Ángel guardián

-Mi niña, no llores, no te sientas mal, todo pasará pronto, solo debemos esperar...
-Mami, no me dejes sola.
-Mírame atentamente, cierra los ojos y mantén la imagen hasta que yo vuelva, sentirás que
sigo aquí.
-Pero no podré hablar con nadie.
-Escucha en tu mente aquellas palabras que te dije antes, y no te preocupes, todo acabará
pronto
La niña cerró sus ojos como le habían dicho, y esperó a que su madre volviera. Con sus ojos
cerrados percibió un destello, sintió que desde ese momento estaría sola por el resto de su vida.
La mujer corría por calles inundadas de desesperación, el dolor la agobiaba, pero tenía que
volver a rescatar a su hija, no debía perder tiempo, tampoco podía ser descubierta, si alguien sabía
que ella no era aliada la ejecutarían sin pensarlo ni un segundo.
Corrió desesperadamente, hasta que se topó con un niño.
-¿Por qué corre señora?
-Mi hija está en peligro, debo conseguir medicina en la farmacia, no debo perder tiempo. Niño
hazme un favor, vigila a mi niña que está en peligro.
-Yo puedo ayudarla, no se preocupe por su hija, ella está a salvo.
-Muchas gracias niño, mi casa está en...
-Sé bien donde queda, yo suelo jugar con su hija.
La mujer no quiso hacer más preguntas y corrió velozmente. Al llegar a la esquina un
estruendo acabó con lo único que a ella le quedaba de esperanza, y con lo único que ella creía podía
salvar a su hija. En el suelo una lágrima recorría su mejilla. El dolor del puñal que le habían clavado
horas antes ya había desaparecido, ahora solo quedaba el dolor de no poder ayudar a su hija, y ese
dolor le destrozaba el alma.

-¿Mami, eres tú?
-No mi niña, me temo que tu madre no podrá volver.
-¿Eres tú Miguel?
-Sí mi niña. Es triste que sea yo quien te haya dado la noticia, pero no hay nadie más que lo
sepa.
-¿Y qué será de mí ahora, quién me cuidará?
-Tienes a tus primos, los que viven al otro lado de la ciudad.
-Pero es muy lejos y yo no puedo llegar sola.
-Nunca estarás sola mi niña, recuerda que me tienes a mí.
-Ayúdame miguel, no me dejes sola, otra vez...

Los niños se asomaron a la puerta. Ahora solo quedaba desolación y mucho dolor, ya la
desesperación, los gritos, los llantos fueron callados, pero el miedo aún no se había ido. Corrieron
de esquina a esquina escondiéndose en cada tacho, hendija o puerta abierta que encontraban. El
pulso de ambos se había acelerado, si perdían mucho tiempo serían descubiertos y tendrían el
mismo destino que su madre.
Llegaron al gran muro, buscaron alguien amigable que los ayudara a saltar, pero no había
nadie. El silencio se hizo de repente. Ambos respiraron profundamente. De repente se escucho un
suspiro.
Caminaron hasta un montón de cajas, escucharon atentamente, ahora no era un suspiro, era un
leve llanto.
-¿Quién eres?
El niño se sobresaltó.
-¡NO ME LLEVEN DEJENME EN PAZ!
-Tranquilo, yo estoy aquí.

llantos y pérdidas? -No. pero la fe no funciona sola.. por ahora ya es suficiente. aunque cargado con todo eso. hasta el más cobarde saldría a la calle por desesperación. Yo recuerdo que en casa mi papá hablaba del futuro. pesares. Un día nos mudamos. Encontraron una casa cerrada. Ellos también están “solos” ahora. y pienso cumplirla. ¿De que me vale salir? ¿Descubrir que como en esta ciudad. es imposible salir de aquí? -No mi niña. -Yo no tengo a nadie más ahí afuera. de miedo y de frío. Rompieron una ventana y entraron. el futuro es lo que tu quieras que sea. nunca revisarían ahí. La primera niña empezó a toser. lo único que me dejaron es esta pulsera con la inscripción “Carpe Diem”. Miguel buscó algo con que cubrir a sus amigos. -¡Camila! Yo te enseñé que nunca debes pensar eso. Los niños salieron de sus escondites. mi mamá me tenía que traer una medicina.. sin que me avisen. por lo menos nos tendrás a nosotros en el camino. Unos pasos rompieron la charla. -¿Y para qué sirve la fe? -Sirve para todo. El niño se puso de pie. había solo dos colchones. -¿Qué es la FE? -Es aquella fuerza que arde en tu interior y te permite saber que todo estará bien. volvamos. mañana podremos pensar tranquilamente. -Ven con nosotros. estaban temblando. ya se hace de noche y está refrescando. afuera también lo único que hay es dolor. y yo estoy enferma.Camila casi no podía hablar. ¿Y tú niña. tiene que estar acompañada de Esperanza. -¿Qué haremos Miguel.El futuro es algo que no me gusta. pero no encontró nada. salieron hace dos días y no volvieron. Los hombres se alejaron con la misma velocidad con la que habían aparecido. sucias. . nunca nadie la habitó.- Mis dos padres me abandonaron. -Yo soy Miguel. nada te pasará mientras yo esté con ustedes. solo debes tener Fe. son amigos míos y como tú. los tiraron al suelo. El niño miró al cielo. ellos perdieron a su mamá y a su papá respectivamente. salir. -Si sirve. lo mejor sería descansar esta noche. tienes razón. -Ja. ver un mundo que. y llegamos hasta estas casa. quedarse afuera en estas noches de invierno sería un suicidio. te he descuidado! Yo le hice una promesa a tu madre. no se ocuparon ni de avisarme. pero no volvió. no quiero irme yo también. -Se llevaron a mi madre hace un momento.Una segunda niña apareció de la copa del último árbol de la ciudad. -No lo creo. Miguel. -Me hace frío. angustias. no debía salir de casa. cómo te llamas? -Yo soy Rebeca y desde hace unos días que estoy sola. que este cerca del gran muro. -Revisa bien. La Fe no sirve de nada. Ya es tarde. que es la que nos habla del futuro. es lo que tú imaginación te dice que pasará. no vaya a ser que s nos haya escapado uno. pero cuando salgamos de aquí se encontraran con sus primos y estarán bien. de mirar alto. él es Martín y ella es Camila. ¿El futuro es como una cama llena de malos recuerdos? -No mi niño. de tener las mejores aspiraciones. -¡OH mi niña. tiene más esperanza que esta ciudad en la que solo quedamos nosotros y aquellos hombres que se llevan a la gente. -¡Miguel! Gracias por venir. con todo lo que hicimos. -Se acaban de llevar a mi padre. Buscaron un lugar amplio donde esconderse. llenas de camas con olor a conejos muertos. -Es imposible sentirlo.. lo importante es que verdaderamente lo sientas. con todos los gritos. Pronto los tres se escondieron donde pudieron. Miguel no se había dado cuenta hasta ese momento que su amiga estaba sufriendo. Yo los busqué y terminé aquí.

Un escalofrío recorrió su cuerpo. -No puedo explicarles. -Mi niña. todas esas cosas de las que tanto hablabas?. estaba enfrentándose al enemigo de todas las almas.. Pronto él también se durmió. – Se quedó muda. lo hago yo también y no tendrás tanta suerte. buscaron sillas. si importar lo que sientan o escuchen. Miguel no sabía que hacer. Sabes tú mejor que yo que no puedes intervenir para ayudar a los humanos. -Escúchenme bien. Se transformó y se preparó para sacarlos volando. -Acaso no crees que será piadoso conmigo. -De que lo será. Se recostó en el suelo.El demonio apareció de la nada. fuente de todas las demás cosas buenas de este mundo. dos majestuosas alas salieron de sus espaldas. y la fiebre no se le había ido. tenemos que salir de aquí lo más rápido posible. si no lo hacen. tu tienes que preocuparte por no perder tus alas y que te crezcan dos cuernos y una cola. -A ti no tiene porque importarte sus almas. al príncipe de la oscuridad. al dueño de todas las armas de tortura. Un fuego que salió del suelo se llevó a la bestia dejando en su lugar una nube con olor a muerte. la Fe. mesas. pero se dio cuenta que no podía revelarse como ángel.. Esta ciudadela esta rodeada de guardias. y no abran los ojos. -¿Qué es el poder del Corazón?-Pregunto Camila recostándose en el suelo. Ven. cualquier cosa que pudiera ayudarlos a saltar la gran pared.Si nos llegamos a topar con alguno de los guardias nos levarán a nosotros sin dudarlo. No ves acaso hacía el futuro. Miguel Iba a despertar a los niños. si lo haces tu. cierren los ojos y por nada del mundo los abran hasta que yo se los diga. yo lo hago con la mía.. no podía continuar. Corrieron hasta el muro. todo el Amor que tiene para dar se perderá en un abismo. -Niños despiértense. -¿Dónde esta la esperanza. lo será. -“Estos” nos son ningunos miserables. la gente a la que ayudarán. -¿Por tratar de hacer un acto bueno? -No. el poder del Corazón es el Amor mismo. Sólo nos queda esperar que lleguen y. que alegría... El poder del corazón es lo más preciado y poderoso que tenemos los humanos. -¿No podemos romper la pared para escapar. pero no encontraron nada. Se transformó entonces. amigo mío. colchones. -Yo nada tengo que decirte bestia inmunda. Ahora el amor es lo único que nos sacará de esta ciudad.Si tu interfieres yo también lo haré. -¿Cómo que no? Tienes que darme un par de explicaciones. no tendrán salvación ninguno de ustedes cuatro.Rebeca no podía contenerse. -Si se puede. Un susurro despertó al ángel. hombres en trajes negros con armas que con solo apuntar acaban con la vida de las personas. Si tú sigues molestando yo no tendré más solución que acabar con estos miserables. entonces hizo lo único que pudo. con sus alas los cubrió para protegerlos del frío. Ahora duerman. . y es algo que ya han olvidado. -¿Qué pasa?.preguntaron a coro. La transformación comenzó y ellos no sintieron nada.. conseguir una de las armas de aquellos hombres y abrir una puerta para salir? -No seas tonto. pero si no salimos de aquí en dos horas no podremos hacerlo luego. por desobedecer órdenes de tu jefe. no ves las familias que tendrán. pero si tu rompes esa parte del trato. junten los colchones y acuéstense los tres juntos..Rebeca estaba llorando. -Te equivocaste de plan. Los niños le hicieron caso. cerca de los niños. quiero charlar un momento contigo. Sólo debemos trabajar con mas fuerza del Corazón. aunque sus almas se salven. -Al fin despertaste miguel. Miguel creció. ya estaba muy cansada. así se darán calor. Tienen dos horas para escapar de la ciudad.

Una explosión sonó a lo lejos. Una explosión más cercana. -Queda una sola explosión chicos. -No podremos. la Fe. y recordaron como todo eso se origina en el Amor. La pareja se dio un beso. “La siguiente puerta que abran. cuando llegues abajo lo que debes hacer es correr. sin alas. no le digas nada a nadie. Explosión. Miraron al cielo estrellado de aquella noche y recordaron aquel cielo que dejaron atrás.. no será de una habitación llena de camas. esta corrió sembrando lágrimas en su camino. Explosión. Miguel quedó en el suelo.. La niña cerró la puerta... no encontraron el muro derribado. Recordaron a su amigo Miguel que les enseñó sobre el futuro. Yo te di dos horas para pensar y tú lo único que hiciste fue descubrirte y abandonarte. Sintió la última explosión. -Cállate. A su lado una mujer delgada.Miguel levantó vuelo. aquel sacrificio que salvó sus vidas. con una cicatriz en su mejilla izquierda apareció detrás de esta. te lo dije. con una pulsera en la que se leía “Carpe Diem” -¿Se encuentra Camila? -Mi mamá. Miguel soltó a la niña. Silencio. La última explosión acabó con todo lo que quedaba en la ciudad. Sonó el timbre. el problema es que no se había equivocado con ninguno. ahora pagarás el precio. Silencio. aquel grito. el dolor de haber perdido a otro más de los que amaba la destrozaba. casi sin vida. todo pasará pronto. -No Miguel. Explosión. la Esperanza. corre en línea recta y no mires para atrás. Yo si tengo Fe y Esperanzas. Silencio. el sonido perforó sus oídos. la joven Milagros atendió la puerta.El niño le pegó una cachetada. En unas horas llegaras a la casa de tu familia. Todo saldrá bien. de cualquier manera no tengo nada ahí afuera que valga la pena. -Yo hice una promesa. -No vayas a soltarte Camila. Silencio. aquella lágrima que vieron caer de un ángel que no le importó perderlo todo con tal de salvar a sus pequeños amigos. Explosión.. ¿De parte de quien? -Dile que le traemos un saludo de Miguel. Un rayo cayó del cielo. Un hombre alto. Silencio. Aquel presentimiento de que no volvería a ver a Miguel era el mismo que tuvo con su madre. Silencio. Recordaron como.No te preocupes Miguel. así me cueste la vida voy a cumplirla. cúbranse ustedes. sí. -¿Qué te pasará a ti Miguel? -No llores. al levantarse. déjenme sólo. sino una puerta y una hoja de papel. será de una futuro lleno de vida” .. en aquel campo de concentración hacía tantos años. no esperes a nadie. sin fuerzas.. Explosión. Explosión. El ángel volvió a buscar a los otros. no te sientas mal. nadie debe estar solo. -Mi niña. Silencio. Rebeca se acercó antes que Martín. Camila seguía corriendo. Silencio. no paró. -Te dije que no podrías. Silencio. Recordaron aquella explosión.