Funcionamiento de la balanza analítica

Una balanza analítica es una clase de balanza de laboratorio diseñada para medir
pequeñas masas, en un principio de un rango menor del miligramo (y que hoy día,
las digitales, llegan hasta la diezmilésima de gramo: 0,0001 g o 0,1 mg). Los
platillos de medición de una balanza analítica están dentro de una caja
transparente provista de puertas para que no se acumule el polvo y para evitar
que cualquier corriente de aire en la habitación afecte al funcionamiento de la
balanza. (A este recinto a veces se le llama protector de corriente, draft shield). El
uso de un cierre de seguridad con ventilación equilibrada, con perfiles
aerodinámicos acrílicos diseñados exclusivamente a tal fin, permite en el interior
un flujo de aire continuo sin turbulencias que evita las fluctuaciones de la balanza
y que se puedan medida de masas por debajo de 1 μg sin fluctuaciones ni
pérdidas de producto. Además, la muestra debe estar a temperatura ambiente
para evitar que la convección natural forme corrientes de aire dentro de la caja que
puedan causar un error en la lectura.

La balanza analítica electrónica mide la fuerza necesaria para contrarrestar la
masa que está siendo medida en lugar de utilizar masas reales. Por ello deben
tener los ajustes de calibración necesarios realizados para compensar las
diferencias gravitacionales. Utilizan un electroimán para generar la fuerza que
contrarreste la muestra a medir y da el resultado midiendo la fuerza necesaria
para equilibrar la balanza. Tal dispositivo de medición se denomina sensor de
restauración de fuerza electromagnética.

Fue desarrollada alrededor de 1750 por el químico escocés Joseph Black y al ser
mucho más precisa que cualquier otra balanza de la época, se convirtió en un
importante instrumento científico en la mayoría de los laboratorios de química.
Equipo para análisis gravimétrico

Estufa. Se usa para eliminar humedad de las muestras, calentar a altas
temperaturas (hasta 300°C) es hermética, trabaja con 110V, su capacidad se mide
en pies cúbicos.

Mufla. Es una especie de horno, con el cual se alcanzan muy elevadas
temperaturas. Se usa generalmente para carbonizar completamente sustancias
orgánicas, para la prueba llamada residuo de ignición o cenizas.

Balanzas. Aportan ese nivel de precisión requerido en el proceso de medición
pueden llegar a medir pesos de sustancias que equivalen a una millonésima de
gramo.

Bomba de vacío. Extrae moléculas de gas de un volumen sellado para crear un
vacío parcial.

Desecador. Se utiliza para mantener seca y deshidratada una sustancia por medio
del vacío. Está fabricado con un vidrio muy grueso y en él se distinguen dos
cavidades.