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Raúl Courel

La cuestión psicosomática.
Estudio psicoanalítico sobre un tipo de perturbaciones orgánicas con
etiologías insuficientemente precisadas.

Buenos Aires: Ed. Manantial, 1996.
ISBN: 950-9515-99-X.
páginas: 192
medidas: 14 x 20 cm
peso: 200 grs
Colección: Estudios de psicoanálisis

Libro en PDF

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A María Zoila Pardo de Rivero,
que ya no está,
y a Mercedes Ramona Courel,
que me dieron el gusto por leer y escribir.

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Este libro es el resultado de una investigación realizada en la Facultad de Psicología de
la Universidad de Buenos Aires. Parte del trabajo se convirtió en docencia de posgrado en un
curso dictado durante el mes de marzo de 1994 en el marco del Programa de Actualización en
Psicoanálisis Lacaniano de esa casa de estudios.
El estímulo a la producción académica que genera la libertad de investigación y de
pensamiento que es propia de las universidades en las que se afirma el espíritu universal de lo
público, ha sido indispensable para que este trabajo llegara a su concreción.
Agradezco a la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires haber sido
sede de las tareas de las que este libro es producto.

El autor

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ÍNDICE

Prefacio 6

I.
FICCIONES PSICOGÉNICAS 8
1. El "dominio" de lo psicosomático. 8
2. La medicina de las ciencias modernas. 10
3. Algunos casos "psi". 11
4. Más allá de la fisiología: incidencia del símbolo. 13
5. La doble causalidad psicosomática en la antigua
medicina. 14
6. Nuevas palabras, viejos problemas. 16
7. La medicina positivista y las ficciones
explicativas. 18
8. ¿Enfermedades o protestas? 19
9. El malestar y la magia. 21
10. Una anatomía mítica y una fisiología de lenguaje. 22
11. No hay etiología del sujeto 24

II.
LOS LÍMITES DEL DUALISMO 29
1. Preliminar. 29
2. Descartes: las cosas separadas. 31
3. Exclusión de goce y búsqueda de integración. 33
4. Lo inexplorado, la excepción y el deseo. 35
5. Los órganos: más allá de la neurosis. 37
6. Unidad imaginaria e Ideal del Yo. 39
7. El cuerpo es del significante, no del sujeto. 42
8. El dualismo estalla. 45
9. Necesidad de otra estética y topología. 48

III.
CUERPO, RED ORGÁNICA Y CAMPO DEL OTRO. 54
1. Acerca de la palabra "psicosomático”. 54
2. Funciones del cuerpo: el organismo como
desordenador de los órganos. 56
3. Órganos irreales y libido. 58
4. Sobre la unicidad imposible del organismo y la
diversidad de los órganos. 61
5. El organismo entre el sujeto, el goce y el deseo. 64

5

6. Holofrase, rasgo unario e Ideal del Yo. 67
7. ¿Insuficiencia mental o jeroglífico? 70
8. Escritura de números en el cuerpo. 72
9. Otras consideraciones para un enfoque no
semántico. 73

IV.
NUEVAS APERTURAS PARA LA PALABRA 79
1. ¿Es posible concebir a lo "psicosomático" como
síntoma en sentido psicoanalítico? 79
2. Fenómeno psicosomático, síntoma y goces. 82
3. Más sobre el deseo del Otro y el organismo. 84
4. Silencios e intervención psicoanalítica. 86
5. Intersecciones, vacíos y mitos entre disciplinas. 90
6. La inconsistencia subjetiva afecta al organismo. 92
7. De psicoanalistas y médicos. 95
8. Últimas puntuaciones. 98

Bibliografía General. 105

6

PREFACIO

Si bien lo "psicosomático" no ha sido materia privilegiada por el interés de la mayor
parte de los psicoanalistas, nunca hemos dejado de concederle alguna atención. Señalemos de
inicio que el término "psicosomático" refiere un terreno cuyo estatuto teórico y epistemológico
se encuentra insuficientemente delimitado. Es habitual la observación de que este campo es
propicio a confusiones y oscurantismos, apto para que tanto los médicos cuanto los
psicoanalistas abandonen sus ámbitos específicos. Todo sugiere la conveniencia de una
cuidadosa revisión de los fundamentos sobre los que se trabaja.
Este libro trata aspectos de las llamadas enfermedades psicosomáticas en la perspectiva
del pensamiento psicoanalítico de Jacques Lacan; ello le da tanto su alcance como sus límites.
Durante una conferencia en Ginebra, preguntado acerca de su modo de abordar a los pacientes
que comúnmente llamamos "psicosomáticos", Lacan hizo notar que encontramos allí un
dominio "inexplorado" (1). ¿Cómo entender tal calificación?
Se podría suponer que los enfermos y trastornos orgánicos así caracterizados conforman
un continente virgen de atención o poco investigado. En esta hipótesis, imaginaremos una
multitud de dolencias y dolientes a los que convendría dedicarse más y mejor. Sin embargo, en
las últimas décadas se han desarrollado muchas investigaciones en este campo y no faltan en la
medicina ni entre los psicoanalistas los discursos psicosomatistas.
La formación de sociedades dedicadas especialmente a las dolencias psicosomáticas, los
trabajos de psicoanalistas y psicoterapeutas de diversas escuelas, los nuevos desarrollos de la
medicina preventiva, los avances de las neurociencias, los estudios psicopatológicos e incluso
las investigaciones de antropólogos y sociólogos, dejan ver que existe intensa actividad
intelectual en el asunto. Los médicos, además, mantienen desde las épocas más remotas criterios
que los psicosomatistas de hoy renovadamente defienden.
La idea de Lacan de que lo llamado psicosomático constituye un dominio "inexplorado",
por lo tanto, parece corresponder a que las características, contenidos, relaciones y origen de
este campo no habrían tenido aún "en el psicoanálisis" un tratamiento suficientemente detenido
y riguroso.
Debido a que nuestro arribo a estos problemas se dio en el contexto del psicoanálisis y
en el marco particular de las conceptualizaciones de Jacques Lacan, nos proponemos avanzar en
su estudio circunscribiéndonos a este campo. Tal perspectiva da el sesgo a los desarrollos que
siguen, que probablemente no serían iguales si hubieran nacido en el terreno médico. La índole
de lo que se trata, de todas maneras, pone en tela de juicio las distinciones disciplinarias
habituales, dentro de las cuales no se han logrado todavía las explicaciones esperadas.
Simultánemente, las pretensiones de unificar diferentes perspectivas buscando eslabones entre
los objetos de disciplinas diversas no han satisfecho los requerimientos de suficiente rigor
racional.
Señalemos también que el organismo humano se presenta como un complejo sistema en
el que la inestabilidad y falta de equilibrio son habituales. Así, cuando algunos trastornos
orgánicos son enfocados solamente como disfunciones respecto a un ideal de homeostasis, no se
suele ir demasiado lejos. Los problemas que enfrentamos al ocuparnos de esos trastornos del
organismo llamados "psicosomáticos" parecen poner en crisis las categorías mismas con las que
pensamos.
A menudo nuestras propias disquisiciones quedan capturadas en incertidumbres que tal
vez sean algo más que insuficiencias de nuestro intelecto, reflejando la naturaleza propia de la
realidad que tratamos. La exigencia de dilucidación clara de estos problemas encuentra tales

Intervenciones y textos. p. 7 dificultades para ser satisfecha que el progreso teórico con frecuencia parece estancarse. Tal vez pueda hacerlo también en este campo particular. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma". el psicoanálisis produjo conceptos que han enriquecido las reflexiones sobre realidades que representan fuertes desafíos a la inteligencia. 2. En el panorama y estado actual de desarrollo de las ciencias y de la cultura. 1988). Ed. . 1. Jacques Lacan. Manantial. Nuestro propósito es contribuir a esta tarea. Cf. 137. (Buenos Aires.

Como se percibe. En este siglo. con anterioridad al nacimiento de la ciencia moderna. El "dominio" de lo psicosomático. la difusión de la psicología y del psicoanálisis en la cultura dieron nuevas facetas a la idea de que las dolencias del organismo son susceptibles a influencias. ¿cuál es el referente de este término hoy tan difundido y cuál la extensión de su concepto? Partamos de la observación de que un uso marcado de esta palabra se hace notar en el contexto de la medicina desde comienzos de siglo. lo determinante era somático (2). no debe estar completamente explicado por una condición médica general conocida. los exámenes físicos o los hallazgos de laboratorio" (1). la idea involucrada es tan antigua como la medicina misma. como mostraremos." Hegel 1. o el mal o su empeoramiento resultar excesivos respecto a lo esperado de la historia. sino "psicoterapéuticos". Él pensaba que en las primeras el factor causal era el conflicto psíquico. Destaquemos que la primera condición para que se califique actualmente de "psicosomática" a una dolencia suele ser que la semiología no haya permitido atribuirle una etiología orgánica o biológica exhaustiva. de modo que en torno a la sexualidad se presentaba un nuevo y particular modo de amalgamar lo "psíquico" y lo "somático". Ya las primeras preocupaciones nosográficas de Freud condujeron a la distinción entre afecciones en las que se evidenciaban mecanismos psicógenos y aquellas en las que no. Psíquico . Sostendremos aquí la hipótesis de que la cuestión psicosomática no hubiera podido ser formulada. se reconoce que agentes de una materialidad cuya entidad espera precisiones son capaces de afectar al organismo biológico. en el modo en que hoy lo es. así como la posibilidad de recurrir para su atención a acciones o recursos no físicos ni químicos ni biológicos.comprometía al régimen de satisfacciones sexuales. Este último elemento -vale la pena destacarlo. ya sea explícita o implícitamente. mientras que en las segundas. dando lugar a su separación entre las psiconeurosis y las neurosis actuales. Se considera que en estos casos intervienen factores causales llamados "psíquicos". clara y suficientemente específica para ser reconocida como explicación científica válida y completa. Sin embargo. En 1939 se funda en los Estados Unidos una sociedad médica que incluía el término en su nombre y comienza a publicarse una revista mensual sobre el tema. ¿A qué denominamos "psicosomático"?. 8 I FICCIONES PSICOGÉNICAS "La enfermedad del animal es el devenir del Espíritu. el DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) IV refiere que "para contar un síntoma como significante. que incluían a la neurosis de angustia y a la neurastenia. condicionamientos y determinaciones desde la esfera anímica. En la sección que se ocupa de los "desórdenes somatoformes".

sobre todo en el contexto del psicoanálisis lacaniano. Según Freud. cualquiera sea el campo del que se trate. investigación e. se ve que el término no posee el mismo sentido en los diferentes tipos de reflexiones en que aparece. Merece subrayarse que los psicoanalistas se encontraron desde el inicio con la innegable realidad de que las materialidades perceptibles de nuestro cuerpo resultan con frecuencia "dominadas" por entidades de una substancia tan sutil como el pensamiento. Esta perspectiva no es indiferente a que lo llamado psicosomático configure un "dominio" que. sino el de "potestad". No es casual. incluso. un ámbito particular y específico de atención. aun delimitado con poca claridad. Los analistas asistimos a menudo a la emergencia o desaparición de trastornos del organismo en forma correlativa a las vicisitudes de las curas. la variedad de discursos que aquí se entrecruzan parece tener como único elemento común a la palabra "psicosomático". que se dio en llamar "psicosomático". Reconoceremos con frecuencia en el campo médico una tendencia a conceder a lo llamado psicosomático una gran extensión. Ello está vinculado a la misión fundamental de la medicina. que a lo largo de la aún breve pero rica historia del psicoanálisis no falten quienes procuran perfilar. en los que se "trasponen" (umsetzen) sumas de excitación desde el campo de las representaciones y los símbolos mnémicos a las inervaciones motrices y sensoriales (3). Las referidas "trasposiciones" daban un nombre a lo que parecía un singular señorío de lo incorporal sobre lo corporal u orgánico. como lo prueba el muy arraigado concepto de que la medicina misma debe ser concebida como "psicosomática". lo usualmente referido por el término en cuestión ocupa en el psicoanálisis un espacio limitado y marginal en comparación con otras temáticas. profesionales y estudiosos. cambio o mutación de algo perteneciente al campo del pensamiento en algo de orden orgánico o corporal. además. esto es. que es reducir el sufrimiento. Al mismo tiempo. Llamamos así la atención sobre la aspiración a "dominar" con eficacia los trastornos del organismo. que parece anteceder. investigación y debate. entre las que se encuentra no sólo el sentido de "delimitación" o de "circunscripción". En consecuencia. El creador del psicoanálisis concebía que en la histeria ocurren "procesos psicofísicos". que de "lo psicosomático" en sentido amplio se ocupa una heterogénea gama de investigadores. a la determinación de un territorio que pretende legitimidad científica. Sin embargo. muchos analistas se agrupan en diversas actividades de estudio. 9  Psiconeurosis │ Sexualidad │ Neurosis actuales  Somático Freud designó con la expresión "conversiones histéricas" a síntomas corporales que consideraba productos de "mecanismos psíquicos". los universos que refieren. En los últimos tiempos se intentó avanzar en la delimitación conceptual de lo que está involucrado. Palparemos en este libro algunas de las dificultades para lograrlo. La denominación de estas clásicas neurosis contenía la idea de una transformación. teorización. Bajo esta denominación. Encontramos de interés detenernos en las acepciones del término "dominio". Encontramos así el problema de aclarar tanto las definiciones conceptuales de lo que se enuncia como sus extensiones. . Convendrá notar. mantenga vigencia en el discurso médico. en su interior. en el establecimiento de un campo de lo "psicosomático". por lo tanto. esperando concederles materialidad en conformidad con las expectativas de la biología. la naturaleza de estas "trasposiciones" aguardaba ulteriores explicaciones. El imperativo de alcanzar la salud incita a abarcar y dominar todo aquello que tenga intervención causal en sus trastornos.

el requerimiento de su intervención involucra siempre a un sujeto que le refiere sus quejas. 2. así como en los tiempos de las profundas transformaciones que trajo aparejado el pensamiento moderno. Notemos que. 10 Anticipando las complejidades de los recorridos que haremos. es fundadamente cuestionable que bajo el nombre de psicosomático pueda designarse un campo teórico específico. Debido a las particularidades del terreno. Será útil considerar también algunas de las particularidades que asumió el tema en la medicina antigua. minucioso o desprolijo. finalmente. En efecto. Progresivamente. ningún estudio o análisis exhaustivo podría avanzar sino de parcialidad en parcialidad. Si bien es innegable que así se hicieron revolucionarios avances en la lucha contra las enfermedades. por lo tanto. Hay aspectos de la asistencia médica donde los beneficios no son obvios. avanzaremos de modo paulatino. Bajo la influencia de la ciencia moderna. algunas investigaciones antropológicas que nos parecen necesarias para avanzar en las conceptualizaciones de lo que está en juego. La medicina de las ciencias modernas. incluso dejado de lado. aunque sus características hayan variado según las culturas y las épocas. en una versión siempre singular que alguien ofrece de su padecer. nuestro pensamiento no es capaz de abarcar sino parcialidades. por ejemplo. Destaquemos que la vocación objetivante de las ciencias inclina a desestimar las poco . comenzando con algunas observaciones y ejemplos concretos de la práctica médica en la actualidad.que aceptemos el hecho de que. El médico actual ha disminuido. Se trata. las consecuencias del dominio de las ciencias sobre la medicina no involucran necesariamente progresos en todas las dimensiones. Advertiremos que en el psicoanálisis. el anhelo de cubrir una franja más amplia del espectro de realidades que el doliente ansía poner en sus manos. los recursos e instrumentos de esta última fueron circunscribiéndose a los propios o a los derivados de la investigación científica. El paciente demanda del médico que atienda y alivie sus sufrimientos. Los medios de los que se vale hoy el médico buscan legitimarse -casi con exclusividad. Mencionaremos. Desde el surgimiento de la ciencia moderna.en el respaldo que pueden ofrecerles las ciencias. además. sin ofrecer a cambio indicaciones suficientemente estudiadas y fundamentadas para una atención alternativa. seco o sazonado. no siempre de buena gana. Ellas privilegian cada vez más las evaluaciones que resultan de la yuxtaposición de los exámenes posibilitados por los diferentes recursos de la tecnología médica actual. el desarrollo de las disciplinas biológicas fue transformando profundamente el ejercicio de la práctica médica. la atención a una serie de padecimientos que no se presentan claramente definidos como orgánicos. más allá de la variedad y heterogeneidad de los padecimientos que le son puestos delante. creemos conveniente no partir del supuesto de que lo llamado "psicosomático" alude a un dominio cuyo estatuto conceptual se encuentra ya establecido. las rigurosas reglas de las ciencias y los procedimientos tecnológicos de ellas derivados hacen necesario -por cierto con sólidas razones. Por otra parte. el médico se entrena en fragmentar y seleccionar en aquello que se le presenta lo que se adecua a las lecturas clínicas consideradas legítimas. El médico suele así abandonar. de modo preciso o vago. de dolencias que le llegan relatadas. El médico asumió siempre la función de dar respuesta a estas quejas. todavía "libre" de los criterios de la ciencia actual.

puso manos a la obra. además. en carpa de oxígeno. con gesto preocupado. Tampoco deja éste de responderlos. es habitual entre los profesionales el reconocimiento de la presencia de factores llamados "psicológicos". El panorama general que ofrece la moderna medicina es que cuanto más ágil ella se torna en la explicación de las patologías del organismo a partir de los nuevos recursos tecnológicos. era incapaz de diálogo. El psicoterapeuta. se deja también de lado el interés por lo que piensan o sienten las personas que rodean al paciente acerca de sus trastornos e incluso de su persona. Así. la actitud ora firme ora comprensiva. Era quizás el último recurso antes de apelar al auxilio religioso. más ajenas parecen tornarse las cuestiones subjetivas. El examen del material . oscuro aunque ineludible. Lucía. En resumen: cuanto más objetivada resulta la enfermedad en los cánones de las ciencias conforme al proceder cotidiano de la tecnología médica. con recursos que nada tienen que ver con los que las ciencias se hayan mostrado capaces de enseñarle. aun cuando se carezca de definiciones precisas acerca de sus alcances. dando especial énfasis a los "dolores de cabeza" que le causan sus familiares.que el médico proceda con el criterio enunciado. así como las que encontramos en su entorno social. No por ello deja la subjetividad. por más exuberantes que sean los detalles con que un paciente que padece cefaleas describe los malos ratos que pasa en la vida. El médico sabe por experiencia que el buen trato. decidieron el ensayo de la instancia "psi". Subrayemos. por lo que se optó en primer término por entrevistar a los miembros de la familia para lograr informaciones de anamnesis. La atención médica que se vuelque hacia estos resbaladizos terrenos correrá el riesgo de descuidar la búsqueda de algún trastorno claramente objetivable en el plano orgánico- biológico. Algunos casos "psi". Al mismo tiempo. por ejemplo. se dirigió a un joven psicólogo pidiéndole colaboración en la atención de una paciente -a quien llamaremos Lucía. correlativo a la impotencia de los medicamentos.que padecía un estado de mal asmático que se prolongaba ya por más de treinta y seis horas. a veces notable. El aumento del riesgo de un colapso cardíaco. sensaciones. con su mejor ánimo. resultan generalmente imprecisiones descartables para la claridad de los datos que el espíritu científico exige. la mera presencia. el jefe de la unidad de terapia intensiva. 3. que las perspectivas y actitudes del mismo paciente hacia los trastornos de su propio organismo. cumplen un papel. se tornan habitualmente consonantes con este modo de encarar las cosas. El término "psicología" suele hoy referir entre los médicos ese ingrediente. más excluye de una atención sistemática lo que el paciente piensa o siente en torno a su dolencia. ni de las maneras en que tales factores deben ser encarados. Parece de buena práctica -hoy más que nunca. 11 claras y fluctuantes impresiones o versiones que los pacientes brindan de sus malestares. cuya entidad parece siempre escapar a una determinación rigurosa. en una amplia gama de situaciones. Sin embargo. Las ideas. no es recomendable que el médico actúe a partir de interpretaciones de tipo "psicologista" que atribuyan a estas circunstancias la causa del referido dolor. las palabras justas. en la evolución de un caso. Hace algunos años en un hospital. opiniones y sugerencias que tanto ellos cuanto sus familiares manifiestan. la actitud accesible y el estilo personal. la propia y la de quienes le rodean. de estar comprometida en los pedidos que el paciente dirige al médico.

Quince minutos más tarde. De todas maneras. siendo dada de alta a la mañana siguiente luego de una noche de sueño tranquilo. su causante. En definitiva. ¿Qué resultó eficaz de la maniobra?. agudizada. Citada por el psicoterapeuta a una entrevista antes de abandonar el hospital. En el mismo artículo se informa que 6000 personas dicen haber sido curadas de sus enfermedades como consecuencia de sus pasajes por Lourdes. no interesó especialmente a nadie en la indagación de la etiología del fenómeno. a pesar de que sus vínculos cotidianos eran de franca camaradería y amistad. sin embargo. El hecho fue comentado en el contexto hospitalario como una prueba más de que el asma constituye una "enfermedad psicosomática".de que la maniobra realizada fue eficaz. hacía temer el peor desenlace. La paciente fue mantenida algunas horas en observación en una sala de cuidados intermedios. la curación fue considerada "perfecta y definitiva". Además de los sesenta y cinco casos ya reconocidos como auténticos. sin embargo. y no es posible afirmar si los mismos efectos terapéuticos hubieran sido logrados simplemente con otro estilo en la atención previa de los médicos o incluso de los familiares. aparentemente lúcida. Cabe suponer el horror que la noticia produjo en quien a esa altura de los acontecimientos se consideraba. de aquel suceso sólo quedó reiterada la vaga y común idea de que lo "psíquico" afecta de algún modo al organismo. el psicólogo abandonó la sala. El hecho fue proclamado como el sexagésimo quinto milagro que sucedió en ese santuario. Lo que allí realmente dijo se perdió de los registros y tampoco se conservó con detalles en su memoria. fue total. ¿fue acaso una acertada interpretación del sentido de determinados acontecimientos de su vida o. otros 2500 esperan dictámenes de las comisiones médicas para establecer si fueron o no "curas milagrosas". Veinte minutos después se conoció oir la primera novedad: la enferma había empeorado ostensiblemente. Terminada la entrevista. 12 obtenido permitió una aproximación psicodiagnóstica que sirvió de base para entrevistar a la paciente con el precario bagaje preparado. Leemos con curiosidad un artículo periodístico que nos informa: "Una niña siciliana se curó de un tumor maligno después de un peregrinaje a Lourdes" (4). Lo referido nos recuerda los interrogantes que despiertan en nosotros noticias que a veces recibimos sobre supuestos "milagros". Tampoco dio lugar a una más fluida relación de trabajo entre los especialistas del "soma" y los de la "psique". Amable y educada. quizás. no conjeturaremos aquí sobre las causas de la dolencia ni sobre la acción específica del psicoterapeuta en la disipación de la crisis. requisito indispensable para que fuera reconocida como un "milagro". se limitó a agradecer los cuidados recibidos y manifestó alegría por volver a su vida normal. La mujer. La disnea. Lucía evitó comentar las cuestiones que habían sido abordadas en el previo y dramático encuentro. pero es probable que el desarrollo de investigaciones en este campo enriquecería . sin que se hubiera llegado a aplicar tratamiento médico alguno. Transcurridos trece años. después de que varias comisiones médicas concluyeron que la cura no podía ser explicada científicamente. resta el hecho incontestable -más allá de los riesgos corridos. No hemos verificado la precisión de estos datos. La noticia agrega que la involución del tumor. no sin alguna razón. sin indicios del modo en que era escuchado. Los mecanismos o procesos que habían tenido lugar permanecieron relegados al campo de lo misterioso. la crisis desaparecía por completo. sólo el impacto "anímico" del conjunto de la intervención misma? No lo sabemos. debido al cual estaba prevista la amputación de una pierna. No habiéndose conservado material escrito alguno sobre el caso. Media hora permaneció el nóvel psicoterapeuta al lado de Lucía hablándole de ella misma. sólo podía responder a aquello que se le decía con un sí o con un no que daba a entender mediante un breve movimiento de la mano.

los hechos de origen moral y religioso son los que sugieren al individuo la idea dominante de que va a morir" (10). "La integridad física - afirmaba el destacado antropólogo.. no sólo mejoran anímicamente siendo atendidos en terapias llamadas "de apoyo". En las muertes así producidas. entendió que contaba con bases suficientes para admitir la posibilidad de que existieran casos de muerte por conjuraciones o sortilegios. Se ha comprobado. Las estadísticas han comenzado a demostrar. son numerosos los estudios en varios países que muestran que pacientes con enfermedades cardíacas. que los sistemas sociales de atención de la salud logran reducir significativamente sus costos prestando cuidados alternativos a los propiamente médicos en la fase de atención primaria.no resiste a la disolución de la personalidad social" (8). Marcel Mauss. precipita esta evolución. el estudio de la totalidad orgánica permitía considerar la inclusión del hombre en su sociedad y en su cultura. las autopsias no suelen revelar lesión alguna (7). por su parte. Este etnólogo y sociólogo subrayó que los procesos biológicos de enfermar. De esta manera. La incidencia sobre el organismo y su fisiología de entidades cuya materialidad no es palpable. La deshidratación actúa como estimulante del simpático y la disminución del volumen de la sangre se acentúa debido a la permeabilidad creciente de los vasos capilares" (6). que en un primer paso caracterizaremos como "ideicas".. enseñando la operación de causas morales y religiosas. 4. abriendo un campo de investigaciones muy rigurosas sobre dimensiones que afectan al funcionamiento orgánico más allá de lo que atiende habitualmente la fisiología. la actividad del simpático se amplifica y desorganiza y puede. morir y sanar suceden de modos diferentes en sociedades diversas. además.. Lévi-Strauss destaca que estos casos han sido observados durante la guerra con posterioridad a bombardeos e incluso a operaciones quirúrgicas. Basándose en estas investigaciones. frecuente en los enfermos invadidos de angustia intensa. por ejemplo. La comprobación de que prácticas mágicas resultan eficaces en la cura de enfermedades se convirtió en tema de estudio del antropólogo. Las investigaciones de Lévi-Strauss muestran que las funciones del organismo humano no son independientes de la esfera simbólica. 13 nuestros modos tanto de pensar cuanto de hacer en numerosos trastornos orgánicos. que da por resultado daños irreparables en los órganos de la circulación. "Los australianos -expresa. que más de la mitad de los síntomas referidos en las primeras consultas a médicos se relacionan con el "stress". observó que entre los indígenas australianos se producen "muertes por sugestión" (9). un asesinato. Las demás muertes tienen por origen una causa mágica o religiosa. teniendo en cuenta que el miedo. Una herida.. En Nueva Zelanda. En los últimos años. a menudo en grupos. El rechazo de bebidas y de alimentos. Más allá de la fisiología: incidencia del símbolo. en un libro que conocemos con el título de "Sociología y antropología". cánceres y otros males. fue concebida por Claude Lévi-Strauss en términos de "eficacia simbólica" (5).sólo consideran naturales las muertes que nosotros denominamos violentas. una fractura son causas naturales. Lévi-Strauss se apoyó en los trabajos de Cannon. sino que la salud biológica misma se fortalece y las dolencias a veces retroceden. determinar una disminución del volumen sanguíneo y una correspondiente caída de tensión. Se partió de la constatación de que diferentes estados anímicos son acompañados por diferentes fenómenos fisiológicos. por otra parte. Mauss hizo notar también que "el organismo de los australianos se distingue por sus . a veces en pocas horas. puede afectar la actividad del sistema nervioso simpático de tal modo que es capaz de conducir al individuo incluso a la muerte: ".

). por ejemplo. describió. Atento a las alternancias entre trastornos somáticos y psíquicos. cortes de gran profundidad en la carne cicatrizan con gran rapidez. Por otra parte. en primer término. Si nos remontamos a Hipócrates (460- 377 a. es castigo corriente meter un cuchillo en el muslo de la mujer o del hombre. como ya indicamos. La parturienta vuelve inmediatamente a sus ocupaciones. intransferiblemente propias de cada sujeto. son la materia escurridiza que considera el psicoanálisis. preferentemente reducida a la de mero informante. en la concepción médica de Aristóteles y de Galeno. Las investigaciones de los etnólogos documentan profusamente casos de influencia de las acciones morales sobre lo físico. Agreguemos que en estos procesos no están involucradas solamente las particularidades del contexto cultural en que un trastorno orgánico sucede. Ello no es ajeno a la cultura: Lacan enseñó - siendo al respecto un continuador de Freud. 14 asombrosas facultades de recuperación. Con esta perspectiva. poniéndose en movimiento a las pocas horas.. vehículo de datos sólo eventualmente útiles para esclarecer lo que concierne a la enfermedad. La doble causalidad psicosomática en la medicina antigua. En esa época. las .de C. Las singularidades de cada padecer. "Gran parte de las muertes infligidas por magia -observa Mauss en una de las sociedades que estudia. en algunas tribus. los errores o desviaciones en las observaciones e interpretaciones de los hechos que podían causar las variadas impresiones.. Es lo que recuerda Jean Starobinski en su estudio sobre las pasiones (14). Notemos que no siempre lo orgánico fue encarado como un ámbito diferente del anímico. Deberemos precisar más adelante en qué aspectos el cuerpo humano no es reductible a un organismo biológico. El sujeto dejado de lado tendrá que ser resituado en esas consideraciones. con que la medicina actual atiende a las dolencias del organismo. La precisión tecnológica. como lo muestra la historia de la medicina. ni sus padecimientos subjetivos a tal o cual enfermedad. intuiciones o emociones provenientes del paciente o del médico. el desarrollo del que han sido capaces estas disciplinas requirió eliminar. considerando que cada sujeto padece sus dolencias de modos originales y diferentes a los de cualquier otro.que el psicoanálisis es inconcebible al margen de la cultura en la que se impone la ciencia moderna. primaba el concepto de una íntima unión del alma con el cuerpo. según ya señalamos. Estas curas se producen siempre que la moral no esté afectada. Por eso la atención a estas cuestiones condujo a investigar más allá no sólo de la fisiología sino también de la antropología y de la sociología. la biología y la semiología médica constituye un sistema en el cual el sujeto no es un dato que deba hacerse presente. Se comprueba que no hay maneras completamente universales de sufrir daños orgánicos. hacen del sujeto una función vacía. en el fondo son sanciones" (12). casos de locura que encontraban alivio en ocasión de la manifestación de una disentería (13). e incluso la contundencia terapéutica. 5. las fracturas de brazo sanan rápidamente con unas simples tablillas" (11). que tuvo vigencia hasta fines del siglo XVIII. El particular alejamiento del actual sistema médico respecto de todo lo que escapa al orden orgánico-biológico forma parte. era necesario excluir todo pensamiento o argumentación que no fuera científicamente fundamentable. En efecto. descubrimos una permanente búsqueda de correlaciones entre lo "mental" y lo "físico".. de los efectos de la ciencia moderna sobre la medicina. Es claro que el organismo estudiado por la anatomía. la fisiología.

. la viruela boba y el púrpura. La Rochefoucauld le ofrece. sea lo anímico. prometen una reconciliación con el equilibrio del cuerpo (19). para agregar que "los humores del cuerpo tienen un curso ordenado y reglado. la tristeza. mientras que la alegría. que han abandonado de hecho los principios de mesura y moderación como pautas higiénicas convenientes. que. que mueve y que tuerce imperceptiblemente nuestra voluntad. se deben a los celos la gangrena. en el que puede aparecer como causa sea lo somático. las técnicas de relajación. encontraremos que ellas tienen sus orígenes en las pasiones y en las penas del espíritu . No se tenía en cuenta sólo la relación con el alma. Las desgracias imprevistas han producido apoplejías . recomendaba que las pasiones fueran bien administradas.. de tal modo que tienen una participación considerable en todas nuestras acciones sin que nosotros lo podamos saber" (17). la avaricia. afirma. " (16). las artes marciales "suaves". la cólera produce sofocaciones. el escorbuto. la expresión corporal. La idea era que las pasiones actúan sobre el corazón haciendo que se dilate o que se comprima. el miedo produce palpitaciones del corazón y síncopes. Similares concepciones están implicadas en la célebre frase de Juvenal "mens sana in corpore sano". aunque hoy entra en conflicto con los nuevos ideales de alto rendimiento deportivo. Se creía que la cólera. Este último autor afirma que "si examinamos la naturaleza de las enfermedades. como observa Marie Hélène Brousse-Delanoë en un articulo sobre los deportes en la actualidad. que data de comienzos del siglo II.estaban íntimamente asociadas al calor y al frío. efecto de lo mismo que causa. según convenga a la lógica de la argumentación. como él mismo señala. Se consideraba que las pasiones intervenían como causas desencadenantes y que. Starobinski encuentra aquí. ellos ruedan juntos y ejercen sucesivamente un dominio secreto en nosotros. a su vez. Starobinski observa también que en la medicina aristotélico-galénica se hace presente una concepción psicosomática caracterizada por una suerte de doble causalidad. 15 perturbaciones del alma -llamadas "pasiones". donde el efecto se explica por una causa que resulta ser. La ambición produce fiebres agudas y frenéticas. mientras que las valerosas lo tenían pequeño y duro (15). la calumnia y las relaciones falsas han esparcido el sarampión. producían dolencias. la crueldad. la tiña y la sarna. haciendo de contrapeso. un calor moderado. "Todas las pasiones no son otra cosa que los diversos grados del calor y de la frialdad de la sangre". las parálisis y la flojedad. al indicar las normas convenientes para una vida saludable. El miedo y la tristeza eran consideradas "pasiones frías". Aristóteles pensaba que las bestias temerosas tenían el corazón grande y blando. la peste y la rabia. así podrían ser beneficiosas para la salud. sino que se les concedía una íntima solidaridad con el cuerpo. en el siglo XVIII. junto a las causas predisponentes tales como la constitución de los individuos. a forzar los límites de posibilidades del organismo (18). buenos ejemplos de esta duplicidad del modelo causal... suponía un alto grado de calor. Ésta. Esta tendencia coexiste con la proliferación de nuevas prácticas corporales como el jogging. Es una máxima que todavía inspira a la educación física. por ejemplo. de la pereza vienen los letargos. Los objetivos de superarse a sí mismo y de lograr una producción física cada vez más destacada conducen. Se pensaba que si ello no sucedía eran capaces de causar enfermedades. una medicina "psicosomática" que responde a una concepción causal circular. al punto que se situaban en él sus orígenes. ebullición de la sangre e inflamaciones del pecho. Starobinski recuerda a La Rochefoucauld señalando también lo inverso: las pasiones tienen origen somático o humoral.eran tenidas en cuenta en la higiene. etc. Las pasiones -enseña Starobinski. la vanidad produce locuras. la envidia produce ictericia e insomnio.. la piedra.

que es "a partir de la noción de «uno» cuando se crea la noción de persona . M. viejos problemas.. en relación con las personas divinas. sustancia y forma. con el propósito final de ayudar a los poderes regeneradores de la propia naturaleza (23). la conversación y el interrogatorio hábil. a propósito de la persona humana. Correlativamente. El concepto que continuamos poseyendo de lo humano. por ejemplo. pero también y al mismo tiempo. esa perspectiva llegó finalmente a encontrarse con las de las ciencias modernas. Nuevas palabras. conciencia y acto" (20). La psicología nació y se desarrolló en este contexto de pensamientos e inquietudes. La medicina continúa reconociendo sus principios en las concepciones hipocráticas. la vieja alma fue paulatinamente relegada al solo campo de la religión. la idea de Hipócrates era conducir a los médicos a prestar más atención a los hechos. cuerpo y alma. Cabe observar que la medicina llamada homeopática no deja de basar los argumentos en los que sostiene sus prácticas en estos principios. La parte debía así tomar su lugar dentro de una visión integral de la enfermedad y del sufriente. aunque sin abandonar el espíritu tanto naturalista cuanto humanista heredado de la época clásica. No es extraño que estas categorías sean compatibles con el cálculo de la ingerencia de lo anímico en la "correcta" aprehensión objetiva de las cosas.. En el espíritu de las nuevas disciplinas y de sus criterios metodológicos estuvo desde el comienzo presente la preocupación por el error que introduce el "factor humano". Por eso nuestra idea acerca de qué es una "persona" no parece haberse diferenciado demasiado de la que tiene la religión. además. Mauss observa que "nuestra noción de persona humana es fundamentalmente una noción cristiana". que la epilepsia comenzó a ser considerada una enfermedad "humana". De todos modos. Ello parece formar parte de la esencia misma del tratamiento médico. 16 Retornando a las pasiones. A través de los tiempos. Por eso a menudo notamos que poseen plena actualidad las razones que situaron a Hipócrates como padre de la medicina. en vez de una dolencia sagrada producto de una posesión divina (21). Señalemos que el crecimiento de las diferentes disciplinas científicas se hizo manteniendo al soma y a la psique en esferas separadas. mantiene la solidaridad entre cuerpo y espíritu. Ello cumplió y todavía cumple un papel en el estímulo al trazado de nuevos dominios de investigación. el criterio hipocrático apuntaba a establecer vinculaciones entre todos los factores que fuera posible registrar. la vieja unidad del alma con el cuerpo se reeditará en los nuevos tiempos con otros términos. haciendo notar. sin que por eso se abandonara la consideración de lo propiamente anímico. Desde Hipócrates en adelante. más acordes a las nuevas concepciones. la medicina se inclinó hacia el examen cuidadoso y exhaustivo del paciente. ¿Podrá eso ser modificado en el futuro? 6. el papel que se les concedía fue progresivamente reducido bajo la imposición de los parámetros de las ciencias. Hipócrates parece todavía recordar al médico que su profesión debe valerse del rigor de las ciencias. Algunas de las concepciones de la medicina anteriores al desarrollo de la ciencia . procurando relevar no sólo los detalles concernientes a las quejas sino las circunstancias del comienzo del padecimiento y también los hábitos particulares y condiciones de vida del enfermo (22). Al respecto. dejando de lado las interpretaciones y las prácticas mágico-religiosas. Desconfiando de las especulaciones e interesado en servir mejor a los enfermos. fuertemente arraigado en nuestra cultura. De este modo. Fue bajo la influencia de su pensamiento.

en última instancia. Notemos que esta última división podría considerarse una nueva tentativa de dar un lugar a lo perdido en las separaciones inducidas por las ciencias. la fecundidad. Los léxicos vigentes en las diferentes épocas no son ajenos a las cuestiones en juego. De ahí en más. eran ensayos de nuevas clasificaciones. De Mello Filho. Es claro que aquello que las ciencias separaron y excluyeron de nuestra manera de pensar el organismo humano retorna de diversos modos en diferentes tiempos y contextos teóricos. la mortalidad. Su conclusión es que en la época de la búsqueda de las localizaciones anatómicas de las funciones psíquicas.la idea de "salud pública" tomó un lugar importante en el discurso de los médicos. sin embargo. la prostitución y la profilaxis venérea. que "toda enfermedad humana es psicosomática. Sus perturbaciones -las pasiones. descolorida. No parece haber más que eso. considera. (27). en la llamada "medicina psicosomática". literario. por ejemplo. Observó que. "psíquicas" y "psicosomáticas" (26). como lo hace el médico brasileño J. supone el rechazo de la separación de las enfermedades en somáticas y mentales. Se inició entonces la demarcación de las especialidades: el higienista. que como la fisiología misma no era capaz de ofrecer razones suficientes de los fenómenos puestos a su consideración. Starobinski observa que a comienzos del siglo XIX se produjeron cambios en el vocabulario: la vinculación entre el alma y el cuerpo fue sustituida entonces por la relación entre lo "físico" -el encéfalo. todo lo que se hacía. lánguida: suscitad sus deseos. Creemos reconocerlas actualmente. las cuestiones del alma no podían quedar al margen. citado por Starobinski: "La persona está fría. el propósito se reducirá a proporcionar pruebas para sostenerlas (28). aunque traducidos y tomando características nuevas. la criminalidad. la locura. datado en 1819. Starobinski hizo notar que. etc. a criterio de Henry Ey. el suicidio. pálida. moralista. ya que incide en un ser siempre provisto de soma y psiquis. tampoco puede aceptar la división entre dolencias "somáticas".pasan a ser consideradas temas de estudio de los fisiólogos. agudizad su curiosidad.y lo "moral". Todo parece girar -piensa Starobinski. hela ahí renovadamente viva. impaciente. inseparables. etc. que habitualmente reiteran. rastros de las viejas ideas. se pergeñaban discursos explicativos que recurrían a la mixtura de diferentes lenguajes: anatómico. el médico legista. anatómica y funcionalmente" (25). El criterio "psicosomatista" que. el calor vital . debe ser pensada no como una especialidad ocupada de determinados trastornos sino como un modo de concebir a la misma medicina (24). De este modo. Las antiguas pasiones comenzaron a ser relacionadas con la vida colectiva. se procura determinar las localizaciones anatómicas de las diferentes funciones psíquicas. Al mismo tiempo -nos enseña. Podemos notarlo en el espíritu de los psicosomatistas en general. reafirmándose la idea de que son funciones del cuerpo. aunque los conceptos ya no sean los de Aristóteles ni los de Galeno. de un autor llamado Virey.en torno a la necesidad de mostrar de algún modo la intervención y complementación de los diferentes centros. sólo aseveraban que tanto la red simpática cuanto los centros cerebrales tienen un papel en lo atinente al espíritu. que pasaron a ocuparse de cuestiones tan dispares como la educación. en verdad. el casamiento y el celibato. no de una de sus ramas. las costumbres. Destaquemos que esta noción de psicosomaticidad implica una actitud que es producto de una categoría integrante del pensamiento médico mismo. además. No hay razones para descartar que encontraremos también en el campo del psicoanálisis. los conocimientos fisiológicos en los que se fundaban estas ideas eran extremadamente limitados. Transcribimos un párrafo muy ilustrativo. que. así. En el nuevo panorama. irritable. 17 moderna sobreviven en los márgenes e intersticios de las nuevas disciplinas. por eso se postulaban mecanismos de reciprocidad. Starobinski destaca. el campo de la medicina logró abarcar a todo el cuerpo social. evidentemente.

. habían quedado desquiciadas. una curiosa "enfermedad" que llegó a trastornar la paz de la región. las instituciones. El positivismo se difundió en Europa en la segunda mitad del siglo XIX. costumbres. nada proclives a conferir al diablo función efectiva alguna (31). Encontramos a menudo fenómenos somáticos que parecen "desordenar" tanto el campo de los conocimientos aceptados como los criterios y conceptos fundamentales que rigen en la medicina. El "Curso de filosofía positiva" de Augusto Comte se conoció en 1830. En una interesante y rica investigación realizada por Gerard Wajeman. La medicina positivista y las ficciones explicativas. Notemos que. aunque esa idea no pudiera encontrar un lugar en las concepciones de los médicos de la época. no es más un ser insípido y lánguido. nos informamos que hacia mediados del siglo pasado. Subrayemos que la experiencia médica muestra que éstos son de una variedad y extensión tal que se resisten a ser abarcados con exhaustividad por el saber de las ciencias. no dejan de aludir a aspectos reales de la experiencia médica. llenos de nuevo de su tinte más coloreado los capilares de la cara. Se imponían el rechazo a la metafísica y la confianza en las ciencias positivas como buenas bases para la fundación de un nuevo orden. aunque ya no bajo la égida de la religión sino de la ciencia.al orden de lo científicamente fundamentable. El anhelo de un orden que no pudiera ser trastocado por las eventualidades de la historia obsesionaba a Comte. principalmente entre sus mujeres. creencias e ideas en general. en una pequeña población de la Saboya llamada Morzine. Por eso se trataba. Dolores epigástricos. Se hacía entonces necesario restablecer un primado espiritual. La idea reformista de un reordenamiento estabilizador del mundo -según hace notar R. Muchas ideas de esta obra mostraban los criterios que se afirmaban entre los nuevos científicos. Los pobladores lo interpretaron como "posesiones demoníacas". que escribía en su "Política positiva": "Ningún gran progreso puede efectivamente realizarse si no tiende finalmente hacia la evidente consolidación del orden" (33). Verdenal. 18 desentumecido empuja la sangre hacia la periferia del cuerpo. En tales casos. Suelen nacer así nuevas especies de "conocimientos". nuevas pasiones han fermentado en su corazón. leyes. en consecuencia. historiador del tema. que Lacan seguramente no vacilaría en calificar de cabales "desconocimientos". luego convulsiones y alucinaciones de contenidos místicos. aun cuando las características de este discurso no se atienen a las que hoy son propias de la fisiología. ya impregnadas del espíritu positivista y. Si bien un efecto del desarrollo de las ciencias sobre la práctica médica impulsa su circunscripción -como hemos señalado. 7. Allí asistimos a la aparición de "ficciones explicativas" que intentan suplir lo que en rigor no se conoce. Con la revolución de 1789. transformado su carácter.fue central en el edificio que Comte soñó. se tiende a encararlos apelando a ideas que no tienen en cuenta su verdadera naturaleza. de convertir a ésta en un nuevo dogma merecedor de fe (32). se extendió. no por ello escapa el médico a los requerimientos de procurar alivio o límite a los trastornos y malestares del cuerpo. en verdad. reanimado con una nueva energía todas sus funciones" (29). debido justamente a que se trata de hechos que perturban los parámetros médicos establecidos. conformaban algunos de los variados y a veces cambiantes ingredientes del frondoso cuadro (30). Podremos comprobarlo fácilmente cuando el cuerpo es afectado por perturbaciones heteróclitas cuyas causas no han sido determinadas con claridad.

A la vez. protestas y desafíos a la autoridad. ¿Enfermedades o protestas? Detengámonos algo más en aquellos hechos. deseaban ponerles fin. La situación social se tornaba caótica. 19 La propagación de esta idea y su arraigo en la vida social debían constituir una obligación de los científicos. los informes médicos sobre los acontecimientos de Morzine consignan abundantes informaciones que atañen a los más variados casilleros: geografía. su difusión fue definida como "epidemia hístero-demonopática" (35). Se intentaba así trazar el perfil de una enfermedad capaz de formar parte de las clasificaciones vigentes. La idea era garantizar mejor las transiciones entre las diferentes series (36). Verdenal señala que lo que aquí resultaba importante no era tanto el sentido de la clasificación sino la satisfacción de una necesidad clasificatoria. la tarea del médico parecía haber legitimado su estatuto de cientificidad. sin embargo. De este modo. para imponerse. ese medio quedaba invalidado. la comunidad de los doctos tenía la responsabilidad. fuera riguroso. Los curas eran acusados de negarse a realizar exorcismos y los médicos de prescribir medicinas inútiles. Los médicos de Morzine. Comte adjudicaba a su filosofía la tarea de clasificar a las ciencias exhaustivamente. en ese universo cultural.entre el clima y los fenómenos en cuestión (37). las "posesas" trastornaban el orden familiar y comunitario. Con espíritu análogo. por lo tanto. de funcionar como el órgano esencial de una colectividad en la que primaría la razón. por ejemplo. la intercalación de especies ficticias.se le presentaban como errores a corregir. los maridos eran atacados y debían huir de sus casas (38). De este modo. Las funciones educativas y pedagógicas. sin que se produjera ningún aporte nuevo al conocimiento de la afección. las creencias en el diablo -conforme muestra Wajeman. incluso la misión. no eran para nada ajenas al abordaje de los hechos. El afán clasificatorio condujo a Comte a recomendar. La solución. por ejemplo. ¿Cabe catalogar a este conjunto de trastornos como "enfermedad"? Para los habitantes de Morzine eran "posesiones" y. Wajeman subraya que con frecuencia las crisis se desencadenaban con el coito.a la exigencia de que todo sea clasificado. sucesos varios. Esta ficción explicativa era más bien un producto del ansia de no dejar nada de lado antes que de esclarecer realmente las eventuales vinculaciones -si las hubieran. enfermos. costumbres. demarcando claramente sus diferentes competencias. sin duda. Debido a que el médico positivista era también un transmisor de las nuevas verdades. Con esa perspectiva. Para que ello fuera realidad. la ciencia era pensada como una instancia de certezas absolutas encargadas de fundar un orden universal. el saber que el médico representaba estaba llamado a constituir una garantía para el reconocimiento de lo verdadero. para el perfeccionamiento de la biología. historia. antes que preocupados por la determinación precisa de la etiología del mal que aquejaba a aquellas mujeres. Una vez puesto el rótulo. Las descripciones de la región encontraban utilidad. Ello se expresaba en la vocación positivista por las clasificaciones bien sistematizadas y completas. en la atribución al clima frío de la capacidad de predisponer a la histeria. ¿De qué tipo de mal se trataba? Molestias epigástricas. resultaba indispensable que las perturbaciones entraran en . parecían atender primordialmente -según observa Wajeman. La medicina no escapaba a este clima. convulsiones y la apariencia de haber perdido la razón se acompañaban siempre de reclamos. requisito para la totalización del saber a escala de enciclopedia (34). era esperada del exorcismo. Bajo el influjo del positivismo. En el positivismo. Se esperaba que este orden. 8. permanente y libre de variaciones. Era la razón que aspiraba a poner las cosas en orden.

en el descontento de sus habitantes. allí no se evidenciaban los poderes que los saberes del médico tenían sobre las cosas. impone la tarea de reducir las perturbaciones del orden social. subordinaba el carácter de todas las acciones al imperativo del orden. Destaquemos en Comte. fueron algunos de los instrumentos que condujeron. dicen o reclaman. la entidad "histeria demonopática" delimitaba un terreno que en verdad no había sido investigado (40). Se iba del fracaso de las terapias químicas -la administración de antiespasmódicos antes que apaciguar las crisis las provocaba. La medicina positivista. catalogar una afección que invoca al diablo como su causa y que agudiza sus manifestaciones ante la menor tentativa de desmentir esa procedencia. en sus intentos de dominar la situación. que existen síntomas que pueden ser alimentados por las mismas soluciones que se les brindan. antes que develar las reales razones de los trastornos que aquejaban a estas mujeres. el cuerpo se convierte en el portavoz mudo de significaciones particulares que no encuentran eco por la vía de la palabra. La ineficacia médica era denunciada a viva voz tanto por las afectadas cuanto por todo el entorno social (41). Añadamos que si un saber ambiciona regir el universo es difícil que no desconozca aspectos singulares de aquello que quiere abarcar. Sin embargo. La indicación de forzados baños fríos. la histérica suele contradecir de la manera más evidente al médico convencido de que el saber científico está indefectiblemente destinado a superar todas las fronteras en el alivio de los padecimientos humanos. ya ofrecía un medio para situar en alguna parte algo que en realidad escapaba a lo que el saber médico podía a esa altura entender. tiempo y constancia. . Es ése el espíritu que Wajeman subraya en los médicos de Morzine. La intención de encausar lo que alteraba la armonía de la comarca. la intimidación a través de la instalación de un puesto de gendarmería y órdenes de prisión. el explícito interés por el papel de las ciencias en la sociedad antes que por el trabajo propiamente científico. más ellos resistían a sus tratamientos. Precisamente ahí donde el médico se oponía a la nota díscola de estos trastornos.al uso de persuasivos más o menos violentos. Agreguemos que en aquel movimiento se ponía de manifiesto la impotencia del supuesto sabio para gobernar a la histeria. según enseña Wajeman. No cejaba el médico. sino quienes se suponían sus agentes. 20 las nomenclaturas como enfermedades (39). De allí que aunque la histeria todavía no había sido cabalmente aceptada como entidad nosográfica. No era la ciencia lo que en verdad se imponía. El estudio de los hechos referidos hace ver que las perturbaciones se acentuaban y expandían en forma correlativa a las tentativas médicas por darles fin. Ficción de conocimiento o conocimiento hecho de ficciones. Es el "cuerpo social" el que parece ahora contraer "enfermedades" que reclaman la intervención de los expertos en producir salud. las amenazas de palizas. por ejemplo. Wajeman relata la perseverancia en ensayar los más diversos medios para lograrlo. tal como más tarde el psicoanálisis se ocupó de destacar. Los acontecimientos de Morzine muestran. sin embargo. a reducir finalmente la caótica situación (42). El anhelo de poder se vestía con las apariencias del saber. Como bien señala nuestro autor. sino su voluntad de dominio. como el psicoanálisis descubrió. escapando de esta manera al dominio de la razón. Tal resulta ser el caso cuando lo ofrecido pasa por alto las particularidades de aquello que los sufrientes piden. El estudio de Wajeman muestra claramente el deslizamiento del positivismo desde el rigor metodólogico de las ciencias hacia el propósito de ordenamiento del mundo. con mucho esfuerzo. además de requerir que todo vaya a ocupar algún casillero. o mejor: el saber se confundía con el ejercicio del poder. A través de malestares y trastornos corporales. En el caso de la histeria. Era difícil. de todas maneras. nada estaba suficientemente preparado en el bagaje de las ciencias para apaciguar a las mujeres de Morzine.

según se percibe. entre todo aquello que le ofrece el desarrollo actual de las ciencias. sólo de esto último. En última instancia. de los instrumentos para procurarlo.capaces de resultar iatrogénicas. Hemos indicado que sobre el médico pesa la exigencia de responder. mueren de enfermedades crónicas y progresivas: trastornos cardíacos. en su mayoría. como fuera verificado por Lévi-Strauss.está inscripto en una estructura de índole simbólica. No se trata. Ello se aplica tanto al médico moderno cuanto a hechiceros y shamanes. mitigando el padecimiento. Hemos podido comprobarlo una vez más al verlo conmovido por demonios y calmado por exorcismos. La cura es la excepción y no la regla. Por eso los estudios llevados a cabo por Lévi-Strauss y por otros antropólogos sobre la eficacia de la magia en diversas comunidades indígenas son de interés general en el tratamiento de estos temas. La expectativa de que el médico actúe llega al punto de que el reconocimiento mismo de que él es efectivamente un médico se vería seriamente afectado si se excusara de hacerlo. Agreguemos que el crédito del médico no se apoya en forma absoluta ni necesaria en la posibilidad de curar. cuanto a otras intervenciones -también de índole verbal. David Spiegel. Señalemos que la exigencia colectiva de eficacia condiciona la estructura misma de la relación entre el paciente y el médico. infartos y cáncer. Las vías y requisitos por los que se produce varían conforme a las épocas y a las culturas. lo afectan realidades de ficción. sin embargo. es permeable a influjos que no son estrictamente físicos o químicos. El malestar y la magia. cirugía y otros. junto a la comprobación de que éste permite disminuir significativamente gastos en internación. por último: meras palabras. Lo que allí se reclama no es exclusivamente atendible en la perspectiva de la ciencia y de la tecnología. ya sea con la ciencia o con otra cosa. Por eso el cuerpo es susceptible tanto a tratamientos psicoterapéuticos que pueden ser exitosos. 21 El cuerpo. El dolor y el malestar son imperativos. Lo que esos pacientes necesitan es un cuidado de la salud" (44). En este siglo hemos tergiversado esa tarea. propios de la medicina tecnológica. a menudo aliviar el sufrimiento y siempre consolar». la garantía de su competencia es atribuida por un acto de fe que no se sostiene de otra cosa que de palabras. Subrayemos que la radicalidad del requerimiento que le dirige el sufriente hace imposible su abstención en este punto. Lévi-Strauss comprobó que la eficacia de las prácticas mágicas implica necesariamente la creencia en ellas. profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford. muchos médicos creen que su labor consiste en curar en lugar de cuidar" (43). 9. aunque siempre el sello dado por la creencia en su investidura es condición "sine qua non" de su ejercicio. Notemos que la asunción de la función médica en una sociedad supone indispensablemente su reconocimiento en el discurso colectivo. Esta observación se inscribe en un alegato en pro del interés "humano" por los pacientes. como perciben cotidianamente los médicos a partir de que necesitan responder con eficacia a las situaciones reales de los pacientes. no conceden al hombre la posibilidad de escapar a la exigencia de atenderlos. recuerda lo siguiente: "El más antiguo principio de la medicina dice que «rara vez curar. Tres aspectos -según él. Efectivamente. aun cuando éste no disponga. Nuestro próximo paso será tratar otros aspectos concernientes a que el cuerpo del hombre -"ser hablante".convergen: la creencia del hechicero en que sus . Spiegel hace notar que "los norteamericanos. Por eso el reclamo de alivio que el paciente dirige al médico no puede cesar.

Según este autor. Un aspecto de ello es la presencia de un déficit de comprensión o de significaciones capaces de integrar lo anormal que acontece en el cuerpo dentro del sistema de ideas en que está arraigado el sujeto. 22 técnicas son eficaces. nos dice (49). sin necesidad de tocar el cuerpo de la paciente (48). "La cura consistiría -escribe Lévi-Strauss- en volver pensable una situación dada al comienzo en términos afectivos. En un parto difícil. o "purba". es posible que el alivio comience a manifestarse a partir de que se "administran". para sostenerse adecuadamente. . tanto el chamán cuanto el médico moderno enfrentan. El argumento de los cantos acompaña progresivamente los pasos. Nuestro autor escribe: ".recurre a cánticos. perturbando un funcionamiento bien concertado (50). netamente ficcional. 10. sirven para restituir la integridad del universo significativo del sujeto afectado por la dolencia. de darle una dimensión mítica. antes aun que el equilibrio de la salud orgánica. debe lograr una participación armoniosa de los diferentes "purba". Una anatomía mítica y una fisiología de lenguaje. Que la mitología del chamán no corresponde a una realidad objetiva carece de importancia: la enferma cree en esa realidad. es evidente.un sistema de referencias que los organiza y compagina con el pensamiento corriente. el alma del útero obstaculiza a las almas de los otros órganos. en un sentido favorable.. en la medida en que la enfermedad conlleva insuficiencias de sentido. es decir la reorganización. y es miembro de una sociedad que también cree en ella. al mismo tiempo. Siendo así. en términos de Lévi-Strauss. Si las palabras pueden operar como panaceas es precisamente porque tienen el poder de generar pensamientos que. que rige su funcionamiento. y hacer aceptables para el espíritu los dolores que el cuerpo rehúsa tolerar. el pensamiento mágico ofrece a los malestares que acompañan a una enfermedad -cuando son difusos o de formulación deficiente.. lo insoportable de una enfermedad no tiene sola y estricta relación con la gravedad de las alteraciones del funcionamiento orgánico. En la mitología indígena cuna. Hemos señalado que la enfermedad causa reclamos imperativos de alivio dirigidos al médico. en cuya creación participan. En el parto que describe Lévi-Strauss. dificultades y vicisitudes que enfrenta la parturienta. vivir bajo una forma ordenada e inteligible una experiencia actual que. tanto la tradición colectiva cuanto la invención individual (47)." (46). sin ello. En esta perspectiva. una verdadera anatomía mítica sustituye a los órganos que reconocen nuestras ciencias. El shamán proporciona el lenguaje en que todo se desarrolla. Su contribución efectiva al alumbramiento. de la secuencia cuyo desenvolvimiento sufre la enferma" (51). según muestra Lévi-Strauss.suple los referidos déficit de sentido por medio de los procedimientos mágicos. cada órgano tiene su alma. La vida del organismo. La tarea del shamán -cabe subrayar. No se trata allí de lidiar con el funcionamiento orgánico-biológico de modo específico y diferenciado de otros sino. Lévi-Strauss demostró que la enfermedad en el ser humano reclama "sentido". sin embargo.es el pasaje a esta expresión verbal (que permite. la participación de la colectividad en tales creencias (45). la intervención del shamán en la atención de un parto difícil -descrita por Lévi-Strauss. la creencia del enfermo en el poder de aquél y. Por ejemplo. sería anárquica e inefable) lo que provoca el desbloqueo del proceso fisiológico. Por eso también. ineludiblemente. en tercer lugar.. por el contrario. las particularidades de esta exigencia cuando los enfermos se dirigen a ellos.. meras palabras. "El canto constituye una «manipulación psicológica» del órgano enfermo".

los órganos hablan. De esta manera se logra construir un conjunto sistemático. En esta tarea. no es capaz de representar espontáneamente su organismo del modo en que lo hacen las llamadas ciencias naturales. descrito por Freud. Agreguemos que el sujeto. Evidentemente. Señalemos ahora solamente que la medicina moderna conduce en dirección inversa a las recién referidas. se encontró el eslabón intermedio entre el alma y el cuerpo" (54). o bien "son hablados". por su parte. las ideas o teorías parecen operar como las propias de una anatomía mítica o de una fisiología operando como lenguaje. Así se configuran. Por eso se considera a la cura chamanística como una manipulación de ideas que conlleva una suerte de gobierno sobre la fisiología de los órganos (53). dentro del mismo psicoanálisis. Un ejemplo de esta manera de articular lo somático en el terreno de lo psíquico lo ofrece Ángel Garma. el ordenamiento simbólico -según mostramos. de los hechos posteriores. no se reconoce a sí mismo formando plena parte del cuerpo. De esta manera. Evidentemente. Sin embargo. Respondiendo al espíritu del discurso científico. Es interesante señalar -conforme observa Lévi-Strauss. Notemos que aun cuando las informaciones del sujeto sobre su organismo sean objetivamente adecuadas. La tecnología médica. 23 Notemos que el cántico procura anular las diferencias entre lo que hoy consideramos orgánico y fisiológico y lo mítico. discursos donde -podría decirse. Ello se corresponde con el concepto de Garma de que "todo el proceso corporal tiene su lado psíquico y además de que el psiquismo constituye una estructura. la tesis general de Lévi-Strauss propone que los procesos orgánicos están sujetos a ordenamientos y transformaciones cuyas estructuras son concebidas en términos simbólicos. siempre imagina tanto su exterior como su interior. indica Lévi-Strauss. desconoce el papel simbólico que los órganos tienen para el sujeto. tiende a vaciar al organismo de toda carga mítica o simbólica. subrayamos. será necesario esclarecer los puntos donde las posiciones e intervenciones de los analistas se parecen o diferencian de las chamanísticas. y actúa sobre un cuerpo "sin alma". la enferma puede participar en la experiencia del parto incluyéndose en las diversas dimensiones involucradas. Las ficciones que el shamán introduce y desarrolla dan por resultado que el organismo asuma un funcionamiento ordenado y sobrevenga la cura.del organismo humano en el campo del símbolo lo que posibilita la eficacia de los cantos del shamán.no vacila en aceptar fabulaciones o ficciones. por ejemplo: detalles de las entradas y salidas de la partera en la casa de la enferma. En los discursos de los psicoanalistas que se ocupan de las dolencias llamadas psicosomáticas es frecuente encontrar el establecimiento de conexiones directas entre afecciones orgánicas y "pensamientos inconscientes". en nuestro caso: la feliz resolución del parto. al afirmar que "en el inconsciente psíquico. que incluyendo las operaciones del cuerpo restablece finalmente un orden libre de trastornos (52). el sujeto no espera las conclusiones de las investigaciones anátomo-fisiológicas para pensar su cuerpo. en cierto . aunque sus ideas disten de ser correctas. En ambos casos. aunque nada sepa de la anatomía "objetiva" de los órganos ni de su funcionamiento. también pormenorizado. siempre que ellas aseguren la coherencia del sistema en que el enfermo se representa a sí mismo y a su mundo. todo lo que sucede en su organismo sería vivido por ella como ajeno.que los cánticos comienzan con una descripción minuciosa de los acontecimientos que precedieron a la cura misma. Sin la intervención del sistema de ideas que le ofrece sentido. En relación a lo que nos interesa. en la que se hallan incluidos todos los fenómenos corporales" (55).y terminan no con el parto en sí sino con el relato. En los interesantes textos de Garma es difícil no hacer comparaciones entre su modo de concebir el campo psicoanalítico y el que encontramos en el pensamiento chamánico. es la captura -representacional.

No puede decirse que el malestar subjetivo sea aquí coincidente con la cesación del funcionamiento orgánico nutricio. que el malestar subjetivo puede a veces provenir de la salud misma. la ciencia médica nos advierte que la carie es consecuencia de nuestra desenfrenada afición a lo dulce" (58). Desde que Adán mordió la manzana el dolor de muelas es el . Aunque éstas sean técnicamente erradas. No hay etiología del sujeto. Siempre se vinculó la posesión de dientes y muelas al poder y su falta a su pérdida. presente en Lévi-Strauss. La vinculación entre la sexualidad. el organismo biológico le es esencialmente extraño. Sigmund Freud había observado en su práctica la desaparición de sufrimientos neuróticos como consecuencia de la manifestación de una grave enfermedad orgánica. no sólo con los saberes válidos para las ciencias. con sus criterios y supuestos. Sus requerimientos al médico serán coherentes con las ideas que tiene sobre ellos. en un estudio sobre el arte de sacar muelas entre los siglos XVII y XIX. "Un padecimiento -escribía. es la adecuada ingesta de alimentos lo que se presenta al sujeto como intolerable. señala que "en el dominio biológico. en relación a sus trastornos orgánicos. consecuentemente. el hombre se distingue. el sujeto suele reaccionar con tolerancias o intolerancias en algunos aspectos similares a las que le provocan las ineludibles realidades "ambientales" que le rodean. tal como podemos observarla en la clínica diaria. no constituye siempre una "preferencia" del sujeto. el dolor de muelas era considerado como el merecido castigo de un pecado de lujuria. Destaquemos que los chamanes. El "hambre de nada" del anoréxico permite pensar a un sujeto que. de que el sujeto percibe las perturbaciones de su organismo como malestares indisociables de los pensamientos que les dedica. por ejemplo. Éste parece ser uno de los componentes del éxito de los tratamientos basados en la eficacia simbólica. La salud orgánica. Por eso. es difícil para el enfermo estar de inicio en la mejor posición para evaluar idóneamente las intervenciones médicas sobre su propio organismo. Lacan. temporariamente aliviado. No fue preciso que Freud notara en los neuróticos la sustitución de dolores anímicos por dolores físicos para que se interpretara que éstos provenían de aquellos.queda entonces sustituido por otro y vemos que de lo que se trataba era tan sólo de poder conservar cierta medida de dolor" (57). que señala un aspecto clave de la perspectiva con la que el analista se aproxima a la enfermedad orgánica. observa que "antiguamente. Prestemos también atención al concepto. El psicoanalista añade que la percepción que el sujeto tiene de su cuerpo se asienta fundamentalmente sobre sus fantasmas inconscientes. en tanto que es un ser que se suicida" (56). tanto antiguos como "modernos". cuentan en general con la disposición favorable de los enfermos a la curación. David Kunzle. a menudo. con sus propias opiniones. Hacemos notar. Es el caso. incluso con su sentido común y con sus prejuicios. en una intervención sobre el instinto de muerte. Debido a estos puntos de partida. sin embargo. La consideración de estos conceptos forma parte esencial de la aproximación psicoanalítica a los malestares orgánicos y corporales. ya en el año 1938. y hoy día. se opone a ella. además de no identificarse con tendencia alguna al buen mantenimiento de su existencia biológica. 11. es posible que el paciente se considere bien atendido y. 24 modo. Por el contrario. la culpa y el dolor físico ofrece en los dolores de dientes ilustraciones paradigmáticas. El psicoanálisis freudiano estudió estos fenómenos bajo el rótulo de "ventajas de la enfermedad". de la anorexia mental.

En correspondencia. La diferencia se vincula a otras. Observemos que. poco recomendable entre analistas. en las que nos detendremos más adelante. se comprueba que el interés por lo psicosomático es en verdad más próximo al espíritu del médico.no es correcto decir que el sujeto padece enfermedades. no es plenamente coincidente con el de escuchar al sujeto. no por el sujeto. no del sujeto. el compromiso del propio sujeto en el malestar. Su uso eventual no supone su existencia en el corpus teórico del psicoanálisis como un concepto esencial de su discurso. preguntándose por su propio ser. recuerda Kunzle (59). en líneas generales. El propósito de sanar enfermedades. Diremos -de manera rápida. y no falta en quienes se ocupan de "lo psicosomático". que existen entre la medicina y el psicoanálisis. Diferentemente. enseña a un sujeto que carece de suficiente consistencia y que busca obtenerla. que no aparece contrayendo enfermedades sino provocándolas. En efecto. solamente puede pensarse en términos de "patología" en el campo médico. en sentido psicoanalítico - conforme a las enseñanzas de Lacan. difícilmente ello podría no ser parte de lo más propio de la práctica médica. de si "contrae". No en vano se habla habitualmente de "medicina psicosomática". que si aceptamos que al sujeto no pueden adjudicársele enfermedades cabrá también afirmar que sólo hay etiologías de las enfermedades.que la entidad de este sujeto no sólo es escurridiza sino que. La cura analítica. Subrayemos que la verdadera novedad introducida por Freud no fue descubrir vinculaciones entre las corrupciones del cuerpo y las morales sino. o no. es propio del médico preguntar e interesarse por las enfermedades y. Nótese. Esto es así debido a que no hay -propiamente hablando. Desde Hipócrates en adelante. En la línea de lo desarrollado. En todo caso. en el ámbito del psicoanálisis nos mantenemos alertas ante los riesgos del "furor curandi". podemos ahora decir que. por sus etiologías. por otra parte. aun cuando existan analistas que se ocupan de las dolencias así caracterizadas. constituye en verdad la cuestión de la que se ocupa el psicoanálisis. más allá de las influencias del positivismo. se orienta en torno a dónde y de qué modo el sujeto interviene. por lo tanto. el neurótico sólo trata finalmente de "ser alguien". En ese sentido. que será coherente con los descubrimientos del psicoanálisis considerar al sujeto mismo como una posible enfermedad. en consecuencia. esto es. según señalamos: su propia complicidad con el dolor. Puntualicemos sólo que la cuestión psicosomática se presenta predominantemente en el contexto de la medicina. no de "psicoanálisis psicosomático". no en el del psicoanálisis. esto es. En forma correlativa. éste se muestra a sí mismo como un problema. En efecto. En la experiencia de los analistas con el sujeto. en rigor. Este sujeto. Tal es la conclusión que se deriva necesariamente del concepto lacaniano de sujeto. como una fuente ocasional o habitual de trastornos y perturbaciones del equilibrio biológico. más cercano a la disciplina freudiana. Lacan comparte con Hegel la idea de que el espíritu es la enfermedad del animal. "Dios recompensó a Moises dejándole vivir ciento veinte años con la dentadura intacta". fue clásico en la historia que se considerara a una dentadura sin problemas signo de pureza o inocencia. alguna . Tal como enfatizamos. 25 castigo por excelencia. su consistencia misma está en cuestión. de si el sujeto "contrae" o no alguna enfermedad. Señalemos. el término "enfermedad" no pertenece al vocabulario de conceptos psicoanalíticos. una firme inclinación a curar enfermedades es una honrosa característica de la vocación médica. en rigor. no en el psicoanalítico. precisamente. preocupado por no dejar nada de lado a la hora de vérselas con las complejas etiologías que afectan a sus pacientes. si bien no tiene por qué estar excluido de las inclinaciones del psicoanalista. tal como evidencia el neurótico. además. Para el analista nunca se trata. se trata de si adquiere o no peso propio. El neurótico.patologías ni enfermedades del sujeto.

4. 297. 13. "Se dépasser soi-même". 7/7/1989).C. (Ed. Cf. Diccionario de Psicoanálisis.. J. "Un nuevo milagro en Lourdes". En esta tesitura. Sociología y antropología. Nº 17.. 12. Bernhardt. Idem. p. 298. p. 13. American Psychiatric Association. Nouvelle Revue de Psychanalyse. Referencias bibliográficas. 1993). idem. Idem. J. 36. 1979).. 52 y passim. Antropología Estructural. 8. . 53. op. Cf. Idem. Pontalis. Le Magazine Freudien. 246. simplemente "algo". 1971).A. printemps 1980). 7. p. L:1. Mauss. idem. 16. p. 17. 55. Labor S. 54. Julio De Mello Filho. en su defecto. afirmamos que una enfermedad no puede ser encarada en el psicoanálisis salvo por lo que representa en las dimensiones de la subjetividad.. La clínica psicoanalítica ha registrado multitud de casos en los que el sujeto encuentra un lugar en el mundo a partir de una enfermedad. Gallimard. Ed. Laplanche y J-B. 18.. Cf. S. 329. 20.. Eudeba. 15. p. 295. Idem. Cf. p. Nº 21. el sujeto suele lamentarse de una esencial falta de densidad. Cf. peso o consistencia propia. 21. Ed. (Barcelona. p. p. Amorrortu. cit. Idem. Por último. Vol. História da filosofía . (Rio de Janeiro. 50 y 51. Idem. Destacamos que las enfermedades en tanto tales son materia propia de la medicina y que cuentan para el psicoanálisis sólo en la medida en que se han convertido en lugar u ocasión de que el sujeto encuentre en ellas. 2. pp. Concepçâo psicossomática: visâo atual. Ed. 152. p. Idem. 14. por eso puede suceder que el padecimiento de ciertas dolencias le ofrezca la posibilidad de "ser alguien" o. "Le passé de la passion"..3. (Washington D. p. 11. "Las neuropsicosis de defensa". algún "ser" o consistencia. Vol 3. 5. Cf. Esta línea de ideas lleva a la conclusión de que para el psicoanalista no hay otras enfermedades que las consistencias o inconsistencias del sujeto. Obras completas. doutrinas. Ed. Freud. 151. p. Cf.. 1. (Paris. o por medio de ellas.151 y ss. y siempre en el marco de las delicias o desgracias de los discursos que escuchamos. al decir que el término "enfermedad" sólo cuenta para el psicoanalista como el nombre médico de alguna consistencia o inconsistencia del sujeto. 3. Tecnos). Marie-Hélène Brousse-Delanoë. p.. La Nación. p. Jean Starobinski. (Rio de Janeiro. p.. Claude Lévi-Strauss.. 6. Cf. DSM-IV Draft Criteria. M. (Buenos Aires.. L'Anne.. Tempo Brasileiro. Cf.. (Paris. Idem. 19.* 1. 1984). 26 "consistencia". Agreguemos que nuestra experiencia con las enfermedades del organismo no es otra que ésa. p. Juil-Aout. p. (Buenos Aires.Idéias. 1972). 9. Mauss. (Buenos Aires. Zahar Ed. 1992). 10..

p. 17.. 58. Paidos. René Verdenal. Cf. Cf. p. Brisset.. p. 54. 55. 56. Cf. Cf.Teoría. La Nación. 57. idem. 27. p. 24 de enero de 1994)..178. Idem. 57 y 58. 1020. Starobinski. 59. Michel. 26. idem. "Hipócrates". Cf. Taurus Ediciones. 7. cit. Idem. Idem. 44. 186. Angel Garma. Naddaff. 1966). 31. p.. El Psicoanálisis . F. (mayo. (Rio de Janeiro. p. (Barcelona. cit. Sigmund Freud. Lévi-Strauss. Vol 5. 29. 43. 12. 1962). (Madrid... Fragmentos para una Historia del cuerpo humano. 47. "A filosofia positiva de Augusto Comte". Wajeman.. op. idem. 24. 27 1973). p.. 215 y passim.. 178.. 33. 38... 219. idem. Ornicar?. (Buenos Aires. op.. Cf. idem. idem. 45. 30. 48. 5. doutrinas. 29. Cf. cit. Cf. 34. p. 1969). "El instinto de muerte". passim. 23. 25. 152. Idem. Cf.. p. Cf. "El problema económico del masoquismo". Cf.. Jacques Lacan... Intervenciones y textos. idem. 22. cit. Cf.165. p.. 1948). idem. Zahar Ed. p. 39. 50. 40.. Cf.985. 1975).. Bibliográfica Omeba.. David Kunzle.. Ed. 171. 1992).173.Idéias. Henri Ey. 37. Gerard Wajeman. p. História da filosofía . I. Cf. p. 59. David Spiegel.. 217 y 218. 28.. op. p. Ed. 57. cit. Cf. 1857-1878". p. Toray-Masson. p. . idem.. idem. en Feher. 41. 52. op. Idem. Ed. Cf. cit. Verdenal. Tratado de psiquiatría. 35. idem. p. 46. 49. en Gran Omeba. Cf. De Mello Filho. 179. Idem. p. 51. op.. Manantial. Idem. "El mito de curar".. 1974). Biblioteca Nueva. p. Obras Completas. 11. p. (Buenos Aires. Diccionario Enciclopédico Ilustrado. 53. Clínica y Técnica. parte tercera. Vol.173. p. 1985). Julio De Mello Filho. p. (Buenos Aires. op. 36. Vol. (Buenos Aires. 42. Nadia (editores). Idem.. Idem. p. idem. (Madrid. Ed.. "Le maitre et l'hysterique: l'épidemie de Morzine. p. "El arte de sacar muelas en los siglos XVII y XIX: ¿de martirio público a pesadilla privada y lucha política?. 32.. cit. Bernard y Ch. Ramona y Tazia. 61. Cf. Cf. Cf. Nº 3. Wajeman.. p. 31. idem. 216. op.

. Observación: todas las citas de textos no editados en castellano fueron traducidas a este idioma por el autor. 28 *.

oscurantismos y traspolaciones incorrectas son tan frecuentes. no es suficiente para deslindar adecuadamente los campos. Ello nos predispone a llenar tales "agujeros" de nuestro entendimiento con nuevas teorías. de todos modos. sin llegar por eso a ser identificados como entidades sintomáticas en el sentido freudiano corriente. a la vez que se previene sobre posibles confusiones y extravíos a los que se es proclive cuando disciplinas diversas se ocupan de la misma cosa. Al mismo tiempo. Se comprobará además que no faltan ambigüedades en los enfoques. ¿no nombran acaso fronteras de los saberes habitualmente considerados firmes?. Entre los médicos de la actualidad -según ya hemos mostrado. Preliminar. la imprecisión etiológica es un ingrediente habitual de las dolencias calificadas como psicosomáticas en la nosografía "laxa" de uso común. perturbaciones que no implican lesiones orgánicas identificables a las que no es difícil atribuir como causa factores "anímicos" o. Notaremos que entre los psicoanalistas se suele caracterizar como "psicosomáticos" a cuadros orgánicos que parecen comprometer a lo inconsciente. se necesita el mayor .el uso de la expresión "psicosomático" suele coincidir con incompletudes de las explicaciones en los cánones de la medicina moderna. poniéndolos al alcance de interpretaciones significantes. es frecuente escuchar que lo psicosomático constituye un terreno de intersecciones entre la medicina y el psicoanálisis. No nos parece casual que en los últimos tiempos sea difícil encontrar un texto psicoanalítico lacaniano sobre cuestiones psicosomáticas que no alerte sobre los aspectos resbaladizos de este campo. En líneas generales. Entre las aplicaciones del término están los llamados trastornos "funcionales". esto es: formaciones sustitutivas de pensamientos reprimidos. suele destacarse que estos trastornos no poseen carácter metafórico. Inclinados a satisfacer las exigencias de consistencia simbólica. Saberlo. Por otra parte. Si los llamados de atención sobre los riesgos de confusiones. 29 II LOS LÍMITES DEL DUALISMO 1. a la par que merece estudio la pertinencia de situar lo psicosomático en un espacio de intersecciones de la medicina con la psicología o con disciplinas como la antropología. antes incluso que con el psicoanálisis. Debido a los riesgos de deslizamientos indeseables en este campo. también. podemos precipitarnos demasiado rápidamente en una tarea similar a la de los chamanes estudiados por Lévi-Strauss. la ética o la política. "ambientales". Estos "restos" nosográficos. es claro que ello se debe a que los problemas de delimitación no han sido aún superados. marginales para la medicina y a veces denominados "de borde" por los psicoanalistas que los toman como próximos a la psicosis. La idea misma de la existencia de comunidades entre el psicoanálisis y la medicina resulta por lo menos discutible. Señalemos que cuando nuestras teorías no resultan terapéuticamente eficaces tendemos a creer que nuestro conocimiento es limitado y que puede y debe incrementarse. un recorrido rápido por la literatura psicoanalítica muestra su inclusión en el campo de lo que posee sentido. En efecto. En el terreno de lo "psicosomático" la tarea del analista puede fácilmente mostrarse cercana a la del chamán.

¿cuál es la "brújula" de un psicoanalista? Notemos que el clásico instrumento. Inspirados en esta característica. es recomendable evitar la "invención" apresurada de conceptos. El asunto será clave para diferenciar en la clínica la posición del analista de la del médico. percibamos que lo llamado psicosomático presenta a los biólogos y a los fisiólogos problemas teóricos que evidencian no haber sido acabadamente aclarados en estas disciplinas. será. para progresar teóricamente en este campo. Si bien no trataremos ahora el tema. Nuestra brújula. de las mayores consecuencias para indicar qué le cabe al psicoanálisis en lo que a lo psicosomático se refiere. antes de encarar la relación entre psicoanálisis y medicina. sin embargo. Lacan afirmó que el psicoanálisis no efectuó ningún aporte a la biología ni a la fisiología. en efecto. hoy obvia para todos. particularmente de la biología. En esta perspectiva. sea incorporado con ese carácter. por otra parte. siéndole exterior. Pero. mencionemos que los conceptos psicoanalíticos no son abordables en su carácter propio sin ponderar adecuadamente la función del deseo del analista (1). Se debe recordar también que un médico no es necesariamente un científico. A este respecto. Si bien en los últimos tiempos se avanzó. Acometer una "exploración" teórica que se pretenda rigurosa requiere proveerse de una buena "brújula". Su adecuado tratamiento . En efecto. en el marco del psicoanálisis. sin embargo. el campo del sentido no puede ser confundido con el de los órganos biológicos. Sin confundir los terrenos. que si bien el criterio de Lacan dista mucho de atribuir al lenguaje la función de un órgano o instrumento. aún falta bastante camino por andar. En consecuencia. conforma lo esencial de su movimiento interior. Anticipemos. procurando la seguridad de que se han efectuado todas las derivaciones de aquellos que están en los fundamentos mismos del psicoanálisis. Insistir en que la moderna medicina se afirma en las ciencias no implica que ella misma lo sea. Esta diferencia. concepto que Lacan se ocupó de profundizar. al tiempo que el estudio de las relaciones de la medicina no con el psicoanálisis sino con la psicología ofrece ocasiones de interesantes esclarecimientos. Es probable que ella resulte de mayor utilidad que los conocimientos que pudieran haberse acumulado sobre bases poco dilucidadas. por ejemplo. Un análisis cuidadoso. es necesario atender al vínculo entre psicoanálisis y biología. posee la particularidad de que todo su funcionamiento está orientado por un polo magnético que. como tampoco lo es siempre un psicólogo. Lacan subrayó que el psicoanálisis se constituye ocupándose del sujeto que la ciencia deja de lado. hacia la clarificación de lo llamado psicosomático. idea que se vincula al hecho de que el analista viene a prestar atención a aquello que el médico no escucha. que no es el del psicoanálisis. nuestras consideraciones nos dejarán admitir la posibilidad de que en el ámbito propio de la biología. digamos que el mecanismo de nuestra "brújula" está compuesto por los fundamentos del psicoanálisis y que su polo orientador está constituido por el "deseo del analista". 30 rigor en la teorización. Habrá que tener en cuenta también que la psicología constituye en verdad un heterogéneo conjunto de teorías que hace difícil perfilar con claridad las intersecciones con la biología. exigirá entender que allí no podría tratarse del lenguaje en su función simbólica. Hemos mencionado hasta aquí diversos aspectos del problema. proponemos que si bien la cuestión psicosomática es presentada al psicoanálisis desde la medicina. mostrará que las preguntas en torno a las fronteras entre psicoanálisis y biología son epistemológicamente previas. nos conduce a pensar que. Ello. particularmente de la del médico psicosomatista. es útil su problematización en el campo de las ciencias. en forma aparentemente contradictoria con lo que aquí sugerimos. aun siendo muy simple. cabe mencionar que.

aserción sobre la que fundó su filosofía y que indica el lugar. Era el modo del medio-evo. conforme enseña habitualmente la historia de la filosofía. en principio. él mismo debía. debido a que la corrección de los pensamientos depende de la claridad y distinción de las ideas que sólo posibilita el rigor de la matemática. donde el hombre moderno. es lógico que fuera fundamental para él la producción de pensamientos indiscutibles. Las consecuencias en la civilización fueron colosales. "el pensamiento sólo . Así. sus satisfacciones e insatisfacciones. Descartes encontró conveniente deshacerse de todas las opiniones. ellos deben independizarse del cuerpo. en el lugar del saber mismo. La expresión "enfermedad psicosomática" requiere nuevas precisiones. Descartes: las cosas separadas. Notemos que el paso cartesiano cambiaba la perspectiva sobre las cosas. La impugnación esencial que barría desde la razón no sólo los saberes acumulados sino sus propios fundamentos. de qué fundamentos científicos puede tener su utilización en la nosología médica actual y "práctica". implica establecer si el concepto es sostenible. inclinaciones y dolores. situó a Descartes. La importancia de las "reglas para la dirección de la mente" cartesianas reside en que fueron la reflexión inédita y primordial acerca del conocimiento que sentó las bases de la ciencia tal como la conocemos hoy. según los psicoanalistas entendemos. Atender a la cuestión de fondo. además. vaciándose de todo lo que le es propio: sus sensaciones. vivencias. posición que el psicoanalista reconoce en el neurótico obsesivo. busca y espera encontrar la consistencia de su propio ser. En Descartes. debía ofrecer consistencia a un sujeto que apoyaba su ser en el pensar. Para comprender el importante cambio acaecido en aquella época es necesario tener en cuenta que. En cierto modo. la validación del conocimiento era de hecho resorte de argumentaciones silogísticas concordantes con los criterios que imponía la autoridad de la Iglesia. 31 reclama algunas referencias previas a las perspectivas de Lacan sobre el tema. Esta fue la tarea a la que se dedicó. en tanto era indudable que él pensaba. sólo un pensamiento bien construido. creencias e impresiones que no eran capaces de fundar conocimientos satisfactoriamente certeros. Si Descartes afirmaba la consistencia de su propio ser en el pensamiento. en este último sentido. inspirado en el rigor de la matemática. Nuestro autor subrayó que el pensamiento de Descartes brindó la formulación filosófica de los principios en que esta ciencia se constituyó y desarrolló (2). Encontraba necesario. hasta entonces. "ser". Su radical interpelación al conocimiento lo llevó a la única certidumbre que encontró inconmovible: la de que. 2. en el contexto de la ciencia moderna. ergo sum" (3). No se trata sólo de si su uso es legítimo en el psicoanálisis sino. se puede decir que Descartes fue no sólo el fundador de la filosofía de la modernidad sino que permitió identificar aquello que en nuestro concepto de la neurosis obsesiva hay de propiamente moderno. de un solo golpe. en consecuencia. Descartes condujo a la idea de que estas vías no sólo no resistían las pruebas de la razón. invitando al hombre a buscar su guía en un pensamiento cuyo método de construcción pasaba a ser la clave. necesariamente. Lacan insistió en señalar que tanto el psicoanálisis como práctica cuanto el inconsciente como descubrimiento son impensables antes del nacimiento de la ciencia moderna en el siglo XVII. fundar el conocimiento y el saber sobre nuevas bases. Es el cartesiano "cogito. Para concretar su propósito. o no. según Lacan recalca. sino que resultaban insuficientes para sustentar certidumbres sólidas en el sujeto. Para Descartes.

además. incluso del cuerpo. incluyendo los referidos a sí mismo. Se requería dar a la verdad el carácter formal de una función lógica. este último. Planteaba. la ausencia de calor y movimiento de un cuerpo muerto no se debe a la ausencia de aquélla. tampoco las cuestiones del cuerpo dependen del alma. Lacan extrae consecuencias de magnitud para situar correctamente al psicoanálisis. A esta "spaltung" o "rajadura" -destaca Lacan. determinable exclusivamente en virtud de los procedimientos formales de la lógica (función veritativa). fuera del cuerpo. es concebido por . necesaria para el desarrollo de una ciencia capaz de progresar. Consideraba un error. el sujeto fue pensado de un modo en que las cuestiones serían de lógica y no de "humores". sino a la corrupción de alguna de sus partes principales. En su texto "La ciencia y la verdad". debemos creer que toda suerte de pensamientos que existen en nosotros pertenecen al alma" (11). sustancia extensa. que es "una cosa que piensa" (8). según Descartes. en el psicoanálisis y con Lacan. El cuerpo. Proponemos prestar atención a que las dolencias llamadas psicosomáticas a menudo se corresponden con un fracaso del sujeto en encontrar en el cuerpo una consistencia satisfactoria. el mismo que Freud reconoció dividido. se reduce al mero acto de pensar. Lacan utilizó la expresión "falla epistemo-somática" para denominar "el efecto que tendrá el progreso de la ciencia sobre la relación de la medicina con el cuerpo" (5). con una pregunta que refrescaría el término de psicosomático" (6). La idea de un sujeto sin cuerpo forma parte de las bases mismas de la ciencia moderna. que así como los pensamientos pertenecen al alma y no dependen del cuerpo. Por esta vía se subrayó una íntima relación entre el sujeto en sentido psicoanalítico y el concepto cartesiano que exige separar y diferenciar del cogito a todos los saberes. Como coronación de esta línea de pensamiento. Por ahora es conveniente. Se origina así un nuevo modo de concebir la corporeidad: su materia es puramente espacial. en realidad. punto que deberemos ahondar. El pensamiento de Descartes condujo también a una nueva manera de encarar la relación entre el saber y la verdad. su concepto acerca de la "cosa que piensa" es que carece de propiedades espacializables o localizables en lugar alguno. En cambio. por ejemplo. Así. La circunscripción de la cuestión de la verdad al ámbito de la lógica es correlativa a la tajante separación del pensamiento respecto del cuerpo y sus vivencias. Hizo notar también que esto no se resuelve "a nivel de la psicología del médico. Al destacar que el "Cogito" funda al "sujeto de la ciencia" (7). es la "res cogitans". es -según subrayamos. El sujeto. Consideremos la premisa que concibe al sujeto del Cogito como resultado de un vaciamiento de saber producido por el rigor de la duda cartesiana. atribuir el calor o el movimiento del cuerpo a alguna vinculación con el alma."el psicoanálisis la detecta en su praxis" (9).inherente a esta separación del sujeto pensante respecto de su cuerpo. Es difícil no considerar que el sujeto del psicoanálisis. es "res extensa". La verdad debía constituir un "valor". para avanzar sobre bases seguras. En forma correlativa a que el "ser" del hombre es ubicado en el pensamiento. recordar otras facetas del pensamiento de Descartes. Es evidente que Lacan percibió que en aquello que hoy llamamos psicosomático se encuentra una "falla" introducida por la ciencia en la consistencia subjetiva vinculada al cuerpo. distinguiéndose en su esencia de cualquier pensamiento o cosa. 32 puede errar en la medida en que en él se admiten las ideas confusas determinadas por las pasiones del cuerpo" (4). Del sujeto de la ciencia sólo se puede decir. Lo propio del cuerpo será entonces ocupar un lugar en el espacio. se enfatiza. Descartes afirmaba que "como no concebimos que el cuerpo piense de ninguna manera. finalmente. Lacan reafirma este criterio expresando lo siguiente: "Es por el lado de la lógica por donde aparecen los índices de refracción diversos de la teoría con relación al sujeto de la ciencia" (10).

y especialmente un psiquiatra. por ejemplo. que desde la perspectiva de las ciencias hemos calificado de precartesiano. Como se comprueba. una concepción "psicosomatista" que podemos caracterizar como precartesiana. neurólogos y psiquiatras. constataremos que si bien es difícil que un médico. Creemos reconocer aquí una de las más importantes consecuencias que la perspectiva cartesiana tuvo en la medicina. que piensan con modelos análogos al que permitió proponer que el cerebro genera el pensamiento como el hígado la bilis. punto donde el psicoanálisis vendrá a recoger lo que la ciencia excluye. niegue la conveniencia de una perspectiva psicosomatista. Si estudiamos el problema con detenimiento. pero ella. Sin embargo. En esta tarea tuvo utilidad la topología. cartesiano en la medida en que fundamenta su accionar en las ciencias y sin poder serlo completamente en la realidad de su práctica. 3. al igual que el sujeto que engendra. El médico. Cabe estudiar la perspectiva cartesiana y su radical diferencia con la propia de la medicina aristotélico-galénica. Exclusión de goce y búsqueda de integración. ¿a qué se debe que ello no se traduzca abiertamente en la nosografía mencionada?. que es un anacronismo reduccionista del dualismo mente/cuerpo" (13). ¿por qué el "psicosomatismo" no adquiere vigencia explícita en la nomenclatura que integra la clasificación misma? Surge otra pregunta: ¿por qué los autores del DSM IV utilizan un término que ellos mismos consideran "infortunado" y "anacrónico"?. Puede percibirse la brecha que abre la dualidad "pensamiento-cuerpo" formulada por Descartes. "La dimensión del goce -precisa Lacan.es todo el campo del deseo lo que la ciencia en su fundación excluye. No es sólo el .se atienden estas cuestiones.. no pierde arraigo en la psiquiatría de la actualidad. 33 Descartes como un "autómata". en términos de sustancia gozante. Lacan agrega: ".un contrasentido científico. según referiremos. que haciendo lugar a nuevos modos de pensar el cuerpo permitió concebirlo de una manera diferente de la que corresponde a la "res extensa" cartesiana. La consideración de la función del goce. Lacan ofreció nuevas posibilidades de pensar la relación psique-soma. En el DSM IV. En "Psicoanálisis y medicina" -título que lleva una intervención de Lacan en 1966 en una mesa redonda sobre ese tema. lo sepan o no médicos. Se observa allí que la separación cartesiana entre pensamiento y extensión elimina de la aprehensión todo lo que atañe al cuerpo en tanto cuerpo que se goza. no puede saber qué quiere" (15). Agreguemos que Descartes evidenció una posición teórica y epistemológica más avanzada que las de muchos neurofisiólogos y psiquiatras actuales. cuyo borrador fue difundido por la American Psychiatric Association en enero de 1993. El amalgama entre lo físico y lo mental. al punto que la sustancia del cuerpo fue concebida.está excluida completamente de lo que llamé 'relación epistemo-somática'" (14). por otra parte. al modo de una máquina (12). la ciencia no es incapaz de saber qué puede. aunque ello no se exprese de manera consecuente en la terminología. fue central en la perspectiva lacaniana. los autores revelan poseer. percibiendo la necesidad de subvertir la representación habitual que tenemos del espacio. enseña el brete en que se encuentra en la actualidad: él mismo dividido por el discurso de la ciencia. Tenemos aquí en toda su pureza al organismo tal como lo toman actualmente las ciencias que atraviesan el campo médico.. se manifiesta que "el término «desorden mental» infortunadamente implica la distinción entre desórdenes «mentales» y desórdenes «físicos». ella muestra -en el plano que consideramos. Junto a esta dimensión del goce -destaquemos.

Su idea es que el propósito de integrar lo psicogenético en lo organogenético implica el desconocimiento de la naturaleza del lenguaje. Lacan manifiesta: "Henry Ey asevera. Es conocido que su salud fue siempre precaria. que encontrará. debida a una pulmonía y acaecida cuando él tenía alrededor de un año de vida.. Si la proposición de un campo llamado psicosomático quiere recuperar lo perdido en la separación. resulta clave el concepto que de éste se posea. no carentes de lógica. son materia de frecuente atención en la clínica. está en la raíz de la insistencia con que el sujeto buscará suturar la brecha que lo separa de su cuerpo.debería ser "uno". que Lacan refiere con el término "privación". No faltarán quienes sostengan la hipótesis de que se trató de un "psicosomático". A propósito de la locura.el que ha sido perdido por el sujeto de la ciencia. Lacan hizo notar que el órgano-dinamismo desconoce que ella "es vivida íntegra en el registro del sentido" (20). Lacan se ocupó de la concepción órgano-dinámica de Henry Ey.como "astucias de la razón". La marcada inclinación a salvar la brecha entre lo "psíquico" y lo "somático" generó desarrollos teóricos de peso. definidas por el común acuerdo de las mentes sanas en cuerpos sanos" (21). curiosamente. El punto de unión -señala. ¿sería razonable considerar también que el mismo Descartes fue "el primer psicosomático" de nuestra época?. con Goldstein. sino el cuerpo "hecho para gozar de sí mismo" (16) -dice Lacan. a la vez que exige una forma de dualismo psíquico-somático teñido por la aspiración a la reducción a una escala común. Fue un niño débil y enfermizo desde la muerte de su madre.deben juntarse en una antes de llegar al alma (18). El tema es de importancia crucial debido a que el enfoque no sólo no pierde vigencia sino que parece consolidarse. no es sólo el cuerpo extenso y tangible para los sentidos.. que «la . no del desarrollo científico en sí mismo. 34 cuerpo que ocupa un lugar en el espacio el separado del sujeto por la dicotomía cartesiana. de las sustancias. moderna y cartesiana. Este último concepto postula la existencia de un desorden orgánico como proceso generador de los trastornos psíquicos (19). Él piensa que el lenguaje de ningún modo podría ser pensado como "un sistema de signos que duplique el de las realidades. que ofreció un modo de sortear los efectos del corte cartesiano incluyendo la psicogénesis en una organogénesis más vasta. Si el campo del sentido es impensable sin la dimensión del lenguaje. en sus producciones conceptuales. Descartes no evita el concepto de que las cosas en su diversidad forman finalmente parte de un mismo universo en el que todo se interrelaciona y complementa. por ejemplo.. dos oídos. De allí que tampoco escape a la exigencia de un "eslabón perdido". entre otros ejemplos. Debido a que las exigencias del método hacen difícil aceptar la unión del alma con el cerebro o el corazón. Descartes mismo muere de igual enfermedad. o falta. propondrá una forma de relación que enuncia así: ". podrían ser caracterizados -parafraseando a Hegel. porque el alma es de una naturaleza que no tiene relación alguna con la extensión ni con las dimensiones o con las propiedades de la materia de que el cuerpo se compone. quedando las afecciones psíquicas reducidas a lo que denominó "disolución funcional". Podemos ver cómo lo hace el mismo Descartes. Sus argumentos. Se involucra aquí también el papel que le toca a la filosofía del teórico. puesto que las imágenes dobles que provienen de los sentidos -dos ojos. Para el psicoanalista. o a su cosmovisión. Lo excluido parece retornar en sus propios razonamientos exigiéndole una conexión entre el pensamiento y el cuerpo extenso. Esta pérdida. la importancia que adquieren algunas ideas en las teorías provienen de la posición subjetiva del pensador.. Tengamos presente que la aparición súbita de enfermedades en los hijos a las mismas edades que ellas habían sido contraídas por sus padres. Finalmente. en la glándula pineal. sino solamente con todo el conjunto de sus órganos" (17). el alma está verdaderamente unida a todo el cuerpo .

en última instancia y en esencia. de la tuberculosis a las alergias. Agreguemos que el término "inhibición" refiere un concepto del campo teórico freudiano. Como se ve. más allá de lo que pudiera parecer. Freud observaba que los fenómenos histéricos conversivos. Están las que se hacen presentes periódica o esporádicamente. Ello es índice de cómo y hasta qué punto está allí involucrado el sujeto. Trataremos más adelante este punto. Merece subrayarse que la fórmula "la integración es el ser" expresa el ideal de la medicina misma que. pueden dejar alteraciones somáticas transitorias. las hay casi permanentes. de manera que el trastorno resultará o no analizable -añadamos. según ya observamos. 35 integración es el ser»" (22). proclive al análisis y fragmentación de sus objetos. El componente lesional resulta un indicador insuficiente. se vale de las producciones de los científicos que le son útiles a ese fin. etc. la excepción y el deseo. La primera tiene pertinencia anatómica y puede ser materia de estudio. La segunda tiene -evidentemente. hay las que ceden a métodos sugestivos. Corresponde recordar que en la clínica psicoanalítica no es a nivel nosológico donde se sitúa en primer término si un trastorno orgánico constituye propiamente un síntoma. En general. no es coincidente con el propio de las ciencias. en sentido amplio.pertinencia fisiológica. "bajo transferencia". de la tos a la hipertensión. hay las que son tratables farmacológicamente o por otros medios y las que no lo son. El paciente comunica malestares y trastornos que tienen diversos grados de alojamiento en la demanda o requerimiento del que se hace objeto al analista. que en la perspectiva lacaniana constituye un paso esencial para el estudio de lo llamado psicosomático. la "lesión" se diferencia de la "disfunción". así como las que irrumpen en una sola oportunidad. la cuestión diagnóstica en el psicoanálisis no es. mientras que la tercera puede ser situada. de la úlcera gastroduodenal al vitiligo. en las que se producen avances de significación acerca de la función de la imagen en el infante. Del asma a la psoriasis. Es claro que la . exige un gran número de categorías.generalmente no se encuentran lesiones anatómicas. se constata que no falta el establecimiento de correlaciones y cooperaciones. un edema o una anemia (23). Hechas estas salvedades. Están las que vinculamos con acontecimientos de la existencia y las que no parecen relacionarse con dato histórico alguno. No será él quien las someta a una crítica conceptual rigurosa. por ejemplo. se inclina hacia la provisión de ficciones capaces de aliviar padecimientos. Se ubicará allí la fuente de la representación del cuerpo como forma unitaria.según si está instalado o es instalable en la demanda. materia clínico-clasificatoria. las cuestiones de denominación y clasificación son importantes en un terreno donde se ha destacado lo ambiguo. Lo inexplorado. para ser abarcado. Antes de avanzar más. y debido a que es de definición no siempre precisa puede o no estar presente. De todos modos. La aspiración a la integración de aquello que en realidad no lo está es habitualmente pensada por nosotros a la luz de las primeras conceptualizaciones de Lacan acerca del cuerpo. En las alergias -se comprueba. y ésta de la "inhibición". por ejemplo. una vez instalados. confuso y poco delimitado. El ideal del médico que. 4. las hay que no. las hay momentáneas y las hay mortales. en primer término. de la anatomía patológica. Hay "psicosomáticas" transitorias. en los terrenos de la psicología. notemos que el término "psicosomático" suele ser aplicado por los médicos a una variedad de dolencias cuyo conjunto.

No se trata sólo de qué se desea. Destaquemos que en la medida en que es posible hacer lo mismo con el conjunto de lo denominable como psicosomático. y etiología (e. nos encontramos.. Estamos advertidos de que la posición del analista no es la del sabio. se agrega lo siguiente: "Todas las enfermedades médicas son definidas en varios niveles de abstracción. obviamente.. por ejemplo: patología estructural (e. el primer paso es contar con un nombre.. 36 calificación de "psicosomático" propone un nombre que refiere algo carente de casillero firme o bien perfilado en el universo del saber. Desde las clásicas referencias de Lacan. colitis ulcerosa). como en otras oportunidades. Cabe observar. Conviene recordar que las palabras no están nunca aisladas sino que forman parte de discursos. carece de una definición operacional consistente que cubra todas las situaciones" (24). antes que al conocimiento de su entidad singular. al nombre que damos a una disfunción o lesión orgánica cualquiera. Sin embargo. que el empleo de la denominación "desorden mental" en el DSM IV. respecto del deseo de Pavlov afectando las conductas de sus . en cualquier materia sobre la que se consulte su parecer. puede decirse que responde. con que las expresiones "enfermedad psicosomática" y "enfermedad" a secas carecen de referentes diferenciados. no existiría para nosotros "la cuestión psicosomática". presentación sintomática (e. carece de respaldo en una definición precisa. El concepto de desorden mental. no podrá dejar de indagar por el lugar que en el asunto ocupa el deseo. bien podemos considerar que lo "inexplorado" del terreno psicosomático -teniendo en cuenta la caracterización de Lacan. debe ser admitido que ninguna definición especifica adecuadamente fronteras precisas para el concepto «desorden mental». de representaciones.g. en un sentido "de excepción". Destaquemos que es en ese nivel -en el discursivo. En esa tesitura. lleven un nombre que denota una característica que puede fácilmente ser atribuida universalmente a toda enfermedad humana. En efecto. a la hora de estudiar analogías. Debido a que la paradoja no deja de ser enigmática. tanto como en sus predecesores.se vincula a lo inexplorado de nuestra propia posición en la experiencia clínica. Precisamente por eso. La idea de Lacan será que. como muchos otros conceptos en la medicina y en la ciencia. Leemos allí lo siguiente: "a pesar de que este manual provee una clasificación de los desórdenes mentales. es probable que sin esta cualidad de "enigma". Insistimos en que todo aquello que cae bajo el apelativo de psicosomático parece tener como característica común el hacer excepción a los saberes sobre el organismo considerados científicamente válidos. migraña). en el seminario sobre los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis.g. desviación de una norma fisiológica (e. Es notable que estas dolencias. la presencia de un analista es habitualmente ocasión de preguntas por el deseo. sino de quién y de qué modo el deseo entra en función. Ello incluye.donde un trastorno del organismo asume el carácter de una enigmática falla de nuestro saber. desde el instante en que el comportamiento de un órgano es objeto "de lectura". esto es. para el médico o para el familiar. Subrayemos que un analista. a la exigencia de que nada quede fuera de tal universo.g. interpretaciones y reflexiones -campo del significante. Por eso. hipertensión). Los psicoanalistas hemos desarrollado un sentido de cautela respecto a nuestros propios saberes. no nos extraña que los psicoanalistas seamos convocados a ocuparnos del misterio. ¿puede decirse que aquí la historia se repite?.g. En ese mismo texto.. Ello se relaciona a que el psicoanálisis requiere indispensablemente de un sostén en el nivel del deseo del analista. neumonía neumocócica)" (25). Esta circunstancia confirma la idea de que el término psicosomático se presenta en el lugar de una insuficiencia o fracaso del saber de las ciencias.la dimensión subjetiva del deseo está involucrada. En efecto. sea para el paciente. como sucedió en el siglo XIX con la histeria.

en primera instancia.de "traumas psíquicos" en los que podrían encontrarse. la transformación producida en el sujeto cuando asume una imagen" (28). A la hora de enfrentar el sufrimiento -hicimos notar. Aunque el reconocimiento que el médico efectúa del organismo debe mantenerse en los cánones de la observación científica. será difícil pensar una clínica de las dolencias que llamamos psicosomáticas sin tener en cuenta el papel del "deseo del Otro". concibiéndolo en términos de imagen. el curandero.. Ello será ocasión - según observa. recibida de la ciencia. no opera desembarazándose de su "res cogitans". el funcionamiento orgánico del hombre no se regula conforme a una sencilla fisiología natural. Resaltemos ahora únicamente ese rasgo que parece habitual en un médico que se quiere "psicosomatista": su anhelo de afectar. En su texto titulado "La familia" (1938). Veremos corporizarse a ese "Otro" en los más diversos personajes: la madre del paciente. no se duda en conceder al buen "amor" del médico hacia el paciente un papel positivo. etc. el estatuto de un pensamiento. pura sustancia extensa. se aleja de la biología. en su perspectiva general sobre el paciente. por ejemplo.el espíritu psicosomatista de la medicina no se priva de recurrir a aquello que promete alivio. a diferencia de lo que sucede en el animal. se refiere a la pérdida de las regulaciones biológicas instintivas frente a la función de un "complejo" que hace de la imago materna el factor dominante en el destete. por ejemplo. La simple consideración de las cuestiones del cuerpo en términos de salud y enfermedad es ya un ejemplo. el médico. Los órganos: más allá de la neurosis. se plantean aquí cuestiones a dilucidar. Una relectura del clásico texto nos . Ésta le ofreció el modo de precisar que el carril del ser humano. Retomaremos este importante tema más adelante. sea la sugestión u otros recursos. está en deuda con Descartes. No podrá el analista dejar de preguntarse por el papel del deseo del Otro y sus características en cualquier evento que involucre al cuerpo o al organismo de un ser hablante. la abuela. la medicina en su esencia misma no logra ser cartesiana. una identificación en el sentido pleno que el análisis da a este término: a saber. yendo más allá de lo que los recursos tecnológicos derivados de las ciencias permiten. En la conferencia dada en Ginebra sobre el síntoma.. el hijo. ¿De qué modo incide el médico en la evolución de una enfermedad orgánica? Hay acuerdo en que la sugestión puede tener valor instrumental. Lacan observa que lo psicosomático "está en su fundamento profundamente arraigado en lo imaginario" (26). Lacan enseña allí que. la esposa. en los rumbos que Freud enseñó. Es conveniente no olvidar que en el acto médico opera el pensamiento de un cuerpo idealmente sano. La salud posee. así como en las decisiones que lo afectan. Asimismo. 5. las causas de neurosis gástricas. Señalemos nuevamente que si bien la potencia curativa actual de la medicina. lo afectan de modo no natural factores que desde temprano él sitúa en el campo de la cultura. En sus primeros desarrollos le concede una función central en la estructuración del mundo del sujeto. La función del estadio del espejo merece ser recordada en su clásica definición: ". Comprobamos aquí una vez más que no es plenamente cierto que el cuerpo del que se ocupa el médico sea estrictamente el organismo diseccionado por las ciencias. 37 perros. anorexias mentales y toxicomanías orales (27). ocupémosnos previamente del cuerpo conforme es tratado por Lacan en los comienzos de su obra. la hermana. Mencionemos también que los mismos médicos confirman que el "deseo" suele tener un papel importante en las mejoras observables en los pacientes. modificar o quebrantar una inercia orgánica mortífera. Evidentemente. el padre.

La función de la imagen será decisiva en el surgimiento del sentimiento que llamamos "de sí mismo". de la que. Es notable que las observaciones de los primeros meses de vida de los bebés no destaquen con mayor frecuencia que muchas de las acciones que se dirigen al exterior. no necesariamente unificado. caracterizada por Lacan como fase del "cuerpo fragmentado". Las ideas de Lacan acerca del estadio del espejo se verifican en las observaciones de bebés. Lacan acuñará el término "éxtimo" (31). las sensaciones dispersas se integran en una totalidad. Así. Aún antes. a partir de que el Yo se reconozca en una imagen. Notemos que el órgano de la visión permite la influencia de la luz sobre el organismo de un modo altamente discriminado. sólo entran en consideración en el plano del autoerotismo. El control de la propia mano. ortopédicos. Lacan se ocupó de la oposición que mantienen entre sí. es anticipado por la imagen de su movimiento formada desde la visión del movimiento de la mano del otro. Es preciso destacar también diferencias entre los órganos y el organismo. Agreguemos ahora que. Lacan indicó que. por ejemplo. se refirió a lo psicosomático presentándolo como una "masa investida de libido en el interior del organismo. Sin la operación de la imagen. en aquello que un psicoanalista puede llegar a reconocer. Este cuerpo.. Se constituye así un "exterior" dentro del "interior" del cuerpo. en su segundo seminario. 38 recuerda la observación de Roger Caillois de que los fenómenos del mimetismo muestran al organismo animal afectado por el espacio antes que por leyes de adaptación. la imagen adquiere una función que no debe desestimarse en las relaciones entre el organismo (innenwelt) y la realidad que lo circunda (umwelt) (29). Es difícil no inclinarse a establecer un paralelo entre esta ausencia de ajuste o adecuación plena en la vinculación de los órganos con el organismo y la nota díscola que representan las afecciones psicosomáticas en relación a los procesos orgánicos que preservan una homeostasis general. del que lo recién formulado constituye un antecedente. Lacan entendió que los órganos. las sensaciones provenientes de los órganos del interior del cuerpo serán registradas como exteriores al Yo. no se organizan en el inicio conforme a su utilidad vital sino a partir de las configuraciones imaginarias en que se hacen presentes. la noción misma de "instinto" en la biología era pensada como una especie de "moral" del órgano (33). así como la mayor parte de las habilidades motoras que se desarrollan. en la medida en que las representaciones del propio cuerpo y del Yo se constituyen de modo similar a las de un objeto en el espacio imaginario. se diferencia del organismo como conjunto. que percibimos en el terreno espacial de los objetos.por la cual el Yo asume una identidad "enajenante" (30). que enseñan la anticipación en la representación imaginaria del control de los órganos del movimiento. pudiendo incluso sucumbir al crecimiento excesivo de uno de ellos. las sensaciones íntero y propioceptivas permanecerían incoordinadas. se nos escapan tanto sus relaciones internas como su entropía" (32). Su idea era que el organismo tiene problemas con los órganos. Nuestro autor observó que. concepto en el que la entidad biológica del humano puede ser pensada incluyendo elementos que le son ajenos: efectivamente. En los inicios de 1955. A esa altura de su pensamiento.. el cuerpo en el que el sujeto llega a reconocerse no es el mismo que el de las sensaciones caóticas vinculadas a los órganos de su interior. Como se puede advertir. de órganos. Deberemos tener en cuenta en nuestro tema este papel "ortopédico" que la imago tiene en la constitución humana. haciendo posible un particular nexo con elementos distantes del medio. vinculadas en forma aislada a los estados fisiológicos de los diversos órganos. Años después. en virtud de la imago. en su seminario sobre el Yo. en forma "ortopédica" -señala. Ello es inherente a la prematuración específica del hombre. En su seminario sobre los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. las percepciones del organismo se sitúan y ordenan en este terreno. Lacan ubicaba a las denominadas "reacciones .

estas ideas elementales son aplicables a la constitución de la representación del cuerpo propio así como de la realidad del "umwelt".de vinculación con él. por el contrario.. Lacan observó también que no podemos saber cómo operan estos procesos autoeróticos a nivel de los órganos (35). Lacan observó que. ello no sucede en los trastornos que llamamos psicosomáticos.de una relación que se encuentra siempre en el límite de nuestras elaboraciones conceptuales. asemejándose. en la perspectiva de esta tesis. En su tercer seminario retomó el concepto de que se trata de estructuraciones completamente diferentes a las neuróticas: "sin dialéctica alguna -manifestaba- sin que ninguna interpretación pueda marcar su correspondencia con algo que pertenezca al pasado del sujeto" (36). agreguemos otras consideraciones. se había dedicado a mostrar la sujeción del registro imaginario al orden simbólico. Apuntemos que Leclaire. En resumen. El establecimiento de estas correspondencias -notemos. Según Lacan. que no juegan ningún papel en la relación con el semejante. admitía la posibilidad de que. que en la medida en que en tales inscripciones puede tratarse de un "conflicto". los conceptos freudianos de libido de objeto y de libido del Yo. en estos casos se produjeran "inscripciones" directas sobre el mismo cuerpo. Destaquemos. y se verifican tanto en el hombre como en el animal. La ausencia de dialéctica no implica necesariamente la inexistencia de las complejidades y conflictos propios del mundo del símbolo. que mientras en las neurosis encontramos con relativa facilidad la articulación entre los registros imaginario y simbólico. 39 psicosomáticas" por fuera del marco de las relaciones narcisistas Yo-objeto. comentando el texto de Freud "Introducción al narcisismo" en el seminario de Lacan de 1953. Añadamos. centrándonos en otros aspectos de la construcción del cuerpo en el campo imaginario. En su primer seminario.supone un campo de coordenadas en el que se verifica un punto de perspectiva único y común a todo el conjunto. deben ser considerados con detenimiento en el estudio de estos temas. recordemos que Freud vinculaba la excitación de una zona cualquiera del cuerpo con la excitación sexual. Como se puede apreciar. ellas están adscriptas a lo simbólico (37). en óptica.. que los trastornos psicosomáticos no son construcciones neuróticas. En esa época de su enseñanza. una imagen es definida por la correspondencia que guarda cada uno de los puntos que la integran con otros tantos puntos del objeto representado (39). manifiesta que los cambios en la erogeneidad de un órgano pueden ser paralelos a cambios de las cargas libidinales en el Yo (38). son característicos de las neurosis. Agreguemos que el concepto de una exclusión del autoerotismo de los órganos hacia afuera del narcisismo no tiene por qué implicar una completa ausencia de conexiones entre ellos. Tengamos presente también que los conflictos narcisísticos y objetales. Unidad imaginaria e Ideal del Yo. Hemos señalado que el cuerpo es una unidad para el sujeto a partir de la función de la imagen. Las relaciones psicosomáticas se sitúan a nivel de lo real" (34). Se encuentra ya allí la idea de Lacan de que lo psicosomático no es una estructura simple o elemental. su perspectiva en ese momento era que se trata de procesos "autoeróticos". a un complejo jeroglífico. Lacan consideraba. de orden imaginario. "Se trata -decía Lacan en aquel seminario. es preciso tener en cuenta que en el animal . aun sin la mediación que implicaría el pasaje por la dialéctica del Otro. "exceptuados" -puede decirse. Para establecer la diferencia entre ellos. sin embargo. por lo tanto. Al mismo tiempo. En esa misma perspectiva. así como el de narcisismo primario. No avanzaremos ahora en esa dirección. 6.

concebido sobre el modelo de la referida continuidad espacial. que la función especular no es desdeñable en lo que concierne al "equilibrio" orgánico. Sin detenernos aquí. los psicoanalistas nos encontramos con un retorno del autoerotismo excluido. por el contrario. Es en esta perspectiva que Lacan menciona el "poco acceso que tiene el sujeto a la realidad de ese cuerpo. . Se trata allí de una identificación con la instancia parental. En el tercer apartado de "El Yo y el Ello". Allí podemos situar al Yo en tanto cuerpo. Destaquemos también. a nivel del Yo ideal el cuerpo es el cuerpo sano. El narcisismo de la imagen se ocupa de vaciar al cuerpo del autoerotismo de los órganos. es "uno". El esquema de los dos espejos permite mostrar. único modo en que lo orgánico es registrable en la especificidad de nuestra experiencia. Inversamente. El cuerpo sano. en la que habrá finalmente de asentarse la noción de salud. que pierde en su interior" (45). que desde el Ideal del Yo el sujeto -según indica Lacan. En efecto.para mostrar el modo en que la función simbólica interfiere y determina las adecuaciones e inadecuaciones entre lo imaginario y lo real (41)."dirigirá su mirada al espejo A para obtener entre otros efectos tal espejismo del Yo Ideal" (44). afirmándose en él el ideal mismo de salud. al mismo tiempo. indiquemos que el Yo ideal es la imagen inherente a las investiduras narcisísticas. puesto que tal integridad se caracteriza por la continuidad espacial que la imagen ofrece. a diferencia de lo que sucede en el animal. Destaquemos que el punto de la perspectiva desde el cual se constituye la realidad imaginaria del hombre es denominado por Lacan "Ideal del Yo". El símbolo acaba con la posibilidad de que el campo imaginario se constituya en coincidencia con el de los objetos reales. correspondiéndole como primera cualidad la integridad. Subrayemos que la función de la imagen conduce al concepto de una clara separación entre cuerpo y organismo. además. nada se adapta de inicio. no es lo fraccionario sino lo entero lo que cuadra al cuerpo en tanto sano. Lacan escribirá que "el cuerpo de los hablantes está sujeto a dividirse de sus órganos" (46). Freud la refiere diciendo que "no parece el resultado ni el desenlace de una investidura de objeto: es una identificación directa e inmediata (no mediada). que el cuerpo sano. En el sentido expresado. esto es: un "entero". representado como íntegro. caracterizada por no confundirse con la carga libidinal del objeto. y más temprana que cualquier investidura de objeto" (43). en correspondencia -según él mismo señala. en correspondencia con el concepto de Lacan de que lo psicosomático mantiene un profundo arraigo en lo imaginario. en la medida en que los trastornos orgánicos hacen presentes a los órganos. Efectivamente. el fundador del psicoanálisis había ubicado en el Ideal del Yo a "la primera y más importante identificación del individuo" (42). por lo tanto. En "El Atolondradicho".con el uso del término "Ich-ideal" por Freud. 40 desde el comienzo todo apunta a la coincidencia entre el objeto real y la imagen (40). En el hombre. las imágenes que condicionan al hombre se construyen en la perspectiva de un punto que se ubica más allá del terreno propiamente imaginario. Se deberá recordar. que un cuerpo sea sano supone que sólo puede ser uno. Agreguemos que tanto el concepto de cuerpo como el de organismo son impensables sin partir de la función unificante del "Uno". La fase del espejo -ya lo indicamos- enseña que el narcisismo juega un papel compensatorio de la prematuración del organismo. Lacan se vale del esquema de los dos espejos -que presenta también en su primer seminario. Es evidente que sin esta función la idea de homeostasis orgánica carecería de sentido. "no dos". Allí se puede entender por qué. no se confunde con el organismo vivo que funciona homeostática y satisfactoriamente o no. Este concepto coincide con el de Lacan: el Ideal del Yo está por fuera del espacio imaginario en el que se desarrolla la dialéctica entre «innenwelt» y «umwelt». función de las relaciones especulares con el semejante.

la esquizia de la vida. lo que autoriza a pensar que. Detengámonos en la función del Ideal del Yo para precisar que se trata de un significante en el campo simbólico. no basta con que las diferentes partes del organismo estén en buenas condiciones y sean capaces. La aparición de los órganos en escena no puede sino desbaratar la función imaginaria de compaginación corporal que el narcisismo introdujo. opere en igual dirección. La común sensibilidad y labilidad del narcisismo muestra su supeditación al estado de los vínculos. un joven que se mantiene vivo gracias a un respirador artificial y a otros órganos artificiales. queda a la vista. es preciso que la intervención rectora del sistema nervioso. Mencionemos el caso de una mujer joven. por ejemplo. En la histérica. deberá diferenciarse del goce narcisista. Por eso es posible enfermar por falta de amor. tal como es concebido por Lacan y como este caso lo prueba.padecía con marcada frecuencia estados gripales. si fuera pertinente considerar en lo psicosomático un goce específico. de realizar las tareas para las que están "naturalmente" preparadas. por sí mismas y en el conjunto. las vicisitudes del narcisismo en general suelen cumplir también un papel. Este punto será retomado luego de haber efectuado otras precisiones. podemos entender que según sea la ubicación que ocupa el Ideal del Yo se forman tales o cuales imágenes. en su conferencia en Ginebra. Habrá que vincular a lo mencionado la referencia de Lacan. Subrayemos la importancia que tiene en el terreno de lo psicosomático la función del Ideal del Yo. Este caso permite advertir que los órganos. o por exceso de él. es este significante y no -por ejemplo. Esta función proviene -no podría ser de otra manera. los órganos habitualmente ausentes del registro imaginario se presentan de modo tal que la imagen narcisista cabalmente se secciona en elementos separados y dispersos. no cumplen un papel complementario respecto del cuerpo. clave para la constitución del Yo en su identificación con la imagen del cuerpo unificado. según dijimos. Por el contrario. para un funcionamiento "saludable". la típica certeza de no ser amada puede acompañarse de una predisposición a contraer enfermedades. Evidentemente. el que está especialmente involucrado. analizante. son frecuentes en los neuróticos. Cabrá tenerlo en cuenta para situar estos fenómenos en relación a las neurosis y a las psicosis. resfríos y anginas. también por el camino del narcisismo el mundo del símbolo parece afectar el orden orgánico. Valiéndonos del esquema óptico de los espejos. En principio. aquello que no habrá de integrarse en ellas. "agujerean". al "goce específico" que cabría reconocer en los trastornos psicosomáticos (47). Puesto que la estructura de los vínculos es discursiva. que le concede una posición particular. incluso. estos episodios desaparecieron completamente luego de su divorcio y comienzo . en correspondencia con que la sugestión demuestra a veces ser instrumental en lo que atañe a las dolencias orgánicas. pide a los médicos que lo dejen morir. en vaciar al cuerpo del autoerotismo inherente al registro de los órganos. su fragmentación original. en la perspectiva del psicoanalista. De modo notable. al cuerpo. Sin velo alguno. si bien las enfermedades psicosomáticas no se confunden con las neurosis. Paralítico a consecuencia de un accidente. ellos dividen.de la intervención del Otro. ella también orgánica. Consideremos ahora que. basta señalar ahora que. El insoportable daño en el narcisismo se muestra palmariamente "descarnado" en ese organismo distribuido por la habitación. En efecto. la incorporación del campo imaginario en el funcionamiento del organismo biológico hace posible entender por qué.el del padre. sin que la medicina pudiera sanarla. consistente. De esta manera se demarca. 41 Hemos aludido al papel "ortopédico" de la imagen narcisista. que durante su primer matrimonio -nada feliz.

que no hay razones para suponer que al ocuparse de lo psicosomático Lacan prescindía de su concepto de que la experiencia analítica requiere la consideración de tres registros: imaginario. Se trata ahora. pivoteada sobre el concepto de objeto a. En el psicoanálisis se comprueba que la integridad del cuerpo se desmonta o se restituye en virtud de un particular anudamiento de estos registros. Comentemos. 42 de una nueva relación amorosa. que había sido unificado bajo la operación del Ideal. fragmentarse bajo las "mortificaciones" que le inflige el significante. Señalemos ahora que este esquema. tema que será necesario retomar. Por eso Lacan dirá textualmente de este esquema que "corresponde a un tiempo preliminar de nuestra enseñanza en que necesitábamos desbrozar lo imaginario como demasiado apreciado en la técnica". Hemos recorrido aquí algunos aspectos de la función de la imagen regulada por el símbolo conforme a lo enseñado por Lacan mediante el esquema óptico de los espejos. para luego indicar: "ya no estamos en eso" (48). no podría describir la función que ese objeto recibe de lo simbólico" (49). El cuerpo. que no carece de parecidos con los mencionados. dando la fisonomía de su definición como "no-dos". Pues imaginando un juego de imágenes. El cuerpo es del significante. Consideremos el caso. para lo que nos interesa. a la vez que de singularidades. tanto su vida de relación cuanto el reconocimiento social del que gozaba giraban plenamente - según ella misma afirmaba. Refería. Si bien se constata que el amor cura. el esquema óptico deja de ser apto para reflejar estos conceptos. resitúa y redimensiona sus primeras concepciones sobre el cuerpo. está constituido en su unidad como un continuo espacial. 7. pensado como imagen. como en el caso de muchos "milagros". Esta continuidad presta soporte imaginario a su carácter unitario. por otra parte. La misma analizante relataba que durante sus males de amor desarrollaba una obsesiva búsqueda de la mirada del prójimo. El caso ofrece una buena ilustración para considerar no sólo la intervención de la función de la imagen sino también de la del significante y de la del goce. de la muerte de una joven deportista acaecida después de un accidente que la había dejado paralítica de los miembros inferiores. Veremos así al cuerpo del estadio del espejo. En la medida en que Lacan avanzó en la idea de que lo real pone un límite al alcance de la palabra. Sumida en una profunda depresión. también conocido como "de los ideales de la persona". de que el despliegue de la teorización de Lacan acerca de la índole del registro simbólico. a propósito de estos casos. Es clave en estas circunstancias el lugar que el sujeto se ve ocupando en la perspectiva de su Ideal. contrajo una neumonía que empeoró irremediablemente hasta llevarla a la muerte.en torno a sus atractivos físicos. para lograr la cura. no se trata de cualquier amor. nada menos que con el amor de Dios. Los ejemplos que enseñan la incidencia del Ideal pueden ser muchos y variados. no del sujeto. Dedicada al perfeccionamiento de su cuerpo y al pulimiento de su belleza. Es sobre esta unicidad propia del cuerpo imaginario que el lenguaje impone un sistema bivalente y divisorio. Dirá más tarde que ese esquema "no deja más esclarecida la posición del objeto a. que al quedarse sola encontraba alivio para sus malestares corporales mirándose al espejo. . resulta limitado si nuestra atención deja de focalizarse en la constitución del Yo y el narcisismo para ocuparse de la determinación significante del sujeto en tanto deseante. en virtud de lo cual a veces se hace necesario contar. simbólico y real.

Lacan . Se percibe aquí la importancia de revisar la índole de la brecha abierta por el dualismo cartesiano. Esta idea. Retomando nuevamente las ideas básicas. cada cuerpo se inscribe como provisto de pene o como carente de él. señalemos que en "Función y campo de la palabra. de conceptos como los de escritura. estudiadas por Lévi-Strauss. Nuestro autor hace la salvedad. 43 La incidencia del significante sobre la integridad corporal es. bajo estos términos. que la fenomenología contemporánea no logra no hacer del cuerpo un revés de todas las funciones de la mente (51). La raíz del conocimiento es este compromiso de su cuerpo" (50). sin embargo. Quiere allí distinguirse de Goldstein y de Merleau-Ponty. Éste es un paso obligado para precisar de qué manera lo concerniente al sujeto puede ser allí tenido en cuenta. En este nivel. A medida que Lacan avanza en sus formalizaciones del dominio del registro simbólico sobre el imaginario se vale. En su clase del 8 de abril de 1963. está ya implicado en su cuerpo por la palabra. Resumamos algunas de las referencias de Lacan sobre estas cuestiones. En el camino indicado. hace a su consideración de la función del símbolo la concepción del papel de la ley y el pacto en la estructura edípica. introducción de escisión. Simultáneamente. considerando que ellos resuelven el dualismo mente-cuerpo haciendo de este último un alma corporizada. así como su atención a estructuras simbólicas trans-individuales como reguladoras de las alianzas. número y rasgo unario. La polaridad sano-enfermo no dejará de presentarse. de que no se trata de que la totalidad de la presencia corporal esté comprometida. no deja de reconocerles que conciben al cuerpo como algo definitivamente irreductible a mecanismos puramente físicos. destaca.. Hemos referido aquí que el significante introduce una estructura divisoria y bipolar en la unicidad del cuerpo imaginario. además. Recordemos que la calificación de psicosomático suele acompañar a la detección de singularidades que apartan al cuadro somático del tipo de universalidad que caracteriza. Hemos indicado. esto es: como fálico o como castrado. De modo somero. desde el momento en que habla. que esta posibilidad se constituye a partir de la función del significante Ideal del Yo. a una enfermedad virósica. no implica que Lacan piense que los significantes y el cuerpo son las dos caras de una misma moneda. Agreguemos que las elaboraciones de Lacan sobre el complejo de Edipo lo condujeron a privilegiar la función del falo como significante y la polaridad falo-castración en la estructura del inconsciente. Tengamos presente que el orden del lenguaje y del símbolo es reconocido por Lacan desde la primera época de sus enseñanzas. por ejemplo.. La experiencia analítica constata que en el registro subjetivo del cuerpo como efecto de lenguaje. será de interés situarlos ahora en el ámbito de la estructura significante. expresa que "el sujeto. de todos modos. Asimismo. Esos desarrollos resultarán de valor para lo que nos interesa. en la escucha del analista. Esta idea general debe ser situada en la base de lo que el psicoanálisis lacaniano puede decir sobre lo llamado "psicosomático". Pudimos advertir que la función imaginaria introduce una diferencia entre el organismo y el cuerpo. Vimos también a esta imagen corporal unificada prestándose a la identificación del Yo con un cuerpo íntegro y sano." -escrito que conocemos también con el nombre de "Discurso de Roma". toma relevancia la polaridad falo-castración. en esencia. por ejemplo. Si bien en un comienzo los trastornos psicosomáticos fueron considerados por Lacan fuera del marco narcisista de las neurosis. a propósito de las funciones que operan más allá de las relaciones narcisístas u objetales. tienen una importancia central las elaboraciones del seminario sobre los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. fragmentación y particularidad. recordemos su utilización del concepto hegeliano de la palabra como muerte de la cosa (52).

nos lo quita. si se lo toma en serio. regula las significaciones que éste o sus partes tendrán para nosotros. tanto la propiedad como la posesión del cuerpo a alguien. en lo que concierne a la cuestión psicosomática. donde se lee: "El cuerpo. pueden preñar a la histérica. de modo que sólo podremos hablar de órganos de ficción. puesto que el ser humano habla. que "el cuerpo piensa"? No exactamente.. entonces. como reflexionaba Descartes. pero es cuerpo. Asimismo. a saber: que el significante no nos dé un cuerpo. Podría suceder algo diferente. el cuerpo mismo. en todo o en parte. incluso. y es por eso -puede decirse. Al cuerpo de lo simbólico. susceptible de ser impactado por el significante. Por otra parte. constituye. o bien que nos lo dé dentro de determinadas condiciones. es posible decir de alguien que "piensa con los pies" o "con el estómago".que es "apropiable". de manera tal que si ellas no se cumplen. Es evidente que las conversiones histéricas implican operaciones del significante en el segundo sentido. y el lenguaje no es inmaterial. y se "incorpora" en tanto se hace cuerpo. en todo o en parte. Al mismo tiempo. lo preexiste e. nuestro propio cuerpo puede. representar el flujo de la orina de la ambición uretral. el cuerpo del significante tiene la función de atribuir. no hay que entenderlo como metáfora. siendo "incorporal". sino -como indicamos. constituyendo la interioridad del significante como corporeidad. Notemos que. Es cuerpo sutil. que el cuerpo es "significable". identificarse con el objeto del penisneid. Esta noción del cuerpo está allí presente. Esta idea es diferente de la de significación. 44 indica: "La palabra en efecto es un don de lenguaje. ¿Quiere ésto decir. o el excremento retenido del gozo avaricioso" (53). mientras que trastornos orgánicos que suelen ser caracterizados rápidamente como psicosomáticos . Por un lado. sin embargo. y es retomada en el Lacan. es de especial importancia.que estas cosas cuentan. Advertimos. Es sólo a partir de esta condición que podemos considerarnos poseedores de un cuerpo. además. Las palabras están atrapadas en todas las imágenes corporales que cautivan al sujeto. Por otro lado. Lacan entiende que el cuerpo constituido por el conjunto de significantes antecede al ser vivo. de "Radiofonía". No dejemos de mencionar que esta idea tiene como antecedente el concepto de "facilitación somática". Como se puede apreciar. además de anteceder y hacer desaparecer al cuerpo vivo y tangible en tanto tal. puesto que en ella el significante nos remite no a un significado sino a un sujeto agente. en una dimensión nueva de la condición humana" (56).. por ejemplo. que al mismo tiempo que el significante nos da un cuerpo. Observemos que la acepción del término "incorporal" varía según concedamos al prefijo "in" el significado de "negación" o el de "interior". lo anticipa. que fue necesario a Freud para explicar la conversión histérica (54). que lo simbólico hace un cuerpo. En "La significación del falo" reafirma que "esta pasión del significante se convierte . en oposición a Descartes. Decir que el significante se "incorpora" tiene el sentido de que él mismo constituye un particular "cuerpo". es posible -y con mayor frecuencia de la que nos inclinamos a reconocer. La incidencia del significante no muestra. se incorpora. ese cuerpo vivo al sujeto. Es así porque en el discurso no referimos otra cosa que significantes. Nuestro autor considera. Es correcto decir.. Del mismo modo.que nos dé el cuerpo de otro. siendo la estructura incorporada del lenguaje la que afecta al cuerpo (57). resultar asignado a otro sujeto. por lo tanto. o no. nos mantiene estructuralmente separados de él. considerar que el significante opera en dos sentidos. La idea de este cuerpo pasivo ante el significante se muestra en la obra de Lacan en muchos lugares. todo lo que puede llevar la marca apropiada para ordenarlo en una serie de significantes" (55). El significante es "incorporal" en el sentido de que niega ser cuerpo. no tiene ninguna posibilidad de pensar. en consecuencia.. este cuerpo hace que el cuerpo "tomado en sentido ingenuo" se "incorpore". con las complicaciones y problemas de responsabilidad que eso acarrea. sólo el carácter "significable" del cuerpo. concede o no. considera Lacan.

En un campo diferente. desde sus primeras comunicaciones psicoanalíticas. no como individuo. con . que da especificidad a la perspectiva del psicoanálisis sobre la función del lenguaje y marca su diferencia con otras disciplinas que también atienden a efectos del símbolo: la antropología. según leemos en Scilicet 2/3.. particularmente en el caso de fenómenos psico-somáticos cutáneos".. El nombre propio tiene la función. la libra de carne" (61). sino en que siempre hay en el cuerpo.. que es percibido . no está en que el cuerpo en su funcionamiento .fue reconocido por Lacan. nos permitiría explicarlo todo por una reducción del dualismo del Umwelt y del Innenwelt.. aun cuando existan relaciones entre ambos. Demos precisión el estatuto de la vinculación del sujeto del psicoanálisis con el cuerpo. que las perturbaciones que llamamos psicosomáticas conducen con frecuencia a tener en cuenta la función del nombre propio. algo separado. En los casos a los que se refiere J.. tema que volveremos a tratar.. en que la captura del ser viviente en el campo del lenguaje implica pérdidas. a propósito de uno de ellos. en el ser hablante. se trata con frecuencia de un «polimimetismo». LLamemos ahora la atención sobre el hecho de que Lacan puso énfasis. sino como alguien que puede faltar o desaparecer: hecho para obturar los agujeros y dar la falsa apariencia de sutura." (58).. Puntualicemos que para Lacan el nombre propio no es exactamente el nombre del cuerpo ni el del organismo. El dualismo estalla. Guir observó casos de leucemia infantil que se manifestaron en ocasión del nacimiento de un hermano.. expresa lo siguiente: "La inscripción psico-somática en el cuerpo del paciente traza en definitiva la historia del cuerpo de otro. inerte . El mimetismo -recordemos. se advierte la posibilidad de vinculación. Manifiesta Lacan: "El compromiso del hombre que habla en la cadena significante. a través de conexiones simbólicas -más propiamente: discursivas. Hace a la captura del ser vivo en la estructura del significante que algo de la carne sea separado y excluido. "de designar al individuo.. ese cimiento del deseo. el nombre propio sugiere al mismo tiempo el nivel radical de la falta" (60).de un cuerpo con otros. Allí mismo agrega: "El sujeto se constituye en el representante orgánico de una historia de los cuerpos de su linaje. Consideró. no de una finalidad adaptativa propia del ser vivo.. a partir de esta referencia. Sin duda estamos ante cuestiones que requieren dar pasos cuidadosos. No es posible captar lo fundamental en la incidencia del significante sobre el cuerpo sin tener en cuenta este concepto. El órgano afectado funciona como un órgano robado a otro . el espacio es representado y concebido conforme a condiciones propias del discurso. Señalemos.. 45 pueden involucrar al significante interviniendo en el primer sentido. Guir. En su libro "Psicosomática y cáncer". respecto de cualquier trastorno somático. que "las coordenadas significantes de este nacimiento revelan la ausencia de un anclaje simbólico del sujeto en su linaje" (59).. haciéndose eco de la «aberrante inscripción que consignan los significantes de su filiación». Lacan destacó que.. 8. Jean Guir ha llamado la atención sobre fenómenos de mimetismo en la clínica de los trastornos psicosomáticos. como un resultado de la incidencia sobre el organismo del espacio mismo. teniendo en cuenta las investigaciones de Roger Caillois. por ejemplo. El papel que puede tener el nombre propio en los casos que nos ocupan no debe confundirse con el del Ideal del Yo. a causa de ese compromiso de la dialéctica significante. Destaquemos. él ocupa en primer término el lugar donde lo que atañe al cuerpo resulta ausente.

Si ello fuera posible. en efecto. coincidente con la perspectiva característica del psicoanálisis llamado del Yo. según ya señalamos. no habrían inconvenientes para suponer que tal totalidad es "psicosomática". bien puede considerarse un castigo. preconscientes o inconscientes. la salvedad de que el verbo "ser" sólo por un forzamiento puede aplicarse al sujeto del psicoanálisis en tanto tal. que se haya convertido en un "doble" físico de la esfera mental o de los pensamientos conscientes. quien propone abordar estas cuestiones desde una "epistemología analítica". Este corte. se concibe al Yo como un instrumento primario del viviente.formas posibles: como padecimiento identificado o como padecimiento no identificado. no. indica que el "ser" propio del sujeto se instala en un terreno diferente al de la vida biológica. ella se acompaña de la idea de un interior (innenwelt) y un exterior (umwelt) que se encuentran e interactúan afectándose mutuamente. en consecuencia. Notaremos que la conceptualización lacaniana. . En primer lugar. el sujeto no sólo tendrá que entregar partes de su cuerpo. sino que deberá también desprenderse del cuerpo todo (62). el animal. Por otra parte. para poder "ser". La idea de Lacan. no menos que el animal. es que. en el segundo. según Lacan. El hombre está inexorablemente sujeto al sufrimiento de su cuerpo. su función no es estrictamente definible como significante. En esta corriente teórica. En Lacan. aunque sólo el primero es capaz de concebir sus dolores como castigos de los dioses. Por eso. de manera que es posible que una dolencia física sea sentida no sólo como pérdida de placer sino como aquella "libra de carne" cuya entrega Shylock -en "El Mercader de Venecia". Nos parece aquí necesario insistir en que la imagen tiene una función central en el establecimiento de las relaciones entre el organismo y el medio. eso sí. fundamental en el concepto lacaniano de cuerpo afectado por el significante. ya como goce. separa al sujeto de algo que será referido ya como objeto. Sami-Ali. Añadamos que la importancia que da Lacan al concepto freudiano de pulsión de muerte. y a la metáfora del retorno a lo inanimado. Una enfermedad. por ejemplo. afirma que "el sujeto es ante todo una totalidad psicosomática" (63). 46 en primera instancia por el sujeto como algo separado de sí mismo. de fundar la coaptación entre el hombre concebido como un organismo complejo y el mundo. por lo tanto. tal corporeidad no es una cualidad primaria de la subjetividad. tengámoslo presente. Conviene aclarar que el concepto lacaniano de cuerpo no se reduce al de la imagen especular que libera al sujeto de las vivencias anárquicas del cuerpo fragmentado. no es posible afirmar que el organismo biológico nazca con él. si bien no puede afirmarse que no sea ubicable en el campo del discurso. más aún: lo real del ser vivo. La diferencia entre la enfermedad del humano y la del animal se esclarece notando que el primero la representa en el campo del lenguaje. además. en la medida en que pensamos al cuerpo produciéndose en el terreno de lo imaginario. útil a la adaptación y capaz. identificar al ser vivo con el cuerpo. En lo que atañe a la imagen corporal. se diferencia desde los fundamentos de pensamientos psicosomatistas como el de M. el ser hablante la enfrenta en dos - y sólo en dos. partiendo de la noción de una separación esencial del sujeto respecto del cuerpo. en cambio. Podemos esbozar en estos términos un primer modo de la representación biológica de tales relaciones. No es pertinente. Cabe. en una posición diferente de la de Lacan. Afirmar que el cuerpo ha sido capturado por el significante no implica. Recordemos que en el pensamiento de Lacan la estructura de escisión que caracteriza al sujeto conduce a desestimar la idea de que el psicoanalista pueda acceder a alguna forma de "totalidad". En las concepciones referidas se considera que el cuerpo constituye un elemento esencial de la función del Yo. Sami-Ali.reclamaba como pago de una deuda. resistente a identificarse con esencia alguna. se diferencia y queda excluido de la noción de cuerpo. sólo indica que la integridad imaginaria del Yo (moi) ha sido cortada y fragmentada. En el primer caso la enfermedad tiene nombre y constituye un elemento significante del discurso.

En la concepción freudiana no todo el Yo está montado a partir de la percepción. En consecuencia: el espacio real no es transparente a la conciencia ni -en rigor. Fue preciso. Los avances de las investigaciones de la física que condujeron a la teoría de la relatividad objetaron los principios de la estética trascendental kantiana. sino. Notemos que si concebimos al cuerpo en términos de espacio. 47 Destaquemos. la proyección de una superficie" (67). En ese caso. por eso le es necesario considerar una división dentro del mismo Yo: el Superyó o ideal del Yo (68). puntualizará. en la que lo imaginamos . Convendrá recordar que el desarrollo de la ciencia llevó a revisar los principios de la geometría euclidiana. Sin embargo.a los alcances de intuición alguna. Lacan plantea la problematicidad de esta materia: Descartes -refiere. Allí leemos: "El yo es sobre todo una esencia-cuerpo. de un "interior" con un "exterior". Es innegable. Ello se adscribe con comodidad a la impresión de que las cosas están dadas en términos de relaciones "innenwelt-umwelt". Esta formulación es coherente con el concepto de que el Yo no involucra sólo la consistencia de la imagen. por lo tanto. o incluso entre dos esferas. que la extensión del espacio no es captable por los sentidos sino como imagen y. o "intuir". conforme hemos señalado. Nos guía aquí el propósito de señalar que el abordaje de lo llamado psicosomático. Freud dirá que si se tratase solamente de esto las cosas serían harto sencillas. Véase que el concepto de Yo fue pensado por Freud en "El Yo y el Ello" en términos de cuerpo. al modo de una superficie. Agreguemos que en una lección de su seminario sobre la identificación. por otra parte. que lo consideraba una forma pura de la intuición sensible. que a nivel de la imagen. Tal correspondencia opera en nuestra cotidiana intuición del ser humano. en términos topológicos. abandonar el concepto kantiano del espacio. diferente e independiente del tiempo. por ejemplo. es decir. están supeditados a las condiciones del dicho. y en un modo tal que nos vemos llevados más allá de la dimensión de superficie de la imagen. el espacio. la índole de nuestras intuiciones requiere ser pensada como efecto de discursos. por lo tanto. una esfera funciona de manera equivalente a una superficie bilátera. altura y profundidad). en la medida en que involucra al cuerpo. ni está configurado únicamente en la dualidad especular con el mundo. Hemos podido entender por qué el término "psicosomático" sugiere una lectura dualista. en la medida en que el espacio es representado continuo y único. a saber: del discurso. en la que a cada punto de una cara corresponde un punto en la otra cara. enseñando que no está predeterminado cuántas dimensiones tiene ni cuáles son."no tenía ninguna especie de idea de las dimensiones del espacio" (64). en el marco de las coordenadas cartesianas (longitud. como superficie. siempre se trata de dualismo y de correspondencias biunívocas. la perspectiva de una correspondencia entre dos planos. él mismo. De todas maneras. Todo en la experiencia analítica conduce al encuentro de trastornos e interferencias que impiden dar cuenta de lo que atañe al humano en términos de relaciones biunívocas o especulares. Las geometrías no euclidianas revolucionaron la concepción tridimensional del espacio. En este enfoque. reclama indispensablemente revisar las categorías de la intuición en juego. "El espacio es plano". según se percibe. para aclarar que la cuestión de sus dimensiones es finalmente asunto de "dit-mensión" (65). veremos operar las leyes de correspondencias biunívocas de la óptica. nuestra tarea podría reducirse a ajustar el foco de la máquina fotográfica. por lo tanto. Lacan señala que "psíquicamente no tenemos acceso más que a dos dimensiones" (66). El concepto de Lacan es. Tengamos presente que la idea de que el cuerpo sólo se ofrece a la representación en términos de superficie no coincide con la de un organismo que es pura vida. no es sólo una esencia-superficie. Freud se encuentra con que las cosas no se adecuan. que los modos de imaginar. Señalemos que. el cuerpo no se reducirá solamente a ello.

". Expresado de otra manera: se trata de esclarecer el alcance de las interferencias del Otro (Otro como conjunto de significantes) en las funciones del organismo. Destacaba así que no se debía distinguir entre la psique y el soma. es entonces representable como un espacio continuo. Un tiempo después. en consecuencia. para proponer que allí encontramos una diferencia y división más fundamental: entre el inconsciente y la representación como extensión. como mostramos. Lacan afirma allí no sólo que "el pensamiento no es sino la extensión" (70). "se inscribe en coordenadas cartesianas. además. Cuando Lacan afirma que el pensamiento es extensión. lo inconsciente interviene allí como disrupción o interrupción de tal continuidad. Es momento de tener en cuenta que son muchos los psicoanalistas que han puesto énfasis en la existencia de una íntima solidaridad entre el pensamiento y el cuerpo. Este concepto aclara aspectos de la relación del sujeto del inconsciente con el sujeto de la ciencia. en su seminario "R. en el psicoanálisis el dualismo cartesiano estalla. lo concibió como un factor fundamental de discontinuidad en el sentido. manifiesta Lacan. A partir de lo enunciado. que Freud. por ejemplo.S. manifestando no estar seguro de la ausencia de trama común entre ambas (69). Si desde el dualismo buscamos correspondencias reversibles entre el cuerpo y la mente. Lo pensado. Podemos ahora. Comprobaremos aquí que las categorías cartesianas resultan insuficientes. subrayar que mientras la trama común que constituyen pensamiento y cuerpo es representable como continuidad espacial. Recordemos que alguien de la talla de Winnicott afirmó "que puede estudiarse la mente de un individuo en la medida en que ella se especializa a partir de la parte psíquica del psique-soma" (72). comprobamos que Lacan conduce a revisar la idea de que la ciencia moderna se apoya en la separación cartesiana entre pensamiento y extensión. o entre el . Necesidad de otra estética y topología. topológicamente esferizante. En lo que atañe a la cuestión psicosomática. de lo pensado y de lo pensable. Por el camino del corte introducido por el tiempo. pero precisa: "no ya de espacio sino de tiempo" (74). Lacan relativiza la separación cartesiana de las dos sustancias.I. En su seminario llamado "Problemas cruciales para el psicoanálisis". desde una perspectiva cartesiana. Recordemos. concibe a ambos como continuidades espaciales. distintos pero inseparables. este concepto adquirirá madurez en el anudamiento de los registros imaginario. simbólico y real. 9. en un espacio de tres dimensiones". El lugar que hace Lacan a la intrusión del significante en lo humano no es abordable. paralelos a la vez que indivisos. que imponen relativizar la oposición que habiamos señalado. aunque también puntualizaba que el individuo "no siente que la psique esté localizada en el cerebro o en cualquier otro lugar" (73). entre las perspectivas de Lacan y de Sami-Ali. asimetrías y separaciones que no se corresponden puntualmente con la separación entre res cogitans y res extensa propia del dualismo cartesiano. admitiendo la existencia de trama común entre pensamiento y cuerpo. 48 cuerpo y psique. percibimos la necesidad de avanzar en la dilucidación de los diferentes modos posibles de incidencias inconscientes en las dolencias referidas. también que "la cogitación permanece pegoteada por un imaginario que está enraizado en el cuerpo" (71). al separar al inconsciente. Hemos destacado también que la índole de la experiencia psicoanalítica nos sitúa en un terreno de escisiones. tanto como lo pensable. ¿Cómo concebir esta particular conexión entre pensamiento y cuerpo? Será preciso extraer todas las consecuencias de estas referencias. "Ese campo del Otro". en el sentido radical del término.

Lacan objeta que sea ésta la única manera de concebir el espacio. enseña un tipo elemental de superficie en el que el pasaje entre sus caras no requiere del franqueamiento de separación alguna (75). Hemos considerado que en el contexto del pensamiento de Lacan el término cuerpo no tiene un único sentido.en tanto no puede ser reducido a la simple extensión. "Todo cuerpo vivo tiene una topología -expresa también Miller. Vimos que el cuerpo especular es diferente del que experimentamos en nuestro interior. Lacan buscará en la topología los recursos para pensar el universo de una experiencia - la psicoanalítica. discurre Lacan sobre un aspecto de ese fenómeno que escapa a funciones propiamente semánticas. 49 organismo y su entorno. no ocupan con frecuencia a los biólogos. durante y después. por lo tanto. sin embargo. podemos contentarnos con la topología de la esfera y del plano" (77). lo sucedido antes. y el cuerpo. Se planteará allí. el analista se encuentra con la función del significante. por otra parte. En su "Respuesta al comentario de Jean Hyppolite sobre la Verneinung de Freud". la topología no es necesaria. sugiere la conveniencia de que el psicoanálisis se valga de una estética particular para pensar no sólo el inconsciente sino también las problemáticas del cuerpo y del organismo. no dejamos de preguntar por las coordenadas de su ocurrencia: el momento. mientras este último sólo es percibido fragmentariamente. Mientras la idea de cosmos ofrece la imagen de una extensión continua e infinita. Señalemos que no es indispensable imaginar tales pasajes como saltos reversibles entre ambas superficies. ancho y profundidad. allí donde no hay «captura» por lo simbólico. condición de posibilidad de la manera usual de imaginar la . no será necesariamente igual al que tenemos en las neurosis. La cinta de Moebius. coherente con la concepción euclidiana y cartesiana de un espacio de tres dimensiones: largo. la cuestión del franqueamiento o salto de un plano al otro. Lo real del significante irrumpe interfiriendo en la reversibilidad de lo imaginario. refiriéndose a la alucinación del dedo seccionado de el hombre de los lobos. allí donde no hay significante. El recurso de Lacan a la topologia se corresponde con su idea de que el psicoanálisis necesita realizar una crítica de la "estética" que define nuestras formas habituales de intuir e imaginar. por ejemplo. la recurrencia a la topología no carece de importancia para la biología misma. las circunstancias. que introduce la discontinuidad del tiempo. entendido como conjunto de órganos.encontramos en la marginación de las funciones comunicativas del discurso una analogía clínica con los fenómenos elementales en la psicosis. Es evidente que estas nociones. Jacques-Alain Miller ha destacado que "la topología se introduce con el significante. el especular lo es en forma global y unitaria. Lacan mostró que la pregnancia de la representación globalizante del cuerpo sostiene una "nostalgia de la esfera". aun cuando no les concedamos carácter metafórico. topológicamente esférico.que no hace cosmos. Debido a que el espacio euclidiano y cartesiano es cosmológico. supondremos separaciones entre tales órdenes similares a la que existe entre las superficies interior y exterior de una esfera." (78) Destaquemos ahora que los fenómenos llamados psicosomáticos son perturbaciones orgánicas cuya eclosión comúnmente intentamos situar en la historia del sujeto. Por eso. Será preciso avanzar también hacia un mayor esclarecimiento de la diferencia entre el organismo. Criticando la idea kantiana de una estética trascendental y sosteniendo que ella no podría no ser contingente (76). El enfoque. Sin entrar ahora en una comparación sistemática con la psicosis -sin duda necesaria. diferenciadas de la de organismo. De este modo pretendemos darles una inscripción en significantes. Allí escribe: "Las correlaciones del fenómeno nos enseñarán más para lo que nos interesa que el relato que lo somete a las condiciones de transmisibilidad del discurso" (79). Añadamos que.

de indagar en los principios mismos de los que se parte. De este modo. puesto que está agujereada y atravesada por un espacio central que comunica y continúa al espacio exterior. quedando nuestras representaciones conscientes capturadas sin crítica en el campo imaginario. Lacan se valió del concepto de un objeto vacío de todo carácter representacional o empírico (objeto "a") en el estudio del movimiento interno de la lógica. no es conveniente postergar la tarea. 1. Referencias bibliográficas. Pero no se trata sólo de la utilidad de la topología. que la entendía como ciencia de los principios a priori de la sensibilidad (82). Una consecuencia necesaria de esta observación es la imposibilidad de tener el todo del organismo en la mano.se continúa en el "adentro" del agujero central interior (81). el cual fue entendido por Lacan como una estructura de desconocimiento. Los fenómenos llamados psicosomáticos no parecen prestarse a una intelección adecuada a partir de la representación de un organismo concebido esférico y homeostático. como se constata en sus análisis del concepto de número y de nombre propio. 50 homeostasis orgánica. la función imaginaria inclina a médicos. esconder o descaracterizar la incidencia del significante. Se apoyó. en consecuencia. enseñan que el Psicoanálisis se encuentra en este campo con los límites de sus propias categorías. Vimos que allí se enraíza la estética que sostiene el dualismo mente-cuerpo. la intelección del número debía desligarse de la intuición. según referimos. Por lo tanto. propuesta por Lacan y siempre inconclusa. J. Lacan refirió la utilidad del concepto de número para encarar los fenómenos psicosomáticos. En el caso de los llamados fenómenos psicosomáticos. de "reconstituir para nosotros la estética que nos conviene y que conviene a nuestra experiencia" (83). en la línea de nuestra propuesta. De este modo. Frege de que "no hay deducción empírica posible de la función del número" (84). será también necesario considerar las operaciones del lenguaje atendiendo a los desarrollos últimos de la lógica. Habíamos mencionado que Lacan piensa a la estética de modo diferente a Kant.Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Muchas remisiones de dolencias somáticas calificadas de espontáneas y las consideradas efectos de sugestión. . Lacan destacó que la superficie topológica con la que cabe concebir al organismo biológico es el toro. Reconocemos en ello un aspecto de la búsqueda de una nueva estética capaz de dilucidar las especificidades del campo que nos ocupa.Libro XI . como resultado de que el exterior -el "afuera". Cf. biólogos y muchos psicólogos a compartir la metáfora del "welt innen et um". El Seminario . es claro que la consideración del papel del significante requiere de las formalizaciones de Lacan más avanzadas. si los parámetros de nuestra conciencia no son universales. siendo. Esta concepción. por ejemplo. que aporta conceptos claves para una crítica de las nociones empíricas con que se orienta habitualmente la clínica. fue objetada por Lacan. en la idea demostrada por G. Por eso se trata. Hemos querido poner énfasis en la idea de que todo en el modo espontáneo de intuir predispone a desconocer. El recurso a las estructuras topológicas proviene de que es preciso tener en cuenta realidades que se resisten a ser ceñidas por nuestro raciocinio común. quien pensó que las formas de la intuición se constituyen en el campo del discurso. Lacan. que encontramos en las ideas habituales que se refieren al organismo (80). no "a priori" sino contingentes. Es propio de una superficie tórica que no puede ser abarcada de manera completa excluyendo al exterior.

Cf. p. 37. cit.Libro VII . 51 (Buenos Aires. cit. DSM-IV Draft Criteria. 2. 67. Intervenciones y textos. op. (Buenos Aires. Cf. 148. J. p. 108-109. Intervenciones y Textos. 1985). Ed. (Barcelona. Toray - Masson. 102. J. p. (Madrid.Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis.. pp. Hyspamérica. p. Manantial. Cf. Discurso del método. cit. 150. Cf.. 341. Obras Completas. 3. (Buenos Aires. Paidos. Ed. 24.. cit.. S. Lacan. p. Nº 2. Meditaciones. Cf. J.. Bernard. Argot. 26. 74. cit. A:7. J.. Cf. Lacan. Lacan. pp. 1988).Libro II.. Lectura estructuralista de Freud.. p. p. Lacan. (Barcelona. p. 341 y 342. 340. Idem.. "La ciencia y la verdad".p. op. 23. 29. 14. (Buenos Aires. Descartes. pp. "Algunas consideraciones con miras a un estudio comparativo de las parálisis motrices. J. J. 206. 92. Sarpe. Idem. p. Cf. p. (México. p. 22. 16. 13. op. idem. "Psicoanálisis y medicina". 35. op.C. Idem. p. 103. 92. 6. Brisset.. Freud. Meditaciones. 1986). 1987). 11. p. p. Lacan. Tratado de psiquiatría. Lacan. 1969).. 12. op. Siglo XXI Ed. Manantial. orgánicas e histéricas".La ética del psicoanálisis. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma".. "Acerca de la causalidad psíquica". El Seminario . 19. Lacan. 1987). 1985). idem. 149... 27. "Psicoanálisis y Medicina". 1987). p. op. 21. 68. 14. Lacan. op. p. Argonauta. 31. Idem. Henry Ey. pp. Lacan. 4. 92. p. 1984).Libro II . p. 12.. 113-114. 1981). J. p.Libro XI . p.. (Buenos Aires. Lectura estructuralista de Freud. 25. 1971). Ed. J. R. Ed. 33.. p. 17. op. 345. Idem. y Ch. "La ciencia y la verdad"..77. "El estadio del espejo como formador de la función del yo tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica". 9. p. Ed. 8.El yo en la teoría de Freud y en la técnica psicoanalítica. Lacan. Meditaciones metafísicas . Cf. Idem. 140..cit. Descartes. (Washington D. René Descartes. Ed. (Buenos Aires. Suplemento de Escritos.. 10. American Psychiatric Association.. 34. Ediciones Paidós. 18 y 239. Descartes.. 32. La familia. op. p. J. Ed. cit. A:7. Lacan. J.Las pasiones del alma. 20. Idem. Idem. cit. p. 171. 5. Vol. 28... cit. J. Ediciones Paidós.. Idem. 18. 1988). "Acerca de la causalidad psíquica". Amorrortu Ed. 30. 15. (Buenos Aires. El Seminario . I.. (Madrid. P. 1984). DSM-IV Draft Criteria. Lacan. 31 y 32. 7. "La ciencia y la verdad". 1993). 15. . Lacan.. (Buenos Aires. El Seminario . Ediciones Paidós. p. El Seminario . Lacan. Idem.

Ed. 69. 53. "Radiofonía". II. Lacan. "Observación sobre el informe de Daniel Lagache: Psicoanálisis y estructura de la personalidad".S.. A. 304. Kojeve. (Buenos Aires. 67. (Madrid. 33. Lacan.La angustia. Vol. 199. El Seminario . 19. J. 55. (inédito). J. p. 45. Lacan. p. "La significación del falo".Los escritos técnicos de Freud. El Seminario . 30. idem. Amorrortu Ed. J. J. Lacan.. Vol XIX. El Seminario .. La idea de la muerte en Hegel. p. 1985). 303. 66.Libro III . 1970). Lacan. clase del 8 de abril de 1963. clase del 8 de abril de 1963. Cuerpo real. "El Yo y el ello". (Buenos Aires. cit. Ed. (Buenos Aires.R. "El yo y el ello". "Observación sobre el informe de Daniel Lagache: . Paidos. 40. 301.La identificación. Idem. Cf.Las psicosis. Sami-Ali.Barcelona.. Ediciones Paidós. Jean Guir. Freud. Cf. 18. cit. p. Psicosomática y cáncer. Para una epistemología psicoanalítica. 47. "El Atolondradicho". J. p.Radiofonía y Televisión. 1984). op. Siglo XXI Editores. Vol.Radiofonía y Televisión. Lacan.La angustia. 39.. 210. 19. 26. Paidos. S. p.Libro XXII . Cf. Psicoanálisis .. 48. op. idem. p. idem. 38. (Barcelona. (inédito). J. p. p. Lacan. (inédito). 46. J. 64. p. (Buenos Aires. I. Ed.. 61. 60. Lacan. Lacan. passim..Libro X . Cf. 1977). 1948). Freud. p. (inédito). Obras completas. (inédito). J. Lacan. El Seminario . J. Lacan. Obras completas. Freud. 52. 1982). "Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis".. S. 113. Ediciones Paidós. p. clase del 14 de enero de 1975. idem. Anagrama. 282. Lectura estructuralista de Freud. "Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano". 1992). 314. 43. 211-212. 118. 527. 62.. Lacan. Anagrama. J. 51.La identificación. Ed. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma". Ed. Cf. J.I. 56. Biblioteca Nueva. cit. op. (Paris. p. idem. 42. Cf. M. Escansión 1. cit. Cf. S. Freud.. op. 1948). S.. p. Biblioteca Nueva.. clase del 2 de mayo de 1962.Libro IX . Obras completas. 37. "Análisis fragmentario de una histeria". J. "El Yo y el ello". Cf. Ed. 190. Cf. 22-23. 52 36. (Barcelona. Lectura estructuralista de Freud. 1984). 1992). Ed. J. p. (Buenos Aires. Lacan. cit. (Madrid. Scilicet 2/3. 50. Radiofonía. p.Libro X . Cf. 139. 68. p.". Cf. Amorrortu. 49. J. clase del 2 de mayo de 1962. Lacan. 44. 63. Idem. Obras Completas. El Seminario . 446. Lacan. op. Lacan. (México. El Seminario . Psicoanálisis . Cf. p.. Vol. 297.Libro IX . 57. Paradiso. 59.. 58.. J. p. (Buenos Aires. 54. (inédito). 27. 1984). 1981). p. Ed. J. p. "Le clivage du sujet et son identification". idem. 1977).. clase del 13 de enero de 1965. El Seminario . 65. El Seminario . 1978). 1199. du Seuil. (Barcelona. 13. p. Escritos II.Libro I . Lectura estructuralista de Freud. Leviatan. Idem.Problemas cruciales para el psicoanálisis. Ed. (Buenos Aires. cuerpo imaginario. p. 19. Cf. Lacan. 41. pp. .Libro XII .

1978). Winnicott. Cf. El Seminario . (inédito). Lacan.La identificación. 150.La identificación. clase del 18 de marzo de 1975. (México. Vol. Lacan. Crítica de la razón pura. 411.. p. idem. Cf. p. cit. El Seminario . op. Losada. Lacan. 76. op. Ed.. J. Textos selecionados: da pediatria à psicanálise. El Seminario . 85. J. 74. (inédito). . W.Libro XXII . 71. Lacan. 84. Lacan. Matemas . 173.R. 53 70.. p. "Respuesta al comentario de Jean Hyppolite sobre la `verneinung' de Freud". Siglo XXI Ed. Livraria Francisco Alves Ed. J. cit.. El Seminario . Cf. (Buenos Aires. clase del 28 de febrero de 1962.S. El Seminario .La angustia. D. clase del 9 de mayo de 1962.I. J.Libro IX . "La topología en la enseñanza de Lacan".... Jacques-Alain Miller. 78.La identificación.Libro IX . I. Ed. Idem. 410.Libro IX .. Cf. Escritos . Lacan. 72.. I. 80.R. (Rio de Janeiro. clase del 7 de marzo de 1962.Problemas cruciales para el psicoanálisis. Kant..I. 1987). (Buenos Aires. Manantial. 83. Lacan. 79. El Seminario . El Seminario .I.. J. Idem. cit.Libro X . clase del 8 de abril de 1975. J. (inédito). 1979). 1978). Cf. "A mente e sua relaçâo com o psique-soma".Libro XXII .. p. clase del 18 de febrero de 1975. (inédito) clase del 9 de enero de 1963. J.S. Idem. p. 81. Lacan. loc. J. 73.II. 75. 82. 77.Libro XII .

constituye el nombre de la brecha misma producida por el discurso al separar a la psique del cuerpo. al establecer una relación entre dos términos - "psíquico" y "somático". El solo enunciado "psicosomático". En esta perspectiva hemos reconocido en la idea psicosomatista -y en la palabra que la enuncia- el propósito de suplir esta pérdida. 54 III CUERPO.de fuertes arraigos identificatorios que hasta entonces podía obtener y afirmar en las representaciones de él. en tanto tales. como cualquier otra. es solidario con un discurso que supone una división básica entre mente y cuerpo. de mitos y también de goces. genera como consecuencia esencial la manera de concebir los fenómenos a los que se aplica. que es un vacío de goce.presupone. Una clasificación que se pretende exhaustiva debe serlo en toda la extensión de su aplicabilidad. El concepto de psicosomaticidad cierra así lo que el mismo discurso abre. nombrando. tanto para médicos cuanto para psicoanalistas. Ello no implica que sea exhaustiva respecto de todas las significaciones posibles. El término aparece así recubriendo el lugar de la separación o brecha indicada. de modo que. Si pensamos en que la separación entre sustancia extensa y sustancia pensante acompaña un "vaciamiento" del cuerpo de significaciones. En esa perspectiva. que la enseñanza de Lacan parte de la constatación de que la palabra tiene una función creadora. un término. De esta manera. permitiendo abarcar -esto es. condición para el consiguiente establecimiento de una relación entre ambos. en consecuencia. en una clasificación bastante extensa. Recordemos. En el DSM IV estas dolencias están agrupadas. puede ser estudiada en ese contexto. La palabra "psicosomático". al tiempo que instala. abre interrogantes sobre las formulaciones iniciales mismas de las cuestiones. Lógicamente. Señalemos que el uso de la expresión "somatoforme" tiene la ventaja de dejar de lado la significación de dualismo psicofísico. constitutiva de la realidad misma. una diferencia entre ambos. además. al ser un elemento integrado discursos. concepto que conviene subrayar en las teorizaciones sobre lo llamado "psicosomático". la des- identificación del sujeto respecto del cuerpo afecta la consistencia imaginaria que allí encuentra. Detengámonos nuevamente en que el término "psicosomático" es de uso común en el discurso corriente. lo ocupa reuniendo los elementos que.a cualquier individuo de su universo. El uso de esta palabra. antes que exponer un concepto teórico. al punto que la . Añadamos que ese llenado es efectuado con mitos cuyos contenidos pueden ser muy diversos. es claro que conlleva para el sujeto la pérdida -entre otras cosas. no en el organismo.que el carácter escurridizo de lo llamado psicosomático. denominando ese vacío. Por eso hemos encontrado necesario hacer una revisión cuidadosa de los primeros planteamientos y de los supuestos implícitos en ellos. Es evidente -conforme hemos subrayado. Acerca de la palabra "psicosomático". Esta palabra. la diferenciación es previa a la búsqueda de paralelismos. bajo la denominación de "desórdenes somatoformes" (1). se encuentran separados. RED ORGÁNICA Y CAMPO DEL OTRO 1. Se observa que en la concepción médica actualmente dominante la atención a la amplia gama de trastornos orgánicos en cuestión no requiere de la palabra "psicosomático". Podemos decir que la psicosomática pone de manifiesto un fantasma que llena el vacío dejado por la ciencia en el cuerpo. como componente del discurso.

55 posibilidad de que lo sea en toda su extensión exige que no lo sea en cuanto a sus significaciones potenciales. alejándose del propósito psicosomatista de ubicar lo "psíquico" a la par de lo "somático". "sufrimiento" o la antigua expresión freudiana "dolor psíquico" hubieran ofrecido precisiones no desestimables. Henry Ey constituye. Resaltemos que al conservarse la palabra "conversivo". Se trataba. que sí está presente. quien presentaba la llamada "medicina psicosomática" como una concepción médica antes que como una rama de la medicina. defendiendo proposiciones generales o postulando la vigencia de criterios que suenan convincentes. En cambio. Un simple análisis lexicográfico permite destacar que el término "desorden" ocupa en más de un caso lugares donde "malestar". los textos en que se afirma la integración psique-soma suelen caracterizarse por la índole asertórica de sus enunciaciones. el psicoanálisis muestra un sujeto -el neurótico. Las categorías psicoanalíticas cumplen la función. Ya referimos que Lacan discute allí los presupuestos del órgano-dinamismo de Henry Ey. En esa vía. nada en ella misma enuncia que se conceda valor psíquico al trastorno. había manifestado Ey. de manera que el sujeto encuentre palabras que le den consistencia de "ser humano" ahí donde no puede reconocer nada de sí mismo. en consecuencia. Por una parte. logra suprimir la acepción cabalmente psicoanalítica. según recordaba Lacan en su texto de 1946 "Acerca de la causalidad psíquica" (2). la exclusión referida. El DSM IV. por otra parte. en última instancia. cuestionado en su propio ser. pueda obtener un "ser" cabalmente consistente de esa manera (3). que la referencia a lo psíquico nada asegura acerca de que el sujeto en sentido psicoanalítico sea tenido en cuenta. el ser hablante. en lo que al sujeto atañe. Sostenemos en este trabajo la tesis de que las terminologías explícitamente psicosomatistas son utilizadas para ofrecer consistencia subjetiva en lugares donde el sujeto no logra encontrarla. La idea es que "nada" se olvide. que cabría incluir en la categoría "desórdenes conversivos". Respecto de la categoría "desorden somatoforme". El concepto del reconocido psiquiatra era que el médico se ocupa de seres humanos antes que de enfermedades y que. Por esa razón. Cabe la pregunta: ¿qué ventajas ofrece. de hacer un todo con el organismo y la psique. Es cierto. de indicar los modos en que el sujeto del inconsciente está involucrado en los padecimientos o desórdenes de los que se trata. aun cuando mencione lo psíquico. por lo tanto. no se inclina a considerar que el "parlêtre". de palabras precisas o exactas. el sujeto queda en un atolladero. será conveniente considerarlo desde al menos dos ángulos. es evidente que la exhaustividad del DSM IV deja afuera todo aquello que aproxime a la dimensión subjetiva tal como la descubrió el psicoanálisis. La cura analítica misma sólo podrá llevarse a cabo si el sujeto se dedica a buscar su ser a través de la palabra. supone la eliminación de las significaciones teóricas correspondientes. Evidentemente. por su parte.que. un caso paradigmático. Lacan. de uso corriente en el psicoanálisis. es decir. si bien aspira a ser exhaustivo. "La integración es el ser". al respecto. omite la palabra "neurosis" en la clasificación. tampoco acepta la entidad psicoanalítica "conversión histérica". . procura afirmar su entidad de sujeto de la manera que esté a su alcance. una clasificación que no tiene en cuenta el modo en que interviene lo propiamente subjetivo? El tema tiene sus bemoles. la ausencia de tales términos. Hemos señalado que la misma palabra "psicosomático" hace existir una entidad allí donde sólo hay. en verdad. una "nada". esto es. una separación o brecha. ¿Qué "ser" puede encontrar por este camino? Descartes esperaría conseguir algo a partir de pensamientos claros y bien articulados. aunque deja de ser completa. ya que es difícil que encuentre un pensamiento suficientemente bien hecho y permanente capaz de sostener de manera estable su ser de sujeto. la enfermedad no puede entenderse sino en la unidad del organismo.

constituye en primer lugar todo lo que puede llevar la marca apropiada para ordenarlo en una serie de significantes" (7).. incluyendo las que atañen al hablar mismo. el significante no podrá tener otra presencia en el cuerpo que como goce determinado. Evidentemente. vinculó íntimamente el cuerpo con la función simbólica. por el significante. sino. produciendo el concepto de "cuerpo del significante". como lugar del significante y como lugar de goce. 56 El psicoanálisis condujo a la idea de que la clave no está en el hallazgo. podemos afirmar que. En efecto. Lacan utiliza la expresión "relación epístemo-somática" para referirse al vínculo de la ciencia con el cuerpo. El cuerpo. nuestra representación del "cuerpo" -del "soma". o aun en el abandono. leemos una definición cuyo sentido insistimos en subrayar: "El cuerpo. La primera es la función imaginaria de unificación o totalización que Lacan describió en el marco de lo que llamó estadío del espejo.se deja de lado todo lo atinente al cuerpo en lo que allí denomina su "dimensión verdadera" para los humanos. Si se constatan en estas enfermedades detenciones o dificultades en el hablar o el decir. el cuerpo que acabamos de definir no es el organismo que estudian las . o bien: para gozarse o ser gozado (5). que consiste en que el cuerpo está hecho para gozar. Notemos que hemos perfilado la noción de cuerpo en los tres registros inherentes a la experiencia analítica: imaginario.. Queda por dilucidar el alcance que ello tiene tanto en la intelección cuanto en la atención de las enfermedades psicosomáticas. En esta relación -señala. de algún pensamiento fundamental. en lo que sucede con el régimen de satisfacciones del sujeto.. agreguemos. para después añadir que "es incorporada que la estructura produce el afecto" (6). Funciones del cuerpo: el organismo como desordenador de los órganos. En la conferencia de 1966 sobre "Psicoanálisis y medicina". los progresos en el conocimiento de estas dolencias requieren estudios rigurosos de la particular función que cumplen en ellas la palabra y su ejercicio. Convendrá detenernos en las diferencias entre el concepto de organismo en sentido biológico y el de cuerpo en sentido psicoanalítico. Lacan decía allí que "al cuerpo de lo simbólico .se asocia a la idea de que el organismo es un conjunto integrado de órganos. de ningún modo hay que entender como metáfora". inoculado. En forma correlativa al hecho que la noción de psicosomaticidad no es ajena a las relaciones entre las ciencias y el soma. dicho brevemente. En ese mismo texto. Algunos psicólogos se valieron del concepto de alexitimia para indicar dificultades en la expresión verbal de emociones. En consecuencia. vemos que el concepto lacaniano de cuerpo involucra tres dimensiones: la de la imagen. el cuerpo es el lugar donde el sujeto puede reconocerse imaginariamente como unitario. indicando que antecede al cuerpo que representamos mediante la unicidad de la imagen. Según ya señalamos. el sujeto en última instancia no afirma su consistencia en un dicho particular sino en el acto que implica algún decir.. Si tenemos además en cuenta la afirmación de que el cuerpo está hecho para gozar. considerándolas frecuentes en pacientes psicosomáticos (4). Finalmente. donde es capaz de situar valores significantes en los que puede representarse y donde sostiene sus goces. Hemos situado en su texto "Radiofonía" la referencia a la estructura del significante como cuerpo del significante. Posteriormente. en la concepción de Lacan el cuerpo cumple varias funciones. resultan correlativos a estos registros los conceptos de cuerpo como imagen unificada. Según Lacan. en el psicoanálisis lacaniano. es para ser gozado en la medida en que es penetrado. 2. en el sentido de hablado. la del significante y la del goce. simbólico y real.

con "misiones" que los organismos deberían supuestamente cumplir. El psicoanálisis ha reconocido en ello la marcada tendencia de los seres hablantes a encontrar un fin ideal a todo movimiento. constituye un error suponer que las diversas actividades del organismo tienden necesariamente a la integración del conjunto de órganos. con funcionamientos idealmente perfeccionados y más adecuados a las conveniencias del conjunto. la función no es otra cosa que las actividades reales que el órgano efectivamente cumple. los biólogos han comprobado que el ordenamiento armónico de las funciones. Es necesario quitar al término cualquier sentido finalista. de modo que el psicoanálisis permite observar que el organismo. En su propio terreno. a las que atienden ocupándose del organismo. 57 ciencias. sean éstos adaptativos. ni el músculo del hueso. entre otros. de un órgano" (8). Discute también el concepto de que la función hace al órgano. Nada obsta para imaginarlos acoplados en cadenas y redes. Lacan entiende a la dimensión del cuerpo como propiamente fantasmática. es preciso no identificar la repetición de procesos orgánicos -los concernientes a la reproducción. El concepto de que la función biológica debe ser entendida como una actividad desprovista de finalidad se ve apoyado en la comprobación de que. Hace notar que "en la escala animal existen numerosos ejemplos de casos en que el organismo sucumbe ante el crecimiento excesivo. Los biólogos han comprobado que la posibilidad de sobrevivencia y desarrollo de organismos más complejos. A los fines de una definición general de organismo. la actividad orgánica carece de objetivos propiamente dichos. La existencia de organismos complejos es el resultado de numerosas coincidencias complementarias entre las particulares maneras de morir de otros organismos del mismo medio. La inclinación a reconocer objetivos y finalidades en los comportamientos orgánicos predecibles parece tener fundamentos en la subjetividad de los pensadores antes que en las constataciones de la biología. está despoblado de las "irrealidades" de lo fantasmático. de supervivencia.notamos que aquéllas desbordan en cantidad y características lo requerido. cuya fórmula se escribe: $ ♦ a . de modo coherente con las ideas de Lacan en su Seminario XI ("Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis"). el hablante. suficiente para lo que nos interesa referir. a un conjunto de órganos relacionados entre sí. Se ha demostrado que el funcionamiento orgánico no es económico. el hiperdesarrollo. En biología. Por su parte. Atender a la definición de un órgano por su función exige dar especificidad a la acepción del término "función". vitales u otros cualesquiera. Consecuentemente. lo atinente a la subjetividad y al goce. no es incorrecto afirmar que un organismo complejo es una bien orquestada organización de las muertes de organismos más elementales que constituyen las partes de que . no sólo no es un estado primario del organismo viviente sino que tampoco es un estado obtenible como absoluto. en el sentido de una tranquila homeostasis vital y de un "buen equilibrio de la vida". del que excluyen. depende de una concatenación de factores entre los que cuenta la muerte o expulsión de partes orgánicas u organismos más elementales. dejan de lado los elementos que en la conceptualización lacaniana integran el fantasma. Las ciencias biológicas tendrán sin duda otras preocupaciones. Señalemos ahora que si las ciencias excluyen en la consideración del soma lo que atañe al sujeto y al goce. si relacionamos el conjunto de actividades de un organismo con un supuesto fin -por ejemplo. En igual sentido. Lacan destaca en el texto mencionado que el organismo mantiene con los órganos una relación conflictiva. No se trata sólo de que nada sabe el hígado del riñón. En biología. aunque resulta innegable que es el que cuenta para el ser humano. entenderemos por tal. según destacamos. percibiendo que el organismo vivo tiene siempre problemas para lograr que los órganos funcionen ordenadamente. tal como es abordado por las ciencias biológicas.

del que señala: "es el modo que tiene un organismo de arreglárselas de la mejor manera con un órgano" (9). constituye para nosotros una petición de principios para encarar los trastornos llamados psicosomáticos. El control del movimiento es así efectuado en el plano de la imagen. Hemos atribuido. el desorden resulta una parte del orden. Contar con un concepto preciso y bien fundado de "órgano". idea coherente con la índole misma de la experiencia médica con estos trastornos: la naturaleza frecuentemente imprevisible o incontrolable. recayendo primeramente sobre la mano que es vista moverse. además. ya que está adosado al cuerpo de su madre. como puede deducirse. justamente..". Se percibe que el modo de acoplamiento de los órganos en un organismo exige ajustes en la propia naturaleza de aquéllos. Tenemos habitualmente resistencia a aceptar la idea de que la producción de desorden sea inherente a la existencia de orden. más allá de su gravedad relativa. Subrayemos también que el dominio imaginario del cuerpo no perfila de manera estricta un conjunto de partes primitivamente conectadas entre sí o que configuran lo que habitualmente consideramos un mismo organismo. reconociendo una real continuidad entre ambos. Puede notarse que el orden del organismo mayor en alguna medida desordena el funcionamiento de los órganos que lo componen. Es preciso revisar incluso el concepto de que el desorden es opuesto al orden. tiene como antecedente la visión del movimiento de la mano del prójimo. su funcionamiento. Así. con independencia de su dueño. Conviene enfatizar. Es preciso que la bacteria o el virus muera o se elimine para que el organismo recupere la salud. resaltamos que el establecimiento de un orden en el funcionamiento de un conjunto de órganos implica necesariamente producción de desórdenes sectoriales y pérdidas de energía. la consideración de desórdenes más allá del orden. Lacan atribuye el ejercicio de esta tarea al llamado instinto. Si así no fuera. El cáncer ofrece el ejemplo paradigmático: organismos complejos que no logran sobrevivir porque las células más elementales que lo integran se resisten a morir. Corresponde a esta idea el concepto de Lacan de que el pecho materno forma parte del organismo del niño aunque no de su cuerpo. Órganos irreales y libido. el carácter de órgano a objetos -vivos o inanimados. en el sentido biológico. 3. Destaquemos que la imposición de limitaciones a un órgano implica trabajo y supone siempre un costo de energía. 58 aquél se compone. que realiza el bebé con movimientos de su propia mano. o junto al orden. Caracteriza. El caso es en este punto similar al de cualquier enfermedad en la que microorganismos atacan al organismo.que no están ubicados en el campo circunscripto por la imagen corporal. "desordenando" en algún grado. Sin embargo. es crucial. según señalamos. recordemos. que los caracteriza. El acompañamiento del canto "que linda manita que tengo yo. esto es: demanda forzamientos de las actividades de los órganos individuales. Si aplicamos a la formulación de este proceso las leyes de la termodinámica. a la función del instinto como una "moral" mediante la cual el organismo se torna amo o rector. Enfatizamos que el sostén del orden biológico del organismo como todo genera desórdenes parciales. el organismo complejo moriría.. que las concepciones llamadas psicosomáticas de la enfermedad hacen posible una visión ordenada de hechos orgánicos que se presentan "desordenados". de los órganos que lo forman. concomitantes al mantenimiento de la homeostasis del conjunto. .

la úlcera remitió cuando aquella mujer. En su lugar. órgano como parte del organismo y órgano- instrumento" (10). se destaca el papel de la economía libidinal como conjunto. Lacan indica también que "este órgano es irreal". En ese mismo lugar. Destaquemos. Así. la cura del síntoma sobreviene tras un recorrido siempre limitado en el campo de la palabra. El arraigo de lo psicosomático en lo imaginario. como ejemplo. En el Seminario XI. nuestro autor manifiesta que "la libido debe concebirse como un órgano. que la concomitancia del hecho de la voz con la actividad de la mucosa gástrica se produce dentro del conjunto de relaciones entre la madre y su hija. que estudiaremos más adelante. que implica adhesión libidinal a una fantasía eventualmente formulable o sustituible en el discurso. En el caso de las dolencias psicosomáticas. irreal aunque acoplable a órganos reales. En los casos de conversión. ¿de qué se trataría? No es correcto identificar las sensaciones del trastorno orgánico con el goce del síntoma en sentido psicoanalítico. ¿Qué es un órgano irreal? Nuestro autor aclara que "lo irreal no es lo imaginario. la remisión hubiera requerido el desmontaje de las significaciones involucradas. si bien ella misma no es propiamente significante. no es un obstáculo a estas apreciaciones (12). En este último caso. adjudicamos el papel de órgano a entidades muy variadas. el caso de una nena de tres años que padecía una úlcera gástrica. anticipemos. Esta situación concuerda con el hecho de que toda significación posee un alcance circunscripto. ¿De qué índole es la incidencia de la verborragia materna sobre el estómago de la nena? El caso se presta a considerar que no son las significaciones de aquello que la madre dice lo que tiene el peso principal. Es innegable. no en el del trastorno ulceroso en tanto tal. no es separable de éste en el aspecto en que no es identificable como tal sin lenguaje. además. y por ello. tranquilizada. en cambio. señalado por Lacan. sin embargo. que la úlcera es aquí simultánea a la singular verborragia que la niña enfrenta en el seno del sostén imaginario global que encuentra en una madre muy próxima y de presencia constante. Pero ser irreal no impide a un órgano encarnarse" (11). La irrealidad del lenguaje puede considerarse así como un vacío que se introduce disruptivamente en las cadenas de relaciones entre los órganos reales. Esta idea. Veamos. requiere de una presentación mítica. justamente. Se define por articularse con lo real de un modo que no podemos aprehender. y en un sentido muy especial y restringido. Sobre la base de este concepto es posible ampliar el alcance de la noción de órgano más allá de la extensión habitual que solemos atribuirle. que tal estimulación no existiría sin que hayan existido previamente operaciones de lenguaje. Así. en los dos sentidos del término. pudo detener el literal bombardeo de palabras a que sometía a su hija. Se constata. la materialidad propia de la repetida estimulación sonora parece ofrecer la razón clave. el lenguaje mismo puede ser pensado como un órgano. que Lacan atribuye a la holofrase en estas enfermedades. En este nivel. el dato fundamental a tener en cuenta es que la madre sufría un síndrome de ansiedad cuya nota central era una continua verborragia. si son constantes. Respecto del ejemplo. Si supusiéramos algún goce en la úlcera. decimos que un síntoma es traducible en palabras cuya extensión no es necesariamente grande. Sabemos que la secreción gástrica puede ser activada por estimulaciones producidas desde el sistema nervioso central que. resultará concordante con el papel. pueden provocar actividad gástrica continuada capaz de producir lesiones. tal como la nuestra. en efecto. Como se puede anticipar -y así sucedió efectivamente. o mejor: del goce fijado en ellas. de quien se ocupaba permanentemente. Se percibe la diferencia con un síntoma conversivo. . 59 Situemos ahora en la perspectiva de estas observaciones la fórmula lacaniana de que la libido es un órgano. Una interpretación significante opera en este segundo plano. Notemos que la voz. en el caso mencionado.

conforme haremos más adelante. etc. no se dejan caracterizar de inicio como síntomas conversivos. Durante el desarrollo de muchos análisis se presentan a menudo fenómenos psicosomáticos. cuya estructura -según Lacan. Destaquemos ahora que el principio de homeostasis orgánica es necesariamente globalizante. Es frecuente encontrar concomitancias entre cambios de pareja. puede ser idealmente preferible la activación o la desactivación de diferentes funciones orgánicas. Esta definición. el funcionamiento de un conjunto orgánico puede quedar sometido a un tipo de regulaciones que no se asemeja al de un organismo animal elemental o de gran autonomía funcional. Por tal razón. puesto que según varíen sus integrantes variará el resultado general. la índole de la homeostasis de un conjunto orgánico no puede ser ajena al resultado de la sumatoria de los equilibrios biológicos de las partes que lo integran. La experiencia del psicoanálisis demostró que las circunstancias vitales del ser hablante no son independientes del Otro estructurado como un discurso. lleva a relativizar aspectos de la definición de homeostasis para tener en cuenta las características y condiciones de la red antes que las de cada órgano individual. anginas. Insistimos en que las variaciones en la disposición a contraer o no enfermedades. Observemos también que en circunstancias varias aunque precisas. Lacan comprobó que el organismo del humano no funciona con independencia de las condiciones establecidas desde el plano simbólico en el que los sujetos se acoplan al mundo. frente a la extensión de sus elementos. Al mismo tiempo. al estudiar la dependencia del infante respecto de la madre. recordemos que la clínica enseña que numerosas "somatizaciones" se comprueban susceptibles a tratamientos que se valen de la palabra. como es fácil comprobar. supeditando a ello el concepto de buen funcionamiento de cada órgano singular. Los órganos individuales pueden formar parte de una vasta red de conexiones funcionales que involucran aparatos a veces muy dispares. cuadros diarreicos. Insistimos al respecto en que. por ejemplo. hace intervenir un elemento ideal que es inherente a la proposición misma del universo cuyo equilibrio se evalúa. alergias varias. a los equilibrios independientes de los órganos uno por uno. Es posible observar. . Lo mismo se verifica en una gama bastante amplia de dolencias y de alteraciones leves del equilibrio orgánico: úlceras. un análisis cuidadoso de los datos suele mostrar coincidencias con circunstancias identificables. nuevas configuraciones familiares. en líneas generales. en circunstancias diversas. El requerimiento de regulación de una red de órganos. si bien se evidencian correlativas a cambios en las condiciones de la vida. Se comprueba que los niveles de inmunidad del organismo varían. o aun distantes. Por eso se plantea el problema de definir los componentes de tal conjunto.es discursiva. cierto tipo de jaquecas. correlaciones entre los aumentos y disminuciones de la frecuencia de episodios asmáticos y los diferentes tipos de vínculos en que convive el paciente. estados que parecen gripales. de modo que la red. algunos desaparecen al poco tiempo y. de modo que será conveniente considerar las implicaciones de nuestra manera de concebir el síntoma en el psicoanálisis. a la par que la naturaleza de los vínculos. entre sí. puede intervenir cumpliendo un papel de ordenamiento del funcionamiento de aquéllos. Consideraremos luego el concepto de pulsión. de intensidades y gravedades variables. 60 Hechas estas consideraciones. transformaciones en los regímenes laborales o sociales y alteraciones de la homeostasis orgánica. llegado el caso. ya no sólo de órganos sino también de significantes. mostrando la aspiración a subordinar lo sectorial a lo general y oponiéndose. constipaciones. fundamental a propósito de lo referido. rinitis. aunque a veces estas remisiones parecen espontáneas. Interesa ahora señalar que existen vinculaciones entre órganos que sólo son posibles por efecto de conexiones simbólicas.

es correcto afirmar que el organismo humano puede ser activado por estímulos estrictamente significantes. esto es. al respecto. ¿propone acaso Lacan al analista hacer como el shamán o. llegado el caso. según referimos. Cabe considerar. Puesto que un mito puede provenir de diferentes fuentes y nada impide que una "invención" del inconsciente opere como construcción mítica. sin embargo. Subrayemos que cuando un paciente somático se somete a una cura analítica la cuestión orgánica es sustituida por la vincular. no es el órgano lo que el analista imagina manipular en primera instancia con símbolos sino. de todos modos. en sentido psicoanalítico. Es desde este ángulo que corresponde entender que el psicoanálisis no se propone alimentar los trastornos orgánicos con significados psíquicos. En esta esfera. considerando que la función del mito es la de dar sentido a malestares que de otra manera no serían pensables. Se constata que estas diversas actividades pueden sincronizarse conforme a temporalidades discursivas que responden a la lógica del significante. De hecho. la función que en el otro caso cumple el shamán. No se trata sólo de la captura de los ritmos biológicos en las cronologías del significante ajustándose al tiempo definido por Lacan como tiempo lógico. procura la "conversión" de las vicisitudes de la elaboración significante en una nueva alteración orgánica correctora de la enfermedad? Una de las tareas necesarias para responder a estas preguntas es explorar la función que cumplen tales "invenciones" del inconsciente. no se reduce a la textualidad de los significantes. no siendo el analista quien lo hace sino el inconsciente. Este concepto. En efecto. Baste como ejemplo elemental la posibilidad de despertar a una hora elegida sin necesidad de que funcione el reloj despertador. 4. Al mismo tiempo. para incluir la dimensión subjetiva de lo fantasmático. que el funcionamiento armónico de un conjunto de órganos requiere de sincronizaciones adecuadas. es un hecho que la producción de sentido puede incidir sobre los órganos no sólo para trastornar sus equilibrios sino para provocarlos. La divisoria de aguas se traza en torno a quién inventa. en torno a si se atribuirá o no sentido a un trastorno. precisamente. son producidas en una situación transferencial y difícilmente pueden imaginarse sin la intervención del analista. Debe tenerse en cuenta que el discurso. alimenta su subsistencia (13). no a tiempos biológico-naturales. por aquello que el discurso involucra. 61 Notemos. de utilidad para abordar psicoanalíticamente la cuestión psicosomática. la invención del inconsciente apunta a exponer lo que se impone al sujeto según la índole de los discursos en que éste aparece situado. La diferencia se resume. que no dejan de ser ficciones. . Ya hemos mostrado el recurso a construcciones de ficción en las curas shamanísticas. en tiempos sucesivos y relativamente coordinados. sino también de una extensión del concepto habitual de órgano. en vez de contribuir a resolver la neurosis. ellos se relacionan y afectan unos a otros en cadenas. admite un uso laxo del término al pensar en una nueva especie de órganos que llama "míticos". algo concerniente al vínculo. El inconsciente cumpliría. En su conferencia en Ginebra sobre el síntoma. no es del todo pertinente en lo que concierne a las llamadas enfermedades psicosomáticas. Lacan. Tengamos aquí presente que un analista no es un shamán. A diferencia del shamán. Lacan manifiesta que se espera que "la invención del inconsciente" sea capaz de dar a estos fenómenos el sentido del que se trata (14). En consecuencia. que tales "invenciones" del inconsciente. Sobre la unicidad imposible del organismo y la diversidad de los órganos. ello se observa con frecuencia en los textos de los analistas que se ocupan de estos temas. en cambio. Lacan pudo comprobar que la acumulación de sentido sobre los síntomas neuróticos. en este caso.

Evidentemente. Lacan se refiere a una supuesta "unidad ratera" (15). La noción de integridad orgánica resulta. el que sólo a partir de ella puede ser "uno". ni gatuna. nunca "uno". También destacamos la necesidad de superar la concepción que concibe al organismo como un cuerpo. que los perros funcionan como parte de una jauría. sin confundirlo con la tinta? La verborragia de una madre posee. En efecto. la materialidad del sonido. De esta manera. porque no existe unidad ratera. sin que nada impida considerar que ésta es tan un organismo cuanto el perro mismo.sino de las categorías de nuestro pensamiento. nada impide que un escrito pueda también ser considerado una máquina. No hay genealogía de la pala a la turbina. o incluso que la presencia de alguien lo haga. La idea de "unidad" antecede lógicamente a la definición de organismo. sin embargo. Los seres hablantes. será fácil coincidir en que un riñón artificial es una máquina. es aislable y se diferencia de aquello que lo rodea. supone que sean al menos "dos". En el Seminario XVII. ¿Es legítimo concebir la ulceración como la escritura de esa verborragia en el estómago?. Ya dijimos que el psicoanálisis puede tratar al lenguaje mismo como si fuera un órgano irreal. funcionando como parte de la familia como organismo mayor que los incluye. salvo para los seres hablantes en el campo del lenguaje. Eliminando la separación tajante entre interior y exterior vimos disolverse la posibilidad de englobar a un conjunto de órganos en la unicidad de un organismo solo. La . el concepto permite incluir objetos que no tendemos a considerar máquinas. En el Seminario XX ("Aun"). una articulación de significantes. observando que no se debe confundir una máquina con una herramienta. tampoco que una frase cumpla tal función. entre otras cosas. Contrariamente. a diferencia del animal. un perro puede integrarse a una familia mucho más armoniosamente que sus componentes humanos. De modo que somos nosotros quienes definimos a un conjunto determinado de órganos como "un" organismo. poseen un grado de singularidad que los hace inevitablemente díscolos e inadaptables a las regulaciones generales del conjunto. un efecto del discurso. En verdad. Insistamos una vez más en que la idea de unicidad del organismo no proviene de la realidad misma de las cosas -donde no se verifica. por ejemplo. Llamamos la atención sobre el hecho de que el organismo tiene la estructura topológica del "toro": un tubo que muestra no una separación sino una continuidad entre el interior y el exterior. la idea de un conjunto abierto de órganos. por lo tanto. señalamos. Por esa razón son fácilmente domesticables. marcados por el "uno". Se trata de una ironía. La clínica ofrece testimonios de que el sentimiento de pertenencia familiar choca con la imposibilidad de identificarse plenamente con ella. si el cuerpo se presenta como una imagen que goza de unicidad. 62 Hemos mostrado que la representación del cuerpo implicada por la noción de una globalidad unitaria requiere valerse del concepto de una polaridad "interior-exterior". ni perruna. Topológicamente. Consideremos ahora que un órgano bien puede ser una máquina. Su concepto es que una máquina es. Lacan muestra que un pequeño dibujo puede ser una máquina (16). no estamos preparados para conceder que "una carta" lo sea. afirma allí (17). y en principio. Debemos reconocer que expresiones de esta naturaleza dan por soldadas sin demasiadas consideraciones sustancias diversas. ¿Puede un "escrito" ser un órgano. Basta comprobar. que no conforma unidad aislable alguna. representar al organismo como un interior aislable y opuesto al exterior es homeomórfico a la esfera. apoyándonos en la perspectiva biológica que piensa al organismo como un conjunto de órganos no aislable ni ubicable en una polaridad taxativa de adentro y afuera. en última instancia. ¿Qué es una máquina? En sentido amplio.

las sensaciones propio e ínteroceptivas son separadas del cuerpo mismo. para conceder a aquella imagen una función orgánica. precisamente. Allí reconocemos que. el sujeto logra consistencia e integridad narcisística. incluso. en virtud del uso extendido que hacemos aquí del término "órgano". Su propósito allí es entender el carácter de "atadura" que la subjetividad implica. los fenómenos psicosomáticos . expresando la estricta concomitancia de las observaciones. originándose una especie de exterioridad en el interior del propio sentimiento de sí. Esta particularidad debe tenerse en cuenta cuando decimos que la imagen del cuerpo "enajena" al sujeto respecto de los órganos. el conjunto orgánico no es la fuente de la imagen identificatoria. requería de la imagen del propio cuerpo ofreciendo el marco donde el sujeto puede perfilar sus identificaciones. un escrito es otra cosa que una carta o un mensaje. De este modo pueden ser abordados en transferencia. forma parte de los procesos de subjetivación. En ese momento de la vida de la cría humana. para presentarse. Así presentados. el papel de la imagen en su eventual incidencia sobre la dimensión orgánica. en la fase "del cuerpo fragmentado" no existe sentimiento de sí mismo. Resumiendo: en esta perspectiva. En su Seminario "R. perdiendo a cambio el goce de los órganos. una red de órganos puede referir el trazado de las conexiones entre puntos de diversa índole. cuyo papel no se confunde con la función imaginaria que desempeña el cuerpo en la constitución de la subjetividad. Lacan reconoce una fase de prematuración en la que las sensaciones íntero y propioceptivas carecen. manteniendo cada uno su entidad peculiar. anudada a la función unificante que proviene del Uno. Refiramos que. En estas condiciones. la concepción del escrito como "número" permite discurrir sobre acontecimientos orgánicos en forma más apropiada que mediante una semántica. No se debe perder de vista que la imagen. ganando un cuerpo. según ya mostramos. Recapitulemos brevemente. Por otra parte. Este último. Hemos indicado que al momento de nacer no cabe pensar que haya representación alguna de sí mismo. para agregar algunas nuevas reflexiones. Así.S. Conforme sugerimos. permitiendo concebir que su operación no sea únicamente la simbólica de un texto. tal como fue formalizado por Lacan. Como veremos en breve. El tratamiento que daremos más adelante al concepto de holofrase aportará nuevos elementos a lo que aquí tratamos. descrito por Freud (19). Por el momento agreguemos una breve mención a que lo escrito llegará a ser pensado por Lacan como un nudo borromeo. es posible admitir que un escrito sea un órgano. para lo cual es preciso que adquieran entidad significante en el nivel de la polaridad libido narcisista-libido objetal. algunos órganos permanecen involucrados en el narcisismo del Yo.I. Es fácil que allí no quede excluido un aspecto de la función del mito que retomaremos enseguida. Enfaticemos una vez más que el mentado organismo no es sino una red no cerrada de órganos. Hicimos notar oportunamente que a partir de que se constituye la identificación con la imagen del cuerpo. En el registro de lo orgánico un escrito no podría ser exactamente texto. Si bien la imagen corporal ofrece el componente imaginario sobre el que la identificación puede recaer. Notemos que el concepto de que una imagen puede operar como un órgano es pensable a partir de definiciones netamente operacionales. 63 constitución de lo irreal es. No es otro el campo de las clásicas neurosis de conversión. El concepto de pulsión. una escritura (18). una propiedad esencial del lenguaje. pasando a partir de entonces al terreno de las relaciones con el prójimo. observa que este nudo es. sin embargo. diferente al narcisismo y del cual hace notar que nada sabemos (20). Es lo que en su Seminario sobre la ética Lacan refirió con el neologismo "Éxtimo". de una referencia unificada.". nos aproxima a esta idea. nada obsta. no pierde el goce de todos. según ya mencionamos. También hemos mencionado que en su segundo seminario Lacan entiende lo psicosomático a partir del concepto de autoerotismo de los órganos.

Para ello interesa tener en cuenta que el concepto lacaniano de sujeto no se limita a supeditarlo a operaciones de significantes. que no es posible imaginarlo sin partir de las operatorias rigurosas de una racionalidad estricta. Retomaremos en primer término nuestras referencias al cogito cartesiano para precisar el sentido del término "sujeto" en psicoanálisis. Pudimos notar. Pero ¿por cuánto tiempo? Sin duda en tanto que pienso. El organismo entre el sujeto. tal sujeto es impensable sin operaciones de lenguaje. esto es: de articular pensamientos. no es puramente simbólica. 64 resultan ser investiduras libidinales propiamente internas al organismo. Lacan se vio así llevado a formular que el sujeto es lo que representa un significante para otro significante (26). el goce y el deseo. yo existo: es manifiesto... Se trata para nosotros. La noción de este sujeto identificado con el cogito -según ya indicamos- es para Lacan el presupuesto del sujeto del inconsciente (22). no en un saber. son fuentes de ideas confusas. y no puede serme arrebatado. Sobre la consistencia de esta certeza Lacan hizo notar que estriba sólo en eso: en una certeza. sin combinaciones de significantes. Esta definición del sujeto exige partir. obviamente. Lacan piensa la causación del sujeto en términos de dos operaciones: la "alienación" y la "separación". si dejase de pensar. En su texto "Posición del inconsciente". Hemos mostrado que el significante produce escisiones o cortes en el cuerpo. el pensamiento existe. los sitúa como ajenos a su ser mismo. en cambio. Resaltemos que debido a que no hay pensamiento sin lenguaje. no hace del significante un bisturí. En este texto se establece la certeza del "yo soy" en el "yo pienso". que dejase de existir yo en absoluto" (24). aunque supone el lenguaje. Será necesario tenerlas en cuenta para esclarecer aspectos centrales de la incidencia del significante sobre el soma. El error de Descartes -considera Lacan. de la dimensión del significante. por lo tanto. evidentemente. La entidad del sujeto.. autoeróticas. 5. Las divisiones o cortes que el significante produce en el cuerpo son una realidad que atañe a los humanos. puesto que aún podría suceder. el sujeto es inabordable en su particularidad sin entender su relación con un objeto que. esto es. de que nuestra representación del soma nos lo presenta marcado por rasgos diferenciales que no proceden de la realidad orgánica. Citemos nuevamente a Descartes. si bien se recorta desde el campo del . quien dice: ". no aptas para constituir conocimientos sólidos. fundado en el criterio de que las pasiones y las intuiciones.fue "creer que ello es un saber. El sentido de esta proposición. que limita su consistencia a la puntualidad que resulta de reconocerlo pensante. Él mismo es concebido como un efecto de lenguaje. además. Recordemos también nuestra observación acerca de la captura de la división entre salud y enfermedad en la polaridad fálico-castrado. En su Seminario XI. no narcisísticas. Lacan escribe: "El efecto de lenguaje es la causa introducida en el sujeto. de dilucidar en lo psicosomático el nivel de intervención del significante y de la subjetividad. Si bien el sujeto los percibe en la intimidad de su cuerpo. En esta concepción del sujeto nada hay más allá del acto mismo de pensar. Se trata. Siendo concebido por Lacan como un producto del encuentro del lenguaje con el cuerpo. Pues su causa es el significante sin el cual no habría ningún sujeto en lo real" (23). Gracias a ese efecto no es causa de sí mismo. que no son padecidas del mismo modo que los síntomas neuróticos (21). Habíamos referido el concepto de que el nacimiento del sujeto de la ciencia es correlativo de la separación entre un pensamiento que se quiere riguroso y certero y lo inherente al cuerpo. y no hacer del «yo pienso» un simple punto de desvanecimiento" (25).. yo soy. arraigadas en este último... que adquiere su consistencia en el nivel de la imagen narcisística del cuerpo.

en el encuentro entre lenguaje y cuerpo el psicoanálisis sólo podrá revelar fantasmas e incidir sobre ellos. sin embargo. Lacan destacó que el concepto psicoanalítico de pulsión refiere en su esencia la incidencia del significante sobre el cuerpo. Ésta -expresado de modo general y simple. por eso Lacan se refiere a la pulsión utilizando la fórmula "$ ♦ D". 65 significante. Freud había concebido las fuentes de las pulsiones (zonas erógenas) como bordes que se definen en los lugares donde el cuerpo del ser vivo sexuado debió perder partes orgánicas por el hecho mismo de ser sexuado. o mejor. que aquel no nos llevará. a otra cosa que a un fantasma. Algunas de ellas son el pecho materno y las heces. Por lo tanto. pensada por Lacan como la primera operación de constitución del sujeto. más allá o más acá de la imagen del espejo. El encuentro del lenguaje con el cuerpo produce dos efectos: el sujeto del inconsciente (sujeto del deseo) y el objeto "a" (objeto del deseo). es ajeno a él. no está centrada ni unificada en torno a la reproducción. ¿qué función podría encontrar un fantasma en estas particulares dolencias?. entonces. El "trieb" (pulsión) no enseña la influencia de actividades fisiológicas o movimientos interiores de los órganos sobre la subjetividad. la cría humana recurre a un Otro que los interpreta según sus códigos simbólicos y estructura fantasmática. En efecto. si es posible acceder a algún fantasma escondido en un jeroglífico: ¿cómo reconocer fantasmas a través de un jeroglífico encontrado en el desierto? Se perfila aquí un imposible relacionado al hecho de que un jeroglífico no habla.que a alguien le sea atribuido un cuerpo. Ambos integran la formula lacaniana del fantasma. Él percibió que la realidad sexual del inconsciente está constituida por pulsiones parciales. La alienación. y que el sujeto del inconsciente se produce en el encuentro del lenguaje con el cuerpo. finalmente. que el psicoanálisis descubre que la realidad del inconsciente posee un carácter sexual (27). Recordemos. Cabe. Conviene no perder de vista. según Lacan. Observemos que la sexualidad descubierta por Freud. con jeroglíficos. Deberemos aclarar. siendo precisamente al Otro a quien la pulsión hace participar introduciéndolo en el cuerpo. agregando que los seres vivientes sexuados mueren como individuos y que la subsistencia de la especie les exige recurrir al acoplamiento sexual para su reproducción. Así. lo aliena en el campo del Otro.partes a través de las cuales el ser hablante llega a aparearse (28). cuando se trata de esclarecer el alcance del psicoanálisis respecto de lo llamado psicosomático. Añadamos que mediante el concepto de pulsión el psicoanálisis enseña que en algunas actividades del soma se evidencia la relación del sujeto del inconsciente con aquello que en la terminología lacaniana denominamos "Demanda del Otro". sin embargo. Lacan comparó estos fenómenos. los aparatos de la pulsión son lugares de goce que involucran un exterior habitado por significantes. hacia el cual conduce necesariamente la lógica propia de la experiencia psicoanalítica. Forma parte del ABC del psicoanálisis lacaniano que para satisfacer sus requerimientos orgánicos. Tal Otro es de este modo una particular fuente de regulaciones a las que el funcionamiento orgánico se ve sometido. está fragmentado en "aparatos" que constituyen -según Lacan. Concordantemente. el cuerpo.debe entenderse como palabras provinientes del Otro. la pregunta: ¿es posible afirmar que lo psicosomático esconde fantasmas?. Hemos ya indicado que es resorte del Otro -campo del significante. El concepto de pulsión pone también de relieve que el cuerpo involucrado por las satisfacciones humanas no está cerrado sobre sí mismo sino abierto al exterior. Subrayemos que aquí no está en juego presión de necesidad biológica alguna. Según destaca Lacan. además. la incidencia del significante sobre el cuerpo estableciéndole goces. según trataremos más adelante. .

a oscilar entre un significante y otro. es necesario que el sujeto surja de esa desaparición. refiriéndose a lo psicosomático. es algo que. de la necesidad. Citemos a nuestro autor: "la función biológica. Lacan entendió que la castración del sujeto es un efecto de la función del falo como significante. Son de valor en esta tarea las observaciones de Lacan sobre las experiencias de Pavlov. Debido a que aquí las opciones subjetivas provienen enteramente de los significantes del Otro. Esta brecha. El descubrimiento de los fantasmas de castración condujo a estudiar la función de esta falta en el Otro. El psicoanálisis ha procurado encontrar en este terreno la función del deseo. disuelve y desaparece al no lograr afirmarse como tal. correlativa de lo que Freud denominó "Ichspaltung" o rajadura del Yo. se puede desarmar. y en la experiencia pavloviana resulta ser el corte del deseo" (31). asociar un significante. La noción freudiana de facilitación somática no deja de enriquecerse con estos conceptos. llamada "separación". Será necesario volver a explicar este concepto luego de otras precisiones. la característica de toda condición experimental. El concepto . Habíamos señalado que nada impide a un organismo extenderse más allá del cuerpo. Es la incidencia del orden simbólico en la salivación "natural" de sus perros lo que introduce Pavlov en sus experimentos.. no se puede afirmar que el perro goza. el peso propio del sujeto se aliviana. Este corte se designa mediante una manifestación dentro de un ciclo de necesidades interrumpidas. habiendo incluso órganos que. que consideramos inherente al nacimiento del sujeto del psicoanálisis. En virtud de ello. en tanto que se instituye con el corte que puede hacerse en la organización orgánica de una necesidad. sin entregar y perder algo. Como se ve. en última instancia. 66 enseña la supeditación de este último a los significantes. está fundada -como nos lo muestra en su texto "El fetichismo". sólo es concebible en la medida en que la inducción significante a nivel del sujeto ocurrió de una manera que no pone en juego la «afánisis» del sujeto" (30). en el poder del símbolo sobre el organismo animal. en los que notamos la injerencia de un factor "otro". es. como la metáfora de la elección entre la bolsa y la vida enseña. a saber: un goce. Destaquemos que Lacan. extraño a los que la biología releva habitualmente. Es claro que el apelativo de psicosomático se aplica con frecuencia a trastornos que eclosionan sin que ello convenga a una actividad considerada espontánea o natural de la zona. separándose de las opciones alienantes del Otro. Lo enunciado nos remite a la segunda operación de causación del sujeto. La vida misma se presenta como un inconveniente en el orden más estable y absoluto que es el de la materia inerte. Para constituirse cabalmente. Los órganos se juntan o se separan y no está escrito en la naturaleza el orden de lo útil o provechoso. una vez perdidos. al fin y al cabo. Es claro que el perro nada sabe de eso. Mencionemos que. en este caso de Pavlov. propiamente. que lo representan y que obligan a su "ser". Jones) (29). señala que "aunque no es un significante.en el encuentro de una falta en el Otro. Dice Lacan: "Lo reconozca o no Pavlov. condicionan su funcionamiento. Lacan observará que la salida es imposible. Agreguemos que la pérdida de órganos adosados al otro ofrece la dimensión de realidad que hace imposible al sujeto afirmarse plenamente en el significante para garantizar su goce. no al menos en el sentido humano del término. Lacan destaca la función del deseo del experimentador. éstas serán concebidas como opciones entre goces. en torno a la cual se instala la separación entre el sujeto y el cuerpo como lugar posible de satisfacción o goce. razón por la cual también la aserción de que goza debe reconocerse como perteneciente al campo del Otro.. de consistencia finalmente gozante. Se puede desarmar porque en ella interviene más de un órgano" (32). "fading" o "afánisis" (término tomado por Lacan de E.

recorrimos referencias que abonan la concepción de una constitución orgánica no sólo esencialmente no homeostática sino directamente afectada por el lenguaje. fracasa en limitar el goce conforme al canon del principio de placer-displacer. para cumplir el papel que señalan estas palabras de Lacan: "Sólo en la medida en que una necesidad llegue a estar involucrada en la función del deseo podrá concebirse lo psicosomático como algo distinto a la monserga que consiste en decir que todo lo que sucede en lo somático tiene una réplica psíquica" (35). Por esa razón Lacan afirma que para el ser hablante no hay relación sexual. Agreguemos que la condición subjetiva de hombre o mujer no hace a la sobrevivencia de la especie sino a la propia del ser humano en el terreno del sentido. en consecuencia. El goce así perfilado retorna. Así. Es claro para nosotros que la llamada medicina psicosomática aspira a consolidar el comando del significante sobre el goce. más allá del placer. que cumple una función disruptiva productora de inestabilidad y desacomodamientos. en ella tiene un papel clave el deseo. esencialmente vinculada a la pérdida de goce. rasgo unario e Ideal del Yo. El concepto lacaniano de la libido. con todo cuanto se piensa para explicarla? En suma. 6. la incidencia del afuera del cuerpo sobre él. Recordemos que el psicoanálisis enseñó que la función fálica se constituye como significante del goce perdido. La perspectiva lacaniana sobre la cuestión psicosomática es congruente. que la ciencia se olvidó del cuerpo del goce. Señalemos que este órgano o instrumento es. antes de operar como un órgano destinado a la reproducción. tal como es formulado a la altura del Seminario IX y de "Posición del inconsciente". o bien de la naturaleza de su mismo ser. como índice de subjetivación. En su texto "El atolondradicho". precisamente. el alma es lo que se piensa a propósito del cuerpo. campo donde lo irreal interviene. 67 del objeto "a" como caído del cuerpo se desarrolla de modo coherente con esta perspectiva. más precisamente: que no se ocupó del hecho de que el significante. como resto de las operaciones del significante. El ser hablante no está ocupado de su reproducción sino de su propia existencia. en resumidas cuentas. El deseo toma de tales irrealidades su carácter real. Por eso Lacan. Con respecto a lo psicosomático. antes que algo extensible hacia el Otro. trastornaba a sus perros al incorporarlos en el lenguaje. Lacan ha subrayado. del lado del mango" . Hemos reconocido en el humano las operaciones de una fisiología hecha de lenguaje. que la función fálica no abarca todo lo que atañe al goce del cuerpo. Observaremos también. manifiesta: "¿Quién no ve que el alma no es otra cosa que la identidad supuesta del cuerpo ese. propósito que atribuimos a la afirmación doctrinaria del dualismo mente-cuerpo. en su Seminario "Aun". además. supliendo el falo esta inexistencia. cumple un papel identificatorio sometido a las condiciones del lenguaje. lo bastante para tener que encontrarles una función" (34). La función del deseo impide ajustarlo todo a la óptica de una fisiología homeostática que concebiría el cuerpo como una esfera cerrada. Holofrase. es el de un órgano. aunque sin detenernos ahora en el tema. referido mediante ese mito que Lacan llama "laminilla" y que representa "esa parte viviente que se pierde al producirse éste por las vías del sexo" (33). El deseo de Pavlov. Lacan escribe: "El cuerpo de los hablantes está sujeto a dividirse de sus órganos. que incluye algunos aspectos que hemos caracterizado como irreales. con el concepto general de que el significante no logra imponerse plenamente como "amo" del goce y que es. el pene. un regulador insuficiente.

En esta línea. En efecto. comprobamos que los problemas se presentan a partir de que procuramos identificar qué está en juego. que al permitir pensar los rastros que el significante deja en el cuerpo de modos diferentes de mensajes destinados al Otro. es evidente que la lógica y la matemática adquieren una función esencial a la hora de identificar en qué consiste el poder del mundo simbólico sobre todo aquello que clásicamente denominamos naturaleza. al operar bajo el régimen de una regulación llamada Nombre del Padre. o desvanecimiento. Lacan posibilitó de esta manera el desarrollo de una renovada visión no fantasmática de la intersección entre lenguaje y organismo. Recordemos que Lacan aconsejó no perder la pista del deseo en el terreno de lo psicosomático. tienen importancia los conceptos lacanianos de rasgo unario y de nombre propio. puede operar como un único significante en el que se anulan los intervalos entre aquéllos. permanece petrificado bajo la masiva imposición de la palabra del Otro. la existencia de esta sujeción. con independencia de la extensión de sus términos. persigue una depuración formal de las categorías utilizadas. Es conveniente reconocer. Se trata aquí de tener en cuenta las relaciones entre la subjetividad y lo orgánico en términos lógicos diferentes de los de la gramática. Lacan señaló que los significantes se holofrasean. Elementalmente. que se impone sobre la dimensión óptica en el ser hablante. es consecuencia de que el sujeto no se puede hacer presente sino a través de significantes. Señalamos que los llamados fenómenos psicosomáticos interesan al psicoanálisis desde que parecen ejemplificar la imposibilidad de "tener todo por el mango". Habíamos dejado pendiente de tratamiento la afirmación de que en lo psicosomático la inducción del significante no pone en juego la afánisis del sujeto. esto es: de la afirmación del sujeto que puede producirse a partir de que entra en juego el Deseo de la Madre. para el psicoanálisis: fantasmáticas. El sujeto. que habitualmente terminan siendo antropomórficas. por ejemplo. Retornemos al concepto de que el Ideal del Yo es en lo simbólico el significante desde el cual se ordena la constitución imaginaria del cuerpo. teniendo como condición de posibilidad el "todo uno" del cuerpo la función del número "uno". . Se indica mediante el término "holofrase" que las palabras del Otro quedan aglutinadas en un solo significante. recomendación que se torna especialmente clave cuando atendemos a cuestiones que parecen marginales en el psicoanálisis. sin apresurarnos a otorgarle contenidos. De este modo. se supone un déficit en alguna función de la que se espera pueda sujetar las varias partes del organismo a un comando centralizado. Los paradigmas del pensamiento lacaniano nos precaven de los engaños a que pueden inducir las representaciones imaginarias en las teorizaciones. capaz de romper con las condiciones fantasmáticas en la representación de la realidad. resultan hoy indispensables en las reflexiones psicoanalíticas sobre lo psicosomático (37). En la perspectiva referida. 68 (36). Lacan señaló en ambas un déficit de la metáfora subjetiva. Esta afánisis. una enfermedad es vivida como desregulación o desorden en el funcionamiento orgánico. En casos como los que nos ocupan y en otros como las psicosis y la debilidad mental. una cadena de significantes. El concepto deja ver proximidades entre las dolencias llamadas psicosomáticas y las psicosis. Así. de modo que desaparece detrás de ellos. puesto que es en el llenado de esta función innegable donde las conceptualizaciones suelen extraviarse. en estas circunstancias. Es posible estudiar la relación entre tal función y la que Lacan atribuye a la holofrase. en primer término. Es por eso que el recurso a matemas. En estas consideraciones se presume que la índole del comando que somete el organismo a determinado orden puede ser muy variada. Se muestra aquí con precisión la solidaridad entre la continuidad unitaria que constituye la imagen y la función lógica del "Uno". puesto que los parámetros gramaticales son solidarios de la forma en que se presenta el fantasma.

correlativo del concepto de totalidad. que caen fuera de las operaciones narcisísticas coordinadas desde el ideal del Yo. Así lo enseña en su seminario sobre "La identificación". se refiere al rasgo unario como núcleo del Ideal del Yo. hace posible la determinación de la clase. Por eso Lacan definió al "Uno" como significante de la inexistencia (41). de manera que implica el otro sentido del término "uno": la índole estrictamente singular de un elemento cualquiera. por otra parte. en el Seminario "R. presentándolo como insignia de la omnipotencia del Otro. estamos ante actividades orgánicas sin duda ajenas al marco de un sujeto supeditado a los efectos idealizantes. tengamos presente la observación de Lacan acerca de que si bien ellos no son significantes no podrían entenderse sino como efectos de la inducción significante. Respecto de los llamados fenómenos psicosomáticos. por lo tanto. El "I(A)" (Ideal del Yo) resume en los grafos lacanianos del deseo un aspecto de la marca que el sujeto recibe del significante (38). y unificantes. Solemos afirmar que un mamífero se diferencia de otros vertebrados por la presencia de este rasgo. sin embargo. en lo real. mostrando que allí opera el Otro (42). pueden ser un indicio de algo que está allí. ello implica necesariamente que el rasgo "mama" puede faltar. sin embargo. la función del rasgo unario. Destaquemos que esta reflexión supone la imposibilidad lógica de que haya un mamífero sin mamas.. este "uno" es. Si vinculamos los fenómenos que nos ocupan con ese real. conviene diferenciar dos sentidos del término "uno". es su goce. En el Seminario XI.es inconcebible sin la idea de ausencia o falta. debido a que el rasgo puede faltar se constituye la clase de los mamíferos (40). En el síntoma histérico. 69 En su escrito "Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano".". a propósito de las diferentes formas de identificación consideradas por Freud. En este sentido. el problema consiste en creer que una clase debe definirse por inclusión. Las curas por sugestión.. según muestran sus formulaciones sobre la sexuación desarrolladas a partir del Seminario "Ou pire.S. en el terreno de la lógica modal. En consecuencia.no son desplazables. analizando la definición de "mamífero" que se efectúa teniendo en cuenta el rasgo "mama".I". Este rasgo. Según Lacan. para la subjetividad. esto es: por la extensión que abarca a todos los elementos que cumplen su condición. advertimos el desplazamiento de la posición del sujeto a través de identificaciones imaginarias. un cuantificador singular que denominó "no todo". que funciona como excluido (-1) y al que Lacan llama unario. de modo que la función del rasgo unario -"Uno". se señala que el rasgo unario remite a la identificación de lo simbólico del Otro real (39). concluiremos que involucran sectores del soma que escapan a su globalización imaginaria. notaremos que ellos -a diferencia de los síntomas histéricos. constituye el núcleo de la presencia de lo simbólico en lo real. siempre en el mismo lugar. en cambio. Lo real del cuerpo. del Ideal del Yo. En uno de ellos aludimos a la función unificante en tanto hace totalidades. Para dar mayor precisión a nuestra idea acerca de la función del rasgo unario. Notemos que tal unificación reúne un conjunto de unidades. De este modo. a la vez que el concepto de la unidad hace posible que la totalidad sea una. Para lo que aquí nos interesa. Agreguemos que la atención a las paradojas de la lógica llevó a nuestro autor a concebir. muestran fenómenos orgánicos que resultan afectados desde el lugar del Otro y que parecen . Señalemos que a nivel del "uno" de la totalidad se encuentran los impasses de la lógica de clases. Nuestro autor plantea otro punto de partida: la definición de una clase no por lo que incluye sino por lo que excluye. mostrando que no se trata de un objeto situable en el campo del narcisismo. la idea de totalidad supone el agrupamiento del conjunto de unidades individuales. En esa misma dirección. reconocida en la esencia del Ideal del Yo. En efecto. teniendo en cuenta que la función idealizante impone siempre lo unitario. Se reafirma así el concepto de que lo simbólico forma parte de lo real del Otro. Lacan vincula el Ideal del Yo a la función del rasgo unario. Si consideramos.

identificaciones. que se definen a partir de la constatación empírica de diversas incapacidades mentales. como veremos. vida fantasmática y onírica. las apariciones y remisiones aparentemente espontáneas... Encontramos en el psicosomatista Pierre Marty. Lacan afirma que los fenómenos que denominamos "psicosomáticos" deben ser pensados como "jeroglíficos". ¿Insuficiencia mental o jeroglífico? Los breves párrafos que dedica Lacan en 1975 a lo psicosomático. no como gritos o llamados. un exponente típico y actual de esta última óptica.. ni siquiera culpabilidad conciente. Este criterio... comunes en numerosos fenómenos llamados psicosomáticos. Este autor observa que el estado actual del pensamiento psicosomático concede un lugar central a las "concepciones de insuficiencia fundamental o transitoria del funcionamiento mental" (44). entre otros. Las llamadas depresiones esenciales son caracterizadas en los siguientes términos: "depresiones sin objeto. En el texto referido. En esta corriente se promovieron. .con otras que pertenecen a la metapsicología psicoanalítica. Así. durante su "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma". con un llamado a la madre. De este concepto se pasó al de "depresión psicosomática". cree un error considerar que la causación de estas enfermedades es sencilla. Su idea es que no se prestan a ser entendidas fácilmente. Al mismo tiempo. Marty sostiene la idea de "una construcción incompleta o de un funcionamiento atípico del aparato psíquico de los enfermos somáticos" (45). tal cuadro pone en toda su evidencia la relación con la precariedad del trabajo mental" (46). ni autoacusación. en la que Marty destaca como esencial "la disminución de nivel del tono libidinal sin contrapartida económica alguna" (47). 7. los conceptos de "pensamiento operatorio" y de "depresión esencial". de la dinámica mental (desplazamientos. Había notado bastante tiempo antes que no debía concederse a estos trastornos el carácter de demandas dirigidas al Otro. introyecciones. son unos de los pocos en su obra dedicados específicamente al tema (43).. donde el sentimiento de desvalorización personal y de herida narcisista se orienta electivamente hacia la esfera somática. en toda la escala. 70 supeditarse de ese modo a la función unificante del significante unario. condensaciones. Básicamente. pueden a veces ser correlacionadas con cambios en la posición del sujeto en relación a la función del Ideal. diferencia a Lacan de quienes creen reconocer un déficit estructural en el psiquismo de estos enfermos. por ejemplo. destacando además que estamos ante un complicado tipo de pacientes.Se busca en vano los deseos. tampoco se identifica un ataque de asma con un grito. proyecciones. sólo se encuentran intereses mecánicos" (49). según mostraremos a continuación. Refiere Marty que "esta sintomatología depresiva se define por la «falta»: borramiento. También afirma que "Se comprueba el borramiento funcional de los dos sistemas tópicos freudianos." (48). muestra que no se confunde un eczema. más allá de las interpretaciones que pudieran sugerirnos el momento o las circunstancias de su aparición. Al destacar allí que estamos en un dominio del orden del "escrito en el cuerpo". hipotéticamente consideradas origen de los cuadros psicosomáticos. razón por la cual no cabía entenderlos como mensajes que esperan ser decodificados o comprendidos. Advirtamos el agrupamiento en un mismo plano de nociones que corresponden a la observación empírica -como la falta de autoacusaciones o de culpabilidad conciente.

no ausentes en el seno de la civilización moderna. De la destrucción de la organización libidinal y del superyó se pasa sin solución de continuidad a la desorganización de las funciones somáticas. como es el caso en los diagnósticos de alexitimia (53). por sí mismo o aun por el propio pensamiento. En virtud de principios de consistencia teórica. el efecto que puede tener un diagnóstico efectuado en términos de "déficit" sobre las modalidades terapéuticas mismas. Aclaremos que si bien Lacan señala la existencia. Es claro que en esta corriente todo se corresponde con el marco conceptual empirista con que se encaran los tratamientos. en los trastornos somáticos que nos ocupan. salvo lo encontrado en relación a la alergia (51). la dimensión de lo mental o psicológico y la dimensión propiamente simbólica en la que operan los conceptos freudianos parece completa. Por nuestra parte. Podemos constatar que la hipótesis de que los trastornos psicosomáticos suceden o se facilitan por insuficiencias mentales o por una disminución de la capacidad de simbolización está presente en muchas investigaciones. la investidura libidinal. sin embargo. así como de los milagros religiosos. Al mismo tiempo. por los etnólogos. Merece considerarse. ciframos esperanzas en que ellas enriquezcan nuestros criterios en las teorizaciones. es lógico suponer que si nos limitamos a identificar disfunciones psicológicas con falta de complejidad simbólica. la atención como facultad mental y el interés evidente por las cosas del mundo. el deseo inconsciente. por ejemplo. son todas nociones que pertenecen a una esfera conceptual homogénea. También indica que "uno de los medios de dirigir al paciente hacia la investidura de su pensamiento es interesarlo de manera manifiesta y repetitiva en su actividad onírica" (55). Efectivamente. hace notar la "decepción global" que sufrieron las expectativas de descubrir verdaderas estructuras psicosomáticas. agregándose que este fenómeno se explica a partir de su "sustrato neurofisiológico". Todo podría ser útil y converger a la hora de ensayar acciones sobre una organización considerada deficitaria. de una estructura simbólica nada simple sino tan compleja como un jeroglífico. Consecuentemente. acerca de los alcances y procedimientos de la magia. nada le impide concebir una "relación objetal alérgica" para caracterizar un "tipo mental" propio de la "alergia esencial" (50). Ello no ha favorecido que la medicina se nutra legítimamente de investigaciones antropológicas y sociológicas. La implicación principal de este enfoque es la no atribución de especificidad alguna a la eficacia simbólica ni a las sobredeterminaciones inconscientes. las técnicas de relajación y las más variadas intervenciones psicoterapéuticas pueden complementarse para "ayudar a los sujetos a establecer o restablecer el mejor funcionamiento posible de su psiquismo" (56). . Por eso las interpretaciones psicoanalíticas. ampliar y enriquecer el funcionamiento mental del paciente" (54). Si se caracteriza a un paciente como un "sujeto incapaz de codificar y expresar las emociones". Marty expresa: "las intervenciones psicoterapéuticas están de hecho destinadas. 71 En Marty. entre otros. tras remover los obstáculos existentes. difícilmente procuraremos explotar las rigurosas y ricas investigaciones llevadas a cabo. La falta de discriminación entre el organismo físico. no abre juicio sobre suficiencias o insuficiencias mentales que la psiquiatría y la psicología se encargan de estudiar y diagnosticar. sin embargo. capaces de enseñar. no es extraño que el tratamiento sea pensado como un intento de reconstrucción o recuperación de las funciones mentales. a animar. Las "irregularidades del funcionamiento mental" y la operación del "instinto de muerte" parecen referir a un mismo proceso (52).

Señalemos que ello no es necesariamente eludible apelando a la función del número. más amplio que aquél. Se pensaba que sólo el número era capaz de precisar la justa medida de las cosas. Observemos en las amalgamas entre lo orgánico y lo simbólico como las que efectúa Garma la vigencia de marcos teóricos que. es "un saber completamente autónomo del saber mítico" (61). del que sabemos tiene una importante función en lo que nos ocupa. en efecto. La idea de que la palabra transforma la naturaleza del cuerpo está presente en el pensamiento de Lacan desde los comienzos de su enseñanza. El pitagorismo había elaborado una verdadera "religión aritmológica". tenía una función pacificadora. permitiendo situar una diferencia fundamental de su perspectiva con la de la mayoría de los llamados psicosomatistas. encargada esta última de armonizar la sociedad (60). puede operar no sólo en el campo de las significaciones sino en el registro del amor. de la sociedad o del cosmos. a diferencia de un "dicho". Aclaremos que no se debe confundir a los números con los signos numéricos que perciben nuestros sentidos. La matemática. no sensibles. la matemática podía servir tanto a la eliminación de los conflictos y la violencia cuanto al restablecimiento de la salud. Se consideraba que la música. en la que los números tenían funciones mágicas. promoviendo un ordenamiento de carácter eminentemente simbólico. son diferentes las expresiones que éste adquiere (62). sea del cuerpo. posee la particularidad de que puede ser conservado sin ser entendido ni interpretado. lo que tiene el carácter de una escritura. Con estos fundamentos. encontraba allí una definición numérica (59). los pitagóricos vinculaban íntimamente la medicina con la música. En esa concepción. Los pitagóricos atribuían a los números la virtud de ordenar y equilibrar la realidad. Es importante destacar que Lacan indicó que "lo escrito no es para ser comprendido" (57). sostiene. por ejemplo. tampoco se ocupa de abordarlo desde una mitología que conciba la incidencia del símbolo sobre el cuerpo fusionando funciones orgánicas con significaciones. a poco más de una década de su formulación de que la pulsión es un concepto fundamental del psicoanálisis (Seminario XI). Quedó claro que la perspectiva de un dualismo psicofísico es congruente con la atribución de significaciones al desorden orgánico. Esta última. Con esta perspectiva formulará la hipótesis de que en estas dolencias se trata de que "el cuerpo se deja llevar a escribir algo del orden del número" (58). que el número afecte al organismo no tiene en absoluto este carácter. No fue esa la idea de Lacan. debido a que los acordes responden a proporciones numéricas. nuestro autor se refiere a la injerencia de la palabra haciendo "brecha" -según sus términos.en el cuerpo de los pacientes "psicosomáticos". a pesar de las aparentes distancias. más allá de su . Lacan coincide en este punto con Gottlob Frege. Notemos que un "escrito". quien hace notar. Cabe hacer la salvedad de que ello no implica necesariamente que la "comprensión" no los afecte. Para Lacan. Concordantemente. Su idea es que lo psicosomático no es analizable mediante una fisiología que entienda al organismo como un conjunto de yuxtaposiciones de procesos físicos y químicos. En la conferencia de Ginebra sobre el síntoma. Por eso la "Harmonía". Las propiedades de los números son matemáticas. Escritura de números en el cuerpo. Sin manifestarse opuesto a ello. presentan analogías estructurales con el pensamiento mítico de los chamanes. lo único que podría decirse de cualquier número es. Subrayemos que concebir lo psicosomático como escritura de números en el cuerpo forma parte central del aporte de Lacan en el asunto. La idea de que los fenómenos llamados psicosomáticos no son para ser comprendidos es clave en el enfoque lacaniano del tema. que si bien 7 y 2+5 son matemáticamente el mismo número. la religión y la política. 72 8.

éste ya no es un psicosomático" (64). está en su fundamento profundamente arraigado en lo imaginario" (67). que es "uno". según enuncia en el Seminario "Aun".no . de una articulación de significantes que supone una estructura de elementos diferenciados entre sí. o "rasgo unario". Subrayemos que si los conceptos de Lacan resisten a la producción de mitos. el discurso analítico" (65). notemos que el "Uno" es. Lacan observa que "el truco analítico no será matemático". Se percibe que una reflexión rigurosa sobre el número parte de estudiar la naturaleza del "Uno". Ya hemos referido que en su conferencia sobre el síntoma Lacan señala que "lo psicosomático es algo que. Lacan no descarta la posibilidad de descubrir fijaciones en las dolencias psicosomáticas. evidentemente. La constitución de una significación cualquiera requiere. el psicoanálisis nos enseñó que el sentido del deseo no coincide con significación alguna. ¿cómo operar allí? Nuestra inquietud toma la forma de dos preguntas: ¿en qué podría consistir el "truco analítico" en el tratamiento de estas perturbaciones? y ¿qué función cabe a lo imaginario en la cura? 9. diferenciado de cualquier otro "algo". El concepto lacaniano de rasgo unario. Efectivamente. para agregar que "ello es compatible con nuestro discurso.. Para tener en cuenta en nuestro tema. sin embargo. para recordar que "por eso mismo. similar a los provocados por Pavlov en sus perros durante sus experimentos (68). Hemos resaltado que el cuerpo es marcado por el "Uno". Será preciso avanzar en la dilucidación de en qué sentido es pertinente hablar de goce en lo que concierne a estas dolencias. Tales efectos del significante -hemos enseñado. aquél señala el límite de ésta. es inaccesible a los animales. es formulable sumariamente como localización de goce. Este enfoque. no es posible "localizar" algo sin suponer que ese "algo" es "uno". Otras consideraciones para un enfoque no semántico. En ese camino. eso se corresponde con su criterio de que "sólo la matematización alcanza un real". según hemos mostrado. función clave en las consideraciones lacanianas sobre el concepto freudiano de fijación. condición de posibilidad para pensar una localización cualquiera. será importante diferenciar el concepto psicoanalítico de fijación de imaginarizaciones diversas que se prestan a interpretaciones mitificantes. cuestión que merece exámenes detenidos. El hecho de que la función que cabe al número no se confunde con los modos en que imaginamos su significación. La fijación. no confunde el psicoanálisis con la matemática. por el contrario. elementalmente. En ese mismo seminario. concepto no soslayable en nuestras consideraciones. entre otras cosas. en el sentido de encontrar en ellas goces que les sean específicos (63). Ello no obsta.como un trastorno provocado en el organismo por el significante. tal como Lacan subrayó. para que el campo del significante los impacte y produzca efectos en ellos. merece recordarse a propósito de que.. Esta función. Añadamos que esta distinción es exigida. 73 definición matemática. conforme muestra la lingüística. el discurso del análisis se distingue del discurso científico" (66). conviene aclarar. Durante la mencionada conferencia sobre el síntoma. nos da la posibilidad de concebir la fijación en una perspectiva no imaginarizante. Hemos ya referido que Lacan concibe el "efecto psicosomático" -según la expresión usada en su seminario sobre los cuatro conceptos fundamentales del psiconálisis. manifiesta su acuerdo con la afirmación de que "cuando uno tiene la impresión de que la palabra goce recobra un sentido con un psicosomático. por el papel que cumple la función imaginaria en la experiencia psicoanalítica.

considerados por él -según ya referimos- indispensables para concebir el campo de la experiencia analítica. En las dolencias llamadas psicosomáticas. mostrando la íntima vinculación de sus funciones. del mismo modo que muere irremediablemente en caso contrario" (70). texto en el que desplegaba sus ideas sobre el anudamiento de los registros imaginario. como se puede comprobar. simbólico y real. el aspecto implacable del comando del significante. a partir de las particularidades de los anudamientos entre lo simbólico. en correspondencia con el carácter irreductible que suele acompañar a muchas de las dolencias que consideramos psicosomáticas y que no implican necesariamente lesiones incurables en el sentido orgánico. Esta idea. más allá de engaños. no por eso éste deja de cumplir la función específica que el psicoanálisis le adjudica: la de representar al sujeto.". proveniente del Otro y sin refracción por juego especular alguno. en consecuencia. apaciguamientos o consuelos. Por esta razón. englobadas actualmente bajo el calificativo genérico de psicosomáticas. En este nivel específico. de un modo transparente. Será necesario. es clave para curar o enfermar al organismo. factores como el cariño o la comprensión no son instrumentales. M. Estas consideraciones procuran avanzar en la diferenciación entre el trastorno puramente psicosomático y el producto de una identificación en el plano imaginario. se considera que este concepto es de fundamental interés para dilucidar lo involucrado en el llamado "efecto psicosomático" (69). subraya la función subjetiva de un modo particular. sin suponer intervalos diferenciales. En esta perspectiva.I. indispensables para la articulación de significados (pensamientos). que cuando Lacan dio la conferencia sobre el síntoma (en 1975) ya había dictado su Seminario "R. La importancia de estos desarrollos reside en que Lacan no excluye la posibilidad de situar los fenómenos psicosomáticos en tales registros. 74 son significaciones o significados. impone el carácter inexorable de una cifra. De manera análoga. Del modo señalado. insustituible. en la magia es habitual que no falte la determinación del agente de un conjuro o sortilegio. inapelablemente. actúa. procesan estímulos sensoriales al margen de cualquier orden de pensamientos articulados. Mauss refirió la índole fatal o inevitable de la secuencia que lleva del dominio simbólico al efecto orgánico del siguiente modo: "El individuo se cura si la ceremonia mágica del exorcismo. dilucidar las diferencias entre lo referido y la constatación neurofisiológica de que secciones del sistema nervioso funcionan con autonomía del sistema nervioso central y que. Notemos también que. si el contra-hechizo. Este tipo de perturbaciones orgánicas parece exponer.S. puede destacarse que el analista reconoce una función del significante que no es mensaje alguno sino signo de la intervención de un sujeto. en el tratorno psicosomático nos inclinamos a preguntar "quién" es su sujeto agente. si bien las experiencias pavlovianas muestran al significante produciendo efectos que no son significaciones. Debido a ello. Cabe tener en cuenta. así como en la magia la investidura del hechicero. La mera empiria indica que la persona del médico tiene un papel en la eficacia terapéutica sobre las dolencias. por otra parte. precisamente. como escritura en el cuerpo. puesto que refiere al significante operando como entidad aglutinada. Lacan tiene en cuenta la imagen afectada por el lenguaje. en lo concerniente a las relaciones entre la función del significante y la de lo imaginario. el carácter . Agreguemos que la imposición de un significante holofraseado. es probable que las investigaciones nos conduzcan a perfilar diferentes tipos de dolencias. las regulaciones simbólicas que imperan en su cultura. El término "holofrase" permite a Lacan concebir estos efectos. lo imaginario y lo real. En sus observaciones. que se ejemplifica en que la muerte o la salvación llegarán al hechizado según determinan. es compaginable con el concepto de que el número. mientras en la conversión somos más proclives a leer "qué" dice ésta (significación).

Por eso es conveniente revisar el concepto psicoanalítico de síntoma atendiendo cuidadosamente al anudamiento de los tres registros en sus respectivos papeles. "No hay ciencia del hombre". no son de ningún modo lugares para hacer concesiones de principios. no perdemos de vista esas coordenadas cuando consideramos en estas dolencias la función imaginaria del cuerpo. del cuerpo como entidad abordable en el terreno psicoanalítico. Subrayemos que el psicoanálisis es una disciplina donde las cuestiones particulares. Evidentemente. sino únicamente su sujeto" (73). Lacan destacó la necesidad de que los psicoanalistas elucidemos rigurosamente los principios de nuestras prácticas (71). diferenciándolas de las "enfermedades de los órganos" (75). Ya habíamos sugerido la prudente decisión de no aceptar demasiado rápidamente. incluso. sin embargo. Lacan señaló que "El uso de la palabra requiere mucha más vigilancia en la ciencia del hombre que en cualquier otro sitio. como objeto de la ciencia. Ello es inherente a la índole del síntoma psicoanalítico. Hemos considerado que la noción misma de "psicosomaticidad" constituye una tentativa de resolver los atolladeros que el dualismo mente-cuerpo produce cuando se trata de dar cuenta del padecimiento orgánico en el ser hablante. . En las primeras épocas de su producción conceptual. en el texto titulado "Acerca de la causalidad psíquica". esta diferencia quiere atender al concepto lacaniano de una "falla epistemo-somática" (76). incluso cartesianos. discutido por Lacan. Los asuntos de denominación no son para nada secundarios. o de detalle. el papel del significante "holofraseado" y el eventual goce específico que podría descubrirse. según manifestaba. Estas categorías. que deslinda al organismo. según hemos mostrado. Recordemos que Ey no presentaba la psicosomática como una parte de la medicina sino como una concepción médica en sí misma. agreguemos. afirmará. que no es propiamente interpretable por semántica alguna. Esta aserción enseña de modo tajante la diferencia entre los fundamentos racionalistas. sino en el llamado sentido común e. La diáfana idea de que la condición humana requiere una concepción psicosomática de la enfermedad orgánica se extiende ampliamente. Nuestra precaución. 75 discursivo de los vínculos y el campo del goce. A partir de estos conceptos es posible avanzar en la dilucidación del valor sintomático - en sentido psicoanalítico. Agreguemos que estas últimas tienen pleno arraigo no sólo en el campo médico. "porque el hombre de la ciencia no existe. ya no sólo sobre las enunciadas "enfermedades del cuerpo" sino también sobre las propiamente llamadas "enfermedades de los órganos". la idea de que un fenómeno psicosomático no es un síntoma en sentido psicoanalítico estricto. pues compromete al ser mismo de su objeto" (72). Lacan insistirá en la idea de que en el intento de poner al hombre bajo la lupa de la ciencia encontraremos que aquello que le es más propio no es de ningún modo objetivable. Por lo tanto.de los fenómenos llamados psicosomáticos. Agreguemos que Danièle Silvestre intentó zanjar la cuestión terminológica proponiendo la denominación "enfermedades del cuerpo". Hemos ya planteado que el uso mismo de la expresión "enfermedad psicosomática" es cuestionable. en el pensamiento de muchos analistas. se trata. del pensamiento de Lacan y los habituales presupuestos humanistas que subyacen a las concepciones psicosomatistas. como si se tratara de un postulado. responde en primera instancia a la simple realidad de que en muchos casos es imposible en el inicio de un psicoanálisis establecer si se trata o no de fenómenos conversivos. El mismo Freud destacaba que cuando se cede en lo que parece accesorio suele distorsionarse lo fundamental. no parecen solucionar la cuestión de la incidencia del significante. como una concepción en la que muchas de las teorías psicosomatistas de hoy podrían reconocer sus bases generales. de una "tendencia a comprender todos los hechos de una situación en la unidad del organismo" (74). Habíamos tomado al órgano-dinamismo de Henry Ey.

. (Barcelona. (Barcelona. Ed. 2. 213. Lacan. 76 Profundizar el análisis de las diferencias entre organismo y cuerpo es clave para discernir lo involucrado en la propuesta terminológica de Silvestre. Lacan. Cf. op. 15.Libro XI . Partimos del concepto general de que el significante posee una incidencia mortificante sobre el ser viviente. Lacan. Ed. J.. J. Ed. "Radiofonía". 8. p. 1. Idem. p. Intervenciones y textos. 17 de diciembre de 1974. 1992).. 4. Anagrama. p. Lacan. Psicoanálisis .Libro XX . p. Manantial.Lacan.Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. (Buenos Aires. p.. Intervenciones y textos. 2. 3.Libro II . p. Cf. El Seminario . Paidos. J. 6. p.I. 36. Idem. La psicosomática del adulto. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma". 1984). 14. J.El reverso del psicoanálisis. Suplemento de Escritos. p. 1977). (Buenos Aires. Una marca significante sobre el cuerpo -en sí misma nada dañina. acompañada por un daño efectivo en el organismo. Como se percibe. 19. (Buenos Aires. J. Ed.I.R. 18. 7. Cf. Ed. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma". Lacan.. 13. 1988). "Acerca de la causalidad psíquica".Radiofonía & Televisión. 2. Manantial. Cf. Manantial. Ed. Cf. 1985).puede estar. 5. 68. 1981). 1993).. Ed. J. Cf. Lacan. Paidós. 18. American Psychiatric Association. 140.168. sin definirlos como excepciones al universal en el sentido aristotélico (77). p. organismo y significante para encarar con herramientas conceptuales adecuadas los particulares padecimientos que denominamos psicosomáticos. Pierre Marty. "La tercera". 1992). 19. Referencias bibliográficas. p. cit. 11. (Buenos Aires. es preciso el pulimiento de los conceptos lacanianos de cuerpo. Lacan encontró. que las operaciones del significante no hacen universo. Cf. El Seminario . op. J..S. 51. J.Libro XXII .R. Lacan. Cf. Cf.Aun. Amorrortu Ed. DSM-IV Draft Criteria. (Buenos Aires. Idem. El Seminario . 103. p. Idem.. p.El Yo en la Teoría de Freud y en la Técnica . La posibilidad de que las llamadas enfermedades psicosomáticas adquieran un estatuto específico y legítimo en el campo del psicoanálisis requiere del concepto lacaniano de que "no hay universo del discurso". Argot. cit. 10.. 1987).L1. (Buenos Aires. o no. El Seminario . J.109. p. 12. agregando ahora que no es indispensable que actúe sobre el organismo del mismo modo en que lo hace sobre el cuerpo. Paidos. p. una indagación radical sobre los fundamentos conceptuales de lo que está en juego conduce a las reflexiones lógicas de Lacan que introdujeron la función por él denominada "no todo". "Psicoanálisis y medicina". (inédito). El Seminario .. Lacan. 92. Ed. Idem. Lacan. Cf.92. Lacan. además.C. 52.S. 194. (Buenos Aires. J.Libro XXII . (Washington D. p. p. 1988). J. 17. J. Lacan. Intervenciones y textos. 16. 9..Libro XVII . 139. El Seminario . En última instancia. que le permitió concebir diversos campos de singularidades.

. Siglo XXI Editores.. 40 a 43. Cf.. Descartes. Lacan. 38. Idem. idem. J. cit. El Seminario . idem.La identificación. J. Idem... Cf.. Escanción 1. (Barcelona.. 25.Libro IXX . Lacan. 24.. p.Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. J....Libro XXII . (Buenos Aires. Lacan. René.. 1971). pp.Ou pire. 55. p. "Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano". 45. op. (inédito). El Seminario . 33. p. p. 235. 57. 319.Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. . op.Aun. p.. J. 77 Psicoanalítica. 114-115. R.R. 37.Libro XX .S. pp. pp. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma". Lacan. 33. Idem. p. El Seminario . Lacan. "El atolondrado. p. Hyspamérica. pp. 371. p.. op. 47. J. p.. p. p. Lacan. Lacan. 43. J. 375. Cf.Aun. Paidos. 40. Idem. (México. 54. p. 18 de marzo de 1975. "Posición del inconsciente". 20. Idem. p. Lacan.46. Meditaciones metafísicas .cit. 139. 36. Idem. 50. p. 27. 137-140. 104 y passim. idem..Lacan. p. Lacan . J. 56. El Seminario .. p. Idem. J.Libro XI .cit. Editorial Paidós.. Cf. J. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma". 184. 236. Lectura estructuralista de Freud. Lacan. J. 1984). 28. p. Cf. p. J. op. idem. 26. pp. op.Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Marty. 376. 1984). Cf.. 34. "Posición del inconsciente".. 134. p. 51. 39. 30. 149. 36. 46. 44. 31.. idem. Cf. 29. Idem. Idem. Cf.Las pasiones del alma. 148. J. Ed. cit. Lacan. cit. 40 y 41. El Seminario . op.I. 39. pp. J. Escritos II. 32... p. 214-218.. (Madrid. 23. Cf. Cf. 235.Libro XI .. op. 1981). op. 232.. clase del 7 de marzo de 1962.. 33. P. 112. p. p. "Posición del inconsciente". El Seminario . 383. 35. 156.26. J.Libro XI . op. Cf.. J. Lacan. p. 42. 245. 19 de enero de 1972.. cit. El Seminario . 1978).cit.cit. Siglo XXI. 148 y 149. 22. cit. Idem.cit.. p. El atolondradicho o Las vueltas dichas". 35. p.. cit. Idem. cit. 41. 48.. Idem. J.Libro XI . 39 y 40. 37. p. op. Cf. Lacan. 53.Libro IX . p. Lacan. Ed.(México. El Seminario . 52. J. Lacan. Idem. 28. Idem. 235. op.Libro XX . op.Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. El Seminario . Idem.. p. 21. 49. (inédito). pp.

Nº 41. 76. Cf. 139-140.El reverso del psicoanálisis. História da filosofia. y Ch. Lacan. Ornicar?. op. Sahar Ed. 68. 70. p. Toray . J.Libro XVII . (Ed. "O pensamento pré-socrático: de Tales aos Sofistas". J. J. Cf. 75. (Barcelona. op. Vol. op. Tecnos). 344. 71-72. Tratado de psiquiatría. 94. J. Lacan. pp. 64. 77. p.. Lacan. Ed. 65. J. op. op. Lacan. doutrinas. J. cit. cit. op. 59.Masson. Cf. 72. 139. 89. 985. 1. idem. Lacan.. en F. Lacan. cit. 32. . Cf. Lacan. Ed.. 61. Estudios sobre semántica. p. p.Libro XX . p.. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma". p. Danièle Silvestre. El Seminario . Henry Ey. Bernard. Lectura estructuralista de Freud. J.. p. El Seminario . "Psicoanálisis y medicina". été 1987).. cit.cit. 92.Libro XX . op... Cf. Lectura estructuralista de Freud. Cf. 1969). op. El Seminario .. 1985)... 71. 62. 74.. p. Gottlob Frege. Hyspamérica. 67.Aun. 1973).Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. (Rio de Janeiro. p. "Acerca de la causalidad psíquica". op. P. Sociología y antropología. Lacan.Libro XI .. Idem. p. 73. op. Cf. Lacan. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma". 245. 158. p. cit. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma". cit.Aun. 78 58. J. 70. Lacan. J. p. p. Idéias. Idem. "La ciencia y la verdad". Lacan. cit. J. cit. Marcel Mauss. (París. 20. J. p. cit. Cf. 66. Navarin. 63. p. 295. Châtelet. 141. 61. Bernhardt.. 139. pp.. 60. J. Brisset. "Sur le statut du corps dans la psychanalyse". op. (Madrid... 69. "Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis". cit. idem. El Seminario .

hipertensión y cardiopatías. Encontramos en la lista desde el asma. no excluye de inicio fenómenos sintomáticos conversivos u otros inmediatamente asumibles por el sujeto como efectos de situaciones anímicas. al final de cuentas. las úlceras. etcétera. enfermedades de la piel y glandulares. incluso obesidad. Varios psicoanalistas lacanianos procuraron avanzar hacia una diferenciación clara entre fenómenos psicosomáticos y síntomas en sentido psicoanalítico estricto. ¿Es posible concebir lo "psicosomático" como síntoma en sentido psicoanalítico? En esta última sección añadiremos algunas nuevas disquisiciones y matices a las cuestiones ya tratadas. Esta generalidad. tos o rubor en momentos emotivos. 79 IV NUEVAS APERTURAS PARA LA PALABRA 1. Se va de las astenias y los trastornos digestivos a los cánceres y las hemorroides. refiriéndose a la utilización de la expresión "fenómenos psicosomáticos". basta que exista la impresión de alguna intervención de factores llamados psíquicos para que la denominación sea aplicada. puesto que su ordenamiento es inconcebible sin suponer el campo del significante. por ejemplo. de que están estructurados por el significante" (1). de modo que la expansión de la lista no se detiene. En la heterogénea colección entran tanto el colon irritable y la diabetes como la anorexia. es considerado en el mismo registro que el pensamiento. por ejemplo: la hipertensión arterial. episodios de taquicardia o de rubor en situaciones que se evidencian claramente como provocadoras (situaciones avergonzantes.). Como se puede deducir. llamada esencial. por eso contamos aquí. En la medida en que lo psíquico. artritis. Tiene presencia el concepto de que lo llamado psicosomático no es estrictamente abordable por el psicoanálisis. las llamadas alergias y cefaleas hasta alopecias. por ejemplo. entre otros. hay allí un contrasentido. De todas maneras. como simples e imprevistas taquicardias. la variedad de dolencias y fenómenos que suelen caer bajo el rótulo de psicosomático hace necesario en el psicoanálisis circunscribir la utilización del término. sí considera que esta última disciplina encuentra un lugar en el terreno psicosomático. bien precisa. Como se puede suponer. a cualquier sistema orgánico. descarta ocuparse del lugar que le cabe a lo psicosomático en el psicoanálisis. tal como está implicado en el término "psicosomático". En contrapartida. Este autor. en principio. allí se supone posible que estos fenómenos sean efectos. por Patrick Valas. . Una actitud cauta es mostrada. la epilepsia y la vasta gama de alteraciones llamadas funcionales. o la alopecia. se comprueba. de algo distinto de la acción del significante. retomaremos la observación de que con el término "psicosomático" se alude a una amplia gama de dolencias que pueden afectar. En su concepción se destaca que psicoanálisis y psicosomática son dos disciplinas claramente diferentes (2). se reserva usualmente el término "psicosomático" para trastornos que no son considerados conversiones. Como primer paso. incluyendo las muy comunes y no consideradas patológicas. Sami-Ali. Hemos subrayado que en la medicina existe una inclinación a admitir todas las enfermedades orgánicas en este rubro. etc. manifiesta que "no se los define como síntomas para no hipotecar la definición que éstos tienen en el campo analítico.

tengamos en cuenta un término hoy caro al psicoanálisis. niega a lo orgánico conexión con lo psíquico. Lacan ilustraba de ese modo el carácter abierto del organismo. Lacan avanzó en esta línea. ¿Es posible admitir la legitimidad de un modelo específico y singular que se llame "psicosomático". El mismo Freud había percibido que este concepto no permite entender todo el alcance del síntoma neurótico. conduce a identificar el sentido de un síntoma con una oración verbal pasible de ser dicha.. Lacan había definido al síntoma como metáfora (3). En esta definición se enfatiza que el síntoma psicoanalítico pertenece al terreno del sentido. Sin ir muy lejos. por su parte. entendiendo que lo medular del "sentido" no es enunciable. "sujeto". 80 La idea de Sami-Ali es que mientras el psicoanálisis piensa el síntoma como producto de una represión (simbólica y en el ámbito de lo psíquico). donde términos tomados de fuentes varias denominen funciones nuevas en un contexto teórico de perfiles inéditos? Resulta claro que el ámbito discursivo así concebido no sería psicoanalítico ni biológico. Al mismo tiempo. reconocimiento que nos aconseja no concluir apresuradamente que su marco conceptual es ecléctico o producto de una combinación inadecuada de conceptos provenientes de diferentes disciplinas. tal como él afirma. cada una por su lado. según oportunamente hicimos notar. este psicosomatista entiende que estos trastornos deben ser encarados con un modelo completamente diferente del psicoanalítico.". la psicosomática lo concibe como efecto de una perturbación biológico orgánica. ¿en qué medida es legítimo mezclar entidades tan diversas como lo orgánico y lo vincular? La producción de las ideas de Sami-Ali acompañó una extensa e intensa práctica en la asistencia de pacientes psicosomáticos. En consecuencia. reconociendo de este modo su estructura hecha de lenguaje. deben estudiar y dilucidar en lo involucrado por aquello que llamamos psicosomático. concibe una suerte de prolongación entre lo propiamente orgánico y lo vincular o relacional. Este otro modelo. no se agotarían allí las cuestiones que la biología y el psicoanálisis. Simultáneamente. que el síntoma no es reductible completamente a algo formulable en palabras. El concepto que este autor posee del organismo biológico no nos parece incompatible con la observación topológica de Lacan de que éste es equiparable a un toro.. en la medida en que no se diferencia "sentido" de "significación". Recordemos que Lacan se valió de nociones y conceptos que tomó de varias disciplinas en la fundación de los propios. En su escrito "La instancia de la letra en el inconsciente. debe inscribirse en la biología. señalando que ninguno de los dos campos puede ser tomado en forma aislada. En correspondencia con el descubrimiento freudiano de que el síntoma esconde un . Tomemos nuevamente el tema de los alcances del concepto psicoanalítico de síntoma. Esta idea. ni esta última de "expresión verbal". mostrando la relación de continuidad entre su interior y su exterior. como lo enseñan sus conceptualizaciones de la segunda tópica. Se unen aquí una noción biológica y una psicosocial. Sami-Ali. viéndose llevado a reconocer. de allí que Sami-Ali encuentre fundamental que la formación del futuro psicosomatista incluya una muy buena formación en neurociencias. Lacan no hace en este punto otra cosa que afirmar el descubrimiento de Freud: el sinsentido de los síntomas esconde un riguroso sentido. tal como éste es concebido por el psicoanálisis. Estas consideraciones nos sugieren la posibilidad de que en el campo que nos ocupa encontremos mixturas que no necesariamente deben ser leídas como retrocesos conceptuales al pre-cartesianismo. tomado de los estudios del lenguaje. Quedará también planteada la conveniencia de profundizar en el entendimiento de las diferencias y similitudes entre los modelos aristotélico-galénicos y los psicosomatistas actuales. resultado de operaciones de significantes.

no interpretable al modo de una metáfora. por la esfera de las significaciones. Por eso no es difícil que el real sentido del síntoma se extravíe cuando el análisis se deja llevar. a fin de ofrecer por la vía del sentido un lugar en un orden a un hecho orgánico que se manifiesta como desorden. A partir de lo referido. tampoco está centralmente preocupado por deslindar lo orgánico de lo mental o lo sano de lo enfermo. Notemos que un analista no divide las informaciones que brinda un paciente entre objetivas y subjetivas. aun cuando no se descarte la posibilidad de que posean sentido. Hemos mostrado que el rótulo de "psicosomático" es puesto habitualmente en el lugar de faltas de sentido. este conjunto se divide entre aquello que se considera conversivo y lo llamado específicamente "psicosomático". En su conferencia en Ginebra sobre el síntoma. el punto exige un tratamiento especialmente cuidadoso. En lo concerniente a lo psicosomático. sin límites. evitamos obstaculizar la atención médica. son considerados el resultado de procesos "psíquicos". Lacan agregó que si bien este deseo es impensable fuera de la articulación significante. estas perturbaciones no son pasibles de ser analizadas de igual manera que los sueños. Como se ve. una estructura de sentido capaz de ser asumida como tal por el sujeto. La "noticia" de que el analizante consulta a un cardiólogo no es motivo "per se" para imponer sobre esa conducta una significación cualquiera. Comprobamos con cierta frecuencia que la creencia . De esta posición participa también Sami-Ali. y en qué medida pueden ser considerados "síntomas" por el psicoanálisis? Observemos que el extenso y heterogéneo conjunto de fenómenos y dolencias englobado parece tener en común solamente la alusión a trastornos del organismo que. Para referir el ejemplo clásico: no es imposible que una paciente histérica llegue a reconocerse en la interpretación de que las dificultades motoras en sus miembros inferiores revelan metafóricamente sus trabas para andar en la vida. 81 deseo inconsciente. Notemos que cuando se afirma que los casos "psicosomáticos" no se dejan reconocer como efectos de lenguaje. Que eso sea posible implica. Como nuevamente advertimos. Estas ideas se corresponden con la constatación de que las conversiones revelan. no resultan fácilmente interpretables. El problema mismo de si se trata o no de síntomas en sentido psicoanalítico está justificado. finalmente. Según ya señalamos. una multitud de trastornos orgánicos sobre los que se atribuye intervención de lo simbólico. es prudente estudiar con detenimiento todas las posibilidades de que un trastorno orgánico. habiendo excedido los alcances terapéuticos del médico. evidentemente. Diferentemente. esto es. Recordemos que el psicoanálisis entiende finalmente al desorden como indisoluble parte del orden. no es en sí mismo articulable (4). no carezca de sentido. se pretende sostener que no son subjetivables. a través de las idas y vueltas de los significantes. el deseo en tanto tal. tal sentido se caracteriza por limitar el alcance de cualquier significación. sobre todo si no hay lesiones verificables. a diferencia de lo que sucede en las conversiones histéricas. Lacan no descarta que "la invención del inconsciente" sea capaz de hacer que algo deje de ser propiamente "psicosomático" (5). El sentido del síntoma será. reformulemos nuestra pregunta: ¿qué lugar y funciones corresponde atribuir a los llamados fenómenos "psicosomáticos" en el campo del sentido. Por este camino se llega rápidamente a la común conclusión de que. que los fenómenos involucrados no estén aislados del campo del significante. sentidos insuficientes o ausencias de subjetivación de algunos fenómenos que atañen al organismo. Procuramos no sólo no taponar el desarrollo del análisis con nuestros propios pensamientos sino que. con la precisión de que éste no requerirá traducción a significado alguno. bajo formas metonímicas y metafóricas. que no involucran al sujeto. Sin embargo. los actos fallidos o los olvidos. además. la frontera entre lo conversivo y lo "psicosomático" no está definida en forma tajante.

en un orden de sentido. es cierto que. Es posible concluir que. Esta observación es central. que no es directamente concebible al modo de una metáfora. Al mismo tiempo. por su parte. teorías o saberes que habitan los pensamientos de los diferentes actores. Es conveniente notar también que la posición subjetiva del analista no se confunde con abstenerse de proponer significados para los trastornos. Los mismos analizantes acostumbran sostener estas creencias. Si bien un psicoanalista no es un shamán. Es de interés recordar la siguiente observación de Garma: "la dificultad del enfermo para darse cuenta de la dependencia entre su estado emocional y los fenómenos corporales. refiriéndose a la interrogación de Lacan acerca del goce específico de los fenómenos psicosomáticos. considera la posibilidad de "forzar su interpretación" (9). que no se diferencian. Hemos procurado atender a la posición subjetiva del analista antes que al terreno de las creencias. Tanto Garma cuanto los analistas que hoy abordan estas perturbaciones manifiestan que se encuentran con lo que aquél llamaba "la resistencia del enfermo a buscar correlaciones psicosomáticas" (12). recurre a metáforas: refiriéndose a un paciente asmático dice. o sea encontrarle una analogía con el fantasma". suele operar en este sentido. si estas situaciones son frecuentes. es evidente que dirige el tratamiento en la dirección de imprimir sentidos al trastorno orgánico. es porque se apoyan en que la frontera entre la llamada "psicosomaticidad" y lo propiamente conversivo no está completamente cerrada. de cualquier otra. Como se puede percibir. enfrentado a ciertos trastornos orgánicos. síntoma y goces . o aun conversiones. declara que "en la cura se trata de dar un sentido a ese goce" (8). Un buen analista no carece de sentido común. su experiencia puede resumirse diciendo que éste se muestra ávido de atención y de reconocimiento simbólico por el Otro. Cuando Ángel Garma interpreta que "el colítico tiende a huir antes de luchar" (6). no es necesariamente impertinente que cargue de sentido a determinados significantes que aparecen en el discurso de un paciente. coinciden en que el problema de la cura consiste en anudar al sujeto. apuntando a "situar una dialéctica del FPS con el síntoma. En similar tesitura. El interés por la dilucidación de los sentidos en que los fenómenos llamados . Por lo tanto. Jacques-Alain Miller. muestran en este punto una perspectiva similar. puesto que se ha constatado que tales abstenciones en muchos casos resultan contraproducentes para la evolución favorable de una sintomatología orgánica. por ejemplo. que "había en él una equivalencia fantasmática entre el útero de su madre y sus bronquios" (10). aunque pertenecientes a momentos y orientaciones diferentes del psicoanálisis. en su estructura. considerando además que la diarrea indica un "deseo de sometimiento" (7). 82 del analista en que algunos trastornos del analizante son "psicosomáticos". Ambos autores. 2. y sabe utilizarlo cuando es preciso. suele obstaculizar el tratamiento psicoanalítico" (11). En lo que concierne al organismo humano. Guir. destaquemos que la posición analítica exige mantener tal abertura. En efecto. no carece de sentido. puede parecerlo. por su parte. no parece ser en el nivel de los pensamientos manifiestos donde el accionar del analista logra su peso propio. Salvadas las distancias. ideas. Fenómeno psicosomático. a veces y en buena ley. se trata para nosotros de estudiar con detenimiento las vías por las que un trastorno orgánico. Jean Guir. pudiendo incluirse en la esfera de prejuicios que alimentan la consolidación de los síntomas.

Si el goce fálico del síntoma es goce fuera del cuerpo. Habrá que tener en cuenta que la clásica conversión histérica debe ser entendida como un trastorno vinculado a una realidad sexual conflictiva que no se logra resolver en la dimensión fálica. Por eso mismo. Hemos mostrado que aun cuando los llamados fenómenos psicosomáticos sean diferenciados de los síntomas conversivos. Él formuló que. nada sencillos. Esta idea se corresponde con la definición del síntoma como "cifrado". es útil dilucidar su modo de articulación con lo que concierne al discurso. Lacan avanzó en la idea de que la sexualidad excede el terreno que el significante fálico es capaz de delimitar. de manera que en su teoría el goce del síntoma no puede ser sino goce fálico. siendo por eso un goce fuera del cuerpo. el énfasis que anteriormente había puesto sobre la función metafórica del síntoma. en la que resulta concebido como una operación de "escritura". llegando a concebir la existencia de goces no fálicos. no hay goce sino del cuerpo . que se ofrecerá a funcionar como síntoma de esta circunstancia. a condición de considerar la posibilidad de no pensarlo. implica también un goce ajeno al cuerpo. Es necesario tener en cuenta que el goce fálico es un goce que involucra al significante. requiere la noción de "cifra" como clave en la conceptualización del inconsciente. Si bien la definición de Lacan no excede en esencia aquello que el concepto freudiano de síntoma ya permitía deducir. y en qué plano. que ". en términos de goce fálico. Afirmó. precisamente. fue desplazado al campo del goce.." (14).. según entendemos. 83 psicosomáticos pueden ser considerados síntomas nos conduce a rever algunas conceptualizaciones de Lacan en las que se privilegia la dimensión del goce. de modo que la complicada tarea de descifrar estos "jeroglíficos". En su texto conocido como "La tercera". prestarse como lugar de recuperación de goces perdidos por efectos del significante. perteneciente a la época más avanzada de su pensamiento. El hecho de que el ser hablante padezca de que el lenguaje no es apto para la relación sexual no deja de comprometer al cuerpo. el síntoma conversivo. considerando la eventual función de goces no fálicos. goce fálico. pudiendo. El cuerpo resultó así definido por Lacan como lugar de goce. supone que las relaciones entre hombres y mujeres sólo pueden concebirse como vinculaciones entre poseedores de pene y carentes de él. el sujeto no puede.... Vinculemos este concepto con la propuesta de Lacan de pensar lo psicosomático como un "escrito en el cuerpo". entendidos como efectos de lenguaje. por eso mismo. Lacan agregará que la cifra "hace que el síntoma sea ante todo algo que no cesa de escribirse de lo real". Observa allí del síntoma que es "ante todo algo que no cesa de escribirse de lo real" (16). Explorando esta perspectiva.. en tanto tal. añadiendo: ". También enseñó que el cuerpo se hace presente como lugar de conjunción entre el Otro del significante y el objeto "a" (15). obviamente. debido a que pertenece a un campo de lenguaje. Recordemos que el síntoma constituía para Freud un recurso defensivo frente a la angustia de castración. Lacan señala la posibilidad de pensar el síntoma sin reducirlo al goce fálico. Tal como Freud había mostrado. En lo que concierne a los trastornos llamados psicosomáticos. Correlativamente. Subrayemos que Lacan no cerró la puerta al uso de la calificación de síntoma para lo psicosomático. la sexualidad entre los humanos. el síntoma es referido como resultado de una "irrupción de goce fálico" (13). en razón de la llamada premisa universal del falo. el síntoma resulta un modo de conciliación del sujeto con la imposibilidad de la relación sexual. sin que el síntoma se reduzca al goce fálico" (18). En "La tercera". relacionarse sexualmente. Lacan puntualiza que el inconsciente freudiano no produce significados sino que "cifra". será evidentemente necesario descartar en cada caso si involucran. en el que se privilegiaba el eje de la significancia. le otorga nuevas precisiones. se reconoce que pueden ser . que requiere ser descifrado como si fuera un jeroglífico (17).

Señalamos oportunamente la función identificatoria que cumple el Ideal del Yo. . algunos de sus órganos esenciales -según ya mostramos. consideraremos nuevamente la incidencia de lo simbólico en los comienzos de la vida del organismo. en cambio. concepto evidentemente relacionado con el de objeto "a" y con el de la libido definida como órgano. precisa que el histérico. se identifica con "lo imaginario del Otro real" (23). La comparación es de interés para diferenciar la conversión histérica de los fenómenos llamados psicosomáticos. precisamente. Para nuestro tema.que dé sentido al goce que estaría involucrado en la enfermedad psicosomática (19). en primer término de la del órgano pecho. El concepto de rasgo unario. primeramente perdidos. es claro. siendo concebido por Lacan como una escritura en el cuerpo. que viene a operar ortopédicamente la imagen.se encuentran en terreno ajeno. está sin duda supeditada al Otro de manera bien real. por el contrario. Ya hemos hecho referencia a que en su Seminario "R S I" (en 1975) Lacan concibe la identificación con el rasgo unario como identificación con "lo simbólico del Otro real". consecuencia de su supeditación al Otro del significante. según hemos indicado. La cría humana. Los conceptos referidos interesan para discernir qué se puede extraer de la observación de Lacan de que el "psicosomático" debe ser abordado tendiendo a revelar ese goce que califica de "específico" y que enseñaría un particular modo de fijación (20). En ese mismo lugar. que este "otro" puede ser pensado como un órgano que falta. para lo que nos interesa. de hecho. Más sobre el deseo del Otro y el organismo. es fundamental para entender la índole de los fenómenos psicosomáticos (22). en cambio. Nuestra búsqueda. Detengámonos en otros aspectos de la diferencia entre síntomas conversivos y fenómenos psicosomáticos. había sido atribuida por Lacan a lo que denomina "rasgo unario" (21). más allá de los efectos del otro imaginario. se dirige a la manera en que el Otro simbólico incide sobre el organismo. atendiendo especialmente a su eventual papel respecto de los órganos? Para responder. Notemos. siendo un órgano del bebé. está adosado al otro. En la cría del hombre. Agreguemos que este último cumple el papel de un primer sello. Lacan ha recalcado que el pecho. adosado a la madre. La función identificatoria de un goce. ¿En qué consiste "lo simbólico del Otro real". Es sobre aquellos órganos. puesto que cuenta con ellos para autoabastecerse. 84 afectados -e incluso reducidos. o primera marca. Recordemos también que desde los comienzos de sus enseñanzas Lacan se ocupó de la función de la falta. Es completamente "real". en los que cabría reconocer una identificación con lo simbólico del Otro real. Es sabido que al nacer un animal se las arregla bastante bien con sus órganos. que la cría humana debe arreglarse desde un comienzo con la falta del otro. 3. es la dirección que indica al esperar de la "invención del inconsciente" -según sus propios términos. Hagamos notar que la revelación de un "goce específico" no puede excluir la identificación de tal goce en términos de significantes. indicando que Lacan piensa a su núcleo como un "rasgo unario". Destaquemos que es muy "real" que este otro no sólo puede faltar sino que. falta.por la vía de la palabra. en consecuencia. cabrá resaltar que lo perdido en los prolegómenos de la constitución subjetiva son precisamente órganos. Destaquemos que Lacan no abandona ese camino. que deja la presencia del Otro. debido a su situación de prematuración. constituyendo la escena que el significante dominará.

En cambio. sin saber nada de eso y a menudo sin siquiera conocer su ignorancia. que destacamos tan especialmente. el psicoanalista no se ocupa de "fenómenos psicosomáticos" (FPS) sino de significantes "que representan al sujeto para otro significante". un "FPS". Estas determinaciones. es exigida por la existente entre las ciencias y el psicoanálisis. El concepto de una dualidad mente-cuerpo posee la limitación. para quien -siendo ello primordial. pero no del sujeto ni del cuerpo como lugar del goce. ingeniándose para acomodarlas. La existencia de esa precaria frontera se percibe en párrafos como el siguiente de Vera Gorali: "consideramos FPS únicamente a aquellas lesiones probadamente . según entiende Lacan. aunque padeciendo con frecuencia en sí mismo. significante y organismo. Al mismo tiempo. Es probable que el uso entre los analistas lacanianos de la expresión "fenómeno psicosomático" no esté desconectado del anhelo de eludir confusiones con la esfera médica. parece mantener la ilusión de su dominio. a veces bajo la forma de síntomas. Convendrá volver a la pregunta. donde opera el deseo.él es significante. Notemos que en tal uso no se habla de "enfermedades psicosomáticas" ni de "síntomas psicosomáticos". El único cuerpo que trata es el del discurso. Huelga advertir una vez más que la divisoria entre el organismo y el cuerpo. de qué es. de manera que no sólo el cuerpo es separado de la mente. "cortocircuitos" en los funcionamientos biológicos. El analista presta atención al sujeto. la medicina aborda no sólo a los órganos y al organismo sino también al cuerpo. Así entendemos que en lo proveniente del Otro que afecta al organismo está involucrada la singular estructuración de su deseo.a los órganos ni al organismo. El psicoanalista no aborda -señalamos. indirecta pero efectivamente. Así. se puede decir que el médico juega el papel de engañado: lidia con las consecuencias de aquello que el lenguaje hace en él. sin embargo. La psique y el cuerpo resultan aquí situados en el registro imaginario. dificultan la acomodación orgánica en un orden homeostático. Hemos mostrado que la incidencia de la función simbólica sobre el organismo ya fue enseñada por la etnología y que lo propio del psicoanálisis será presentar en este contexto la función del deseo. de que no permite considerar la incidencia del significante en la gestión del goce. como tampoco atiende enfermedades. produce de este modo. en última instancia. que lo supone irreductible al pensamiento y basado en la separación entre cuerpo y goce. Reconsideremos las intersecciones entre cuerpo. sino que el goce lo es de ambos: mente cuerpo goce Destaquemos que la lectura lacaniana de esta tripartición es solidaria de su concepción del deseo. o a aquello del cuerpo que lo representa. la negación operativa inherente al cariz que ha tomado su profesión. Hemos enfatizado que las ciencias pueden ocuparse de los órganos e incluso del organismo. El campo del significante. Añadamos que el hecho de que el organismo vivo posea un papel significante para el Otro conduce al psicoanalista a indagar qué significa para el deseo del Otro. En sentido estricto. la real interferencia del significante sobre el funcionamiento orgánico biológico del humano impide concebir a éste como una esfera separada del campo de los símbolos. por lo tanto. 85 Observemos ahora que el organismo vivo y prematuro queda supeditado a un Otro. según descubrió el psicoanálisis. eludiéndose de hecho la nunca suficientemente aclarada diferencia o relación con los síntomas conversivos. que resultan transfigurados por tal supeditación al Otro. Respecto del sujeto.

dimensión del Otro que al incluir al deseo no nos conduce a significación alguna sino que. La cura analítica constituye un tipo de intervención que no se identifica con la producción de significaciones desde que Freud descubrió que no es suficiente hacer consciente lo inconsciente para que un psicoanálisis llegue a buen puerto. El concepto de esta reducción de la significación operada por el deseo está presente en la definición del objeto "a" como cierre del inconsciente. efectuada por Lacan en su Seminario XI. en el dispositivo analítico. que no revela una significación oculta sino la caída de la significación misma. 4. tal falta puede originarse no en alguna contingencia sino en imposibilidades lógicas. Hemos referido la extensa variedad de trastornos que permite englobar la expresión "fenómeno psicosomático". la psiquiatría y la psicología coincidieron en señalar el silencio del inconsciente en la materia. El primero es el de aquellos que no pueden ser quebrados debido a que faltan los significantes que la palabra requiere para articularse. Silencios e intervención psicoanalítica. que no despiertan aquí nuestro interés. por el contrario. por el hecho de su adquisición. Véase al respecto que los fenómenos de alexitimia. Se debe considerar que no puede articularse sin la dimensión de la ausencia de palabras y del silencio. que revisten sin duda interés para los asuntos que tratamos. hemos recalcado. tanto en la Argentina cuanto en otros lugares. conforme mostramos. Lo esencial de una aproximación específicamente psicoanalítica a lo psicosomático. si conviniéramos en que la denominación "fenómeno psicosomático" define un subconjunto dentro del conjunto de síntomas propiamente psicoanalíticos. que mantiene su concepción específica y diferente de la médica acerca de qué es un síntoma. no habría razón para considerar ipso facto que se trata de síntomas en la esfera de la clínica médica. que generalmente creemos eliminables y están los silencios cabalmente imposibles de quebrar. el analista suele agregar que probablemente eso tiene sentido.algunas de sus elaboraciones claves acerca de lo psicosomático. nos desembaraza de ellas. de acabar con él. observamos que no todos los silencios que enfrentamos son iguales. 86 inducidas por la acción de lo simbólico y en consecuencia reversibles por la incidencia que. Ello no implica. Cuando el médico indica que se está en presencia de un trastorno psicosomático. Están también los silencios por represión. en correspondencia con la definición de lo real como . el mismo donde se producen -según fue enseñado. es solidario de la dimensión del deseo. pueden presentarse como "silencios". esto es: la falta de significantes. cabe tener en cuenta que este "simbólico" es muy especial. El texto supone claramente que ciertos síntomas que registra la clínica médica son susceptibles de ser afectados por una intervención psicoanalítica. Puede notarse que. Se entiende que aquellos considerados síntomas en la clínica médica no pueden también serlo de manera inmediata en el psicoanálisis. a propósito de lo psicosomático. Podemos clasificarlos en dos grupos. La aseveración del psicoanalista de que un fenómeno tiene sentido sólo señala que su producción está regulada en el terreno del significante. por nuestra parte. Prestemos atención a los últimos. Están los silencios completamente voluntarios. Si el analista interviene en lo real desde lo simbólico y sólo desde lo simbólico. Este tipo de silencios puede ser considerado "real". Asimismo. lo simbólico ejerce sobre la inercia de la libido" (24). Los psicoanalistas. tema de investigaciones psicológicas varias. que sea posible adjudicarle un significado capaz.

mientras prefiere padecer deficiencias que cree subsanables. en cambio. Guir. Se podría pensar también que atribuir sentido a estos trastornos los hace síntomas de algo de lo cual no lo son. Esta definición refiere específicamente lo real del sexo.de los significantes que integran un jeroglífico no constituye un imposible lógico sino algo inabordable: el sujeto está definitivamente callado y es inaccesible. Hemos ya señalado que el médico encara el padecimiento desde una óptica ideal. Al respecto. El modo de enfocar los padecimientos humanos que domina en la nosografía psiquiátrica actual merece algunas consideraciones. pueden incluso estar disponibles. en un trabajo sobre la psicosis. de modo que no tiene más remedio que leerlo como un déficit de la salud. Lacan constató que el hombre salvaguarda sus más firmes vanidades alejándose del reconocimiento de las verdaderas imposibilidades.. las nosografías médicas aspiran a ser universales y exhaustivas. para el amo" (26). ya mencionado por nosotros. Los psicoanalistas prestamos atención a las posiciones subjetivas que se esconden detrás de las clasificaciones ideales en que los hombres nos vemos a nosotros mismos. como el caso referido por J. aunque en ellas se involucran también silencios que caracterizamos como eliminables. Es en el mismo texto que señala que la intervención del analista no está en la vía de atribuir significados al síntoma. útiles para avanzar hacia nuevas reflexiones nosológicas sobre los trastornos orgánicos que nos ocupan.. lo real en tanto se pone en cruz para impedir que las cosas anden . de manera satisfactoria . "Nutrir al síntoma. Esta última es. inexistente salvo por obra y gracia de un discurso en el que se busca la perfección. se trata aquí de una perspectiva radicalmente diferente a la del DSM IV. según se mire. que responde al propósito de categorizar perfiles deficitarios antes que los rasgos específicos de los diferentes trastornos.. No hay razones para suponer que no sean posibles otras subclasificaciones de silencios. Eric Laurent hizo notar. Por un lado. ¿cómo concebir la intervención del analista en lo llamado psicosomático? Encontramos un dilema. Freud había descubierto que el narcisismo del ideal alimenta el dolor neurótico. El reconocimiento de nuestras deficiencias es siempre un padecimiento. Por otro lado.. un estado ideal del organismo. como en los jeroglíficos. . finalmente. esperamos una "invención" del inconsciente de la que vimos que nada impide que cumpla la función de un mito: prótesis de sentido.es tan sólo darle continuidad de subsistencia. Se incluye aquí lo inmodificable y lo no sustituible. del pequeño leucémico acerca de quien se observaba la carencia de un lugar simbólico en su linaje. de sentido -afirmaba allí. los significantes pueden existir. a lo real. Lacan expresa lo siguiente : "llamo síntoma a lo que viene de lo real . recalquemos que un psicoanalista actúa sobre lo real del síntoma "desde lo simbólico". en "La tercera". Para avanzar en nuestro tema. Los silencios de este grupo no están excluidos del terreno de las conversiones." (27) En este contexto conceptual. Ellas provienen básicamente de que en estas dolencias el analista está en posición de hacer metalenguaje. Es obvio que la articulación -o desarticulación. Evidentemente. Por otra parte... que la perspectiva del psicoanalista no se dirige a fenómenos deficitarios sino a "fenómenos de enunciación" (25). que implica la inexistencia de un significante que haga posible la relación sexual. dada por Lacan. En el otro grupo de los silencios imposibles de quebrar. Tal vez la inclinación al establecimientos de estas nosografías sea en sí misma un recordatorio de las limitaciones de nuestra real naturaleza. Hemos percibido que por este camino las dificultades no son pocas. se previene el analista de alimentar a los síntomas con sentido. de modo que difícilmente algún ser humano quede libre de poseer al menos uno de los "desórdenes" que en ellas se definen. 87 imposible lógico. En referencia a "lo real del síntoma".

del médico y del shamán. Reconsideremos nuevamente el problema. por estas vías no logramos resolver las ambigüedades ni definir con claridad un curso de acción. a su vez. sus polos se asientan en la suposición de que sólo mediante el silencio es posible no alimentar de sentido al síntoma. no es idéntico al de Pavlov. No se trata. Comprobamos. queremos discernir el deseo del analista del propio del médico. del sujeto. concede al deseo. Advertimos que. que proponía organizar la atención al enfermo con la perspectiva de ayudar los procesos naturales. Por otra parte. Su posición se diferencia. del mero "bla-bla" o palabra vacía. o aun "prehistoria". Ello. interesados en la función del deseo. que con frecuencia no es útil reenviar simplemente los casos al médico abandonando el terreno. La palabra también puede ser dicha no para enunciar una idea sino para hacer operar un deseo. No es extraño que en muchos casos las dificultades para producir teorizaciones que justifiquen suficientemente la índole de una intervención queden veladas tras una opción no resuelta entre la posición médica y la posición psicoanalítica. de la teoría de los reflejos condicionados de Pavlov sino de sus acciones efectivas.". El aporte esencial de Lacan no consistió en sostener la idea de que la paz interior podría pacificar las perturbaciones orgánicas. no tenía como objetivo el dominio más eficaz del funcionamiento de los órganos salivales de sus perros. en sí mismo una perturbación.. no es exacto. es precisamente la razón de que no sea articulable" (28). además. El sujeto sólo puede salir de ella separándose del goce que encuentra oscilando en el conflicto. del que se espera que sea capaz de forzar al organismo en direcciones muy diversas. puesto que las posiciones del analista. sin embargo. en la misma línea de Freud. ¿De qué modos específicos pueden afectar el funcionamiento del organismo de un paciente? Una pregunta apropiada a los psicoanalistas es: ¿puede el deseo curar? Hemos indicado en otro momento que el deseo puede no coincidir con el anhelo de salud e incluso oponerse a la voluntad de hacer todo lo posible para sanar. En el nivel de lo que más importa en la experiencia analítica. Lacan hace notar que el hecho de que "el deseo esté articulado. El sentido del deseo. en consecuencia. o de la pregunta acerca de si el analista se ha convertido o no en shamán. probablemente el mejor maestro a los fines prácticos. en la forma de un dilema. Pavlov. ¿está articulado o no lo está?. se diferencian psicoanalíticamente en el campo del deseo. ¿En qué consistían sus "intervenciones"? El tema es de interés para los psicoanalistas que quieren investigar en qué puede consistir el "truco analítico" con un paciente psicosomático. no en otro. tranquilidad o higiene en el sentido clásico. . La opción entre su articulación y su no articulación significante. por ejemplo. el cual. 88 pudiendo ocupar en la transferencia el lugar mítico de generador o agente de la dolencia que habría quedado perdido en la historia. no a la voluntad ni al amor ni a la dedicación. Por nuestra parte. esencialmente equilibrantes. nadie le reclamaba que lo hiciera. de la de Hipócrates. De hecho. Lacan. es el caso. en sus intereses científicos. en parte. cuya enseñanza podría obtenerse sin duda de un buen entrenador de perros. Estas consideraciones sitúan el problema en el terreno propiamente analítico. siendo precisamente bajo la forma del deseo como ello puede ocurrir. la opción respecto del sentido del deseo no tiene solución si es formulada en términos de si está o no articulado. a la que ya nos hemos referido. Recordemos que Lacan había reconocido en el deseo de Pavlov la posibilidad de trastornar el funcionamiento de las necesidades orgánicas de sus perros (29). En "Subversión del sujeto . en efecto. observación útil a la hora de diferenciar las posiciones subjetivas del médico de las del científico. según observamos. por ejemplo. Tengamos presente que es posible hablar sin decir cosas significativas.. constituye una opción alienante. del científico y del técnico. aclaremos. una incidencia central sobre el organismo. Es el deseo.

La identificación del sujeto con un mero punto carente de segunda o tercera dimensión. que en el mismo año en que aparece el "Discurso del método" publica un trabajo donde brinda indicaciones acerca de cómo debe realizarse una observación astronómica correcta.como no homogéneo. la función más significativa del silencio sea ésa: la de emborrachar. Al diferenciarse de Descartes. Abundan ejemplos de procesos patológicos que se demoran en su evolución e incluso se detienen hasta que el paciente concluye ciertas metas o tareas a las que se había dedicado. Nuestro autor ha desplazado la problemática del análisis desde el orden del dicho al del decir. Hechas estas puntualizaciones. tampoco vino a decir que se trata de renunciar a la palabra. una vez cumplidas. No es ése exactamente el sujeto en sentido psicoanalítico. teniendo presente que el concepto psicoanalítico de discurso no se confunde con el de texto que se comunica. Pero. notemos que los perros de Pavlov. no precisará ser homogénea. La afirmación de que la enunciación carece de extensión puede apoyarse en el mismo Descartes. sin embargo. El ámbito de incidencia del lenguaje -podrá aquí percibirse con claridad. Su reducción a un mero punto puede ubicarse también en Galileo. al no operar en la divalencia del todo y la excepción. un punto que puede dar lugar a equívocos. para no errar. En Lacan lo real no deja de ser un efecto de discurso. no parece exceder la perspectiva cartesiana. Hay en ello. pudiendo haber algunos silencios llenos de ellos. siendo definido -según señalamos. no es ésa su fórmula. como deseo del Otro. debe reducirse a un punto geométrico. que no es desestimada por la misma clínica médica. contra lo que a veces puede parecer.saliendo de la opción alienante. Notemos ahora que el silencio en el psicoanálisis no es sólo falta de palabras en el sentido de falta de dichos. Tal es. A veces se tiene la impresión de que algunas vidas se sostienen solamente del deseo de cumplir determinado propósito. según ya referimos. en la cual el sujeto permanecería atrapado en los significantes del Otro. 89 La función del deseo debe ser considerada aquí en relación a la del Ideal. más exactamente: como imposible lógico. de características no espaciales. ¿qué es acabadamente el silencio? Kierkegaard hizo notar que nada emborracha tanto como él. Lacan mostró que el sujeto del cogito es un punto de evanescencia y no debe ser confundido con el pensamiento "yo soy". de modo suscinto y para lo que aquí nos interesa. El psicoanálisis de Lacan. Él mostró que avanzar en un análisis en lo que concierne al deseo del analizante exige tener en cuenta cómo opera en la cura el deseo del analista. en sentido amplio. contemporáneo de Descartes. Es probable que. Lacan enseñó que en el . Privilegiar la enunciación por sobre el enunciado ya está presente en las disquisiciones de Lacan sobre el cogito cartesiano. ¿Qué papel tiene en este punto el deseo del analista? Lacan definió al deseo. su concepto de lo real no es el de un inefable que se sitúa más allá de dialéctica alguna. la enfermedad se desarrolla aceleradamente. dimensión íntimamente vinculada al campo del goce. Lacan enseña que lo real sólo puede estar anudado en el interior mismo del lenguaje. Estrictamente. Allí Galileo señala que el sujeto. para incluir las dimensiones del sujeto y del objeto del inconsciente. si bien están capturados en el lenguaje. una de las enseñanzas de "El Atolondradicho". ¿se podría pensar la alexitimia de algunos psicosomáticos como una forma de "borrachera" mental? La cuestión sugiere estudios comparativos entre trastornos psicosomáticos y drogadicciones.excede a la palabra. Las formalizaciones lógicas de Lacan que conciben un cuantificador "no todo". Se vio que no alimentar al síntoma con significaciones no es necesariamente sinónimo de silencio. no lo están por el hecho de que aquél les hablara. Agreguemos que la dimensión del deseo se afirma -según ya indicamos. para nosotros. permiten encarar el terreno del silencio -o mejor: de los silencios. Con estos parámetros. Advirtamos que la enunciación.como imposible.

Hacemos hincapié en que la cura psicoanalítica no necesita del mito ni de su abandono para producir sus efectos. a elidirnos del texto de la experiencia a la que interrogamos" (32). Lacan se refiere a una tercera sustancia que denominó gozante. Debemos aclarar. Por eso. Es en este nivel en el que el psicoanálisis propone considerar las disparidades entre las posiciones subjetivas del analista. del sujeto de la enunciación. o sea. Al afirmar que el sujeto de la enunciación o del deseo. Lo inconmensurable del deseo entra aquí en la cuenta. Concordantemente. ni la posición ni las intervenciones del analista podrán inscribirse en un sistema polar de anverso y reverso entre lo psíquico y lo somático. indiquemos que el sujeto del psicoanálisis. Detengámonos en este problema. ni pide que se deje de ser religioso para ser llevada a su término. 5. de manera que es posible reafirmar que la opción "mitificar-no mitificar" no es pertinente para plantear adecuadamente el problema en el ámbito psicoanalítico. Sin desarrollar aquí este tema. o entre médico y psicoanalista. ofrece características de opción alienante. predicando o siendo predicado. no aptas para la inclusión de la dimensión subjetiva implicada por la función del deseo. o apelar a la polarización propia de la tradicional teoría del conocimiento: sujeto geométrico por un lado y extensión espacial que se organiza a partir de allí por el otro. En el pensamiento de Lacan la ética del psicoanálisis -ética del deseo. lo recién referido conlleva la pérdida de la posibilidad de elaborar una nosografía exhaustiva. precisamente como "sustancia del cuerpo" (31). 90 psicoanálisis no se trata del sujeto de la representación. no son concebidos en el psicoanálisis lacaniano en un campo geométrico. Hicimos notar que el dilema entre chamán y psicoanalista. la conciencia. ni que ésta no sea analizable en su complejidad interna. del médico y del chamán. Intersecciones. no es completamente correcto representar al sujeto de la enunciación como un punto. así como el objeto del deseo. en forma correlativa al pasaje de un paradigma de dos registros a uno de tres. en virtud de la recomendación de rigor y prudencia en el tratamiento de . formalizada mediante la operación lógica de la reunión o disyunción. Lacan advierte: "No vamos a hacer lo que reprochamos a los demás. En su Seminario X ("La Angustia"). que afirmar acerca del sujeto de la enunciación que carece de extensión no implica suponer que carece de estructura. pensado en sus seminarios XIX y XX como femenino. Tampoco se trata para nosotros del sujeto gramatical. puesto que es necesario diferenciar el sujeto en la oración. La experiencia psicoanalítica no puede realizarse si concebimos las cuestiones en términos de la polaridad "sujeto cognoscente-objeto de conocimiento". Es conveniente. concluyéndose que en la atención de las dolencias llamadas psicosomáticas no todo se reduce a si ellos hacen o no operar la función del mito. Tal opción. no siendo caracterizables como grandes o pequeños. destacamos también que ambos carecen de medida. de todos modos. el conocimiento o la percepción (30). vacíos y mitos entre disciplinas. no es abordable en términos de una lógica bivalente. en la problemática del diagnóstico. Este campo. Recordemos que frente a la diferencia cartesiana entre las sustancias extensa y pensante. puede aplicarse también en la consideración de la llamada intersección entre psicoanálisis y medicina.no es libertaria ni reformadora. comparten la característica de inconmensurabilidad propia del goce llamado por Lacan "no fálico". subrayemos. En resumen. así como su objeto.

Añadamos que al mostrar que la estructura misma de los vínculos es discursiva. L. En esta perspectiva Lacan desarrolló su seminario "Les nom du pere". que en la homofonía "les non dupes errent". De este modo. Cuando el psicosomatista se confunde con el constructor de mitos nos recuerda que el ser hablante no es capaz de arreglárselas sin ellos. vacía. es inconcebible sin los pasos dados en el pensamiento por Descartes. En primer término. que la operación eficaz bien puede consistir no en separar o diferenciar los dominios sino en fundirlos. no hay intersección sino cambio de discurso. insistimos en que la afirmación de que lo llamado "psicosomático" es una ficción no implica necesariamente una invitación a abandonarla. Se trataría. aunque no sea estrictamente cartesiano. la intersección entre el psicoanálisis y la medicina es un conjunto vacío. evidentemente. entendiéndola como ficción que se inscribe en la discursividad moderna para llenar con consistencias semánticas el vacío producido por la ciencia en el cuerpo del ser hablante. siendo precisos en las definiciones. influyen sobre los destinos futuros empujadas por las necesidades de consistencia lógica que los mitos individuales se encargan de satisfacer. Someramente. a diferencia de la filosofía por él mismo fundada. sin embargo. cuya estructura difiere de la del discurso del analista. tan vacío como la intersección entre el sujeto y el organismo. a diferencia de lo que sucedía en la Antigüedad. 91 los conceptos. J. Hacerlo podría ser tan inoportuno como sugerir a los médicos que abandonen sus preocupaciones por el bienestar de sus pacientes. de un mito bastante pobre. Quedó claro. Lacan indrodujo la posibilidad de estudiar mediante su esquema de los discursos las diferencias en la naturaleza de los vínculos entre las curas chamanísticas. Respecto de la intersección vacía entre psicoanálisis y medicina. Desde allí se hace mención a la intersección entre la medicina y el psicoanálisis. Mostró que la dificultad para reconocerlo llevó a inventar la noción de "éter". el discurso médico se inscribe en el esquema lacaniano de los cuatro discursos como discurso del amo. quienes razonan no son capaces de dimensión mítica (34). . Se puede comparar esa operación conceptual con la propia de la idea de psicosomaticidad. Albert Einstein hizo notar en la física que un puro vacío puede cumplir un papel activo real. ¿Se puede asociar la frágil salud de aquel cabal padre del pensamiento moderno con un intelecto difícil de satisfacer con mitos construidos sin suficiente rigor racional? Si así fuera. sin que tal afirmación suponga que ese vacío carezca de incidencias reales sobre los órganos en la medida en que se acopla a ellos. Sin embargo. en verdad. careció de trascendencia. además. se verifica al constatar que se trata de dos discursos diferentes. tal vez el mismo Descartes haya pagado en su propio cuerpo el costo de la "desmesura" de dar un paso decidido hacia el borramiento de la función del mito en el pensamiento dominante en la cultura. a fin de dar alguna consistencia tangible al vacío espacial (33). además. asevera que los no incautos. aunque tampoco en promoverlas. En efecto. Entre ellos. Recordemos nuestro ejercicio hipotético en el que pensamos que Descartes pudo haber sido un "psicosomático". No es cartesiano en el sentido de que no es una ciencia. Subrayemos nuevamente que el psicoanálisis. dando contenido ficcional al vacío del caso. De todas maneras. que la proposición de Descartes que atribuye a la glándula pineal una función de nexo entre lo somático y lo anímico puede ser calificada de mito. Se comprueba que las historias de los humanos. hechas de discursos. Borges señaló que en nuestro tiempo. puesto que. médicas y analíticas (35). notaremos que tal intersección es. evitar algunos equívocos usuales. los no engañados. su especificidad no reside en empeñarse como la ciencia en dejar completamente de lado las ficciones. sin por eso definirse en oposición a ella. señalemos que se ha convertido en lugar común la referencia a supuestas "intersecciones" entre campos diferentes del conocimiento o del saber. Es interesante mencionar. yerran.

Si bien merece aquí consideración la afectación del organismo desde la esfera simbólica. Desalentado.apenas puedo sostener el cuerpo para caminar. ¿en qué consistiría que un analista "medicalice" su posición en la cura?. En efecto. Seguramente me bajan las defensas". "Estoy hundido -dice. En consecuencia. A menudo es claro que sus enfermedades se ponen al servicio de "ataques del superyó". teniendo en cuenta que sus intersecciones son vacías. él mismo dirá: "la verdad es que no entiendo por qué es todo esto". Desde allí se ve la necesidad de considerar la naturaleza discursiva de los vínculos que se proponen al paciente. que es la medicina dominante. 92 La función del deseo -sea de Pavlov. Es debido precisamente a que la medicina no es una ciencia que no hay pasaje directo del discurso analítico al médico. En su lógica interna. Para mí la depresión es eso: mi cuerpo se transforma en una bolsa de papas. la psicología no logra librarse completamente de la maldición positivista que cierra las puertas a su posibilidad de ser considerada una ciencia.incidiendo sobre el organismo. no parece sencillo determinar mayores especificidades. fumo dos o tres cigarrillos. Sé cuando voy a enfermarme. José llega a sesión con gesto abatido. del analista o del médico. Recapitulando. José contrae habitualmente alguna enfermedad cada vez que lo invaden sensaciones masivas de valer poco o nada o de ser abandonado. oscila entre el discurso del amo y el discurso de la ciencia. El problema nosológico que involucra la pregunta acerca de si lo psicosomático es o no síntoma en sentido psicoanalítico resulta. aunque la primera enfrenta una dificultad complementaria para situarse en el terreno científico. el problema de dilucidar si lo psicosomático es o no síntoma nos condujo a la función del deseo. además. pudiendo coincidir tanto con momentos de dificultades y problemas cuanto de éxitos o de tranquilidad. se sitúa en el contexto del discurso del amo. Otras circunstancias en las que se desencadenan estas dolencias son las de "reencuentro con el fracaso". notemos. ni del analítico al médico sin hacerlo por el de la histérica. en consecuencia. si duermo y como poco y si. ¿sería acaso necesario tomar al paciente como objeto de observación y evaluación objetiva excluyendo la dimensión subjetiva? El médico. En tanto está de cara a la demanda del paciente. 6. Es fatal que pase. señalemos. según sus propias palabras. En tanto representa a la ciencia operando bajo los cánones de la medicina tecnológica. que lo interpela en un plano donde la ciencia irremediablemente no basta para dominar el padecer. no es posible pasar del discurso médico al analítico sin circular por el universitario. ni viceversa. Las restricciones que impone el esquema dejan ver. la cual. "Cuando me enfermo -manifiesta José. se sitúa en la base de este esquema. lugar donde contextuamos la función del deseo." En otro momento informa: "Muy a menudo tengo resfríos y anginas. Observemos también que la psicología y la medicina tienen inscripciones similares en el esquema de los discursos.no elidirnos del campo en que operamos. es una depresión corporal. Es seguro que si estoy ansioso. que el psicoanálisis como campo conceptual es más próximo al de las ciencias que al médico. aunque también se presentan con independencia de circunstancias identificables. indisociable de la problemática subjetiva en el campo discursivo. se desencadena un estado gripal. sus vínculos son caracterizables con el esquema del discurso universitario. a su vez. La inconsistencia subjetiva afecta al organismo. Examinemos aquello con lo que contamos. sucede cuando no me cuido lo suficiente. nos exige -según palabras del mismo Lacan. sin necesidad de pensar en términos de intersecciones.no .

no corresponde concluir -como a veces se sugiere. alimentando incluso la producción de tales trastornos. sino sobre su vida económica. como signo de inconsistencias subjetivas. por ejemplo. según Lacan. Este sujeto. en consecuencia. Añadamos que su decisión de dedicarse a la música como actividad principal no lo condujo al empobrecimiento ni tuvo consecuencias económicas negativas para sus empresas. Debemos tener presente que el analista no considera el papel de lo orgánico en tanto tal. no sobre la vida orgánico-biológica de un individuo. Hemos destacado que. la representación del cuerpo ofrece al sujeto un lugar privilegiado en la procura de consistencia. a consecuencia del progreso de su análisis. la experiencia de los psicosomatistas ha enseñado que las posiciones terapéuticas que propician la regresión a partir de la frustración de las demandas son a menudo contraproducentes. según indicamos. en otros términos. Una ilustración sencilla es ofrecida por el caso de un importante empresario que sufría neuróticamente debido a la desatención que recibía su evidente vocación musical. Reconocimos que el significante del Ideal tiene habitualmente el papel central en la consistencia que adquiere el sujeto en su supeditación al Otro simbólico. sin embargo. Corresponderá. beneficiando la economía del músico. De este modo. Advirtamos. la enfermedad puede ser identificada con una vacilación de la afirmación o consistencia subjetiva. Podemos. Platón hacía mención de ello por boca de Erixímaco (36). que si bien con frecuencia vinculamos el fenómeno psicosomático con un fracaso de la función ideal de integración de la imagen corporal como fuente de consistencia para el sujeto. por ejemplo. Son necesarios cautela y rigor conceptual para no apresurar la inferencia de que en estos casos la enfermedad constituye un modo de lograr consistencia subjetiva." Agregará. En nuestro último ejemplo. salvo. ser signo de ella. junto al señalamiento de que los llamados "fenómenos psicosomáticos" son correlativos de un déficit de sentido. es claro que ello afectaba decididamente al "organismo empresarial" del que el . jerarquizando de otra manera en sus actividades la dedicación a la música. Es evidente que la índole de los lugares o de las posiciones por medio de las cuales un sujeto busca la consistencia de su ser tiene consecuencias sobre campos diversos. Los analistas. desde Freud en adelante. Asimismo. que tal vez su verdadera naturaleza sea estar enfermo. al punto que su único sentido parece ser ése: el de constituir una inconsistencia del sujeto o. Por el contrario. comprobar secuelas de la constitución fantasmática. En "El banquete". es preciso explorar con mayor detenimiento las relaciones entre diferentes fenómenos psicosomáticos y el masoquismo. Recordemos que en la medicina de la Antigüedad se consideraba que el amor formaba parte de la armonía implicada por la salud del cuerpo. los cambios habidos permitieron que sus administradores y gerentes dieran un vigoroso desarrollo a sus propias posibilidades.que el FPS ofrece al sujeto un modo de consistencia en ausencia de otras (37). han observado la influencia de las conmociones del narcisismo sobre la salud orgánica. sus dolencias resultan vinculadas a la dimensión del "ser" del sujeto. No es estrictamente correcto aseverar de manera general que por medio de los fenómenos psicosomáticos el sujeto se procura un sufrimiento corporal en sustitución de un sufrimiento neurótico. En forma coherente con estas apreciaciones. reorganizó su economía no sólo libidinal sino también laboral. No puedo ser yo mismo. Su talento y sus condiciones sublimatorias hacían innegable que la música era el ámbito privilegiado de sus satisfacciones pulsionales. que es sin duda campo propio de la medicina. Así. con actitud de resignación. Añadamos que el psicoanálisis constata efectos de la subjetividad no sólo sobre el campo orgánico. 93 puedo hacer lo que debo porque el cuerpo no me da. atender a los impactos que las inconsistencias subjetivas pudieran tener sobre el organismo.

Hemos manifestado antes que no hay patología del sujeto. es igualmente claro que la idea que corresponde a la decisión de correr. una nueva glándula pineal que haría las veces de eslabón de intermediación entre el alma y el cuerpo. No podrá interpretarse tampoco que tal apertura implica la posibilidad de realizar operaciones quirúrgicas mediante el ejercicio de la palabra. Resaltemos aquí tanto la diferencia cuanto el paralelo entre las nociones de cuerpo abierto al significante - inherente al concepto psicoanalítico de pulsión.y la de organismo abierto en tanto entidad biológica. no es lo mismo la unicidad de una descarga de adrenalina que la propia de la holofrase. puede operar como holofrase y afectar la actividad cardíaca. en favor de su convicción de que ella representa para el sujeto un voraz superyó comiendo sus entrañas. en el sentido biológico. Si bien es claro que los procesos neurofisiológicos. En las aperturas referidas. endocrinológicos y otros son materia de investigaciones científicas. sin olvidar que aquí se sitúa un punto propicio a deslizamientos conceptuales y errores epistemológicos notorios. Reparemos una vez más en que. Los resultados pueden ser lamentables. por ejemplo. 94 sujeto formaba parte. Los riesgos que se corren cuando se dificulta la intervención de la medicina son evidentes. es aceptable que algo que en el terreno médico puede ser considerado parte de la etiología de los fenómenos psicosomáticos sea referible en el psicoanálisis con el término holofrase. es claro que tanto el psicoanalista como el médico operan con el concepto de que el organismo no es una entidad cerrada sino abierta. en rigor. Análogamente. aunque éste sea ocasionado por aquélla. Un ejemplo simple lo ofrece el caso del psicoanalista que desestima la gravedad de una úlcera a propósito de la cual es consultado y cuya entidad nosográfica requiere decidida asistencia médica. la expresión "patología psicosomática" sólo puede ser coherente con el concepto de que el organismo. como Garma tal vez habría querido (38). observación de Perogrullo que se hace necesaria toda vez que en las variantes modernas del antiguo shamanismo suelen disolverse de modo incorrecto las diferenciaciones que hemos logrado establecer. los factores neurobiológicos que intervienen en un cuadro de aislamiento senil. Notemos que los economistas suelen conceder al factor subjetivo un lugar en la configuración de los hechos económicos. Indiquemos que. no en la etiopatogenia médica. Recordemos la posibilidad de que la holofrase opere sobre el terreno orgánico a modo de un órgano más. salvo la apariencia de un marcado aislamiento. Sin embargo. el médico se inclina a atribuir al factor subjetivo una legítima función etiológica entre las que tiene en cuenta. regresión narcisista). Si lo recién expresado es así. como Descartes. Reconocemos también este tipo de confusiones conceptuales incluso en el médico imbuido de espíritu "psicosomatista" que evalúa insuficientemente. nada tienen de común el narcisismo yoico de un neurótico obsesivo anciano con un síndrome de autismo propio de una demenciación senil tomográficamente comprobada. Subrayemos que "holofrase" es un concepto inscripto por Lacan en el psicoanálisis. nada de ello modifica el hecho de que el funcionamiento orgánico se encuentra abierto a un campo del que se distingue radicalmente: el del lenguaje y la subjetividad. Pusimos . De todos modos. sin por eso confundir la holofrase con un intempestivo incremento en la producción de adrenalina. marcamos la diferencia entre el significante capturando al cuerpo en la pulsión y su intervención sobre el organismo biológico. ni las ciencias ni el psicoanálisis se inclinan a encontrar. extraviándose en la utilización de nociones que extrapola desde el campo del psicoanálisis (por ejemplo. correspondientemente. por ejemplo. Es evidente que si alguien corre se agita. sea por el motivo que fuere. Este concepto indica con justeza la incidencia de lo simbólico sobre el organismo en el caso de estas dolencias. se encuentra abierto al campo del sujeto en su articulación en el campo del lenguaje.

Al mismo tiempo. En el psicoanálisis la atención a las vicisitudes históricas y el reconocimiento de efectos del inconsciente pueden ayudar a esclarecer los modos de afirmación o vacilación de las consistencias subjetivas y. no así a los del psicoanalista. Es en todo coherente con la naturaleza misma del discurso médico que el único lugar que pueda conceder dentro de sí al psicoanálisis sea el de una medicina. no se puede aseverar con exactitud que el analista sea un especialista en "nadas". cuya experiencia le ha enseñado que "nada" tiene una consistencia innegable en el terreno de la causalidad inconsciente. por ende. asumir el carácter de una nueva medicina. biológico y fisiológico. Esta concepción es proclive a la integración del psicoanálisis con la medicina. Si bien Lacan destacó que el psicoanálisis nada aportó a la biología. ocultando el vacío real que los separa. mientras el médico moderno tiende a desestimarlos para actuar como tal. sin demasiadas disquisiciones que lo diferencien de lo comúnmente llamado "anímico". aunque para el médico las tareas psicoanalíticas pueden. ¿qué puede un analista enseñar a un médico? En primer término. aquello que concierne al inconsciente. El auge de las especializaciones médicas. Este libro ofrece en muchos puntos elementos que abonan esta idea. como base para abordar las cuestiones etiológicas. Desde allí se está próximo a inferir que tal especialidad se ocuparía de un tipo particular de órganos que hemos caracterizado como "irreales". Eso no hace del psicoanálisis una medicina. la posibilidad de añadir a las materialidades del organismo anatómico. la procedencia de numerosos trastornos orgánicos. se debe aclarar que el psicoanálisis no puede ser concebido como una especialidad cognoscitiva. De psicoanalistas y médicos. al conducir hacia las parcialidades orgánicas. promueve el desdibujamiento del organismo como totalidad. con todo derecho. mostrando el propósito de "desmedicalizar" lo involucrado. en la explicación de las dolencias. Es sabido que en la anorexia mental el analista es consultado debido a que el sujeto sólo admite alimentarse de nada. De todos modos. puesto que no se trata propiamente de un conocimiento sino de una particular operación sobre las condiciones del sujeto. Pero. Afirmar que "la nada" sea un órgano es algo que sin duda escapa al alcance de los conceptos de nuestros médicos. de diagnóstico y otras. Merece detenida atención la pregunta acerca de qué puede realmente aportar el psicoanálisis a las inquietudes "psicosomatistas" de los médicos. Parecería que el psicoanálisis ofrece a la medicina. sobre todo lacanianos. acoplables a los órganos usualmente llamados reales. esperamos que . 7. 95 énfasis en subrayar que el desarrollo mismo de la ciencia moderna toma vigor del abandono de la búsqueda de los nexos. cuestión sobre la que siempre es preciso insistir. que permitirían unificar el cosmos. Por el lado de los psicoanalistas. hoy no descartamos que la biología encuentre en algunas enseñanzas del psicoanálisis ocasión para la apertura y tratamiento de problemas de su propio campo. No es del todo incorrecto afirmar que el analista "opera" sobre órganos irreales. Hemos ya referido que para atender adecuadmente a lo implicado en las relaciones entre psicoanálisis y medicina es necesario tener en cuenta previamente las relaciones entre el psicoanálisis y la biología. Ello es congruente con la perspectiva que hace del psicoanalista un especialista. siempre faltantes. se ha afirmado el uso de la expresión "fenómeno psicosomático" en lugar de la de "enfermedad psicosomática".

del factor subjetivo. el aporte del psicoanálisis a la medicina no puede afirmarse en nosografía o etiopatología alguna. tal vez baste con mostrar la presencia innegable. No es pertinente. de estudios de psicología preventiva o psicohigiene. que el psicoanalista explique al médico que la obesidad de su paciente es. mientras la medicina afirma en su accionar el principio homeostático. sin embargo. de la enseñanza del significado teórico de sus términos. se requiere la intervención del analista cuando los medicamentos u otros tratamientos médicos. En esta perspectiva. es pertinente que el psicoanalista oriente. La muerte. Habiendo perdido las vías de la brujería. En efecto. puesto que nació de la imposibilidad de resolver con la ciencia la demanda del dolor humano. por ejemplo. En vez de eso. en el concepto de que la inercia orgánica vital es indisociable de la mortal. En cierto modo. pues. no se presenta como un horizonte lejano sino como realidad cotidiana. llamados a recuperar el orden orgánico. No escapa a la inteligencia de estas cuestiones que la definición del papel real del médico en la actualidad es una tarea esencial con la que estamos en deuda. Destaquemos que el psicoanálisis descubrió la fuente de los diversos malestares subjetivos en una muerte originada en el campo del símbolo. como sugerimos. Destaquemos aquí también que la función del analista posee un carácter ético antes que cognoscitivo. de la sociología de las enfermedades. Ello se corresponde con la comprobación del inevitable costo de desorden que posee la imposición de orden orgánico. Ello. A lo largo del tiempo. En ese trabajo serán indispensables los aportes provenientes de investigaciones antropológicas. Tal vez la principal enseñanza del psicoanálisis a la medicina sea un particular llamado de atención sobre la polaridad indisociable entre la vida y la muerte. de otras cabalmente psicológicas. un cuerpo "gordo" que protege a un cuerpo "flaco" con el cual el sujeto se encontraría íntimamente identificado (39). La historia de la medicina y la antropología dan un rico panorama que orienta acerca del lugar que actualmente le toca en las cosas humanas. En lugar de promover la aceptación por parte de los médicos de conceptos internos al psicoanálisis. ¿Pueden los conceptos psicoanalíticos llegar a ocupar en una patología de uso médico una función legítima? Una adecuada diferenciación de campos invita a no mezclar paradigmas bajo la promesa del enriquecimiento médico con los hallazgos conceptuales del psicoanálisis: no se trata. sugiera. Se trata de no alimentar con más significaciones la habitualmente distorsionada utilización de los conceptos psicoanalíticos en el campo médico. Con estas interpretaciones el médico no podría hacer otra cosa que aquello que Freud llamó psicoanálisis silvestre. no atiborrar al médico de conceptos cuya correcta intelección exige una formación suficientemente dedicada. La prudencia suele ser en estos terrenos buena consejera. en este sentido. sin creer que se trata de proponer las explicaciones que los demás no ofrecen. el concepto psicosomatista de un amalgama entre psique y soma esconde el hallazgo de Freud de que la vida y la muerte se combinan inseparablemente. El sujeto. a la luz del . cuestione y plantee nuevas alternativas acerca de los pasos a dar. en el lugar correspondiente. el médico moderno no parece estar ya en buena disposición para aprender del hechicero. no se ha traducido en una modificación de los perfiles de atención del sufrimiento que se imponen en la vida social. el psicoanalista se enfrenta con lo que en él hay de irreductible. Por lo referido. dejando suponer que ese costo de desorden es eliminable. En resumen. históricas. Es preferible. en realidad. etcétera. psicoanalíticas. el psicoanalista está mejor situado para atender a esas funciones. fracasan. opine. el médico se ha diferenciado cada vez más del brujo. 96 contribuya a aliviarlo de las tareas de la interpretación propiamente psicoanalítica. Se espera de él que sepa utilizar en forma eficaz el poderoso instrumental tecnológico que la ciencia hizo posible.

Curiosamente. tal idea es del mismo orden que el concepto psicosomatista de que el organismo y la subjetividad pertenecen a una misma esfera. En los casos en que estén presentes fenómenos que caracterizamos como psicosomáticos. prometedoras de bienestar subjetivo. . muchas veces sin saberlo. por ejemplo. facilitándose que el nuevo médico opere en muchos casos de modo iatrogénico. o bien de la representación del cuerpo. puesto que el reconocimiento sólo puede efectuarse en el campo del Yo. por otra parte. Precisamente. sin embargo. en tanto al trabajar contra la muerte se opone a la inercia apuntada por el principio de entropía. En consecuencia. nada impide considerar grados variables en tal proximidad. entendida en sentido amplio. evidentemente identificable con el yoico. Al mismo tiempo. multitud de recursos químicos que se ofrecen para procurar alivio a las depresiones. que los viejos chamanes no ignoraban. como la pérdida de goce producida por el ordenamiento orgánico mismo. En este caso. las fobias. aunque no trabaja a favor de la muerte. no es capaz de proporcionar beneficios en este terreno salvo "por añadidura" a la realización del psicoanálisis. con ellos mismos. Los progresos de la psicofarmacología ponen a disposición de los médicos. Pudimos mostrar que entre el psicoanálisis y la medicina no hay en verdad intersección. Señalemos. tengamos la prudencia de recordar que la dilucidación de si se trata o no de un proceso conversivo demanda tiempo y no puede concluirse al comienzo. sin oponerse ni complementar a la medicina. no se sitúa en el terreno del orden sino excluido de él. el sujeto se muestra en las antípodas del Yo. Los avances actuales de las neurociencias han favorecido las redefiniciones de estos padecimientos afirmando su naturaleza orgánica y su des-subjetivación. hasta el extremo en que se lo identifica con el trastorno mismo. nuestro papel es de inicio prestar atención al indudable padecimiento subjetivo. se ha reforzado el desconocimiento de la incidencia mortífera del símbolo en estos malestares. En este contexto de ideas. Son así promovidas y aceptadas drogadicciones "limpias". la ausencia de discriminación entre estos planos permite el deslizamiento por el cual el drogadicto. El psicoanálisis. a la par que del público en general. procura bienestar subjetivo mediante procesos bioquímicos orgánicos. El problema subjetivo que enfrentan actualmente es que se les pide que. Los médicos asistieron siempre a sus pacientes. tampoco lo hace en contra. En correspondencia. Los éxitos puramente sintomáticos que acaban acompañados por adicciones medicamentosas muestran la presencia del desconocimiento referido. El psicoanálisis opera "a partir" de la muerte. ¿qué función le cabe al psicoanálisis respecto de los trastornos del organismo? En primer término. permitió entender la índole del difícil problema que atraviesa el médico moderno. podrán a veces generarse actos capaces de desarticular las condiciones de la sujeción al Otro real. Notemos que el ideal médico de la cura orgánica va en dirección contraria al transcurrir irreversible del tiempo. La cura propiamente analítica. 97 análisis. que el bienestar corporal. que no puede llevarse a cabo en la perspectiva médica. atiendan con la tecnología. tampoco se confunde con la homeostasis orgánica. regulándose por una entropía que lleva a destacar el papel subjetivante de la muerte así como la inexorabilidad introducida por la dimensión temporal. recordando que éste posee. las cualidades de homeostático e incorruptible. pero el psicoanálisis. idealmente. sostenidas por la creencia que atribuye a un elemento químico el mágico poder de incidir sobre el sujeto mismo. esto es: con la intervención de sus propios deseos. Encontrándose el sujeto más cercano al trastorno o desorden orgánico que a su homeostasis. no es extraño que algunas ideologías presentes en muchos médicos contribuyan a las droga-dependencias. reprimiendo el registro del deseo. la ansiedad y la angustia. Agreguemos que esta posición es difícilmente reconocible. en lo que aquí nos concierne.

un organismo constituye un conjunto abierto de órganos. además de las cartesianas sustancias extensa y pensante. en cuyos casos subrayamos que lo ausente es desde un comienzo exterior al organismo. enfatizando que "el organismo va más allá de los límites del cuerpo" (41). La separación conceptual entre cuerpo y organismo es esencial. Consecuentemente. en rigor. disfunción o trastorno. Por su parte. lesión. otra que llamó "gozante" y que había sido excluida desde la perspectiva del cogito racionalista. afirman el rompimiento con las concepciones biológicas que podemos llamar "unicorporales". Si bien los psicoanalistas con frecuencia comprobaron. como imagen de integración orgánica. Entendimos que. representado como cuerpo. extenso y subsistente es. de modo que su integración en organismos no se puede caracterizar como cerrada. La atención a la dimensión del goce condujo a Lacan a tener en cuenta. Siendo psique y soma del mismo orden. Con este criterio. tanto como los médicos psicosomatistas. la satisfacción de una función en este terreno. Lacan cuestionó que lo llamado psicosomático sea discernible en términos de "doble psíquico". del que observó que está estructurado como un lenguaje. Hemos mostrado que el pensamiento lacaniano subvierte verdaderamente la problemática del dualismo psicosomático. La condición humana misma nace sobre la insuficiencia orgánica para corregir la naturaleza fragmentaria y abierta de la organización viva. indicó que el rumbo recomendable en las cuestiones que nos ocupan no es ofrecido por una visión psicosomática sino por el concepto de "falla epístemo-somática" (40). Hemos considerado que la organización viva se revela fragmentaria. Miller la ha destacado en Lacan. Hemos señalado que Lacan reconoce en el cuerpo. Tengamos también presente que Lacan destacó el carácter ausente del objeto. al concebir que en el orden orgánico del humano interviene el otro especular. Indicó que en el campo de la subjetividad lo corporal y lo psíquico se ubican en el mismo nivel -registro imaginario- mostrando su sujeción al inconsciente. indicando que los referidos trastornos se encuentran mejor situados entre el cuerpo y los órganos que entre la psique y el cuerpo. la ruptura que la idea de falla epístemo-somática refiere se ubica . El narcisismo separa al Yo. del autoerotismo de los órganos. La consideración de la función de la imagen permite separar al cuerpo de los órganos. separándose de toda forma de paralelismo psicofísico. Últimas puntuaciones. que la desorganización orgánica puede acompañar a la psíquica. aunque sin pretender que sean finales. progresivamente más abierto cuanto más complejo. J. 98 8. A. se puede decir que agujerea la imagen corporal. entiende también que éste se encuentra sometido a las regulaciones del "Otro" del significante. nota aplicable también a la mirada y a la voz. al situarse por fuera de un organismo pensado "en relación" con el medio. Así. herida. la mirada y la voz. El concepto de entidad biológica compleja e integrada requiere normalmente vincular elementos exteriores o ajenos que cumplen papeles calificables como ortopédicos ("prótesis"). propuso agrupar los fenómenos psicosomáticos según afecten a los órganos internos o a la superficie del cuerpo (42). Añadamos que el psicoanálisis. Resumiremos aquí algunos de los conceptos recorridos y efectuaremos algunos agregados. al tiempo que cumple un rol de unificación caracterizado por Freud como narcisismo. cuando un órgano particular se hace presente en la forma de dolor.

cumple el papel de fragmentar al cuerpo imaginariamente integrado. interviene como elemento organizador de actividades que inciden en el orden y funcionamiento orgánico general. no es un organismo ni posee naturaleza orgánica alguna. definiéndolo como "cuerpo entero o íntegro" que. Enfaticemos que. la libido es un órgano. Es comprensible el anhelo de nuestro médico psicosomatista. Que haya "Uno" implicó en primer término que haya sujeto. incapaz de un "dominio" sobre los órganos que garantice la integridad de conjunto. solidario. En esta perspectiva. Dejando por un momento de lado que el médico no logra del todo ser un tecnólogo inspirado solamente en la ciencia. interviene como causa de trastornos. según Lacan. una vez integrado al funcionamiento orgánico. Si la imagen corporal semeja un órgano en el sentido amplio del término. tal como el psicoanálisis lo perfila. sea o no científica. del alma. Convinimos en situar a la enfermedad psicosomática en sentido estricto como trastornos o desórdenes en el funcionamiento de órganos en el marco de un organismo que atribuimos a un ser hablante. Se verifica en todos los seres vivos que el dominio del conjunto orgánico sobre sus partes sólo puede ser imperfecto. En esta tesitura. de manera general. Fue central recordar que. además. por supuesto. En consecuencia. La idea misma de organismo unificado es impensable sin la función del significante "Uno". hemos precisado también que el concepto de "cuerpo sano" debe concebirse como efecto de lenguaje. Pudo también enseñarse que el sujeto. 99 justamente entre el soma y los órganos. en efecto. cabe la pregunta: ¿dónde está la libido? Si no está donde se espera las cosas del organismo no marchan como se espera. en tanto es "uno". en razón de que no cumple una función adaptativa sino que muestra. la incidencia del espacio mismo. especialmente la corporal. atendiendo a que un significante es definido psicoanalíticamente como representante de un sujeto para otro significante. que esta función no es suficiente para garantizar la homeostasis ni la sobrevivencia del organismo. Añadamos que aquí no identificamos necesariamente la marcha normal con una buena marcha. no hay integridad orgánica pensable sin implicar la subjetividad. quien no se satisface con la separación entre órganos y cuerpo. Hemos intentado también ubicar el terreno de lo llamado psicosomático. conforme Lacan aprendió de Caillois. "no dos". el funcionamiento ordenadamente unitario del conjunto de órganos tampoco se logra completamente a partir de la función del símbolo. La falta de este órgano. no se ocupaba del organismo tal como hoy lo concebimos sino del cuerpo. Si. se representa en una continuidad espacial única. La medicina de Aristóteles y de Galeno. puesto que no hay organismo sin "Uno". además. poniendo en la cuenta la operación de "órganos irreales" que tienen una función habitualmente perturbadora de la homeostasis del conjunto orgánico. Hemos subrayado que la integridad insuficientemente lograda del organismo puede en parte ser compensada por las imágenes. En los humanos. es claro que la medicina moderna procura enfocar al organismo como conjunto de órganos. . entre el lenguaje y el organismo. Hemos observado. A nivel de la representación. llegamos a considerar que el lenguaje mismo puede operar como un órgano acoplable a los otros. el significante no sólo es condición para concebir al cuerpo como único sino que. Así pudimos indicar que es el significante el que induce la representación del cuerpo conforme a la estructura bipolar fálico-castrado. Las cosas en general tampoco marchan normalmente si el idealista se encuentra sin el ideal. en cambio. la libido opera como un "órgano irreal". el masoquista sin el verdugo o el neurótico sin poder satisfacerse conforme a su fantasma. que parece asumir funciones que caracterizamos como orgánicas. el organismo no puede no resultar afectado sin él. Lacan permitió destacar también que no puede haber concepto de integridad orgánica sin la función del lenguaje.

refiriendo el rasgo unario lo simbólico del Otro real. de donde por esta vía se abona también el concepto de que alguien. si es considerado significante. de modo que el Yo bien puede no hacerse cargo de él. no se reduce a la interpretación de significados. en consecuencia. algún Otro. Recordemos el caso del niño que padecía una úlcera gástrica. la definición se sostiene ante fenómenos que. Llamemos ahora la atención sobre el hecho de que los trastornos del organismo que consideramos claramente síntomas en sentido psicoanalítico clásico. también llamado enfermedad. por ejemplo. En la medida en que el orden orgánico requiere del Otro real. entendiendo por significante algo que representa a un sujeto para otro significante. ante un trastorno que suponemos psicosomático. Tal vez no falte quien esté dispuesto a calificar a los animales de alexitímicos. Fue fundamental recordar que los conceptos de rasgo unario y de holofrase permitieron abordar una dimensión de efectos de lenguaje que no consiste en significaciones articuladas. es una consecuencia obligada del hecho de que los tratamientos "por el espíritu" pueden ser eficaces. pero Pavlov no sólo sí las tenía sino que estaba en el trasfondo de lo que sucedía. el silencio de la llamada alexitimia. Destacamos que la función del "Uno". Es así desde que la heterogeneidad propia del conjunto de tales fenómenos es tan amplia que hace imposible determinar una característica positiva universal. el psicosomático tampoco sabe de qué se trata. "rasgo unario". buena parte de los desórdenes orgánicos fueron estudiados y eficazmente atendidos a la luz de las ciencias biológicas. Seguramente los perros no tenían ideas muy elaboradas sobre las cosas. si bien opera en el campo del lenguaje. con una madre que hablaba sin parar. Análogamente. siendo efectos de lenguaje. quedando el sujeto inerme ante la masiva insistencia repetitiva de un "bla. Para los psicoanalistas. Destaquemos que la afirmación de que una dolencia psicosomática es significante. destacando en él la función del rasgo unario. Es importante no olvidar que la atención a la historia. conversiones. no son caracterizables como conversivos. siendo el significante representante del sujeto. Habíamos caracterizado esa situación como falta de detención del Otro real. hemos indicado que la propiedad del organismo es del Otro. y "desorden" al estado de alteración de la homeostasis. sí sabe. fue definida por Lacan como "lo simbólico del Otro real". se afirma el concepto de que este orden en el ser hablante no es pensable sin la función del rasgo unario en el Otro real. Las investigaciones antropológicas y psicoanalíticas han demostrado en los últimos tiempos que muchos de estos trastornos responden a regulaciones de orden simbólico. diferentes de las habitualmente estudiadas por la biología. Así entendimos que la posibilidad de que un cuerpo se encuentre inscripto en el ordenamiento simbólico a nombre de otra persona es esencial en el terreno psicosomático. son . 100 Subrayemos que corrientemente denominamos "orden del organismo" al estado homeostático llamado salud. Al mismo tiempo. de un órgano o conjunto de ellos. exige que no se confunda a tal sujeto con el que aparentemente se identifica con el nombre adjudicado a un "Yo". Como lo testimonia la historia de la medicina. En la dirección enunciada. Mencionemos que la comparación de las perturbaciones psicosomáticas con las inducidas por Pavlov en sus perros invita a considerarlas en términos de déficit de simbolización. qué significa sino quién lo provoca. Con esa perspectiva hemos resaltado que no nos inclinamos a preguntar. El tema lleva a tener en cuenta la multitud de significantes que operan en el terreno del Otro real. El psicoanálisis lacaniano nos condujo a la hipótesis de que la constitución del orden orgánico en el humano requiere del Otro real. Comprobamos que la caracterización de un trastorno como "psicosomático" se establece por excepción. bla" holofrásico no dialectizado.

Añadamos que si el síntoma orgánico conversivo no es en rigor un desorden. por ejemplo. Por las razones referidas. Merece también más atención la pertinencia de calificar a estos fenómenos únicamente como trastornos.en el Otro real son en este punto evidentes. Hemos subrayado. señalemos que. no fálico. en lo que se diferencia de la palabra. en estrictos términos psicoanalíticos. la frontera con el síntoma conversivo se borra. corresponder la estructura de la diferencia entre conversión y fenómeno psicosomático con aquella entre "dicho" y "escrito". Hemos encontrado que la frontera entre lo que es síntoma y lo que no lo es no resulta evidente. 101 formaciones del inconsciente. ¿Puede un jeroglífico operar como síntoma a condición de concebir que su clave está en un lugar diferente de donde la encontramos en el caso de las habituales formaciones del inconsciente? Esta observación es pertinente. De este modo. cuya función en estos casos hemos tenido en cuenta. en la medida en que en ellos no parece regir la imposición de un parámetro ideal de funcionamiento orgánico armónico. puede permanecer junto a tal goce del orden sin confundirse necesariamente con él. aunque en las curas de las dolencias psicosomáticas se dicen cosas. en referencia al goce. en la medida en que el goce subjetivo está referido al orden o a su ruptura. No se trata sólo de no identificar "simbólico" con "significación". su apariencia de tal es específicamente signo de que no nos place. La observación lacaniana de que las dolencias psicosomáticas responden a regulaciones autoeróticas que escapan a los marcos del narcisismo demandará nuevas consideraciones. por otra parte. él mismo no se goza. no es descartable que otras acciones diferentes al verbo. al considerar la idea de un goce específico propio de ciertos trastornos orgánicos sugerida por el mismo Lacan. otro goce. resulten eficaces. se trata de goce fálico. que lo es finalmente del significante (45). que cuando se logra algún esbozo de identificación o de cercamiento del goce que podría estar involucrado en un trastorno orgánico rotulado como psicosomático. ¿Existe tal goce? Nos inclinamos a la cautela cuando se cree entender que hay "fenómenos psicosomáticos". El psicoanálisis concibe un orden que incluye malestares y disfunciones en los que los padecimientos del sujeto pueden ser determinados por su sujeción al superyó como arbitrio del Otro. al modo de fenómenos de mimetismo e identificaciones con objetos perdidos. es conveniente no apresurarse a imaginarlo como excluido de lo simbólico. en sentido psicoanalítico. Podría. A la vez. ese goce. . aunque permite marcar el lugar de un goce. Respecto del número. Corresponde recordar que el goce. de la referencia a un exceso de goce. que no por eso dejarían de ser significantes. proceso de índole entrópica que implica desperdicio de energía en tareas que no sólo no hacen a las funciones específicas de los órganos sino que deben operar perturbando sus inercias parciales. Se trata. el "desorden" que se enseña en las conversiones es aparente. puesto que ellas están sometidas a un estricto ordenamiento impuesto por el Otro inconsciente. resultaría equiparable al "de las plantas" al que Lacan se refirió con ironía (44). esto es: limitándolas. Además. Agreguemos que. es también conveniente distinguir entre el llamado autoerotismo de los órganos y el goce. También observamos que el establecimiento o restablecimiento del orden en el organismo exige necesariamente un costo de trabajo. También señalamos que requiere mayor dilucidación la idea de que en estos trastornos existe un goce específico. si fuera inefable. en los que habría un "goce por fuera de lo simbólico" (43). es un efecto esencial del significante. En esta perspectiva. Se generan así desórdenes junto al ordenamiento orgánico que pueden confundirse con él. en los casos de trastornos orgánicos que remiten a otros cuerpos. La posición y funciones del Ideal del Yo -"I (A)".

de manera aproximativa y general. ambas capaces de eficacia. Por el contrario. de la siniestra perversidad que barrió a su familia. Ni sus preguntas. El horror. 102 Insistimos en extraer todas las consecuencias de que la holofrase no constituye un concepto menor del psicoanálisis. ni todas sus demandas en sentido amplio. . En lugar de eso. Para concluir. Se puede decir de la holofrase. de comienzo cerrado a la dialectización. cuanto el psicoanálisis propiamente dicho. las palabras que dirige al prójimo permanecen insistentemente en el puro terreno de la presentación de esa marca sola bajo la cual su ser puede significarse: "sobreviviente". La vida de nuestro "sobreviviente" se presenta en la clínica reducida a no ser otra cosa que la monótona presentación de sí mismo como exacta y solamente eso: "único sobreviviente". esto es. En efecto. que la vida de nuestro sujeto se presenta sometida y coagulada. por ejemplo. Hemos destacado también que la operación de la holofrase no es simple. inamovible y restringida. Se trata de un golpe. por lo tanto. tíos y primos. o una pregunta imposible de responder. quizá. El sentido de cualquier pregunta no puede prescindir de la anticipación de la existencia de su respuesta. convertido en fascinación. abuelos. futuro. operando como holofrase. a su vez. Por lo demás. no supone que su estructura sea sencilla o elemental. el sujeto permanecerá en un impasse sin acceso a la dimensión de las libertades del deseo. Consideremos. historia y. el hecho de que funcione como un "bloque simbólico" que no presenta intervalos entre significantes. el caso de un hombre que a los dos años había sobrevivido a los campos de concentración. La resistencia de la holofrase a la dialéctica puede ser el producto de una imposibilidad material o lógica de "desarmar" la complejidad que la integra. Es bajo este término. en los que murieron sus padres. se condensó en una amalgama que cautivó íntegramente al sujeto. Estos conceptos refieren en la teoría psicoanalítica funciones diferentes y en parte contrapuestas. que no es otra cosa que un impacto masivo del Otro. La operación holofrásica puede reconocerse "après-coup" como consecuencia lógica del irreductible imposible de una pregunta esencial acompañada de la ausencia radical de cualquier posibilidad de respuesta. tanto la sugestión. Una holofrase. Todo ello nombra el vacío notable de articulación de su historia. quedando al cuidado de un amigo de la familia quien. sin muerte. En correspondencia con ellas. tal vez el aporte principal del psicoanálisis a la dilucidación de las dolencias llamadas psicosomáticas podría resumirse en la constatación de la incidencia sobre el organismo vivo del Ideal y del deseo. demuestran con frecuencia capacidad para conmover el estado del organismo. pueden aquí desplegar cabalmente la problemática del deseo del Otro. hermanos. Si se mantiene ese nudo. compuesto de multitud de ignorancias insolubles en torno a su propio nacimiento y a sus antecedentes de linaje. a la vez nombre y fantasma. interferencia o perturbación real en el acomodamiento de la vida. que opera a partir de la función del Ideal. imposición inapelable hecha de lenguaje como obstáculo. Es un concepto crucial no sólo en la intelección de la problemática psicosomática sino en una serie de otros casos. perdió también a toda su extensa familia. esta tiniebla es dura de disipar y se destaca en una dialéctica hueca en la que lo referido parece cumplir el papel de axioma de su pensamiento. aunque no excluyentes. puede llegar a configurarse como el contrasentido en que consiste un enigma informulable. Un jeroglífico puede también operar como holofrase. que puede afectar la relación del sujeto con su deseo. puesto que lo intrincado de su estructura resulta no desarmable si las claves para su intelección resultan inaccesibles. señalamos dos tipos de intervenciones en estas dolencias. digamos que el psicoanálisis nos ha llevado a subrayar el concepto de que no hay modo de generar formas complejas de organización sin pérdida. Con el analista.

103

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2. M. Sami- Ali, Exposición realizada en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos
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3. Cf. J. Lacan, "La instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud", Lectura
estructuralista de Freud, (México, Ed. Siglo XXI, 1971), p. 212.
4. Cf. J. Lacan, "Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano",
Lectura estructuralista de Freud, op. cit., p. 316.
5. Cf. J. Lacan, "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma", Intervencione-s y textos, 2, (Buenos
Aires, Ed. Manantial, 1988), p. 139.
6. Angel Garma, El psicoanálisis. Teoría, clínica y técnica, (Buenos Aires, Ed. Paidos, 1962), p.
223.
7. Idem., p. 237.
8. Jean Guir, "Modalidades del acto analítico en la cura de sujetos que sufren de FPS", en V.
Gorali (comp.), Estudios de psicosomática, Vol. 1 (Buenos Aires, Ed. Atuel-CAP, 1993), p.
141.
9. Jacques-Alain Miller, "Intervención", en V. Gorali (comp.), Estudios de psicosomática, Vol.
1, op. cit., p. 91.
10. J. Guir, op. cit., p. 142.
11. A. Garma, op.cit. p. 235.
12. Idem., p. 237.
13. Jacques Lacan, "La tercera", Intervenciones y textos, 2, (Buenos Aires, Ed. Manantial,
1988), p,104.
14. "Pour une logique du fantasme", Scilicet 2/3, (París, Ed. du Seuil, 1970), p. 263. (traducción
del autor).
15. Cf. idem., p. 261.
16. J. Lacan, "La tercera", op. cit., p.96.
17. Cf. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma", op. cit., p. 137 y 138.
18. J. Lacan, "La tercera", op. cit., p. 96.
19. Cf. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma", op. cit., p. 139.
20. Cf. idem..
21. Cf. J. Lacan, El Seminario - Libro XVII - El reverso del psicoanálisis, (Buenos Aires, Ed.
Paidos, 1992), p. 52.
22. Cf. "Conferencia en Ginebra sobre el síntoma", op. cit., p. 139.
23. Cf. J. Lacan, El Seminario - Libro XXII - R.S.I., seminario del 18 de marzo de l975, (ficha
de circulación interna de la Escuela Freudiana de Buenos Aires), p. 87.
24. Vera Gorali (comp.), Estudios de psicosomática, Vol. 1 (Buenos Aires, Ed. Atuel-CAP,
1993), pp. 279 y 280.
25. Eric Laurent, "L'enigme & la psychose", La Cause Freudienne, Revue de Psuchanalyse, p. 3.
26. J. Lacan, "La tercera", op. cit., p. 84.
27. Idem, p. 103.
28. J. Lacan, "Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano", Lectura
estructuralista de Freud, op. cit., p. 316.
29. Cf. J.Lacan, El Seminario - Libro XI - Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis,
(Buenos Aires, Ed. Paidos, 1987), p. 236.

104

30. Cf. idem., pp. 112 y ss.
31. J. Lacan, El Seminario - Libro XX - Aun, (Barcelona, Ed. Paidos, 1981), p.32.
32. J, Lacan, El Seminario - Libro X - La angustia, (inédito), clase del 12 de diciembre de 1962.
33. Cf. A. Einstein , Sobre la teoría de la relatividad y otras aportaciones científicas, (Madrid,
Ed. Sarpe, 1985), pp. 88-90.
34. Cf. J.L. Borges, "Los sueños y la poesía", Cuadernos Sigmund Freud, Nº 9, (Buenos Aires,
Ed. Escuela Freudiana de Buenos Aires, 1982), p.197.
35. Cf. J. Lacan, El Seminario - Libro XVII - El reverso del psicoanálisis, (Buenos Aires, Ed.
Paidos, 1992), passim..
36. Cf. Platón, "El banquete", Obras Completas, Tomo II, (Buenos Aires, Ed. Bibliográfica
Omeba, 1967), p. 572 y ss.
37. Cf. J. Guir, "Modalidades del acto analítico en la cura de sujetos que sufren de FPS", en
Vera Gorali (comp.), Estudios de Psicosomática, op. cit, p.143.
38. Cf. A. Garma, op.cit., p. 186.
39. Cf. Mauricio Abadi, "Nota acerca de algunos mecanismos en la psicogénesis de la
obesidad", en David Liberman y otros, Psicología del obeso, (Buenos Aires, Rodolfo Alonso
Editor, 1971), p. 15.
40. Cf. J.Lacan, "Psicoanálisis y medicina", Intervenciones y textos, (Buenos Aires, Ed.
Manantial, 1985), p. 92.
41. Jacques-Alain Miller, "Algunas reflexiones sobre el fenómeno psicosomático", en Matemas
II, (Buenos Aires, Ed. Manantial, 1988), p. 180.
42. Cf. J.A. Miller, "Intervención", en Vera Gorali (comp.), Estudios de Psicosomática, op. cit.,
p. 89.
43. Cf. V. Gorali, op. cit., p. 10.
44. Cf. J. Lacan, "La tercera", op. cit., p. 92 y 93.
45. Cf. J. Lacan, El Seminario - Libro II - El yo en la teoría de Freud y en la técnica
psicoanalítica, (Buenos Aires, Ed. Paidos, 1984), p. 148.

105

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