LECTURA 3

JUEGO Y LENGUAJE
4.3 El ritmo: juego y necesidad
El lenguaje en su producción es una operación de sucesividad, y más aún de
sucesividad rítmica (entonaciones, modulaciones, cortes, etc.) con ritmo, más o
menos acusado, según el tipo de producción de que se trate: prosa o verso.
El carácter rítmico se nos presenta más vivo en sus orígenes en esa otra
prehistoria o proto-historia de la infancia, donde, de alguna manera, quizá se
dé un “remedo” de los procesos de evolución lingüística.
Es, pues, en esa necesidad o impronta rítmica, que parece teñir bien pronto las
producciones orales de los niños, donde se ve claramente la inseparabilidad
entre la significación (sentido semántico del lenguaje) y su sentido rítmico, y
hasta diríamos poético y metalingüístico, que tan esencial es en el hablar de
los niños. Tan importante es –en los estados primeros de aprendizaje de la
Lengua– la delimitación y designación del alcance semántico de un vocablo.
El hecho de la sintaxis rítmica (alternancias, repeticiones, recurrencias, etc.) es
decisiva en la articulación de esa amenazante bruta continuidad, donde el oído
y la voz humana establecerán las cuantificaciones (tramos, sucesos) de una
discontinuidad ordenada como posibilidad de ‘Realidad’.
Ya en la Naturaleza parece haber huellas rítmicas muy marcadas y regulares
como la de los movimientos de las olas del mar, o la de las patas de los
caballos al correr, o la de los latidos del corazón. Estas lógicas rítmicas
precisamente medidas parecen darse espontáneamente en la Naturaleza.
Es el Lenguaje, el habla una Lengua que siendo “no natural” sea la naturaleza
propia de los hombres.
En las primeras fases de “adquisición del lenguaje”, el niño pequeño evidencia
de modo más espectacular ese carácter rítmico y musical del lenguaje,
presentándosele al mismo tiempo como juego y necesidad.
En esas primeras fases de la construcción de la ‘Realidad’ por nombramiento y
designación nominal, es pues, lógico que haya también una exageración
rítmica; así se puede comprobar en casi todas las producciones orales infantiles
y en esas producciones orales (poéticas y musicales) de los mayores, que con
mayor gusto reciben y aprenden. Por eso es, precisamente, la exageración del
ritmo (y la rima) un juego pedagógico útil y fértil en la Educación Infantil y
Primaria. También, quizá, no solamente en los orígenes del niño sino también
en los orígenes míticos de la Humanidad (mito del Paraíso), se diese ese
carácter musical del lenguaje humano (preternatural) con lo cual, a lo mejor,
en un lejano principio “el habla” sería “canto” (¿cómo el de los pájaros?), es
decir, poesía oral.
Es, pues, necesaria la instauración temprana de una rítmica en la elocución
lingüística , que se asiente en una sucesividad relativamente medida, que

es la ausencia de interlocutor la condición necesaria que parece empujar a este “hablar solo”. la cognitiva. (en que el niño se encuentra solo en la camita. cantadas o sencillamente tarareadas. entonaciones. El mejor modo que encuentra pues. y que parece contraponerse y complementarse con el “principio de placer” (Freud). debe descubrir esa multiplicidad: que en su pensar se mezclan unos y otros. como si lo que moviera al bebé fuera ese movimiento rítmico de las palabras de la canción. sino que esa sosegante mezcla de musicalidad y canturreo de la voz de la madre (o de su sustituto) da señal de su presencia. toda una serie de artes poéticas y cantos que son juego con el tiempo. ronroneadas. Es más.. y en fin. es la ausencia de interlocutor la condición necesaria que parece empujar a este “hablar solo”. se da implícito el carácter comunicativo con los otros a través de sí mismo. en su habitación). y la Es más. sea en brazos de la madre o sea en la misma cuna. del recrearse en las palabras y su emisión. y sin embargo son ellas un buen ejemplo de la indisolubilidad en el niño de las tres funciones lingüísticas: la expresiva. parece ser que en estas producciones no prima. parece ser que en estas producciones no prima. combinando movimiento con palabra y ritmo. Las canciones de cuna son esencialmente rítmicas y repetitivas. recurrencias. Él mismo. un pensar en voz alta. alternancias. Y va a ser ese movimiento de vaivén. en su soledad. que suelen ser las mismas siempre. Aparentemente. sin distinción de naturaleza en puro lenguaje: se resuelve en un pensar hablado. ya que es el momento en que él (a solas) debe constituirse en el representante de todos los otros. y ese pensar se le resuelve. la función comunicativa del lenguaje. en cierto modo metalingüística diríamos. de barajar todos esos materiales es jugando con ellos: repitiéndolos e inventando cosas y situaciones nuevas. etc. un juego con el tiempo que consiste en establecer cortes rítmicos medidos y acompasados. y las cosas todas que acontecen. En estos soliloquios. porque lo de menos es lo que dicen o significan. Aparentemente. que van a establecer marcas en la continuidad. de edades muy tempranas. y la comunicativa. Por debajo de esa incomodidad hay un “miedo al vacío”. las tres subsumidas en una instancia global. sin distinción de sí y los demás. que de alguna manera hay como un “principio de miedo” que se calma con el ‘contar’. pues. del sentido y significado de lo que va produciendo. Son el primer sortilegio rítmico y en realidad el primer juego con que las madres de todas las Culturas sosiegan al recién nacido. que sería del orden del juego de la cosa misma en acción. todo esto va íntimamente unido al movimiento: al mecer. la función comunicativa del lenguaje. cual si la canción fuera la mano invisible que mece la cuna. . y con las que se encuentra cada día. repeticiones. la cognitiva.marque los cortes rítmicos estableciendo variantes. pero a las que va a ir introduciendo variantes imaginarias sin separar las invenciones fonéticas y rítmicas. modulaciones. y sin embargo son ellas un buen ejemplo de la indisolubilidad en el niño de las tres funciones lingüísticas: la expresiva. pues. para ser tranquilizadoras. ese balanceo.

y. favorecía la retención. o más bien domesticados. y por otro. presentaba una tentadora invitación de la página blanca a la danza de la pluma en un juego cuidadoso de graciosos pasos medidos. Con el dominio extremo de la Escritura. ideal. Tenemos. La cuestión está en hacerla que suene y dance. la memoria. La Escritura se convertía así para los versos en algo que. sino otra cosa más compleja. Generalmente la moda dominante de la Poesía actual se empeña en desposeerla de su carácter de juego: de juego oral y temporal. por una parte. más aún. como un hecho cultural más. como se suele decir. y también sus enlaces con esos otros hechos. de su masa substancial que era el lenguaje vivo. un hecho de lenguaje. La poesía es ante todo un caso de lenguaje. es aún más cierto que una palabra vale por un sinfín de imágenes. y que es ahí en el lenguaje. “personal”. pero sobre todo con la paulatina desaparición de los oficios artísticos y artesanales y su sustitución por la Idea de Arte (mayúsculo). tenemos también los números. sino como en el Paraíso. y los hechos rítmicos del lenguaje que están por debajo2. conectan con la Escritura y con las Artes. y aún más atrás y abajo. se la corta de su verdadero manantial: el canto quizá el primer lenguaje de los hombres. por un lado. (al modo como nos tienen enseñados. bajo la última dominación de lo informal y espontáneo. que ya no son propiamente del lenguaje. no nos atreveríamos a decir natural.4. y se la separa. más bien preternatural. los medios de Formación de Masas bajo el sagrado Mito de la Comunicación). que no podemos considerarlos nombres comunes.6 Teoría del juego poético Una imagen vale por mil palabras. en multiplicarla por toda la libertad de que ella es capaz. los cuantificadores absolutos y los relativos. Y luego. el hecho fundamental y gramatical: el aparato de la Lengua con su estricta configuración abstracta. fundamentalmente. Se la condena tajantemente a la Escritura. que es propiamente Cultura. corriente y moliente. sino que vienen de la Cultura. tenemos ese sinfín de nombres de las cosas que tienen significado: eso que . y que. que parece primar la Expresión sobre el Arte. En saber movilizar esa palabra. Cómo parece estar constituido eso del aparato de la Lengua y sus relaciones con el habla.

como verdadero entendimiento en acción. poéticamente hablando que no van en el sentido de esa manía de la Autoría personal que tanto fomenta la Cultura desde que el hombre. ¿qué pasa cuando llegamos a eso de la Escritura? Ahí volvemos ya a la conciencia. ha perdido la gracia y la lógica rítmica profunda que en él subyacía. de tal manera que el que la escucha puede decir: “¡eso era lo que yo quería decir y no acertaba!”. como. o más bien de dibujo del esquema de la idea. o como Poeta en nuestro caso. El Autor individual se dedica a promocionarse como Autor. por arriba. lo es de un modo peculiar: en primer lugar. triángulo. que ya es Cultura. Escuelas y Vanguardias.llamamos vocabulario y dentro del campo de los semantemas. Un sinfín de recursos y tropos poéticos. decidió imitar al Creador. un caso de lenguaje. la Poesía cuando está viva. entre imitación y consciencia. los conceptos aritméticos y geométricos. y no sólo aquella dudosa conciencia del momento del aprendizaje de la lengua materna. dedicándose. es un caso de lenguaje que evidencia de modo extremo esa inútil separación que los hombres han instituido entre forma y fondo. Porque. hecho Individuo. En los versos. entre los que descuellan por su fuerza y utilidad: la metáfora y metonímia. se ha sometido a las Academias. sino una toma de conciencia con todas las de la ley. por medio de la regulación rítmica del habla. trance delicado. Hay inventos y juegos saludables y fructíferos. Y es. lenguaje en acción: acción del lenguaje que. cuando retoma ese carácter auditivo y temporal. su firma en el Mundo de la Cultura. ese caso de lenguaje que tiene esa precisa virtud de confundir en su tañido sabiamente inteligencia y corazón ese sentir y sentido común que nos aúna. que vienen a ser ya directamente un modo de Escritura ideográfica. que los niños tienen que pasar (paradójicamente cuando no tienen todavía como decía la Iglesia “uso de razón”). y. descubre un orden sintagmático misma: los semantemas que son los que constituyen el mundo: la visión del mundo. por debajo. La Poesía. como por purificación. si bien es verdad que la poesía es un caso de lenguaje. “lo que se dice” no puede separarse de “cómo se dice” ya que ese ‘cómo’ es lo importante. en boca de Meneses. a dejar su huella personal e histórica. Enciclopedias. precisamente. Bien son de aprovechar todas las ocurrencias que Machado nos da en el Juan de Mairena. por ejemplo. tenemos en el campo de los llamados Lenguajes formales. El recitado. se ha separado de su primordial substancia que era el lenguaje. recordado de memoria. sobre todo. y por la explicitación de esquemas y reglas propios de las Artes poéticas. por el contrario. en relación a su “máquina de trovar” como máquina de enseñar. La Poesía es lenguaje y juego que actúa a la par como instrucción y como aprendizaje deleitoso. Pero si la Escritura. como Pintor. Pero. Y es un caso de lenguaje que actúa hablando y habla actuando. tiene la virtud .

acercar de nuevo lo olvidado al corazón: volver al corazón. un ejercicio de precisión. con ritmo. para que se produzca el juego de la pasión por la cosa . de “expresarse” como de hacer las cosas bien. No se trata tanto. donde no valen las aproximaciones ni las vaguedades. apasionadamente y tan en serio. esa visión hecha inteligencia y corazón al mismo tiempo.justamente de eso: recordar . cosa buena precisamente en un mundo de confusión donde todo vale. como sólo los niños saben jugar. entonces ellos entran en ese juego como verdaderos artistas. siendo. precisión y formalidad a un tiempo. Cuando los niños llegan a palpar ese milagro de la poesía viva. o ese razonamiento vivamente poético donde arde la lógica de las adivinanzas. al mismo tiempo. pues.