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EL PAPEL Y LA TINTA

Estaba una hoja de papel sobre una mesa, junto a otras hojas iguales a ella,
cuando una pluma, baada en negrsima tinta, la mancho llenndola de
palabras.
No podras haberme ahorrado esta humillacin? Dijo enojada la hoja de papel
a la tinta. Tu negro infernal me ha arruinado para siempre.

No te he ensuciado. Repuso la tinta. Te he vestido de palabras. Desde ahora


ya no eres una hoja de papel, sino un mensaje. Custodias el pensamiento del
hombre. Te has convertido en algo precioso.

En efecto, ordenando el despacho, alguien vio aquellas hojas esparcidas y las


junto para arrojarlas al fuego. Pero reparo en la hoja "sucia" de tinta y la
devolvi a su lugar porque llevaba, bien visible, el mensaje de la palabra.
Luego, arrojo las dems al fuego.

LOS GENIECILLOS HOLGAZANES


Erase unos duendecillos que vivan en un lindo bosque. Su casita pudo
haber sido un primor, si se hubieran ocupado de limpiarla. Pero como eran tan
holgazanes la suciedad la haca inhabitable.

-Un da se les apareci la Reina de las hadas y les dijo:

Voy a mandaros a la bruja gruona para que cuide de vuestra casa. Desde
luego no os resultar simptica...

Y lleg la Bruja Gruona montada en su escoba. Llevaba seis pares de


gafas para ver mejor las motas de polvo y empez a escobazos con todos. Los
geniecillos aburridos de tener que limpiar fueron a ver a un mago amigo para
que les transformase en pjaros.

Y as, batiendo sus alas, se fueron muy lejos...

En lo sucesivo pasaron hambre y fro; a merced de los elementos y sin


casa donde cobijarse, recordaban con pena su acogedora morada del bosque.
Bien castigados estaban por su holgazanera, errando siempre por el espacio...

Jams volvieron a disfrutar de su casita del bosque que fue habitada por
otros geniecillos ms obedientes y trabajadores.