Análisis sobre modernidad e individuo en la película de Werner Herzog: “Fitzcarraldo”.

Profesora:

Adela Bork.

Alumno:

Rodrigo Cifuentes H.

Introducción
Fitzcarraldo es una película estrenada en 1982 escrita y dirigida por Werner Herzog y protagonizada por Klaus Kinski. Retrata la historia de Brian Sweeney Fitzgerald, un irlandés conocido con el nombre de Fitzcarraldo, quien pretende, después de conseguir de variadas personas, entre ellas su compañera (encarnada por Claudia Cardinale), una importante cantidad de dinero, para surcar una gran distancia del río Amazonas y un afluente: el Ucayali (en Perú), para posteriormente con un sistema de poleas tirar de su gran barco a vapor, que ocupa para esta empresa, a través de una empinada colina. Esto con el objetivo de acceder a un territorio rico en caucho, recurso natural muy preciado a principios del siglo XX, y que generaría un ingente movimiento de recursos para ser extraídos y exportados, principalmente a Europa. Este personaje tiene un gran amor por la opera, y además de ser un gran admirador del famoso tenor Enrico Caruso sueña con construir un “opera house” en la ciudad de Iquitos. Esto requiere mucho dinero, y la industria mas fructífera en Perú, en ese entonces es la del caucho. Por lo cual debe acceder al control por medio del arriendo, de un terreno parcelado por el gobierno peruano, para poder financiar su ambiciosa proyección cultural y artística. Sin embargo la empresa no es fácil ya que la naturaleza geográfica del río Amazonas no permite una fácil llegada ni salida hacia la única parcela que nadie reclamó y ha quedado libre para la explotación. La parcela se extiende a ambos lados del río Ucayali y está separada del Amazonas por unos peligrosos rápidos. Sin embargo, Fitzcarraldo se percata que el río Pachitea, otro afluente del Amazonas, pasa solo a unos pocos cientos de metros del Ucayali aguas arriba de la parcela. De este modo lo que pretende Fitzcarraldo es alcanzar el punto donde los dos ríos están mas cerca y luego, con ayuda de los nativos, físicamente tirar del barco “Molly Aida” de 3 pisos y 320 toneladas sobre una ladera lodosa con una inclinación de 40º para atravesar el istmo, de un río al otro. Con una exigua tripulación se dirige hacia el río Pachitea, paralelo al Ucayali, conocido por ser más peligroso a medida que se lo navega, debido a las tribus poco amistosas que viven en el área. Y de ese modo poder transportar el preciado caucho, y llevar a cabo su excéntrico sueño.

La historia esta inspirada en la vida real del barón del caucho Carlos Fermín Fitzcarrald; en la década de 1890, quien cruzó un barco de vapor de pequeña envergadura por un itsmo de similares características, y tuvo que desmantelarlo antes de poder cruzarlo. Posteriormente Werner Herzog indicaría que la espectacular producción de la película fue en parte inspirada por las hazañas de la ingeniería de épocas antiguas. La película fue increíblemente traumática, y famosa por mover un barco de vapor de 320 toneladas por una colina sin usar efectos especiales. Herzog pensaba que nadie jamás había realizado tal proeza en la historia, y que nunca mas la realizarían, llamándose a si mismo “Conquistador de lo Inútil”.1 Este tipo de películas nos hablan del espíritu emprendedor del hombre moderno, que a pesar de todas las dificultades logra salir adelante o morir en el intento. Aspecto de la historia del hombre que ha sido tratado extensamente por las artes, la filosofía y las ciencias sociales en general, y específicamente por la sociología como veremos. Estos aspectos de la modernidad, nos hacen girar en torno a qué es lo que cambia con la modernidad. El ser humano como conjunto, o aspectos de la personalidad, que en el caso de la película son de mayor relevancia, por cuanto nos hablan de una forma de individuo que reconfigura su entendimiento del entorno en el que se desenvuelve y de los límites naturales de este.

Una película sobre el individuo moderno
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Datos relevantes en : http://www.cinematismo.com/nuevo-cine-aleman/fitzcarraldo/

Esta potentísima y pulcra obra cinematográfica de Werner Herzog es sin duda un testimonio de la capacidad y voluntad de un solitario (Tanto Herzog como Fitzcarraldo) , pero no por eso atomizado ser humano, que sin percatar el espectador su estado de locura demencial o de racionalidad exacerbada, pretende desafiar la naturaleza y todos sus misterios con una frontalidad y voluntad de aventurarse en la selva que conmueven y que dan por lo pronto, en éstas letras, el impulso para un sucinto análisis sociológico. El personaje Fitzcarraldo se nos presenta dentro de la perspectiva del cambio social, sumergido en un cuestionamiento sobre la personalidad del sujeto en la sociedad occidental, impulsado por variados procesos que se circunscriben dentro de la modernización, posteriores principalmente a la Ilustración y la Revolución Industrial, entre otros hechos históricos de relevancia variable, anteriores y posteriores, que son el inicio de una serie de cambios económicos, socio-políticos y culturales de importancia primordial para las ciencias sociales en general. Edgar Morin en su libro “Breve historia de la barbarie en occidente” nos habla de aspectos históricos de la modernidad muy relevantes a la hora de indagar y analizar esta película, ya que es una pieza cinematográfica que avanza sobre temáticas relevantes, como las contradicciones del racionalismo, los procesos de individuación y la importancia, desde la Ilustración, de la superación de los mitos, entendidos dentro de formas de pensamiento primitivo, como estadios menos evolucionados o civilizados del derrotero histórico de la humanidad, tomado como una totalidad nomológica de corte preferentemente evolucionista. Así según lo expuesto en el texto, en Europa occidental a partir del siglo XVI se está frente a una ola de cambios, de la mano del auge económico, un esplendor de las ciudades, y modernas. El Renacimiento da nueva vida a la herencia de la antigüedad griega y latina, en especial a la griega que estaba encerrada en el discurso teológico. Este retorno puso fin a la sujeción teológica, produciendo una atomización de pensamiento, permitiendo el auge de la filosofía y de la ciencia modernas, dejándose atrás un tipo de pensamiento racional basado en el tomismo y de extracción religiosa. La ciencia se desarrollará la formación de las naciones

entonces marchando sobre cuatro piernas: el empirismo, la racionalidad teórica, la verificación y la imaginación.
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Así, en el surgimiento del humanismo europeo durante el renacimiento, se identifican dos ideas de la esencia del ser humano, una que refiere a una fuente desde el judeocristianismo, donde a partir de lo bíblico el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios, también como Este toma forma humana en los evangelios, en el mismo Jesús; y otra de origen griego donde el humanismo europeo sigue las líneas de la filosofía clásica greco-latina en que el espíritu humano y su racionalidad afirman su autonomía. Este humanismo en un principio coloca al hombre en el lugar de Dios, como único sujeto del Universo, y le da la misión de conquistar el mundo. Misión que en Descartes es conferida a la Ciencia: hacer del hombre el dueño y señor de la naturaleza. Lo que se entiende como el mensaje cartesiano de la omnipotencia prometeica. Este último elemento es potentísimo en la obra de Herzog, ya que se desenvuelve en la historia que nos entrega el director, con una idea del individuo como elemento central y entendiendo al hombre; por medio de la razón, como vencedor de la naturaleza y los obstáculos que ésta le presenta en su aventura hacia lo desconocido, que está plasmado en un simple bosquejo de mapa. A través de la tecnología y sus rápidos avances el personaje puede ir haciendo frente y destruyendo los mitos salvajes, relacionados con las fuerzas ocultas de la naturaleza y proponerse expectativas ilimitadas, como el mismo director de la película da a entender sobre sus planes de llevar a cabo las filmaciones: "Nació el proyecto de Fitzcarraldo, mitad desafío a las leyes de la gravitación, mitad desafío a los parámetros de la razón; un proyecto totalmente concebido contra las leyes de la naturaleza. Nadie creía en ello. Me consideraban más loco e irrazonable que el propio protagonista. Ya dijeron algo parecido cuando empecé “Aguirre”, en los mismos escenarios naturales del Perú; y aquella empresa no tenía punto de comparación con la actual, uno de los trabajos más difíciles y desesperados de la historia del

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Cf. Edgar Morin, Breve historia de la barbarie en Occidente. PP.45-46.

cine. A su lado, Apocalypse Now (Francis Ford Coppola, 1979) fue un juego de niños”. 3

Desde la perspectiva de Morin las visiones eurocéntricas, que se aprecian en la obra, dan a conocer cómo es el entendimiento de lo primitivo según el individuo racional e individualizado; un pensamiento infantil o místico. No tomándose en cuenta que en toda sociedad coexisten un pensamiento racional, técnico y práctico; y un pensamiento mágico, mítico y simbólico. Ya que sin darse cuenta el propio Fitzcarraldo va cayendo en el mito de la ilustración, en la persecución de una felicidad que escapa de lo racional, que cae dentro de lo que es la “conquista de lo inútil” como se lo indica un empresario que no cree ni apoya su idea de llevar la opera a las profundidades de la selva , cree en la razón instrumental con respecto a los demás: su colaboradores tripulantes, y la capacidad propia de su poder, ingenio y valentía, como los indios creían en los espíritus escondidos en las cascadas y remolinos del mismo río Amazonas. Sin embargo logra su objetivo, y en las formas mas surrealistas de un Barco surcando la más espesa selva a través de la colina, con un gramófono en su cubierta reproduciendo obras de Verdi interpretadas por Caruso, es posible apreciar la articulación de esta fe en sí mismo y en la ciencia.

Ahora, en cuanto al individualismo y los procesos de individuación, también hay elementos importantes en la obra de Herzog. Ya que desde su óptica se manifiesta el perfil del protagonista de la aventura en la selva amazónica del Perú. Donde se hace relevante el análisis que hace Danilo Martuccellli con respecto al cambio analítico que se da en las ciencias sociales, esto es, un giro hacia el sujeto, hacia una sociología del individuo, que deja atrás maneras de comprender los fenómenos sociales en una perspectiva general y totalizarte de la vida social, para dar paso a la importancia de las trayectorias personales, y que los sujetos tengan acceso a experiencias diversas que tienden a singularizarlos, aun cuando ocupan posiciones sociales similares.4 Hecho que Fitzacarraldo lleva a su paroxismo. Ya que si bien es un hombre rico, que se relaciona con gente muy poderosa, y comparte el gusto por la alta cultura como la gran mayoría
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http://www.aporrea.org/actualidad/a11105.html Cf. Martuccelli. “Cambio de rumbo” ; pp. 10

de la aristocracia de la época- elementos bastante homogéneos- sólo a él se le ocurre la idea de llevar estas formas culturales tan europeas y sofisticadas a lo más profundo de la selva amazónica, y con los métodos que el encuentre convenientes, ya que en su momento, al no funcionar a cabalidad sus planes , no duda en montar, ingeniosamente la obra los puritanos de Bellini en la misma cubierta del Molly Aida. Otra imagen surrealista y maravillosa del film. De este modo un individuo, que se entendía emplazado en medio de sólidas relaciones sociales y sostenido por ellas, cambia de modalidad social su existencia, la naturaleza de los vínculos sociales se modifica. Ya que en la modernidad, la primera prueba, indisociablemente social y existencial, a la cual está confrontado el individuo es la de lograr sostenerse en un mundo que no lo contiene más con la fuerza con que lo hizo en otros periodos; en Occidente existe una figura ideal del individuo según la cual el actor, debe ser dueño y señor de sí mismo: “Si los individuos experimentan, hoy como ayer, su fragilidad y la inestabilidad de sus identificaciones, en la modernidad deben enfrentar esta situación al calor de ciertas representaciones heroicas del actor, de una forma de autosuficiencia, no exenta de confusión, bajo la forma de una mezcla de libertad de juicio, de autocontrol, de goce en la soledad y de autoexpresión personal”. 5 De este modo Fitzcarraldo, y en cierto sentido el mismo Herzog caen dentro de lo que Martuccelli entiende como el imperativo del individuo soberano, donde el mundo exterior, infinito es susceptible de ser analizado por las leyes matemáticas, que permiten el nacimiento de un sujeto capaz en su fuero interior y mediante su libertad interior de dotarse de una certidumbre cognitiva frente al mundo. Un modelo que en una versión aristocrática se presenta en la película, ya que el protagonista es la representación del hombre fuerte, que solo y contra todos, obtiene su energía en la soledad y el aislamiento. Y en el caso del director también se da esa comprensión racional de la realidad que lo lleva a empresas cinematográficas como esta:

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Martuccelli, “Cambio de rumbo”: pp.6

"Todo empezó, posiblemente, una noche en Karnac (Bretaña), hace ya algunos años. Buscaba un paisaje para El enigma de Kaspar Hauser y me encontré con un montón de menhires y dólmenes gigantescos. Entonces imaginé un propósito demencial: transportar a otra parte aquellas piedras enormes y pesadísimas, cada una de unas 150 toneladas de peso y una altura de doce metros. Una tarea posible, porque sus autores lo habían hecho siglos atrás, de disponer de medios parecidos: unos cuantos miles de obreros y algunos troncos de madera. Y fue así como, poco a poco, la idea de un barco atravesando a brazos una montaña se fue imponiendo en mi imaginación, porque, de pronto, recordé una anécdota que había oído en el Perú, donde un rey del caucho había conseguido una hazaña semejante".6 Es importante señalar como el objetivo del personaje Fitzcarraldo, es una muestra del proceso de individuación de los sujetos en la sociedad occidental, donde las relaciones sociales dejan su carácter de fuerzas coercitivas y pasan a ser de un tipo más racional o con arreglo a fines, en un lenguaje sociológico. Esta instrumentalidad de las relaciones es la que tiene el protagonista con sus amigos, inversionistas, compañera, tripulantes y más adelante la propia tribu indígena de indios jíbaros. Todo para lograr su desquiciado sueño de poder escuchar opera en su propio teatro, sea este un edificio o el mismo vapor “Molly Aida”. Por último, y no menos importante ante la actual importancia de los medios de comunicación en la vida social, es con respecto a la misma obra de Herzog, la producción del séptimo arte en la época de la industria cultural de masas, ya que Fitzcarraldo es un ejemplo de un tremendo esfuerzo de realización cinematográfica, y del espíritu moderno de él. Es importante denotar la complejidad de la obra de arte en el formato del cine, como sistema de organización de la empresa capitalista llevado al ámbito de la cultura. La organización de los recursos humanos y materiales con que es necesario llevar a cabo una obra de la magnitud como la película que estamos tratando. En todos los niveles denotan las discusiones sobre la modernidad, la manera de llevar a cabo una empresa moderna, que permeó hasta las mismas obras de arte. Tema profundizado por Adorno y Horkheimer en la críticas a la sociedad industrial avanzada
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http://www.aporrea.org/actualidad/a11105.html

contenidos en su libro La dialéctica de la Ilustración, en el capitulo sobre Ilustración y engaño de masas. Pero con una visión bastante pesimista de lo que era el cine, ya que concebían que la reflexibidad del espectador en el cine quedaba relegada a un nivel muy flojo de esfuerzo intelectual. Sin embargo es posible afirmar que la obra de directores tan completos como Herzog puede vanagloriarse de exactamente no tener estos efectos que dan a conocer los connotados pensadores alemanes con respecto a la reflexibidad del espectador en el acto de percepción de la obra cinematográfica, o por lo menos pueden ser tratados de una forma aminorada: "En cuanto al rodaje de Fitzcarraldo podría haber hecho como en los filmes de Hollywood: mentir y ahorrarme, mediante maquetas y un decorado, los horrores del rodaje en plena selva y el enfrentarme con los problemas reales de semejante empeño. Pero creo que si los espectadores se sienten impresionados por el transporte del barco montaña arriba es porque saben que se trata de algo real y no truqueado. Quiero que los espectadores recobren la confianza en lo que ven sus ojos."7 En conclusión, se analizó una película, donde la figura del sujeto como elemento importante de análisis de la modernidad es de importancia central, tanto en lo que quiere comunicar el realizador en su historia que se acerca a los hechos reales y la dificultad de la realización, y lo que transmite el mismo personaje de Fitzcarraldo en su aventura amazónica. Un ser humano que no tiene imposibles y que reniega de cualquier sujeción a la religión o una estructura social para cumplir sus sueños, con una visión tan simple, pero sin mirar en menos sus logros, una paradoja importante entre saber que lo que se hace es importante, pero totalmente salvable que constantemente nos demuestra el excéntrico personaje, como cuando señala muy concentrado: “Esa insignificante colina cambiará nuestras vidas”.

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Bibliografía consultada
Morin, Edgar : “Breve historia de la barbarie en Occidente”. Buenos Aires: Paidós, 2006 Martuccelli Danilo: “Cambio de rumbo”. Santiago de Chile. Lom Ediciones 2007.

Paginas Web consultadas: http://www.cinematismo.com/nuevo-cine-aleman/fitzcarraldo/ http://www.aporrea.org/actualidad/a11105.html

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