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Santiago Villalobos Villalobos

Seminario de Kant: Trabajo Final
Maestría en Filosofía y Ciencias Sociales
Otoño de 2016
Apéndice de la Dialéctica Trascendental
Este apéndice comienza reafirmando lo ya planteado en la analítica
trascendental: no hay fundamento en las inferencias que pretendan rebasar la
experiencia. Sin embargo, es precisamente gracias a esto que existe en
nuestra forma de conocer una tendencia “natural” de ir más allá de la
experiencia. Este ir más allá una tarea que le corresponde a la razón, cuya
labor es dar pautas al entendimiento con precisamente este objetivo
trascendente.
Bien nos dice Kant: “las ideas trascendentales son tan naturales a la razón
como las categorías al entendimiento” 1. En qué consiste este deseo natural
por rebasar lo que se nos da en el campo de la experiencia, es justamente lo
que Kant explica en este apéndice.
La razón en vez de generar conceptos (esto le correspondería al
entendimiento) lo que hace es ordenarlos y darles unidad. Este dar unidad es
hacer síntesis; es decir, que de dos conceptos supongo que hay algo que
ambos tienen en común y ese algo en común es lo que los unifica. Por lo tanto
entiendo que esta la unidad es una acción y como es un hecho; porque por un
lado la unidad nos aparece como supuesta, dada, y desde ese punto de partida
se orienta al entendimiento a encontrar un vínculo que una los conceptos. Esta
unidad supuesta se aplica a la diversidad de los conceptos por medio de ideas 2;
es decir, que tienen la función de “dirigir el entendimiento a un objetivo
determinado en el que convergen las líneas directrices de todas sus reglas” 3
(punto de convergencia que sirve para dar mayor amplitud y a la vez mayor
unidad).
La tarea de la razón es entonces intervenir ahí donde el entendimiento es
insuficiente, dándole pautas, otorgándole un principio lógico a la diversidad de
reglas y brindándole coherencia. Esta intervención participa especialmente en
la unidad de razón.
La unidad de razón es hipotética, y tiene la pretensión de unificar el
conocimiento. En otras palabras, busca ver la afinidad entre distintos
conceptos y así dar con el vínculo que los una, dándoles a su vez una mayor
1 Emmanuel Kant. Crítica de la Razón Pura. Madrid: Gredos, 2010; p.493 (A
642, B 670)
2 Idem, p. 494 (A 644, B 672)
3 Ibid.
1

amplitud. 6 Idem. Tendemos a pensar no sólo en lo individual. la variedad no podría tender hacia la unidad. B 686) 2 . por ejemplo. ver que es lo que une a los conceptos y buscar su “interconexión a partir de un solo principio”4. es decir: “un sistema ligado por leyes necesarias”5 Pero cómo justificar. búsqueda que se nos plantea en nuestra empresa por conocer. Esta tendencia nos obliga a pensar algo que está más allá de toda experiencia. el horizonte universal y verdadero. Sin afinidad. y el tercero es una síntesis de los dos anteriores. sino al individuo vinculado a otros. Estos principios los vemos en la ley de especificación. no existiendo de manera completamente aislada y por lo tanto formando parte de lo múltiple (especie) de otra categoría superior (género). el género supremo. esta búsqueda de un sólo principio o unidad por parte de la razón.498 (A 651. está referido a evitar romper la continuidad entre lo múltiple. que es una forma de uso lógico racional. un todo anterior a lo concreto de las partes y que determina la posición de cada una y su relación con las demás. El primero es el que tiende hacia la unidad. por ello tiende hacia a la homogenización. A estos principios Kant los llama de homogeneidad. (subespecies). La respuesta de Kant es que sin esta búsqueda. ni siquiera existiría la razón y sin ésta tampoco un uso coherente del entendimiento y por lo tanto ningún criterio de verdad empírica6. hacia lo “inferior”. especie y subespecie. La razón guía a nuestro entendimiento en un uso coherente mediante tres principios lógicos: el de homogeneidad. Lo mismo ocurre en dirección opuesta. que abarca todos los géneros. hacia catergorías superiores se da unidad y hacia categorías inferiores se da amplitud. que es lo que encontramos en un caso particular (individuo) no entra en el horizonte lógico. Nos vemos obligados por lo tanto a suponer que en la naturaleza esta unidad sistemática es válida. que separa entre género. B673) 5 Ibid. Bajo esta ley lo más concreto. el de variedad y el de afinidad. B 679) 7 Idem. En esta tarea consiste la sistematización del conocimiento. especificación y continuidad. el segundo a la diversidad -que de esa unidad se desprende-. p. sin saltos argumentativos. El objetivo del primer principio (homegeneidad) es el de evitar perdernos en la multitud de géneros. especies y subespecies. El segundo principio (especificación) nos hace no olvidarnos de lo múltiple y limita nuestra 4 Idem. p. P495 (A 645.502 (A 658. que “consta sólo de horizontes más exiguos” 7.

B 693) 3 . si bien parecen ser trascendentales dice Kant: “no contienen más que ideas destinadas a poner en práctica el uso empírico de la razón”. p. La diferencia entre este principio en el entendimiento y los principios bajo los que opera la razón. la teoría de la evolución se mueve perfectamente dentro de los principios de la razón desde la causalidad –al suponer especies antepasadas extintas en común con otras especies. Estos principios. permitiendo pasar gradualmente entre especies. “En efecto es posible concebir de modo determinado lo mayor y absolutamente completo. ya que se omiten todas aquellas condiciones restrictivas que ocasionan la diversidad indeterminada” 8. etc. Ciertamente nos parece que la naturaleza es ordenada.como en su categorización actual: mamíferos. y parece que siempre se confirma esta tendencia a ordenarnos el mundo y darle unidad. sobre todo cuando se trata de 8 Idem. Cuando recuerdo la teoría de la evolución no puedo evitar ver cómo se ajusta con la ley de especificación que señala Kant. Esto me hace pensar en las implicaciones que hay detrás de encontrar un orden en la naturaleza. son ideas que empíricamente no podremos alcanzar nunca pero que poseen una validez objetiva. la labor de la ciencia es justo tratar de ordenarnos la realidad tendiendo hacia la unidad para desde ahí poder explicar de nuevo lo diverso. Pero existe en el entendimiento un análogo de la completa unidad sistémica de la razón: el máximum de división y unificación del conocimiento en un solo principio. homínidos. Por lo tanto entonces existe una dirección de este principio de la razón hacia el objeto empírico. el máximum es una herramienta que nos ayuda a lidiar con lo múltiple. pero el giro de Kant de situar ese orden desde el sujeto supone un entendimiento de la realidad dentro de un esquema de antemano determinado por nuestra subjetividad.506 (A 665. Sobre malas explicaciones Después de leer a Kant no pude evitar tener en mente las teorías científicas que conozco. y salirse de la manera de operar desde esta perspectiva sería imposible para la razón. Sin embargo creo que este principio de ordenamiento también puede ser suceptible de buscar orden en donde no lo hay. Postular una teoría que vaya en contra de los principios de la razón sería un contrasentido enorme. Y el tercer principio (continuidad) establece el vínculo entre lo homogéneo y la multiplicidad. No existe en la intuición (sensible) algo similar que unifique y diversifique.tendencia a la uniformidad que podría ser planteada desde el primer principio. puesto que la unidad sistémica de la razón orienta al entendimiento y éste queda determinado desde la razón con respecto a los objetos empíricos. está en que en entendimiento este principio análogo está referido a los objetos y su análogo de la razón es un principio orientador del entendimiento.

por ejemplo. a veces en forma de multimillonarios que quieren mantener el status quo. qué tanto dificullta la vida el imponer un ordenamiento al que llega una persona o grupo de personas a otros. Esto me hace pensar ¿en qué medida la razón y su labor ordenadora facilitan la existencia del hombre y su relación con los objetos? Y por otro lado. Esto sucede en un afán de ordenar y suponer que hay algo que une los distintos acontecimientos cotidianos. Así se da pie para que se diga comúnmnente “no creo en las coincidencias”. muere alguna personalidad conocida y hay una caída de la bolsa en Sudamérica. a una especie de voluntad. Se repite “todo pasa por una razón” y se utiliza la frase referida más que a una serie de causas físicas. señalándo que de alguna manera tiene que existir algún tipo de vínculo entre distintos hechos que haya provocado el estado actual de las cosas. rápidamente hay quien corre a apuntar como causa de estos la voluntad de seres ocultos. La función de estas teorías es poner orden en el desorden que se da en el ámbito del haber humano. y otras tan rídiculas como las de extraterrestres. Pero cuando se trata del haber humano el orden se tambalea y se intenta dar explicaciones forzadas. De tal manera que si. Es decir. Así la unidad sistemática ayuda al sujeto a organizar su vida incluso en ámbitos humanos. Una cuestión que tuve en mente mientras leía eran las teorías de conspiración.aplicar al ámbito de las acciones humanas. 2010 4 . a veces en forma de político. Emmanuel. Crítica de la Razón Pura. se busca dar unidad a hechos inconexos para tratar que éstos tengan sentido y de esa manera se lidie con lo diverso de manera más sencilla. hay un terremoto en Japón. Bibliografía: Kant. Madrid: Gredos. Es más fácil para el hombre lidiar con las cosas suponiendo que existe un orden entre ellas. es la tendencia de nuestra razón a hacia la unidad. sobre todo cuando parece más obvio al mirar la naturaleza.