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Di Tullio, Nicolás

9 de abril de 2013
TP Nº1 de Didáctica general

Así como la buena enseñanza no implica una única manera de actuar
sino muchas, creo que su antítesis hace referencia a un mismo caudal de
prácticas. Siguiendo el presupuesto de Jackson de que una guía anticuada
sigue siendo una guía, el tipo de reflexión propio de este trabajo no
pretende la búsqueda de evidencias concluyentes, por el contrario, se
enmarca en la creencia de que a través de la reflexión y la meditación se
revitaliza en el ser la influencia de otros, tanto buenas como malas
experiencias, a partir de sentimientos indentitarios como de alteridad que
signan el desarrollo (en éste caso de quien suscribe) del futuro docente.
No estoy convencido de que resulte simple establecer una
demarcación insalvable entre buenos y malos métodos de enseñanza que se
correspondan directamente con aquellos empleados por tal o cual docente.
La experiencia en torno a las prácticas áulicas eran complejas y no
permitirían una diferenciación tajante entre lo que resultó beneficioso y
perjudicial en mi educación.
En el presente relato me centraré en mis experiencias como
educando en el nivel secundario y lamento no poder seguir explícitamente
las directrices planteadas, mi memoria atentan contra ellos, existen
situaciones aisladas que no me permiten explayarme sobre el dueto de
docentes concretos requeridos sino que los recuerdos se presentan caóticos,
turbios, y existe la dificultad insalvable de reinterpretar su accionar a la luz
de los requerimientos de mi ser en el presente, vedándose así cualquier
construcción imparcial, haciéndose explícito el accionar del proceso
memorístico planteado por los teóricos del procesamiento de la información
y aquellos que adscriben al constructivismo. Sin embargo el hecho de
recordar una u otra situación vinculada a tal o cual profesor, me permite
entrever una influencia innegable en mi psiquis, parcial quizás, pero
profunda en algún sentido.
Recuerdo algún profesor de matemática que grupalmente nos instaba
a resolver ejercicios de relativa complejidad (aunque en su momento
imposible) y cuya pericia mental nos sorprendía (en especial por su
velocidad); un docente cuyos contenidos específicos estaban altamente

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En varios casos. era consciente de que existían formas de aprender que se encontraban al margen de la memorización (las características de la materia impartida lo obligaba a ello) y por ende proporcionaba un fundamente racional de lo que enseñaba. fomentó en mi el hábito de la lectura. como “elementos contenidos dentro de marcos envolventes de significación epistémica” lo que atentaba con la posibilidad de organizar los conocimientos impartidos. a partir de un insoportable atosigamiento. la clase en si no era muy compleja y los análisis que sobre los textos se realizaban ruborizarían al más inexperto literato. al menos se podría plantear que consideraban al alumnado como tabulas razas (dando de esta manera por sentada la presunción de ignorancia) avalando de tal forma los métodos de enseñanza por ellos utilizados. es habiendo recapacitado a partir de Jackson. en un diálogo interior que coartaría toda posibilidad 2 . la posición docente se reafirma a través de su ocupación del panóptico y los dictados de las clases. Las evaluaciones solo nos exigían una memorización (si es que existía la suficiente predisposición de los contenidos). sobre el escepticismo entendido epistemológicamente (que pone en duda no la creencia de un mundo exterior o en la mente de los otros. sino nuestro conocimiento de que tales cosas existen). sin ninguna intención de perseguir explícitamente una reestructuración cognitiva (que tampoco deseaban ni perseguían). no era un procedimiento simplista de “mostrar y contar”. Hasta aquí se ha dado por sentado un método de reflexión que es imperioso explicitar.desarrollados pero con dificultades insuperables a la hora de transmitir el conocimiento dado un bagaje pedagógico harto limitado. que quizá sea una irrespetuosidad calificar de conductistas. pero a mi entender sus contenidos se encontraban aislados. p7). haciéndolos menos aprehensibles. es decir. También se me presenta la figura de una profesora de lengua y literatura. Si la posibilidad de afirmar las influencias deviene de la aceptación del mundo. cuya particular personalidad nos convenció a muchos de las desventuras de la vida psíquica. y a la vez. así como la presencia de otras mentes no debe ser conocida. podría decir en su mayoría (en especial en las materias de contenido social). sino reconocida “(Jackson. no los explicitaba como parte de grandes totalidades. y siguiendo la recomendación de Cavell de abandonar el escepticismo radical: “el mundo debe ser aceptado”. Esto solo sería aplicable en un proceso de reflexividad.

A su vez. por este motivo el campo docente se encuentra dividido entre quienes arguyen que el conocimiento exigido para enseñar puede acudir al sentido común (y siguiendo el postulado de Dewey existirían docentes natos. el conocimiento específico de la materia a impartir no nos avala automáticamente a ejercer la docencia (como tampoco lo hace el mero hecho de poseer sentido común) dado que la centralidad de la labor docente se refiere a organizar el conocimiento a fin de ser enseñado.de juzgar el efecto de la educación más allá del ser reflexivo. como un medio que me permite aprovechar las ventajas de clase en un contexto de economía capitalista que a partir de la desigualdad redistributiva de recursos permite mi desarrollo académico vedándoselo a otros. Nuestra participación en distintos contextos de enseñanza (tanto en la educación formal como en la informal) nos permite desarrollar una idea del accionar docente. “Estamos convencidos de que la enseñanza produce un cambio”. Muchas de las experiencias vividas durante la prosecución de mi instrucción media han repercutido y repercuten sobre mi vida en general. no hay una uniformidad de opiniones acerca de ella”. es decir. Es importante agregar que si bien la presunción de identidad compartida se 3 . no solo desde una perspectiva operacional. “pese a la ubicuidad de la enseñanza como actividad. Aunque el sentido común nos guía para la acción y vuelve inteligible la realidad a partir de sus conceptos y categorías. deviene imperante referenciar que a partir de ella. influencias y perspectivas del ser que escribe. Sin embargo. el mismo posee un carácter cuya ambigüedad es imposible no remarcar. vinculada a los contenidos curriculares y a la titularización. la importancia del sentido común cobra una centralidad destacable. el método deviene satisfactorio. pero dado que el presente trabajo busca indagar sobre las creencias. Retomando la idea de la experiencia escolar como guía. y su ausencia representa una desventaja. sujetos con cualidad compensatorias que le permiten solventar las dificultades a la hora de impartir conocimientos sin demasiadas complicaciones) y aquellos que remarcan la centralidad de los requerimientos epistémicos. sino también al utilizarlas como proyectos de vida que signan mi comportamiento acercándome o alejándome según los valores que he rescatado y aquellos que pretendo desvincularme (esto haciendo a un lado la posibilidad de entender la enseñanza.

existen ciertas impugnaciones parciales que coartarían dicho supuesto esencial a la hora de impartir saberes (ejemplo de estas son las diferencias etarias. Para finalizar se solicita enumerar algunos principios que a mi entender constituyen una buena enseñanza (en algunos casos me limitaré específicamente a la transmisión de conocimiento histórico):  Aprendizaje significativo: permitiría vincular al estudiante con los procesos pasados (que devienen importantes a partir del presente) que repercuten y modifican el espacio-tiempo en el que el se desenvuelve volviéndose manifiesta la historicidad de las estructuras que atraviesan al todo social y por ende al ser individual (en mayor o en menor medida). etc.  Intentar impartir armónicamente el conocimiento teniendo en cuenta al alumnado como colectivo pero sin eliminar la preocupación por las disparidades individuales en torno a su aprehensión.cimenta en una herencia cultural común. y de fundamentos psicológicos innegables. Evitando así el relativismo radical. en términos fisiológicos. de clase. 4 .  Favorecer la reflexión crítica fomentando las apreciaciones divergentes. aunque expresando los grados de verosimilitud del contenido. enfatizando las transmutaciones entre uno y otro a partir del proceso de abstracción.).  Intentar aunar en una sola estructura de sentido el saber formal impartido institucionalmente con el saber práctico que el alumno posee. y es aquí donde el conocimiento pedagógico facilita la transmisión.  Analizar el conocimiento como producción social y su papel como medio para el desarrollo individual y sobre todo social.