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CARTA A JOAQUÍN BALAGUER

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Dr. Joaquín Balaguer
Presidente de la República
Palacio Nacional.

Distinguido amigo:
En el periódico Última Hora de esta ciudad de ayer jueves 21
de octubre, página 4, se informa que el coronel Luis Ramón
Pimentel Soto, de la Policía Nacional, que está a cargo del
Departamento Sudeste, con asiento en San Pedro de Macorís,
“habló con los periodistas en la Oficina de Relaciones Públi-
cas de la Policía, en Santo Domingo, con autorización del
General Nivar Seijas”, y dijo que de los cinco peledeístas de-
tenidos en San Pedro de Macorís, tres lo fueron “el viernes
por un agente policial que casualmente los ubicó distribu-
yendo material subversivo de la Línea Roja del 14 de Junio,
una organización comunista pro-China que opera en el terri-
torio nacional”, y que al día siguiente, es decir el sábado,
“una patrulla del Ejército detuvo a los otros dos por dedicarse
a la misma actividad”.
Dijo también el coronel Pimentel Soto que “en ningún
momento se presentó nadie al Destacamento a interesarse por
la suerte de los cinco hombres”, y el periódico Última Hora

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Listín Diario, Santo Domingo, 23 de octubre de 1976, p.1 / p.4.

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copia sus palabras que fueron las siguientes: “…lo que pasó
es que nadie fue al Destacamento, ni familiar ni abogado ni
nadie”. Todo esto indica que así como el jefe de la Policía
Nacional fue engañado por sus subalternos de San Pedro de
Macorís el coronel Pimentel Soto lo fue también por los su-
yos, pues no es verdad que esos peledeístas fueron arrestados
tres el viernes y dos el sábado, ni es verdad que nadie se inte-
resara por ellos y lo es mucho menos que estuvieron distribu-
yendo material subversivo de la Línea roja del 14 de Junio.
La verdad es la que paso a comunicarle inmediatamente:
Ramón Hernández Colomé y Cristino del Castillo fueron
detenidos el domingo a las 9 y media de la mañana por dos
soldados cuando se hallaban en el Callejón de Ortiz visitando
a los vividores de ese sitio, a los cuales les explicaban qué es el
Partido de la Liberación Dominicana y les mostraban el pe-
riódico Vanguardia del Pueblo. Hernández Colomé y del Casti-
llo fueron amarrados con alambre eléctrico con las manos a la
espalda, llevados a la Fortaleza México donde otros soldados
con grande algarabía procedieron a golpearlos gritando que
eran dos comunistas peligrosos y luego los llevaron a una cel-
da con varios presos y allí estuvieron hasta el lunes cuando los
condujeron al cuartel de la Policía donde fueron interrogados
y de donde los mandaron al juzgado y de ahí otra vez a la
Fortaleza México.
Por su parte Fermín Mateo Valdez, Ramón Matías y Ulises
Mazara fueron detenidos el mismo domingo, a las 9 y media
de la mañana por un policía de apellido Berroa, en la calle K
esquina O del barrio Restauración, cuando estaban realizan-
do las mismas actividades que Hernández Colomé y del Cas-
tillo; conducidos a la Policía donde fueron entregados a un
teniente que los llevó al Servicio Secreto, estuvieron allí hasta
el martes, cuando los llevaron al juzgado y del juzgado fueron
enviados a la Fortaleza México.
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Estando los cinco juntos en la Fortaleza México les exigie-
ron que limpiaran el bache o dieran 3 pesos cada uno.
El domingo en la mañana, minutos después de haber
sido llevados a la Policía, Mateo Valdez, Ramón Matías y
Ulises Mazara, dos dirigentes del PLD en San Pedro de
Macorís, fueron a reclamar a la Policía y se les amenazó con
golpearlos si no se retiraban inmediatamente de frente al
Destacamento. El coronel Pimentel Soto no se encontraba
allí en ese momento y por tanto lo que él dice procede de
informaciones interesadas. Ahora bien, el coronel Pimentel
Soto dijo en la rueda de prensa que los “volantes que repar-
tían los peledeístas llamaban a la ciudadanía a desobedecer a
las autoridades legítimas de la Nación”, y esa es una acusa-
ción muy grave, que no solamente calumnia a nuestro Par-
tido sino que compromete para el resto de sus vidas la tran-
quilidad de esos cinco jóvenes acusados por él de una manera
arbitraria.
Desgraciadamente el Partido de la Liberación Dominica-
na no tiene ninguna autoridad de este país a quien dirigirse
en demanda de justicia, porque no hay en ninguno de los
departamentos del Gobierno autoridades lo suficientemente
serias, responsables o capaces para darse cuenta de cuándo
perjudican a una institución o a un ciudadano con acusacio-
nes ligeras impropias de funcionarios públicos.
Sin embargo, el Partido de la Liberación Dominicana quiere
dejar expresado públicamente su mentís categórico a lo que
ha dicho el coronel Pimentel Soto y su protesta por las acusa-
ciones que se nos han hecho, que son falsas de toda falsedad.
Nuestra conducta está avalada por nuestros hechos en el go-
bierno y en la oposición y ni el coronel Pimentel Soto ni na-
die en este país tiene autoridad para desmentirnos.
Terminamos esta carta pidiéndole que ordene una investi-
gación hecha por personas de reconocida imparcialidad y que
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no pertenezcan a cuerpos que hayan demostrado su animad-
versión contra nosotros y su inclinación a inventar pruebas de
delitos que no se han cometido.
Atentamente le saluda.

Juan Bosch
Presidente