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IMPUESTOS DEPARTAMENTALES

INTEGRANTES:

CINTHIA SANCHEZ
CLEMENCIA VILLADA
RIGOBERTO GONZALEZ
DANNA TONCEL

PRESENTADO A:

ANA KARINA ESCALANTE

CIENCIAS ADMINISTRATIVAS, CONTABLES Y DE COMERCIO INTERNACIONAL
UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA
SANTA MARTA, COLOMBIA

2016
1. IMPUESTO A GANADORES DE LOTERÍAS

Según lo establecido por los artículos 2 y 3 de la Ley 1ª de 1961, en concordancia
con los artículos 5 y 6 de la Ley 4ª de 1963 y el artículo 10° de la Ley 33 de 1968,
parcialmente compilado en el artículo 163 del Decreto extraordinario 1222 de
1986, el impuesto del 17% sobre los premios de loterías, conocido
como "impuesto a ganadores" es de carácter departamental. Los departamentos a
través de las entidades competentes tienen la obligación de repartir
equitativamente el valor que reciben por este concepto entre
las instituciones asistenciales oficiales de sus municipios.
La lotería registra como ingresos los valores recaudados por la venta de los
billetes de cada sorteo y contabiliza como cuentas del pasivo los montos
correspondientes a los premios y a los impuestos liquidados de la siguiente
manera:

a). Como ganancia ocasional para el beneficiario (20%);

b). Como impuesto a ganadores (17%). En este caso, la lotería actúa como simple
retenedora. Así lo indican las normas atrás mencionadas: "El valor de dichos
impuestos (17%) será retenido directamente por las loterías y entregado a las
entidades departamentales competentes" (Ley 1ª de 1961).

LEY 1 DE 1961
ARTICULO 2:
Desde la vigencia de la presente Ley el impuesto del diez por ciento (10%) sobre
premios de loterías de que habla es artículo 13 de la Ley 69 de 1946, únicamente
podrá ser percibido en caso de que tales premio queden en poder del público. En
tal evento el valor de dicho impuesto será retenido directamente por las loterías y
entregado a las entidades competentes departamentales, después de efectuado el
pago de los premios, para que estas a su vez los repartan trimestralmente, en
forma equitativa, entre las instituciones asistenciales oficiales de los municipios del
respectivo Departamento.

ARTICULO 3:
Cuando las loterías no sean administradas directamente por las Beneficencias, el
valor de los impuestos del cinco por ciento (5%) sobre emisión de billetes y del
diez por ciento (10%) sobre premios ingresarán a los respectivos organismos
departamentales competentes para ser repartido en la misma forma estipulada en
el artículo 2º de la presente Ley, aun cuando los premios no hayan quedado en el
público.
LEY 4 DE 1963
ARTICULO 5:
Auméntase al 15% el impuesto de que trata el artículo 13 de la Ley 69 de 1946.

ARTICULO 6:
Los aumentos impositivos establecidos por la presente Ley, ingresarán a las
entidades públicas a cuyo favor hayan sido cedidos tales impuestos, en la misma
proporción que actualmente les corresponde.

Las disposiciones establecidas en la Ley 47 de 1958, respecto del recaudo,
destinación y distribución entre entidades públicas del impuesto sobre los premios
en el concurso del 5 y 6, serán aplicables al impuesto que se establece por el
artículo 3 o. de la presente Ley.

ARTÍCULO 13 DE LA LEY 69 DE 1946

Todo premio de rifa o lotería cuya cuantía total exceda de un mil pesos ($1.000.00)
tendrá un impuesto adicional de diez por ciento (10%) sobre su valor.

DECRETO 1222 DE 1986

ARTICULO 163:

Es propiedad exclusiva de los departamentos, intendencias y comisarías el
impuesto del dos por ciento (2%) sobre los premios de loterías, establecido por el
artículo 2º de la Ley 143 de 1938 y demás disposiciones concordantes y
complementarias, en las condiciones señaladas en los artículos 2º y 3º de la Ley
1ª de 1961.

LEY 33 DE 1968

ARTICULO 10:

De conformidad con el numeral 11 del artículo 76 de la Constitución Nacional,
autorizase hasta el 31 de diciembre de 1968 al Presidente de la República para
celebrar acuerdos con los Departamentos y el Distrito Especial de Bogotá
tendientes a racionalizar el debido funcionamiento de la educación primaria, y para
efectuar las operaciones presupuestales y de crédito que fueren necesarias, con
tal propósito.
2. IMPUESTO A LOTERÍAS FORÁNEAS

La Ley 64 de 1923 facultó a los departamentos para prohibir la venta de loterías
de otros departamentos o para gravarlas hasta con el 10% del valor nominal de
cada billete. Frente a algunos abusos cometidos, se expidió la Ley 133 de 1936
eliminando la facultad de prohibir la circulación de loterías de otros departamentos
o municipios y facultando a las asambleas departamentales para gravar hasta en
un 10% del valor nominal de cada billete la venta de loterías foráneas.
Según el Decreto reglamentario 1977 de 1989, se trata de una disposición
expedida con base en la atribución que le confiere al Gobierno el artículo 120,
numeral 11 de la antigua Constitución Nacional, norma que impone al Presidente
de la República, en su calidad de suprema autoridad administrativa, la obligación
de cuidar de la exacta recaudación de las rentas y caudales públicos.

Como la propia Constitución no establece excepción ni limitación alguna, debe
entenderse que la facultad es para todo tipo de ingreso público, sea del orden
nacional, departamental o municipal. La Corte Suprema de Justicia se pronunció
sobre el ejercicio de estas facultades en sentencias del 22 de junio de 1982 y 29
de septiembre de 1988 señalando que el Gobierno Nacional puede establecer
reglamentariamente la "forma y condiciones" de administración y disposición de
los recursos asignados, para asegurar que estos se recauden y administren, como
lo debe hacer con todas las rentas y caudales públicos. El contenido del Decreto
1977 de 1989 se ajusta a la facultad reglamentaria implícita que tiene el Gobierno
conforme al numeral 3º del artículo 120 de la Carta, hoy numeral 11 del artículo
189.
En el impuesto de loterías foráneas el sujeto activo es en principio el
departamento. El inciso 2° del artículo 164 del Código de Régimen Político
Departamental, Decreto extraordinario 1222 de 1986, faculta a las Asambleas
Departamentales para establecer el impuesto. Sin embargo, la Ley 133 de 1936,
compilada parcialmente en el Decreto extraordinario 1222 de 1986, señalaba que
los departamentos o municipios que actualmente estén cobrando el 10% de que
trata el artículo 4° de la Ley 64 de 1923, podrán seguir efectuando dicho cobro, sin
necesidad de nueva autorización de las asambleas en el lapso comprendido entre
la sanción de la presente ley y la expedición de las ordenanzas que se dicten en
desarrollo de ella" (subrayo).

Por lo tanto, el requisito para que los departamentos o los municipios puedan
cobrar el gravamen es que el impuesto de loterías foráneas haya sido establecido
por la Asamblea Departamental. En el caso de Bogotá, por el Concejo Distrital.
El sujeto pasivo es la beneficencia o lotería de origen. El Decreto reglamentario
1977 de 1989 fija un procedimiento para efectos de la liquidación del gravamen,
creando una carga tributaria para el agente o distribuidor de las loterías, quien
deberá cancelar directamente el impuesto a la lotería recaudadora, y pasar la
cuenta a la lotería de origen, para que esta última le abone en cuenta el valor que
compruebe haber cancelado en el lugar de la venta. Como hecho generador se
tiene la venta de billetes de loterías de otros departamentos. Las asambleas
pueden establecer tarifas hasta del 10%. Y la base gravable es el valor nominal
de cada billete. El Decreto reglamentario 1977 de 1989 definió el valor nominal y
señaló que no puede ser inferior al 75% del precio de venta al público.

Finalmente, el impuesto de loterías foráneas es de destinación específica y por lo
tanto su recaudo debe ser destinado exclusivamente a la asistencia pública; si
bien el Decreto Reglamentario 1977 de 1989 constituye un paso en la
reglamentación de este impuesto, es menester señalar que se quedó corto en la
presentación del procedimiento a seguir, determinación de los plazos para cumplir
las obligaciones y diseño de los formatos a emplear para la unificación del
gravamen en el país.

3. IMPUESTO AL CONSUMO DE CERVEZAS, SIFONES Y REFAJOS

El impuesto al consumo de cervezas, sifones, refajos y mezclas de bebidas
fermentadas con bebidas no alcohólicas es un impuesto nacional cedido a los
departamentos y al Distrito Capital en proporción a su consumo en las respectivas
jurisdicciones que se rige por las normas de la Ley 223 de 1995 y el Decreto
reglamentario 380 de 1996.

Las exportaciones de estos productos están excluidas del impuesto al consumo.
Son sujetos pasivos o responsables del impuesto los productores, los
importadores y, solidariamente con ellos, los distribuidores. También son
responsables directos del impuesto los transportadores y los expendedores al por
menor, cuando no puedan justificar debidamente la procedencia de los productos
que transportan o venden. Los distribuidores que cambien el destino de los
productos sin informar por escrito al productor o al importador son los únicos
responsables del impuesto.
El impuesto se causa en el momento en que el productor los entrega en fábrica o
en planta para su distribución, venta o permuta en el país; o
para publicidad, promoción, donación o comisión, o los destina al autoconsumo.
En los productos extranjeros el impuesto se causa en el momento de
su introducción al país, a menos que estén en tránsito hacia otro Estado.
En cuanto a la base gravable los productores fijan a los expendedores al detal,
para cada capital de departamento donde tengan sus fábricas, el precio de venta
de las cervezas, sifones y demás; para ello, deben sumar el impuesto al consumo
y el precio de venta al detallista.

Para los productos extranjeros, el precio de venta al detallista se conforma por el
valor en aduana de la mercancía, incluyendo los gravámenes arancelarios,
adicionado con un margen de comercialización equivalente al 30%. Los empaques
y envases no forman parte de la base gravable. Los impuestos pagados por
productos extranjeros no pueden ser inferiores al promedio de los nacionales.
En cuanto a la tarifa, cervezas y sifones: 48%, valor que incluye el 8% de IVA,
destinado a financiar el 2° Y 3er nivel de atención en salud. Este valor debe ser
girado por los productores nacionales y el Fondo Cuenta de impuestos al
Consumo de Productos Extranjeros, a los fondos o direcciones seccionales de
salud, dentro de los 15 días calendario siguientes al vencimiento de cada período
gravable. El Decreto Reglamentario 380 de 1996 indica que los refajos y mezclas
están gravados con el IVA, a la tarifa general del 16%, en cabeza del productor,
importador o prestatario del servicio.
El período gravable es mensual. Los productores deben declarar y pagar el
impuesto en las Secretarías de hacienda departamentales, o en las entidades
financieras autorizadas, dentro de los 15 días calendario siguiente al vencimiento
del período gravable.

Los importadores declaran y pagan el impuesto en el momento de la importación,
conjuntamente con los derechos arancelarios e impuestos nacionales que se
causen. Pagan a órdenes del Fondo Cuenta de impuestos al Consumo de
Productos Extranjeros. Sin perjuicio de lo anterior, los distribuidores tienen la
obligación de declarar ante las Secretarías de Hacienda por los productos
introducidos al respectivo departamento o Distrito Capital, indicando la respectiva
base gravable según el tipo de producto. Igual comportamiento se exige para las
mercancías introducidas en zonas de régimen aduanero especial.
Ni los departamentos, distritos, municipios o cualquier otra entidad territorial
pueden gravar la producción, distribución, importación de las cervezas, sifones y
similares con impuestos, tasas o contribuciones distintos del impuesto de industria
y comercio. También se prohíbe que las asambleas o el Concejo Distrital expidan
reglamentación sobre el impuesto al consumo de cervezas y similares. Los
productos introducidos en zonas de régimen aduanero especial pagan a órdenes
del Fondo Cuenta de impuestos al Consumo de Productos Extranjeros el impuesto
al consumo ante la autoridad aduanera del respectivo municipio.
En cuanto a la administración del impuesto corresponden a los departamentos y
Distrito Capital, la fiscalización, liquidación oficial, cobro y recaudo, quienes deben
aplicar el Estatuto Tributario. Sin embargo, contra los actos de liquidación oficial
procede el recurso de reconsideración el cual debe presentarse ante la Dirección
de impuestos y Aduanas Nacionales. Los departamentos y el Distrito pueden
realizar aprehensiones y decomisos de cervezas que no hayan pagado el
impuesto, quedando saneados, así como cuando se produce la declaratoria de
abandono.

4. IMPUESTO AL CONSUMO DE LICORES, VINOS, APERITIVOS Y SIMILARES

El artículo 336 de la Constitución Política establece el monopolio fiscal de licores y
destina las rentas obtenidas en su ejercicio preferentemente a los servicios de
salud y educación. La Ley 223 de 1995 modificó el Código de Régimen
Departamental en materia del impuesto al consumo.
El hecho generador de este gravamen es el consumo de licores, vinos, aperitivos y
similares, en la jurisdicción de los departamentos. El sujeto activo es el respectivo
departamento donde se realice el consumo. Son sujetos pasivos o responsables
del impuesto los productores, los importadores y, solidariamente con ellos, los
distribuidores. Además, son responsables directos los transportadores y
expendedores al dental, cuando no puedan justificar debidamente la procedencia
de los productos que transportan o venden.

De conformidad con el artículo 49 de la Ley 788 de 2002 referente al impuesto de
consumo de licores, vinos, aperitivos y similares, la base gravable está constituida
por el número de grados alcohol métricos que contenga el producto.
Esta base gravable aplicará igualmente para la liquidación de la participación,
respecto de los productos sobre los cuales los departamentos estén ejerciendo el
monopolio rentístico de licores destilados.

El grado de contenido alcohol métrico deberá expresarse en el envase y estará
sujeto a verificación técnica por parte de los departamentos, quienes podrán
realizar la verificación directamente, o a través de empresas o entidades
especializadas. En caso de discrepancia respecto al dictamen proferido, la
segunda y definitiva instancia corresponderá al Instituto Nacional de Vigilancia de
Medicamentos y Alimentos, Invima.

Las tarifas del impuesto al consumo, por cada unidad de 750 centímetros cúbicos
o su equivalente, serán las siguientes:
 Para productos entre 2.5 y hasta 15 grados de contenido alcohol métrico,
ciento diez pesos ($ 110,00) por cada grado alcohol métrico.

 Para productos de más de 15 y hasta 35 grados de contenido alcohol
métrico, ciento ochenta pesos ($180,00) por cada grado alcohol métrico.

 Para productos de más de 35 grados de contenido alcohol métrico,
doscientos setenta pesos ($ 270,00) por cada grado alcohol métrico.

Los vinos de hasta 10 grados de contenido alcohol métrico, estarán sometidos, por
cada unidad de 750 centímetros cúbicos o su equivalente, a la tarifa de sesenta
pesos ($60,00) por cada grado alcohol métrico. Dentro de las anteriores tarifas se
encuentra incorporado el IVA cedido, el cual corresponde al treinta y cinco por
ciento (35%) del valor liquidado por concepto de impuesto al consumo. Todos los
licores, vinos, aperitivos y similares, que se despachen en los IN-BOND, y los
destinados a la exportación y zonas libres y especiales deberán llevar grabado en
un lugar visible del envase y la etiqueta y en caracteres legibles e indelebles, la
siguiente leyenda: "Para exportación". Cuando los productos objeto de impuesto al
consumo tengan volúmenes distintos, se hará la conversión de la tarifa en
proporción al contenido, aproximándola al peso más cercano.

El impuesto que resulte de la aplicación de la tarifa al número de grados alcohol
métricos, se aproximará al peso más cercano. Las tarifas se incrementarán a partir
del primero (1°) de enero de cada año en la meta de inflación esperada y el
resultado se aproximará al peso más cercano. La Dirección de Apoyo Fiscal del
Ministerio de Hacienda y Crédito Público certificará y publicará antes del 1° de
enero de cada año, las tarifas así indexadas.
La tarifa de la participación será fijada por la Asamblea Departamental, será única
para todos los de productos, y aplicará en su jurisdicción tanto a los productos
nacionales como extranjeros, incluidos los que produzca la entidad territorial.
Dentro de la tarifa de la participación se deberá incorporar el IVA cedido,
discriminando su valor.

En lo atinente a la liquidación y recaudo por parte de los productores, los
productores facturarán, liquidarán y recaudarán al momento de la entrega en
fábrica de los productos despachados para otros departamentos el valor del
impuesto al consumo o la participación, según el caso. Los productores declararán
y pagarán el impuesto o la participación, en los períodos y dentro de los plazos
establecidos en la ley o en las ordenanzas, según el caso.
A la Federación Nacional de Departamentos corresponde diseñar
los formularios de declaración de impuestos al Consumo. La distribución de los
mismos corresponde a los departamentos.

Se mantiene la cesión del IVA de licores a cargo de las licoreras departamentales
de que tratan los artículos 133 y 134 del Decreto Extraordinario 1222 de 1986. Y a
partir del 1° de enero de 2003, quedó cedido a los Departamentos y al Distrito
Capital, en proporción al consumo en cada entidad territorial, el Impuesto al Valor
Agregado IVA sobre los licores, vinos, aperitivos, y similares, nacionales y
extranjeros, que en ese momento no se encontraban cedidos.
En todos los casos, el IVA cedido a las entidades territoriales, quedará incorporado
dentro de la tarifa del impuesto al consumo, o dentro de la tarifa de la
participación, según el caso, y se liquidará como un único impuesto o
participación, sobre la base gravable definida en el artículo anterior. El impuesto
liquidado en ningún caso podrá ser afectado con impuestos descontables, salvo el
correspondiente a los productores oficiales, que podrán descontar del componente
del IVA de este impuesto, el IVA pagado en la producción de los bienes gravados.
Del total correspondiente al nuevo IVA cedido, el setenta por ciento (70%) se
destinará a salud y el treinta por ciento (30%) restante a financiar el deporte, en la
respectiva entidad territorial. Las exenciones del IVA establecidas o que se
establezcan no aplicarán en ningún caso, respecto del IVA de cervezas y licores
cedido a las entidades territoriales. Para estos efectos, en los formularios de
declaración se discriminará el total del impuesto antiguo y nuevo cedido, que
corresponda a los productos vendidos en el Distrito Capital.