones reales. 23). o a aconsejarlo. como en el terreno del grupo de análisis y de su dinámica. las praxis. luego hacer un trabajo de teorización sobre sus experiencias de animación de tales grupos. pues. En esta transformación de los saberes prácticos los saberes teóricos no sirven más que de mediadores. Para los practicantes. de operadores de transformación. de pensar posibilidades de prácticas nuevas. Como vemos. las relaciones entre teoría y práctica son complejas.egológica del acto’. toma una posición de experto y no ya de sabio. El análisis parte de los saberes prácticos y de la experiencia y es el que opera la transformación. 1998. de autorizar a la creatividad. es decir. está al servicio de la práctica y de los practicantes. también pone en juego su propio saber-hacer y sus saberes prácticos por lo cual él también debe hacer un trabajo de autoreflexión en un grupo de control o de supervisión. aún si los animadores de los grupos de análisis de las prácticas pueden. p. Si el investigador cambia su función que es conocer con la función de dirección o de consejo. El análisis retrabaja la práctica vivida y la reelabora. La finalidad del análisis son los saberes prácticos y no los saberes teóricos. Y. sino también de abrirse al porvenir. En este dispositivo. En el análisis de las prácticas se encuentran dos tipos de practicantes. No se trata solamente de volver sobre la práctica y la experiencia pasadas. el animador del grupo de análisis de las prácticas se apoya también él sobre saberes teóricos. la tendencia a reunir el todo del acto con el sujeto. es la práctica la que manda y no la teoría. la autorreflexión permite transformar el pensamiento rígido o rutinario de los saberes prácticos en pensamiento inventivo: ‘inventar soluciones originales para situaciones complicadas e inéditas para ellos’ (Mendel. en tanto que éstas ponen en juego no solamente valores de eficacia sino también valores éticos y políticos. en las prácticas. no tiene ningún privilegio sobre otros prácticos. Los son ya entre las prácticas técnicas y económicas. La teoría no manda pues.

(1996). (1990). Paris. ( 1996). Vrin Malgaive. (nueva edición) Grize. in : Barbier. PUF. (1998). (1968. (1793.B. (1963). 11 . un enjeu. Université de Paris X. Connaissance et intérêt. E. Corbillon. Note de synthèse pour l’habilitation à diriger des recherches. J. Paris. B. ed. G. J.M. L’éducation morale. ESF. Paris. (dir) : Savoirs théoriques et savoirs d’action. Kant. un défi. 5-18. Paris. 119-129 Habermans. Gallimard. 1976). PUF. C. (1975) : L’insitution imaginaire de la société. G. B. « Savoirs théoriques et savoirs d’action : point de vue logico-discursif ». Paris. Enseigner à des adultes. trad. L’acte est une aventure. J. La Découverte. (1995) : Les sciences de l’éducation. Recherche et formation nº 8. Nanterre Durkheim. M. Paris. francesa 1977). Théorie et pratique. PUF Mendel. Paris. Charlot.Referencias bibliográficas : Castoriadis. former : logique des discours constitués et logique des pratiques ». Francesa. (1990) : « Enseigner. Seuil Charlot. E. Paris.