06 de enero de 2017

Pagina12 | El país
Opinión
Precondiciones de un frente

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(Imagen: AFP)
Por Horacio González

Un Frente, en las actuales condiciones, es también el intento de fijar las condiciones
bajo las cuales debe discutirse un “frente”. En primer lugar, debe señalarse
especialmente la arbitrariedad de un poder posnacional y poscultural que nos gobierna.
Exhumando una arcaica concepción arrasadora de la institucionalidad previa, propone
un canje definitivo por un destino de vaciamiento del tejido social heredado, incluso de
ciclos anteriores al yrigoyenismo. Todo el liberalismo clásico también se desploma, con
sus tan criticados númenes, no porque no hayan sido facciosos o excesivos en sus
decisiones, sino porque también forman parte de la historia argentina en tanto complejo
civilizatorio sostenido en sus antiguas fisuras, de vieja pertinencia cognoscitiva. El
macrismo ofrece ahora una oscura seducción: terminar con ese núcleo contradictorio
que dio luz a positivistas, radicales, peronistas, socialistas, insurgentes, izquierdistas,
anarquistas, pensadores malditos, establecidos o libertarios.

Todo eso hoy está bajo una tractor de triple remolque (económico, publicitario,
coactivo) que no quiere rastros de la antigua formación nacional-democrática,
sustituyéndola por un borratintas generalizado, que hace el ficticio esfuerzo de aceptar a
regañadientes la vieja institucionalidad, como cobertor de una readjudicación
totalizadora de todo el “personal” (el pueblo argentino) a sus nuevas “funciones”

bajo empeños autoconscientes. los Scalabrini. Lo que también debe implicar un indicio reconstructivo de la dimensión humana del aprendizaje fuera de las maquinarias pedagógicas regidas por las . Por eso. cableras y corporaciones comunicacionales están inscriptas en el orden globalizador. Que incluye una crítica sine ira et studio de los nuevos horizontes comunicacionales (las luchas entre telefónicas. en la medida en que el Frente reúne estratos sociales perjudicados con la conciencia de serlo como entidad colectiva. es posible que García Linera. los Ortega Peña y su compañero E. Ayer no es hoy pero hoy no sumerge el ayer.(servidumbres mundiales a las que hay que asociarse. cualquiera sea su nombre –y este tema es muy serio–. debe agitarse de valores nacional popular-democráticos- ciudadanos. Hay fieles a priori. propios de fuerzas políticas que llaman a mimetizar la política con los procedimientos del capital. que no concedan a una identidad metafísica inerte entregada nominalmente como complemento de la actual racionalización capitalista. los Lisandro de la Torre. las grandes movilizaciones del inmediato pasado. un tilde de atención hacia programas como los de La Falda y Huerta Grande. Sea. y un registro que aun titila de los nombres ofrendados a una militancia. pulverización social a la que asimilan el conjunto de la historia nacional hasta aquí ocurrida). una precondición de este debate es reconocer que la unidad multiperonista alude en principio a un desenraizamiento cultural de la memoria. Hemos presenciado que esta maquinaria de absorción y desprecio embozado con tácticas mercadológicas de cierta porosidad ha interesado al gran conjunto de los radicales de derecha y a sectores amplios del peronismo. seducidos de último momento. deba tener en cuenta esto cuando da por concluido el ciclo de universalización compulsiva del capital por la emergencia de nacionalismos de derecha. estas conductas hace años se venían amasando en el país. partir de “cero” con pensamientos que pendulan entre la represión y la astucia para absorber con lógicas de chantaje presupuestarias o impositivas al “detritus general” que ven ante sí. Ellos deben ser invocados no a partir de fórmulas ya desnutridas por la vida social. Más allá de las variadas razones justificatorias. anulación de los ligamentos históricos. por ejemplo. Duhalde. que nunca repite sus motivos. del sector que fueren. los Palacios. los Cooke. reverso y complemento de la globalización) y tantos temas más. las memorias profesionales y de oficios originarios que fundaron el sindicalismo argentino y deben repensarse a la luz de una visión humanística de las grandes tecnologías que transfiguran la vida y la lengua cotidiana. en cuestiones ambientales. la acumulación financiera y sus idas sobre el tiempo y los espacios territoriales universales. Pero eso debe dar lugar a una fidelidad reconstituida sobre miras recopilativas de los grandes momentos de la memoria social. que exige decir algo más profundo sobre el peronismo: solo puede crearse una urdimbre actualmente válida bajo ese nombre. los Tosco. Esta es la acepción con la cual deben ser recuperados los Moisés Lebenshon. Un Frente. si se lo pone sobre veraces instrumentos conceptuales que revisen su historia –su propia historia frentista–. L. para una refundación de conjunto. y en ellos todos los demás. y un conjunto temático anteriormente mal atendido. sino a partir de nuevos problemas ideológicos y políticos. como entidad ficcional con intercambios y canjes diversos. pero nunca debe abandonar sus momentos de redención democrática. y ello incluye a las franjas de las izquierdas. ni velen el fácil recurso de una pseudorenovación de políticos profesionales que emplean esa palabra del diccionario como astutos seductores o como rezagados. El Frente tiene como tema un rescate de los sedimentos de la nación democrática. siempre lúcido. de ofrenda y promesa. un Octubre revisitado. Una coalición “macrista-peronista” estaba en nocturnal funcionamiento.

¿Y Cristina? Muchos la descartan o le dan un lugar secundario. pero más acá del conjunto de la historia nacional. En el Frente. la juzguen como rea. la cifra. tenían cierto exceso trágico. mostrando que realmente somos vetas vivas. como los Labdácidas de la antigua Grecia. Cristina es una mujer que es “demasiado”. crear el nombre. Pero no se puede tener una actitud asociativa bajo nombres inanes. Ciudadano y Nacional?) es el tratamiento de su nombre. antes que sobre los efectivamente vituperables dólares marcados con los dedos humedecidos de José López. No se sabe dónde estar. se trata de la hamartía. militantes sociales y políticos de diversas pertenencias. Nos tantean. sí. el llamado. Los nombres plenos e inmóviles que no se interrogan sobre el lado volátil de las novedades de época no parecen convenientes para una gran gesta de recuperación del filamento de la continuidad social argentina. la noción de “demasiado hombres”. que el pensamiento lineal del macrismo les confía a jueces burocráticos para. sabe ser alisios o contralisios para pensar mejor sobre sí mismo. por acciones propias que. aun subyacentes. lleva ella con dignidad esas consecuencias violentas de la imperiosa codicia demoledora. claro. los dioses de las grandes finanzas internacionales. La acción judicial para destruirla hace tiempo está en marcha. la extra-mujer. presa o en un hospicio. que debilitaron inusitadamente su alcance existencial por la gran cantidad de contradicciones que toleraron en su seno. o “extra-hombres”. el lugar de Cristina es un exceso y una necesidad. en cambio. de la memoria crítica nacional. estructuras. el Monasterio real se les escapa. salvo internada. nadie debe estar exento de una reflexión similar. sufre un destino ocasionado por haber “desconocido a los dioses”. A los sabuesos removiendo terrenos con grúas pesadas –zarandeando papeleríos de pequeños e insignificantes personajes–. Sin exagerar las comparaciones. La maldición que se arroja sobre una familia podría llevar a unas mañas jurídicas de . Se dirá: lo principal es juntar lo más posible. ¿Ciudadano Popular y Nacional?. Los nombres pesan y nos sopesan. no imaginan dónde ponerla. donde sobre el pánico de la hoja en blanco se escriben los verdaderos contratos sacrosantos de circulación ilegal del dinero. el error o maldición trágica. debe haber temas. porque desarma los sistemas triviales incluso con el peso nítidamente inveraz de las acusaciones que recibe. hoy denominados modestamente escribanías. y eso es lo que claramente la obliga a una gran responsabilidad histórica en 2017. Claude Lefort supo acuñar. Ahora. Si mucho más le cabe esto al peronismo. y de ahí vendrá la larga marcha de las identidades enflaquecidas para reconocer y volver a suscitar antiguas nutrientes populares. Los nombres volátiles de época exponen nuestros nombres a esa misma volatilidad. Debemos saber utilizarlos. Siguiendo con los griegos. Porque finalmente van a conocerse los juegos efectivos de los Verdaderos Monasterios de Panamá. ¿Democrático. cediendo el concepto de justicia al de venganza. para los hombres o las mujeres inasimilables por el totalitarismo. no calcinadas. En este caso. A nadie se le pide negar el nombre público que ostenta y lo señala. programas. su demasía no pertenece ni puede pertenecer a sistema alguno. En este caso. o la carga del “estar demás”. ¡Qué equivocados que están! Esto está más allá de las identidades.panlenguas asfixiadas por sintaxis artificiales de la Fábrica General de significados e imágenes trivializadas y dominadoras. como un parapentista que sin dejar de serlo se confunde con las ventadas favorables. Pero lo principal sería. no imaginan cómo puede salir del laberinto judicial y creen que con nombrarla se “desprestigian” y “quedan pegados”. Otra de las precondiciones del Frente (¿Popular Nacional y Ciudadano?. sin duda. su familia. y sin dejar de estimar lo que es. El Frente novedoso y sutil es la oportunidad para los que parecemos estar demás.

dictaminó la niña elegida). prefijo rutinario de los hombres de turno. evitar la superposición que como mancha aceitosa conjugó a muchos casos peronistas con las estructuras en formación del macrismo (“Mauricio precisa ocho años”. Pensar cómo legítimamente nos presentamos ante las grandes mayorías potenciales que esperan también salir del escueto encantamiento en que han sido encerradas. Hacerla en serio significa preguntarnos por nuestros nombres. Esto último debe ser un saber sutil. Pero bien otra cosa son los errores trágicos. no vale decir que “hicimos autocrítica”. sobre los cuales la culpa es otra. y muchas veces esta se torna el reverso necesario de la sabiduría y de un nuevo recomienzo.ocasión que se salden convirtiendo injurias en articulados penales. eso también es ya una presentación frentista. tales o cuales. Sí y no. .