La física es la ciencia que estudia los fenómenos de la naturaleza.

Según esta definición general,
la física englobaría otras ciencias como la astronomía, la química, la geología, etc. La física
propiamente dicha estudia las propiedades de los cuerpos y los fenómenos o cambios
accidentales producidos en ellos por los agentes naturales. El término fenómeno no significa en
la ciencia lo mismo que en el lenguaje coloquial; representa cualquier modificación que
experimenta un cuerpo, o sea, todo lo que produce una modificación. Para que el fenómeno
corresponda a la física es preciso que sea accidental; es decir, que no altere la naturaleza de la
sustancia. De este modo se distingue la física de la química, pues esta se ocupa de los cuerpos
en su naturaleza y no en su forma. Son ejemplos de fenómenos físicos la reflexión de la luz, la
caída de una piedra y el paso de una corriente eléctrica por un conductor, pues en ninguno de
los tres casos hay transformación en la materia: la luz sigue siendo luz de idénticas
características, la piedra no se transforma y el conductor sigue siendo el mismo metal o aleación
antes y después del paso de la corriente. Por el contrario son fenómenos químicos la combustión
de carbón y el enmohecimiento de la superficie de una pieza de hierro: en el primer caso, el
carbón deja de ser tal, para convertirse en vapor de agua y dióxido de carbón, y en el segundo la
capa superficial deja de ser hierro para convertirse en óxido de hierro.