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MONTES, GRACIELA. La frontera indómita.

En torno a la construc-
ción y defensa del espacio poético, México, FCE,
2001.

por Graciela Leticia Raya Alonso

C uantas veces hemos escuchado
las frases: “No tengo tiempo pa-
ra leer” o “No me gusta leer”. Y es que
para el joven escolar la lectura en la ma-
yoría de los casos representa una más
de sus tediosas obligaciones escolares,
mientras que, por lo general, para el
adulto no es sino una forma de perder
el tiempo, excepto claro cuando se tra-
ta de lecturas “serias” abocadas al es-
tudio de un campo de conocimiento
específico. Pocas son las personas que,
sin importar el tiempo ni las obliga-
ciones, siguen disfrutando de la opor-
tunidad de conocer otros mundos, de
viajar por el tiempo, de enfrentarse a
una realidad construida a partir de la
imaginación; es decir, de gozar con la
lectura. Ante esto surge la pregunta:
¿existe alguna razón que determine
el gusto por la lectura? La lectura no
es una actividad que pueda disfrutar-
se por decreto, tiene que aprenderse
a lo largo de la vida y llegado el mo-
mento transmitirse, y cuando logra-
mos aprehender la lectura, se la obse-
quiamos amorosa y naturalmente al

INVESTIGACIÓN BIBLIOTECOLÓGICA, Vol. 20, Núm. 41, julio/diciembre,
228 2006, México, ISSN: 0187-358X. pp. 228-230

Problemática que por el adulto: el mundo de la fantasía y para Graciela Montes está claramen- la imaginación. Problemas que pero gratos ensayos que a pesar de su el escritor. artífice de la escritura y reconstruido la utilidad y la segmentación que esta- una y otra vez por medio de la lectura. por excelencia él. un descubre otros significados en los di. y es que ¿cómo resistirse al en- abiertamente. lo nos traslada de inmediato al mundo y poco a poco comprende y va siendo de la infancia. Este mundo secreto de la lectura dora entre el mundo real (propio del es precisamente lo que Graciela Mon. ha hecho de la lectura parte de su vi. construido a través del te ejemplificada en torno a la censura. la autora nos seduce contándo- piratas. juego en el que Graciela Montes ravilloso. para cuando domina la téc. sin importar el el niño es capaz de vivir tanto o más rumbo que tome su vida. blece el sistema escolarizado vigente. ciales siempre cambiantes y adaptables Se trata de un juego entre la escritura al tiempo presente. tor. animales nos un cuento que sin apenas advertir- encantados y hombres desencantados. cer de la literatura parte de su existen- La frontera indómita nos introduce cia vital. más seria del niño. canto de Sherezada. e incluso la exige dia. Separación pertinente de estos da cuenta con un tesoro secreto que al mundos porque a lo largo de los ensa- revelárselo al niño lo lleva de retorno yos se encuentran presentes dos ideas a su propia infancia. quien al percibir el gusto con y la lectura. brujas y princesas. tarde o tem. que puede hacer de la escritura un falso lidad con la ficción y que requiere de manual de valores morales y reglas so- nuestra complicidad para poder existir. espacio atemporal nica de la lectura ya se ha convertido regido por sus propias reglas y donde en un lector voraz que. fundamentales: la infancia como cate- nario con el que alguna vez se encon. RESEÑAS niño. el editor y el propio lector aparente ligereza encierran significa. esa contadora y riamente como un ritual que día a día creadora de cuentos. porque el adulto que mundo del adulto. el prano retomara. Así. goría cultural y la cultura como media- tró. intensamente que en el mundo real. entre el escritor y el lec- que el adulto recrea ese mundo ma. Traslación indispensa- parte de ese código. que son las palabras y rápidamente forma parte del universo infantil. Esto se ejemplifica 229 . deben enfrentar cuando deciden ha- dos profundos. adulto) y el mundo de la ficción (no ne- tes nos revela a lo largo de sus breves cesariamente infantil). mundo donde el juego es la actividad bujos. que en primera instancia nos va metiendo desde la primera pá- se encuentra en los cuentos. Igual que Sche- hace aparecer y desaparecer héroes y rezada. aún secreto para ble porque el cuento. a ese país imagi. la recibe gina. porque la escritura y la lectura en primer lugar en ese espacio natural van más allá de los límites que la cultu- para el niño y generalmente olvidado ra pueda establecer. y Espacio en que se entremezcla la rea.

fácilmente perceptibles por el ni. una disposición y un reto que poco tes significados más allá de esa fronte- se identifica con las necesidades de un ra indómita. a las ra. quien debe construir aceptando cons- considera que se encuentra justo en el tantemente ese pacto de lectura. infantil placer perdido de la lectura. cio o tercera zona (donde interactúan sente en estos ensayos para tratar de otras dos: la subjetiva y la objetiva). Si logramos su- La lectura. Núm. cultura y el conocimiento. de lectura. realidad. del para el adulto resulta de inmediato cuerpo. pp. Para esto Montes se apoya mercado enfocado a las ventas y no a en el psicoanalista heterodoxo Donald la calidad. mediante la lectura. de participar activamente la que no está sujeta a ordenamientos no sólo creyendo temporalmente en la morales. INVESTIGACIÓN BIBLIOTECOLÓGICA. julio/diciembre. de considerarse una “simple” ficción por. perar nuestras propias barreras. Vol. sino ha. ámbito que se trata de cuestiones verosími. niño. leer o visualizar la lectura se convierte también en un una historia la cree sin chistar. eso cera zona que se caracteriza por ser que sin ser “verdad” tampoco puede el ámbito privilegiado del juego. pues en él se encuentran pañas (mal diseñadas) han tratado de todos los elementos clave para reacti- simplificar el acto de la lectura. herramienta. cada que la autora. cuan. Winnicott. para quien existe un espa- De allí la llamada de atención pre. leyes de mercado ni valores historia que nos es contada. socialmente establecidos. encontrar nuevos y sorprenden- zo. que estamos atados por nuestra per- sanchar las fronteras y no solamente sonal (e impuesta) percepción de la escapar de la realidad. 20. te- recuperar la escritura-lectura como rritorio autónomo que. ISSN: 0187-358X. como Sherezada. podremos transitar y construir nues- mino donde el cuento es la principal tro propio espacio poético. 41. es decir. liberarnos. por lo que ño quien al escuchar. var la imaginación y para. nos deja claro la auto. como hace el do en realidad leer implica un esfuer. 228-230 con la frivolidad con que algunas cam. 2006. y para ello Gra. Ter- filo entre lo real y lo imaginario. crea un es- ciendo uso de la propia imaginación pacio poético al que podemos acceder para. donde la corporeidad se recrea con la les. es un juego que nos permite en. cuestionable e inaceptable. siguiendo a Aristóteles. 230 . como ese espacio poético cuentra presente en la literatura. aunque se en- creación. la creatividad y del erotismo. y que evento de los sentidos. y nos reencontramos con el ciela Montes nos va dando poco a po. México. Por eso la El mensaje de fondo que subya- insistencia en la necesidad de renovar ce en este delicioso texto de Graciela el pacto de ficción durante el espacio Montes es que la auténtica literatura. co las pautas para recomenzar el ca.