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¿CUÁNTO CUESTA LA SEMI-LIBERTAD EN EL PERÚ?

Continuando con el debate sobre el papel de la justicia en la seguridad ciudadana, en esta oportunidad quisiéramos
tocar una de las cuestiones sobre lo que poco se conoce pero que, sin embargo, es clave para entender cómo se
produce la salida de prontuariados delincuentes de las cárceles, como es el proceso de otorgamiento de la semi-
libertad.

El análisis de este proceso muestra, en primer lugar, que el tema es mucho más complejo y que no es responsabilidad
particular de los jueces, ya que existe aquí un actor que juega un papel central, como es el Instituto Nacional
Penitenciario (INPE). Como veremos, dentro de esta institución coexisten dos caminos, uno formal y uno real, a partir
de los cuales los internos van construyendo los requisitos que exige el Código de Ejecución Penal, a partir de
elementos que, como en cualquier mercado corrupto, pueden ser conseguidos a cambio de dinero.

EL CAMINO FORMAL

Los beneficios penitenciarios que pueden ser otorgados a un interno se encuentran regulados actualmente por el
Código de Ejecución Penal-Decreto Legislativo No. 654º de julio de 1991, los cuales no se reducen a la semi-libertad,
sino que incluyen otro tipo de beneficios como la incorporación a talleres (redención por trabajo y/o educación), la
asistencia psicológica, el traslado a otros centros penitenciarios e inclusive las visitas íntimas.

De acuerdo a dicha norma, los beneficios penitenciarios de semilibertad y libertad condicional –que son los
beneficios cuestionados actualmente- son otorgados por el órgano jurisdiccional, mientras que los beneficios que se
ejercen dentro del centro son concedidos por el Instituto Nacional Penitenciario. En ambos casos, sin embargo, el
otorgamiento de estos beneficios se hace previa evaluación del Órgano Técnico de Tratamiento, en base a los informes
de las Áreas Legal, Social y Psicológica, y del Consejo Técnico Penitenciario del Establecimiento penal donde el
interno se encuentra cumpliendo condena.

Un requisito previo para poder solicitar dichos informes es que el interno cumpla como, regla general, un tercio de la
pena impuesta, si bien ello varía de acuerdo al tipo de delito. Lo importante en todo caso es que, una vez que el
interno posee el tiempo necesario para solicitar el beneficio, debe presentar ante el Consejo Técnico Penitenciario del
Establecimiento Penal los siguientes documentos:

• Copia certificada de la sentencia expedida por el Órgano Jurisdiccional. La sentencia tiene que estar registrada
además en el Registro Nacional de Condenas y en el Instituto Nacional Penitenciario.
• Solicitud dirigida el Presidente del Consejo Técnico Penitenciario del Establecimiento Penal.
• Depósito judicial por concepto de pago de la reparación civil impuesta por la sentencia (si bien solo se exige un
pago mínimo de 10% de la totalidad de la suma impuesta, para lo demás se debe acompañar una declaración de
compromiso de pago).
• Declaración de compromiso de pago de los días-multa, cuando ello es fijado por la sentencia.
• Certificado domiciliario vigente, expedido por una Municipalidad Distrital o Notaría, a fin de poder ubicar al
interno en caso de ser requerido. de Reclusión” ante el Área del Registro del Establecimiento Penal donde se
encuentra recluido.
• Pago de las tasas correspondientes según el TUPA del Instituto Nacional Penitenciario.

Una vez que el interno cuenta con estos documentos y luego de pagar las tasas correspondientes, estos son
presentados ante el Consejo Técnico Penitenciario del Establecimiento Penal, el cual apertura un expediente
administrativo y solicita los informes del Área Legal, Psicológica, y Social (de trabajo y educativo) del interno;
asimismo, se ordena la elaboración del certificado de conducta a fin de verificar si el interno posee alguna sanción
disciplinaria y se solicita la “hoja penalógica”, donde se incluyen los antecedentes judiciales y penales, y si éste
cuenta con otro mandato de detención.

de acuerdo a la información obtenida por PROJUSTICIA. Se han sabido de casos en los que internos han pagado hasta 5 MIL DOLARES para limpiarse de requisitorias. Formalmente. para lo cual basta que acuda ante algún “tramitador” del propio INPE que se encarga de “armar tus papeles”. el Consejo Técnico Penitenciario evalúa la solicitud y expiden un acta evaluativa donde dan su opinión al respecto. como es ir acabando con la corrupción sistemática que existe al interior de los centros penitenciarios. buena alimentación y hasta artefactos electrodomésticos. en realidad. monto que puede ser mayor cuando el pedido proviene del extranjero o de la INTERPOL. Por ejemplo.y recibos de pago del Banco de la Nación. donde todo se puede comprar y vender a cambio de dinero. el plazo para organizar el expediente administrativo de semilibertad es de 10 días. ya que solo así los delincuentes se mantendrán donde les corresponde. sociales o de trabajo tienen un costo promedio de 300 NUEVOS SOLES. donde al igual que estos documentos cualquier interno con dinero puede conseguir celulares. si bien como en todo mercado. Incluso. integrados al mercado de corrupción que existe al interior de los centros penitenciarios. Sin embargo. si un interno quiere facilitar las cosas basta con que cubra los costos ya prefijados para cada uno de estos requisitos. los beneficios penitenciarios se encuentran. En realidad. el proceso de armado de expediente para que la solicitud llegue al órgano jurisdiccional no dura – como asume la ley. certificados de trabajo en el exterior –lo que facilita la obtención de la semi libertad. . el interno que lo desea puede conseguir también certificados domiciliarios. remitiendo todo el expediente al órgano jurisdiccional.un promedio de 10 días. este costo puede crecer o reducirse de acuerdo a las posibilidades de cada cliente. ya que ello impediría lograr el beneficio ansiado. si bien cualquier piedra en este camino puede ser fácilmente despejada con dinero. Este es un tema que debe ser atacado de una vez por todas por el INPE y el Ministerio de Justicia si es que se quiere ir logrando un cambio real al respecto. EL CAMINO REAL Sin embargo. el camino real para que un interno pueda conseguir la semi-libertad o su libertad condicional es mucho más difícil de lo que se aparenta. los certificados psicológicos. evaluación que puede durar mucho más si consideramos la gran cantidad de internos que puede tener un centro penitenciario (solo en Lurigancho el número promedio de internos es de 10 mil personas). En primer lugar. Desde esta perspectiva.Con todos estos documentos a la vista. sino que los internos pueden esperar de 90 a 120 días para que todos los certificados y documentos exigidos puedan ser recopilados y evaluados. por lo que la norma parece asumir que todo el proceso no requiere de mayores complicaciones. No obstante. lo más costoso puede ser “limpiarse” de otros procesos y mandatos de detención que puedan existir contra el interno. intentar cerrar el camino de los beneficios penitenciarios no va a tener mucho éxito a menos que no se ataque también la raíz del problema. ¿ACABAR CON LOS BENEFICIOS O CON EL MERCADO DE LA CORRUPCIÓN? De esta manera. un funcionario penitenciario honesto (Quien tiene una remuneración menor que un policía) vale más que muchos policías en las calles.