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-2- jueves 23 de febrero del 2017

La canchita
En la A pocos días de la ceremonia del Óscar, una reflexión desde las
noticia perspectivas histórica y cultural sobre su consumo cada vez que
vemos una película en el cine.

Una bomba
S
Juan Diego Rodríguez
En 1885, el
e trata de un bo- estadounidense
cado conflictivo, Charles Cretors

llamada pop corn
porque hoy en día
supone dar mu- creó la máquina
cho y recibir poco. de hacer pop
Aquellos que guardan las for- corn con la que
mas y priorizan la etiqueta vendedores
cogerán un par de granos con
sus dedos y estarán obligados ambulantes
a repetir la dinámica hasta popularizaron el
el infinito, en una paranoia consumo.
que agota el alimento antes
de que empiece la película.
Los más liberales utilizarán
fotoilustración: LOURDES LOLI C. las palmas de sus manos con El dato curioso
la ilusión de engullirlas por
puñados. Cualquiera sea la La gula de
manera preferida, muchos
son los espectadores que se
Wayne Watson
entregan a esta costumbre
que es histórica, pero, según En el 2012, el ciudadano es-
como se practique, también tadounidense Wayne Wat-
saludable o muy dañina. son recibió US$7,2 millones
La canchita, antes de que encompensaciónpordaños
la llamáramos así, fue maíz al haber contraído una en-
o sara, nombre quechua con fermedad crónica pulmo-
el que se la conoció en el anti- nar causada por inhalar la
guo Perú, según anotaciones mantequilla del pop corn.
del padre Bernabé Cobo. En Al consumir esta comida to-
algunas ocasiones, como lo dos los días, Watson se con-
documentó Duccio Bonavia virtió en el primer hombre
en su libro “El maíz”, sirvió que desarrolla esta condi-
como adminículo para fabri- ción a partir del consumo de
car collares que los nativos canchita. Quienes se encar-
regalaban a los navegantes. garon de pagar la suma fue-
Siglos más tarde dejó de ron Gilster-Mary Lee Corp.,
ser ornamental y se convirtió la empresa que fabrica el
también en un producto de producto, y King Sooper, la
consumo popular y económi- cadena de supermercados
co, cuando su oferta tienta al dondeWatsonlocompraba.
aire libre. Lo es así porque en
el parque Kennedy se vende
una bolsa de papel desbor- ces ni está salada y que puede
dante de pop corn a S/2,50, caernos mal, a pesar de ser
mientras que a las afueras del un alimento saludable.
cine El Pacífico puede llegar a
costar S/3. Mientras eso su- –Buena o mala cancha–
cede en Miraflores, en el Cen- El crimen más conocido del
tro de Lima la misma porción ‘pop corn’ es haber causado a
callejera adquiere un valor Wayne Watson, un ciudada-
mucho más popular: S/1,50. no estadounidense que su-
pera los 60 años, una terrible
enfermedad. Por consumir-
–De la calle al cine– la a diario, desarrolló el pul-
Si el panorama al aire libre món de palomitas de maíz,
es tan económico y diverso, curiosa forma para referirse
¿por qué comer canchita en a la bronquitis constrictiva,
el cine es hoy una puñalada que genera cicatrices en esa
a los bolsillos? Todo apunta a parte del cuerpo y la consi-
Estados Unidos, donde el ne- guiente dificultad al respirar
gocio redondo se originó en [ver recuadro].
tiempos de la Gran Depresión ¿Alguien dijo que este es
de 1929. Se dice que su bajo un alimento saludable? “Sí
costo la convirtió en una co- que lo es”, dice Vanessa Te-
mida que todos podían pagar llo, la nutricionista que es
y que, gracias a la máquina además modelo, y que no
para hacer pop corn –creada se refiere a la canchita que
por el estadounidense Char- comemos en los cines. “Esa
les Cretors–, aparecieron los tiene bastante mantequilla,
primeros ambulantes que se aceite, un montón de sal y a
instalaban a las afueras de las veces le ponen sabor a que-
salas de proyección. so. Si le sumas las gaseosas
Poco a poco, según el ar- y los chocolates, ya fuiste”,
tículo “Why Do We Eat Pop- añade, como quien advier-
corn at the Movies?”, publi- te que lo sucedido a Watson
cado en la revista “Smithso- le puede pasar a cualquiera.
nian”, los negocios de venta Para evitar las complicacio-
en las calles norteamericanas nes con la salud, la nutricio-
fueron disminuyendo hasta nista recomienda prepararlo
que en 1945, más de la mitad en casa. “Lo bueno es que con
del consumo de pop corn se una cuchara de 10 gramos
realizó dentro de los cines. sale una taza grande”, señala
Así empezó un romance que sobre este grano que, aunque
ahora obliga a pagar más de es superrendidor, ha inflado
diez soles por una pequeña su precio a razón del fanatis-
porción de canchita que a ve- mo cinéfilo de estos tiempos.