Unidad 1. La logística empresarial.

1. La cadena logística.
a. Funciones.
b. Objetivos
2. Los intermediarios.
a. Detallistas.
b. Mayoristas
3. El aprovisionamiento como función de la empresa.
4. Materiales y productos.
5. Almacén y cadena logística.

1. La cadena logística.
En esencia, logística es planificar y poner en marcha las actividades necesarias para llevar a cabo
cualquier proyecto.
Desde el punto de vista empresarial, la logística es la forma de organización que adoptan las
empresas en todos los aspectos referidos a las funciones de aprovisionamiento, producción,
almacenaje y distribución.
Si bien tradicionalmente cada una de estas funciones se trataba separadamente, la visión actual
tiende a integrarlas todas ellas dentro de una visión global que logre la máxima eficacia en el
cumplimiento de los objetivos y la mayor eficiencia en los costes.
Un sistema logístico en el ámbito de la empresa deberá garantizar en su diseño la dirección de los
flujos de materiales, financieros y de información, desde su origen hasta el destino final.
La ejecución de ese diseño se deberá llevar a cabo de forma coordinada y racional, de manera que se
cumplan los seis requisitos que deberán estar presentes en toda cadena logística bien planificada:
Producto correcto, en la cantidad adecuada, de la calidad exigida, en el lugar indicado, en el
momento debido y al coste previsto.
Los fabricantes tienen por tanto que realizar una gran inversión en tiempo y dinero para lograr que
su producto esté presente en los puntos de venta cuando el cliente-consumidor final lo demande.
1

La logística, de este modo, adquiere una especial importancia para la empresa, dado que su correcta
gestión otorga a la misma una ventaja competitiva respecto a los rivales en el mercado, ya sea
reduciendo los costes (y afectando por ello al precio final del producto), o reduciendo el tiempo de
rotación de los productos (acortando así el ciclo económico de la empresa)

a. Funciones.
La función logística viene determinada en cada empresa por el sector al que la misma pertenece y en
qué consiste su actividad. Es obvio que el ciclo logístico no será el mismo en una empresa que
simplemente comercializa un producto respecto a otra que lo transforma. Así, podemos pensar en
una compañía que comercializa fruta recolectada sin ninguna transformación. Su cadena logística se
centraría en el almacenaje del producto y la distribución del mismo en los puntos de venta.
Por el contrario, otra compañía que se dedicase a elaborar zumos con esa misma fruta, vería que sus
costes logísticos se incrementan, dado que la cadena logística tendrá varios pasos más (almacenaje
en fábrica, transformación y envasado, almacén de elaborados en fábrica).

¿Cómo sería la función logística en una empresa industrial?
En este caso, la característica fundamental de estas empresas es que llevan a cabo un proceso de
transformación. Las funciones logísticas básicas en este caso serían:

-

Aprovisionamiento: selección de proveedores que suministran todo lo necesario para la
producción.

-

Producción: organiza todos los factores productivos para la fabricación de productos.

-

Almacenaje y distribución: incluye la gestión del stock y del almacén, así como el estudio
de los transportes.

-

Servicio post-venta: la fidelización de un cliente es uno de los aspectos más valorados
actualmente por las empresas. A través de los servicios de postventa, las empresas
conocen mejor las necesidades de sus clientes, gestionan sus incidencias y devoluciones.

¿Cómo sería la función logística en la empresa comercial?
Se centrará en la reventa sin transformación, es decir, en las funciones de aprovisionamiento y
distribución.

2

¿Cómo sería la logística en una empresa de servicios?
El producto de la empresa de servicios es en esencia intangible: un seguro, una cuenta bancaria, un
tratamiento médico, asesoría legal, una noche de hotel… Los bienes que este tipo de empresas
adquieren son medios para ser usados en la prestación del servicio, pero no forman parte del
producto en sí. Por ello, si bien son importantes para el normal desenvolvimiento de la actividad de
la empresa (equipos informáticos, papel, mobiliario de oficina….) no hay una verdadera necesidad de
almacenaje (aunque sí de mantenimiento y actualización en muchos casos).

b. Objetivos.
Los objetivos de una buena planificación logística serán en resumen los siguientes:
-

Adquirir los materiales en las condiciones más adecuadas (evitando así desembalajes o
adaptaciones posteriores).

-

Abaratar los gastos de transporte (agrupando mercancías, minimizando etapas y
distancias)

-

Reducir los costes de manipulación.

-

Disminuir los grupos de clasificación del Stock, así como el volumen, el espacio y el
número de recintos.

-

Reducir el número de revisiones y control de existencias.

2. Los intermediarios.
Desde que un producto, ya sea natural o elaborado, sale de su lugar de extracción o fabricación
hasta que llega a su consumidor final, pasa por numerosas etapas y diferentes personas o empresas.
Llamamos canal de distribución al recorrido que sigue el producto desde el origen hasta el destino
final.
Según el número de intermediarios que intervengan en la distribución de un producto podemos
encontrar diferentes tipos de canales:
-

Canal nivel 0: no hay intermediarios entre fabricante y consumidor. Se da en productos
de alto valor, en empresas donde los costes fijos son muy elevados (construcción,
aeronáutica, industria pesada)

-

Canal nivel 1: el producto pasa por un intermediario, sea mayorista o detallista, antes de
llegar al consumidor final.

-

Canal nivel 2: entre fabricante y consumidor hay al menos dos intermediarios, que
suelen ser mayorista y detallista.
3

-

Canal de nivel 3: se introducen otros intermediarios, como los importadores, agentes de
ventas, etc. En estos casos estaremos hablando de canal largo.

Una empresa siempre ha de procurar un canal corto, ya que así se aminoran los costes de
almacenaje y transporte, sin embargo, no se debe olvidar la importancia y el valor añadido que
supone ubicar el producto en mercados diversos y lejanos, y en estos casos no quedará más remedio
que utilizar canales largos con todo lo que ello implica en afectación del coste.

a. Detallistas.
El fabricante, además del canal, decide el número de detallistas que van a ofrecer el producto. Así, la
política de distribución a minoristas podrá ser:
-

Exclusiva: el fabricante concede a un número limitado de intermediarios la venta
exclusiva del producto, pero a cambio, ese intermediario no venderá otras marcas. El
fabricante controla la política de precios, promociones e imagen de marca. Exige un alto
nivel de colaboración entre fabricante e intermediario. Frecuentemente se trata de
franquicias (Concesionarios, Zara, Prenatal , McDonalds, Natura…)

-

Selectiva: se usa un número limitado de intermediarios, pero no se exige exclusividad ni
se concede al intermediario un territorio en exclusiva (Nike, Adidas, Rochas…)

-

Intensiva: el fabricante pretende colocar su producto en tantos puntos de venta como le
sea posible, de manera que pueda cubrir mejor el mercado.

b. Mayoristas.
La función del mayorista es en principio comprar al fabricante para revender al detallista. Sin
embargo, su actividad es mucho más variada. Existen los siguientes tipos de mayoristas:
-

Mayoristas de servicio completo: ofrecen un surtido de productos amplio, así como
diversos servicios: almacenan, entregan producto e incluso conceden créditos.

-

Mayoristas de servicio limitado: ofrecen menos servicios que los anteriores, pero
permiten al detallista comprar en pequeñas cantidades, lo cual es importante tanto
financieramente como en caso de que se trate de productos perecederos en un negocio
pequeño (ej. MAKRO)

-

Agentes, representantes y corredores. No son en ningún momento propietarios del
producto. Son intermediarios comisionistas
o

Agentes: intermediarios en el traslado de la propiedad (unen oferta y demanda
gestionando la compraventa)

4

o

Representantes: actúan en nombre del vendedor dentro de una zona geográfica
concreta.

o

Corredores: suministran información tanto al vendedor como al comprador
sobre el mercado, productos y competencia (seguros, bolsa,…).

-

Sucursales y oficinas de fabricantes: no son independientes. Es el propio fabricante el
que controla el proceso de distribución (Fagor, Porcelanosa…)

3. El aprovisionamiento como función de la empresa.
Dentro de la empresa, la función de aprovisionamiento está compuesta por aquellas actividades
que se ejecutan con la finalidad de seleccionar, adquirir y almacenar las materias primas
necesarias en el proceso productivo. Además, dentro de esta función, deberemos incluir la
organización y almacenaje de las diferentes existencias que se generan en el proceso de
producción.
De este modo, podemos concluir que la función de aprovisionamiento se compone de tres
aspectos diferenciados pero a su vez profundamente interrelacionados:

-

Compras: habrá de tenerse en cuenta el precio, la calidad, el plazo de entrega, las
condiciones de pago, el servicio de postventa, etc. Esto implica un estudio profundo de
los proveedores.

-

Almacén: necesario para guardar los materiales pendientes de transformación, así como
los productos elaborados hasta que encuentren una salida comercial. Para ello será
necesario un espacio físico y un sistema organizativo que permita gestionar y clasificar
las existencias almacenadas.

-

Gestión del inventario: con ello se pretende determinar la cantidad de existencias a
mantener y el ritmo de pedidos a realizar para sostener la producción y la
comercialización.

El objetivo final de la logística de aprovisionamiento no es otro que minimizar los costes y
maximizar el servicio. En la práctica de la empresa, esto resulta en esencia contradictorio. La
clave para una correcta gestión del aprovisionamiento será equilibrar ambos aspectos
dependiendo del momento concreto

5

MINIMIZAR COSTES

MAXIMIZAR SERVICIO
Conseguir inventario suficiente para que la

Minimizar la inversión en inventarios
producción no se vea desabastecida

Tener un sistema eficiente de información de
Reducir al máximo los costes de almacenamiento
inventarios

Minimizar

las

pérdidas

por

daños,

por

obsolescencia y por artículos perecederos.

Mantener un sistema eficiente de transporte de los
inventarios

Minimizar los costes salariales del departamento

Como puede observarse, el aprovisionamiento de materiales está estrechamente relacionado
con el almacenaje. Almacenar es necesario por cuanto es preciso organizar el
aprovisionamiento, la producción y la demanda. Habida cuenta de que las operaciones de
aprovisionamiento y almacenaje van a incrementar el precio del producto en el mercado, cabe
hacerse la pregunta de cuándo es preciso almacenar y en qué cantidad.
En general, las empresas se ven obligadas a realizar actividades de almacenaje en las
siguientes situaciones:
-

Cuando la producción se realiza en cadena y los suministradores se encuentran lejos.
Una demora en abastecimiento podría obligar a una parada de producción.

-

Cuando la producción es estacional y la demanda constante (p.ej. conserveras de
productos de temporada o especies con paradas biológicas estacionales, viticultura…).

-

Cuando la producción es constante pero la demanda es estacional o irregular (prendas
de invierno, dulces navideños, utensilios de playa, equipos de esquí…)

-

Cuando los centros de producción se encuentran alejados de los centros de consumo. El
almacenaje buscaría abaratar el transporte consiguiendo cargas de mayor volumen y
completas.

-

Cuando debemos anticiparnos a los pedidos de los clientes en sectores de demanda
inmediata (farmacéuticas, petroleras…)

Sin embargo, para algunas empresas, el almacenaje puede no ser una buena solución. El
almacén supone una gran inversión en edificios e instalaciones. La mercancía almacenada
genera costes de mantenimiento, manipulación o gestión administrativa, y se queda obsoleta a
6

lo largo del tiempo o sufre deterioro. El almacenaje otorga una seguridad en el abastecimiento a
la empresa, pero no sin un coste, que deberá ser estudiado por parte de la empresa en todo
caso.

4. Materiales y productos.
Los materiales almacenados, ya sea para ser transformados o para comercializar, reciben el
nombre de stocks o existencias.
Pueden ser de diversos tipos:
-

Mercaderías: artículos, géneros o mercancías adquiridos por la empresa comercial y que
no van a ser transformados. Están por tanto en espera de ser vendidos al cliente.

-

Materias primas: materiales utilizados para fabricar otros productos (madera, mineral,
harinas…)

-

Productos en curso: aquellos que se encuentran en proceso de fabricación.

-

Productos semiterminados: los que han pasado el proceso de transformación, pero no
están preparados para la venta por necesitar algún elemento extra (pantalón al que le
hacen falta los botones o cremallera)

-

Materiales incorporables: productos adquiridos por el fabricante para ser incorporados
a su propio producto.(Ruedas en los coches)

-

Productos terminados: los que han superado todo el proceso de fabricación.
Permanecerán en el almacén hasta que se trasladen a los centros de distribución o los
puntos de venta.

-

Productos acondicionados: se trata de productos terminados y preparados para el
transporte y la venta al consumidor (líquidos envasados y empaquetados)

-

Subproductos y residuos: se trata de productos surgidos como consecuencia de la
elaboración del producto principal para un mejor aprovechamiento de las materias
primas. En el caso de los subproductos se usan restos de materia prima recuperable (ej.
Con piezas de piel sobrantes del corte para bolsos y maletas, se pueden elaborar
carteras o cinturones). En cuanto a los residuos, son restos de materia prima no
recuperable, al menos en el proceso productivo que se lleva a cabo en la fábrica, pero
que si puede ser aprovechado para vender a otras empresas de otros sectores (serrín
sobrante del corte de madera, restos de caucho en la elaboración de neumáticos…etc)

-

Materiales de acondicionamiento: se trata de envases (botes, latas, bricks…), embalajes
(cajas de cartón, plásticos, corcho…) y otros materiales de acondicionamiento del
producto.
7

-

Materiales recuperados: aquellos que tienen un valor para la empresa y regresan al
almacén tras ser utilizados en la comercialización (Palets, cestones, bidones…) Serían
parte de lo que conocemos como logística inversa.

-

Materiales diversos: son aquellos que no se encontrarán dentro del producto elaborado,
pero son necesarios para que la actividad se lleve a cabo (combustibles, piezas de
recambio de maquinaria, material de oficina…)

5. Almacén y cadena logística.
El almacén es el edificio o lugar donde se guardan o depositan mercancías y materiales, y en
ocasiones, también se produce la venta al por mayor. Su función es regular el flujo de
existencias, y lo hacen a través de las siguientes actividades:
-

Recepción de mercancías: consiste en dar entrada a los artículos enviados por los
proveedores, comprobando en tal momento que la mercancía recibida se ajusta a la
solicitada en términos de cantidad y calidad. Para ello se usa el albarán o nota de
entrega, que es el documento expedido por el emisor de la carga y que acompaña a la
misma.

-

Almacenamiento: sería la ubicación de la mercancía en la zona más adecuada del
almacén, con el fin de localizarla y acceder a ella de la forma más racional dentro de la
lógica de producción o distribución que la empresa tenga diseñada. Para ello se usarán
medios mecánicos (elevadores, carretillas, cintas transportadoras) y medios fijos de
soporte (estanterías, depósitos, etc)

-

Conservación y mantenimiento: consiste en guardar la mercancía en perfecto estado
durante el tiempo que permanezca almacenada, y todo ello cumpliendo la legislación
vigente en materia de seguridad e higiene en la conservación de determinados
productos.

-

Gestión y control de existencias: determinar la cantidad que se debe almacenar de cada
producto y calcular la frecuencia y cantidad que se deberá solicitar en cada pedido para
generar el mínimo coste de almacenamiento.

-

Expedición de mercancías: se produce al recibir el pedido de un cliente, seleccionando la
mercancía, el embalaje y el medio de transporte a utilizar.

Existen diversos tipos de almacenes, dependiendo fundamentalmente del tipo de empresa,
sector o actividad concreta que se trate.
Según la actividad, podríamos distinguir los siguientes tipos:
8

-

Almacén de mercancías: utilizado por mayoristas y minoristas para el abastecimiento de
productos destinados al mercado. Este modelo respondería a una empresa de actividad
meramente comercial.

En empresas industriales nos encontraríamos con los siguientes:
-

Almacén de materias primas y materias auxiliares: suele estar dentro de la propia
planta de producción, y contiene los materiales, suministros y envases utilizados durante
el proceso de producción.

-

Almacén de productos terminados: se ubican dentro de la fábrica o en una zona cercana
a la misma y a él se envían los productos terminados.

-

Almacén general: destinado a recambios, herramientas y materiales auxiliares que se
utilizan en el proceso productivo pero que no se incorporan al producto (combustibles,
lubricantes, recambios….). No suelen encontrarse dentro de la fábrica, sino en áreas
destinadas a otras actividades.

Si clasificamos los tipos de almacén según la función logística de distribución o punto
estratégico de ubicación, podemos distinguir:
-

Almacén central o plataforma logística: cerca del centro de producción, para reducir
coste de manipulación y transporte. Suelen ser de alta capacidad y fuertemente
mecanizados, dado que en ellos se inicia la distribución hacia el mercado.

-

Almacén de tránsito o consolidación: pretende ahorrar costes de distribución, cuando la
zona que debe cubrirse es muy amplia. Se ubican en puntos estratégicos de rutas de
transporte, y están dotados de medios mecánicos avanzados para que las operaciones
de carga y descarga sean muy rápidas. En ellos también se busca consolidar cargas en
envíos más grandes, lo que permite aminorar el coste del transporte.

-

Almacén regional o de zona: suministra a mayoristas y detallistas de una zona o región.
Deberá estar muy cerca de los puntos de venta del mercado concreto.

9