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Actitudes de defensa frente a nuestras

emociones
MundoCoachingMagazine. 24 de abril de 2014
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Helena Vidal-Folch
En nuestro mundo actual, suele valorarse mucho más una buena preparación en materias
técnicas que en materia emocional.
¡Alerta! Actitudes de defensa frente a nuestras emociones
Como decía nuestro admirado Marshall Rosenberg, en Comunicación No Violenta, Un lenguaje de
vida, “Pasé veintiún años en instituciones educativas estadounidenses y no recuerdo que nadie,
durante todos estos años, me haya preguntado cómo me sentía. Simplemente no se consideraba
que los sentimientos fueran importantes.” Y concluye “Se nos educa para orientarnos hacia los
demás más que para estar en contacto con nosotros mismos.”

Algo hemos avanzado desde que Marshall estudiaba, pero expresar nuestras emociones sigue
dando algo de apuro. Reconozcámoslo. Por supuesto, cuanto más indeseable sea la emociónentiéndase, más asociada al dolor- peor. Mientras las expresemos a través de emoticonos,
todo correcto. Pero salirnos de las viñetas para interpretarlas y expresarlas en un mundo de
carne y hueso… ay.
Es frecuente escuchar en sesiones de coaching “no, nunca me he permitido la ira” o escuchar
frente al miedo, “quita, quita”. El problema parece entonces ser la emoción.
Sin embargo, como nos recuerda Norberto Levy, en La sabiduría de las Emociones, las
emociones conflictivas son “refinadísimas señales que alertan, cada una de ellas, de un
problema particular y su función es remitir ese problema”. Las emociones son por lo tanto una
alarma que nos pone en estado de alerta ante una necesidad no cubierta. No hace falta por
lo tanto ahogar la tristeza bajo un cojín. En vez de eso, escuchémosla.
Pero escucharlas, amigos, no siempre nos resulta sencillo. Así que a menudo resolvemos
actuar con ésas emociones como si se tratara de monstruos, porque es más fácil
asociarlas con el peligro del que nos previenen que indagar lo que nos descubren. Y

Puedo con el miedo. nos rendimos ante el poder de la alerta. A través de esta actitud. introversión. aquéllo que es nuestra verdadera piedra en el zapato. ¿Qué hago con esto? No puedo ni expresarlo. Responde a nuestras necesidades más básicas. La Huida. Laborit asocia la lucha a una necesidad de recompensa y reconocimiento. Cuando desplegamos una actitud de lucha tratamos de imponernos frente a las alertas. hidratación.es . incluso ofensivos. Escapo. reproducción. La huida permite evitar el castigo y satisfacer la necesidad de libertad y la inhibición responde a una necesidad de integridad y análisis. perdidos.thecoachingproject. prestemos atención al patrón de defensa que estamos desarrollando. A través de esta actitud. huyes o te inhibes? Helena Vidal-Folch Executive Coach The Coaching Project www. No quiero ver ese miedo. Solemos estar inquietos. cuando a través de la emoción no logremos llegar a nuestras carencias. Por mis narices. biólogo y psicólogo francés sintetizó estas actitudes de defensa en cuatro grandes patrones de comportamiento: El Consumo. Camaradas. La Inhibición. ¿Qué nos está diciendo nuestra estrategia de protección? A grandes rasgos. Jugamos con las tres actitudes más complejas y a veces tenemos claramente tendencia hacia una de ellas. Me voy a enfrentar a él si o sí. Lo tapo. aislamiento. Nos dará seguramente información sobre esa piedra y nos permitirá iniciar un trabajo fértil para abordar la necesidad que representa. El más elemental. La Lucha. agresivos. tratamos de esquivar la alerta. alterados. Henri Laborit.sí. Miro hacia otro lugar. Solemos ser proactivos. Alimentación.¿qué hacemos para protegernos de las emociones indeseables? Desarrollamos elaboradísimas actitudes de defensa desde las cuales aplacar a esos ruines enemigos. depresión. Solemos adoptar una actitud de bloqueo.. ¿Luchas. Me bloqueo.