lingüística
y
teoría literaria

diccionario
de estudios culturales
latinoamericanos

coordinación de
mónica szurmuk y robert mckee irgwin

silvana rabinovich  graciela montaldo  ana rosa domenella 
luzelena gutiérrez de velasco  juan pablo dabove  michale
lazzara  gabriel giorgi  nara araújo  román de la campa 
núria vilanova  debra castillo  ximena briceño  guadalupe
lópes bonilla  carmen pérez fragoso  hortensia moreno 
alejandro monsiváis  kate jenckes  patrick dove  marisa
belausteguigoitia  maricruz castro ricalde  rebecca biron 
carlos aguirre  estelle tarica  leila gómez  nohemy solórzano
thompson  cristina rivera garza  sebastian faber  héctor
fernández l’hoeste  vicki ruétalo  juan pobrete  emeshe juhasz
mininberg  jesús martín barbero  marcela valdata  saurabh
dube  desirée martín  ute seydel  graciela de garay  silvio
waisbord  antonio prieto  maría inés garcía canal  george
yúdice  josé rabasa  mónica szurmuk  sandra lorenzano 
claudia sadowski smith  isabel quintana  eduardo restrepo 
felipe victoriano  claudia darrigrandi  ileana rodríguez 
valeria añón  robert mckee irwin  horacio legrás  liliana
weinberg

la sociología de la cultura se ubica firmemente en el ámbito de las ciencias sociales. [7] . En este diccionario nos ocupa- mos específicamente del área de los estudios culturales latinoamericanos. Un antecedente importante es el texto Términos críticos de la sociología de la cultura coordinado por el argentino Carlos Altamirano que es sumamente útil. Los coordinadores de este diccionario buscamos dar vida a esta taxonomía y hacer un retrato de un momento en los estudios cultu- rales latinoamericanos. cuyos lugares de trabajo abarcan todo el hemisferio americano y algunos centros de la diás- pora latinoamericana en Europa. Los diccionarios de estudios culturales que han sido publicados en inglés –como el Diccionario de teoría crítica y estudios culturales de Michael Payne que ha sido traducido al español– han ignorado la producción y debates lati- noamericanos y varios términos incluidos en este diccionario (por ejemplo. es un trabajo transnacional a través de la frontera México-Estados Unidos y con la colaboración de intelectuales de diferentes disciplinas. mientras que los estudios culturales abarca y vincula disciplinas múltiples a través de las humanidades y las ciencias sociales. unificar y ordenar.presentación Como todo empeño taxonómico. una empresa interdisciplinaria y multifacética enfocada en la cultura latinoame- ricana. Éste es el primer diccionario de estudios culturales latinoamericanos. El entusiasmo con que autores de diferentes países. El término estudios culturales se usa para referirse a un abanico de meto- dologías interdisciplinarias de investigación. a diferencia de la perspectiva ampliamente interdiscipli- naria de éstos. especialmente para quien se acerque a la investigación de procesos culturales desde las ciencias sociales. generaciones y situaciones labora- les se unieron a nuestro proyecto se refleja en la riqueza y diversidad de las definiciones. como Barcelona. Aunque comparte cierta genealogía teórica con los estudios culturales. este diccionario es un intento de codificar. disciplinas. Este diccionario se hilvanó a la distancia. Ofrecemos definiciones de cuarenta y ocho términos provenientes de paradigmas diversos que consideramos fundamentales para quien se acerque al campo.

las definiciones consis- ten en un resumen de los significados y usos del término en los estudios culturales. “latinoamericanismo”. que incluye Hispanoamérica. La otra característica fundamental de los estudios cultu- rales latinoamericanos es que se ocupan de las culturas (o subculturas) tra- dicionalmente marginadas. antihegemónico) y transformati- vo –un interés que. En la segunda nos enfocamos en las polémicas contemporáneas sobre los estudios culturales latinoamericanos y en su inserción institucional en el ámbito educativo. A . inglés. la que puede servir como referencia general para el campo. “heterogeneidad”). El énfasis de las entradas está en la genealogía de los términos y también en su influencia en la praxis de estudios culturales en el continente. También incluimos una bibliografía general. En la selección de términos para incluir en este proyecto. “género”. y toman como objeto de estudio toda expresión cultural. el Caribe (incluyendo el Caribe francófono y el anglófono) y las diásporas “latinas” de Estados Unidos y Canadá. “transculturación”) tienen genealogías específicamente lati- noamericanas. Esta introducción tiene dos partes bien definidas. Quedaron afuera una docena de términos que aun si eran importan- tes no parecían cruzar fronteras disciplinarias con tanta plasticidad. otros son términos de resonancia especial para los estudios culturales latinoamericanos (“hibridez”. Nos interesa resaltar la trayectoria de los estudios culturales latinoamericanos y también su potencial político (izquierdista. cuya vida cultural se realiza tanto en lenguas indígenas como en las linguas francas de la región (español. o no entraban con frecuencia en los debates del campo. finalmente.. Brasil.8 presentación “ciudad letrada”. Debemos apuntar que partimos de una visión amplia y abarcadora de América Latina. siempre ha dominado la crítica cultural latinoamericana–. que concluye con una valoración de la importancia de los estudios culturales en México. En general. privilegiamos aquellos que tienen una presencia importante en el campo de estudios cultu- rales latinoamericanos y que funcionan como referentes en más de una dis- ciplina. por otro lado. una lista bá- sica de lectura sobre el tema. etc. preferencia sexual. en los estudios culturales latinoamericanos y. “industria cul- tural”. sexo. francés y portugués). En la primera estable- cemos una genealogía de los estudios culturales latinoamericanos abrevada en sus diferentes tradiciones fundadoras. una discusión de sus acepciones particulares y debates. Algunos son conceptos básicos de los estudios culturales contemporáneos (“cultura”. “modernidad”. “poscolonialismo”). incluyendo las de los grupos subalternos o de comunidades de alguna forma desprestigiadas por su raza. en torno suyo. desde las más cultas hasta las pertenecientes a la cultura de masas o a la cultura popular.

también es muy evidente en obras de teatro. El compromiso de UC-Mexus por el fomento de la colaboración transnacional coincide con nuestro propio deseo de explicitar desde la cultura los sitios de cruce. Aunque las artes no literarias no lograron tener la misma visibilidad mundial que el boom literario. La marca de lo cultural y –especialmente lo literario– en los movimientos revolucionarios latinoamericanos es notable y marca tanto lo político como lo literario. Orígenes de los estudios culturales latinoamericanos Los estudios culturales surgieron como un campo interdisciplinario en el mundo angloparlante en los años cincuenta y sesenta. como parte de un mo- vimiento democratizador de la cultura. En América Latina. en el sitio de producción de este proyecto que es la colaboración México-Estados Unidos. de la época. marcadamente. también tiene su origen en una tradición que se remon- ta a la ensayística del siglo xix y al ensayo crítico del siglo xx. como término abarcador. desfasaje. se puede llamar estudios culturales latinoamericanos a principios del siglo xxi. I. cine. interpelan a intelectuales y artistas de todo el continente para definirse en términos no sólo intelectuales sino también políticos. genealogías A. Estos movimientos crearon una narrativa continental que imagina a América Latina como unidad y que se ocupa de la relación entre la cultura y los destinos políticos. Aunque el concepto parte de la tradición británica. Los estudios culturales se presentan como un campo intelectual diverso. Los debates sobre la relación entre literatura y revolución como el originado a causa del caso Padilla en 1971. El objeto de este diccionario es revisar la diversidad de temas y enfoques que forman parte de lo que. interdisciplinario y político. Agradecemos el apoyo del fondo uc-Mexus. música popular. . En América Latina la marca de lo político a partir de los años treinta ha sido tradicionalmente marxista y se institucionalizó en 1959 con la revolución cubana y los movimientos revolucionarios de los años sesenta y setenta.. etc.presentación 9 pesar de que nos interesa el alcance de los estudios culturales en todo el con- tinente americano. este vínculo entre la política “revolucionaria” y la producción artística. nos ubicamos. el uso del concep- to de estudios culturales es mucho más reciente. otorgado conjuntamente por la Universidad de California y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de la República Mexicana. promesa y conflicto.

3] la relación horizontal (sur-sur) con desarrollos intelectuales y proyectos académicos de otras áreas geográficas como los estudios del subalterno y el poscolonialismo. Su formación se puede pensar como un proceso de retroalimentación constante entre diferentes grupos de la sociedad civil. se profe- . autor de Facundo. culturales y políticas” (Ríos. En estos textos se fueron pre- sentando las constelaciones cognoscitivas que según Ríos dominaron el pe- riodo 1820-1960: neocolonialismo. como señala Alicia Ríos. Algunos momentos importantes en el desarrollo de los estudios culturales latinoamericanos son: 1] la tradición ensayística latinoamericana de los siglos xix y xx. ins- tituciones culturales. historió- grafo. en el go- bierno. 2] la recepción de los textos de la Escuela de Frankfurt. corrientes de pensamiento interna- cionales y continentales. el problema nacional. modos culturales populares. 1. memoria e identidad. el papel de los intelec- tuales y las instituciones en la formación de discursos y de prácticas sociales. especialmente. subjetividad y ciudadanía y. y el eje identidades/alteridades/etnicidades. novelista. modernidad y modernización. El ejemplo paradigmático es Domingo Faustino Sarmiento. mo- vimientos chicano y afroamericano. en la oposición y es también estadista. “Forerunners”:16). lo popular. la tradición contra la modernidad. lo rural y lo urbano. militancia gay y con su importante papel en la incorporación de teoría crítica multidisciplinaria y en su cuestionamien- to de cánones y epistemologías– y la importante participación de académicos latinoamericanos que trabajan en las universidades de ese país. sirvió a lo largo de los siglos xix y xx para debatir temas decisivos como “cuestiones de lo nacional y lo conti- nental. ensayista. En el cambio de siglo. poeta. estados nacionales. Un producto del ensayo es la formación de la idea del “hombre público” que participa en las guerras de independencia.10 presentación La genealogía de los estudios culturales latinoamericanos es múltiple. 4] el desarrollo de una agenda de investigación en estudios culturales latinoamericanos en Estados Unidos –esta agenda de investigación está rela- cionada con movimientos sociales de políticas de identidad: feminismo. del Centro para Estudios Culturales Contemporáneos de Birmingham y los del posestructu- ralismo francés. La tradición ensayística latinoamericana de los siglos xix y xx Los estudios culturales latinoamericanos tienen su origen en la rica tradición ensayística que. periodista. del xix al xx. en revoluciones como la mexicana.

etc. Algunas de éstas son. han entrado con cierta facilidad en el dominio propiamente político. José Martí. del Centro para Estudios Culturales Contemporáneos de Birmingham y los del posestruc- turalismo francés .) por los modos en que la cultura significa en contextos amplios. educación. Los estudios culturales se presentan siempre como una práctica de inter- vención política. Octavio Paz para México. crítica literaria. Si pensamos en la cronología planteada podemos ver cla- ramente una continuidad en cuanto a preocupaciones y temas: desde figuras públicas cuyo campo principal de acción fue la vida política (Sarmiento y Bello) hasta académicos consagrados como Cândido. intelectuales izquierdistas consagrados. José Enrique Rodó. en orden cronológico. Roberto Fernández Retamar. sociología. Alfonso Reyes. la transculturación y la heterogeneidad. Los textos ensayísticos latinoamericanos de los autores ya mencionados de los siglos xix y xx plantearon la necesidad de pensar las di- ferentes sociedades latinoamericanas desde las relaciones étnicas. José Carlos Mariátegui. Darcy Ribeiro y Gilberto Freyre para Brasil. la diferencia racial y el mestizaje. como son: Ezequiel Martínez Estrada para el Río de la Plata. antropología. Aimé Césaire para el Caribe francófono. Manuel González Prado. las emer- gentes identidades nacionales y la relación entre modernidad y moderniza- ción. ciencias políticas.presentación 11 sionaliza la literatura y el periodismo pero la presencia de la interpretación de la realidad política y social como eje fundamental para la reflexión inte- lectual perdura hasta nuestros días. como es el caso de Fernando Henrique Cardoso. 2. Hay además figuras funda- mentales del ensayo en el entorno regional que tienen alcance continental. Hay que notar que hasta tiempos muy recien- tes. entre otros temas) enfocándose en las figuras más significativas. la modernidad. Sarmiento. Fernando Ortiz. Andrés Bello. Antonio Cândido. estudios de folklore. o sea una interrogación multidisci- plinaria (la que toma en cuenta perspectivas de historiografía. Pedro Henríquez Ureña. La recepción de los textos de la Escuela de Frankfurt. quienes sin duda fueron fundadores del pensamiento que subyace los estudios culturales latinoamericanos. Los estudios culturales latinoamericanos han seguido varias de las líneas de pensamiento o temas de debate de la tradición ensayística continental (la identidad latinoamericana. Estos textos fundadores crearon una práctica intelectual que podríamos llamar estudios culturales avant la lettre. Ángel Rama y Antonio Cornejo Polar. las idiosincrasias que distinguen la cultura latinoa- mericana de la europea o la estadunidense. José Vasconcelos. quien fue presidente de Brasil de 1995 a 2003. Rama y Cornejo Polar.

la preocupación por el poder de la industria cultural y el interés por analizar nuevos modos de producción cultural. Beatriz Sarlo. Stuart Hall) y el posestructuralismo francés (Michel Foucault. el nuevo marxismo (Louis Althusser. Antonio Gramsci). En contraposición al enfoque en obras de arte de la cultura letrada. los es- tudios culturales se han enfocado en formas de cultura “baja. es su genealogía. Estas tra- diciones tuvieron recepciones en diferentes momentos en América Latina y en Estados Unidos –es decir que no llegaron a América Latina por medio de la academia estadunidense–. igual que otros intelectuales franceses como Roland Barthes. muchas veces con el signo cambiado: si para la Escuela de Frankfurt la industria cultural significaba el final de la originalidad en el arte y la creación de una sociedad masificada sin libertad individual.” popular y ma- siva. entre otros– trabajaron en diálogo con modelos de análisis cultural europeos –prin- cipalmente de la Escuela de Frankfurt. el Centro para Estudios Culturales Contemporáneos de Birmingham y el posestructuralismo francés–. Renato Ortiz. en sus . Los críticos que a menudo se citan como culturalistas avant la lettre –Carlos Altamirano. Gilles Deleuze y Pierre Bourdieu. Richard Hoggart. Benjamin. Muchos críticos han cuestionado el carácter cosmopolita de los estudios culturales arguyendo que en América Latina los estudios culturales tienen una tradición propia anterior a la importación de los modelos de prácticas de estudios cul- turales que se originaron en la academia norteamericana los años ochenta y noventa. los estudios culturales británicos (Raymond Williams. “La industria cultural: ilumi- nismo como mistificación de masas” (1944). traducción y reformulación de teorías de la cultura surgidas en la Europa de la posguerra. por otro lado. Adorno y Horkheimer en un clásico ensayo. Michel de Certeau. Jacques Lacan) ha sido fundamental para la definición y diseño de proyectos intelectuales en América Latina. Carlos Monsiváis. donde el arte era una mercancía más (Adorno y Horkheimer). los estudios culturales buscarán los espacios de resistencia dentro de la cultura popular y de masas. especialmente los trabajos de la Escuela de Frankfurt (Theodor Adorno.12 presentación Uno de los puntos más álgidos del debate sobre la validez de los estudios culturales como un emprendimiento intelectual que puede ofrecer recursos interpretativos para la realidad latinoamericana. la recepción fue anterior y mucho más masiva en América del Sur que en América del Norte. critican la industria cultural (re- presentada principalmente por Hollywood) por promover una sociedad ma- sificada sin posibilidad de verdadera libertad. Max Horkheimer). En algunos casos no- tables. Heredan de la diáspora intelectual judeo-alemana exiliada del nazismo. Walter Benjamin. como el de Lacan. La apropiación.

entre ellos la emblemática “La obra de arte en la época de su reproducción mecánica” (1935). de los estudios literarios y de la semiótica y se inspira en el trabajo de Louis Althusser (teorización sobre los mecanismos sociales de la ideología). la antropología y los estudios literarios en América Latina.Thompson. etc. se va incorporando un discurso sobre raza. El Centro para los Estudios Culturales Contemporáneos de Birmingham.).P. Hall tendrá una influencia fundamental en el trabajo sobre raza. A Paul Gilroy le debemos una importante teorización sobre la relación entre literatura y estudios culturales. de Roland Barthes (lecturas de los sistemas semióticos empleados por modos diversos de expresión cultural: fotografía. Sin desdeñar la riqueza de la cultura canónica. fue el pri- mer espacio académico donde se trabajó sistemáticamente sobre los estudios culturales. En los años setenta el concepto de hegemonía toma importancia en las teorizaciones de los estudios culturales británicos y. industria de la moda. La línea culturalista de Birmingham tuvo gran impacto en la sociología. Dos ejes fundamentales para los estudios culturales británicos fue- ron la industria cultural y el énfasis en la cultura cotidiana de la clase traba- jadora siguiendo el modelo para entender esa clase postulada por The Making of the English Working Class (1968) del historiador E. muestra más ambivalencia con respecto al marxismo ortodoxo que guía el pensamiento de sus colegas al expresar una urgencia para entender los cambios tecnológicos. Según Gilroy “la categoría de literatura nombra el capital cultural de la antigua burguesía” (CC x ) y en ese sentido es un constructo cultural tan arbitrario como la cultura popular. la cual rescata la creatividad y la productividad de la cultura popular y de masa como espacio no elitista de expresión. Sus representantes más importantes de esa época –Raymond Williams y Richard Hoggart– pro- vienen de familias obreras y trabajan en institutos terciarios recientemente fundados.presentación 13 varios escritos. Williams y Hoggart se preocupan por estudiar las influencias de la cultura popular en la formación de las mentalidades de la clase obrera. identidad y los medios masivos en los estudios culturales latinoamericanos. Los estudios culturales británicos surgen en el contexto de la democratiza- ción de la cultura que acompaña la posguerra en ese país. posibilitados por la fotogra- fía y otras formas de producción masiva de cultura. La línea posestructuralista de los estudios culturales surge de la lingüís- tica. de Jacques Lacan (expansión del psicoanálisis freudiano con enfoque en el papel central del lenguaje en la constitución del sujeto y el pensamiento en general) y de Michel Foucault (estudios importantes sobre . etnicidad y subculturas cuyos representantes más importantes son Paul Gilroy y Stuart Hall. propaganda comercial. anticipando así las acti- tudes de la escuela británica. donde la mayoría de los estudiantes tiene el mismo origen de clase que ellos. fundado por Richard Hoggart. además.

la relación vertical (sur-sur) con desarrollos intelectuales y proyectos aca- démicos de otras áreas geográficas como los estudios del subalterno y el poscolonialismo en su libro Orientalismo (1978) el palestino edward said incorpora elementos de las líneas británicas y francesas en un estudio de los modos en que la cultura europea crea un discurso sobre el oriente que la ilumina como avan- zada. a través de una cita de los Cuadernos de la prisión que said traduce del italiano ya que está ausente de la versión inglesa del texto: “el punto de partida para la elaboración crítica es la conciencia de lo que uno es en realidad y que “el conocerse a sí mismo” es un producto de los procesos históricos que han depositado en uno una infinidad de marcas sin dejar un inventario la subjetividad inherente a la tarea investigativa es fundamental para los intelectuales que en los decenios de los sesenta y setenta piensan la realidad del tercer mundo desde las diferentes áreas geográficas y también desde los centros metropolitanos diaspóricos. brutaliza- da y siempre subalterna. funcio- na como un espejo que refleja una europa racional y triunfante. otras figuras francesas de importancia que dan forma a los estudios culturales latinoamericanos. son michel de certeau (las tácticas no obedientes a las maniobras de las instituciones hegemónicas de los individuos en la vida co- tidiana). el trabajo de said es seminal para dos campos que se consideran fundamentales dentro de los estudios culturales: el poscolonia- lismo y los estudios del subalterno. el concepto gramsciano de hegemonía es central en este estudio y es presentado por said como parte de una dimensión personal. políticos. y del rizoma como modelo de pensamiento) y pierre bourdieu (estudios sobre las relaciones entre las estructuras sociales y las prácticas de los sujetos que operan dentro de ellas). gilles deleuze (teorías sobre conceptos como la desterritorializa- ción y la esquizofrenia.14 presentación los mecanismos del poder y su relación con el saber). a la vez. aunque no necesariamente identificadas con el posestructuralismo. 3. filosóficos. burocráticos – que funcionan de manera interdependiente para crear al oriente como una unidad discursiva inteligible que. esta línea concibe la cultura como discursos semiautónomos que son susceptibles a análisis ideo- lógicos. los parteaguas políticos que dan un puntapié ini - . en Orientalismo said muestra la creación de un repertorio de discursos de diferentes registros – literarios. moderna y racional en oposición a una alteridad feminizada.

presentación 15

cial a este esfuerzo intelectual son la Revolución cubana, la Guerra de Argelia
y la descolonización en África. La publicación de las obras de Aimé Césaire,
Franz Fanon y Albert Memmi, nacidos en colonias francesas, propician un
diálogo intelectual sobre los efectos de la colonización y los modos de resisten-
cia. Fanon es quien más eco tendrá en América Latina. Su ensayo Pieles negras,
máscaras blancas (1952) es un incisivo estudio sobre los efectos psicológicos de
la colonización basado en su experiencia como psicoanalista. En Los condena-
dos de la tierra, publicado en 1961 en París con introducción de Jean Paul Sartre,
Fanon presenta al racismo como una forma de subyugación de occidente a la
que el colonizado sólo puede responder de manera violenta. Estos dos libros
fungieron como manifiestos a la vez que de textos teóricos para una generación
de intelectuales que vivió lo político y lo intelectual como indivisible.
Lo poscolonial surge como rama de los estudios culturales en la academia
estadunidense recogiendo una serie de preocupaciones y textos surgidos en
África, Asia, Caribe y América Latina en los años. Funcionan como materia
prima para elaboraciones teóricas de una serie de pensadores del tercer mun-
do educados en instituciones de élite del primer mundo y empleados por
universidades estadunidenses como Gayatri Chakravorty Spivak, Homi
Bhabha y Edward Said. Estos autores combinan enseñanzas de las Escuelas
de Birmingham y del posestructuralismo francés incorporando a sus trabajos
la obra de Derrida (Spivak), de Lacan (Bhabha) y de Foucault (Said).
Considerados a veces como parte de los estudios poscoloniales, los estu-
dios del subalterno surgen como trabajo colectivo de un grupo de historiado-
res de formación gramsciana en el sudeste asiático que estudian a contrapelo
la historia de los subalternos para construir una nueva lectura de la rela-
ción entre hegemonía y subalternidad. Los trabajos de Ranajit Guha, Gayatri
Spivak y Gyan Prakash fueron fundamentales como contrapunto para pensar
la posibilidad de crear un grupo de estudios subalternos latinoamericanos,
proyecto liderado por John Beverley e Ileana Rodríguez que se originó en
la academia estadunidense después de la derrota sandinista (véase Grupo
Latinoamericano de Estudios Subalternos). El subalternismo tuvo eco en las
áreas menos estudiadas desde los campos tradicionales de los estudios litera-
rios y la historia del arte, como el área andina y Centroamérica, con enfoque
particular en la expresión indígena y el género del testimonio.

4. El desarrollo de una agenda de investigación en estudios culturales lati-
noamericanos en Estados Unidos y la participación importante de aca-
démicos latinoamericanos que trabajan en las universidades mexicanas y
estadunidenses

16 presentación

Entre 1996 y 1997 la revista británica Journal of Latin American Cultural
Studies realizó una serie de entrevistas a intelectuales latinoamericanos que
cultivaban prácticas de investigación y escritura adscritas, en términos ge-
nerales, a los estudios culturales. Estos intelectuales, casi sin excepción,
declaran que su praxis es culturalista avant la leerte, o sea, que están rea-
lizando un tipo de investigación dentro de agendas de investigación nacio-
nales (“estaba haciendo historia de las ideas” dice Sarlo: “Cultural Studies
Questionnaire”:85) o independientemente de programas estadunidenses (“me
involucré en los estudios culturales antes de saber cómo se llamaban” dice
Néstor García Canclini: “Cultural Studies Questionnaire”: 86). Quizá el males-
tar que producen a menudo los estudios culturales como práctica intelectual
que se percibe como “importada” o “extranjera” tiene menos que ver con su
génesis o sus textos fundacionales que con su organización disciplinar que se
realizó indudablemente en los Estados Unidos. En ese sentido la queja que se
escucha a menudo por parte de intelectuales latinoamericanos –“nosotros ya
hacíamos estudios culturales antes de que se pusieran de moda en Estados
Unidos”– no sólo es sostenible sino también ampliamente justificada. Como
indica Jean Franco, “los discursos metropolitanos sobre el tercer mundo han
adaptado generalmente una de tres operaciones: “1] exclusión --el tercer mun-
do es irrelevante a la teoría; 2] discriminación—el tercer mundo es irracional
y por consiguiente está subordinada al conocimiento racional producido por
la metrópolis; y 3] reconocimiento – el tercer mundo es únicamente visto
como el lugar de lo instintivo (“Beyond Ethnocentrism”: 504).” De hecho,
los estudios culturales latinoamericanos son organizados como tales en la
academia estadunidense en diálogo con los estudios culturales anglófilos, el
posestructuralismo francés, el poscolonialismo, los estudios del subalterno y
una serie de movimientos locales surgidos de los movimientos de derechos
civiles de los años sesenta como son los programas de estudios chicanos, afro-
americanos, queer, de género, asiático-americanos, etc. Si bien el rótulo de
estudios culturales latinoamericanos es una etiqueta de origen estadunidense,
la plétora de investigaciones realizadas bajo esa rúbrica representa toda la
diversidad y riqueza del hemisferio.
Gran parte del ímpetu detrás de la creación de los estudios culturales
latinoamericanos procede de una importante diáspora intelectual latinoame-
ricana en la academia estadunidense. Con una influencia parecida a la de
otras diásporas, en otros momentos fundacionales de los estudios culturales
(la diáspora judeo-alemana y su interés por la industria cultural en los años
cuarenta, la diáspora caribeña y su desarrollo de los fundamentos de la teoría
poscolonial en los años sesenta), los intelectuales latinoamericanos exiliados
por razones políticas o transterrados por razones económicas cambiaron el

presentación 17

modo de pensar lo latinoamericano en los Estados Unidos. Estos intelectua-
les llevaron consigo una formación intelectual en la cual la relación entre
prácticas textuales y prácticas políticas era indivisible. Socavaron la visión
de América Latina como una subárea de los estudios ibéricos, rechazaron la
ideología imperialista y anticomunista que fomentaba los estudios de área
(como señalan Gilbert Joseph, Catherine Legrand y Ricardo Salvatore en
Close Encounters of Empire (1998), el origen de los estudios latinoamericanos
como disciplina académica de la Latin American Studies Association como
sociedad profesional, están teñidos de una enorme preocupación imperialista
y anticomunista que dominó la escena política de los Estados Unidos durante
la guerra fría) e introdujeron un modo de concebir la cultura como proceso
interactivo con la sociedad y como medio fundamental tanto de control hege-
mónico como de resistencia. En los Estados Unidos, Canadá y México muchos
de ellos se encontraron por primera vez con la posibilidad concreta de pensar
América Latina como unidad en colaboración con colegas de otros países.

B. Los estudios culturales en México

Gracias a la relativa estabilidad ofrecida desde los 1920 por el sistema de
partido único y el compromiso del PRI con la cultura nacional, México pro-
pició y fortaleció un sistema de promoción y apoyo a la cultura sin compa-
ración en América Latina. A diferencia de otras “ciudades letradas” como
Buenos Aires y Lima, la ciudad de México, después del final de la Revolución,
no tuvo interrupciones importantes o cambios de giro fundamentales en la
política cultural, condición que se refleja igualmente en las instituciones cul-
turales de la provincia. La infraestructura gubernamental de fomento cultural
–que apoya los museos, la literatura, la arqueología, el turismo, la danza, los
festivales regionales, el teatro, la historiografía, etc.– ha sido históricamente
la más amplia y fuerte de América Latina. Desde la época de José Vasconcelos
el Estado mexicano ha fomentado la producción cultural al involucrar a ar-
tistas prominentes (muralistas, poetas, etc.) en sus diversos proyectos de ges-
tión cultural; también ha invertido muchísimo en la preservación del patri-
monio nacional en museos, archivos y publicaciones. La cultura en México
está fuertemente promovida por programas educativos, becas, subvenciones,
premios, publicaciones, festivales, etc., todos apoyados por agencias guber-
namentales (Instituto Nacional de Antropología e Historia, Fondo de Cultura
Económica, Instituto Nacional de Bellas Artes, Consejo Nacional para la
Cultura y las Artes) en espacios comerciales, pedagógicos, investigativos, fes-
tivos y turísticos, entre otros. La política cultural (para con el cine, el arte, la

18 presentación

literatura, el teatro, la danza, la música, las fiestas regionales, la arqueología,
la historia, etc.) ha sido elemento imprescindible de la política nacional por
casi un siglo (Tovar y Teresa: 36-50), y se han asignado presupuestos mucho
más significativos que en cualquier otro país de América Latina.
Este apoyo gubernamental obviamente implica una falta de independen-
cia en el arte que recibe subvención y la política cultural mexicana muchas
veces depende de la política (y a veces del capricho) de los que ocupan ofici-
nas ejecutivas (presidentes, gobernadores) y sus nombramientos de funciona-
rios culturales. Censura, amiguismo, nepotismo, caudillismo, discriminación
racial y misoginia han sido elementos característicos de la gran máquina
cultural mexicana en diferentes momentos históricos, consecuencia inevita-
ble, quizá, del sistema político que hasta tiempos muy recientes efectivamen-
te no ha permitido la participación de más de un sólo partido. No obstante
estas fallas, la inversión del gobierno mexicano ha posibilitado una infraes-
tructura de producción y diseminación cultural impresionante.
Si bien el impulso de este apoyo ha sido de corte nacionalista, como par-
te fundamental de su misión como país comprometido con políticas cultura-
les de izquierda, México también dio asilo, durante los años sesenta y seten-
ta, a miles de intelectuales exiliados del resto de América Latina que se
insertaron en la academia y en la administración cultural estatal con relativa
facilidad. Además de contribuir al desarrollo de la investigación y docencia
disciplinar en el país que los albergó, estos intelectuales tuvieron la oportu-
nidad de interactuar con colegas de otros países y pensar de manera más
orgánica fenómenos culturales y políticos latinoamericanos. Esta experiencia
de colaboración entre intelectuales de diferentes países y formaciones acadé-
micas se dio también en otros centros del exilio como fueron París, Madrid
y Barcelona pero la posibilidad de inserción en México hizo que el corpus de
productos surgidos de este exilio fuera más abundante y más complejo. Como
apuntamos antes para el caso estadunidense, el desarrollo de los estudios
culturales en México se realizó en diálogo con fenómenos intelectuales y cul-
turales locales, entre ellos una vibrante tradición de investigación sobre cul-
turas subalternas, anclada principalmente en la antropología.
En su calidad de país refugio, México albergó y posibilitó el trabajo de
algunas de las figuras más destacadas del campo de los estudios culturales en
América Latina como son Néstor García Canclini y Jesús Martín Barbero.
Junto con colegas mexicanos como Carlos Monsiváis y José Manuel Valenzuela
Arce, estos investigadores han hecho contribuciones fundamentales a las
agendas de investigación de los estudios culturales latinoamericanos.
Néstor García Canclini, autor del ya clásico libro Culturas híbridas de
1989, propuso ahí la práctica de “ciencias sociales nómadas” para tomar en

presentación 19

cuenta su nueva “concepción hojaldrada del mundo de la cultura” (14-15). La
hibridez, término desarrollado por García Canclini, no sólo refleja la “hetero-
geneidad multitemporal”, es decir “los cruces socioculturales en que lo tradi-
cional y lo moderno se mezclan” y los cuales caracterizan la producción cul-
tural latinoamericana contemporánea (14), sino también la imposibilidad de
comprender las expresiones cultas, populares y masivas como categorías dis-
cretas de producción cultural. La crítica literaria o de arte que se limitaba a
lo culto, la antropología y los estudios folklóricos que se enfocaban sólo en
lo popular, y la comunicación y estudios de cine que se interesaban única-
mente en “la cultura masiva” tenían que entrar en diálogo.
García Canclini, nacido en Argentina, residente de México desde 1976, es
profesor en la Universidad Autónoma Metropolitana, campus Iztapalapa, don-
de fundó en 1990 el programa de estudios sobre Cultura Urbana. García
Canclini es autor de textos seminales sobre la cultura popular, la industria
cultural, el consumo cultural y la globalización como Las culturas populares
en el capitalismo (1982) y Consumidores y ciudadanos: conflictos multicultu-
rales de la globalización (1995). Su teoría de la hibridez en particular ha teni-
do influencia significativa más allá de los estudios latinoamericanos y sus
textos han sido traducidos y son leídos y discutidos en el ámbito de los estu-
dios culturales y de la globalización en todo el mundo.
Martín Barbero, español de nacimiento y nacionalizado colombiano, tam-
bién ha desarrollado una parte importante de su trabajo intelectual como
investigador y docente en México. Sus años (1995-2002) en el Departamento
de Estudios Socioculturales del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores
de Occidente, en Guadalajara, fueron también el periodo de publicación de
algunas de sus obras más destacadas sobre los medios masivos y la globali-
zación (aunque su obra fundamental sigue siendo De los medios a las media-
ciones: comunicación, cultura y hegemonía, de 1987). También coincidieron
con la época en la que los estudios culturales empezaron a legitimarse como
práctica, con variaciones múltiples y muchas veces sin espacios instituciona-
les, en la academia latinoamericana. Entre las publicaciones de su época
mexicana, cuentan Oficio de cartógrafo: travesías latinoamericanas de la comu-
nicación de la cultura (2002) y Al sur de la modernidad: comunicación, globa-
lización y multiculturalidad (2001).
Por su noción de la mediación, conceptualiza el papel de la recepción y
la demanda de la audiencia en la determinación del contenido de producto
cultural de los medios masivos. El público latinoamericano no es mera vícti-
ma pasiva de una propaganda ideológica de las industrias culturales, sino
interlocutor activo con los productores culturales. Esta teoría de la media-
ción, la cual emplea para realizar lecturas innovadoras sobre el melodrama

20 presentación

latinoamericano y las industrias de telenovelas, aplica otro concepto suyo, el
del “mapa nocturno”. Siguiendo las recomendaciones de Raymond Williams
de remapear los conceptos de interrogación teórica para tratar nuevas formu-
laciones multidisciplinarias de investigación, propone releer la cultura no
desde la producción –enfoque tradicional de la crítica académica– sino desde
el consumo, terreno menos conocido: de ahí la necesidad de elaborar nuevos
mapas nocturnos para guiar a los nuevos críticos en la oscuridad.
Carlos Monsiváis es investigador en el Instituto Nacional de Antropología
e Historia (inah) en la ciudad de México. Como cronista ha publicado obser-
vaciones sagaces sobre la vida política, cultural, sexual y cotidiana de los
mexicanos. Es pionero en aplicar una crítica aguda y teóricamente informa-
da, no sólo a la alta cultura (tiene estudios seminales sobre poesía y narrati-
va mexicana) sino también a la cultura popular (fiestas y santos populares) y
a la masiva (música popular, cine, televisión, deportes). Monsiváis reconoció
temprano el peso de la industria cultural y de los ritos comunitarios en la
esfera pública mexicana, tomándolos en serio en su crítica desde los años
setenta en tales obras como Escenas de pudor y liviandad de 1988 y Los ritua-
les del caos de 1995, en las que, con un formato de crónicas concisas y saga-
ces, trata temas eclécticos. Un libro más reciente, Aires de familia de 2000,
trata más ampliamente la historia de procesos culturales en América Latina
desde finales del siglo xix. Hoy en día “su obra se ha vuelto indispensable para
cualquier intento de aproximación a la cultura mexicana; no sólo porque la
describe tan bien, sino porque en realidad se ha convertido en una de sus
voces definitivamente paradigmáticas”.1
José Manuel Valenzuela Arce, investigador en el programa de estudios
culturales del Colegio de la Frontera Norte, en Tijuana, tiene publicaciones
notables sobre la cultura fronteriza, la popular urbana y la de los jóvenes,
áreas que ha trabajado desde los años ochenta. Coordinó en 2003 la edición
de Los estudios culturales en México, colección que reúne ensayos importantes
de García Canclini, Monsiváis y también de otros investigadores pioneros del
campo (Rossana Reguillo y Jorge González, por ejemplo). Sus monografías
–dos ejemplos notables son Nuestros piensos: culturas populares en la frontera
México-Estados Unidos (1998) y Vida de barro duro: cultura popular juvenil y
graffiti (1997)– representan uno de los primeros cuerpos significativos de tra-
bajo crítico producido en América Latina que se identifica, sin reservas, con
el proyecto de estudios culturales.
Como estos cuatro pensadores se cuentan entre los críticos más prolífi-
cos y más leídos en múltiples campos de estudio (artes, literatura, sociología,

1
 Kraniauskus, “Carlos”, 1997, p. 111.

) en los últimos decenios. se cuenta entre las corporaciones de mayores ganancias en toda Latinoamérica. Aunque otras figuras latinoamericanas se destacan por su influencia por abrir nuevos espacios de crítica en los últimos años (por ejemplo. su interés colectivo en tratar categorías diversas de producción cultural. las empresas mexicanas como Editorial vid. Risas y Amor a muchas partes de América Latina. las artesanías (García Canclini). La continuidad política en México ha permitido que la influencia de la cultura mexicana en el exterior haya sido constante. Si bien. ha trans- formado dramáticamente las posibilidades de temática de investigación acadé- mica en las humanidades y ciencias sociales mexicanas. Como los otros países grandes de la región – Brasil y Argentina – la industria cultural mexicana ha producido para el resto del continente y para la población latina en Estados Unidos. por ejemplo. la película “B” (Valenzuela Arce).presentación 21 antropología. en esta época “clásica” de cine latinoamericano. sólo México “parece haber realizado cabalmente el modelo de producción industrial” (Paranaguá. Beatriz Sarlo en Argentina y Silviano Santiago en Brasil). los santos populares (Monsiváis)–. incluyendo las que hasta tiempos muy recientes han sido las más desdeñadas por la inteligent- sia –entre ellas la historieta (Monsiváis). como ha sido el caso de la exportación de la cultura estadunidense a América Latina. el cine nacional se exportaba a los muchos países hispanoparlantes que no tenían su propia industria y por consiguiente no podían producir una cantidad suficiente de películas en español para satisfacer la demanda nacional. la época del auge de la historieta latinoame- ricana. Hoy en día Televisa. Otra razón por la cual los estudios culturales encontraron un terreno tan fértil en México ha sido el poder de las industrias culturales mexicanas. este poder industrial implica el potencial para un imperialismo cultu- ral de escala menor. En la época dorada de cine mexicano (1936-1955). Tradición: 101). comunicación. empresa mexicana de producción y emisión televisiva. . la telenovela melodramática (Martín Barbero). La capacidad de estas industrias de diseminar sus productos a enormes públicos nacionales e internacionales señala su importancia como medio para moldear gustos y trasmitir valores a todo el hemisferio. Sus programas se exportan y las estrellas de actuación de todo el continente acuden a sus estudios para trabajar. tales como Memín Pinguín y Lágrimas. la influencia de la cultura de los medios masivos mexi- canos a través de América Latina es innegable. etc. En los años sesenta y setenta. ningún otro país ha visto la amplitud de objetos de estudio no tradicionales como aparece en la obra de estos cuatro investigadores. el corrido fronterizo (Valenzuela Arce). La industria musical mexicana también tiene una historia larga de ser una de las más prolíficas del continente. exportaron títulos popu- lares. historia. y también en explorar aspectos antes ignorados del consumo cultural. De hecho.

becarios premiados por fundaciones de alto prestigio mun- dial) los estudios culturales existen más como práctica individual que como campo institucional en la academia mexicana. Edward Said. lo que evidencia la tradición disciplinaria en el país.22 presentación No obstante la importancia de las industrias culturales mexicanas. Algunas edi- . También hay investigadores latinoamericanos (y latinoamericanistas) que forman el campo. entre otros). según Valenzuela Arce. el estado admirable del desarrollo de infraestructura de gestión cultural en México y la enormidad de la influencia de los pioneros de los estudios cul- turales latinoamericanos que han trabajado en México (aparte de algunos programas. por ejemplo. 33). mu- chas veces lo hacen desde las disciplinas tradicionales. Nelly Richard creó el colectivo feminista Mora cuyo medio de difusión crítica fue la Revista de Crítica Cultural en Santiago. Raymond Williams. quienes trabajan o fueron formados en programas conce- bidos como interdisciplinarios (en ciencias sociales. Carlos Altamirano y Beatriz Sarlo fueron los fundadores del Club de Cultura Socialista en Buenos Aires. por lo cual. Las revistas Otra Parte. aunque hay investigadores formados en otras disciplinas (Daniel Mato. Los investigadores y docentes que trabajan estudios culturales. es economista) que a menudo trabajan en departamentos tradiciona- les. la antropología y la historia. entre otros. “Introducción”: 26. los espacios de los estudios culturales latinoamericanos Los estudios culturales son practicados en general por intelectuales formados en disciplinas tradicionales como la literatura. muchas veces impulsados por los mismos pioneros de celebridad internacional. II. aplicando metodologías interdisciplinarias. Confines en Buenos Aires (en la que participan Nicolás Casullo y Federico Galende. son algunas de las revistas que más se han dedicado a la discusión de temas de estudios culturales. por ejemplo) o formaron parte de colectivos interdisciplinarios o revistas de interpretación cultural. Punto de Vista fundada por Beatriz Sarlo en Buenos Aires fue un foro im- portante para la discusión de la relación entre sociedad y cultura y tradujo por primera vez al español textos de Stuart Hall. los estudios culturales en México han tomado forma más de “una comunidad interpretativa” que de “una nueva disciplina” (Valenzuela Arce. Debate Feminista en México y Nueva Sociedad en Venezuela. En realidad pasa lo mismo en todas partes de las Américas: los estudios culturales latinoamericanos siguen exhibiendo cier- to sabor subversivo por la acogida fría que les han dispensado desde los espacios de las disciplinas tradicionales.

sino por ciertas temáticas o ramas de teoría crítica. Siglo XXI Editores y Sudamericana. la Escuela Frankfurt. en la tradición del ensayo latinoamericano. en la que se aplican meto- dologías y teorías multidisciplinarias a la crítica de la producción y consumo de la cultura. interpretar datos demográficos.) y también como ya lo elaboramos en la parte anterior. Bogotá). Asimismo. y mecanismos de comunicación y manipulación ideológica. seguir los procesos de co- municación cultural de los medios masivos. para referirse a una práctica crítica muy particular –y sutilmente distinta de las de los estudios culturales. véase la entrada para el término en este mismo volumen–. las que ponen en juego diálogos teóricos de la actualidad. en particular Nelly Richard en Chile. ni por aproximaciones disciplinarias. en el ámbito de los estudios culturales lati- noamericanos. Tales programas de posgrado se organizan. Nuevas perspectivas desde/sobre América Latina: el desafío de los estudios culturales (Mabel Moraña. García Canclini ha señalado la falta de análisis económico (“la economía de la cultura”) en los estudios culturales latinoamericanos. La forma más “tradicional” de los estudios culturales es la de la crítica cultural (aquí empleamos el término “crítica cultural” en su acepción más general: la crítica de la cultura. no tanto por géneros de producción cultu- ral. En un texto ampliamen- te conocido en años recientes. profesores y lectores no especializados que buscan una perspectiva crítica que fomente el cambio social.presentación 23 toriales pequeñas o independientes como la del Instituto de Estudios Sociales y Culturales Pensar (de la Pontificia Universidad Javeriana. ed. interpretar textos escritos y visuales. “Épica”: 42-43) las disciplinas de las ciencias sociales y las humanidades. entonces. ni por contextos geopolíticos. introducen diferentes metodologías disci- plinarias para preparar a los estudiantes para revisar archivos. Norma. analizar los hábitos de consumo cultural. Para formar nuevas generaciones de críticos es imprescindible un pro- grama de estudio con bases sólidas en la teoría crítica. Como programas definidos por su interdisciplinariedad. como parte de un proyecto político de interrogar jerarquías culturales y sociales. etc. a diferencia del uso por algunos críticos. Estos programas se ba- san en los diferentes hilos genealógicos de teoría crítica metropolitana (los de la Escuela Birmingham. Beatriz Viterbo en Argentina y Cuarto Propio en Chile fueron fundamentales en la publicación de textos de estudios culturales. Nueva Sociedad en Venezuela. etc. com- plementando las publicaciones que aparecieron en editoriales establecidas como las universitarias. se puede ver cómo se ordena el . ni por periodos.). el postestructuralismo francés. Esta visión conforma programas de estudio cuyo fin es formar investigadores. ampliamente definida. se obligan a proveer acceso a los fundamentos me- todológicos de básicamente todas (o casi todas. entrevistar a informantes.

procesos generados por la informática y la comunicación.org.htm>. Comunicación y Transformaciones Sociales de la Universidad Central de Venezuela “favorece la participación en sus actividades de intelectuales de fuera de la academia y.24 presentación campo alrededor de este tipo de temática al observar algunos de los títulos de las ocho secciones en las que se divide: “Globalización y multiculturali- dad”. más en general. el que toma en cuenta “los contextos históricos y político-sociales.html>. las que se han mencionado: el carácter implícitamente político (de espíritu izquierdista) que da forma a los proyectos investigativos y peda- gógicos. esfera pública y políticas culturales”. algunos programas (y si se cuentan los diplomados o especializaciones. aunque en general sus partidarios comparten algunas pautas me- todológicas. “Intelectuales. sino más bien un conjunto de prácticas interdisciplinarias. La maestría en estudios de la cultura de la Universidad Andina Simón Bolívar propone “una reflexión académica” con un enfoque en el “mundo andino”. movimientos sociales y construcción de sujetos”. Como no es una disciplina tradicional. la Universidad Nacional de Colombia. estructuras de poder. Algunos ejemplos incluyen programas en la Universidad Andina Simón Bolívar (Ecuador). “Saberes locales. Este gesto va más allá del cuestionamiento de jerarquías del poder al descentrar la acade- mia (institución hegemónica. el desarrollo de relaciones de colabo- ración con otros actores sociales”. y la falta de elitismo en la selec- ción de objetos de estudio. “Márgenes sociales: género. no ha asumido una forma fija. étnicas. el Programa Cultura. .globalcult. y el Colegio de la Frontera Norte (México). el aspecto inevitablemente multidisciplinario de interrogación de los diferentes artefactos y prácticas culturales.uasb.edu. Las nuevas maestrías y doc- torados en estudios culturales en universidades latinoamericanas tienden a basarse en discusiones teóricas sobre tales temas.ec/progacad/maestria/estudioscultura. Por ejemplo. que son la forma que toman la mayoría 2   <www. Sin embargo.2 Dada la implícita perspectiva política de la teoría crítica que da forma a estos programas –la que señala una necesidad de familiarizar a los estudian- tes con las actividades en la esfera pública de los movimientos de resistencia comunitarios– algunos programas han buscado establecer vínculos concretos con los actores y organizaciones sociales. regionales y de género”. y dimensiones de clase. ciudadanía”.3 Los objetivos pedagógicos de los programas y cursos de estudios cultura- les latinoamericanos son diversos. 3   <http://www.ve/Program. la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia). “Culturalismo y crítica del canon”. elitista) de la crítica cultural con el fin radical de reconfigurar el saber dominante. fuera de la academia.

que a veces se enfocan casi exclusivamente en la teoría crítica. los que busquen una “formación de agentes culturales” (Olmos:145). la cultura se entiende como “recurso”. casi siempre incorporan módulos de estudio sobre la misma teoría crítica que fundamenta los programas más “tradicionales” de estudios culturales. los estudios culturales se entienden no sólo como una metodología crítica sino también como una guía a la infraestruc- tura de los medios diversos (tanto públicos como privados) de creación. Esta visión utilitaria no refleja la aproximación cuestionadora y muchas veces políticamente radical que se asocia históricamente con los estudios culturales y para muchos es un proyecto totalmente ajeno al de estudios culturales latinoamericanos. di- seminación. en efecto. En los programas de gestión. los programas más ortodoxamente críticos de estudios culturales. No obstante estas diferen- cias fundamentales en conceptualización. leyes. los programas de gestión finalmen- te son instrumentos de la cultura hegemónica estatal. promoción y administración de la cultura. la que provee un punto de en- cuentro para anunciar congresos. En este contexto. El concepto que da forma a estos programas es el de “Gestión Cultural”. Cuenta este campo desde 1997 con su propia organización profesional. la Red Iberomericana de Centros y Unidades de Formación en Gestión Cultural (iberformat). son informados de los mecanismos globalizados que inevitable- mente afectan los ámbitos regionales.org/home. Sin embargo. muchos de los términos y conceptos que se manejan en los diplomados de gestión coinciden con los de los estudios culturales: los programas en gestión cultural. si bien los programas de gestión cultural se beneficiarían de una aproximación más crítica al estudio de la cultura.iberformat. consumo y preservación cultural. Para los estudiantes a quienes estos programas se dirigen. materia de capacitación promovida por la unesco desde los años setenta y actualmente fomentada en América Latina por la Organización de Estados Iberoamericanos (Stenou:9).php). Aunque la mayoría de los es- tudiantes se insertan en una infraestructura nacional o regional de agencias culturales. sino también explorar cuestiones de historia. es importante no sólo entender qué y cómo comunica la cultura.presentación 25 de los programas de posgrado en América Latina sobre cuestiones culturales) han asumido una postura más práctica que política y se encargan de formar profesionales que se desempeñen en agencias o fundaciones culturales y en las industrias culturales. noción elabo- rada por George Yúdice como “mucho más que una mercancía: constituye el . publicaciones y programas de estudio. economía. y que organiza seminarios “de formación de formadores en gestión cultural” para sus miembros (www. serían más comprensivos y más intelec- tualmente robustos si tomaran en cuenta los aspectos más funcionales de la cultura enfatizados por los programas de gestión.

procuración de fondos. después de la redemocratización. etc. la distribución y la inversión” (El recurso: 13). En los estudios de licenciatura. Otros programas han tomado como responsabilidad la formación en pos- grado de profesores e investigadores en activo que necesitan un título para mantener sus puestos conforme a los nuevos esquemas de jerarquización académica que requieren títulos de maestría y posgrado. estudio del canon lite- rario. Europa. cooperación internacional y patri- monio. pero también enseñan sobre administración. el acceso. sobre todo en los departamentos de español y portugués. análisis formal–. En Estados Unidos (y este paradigma también se refleja con ciertas varia- ciones contextuales en Canadá. organizados por conaculta. Esto sucede en muchos países. de modo que en la ‘cultura’… tienen prioridad la gestión. En México. Como los departamentos de español y portugués son los únicos espacios académicos en los países no hispanoparlantes donde se estudia América Latina tanto en espa- ñol como en portugués. ni mucho menos en los modelos que hay de los nuevos pro- gramas independientes de estudios culturales en América Latina. industria cultural y crítica cultural. especialmente los del Cono Sur don- de la profesionalización de la carrera docente universitaria. tratan cuestio- nes de política cultural. La ventaja de proponer programas de maestría y doctorado en términos abarcadores. por ejemplo. como los de los estudios culturales.). no siguen precisamente la forma interdisciplinaria del campo definida en los temas de debate por sus mismos profesores de los con- gresos y revistas. En este tipo de pro- gramas la denominación “estudios culturales” es un término abarcador que permite la participación de profesionales en las humanidades y en las ciencias sociales. turis- mo.26 presentación eje de un nuevo marco epistémico donde la ideología y buena parte de lo que Foucault denominó sociedad disciplinaria… son absorbidas dentro de una racionalidad económica o ecológica. éstos han resultado el ámbito clave para la institucio- nalización de los estudios culturales latinoamericanos en el extranjero. es que permiten la participación de personas formadas en disciplinas diferentes. Los programas en gestión cultural. Australia. más de 14 000 estudiantes. entonces. identidad. globalización. los estudios culturales latinoamericanos han heredado o se han fusionado con otras ramas de estudio de distintas metas pedagógicas. Asia. ya han pasado por diversos programas de Gestión Cultural. la conservación. conservación. Como han asumido un lugar central en programas que anterior- mente se enfocaban en cuestiones lingüísticas –principalmente la enseñanza de los idiomas español y portugués– y literarias –filología. ha obligado a muchos docentes e investigadores a enro- larse en programas de posgrado semiescolarizados. la enseñanza de lengua y literatura ha sido suplida por un enfoque amplio en la producción cultural latinoamerica- . mercadotecnia.

Como señala García Canclini. cine. Muchos de ellos desean insertarse en campos profesionales que van desde la educación y los servicios sociales hasta el de- recho. el proceso de emanci- pación que acompañó la modernización logró un progreso indudable en la alfabetización y educación de grandes sectores de la población y la autonomía de la ciencia. quizá historiografía. Es común que un estudiante de español o portugués. tienen diversos motivos para especializarse en español y. la formación de ciudadanos. como son la jerar- quización de los discursos mediáticos. en portugués. en Estados Unidos o en Canadá. haciendo un uso sesgado (y poco productivo) de las propuestas de los estudios culturales. la praxis facilitada por estas nuevas configuraciones y fusiones discipli- . no sirven ya a la mayoría de los estudiantes. caricatura. la organización del conocimiento en campos amplios. obtener cierta competencia cultural además de la capacita- ción lingüística.presentación 27 na. por consiguiente. Frente a la desazón ocasionada por la desinversión en educación y los están- dares recesivos de escolaridad en los últimos treinta años. Buscan. les conviene saber lo más posible de la historia. el concepto de texto (en reemplazo del de obra literaria). etc. Si bien esta propuesta no parte directamente de los estudios culturales tiene como base algunos preceptos desarrollados en el campo. etnografía y hasta comida y probable- mente un poco de teoría crítica. el arte y la literatura (Imaginarios: 21-22). o sea. quienes lejos de querer ser expertos en un canon literario. disciplinario y positivista. la diplomacia. música popular. son ejemplos de esta reorganiza- ción de la educación. muchos funciona- rios proponen modelos educativos más interdisciplinarios y el abandono de las disciplinas tradicionales de la transmisión de lo nacional como son la li- teratura y la historia en los niveles primarios y medios del sistema educativo. Como tienen la intención de emplear el español o el portu- gués. a un grado mucho menor. la industria cultural y las artes. especialmente en lo que respecta a los objetivos “modernos” de la educación. arte. con su énfasis en la literatura.: tanto la promulgación de la Ley Federal de Educación en Argentina en 1993 como la propuesta de eliminar la enseñanza de historia anterior al siglo xv en los niveles medio y superior en México. Mientras los programas universitarios van tomando formas cada vez más fijas. Las prácticas metodológicas que antes se utilizaban para la enseñanza. El modelo educativo en que se basó este proceso era enciclopedista. y de los nuevos objetivos posmodernos de formar trabajadores para el mercado global. cultura e iden- tidad de esas regiones. En América Latina los estudios culturales han servido como telón de fon- do para debates sobre la formación primaria y secundaria. ya sea en su trabajo o en espacios hispanoparlantes en los cuales tienen sus orígenes. la salud pública. se encuentre en sus clases con literatura.

musicales. criminalidad. En la actualidad. et al. subalternismo. The Art of Transition: Latin American Culture and Neoliberal Crisis de la críti- ca literaria estadunidense Francine Masiello.28 presentación narias exhibe una creatividad inaudita. en realidad. locura. como en Rockin’ las Americas: The Global Politics of Rock in Latin/o America. Músicas locales en tiempos de globalización de la etnomusicóloga colombiana Ana María Ochoa. sexualidad. Gabriela Nouzeilles. etc. editado por el crítico literario Daniel Balderston y la historiadora Donna Guy. como es el caso de Galerías del progreso: museos. María Josefina Saldaña Portillo. Los textos –ahora visuales. migración. del historiador y antropólogo mexicano Claudio Lomnitz. entonces. libro coeditado por una antropóloga. coeditado por Celeste Fraser Delgado y José Esteban Muñoz.). frontera. La cultura popular y de los medios masivos se discute en espacios compartidos por investigadores de formaciones distin- tas. pero en espacios no cerrados por fronteras disciplinarias. o Everynight Life: Culture and Dance in Latin/o America. nacionalismo y políticas médicas del cuerpo (Argentina 1880-1910) de la crítica literaria argentina. corporales– se analizan desde perspectivas y metodologías distintas. Las salidas del laberinto: cultura e ideología en el espacio nacional mexicano. han sido profundos. de la antropóloga peruana Marisol de la Cadena. mí- nimas. audi- tivos. Aparte de estas obras colaborativas. Unos ejemplos más o menos representativos son: Indígenas mestizos: raza y cultura en el Cuzco. The Revolutionary Imagination in the Americas and the Age of Development de la profesora de literatura estadunidense y estudios étnicos. las monografías de investigadores individuales también resultan cada vez más difíciles de categorizar en térmi- nos disciplinarios. en textos como Sexo y sexualidades en América Latina. polémicas y debates Los cambios en la práctica de la investigación. abren estos espacios de diálogo interdiscipli- nario. Ficciones somáticas: naturalismo. exposiciones y cultura visual en América Latina. memoria. III. mientras que las reestructuraciones institucionales han sido. Estudios que hubieran sido impensa- bles hace una generación ahora surgen desde disciplinas diversas bajo la rúbrica de los estudios culturales. raza. como ha sido el caso con un sinfín de títulos en años re- cientes. conceptos generales de debate teó- rico como género. El problema de la capacitación metodológica para realizar crítica sa- gaz e informada de diversos géneros de producción cultural y desde las múl- tiples perspectivas críticas necesarias para entender cómo funciona un texto . un crítico literario y un histo- riador (Pacini Hernández. coeditada por Beatriz González Stephan y Jens Andermann.

por consiguiente. hay jóvenes investigadores inscritos en los nuevos programas de estudios culturales que no reciben la preparación disciplinaria necesaria para un mercado de trabajo todavía definido por disciplinas tradicionales. quienes descubren demasiado tarde que la multidisciplinariedad en sí no es necesariamente una metodología institucionalmente práctica. las apologías frecuentes del campo no han silenciado las protestas “constantes” de los que ven en los estudios culturales demasiado “populismo consumista” y “metodologías flojas” (Trigo. que su transdiscipli- nariedad “dinamiza” ya existentes procesos de ruptura epistemológica en la universidad contemporánea (Castro Gómez. Estos centros pioneros de estudios culturales latinoamericanos tienen programas de estudio todavía experimentales y muchas veces improvisados que dependen del pro- fesorado que se dispone (formados en disciplinas tradicionales) para enseñar sus cursos y asesorar a sus estudiantes. “Apogeo”: 347). se ven forzados a formular proyectos que cru- zan fronteras disciplinarias para conseguir una inserción laboral o aumentar las posibilidades de publicación de su trabajo en un mercado editorial aca- démico que prefiere estudios que atraen a lectores de más de un solo campo. sin preparación multidisciplinaria. “Conflicto”: 443). pero sin tener a su alcance fuentes de capacitación y. Muchos críticos se han quejado de la ingenuidad de colegas que entran en diálogo con disciplinas en las que no tienen preparación formal sin darse cuenta de su falta de autoridad y eventual incapacidad de contribuir productivamente en tal intercambio. y se ha vuelto lugar común criticar los estudios culturales por su “ligereza epistemológica” (Castro Gómez. Por otro lado. no se ha resuelto. ya se asevera que “en cuanto a su historia. . y que la “tensio- nalidad” producida por los “choques” ocasionados por las travesías de límites disciplinarios es intelectualmente productiva (Richard. sus valores y su orientación me- todológica.) en sus funciones de obra artística. los estudios culturales sí son una disciplina distinta” (Couldry:9). Sus defensores han dicho que “los estudios culturales no son una ‘antidisciplina libre’ sino un área común de conocimiento que ha contribuido a una retroalimentación de las disciplinas”.presentación 29 (o una performance o un artefacto. Lo que se presenta como “multidisciplinariedad” en realidad puede ser un mero “pensamiento no disciplinado” (Trigo. etc. como si se realizara en lengua extranje- ra. “Practices”: 363). Si bien en algunas partes del mundo. producen trabajos muy superficiales siguiendo algunos modelos de los estudios culturales que apenas toman en cuenta los debates teóricos del campo. Sin embargo. “General”: 8). “Apogeo”: 352). medio de comunicación y producto comercial de consumo cultural. Hay investigadores que con una preparación tradicional disciplinaria se han sentido presionados a salir de su línea habitual de investigación o en- señanza para mantenerse intelectualmente relevantes. Muchos jóvenes tesistas.

Si el problema de los estudios culturales “nómadas” –los que se colocan en los intersticios entre disciplinas y buscan aporías no expli- cadas por las disciplinas tradicionales– es su eventual falta de rigor discipli- nario.30 presentación en América Latina (y para la mayoría de latinoamericanistas en países ex- tranjeros) todavía no funciona así. hay otros riesgos inherentes en la institucionalización de programas interdisciplinarios de estudios culturales. Sin embargo. Por otro lado. sus relaciones con las disciplinas y sus cánones teóricos. con el auge de los estudios culturales. para Alberto . se ha criticado –justificadamente. Han tenido que establecer sus programas de es- tudio. la apli- cabilidad de los saberes: todo esto cruzado por un deseo de traducibilidad de las diferencias a un liso sistema de intercambios donde el registro práctico de la transacción y de la negociación prevalecen sobre el registro teórico- crítico del conflicto y del antagonismo” (“Conflicto”:445). En tiempos más recientes. sus cursos de metodología. Nelly Richard se preocupa por la apariencia de “una versión demasiado burocratizada de los estudios cultura- les que persigue una ecuación satisfecha entre la gobernabilidad de la políti- ca. Otra cuestión no resuelta trata del papel de la literatura “de calidad” en un campo que va cediendo cada vez más espacio a la expresión popular y el papel de la estética en la crítica cultural ya dominada por interrogaciones políticas o sociales. Beatriz Sarlo ha expresado una nostalgia por la época de la “nueva izquierda” (periodo que define como de finales de los 1950 a prin- cipios de los 1970) cuando se proponían conexiones importantes entre la li- teratura (categoría de expresión que se entiende como alta expresión estética) y “la revolución” (“Cultural Studies and Literary Criticism”: 25). Es un problema con el que se ha enfrentado Richard al introducir un nuevo “Magíster en Estudios Culturales” en la Universidad de Artes y Ciencias Sociales en Chile: su insti- tucionalización puede perjudicar lo que ha sido el poder subversivo de los estudios culturales por lanzar sus interrogaciones siempre desde los márgenes de la academia. Sarlo observa que esta división (crítica estética contra crítica social) ha sido mucho más pronunciada en los estudios latinoamericanos que en los metropolitanos: “Todo parece sugerir que noso- tros los latinoamericanos debemos producir obras apropiadas para el análisis cultural. ahora. estos nuevos programas han tenido que definirse para ob- tener espacio institucional. la administración de lo social. se ha visto “la redención social de la crítica literaria a través del análisis cultural” (28) y las cuestiones sociales han asumido el lugar central antes ocupado por las estéticas en la crítica literaria. la maniobrabilidad de lo cultural. según Sarlo– el elitismo de la expresión literaria. mientras que Otros (o sea los europeos) tienen el derecho de crear obras adecuadas para la crítica de arte” (33).

Mabel Moraña. en algunas ocasiones el resentimiento que se ha articulado respecto a estas jerarquías del saber en las Américas se ha dirigido específicamente a los estudios cultu- rales: “quienes encarnan estas figuras de la otredad en su condición material de sujetos distintos y distantes de los centros de autoridad y control discur- sivos. Éstos. la academia estadunidense se ha posicionado al centro del campo de los estudios culturales latinoamericanos y el inglés se ha vuelto para muchos su lingua franca. “la nueva función subalterna de estudios literarios le otorga una fuerte potencia irruptiva. Por lo tanto. Sin negar la existencia de estas jerarquías institu- cionales y lingüísticas. quizá por la popularidad inmensa del español en los Estados Unidos. Román de la Campa. Estamos lejos de haber ‘terminado’ con lo literario. junto con la gran cantidad de latinoamericanistas estadunidenses sacan partido de la afluencia de las universidades. se ha intensificado en años recientes. las bibliotecas. la que ha ocasiona- do un incremento notable en la cantidad de latinoamericanistas entrenados en este país y también una migración intelectual de América Latina a Estados Unidos. Graciela Montaldo. llevar a cabo investiga- ciones. Sylvia Molloy. las preocupaciones de Sarlo siguen siendo recono- cidas como válidas y perturbadoras. Arturo Arias. principalmente en departamentos de español. para obtener becas. las fundaciones y las edito- riales de Estados Unidos en comparación con la debilidad de instituciones equivalentes en América Latina. Hugo Achúgar. José Rabasa. pero las herramientas adecuadas para la reflexión literaria deben rediseñarse para tomar en cuenta las nuevas configuraciones del saber” (“Irruption”: 716). Beatriz González Stephan. resienten los estudios culturales como un metadiscurso globalizador avalado por un circuito de garantías metropolitanas que reinstitucionaliza –por conducto académico– varias nuevas formas de dominio internacional” (Richard. Josefina Ludmer. y procurar la desarticulación de la polaridad dentro/fuera en la cual cada his- toricismo estético y toda teoría culturista de la modernidad se fundamenta” (719). Esta misma oposición centro-periferia.presentación 31 Moreiras. responde Alberto Moreiras: “la pugna entre los lati- . por lo menos entre la rama más politizada del campo. Aunque la visión de Moreiras predomina. “Intersectando”). una herencia del pasado modernista. Cada vez hay más oportunidades de trabajo para especialistas en estudios culturales latinoamericanos en los Estados Unidos. Como consecuencia. Un gran número de latinoamericanos transte- rrados (Walter Mignolo. Ileana Rodríguez. para nombrar sólo algunos) se han establecido cómodamente en la academia estadunidense. Agrega que “una revisión fundamental de la razón crítica debe abandonar sus horizontes esteticistas o historicistas. participar en congresos internacionales y publicar sus trabajos (mu- chas veces en inglés). donde América Latina se coloca siempre lejos del centro.

como ha sido la política recien- te de la Latin American Studies Association– produce un efecto mínimo. sean realizados desde Asunción. La mayoría de los mecanismos de diseminación del producto académico quedan . por ejemplo. aunque trate América Latina. Colombia o México limitan su circulación al país de origen” (“Cultural Studies and Revolving Doors”: 13). al grado que sean latinoamericanistas) no es representativo impecable del sistema de do- minación epistémica” (“Irruption”: 720). quienes controlan el merca- do para libros en español con una proporción de siete a tres en relación con el conjunto de editoriales de la ciudad de México. ya que… el latinoamericanista latinoamericano. la tensión norte-sur no se puede ignorar. en los congresos internacionales. pero para nada está marginada en relación con los grupos rutinaria- mente excluidos de los medios de representación. una lucha entre bufones. sigue siendo inevitable. patrocinada por or- ganizaciones con su sede en Estados Unidos. “las casas editoriales españolas. No obstante la importancia del interés en relaciones de poder expresado por los estu- dios culturales latinoamericanos. Chile– publican más y mandan a más profesores a participar en congresos y coloquios internacionales que otros. Rara vez publican estudios culturales. La academia latinoamericana sólo se puede entender como subalterna en relación con la academia metropoli- tana. el campo no ha solucionado el problema del lugar de la producción intelectual latinoamericana en las jerarquías del saber de los mercados inte- lectuales globalizados. o quien asume tal posición. y cuando lo hacen sus afiliados en Argentina. y la capacidad superior de disemina- ción de la producción intelectual realizada en inglés. el diálogo global de ideas y la educación pública. Brasil. Sin embargo. el poder económico de España es otro factor que se tiene que tomar en cuenta al pensar el tema de las jerarquías del saber.32 presentación noamericanistas estereotipados del sur y los del norte es una pelea simulada. se reflejan también je- rarquías. Por otro lado. Como observa Néstor García Canclini. Cualquier intento de parte de los académicos de remediar la situación –por ejemplo la subvención del costo de viajar de América Latina a congresos internacionales para algunos ponentes latinoamericanos. no tiene un derecho auténtico de apropiarse de la representación de la negación subalterna porque éste también piensa desde el discurso colonial. Chicago o Tokio. sociológicos o antropológicos de latinoamericanos. igual que. Chile. en lo que sí se publica en español. el latinoamericanista estaduni- dense (y todos los demás cosmopolitanos y neocosmopolitanos. México. Si en algunos países de América Latina –en general los más grandes y más ricos como Argentina. ven al continente como creador de literatura y como área de expansión para su clientela española. Buenos Aires y el resto de América Latina.

desdeña el consenso de las minorías y las élites y fija el nuevo criterio canónico: la rentabilidad. con los idiomas menos hablados. los problemas del “latinoamericanismo” –las jerarquías del saber sobre Latinoamérica que favorecen lo expresado en inglés y lo articu- lado desde instituciones estadounidenses (véase la entrada sobre el término en este volumen)– se magnifican cuando se habla de la teoría crítica en ge- neral o el saber “universal”. la crítica colonial. los pueblos indígenas” (Varese: 140). y es poco lo que puede contrarrestar la industria académica” (“De cómo”: 419). El inglés rige no sólo porque hay más angloparlantes que his- panoparlantes en el globo. y las iniciativas estatales o comunitarias de publicar en estos idiomas aunque importantes como gestos culturales no logran conseguir di- fusión para sus textos. sino porque las publicaciones en inglés se venden más y consiguen un precio más alto en el mercado. Obviamente. El problema de diferencias de prestigio en idiomas se magnifica. discursividad) y experiencia (concreción. en este caso. Como observa Carlos Monsiváis. son ramas de los méto- dos científicos europeos que. han evitado cualquier acer- camiento intelectual serio con los ‘otros’. teoría. ayudada por los medios visuales. y los sujetos re- presentados por dichos códigos —hablados por su teorización de la otredad— sin mucho acceso a los beneficios institucionales de la teoría metropolitana . el posestructuralismo. desde su fundación. se proclama. Se ha notado que hasta “el marxismo. práctica. los estudios subalternos y las críticas posmodernistas en general. se en- tiende que no son idiomas que se utilicen para pensar. Hasta hace muy poco en las Américas. las lenguas indígenas no cuen- tan ya que casi no hay suficiente lectores para justificar el costo de la publi- cación de textos. Lo que vende es lo que se vale. Richard asevera que: “La oposición entre representación (abstracción. En el modelo mercantilizado de la academia. vivencialidad) afirma la desigualdad de po- deres trazada entre quienes patentan los códigos de figuración teórica que dotarán a sus objetos de estudio de legitimidad académica.presentación 33 fuera del control de los practicantes de estudios culturales ya que la academia contemporánea se deja manejar principalmente por las fuerzas del mercado: se ofrecen clases no por el valor intelectual de un programa de estudio bien planeado sino según la demanda de los estudiantes. se publican libros no por la calidad de investigación o análisis sino por el criterio de cuáles son los temas más rentables del momento. al decretar lo inevitable de los valores del mercado. la propor- ción de estudiantes en hispanoamérica que estudian portugués es pequeña. “la glo- balización. el portugués existía sólo para los brasileños y aun con la institucionalización de programas de intercambio a partir de la creación del mercosur. Como no existen en los espacios académicos. obvia- mente.

entre ellas las chicanas Gloria Anzaldúa. etc. Un libro británico que sí da espacio a los latinoamericanos es la colección de ensayos titulado Media and Cultural Studies: Keyworks (Dirham y Kellner. pero no como centro de producción teórica. y los sudamericanos José Carlos Mariátegui y Gabriel García Márquez). Se ilustra la actitud de los estudios culturales metropolitanos por un breve resumen del trato de América Latina en dos textos británicos. No obstante su articulación de la importan- cia de “estudios culturales transnacionales”. Walter Benjamín. los cuales se leen y se citan con frecuencia en los países anglófonos. Irán. el cual incorpora ensayos de George Yúdice. Turquía. Cherríe Moraga y Chela Sandoval. Este problema es tan evidente en los estudios culturales “universales” como en las disciplinas más tradicionales. Inside Culture de Nick Couldry. Aunque hay momentos en este texto cuando sería oportuno citar a éstos u otros teóricos de los estudios culturales latinoamericanos. la que admite ensayos de García Canclini. francesa y alemana.) ni se discute (las únicas excepciones: algunas figuras que se mencionan muy brevemente. junto a otros de Karl Marx.). Otra área problemática para los estudios culturales latinoamericanos ha sido el campo de los estudios sobre las culturas “latinas” de Estados Unidos. por . Este campo de estudio nació en la academia estadunidense en los intersticios disciplinarios entre los departamentos de inglés y estudios americanos. Bangladesh. reconociendo sólo a los anglófonos o francófonos contemporáneos por la aplicabilidad universal de su teoría y tratando a los latinoamericanos sólo como ejemplos locales de “otros lugares” (21).” América Latina es válida como espacio de investigación social. Jorge Mariscal y Ana María Ochoa Gautier. Roland Barthes y Stuart Hall.34 presentación ni derecho a ser consultados sobre la validez de las categorías que los descri- ben o interpretan (Intersectando). otro texto excepcional es A Companion to Cultural Studies. Ariel Dorfman y Celeste Olalquiaga. un grueso texto en el que el británico Simon During ha compilado 39 ensayos clave para el campo de los estudios culturales anglófonos de autores de ha- bla inglesa. Couldry jamás lo hace. eds. Martín Barbero. pero sólo como muestras de cómo funcionan los estudios culturales “en el contexto poscolonial latinoamericano” y como evidencias de la amplitud de la influencia mundial de la teoría cultural del británico Raymond Williams (34- 35). reconoce que existen los estudios culturales latinoamericanos y de hecho cita la obra de Martín Barbero y García Canclini. un texto que pretende definir los estudios culturales en términos disciplinarios y metodológicos. Antonio Gramsci. compilado por Toby Millar. Los estudios culturales latinoamericanos se marginan aun más en The Cultural Studies Reader. el texto excluye por completo no sólo a latinoamericanos sino a América Latina: en más de 600 páginas (donde sí se tratan las culturas de Hong Kong.

Iowa. En el segundo caso. . ha ha- bido mucha resistencia para acomodarlos en los espacios académicos don- de formal o informalmente se realizan estudios culturales latinoamericanos. Carolina del Sur. pero de importante presencia en los medios. la población hispanoparlante de ese país ha crecido con una velocidad tremenda.. Bogotá. sino por desplazamientos migratorios de sur a norte. Para 2002. y los de español y estudios latinoamericanos. y se enfoca en la cultura de los de identidad “latina” o “hispana” de Estados Unidos. la educación. Río de Janeiro. o éstos se ubicaron en nuevos programas de “estudios étnicos”. y también por las particularidades del manejo de fondos gubernamentales donde se entendía el “área” de América Latina como espacio extranjero por definición. etc. Mientras tanto. Texas. Kentucky. Muchas veces sólo porque los estudiantes “latinos” de las universidades estadunidenses han exigido espacio institucional para el estudio de sus cultu- ras. Nueva York. etc. Nuevo México. Alabama) y Nevada (estos datos son del Buró Nacional del Censo y se anali- zan en Nacional Council of la Raza4). la política.org/content/publications/detail/31926/>. uno oficial. Estados Unidos en realidad se ha vuelto parte de América Latina. Recurso: 239). Arizona). Esto quiere decir que todo Estados Unidos –y no sólo unas determinadas zonas– se ha vuelto una zona de con- tacto de dos idiomas. con un estatus no oficial de segundo idioma. la tasa de crecimiento en los últimos años ha sido de más del 100% en muchos estados tradicionalmente no “hispanos” (Kansas. por otro. etc. En años recientes. San Juan. Los Ángeles. más del 13% de la población nacional se identificaba como “latina”. se formaron departamentos independientes de “estudios latinos”. Wisconsin.) y algunos consideran a Miami la “capital cul- tural de América Latina” (Yúdice.presentación 35 un lado. Tennessee. Las ciudades más latinas de Estados Unidos (Miami. Se ha empezado a utilizar términos como “Latino/a América” para hablar de “uno de los posibles ma- 4   <www. Nebraska. Carolina del Norte.nclr. en casi todo el país. por el hecho de tratar poblaciones que muchas veces preferían hablar (y escribir) en inglés o en un español modificado por la interferencia del inglés. Minnesota. América Latina a menudo sigue viéndose en oposición a Estados Unidos y por ende la producción cultural y académica chicana y latina se desconoce casi por completo más allá de la frontera con México.) se conectan cada vez más con centros culturales de América Latina (la ciudad de México. Georgia. y otro. Con el tiempo se empezaron a incluir los estudios latinos en los espacios tanto de estudios americanos como los latinoamericanos. el español. Oregon) e incluso más del 200% en casi todos los estados del sureste (Arkansas. no por imperialismo militar de norte a sur. cifra que llegó hasta más del 25% en algunos es- tados (California.

Sin embargo. Juan Flores. muchas veces esta forma refleja más circunstancias de idiosincrasia institucional que una visión coherente de una nueva disciplina. críticas casi desconocidas en América Latina quienes trabajan principalmente textos escritos por mexicano-americanos en los Estados Unidos. George Yúdice. Sánchez y Pita por entrar en nuevos espacios disciplinarios finalmente son muy positivos. Como hemos mencio- nado. Más típica es la aproxi- mación “interdisciplinaria” entre lo latinamericano y lo latino de dos tex- tos canónicos de los estudios culturales. De forma paralela. Ríos y Trigo) excluyen por completo la cuestión latina de Estados Unidos de sus discusiones. de las orga- nizaciones transnacionales al lugar que representan las remesas de inmigran- tes en las economías de sus países de origen” (Poblete “Introduction”:xxiii). En Contemporary Latin American Cultural Studies. parecen casi como etnógrafas que reportan a su público sobre lo que pasa en lugares ajenos. editado por Angie Chabram Dernersesian. Castro Gómez y Mendieta. con un distinto conjunto de problemas. Pero la fundación de nuevos programas en estudios culturales latinoamericanos en los últimos años empieza a dar una forma improvisada al campo. metodologías y tradiciones intelectuales” (Trigo “General”: 2). La falta de consenso sobre todos estas complicaciones persistiría mientras no haya lugares para presentar soluciones institucionales. los estudios culturales latinos puede entenderse como campo aparte. Kirsten Silva Gruesz). Una excepción notable es la colección de ensayos titulada Critical Latin American and Latino Studies (2003). Aunque los esfuerzos de Pons. por ejemplo. al puente masivo de dominicanos aquí y allá. texto británico editado por Stephen Hart y Richard Young. crítica mejor conocida por sus estudios de literatura mexicana y argen- tina. editada por Juan Poblete. Frances Aparicio. para otros. la cultura chicana se estudia en un solo artículo elaborado por María Cristina Pons. Román de la Campa. en The Chicana/o Cultural Studies Reader. incluye un capítulo (el último) sobre debates culturales en América Latina elaborado por Rosaura Sánchez y Beatrice Pita. estos nexos y movimientos no merecen una fusión disciplinaria: “no obstante sus muchas conexiones obvias con los estudios culturales latinoamericanos. o del Sarto.36 presentación peamientos o articulaciones exigidos por los procesos socioculturales ya exis- tentes: de la guagua aérea puertorriqueña de migraciones pendulares entre la isla y el continente. Varias de las antologías más importantes de textos críticos y teóricos de los estudios culturales latinoame- ricanos (por ejemplo las editadas por Moraña. dependiendo. la que pone en diálogo trabajos críticos de prominentes especialistas tanto de estudios cultu- rales latinoamericanos (Walter Mignolo. del profesorado involucrado en la fundación de programas y . John Beverley) como de estudios latinos (Angie Chabram Dernersesian.

Porque todo diccionario. como nos enseñó Borges. mónica szurmuk y robert mckee irwin . toda biblioteca y toda taxonomía son. ya no de agitadores sino de admi- nistradores intelectuales. Aunque editoriales y autores/as de las definiciones aportadas en este dic- cionario no pretendemos tener soluciones definitivas o universales para re- solver las varias polémicas teóricas y laberintos epistemológicos que discuti- mos. la crítica cultural y la capacitación en la gestión cultural. Creemos que este diccionario será una herramienta útil para quienes se acer- quen a los estudios culturales desde las disciplinas tradicionales. la demanda local del mercado estudiantil. y una contemplación detenida de qué forma debe asumir la disciplina para que tenga sentido para los estudiantes sin que pierda su agilidad crítica. como campo rebelde. un delicioso e infinito desorden. nos gustaría que fuera un texto debatido. las relaciones en- tre los nuevos programas y las disciplinas tradicionales a nivel institucional local. Siguiendo una tradición de larga data en el continente. discu- tido y utilizado en diferentes contextos culturales y académicos. las exigencias institucionales que permiten su instauración. etc. Quisiéramos que esta fuente de referencia de térmi- nos clave para los estudios culturales latinoamericanos ayude para clarificar las trayectorias de los conceptos más utilizados en esta interdisciplina y para así facilitar la entrada de nuevos estudiantes e investigadores al campo.presentación 37 sus alianzas institucionales. esperamos que estas definiciones sirvan a estudiantes e investigadores que entren en el campo. su institu- cionalización implica una nueva actitud. Pero para un campo que siempre se ha posicionado fuera de las limitaciones del pensamiento disciplinario. Es una invi- tación abierta a un diálogo que capturamos en un momento pero que desea- mos que siga.

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alteridad Levinas insistió en el Otro como constituti-
vo del sujeto, justamente por no olvidar en
La tentación de definir a lo Otro ha sido una ningún momento al “otro”, al prójimo. Éstos
constante del pensamiento occidental. Dicha son sólo algunos filósofos que nombraron al
pretensión puede leerse como una confesión Otro sin intentar definirlo, pero en el siglo
de cierta pulsión quimerista que forma par- xx especialmente a partir de las experiencias
te de las plumas más sesudas de la historia traumáticas de ambas guerras mundiales,
de la filosofía (pretender que se pueda iden- hay muchos pensadores más que comparten
tificar lo Otro a partir del lenguaje de lo este gesto. El psicoanálisis por su parte al-
Mismo se revela como una –tal vez irresisti- teró la identidad del sujeto cartesiano hasta
ble- quimera). Desde las trincheras alema- desquiciarlo. En una perspectiva dialógica,
nas de la primera guerra mundial el filósofo Mijaíl Bajtín respondió al “pienso, luego
judeo-alemán Franz Rosenzweig hacía no- soy” de Descartes “yo también soy”, Eugen
tar que la expresión “todo es” a partir de Rosenstock-Huessy le “torció el cuello” a la
Tales de Mileto ha sido el repetitivo gesto sentencia cartesiana hasta dejarnos escu-
filosófico que buscó reducir lo Otro a lo char respondeo etsi mutabor (respondo aun
Mismo “desde Jonia hasta Jena”. El verbo cuando cambie). En suma, es en el campo
ser desde su sentido de Parménides –para de las relaciones intersubjetivas donde la
quien ser es identidad–, opera como dispo- cuestión del prójimo en su alteridad se re-
sitivo de identificación que busca suprimir vela como imperativo, y ante esta exigencia
la diferencia. Lo hasta aquí expuesto es una que pone en cuestión la autonomía del su-
advertencia para disuadir a aquel que busca jeto, la respuesta ante la interpelación del
en la presente entrada una definición de lo otro se manifiesta como ética heterónoma.
Otro. Lo que sigue son notas que aluden a En este cambio de sentido hacia la hetero-
ecos de alteridad en ciertos pensadores con- nomía, el problema deja de ser los límites
temporáneos, con énfasis en el sentido que de lo cognoscible (ya no se trata de conocer
adquieren para América Latina, especial- o reconocer la alteridad) para dar lugar a la
mente para México y Guatemala. responsabilidad para con el otro. Al saberse
En español el término “otro” tiene varias sobreviviente, hablar significa testimoniar
caras: funge como adjetivo, pronombre, sus- por el otro.
tantivo; alude tanto a la temporalidad como De los nombres que aparecen más arriba,
a una indefinida cualidad. Indica a la vez sin duda es el de Emmanuel Levinas (1906-
repetición y diferencia, una repetición que 1995) aquel que se relaciona inmediata-
difiere tanto en el sentido temporal como mente con la alteridad. Este filósofo judío,
ontológico. nacido en Lituania, francés por elección, en
Entre los filósofos que vieron un proble- su libro Totalidad e infinito (1961) define a
ma en el intento recurrente de reducir lo la ética –heterónoma– como prima philoso-
Otro a lo Mismo, Friedrich Nietzsche criticó phia, a partir del otro. En Totalidad e infinito
el afán de subordinar la alteridad de lo sin- Levinas remite al otro bajo las cuatro figuras
gular en los conceptos; Jacques Derrida bíblicas del pobre, la viuda, el huérfano y el
planteó la diferencia radical sobre la que se extranjero; iconos de la vulnerabilidad y de
instala todo edificio conceptual; Emmanuel la falta, estos cuatro personajes conceptua-

[41]

42 alteridad

les dan origen a las leyes morales y sociales Totalidad) se manifiesta como escucha del
del Levítico, y a partir de allí a los reclamos otro, esto supone al menos que el otro tiene
de los profetas. Sin embargo, esta tétrada bí- voz y palabra; luego, esta lectura de la ética
blica no sirve para definir la alteridad, sino heterónoma levinasiana a través de Dussel,
para evocar una subjetividad responsable se revela problemática. Ésta no es una de-
por el otro desde tiempos inmemoriales. fensa de la ética de Levinas en detrimento
Dicha responsabilidad heterónoma no res- de las capacidades de la literatura en tanto
ponde a la voluntad del sujeto responsable maestra de ética. Por el contrario, intenta-
sino que es constitutiva de la subjetividad. mos subrayar la relación íntima entre ética
Así, el término “sujeto” debe ser entendido y literatura en el pensamiento del filóso-
como participio pasado, sujetado al otro por fo, que en repetidas ocasiones dice haber
la lengua y el tiempo que no son de su pro- aprendido lecciones de ética precisamente
piedad sino que vienen de otros y se trans- de autores como Shakespeare, Dostoievski,
miten a aquellos que vendrán. parte de una larga lista en la que se incluye
Desde los años setenta Enrique Dussel, Kafka, Rimbaud y Celan también. La ética
primero en Argentina y después en México, heterónoma de Levinas no pretende volver-
trató de traducir la ética heterónoma a la fi- se una política programática, sin embargo,
losofía de la liberación latinoamericana. Su sin ser tampoco teoría política, al poner en
ética se debe en buena parte a las inquietu- cuestión la autonomía, es un pensamiento
des que le produjo la lectura temprana de la político.
obra de Levinas de 1961. En su Ética de la En las culturas cuya cuna es Occidente
liberación (1998), el filósofo sigue refirien- la obsesión por el otro tuvo muchas formas,
do a Levinas para aproximarse a ese “otro” tal vez podamos resumirla bajo la pregunta
que en su pensamiento no deja de responder algo paródica “¿por qué el otro es Otro y no
por la tétrada bíblica, pero que en América más bien un otro Yo?” En términos políticos
Latina pone énfasis en los excluidos (las esto se traduce por guerra, conquista, colo-
mujeres que son asesinadas sistemática- nización y cuando esto se revela insosteni-
mente en Ciudad Juárez, por ejemplo), las ble: genocidio (Todorov).
víctimas, que son el indigente, el indígena. La inquietud no cesa: los filósofos son
Esas mayorías numéricas que por los azares parte activa en el universo transtextual.
eufemísticos se dan en llamar “minorías” y Como es sabido, la poesía puede decir mu-
cuyo apelativo se debe posiblemente a ser cho más de lo que la filosofía quiere decir:
considerados “menores” en el sentido de in- “Yo es otro” sentenció Rimbaud. El verbo
fans, sin derecho a la palabra. Esto recuerda revela que no se trata de mera alienación (en
el discurso del ezln en Nurio, Michoacán, ese caso estaría conjugado en primera per-
del 4 de marzo de 2001: “Somos un objeto sona). Esta frase dice la pasividad misma:
de decoración, un adorno vistoso y olvidado por causa del verbo conjugado en la tercera
en una esquina de la sociedad. Somos un persona, el objeto señorea sobre el sujeto
cuadro, una foto, un tejido, una artesanía, gramatical; el sujeto se vuelve rehén del ob-
nunca un ser humano.” El proyecto de libe- jeto. La jerarquía gramatical es alterada, ya
ración de Dussel –cuyo objetivo es “superar” no se puede distinguir sujeto de objeto: esta
desde América Latina al pensamiento críti- expresión poética produce la emergencia de
co– es leído por Doris Sommer en Proceed lo intersubjetivo en el seno mismo de la sub-
with Caution When Engaged by Minority jetividad. El verbo copulativo pierde el sen-
Writing in the Americas, un sensible texto tido reductor de la alteridad.
de estudios culturales que pone de relieve El poeta logró decir más fuerte aquello
problemas de alteridad. En dicho trabajo, la que los movimientos sociales forjaron como
interpretación dusseliana de Levinas eclip- consignas del desgarramiento: “todos so-
sa a la concepción del lenguaje de la ética mos... el otro” (“judíos y alemanes” dijeron
heterónoma, entendiendo que a diferencia jóvenes y obreros en el mayo francés (ante
de la literatura, en la filosofía de Levinas el la discriminación sufrida por el líder estu-
otro sigue privado de palabra. Sin embar- diantil Daniel Cohn-Bendit), “Marcos” dije-
go, si el “decir” levinasiano (en la noción ron los mexicanos –“indios”, hubieran pre-
heterónoma del lenguaje desarrollada en ferido oír otros–, “judíos” fue la palabra

alteridad 43

performativa del gobierno danés ante el re- quien te engendra. Son los muertos” y más
clamo del Tercer Reich de discriminar a adelante, en un eco lejano de Rimbaud
“sus” judíos con la estrella amarilla). La pri- “Soy esos otros /También”. Porchia lo dice
mera persona del plural sigue obsesionando de forma aforística, poniendo en cuestión
al sujeto autónomo, por ejemplo en México. el conocimiento que no deja de ser un acto
Según relata Carlos Lenkersdorf, en lengua de fe, incluso de credulidad, por su compro-
tojolabal se dice “uno de nosotros cometi- miso con la vida y con el porvenir, al decir
mos un crimen” (y no, como esperaría la en una de sus Voces “Si yo hubiera creído
moral autónoma: “uno de nosotros come- que lo otro era lo mismo, mi vida no habría
tió...”). Esto alude, según demuestra el an- tenido ninguna extensión”. Y aquí “vida” y
tropólogo (y tal como se puede constatar en “extensión” son sinónimos.
otras culturas vecinas, como la maya-quiché El esfuerzo por pensar la alteridad no es
de Guatemala), a una concepción del sujeto propiedad exclusiva de filósofos, poetas o
que tiene en cuenta al Otro en el Yo bajo el psicoanalistas; los antropólogos han dado
signo de la responsabilidad. Es una respon- lecciones de alteridad. Roger Bartra, a pro-
sabilidad heterónoma que, en el caso de los pósito del quinto centenario de la conquista
mayas, porta la memoria de sus muertos de América, escribió un libro memorable en
bajo la propia piel. el que la alteridad es abordada desde ambas
Así, la filosofía de la historia benjaminia- orillas: desde el Mismo y desde el Otro. El
na (en consonancia con la temporalidad le- título es elocuente: El salvaje en el espejo su-
vinasiana) compromete al historiador con giere un reflejo inesperado que da una vuel-
un pasado que le es inherente sin ser propio, ta completa a la civilización europea a tra-
sin haber sido jamás su presente. La respon- vés de la invención de su salvaje, un
sabilidad para con los muertos es inabroga- torbellino de civilización y barbarie, de mito
ble y en eso coinciden las diversas voces de y logos. En su brillante investigación, el an-
la alteridad. De este modo, la segunda tesis tropólogo mexicano dice haberse percatado
de la filosofía de la historia, escrita en ale- de estar asistiendo a la creación misma de
mán (por Walter Benjamin a la sombra de la noción del Otro. Y al modo de quien aus-
la desesperanza producida por el pacto de culta (es decir, escucha y no sólo ve), reba-
Hitler y Stalin en la segunda guerra mun- sando el afán de diagnosticar, con la espe-
dial) que versa que “ni siquiera los muertos ranza de que su escritura resuene, da su
están a salvo del enemigo cuando éste ven- palabra al porvenir:
ce”, si la traducimos al español en Guatemala, “Esta obsesión occidental por el Otro,
se descubre como experiencia vivida en re- como experiencia interior y como forma de
lación con los desaparecidos, en el marco de definición del Yo, ha revelado la presencia
una cultura quiché que considera a los vivos de otras voces: El Otro ha ocultado al otro.
en –viva– relación con sus muertos. Mi esperanza es que, en la medida en que
La constitución del sujeto por la alteridad el hombre occidental comprenda la natura-
es pensada en culturas diversas. La relación leza mítica del salvaje europeo, pueda en-
con los muertos en México y Guatemala es frentar la historia del tercer milenio, una
vital. En el Río de la Plata poetas como historia cuyas desgracias previsibles e im-
Jorge Luis Borges o Antonio Porchia pensa- previsibles tal vez puedan ser atenuadas, o
ron la trascendencia del sujeto en una suje- incluso evitadas, si el Occidente aprende
ción al otro que va en todas las direcciones por fin que hubiera podido no existir, sin
del tiempo: los muertos en los vivos, los vi- que por ello los hombres sufrieran más de
vos en los que vendrán, los que vendrán en lo que sufren hoy por haber perdido tantos
los muertos y en los vivos, los muertos en caminos que quedaron abandonados tan
el porvenir. En términos filosóficos resuena sólo para que, si acaso, la voz melancólica
la heteronomía levinasiana que dice que al de algunos poetas o la curiosidad de raros
hijo no lo tengo, sino que lo soy, siempre eruditos los evoque. La Europa salvaje nos
y cuando entendamos al verbo “ser” bajo enseña que hubiéramos podido ser otros...”
el signo de la pluralidad, contrariamente a (Bartra, Salvaje: 193)
su sentido eleático o de identidad. Borges Es alarmante constatar que “el Otro ha
escribe en un poema “Al hijo”: “No soy yo ocultado al otro”, esto es, que la especula-

ezln. se entiende como “yo” sujetado al “otro”. [silvana rabinovich] .org. Enrique. 1992. Madrid.mx/ comunicados/ eclipsado por el “Otro”. M. Indígena: el dolor nos une y nos hace uno” y luego. Derrida. Madrid. que sólo Franz. Roger. Sígueme. México. mo. 1974). pp. 1989. 1981. Norwich. el Mismo y el Otro está custodiada por la Walter. 1971. 2002. alerta contra la locura de la pureza –que pp. Edhasa.htm. que resume al Otro en el Yo. Carlos. Benjamin. Bajtín. Trotta. Siglo XXI en la mezcla de lo puro/ que antes que puro Editores. México. Jacques. México. La frontera entre Autónoma de México/Era. encubre a la injusticia y llega a México. tores conoció descarnadamente el siglo xx. Harvard University Press. Proceed with ese tiempo plural que sólo cobra sentido en Caution When Engaged by Minority Writing los otros. Lecciones de séptima tesis en pleno auge del nazismo). Sobre verdad y Hay una canción popular que condensa los mentira. Nietzsche. del prefijo “ex” que acentúa la ética hete. pp. Extranjería. coords. Salamanca. Massachusetts. 1987 (orig. fue mezcla” (“En lo puro no hay futuro” del grupo Jarabe de Palo). Rosenstock- “ecos de alteridad” anunciados al comienzo Huessy. e infinito. tiene por forma más conocida al ción. Argo Books. Mijaíl. 1998. Cohen y A. por Bartra (anunciado por Benjamin en su Martínez de la Escalera. Yo también soy. Todorov. Doris. 1999. Madrid. Este entrecruza. “La différance” en al Yo. Ética de la libera- rónoma. 147-153. 2003. ignorante Márgenes de la filosofía. Vermont. Friedrich. Eugen. Barcelona. Universidad Nacional Porchia citado antes). “experiencia interior” en su afán de definir 77-89. –de lenguas y etnias– que al decir lo plural. cercada por la Angelus Novus. 2001/ 2001_03_04. The Origin of Speech.. Cátedra. La estrella de la redención. Salamanca. 1997. 2000: Bartra. conjura el peligro de la fusión: “en lo puro Tzevetan. Siglo XXI Editores. 1991. Taurus. y el Otro. Emmanuel. La “experiencia interior”. Lenkersdorf. cuyo objetivo de conocimiento de Liberación Nacional.44 alteridad ción por marcar el límite entre el Mismo obras de consulta. de este artículo y desarrollados en el mis. en el plano político el “otro” queda http:// palabra. Tecnos. “Tesis de la filosofía de la historia” en ilusión de identidad pura. Ejército Zapatista empirismo. Esa canción alude a una “mezcla” in the Americas. Levinas. Nosotros y los otros: reflexión so- no hay futuro/ el futuro está en la mezcla/ bre la diversidad humana. Totalidad llega a América en el siglo xvi y cuyos ester. El salva- ser asesina (en un ajuste del aforismo de je en el espejo. Dussel. Cambridge. miento entre civilización y barbarie trazado “El mundo del nosotros” en E. “Al Congreso Nacional opera la reducción de lo Otro a lo Mismo. 37-62. Sommer. a Sígueme. Rosenzweig.

centrándose en la práctica la temporalidad para pensar la complejidad literaria. ció en esos mismos términos. Dotada de una elabora sobre una doble comprobación: por buena biblioteca marxista y sustentada en una parte registra que la cultura presente de un fenómeno literario. pos densos. la literatura se volvió un objeto La temporalidad que marcó los estudios de especialmente dúctil para pensar los proble- la cultura de los años cincuenta y sesenta en mas culturales a los que la ficción trataba. que le daba inesperada visibilidad. cibe a la literatura como práctica autónoma de un proceso revolucionario que tenía al y a la vez identitaria sino que la experiencia tiempo como espacio de realización y difu. el concepto [de transculturación] se tacado la crítica literaria. vanguardias. da cuenta de las expectati. logró un lugar des. constitución. transfor.campo cultural la latinoamericana. Rama transformaciones. es el nombre clave que reúne una cantidad xista y por el impulso de las revoluciones de de proyectos y discursos intelectuales diri- la época. Antonio Cornejo Polar enun- vas y de la fe en el poder de la historia. y en una suerte de testamento unidad para ser pensada conjuntamente y crítico. de responder. crisis. Las ideas de cambio. que en los textos latinoamericanos como alternativa en un mundo dominado “. de la temporalidad está en el centro de la sión en América.. de un modelo unifi. sin embargo. la comunidad latinoamericana (que es un [45] .actúan tiempos también variados. Tanto las utopías como los quiere. de sincronía. estuvieron publicado en 1985. términos de “multitemporalidad”. La literatura latinoame- por ello ligadas a una temporalidad acelera. vivencia de tiempos y experiencias: “Al con- Entre las disciplinas. de cierre de esa concepción de la cultura. Esos proyectos se enunciaban en para definir a una determinada cultura y. trario. para establecer el modelo de con- de las culturas de las diferentes regiones. esa mi. había reordenado en Transculturación na- Lejos. y el impulso homogeneizador. el boom de la nove. que reúne a los prin- da que tenía al cambio como motor y a la cipales representantes de la crítica de ese vez como instrumento para pensar la histo. Ángel Rama política articulada por el pensamiento mar. a las relaciones entre cul.. 18). de estos procesos requiere pensarse pueden estar separadas entre sí por siglos de en el tiempo futuro como lugar de todas las distancia” (Cornejo Polar 1994. La apertura en América preocupaciones del periodo: no sólo se con- Latina. momento. con la Revolución cubana de 1959. o si se por polaridades. América Latina estuvo ligada a una mirada simbólicamente. anticoloniales y radicales. moderni. Quizá un libro turas. resonando en y con voces que zante. resume en su mismo título las ria y la cultura. rrativa en América Latina (1982) gran par- cador y universalista. de tiem- correlativamente. interpretación. el pensamiento crítico te de las ideas de la época sobre la cultura de América Latina se instaló en el eje de latinoamericana. maciones. que son históricamente densos por proyectos revolucionarios del sur del conti. hacia el final “América Latina” se constituye como una de su vida. rupturas. gidos a reflexionar sobre la cultura latinoa- rada estaba especialmente interesada en la mericana desde la idea de la heterogeneidad historicidad de los procesos que servían cultural. ser portadores de tiempos y ritmos sociales nente pertenecen al eje de las temporalida. que se hunden verticalmente en su propia des. ricana como proceso.

46 campo cultural

producto largamente transculturado y en una perspectiva utópica ni proyectos políti-
permanente evolución) está compuesta de cos que permitían rearticularlas en una to-
valores idiosincráticos... Es justamente esa talidad.
capacidad para elaborar con originalidad, Son las categorías de intelectual y artista
aun en difíciles circunstancias históricas, las que entran en crisis y la idea de valor
la que demuestra que pertenece a una so- estético se hace cada vez más relativa en
ciedad viva y creadora...” (Rama, 1982:35). contacto con la producción de los medios
El término “transculturación” lo toma de masivos. Con la irrupción de la cultura de
Fernando Ortiz, antropólogo cubano, y to- los medios, ya no es posible pensar en tér-
mará a su vez el término “aluvional” de un minos de pura autonomía y se hace necesa-
historiador de América Latina, José Luis rio ver las relaciones y negociaciones.
Romero, para describir el mismo proceso Paralelamente, las instituciones se fortale-
de acumulación de diferencias culturales y cen en los estudios críticos, porque son las
sociales. formas de conectar las prácticas culturales
Es evidente que poco a poco las catego- entre sí. La lectura de Michel Foucault y
rías de análisis particulares de las diferentes Raymond Williams, a fines de los años se-
disciplinas se van desagregando en un com- tenta, tienen un papel central en la decons-
plejo mayor: cultura. Los intentos interdis- trucción de la centralidad de lo estético y en
ciplinarios de los años sesenta dieron como la conformación de un discurso crítico so-
uno de sus resultados la progresiva desinte- bre las relaciones culturales. La idea de
gración o debilitamiento de los límites disci- campo intelectual, desarrollada por Pierre
plinarios. La lectura de Raymond Williams Bourdieu permite espacializar esas relacio-
en los años ochenta le dio estatuto crítico a nes y, por lo tanto, entender la dinámica en
una práctica crítica que se venía realizando los movimientos y funciones estructurales
ya en América Latina, al sostener la idea de de los diferentes actores culturales, una di-
cultura como un conglomerado de prácticas námica regida por relaciones de poder.
que norman y rigen las relaciones entre los La idea de campo permite estudiar ya no
diferentes actores sociales entre sí y con las sólo las dinámicas de la cultura como bien
instituciones. Conjuntamente con la relec- de la élite, sino las dinámicas de las diferen-
tura de Theodor Adorno y Walter Benjamin tes culturas que disputan la hegemonía.
y sus reflexiones sobre la industria cultural, Bourdieu comienza a definir la idea de
los críticos y críticas de la cultura latinoa- “campo” en La distinction (1979) y las cate-
mericana fueron encontrando nuevos obje- gorías correlativas son “habitus” y “capital”.
tos que cruzaban las barreras de las disci- Un campo es un sistema de posiciones indi-
plinas. viduales (caracterizadas por el habitus de
La idea de campo comienza a usarse en sus miembros) que se definen por la estruc-
el pensamiento crítico latinoamericano a tura y la cantidad del capital que se posee.
fines de los años setenta. Nuevos críticos y El capital es capital económico (acciones,
críticas empiezan a vincular los fenómenos tierras, trabajo, patrimonio), cultural (cono-
culturales específicos con un afuera cada cimientos, calificaciones, formación en la
vez más amplio; esas vinculaciones dejan de familia y la escuela), social (amigos, relacio-
ser temáticas para volverse funciones que nes, redes), simbólico (reputación, prestigio,
conectan los diferentes discursos culturales actos de reconocimiento más o menos ritua-
con otras prácticas no necesariamente se- lizados). Un campo no puede pensarse fuera
mejantes. En realidad, la idea de cultura de las estructuras de dominación, ya que lo
comienza a hacerse plural y la irrupción de que lo caracteriza es la desigualdad en las
la “cultura de masas” reconstruye los límites posiciones. Por ello, un campo es siempre
entre las prácticas de las élites y de los de- un espacio de lucha por la dominación que
más sectores sociales; correlativamente, las genera estrategias de conservación, resisten-
categorías de autor, artista, intelectual, pú- cia, subversión. La dominación, de acuerdo
blico, consumidor, comienzan a separarse al habitus y al capital, no tiene una sola di-
de la tradición moderna y se redefinen en un rección y los actores tienen diferentes posi-
periodo de poca euforia política, con dicta- ciones de acuerdo a la estructura que se
duras en varios países del continente y sin analice. Además, hay campos y subcampos

campo cultural 47

con lógicas específicas que, a la vez, com- Rama, Antonio Cornejo Polar, Néstor García
parten reglas comunes. Los campos se defi- Canclini, Jesús Martín Barbero, Beatriz
nen a partir del capital que está en juego. Sarlo, Renato Ortiz, Nelly Richard, Oscar
Bourdieu ha insistido mucho en el estu- Terán, entre otros, usaron productiva y crí-
dio de los intelectuales y artistas y, en ticamente los textos de Bourdieu. Desde la
América Latina, la idea de campo se ha asi- sociología, la crítica literaria, la historia, la
milado a la de campo intelectual en gran antropología, interpretaron la cultura como
parte de los estudios. Los intelectuales han un complejo entramado de negociaciones.
sido definidos como la fracción dominada Es probable que una de las categorías de
por la clase dominante; en tanto poseedores Bourdieu que aportara más al pensamiento
de habitus de clase, de un elevado capital latinoamericanista haya sido la de evitar la
simbólico, son un elemento dominante del tradicional perspectiva “interdisciplinaria”
campo cultural pero, en tanto actores que (como aportes parciales de diferentes disci-
deben someterse o negociar con institucio- plinas) en favor de estudios que atendieran
nes, con los actores económicos y con las a una mirada múltiple, sin tener que dar
diferentes instancias de poder, son actores cuenta a cada disciplina de su aporte, es de-
dominados. De esta posición ambigua deri- cir, una disolución de los límites disciplina-
va Bourdieu la ambigüedad de los intelec- rios para mejor entender objetos complejos,
tuales y artistas durante la modernidad. cruzados por múltiples problemáticas.
El campo es una esfera de la vida social En México fue Néstor García Canclini
que se ha autorizado a través de la historia. quien hizo de las categorías de Bourdieu, en
El concepto de institución es fundamental trabajos fundadores de una perspectiva cul-
para entender la dinámica de los campos turalista sobre el presente, un uso más pro-
culturales. Las instituciones son la configu- ductivo. En libros como Culturas híbridas.
ración de relaciones entre actores individua- Estrategias para entrar y salir de la moderni-
les y colectivos. Bourdieu no hace una re- dad (1990), Consumidores y ciudadanos
presentación unívoca del espacio social sino (1995) o Latinoamericanos buscando lugar
una representación pluridimensional por- en este siglo (2002), estableció la idea de
que el espacio social está constituido por campo cultural para interpretar fenómenos
una pluralidad de campos autónomos defi- que cruzaban la experiencia urbana, los pro-
nidos por modos particulares de domina- ductores culturales, las relaciones de la in-
ción. Ciertas formas de dominación son dustria cultural con el capital transnacional,
transversales a los diferentes campos como, la relación entre la cultura letrada y los me-
por ejemplo, la dominación masculina. dios, la organización del pasado, la multi-
Ciertamente, la teoría de Bourdieu trata de culturalidad y el multilingüismo, la idea de
resignificar varias categorías del marxismo nación, los vínculos entre cultura y arte-
clásico (dominación, capital, clase) abrien- sanía en las instituciones estatales. Es a tra-
do su alcance semántico en sociedades más vés de la idea de campo que la pluralidad de
complejas, donde los actores sociales valen un país con múltiples etnias, lenguas, tradi-
de diferentes maneras en diferentes situa- ciones, con vínculos estrechos y desiguales
ciones. En el contexto marxista de la crítica con Estados Unidos, con desordenado cre-
cultural latinoamericana, las categorías de cimiento urbano y, básicamente, con una
Bourdieu resultaron muy útiles para estu- relación conflictiva y ambigua con lo mo-
diar contextos culturales en los que los ac- derno, puede mostrar a la mirada del inves-
tores sociales y las instituciones se caracte- tigador algunas de sus varias caras. Sus es-
rizan profundamente por la inestabilidad y tudios siempre tratan de poner en juego la
la ambivalencia de sus papeles. pluralidad de experiencias y discursos de
Conjuntamente con la relectura de que están hechas las culturas.
Gramsci, los textos de Bourdieu propor- En Argentina fue Beatriz Sarlo quien re-
cionaron elementos para pensar la función interpretó los estudios de la cultura a la luz
intelectual en América Latina. La idea de de las categorías de Bourdieu. Libros como
campo cultural centró los estudios críticos El imperio de los sentimientos: narraciones
en las instituciones y en los sujetos de la cul- de circulación periódica en la Argentina,
tura y sus relaciones. Los trabajos de Ángel 1917-1922 (1985) y Una modernidad perifé-

48 campo cultural / canon

rica. Buenos Aires 1920 y 1930 (1988) impul- la cultura y la sociedad (trad. Horacio Pons),
saron un modelo de cultura como cruce de Buenos Aires, Nueva Visión, 2000].
tensiones y como campo de lucha. Las sepa-
raciones clásicas entre cultura de élites y [graciela montaldo]
cultura popular o masiva se desarticulan en
sus libros mostrando, como lo hace García
Canclini en los análisis del presente, de qué canon
modo las interacciones entre los diferentes
actores y las diferentes prácticas suponen antecedentes. En la actualidad, el uso de un
intensas negociaciones y luchas por el poder término como canon o como la referencia a
simbólico. lo canónico, se presenta como concepto
Si bien podemos trazar la arqueología de apaciguador y que remite a un espacio que
la idea de campo cultural en el pensamiento institucionaliza, o bien, a una lista que con-
europeo, conviene no olvidar de qué modo glomera, para intentar fijar ciertas normas
gran parte de los análisis culturales de la o valores en un campo cultural. Pero en el
segunda mitad del siglo xx en América término se reúnen algunos antecedentes que
Latina se manejaron con una perspectiva no sólo hacen referencia a las normas o a
cultural amplia tratando de entender la los criterios selectivos sino también a las
complejidad de los diferentes fenómenos. El conductas y acciones de individuos o insti-
registro de una tensión entre los modelos tuciones. Así, en Inglaterra, el “canon laico”
eurocéntricos y las perspectivas nacionales se relaciona con la formación y la transfor-
o regionales marcó a la mayoría de los estu- mación de los cánones cristianos, entendi-
dios críticos sobre América Latina; la cate- dos como señala la Enciclopedia Británica
goría de cultura fue la que iluminó buena en el sentido de “cuerpos de reglas y regula-
parte de los análisis fundadores. Los traba- rizaciones (cánones)” que en cierta forma
jos de David Viñas, Ángel Rama, Antonio guían la conducta de los individuos e insti-
Cornejo Polar, Antônio Cândido se cuentan tuciones de ciertas iglesias. Estas normas
entre ellos. son elaboradas por una autoridad eclesiás-
tica dedicada a ese objetivo. En el Diccionario
obras de consulta. Altamirano, Carlos y de la Real Academia Española canon, del
Beatriz Sarlo, Literatura/Sociedad, Buenos griego kanon, se vincula con regla o precep-
Aires, Hachette, 1983; Bourdieu, Pierre, La to, como dogma de la Iglesia Católica, como
distinction: critique sociale du jugement, París, catálogo de textos sagrados y como parte de
Minuit, 1979; Bourdieu, Pierre, Las règles de la misa (te igitur al Páter noster). En las for-
l´art: genèse et structure du champ littéraire, mulaciones de algunos filósofos como John
París, Seuil, 1992; Cornejo Polar, Antonio, Stuart Mill y Emmanuel Kant, el término
Escribir en el aire. Ensayo sobre la heterogenei- canon se vincula con un principio regulador,
dad sociocultural en las literaturas andinas, por lo que se asocia a un concepto de inva-
Lima, Horizonte, 1994; Foucault, Michel, Les riabilidad. A medida que se relaja este sen-
mots et les choses. Un archéologie des sciences tido restringido, puede pensarse que el ca-
humaines. París, Gallimard, 1966 [Las pala- non debate entre la constancia y la
bras y las cosas: una arqueología de las ciencias alterabilidad, por lo cual incorpora el senti-
humanas (trad. Elsa Cecilia Frost), México, do de cambio y modificación.
Siglo XXI Editores, 1968]; Pizarro, Ana (co- Un término que en su origen se emplea
ord.), La literatura latinoamericana como pro- en el campo religioso y en la música, como
ceso, Buenos Aires, Centro Editor de América composición en que sucesivamente van en-
Latina, 1985; Rama, Ángel, Transculturación trando las voces, repitiendo o imitando cada
narrativa en América Latina, México, Siglo una el canto de lo que le antecede, se va
XXI Editores, 1982; Sarlo, Beatriz, Una mo- expandiendo hasta convertirse en lo que
dernidad periférica. Buenos Aires 1920 y 1930, Harold Bloom señala como “una elección
Buenos Aires, Nueva Visión, 1988; Williams, entre textos que compiten por sobrevivir y
Raymond, Keywords: A Vocabulary of Culture se interpreta esa elección con lo realizado
and Society, Nueva York, Oxford University por grupos dominantes, instituciones edu-
Press, 1983 [Palabras clave: un vocabulario de cativas, tradiciones críticas, o como por au-

canon 49

tores de aparición posterior que se sienten T. S. Eliot sostenía que la tradición no
elegidos por figuras anteriores concretas” puede heredarse “y quien la quiera, habrá de
(Bloom, 1995: 30). obtenerla con un gran esfuerzo” y que “el or-
En un principio, el estudio de la norma den existente está completo antes de la llega-
sirvió como un fundamento para entender da de la nueva obra” y los juicios se dan por
la variación de los cánones estéticos e in- comparación; sin embargo, “debe tener plena
corporar la transgresión como elemento re- conciencia [...] de que el arte nunca mejora,
novador de esas normas vigentes, como bien pero que la materia del arte no es exactamen-
lo señala Jan Mukarovsky: “las normas que te la misma en todos los casos” (Eliot, 2000:
han encajado fuertemente en algún sector 21 y 23). Por lo tanto, influyen diversos fac-
de la esfera estética y en algún medio serial, tores históricos, ideológicos, culturales, entre
pueden sobrevivir durante largo tiempo; las otros, para conformarlo y proponer una se-
normas más recientes se han estratificado lección de autores y textos que merecen pre-
a un lado y así se produce la coexistencia servarse más que otros. Para otros estudiosos
y competencia de numerosas normas esté- el problema se vincula con la especificidad
ticas y paralelas” (Jan Mukarovsky, apud. del campo literario, como espacio de tensio-
Volek: 160). nes, de atracciones y rechazos. Para Susana
En los estudios literarios, el concepto de Cella, “la idea de canon es confrontable en
canon se refiere a un listado de obras maes- términos próximos en la relación opositiva o
tras y a veces a un listado de autores, de sinonímica” con términos como “tradición,
manera que genera así un descanso sobre el clásico, margen y centro” (Cella, 1998: 8).
valor y los juicios de valor en el campo lite- Si la palabra canon se vincula con la pa-
rario. Por lo tanto, desde su aparición en el labra marginalidad, en un sentido a la vez
siglo iv a. C., el canon, según destaca Raquel de complementariedad y subordinación, se-
Gutiérrez Estupiñán: “ha tenido una in- gún Noé Jitrik, “lo canónico sería lo regular,
fluencia notable en la crítica literaria y cul- lo establecido, lo admitido como garantía de
tural” (Gutiérrez Estupiñán, 2004: 32) y un sistema”, mientras que la marginalidad
opera a partir de un principio de selección. es lo que se aparta “voluntariamente” o no
porque “no admite o no entiende la exigen-
canon, tradición y norma. Para los formalis- cia canónica” (Jitrik, 1996: 19). También es
tas rusos, en diálogo con los autores y es- necesario tener en cuenta que el canon es
cuelas de las vanguardias artísticas, el valor “algo menos y algo más que tradición, que
de la literatura radicaba en su “novedad y se subordina en un aspecto ordenador [...]
originalidad” y por lo tanto los procedimien- en lo marginal la tradición es más bien una
tos canónicos se eliminaban por sí mismos estructura de comportamientos que reapa-
en pos de la búsqueda de renovación de ele- rece bajo ciertas condiciones” (ibid.: 27).
mentos tradicionales y estereotipos: “los ar- Por su parte, Nicolás Rosa propone que
tificios obligatorios –afirma Tomachevski- se el canon de autores se convierta dentro de
vuelven prohibidos; se crean tradiciones li- la discusión sobre la supuesta “crisis de las
terarias y nuevos procedimientos. Lo que no Humanidades”, junto a la “crisis de la teo-
impide que después de dos o tres generacio- ría”, en un “canon de críticos” (Rosa apud.
nes literarias, renazcan, otra vez, los mismos Cella, 1998: 73). Por ejemplo, la polémica
procedimientos prohibidos (Tomachevski, en las universidades estadunidenses entre
apud. Todorov, 1970: 226). En esta línea y Harold Bloom y los que defienden los
viendo el problema en un ámbito histórico Cultural Studies. Para Nicolás Rosa “el ca-
que se sobrepone de los análisis inmanen- non es un pensamiento hagiográfico y sólo
tistas, Jan Mukarovski propone que la obra puede operar por continuidad [...] esa sería
artística oscila entre el pasado y el estado su historia [...] y por selección, ese sería su
futuro de la norma estética. Si la percibimos diccionario” (ibid.: 77), también propone
desde un presente anotamos la “tensión en- que el canon es desde un punto de vista na-
tre la norma pasada y su transgresión, des- rratológico, “una peregrinatio” en la búsque-
tinada a convertirse en un componente de da de un origen, y que desde el punto de
la norma futura” (Mukarovski, apud. Volek, vista político, “una estrategia propia de los
2000: 156). claustros universitarios”.

50 canon

El proceso de exclusión e inclusión de las polémica entre lo castizo y lo moderno que
mujeres en el canon se transformó radical- involucra a Domingo Faustino Sarmiento,
mente a partir de los años setenta en el siglo exiliado en Chile, autor de Facundo, cuyo
xx, ya que la contribución de teóricas como subtítulo, Civilización y barbarie, tendrá una
Elaine Showalter hizo énfasis en la revitali- larga repercusión en las letras hispanoame-
zación de una “tradición literaria femeni- ricanas, como lo demuestra la exitosa novela
na”. Insistió esta autora en la necesidad de de Rómulo Gallegos de 1929, Doña Bárbara.
“entender por qué la escritura masculina se Tanto el cuento romántico-político “El ma-
resiste a reconocer a las precursoras feme- tadero” de Esteban Echeverría, como la no-
ninas” (Showalter, 1999: 108). Por lo tanto, vela sentimental María de Jorge Isaacs, se
el canon se remodeló a partir de esta in- convertirán en clásicos de la literatura his-
fluencia de la teoría de género en la valora- panoamericana del siglo xix, incluidos en los
ción de los textos y se introdujeron obras planes de estudios escolares más allá de sus
que habían sido soslayadas por el predomi- fronteras nacionales.
nio de la cultura androcéntrica. Los cánones literarios de las jóvenes na-
ciones americanas se proyectan, de modo
cánones en américa latina y méxico. Si el ca- fluctuante, hacia ese otro canon mayor
non consiste en “la selección de obras repre- latinoamericano; se propone la Utopía de
sentativas de cierta ideología en un tiempo América en constante tensión y diálogo con
y espacio determinados” (Pozuelo Yvancos, los cánones europeos: “la literatura latinoa-
2000), cada época y geografía producen un mericana es definida como expresión de una
canon diverso, de acuerdo con principios cultura cuya búsqueda compromete el tra-
que atienden a problemáticas de orden na- bajo del historiador y del crítico” (Zanetti,
cional, de gusto, de intereses políticos, de 1998: 87). En los comienzos del siglo xx
estrategias culturales oficiales o de grupo. aparecen las “bibliotecas americanas”, en-
Instalados en el siglo xxi, podemos recon- tre otras, las de Rufino Blanco Bombona
siderar los hitos literarios señeros, entre la y Francisco García Calderón, en años pos-
tradición y la ruptura, a partir de las inde- teriores se consolidan los proyectos de la
pendencias políticas de nuestros países en Biblioteca Americana del Fondo de Cultura
el siglo xix. Apartarse del poderío español Económica o la Biblioteca Ayacucho, or-
en nuestro ámbito hispanoamericano –o de ganizadoras de un archivo minucioso de
otras metrópolis coloniales en los demás nuestra literatura, diseñadas –señala Susana
territorios de Latinoamérica y el Caribe– Zanetti- por dos especialistas preocupados
significó para nuestros escritores volver por el problema: Pedro Henríquez Ureña y
la mirada hacia un pasado que había sido Ángel Rama (ibid.: 97).
negado como el de las culturas origina- La ausencia de una especie de academia
rias, rechazar la etapa colonial o virreinal supranacional que paute las lecturas de las
y buscar nuevos modelos en otros países, nuevas generaciones lleva a privilegiar dis-
como Francia e Inglaterra. En este esfuerzo cusiones nacionales o regionales, como es el
se recuperan también ciertos textos de las caso de la originalidad y pertinencia de la
culturas prehispánicas “marginados” por el literatura gauchesca del Río de la Plata,
orden cultural hegemónico, como la poesía cuyo estudio puede convertirse en un “tra-
de Nezahualcóyotl o Los comentarios reales tado sobre la patria”, opuesto a los flujos
del Inca Garcilaso de la Vega; se introdu- migratorios y a las nuevas tendencias mul-
cen nuevos temas y se adoptan modelos eu- ticulturalistas.
ropeos no hispánicos, lo que propicia una Pocos casos literarios superan las fron-
posición antiespañola entre los escritores teras nacionales antes del auge de la nueva
románticos que, a su vez, fueron en muchos novela latinoamericana de los años sesenta;
casos, políticos y militares. estos casos son, por ejemplo, la demora de
En el terreno del lenguaje y de los “idiomas dos siglos en el reconocimiento de la obra
nacionales”, al decir de Jorge Luis Borges, la de Sor Juana Inés de la Cruz, por un recha-
primera gramática americana será la del poe- zo generalizado de la estética barroca o el
ta y estadista venezolano Andrés Bello (pu- reticente homenaje a Rubén Darío en el cen-
blicada en Chile en 1847). Se inscribe en una tenario de su nacimiento (1867). Por su par-

canon 51

te, los escritores consagrados en el llamado Años más tarde, se destaca como figura
boom de la novela latinoamericana son to- central de la poesía mexicana a Octavio Paz,
dos varones, blancos, cultos y habitantes de quien se hizo merecedor de una canoniza-
“la ciudad letrada”. La oposición entre un ción internacional al obtener el Premio
canon cosmopolita frente a otro regional o Nobel de Literatura en 1990. En México,
de modelos europeos frente a corrientes ne- Octavio Paz es más conocido por su estudio
oindigenistas puede analizarse desde la reti- sobre la identidad nacional El laberinto de la
cencia de José María Arguedas ante la obra soledad (1950), que por su poema canónigo:
de Alejo Carpentier o la de Julio Cortázar. “Piedra de sol”. Los otros escritores laurea-
En la generación posterior, la discusión se dos en nuestra América, además de la ya
centrará en la pertinencia o no de un escri- citada Gabriela Mistral, el también poeta
tor como Manuel Puig, quien incorpora en chileno, Pablo Neruda, y los narradores
sus novelas materiales considerados propios Miguel Ángel Asturias, guatemalteco, y el
de la subliteratura o de la cultura popular. colombiano Gabriel García Márquez.
Discusión que lleva a considerar el proble-
ma del canon con relación a la ampliación canon en méxico. En México se consideran
del corpus literario. En el mismo decenio como los forjadores de una cultura nacional
de los setenta surge, en los países sudame- a los integrantes de la Academia de Letrán
ricanos, la narrativa sobre la dictadura y el y del Liceo Hidalgo, entre ellos Ignacio
exilio que exige nuevas calas de análisis para Ramírez “El Nigromante” e Ignacio Manuel
abordar “lo innombrable” y “lo ominoso” Altamirano, quien delimitó el concepto de
de la violencia institucionalizada. En el si- “literatura nacional”; estos escritores que
guiente decenio, la eclosión de los márgenes militaron en las filas del liberalismo, promo-
(escritura de mujeres, minorías sexuales y vieron en México la lectura de autores ro-
étnicas) tiene repercusiones en la literatura mánticos de origen francés, inglés y alemán,
y en la crítica de la mayoría de los países en un país de mayoría analfabeta.
latinoamericanos; así como la preferencia A finales del porfiriato, el realismo y el
de los lectores por las novelas de corte his- naturalismo se incorporaron a la literatu-
tórico a finales del siglo xx, impulsados por ra canónica con tintes mexicanos en obras
políticas editoriales que promueven premios como: El zarco, Baile y cochino, La bola,
nacionales e internacionales, con campañas Cuarto poder y Santa; esta última novela
publicitarias basadas en la mercadotecnia. considerada como el primer best seller de la
La crítica académica, que había incorpora- literatura mexicana.
do los métodos estructuralistas y lecturas in- El Ateneo de la Juventud es un grupo
manentes de los textos literarios en los años cultural, cuyas actividades se extienden des-
sesenta e inicios de los setenta, resiente un de los tiempos de Porfirio Díaz a la presi-
fuerte impacto con el auge de los estudios dencia de Álvaro Obregón. Sus integrantes
de género y los estudios culturales (tanto en intentaron unir la tradición clásica con los
la vertiente de la crítica literaria feminista, temas nacionales y actuaron tanto dentro
como en los estudios lésbico-gay y los queer del porfirismo como en la revolución y, aun-
studies) y, en los últimos decenios del siglo que se disuelven en dos ocasiones (1914 y
xx, los estudios culturales y poscoloniales. 1924), su influencia se extiende hasta fina-
Desde estas nuevas perspectivas teóricas y les de los años veinte. Entre sus integran-
críticas se releen a autores y textos canóni- tes se encuentran Alfonso Reyes, quien
cos como, por ejemplo, la reelectura de la desarrollará una valiosa labor diplomática
poesía amorosa y social de Sor Juana Inés y cultural, convirtiéndose en el represen-
de la Cruz con relación a sus vínculos con la tante del canon literario mexicano; José
virreina Leonor María Carreto, Marquesa de Vasconcelos, ministro de cultura en épocas
Mancera y con las autoridades eclesiásticas de la Revolución y autor del Ulises criollo;
de la época; o la ambigua figura, entre viril y Martín Luis Guzmán, secretario de Pancho
maternal, entre mestiza y criolla, de nuestra Villa y posterior político de la revolución
primer Premio Nóbel, Gabriela Mistral, con- institucionalizada, autor de dos textos ca-
siderada como “Maestra de América”, pero nónicos: El águila y la serpiente y La sombra
también como “Madre Nacional” en Chile. del caudillo.

En ese sentido es una institución a Las integrantes del taller de teoría y críti. consecuencias”. Desbordando el canon. el realismo. como es la latente homose. con dos volúmenes: Mujer y literatura mexi- guaje más cercano a las vanguardias. se publica Cartucho de la discusión entre el centro y los márgenes Nellie Campobello con una visión y un len. se publican dos volúmenes bajo el como la de Germán List Arzubide y la de título: Femenino/Masculino. En nal a partir del trabajo de recopilación de este nuevo reto. Durante et al. tística. de consu- ca “Diana Morán”-Coyoacán. se publican investigaciones Antonio Castro Leal en 1960. Habrá que esperar hasta el decenio de los noventa para la pu. mo. sino la naturaleza hegemónica y eli- sal y la posterior biografía crítica de Carlos tista de la literatura en sí. y tanto con la in- rizó la poesía de Xavier Villaurrutia. o como afirma Nicole Brossard: Beverley. está implícito otro Martínez. pero obtendrá cos que han regido la crítica “falogocéntrica” su reconocimiento continental e internacio. Salvador Novo: el marginal en el Guillory. et Sin embargo. en la práctica literaria. Se pueden distinguir en el sino también en la visión del mundo que desarrollo de este colectivo de investigado- se refleja en una narrativa marcada por la ras. De pesares y alegrías (Gutiérrez de Velasco. escribir sobre La noción de literatura en Latinoamérica mujeres y hacer que las mujeres escriban” es inseparable del concepto de “ciudad letra- y. rejas literarias en México (Castro Ricalde.). los modelos viriles y nir de la crítica literaria feminista en otras un lenguaje que pretende rescatar el habla latitudes: 1] reconocer y revelar la misoginia popular y los personajes de los de “abajo”. más que como un desde la academia estadunidense. varias etapas que coinciden con el deve- violencia. el taller enfrentamiento entre Contemporáneos y “Diana Morán” trabaja en un nuevo proyec- Estridentistas. y el estudio sobre masculini. rario reflejan una crisis en la literatura como dades mexicanas de Robert McKee Irwin. da” de Ángel Rama. 3] el replanteamiento de las unida por primera vez al terminar la lucha bases conceptuales y los presupuestos teóri- armada. al margen de las pá. culino de los segundos. los debates en torno al canon lite- centro (2000). debe escribirse a sí misma. mientras se des. en la academia se revalo. 2] la labor de res- tanto en la literatura como en los murales cate de “madres” y “abuelas” literarias de pintados en edificios públicos. y y Mariano Azuela. que también lean a las es. et al. sobre escritoras latinoamericanas y muchos años. “Escribir como mujer es un hecho lleno de ce cambios en el ámbito político y social. y de los Contemporáneos quienes no se reco. el cual se titula: xualidad en los primeros y el alarde mas. José corporación de los estudios sobre masculini- Gorostiza y Gilberto Owen.52 canon La Revolución de 1910 no sólo introdu. En la actualidad. Richard). nocían a sí mismos como grupo. Culturas en contacto (López novela de la revolución mexicana será re. (Derrida) o la “machocrítica” doméstica. la literatura es una institución co- . La cana y chicana. y Malagamba). Como señala John critoras. dad como con en el intento por abarcar una conocían los aportes de una poesía de tono subjetividad múltiple y transgenérica (Nelly más irreverente y de humor contestatario. to sobre cinco escritoras. en La estatua de tenido. más allá de la discusión al. Se organiza donde surge la antología crítica sobre escri- “la fiesta de la balas” y. asumieron tema de exclusión basada en diferencias de la propuesta de Helène Cixous: “La mujer clase social. como Escribir la infancia (Pasternac y combate frente al canon culto y cosmopolita Domanella). en 1984 a la fecha (2006). La crítica más blicación de las memorias de Salvador Novo radical del canon cuestiona no sólo su con- sobre el México de los veinte. desde sus ini. dedicados a pa- Manuel Maples Arce. en los años treinta. 4] por último. toras mexicanas nacidas en el siglo xix: Las ginas consagradas de Martín Luis Guzmán voces olvidadas (Domanella y Pasternac).). la cual el acceso (de producción. Como señala John Monsiváis. Mexican medio de representación o de expresión ar- Masculinities (2003). de estudio) es determinado por un sis- cios. desde acercamientos temáticos y de géne- La vanguardia estridentista perdió el ro. canon y estudios culturales. forma de capital cultural. sobre narradoras mexicanas.) y a parejas literarias en América (Zalce ideológica y estética. por supuesto. caribeñas.

su cons- Rama. Otramente: lectura y escritura feministas medio entre la epistemología y el análisis (trad. T. 1995. 2000. Losada. N. la “clase” letrada latinoamericana. su práctica Emil (ed. volumen. Raquel. que fue indispensable deraciones sobre el canon literario latinoame- para la fundación de la cultura nacional au. Fondo de Cultura estético. Gutiérrez Estupiñán. University of Chicago coloniales y del “largo siglo xix. Rama (1926-1983). 23-36. titución. adopta una postura “en contra el crítico literario y cultural uruguayo Ángel de la literatura”.. S. canon / ciudad letrada 53 lonial que fue introducida a las Américas Andes. Showalter. Susana. Cátedra. 2002. transformaciones y H. “Entre el canon y el cor. como políticos) está firmemente enraizada Jandová). Beverley. López Colomé). El canon occiden. pp. Ediciones del Norte. para el que Román de la Campa Económica. finalmente.” Boris. 1998. Por una parte. Desde su publicación. Bloom. consolidación. Anagrama. El canon y sus formas: la reinvención a través del tiempo. Minneapolis. función y valor. México. capacidad de alcanzar a sectores sociales luz elena gutiérrez de velasco] mucho más amplios y diversos que la litera- tura. acuñó el neologismo “epistética. núms. Against Norte) y en Uruguay (Comisión uruguaya Literatura. 1993. México. desde la refundación de Tenochtitlán en 1521 pus” en Nuevo texto crítico. Hanover.). Susana res y fue traducido al inglés en 1996 (Duke (comp. Dominios de tónoma y que ha sido propiedad casi exclu. de manera casi simultánea en Estados Unidos (Ediciones del obras de consulta. Estética y escrituraria (en términos “literarios” tanto semiótica del arte de Jan Mukarovsky (trad. Esta influencia responde a diversas razo- Una introducción a la teoría literaria. la literatura. libro de Rama ensaya un productivo camino ord. 1999. nes. Finalmente. Es indudable la vinculación . J. siva de las clases dominantes (2). Universidad Nacional ha ejercido una perdurable y generalizada Autónoma de México.. el crítica feminista en el desierto” en M. Guillory. una de las contadas contribucio- Ensayos escogidos (selección y prólogo de Pura nes latinoamericanas a la teoría cultural. pp. Asimismo. su sorprendente persistencia Ignacio. “La ternos sobre los que gravita. Ediciones Signos. La ciudad letrada. ampliaciones. El 1995. Walter. cada póstumamente en 1984.). Acerca del canon. Eliot. Rosa María Aradra Sánchez. Pozuelo Yvancos. 2000. 1984. Losada. culturales latinoamericanos. influencia en los estudios culturales lati- Cultural Capital: The Problem of Literary Canon noamericanos. Fe (co. año vii. Buenos Aires. Bogotá. “Algunas consi- por los colonizadores. John. “Ciudad letrada” es un término acuñado por dad letrada. como la importancia de buscar estra- tegias para comprender desde la academia ciudad letrada las culturas subalternas de grupos que no buscan acceso a las instituciones de la ciu. La ciudad letrada fue publi- estudios culturales. en particular en los estudios Formation. pp. 1998. 75-111. Signo. 14-15. Cella. “Temática” en Tzvetan Todorov (ed.” Press.). la dinámica de sus re- de Harold Bloom y sus lecturas hispanoamerica. ricano. Press. laciones tanto con las metrópolis coloniales nas.” en Susana Cella (comp. hasta el México de mediados del siglo xx. A. Gobierno del y poscoloniales como con los grupos subal- Estado de Puebla. Dominios de la literatura: acerca del University Press). Zanetti. John. al reconocer tanto la nueva hegemonía cul- tural de los medios masivos. 1993. Madrid. en la obra inconclusa del una afiliación con el proyecto crítico de los mismo nombre. Plaza y Janés-Universidad en la tradición del ensayo latinoamericano Nacional de Colombia-Universidad de los poscolonial. Rodríguez). Mignolo. México. Rama ensaya una am- Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. 87-105. Buenos Aires. 2000. Chicago. biciosa historia cultural de América Latina 2004. Sánchez Prado. Tomachevski. Elaine. El libro tuvo varias reediciones posterio- tal. José María y libro tiene una rara coherencia de enfoque. aunque Rama sea conside- Teoría de la literatura de los formalistas rusos. Ángel. University of Minnesota pro Fundación Internacional Ángel Rama).). Teoría del canon ya que desarrolla un único problema: el de y literatura española. la cual implica. Harold.). Barcelona. rado uno de los fundadores de los estudios Buenos Aires. que tienen la [ana rosa domenella. Beverley. Puebla. el canon. 1970. Volek. Secretaría de Cultura.

desde luego. cuando ya habían sido abandonadas en sus dades que la ligan a esas otras instancias. pasando por José Martí. más allá de que el letrado lati- Rama. noamericano copiara o adaptara modelos fesionalmente a la literatura. es uno de los logros todos estos motivos. Estas prácticas son rituales que hacen de la propiedad y administración de incorporación. a la vez que posesión. y lugares de origen). peticiones. menos del el privilegio de la literatura es. ciudad letrada nombra al Focuault más o menos temprano). Entre naciones de poetas. los partidos po.54 ciudad letrada de La ciudad letrada con el pensamiento de reciente) en la multisecular historia de la Michel Foucault (sobre todo con las nocio. actas. el sistema judicial. no deja de pri. Por minio de las instituciones e individuos antes un lado. su actividad escrituraria no. Pero. cuyo objetivo es la reproducción y perpetua- fesiones liberales (medicina. (la policía. Haber afirma- liación política y escrituraria del volumen de do una unidad de linaje que va desde el bu- Rama con las obras de los ensayistas latinoa. Es también tienen una identidad social diferenciada por del todo pertinente su comparación con otros su pertenencia a las instituciones antes men- textos de análisis cultural contemporáneos cionadas. Esa afirmación de la diferencia y en vísperas de la Independencia. de Simón Rodríguez a Ezequiel de tendencias anarquizantes del xx. notariado). derecho. antologías. rócrata colonial del siglo xvi al autodidacta mericanos. los cenáculos. Así. ción del orden letrado como centro del or- dismo. filiaciones. o romántica principio. mológico. Las aborda como performances artísticas. al menos en estéticas gongorina. aún más importante es la fi. La ciudad letrada se ha de Rama. nombra el conjunto de instituciones mencionados. el de “república de las letras”. un lugar que cultural. comerciales y financieras. neoclásica. Esto. pasando Martínez-Estrada. vas como administrador de una tecnología ferencias y su pretendido privilegio episte. distribuida de manera desigual (en México. escrituras. Alfonso Reyes y Pedro viajeros cosmopolitas y los científicos positi- Hénriquez Ureña (véase Mabel Moraña). Anderson. relatos de viaje. para Rama. dictámenes. plícitos. ya Finalmente. el clero. más allá de las críticas al hecho de convertido en un texto que define la práctica que Rama deja de lado notorias diferencias de los estudios culturales latinoamericanos entre las diferentes encarnaciones de su “per- en las dos Américas. niales y del xix) no analiza estas prácticas tro de las personas. líticos. tal como grupo de individuos (los “letrados”) que ob- la rastrea Román de la Campa. discursivas exclusivamente (ni siquiera pri- las reparticiones encargadas de censos y es. ciudad letrada y de sus conflictos internos. las teoría de la dependencia (contemporánea de academias. Por vistas de finales del xix. Pero para Rama ese lu. coro- la base de su poder y de su prestigio. En esta acepción. a partir de sus di. como quiere la ideología de la literatura estaba orientada a sostener sus prerrogati- desde la modernización. ciertas permitió cortar el nudo gordiano en que la organizaciones guerrilleras (los focos). metropolitanos (como en los casos de la vilegiar en el libro. 5% de la población sabía leer y escribir). sonaje conceptual” (Deleuze y Guattari). por los “doctores” de mediados del xix y los José Enrique Rodó. reconocimiento o exclu- de la tecnología de la letra la condición de sión. las sectas. leyes. reparticiones del estado colonial y nacional arcos de triunfo. cons- dichas instituciones se cuentan las diversas tituciones. nes de episteme y formación discursiva del Por otro lado. a partir de las profundas comuni. el registro de propiedad. las corporaciones educativas. ceremonias de fundación o de toma de su existencia y funcionamiento. mariamente) a partir de sus contenidos ex- tadísticas). cercano tanto intelectual como pro. ciudad letrada como Orientalism (1978) de Edward Said e tiene un significado cercano (pero mucho Imagined Communities (1983) de Benedict más amplio) que el término que lo preexiste. Ciudad letrada es una noción híbrida. La literatura ocupa un lugar en Rama) había atrapado al análisis literario y esa nómina. señala agudamente Alonso. perio. las pro. sólo un avatar más (un avatar relativamente Incluso cuando parece que la autonomía in- . sonetos. el registro civil o regis. den social. las aduanas. Rama (y este gesto renovó los estudios colo- el poder legislativo. ciudad letrada nombra las que conjuga à la Foucault diversos niveles prácticas discursivas que sostienen el predo- de análisis en una totalidad dinámica. proclamas. aparentemente anacrónica fidelidad a las gar debe ser examinado.

La vastas extensiones. la noción de ciudad letrada permitió y simbólico) del poder. permite entrever cómo la ins. los criollos) dominaba vastas poblacio. consciente. cuando esta reali- las ciudades coloniales hispanoamericanas dad no se adecue al diseño letrado. en realidad americana. tal como lo describe Foucault toda reflexión. lejos de ser un la empresa de construcción y expansión del mero intermediario burocrático entre el im- imperio español. adaptable y relevante de lo que ción) al seno de la jerarquía colonial: cuando previamente se había concebido. ricanas. formadas a partir de la sedimen. y cada anillo exterior implica un paso gimiento del testimonio. de la desde el inicio de la incorporación del con- que es a la vez criatura y origen. Pero. ciudad letrada 55 telectual letrada claudica frente al prestigio peculiar morfología de la ciudad hispano- de las formas metropolitanas. castas. Esta reduplicación establece. . Asimismo. precisa: la ciudad hispanoamericana. más alejado. Así. el atrio o la cátedra. en el espacio reduplicaba el lugar de cada titución letrada fue (y es) mucho más sujeto (de cada familia o de cada corpora- poderosa. Controlando nes según las necesidades de la corona. será fueron cuidadosamente concebidas y pla. pare. la aristocracia local. poblaciones dispersas y ciudad colonial no se organizó prioritaria. la ciudad letrada. de fundación sobre los que se estructura el tación de procesos históricos multisecula. marginalizada en tanto subalterna o anóma- neadas como instancias fundamentales en la. en tanto violencia epis. el púlpito. abajo en la jerarquía (sucesivamente criollos cía anunciar un cambio radical en la mane. el Palacio cia. y la conciencia de esa vinculación episteme renacentista y al modelo analógico debe ser el paradójico punto de partida de que la regiría. quía al seno del impero fue un proyecto temológica ejercida por el letrado. con su subdivisión en damero. Así. legitimó y sostuvo un imperio cuya tes. y la defensa. proyecto urbano) sobre la “realidad” colo- res (y en muchos casos multiculturales). la entonces analizar la dinámica cultural lati. tinente al “Occidente” en formación. esas imitaciones (muchas veces monótonas En el centro (la plaza central) de la ciudad ad nauseam) son prácticas exitosas y del se agrupaban las instancias de poder y de todo relevantes a su contexto de emergen. pobres. De allí en adelante. las actas y protocolos europeas. une archéologie des Esta máquina semiótica llamada ciudad sciences humaines (1966). en Les mots et les choses. sino de podría haber sobrevivido sin la máquina se- los la economía y la administración impe. Audiencia (luego los tribunales) el montepío noamericana por fuera de la dicotomía (de (luego el Banco). y la considera un letrada (que operativamente hemos descrito hecho fundacional en la historia hispano- de manera tripartita) tiene una localización americana. poder. americano (un tema de enorme relevancia a El anillo interior coincide con el núcleo de mediados de los años ochenta donde el sur. la vinculación de la ciudad reproduce el mapa de la jerar- entre letra y poder. Para Rama. miótica de asiento urbano que “actuaba” rial. la pri- la ciudad colonial surgió como un “parto de macía de la letra ligada al poder (los planos. a los que se enfrenta el intelectual latino. La noción de ciudad letrada permite Virreinal (luego presidencial o municipal). es ines. Esta cho. por ejemplo. la moderna) tuvo una organización anular. mas lejos del centro (material mo. difícilmente disciplinadas. concentración optimizaba la administración delos metropolitanos / originalidad vernácu. Para Esta reduplicación donde el mapa visible el Rama de La ciudad letrada. Pero además. performativa por otro) dio origen a la de esta dinámica. prestigio: la Catedral o la Iglesia. con potencias ex- mente en función de los requerimientos de tranjeras siempre al acecho. la ciudad hispa- pensar de manera nueva los desafíos éticos noamericana colonial (y hasta cierto punto. asimismo. ra de concebir la práctica escrituraria). base militar fue siempre frágil. la disposición la. el imperio no una economía local autosuficiente. donde una ínfima minoría perio y los recursos y las poblaciones ame- de origen metropolitano (o sus descendien. Por lo mis. El ba- doble necesidad (administrativa por un rroco de Indias es un ejemplo fundamental lado. nial. Esta linaje romántico) entre imitación de los mo. A diferencia de las ciudades las ordenanzas reales. la inteligencia”. indios). Rama liga este proyecto a la capable. la ciudad misma tenía cotidianamente el imperio desde el despa- como función hacer visible el Imperio.

tín criollista. ción de una reinvención de las culturas na- líticas. América Latina) caracterizando esos desa- ranía. también permite avizorar rupturas tiva al interior de esas ciudades. de ellos. avatar que. nes culturales y la industria cultural pasan maciones y sustituciones. expectativas y prácticas historiografía liberal decimonónica. Como adláteres de los caudillos. seno de las mismas: estos fueron los casos piedad o la ciudadanía. tido de masas. que al seno de la ciudad letrada. como literatos que del americanismo y el criollismo literario. la pertenencia a ciertos deralistas son otros). dos latinoamericanos los enfrentaron. Rama analiza. Por un lado. que dis- instancia última de decisión al seno del or. neros históricos (como la “tradición” de veyó oportunidades para la expansión y re. clubes o la publicación en ciertos periódi- blemente centrípeto a otro nivel: eliminó la cos). el último avatar de la ciudad letrada que lerada de la población de las ciudades (efec. pero que no se dejan ya virreinatos en múltiples repúblicas es uno definir del todo de acuerdo a los antiguos de los ejemplos más obvios. Por otro lado. el folle- criollos. como Juvenilia de Cané o La gran aldea de Los desafíos que la emancipación no pre. tuvo un efecto induda. los presenta sin embargo la moderni. el mercado de bie- da (aunque desde luego implicara transfor. dades. En esta sección. o de géneros que traducen zación que tuvo lugar a partir del último (y por ello reterritorializan) a partir de los tercio del siglo xix. dos funciones que no existían mericana a partir de esas líneas de fisura. centralistas y fe. fíos. y los modos según los cuales los letra- menes que regulaban el nuevo orden repu. Asimismo. el periodismo popular. zación masiva permite el acceso de nuevos va influencia y nueva legitimidad. orales previamente marginalizadas en fun- ciones que definían las nuevas unidades po.56 ciudad letrada Rama no concibe la emancipación del disputan abiertamente el derecho de regular poder español y las luchas que la siguieron las relaciones sociales en trance de moder- como una crisis terminal de la ciudad letra. en tanto origen de las leyes y dictá. aunque prolonga to de migraciones internas y externas) y de el prestigio de la letra al seno de las socie- la infraestructura productiva y administra. la emancipación pro. y había sido reemplazada por “anómalas” como el teatro popular. sorprendentemente. la exitosa códigos letrados las nuevas realidades (como incorporación de América Latina al orden la crónica urbana o de viajes). redefiniendo lentas). nización). de desaparición. Rama enfatiza cómo los letrados cratización de la cultura. la posesión de un liberales y conservadores. como abogados y jueces que decidían cionales y una redefinición de su lugar al los renovados conflictos en torno a la pro. pro. Rama realiza un no- referencia transatlántica que descentraba la table trabajo (apoyándose en sus previos ciudad letrada. ya que la alfabeti- criollos adquirieron durante el periodo nue. Surgen por cruciales. disputaban la existencia de una cultura na. el par- vieron efectos centrífugos en muchas ins. la uruguaya) que inauguran el siglo xx son dujo el crecimiento y la diversificación ace. Otro de esos modos fue la invención de gé- cional o hemisférica. Quizá el intento más radical para ello sectores cuyas prácticas letradas son prolongar el impulso de La ciudad letrada. Las revolu- capitalista global del xix en tanto productor ciones (la mexicana y. se describió el periodo como épica devenida asiste a un proceso generalizado de demo- catástrofe. Uno blicano. muchas veces vio. y que sea el reciente volumen de Jean Franco The . a jugar un papel fundamental. título universitario. ya que la sectores a la tecnología de la letra. apenas compatibles (literatos contra cientí. el surgimiento protocolos de inclusión / exclusión de la ciu- del caudillismo y las guerras civiles entre dad letrada (por ejemplo. Contrariamente al consenso de la relaciones de poder. ya que prolonga la historia cultural latinoa- ficos sociales. de manera separada un siglo antes. fue la apropiación de las culturas como redactores de las leyes y las constitu. de materias primas para la exportación. Ricardo Palma o las novelas memorialistas definición de la ciudad letrada. Así surgen experiencias los mares. López) que recuperan un pasado en trance sentó. y ésta se convirtió (al menos trabajos sobre literatura y modernización en idealmente) en instancia exclusiva de sobe. instancias todas cuyo funda- tancias de decisión (la disgregación de los mento es la letra. Si las guerras de independencia tu. putan el privilegio epistemológico del viejo den letrado (la corona) ya no residía allende núcleo letrado.

y los estudios pocas excepciones como la de José Carlos en torno a la literatura de la modernización Mariátegui. Otros. Por su parte. en el marco de la gue. Toda vez que la díada letra /orali- latinoamericana ha concebido a sus “otros” dad se convierte en la categoría de análisis (la ciudad real. testimonio. empresas crítico-teóricas una crítica que Julio Ramos lleva adelante que buscan prolongar o afinar las intuicio. trabaja por medio de énfasis no nir y dar cuenta de aquellas instancias cul. por otra par- nes de Rama por medio de estudios de caso te. can de manera problemática prácticas cul- do al menos tres líneas de investigación. impronta omnipresente en el ensa- ción y ruptura de los paradigmas de la yo de interpretación latinoamericano. de 1998). las guía de la comunidad nacional. la sección sobre minantes de producción y recepción de la la modernización es examinada de manera . incluso cuando se la con- de la monografía académica) que Rama voca para señalar sus límites y excederla. El imperio lusitano (y las ciudades brasile- tura de mujeres o minorías). y el surgimiento de la conciencia criolla (en. (aunque la noción de ciudad letrada sea no- maciones al seno de la ciudad letrada. aunque surge de (y es fiel al silencio: exploraciones del discurso barro. los estudios en torno a la lite. delo de Rama. turales no obviamente compatibles. se asiste a la pérdida por parte de Un concepto como el de ciudad letrada. se dejan sujetos). rra fría. Desde luego. con práctica letrada del siglo xviii. etc. aun- de la modernidad en América Latina. turales que exceden los límites de la ciudad Rama privilegia los contextos novohispano letrada. 1989) que la argumentación de Rama se propone de la segunda. la nunca pudo dar a su ensayo. no concede debida latinoamericana. a) el pensamiento de izquierda latinoameri- co. o medios que ñas) no parecen responder del todo al mo- no hacen de la letra (o de las instancias do. ralista. de lado otras categorías como clase o raza zación) que introdujeron cruciales transfor. Latina. podría decirse que esta Entre estas indagaciones. arriesgada apuesta por una unidad de visión tado volumen de Franco. 1991) es un ejemplo de la primera coloniales o poscoloniales multiétnicas) empresa. no podría haber sido concebido sin el que precisan los patrones de funcionamien.). como la conclusión (esta vez en el registro En todo caso. ciudad letrada 57 Decline and Fall of the Lettered City (2002) letra) su centro (cultura audiovisual o digi- que verosímilmente podríamos concebir tal. como una visión válida para toda América Una última línea de estudios busca defi. siempre indiscutibles. es también aquello que da al ensayo su in- nar los estudios en torno al barroco colonial dudable fuerza. además del ya ci. da. o el campo y sus respectivos privilegiada del ensayo de Rama. (reconocido) antecedente de La ciudad letra- to y transformación de la ciudad letrada. Para el caso colonial. El volumen de noción de ciudad letrada no ha dejado de de- Franco estudia cómo. marcar un horizonte teórico y escriturario. un libro que. ciudad letrada en un momento dado (escri. como Mabel Moraña. y su cas de diversa índole. hecho posible la perpetuación de ciudad lieve los modos en los que la ciudad letrada letrada. por un lado. podemos mencio. grafitti. la ciudad letrada (que en el caso de Franco que se propone como una clave de interpre- equivale a la literatura y a un sector de las tación para una experiencia hemisférica ciencias sociales) del privilegio epistemoló. multisecular. Esta es Hay. El tablemente eficaz para describir la dinámica volumen de Doris Sommer (Foundational cultural diglósica al seno de comunidades Fictions. nociones de letrado y ciudad letrada unifi- La noción de ciudad letrada ha fecunda. como instancia privilegiada de intérprete y A pesar de su impronta foucaultiana. no deja de tener una impronta cultu- ratura de la emancipación como continua. crónica. Cerraremos esta pre- lugar eminente (hasta el Boom inclusive) sentación con algunas de ellas. el volumen de Mabel Moraña Viaje visión de Rama. El de Julio Ramos Desencuentros John Charles Chasteen señala que. ya sea instancias escriturarias que y peruano. no podía dejar de atraer críti- gico sobre el cual basó su predominio. en Desencuentros. cano. o los procesos (como la moderni. Por ello. indica que la tre ellos. sin discutir adecuadamente con- no se avienen al paradigma dominante de la traejemplos tomados del contexto brasileño. atención a los procesos productivos que han Otra línea de estudios busca poner de re.

concepto de lo canónico. 165-173. Cortázar. modelo analógico a partir del cual se esta. Espejo de escritores: Entrevistas con: de aquella sobre ésta. En un plano general. ción histórica.211. Campa. la existencia de la cual. 1996. PA. pri- de América”. [juan pablo dabove] pero insuficientes para abonar un caso estrictamente latinoamericano. 123-133. Revista Iberoamericana que tiene la capacidad de discernir el “buen 71. “¿Qué nos dice hoy La ciudad letra. Ella objeta el fundamento Alicia (coord. Vargas Llosa. Mario. humano. Rama hipostasía la idea de “racionalidad crítica cultural occidental”. Perus argumenta. encuestas. 2005. “Los a una amplia gama de metodologías (análi- vecindarios de La ciudad letrada: Variaciones sis textual. 1869). Latin Americanism. PA. en la sociedad. Szichman. 1987 16. “Introduction”. en dido a los practicantes de la crítica cultural Ángel Rama. Revista de Estudios Hispánicos. Moraña. se eleva en la concepción de Arnold .com>. Por otro. la relación entre centro y periferia. 1984. 29-53. The Lettered City. 97-122.). Instituto Internacional de tura y cultura popular. pp. Román de la. “Ángel Rama: Más allá de la ciudad blece la relación letra /ciudad y la primacía letrada”. PA. “De La tistas y no elitistas a la cultura. la crítica cultural recurre Press.48. Rama. como el da de Ángel Rama?”. desplaza el centro de gravedad de su Norte. entrevistas. Fuentes.10/11. Ángel. Ángel Rama y los estudios latinoamericanos. 2003-2004. Literatura Iberoamericana.) y aboga por una salida Ángel Rama y los estudios latinoamericanos. pp. Francoise Perus.ebscohost. Políticas de la escritura en vilegian a la poesía y el arte (en un sentido América Latina: de la Colonia a la Modernidad. el papel del intelectual viii. la naturaleza de las Literatura Iberoamericana. Para profundizar Minneapolis. Duke concierne a la separación entre miradas eli- University Press. el fomento del cambio social y la disemina- Françoise. Instituto Internacional de plinas académicas (Preminger: 262). Santiago. Alonso. pp. “Rama y sus retoños: rie de preocupaciones ligadas a un deseo de Figuring the Nineteenth Century in Spanish cambio social y perfeccionamiento del ser America”. el lugar del subalterno. alta cul- Pittsburgh. pp. Pittsburgh. Internacional de Literatura Iberoamericana. Rulfo. 363-372. Una tensión que históricamente ha divi- Chasteen. a dife- rencia de los “estudios culturales”. pp. y las instituciones. Román de la. Rolena. Dirham. Hanover. de crítica cultural parecerían caber una se- 3-24. Quizá la crítica más radical sea la de 1997 <http://search. Remedi. Por un lado. Ediciones del Norte. La gusto”. indaga- filosóficas sobre un tema de Ángel Rama”. “Ciudad letra- argumentación hacia aquellos estudios de da: Ángel Rama y la espacialización del aná- caso que mejor prueban su tesis preexisten. el funcionamiento del poder “El desafío inesperado de La ciudad letrada”. Perus. Lógica de Port-Royal. y un cuestionamiento del Campa. La “crítica cultural” no es algo que se puede la con el carácter que Rama le atribuye. bajo la etiqueta Revista de Literatura. Ángel Rama y los estudios lati- te. 1994. ción de los valores. NH. Adorno. “Homenaje a Ángel Rama”. Onetti. Mabel. “La ciudad existido como una práctica institucional for- letrada y los discursos coloniales” Hispamérica: mal. neoplatónico) como formas superiores para Caracas. John Charles. xx. Castro-Gómez. 1997. por ejemplo. ejemplos indudable- mente tomados de su lectura de Foucault. señala Borges. prácticas sociales. ciudad letrada. era problemática en la penínsu. 1997. Gustavo. de la rígida compartimentación de las disci- Pittsburg. Sánchez. 1997. no queda claro cuál es el respaldo Puig. Perspectivas ciudad letrada al imaginario nacionalista: tempranas como la de Matthew Arnold contribuciones de Ángel Rama a la invención (Cultura y anarquía. 1985. lisis cultural”. University of Minnesota estos problemas. entre ellas. intelectual en el imperio español para esa Hanover. El intelectual. Perus. pp. 283-292. Ediciones del Así. nunca ha obras de consulta.58 ciudad letrada / crítica cultural casi exclusiva a partir ejemplos rioplatenses. Ríos. Rama. 1987. NH. dando así la imagen de una sincronía noamericanos. concepción. Venezuela. MN.2. mismo del edificio conceptual de Rama: el Estudios 22/23. pp. 1999. Carlos. Instituto continental ilusoria. Goytisolo. etc. Rama recurre a Descartes y a 197-221. definir en términos precisos porque.

Mi propósito será explo- De ahí. Luego. 2000). dios en literatura moderna en la Sorbona . raíces se encuentran en autores diversos y re dejar en alerta al crítico respecto de sus temporalmente distantes como Martí. cional del medio universitario inglés. 1958) suspende la división entre lo se practican en el mundo anglosajón. mericana. reflejo y parte de la esfera géneos. y ofrece la idea Polar. y brindaron al sujeto po- intelectual dentro de la cultura (y no encima pular y a la “subcultura” un papel protagó- de ella) para así buscar una salida a la com. Sin em. como el trabajo. con las clases obreras y populares. en años recientes. la política y la cotidianei- dad. Sin para Adorno equivale a una ideología elitis. ayudaron a po- una vida democrática más plena. espacios y tradiciones intelectuales hetero- zan son. dentro de su estructura más íntima” (Adorno: Dada la amplitud del término y sus diver- 208) [traducción y cursivas mías]. Rama. plicidad de la crítica con la ideología o la En América Latina. consideraré algunas críticas y autocríticas ral” se encuentra en esferas tan diversas del pensamiento richardiano. británicos y estadunidenses (Yúdice. En con. emana de mos como los objetos culturales que anali. Y. nuidades con los estudios culturales según ciedad. un pensador como Theodor Adorno digna de ocupar la atención de investigado- (“Crítica cultural y sociedad”. progresistas o lograr. y otros. mismos prejuicios y complicidades con el Sarmiento. sino una que exprese la idea de la ricana existe desde mucho antes de la insti- armonía negativamente al capturar las con. prefiero enfocar bargo. García Canclini. Hoggart. Sarlo. Desde Chile. el de. 1951) sitúa al res y académicos. en lo posible. definida ampliamente. Adorno quie. Sus la cultura a un mismo tiempo. crítica cultural 59 por sobre los demás seres humanos y se res. la crítica cultural pa- totalización del sentido (“dialéctica negati. estar dentro y fuera de antiimperialistas (D’Allemand. Richard cursó sus estu- contracorriente del conservadurismo tradi. terrogar el eje Norte/Sur. un problema que se ha visto en la aquí una vertiente reciente de la crítica cul- “crítica inminente” de Adorno concierne a tural –la de Nelly Richard– que se sitúa en la forma en que el modelo mantiene una el contexto chileno y que. Cornejo poder político y económico. puras y no comprometidas. 2002). Raymond Williams (Cultura y so. Junto con Richard Hoggart. Mariátegui. tidad propia usando teorías no prestadas de zan existen en una esfera independiente de contextos ajenos y de medir distancias entre lo social y sus normas –pensamiento que la metrópolis y el llamado tercer mundo. de pensar la iden- lidad como los objetos artísticos que anali. Bello. argumentando que “lo cultu. de in- que piensan que tanto su propia posiciona. ha establecido un diálogo intenso con los tura popular. haberse formalizado nunca como una prác- ta y errada– los practicadores de la “crítica tica institucional. principalmente de escritores e inte- social que los produce. Martín Barbero y que una crítica “exitosa” es la que “no re. sicionar a “lo marginal” como una esfera traste. Williams desafía como fundadora de una práctica crítica que. en un gesto más radical de demo. tucionalización de los “estudios culturales” tradicciones. Para Adorno. alto y lo bajo. otro de los nelly richard y la crítica cultural desde padres fundadores de los estudios culturales américa latina. la crítica cultural latinoa- inminente” reconocen que tanto ellos mis. rece nacer de un impulso por establecer la va”). al elitismo cultural de la institución univer. rar los orígenes de la crítica cultural de cratización y ampliación de la noción de Richard y enumerar sus diferencias y conti- cultura. se autodenomina crítica cultural. a la vez. a modo de contraste con los estudios cul- sitaria y trabaja para forjar redes solidarias turales. clara jerarquización entre cultura élite y cul. sos caminos intelectuales. Yendo a Nacida en Francia. De cara a los “críticos trascendentes” particularidad de lo latinoamericano. Nelly Richard británicos y también un miembro de la se destaca como una de las intelectuales pú- Nueva Izquierda inglesa (New Left) de los blicas actuales más importantes y también años cincuenta y sesenta. parece factible ar- suelve las contradicciones objetivas en una gumentar que la crítica cultural latinoame- armonía. en ese sentido. lectuales de izquierda interesados en pro- safío de la crítica cultural (Kulturkritik) es mover políticas nacionalistas. ponsabiliza por dirigir a la sociedad hacia Williams. nico en la escena intelectual. estudios culturales.

Hostos. sar a América Latina recurriendo a herra- denses y latinoamericanas. Ortiz. desde una estética de lo Mariátegui. de un punto de contacto ideológico entre los construcción) que enfatizan conceptos tales dos grupos durante la dictadura. se sitúa intelectualmente en un campo de tural. las polí- Su obra crítica emerge durante los años ticas del acto crítico o la inscripción del convulsionados de la dictadura de Pinochet deseo subjetivo en la escritura (Del Sarto. fundada al inicio del periodo posdic. análisis de los fenómenos políticos y cultu- A partir del comienzo de la transición a rales y. Al mismo tiempo. y dades de la transición chilena y sus múlti. la obra de Richard quiere dad. neoliberalismo. so- Popular bajo Salvador Allende (1970-1973). tural richardiana adquiere su forma inicial ción híbrida cuya transdisciplinariedad no y afirma sus posiciones ideológicas básicas sólo refleja sino debate los significados y ra. se evidencia ta de los trabajos neovanguardistas de un en su obra una herencia latinoamericana grupo de artistas (designado por Richard que probablemente tenga sus raíces en en- como la “Escena de Avanzada”) cuyas obras sayistas de los siglos xix y xx (Martí. la Revista jamás se cuando se considera que Richard quiere re- aleja de su misión de destacar las especifici. cursos que existen en una relación tensiona- rencia a las problemáticas de la memoria. teórico-culturales de la metrópolis como foque constante sobre los márgenes. la configu- apostando que estos sitios “residuales” sean ración lingüística. logra registrar una “crítica de la crítica” que Residuos: 11).60 crítica cultural y se trasladó a Chile en 1970. la naturaleza discursi- intensamente la experiencia de la Unidad va de cualquier medio (ya sea cultural. se anula debates internacionales. Al hacer hincapié en ticios y bordes de la expresión cultural. tan una aproximación multidisciplinaria al máticas del poder hegemónico dictatorial. guardismo estético de la Escena de Avanzada debido a su propia formación intelectual en (Richard como uno de sus principales pro- Francia. donde vivió como la textualidad. los el lugar más adecuado para interrogar a los deseos) de diversos discursos que provienen lenguajes totalitarios y a las construcciones de diferentes lugares de producción. eminentemente latinoamericano. (1973-1990) con la intención de dar cuen. ponerlas en jaque. más allá de su ecléctico linaje teórico. cial. lo parcial y lo oblicuo. con las de la periferia. mezcla ecléctica de corrientes intelectuales El por qué de este debate entre el neovan- europeas y latinoamericanas. Sin descartar los mientas teóricas metropolitanas. Brunner) rebasa la supuesta existencia lismo francés. Al parecer. Rama. el estructura. la democratización y el género. la globalización. Richard ha logrado promover un manera. Richard ha seguido sólo por la marginalidad social sino también investigando los nexos entre arte. in situ. política. Por una parte. la materialidad estética (es decir. 2000: 235). la identi. inters. las gra. Richard macronarrativas de la actualidad (Richard. por la producción de subjetividades y dis- cultura y teoría. el da con el poder. el posestructuralismo. la crítica cul. y otros) que apor- fragmentario. la contradicción aparente –y que diálogo productivo situado en la encrucijada algunos le han imputado a Richard– de pen- de perspectivas teóricas europeas. lucha pensada en y desde el margen. ciales (la encabezada por el destacado soció- En términos genealógicos. con mificaciones de una práctica de la crítica una corriente específica de las ciencias so- cultural. se observa en sus escritos un claro movedores críticos) y la sociología “reno- legado del pensamiento continental europeo vada” según se practicaba en la Facultad (el psicoanálisis. a raíz de un debate concreto. Por últi- tuales provenientes de múltiples campos mo. la de. querían interrogar. político o incluso económico). particularmente en refe. estaduni. Con su Revista de crítica cul. las fallas. situar estas teorías. De esa tatorial. la Escuela de Frankfurt. En esta abrir un diálogo tanto con las producciones trayectoria crítica. se interesan no la democracia en 1990. Un grupo de intelec. A pesar de . los Latinoamericana de Ciencias Sociales (fla- estudios culturales británicos. disciplinarios contribuye regularmente a la es fundamental reconocer que la crítica cul- Revista con ganas de generar una publica. aún más importante. cso. los lapsos. aprovecharlas en función de un proyecto ples problemas locales. Richard mantiene un en. logo José Joaquín Brunner) en el contexto tural de Richard tiene sus orígenes en una del Chile pinochetista de los ochenta.

más productivos con los estudios cultura- gorizar desórdenes en una lengua segura que les estadunidenses. ambas prácticas comparten un deseo de re- Esta postura “posmoderna” de la Avanzada. si bien es cierto que cia de enemigos ideológicos comunes (en Brunner y los sociólogos (sobre todo en sus particular. la crítica cultural richardiana poste- fe dictatorial y. está claro que la Brunner”. ha establecido algunos de sus debates sociales preferían “ordenar categorías y cate. En principio. reflexiones estimulantes sobre la mo- que ligaba la Avanzada a los sociólogos re. bal’ de las transformaciones culturales” (80). etc. tanto los sociólogos como políticos y sociales a un criterio explicativo. nicara productivamente a ambos sectores. Sin embargo. irresoluble– A la vez. Según Richard. es evidente que ambas vorecían “el minimalismo de la rotura y del prácticas están relacionadas y que. Según Richard. como el y empleado técnicas estilísticas que podrían Partido Socialista y el Partido Comunista). tica. Pese a que el sector teóricamente ca y paródicamente– de los lenguajes de la renovado de las ciencias sociales encabeza. Mientras Richard y la ¿En qué consistirían estas convergencias y Avanzada. entonces. estudios culturales quisieran desarticular tablecer consensos y someter los fenómenos formas hegemónicas del poder empleando . [éstos] prefirieron cuidarse de do por Brunner demostró tener una mayor tal aventura refugiándose tras la pantalla … perceptividad y receptividad a las reformu. naria tradicional. con la posicionali. instalando nuevas hegemonías del sentido. 77). riormente ha intentado marcar sus diferen- dad enunciativa radicalmente diferenciada cias y afinidades con los estudios culturales. modernidad. de los dos grupos. Aunque Brunner y otros sociólogos nunca flexión sobre la catástrofe dictatorial y los desacreditaban a la Avanzada y su gesto posibles caminos a seguir para restaurar la rupturista como un modo legítimo de in- democracia. tanto la crítica cultural como los con la sociología renovada y su afán de res. pudieran estar utópico-políticos de la izquierda revolucio. ideológica –en último término. fragmento sintácticos que se oponían a la la crítica cultural.”– tipo de diálogo cómplice en torno a un “cuando [los sociólogos renovados] se vieron mismo horizonte de reconceptualizacio. podría tener. parecían los efectos reales y la trascendencia político- compartir el horizonte post de los artistas social que una aproximación posmoderna posmodernos (neovanguardistas) cuyo pen. como representantes de la “iz. escepticismo ante los prevalentes relatos con su lenguaje racionalista. enfrentad[os] a las operaciones de estilos de nes teóricas y culturales. Tampoco cabe duda que reenmarcara las crisis de sentido” (79. la Avanzada buscaban abrir espacios de re. Richard temía la po- samiento se caracterizaba por un profundo sibilidad de que los sociólogos renovados. Para consolidarse como una práctica crí- piados” para pensar y hablar de la catástro. crítica cultural 61 sus diferencias. A su vez. la sociología renovada siempre cuestionaba quierda renovada” (posmarxista). de los partidos de la derecha po. heteróclit[o]. tivo de las ciencias sociales lo que le dio La raíz de esta “mutua desconfianza” origen a la crítica cultural y le sirvió de ím- tenía que ver. en su fase más recien- épica del metasignificado”. con un debate petu teórico. podría “haber alimentado algún sidual. del saber desde una óptica transversal y contraba. de una ‘metodología cuantitativa’ que traza laciones socio-estéticas de la ‘nueva escena’. descentrad[o]. en una fuerte tensión transdisciplinaria (Richard. Residuos: 142). por un lado. desconectados de la institución divergencias? académica y del financiamiento estatal. funcional o instrumental. los sociólogos “a tervenir el paisaje dictatorial. dernidad latinoamericana y su carácter “re- novados. no la ‘nueva escena’ que se desmarcaban –críti- fue así. acerca de qué lenguajes serían más “apro. se en. a junto con un “marco de referencias afines” su vez. 1994: 74). los científicos te. fa. En principio. diseñar las fronteras del conocimiento aca- que dudaba de cualquier racionalización démico y reconfigurar formas tradicionales utilitaria. por otro. un ‘esquema estadístico del desarrollo glo- no fluyó un diálogo más amplio que comu. reflexiones más tardías) han tratado temas lítica y de la izquierda tradicional. llamarse “posmodernos” –promoviendo. además. Sería este deseo de apartarse de la posicio- Prevalecieron más bien el recelo y la mutua nalidad institucional y del lenguaje norma- desconfianza” (Richard. la presen.

pensar. sino como modos discursivos únicos lado”. dialoga. sin dar la espalda total. la crítica cultural desde dónde hablar vendrían a ser. Mientras Richard ve a los estudios ticas postmodernas que ella analiza–. pero siempre sobre América Latina. formas que mezclan el la productividad intelectual que pueda re. y abogaría contra la relativización de lo esté. en oposición marca repetidamente la importancia de lo a la filosofía universitaria. sino como la crítica” (158). entonces. También las dos tendencias según Ana Del Sarto. y la fuga (en el sentido deleuziano) como ble enumerar otros rasgos distintivos de la conceptos centrales de su práctica crítica crítica cultural richardiana.). vos de teorización y desconstruir las formas Su carácter anti o transdisciplinario. en que habla la crítica académica. pero queriendo siempre rescatar radical con relación a la autoridad de la los detalles. ca cultural richardiana y los estudios sub- No obstante estos puntos de contacto. desearía llamar la chilenos neovanguardistas como.62 crítica cultural una rebeldía dialogante. propio lugar. consciente de que las formas de transmisión del saber gremial “ya no es posible una teoría latinoamericana institucionalizado (e. por ejem- atención sobre las limitaciones del “siste. Si los estudios cul- ría con y aprovecharía (fragmentariamente) turales y el “latinoamericanismo” hablan cada una de estas disciplinas. ensayismo con el análisis deconstructivo y sultar de la lectura de múltiples produccio. los textos de la crítica éstas soslayan la especificidad de lo estético cultural serían escritos híbridos y no fácil- para sobreprivilegiar lo social. entre ellos: (139) –de ahí la afinidad entre la mirada Su enfoque sobre lo extrainstitucional y lo teórica de Richard y ciertas prácticas esté- marginal. accidentes. la crítica cultural descentradas (lo femenino. lo subalterno. En vez de hablar sobre la cri- y el arte no como meras instancias “textua. tico. Richard argumenta a favor de hablar que hablan a su propia manera y desde su desde la crisis y el “descontrol del pensar”. el paper. la crítica entre discursividades sociales. Reconociendo mente clasificables. borraduras. lectual como una figura “necesaria para re- 2000: 236). es posi. teorizar y actuar. plo. una práctica cuestionadora de los modos de Su preocupación por la posicionalidad construcción y diseminación de los saberes enunciativa del discurso teórico. memo- universidad y el saber académico” sería el rias y singularidades de los contextos locales . De ahí que una discrepancia velar las complicidades y complicaciones de central que Richard tiene con ciertas co. formaciones de poder.g. simboliza- cultural. cita” que Beverley percibe como saludable terialidad social para producir críticamente (338). Volviendo a rrientes de los estudios culturales sea cómo la visión de Richard. argumentando a favor de la literatura Residuos: 143). Beverley cuestiona a la la realidad social”. La crítica cultural. la cita aca. conceptual del discurso académico metro- Según John Beverley. y las ciencias sociales. las normas editoriales impuestas). Sin embargo. enfatizando el fragmento. las heterologías busca poner en jaque a los mismos dispositi- genérico-sexuales. la crítica teórica para “examinar los cruces nes discursivas en yuxtaposición. construcciones de subjetividad” (Richard. etc. principal punto de contacto entre la críti- rrogadora (142). ciones culturales. la crítica cultural lo hace crítica cultural por sobreprivilegiar al inte- “desde la materialidad estética” (Del Sarto. resistente e inte. el borde. ese “escepticismo politano”. la escritora Diamela Eltit o el artista ma” y hablar desde posiciones laterales y visual Carlos Leppe. alternos (339). que se piense independiente de la trama démica. Richard re- académicos. lectual entre Nelly Richard y ciertos artistas mente a la universidad. la crítica literaria local como un sitio estratégico desde donde académica. Así. lencias) se ha señalado una cercanía inte- la crítica cultural. la crítica cultural in- interrogando no sólo los contenidos sino tentaría hablar desde ella. no debería entenderse como una práctica preguntas claves para armar una “crítica de homogénea ni programática. la colonialidad del poder” (339). El cómo y Desde esta perspectiva. la fisura Más allá de la cuestión estética. sis latinoamericana desde un “saber contro- les”. sin caer en una postura elitista. mientras los estudios comparten una “combativa política explí- culturales “construyen su locus desde la ma. con culturales como una práctica circunscrita a frecuencia (y sin establecer exactas equiva- los espacios universitarios metropolitanos.

salzamiento de la catástrofe del significado tropolitana. todo intelec- bio político y social. entonces. un suceso insólito que contengan la imagen de la destrucción. desafíen la transparencia o el simplismo de zaje y la mutación de las identidades nacio. juego de fuerzas entre uniformidad y dis- sión democrática mientras. las rebeldías desde el margen pa. sin quedarnos apegados a ella contemplati- tica de la desmemoriada transición chilena. Desde la publi. americano. nales. en 276. jamás debe ser En años recientes. Si el deseo de las sociedades pos- del pensamiento richardiano. por . Murray: 270). “Language” y “Reconfiguration”). vamente. un cuidadoso examen del al ser humano de cualquier actuar lógico). y hasta entonces no anticipado desde la óp. Richard ahora indica tual público corre el riesgo de ser cooptado que la detención de Pinochet en Londres por el sistema hegemónico imperante y. enseñó que las rupturas del poder pueden tar conceptos claves de los estudios cultura. densidad y peso se ligan. para pensar la rela. Richard reconoce que los locales específicos. principio. ciones no presente dislocaciones de marco ginalidad puedan ser cooptados por el saber y rupturas de diagramas que dinamicen el metropolitano bajo la máscara de la inclu. abierto los debates centro/ periferia. constituye una de las tareas más hizo que Richard reflexionara acerca de la arduas del campo intelectual en tiempos de suficiencia del margen como sitio para la postdictadura” (Richard. a cesariamente) una posición liberadora o menudo. de crear nuevas formas de incidencia crítica La captura de Pinochet. cualquier “sistema” hegemónico (Richard. sin desviarse de los ejes centrales pérdida inasumible y la melancolía. res (el nazismo. políticamente eficaz para el sujeto (Beasley- cordar a los lectores que la experiencia real. no es impenetrable y que cualquier siste- ción tensionada entre “ubicación de contex. original/copia. local/ Richard admite que la máquina neoliberal global. por ejemplo. la marginalidad y la sino también desde los epicentros mismos subalternidad. La to y posición de discurso” (2). Nelly (Freud) y no permanecer estancadas en la Richard. “Reconfiguration”: rebelión y la transformación política. De ahí. “Intersectando”: 1-2). además. en su sentido deleuziano. sería de su pensamiento. ma “totalizador” no es enteramente así. dictatoriales es efectuar un trabajo del duelo cación de Residuos y metáforas (1998). “Que no haya exte- contra la esencialización del sujeto latino. La crítica cultural ve un peligro no significa que el interior de las institu- en que conceptos como la otredad y la mar. Richard. “puntos de fuga”. expre. Si. Una última autocrítica comprende la re- recían bastar en sí para producir los “puntos lación entre la crítica cultural y los poderes de fuga” (Deleuze) necesarios para el cam. que nada se deje fuera. esfera política –compleja y no uniforme– Sus políticas identitarias no esencialistas. crítica cultural 63 (Richard. puede enten- do a su repetición excesiva en el medio aca. Richard exige mantener de lo político. Richard también se eclipsada o blanqueada por los poderosos ha preguntado si el fragmentarismo y el en- discursos de la globalización y la teoría me. traducción mía). En un gesto foucauldiano. rioridad al sistema. Al se olvida al “otro real” inserto en contextos mismo tiempo. derse como un “punto de fuga” que aleja démico. vivida por sujetos en crisis. puede generar fisuras desde adentro que En un contexto caracterizado por el mesti. emanar no sólo desde posiciones laterales les como la alteridad. sexuales y étnicas. a la noción de experiencia para re. Richard amonesta “Reconfiguration”: 279). Sin descar. sa un temor a que estos conceptos puedan no tienen que ser necesariamente liberado- ser banalizados o vaciados de sentido debi. formidad” (Richard. institucionales. “Language”: 260). en la práctica. léxico crítico de Richard revela que palabras tampoco la marginalidad tiene que ser (ne- como volumen. Según Richard. en varios artículos escritos después de la “Me parece que esta tensión irreprimible en- detención de Pinochet en Londres (1998) tre […] lo que se ha destruido y la necesidad (Richard. son realmente estrategias suficientes para combatir el olvido y la normalización de los desafíos y discrepancias: críticas y autocríticas discursos. con los remanentes de la catástrofe para Estas leves autocríticas aparecen dispersas poder transformar críticamente el presente. ha comenzado a matizar necesario. hacer algo productivo autocríticamente algunas de sus posturas.

fueron las organizaciones de derechos social y de resistencia. podría per. Sin embargo. repetidamente una gran admiración por los Pero al mismo tiempo hay que preguntar si proyectos de este grupo artístico vanguar- esta confluencia de términos en el espacio dista. 304). tal tipo de disen- ve cierto valor en lo que llama la “función timiento no fue posible (Richard. Vidal apunta una contradic. Richard y la Revista de crítica cul. Aunque Richard no fue un miembro tulo.64 crítica cultural lo tanto. ochenta buscaban explorar los vínculos po- versidadarcis.uni. gún “programa social global”. so. sostiene que las intelectual rechazara completamente a los intervenciones micropolíticas y la “teatrali- aparatos normativos del poder. Se percibe un tono acusatorio en palmente “a la esfera cultural”. También dar que fueron los artistas del cada quienes vale señalar que Richard fundó en la inventaron el lema No+. parece reforzar el parentesco entre crepancias ideológicas con él. parte de un movimiento posmoderno inter- tico (el de la izquierda marxista militante) y nacional. sido la de la izquierda marxista tradicional. 1995: 309- testimonial” de la izquierda posmoderna 310). del grupo cada y aunque haya tenido sus dis- nidos. Parece significativo. sería perfectamente fac- justamente porque la Avanzada “asume tible que los practicadores de la crítica . que los artistas del cada hayan sido los tido. su Revista ni de la crítica cultural formar ción irresoluble entre el vanguardismo polí. desapariciones o exilios. mido un cargo como Vicerrectora de Aunque tiene validez la crítica de Vidal. el cual jugó un pa- Universidad arcis el programa de “Magíster pel clave en las protestas populares de me- en Estudios Culturales” (que antiguamente diados de los años ochenta y desencadenó se conocía como el “Diplomado en Crítica la derrota de Pinochet en el plebiscito de Cultural”). se distancia en lo práctico […] las consecuencias de la de la institucionalidad académica y sus im.cl> este sitio de la red articula sibles entre arte y política. dad” posmoderna de los artistas no han ser- der una vía importante para la intervención vido para cambiar la situación política chi- política y arriesgaría vaciar a la universidad lena de manera trascendental y que. quizá la crítica más sus demandas sociales y abrir camino para fuerte del pensamiento de Richard haya el fin de la dictadura. con diversos pensamientos. taron la caída de Pinochet (304). representada por el crítico chileno Hernán Richard responde que no es el propósito de Vidal (1995). sin tener una “agen- el (neo)vanguardismo artístico (el de la da claramente definida” y sin promover al- Avanzada. localizado. en algún sen. Para Richard. bajo un gobierno autoritario y luego ras. El cambio de nombre de este tí. No obstante. disenso en un contexto donde. que asume la forma de la militancia. desde ahí. una inter- la crítica de Vidal que culpa a los artistas vención que busca reactivar el debate y el por no haberse sacrificado con igual inten. la crítica tural). el espacio urbano santiaguino de los años sitario y el “afuera” (véase <http://vepi. 1988. derrota política de la izquierda que se inicia pulsos normalizadores. la crítica cultural seguiría siendo conscientemente tanto en lo teórico como una práctica que. Vidal. ella sí expresa “estudios culturales” y “crítica cultural”. En ese sentido. No hay que olvi- la misión de la oficina de Richard). en de su potencial como sitio de compromiso rigor. (el No+) para expeditar la articulación de Desde ópticas ajenas. cuyas “acciones de arte” llevadas a cabo en mado y democrático entre el espacio univer. vale humanos –y no los artistas– quienes susci- señalar que Richard recientemente ha asu. como respuesta a académico institucional borra. sin sacrificar el espíritu de sus conte. un diálogo infor. De cara a las acusaciones de Vidal. la especificidad de la “crítica cultural” que le facilitaron un lenguaje a la oposición o neutraliza su rebeldía teórica potencial. Vidal una democracia tutelada. Publicaciones e Investigación de es curioso que él no mencione el trabajo del la Universidad arcis (Santiago de Chile) grupo cada (Colectivo de Acciones de Arte) para promover. Richard des narrativas de la redención humana” propone una intervención dirigida princi- (291. Aun así. años. das de” los partidos institucionalizados de Más que una directa intervención política la izquierda chilena y abandona “las gran. a la vez que caracteriza a la Revista cultural prefiere mantener un diálogo inten- como un proyecto que toma lugar “a espal. por muchos sidad que los militantes que sufrieron tortu. Extensión. Al contrario. si el en 1973” (302). en principio.

Estudios y otras prácticas intelectuales 2000. (eds. sin soslayo. 273-281 (trad. Nelly. transformaciones culturales y les aspiran. Caracas. et al. 282-306. Richard. clacso. Metaphor and [michael j. Jon. Beverley. 203. estar perdiéndose en una América Latina “La sociología y la crítica cultural en Santiago caracterizada por fenómenos tan diversos de Chile.” Journal of Latin American Cultural Studies. Lo que propo. Ariel. Consciente de sus propias limita. Richard. El cuerpo se Cultural Criticism: Re-Interpreting a Continent.” Revista cuerpo Iberoamericana. Oxford. Duke University Press. ve del proyecto de Richard reside en su sen. parece que. “The Language of Criticism: How to de derechos humanos o en la esfera político. Richard. The Postmodernism Debate in Latin America.” pecie de llamado a las armas y una amones. los estudios culturales nismo. Richard. 307- dominante (Del Sarto. La Revista se plantea. Durham. “‘El arte de la fuga’: Cultural Critique. el neoliberalismo. nas en cultura y poder. “The bien. 339-352. America or Latin-American Cultural Studies?.3. Duke University obras de consulta. “Intersectando cuerpos. 1998 <www. la terinfluencias” en Mato. Sarto. Yúdice. 99-110. 1. núm. periencia subjetiva. tido de alteridad respecto de todo discurso Durham. sin obligar a la Revista a suscribir tal South. Teorías sin disciplina (latinoamerica. Journal of Latin American Cultural Studies. Cuarto la pregunta por la historia política de los Propio.1. la cla. logías políticas que constantemente proble- . Manuel Sacristán). Caracas. lxix. la crítica cultural de pp. 2003. a responder a poéticas de la crisis). más Alessandro Fornazzari). The Postmodernism Debate in Latin America. Journal of Latin American Cultural Sin cerrar el debate. pp. turales en torno a una operación básica: la Centro de Estudios Latinoamericanos Antonio que lo piensa como resultado de procesos Cornejo Polar/Latinoamericana Editores. Blackwell Publishers. Hernán.). George. Ana del. 2002. pp. es una es. 2002. México. anterior y exterior a toda deter- Castro-Gómez. D’Allemand. Beasley-Murray. 9. John de las posibles diferencias entre los “estu. 2000.). “Cultural Critique in Latin ne desde el ámbito local chileno.ensayistas. Patricia. Criticism and Society” en O’Connor. 1994. poscolonialidad y globalización en de. The Adorno Reader (trad. “Cultural Press. pp. Porrúa. en gran medida. núm. históricos y de lógicas políticas. resultado de historias específicas y de tecno- org/critica/teoria/castro/richard. Nelly. que es algo que puede núm.). pp. (eds. pp. lazzara] History. 259-271. Thought”. Santiago y Eduardo Mendieta minación cultural y origen natural de la ex- (eds. 2000. “Postmodernism. Speak Difference?. 9. 2001]. 310.3. 1995. Kraniauskas). 1969]. tación a la disidencia. Richard resiste acomodarse al poder y se Postlefitism. 335-342. Brian “Contrapunteo estadounidense/latinoamerica- (ed. 1995. Nelly. 195-210 [Crítica cultural y sociedad latinoamericanas en cultura y poder. por no convertirse en of Chile’s Revista de Crítica Cultural en John una mera macronarrativa más. 255-262 (trad. Nelly. Berkeley. “La persistencia del subalterno. 2000.htm>. a pesar Studies. pp. como un foro abierto de conversación Reconfiguration of Post-Dictatorship Critical democrática. and Neo-Avant-Gardism: The Case esfuerza. Beverley. pp. Ediciones clacso. Daniel Shierry Weber). (ed. pp. (from Chile)” en Beverley.). 2000 [Hacia mienta metodológica para los estudios cul- una crítica cultural latinoamericana. núm. 2000).). pp. Barcelona. Samuel y no de los estudios culturales” en Mato. parten de la premisa de que el cuerpo es el bate). “Reply to Vidal dios culturales” y la “crítica cultural”. 2000. constituye en problema teórico y en herra- Lampeter. núm. Santiago de Chile. Ana del.3. Daniel (ed. Estudios globalización y la profesionalización de la y otras prácticas intelectuales latinoamerica- academia. Latin American cuerpo y estudios culturales. 9. En este sen- Richard. (trad. John et al. Intermezzo dialógico: de límites e in- como el autoritarismo.” Nepantla: Views from the social. A diferencia de tradiciones teóricas Latinoamérica con el latinoamericanismo: y críticas que ven en el cuerpo una realidad discurso académico y crítica cultural” en ahistórica.). o cual ideología. Sarto. John. ciones conceptuales. crítica cultural / cuerpo 65 cultural trabajaran activamente en materia Nelly. Theodor. Vidal. La insubordinación de los signos tido puede decirse que los estudios cultura- (cambio político. Adorno. The Edwin Mellon Press. 235-247.

su lugar en el mapa social– como dos normativos. etc. pensado a través de las prácticas discursivas rico y político del cuerpo. su seguridad. está que lo hablan y a las que excede. su común y del orden imperante de significa- identidad. vuelven una materia de intervención. lenguajes y códigos que represen. ma histórico-político del cuerpo. sus potencias y sus iluminan diseños políticos y economías de haceres: el cuerpo aparece como una fuerza poder que. son leídos como series histó. dominios torno a la legitimidad simbólica y cultural extremadamente diversos como la sexuali. y la insistencia del deseo. la historicidad del cuerpo es la énfasis metodológico puede recaer sobre los de las representaciones y los lenguajes que códigos culturales y las prácticas discursi.. dimensión biológica a la historia de los nes de Michel Foucault. los placeres. En el primer caso. Los estudios culturales traba. su integración social. cultural y simbólica. su capacidad para significar depende de las ductivas. La dimen- lejos de proporcionar un suelo metodológico sión biológica y física. el recorrido crítico parte de una transformación más general de apunta. más a la dimensión los cuerpos y sus modos de vivir y de morir. disci- de género. pierde homogéneo. de distintos grupos sociales. tan el cuerpo en sus múltiples dimensiones y tecnologías y experimentos. sino también por prácticas. El cuerpo es dad. pero como san. que in- vos históricos que los producen y los atravie. la percep. en el orden cultural y en el dominio turales o “significantes’” cuyos significados de lo natural. misma materialidad física por los dispositi. que el cuerpo significa en la medida en que cas de los cuerpos exhiben acentos y modos recibe la marca de las prácticas semióticas de aproximación diversos. prácticas discursivas y de la fuerza de de- ricas y en relación con dispositivos de poder. capturado en estas transformaciones sim- ción. y tam- tan a reconstruir la realidad social intervi. las necesidades.66 cuerpo matizan su estatuto y su lugar en el mundo den ser pensadas como construcciones cul- social. y cuya configuración va transformándose jan. ha dado fuerte impulso a recorridos críticos te en un material que exhibe los dispositivos conjugados en torno al abismo y a la conjun- políticos y las series históricas que lo produ. la inscripción del cuer. Por el contrario. su composición racial. evidentemente. Los cuerpos se le dan significado. al universo de que se ven atravesados no sólo por discursos discursos. la repro- cómo los cuerpos son transformados en su ducción. la vez constitutiva del lenguaje pero inasible tivo de su salud. La vidad. bién disciplinario. Por ejemplo. sexuales. los modos de relevancia en estas aproximaciones.. de su fuerza con saberes y con modos de la experiencia política. el de la cultura. plinamiento y experimentación no simple- . y excéntrica a su economía y su orden. como en las investigacio. los estudios culturales. disruptiva en el orden clasificatorio. la alimentación. corpora las prácticas discursivas. por ejemplo. el cuerpo se convier. sin embargo. Las identidades raciales. es decir. el cuerpo emerge subjetiva que operan como líneas de trans. etcétera–. históricamente al ritmo de redefiniciones en po en la historia. historia y política forman así un pecialmente las lecturas de Slavoj Žižek so- mapa recurrente en las prácticas críticas de bre cultura popular y signficantes políticos. etc. Al mismo tiempo. o puede. apun. El cuerpo es así Esta problematización del estatuto histó. puesto pensar y de construir estas historias políti. exhiben una historicidad específica.. la performatividad social y los hábitos bólicas y discursivas. pue. pasando por los cuerpos. apuntan a incorporar la sexual). instituciones. lo constituyen y lo significan. de inspira- bre la producción de identidad genérica y ción foucaultiana. tratar de determinar cuerpos: la salud. sin embargo. La opacidad del cuerpo es a en la de las poblaciones –el cálculo proyec. la alimentación. ción violenta entre el orden de significante cen y lo transforman. su producti. Estas constelaciones históricas y prescribir sus deseos. influencia del psicoanálisis lacaniano. como interrupción y desplazamiento de los formación y de rearticulación de sentidos y lenguajes y discursos que quieren describir conductas. etc. y como desbaratamiento del sentido –su disciplina. en la medida en que individuales. según la cual. las razas y las políticas repro. de los lenguajes domi- niendo tanto sobre la escala del individuo nantes. terminación de esas prácticas. vas que representan y significan los cuerpos Otros modos de aproximación al proble- (como en los trabajos de Judith Butler so. en este sentido. y es- Cuerpo. la belleza.

humanos contra las distintas formas del au- Más allá de los distintos énfasis. 1] cuerpo y violencia: los recorridos en do. la pureza racial. en su positividad nos. puede violencia en América Latina. dulaciones específicas entre modernidad y lativismo cultural. crítico protagoniza los más diversos recorri- nismos de representación y significación. 2] género y sexualidad: la dimensión his- cas. El cuerpo y la ca (es decir. definidos de mane- inscriben. los descubrimientos y ex. sino cuerpo y estudios culturales latinoamerica- en su composición misma. una línea limítrofe de los estudios cultura. o. el cuerpo trae al centro de la escena canos. Distintas tec- decirse que el problema del cuerpo implica nologías políticas de control y dominación. a las experiencias y experimentos de las torno a la captura violenta del cuerpo por subjetividades transgénero y transexuales. ción de subjetividad como en la relación des de la cultura con series heterogéneas cambiante entre política y muerte. disciplinario y político. sino que también permite formular “biologista”. cultu. donde se lee la historicidad de los modos de ral y política del cuerpo. por ejemplo. En América Latina los estudios de intersección entre los discursos culturales de género y sexualidad adquirieron mayor y una multiplicidad de discursos que expo. los dispositivos policiales. como la de los discursos y prácticas médi. entre la toritarismo y la violencia política de dece- historia natural y la historia cultural. Intervenciones principales preocupaciones en torno a la en torno a. En los estudios culturales latinoameri- física y biológica. mericanos. de fijación de relaciones con lo población. constituye un lo social y lo biológico. Es esa ductividad crítica y de reescritura histórica. etc. hipótesis en torno a la naturaleza singular cambios y de transformaciones que desba. y las economías de reproducción de lo ropea y la conquista de los pueblos indíge- “humano” que se definen en los modos de nas hasta las luchas en torno a los derechos hacer y rehacer cuerpos. Iluminan las operaciones por las cuales la lo que los estudios culturales enfrentan inscripción social del cuerpo no puede tener como desafío y como problema epistemoló. sus continuidades y sus cortes. en otro senti. un lugar de prácticas. biológica y gené. tituyen uno de los campos de mayor pro- pecto de las tradiciones culturales. los usos y la (re) temas parecen organizar algunas de las producción de los cuerpos. atraviesa la historia latinoamericana desde te la materialidad física. la economía tórica del cuerpo cobra especial relevancia y la demografía. allí donde el género y la sexualidad se vuel- perimentaciones biológicas y genéticas. desplazamientos y ambivalencias sólo tecnologías específicas de dominación que no se dejan reducir a una perspectiva y su persistente tradición de denuncia y tes- “constructivista” ni a una aproximación timonio. Lo que entra en el juego canos. importancia en los últimos decenios. ven visibles como efectos de tecnologías y El cuerpo se torna. el cuerpo como objeto e instrumento de los poderes no son únicamente los meca. que gias de representación sino que comprome. del Estado-nación latinoamericano y la mo- ratan a la vez todo esencialismo y todo re. entre la vida y la topos de los estudios culturales latinoameri- política. universo de prácticas sexuales asociadas a esa . traen al centro del debate crítico ra normativa) y de identidad sexual (la deter- el problema de los límites de “lo cultural” y minación de una orientación sexual y de un sus relaciones con lo que no es “cultura”. ciertos sino también las prácticas. lugar sin operaciones de asignación genéri- gico. su América Latina: productividad económica. cuerpo 67 mente en los discursos que los rodean. dos e investigaciones. liberal. en la medida en que permite leer no tensiones. abriendo una zona de inter. sin embargo. y la dimensión biopolítica que masculino y lo femenino. se ven obligados a la violencia y sus efectos tanto en la produc- confrontar los materiales y las temporalida. la inscripción cultural y social del cuerpo en salud de los individuos y las poblaciones. en este sentido. parte del poder político constituyen un tema exhiben una dimensión que no es reducible recurrente en los estudios culturales latinoa- a las categorías identitarias y a las estrate. entre nios recientes y del presente. y cons- nen un revés o una zona de opacidad res. intersección. La ecuación cuerpo/política. desde el orden colonial hasta la ciudad neo- les: al mismo tiempo que estas investigacio. En este sentido. ponen al cuerpo como superficie nes exhiben la constitución histórica. los primeros momentos de la expansión eu- tica.

regiona. las poblaciones. En nos y de los mercado en la era neoliberal. distintos signos políticos e ideológicos que neidad. dirección. invariablemente se piensan en en torno a la herencia católica y colonial se torno a la noción y las políticas del mestiza- suman a los debates sobre los mecanismos je como una de las marcas distintivas de la disciplinarios de los Estado-nación moder.) canismos de inscripción política y cultural donde justamente la asignación de género de los cuerpos. tansgénero. evidente- yectos de integración social y político a tra. hasta los pro. de ra pública las diferencias entre salud y en- articulaciones entre raza. En esta necesariamente por la noción de mestizaje. alternativas de re. etc. precisamente porque en la y de identidad sexual es desestabilizada de modernidad los poderes se han legitimado manera radical. de quiebres de la vida” de las poblaciones.) que se construyen y se significan en la esfe- Cuestiones de género y de sexualidad.– se constituyen a ducción sexual y cultural de cuerpos e iden- partir de una subordinación o evacuación de tidades. uno de los más eficaces me- (transexuales. disciplinaria de tradiciones. En este campo. ha proporcionado lenguajes rece designar uno de los rasgos fundantes y estrategias para esa tarea de reinvención de su modernidad. dispositivos orga- amenaza “degenerativa” que el mestizaje su. se trata de observar cómo ciertas que resulta clave en el despliegue de las po- construcciones hegemónicas de la identidad líticas raciales. La salud y la epistemológicos y de experiencia subjetiva. todo caso. mente. intolerables o irreales. desde la crisis del Estado-nación. La cultura. la heterosexualidad semejantes operaciones conllevan– pasan normativa y sus alteridades queer. cumple un papel decisivo en estas vés de la mezcla racial (la “mestizofilia” de transformaciones. bre “democracia racial”. identidades y 4] enfermedad y salud: otro recorrido in- prácticas. en la medida en que es a la cultura posrevolucionaria en México es el través de retóricas y de imágenes culturales ejemplo inevitable de esta última posición. políticas y narrativas en torno a la (re)pro- les. hasta los “dispositivos flexión sobre las culturas latinoamericanas de seguridad” de la ciudad neoliberal en la exhiben diversas formulaciones. lizada de ciudadanos social y económica- ricana. Salud y enfermedad han sido. La cultura. invención y disidencia. etc. rales. Un campo no a las retóricas y políticas de la salud y la especialmente promisorio de investigación enfermedad. políticas. de las colectiva –identidades nacionales. las operaciones de “racialización” produciendo análisis sobre las construccio. En este sentido. religión y cultura fermedad. desde la emer- gular que esta noción genera en relación con gencia de los Estados modernos a fines del la inscripción de cuerpos en mapas raciales siglo xix y su foco en la producción norma- y en gramáticas de la identidad latinoame. sistente en los estudios culturales. que en América Latina pa- en este sentido. experiencia histórica latinoamericana. de los cuerpos en América Latina –con los nes culturales y políticas en torno a la femi. nizados en torno a la noción de “calidad de ponía para algunas corrientes científicas y vida” y sus amenazas indiferenciadamente algunos proyectos políticos. étnicas. potencia– han sido objeto de retóricas cultu- tral en los estudios culturales latinoamerica. Los usos del “mestizaje” en la re. intersex. sino también experimentaciones y transfor- sistencia a políticas coloniales de “pureza maciones que reclaman nuevos lenguajes y . y con relación a ello. y que do poderosos y persistentes ejercicios de re. etc. las discusiones racial”. en torno a la mezcla racial. productividad económica de los cuerpos –su 3] mestizaje: un recorrido sin duda cen. zonas límites de los vocabularios críticos. proyectos de La dimensión interdisciplinaria del cuer- blanqueamiento e incorporación jerárquica po en los estudios culturales ilumina no sólo de minorías étnicas en torno a discursos so. la masculinidad. abriendo nuevos itinerarios en la “defensa de la salud” o “la preservación de desafíos políticos y culturales. el tema del mesti- otras posibilidades de performance genérica zaje racial y de la mezcla abre el espacio y de prácticas sexuales que aparecen como para el análisis de la reinvención política de inferiores. atraviesa a los anteriores. sus sentidos y sus narrativas.68 cuerpo orientación). mente funcionales.. de saberes y de gestiones políticas e nos es el del mestizaje y la constelación sin. tiene lugar en tor- sistencia. institucionales muy diversas. al mismo tiempo que ha produci. sociales y biológicas. es el de los cuerpos e identidades “trans” evidentemente.

pectiva comunicativa. en York. Balderston. Daniel y Donna la cultura puede ser el resultado o el efec- Guy (comps. de consaguinidad. 1990. Silverblatt. el conjunto de modos de vida y de [Sexo y sexualidades en América Latina. como un todo. University culos de ésta. 1989 Sófocles. Franco. Nation and Literarty términos antropológicos. el término está vincu- turales. tura de parentesco. Hay que defender la socie. 1993 [Cuerpos que importan. Ann Laura. a partir de los vín- Culture in Latin America. 1997]. Taurus. Beatriz Viterbo. Lamas. ción entre emisor y receptor. Rosario. to de cultivar los conocimientos humanos y. Duke University Press. obras de consulta. de los nuevos desafíos para los estudios cul. 2000. Austin. Foucault. de Miguel Morey). vierte en material artístico (la tragedia de Nueva York. Barcelona/Buenos la perspectiva de la antropología estructural Aires. se pasa Latin America. En su origen entonces. Bodies That La cultura se define por su carácter hu- Matter: On the Discursive Limits of “Sex”. Cuerpo: Ese vínculo permitirá que esta última pueda diferencia sexual y género. cuerpo / cultura 69 aproximaciones. El mito daría cuenta de Foucault. del cultivo. el entusiasmo renovado en torno a ciertos discursos eu- genésicos. etc. el paso de la naturaleza a la del sentido (trad. 2000. 1998]. Nueva mano como oposición a la naturaleza. Beatriz de signos. esta palabra se asocia cambiantes de la salud y de la enfermedad. con sus distin- of Nebraska Press. por lo tanto. Butler. Modern Inquisitions: Perú and the en torno al estatus del cuerpo en relación Colonial Origins of Western Powers Durham. Plotting de Edipo y su madre Yocasta. y el consecuente redimensiona. nación y cultura litera. cultura estaría asociado con la prohibición Paidós. de ahí la conno- el registro histórico. 1997 también. cultura miento de categorías raciales y étnicas. transformados y. Gilles. Deleuze. Stoler. New York University Press. The Idea of Race in las condiciones de la vida humana. Nueva York. Lo que se con- Women: Gender and Representation in Mexico. ser siempre territorio para la dilucidación 2002. Los anormales. Paidós. Ficciones tercambio que supone constantemente a somáticas: naturalismo. nacionalismo y políti. Desde la pers- Rosario. 2002]. Sex and Sexuality in Latin America. Francine. también con la de honrar. Aires. con la acción de cultivar o practicar algo. University a su representación en la cultura artística. Nouzeilles. Lincoln. Things. Race and the Education of Desire: Foucault’s ticas reproductivas y nuevas ficciones de la History of Sexuality and the Colonial Order of herencia. Judith. Columbia University Press.). Del material de la cultu- México. Richard. Paidós. 1994]. 2004. aquella que da cuenta de Graham. En las acepciones que el drae le reconoce. Akal. tiene su origen en un [Las conspiradoras: la representación de la mitema en el cual la invariante es la estruc- mujer en México (trad. uno de los problemas . ra antropológica. 1870-1940. Between Civilization de tópicos que conciernen a la cultura en and Barbarism: Women. ed. es un acto comunicativo. Michel. tes de lo “natural” y a la fuerza de mutación del cuerpo (y los registros éticos en torno [gabriel giorgi] a esas prácticas biopolíticas). Michel. ex- ploraciones en torno a los mapas políticos De etimología latina. 1992. México. Judith Hernández). Lógica (Levi-Strauss). una de las parejas binarias fundamentales Sobre los límites materials y discursivos del del pensamiento metafísico occidental. 2003. Madrid. Masiello. Routledge. Buenos costumbres de una época o grupo social. Para la semiótica. Debates e investigaciones Irene. En “sexo” (trad. con umbrales biotecnológicos radicalmente Duke University Press. esa problemática como ocurre en la historia dad. Durham. Barcelona. ético y estético tación inicial asociada al culto: tanto a una de la potencia del cuerpo marca el rumbo deidad religiosa como al cuerpo o al espíritu. Marta. un in- Viterbo. 1992 [Entre civilización tas ramificaciones.. Gabriela. Jean.: a través de estos temas y discusiones. como partenaire necesario en la rela- cas médicas del cuerpo (Argentina 1880-1910). Fondo de Cultura Económica. 1995. del incesto y por lo tanto con las relaciones México. Edipo Rey). político. otro. experimentos en torno a los lími. of Texas Press. Alcira Bixio). lado con la idea de la dedicación. la cultura es una red ria en la Argentina moderna. y barbarie: mujeres. Fondo de Cultura Económica. a nuevas prác.

de cultura popular. han sido opuestas a la logía de lo cotidiano (Barthes). en tanto simbólico-política de la cultura (Sarlo). incluso. de una celebrada fusión. como microfísica del temas de identificación cultural (Bhabha). En una semio- la cultura de masas. y un mecanismo de poder. a las cuales in. Una de las dicha hegemonía. que en el nivel metaes. en su proyección vertical. al tiempo que se tal (Lotman). A partir de ción entre instancias diferentes –la cultura ese valor comunicativo. pero igualmente la estandarización de los estereotipos en sus como zona de resistencia en los procesos vínculos con el mercado y el capitalismo. La cultura. la cultura como el espacio más agudas críticas a la cultura de masas. La cul- producción. que participan en la conformación formativo. en La Guaracha del ción y el trazado de las fronteras del sujeto Macho Camacho (1976). como un lugar de conflicto na. valor estético. poder. tos simbólicos de grupos que tejen relacio- ción a la cultura popular y a la cultura de nes de poder. en que afectan los límites y la naturaleza de la el cual cada punto donde se ejerce el poder cultura artística y la letrada. o de la guaracha. y la cultura después. ilustran la interac- construcción de su contraagente. de cultura letrada. Sin embargo. así coloniales/neo/poscoloniales. que diversidad cultural. de cultura mediática. sin dejar de consti. Puig. genera un foco de resistencia. a de intervención y agonía. que constituyen una cultura determinada ferencia cultural. las artes y la litera- manera que tanto la cultura popular como tura. Puede hablarse de cultura urba. ha intentado recuperar la importancia del El término cultura puede alcanzar exten. resultado que se autoorganiza. en la acción de los críticos y los teóricos. median. pos (Jameson). articulación en procesos constitutivos de las da cultura popular. el conjunto de creencias y prácticas nocimiento empírico. dominación encuentran un vehículo en la Quizá estas tres últimas clasificaciones han cultura en su sentido más amplio: la moda. los ejem. como un conjunto de límites dentro La cultura puede entenderse como dimen. mera mitad del siglo xx (Adorno). La cultura es el espacio de los movimien- El siglo xx le otorga una gran significa. Los sistemas de de cultura de masas. cuyas descripciones inquietud por la invasión de la cultura ma- se inclinan a identificar la “metadescrip. así como el proceso de Luis Rafael Sánchez. y como una praxis que se articula en el cual se negocia la relación entre los gru- una teoría. Y de la cultura como un sistema de una nueva entidad discursiva. ocurren durante la pri. La cultura seminan y transforman. del establecimiento de las naciones-estados En el caso de la cultura letrada. para producir una tructural se describe a sí misma a través de nueva realidad semiótica. de los el contexto latinoamericano ha surgido la “legisladores del gusto”. se estructura la idea letrada. identidades. la comida. la cultura popular y la cultura de del valor de la cultura como mecanismo in. considerándose a ambas como espa. contenida. masas–. los textos fuerzo para descolonizar y para su nueva y la recepción de los artefactos de la llama. está asociada a los discursos hegemónicos tuir en sí mismas zonas de interés por su y al mismo tiempo a los que desestabilizan praxis y para la investigación. Así. cultura artística y a la letrada. en el gusto (Bourdieu). es lo conocible que con son susceptibles de ser utilizadas como una autoridad sirve a la construcción de los sis. de los deportes. y la cultura. como ese es- como el estudio de la producción. mediática. es el objeto del co. tura entonces es un vehículo o un medio por nos. circulación y consumo de sig. siva. como un repertorio de modelos te símbolos y artefactos. de los cuales la conducta social debe ser sión y expresión de la vida humana. como di. propia a la segunda mitad ción” con el tejido real de la cultura como (postmoderna) del siglo xx. del puertorriqueño de la comunicación. del argentino Manuel el contexto de la cultura latinoamericana . No sólo del poder entendido masas. tecnología de control. sido de las más discutidas y polémicas. La posición de la plos del melodrama fílmico como sustento cultura dominada y el papel del intelectual semántico en la trama de la novela El beso de se expresa mediante la alternativa que en la mujer araña (1976).70 cultura fundamentales de la cultura es la nomina. independientes (Said). sino también del cios de acción y transformación humanas poder como diseño reticular (Foucault). reconociendo la dimensión sión y usos diversos. como el campo de a los cuales los sujetos están sujetos.

así como la la cultura no asegure la imposibilidad de la idea de que la cultura puede asumir una fun. De la piedra al papiro. desde el materialismo creación de nuevas formas de conciencia cultural. en las que entran inéditas formas de producción. manera para ser libres (Martí). de que la cultura -sus métodos de social. entre lo oral y lo letrado. única (Fernández Retamar). Del concepto de Arnold. la cultura material ejer.es central para la socie. nio de que la prensa era el fin de la cultura en su expansión hacia el cine y la televisión letrada. sis en esos espacios. a veces. cuela de Frankfurt. cultura 71 se identifica con la pareja Ariel-Calibán alcanzar la emancipación: Ser cultos. al concepto del xx. Y el criterio. por los vínculos entre el conocimiento y la zación. vos sujetos –productores y consumidores–. la pérdida del “aura” como autenticidad. académica y pública (Hall. dictaduras militares) es refutada ción de hegemonías como en su desestabili. pero. todos los ámbitos del intercambio simbóli- tiza los procesos de impresión y por lo tan. entre la cultura y la vida local y lo global (lo “glocal”). a diferencia del vatici. les de términos como identidad. nacional y lo regional. co: en las variadas formas de la producción to de lectura. Jameson). dios culturales originarios de la escuela de vistas ilustradas. sus instituciones y cultura de vida. en el marco acadé- cultura letrada. por una crítico de sus intervenciones en la agenda función exponencial. responde a la cri- pluma de ganso –mojada en la tinta– al gra. no es distinta a ellos. Hall). variadas formas precedentes de análisis cul- La cultura ha sido vista dentro de los pro. contribuyen al incremento Birmingham (Williams. en las prácticas religio- tiva permite el aumento de las páginas de sas. se acorta Los estudios culturales latinoamericanos la distancia entre cultura científica y cultura entablaron un diálogo tanto con las fuentes artístico-literaria. tración. las Unidos. La imprenta. así como lo nacional ce una acción sobre la cultura espiritual. pues no hay tal separación -como la que caso de las Madres de Plaza de Mayo. los estudios culturales implicaron posibilidades materiales de la reproducción. ideología y hegemonía. por el desafío a los límites anglo de los estudios culturales. En el viejo Aun cuando la cultura no es reducible a anhelo que concedía al aprendizaje un papel los procesos sociales. asu- yectos de modernidad como una manera de miendo un perfil propio debido a su objeto . costo del papel y el aumento de las univer. lo De esta manera. La y lo transnacional. al conocimiento. y con la es- entre arte y no arte. asocia con la ilustración y con la libertad. Pero sus raíces se encontraban en las arte como extensión de la vida (Sontag). el abaratamiento del (Monsiváis). superficial celebración de lo “pop” –asociado como esencia de la obra artística. de aquellas que reclaman el tipos de consumo. una democratización del saber y nuevas so- del grabado. sus formas. cultura literaria y cultu. implican los conceptos de base económica y En el actual diálogo en tensión entre lo superestructura-. de la cinta mecanográfica al teclado de des como de los estudios literarios basados en la computadora. necesario rescate de la memoria como es el dad. en la aparición de sus nue- la novela de folletín. artística y literaria. del rrientes del pensamiento teórico del siglo arte como crítica de la vida. y continuada en la circulación de la cultura artística y la en dichos estudios. En la segunda mitad del siglo xx. expositiva (Benjamín). entre lo rural social como una totalidad (Williams). Aun cuando en los Estados La impronta de la cultura material. de manera a los medios masivos–. conllevaron creciente institucionalización y la. la cultura se De ahí la circulación en los estudios cultura. tural dentro del latinoamericanismo. de la violencia (campos de concen- ción política específica tanto en la construc. en el desplazamiento de los márgenes los periódicos y el consecuente desarrollo de hacia el centro. La desconfianza que genera el hecho de que ción. obras del canon. su la multiplicación de la imagen. de la mico en los Estados Unidos. han mellado el filo que el arte cambia su función ritual. La significativa celebración de la cultu- sidades. determinante. y demás formas que permiten luciones para las disciplinas académicas. la estereotipia ra popular y de masas dentro de los estu- y la circulación masiva de periódicos y re. la cultura se expresa en imprenta de Gutenberg acelera y democra. tanto de las humanida- fito. y lo urbano. barbarie. y el mejoramiento de la rota. como con diversas co- ra no literaria. así como el grabado. representa.

Yuri. des- relacionando la dimensión política con la de disímiles lugares de enunciación y con estética. Las culturas populares en el Dos polos del término cultura como ob. pp. Estudios culturales: Reflexiones sobre el multi- lapan discursos compartiendo el escenario culturalismo. “Para la construcción la agenda de los estudios culturales lati. Buenos Aires. Tanto desde poder y construcción de subjetividades: gé- la antropología (Ortiz). Cultural Studies. Canclini. distribución y consumo de bie. Néstor. México. Manantial. Routledge.” Casa de las Américas. ciudadanías. en fácil garantía de síntesis (Rowe). pp. Jameson. fundamental para el desarrollo económico y Y junto a las posturas radicales “contra la social (El recurso). New (García Canclini. “Cultura e cultura. de una teoría de la interacción de las culturas noamericanos igualmente posee particular (el aspecto semiótico). en las transformaciones ción del fragmento (Richard). Brunner. Barcelona. Sarlo. 277-285. Nueva Imagen. como intersección de discursos socia- cuentan con variadas interrogaciones y pre. núm.” Criterios.). “Cultural Studies and its Theorethical culturales latinoamericanos han sido el Legacies” en Grossberg. Y se debe tratar culturas”. por su acción social en tiempos de lio-septiembre de 1995. se ha alertado nos. capitalismo. como imperialismo: temas de la cultura de resist- eventual agente de resistencia o transfor. les y procesos simbólicos. quieren heterogeneidad). encia. literatura” (Beverley. desde perspectivas proteicas las cuales. obras de consulta. raza. para dar cuenta del univer. César tución literaria y el poder. y de la consecuente dislocación de Barcelona. cultura funciona no sólo para la consolida- que se desarrollan en particulares modos de ción de identidades y para controlar el ac- producción. 2002]. el proceso constitutivo de la América Latina noamericanos (Cornejo). pp. 117-130.32.. Homi K. García la cultura es un campo de lucha (Rama). Yúdice. 2004 [El lugar de la cultura (trad. en tensión cíclica de la crítica cultural. formaciones de cedentes asedios a la cultura. York. Lawrence. 1992. 2002. Said. sino también como un recurso nes y artefactos con valor simbólico (Trigo). 7-12. El recurso de de la (di)(semi)nación. Frederic. antropología cultural. y. 20-28. Routledge. resulta imposible hablar de [nara araújo] . pensar en el lugar que la cultura ocupa en so heteróclito de los discursos culturales lati. ción. Gedisa. sociología. Marxismo y literatura. neoliberalismo y tecnologías Raymond. de entre-lugares e intersticios.72 cuerpo específico. culos con lo social. Edward. Lotman. núm. la desterritorializa. Hall. como desde la críti. se articuló un modelo teórico (la miradas cruzadas y contrapuestas. en la globalización la y propios a formaciones sociales concretas. The explorar diversas formas expresivas de sub. o la relación ente la insti. psicología. Against) y las críticas a En los estudios culturales latinoamerica- la cultura masiva (Sarlo). en su más amplio espectro. 1997. pp. En 69-136. Location of Culture. Cary Nelson antropológico-sociológico-comunicacional y Paul Treichler (ed. como instituciones y estilos de de que la palabra “cultura” no se convierta vida. Williams. “Sobre los ‘estudios culturales’” en Richard). polos que se intercambian y tras. George. nero. importancia el debate sobre el papel de la 1994. Martín-Barbero). La cultura vista ca literaria que incorpora saberes distintos. 1998. Nueva York. Buenos Aires. En el escenario Península. Como terminados por lo histórico y lo geográfico señala George Yúdice. sobrede. interdisciplinariedad (historia. y el artístico-literario (Beverley. la cultura: usos de la cultura en la era global. jeto de estudio en el campo de los estudios Stuart. 200. 1982. culturas regionales. ceso social. mediáticas electrónicas. Bhabha. la cultura se ha entendido en sus vín- contra el eventual relativismo y la fetichiza. apoyándose en la y el latinoamericanismo. y un criterio sobre la cultura/“las una cultura homogénea. en la cultura popular y en la industria cul- Los estudios culturales latinoamericanos tural. considerando que Aira). lingüística). Paidós. globalización. ju- mador. simbólicos y performativos. los productos simbólicos.

y la idea del centro herme. duce toda operación de lectura que encuen- Pero su primer impulso nutrió nuevas ca. entre ellos el sugiere una relación más hereje y creativa pensamiento feminista. tra en la aporía el eje del saber. eventualmente deviene en una sobra. Podría cebido su obra en términos de posmoderni- decirse que estos fueron los primeros pasos dad (“Marx and Sons”). tructural hoy se observa inundado por la se propuso renovar el objeto de estudio de industria de discursos postmodernos que se la crítica. sacándola del imperio exteriori. lo que subvierte. o del contexto espacio-temporal insiste. como toria a secas. obra de Edward Said. placer y tegorías de análisis literario. Esto zante de la biografía e intenciones de los quizá explique por qué el mismo Derrida escritores. o la his- herente a la producción de los textos. dos. sino como una sagacidad orientada Se observa así una metamorfosis en el hacia el antitelos. las cuales marcaron un terreno idóneo para ensayar este rejuego un profundo corte con la tradición filológica incierto entre placer literario e indetermina- y el humanismo trascendental. Era previsi. Ya no se concebía a sí mis- arquetipo de lector-creador encarnado por ma desde métodos disciplinarios estableci- Pierre Menard. puesto que toda construcción bien quiso demarcar Octavio Paz en sus narrativa estaba al alcance de las operacio- Hijos del limo. siempre y cuando el ble: desde el romanticismo. y luego con los nuevo tipo de lector-deconstructor supiera diversos modernismos. sivo. Y los grandes textos –modelos cambio en la forma de pensar la humani. que luego se despren- como “deconstrucción”: desplaza el eje de de hacia los entornos más interdisciplina- la significación hacia la hechura verbal. La literatura deconstrucción y américa latina: destino de confiere otra economía del exceso a partir un relato compartido. lo que lingüístico”. algunas más hasta el deber. En el entorno puramente literario. La revolución textual. prometiendo un sentido prisma representacional del humanismo y de interioridad conflictiva al mismo tiempo [73] . particularmente en la narrativa más inmanente de la compleja relación en- y la mitología. en muchos sen. no es ya plenitud o pre- designada en la teoría literaria como “giro sencia sino mas bien lo que no está.desconstruccionismo en la apreciación de lo bello en tanto armo- nía o presencia transcendental. ya se observaba un trabajarla. es decir. ción epistemológica. categóricamente. una búsqueda organizada inicialmente des- sar la escritura eventualmente se autodefine de el archivo literario. del impulso deconstructor. El quehacer néutico daba paso a la noción de estructura intelectual se volcaba así hacia un rastreo totalizante. el poscolonialismo y con los archivos de historias y relatos sacra. Esta forma de pen. Los textos literarios proveían sugerentes que otras. ya sea en la historia literaria. que nunca ha con- en que se producía la labor creativa. nes de ese nuevo tipo de lector. como luego se observa en la tre hechura verbal y articulación histórica. La literatura ganó y perdió en esta muta- tidos previsto por el propio Borges con el ción de saberes. consolida desde finales de los ochenta. y rios de la posmodernidad. los estudios culturales. quedaba inscrita por la lógica in. lo que pro- mirada más epistemológica que literaria. El momento poses- lizados. de este momento. ejemplares del exceso– permitían un des- dad: la idea del alma se materializaba de monte aun mas dramático del orden discur- otro modo.

ca euro-estadunidense. todo un compendio que conclu- nunciarse no sólo sobre la literatura. a casi todo el mundo bricando la epistemología con la literatura. y mu. Foucault y el mismo rativo que observe sus relaciones. semiótica. la namiento del saber. latinoamericana del momento. El auge súbito Edward Said. Se suele pensar que los entre la mirada semiológica inicial y el boom resume la sensibilidad en las letras toda una industria de discursos posteriores. Un ejemplo sería la influencia de quebramiento. por modelos de versos espacios de vanguardia. quizá hoy. muchos de los cuales tienden a soslayar la pero importa cifrar también la extraordi- deuda de la deconstrucción con los hábitos naria expansión de estudios latinoameri- de lectura inaugurados por el estructuralis. sacarlo entre transparencia verbal y utilidad cog. voluntad estética mente por un conocimiento propio de la o exuberancia expresiva. al menos no presentían la urgen. de esta tos constitutivos que cobra auge particular a nueva intelectualidad quedaban circuns. la estilística. o al menos construcciones verbales sostenidas no tanto marcos institucionales imbuidos profunda- por un estilo. y en particular que venía gestándose desde el formalismo sobre las ciencias sociales. de la exterioridad del texto. Podría advertirse que las nutrir este sondeo desde un marco compa- obras de Barthes. canos que ocurre desde este decenio en los mo propio. “El desafío inesperado de a Estados Unidos de especialistas formados La ciudad letrada”. Glissant). guerra fría provocó una primera migración se de la Campa. Es un momento clave para do una praxis obsesionada con los matices el acoplamiento de tendencias textualistas. de Wellek y Warren en el pensamiento teó- ción menos precisa pero más generalizada rico de diversos países –Chile. luego inmigrantes que ta y setenta se va explayando hasta nuestros ocuparon sus propias cátedras. entre ellas el New Criticism. ni por el izquierdismo cultural nuevo poder disciplinario. se pueda explicar simplemente como enun. más constitutivos de la hechura verbal. a través del cual se puede atisbar un grandes desconciertos entre sus respectivos importante salto hacia la inmanencia desde practicantes. aporías internas o la no. crean. La academia días. No todas las disciplinas se vie. el estructuralismo. Desajustar el anclaje ron tan dispuestas a descalzar el vínculo trascendental del sentido literario. acercarlo a un concepto es- cho menos de tal modo. de los estudios latinoamericanos durante la en esta lista de autores del “intervalo” (véa. Argentina. inicialmente a modo de que la primacía del lector de los años sesen. te a un acervo de discursos que vinculan. no tanto porque ella enmarca el comien- la teleología. im. trictamente verbal de la construcción del No se trata de recapitular aquí una his. o al afán de creer que hasta mucho después. por ejem- acercando aún más estas disciplinas. sino ye la primera fase del legado saussureano sobre la escritura en general. La crítica literaria latinoamericana podría ciación localizada. intelectual del hemisferio (véase. sino porque remi- en política. acercamientos a la semiótica. la explicación Armada de tal modo. La lectura devino que la ha hecho famosa. universo. pese las divergencias. sino por instancias textualidad. Rabaté). coherencia. nuncia social sino el desmonte verbal. partir del decenio de los sesenta del último si- critos al rastreo constante en el interior de glo. Era un paso cuyas ramificaciones toria conocida. significación. de que la sociedad y la cultura son acervos México– otro correspondería a los nuevos de discursos “socialmente construidos”. en ciertos casos desplazando el estatu. profesores visitantes. sin descontar . la cual permitía ensayar un zo del boom. se sintió capaz de pro. pero su escenario no era la de. los estudios literarios. Podría decirse en América Latina. al igual que la de Ángel Rama. de América Latina desde los años sesenta. con la producción académi- ten observar más detenidamente los interva. pero complejas. La búsqueda.74 desconstruccionismo que suprimía las causalidades y los entornos Invoco una historia de múltiples momen- externos. vertida ha- to de “lo literario” por la idea de “escritura” cia la literatura nacional. causando a veces ruso. en pos de un reorde. var al lector a una relación interna con la cia de complicarlo en ese momento. contaba con di- y luego. implicaba lle- noscitiva. o el hallazgo. pero tampoco dejársela al mas profundas quizá no se harían palpables vaivén de los tiempos. desiguales Althusser contienen momentos que permi. plo. de textos. es decir ahora. Podría incluirse la obra de Estados Unidos y Europa.

imaginarios rurales. ca y hasta global. Silvia las nutridas relaciones de la intelectualidad Molloy. tradi. el peligro nuclear y la competen. entendido como articulación cog- lebración incondicional de ese fenómeno noscitiva o artística (digamos letrada) de editorial. toriales difícilmente apreciables desde el pendencia. flujos conceptuales. al igual que exilios. tanto Roberto Schwarz. o la estilística que se observaba parte del mundo. académica a través de las Américas. discursiva latinoamericana y viceversa. editado por Ignacio M. todas ma federal de la defensa conocido como ellas instancias que permiten palpar diver. dial”. es decir. digamos una especie de do de textos y lectores. luego el rechazo rotundo. nismo”. diásporas. de negar los elementos mas sugerentes de El aporte de los area studies. Un análisis más comparativo no sólo tomando en cuenta instancias latinoame. Para al. hemisféri- compuesta de identidades criollas. Josefina Ludmer. Jaime Concha. fría. a partir de los años todos los vicios de la modernidad literaria sesenta. el dimensión radicalmente transformativa de boom ha llegado a constituir un fichero de ese campo de estudios. confirmándose así un binarismo puede postular un primer “latinoamerica- profundamente nítido: primero surge la ce. Lezama. a menudo tinoamericanos. promete una historia más compleja de la ricanas que prepararon el terreno para la crítica latinoamericana en sí. Silviano Santiago. deslindar la crítica deconstruc. de como Ángel Rama. ricano del siglo xix. tinoamericana del momento. ticulado tanto fuera como dentro de América cos agotaron la historia crítico-teórica pro. Importa por ello intensidad (Kotkin). entre otros. todo lo América Latina que surge a partir de las cual sugiere un relato que podría titularse grandes figuras del pensamiento latinoame- “La ruta de Macondo a McOndo”. abría un capítulo completamente ducida en América Latina de los últimos nuevo y distinto durante ese momento. Hay. desconstruccionismo 75 por un momento las innovadoras lecturas lanzamiento del Sputnik (1957). en su sentido de obje- Hoy se advierte que el boom y sus co. realis. to de estudio hemisférico transnacional ar- mercializadas poéticas de realismos exóti. ponde al boom sino también a la guerra fría Desde esa perspectiva se puede deducir que y muy particularmente a la formación de los el llamado boom. sos experimentos motivados por el legado multiplicaron los programas de estudios la- saussureano en América Latina. que exige observarlo como una co- latinoamericana. exige atención: abrió un nuevo merca- nidos inmutables. sesenta. Sánchez-Prado. latinoamericanismo”. sin embargo. Beatriz Sarlo. National Defense Education Act (1958). y el progra- en torno a Borges. discursos crítico-teóricos y estrategias edi- mos mágicos trasnochados. No hay duda de que “el en la poesía española del momento. una estrecha envoltura munidad discursiva multilingüe. voluntarismo revolucionario y primer momento (véase Campa. esa estruc- este planteo. y luego multitudes de profesores y do por una teoría inicialmente indispuesta estudiantes que hoy se manifiestan con gran a estos tipos de encierres. No se trata Americanism). Latin patriarcado mal disimulado. Sarduy. Latina. inscrita en un orden de ciones letradas. al igual que la crítica la- area studies en la academia norteamericana. el cual no sólo remite a la temprana cia con la Unión Soviética marcada por el influencia político-cultural de la revolución . tivista desde un marco más comparativo. sino también formación de interlocutores hemisféricos de sus costuras hemisféricas. Irlemar en términos de lenguas y culturas como de Chiampi y Julio Ortega. Un buen ejemplo de tal Los estudios literarios latinoamericanos aproximación se encuentra en el reciente cobran un relieve transnacional durante el tomo América Latina en la “literatura mun- primer momento textual que no sólo corres. contenidismo posmoderno quizá inadverti. Se decenios. ya correspon- Estas estructuras. motivadas por la defensa dían a un fenómeno global desde los años nacional. creando una demanda de mas abiertos a la nueva textualidad que el capital simbólico sobre las otras Américas propio New Criticism de la academia norte. También aproximó la cuestionar las limitaciones implícitas a tal lengua inglesa al mismo eje de producción envoltura. una gunas instancias actuales de la crítica. sino de acatar el amarre de tura del pensamiento derivada de la guerra un gran corpus literario a un eje de conte. teoría de la de. nunca antes vista en Estados Unidos u otra americana.

gación interna a la utopía culturalista lati- ras del cono sur. Un buen número de concebir la lectura literaria sin ataduras ex. Borges. que la articulación. Entonces. ob. Los nuevos programas de literatura servando filos literarios muy cercanos para latinoamericana articulados en inglés. la entrecruzadas por estas instancias. digno de culpa o celebración. deconstructivo procedente de la academia ticos con la deconstrucción y el surgimiento euro-estadunidense. samiento crítico. los estudios al mismo tiempo una nueva exégesis dedi. “Magical Realism”). la teoría. de reconocer talanas– sino también al complejo mercado la extraordinaria ambición textual que surge académico-editorial de los area studies. lo hacía provocando un de un corpus literario admirado por el mun. tan fortuito entre el boom y deconstrucción tura del canon literario universal desde los literaria. junto cartografiar el destino latinoamericano de a la intensificación del giro lingüístico de la deconstrucción. Tal Hoy se suele decir que América Latina sería una de las paradojas que circunscribe buscaba en la literatura del boom una estéti- el modelo deconstructor. Por otra parte.76 desconstruccionismo cubana. un éxito que permanecía se cristaliza justamente en el momento que ausente. y por los años ochenta. No se trata de forzar la literatura fue. no hay duda de que importa es sacarlo de tales coyunturas. muchas lecturas posibles para un cesaria o solamente) en una estética compen- nudo tan complejo de textos literarios y so. noamericana sin negar por completo el valor nidad indígena y las primeras dudas sobre de la literatura y su importancia para el pen- el modelo revolucionista. es decir cul- do entero. rastreo de la modernidad trunca. a veces inadvertidamente. pero lo literatura latinoamericana. circulación y codificación e indagar también el impacto que tuvo ese de estos valores quedaron inevitablemente corpus en la academia norteamericana. Si bien la narrativa latinoa- ¿Cómo compaginar la historia latinoa. o a la importante gestión del otro ra de sí misma. ésta erige cia la literatura de testimonio. si bien se ocasiona la aper. orientadas hacia la deconstrucción de esa y también Adorno (Jay)–. sino en la ejemplaridad negativa de . el reclamo de la subalter. al igual que las contra. criollas. es decir la deconstrucción. el fracaso. y al desde este momento. te engañoso para el estudio de su realidad Ésta es una instancia muy marcada por la histórica. cómo acercarse a ambos lados turas marcadas por el error. mericana acoplaba fácilmente el régimen mericana de conflictos y desencuentros polí. elemento integral a este intervalo desde la si acaso otra estética. Si bien este momento no agotó un fenómeno estrictamente latinoamerica- las tensiones y los anclajes nacionales de la no. sur y ticos latinoamericanos emigrados (véase otras latitudes) de finales del siglo xx. geopolíticos. Vista editoriales previamente expuesta? Hay. y que particular para la posmodernidad literaria esto engendra un discurso fundamentalmen- (véase Zamora. especialistas suele buscar en esta coyuntura teriorizantes. Mi interés aquí es recoger aspectos América Latina. se hace sentir otro Para ello importa sondear otra apreciación. cual ya incorporaba una generación de crí- Se sigue la pista americana (norte. en ideología. ob. así. la importancia del boom no radicaba (ne- viamente. im- mirada textual. tanto del lado y cronológico –Nietzche. García celebratorio como de lecturas más bien Márquez. el designio de “desleer” acoplamiento de la inmanencia implícita a la el mundo desde la inmanencia literaria. o quizá inalcanzable. la pulso que sigue nutriendo la literatura mu- cual ya venía activando un nuevo modo de cho después del boom. Lispector y Derrida. ni de someterla a cálculos lado del Atlántico –editoriales españolas y ca. capaz de cifrar esa ne- orilla más política de la cultura: las dictadu. vínculo que luego se desdobla ha- márgenes de la gran modernidad. satoria de la utopía culturalista de las élites ciales. Campa. Barth). contribuían a la formación de un dicciones que ello implica para el momento nuevo e importante relieve: el encuentro no actual. culturales y la propia poscolonialidad. en el horizon- la narrativa latinoamericana cobra un valor te social de su inestable modernidad. Hay un sinfín de articulaciones en figuras de un amplio contorno geográfico torno a la historia del boom. sino al contrario. o la de esa constelación tomando en cuenta la perenne crisis de identidad que eventualmen- red transnacional de mercados académico. por ejemplo. entrados ya los años setenta que se comparten. te incumbe al propio primer mundo. cada a entreoír su propia interioridad. cuya fuerza inicial ca compensatoria.

en su capacidad de dar forma li. El encuentro agudizado entre la crítica ron gestos que trasladaban la condición de literaria y la epistemología conllevaba un modernidad incierta al terreno de la inma. les. La misma tensión se puede decir. El examen interno de esa la negación y el exceso literario– las distan. es rario anterior. por ejemplo. no podía serlo. occidental–. literarios esbozados en estas páginas. sar sobre el orden posnacional del mundo no obstante el hecho de que ésta ya corre sin abandonar el pasaporte necesario para el riesgo de ser normalizada por un saber viajar de un país a otro. Habría que aproximaban así dos gestiones obviamen. Irigaray. un nuevo sentido de la historia desprovisto Socorro: más que personajes de la literatura de metarrelatos confiables. a veces. subrayar por ello la relación intrínseca entre te opuestas: el interés usual de la poética la mirada “cultural” y los cruces filosófico- marxista por el horizonte histórico de sig. participación de los discursos que articula- salidad. se tra- quedaban ya subsumidas en el rejuego de la taba de una búsqueda de aperturas concep- significación literaria. articulaba. sino Menard. Podría decirse que que abordaban esa lógica. El testimonio lati- plenamente docto en la nueva retórica de noamericano. inaugura así. El paso hacia la cultura global días. Se del estado de flujo en el saber humanísti. aun si no exigía tanto un abandono de los estudios el trasfondo “posnacional” que lo acompaña literarios sino un registro muy particular permanece insuficientemente atendido. la hibridez. género difícil de enmarcar a partir de un se Jameson. Cixous. como una aversión que guraba un desplome más fundamental que desechaba ansiosamente todo el orden lite- no se entendió claramente hasta después. tanto teórica como ins- . Este rumbo “posliterario” atraviesa el tura encuentra un nódulo referencial muy legado textual y la deconstrucción desde instructivo en este complicado e inesperado finales de los años ochenta hasta nuestros desenlace. cobrando cada vez más fuerza. en cierto modo análogo a pen- tino latinoamericano de la deconstrucción. Se acortaban así –desde la teoría de ban la nación. latinoamericana. desconstruccionismo 77 ese corpus. por la cultura mente en las ciencias sociales dedicadas a del capitalismo global– y la posibilidad de la cultura sino de una fuga más intensa del diagnosticarla a partir del rastreo de hechu. generó lecturas resquicios e intersticios. Tal pareciera ser una tuales más que de una afirmación antitética de las explicaciones más plausibles del des. desde estas premisas y con- co que desemboca en una fugacidad del tornos. estudios literarios y la epistemología –un teraria a una cultura política que oscilaba. Bustrófedon. gesto agónico de auto-auscultación. El terreno de la deconstrucción sencia imposible. The Political Unconscious). estos nombres engendra. La cauza elementos dispersos. la dificultad de modelos que sostenían observar en algunos presupuestos del posco- la guerra fría partiendo de una doctrina de lonialismo y la subalternidad. reconocía las repercusiones de autores como Kristeva. objeto de estudio literario gestada desde su ras verbales que venía gestándose entre los propia interioridad. entre la ausencia posible y la pre. Se locus de enunciación geográfico. No se nificados finales –una totalidad reclamada trata de un quehacer fundamentado inicial- ahora. una concepción de “lógica cultural del capitalismo tardío” (véa. entre ellos el in- apuesta. ya no era sólo literatura. Melquíades. no obstante la caminos opuestos pero análogos en pos de diversidad de énfasis correspondiente a la modernización. por ejemplo. La tensión actual entre cultura y litera. un acercamiento que suele llevar el pensamiento plenamente imbricado por la nombre de estudios culturales. lo que hoy se conoce como Lauretis. sociales y sexuales– invitaba entonces a tano y sus márgenes. de la inmanencia. de un recordando ahora los confines trazados por legado textual que ya no cabe en su encierre Lezama. la heterogeneidad y la otredad Como todo proceso de-significatorio. inicialmente fundamentada en la fluyente pensamiento feminista de grandes literatura. aun cuando se el quiebre de las disciplinas del saber au. o quizá se intuía que pensar un orden posliterario de la escritura. Auxilio. contradictoriamente. cada uno de estos presupuestos. desafío mayor: auscultar detenidamente la nencia literaria en un nuevo corte de univer. el cual en- coyuntura actual del capital simbólico. estructura fundamental –sus anclajes verba- cias y diferencias entre el centro metropoli. o dialéctica.

cuyas posibilida. 4. Jacques Derrida’s “Specters of Marx. que permitía Beatriz (ed. Durham. 404-425. “Magical Realism: A Genre for bal. en sus múltiples formas de ontología the Times?”.. bra sentido a partir de las contradicciones neos. en González Stephan. Postmodernism or. bre e historial interdisciplinario– pero res. 1999. Studies. Gredos. University of ción simbólica del capitalismo global. pp. dirigir la mirada reconstructiva –lo que ella Nueva sociedad. por ejemplo. contorno nacional que usualmente conserva Teorías débiles. René llama “escena verbal”– hacia las artes. donde suele militar el peso de la nación sobre la tradición literaria. “Signos culturales y media- este momento un acercamiento más crítico ciones académicas”. University Press. Cultura y Tercer Mundo. The cuales se hicieron sentir con gran ahínco en Political Unconscious: Narrative as a Socially el aparato universitario durante los años no. ni agrava. Nelly. 103-118. y para algunos una oportunidad Jameson. Madrid. Theory of Literature. Realism: Theory. Charlottesville. a modo de resumen. Barlow. entreveía en Richard. nexo inicial permitía entrever un ámbito Duke University Press. y el entorno pos. pp. Symbolic Act. nutrido y potencialmente crítico con la crí- cia en latinoamericana en particular). estructuras dedicadas al antiguo mundo le- trado y a las ciencias sociales más cercanas obras de consulta. 82-97. ante los cuales se viene desvelando Zero of History”. Cecilia Montolío Nicholson cursos derivados de los estudios literarios. intrínseca –desde el quiebre del saber– de la pero importa notar la poca duración de la profunda crisis política de la nación. History. las Virginia Press. 1956 (1949) [Teoría lit- entre otros impulsos (“Signos culturales”). entre ellos un rastreo más incisivo del encierre nacional y Desterritorialización es un concepto usado las premisas genéricas de las tradiciones repetidamente en los últimos años no sólo hermenéuticas –tanto literarias como sexua. y menos al Verso/nlb. Recogía algo de la strucción y de los estudios culturales).78 desconstruccionismo / desterritorialización titucional (y desde la filosofia del lenguaje les– al igual que una puesta en escena mas hubo acercamientos importantes también.). (ed. sobre todo si se piensa que este Cultural Logic of Late Capitalism. Roberto.” Londres. tradición británica de Birmingham –nom. una cotidianidad profundamente imbuida vol.). 1959]. 1981. Román de la. Parkinson y Wendy B. Cornell venta. Esta vuelta hacia la cultura brotaba de la Jacques. para dar cuenta de la relación de los sujetos . (Para una crítica de la decon- ese estatuto disciplinario. por el matiz preformativo de la cultura glo. eraria. al igual que su escasa inciden. Harcourt-Brace. 235-254. Glissant. 1989. Methuen. Derrida. “Marx and Sons” en Michael Sprinker propia vanguardia textual. a la cultura latinoamericana. verano. Zamora. al y Austin Warren. particularmente las global. Era una amenaza al igual que una University Press / Londres. La deconstruccion no inicia. Comparative Literature. Community. pondía aún más a las exigencias de produc. [román de la campa] moderno muestra un matiz más político que conceptual. Nueva igual que hacia las propuestas feministas. Caracas.). 1996]. tan compartida como desigual. Canadian Review of Hispanic audiovisual. Ghostly Demarcations: A Symposium on des de articulación ya no quedaban tan su. Wellek. sino escolta estímulos fraguados por desterritorialización la cultura latinoamericana. 1997. y Ramón del Castillo). jetas a los estudios literarios. Se tica latinoamericana confeccionada desde perfilaba de tal modo un nexo insoslayable los Estados Unidos. Rosario. pp. Fredric. núm. Trotta. Fredric. Madrid. 53. Abre teoría de los speech acts en la crítica literaria también la posibilidad de un diálogo más en general. Tani E. Nelly Richard. al igual que un reto para los aparatos fundamentales de una profunda inmanencia académicos estatales. Michael Dash). Duke samiento literario y cultural latinoamerica. respuesta. The también. 1995. Campa. Caribbean Discourse: Selected Essays (trad. 2003. Follari. pp. Magical terrando una serie de apuestas para el pen. un aspecto que sólo co- para el pensamiento y el arte contemporá. Faris (eds. 1991 [Teoría de la post- más vasto para la deconstrucción y sus dis. Ithaca-Nueva York. 2001. “Degree a ellas. J. no. Lois Todo ello. Edouard. 1999. Jameson. modernidad (trad. viene so. Homo Sapiens. York.

desterritorialización 79

con el territorio (físico) en el acto del des- han vinculado este concepto a los de globa-
plazamiento, sino también para plasmar la lización, mundialización, migración, frag-
idea de movimiento y cambio tanto en rela- mentación, frontera y desjerarquización,
ción a los seres humanos, como con referen- entre otros, términos todos ellos que han
cia a bienes, símbolos e imaginarios. Si bien sido usados como categorías de análisis de
ha sido en el campo de los estudios cultura- las realidades sociales y culturales que con-
les, la antropología y la sociología donde figuran el mundo actual. Si bien desterrito-
este término ha encontrado una mayor di- rialización ha sido una palabra que ha pro-
fusión, también es cierto que economistas, liferado copiosamente en el área de los
políticos, intelectuales y académicos de di- estudios culturales latinoamericanos, usán-
versas disciplinas han usado la palabra des- dose incluso para evocar frecuentemente el
territorialización para captar fenómenos propio fenómeno experimentado por mu-
relacionados con la migración, la relación chos estudiosos desplazados desde América
entre economía, sociedad y Estado, así como Latina a universidades extranjeras, princi-
para hablar de la memoria y el anonimato palmente estadunidenses, desde donde han
en dinámicas sociales que se desprenden del desarrollado su carrera académica e intelec-
desplazamiento. tual, aquí se acotará el uso que el término
Originariamente, el término desterritoria- ha tenido en los estudios culturales latinoa-
lización fue usado por los filósofos franceses mericanos a partir de los trabajos fundacio-
Gilles Deleuze y Félix Guattari, a principios nales de Néstor García Canclini, Jesús
de los años setenta, para desarrollar una Martín Barbero, Renato Ortiz y Raúl Prada.
idea forjada ya por Marx en su percepción La idea de desterritorialización desarrollada
del capitalismo como una máquina devora- por cada uno de ellos responde a las propias
dora, que paulatinamente se iba apropiando realidades territoriales-culturales que son
de diversos “territorios” –la agricultura, la objeto de sus análisis. En cada uno de ellos
cultura, la educación, la industria– has- se halla el concepto abordado y desarrollado
ta llegar a desterritorializarlos y dejar al desde su propia especificidad.
proletariado sin territorios, momento en el A pesar de los muchos cuestionamientos
cual, ya sin nada que perder, la revolución de los que ha sido objeto a lo largo de los
sería posible. Deleuze y Guattari aplican la años, nadie pone en duda que Culturas hí-
idea de la máquina salvaje y devoradora del bridas: estrategias para entrar y salir de la
capitalismo en la relación del sistema con modernidad, de Néstor García Canclini, es
la psique humana. Los seres humanos, se- un libro esencial en la formulación de los
gún los filósofos franceses estamos siempre nuevos parámetros de análisis que los estu-
rodeados internamente de territorialidades dios culturales latinoamericanos van a desa-
diversas, algunas imaginarias, ya que el te- rrollar para abordar la complejidad de las
rritorio es entendido como subjetivación, dinámicas sociales y culturales de una
expuesto permanente a ser desterritorializa- América Latina en profunda transformación
do, lo que significará que se abre, que huye desde los años ochenta. En Culturas híbridas,
de sí mismo, se parte o destruye. De manera García Canclini plasma a través del concep-
indisociable, puede volverse a reterritoria- to de desterritorialización la idea de que el
lizar, en un proceso de recomposición del desplazamiento de los millones de migran-
territorio, aunque siempre en un proceso tes latinoamericanos que por cuestiones
que lo transforma. El capitalismo es un económicas se ven forzados a emigrar de su
sistema en permanente reterritorialización, territorio original hacia un destino esperan-
ya que intenta adueñarse constantemente zador, propicia, en muchos casos, una entra-
–desterritorializar– las múltiples formas de da y salida permanentes de la modernidad.
interacción dentro de una comunidad, un Con ello, Canclini se refiere a dos procesos
grupo o la familia (socius). que se desarrollan de manera indisociable,
A partir de la idea original de desterrito- el de la desterritorialización, es decir, la pér-
rialización, que conjuga desplazamiento y dida de la relación que él llama natural –en
transformación en la partida/pérdida de te- el sentido de predeterminada y preestableci-
rritorio, los estudios culturales latinoameri- da– entre una cultura y su territorio geográ-
canos, dentro y fuera de América Latina, fico-social y, a la vez, el de la reterritoriali-

80 desterritorialización

zación, concepto con el que se refiere a la y reterritorializando(se). Es por ello que
relocalización territorial de producciones García Canclini concluye que si los análisis
simbólicas antiguas y nuevas (288). Es in- más innovadores sobre la desterritorializa-
dispensable, para entender estos procesos ción se están dando desde la experiencia de
de desterritorialización/reterritorialización, la frontera de México con los Estados Unidos
tener en cuenta las dinámicas actuales que es porque en esta franja de casi tres mil ki-
alteran completamente las categorías bina- lómetros de longitud se condensa la mayor
rias que nutrieron los análisis sobre América área de migraciones del continente (290).
Latina durante una buena parte del siglo xx. No en vano, ésta es la frontera más transi-
Por un lado, entonces, y siguiendo a Canclini, tada del mundo.
lo nacional ya no es identificable como lo Como ya ha sido apuntado, no son sólo
opuesto a lo internacional y, por lo tanto, las personas las que se desplazan, ni tampo-
hay que pensar en un nuevo concepto, como co solamente los bienes simbólicos y reales,
el de transnacionalización, tanto por lo que las prácticas culturales y los imaginarios
se refiere a los sujetos migrantes, como en que les acompañan, sino que también se
cuanto al mercado. García Canclini basa desplazan las culturas, las percepciones, las
parte de su argumento en la investigación memorias y los sentimientos, a través de los
llevada a cabo por el antropólogo Roger medios masivos de comunicación y de la
Rouse sobre la población de Aguillila globalización tecnológica. En este sentido,
(Michoacán, México), pueblo rural cuyos hay que destacar, además de los trabajos de
habitantes viven literalmente de manera García Canclini, la aportación realizada des-
transnacional desde que empezaron, en los de Colombia por Jesús Martín Barbero,
años cuarenta, a emigrar a Redwood City quien usa el concepto de desterritorializa-
(California, Estados Unidos). El hecho de ción para captar la idea de transformación
que una misma población se estableciera que conllevan las nuevas formas culturales
conjuntamente en el mismo lugar de destino y comunicativas en un mundo en constante
(esta es una dinámica frecuente en la migra- interacción. En su libro De los medios a las
ción mexicana a los Estados Unidos), con- mediaciones, Martín Barbero ofrece una
virtió a sus pobladores en personas transna- nueva mirada hacia la cultura y la comuni-
cionales, en el sentido de que vivían entre cación de masas, por un lado, y la cultura
dos poblaciones. Aguililla ha sido paradig- popular, por el otro, con las interrelaciones
ma para muchos estudiosos y observadores que se establecen entre éstas y la hegemo-
de las dinámicas sociales surgidas de las mi- nía/poder. Rompe, como hará casi simultá-
graciones (James Clifford, Mike Davis, entre neamente García Canclini, con las catego-
otros), al establecerse en esta población una rías binarias de análisis socio-cultural,
transnacionalización que abarca tanto a sus superadas por los procesos de globalización
habitantes como a los bienes –reales y sim- y migraciones masivas. En relación a la idea
bólicos– desplazados y transformados en el de identidad cultural, Martín Barbero ha-
proceso, así como, también, la afectación a blará en este libro de lo que va a definir
las propias dinámicas tanto individuales como memorias desterritorializadas, para
como colectivas que se ven asimismas alte- describir el surgimiento y desarrollo de las
radas. Si bien Aguililla y sus habitantes en- nuevas culturas que se desprenden de los
carnan los conceptos de desterritorializa- procesos de transnacionalización tanto de
ción/ reterritorialización en su propia los mercados como de los medios de comu-
dinámica transnacional, ya que en el despla- nicación. A través de estas culturas, las iden-
zamiento “sacan de su territorio” prácticas tidades culturales –especialmente las vincu-
culturales, estéticas, percepciones y actitu- ladas a la juventud– van a ser percibidas de
des, que al “insertarse en otro territorio” se manera más flexible y dinámica, favorecien-
ven modificadas y reformuladas en muchos do la permeabilidad de diferentes formas
sentidos, también son paradigmáticos de culturales provenientes de orígenes diver-
estos procesos los millones de migrantes sos. Se hace una distinción entre la cultura
que se desplazan masivamente desde escrita, ligada a la lengua y, por lo tanto, al
América Latina hacia el norte, y que de ma- territorio, y las culturas visuales y auditivas
nera constante van desterritorializando(se) (música, imagen, televisión, vídeo, y ahora

desterritorialización 81

habría que añadirle la industria cibernéti- la moda, programas de televisión, cine, mú-
ca), generadoras, por su constante desplaza- sica, y un largo etcétera que, por supuesto,
miento y por habitar un no territorio, de las debe incluir la revolución que supone en el
nuevas comunidades culturales. seno de la “mundialización de la cultura” la
Hay que destacar, también, los postula- entrada a la virtualidad cibernética.
dos del estudioso brasileño Renato Ortiz, Desde ángulos específicos que marcan
cuyo marco de referencia va a ser Brasil. sus matizaciones, García Canclini, Martín
Los planteamientos de Ortiz parten de la Barbero y Ortiz desarrollan el concepto de
idea de nación y de Estado en relación con desterritorialización a partir de las dinámi-
la globalización y a lo que él mismo va a cas de interrelación entre cultura, sujeto,
distinguir como mundialización de la cultu- sociedad y Estado. Por su lado, la propuesta
ra. En su libro Mundialización y cultura, del paceño Raúl Prada, en su manejo del
Ortiz establece una clara distinción entre término, está estrechamente unida al mun-
globalización y mundialización. La noción do andino y sus propias especificidades en
de globalización va unida a la economía y al el contexto boliviano. Siguiendo de cerca los
mercado, con el determinante del impacto postulados de Deleuze y Guattari, Prada se
de la tecnología en éstos, mientras que el de adentra en su libro Territorialidad a explorar
mundialización está vinculado al desplaza- el concepto de territorialidad de las etnias
miento que hacen las culturas, muy especí- originarias de Bolivia en contraposición a la
ficamente, las que son fácilmente transpor- noción occidental permeada por el capitalis-
tables a través de los medios de comunicación mo. El territorio es, en este sentido, un es-
masivos, y que rompen las fronteras identi- pacio ecológico y colectivo, ya que está re-
tarias nacionales. gido por la experiencia comunitaria (el
Para Ortiz es esencial tener el cuenta el ayllu); la territorialidad será, entonces, la
papel de Estado no sólo como articulador vivencia social y la conciencia del territorio,
administrativo-político, sino también como no se trata de una simple referencia geográ-
“ámbito de la producción del significado”. fica, sino de una experiencia básicamente
De tal manera que, siguiendo esta idea, se colectiva, interiorizada en la conciencia de
puede argumentar que la nación, a través de la comunidad. La territorialidad interioriza,
su administrador –el Estado– posee el mo- entonces, el territorio y de esta manera lo
nopolio sobre la definición del significado. simboliza. Por lo tanto, la territorialidad es,
En este sentido, la noción de Estado-nación de esta manera, una forma y una jerarquía
queda reformulada a partir de la globaliza- de poder. Ésta es, sin duda, una percepción
ción por el impacto que ésta tiene en las premoderna de territorialidad, ya que, pre-
identidades nacionales al romper las fronte- cisamente, la modernidad es la que desen-
ras de sus significaciones específicas. cadena la desterritorialización, es decir, la
En esta distinción entre globalización de pérdida de la conciencia del territorio que
la economía y mundialización de la cultura conllevan los procesos modernizadores
tan esencial para Ortiz subyace la crítica como la urbanización y la mercantilización.
que el estudioso brasileño lleva a cabo hacia Sin embargo, la desterritorialización va se-
la crítica posmoderna que celebra la dife- guida de la reterritorialización, que es el
rencia sin reflexionar acerca de la plurali- resultado de la resistencia a la pérdida de la
dad, ni cuestionar las relaciones asimétricas territorialidad, a la pérdida de conciencia
entre identidades. Es, por lo tanto, esencial, del territorio. La idea de territorialidad y
también, distinguir entre diversidad y plura- desterritorialización está entonces íntima-
lidad. En este sentido, Ortiz habla de deste- mente unida a la memoria, ya que la deste-
rritorialización como un movimiento de rritorialización, en el planteamiento de Raúl
símbolos e imaginarios que son comparti- Prada es, en última instancia, la pérdida de
dos por muchas comunidades identitarias, a la memoria territorial, es decir, colectiva.
través de sujetos ubicados en lugares diver- Retomando la idea de desterritorializa-
sos y distantes del mundo. De esta manera, ción como pérdida de la territorialidad-me-
habiendo cruzado las fronteras nacionales, moria colectiva, de Raúl Prada, y aplicándo-
los sujetos mundiales, en lo que ya nos he- la al espacio de la frontera norte de México,
mos convertido la humanidad, compartimos que generó las primeras aproximaciones al

82 desterritorialización

concepto de desterritorialización en los es- (en la propia frontera se podría pensar en
tudios latinoamericanos, principalmente a Matamoros –Tamaulipas– o más al interior
partir de los trabajos de García Canclini, se en Monterrey) son dislocadas en aquellas
puede argumentar que una de las implica- ciudades como Ciudad Juárez o Tijuana en
ciones de la dinámica fronteriza es que la las que una gran parte de la población está
memoria social, es decir la memoria colec- en movimiento y desplaza su anonimato. Se
tiva del lugar, se reformula permanente- crean, entonces, nuevas jerarquías sociales,
mente en un proceso que constante y conti- desde nuevos parámetros, algunos de ellos
nuamente erosiona y rescribe el pasado, el vinculados a la trasgresión y a la violencia,
presente y, por supuesto, el futuro. De la como son las redes de crimen organizado,
misma manera que la memoria es determi- de polleros y coyotes que guían el cruce
nante en el proceso de desplazamiento del ilegal de inmigrantes no documentados; de
ethos y la cultura del sujeto migrante, por- narcotraficantes y de asesinos a sueldo a los
que también ésta se desplaza y se reformula, Estados Unidos. Como resultado, las identi-
la historia social de una memoria territoria- dades y jerarquías tradicionales vinculadas
lizada, o sea la que está ubicada en un mis- a un territorio físico fijo se desarticulan con
mo espacio físico, cultural y simbólico, es el desplazamiento. Esta desterritorialización
esencial para la configuración de lo que po- da lugar, sin duda, a nuevas dinámicas so-
dríamos llamar una tradición local. Así, la ciales, culturales e individuales. Algunas de
memoria territorializada es la compartida ellas acarrean el peso de la violencia unida
por una colectividad; es aquella que enlaza a un desarraigo nocivo, pero otras son ge-
a los habitantes que participan tradicional- neradoras de importantes propuestas artís-
mente de un territorio común. ticas y culturales innovadoras, como se ha
En el desplazamiento, los migrantes de- experimentado en el espacio de la frontera
jan su memoria territorializada y se inser- norte mexicana en los últimos quince años,
tan en un anonimato social, menos acusado muy particularmente en Tijuana.
en el caso de núcleos de comunidades que La desterritorialización que, en todos los
se han desplazado colectivamente y se han casos, implica desprendimiento e incluso
asentado en otro territorio de manera gru- desarraigo, también conlleva una reformu-
pal, como es el caso de un buen número de lación y una resignificación de especificida-
migrantes en estados como California, en des subjetivas. Por lo tanto, es generadora
Estados Unidos, que proceden de comuni- de nuevas dinámicas de reterritorialización,
dades del interior de México, como Aguililla, a veces peligrosas y que aquejan de manera
en Michoacán, de la que se habló más arri- violenta a los más desfavorecidos, pero tam-
ba. Por cuestiones socio-económicas eviden- bién, y a la vez, en muchas ocasiones, inno-
tes, este fenómeno de migración colectiva se vadoras y enriquecedoras en diversos ámbi-
ha dado con mucha menor frecuencia en la tos de la vida social.
frontera norte. La migración en ciudades
como Juárez configura un espacio social obras de consulta. Clifford, James, Routes: Travel
fragmentado, en el que la ausencia de una and Translation in the Late Twentieth Century,
tradición y una memoria compartidas da Cambridge, Harvard University Press, 1997;
paso a una dinámica social perfilada desde Delueze, Gilles y Félix Guattari, El anti-edipo:
el anonimato y la desjerarquización social. capitalismo y esquizofrenia (trad. Francisco
Si la territorialidad es jerarquía de poder, Monge), Barcelona, Paidós, 1985 (orig. de
como argumenta Raúl Prada, la desterrito- 1971); Delueze, Gilles, Mil mesetas. Capitalismo
rialización significa también la pérdida de y esquizofrenia, Valencia, Pre-textos, 1997 (edi-
una jerarquización. ción original de 1980); García Canclini, Néstor,
De tal manera que en la frontera México- La globalización imaginada, Buenos Aires,
Estados Unidos, las jerarquías sociales, que Paidós, 1999; Ortiz, Renato, Mundialización,
acarrean un peso tan significativo en ciu- saberes y creencias, Barcelona, Gedisa, 2005;
dades donde hay un núcleo importante Prada Alcoreza, Raúl, Territorialidad, La Paz,
habitado tradicionalmente por las mismas Punto Cero Editorial, 1996.
familias, con los mismos apellidos y, en defi-
nitiva, con una memoria común compartida [núria vilanova]

diáspora 83

diáspora creciente atención política a este fenómeno.
Especialidades como literatura comparada,
La palabra diáspora deriva originalmente antropología, historia y otras áreas interdis-
del vocablo griego diasporå que significa ciplinarias, así como proyectos de estudios
dispersión. En su sentido más general deno- étnicos han otorgado una también creciente
ta cualquier gente o población que forzosa- importancia al estudio de la diáspora a tra-
mente debe dejar su patria tradicional para vés de unidades de investigación y cursos
separarse y diseminarse por otras partes del formales en este campo. Mientras que desde
mundo. También, en su forma adjetival, el las ciencias sociales el interés se ha dirigido
término refiere al desarrollo cultural poste- al estudio de la dispersión de poblaciones,
rior de tales poblaciones dispersadas en sus los efectos psicológicos del desarraigo y la
países de llegada. falta de integración, así como a los procesos
Las poblaciones diaspóricas clásicas que de transculturación y la reconstrucción de
aún sirven como modelo para la compren- la nación, fuera del territorio nacional, a
sión de este concepto se caracterizan por su través de ciertas prácticas culturales y acti-
etnia –entre las diásporas más reconocidas vidades políticas; en las humanidades se ha
están la africana, la judía y la Armenia–. Por enfatizado el análisis de los productos cul-
lo tanto, la conjunción de una identidad ét- turales de los diaspóricos, el papel de la me-
nica y una mudanza violenta son aspectos moria y la lengua en sus textos.
importantes para las definiciones más tradi- Intelectualmente, el campo se ha nutri-
cionales y restringidas del término. El pro- do, por un lado, de la importancia de los es-
ceso de dispersión existe en relación dialéc- tudios poscoloniales desde los años ochen-
tica con ideas de soberanía, identidad ta puesto que el estudio de la diáspora ha
nacional y nomadismo. El concepto de diás- abierto nuevas aproximaciones al estudio
pora también se aplica a instituciones y dis- de los nacionalismos en un contexto global
ciplinas, adquiere una dimensión filosófica más amplio y, por otro, del retorno a los
y se abre a la posibilidad de formas de teo- estudios del trauma en los últimos años no-
rizar explícitamente diaspóricas. venta, pues la experiencia del desplazamien-
En el siglo xx, el concepto de diáspora se to y la reubicación conjuga temas relaciona-
ha extendido hacia el espacio institucional. dos con trauma y afecto. De esta forma, el
En el ámbito político, se han creado entida- concepto de diáspora en el reciente discurso
des oficiales como el Ministerio Israelí de crítico comporta la relevancia de conceptos
Asuntos Diaspóricos y, en el académico, el como transculturación, hibridez y frontera.
campo de “estudios diaspóricos” y diversos Otros académicos se han ocupado de las
programas del mismo campo en muchos paí- marcas de género en el análisis diaspórico
ses, tanto en las ciencias sociales como en las ya que los estudios diaspóricos tradicionales
ciencias humanas. Dyaspora o dyas son ex- se ocupan de un viajante que se distingue
presiones comunes en lengua criolla haitia- por su diferencia étnica y su masculinidad.
na, como término despectivo para referirse a Puesto que diáspora significa dispersión, lo
las personas de ascendencia haitiana nacidas cual implica la dispersión de la semilla, se
en el extranjero, quienes, no obstante, conti- asume una cualidad seminal subyacente al
núan involucradas en los asuntos del país y fenómeno de translación. Lo que permanece
se identifican a sí mismos como haitianos en el hogar, por oposición, es la cultura (tér-
desde la distancia. El ex presidente Bertrand mino etimológicamente emparentado con
Aristide, especialmente preocupado por el palabras como cultivar, habitar, proteger);
fenómeno de la emigración y la inmigración es decir, la tierra feminizada.
retornante, creó un puesto en el gabinete En América Latina, aunque el fenóme-
para los asuntos relacionados con los haitia- no diaspórico es muy común, el término no
nos en el extranjero y sus descendientes. lo es tanto. De manera general, es posible
Existen puestos oficiales similares en algunos distinguir cuatro aspectos distintos de la
otros países donde se han originado movi- dispersión étnica en Latinoamérica: 1] La
mientos diaspóricos, incluido México. inmigración a América Latina de grupos de
El interés académico en los estudios etnias específicas (i.e. poblaciones africanas,
diaspóricos no resulta sorprendente dada la judías y de Asia del este); 2] Los desplaza-

84 diáspora

mientos internos de población indígena, así un fenómeno translocal. Respecto de la si-
como el desplazamiento de campesinos de tuación mexicana, Jorge Durand y Douglas
sus localidades tradicionales, especialmente Massey, describen, al contrario de Duany, la
cuando éstos son procesos acompañados de enorme importancia simbólica del cruce de
violencia (el ejemplo más significativo es el la frontera misma. Muchos mexicanos indo-
Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem cumentados experimentan dicho cruce
Terra de Brasil, que constituye el movimien- como traumático aun cuando este límite sea
to social más grande en América Latina con arbitrariamente impuesto sobre un paisaje
su más de millón y medio de miembros); 3] continuo: “cuando se trata de migración […]
La migración, sea dentro o fuera de América el evento, el movimiento, requiere del cruce
Latina (i.e. bolivianos en Argentina); al inte- de una línea intangible que existe básica-
rior de distintos países, del campo a la ciu- mente en un mapa y es por lo general una
dad (i.e. cholos en Lima); o desde los países línea invisible en el espacio […] En el aná-
de América Latina hacia metrópolis extran- lisis final, el trazado de esta línea y la espe-
jeras (especialmente, a ciudades en Estados cificación de aquellas circunstancias bajo
Unidos), relacionada con la llamada fuga las cuales atravesarla cobra significado, son
de cerebros y la emigración de trabajadores ejercicios arbitrarios y, por lo tanto, sujetos
indocumentados. Cabe resaltar que las mi- de un cúmulo de manipulaciones de senti-
graciones desde Cuba y Puerto Rico cons- do” (2). Por último, Abril Trigo, en su análi-
tituyen casos especiales de estas diásporas sis de la diáspora uruguaya, enfatiza el ele-
étnicamente marcadas desde Latinoamérica mento móvil y multisituado de las diásporas
a los Estados Unidos, ya que, en el primer contemporáneas, para quienes Internet sir-
caso, la política de refugiados en los Estados ve de eje de recomposición de pseudo-comu-
Unidos ha sido extremadamente favorable y, nidades productoras de cultura, lo que Trigo
en el segundo, dada la situación colonizan- llama “la patria cibernética”.
te, se confiere nacionalidad estadunidense Así, el uso tradicional del término supone
por nacimiento a los habitantes de la isla. la constante negociación y flujo de dos ele-
Existen, asimismo, significativas diásporas mentos determinados por múltiples relacio-
étnicamente marcadas desde distintos paí- nes de exclusión e intercambio. El primero
ses de América Latina hacia Europa. Por de esos elementos es el lugar. Esta común
ejemplo, el exilio de activistas políticos del herramienta analítica propone una patria
cono sur durante los regímenes autoritarios originaria sobre la cual se basa toda la dis-
de los años setenta y ochenta, y la migra- cusión de la identidad diaspórica. En mu-
ción económica de personas de la zona del chos estudios, este lugar de origen se evoca
Caribe hacia antiguos poderes coloniales con nostalgia, así como también se esencia-
como Inglaterra y España, desde la mitad liza , cuando no se fetichiza, a las personas
del siglo xx hasta el presente; 4] Como un cuyas identidades están ligadas a este lugar.
término que permite señalar la creciente im- La pérdida de la patria se lee como un even-
portancia que ha obtenido el efecto trasna- to traumático, acompañado de violencia; la
cional del cibernacionalismo en las políticas evocación de la patria perdida desde el es-
nacionales y en la cultura, tanto desde la pacio de llegada sirve como uno de los más
que se parte como a la cual se llega, en un importantes elementos de unificación de los
muy amplio espectro de situaciones y ca- miembros dispersos de la población migran-
racterísticas que van desde el efecto de las te. En el modelo diaspórico clásico repre-
remesas en las economías locales hasta el sentado por la diáspora judía, la comunidad
éxito de la música global. dispersa mantiene una tenaz lealtad a la pa-
Algunos ejemplos de la discusión acadé- tria perdida y reclama como objetivo prin-
mica sobre la diáspora en América Latina cipal su recuperación.
pueden encontrarse en los estudios de Históricamente este deseo por recuperar
Duany, Durand y Massey, y Trigo. Jorge el lugar de origen perdido inevitablemente
Duany interpreta el caso de Puerto Rico ha estimulado una relación problemática
como “nación dividida” y “nación en movi- con la sociedad receptora. Desde la perspec-
miento”, donde el concepto de nación no se tiva de la nación receptora, el inmigrante
liga al territorio geográfico sino a la idea de diaspórico está marcado irremediablemen-

nas africanas y su dispersión como esclavos da. las costumbres aparece cuando. aun cuando diaspóricas. participación política en la patria original. aun cuando ello di- plazamiento y exilio. siglos. el lugar nes con uno o más gobiernos. Esta . Este caso particular supone un modo especial de duelo. a pesar de esta fuerte identificación inmigrantes. de autodefensa. El via. mu- asimilarse. movimiento particularmente potente que namientos en la cultura dominante en los persiga la vuelta a África. y para el hasta asuntos que involucran derechos de diaspórico qua diaspórico. constituye la úni. Irónicamente. la manipulación de un discurso sobre va como índice de extrañeza. te es inherentemente un extraño. El lugar de ori. La Las complicaciones surgen inmediata- identidad se deriva de un tipo particular de mente. la interro- originario suplido por prácticas cotidianas gante sobre el estatuto de la diáspora incuestionables. y muchas veces estigmatizantes. de la nación anfitriona. resistencia social del país receptor muchas su lucha más importante se relaciona con el veces inhibe los esfuerzos del inmigrante reclamo de derechos civiles y laborales en por penetrar en las sociedades anfitrionas los Estados Unidos después de su declara- y consume cualquier aspiración por parte ción de independencia. como es el caso de la situa- alimenticias que son valoradas y constitu. no existe un pocas veces son bienvenidos sin cuestio. en el nuevo espacio el inmigran. de las formas culturales conocidas. simple paso superficial por el lugar. Ante esta situación de rechazo. cultural e históricamen- arraigo fundamental identitario representa te. Por el afectando a los descendientes étnicamente contrario. por lo general imaginada en términos en toda América por un periodo de varios raciales. que involucra de la diáspora más allá del punto de su cie- la perlaboración no solo respecto de las rela. Con respeto a han creado múltiples y dinámicas expresio- las nuevas diásporas transnacionales entre nes culturales durante la diáspora. la fundación del estado de Israel yen poderosos vínculos afectivos. Otra complicación interesante es ciones con los seres queridos. pareciera clausurar. la nueva patria ciudadanía (o doble ciudadanía) y relacio- nunca es del todo su propio lugar. similar al que ha Estados Unidos o Europa. las interrogantes sobre etnia del todo en su propio lugar. aislamiento y exclusión y compromiso insuficiente resulta falta de voluntad para asumir la identidad sencilla para la sociedad receptora. Este rechazo tiende je de las poblaciones diaspóricas no es un a persistir en las generaciones siguientes. la animado la diáspora judía. el idioma. Asimismo. aun cuando así lo desearan. originada por el traslado forzoso de perso- El segundo elemento es la etnia defini. Los descendientes de estas personas desde la perspectiva de la cultura dominan. que fundamenta las prácticas culturales. de residencia presumi- obstante. ción judía. (a diferencia de la imagen tradicional del los diaspóricos se reconectan con sus paí- migrante) su compromiso con el lugar no ses de origen de otra forma significativa. problemática y cada vez más estudiada: la to es una experiencia esencial de definición. de la población étnicamente marcada por Consideradas estas complicaciones. protección y supervivencia Ante la queja por parte de los individuos surgen como respuesta a la experiencia de diaspóricos sobre la falta de aceptación en marginalización y rechazo. los nuevos tante. no ciones diaspóricas. el inmigrante en el nuevo país nunca está De esta forma. ellas cuestionan y transforman identificados de las personas originalmente los territorios a los que llegan. continúan identificándose étnicamente y te de la sociedad receptora. el desplazamien. Este des. blemente temporal en los países receptores. llamado “duelo el reto de pensar la innegable continuación cultural” por Ricardo Ainslie. Las organizaciones luye la precisión del término clásico. Si la diáspora se define por el anhe- recuerdo cultural compartido: el desarraigo lo de recuperar la patria perdida. No obs- América Latina y la metrópolis. el incidente. sea profundo. rre lógico. ser vistas con recelo por la población nati- les. Por lo tanto. abarcan desde preocupaciones sobre pobla- gen retrocede en el tiempo y el espacio. con su ascendente africano. chos académicos abogan por una definición ca forma de resolver una situación de des. sino también la concerniente a la vasta diáspora africana. diáspora 85 te como un extraño al proyecto nacional. más extensa y flexible. pero tienden a términos de igualdad de condiciones socia. Por el contrario.

los estudios diaspó. expatriadas. Comunidades pos internacionales de pensadores como imaginadas: reflexiones sobre el origen y la di- Benedict Anderson. la promesa de como un grupo étnica y espacialmente liga. género y generación. lo de territorialización y desterriorialización. El claves como “hogar”. Incluso. los estudios diaspóricos rales. Asimismo. reflejando distintas perspectivas de producidos directamente por el imperialis- clase. el grado de trauma relacionado con el cruce como un proyecto o un reclamo. bibliografía. y Ella Cultura Económica. Asimismo.e. desplazamientos espacio. como lo es también la diáspora como una categoría de práctica. ricos se aventuran más allá de los problemas nerarios posmodernos de la dispersión. por ejemplo. Shohat. ras incluyen comunidades de víctimas.86 diáspora definición extensa permite el análisis de iti. culturales. por ende. contingente. mado exiliadas. muchos académicos dentales sobre la modernidad. La diáspora se mo son privilegiados por encima de otros convierte en un concepto múltiple. se está dando un creciente para el acceso y la acción política necesa- interés en el problema del sincretismo. 2] únicamente espacial. según la definición extensa. en la concepción de Deleuze y Guattari. por lo general dad” y “regreso” desde una comprensión de un factor determinante. él ya no afinado de la teoría contemporánea sobre representa lo que James Clifford llamaba diáspora provee de un importante correctivo “viejas estrategias localizantes” según las a los estudios diaspóricos tradicionales. Appadurai. como centro contra periferia. la pobla- table. El enfoque en la diáspora significa otorgar algunos académicos han puesto menor én. los académi. Más recientemente. estrictas tienen el valor de la claridad. limitan el campo de maneras perjudiciales Así. trenes o de autobús abre nuevas posibilida- des de indagaciones teóricas) así como gru. flexible. los límites de una teorización monológica. se como fenómeno interactivo que cambia entiende que algunas diásporas son más constantemente a lo largo del tiempo y el diaspóricas que otras (i. “identi. para co global”. Aihwa Ong. situacional. “movimiento”. Benedict. grado de fuerza es también. comerciales. continúa siendo significativa (i. estaciones de campo de los estudios de áreas. Últimamente. ría mostrar que Occidente. tipos de trauma). pero tiguo discurso de los estudios diaspóricos. la distancia do. no tiene un origen simple y que diáspora como un fenómeno temporal y no sus historias resisten una narrativa única. mi. Fondo de Brah. Las definiciones de complicar las estructuras binarias del an. ción diaspórica debe trasladarse lo suficien- tes también buscan cuestionar conceptos temente lejos. los cuales el análisis asumía determinaciones cuales permanecían comúnmente cerrados de cultura y poder con respeto a binarismos ante temas de género y sexualidad diversa. más allá del país vecino). comunidades que antes se habían lla. 1] Plantean un desafío a las narrativas occi- grantes. como lo entiende rosidad la importancia de comprender la Tim Mitchell. es dialogan con varias tendencias importantes decir. fasis en el hecho de la dispersión y más en prestar mayor atención a las distintas es- las formas y temporalidades de morar en el trategias políticas translocales. 1993. menos importancia al Estado y. 3] Subrayan desplazamiento. 4] El análisis más de poscolonialismo e imperialismo. De hecho. maleable. De esta forma. Las así llamadas nuevas diáspo. “Soberanía sin territorialidad: Notas para . estriba en su habilidad para romper con portantes sobre estos temas. en el pensamiento crítico contemporáneo. Arjun Appadurai. si el estudio de la diáspora se la importancia del diálogo y la interacción ha entendido como inseparable del estudio de distintas narrativas. labo. Anderson. Sin embargo. de los casos clásicos? En la actualidad es un cos se concentran en la necesidad urgente tema de encendido debate. los estudios diaspóricos interdisciplinarios do necesariamente. James Clifford. Avital fusión del nacionalismo. más que de la frontera. refugiadas. rios. México.e. etc. De este modo. Entre los teóricos im. que Appadurai llama “el nuevo paisaje étni. Los pensadores más recien. adap. metrópolis ¿Qué tan lejos se debe apartar el discurso contra colonia. Arjun. criolliza. pues permiti- han empezado a considerar con mayor rigu. consideramos ciertas comprensiones estrechas de ciertas a Marc Augé (cuyo análisis de lugares de verdades disciplinarias y para revigorizar el transición como aeropuertos. plantearse la transterritorialización. imperiales.

Barcelona. y el papel preponderante on the Move: Identities on the Island and in the que los estudios sobre el giro lingüístico le United States. enunciado. fueron piezas claves para el estu. Duke University Press. destacó la red discursiva que enmarca todo Nueva York. sistema de representación y un acceso al ya. 163. un Testimonios y ensayos sobre la diáspora urugua. Brah. University of North otorgaron al lenguaje como agente estruc- Carolina Press. Memorias migrantes: tidos: un evento. Chapel Hill. Por su parte. l999. After discursiva. Kaplan. Ong. diáspora / discurso 87 una geografía postnacional”. como la relación tripartita que estableció Para Foucault (1970). 2003. ya que establece los límites dio de la función mediadora que cumple el del comportamiento lingüístico según el mo- lenguaje en la actividad de representación mento histórico en el que se sitúa. Abril. mucho más que el soporte lingüístico de la pretante. Massey. Routledge. Duany. el Discurso o los surgimiento de nuevas corrientes de pen. James. 2002. Ella. los trabajos de Vološinov reglas que en un determinado momento his- y Bajtín dimensionaron la naturaleza social tórico regula y determina las modalidades del lenguaje. Avital. Taboo Memories. Jorge. Flexible Citizenship: The Cultural Logics lingüístico. guaje al terreno del discurso y la práctica México. Estos postulados abonaron el esta noción de discurso hace referencia a lo camino a nuevas propuestas teóricas que que puede o no puede ser dicho en una for- problematizaron la opacidad del lenguaje mación discursiva específica. un contexto determinados. mientras que Discurso (con mayúscula) implica una práctica so- Durante la primera mitad del siglo xx. mientras que el segundo 64. Beatriz Viterbo. es decir. Durham. conocimiento. pp. Como una manifestación de esta apertura Minneapolis. Duke University disciplinas y se desdobla en múltiples sen- Press. por un lado. llevaron la discusión del len- Estados Unidos en los albores del siglo xxi. Questions of Travel: nuevos matices y fue punta de lanza para Postmodern Discourses of Displacement. poner en evidencia la naturaleza histórica Durham. discursiva. así vos de esta manera de concebir el término. el discurso constituye Peirce entre el signo. y la formación de los . discurso se encuentra en el cruce de varias Diasporic Voices. del lenguaje y la carga ideológica del signo Aihwa. de “lo real”. una práctica social. Jorge y Douglas turante en la construcción de la realidad. Rosario. epistemológica. l999. 38. actuar e interactuar (Gee. México. entre de hacer con el lenguaje en una situación y los signos y sus referentes. materializado en enuncia- debra a. Gedisa. Kaminsky. Caren. Durand. núm. Revista Nueva relaciones sociales en la producción de los Sociedad. 1999). l996. Algunos autores distinguen este uso del término al escribirlo con minúscula y circunscriben el discurso discurso al evento lingüístico. 2003. Migración México. Una formación y la relación entre significante y significa. con el lenguaje. Clifford. al terreno de lo social. signos lingüísticos. ejecución verbal. es decir. cial que rebasa la expresión lingüística e las propuestas teóricas de Ferdinand de incluye sistemas de creencias y formas de Saussure en Europa y de Charles Peirce en pensar. l996. es el conjunto de do. Desde un enfoque netamen- te lingüístico se alude a aquello que se hace [ximena briceño. El primero puso énfasis en el enunciativas. el objeto y el inter. Clandestinos. La descomposi. 2006. según Foucault. la formación de los conceptos. Trigo. la noción de discurso cobró l999. Discursos hacen referencia a sistemas de samiento que pusieron en tela de juicio la representación que regulan lo que se pue- relación. nes que permiten la construcción de senti- 1999. por el otro. Durham. Amy. of Transnationality. Porrúa. Exile: Writing the Latin American Diaspora. en apariencia transparente. papel determinante que desempeñan las las estrategias posibles. castillo] dos conectados entre sí. Cartographies of Diaspora. el término Press. The Puerto Rican Nation do. Shohat. La reflexión sobre las condicio- Itinerarios transculturales. Duke University Como herramienta analítica. Los trabajos de ción del signo lingüístico entre significante Michel Foucault son los más representati- y significado propuesta por Saussure. University of Minnesota Press. En Estados Unidos sentaron las bases para el este sentido más amplio.

al asumir este para los estudios culturales el discurso y la compromiso. para. entre la representación y cuestionamiento de los discursos dominan- la formación de identidades. García Canclini Desde los estudios culturales británicos. sin duda. pero es no implican una pluralidad de sentido ad precisamente a partir de él que éstas son infinitum. inteligibles. circulación. entre la intertextualidad discursiva ques para estudiar la cultura parece ser el y las instituciones. Este últi. 1996) señala que el cam. a la par que mismo Hall destaca la metáfora del lengua- regula los modos posibles de hablar sobre je y lo discursivo en el análisis de la cultura. radigma semiótico implicó otorgar mayor te. Barthes y. esos discursos. Los trabajos de ciones que necesariamente afectan el “sen- Hall fueron pioneros al cuestionar el mode. sentido. condi- siva. El crea objetos de conocimiento y. bajo esta óptica. Analíticamente. el partea- extradiscursiva” es mediada por la actividad guas que supuso el giro lingüístico y el pa- de representación del discurso que. que como toda formación discur. principalmente Foucault. esos objetos. una clara influencia foucaul- dos a la noción de discurso. por ejemplo). van íntimamente liga. críticas propias para abordar las manifesta- ve la autonomía relativa de cada uno de es. Poder. no tiene límites nítidos. estructuras institucionales imprimen a los dora del discurso. discursos en el momento de codificación. identidades de los sujetos. la constituye. señala que es imposi- Stuart Hall (1980. sujeto e identidad son conceptos Detrás de muchas de estas concepciones que. ciones de nuestra cultura. En este de la relación. El conjunto de enunciados en el que tos momentos a partir de las circunstancias se reconocen estas regularidades constituye en que operan. tido discursivo” que la sociedad otorga a lo tradicional de comunicación y establecer estas manifestaciones. el término discurso se manifiesto el poder que ejercen los discursos ha utilizado de manera más laxa para nom- sobre las prácticas sociales. pues pone de ricanos sobre cultura. y con ello da pie al análisis una formación discursiva particular. brar tanto las expresiones lingüísticas de las vés del conocimiento –siempre discursivo– manifestaciones culturales (los discursos so- como se establecen las pautas de conducta bre lo nacional. temas de representación que las vehiculan. Foucault relativizó la no. determinante y conflictiva. destacan la necesidad de reconocer. hay. tiana. Este autor señala que. procesos sociopolíticos. las trayectorias consumo y reproducción. la “realidad Para los estudios culturales. producción y circulación simbólica. Hall pone de relie. postura permite rastrear las huellas que las Al poner el acento en la función media. Esto no implica que las decodificación y la posición de los sujetos. Según el sociólo- los estudios culturales problematizaron e go mexicano José Manuel Valenzuela (2003). es el discurso el que crea un lugar entre los momentos de codificación y deco- para el sujeto y determina las posibilidades dificación del mensaje. ya que es a tra. ción de verdad al otorgarle su dimensión así como indagar las formas de resisten- histórica. deviene en autoridad para así como la relación entre lo simbólico y las enarbolar la “verdad” sobre ellos. Bajo esta luz. Son las fuerzas sociales las que cia a las lecturas dominantes inscritas en establecen un “régimen de verdad” y con él. esta de construcción del conocimiento. si los tipos de discursos aceptables para un bien son producto de las circunstancias de contexto específico. como los sis- válidas en momentos y contextos específi. De esta manera. y parecen ser más herederas de la Herederos de los análisis del discurso de tradición británica que de otras corrientes Bajtín. en par. lecturas alternativas que. hicieron suya la relación entre el texto y el un elemento común en los distintos enfo- contexto. entorno latinoamericano. (2004 ). el discurso peso a lo discursivo y su soporte textual. se reformularon desde los es- producción de sentido siempre implican un tudios culturales las interpretaciones de los desplazamiento y lucha permanentes. tes. desde esa . desde el sos comunicativos: producción. cos. ble hablar de manifestaciones culturales sin po en sí constituye una formación discursiva tener en cuenta las nuevas condiciones de particular. de los estudios culturales. por su parte. Estos dos autores cuatro momentos que articulan los proce.88 discurso objetos. cosas no existan fueran del discurso. En otras palabras. mo aspecto es importante en la teoría de la En el contexto de los estudios latinoame- representación de Foucault.

que ya no matices. van tomando forma los nuevos discursos. las relaciones. za. entre los campos del plantea Martín Barbero. quien destaca que los a los modos de circulación tradicionales de estudios culturales en Latinoamérica se co. les Al centrar el análisis de la cultura en los son más relevantes. la escuela evidencian una transformación. El autor plantea que procesos sociales que permiten el flujo de nos encontramos frente a un nuevo sujeto las significaciones. entendido como la posi. dad. como centro te- la mediación de códigos pasa necesariamen. por el contexto de los estudios sobre la y asociada a determinadas figuras sociales cultura en América Latina. a través de un Renato Ortiz (2000) habla del discurso de discurso polifónico atravesado a su vez por la modernidad (entendida ésta última como los discursos de los medios informáticos. no puede disociarse los referentes que ese discurso nombra (las de los formatos y soportes que lo vehicu. discurso 89 perspectiva. Jesús Martín Barbero (1987) Desde los estudios sobre cultura y poder. discursos críticos que. Así. destaca la necesidad individual y colectiva ginarios. racidades: orales. tienen injerencia en los espacios van sólo de lo oral a lo escrito. el lugar de la enunciación (la metrópoli) y como práctica social. se ha visto afectada saber y del actuar de estos actores. dernidad precisamente como una narrativa considerando que es a través de los mesti- que se configura y reconfigura de acuerdo a zajes de dichos soportes de expresión donde la historia de los pueblos. representaciones. considera que las prácticas culturales actua. Para Richard. lan. como en su más clara expresión foucaultiana. afectando las instituciones tradicionales neoliberales de los gobiernos. Nelly Richard (1998) analiza los discursos de les sólo pueden ser explicadas tomando en los estudios culturales sobre Latinoamérica cuenta su relación con los nuevos medios en términos de la asimetría que implica tecnológicos. el discurso. participando en el debate político sus combinaciones cada vez más numero. La una formación discursiva particular) como vida actual y multicultural de las sociedades un referente obligado a través del cual los latinoamericanas exige que estas narrativas latinoamericanos tomamos conciencia de sean expresadas de acuerdo a distintas lite- los cambios que vivimos. por la reflexión en tiempos prestablecidos. los saberes. Por su parte. audiovisuales. Esta última. de percepción del espacio y del tiempo con esta autora analiza los discursos de los aca- el uso de las tecnologías de la información démicos latinoamericanos y los espacios de y de la comunicación en la vida cotidiana resistencia donde se ubican algunos de sus latinoamericana. son móvi- por las transformaciones de los modos de les y en algunas ocasiones les permiten pasar circulación y producción de conocimientos del discurso académico a la acción política. Así. Richard. la escuela. delimitada por los espacios físicos te. sobre todo en el audiovisual y a los soportes telemáticos con cono sur. público y siendo contestatarios a las medidas sas. analiza la emergencia de las nuevas el discurso. describir prácticas. Por su parte. rritorial. entablar un diálogo con las re. y su materialidad simbólica. de discursos. ima. textuales. hace formaciones discursivas y nuevos discursos referencia a un lugar del sujeto y un acce- que surgen al transformarse las categorías so al poder/conocimiento. Estos discursos se expre. como categoría analítica. una alternativa Mabel Moraña (2000). Ante esto. sino a lo públicos de algunos países. conocimiento” en sus dos ejes: el espacio y La discusión sobre el lugar del sujeto y el tiempo. el término discurso es de la educación. y. “territoriedades prácticas”). Para este autor. De acuerdo a como la familia y la escuela. Beatriz Sarlo (1997) destaca ta tecnológica y el uso de las herramientas el papel que desempeñaron los discursos li- . con sus diferentes san en soportes muy diversos. modos de relación con el aprendizaje. de información y de comunicación fuera de presentaciones ajenas sobre nuestra reali. y así. Considera la mo. Martín Barbero denomina ese locan en una posición enunciativa desde y fenómeno como “el descentramiento del para la realidad latinoamericana. En el mismo sentido se pronuncia o de manera más precisa. De igual manera. de narrar la propia historia. La actual ofer. por lo tanto. sobre todo entre ciertos grupos de jó- bilidad de construcción del conocimiento venes cuyas experiencias mediáticas. cualitativamente distinto también utilizado tangencialmente para al formado en épocas anteriores. pierde su fuer- sobre el discurso.

2003. una Contemporary Cultural Studies (ed. Titunik). 17-34. Indiana. R. ocul- la interculturalidad. a la conformación de la identidad nacional Nuevas perspectivas desde/sobre América Latina. Curso sugiere volver la mirada hacia aquello que de lingüística general. en todos los campos del conocimiento. y que pasaron Nueva Sociedad. Nathan y Christian Kloesel (eds). 32. este punto de vista se basa Londres.). 44-61. Londres. Indiana desarrollado esta perspectiva están Foucault University Press. bibliografía.” Revista Iberoamericana trabajos encaminados a la investigación de . 1972-1979. 2004. Routledge. cuya función social contribuyó Mabel. Siglo término clave de los estudios culturales pre- XXI Editores. México. La arqueología del saber. Porrúa. V. Saussure.. “Los estudios cul- fera de lo público. supone una perspectiva que cuestiona todo Diferentes. de los países latinoamericanos. lo volvie. núm.). y Weeks. tuales que permiten cuestionar las maneras dominantes de leer la realidad. Sarlo. México. 1970. desiguales y desconectados: Mapas de intento por naturalizar la sexualidad. invención histórica basada en las posibilida- Media. Bloomingtoon. hace perdurable el discurso literario. Martín Barbero. Hutchinson. 2000. competencias la diversidad ha encontrado su impulso en y transversalidades. “Intersectando Latinoamérica social del discurso especializado de la críti. Instituto sos desempeñaron una función diferente Nacional de Literatura Iberoamericana. Para Sarlo. 1996. Los La riqueza y diversidad de los discursos estudios culturales en México. Néstor. 1992. Nueva York. Latinoamericanismo.). 2003. de Cultura Económica. de Chile. impresos. Ferdinand. Language: Working Papers in Cultural des del cuerpo. Cambridge. N. Nueva Moreno: 23). don. García Canclini. Teoría y estética diversidad de la novela (trad. “Cultural dominante durante la modernidad –la cual studies and its theoretical legacies” en David pretendía explicar todos los fenómenos hu- Morley y Kuang-Hsing Chen (eds. en Santiago Castro-Gómez de tecnificación” que. En América Latina. pp. “América Latina. Foucault. Editorial Cuarto Propio. Taurus. Houser. Culture. 1999. Gedisa. y con ello. del siglo xx. Alianza Editorial. 1997. 166. en M. 1989. Beatriz. Londres. 1983. núm. identificables–. Renato. construir lecturas y prácticas sociales alter. Miguel Ángel discurso logra insertarse de nuevo en la es. Moraña (ed. y Eduardo Mendieta (eds.90 discurso / diversidad terarios y de la crítica literaria a principios de Educación. Mijail. Bajtín. James Paul. Esta función Richard. Moraña. suales– reclaman nuevas maneras de acce. poscolonialidad y gracias a los estudios culturales como este globalización en debate. Stuart manos en términos de fuerzas biológicas Hall: Critical Dialogues in Cultural Studies. 1980. Hall. es plina. Santiago cenios después –señala Sarlo– estos discur. Hall. Vološinov. 1998. 1986. Madrid. Stuart. según Sarlo. por ejemplo. discurso parece aportar elementos concep. “Introducción”. [guadalupe lópez bonilla.. Marxism and the philosophy of language (trad.). pero igualmente relevante a la luz de los mo. The Entre los principales autores que han Essential Peirce. con el latinoamericanismo: discurso académico ca literaria pareció diluirse en los “procesos y crítica cultural”. Valenzuela. Juan Manuel (coord. An introduction to discourse un universal antropológico (Vázquez y analysis: theory and method. los años sesenta. audiovi. en evidencias donde se demuestra que la Stuart. Harvard University Press. Nelly. configuran en situaciones sociales. De la mod- vimientos sociales y políticos que marcaron ernidad incompleta a la modernidad-mundo”. Fondo actuales –electrónicos. Routledge. Teorías sin disci- ron hermético y excluyente. pp. Barcelona. carmen pérez fragoso] nativas. Elena Kriukova y Vicente Cazcarra). El desafío de los estudios culturales. der e interactuar con ellos. La inclusión de la diversidad sexual como Michel. 2000. En el entorno actual. por el debate de las ideologías. pp. el estudio de “Saberes hoy: diseminaciones. A diferencia de la perspectiva York. México. “Encoding/ Decoding” en Centre for sexualidad es una construcción social. La noción de Ladislav Matejka y I. Sarlo 15. 32-38. turales y la crítica literaria en la encrucijada de los discursos electrónicos se manifiestan valorativa” en Revista de Crítica Cultural. Madrid. tar su rango de institución y convertirla en Gee.). Ortiz. pero cuyos significados se Studies. Jesús. Algunos de.

de las cuales sostiene una concepción dife- sión específica de lo “contranatura”. jeres que culminaba en el coito vaginal. según Freud. pues las Tres ensayos… es una descripción concep- capacidades del cuerpo y de la psique sólo tual de las perversiones basada en el para- adquieren significado en las relaciones so. vol. sexual en 1905: entre los siglos xviii y xix se cribirse en una búsqueda cuya principal había configurado un saber sexológico pau- orientación tiene que ver con la enorme tado por mecanismos disciplinarios y regu- plasticidad de la conducta humana y las ladores que hicieron del cuerpo un campo expresiones culturales que esa diversidad de actuación. ta. mal o natural: “Probablemente. modela nuestra sexualidad de manera direc- rreno del pecado. La reflexión. 60) decir. pro- ciales (Weeks: 20). Fue entonces cuan. 2: 36. en oposición a la mirada esencialista. cualquier desviación de la norma biológica lidad. eterna e inmutable. placer cotidiano. pero tampoco es la sociedad la que divisoria entre lo lícito y lo ilícito en el te. sociales. pero que predomina a lo tas individuales. cada una sexuales se entienden a partir de la dimen. no depende solamente de la biología. un modelo cuya historicidad y Foucault indaga en qué formas y a través contingencia han sido probadas en los tra- de qué discursos afecta el poder las conduc. de una norma fija y virtualmente indiscuti- tente a toda vida social y capaz de configu. son exigidos por la cul- car con la enfermedad mental. flexión sobre sexualidad en el siglo xx que les. cul- la medicina. enfoque histórico en el estudio de la sexua. no monógamas). da: la mutua atracción entre hombres y mu- rar sus instituciones.” están vinculadas de manera natural (y que Lo que consigue elaborar Freud en los en otras culturas no lo han estado). el cual nueva especificación de los individuos” suje. preexis. es apropiada (Weeks: 55. 40). En el enfoque foucaul. Su aparición “produce condujo a una concepción de ese fenómeno una incorporación de las perversiones y una como un hecho multidimensional. diversidad 91 las homosexualidades. nino. simbólicos e imaginarios. Éste es el panorama que encuentra Freud bargo. no heterosexua. (Foucault. desde el siglo xviii. hombre– era patológica. el sexo de niños y pulso sexual de un “fin” o un “objeto” nor- adolescentes se tornó un objetivo importan. Rastrea la necesidad de La aportación freudiana al conocimiento reglamentar el sexo mediante discursos y sobre la sexualidad permite desligar el im- cómo. creativa). 61-62). que imbrica determinantes históricos. Los significados las perversiones como dominio propio. aunque lo patológi- ca donde se reúne una multiplicidad de po. digma de la “sexualidad normal” (i. con la rente de lo que constituye la conducta sexual introducción de la figura del perverso. 2: 52-54. bajos genealógicos. en contraste tura y no surgen directamente de la biolo- con una interpretación que fijaba la línea gía. asocial. rebasa el horizonte de manifestacio. en tanto que la ducta sexual –incluso entre una mujer y un sexualidad implica una constitución históri. las heterogeneidades truye mediante relaciones sociales. vol. Tres ensayos: 20). y las que damos a los órganos masculino y feme- variantes sexuales se empezaron a identifi. co no necesariamente implicaba enferme- sibilidades biológicas y mentales que no dad (Sengoopta: 97). cualquier otra con- mediaciones de la cultura. sin em. el [impulso] te alrededor del cual se erigieron “dispositi. En tiano es imposible entender el cuerpo sin las referencia a esta norma. La fisiología y la morfología del cuerpo . sino ta a los controles que ejercerán la familia. la psiquiatría y la pedagogía turales. y no debe su origen a las excitacio- (Historia. era patológica […] los sexólogos siguieron que consideraba el sexo como una fuerza conceptualizando la sexualidad en función natural. nes emanadas de los atractivos del mismo” do la medicina y la psiquiatría se anexaron (Freud.e. Lo que describimos como sexual se cons- Desde el siglo xix. que une lo individual a lo colectivo (Vázquez Los trabajos de Foucault introducen un y Moreno: 126): “Hacia el final del siglo xix. y de la sexualidad el puente produce. del sujeto portador de sexualidades Esta idea permitió un desarrollo de la re- periféricas (no conyugales. Historia. cómo infiltra y controla el largo del siglo xx. sexual es un principio independiente de su vos institucionales y estrategias discursivas” objeto. cuando publica Tres ensayos sobre teoría nes particulares de la sexualidad para ins.

16] roles sexuales. masculinidad y de feminidad –definidos des- El principal cuestionamiento a la visión de el punto de vista biológico– en casi todas tradicional de la sexualidad tiene que ver las combinaciones posibles. 19] identidad La propia anatomía es un campo proble. pero identitarias. redefine la diferencia sexual no como un tan potencialidades que se transforman y corte preciso. saludables rio. tir de leyes aún indescifradas. ciones (Weeks: 61-62). Se basa en elementos de veinte variables que se combinan a par- de investigación clínica que permiten obser. mático. del núcleo morfológico. se puede señalar alrededor bólicas y culturales. 5] morfología de los genitales externos. es el trabajo de Katchadourian. heterosexuales y homo. en lo consciente/inconsciente y en sujeto más inesperadas: 1] sexo genético. anatómica o fisiológi. son producto de pro. La hipótesis es que es preciso tomar en cuenta para determi- que no existe una relación directa entre una nar la posición específica de una persona en sexualidad biológica. cada cultura clasifica pueden ser interpretados por quien tiene la distintas prácticas como apropiadas o in. morales o inmorales. vención a partir de hechos reconocibles que ciales. un conjunto menos cinco sexos –y probablemente más– de medidas disciplinarias para “reconducir” (Fausto-Sterling: 21).92 diversidad proporcionan las condiciones previas para La existencia de cuerpos intersexuales la sexualidad humana. necesidad de someterlos a un código bina- apropiadas. la norma es la variedad y no la uniformidad. por una parte. sexual bipolar es en desafío de la naturaleza El problema es que ésa ha sido una de pues. El problema al que nos enfrentamos cuando mentos no se combinan en relaciones fijas e investigamos la sexualidad. 15] identidad frecuencia están desgarradas por contradic. cuyas relacio- var una disociación entre el aspecto físico nes de interdependencia son oscuras y que de la sexualidad y sus manifestaciones en la pueden dar como resultado las posiciones de cultura. sino como un conjunto complejo de la serie de variables biológicas. occidental en la modernidad: restringir el ta lo masculino. gía de los órganos internos de reproducción. y sus manifestaciones psicosociales. una sola “sexualidad normal”. genérica. A partir de ahí. 4] morfolo- hombres y mujeres. 2] la sociedad: “nuestras identidades como sexo hormonal. hay muchas las tendencias predominantes de la sociedad gradaciones que van desde lo femenino has. 10] catalogación y auto- para toda la eternidad mediante atributos catalogación. 6] cesos complejos de definición y autodefini. 9] pen- masculina y femenina. No existe un compendio de las combina- lógica del sexo humano es necesario tomar ciones posibles. 20] comportamiento. culturales y sociales no se agotan en la anatomía. y dependiendo de cómo se espectro de las prácticas eróticas “lícitas” a denominen los cortes. son no poco frágiles y azarosas. elementos que se asientan en el cuerpo. y el anatómico. 14] están sujetas a diversas influencias y con identidad del núcleo genérico. Esto ha dado tar que a lo largo del espectro hay por lo como resultado. 18] rol genérico. uno puede argumen. . para entender la configuración bio.. sino que pueden dar lugar a los roles genéricos no es simple ni puede ser resultados que no corresponden con nuestra respondido desde un esquema restringido idea platónica de una sexualidad perfecta. estos ele. de clasificación para establecer una norma- mente dimórfica: “Si el estado y el sistema tividad sexual e imponerla sobre todos los legal tienen interés en mantener un sistema individuos.] esto sugiere que las identidades ducta erótica. simbólicas.” y “curar” las “desviaciones”. psicológicas. ble una amplia gama de sexualidades donde nes fundamentales: el plano genético y celu. naturales.” 17] tipología. 13] papel sexual. lejos de estar fijadas samientos privados. En un recuento rápi- ca. 11] polarización u orientación. sexuales o lo que sea. pero se pueden encontrar niveles de o pervertidas (Weeks: 29-30). 7] con- ción [. la identidad y inalterables. do y provisional. 3] sexo gonádico. las cuales represen. el hormonal. características sexuales secundarias.. 12] preferencia sexual. sino más bien como una con- adquieren significado en las relaciones so. lar. donde detalla voco. pero este enfoque hace visi- en cuenta por lo menos tres determinacio. el sistema sexo/género. 8] experiencia sexual. sim. biológicamente hablando. con la conceptualización de la diferencia Un interesante abordaje de este problema sexual no como un indicador simple y uní. pero por la otra.

el cual abarca a tran- control social extralegal que incluye desven. Las variantes no terminan allí. aunque el sexo sigue siendo un vector en un cuerpo de mujer. modificar (personas que asumen el rol sexual e identi- de manera sustancial la cultura sexual del tario del otro sexo). po sigue constituyendo una comunidad muy De esta manera. heterosexualidad/homosexualidad. mundo. el bi. el pedofílico. aunque está sujeto a un al fenómeno “trans”. Los lími- inserción de la comunidad gay ha implicado tes implicarían cambiar de una situación en el desarrollo y el reconocimiento de una la que juzgamos la naturaleza del acto a una nueva identidad. el transexual. hechos complejos que no se ajustan necesa- sexuales que desde muy temprano en el siglo riamente a las definiciones que provienen de xx comenzó a organizarse en diversos frentes los binarios femenino/masculino. pliarse el espectro de las prácticas sexuales rizado la historia de la homosexualidad lícitas. sexuales. la ampliación en que consideremos el contexto y el signi- de la categoría del homosexual permitió la ficado del acto para quienes participan de profusión de nuevos tipos de identidades éste: “El pluralismo moral comienza con la sexuales: el travesti. y la inserción en la vida social atrapada en un cuerpo de hombre). La acción completamente ilimitado. nía completa. potencialidades que deben juzgarse por el . El grupo más de relacionamiento entre las personas como visible en esa búsqueda es el de los homo. el intergenera- tán presentes en todas las culturas. no se puede postular un ámbito de masculina y femenina durante el siglo xx. aun cuando no ha logrado extender de hensivo (denominado en ciertos medios la manera universal la posibilidad de contraer “nación queer”) que da cabida. el vo- Occidente hay una historia ininterrumpida yeurismo. etcétera. Por su parte. et. normal/ para obtener los beneficios de una ciudada. Si bien debe am- de identidades sexuales válidas ha caracte. dad tiene que ver con el planteamiento de sexual es relativamente nueva. la idea de que haya algo La pregunta a la que obliga esta diversi- a lo que pueda llamarse la persona homo. “En las sociedades modernas e in. La búsqueda una ética sexual moderna. Aunque todavía hoy ese gru. sión acerca de expresiones de la sexualidad Aunque las actividades homosexuales es. una no se inscribe de manera automática entre prensa y un alto nivel de actividad política las homosexualidades. La nación dustriales de Occidente. 24). en (afirman “ser” o bien un hombre atrapado fin. lo cierto manera erotizada prendas o indumentarias es que la comunidad gay ha logrado. y en cional (pedofilia). diversidad 93 ha generado culturas de resistencia frente a La existencia evidente de una gran varie- los códigos morales (Weeks: 35). creencia en que el sexo en sí no es ni bueno sexual. en una completas “del otro sexo”) y transgéneros lucha de enormes repercusiones. una literatura. dad de manifestaciones de la sexualidad ha Uno de los principales objetivos de este generado nuevas perspectivas que permiten tipo de culturas es la despenalización de las trascender la comprensión de las prácticas prácticas sexuales periféricas. que se recibe o se inflige dolor físico) que ya solidaridad de grupo. o bien una mujer de opresión. Y da lugar a la discu- (Rubin: 17. sino un campo de posibilidades y cétera (Weeks: 38-40). el sadomasoquista. Engloba de las personas con sexualidades periféricas asimismo a travestis (personas que usan de todavía no es ni equitativa ni justa. matrimonio legal. anormal. entre otros. tales como el sexo comercial. movimiento mucho más amplio y compre- viles. ni malo. personas que presentan tajas en el empleo (cuando no la necesidad una “disforia genérica” (en la terminología de mantener en secreto la propia identidad). el exhibicionismo. de homosexualidad. es decir. la homosexualidad queer incluye entre sus filas formas de sexua- ha adquirido la estructura institucional de lidad como el sadomasoquismo (donde el un grupo étnico”: una elaborada experiencia placer sexual está asociado con prácticas en que incluye una identidad autoconsciente. las reivindicaciones de vulnerable a la violencia homofóbica y ve la comunidad gay se han extendido a un cotidianamente vulnerados sus derechos ci. técnica de Money y Robert Stoller) la cual aunque muchas personas en esa condición consiste en la certeza de una inadecuación se ven marginadas del acceso a los recursos entre su cuerpo y su sentido de identidad y comodidades que proveen las familias. enfermedad/salud.

3-44. Jeffrey. 20-24. como la norma de nuestra cultura y el medio 1987. Alianza. Sexualidad. Vázquez García. amor que se atrevió a decir su nombre: la lu- La búsqueda de una verdad única sobre la cha de las lesbianas en su relación con los mo- sexualidad y el cuerpo ha llevado. 1999 (orig. Norma. Anne. a una negación de la di. 1993. y Andrés Moreno Mengíbar. abre Garzón del Camino). “Thinking Sex: Notes on a tado la autonomía individual. ha limi. Un debe practicarla de esa manera (Rubin: 15). 2. vol. La Una ética sexual moderna cuestiona la sexualidad humana. de México.. Sigmund. 1983. México. cen” (Rubin: 15). 1998. Radical Theory of the Politics of Sexuality” do los placeres del cuerpo en un secreto en Henry Abelove.” de 1905): Katchadourian. México. Freud.. Fausto-Sterling. Akal Universitaria. Fausto-Sterling. Michèle Aina Barale y indecente (Weeks: 12). y de que todo el mundo Económica. Mogrovejo. David Halperin. México. Gayle S. vol. The Sciences. pp. de su evolución. Madrid. Madrid. Nueva York/Londres. “Una moralidad de. Aurelio [hortensia moreno] . Siglo XXI el camino a la aceptación de la diversidad Editores. De este modo. Herant A. (siglos xvi-xx). 3. Historia de la sexualidad (trad. 1997. (Weeks: 117). The Lesbian and Gay Studies mocrática debería juzgar los actos sexuales Reader. pp. marzo-abril. Paidós/Programa Universitario de Estudios “The Five Sexes: Why Male and Female Are de Género. 1977. Anne. el nivel de mutua considera. 1986. Rubin. la presencia o ausencia de coerción y una genealogía de la moral sexual en España la cantidad y cualidad de placer que produ. 1. Sexo y razón: ción. durante vimientos homosexual y feminista en América demasiado tiempo. y ha converti. Universidad Nacional Autónoma Not Enough”. Latina. versidad humana y de las opciones. Fondo de Cultura ticar la sexualidad. Francisco tratan entre sí. Routledge.94 diversidad contexto en que ocurren. cdahl/Plaza y Valdés. vol. 2000. obras de consulta. a partir de la manera en que los partners se 1993. Weeks. México. un estudio comparativo idea de que hay una mejor manera de prac. Tres ensayos sobre apropiado para pensar sobre la sexualidad teoría sexual.

que han desestimado encuentra para materializarse. Tampoco al interior de la ble de servir más como instrumento de con- esfera privada se consideran distinciones trol y exclusión que como herramienta crí- significativas: lo privado es un espacio don. consensual y cerrada de la socie- puede ser válida para sociedades poco dife. Sin embargo. implícitos en este modelo la hacen suscepti- cipación política. deliberación y publicidad. debe superar to- Esta visión asume que el Estado y la socie. que está abierta a de la esfera pública con la geometría de la participación voluntaria de cualquier per. y donde se culturales condujeron a la decadencia del definen e implementan los cursos de la ac. está basada en una concepción simplificada La aspiración de rescatar la noción de de la relación de lo público con lo privado. surgimiento de la burocracia estatal mo- como el espacio donde los ciudadanos dis. Structural Transformation) mostró que el A la esfera pública se le concibe. en el plano normativo. por sus propios partidarios. ideal clásico: la esfera pública burguesa que nidad en su conjunto. inclusive. tal concepción es infructuosa e ingenua. paz de sostenerse ante la creciente diferen- la nitidez del modelo de la esfera pública ciación de los sistemas sociales. al modelo republicano del espacio públi- la posibilidad de que exista una convergen. co. entre otros. entonces. Un modelo la posibilidad de que un espacio social de que busca hacer coincidir la participación comunicación trascienda la irreductibilidad política y el razonamiento público parece de los antagonismos políticos. asunto de la historia. modelo de opinión pública más cercano al ción política que habrá de seguir la comu. En el mismo sentido. miento de la modernidad convirtió en un les de la modernidad. Para una sociedad que se imagina a sí dadanía. este concepto se Hannah Arendt consideró que el adveni- entrelaza con naturalidad con diversos idea. tica. Especialmente. solamente aquéllos que se interesan por el [95] . o que sea ca- incompatible con mundo actual. Habermas (The cia entre la racionalidad y la acción política. una visión masculina y beligerante de la ciu- sica–. Esta interpretación coincide con atractivo. davía un obstáculo más. Se trata de las con- dad civil conforman una unidad orgánica. Los contenidos ciudadano. dad. de una vez por todas. En el modelo clásico de la esfera de quedan amalgamadas las relaciones de pública. tuvo su auge en la Europa occidental del Una noción como ésta tiene un poderoso siglo xviii. secuencias políticas de los supuestos nor- No existe diferencia entre el legislador y el mativos del modelo clásico. su fuerza de atrac. las sociedades modernas ha sido reconoci- sona. En esta misma postura está presente renciadas –por ejemplo. Los ciudadanos virtuosos no son misma conforme a la metáfora de una com. la de la Grecia clá. la sociedad de masas y las industrias cuten temas de interés colectivo. tribuye a formular. Al regirse por normas de inclusión. De hecho. si persiste. las nociones de “comunidad” y afinidad y parentesco con las actividades “bien común” decoran una concepción ho- económicas. con. La esfera pública es un espacio de discusión La incompatibilidad del modelo clásico y deliberación colectiva. da. derna. esfera pública. la participación social es parti. críticas como las de Carl Schmitt y Niklas ción es proporcional a las dificultades que Luhmann.esfera pública pleja red que se extiende por el globo entero. Una concepción de esta índole mogénea.

Los recursos virtuales introducidos los procedimientos. es preciso reconstruir la articulación entre contrarse en el hecho de que los ideales de la comunicación pública y la lógica de- inclusión. comu- limitada por las fronteras de los Estados nicación y expresión desempeña un papel . El flujo. Ahora bien. coordinación de acciones sociales basadas No solamente se expanden las posibilidades en el entendimiento comunicativo pueda te- de acceso y alcance de las conversaciones y ner una relativa autonomía con respecto a sus contenidos. los públicos virtuales dan al tras. de una esfera pública democrática.96 esfera pública bien común. Por una parte. La interacción comunicativa gene- El concepto de esfera pública que emerge ra una forma de relación social constituida en la teoría crítica de fines del siglo xx queda por la posibilidad del escrutinio y las exi- desligado de localizaciones espaciales con. Alcanzar un mínimo de que emerjan múltiples sitios de comuni. comunicación. la mo- a sangre y fuego a la comunidad. en otro sentido. público. flexibilidad necesaria para darle cabida a los Con el impulso de las tecnologías vir- contrapúblicos (Fraser) –espacios en los que tuales. el desa. al mismo tiempo se abren los imperativos del mercado y la regulación espacios de experimentación discursiva e del poder político-administrativo. Por otra. la emergencia de perdido relevancia para diversas expresiones cualquier espacio de publicidad está vincu- de la teoría crítica. demás. el par. las dinámicas asociativas acciones con base en acuerdos. entendimiento exige que los interlocutores cación y publicidad. la comprensión que se cuando los juicios y los argumentos expre- tiene del espacio público es metafórica: se sados quedan a disponibilidad de otros. aspiraciones de una teoría democrática crí- cepto de esfera pública en la teoría social tica? Para dar respuesta a esta interrogante contemporánea? Una respuesta puede en. Cuando se trata de coordinar espacios públicos. lada con la mera posibilidad de que existan rrollo de las tecnologías de comunicación ha acciones sociales coordinadas a partir de la permitido repensar las formas de expresión. Pero sigue abierta la cuestión de nicación contestatarias–. las bases de la cooperación social. gencias de justificación. Desvinculados de anclajes te. qué debe hacerse para dar solución a pro- dos e información se despega de escenarios blemas colectivos. ¿cómo se gentes. son propiedades que fortalecen la en una interpretación de corte liberal. las perdurabilidad e influencia de los públicos normas del espacio público carecen de la virtuales. A fin de identitaria. política cuando el objeto de la discusión es cación masiva. a saber: la definición de espacio-temporales concretos (Thompson). Inclusive vilidad. naturaleza se hace público. la relevancia política de los públicos emer- Dadas estas consideraciones. Cohen y rritoriales. o en su caso. A partir del soporte tecnológico conocerla– se convierte en opinión público- proporcionado por los medios de comuni. los criterios para el uso y distribución de La visibilidad introducida por los media al. deliberación y publicidad no han mocrática. la emergencia y sostenibili- ción en la comprensión convencional de los dad de la esfera pública dependen de que la espacios de comunicación pública (Dean). se renuevan los ideales del espacio se expresan identidades y formas de comu. canza cada intersticio de las interacciones el sentido de las normas. Un diálogo de esta cretas –la plaza pública. Arato han señalado que la protección de los te con la idea de que la esfera pública está derechos a la libertad de asociación. Antes bien. la mera posibilidad cesos comunicativos. la accesibilidad de conteni. los motivos y la expansión de la lógica democrática por y propósitos deben ser justificados ante los diversas esferas de la vida social. la legitimidad de sociales. ha revitalizado la teo. En principio. Las redes de intercambio virtual reconstruir las condiciones de posibilidad se multiplican. La trata de un espacio virtual. la inestabilidad. por la Internet provocan una transforma. son también quienes defienden nacionales. recursos. La publicidad es una condi- constitución e influencia de diversos tipos ción estrechamente vinculada con los pro- de públicos. lamento–. constituido por opinión pública –una opinión que es acce- un entramado amorfo de conversaciones y sible a cualquiera que esté interesado en discusiones. hagan explícitos los códigos que regulan la rización acerca de la articulación entre los comunicación. ¿Cómo revitalizar sus lazos con las explica el renovado interés que tiene el con.

Las contiendas tivo de este modelo da continuidad a las discursivas en la esfera pública cumplen con aspiraciones de la teoría crítica de articular diversas tareas. la sociedad civil y el ha sido realizada por los partidarios de la Estado. Narrativas. A través de esta concepción la idea de que la deliberación y el debate se actualiza el ideal de un espacio de discu. El lado descriptivo es. la reconcilia- autores. el Estado y la sociedad civil. la actualización de los derechos de ción de los postulados normativos de la teo- ciudadanía contribuye a sostener la diferen. El man distancia de un modelo racionalista de espacio público es un espacio de opinión la comunicación pública y reconocen la re- informal y anónima. la esfera pú- crática con las condiciones prevalecientes blica es concebida como un terreno de dis- en las sociedades complejas. bate público sea inclusivo. La democracia de- como una instancia de comunicación que liberativa es un corpus de enfoques norma- permite tener una visión de conjunto del tivos y de estudios empíricos agrupados por sistema social. El lado norma. Sin embargo. adecuados. Los representantes de esta vertiente de vos. como asociativa y el debate público. En este sentido cumplen con la . proporcionan la participación democrática con el ejercicio y difunden información. como en la expansión de los principios democrá- un foro donde se discuten los fines colecti. dan forma a la opinión público-política. Desde esta perspectiva. Por un lado. para el enfoque deliberativo. es una opinión anónima. to- peño del poder político a la crítica social. pacios de justificación política. des. realiza a tal grado que el resultado es un ciedad civil es el ámbito de actividad en el modelo bastante convencional. Acciones de pro- centralizada y fluida el origen del poder testa o comportamientos colectivos hetero- comunicativo que habrá de transformarse doxos cumplen una función semejante. El –una vez que pase por diversos filtros–. de entrada. y cación alternativas (Iris Young). sino también de que traduzcan el concepto de la esfera pública está asocia- las pulsaciones de la opinión pública. esfera pública 97 fundamental para asegurar la autonomía se pueda llevar a cabo. por así decir– del lugar que ocupa el concep- En el marco de la diferenciación entre las to de esfera pública en la teoría democrática esferas de la economía. en criterio es que la comunicación social. (Facticidad) –un Habermas que ha dejando puede valerse de una amplia variedad de atrás las elaboraciones contenidas en La recursos retóricos. reconciliar los principios normativos de pu. para orientar las políticas públicas. públicos desempeñan un papel protagónico sión y deliberación que sirve. la teoría de la democracia. funcionales de las sociedades actuales se nomía. las la opinión pública influya en los procesos dinámicas asociativas en la sociedad civil legislativos. ría crítica con las exigencias sistémicas y ciación funcional entre las esferas de la eco. blecen mecanismos simbólicos de rendición cionales necesarias para que este propósito de cuentas. De esta forma. Uno se pre- que las normas sociales. aportan insumos de la razón pública. trativo. quiera que sean sus formas de expresión. Para estos han señalado diversos críticos. La legitimidad democrática que ten. putas simbólicas (Dryzek). sostienen los procesos de comunicación que Una revaloración –posthabermasiana. discursiva de la democracia. periencias y puntos de vista particulares. desde una interpretación blicidad. la teorización ha. ticos. mente de haber seguido los procedimientos Asimismo. cual- resoluciones jurídicas y en poder adminis. cal de una democracia que depende de que dinación social. la solidaridad y la gunta en dónde se localiza el potencial radi- comunicación son los mecanismos de coor. y como escenario que somete el desem. contestación bermasiana del espacio público consigue simbólica y de coordinación democrática. testimonios y transformación estructural de la esfera públi. consiga resaltar la relevancia general de ex- gan las leyes y políticas no dependerá sola. do con la expectativa de multiplicar los es- En Facticidad y validez. La expre- cuyo propósito es ejercer influencia sobre el sión de razones públicas no requiere seguir sistema estatal. a la vez. y esta- tablece cuáles son las mediaciones institu. La so. expresiones emotivas promueven que el de- ca de 1962–. la esfera pública se desempeña democracia deliberativa. De acuerdo con Habermas un modelo racionalista de argumentación. comunicación y legitimidad demo. que se ejerce desde las levancia política de las formas de comuni- actividades asociativas de los ciudadanos.

la colonización y ma- entre otros. en pla- dición de cuentas. Paralelamente. los países latinoamericanos. han sido decisivos en educativos cuyo propósito es promover la las transformaciones democráticas. les y culturales del autoritarismo en América zados de la administración pública que es. A partir del tivos se han interesado por las consecuen. entre que. mecanismos de participación ciuda. ción de los Estados nacionales en América nación social que trascienden los tiempos Latina. incluyen una amplia variedad de formatos las luchas por el reconocimiento. con base en el principio de publicidad. a su blemas de coordinación colectiva. o sea la ren. un trabajo evidencia de la relevancia que tienen las reciente de Rabotnikof hace explícitas las dinámicas asociativas y las contiendas dis- tensiones en el pensamiento político con. De esta con el desarrollo de la libertad de prensa. espacio público con la democratización de Paralelamente. Estos espacios los espacios públicos como correlatos de los pueden denominarse “minipúblicos” (Fung). Latina –una concepción colectiva e indife- tán a cargo de consejos ciudadanizados. o bien se localizan y reapropiación del espacio público. diversos estudios han de la administración pública. cursivas en la esfera pública para incidir en temporáneo asociadas con la posibilidad de el desarrollo institucional de las democra- imaginar un “lugar común” –un espacio cias latinoamericanas. poder y la política–. en la medida en que las de esfera pública ha permitido poner de re- dinámicas discursivas están sostenidas so. los demócratas delibera. transformaciones culturales impactan. En esta línea. decenio de los noventa del siglo pasado. sino también fortalecer las empírica han sido particularmente produc- normas y prácticas democráticas al interior tivas es el que ha explorado la relación del de la sociedad misma. en un trabajo de Leonardo Avritzer. uno de los campos en los no es solamente influir en la conducción del que la reflexión teórica y la investigación poder político. lieve la emergencia de los espacios de libre bre diversas expresiones asociativas. cómo la emergencia de diversos “públicos cia en un sentido particular: representan participativos” produce innovaciones en instancias plurales en las que la política y la la cultura pública de las sociedades lati- deliberación pública pueden converger para noamericanas. el concepto Por otra parte. medios de comunicación y diversas formas rrelatos organizativos están vinculadas con de asociación en los países latinoamerica- transformaciones en el plano cultural. vez. en el dana en la implementación y evaluación de cual. renciada del “pueblo”. pues son instancias que. quedan asociación y expresión durante la construc- vinculadas con redes de influencia y coordi. En el línea (véase. los asuntos pendientes de una agenda de . rando innovaciones institucionales de corte blica los estudios en América Latina han deliberativo. procesos democratizadores en esta región. las disputas simbólicas y sus co. no de la investigación histórica. en la democraticidad del Estado. Sus alcances son diversos –la nipulación por parte del Estado de la esfera mayor parte de las veces circunscritos a una de las prácticas asociativas. Avritzer sostiene que estas ofrecer soluciones efectivas a diversos pro. órganos consultivos y de ase. el autor discute las bases instituciona- políticas públicas. La nos durante los siglos xix y xx. por ejemplo. Olvera). a través en sectores especiales del Estado o de la so. bien emergen en Estos estudios han mostrado que la apertura coyunturas específicas. de la expansión de actividades asociativas. aportan terreno de la filosofía política. Este ar- deliberación. Otros estudios en esta misma aportado contribuciones innovadoras. función de los discursos en la esfera pública Sin embargo. cias políticas y culturales de la apertura de diversos trabajos han analizado el papel de diversos espacios públicos. organismos descentrali. y la hibridación problemática específica–. gene- Al desarrollo del concepto de esfera pú. gumento está expresado sistemáticamente soría. De igual forma. y diversos de participación y discusión social: foros movimientos sociales. para mostrar intensidad es significativa para la democra. y que rebasan dado cuenta de las circunstancias asociadas las fronteras estatales y regionales. pero su variedad e entre lo público y lo privado–. ciedad. los manera. En la categoría de “minipúblicos” se la reivindicación de los derechos humanos.98 esfera pública función de enriquecer el debate político y permitiera darle racionalidad al ejercicio del de promover el accountability.

simbólicos vigentes. consideraba el arte y la cultura como pilares “Cybersalons and Civil Society: Rethinking the de las naciones-estados. La idea Civil Society and Political Theory. Hannah. El a los extranjeros. Habermas. 2003. en públicos se encuentran. Para Schiller. Esfera pública na por José Vasconcelos. Cambridge. pp.2. de tal modo que re- Latin America. Cohen. 2002. pp. panoamérica y tuvo fuertes repercusiones Roberto Reyes Mazzoni). del uru- . especialmente noamericana moderna. 2000]. 1992. mó una producción narrativa original y úni- poránea. Princeton University sista la creciente fragmentación de la condi- Press. 109-141. esfera pública / estética 99 investigación sociocultural de los espacios la percepción de lo bello y lo terrible. Ariel [1900]. Fraser. 243-265. minó en el liberalismo del siglo xix en his- 1992 [Sociedad civil y teoría política (trad. 11. la particulari- Leonardo. primeros decenios del siglo xx con los mo- “Recipes for Public Spheres: Eight Institutional vimientos del modernismo y el vanguardis- Design Choices and Their Consequences”. Jodi. periencia estética sirve para unir las esferas 1998 (edición original de 1958). El esfuerzo Craig Calhoun (ed. Jürgen. The Human la experiencia estética. cas ocuparon una posición central en la bús- 2001. Jean y Andrew Arato. Democracy and the Public Space in dad y la universalidad. otros. unam. término estética fue recuperado en el siglo Esta tendencia está explícita en uno de xviii por la filosofía alemana para designar los textos fundacionales de la estética lati- una teoría de la percepción. Fondo de Cultura Económica. Se logró una especie de síntesis de México. “Rethinking queda de los letrados criollos por una iden- the Public Sphere: A Contribution to the tidad nacional o continental que no fuese Critique of Actually Existing Democracy” en imitación de la cultura europea. 2005. schilleriana de la educación estética se dise- Massachusetts Institute of Technology Press. Princeton. Nancy. Habermas and the Public por fundar una cultura artística autóctona Sphere.. publicado a fines del siglo xviii. donde el autor plantea una conexión entre el individuo y el estado moderno a través de obras de consulta. Instituto de Investigaciones ca de las múltiples corrientes de la cultura Filosóficas. sus críticos alegaron que termina- ron por ignorar. la ex- Condition. gonizado después de la Revolución mexica- Olvera. pero que tuvieron el propósito de 3. Alberto J. las consecuencia. vol. Fung. Cambridge. Diego Rivera y y democratización en América Latina: México. Uno de los tex- públicos. e historia latinoamericanas. 2003. 1991 (edición original de 1962). núm. Massachusetts Institute of se concentró al final del siglo xix y en los Technology. En América Latina. Cambridge. núm. las cuestiones estéti- Public Culture. 13. establecer una estética propiamente latinoa- The Structural Transformation of the Public mericana. Avritzer de la sensibilidad y la razón. Dean. 338-367. El impulso por identificar un nue- Sphere: An Inquiry into a Category of Bourgeois vo origen cultural en las Américas también Society. Nora. Sociedad civil. Stanford University Press. estos movimientos en la narrativa de la mi- Rabotnikof. México. Archon. Stanford. Fondo en varias instancias del siglo xx en que se de Cultura Económica. en la cual se tra- El espacio público en la teoría política contem. The mo. Duke University Press. En busca del lugar común. los mecanismos de circulación los tos más influyentes de la teoría estética es la discursos que generan y las maneras en que Educación estética del hombre de Friedrich toman parten en la definición de los códigos Schiller. tad del siglo xx (el boom). ción humana en la modernidad. por un lado. ropeos. Arendt. el término llega a asociarse condiciones en las que emergen distintos con la percepción artística. Massachussets Institute of opera dentro del populismo cultural prota- Technology. pp. México. Public Sphere in Transnational Technoculture”. excluir o apropiarse de las estética experiencias heterogéneas del continente para fundar una forma de expresión desti- Del griego aisthanumai (a˝suånomai) palabra nada exclusivamente a los metropolitanos y que se refiere a la percepción sensible. Mientras que estos movimientos literarios intentaron for- [alejandro monsiváis] mular una expresión propiamente latinoa- mericana. que incluyeron muchos elementos eu- Journal of Political Philosophy.).

como medios más los movimientos artísticos y literarios prin. en esculturas hechas En la segunda mitad del siglo xx. telectuales metropolitanos y de cambiar la turas del lenguaje. buen ritmo o melodía. la represión brutal de las la que las elites tuvieran hegemonía sobre manifestaciones populares en México y el los pobres e iletrados del continente.” La figura de Calibán evoca representación. la mezcla percepción de lo supuestamente conocido. Sin embargo. y latinoamericana a partir de una educación enumera figuras políticas y culturales desde estética que establecería los fundamentos de Rubén Darío hasta Che Guevara que contri- los valores sociales y políticos en relación buyeron a una política cultural de rebelión con una noción del arte como ideal de la y “maldición. idealizar. imaginarias nacionales. el arte visual se ra- naron apropiándose de ellas y neutralizando dicalizó. Ariel representa un extremo que no incluyeron medios masivos tales como el volvió a repetirse muchas veces. con la materialidad. La música folklórica y el rock mezclaron chas obras que intentaron representar las denuncias políticas con letras poéticas y un fuerzas heterogéneas del continente termi. en Centroamérica. sino que se rebela en contra la denuncia política y el arte visual. mances diseñados a choquear y confundir tinoamericana más allá de los impulsos pu. Rodó Si bien a partir de los años cincuenta cre- contrasta este ideal. el riales de América Latina. nica. En este ensayo. la sociología. mu. como intervenciones culturales. en los siguientes interés y la irracionalidad del personaje decenios hubo grandes represiones de estas Calibán. usando el lenguaje del maestro para el autor exhorta a “la juventud de América” maldecirlo. Frente a las guerras civiles de defender una jerarquía antidemocrática. tos que funcionan a la vez analíticamente y donde el autor rechaza la jerarquía plantea. encontrar nuevas formas de representación dad no fue sostenible en América Latina del y nuevos espacios de pensamiento y crea- siglo xx. Una expresión paradigmática de esta redefi. y por cierto cine y la música popular. como Ariel. lo estético y cristalizan formas culturales mericana no es Ariel sino Calibán. ción. Pareció necesario Tal oposición entre cultura y materiali. política que reflejaran las realidades mate- riana La tempestad. Carlos Monsiváis. desinteresado y espiritual. donde las fuerzas heterogéneas so. El cine intentó expandir la con- “materialistas” que no le habrían agradado ciencia a lugares desconocidos por los in- a Rodó (por ejemplo. hubo del detritus de la vida moderna o en perfor- intentos renovados de definir la cultura la. Fernández Retamar sugiere que a emprender una nueva etapa en la historia tal es la herencia cultural del continente. nición aparece en el ensayo “Calibán” (1971) Nelly Richard y Beatriz Sarlo producen tex- del cubano Roberto Fernández Retamar. escapándose del espacio protegido su alteridad con respecto a las estructuras del museo o la galería y desplomándose en hegemónicas. ya que muchos de los dispositivos tra- ciales e históricas turbaron todo intento de dicionales fueron eliminados o apropiados establecer una noción universal y pura de la por el discurso oficial. de culturas y discursos).100 estética guayo José Enrique Rodó. países sudamericanos. Rodó empleó esta oposición para esperanzas. establecimiento de las dictaduras en varios más de demostrar una superioridad espiri. En la originales que integran convenciones y re- obra shakespeariana. tradicionalmente asociados con el arte y la cipales del siglo incorporaron elementos literatura. Estos textos da por Rodó y sugiere que el símbolo que dan cuenta de cambios en la concepción de mejor corresponde a la experiencia latinoa. Elena Poniatowska. de él. minantes no pueden hacer desaparecer ni yen al arte las cualidades de ser universal. Estas nuevas formas cultura. Sus . razonable. Calibán es un esclavo gistros de diferentes géneros como la cró- que elige no seguir las órdenes del maestro. el periodismo. ade. una realidad material que los poderes do- mentos de la filosofía alemana que atribu. la ficción. las rup. la sonoridad. la tecnología. que se encarna en el ció la esperanza de crear una cultura y una personaje Ariel de la obra teatral shakespea. el campo cultural e tual sobre los estadunidenses que según él intelectual tuvo que interrogar su función carecían de sensibilidad cultural. Este ideal se basa en ele. y su lugar en el mundo. las distinciones y normas ordenando las ramente artísticos de los años precedentes. medio de la ciudad.

tes entre el espacio aurático del arte y la turas sociales caracterizadas por el abando. activando ideologías en conflicto de Tlatelolco: testimonios de historia oral de y celebrando pequeñas victorias donde sea Poniatowska (1971) inauguró este nuevo que se encuentren –definiciones difícilmente uso de la crónica. poralidad del capitalismo tardío. ideológicas del campo cultural que explo- tánea agresión y privatización del estado ra. y entre las experiencias y las posiciones raron el género para denunciar la simul. Nelly Richard. tas de la llamada “escena de avanzada” re- rrupción e incompetencia del estado frente husaron toda relación ilustrativa entre arte a los desastres naturales y a las fuerzas del y política. . tiva del arte y el intento por borrar los lími- cas ensayísticas que tratan una serie de rup. y habitantes nativos del continente. la represión del gobierno y su control de Carlos Monsiváis también suele emplear toda forma de expresión pública. vio en su producción 1984 y el terremoto de 1985 en la ciudad de una alternativa a los discursos políticos y México. concentrándose en una práctica capital tardío. Un ejemplo notable es los militares. a ciales y culturales difíciles de resumir. No pesar del hecho de que su historia comen. describe cómo la comunidad artística colectiva que no deja de poner en evidencia y literaria empujó la categoría del arte hasta las mediaciones y compromisos que figura. se puede identificar estrategias zara en América Latina desde los primeros narrativas recurrentes: como afirma John encuentros entre conquistadores europeos Kraniauskas. Bajo la censura severa del régi- mexicano. los acontecimientos cia de nuevas coyunturas dentro de la tem- socio-políticos de sus países y de la región. los dujo lo que se ha descrito como una crisis participantes en los movimientos estudian. del arte que funcionara como una fuerza ción de los pequeños triunfos por parte de disruptora en la sociedad rígida creada por sectores populares. estética 101 autores tienen una función importante en pendiente del gobierno. el golpe de estado en 1973 pro- tre ellas: entrevistas con ambas partes. Intentan marcar la emergen- la producción cultural. una colección de cróni. y por el enfoque temático de la mate- no de un estado que ha dejado de cumplir rialidad indisciplinada de los cuerpos y el su papel como reconciliador de conflictos deseo. Los artis- montajes para realizar denuncias a la co. tuvieron que interrogar los viejos modelos tencia había sido ignorada o negada por de compromiso político en el pensamiento los canales institucionales. de sentido para los escritores. Las tural internacional. no son necesariamente reducibles a ella. en rigor la zona del la articulación pública de opiniones sobre antagonismo”. Richard. y al hacerlo se mueve a través Poniatowska y Carlos Monsiváis recupe. zadores asociados con el discurso oficial. de fuentes y medios de representación. fotos que pre. tanto como una reivindica. En Chile. que no fue un miembro de sociales: la explosión de San Juanico en la escena de avanzada. pero que y los cambios en el campo de la crítica cul. gente. Junto con el propósito de denun. ron en libertad y que no se fueron al exilio tenden documentar una masacre cuya exis. intelectuales tiles. en. “Monsiváis. también solían Monsiváis llama “el esfuerzo comunitario de reproducir las jerarquías y esquemas totali- autogestión y solidaridad. en su libro escritos por Poniatowska misma. obstante. Sus crónicas-ensayos son policéntricas y frente a los sectores populares. que fueron reprimidos por el ejército y artistas. recortes tura de miles de ciudadanos. que además de ser ciar. Elena “muestra”. las crónicas son recuerdos de lo que amenazados por el régimen. La noche Márgenes e institución: arte en Chile desde de Tlatelolco constituye una obra testimonial 1973. y comentarios y en el arte. El libro está compuesto equiparables a las del ensayo y la crónica de un montaje que incorpora una variedad convencionales–”. sus extremos para potenciar su fuerza bajo ron en su construcción. más que “contar”. obras de Monsiváis representan aproxima- La crónica es un género que desafía las ciones a una diversidad de fenómenos so- formas tradicionales de la representación. y los oficiales gubernamentales men militar y frente a la desaparición y tor- asociados con la represión estatal. La noche actuantes. los que queda- de periódicos del momento. académicos de izquierda. Esta escena artística se carac- Entrada libre: crónicas de una sociedad que terizó por su interés en la producción colec- se organiza (1987). el espacio inde.

Punto de Vista. más de una controversia. que se sitúa en diálogo con los de proponer un remedio. bas escritoras han expresado sus diferencias curso político-cultural en Chile. elaboró una teoría de la moderni. gro de someter a la cultura latinoamericana va junto con el psicoanálisis. En característico de las investigaciones acadé- su segundo libro. un la importancia del movimiento de descen- grupo de intelectuales de izquierda funda. al comienzo de rense en el capitalismo tardío. basándose en una concien. cultural y sibles las múltiples manifestaciones de la política. sobre todo en cuanto buscó interrogar las bases materiales e his. am- za importante para la redefinición del dis. el intelectuales. la revista der América Latina. mezclando la transición a la democracia. ella critica el entusiasmo con dependencia ilustrativa del arte comprome. Advierte que tal tipo de análisis corre el peli- el cine. y que se intere. la revista llegó a ser una fuer. que debe resistir toda tentación de para revelar una perspectiva histórica alter. en el fin del siglo (1996). Una modernidad periférica micas-intelectuales. que fue a una exterioridad condenada a quedarse en una de las fundadoras de la revista y sigue los márgenes del sistema mundial. es que se enfoquen en los aspectos singulares una figura paradigmática del tipo de crítica de la cultura y de la experiencia en América cultural. la sociedad. en común con los estudios culturales. sobre todo por su A pesar de que las formas de crítica pro- importación de ideas extranjeras y un perci. Sarlo comparte las sos- (1988). la estética. Beatriz Sarlo. Aunque ha sido objeto de control remoto del televisor. la de la cultura con la política con el fin de historia. pero se distingue de ella al momento argentina. con una con los estudios culturales tales como los influencia considerable para otros países de practicaron desde la academia norteameri- América Latina. la sociología a una fuerza bruta incapaz de entenderse y y la teoría cultural. Basándose en una . mezclando críticas de la literatura. En 1990. ca y la inscripción social. ciudad y costumbres sa por los fragmentos y la micropolítica tan. arte y videocultura (1994) e espacio urbano y el género. la económica. experimentó con una concibió una forma de discurso ensayístico forma más ensayística de crítica cultural en en el que se combinan observaciones sobre los libros Escenas de la vida postmoderna: el arte. tralizar la noción de cultura de su forma ron la revista Punto de vista para crear un monumental y hegemónica para hacer vi- espacio para la reflexión social. la cultura popular. Insta a siendo su directora hasta el día de hoy. la políti- interrogar tal relación y destruir todo con. Instantáneas: medios. Richard reconoce Durante la dictadura en Argentina. El imperio de los sentimientos estilo con que se representan estas singula- (1985). analizó revistas populares femeninas ridades. Influida por el materialismo cultural orientación estudioculturalista para enten- inglés y por la sociología francesa. a que se aplicara a revelar aspectos que tóricas de la producción cultural argentina no fueran reconocibles en los discursos y y desmitificar una noción homogénea de la mediaciones culturales latinoamericanos. cepto de autonomía cultural y también de la Sin embargo.102 estética Influida por Michel Foucault y Roland márgenes sociales e históricos de la vida ur- Barthes y las revistas argentinas Contorno y bana de l0s decenios de los veinte y treinta. donde recoge ob- to como por los grandes acontecimientos servaciones fragmentarias de la vida bonae- políticos y sociales. En su Latina. fijándose siempre en la forma o el primer libro. cana en los años noventa. recurrir al discurso normativo o totalizador nativa a la historia masculina y de élite. el rock. Richard En los años noventa. movidas por Richard y Sarlo tienen mucho bido elitismo. cultura. entre otras cosas. entre otras cosas. Richard fun. El proyecto crítico de la revista qui. que la academia norteamericana adoptó la tido. ejemplificada por la revista. ción implícita de lo latinoamericano en el cia marginal que se identifica en algunos de discurso de los estudios culturales metropo- los textos más consagrados de la literatura litanos. el arte y la cultura masi. cultura en una sociedad y las tensiones que so vincular un concepto dinámico y abierto las subyacen: tensiones entre la ideología. descripciones del arte postmoderno con dó la Revista de Crítica Cultural para crear análisis del espacio higiénico de las galerías un espacio para el desarrollo público de este comerciales y la interrupción temporal del tipo de crítica. pechas de Richard vis-à-vis la marginaliza- dad argentina.

decide responder a una tensión interior que marca y divide los estudios culturales desde [kate jenckes. estudios culturales dependerá en cómo se Punto de Vista 48. Cultura y tercer mundo. Jean. Posmodernidad en lar o masiva no garantiza en sí que los la periferia: enfoques latinoamericanos de la estudios culturales puedan llevar a cabo un nueva teoría cultural. obras de consulta. Beatriz. Mari Carmen. verdadero cuestionamiento de la ideología 1994. una tensión generalmente olvidada en rante la guerra fría (trad. Crítica Cultural. y Monika Walters (eds. Inverted utopias: estética y culturalista que sirvió como fun. The Decline and Las ideas que expresan Richard y Sarlo Fall of the Lettered City: Latin America in the sobre los estudios culturales apuntan a una Cold War. 2003]. Yale dación de antiguas formas de crítica. Harvard tensión significante entre la crítica o pro. normatividad y conservadurismo que este gesto parezca provocar. núm. University Press. Avant-garde in Latin America. 2005. 31.). New Haven. académicas y la cultura como plenitud o depósito de los culturales”. 1996. Ramírez. Massachusetts. Caracas. Franco. Nueva sociedad. su principio: entre una voz crítica que nace patrick dove] . El futuro de los y la sociología reflexionan sobre la estética”. Héctor Silva Miguez).).). El cambio de enfoque en el estu. Beatriz (ed. 2004. ciudad letrada: la literatura latinoamericana du- tica. estética 103 interpretación particular de la Escuela de en respuesta a la ideología estética y a su Frankfurt. dio de la cultura desde las instituciones tra. Debate. Sarlo. Richard. Cambridge. medida en que reproducen un concepto de “La crítica: revistas literarias. Herlinghaus. Hermann dicionales de arte y letras a la cultura popu. y otra voz que pretende afir- sociedad y exige una vuelta a un discurso mar la existencia material—aun dentro del crítico basado en el valor estético y la tradi. González Stephan. decenios. 1994. Langer-Verlag. 27-31. los estudios culturales si. Nelly (ed. a pesar del juicio de cionarse del sujeto con el mundo. lenguaje—como primera instancia del rela- ción nacional de letras. guen siendo o demasiado “estéticos” o no lo “El relativismo absoluto o cómo el mercado suficientemente estéticos. En la University Press. número especial de Revista de valores sociales. 2002 [Decadencia y caída de la ducción de cultura y la categoría de la esté. Berlin. ella rechaza los medios masivos complicidad con estructuras de dominación como textos reveladores de la cultura y la y normatividad. la práctica estudioculturalista de los últimos Madrid.

mites apuntan a los gestos de resistencia ducción del conocimiento. unen. constitu. oponerse u ocultarse. cuya operación que proponen nuevas colectividades o retor- esencial es el cruce de fronteras disciplina. El carácter pedagógico relativo a las for- tadas y destruidas. se constituye como fundacional en los es. Esto quiere decir que lo en el hecho de transparentar los efectos del que da lugar a estos estudios es. que colinden con estructuras hegemónicas les han pensado “frontera” más allá de su ca. del desborde y de la transgresión de Las fronteras separan. El cruce entre Las fronteras in/visibilizan todo aquello pedagogía crítica y ruptura epistemológica que puede colindar. crí. como conocimiento y quién puede producir- sajona. a través teras” del conocimiento (cómo se produce de qué umbrales de la materialidad y la y transmite) tiene como efecto fundamental reapropiación de nuestra historia podemos la generación de epistemologías geocultu. y universales? ¿Cómo visibilizar e intervenir rácter geográfico o geopolítico y lo inscriben críticamente en las formas de conocimiento como dispositivo esencialmente pedagógico. reinven. Los estudios cultura. reales. acercarnos al desarrollo de una ciudadanía rales desarticuladoras de las diferencias y inclusiva e intercultural en América Latina? asimetrías frente al poder. Estos lí- una nueva forma de administración y pro. como una propuesta de ciudadanías Pueden ser burladas. producción y circu- Protegen y torturan. El carácter pedagógico abajo”? ¿Desde qué limites discursivos. transnacionales o interculturales. mas de administración. Confinan y liberan. pero seño de una América Latina. nos estratégicos a lo local con el fin de revi- rias y geoculturales. con relativo a la revisión de la noción de “fron. cruzadas. límites trazar para producir una circulación danía inscritas en regímenes democráticos del conocimiento y de la experiencia que dé particularmente interesados en la equidad cuenta de los discursos y proyectos “desde en América Latina. lación del conocimiento en un marco global La revisión y reelaboración del concepto de grandes asimetrías produce varias pre- de frontera en función del pensamiento. qué colindancias transnacionales. local. vinculado con la propuesta de pro. con su consiguiente revi- [104] . es decir. que privilegia también producen espacios intersticiales. imaginadas. fronteras disciplinarias– contribuye al redi- marcan la diferencia y la similitud. acatadas. Su función epistemológica y crítica radica tudios culturales. Este alternativo de estos estudios es la produc. movilizadas por la globalización de capitales. ejercicio del poder y la resistencia. lo? ¿Cómo negociar el acceso y permanencia ye una de las operaciones fundacionales de de saberes. sobre todo. de los últimos dos decenios. prácticas y experiencias “otras” los estudios culturales. cuáles debemos construir y qué y prácticas que finquen nociones de ciuda. transgredidas. delimitan. Lo que finca el carácter sar paradigmas estrechos de identidad. Esta pedagogía –la del cruce.frontera sentido disciplinario. guntas eje de nuestra reflexión: ¿qué cuenta tica y teorización latinoamericana y anglo. ideas y personas? ¿Qué fronteras es necesa- ducción y administración de conocimientos rio derribar. cruce y trazo de fronteras como delimita- ción de una pedagogía política del disenso ción alternativa de nuevas colectividades hacia fuentes hegemónicas de provisión de transnacionales. tanto un retorno crítico a lo regional y a lo nuevos espacios que inauguran relaciones.

Latina Un gran número de intelectuales la- Las operaciones de cruce. construcción tanto de movimientos sociales Las operaciones de desvío o rajadura son por los derechos de minorías. considerar en el análisis de las relaciones de dad. han permitido a los estudios cul. el feminismo. términos de clase. desde una perspectiva de género en América turales e imaginarias. lucha y representación “desde abajo”. y ciudadanos estudiados e impulsados por cursos en torno a las disfunciones y asime. Estos conceptos han sido apropiados poder. Mabel Moraña ha reflexionado sos. Margo Glantz. de conocimiento por parte de intelectuales configura cada vez más sus fronteras geocul. fricción de los conceptos de identidad. Mohanty. Anzaldúa. las fron- . En una palabra sin la activa trías propias de la globalización en la bús. transnacional. comunidades y dis. dagógicas. Se han nutrido de teori- ladas a: la identidad (local. locales o transnaciona. solamente a las relaciones articuladas en dios culturales consolidarse. Stuart Hall. el psicoanálisis. entre cia. de to el anglosajón como el latino) revisitando. posibles a partir de la revisitación del ellas Nelly Richard. raciales. entre mite. Jean Franco. Doris Sommer. espa- queda de una ciudadanía que no elimine las cio y pedagogía introducida por los estudios diferencias. frontera 105 sión de identidades evidencia los mapas y Los traslapamientos propuestos por los geografías que surgen a partir de la resisten. dad) y a la diferencia (cultural. sexual. la crítica literaria feminista Alarcón. calizan en la frontera con los estudios de La revisión del término de frontera y las género. a los flujos de capitales. marcado desde diferentes ángulos. como en la producto del roce de demandas y necesida. no serían justa y equitativa. Francine Masiello. occidente. y del placer como elementos a disenso. tinoamericanas y latinoamericanistas. asimetrías. García Canclini y otras críticas a la latinoamericana. y viajar por el continente americano (tan. Con esta expresión topo. refiere a un acto de visibilización de vinculados a la desestabilización de fronte- inequidades. zaciones alternativas tales como el análisis transnacional). con el fin de dar blemas de representación de la subalterni- cuenta de las transfiguraciones debidas a la dad frente a la violencia epistemológica de migración. Los estudios culturales y los estudios de El análisis del término frontera que pro. de Los estudios culturales han llevado a género. nos referimos junto de los cruces planteados por el feminismo con Appadurai. género trabajan en objetivos semejantes. con los espacios y cabo intervenciones estratégicas que los lo- lenguajes hegemónicos. desborda el término he- operaciones que le dan significación: cruce. Mary término de frontera y sus implicaciones pe. desborde y lí. Ileana Rodríguez. incluyen marcas de género. Louis Pratt. tica de la otredad. Moraña. entre otras. a la práctica pedagógica (las del discurso. resistencias y negociaciones ras asignadas entre disciplinas académicas ocultas o explícitas frente al poder. producción de formas de representación crí- des de sobrevivencia y representación vincu. la semiología formas vernáculas. o cruces entre prácticas pe. las agendas y las especificidades de género. Beatriz Sarlo. y los movimientos sociales globalización de grupos. conceptos como espacio e identi. clase o racial). Mónica turales reconfigurar y desestabilizar nocio. han nes hegemónicas de identidad y espacio. creación de significado como apuesta del a partir de una propuesta pedagógica del subalterno. espacios territorializados y desterritorializa- para una sociedad económica y socialmente dos como la memoria y el deseo. de grupos y comunidades. disciplinarias de espacio e identidad. nacional. han permitido a los estu. medios y políticas de la representación sobre los vínculos entre estado y producción particulares de una América Latina que re. gemonía usado por Gramsci para referir no desborde y límite. cabalmente aprehendidos sin la presencia lógica “desde abajo”. Szurmuk. están interesados en analizar la producción dagógicas hegemónicas con aquellas que de conocimiento y su administración en la plantean algún tipo de corte o desvío. Ambos estudios tes. Gayatri Spivak ha marcado los pro- por los estudios culturales. estática a la subalternidad. aun frágilmen. y la deconstrucción para criticar nociones les de administración de saber de la otre. estudios culturales entre disciplinas. global. sino también a las que te. discur. Acentúa que parcializan el conocimiento y contienen en particular actos de demarcación de lími. ponen.

producción de representaciones culturales nes alternativos. hacer invisible la diferencia. El concepto de límite. no intersticial de la disciplina y la nación. Lo nas? ¿Qué cruces. Walter Mignolo centra el problema en la de las naciones hacia sus identidades. de la delimitación del lugar transdisciplina y transnacionalidad son dos desde donde pensamos Latinoamérica y so- marcas estratégicamente derivadas de cru. genéricas y discipli- es preciso atender? Y la pregunta culminan. ejemplos de reinscripción del otro en terre- guaje para dar cuenta de los linderos de ex. ¿Qué nuevo papel ocupan las naciones. localización. La con respecto a su estricto canon y con un disputa entre la fuerza del “lugar”. género y disciplina? fiere a la fuga y desborde del sujeto subalter. los límites de nación. el silencio y lo innombrable tanto en el cruce de fronteras disciplinarias de las mujeres y la otredad? ¿Qué tipo de como en el más allá de continentes hegemó- identidades y qué relatos están movilizando nicos como la nación soberana. te ¿En dónde tenemos los ojos? Appadurai subraya la velocidad. cobra relevancia aquí pues si bien o territorialmente. tudios culturales y de género a favor de mo- jeres y sus otredades para poder hacer sen. y el género dual (masculino. con el fin de proponer cáno. las ne- sujetos “parciales” y políticas de la traduc. femenino). vimientos subversivos y reconstitutivos del tido en los límites de lenguajes y pedagogías cuerpo y la lengua del sujeto subalterno. las metanarrativas ligadas a las identidades las? ¿Qué lugares de enunciación marginal nacionales monolíticas. La hegemónicas. transdisciplina y la desterritorialización– desde sus “deslenguas”. la transdisciplina y los espacios puede ser reclamada desde sus límites y desterritorializados. latinoamericana con nuevas demarcaciones surge así la fuerza de lo transnacional. basa- disciplinarias operadas al interior de los es. qué nuevos lenguajes hay “trans” localiza su fuerza en el más allá de que generar para representarlas y escuchar.106 frontera teras que deben cruzar y reinventar las mu. territorio. gociaciones de sobrevivencia y ciudadanía ción y la mediación que potencien una cul. miento de personas. la nación como riales enfatizan más que la disciplina y el constructo moderno. raciales. narias. ciudadanías integrales a por chicanas en los Estados Unidos. John Beverley apunta a la ricas y desterritorializadas? imposibilidad de que el saber latinoamerica. el movi- Así se subrayan los intersticios y fronte. La desestabilización de obligada a responder tanto a los grupos mi- las fronteras geográficas y disciplinarias –la grantes como a sus comunidades locales. permiten tanto el estudio de la densidad La discusión se desliza al escenario que de las disciplinas establecidas y las formas delimita las fronteras. la identidad. Así. tus de inasimilables de los niños migrantes mentalmente en la producción de una élite. peruanos en las escuelas argentinas. da en la obra de la chicana Gloria Anzaldúa. de puertorriqueños en Nueva York. . finanzas e ideas hacia ras entre los estudios culturales y de géne. como el constreñimiento y control do. el esta- tura latinoamericana que no se base funda. Surge la operación ces y desbordes de fronteras geográficas y que marca el término border thinking. la disciplina las identidades diaspóricas latinoamerica. del movimiento (políticas de la desterrito- bido a las diferencias nacionales. Desde estos estudios los la soberanía y el discurso nacional pueden cruces y desbordes disciplinarios y territo. genéricas o sexuales. a partir de las cuales en que atrapan al subalterno sin cuerpo y el sujeto latinoamericano piensa y es pensa- sin voz. trabajado por Julio no pueda ser contenido ya sea disciplinaria Ramos. rialización) entra en juego. las polí- ejercicio de traducción y producción que ticas de “lugar” (territorializadas) y la fuerza rompa con las densas fronteras erigidas de. transdisciplina y tran- apropiarse de una narrativa que represente sexualidad marcan categorías que se ubican la experiencia. base de la ciudadanía. son tres Se han preguntado: ¿cómo subvertir el len. periencias femeninas u “otras”? ¿Cómo Transnacionalidad. la disyunción y la desterritorialización como ro y su búsqueda común por una cultura fuerzas desestucturadoras del orden actual. el saber desde de los estudios culturales y de género se re. los no o femenino de los territorios nacionales territorios frente las movilizaciones diaspó- y disciplinarios. mos pensados por otros. Surgen varias preguntas: ¿cómo pensar Una de las operaciones más importantes la resistencia.

Foucault) en función de las espirituales. sino mujeres que tratan de deshacerse de disciplinamiento y como generación de dis- sus autores. Su trabajo y dominante) por el otro es radical. mológica que apunta a visibilizar lo que la música norteña y banda y electrónica. los territorios lingüísticos saber que pueden imponerse o sobrevivir a de los que es imprescindible apropiarse. y densamente. mía. mercancías e ideas. Busca establecer las formas de terculturales. efectos como dispositivos de transgresión. la pobreza. multiétnicas representación que vinculen lo popular y lo o pluriculturales. in- administración dominante del conocimien. frontera 107 la cual enfatiza una pedagogía de lo margi. tercambio y constitución de representacio- to. transnacionales. Alarcón afirma que las escritoras chica. las ellas. Las zonas de con. eco- voces de resistencia. a partir de su trabajo en Borderlands/La José Manuel Valenzuela Arce también Frontera: The New Mestiza. la materialidad y las razones para la metrías tanto sociales como económicas y generación de ciudadanías incluyentes. Su pedagogía valores. Valenzuela entiende lo de generar formas de convivencia y repre. Pratt plantea de la inclusión y la diversidad cultural. artísticas. simbólicas. las expre- de apropiación de la voz y del saber (propio siones autogestivas y artísticas. la extrema desigualdad racial. allá de los códigos implicados en lenguajes. frontera norte de México y su contacto con te. que es expresión y reproducción de las asi- curso. vida. en esa franja de territorio con ordenamientos colectivos. en especial lo que se refiere a la En esta búsqueda por el puente y el lími. mites. Este texto deli. de sexo regresa también a lo local: los modos de y género y las necesidades de las minorías. colindancia con lo femenino. los hábitos de consumo. sentación propias. plagada de tionar la tradición que ha delimitado las representaciones musicales. in. Establece el espacio fron- de frontera que radica en la reapropiación terizo como territorio limítrofe densamente de lo autores modernos europeos (Derrida. entre saberes están marcadas por inestabilidades y asime- dominantes y emergentes e intersticiales trías correspondientes al sexo. tratado de libre comercio. nes culturales atravesadas. que además del contacto entre personas. los puentes que es estructuras de dominación y las formas de necesario diseñar. Así nos voces. radical inequi- fronteras que empiezan a diseñar políticas dad y conflictos profundos. grupos. que se cons- real e imaginario entre los Estados Unidos tituye como ámbito de interacción social y México. clase. fronterizo. el cuenta como saber y quién puede producir. ordenan de acuerdo a códigos coloniales. Alarcón plantea una pedagogía curso del poder. tacto son espacios donde las relaciones se disciplinas y estructuras epistemológicas de . Este des. de mercado. desde sus zonas más frágiles. sobre todo nacionalidad de las posiciones en contacto. nal. Lacan. transdisciplina y frontera al analizar las las que hay que cruzar. dichas zonas ticial entre género y cultura. permeado por interacciones económicas. Mignolo enfatiza un movimiento inters. dad de ese espacio. aquellas por condiciones de coerción. estas operaciones críticas pedagógicas es: mos en lo que Mary Louise Pratt elabora ¿cómo rearticular los saberes del “otro” más como zonas de contacto. los movimientos sociales y sus nas no son personajes en busca de autor. Implica pensar a la nación desde sus lí. popular como una dimensión relacional. Trabaja lo popular en propuesta pedagógica y de ruptura episte. las nuevas religio- lo. constituye una pedagogía (administración/ plazamiento pedagógico de la búsqueda del traducción de los saberes de la subalterni- autor. nómicas que pretenden señalar la autono- Las estructuras de dominación y las re. frente a una Son definidas como espacios de tráfico. apropiación o cuestionamiento de saberes Una pregunta fundamental que marca cobran una luz distinta cuando las pensa. Freud. participa de este debate sobre pedagogía. los movimientos sociales. a la fuga del autor solo nace al cues. el trabajo de Norma Alarcón plantea una los Estados Unidos. color. como el generado por Anzaldúa. interrelación y excepcional singulari- percusiones pedagógicas en la asimilación. nes o cultos. Su finalidad es incrementar el dis. los símbolos y en este caso de las chicanas. dad) viva del espacio fronterizo. artísticas. del límite y el intersticio. nea todas las fronteras que hay que derribar. él trabaja un discurso teórico sobre identidades que hay que reclamar con el fin la cultura popular.

¿cómo pen. Writing from la frontera. Las chicanas. Norma Cantú. reconocimiento y representación de la otre- pacio e identidad propuesta por sus suje. Donna Haraway. Socorro Tabuenca y Debra Castillo ma- respuesta no se hace esperar: desde la fron. ambos lados de la frontera. líticos diferenciales de mujeres escritoras a de género. pean las tensiones. estas tensiones y preguntas. Otras chicanas como Norma geográficas. temáticas y acentos po- tera. las han hecho nocimiento situado. territorios e imaginarios de constante misión pedagógica de enseñar. geográfica. Mouffe. han desarrollado un co. del tidad. cimiento de la globalización que sus obras con qué cuerpo? Su respuesta es clara. entre naciones. nectar el sur con el sur. Su de disciplinas. entre lenguas. nario genérico y de las pedagogías dominan- cia el interior de la academia anglosajona. Gloría Anzaldúa con su libro Borderlands La más allá de la soberanía nacional. con posibilitan (coaliciones y redes transnacio- la producción de conocimiento situado nales). México y los de Estados Unidos. El trabajo zas. desde los intersti. en qué cuerpo? La él. una frontera en los Estados Unidos. entre muchas otras mujeres fronteri. ¿desde qué Border Women. cios entre disciplinas. es- la representación en cuerpo y lengua de la cribir. con acentos en las emocional. de lo bi- Frontera. ¿en qué lengua. mujeres transfronterizas Los estudios culturales han retomado por excelencia. pedagogía transfronteriza nos permite co- Ana Castillo. con qué lenguaje. mujeres a ambos lados de la frontera ha sido sar más allá de la dominación?. espacio y pedagogía con el fin de re- diaspórico o del otro en los Estados Unidos. ¿Cómo pensarse desde los que la globalización des/articula y el cono- discursos de dominación?. Emma intersticios de Perú y Argentina con los de Pérez. materializando las ope- cánones que habían excluido una reflexión raciones que dan sentido y posibilidad al crítica acerca del concepto de nación. constituyen vínculos cuerpo. pedagógico de lo transdisciplinario y el ticial se coloca más allá de los regímenes sentido subversivo de la representación de que comprometen la movilidad y el flujo la experiencia femenina transnacional. una localización en suyas. narrativas y discursivas) de negociación . La zona inters. han buscado estructurar lenguajes que de la caribeña Yolanda Martínez San Miguel hablen de esa particular experiencia que es en su texto Caribe Two Ways: Cultura de la cruzar y habitar la frontera más grande. in. tivas y teorizaciones que hablan desde su caribeñas y chicanas. lingüística. Ernesto Laclau y Chantal tera entre los Estados Unidos y México.” en la frontera entre tes mexicanos. desde se analiza la globalización intervenida por donde pensar y pensarse. desde lo transdisciplinario. los Lucha Corpi. desde los límites del discurso nacional. En lugar. Chela Sandoval. racial y sexual. disciplinarias y genéricas. Desde estos cuerpos y estas lenguas cuerpo y lengua histórico/política. tes. Un texto cuenta de las estrategias culturales (visua- que ha rescatado la escritura y narrativa de les. lo transexual que trajo como consecuencia la revisión de y lo transnacional. presentar en cuerpo y lengua la otredad. pensamiento oposicional (oppositional thin- de las prácticas pedagógicas y políticas que king). elaborado por Chela Sandoval y reco- se abren en el roce de una de las fronteras gido por críticos como Chandra Mohanty y más grandes y cruzadas del mundo: la fron. fruto de narra. entre Las chicanas han trabajado el sentido imaginarios. Su Alarcón. fronteras las ha llevado a teorizar y narrar Uno de los espacios privilegiados del cru. la experiencia marginal en una suerte de ce. Las críticas literarias latinoamericanas. Helena Viramontes. en pedagogías fronterizas. es el espacio geocultural de la memoria. Gloria Anzaldúa las comunidades imaginadas: por migran- construye este “lugar. Sandra Cisneros. latinoamericanos México y los Estados Unidos. Cherríe Moraga.108 frontera dominación? En una palabra. Han trabajado en torno al concepto de iden- sentable de la experiencia del migrante. bilingües que buscan traducir lo irrepre. provocó una intensa discusión ha. es. “desde abajo”. material formas de conocimiento vernacular y local e imaginaria. desde su experiencia en lenguajes transfronterizos que es necesario fortalecer. dad a partir de la reinvención de fronteras tos excluidos. migración en el Caribe insular hispánico da sondable y transitada del mundo. caribeños. traducir y su forma de habitar estas otredad.

“When was the Postcolonial? Thinking at the cimiento de nuestra experiencia móvil. 32-33. Anzaldúa. 2004. Common pórica y local que se está gestando desde el Skies. lengua con lengua. Moraga. accesos y Simians. Intelectuales. sobretodo en un momento y Estado en América Latina. del cruce y el disenso en la reconfiguración Moraña. identi. Julio. Gloria. Duke University Press. The Reinvention formas de circulación más adecuados a los of Nature. Iain y Lidia norte más recóndito hasta la Patagonia. Estudios Subalternos/ zar el trabajo que contemple “desde abajo” contextos latinoamericanos estado. Paradojas de la letra. Iberoamericana. Callejón. capitales University of Minnesota Press. 1998. y relajadas si se trata de personas. 2001. das y las subversiones del disenso proponen Beatriz. Ileana. Aunt Lute Books. 2004. Santo Domingo. Elena y Eliana Ortega. Critical bladas para migrantes pobres o perseguidos Latinamerican and Latino Studies. cuerpos. Anzaldúa. Gloria y Cherrie Artes. 1991. Nuestros piensos. Instantáneas: Medios. John. González. Caribe Two Ways.149-181. Caribe Insular hispánico. Hall. Los esfuerzos por descifrar e impulsar 2003. El salto de Minerva. Los estudios de género y culturales. de importan. alianzas entre pedagogías latinas. financieros o intercambios pedagógicos en. Cultura de la migración en el nicos. Debates en Teoría Cultural. subalternidad. Yolanda. Feminism Without las formas de colaboración entre pedagogías Borders. Nueva York. Durham. 1998. Stuart. Huracán. hoy. con el go: encuentro entre escritoras latinoamericanas. Valenzuela Arce. 1985. pp. Debemos leerlas es. Es urgente refor. 1985.). Aunt México. Sarlo. Routledge. Chandra. Poblete. This Bridge Called My Back. Borderlands/a pulares en la frontera México-Estados Unidos. Duke University Rico y de puertorriqueños en Nueva York Press. Ramos.” en cultural que traza nuevos límites. Rodríguez. Consejo Nacional para la Cultura y las Lute Books. and Socialist- conformando un ámbito pedagógico y geo. Divided Horizon. Vervuert. La sartén por el man- palda con espalda. “A Cyborg estudios chicanos. (eds. 1987. 1996. las deman. eXcultura. Durham. Chambers. Martínez San Miguel. los pp. Culturas po- bibliografía. limit”. bres en el fin de siglo. dades y formas de administración del cono. 1996. Iain Nueva York. San Francisco. como el actual donde las fronteras son redo. San Francisco. Atlanta. Appadurai. lenguas y discursos liminales en su pp. Donna. Ariel. roce con el conocimiento y capital hegemó. en The Poscolonial Question. [marisa belausteguigoitia] . 2003. Buenos Aires. Mabel y María Rosa Olivera Williams de América Latina son. cultura. tre hegemonías culturales. Subalternidad y Estas críticas son forjadoras de nuevas representación. dias. frontera 109 de identidades de dominicanos en Puerto Arjun. Vervuert. Beverly. Patricia mericanas y caribeñas. Globalization. Mohanty. frontera: The New Mestiza. Feminsm in the Late Twentieth Century. los cruces y límites que las voces. Rodopi.). ciudad y costum- para su supervivencia y su bienestar. San Juan. Minneapolis. latinoa. Cyborgs and Women. fin de entender los nuevos espacios. género cia fundamental. Haraway. Juan (ed. caribeños y latinos están Manifesto: Science. 242-260. Technology. Routledge. Caracas. 2001. Curti. 2005.

determinado por el a la naturalización de rasgos relacionados hecho de poseer un aparato genital. al reproducir un esquema de pares mo y los estudios sobre las mujeres debido diferenciados: naturaleza/cultura. y de qué forma la como las cada vez más frecuentes mutacio- adscripción a un sexo o a otro determinaba nes de un sexo a otro tiraron por la borda los papeles que el sujeto debía desempeñar. flexión sobre que ni el sexo era algo “dado” A su vez. la desigualdad en. quedaba marcado genéricamente. La re- con lo masculino y lo femenino. La transexualidad insistían en las diferencias irreconciliables. La perspectiva de género reveló La complejidad se hizo patente en el cómo se construían culturalmente caracte. Sin embargo. cuerpo/ a la claridad con que evidencia de qué forma significado. hermafroditismo.) ilustra cómo cier- y ochenta del siglo xx. debate sobre en qué momento el individuo rísticas específicas atribuibles a la masculi. su frecuencia. femenino/masculino. sujetos. fue empleado de ma. dado que nidad y a la feminidad. pues acabó con la idea decimonónica bres y mujeres. lo dado/lo adquirido. A lo largo de los años setenta gías reproductivas. este hallazgo conceptual per. día un género específico. También permitió analizar de que a cada cuerpo sexuado le correspon- cómo las organizaciones y las prácticas ins. como podría pensarse dada diversidad de estudios. ni el género. la cultura. cuyo punto de parti. un da fue la crítica al esencialismo biológico y imperativo del sujeto. oposicional. para la constitución genérica del sujeto y su A través de dicha categoría fue posible re. El flexionar sobre cómo se había normalizado. algo “alcanzado”. produjo un nuevo entendimiento sobre el no intercambiables e intrínsecas entre hom. principalmente a partir de tituciones como las variables determinantes los últimos años setenta de esa centuria. la procreación como fin último. otro o ambos. sexo. la idea de que “nacemos” sexuados o que el Respondió a las teorías esencialistas que sexo es un don biológico. tas disposiciones estructurales propician su nera muy productiva y dio origen a una gran ejercicio y no. las sociedades. el cual se vincularía con las diferen. en los últimos La interrelación entre género y sexo ope- [110] . etc. Este término (“género”) tiende a rangos de edad del inicio de su actividad. “sexo”. la existencia cias biológicas que distinguen al hombre de o ausencia de dispositivos productores de la mujer y aquél se remitiría al ámbito de la placer. pues aludiría a rasgos construidos aceptación o el rechazo de nuevas tecnolo- socialmente. distancia en relación con su sexuación. la indeterminación y la a lo largo de la historia. en virtud de una estaba sexuado desde el momento de su na- supuesta correspondencia con sus rasgos cimiento. su asociación con un proceso biológico. mujer/va- la sociedad se organiza de manera binaria y rón. El género es una blemática en torno de las identidades de los de las categorías centrales para el feminis. ambigüedad sexual del recién nacido así tre hombres y mujeres. puso en en- mitió que proliferaran las investigaciones tredicho a la interacción social y a las ins- sobre el tema. La práctica de la sexualidad (los biológicos.género quince años comenzó a discutirse si estos presupuestos no sobresimplificaban la pro- la complejidad del término. inmutable y opues- titucionalizan la diferencia de los sexos en to por completo al otro género. presentarse como el par complementario de las preferencias por una pareja de un sexo.

el peso posibilidades del sujeto de un ser y un estar definitivo de la constitución del género como en el mundo. Él o ella deben externar ra sostenida. transformaciones. Ni es un puñado de ca. dependiendo de la ex- nos. género. la aceptación de conjunto de significados que apuntan hacia las reglas que asignan significados determi- a un género u otro opera de manera diferen. Este planteamiento entraña implicaciones caciones asociadas con su normatividad. que multiplican las inclinan por asignarle a lo social. Más bien se construye de mane. en ese sentido. se hace a identificados como hombres o mujeres. vicción de que el individuo se inserta en un Las marcas del género. tores de un guión cultural preexistente. inmersas en el oprimido. tán presentes en cada momento de la exis. segmentacio. espacio temporal y la situación) las identifi. decidir la “cara”. las tendencias teóricas se nes. categoría. incluso. de su nacimiento. sobre todo. sería posi- terlocutores. des- papel dado. como varón o mujer. dependen del posiciona. la te entre las diversas sociedades e. y. Las investigaciones de natura. El aprendizaje del individuo en su leza antropológica han demostrado que el proceso de socialización. se demuestra con nuestras una serie de comportamientos. meros produc- se han modificado a lo largo de su historia. idea de que el individuo es capaz de evaluar ro/sexo ha engendrado se debe. rica sustentada en un rango de característi- les fijas y universales. los grados de adecuación de sus elecciones al predominio de sus definiciones por enci. es posible diferenciarlos. lambién. las conductas lo atan a ese sistema. es. De aquí el interés por estudiar ble socavar los elementos hegemónicos que las múltiples intersecciones del género con contribuyen a la construcción de identida- . mirada. der implícito de su singularidad. Por un lado. condiciones que material y simbólicamente texto espacial. sujetos sin voz y sin agencia. quienes se interrogan sobre si. provisionalmente. pues sólo se estaría configurando a varían no sólo de país a país. en cambio. nados al género femenino y al masculino. relaciones muestran sesgos. que convierte al ser humano en opresor y tencia de los seres humanos. sino que aun los tipos de se configura la idea de la porosidad y movi. comportamiento esperados usualmente sue- lidad de las fronteras. no sólo considerara las miento de los sujetos en los espacios de la implicaciones de ser y actuar como sujetos vida cotidiana y el tipo de relaciones esta. atributo que puede len presentar numerosos puntos de quiebre. medio social estructurado y estructurante. ponen el acento en la mismo grupo social. hasta los que se denominado como “normatividad de géne- refieren a la necesidad de analizarnos de ro” no sólo presenta múltiples intersticios y manera independiente. que el sujeto va adquiriendo. que además. y lo un lado el poder movilizador de la categoría que significa pertenecer a uno u otro sexo. la confi- ma de la comprensión de los procesos que guración con que modelará su propia defi- ambos entrañan y cómo la dinámica de sus nición de género. víctima y victimario. sino involucrara también el po- blecido entre quienes fungen como sus in. la clase social. Por ejemplo. cas invariables podemos desplazarnos a la El riesgo del dualismo que la dupla géne. esperadas de los individuos. simultánea- vasto rango de las prácticas sociales y se ven mente. en el cual él mismo reproduce las influidas por el momento histórico y el con. que pudiera suponerse. la posibilidad de ma- cuales aparecen en aquello que se reconoce tizar el determinismo al cual apunta la con- como feminidad o masculinidad. En todos los casos. Sin embargo. Si la sino que. las diversas. puntos de fuga. según sean En esa línea de pensamiento. optan por definir a uno en relación con el la edad y su implicación directa: lejos de lo otro. de acuerdo con el pectativa social en relación con su género. en un sistema se inextricablemente al desempeño de un parecido al de castigos y recompensas. ser visto como un mecanismo de resistencia De la “reglamentación” o el listado de man- a los guiones culturales sustentados en la datos que determinan una adscripción gené- percepción de que existen estructuras socia. colectivos. preexistencia de un conjunto de significados racterísticas permanentes ni puede asociar. legitimización obtenida en función del res- entre comunidades y subconjuntos de un peto de esas reglas. lo que aquí hemos to. por lo tanto. en efec. visibilizarse elecciones y puede ratificar o no (por lo me. género 111 ra en distintos rangos: desde aquéllos que otras variables como la raza.

los legados de Louis favorecen la reinserción de antiguas creen. los rechazos y los exacta en español del término anglosajón cambios tanto en la subjetividad como en (gender). quién determina y (desde dónde) éste marca al individuo. varón). plantear lo mismo en caste- En Bodies that Matter (1993). Más bien. implícito que se trata de una cuestión rela- tos de los individuos. sobre la construcción de su identidad. tiva de diversas teóricas europeas.112 género des semejantes. la perspec- de los discursos constituidos socialmente. propone una salida a esa mativo y como el resultado de mecanismos aparente falta de conciliación entre lo indi. las afir. alberga acuerdos. Su íntimo vínculo con las prácticas cul. Puede emplearse muy ampliamente o bien. lo abyecto. tructuras de poder. Althusser. la forma y la fue testigo del debate entre su necesidad y apariencia corporal son modeladas a partir su prescindibilidad. […] sólo las personas que ya están en ante- do sobre la base de la exclusión de los Otros. los gestos y los comportamien. di. construi. al mismo tiempo. qué identificaciones son acepta- la misma manera que éstas son influidas por das y cuáles son ubicadas en el espectro de las configuraciones de género. al suponer cuestio- racciones. de interpelación y citación que pueden con- vidual y lo colectivo. como simbolización o como construcción mo como una realidad material. Cuerpo: 88). Jacques Lacan. a través del cual recono- ce la capacidad del sujeto en intervenir en polisemia y diversidad conceptual en latino- la estructuración de su subjetividad. Por ejemplo. una modalidad musical o una tela? el género es un efecto del discurso. en su influyente Gender Butler para proponer el sexo como perfor- Trouble (1990). El término género. tiva a los sexos. Esta perspectiva alberga un sesgo polí- entorno. Butler re. tividad de género”. biológico (“el género es superior a la y sí una categoría flexible. a partir de un im- ción y un orden del discurso susceptibles de perativo heterosexual que promueve ciertas ser leídos e interpretados tanto por el propio identificaciones y repudia otras (Cuerpos: sujeto como por los demás miembros de su 19). Sus usos van desde un sentido artís- ro. en torno de que esta discu- . ca” de su pensamiento. las novedades. como en relación con el sexo. “lleva las prácticas. resigni. como sus significaciones. El vocablo en lengua inglesa. se invitaría a perder cuerpo o el sujeto se limita a aceptar o re- de vista su cariz político y relevarlo de su chazar lo que es. Debido a las variadas y repetidas maneras implicar un concepto operativo de alta pre- como se interpretan los mandatos de géne. un estilo Gender Trouble para profundizar en ellas. aunque también subvertir. el sujeto se apropia de una les. américa. convicción de que no existe una traducción maciones. de importan. o cómo las prácticas sexuales están es producto de un proceso histórico. Si literario. marcada cultural” (Lamas. las es- lo social. Michel Foucault y cias y prácticas culturales. afirmativa y se centra en el análisis del mis. es ficando las prácticas regulatorias que obran complejo de definir debido a varios motivos. negociaciones y todo tipo de inte. según su sexo (mujer o alto impacto dentro de las relaciones socia. éste ya no es algo “dado” o “alcanzado” tico. por el género y filtrada a través del discurso. norma corporal que regula tanto la materia turales lo erigen en un tipo de representa. La academia latinoamericana también Así. Pero. si se raza. pues el género no se impone sobre el decisiones individuales. a manera de ilustración. cedentes respecto del debate teórico lo com- ¿lo es también el cuerpo? Su respuesta es prenden como relación entre los sexos. En síntesis. cisión. entonces. En sí mismo. pero también deja los límites de de la obscenidad y la porno- una huella profunda en la dimensión social. En resumen. asociado a lo femenino. en las que nes ligadas a cuáles son los cuerpos que influyen las políticas de las identidades. Jacques Derrida son aprovechados por Judith Butler. Lo anterior elude los matices determi- definiera el género sólo en función de las nistas. tico crucial y anticipa la dimensión “prácti- ferencias. en donde se abre especie”). la sexualidad y la Rosi Braidotti. aunque fuertemente ligadas a una heterosexualidad éste lleva consigo poderosos sedimentos que compulsiva. llano resulta críptico para los no iniciados: toma algunas de las principales nociones de ¿se trata de estudiar qué género. grafía. Al acuñar el concepto “performa. en el plano simbólico. hasta la el espacio para las contradicciones. entre la subjetividad y solidar.

razona Franco. De rones y mujeres son una construcción cul. plantea la inclusión ciar a este movimiento con el comunismo. do. la aceptación de México. apunta hacia el Latinoamérica utilizó en forma indistinta desdibujamiento de esencialismos que le ad- “género” y “feminismo”. de ambas consideraciones tuvo implicacio- ción. les y humanísticas. centros de estudio y se han movido desde la labor de rescate de . género 113 sión no era necesaria. el colapso de los tra. intentar combatir la violencia intrafa- poca o ninguna relevancia en las tradiciones miliar. casi siempre. según las disciplinas. ternativos. El empleo de esta categoría ha sido muy semia con que se impregnó el vocablo. los estudios de género suelen ser nino y lo masculino. la poli. que la denominación género. parecerían convivir ambas vertientes. y no se deben exclusivamente a aspec. en 1983 surgió el Programa tural. pués. La postura paralela criticaba la das con el universo femenino. tos de orden biológico. la subjetivi. La recuperación de las nero fuera entendido y acogido de manera funciones que las mujeres han desempeña- distinta. en donde suelen enfatizar su in- de la guerra de los sexos era importada des. al ampliar De aquí que no sólo haya repudiado el tér. los go. forma similar a lo observado por Joan Scott. el matrimonio.” En México. judican a cada sexo un guión de patrones ta. desde los años sesenta. mativas y las acciones del Estado ha impac- según Braidotti. Estudios de Género. sino que la jerarquía católica en sólo aludir a las mujeres). en la percepción social. en la Universidad Nacional Autónoma dedor del aborto legalizado. Una deriva- universalización de esa asimetría social. El énfasis. sociales y se desmarca así de la (supues- En suma. sus cursos. Interdisciplinario de Estudios de la Mujer. pues “intentaba provocar cialidad: “género suena más neutral y obje- un giro ideológico y generar una nueva con. Así. la ción de este empleo fue su actuación como propensión a dimensionarla como una con. dado que el modelo de apoyo. uni. sobre todo en las ciencias socia- das en Latinoamérica contribuyó a que gé. a la terminología científica de las ciencias dad. Por lo tanto. ha sido una de las vetas más exploradas biernos han echado a andar programas. mujeres. no mino. de formas alternativas de la subjetividad. aceptación de que las diferencias entre va. el mundo). promover su inser- (“La noción de ‘género’ es una vicisitud del ción en forma equitativa a la sociedad o idioma inglés. alre. sus líneas de espe- la palabra género. Lo reduccionista dición inevitable y su consecuente reifica. después de una larga insistencia por aso. al rechazar el uso de programas. lo que propone es una revolución tamente estridente) política del feminismo cultural” (“The Gender Wars”: 123). ciones (y. La (“El género”: 42). abriría la puerta a en el Colegio de México. sustituto de “feminismo”. en las disciplinas nes y las regiones. La inclusión del término en las nor- de las lenguas romances” (79)). Un decenio des- un conjunto de cambios sustanciales. Esto se traduce. Pero podía argüirse dicionales valores familiares. en cambio. sin que se más diversas y en una pluralidad de ámbi- aclare en qué sentido se le emplea. una noción que tiene muy bien. Por ejemplo. ‘Género’ parece ajustarse cepción de la persona humana. virtió en objeto de sospecha y desconfianza. las institucio. tos. Los debates de este orden revelan no sólo de la agencia asociada a ambos y se con- una forma distinta de comprender estas no. el Programa Universitario de de la homosexualidad. debería estar puesto en la tado por su cariz político. a lo largo del tiempo. por lo tanto. el espectro (y. tivo que ‘mujeres’. en los años noven. manera pionera. al margen de la práctica sociohistóri. debido a que despojó al término ca. dentro de un mismo entendidos como investigaciones relaciona- sistema. culturales y. diferencia sexual porque despliega más cla. tención de impulsar una “perspectiva” de de Estados Unidos y el patrón mediterráneo género. Sus líneas dades administrativas. Jean Franco recuerda el debate iniciado al ser incluido por las instituciones en sus por la iglesia católica. nes de peso. la familia y la sociedad. si género por lo general designa a las ramente la posición asimétrica de lo feme. en del machismo no respondía a una sociedad instancias creadas para dar asistencia de que desplegaba otro tipo de problemática algún tipo a las mujeres. por la academia latinoamericana. por ejemplo. de fructífero en la construcción de cánones al- acuerdo con las tradiciones teóricas abreva. sino la La academia latinoamericana reaccionó en existencia de diferentes agendas políticas.

ya que ni sus definiciones ni su ejerci- el orden de sus comunidades. atención de los académicos de manera ulte- menino no pertenecen en exclusiva a la mu. obras y repercusiones hasta el cia encarnada en los cuerpos. esa perspectiva tiende ta como a los planos políticos y epistemoló- a identifica al ser femenino con el ser bio. La asociación del orden patriarcal al jer y lo masculino. abre espacios de comenzó a desarrollarse y a concentrar la intersección en donde los atributos de lo fe. Derivaciones cio como categoría analítica conllevan la de este tipo de estudios son aquéllos centra. la toma de decisiones en see” (79). se ha convertido en un arma de doble zar el papel de las mujeres han presentado filo. sobre todo. lo cual difiere del desempeñado un papel decisivo en los aná. pues con el reconocimiento de diversas disciplinas como para las institu- la activa participación femenina es posible ciones. tienen implicaciones directas en la de acceso a la complejidad que lo funda- reproducción de la desigualdad. locales asociadas tanto al activismo feminis- tes y sí. el uso de género está inscrito en un marco El género como categoría también ha socio-político específico. la problematización y mujeres. Si bien los estudios de género han dado Al descentrar las preocupaciones en torno pie a una gran variedad de enfoques vincu- de las diferencias irreductibles entre varones lados con las mujeres. preguntas en torno de las masculinidades y bólico y el de lo corporal. dos como femeninos: la familia. tanto. Es necesario análisis social de las causas por las cuales tener presente el aspecto material del ser y. La dentes: su naturalización. han destacado en ciertos sectores y. sobre todo las que evaluaban los pro. gicos (para las críticas feministas marxistas. Dice Braidotti: “La feminista italiana con los medios de producción. Por otro lado. uno de los riesgos de esta carencia de uni- su objetualización así como la demostración formidad es su potencial trivialización y la de cómo los repertorios culturales. por lo tanto. la “domesticidad” y carencia figurado por los propios individuos desde la de complejidad de los productos culturales singularidad y la homogeneidad de su lugar que han generado. la pareja. la publicación de estudios sobre los varones . Este tipo de estudios han debilitado que ésta es moldeada por estructuras sociales los estereotipos como el de la existencia de –manifestadas dentro de un discurso que le rasgos comunes como la “heterosexualidad habla al sujeto colectivo que. a su vez. su función propa. puerta género. permanente negociación. manera como se emplea el término revela. en cam.114 género nombres. al hombre. o su única incidencia en social– con las que el sujeto se encuentra en los espacios tradicionalmente considera. pues. rior. gandística y la divulgación del destino nega. convivencia social o la inserción laboral). en relación menta. porque puede tomar la forma que uno de- blico e. Su amplitud puede leerse también pisar los lindes del esencialismo: el hecho como parte de la necesidad de conciliar la de ser mujer no implica forzosamente una diversidad de las tradiciones y las prácticas variante de los sistemas culturales dominan. dos en la fetichización del cuerpo femenino. de una solución única a los problemas con- ción de los papeles y los ámbitos. sidad de las necesidades y las experiencias que. misma eficacia simbólica. el de la experien. de las mujeres y. universo masculino tal vez influyó a que las admite el diálogo entre el plano de lo sim. incluso. Las posestructuralista que partirían de la diver- investigaciones realizadas desde este enfo. por lo tanto. pues por una parte se ha hecho un con- también riesgosas implicaciones en relación cepto maleable y útil lo mismo que para las con la teoría. lo inevitable de su sexuación. uno de sus atributos: la heterogenei- tivo de quienes violentaran simbólicamente dad. la generación Liana Borghi llama al género ‘cortapastas’ del conocimiento. La popularización del término. por lo la maternidad. se desmorona la reificación de la sobre la construcción de las masculinidades mujer como el eterno Otro. así como sus consecuencias más evi. tampoco puede olvidarse otros. según el pérdida de su poder de provocación. de la ausencia ductos mediáticos. relación con sus propios destinos. no han podido incursionar en muchos Al mismo tiempo. empleo realizado por los estudios de índole lisis de las representaciones sociales. en cambio. demostraron la reitera. bio. lógico. las esferas del poder pú. es con- compulsiva”. y. la género. según el cretos relacionados con la maternidad. Estos esfuerzos por visibili.

2004. para cultura y sus derivaciones hacia el análisis la cual la virilidad se define por la capacidad de lo popular. En síntesis. Una de las medible en los conglomerados sociales. cuál es la relación entre éstas y los pro. Los estudios de género promovi. 2003. el ámbito latinoamericano en específico. […] sigue viéndose como categoría crítica tos como género. Y aunque el género cruza todos lleva consigo la desnaturalización de la teo. de lo simbólico encarna en realidades socia- Las valoraciones desiguales alrededor de les determinadas. (2003) intentan contestar a la interrogante de porqué. esos ámbitos. ría de análisis no ha gozado de la atención to las diferencias como las especificidades ni del respeto de la crítica latinoamericana culturales e históricas. en cambio. blemáticas que de él se derivan. categorías consideradas más urgentes” (“La vicción de su carácter provisional: si se con. Por principales preocupaciones de esta académi- . Ha habido una mayor insistencia conductas y prácticas se ven influidas por en problemas como una nueva definición de los imperativos de la heterosexualidad. culturales exteriorizan un llamativo silen- las gubernamentales y las privadas aportan cio alrededor del género (Hart y Young. o desde el momento en que puede dar cuenta que no susciten el mismo entusiasmo en to. Sus experiencias. poco a poco. históricas específicas son analizados. Salas Astrain. ciudadanía y el impacto de la glo- cesos de socialización. Los estu. las relaciones interétnicas. sino que el contrario. lo cual no eli. algo dado y proyecta la apariencia de que criba qué sujetos y bajo qué circunstancias la discusión está cerrada. 2005) Si bien como térmi- jan. concep. Ríos et al. qué implicaciones balización. blemas específicos y se fijan metas más Rápidos muestreos de publicaciones de- limitadas. con el movimiento feminista hubiera propi- cas de género están presentes en las pregun. de las numerosas variaciones y facetas don- das las disciplinas del conocimiento. apenas asuman los modelos genéricos que más ven. Estas posiciones desarman “la ciben como construcciones epistemológicas capacidad interventora del género” y lo si- de carácter abstracto e ideal. flexión…”). de qué manera las dinámi. ciado su enclaustramiento a un restringido tas y las metodologías de investigación sobre espacio epistemológico. propio de unas dé- estos temas. en Latinoamérica. emergencia de actores colectivos relegados dios contemporáneos sobre las masculinida. Se aspira que cada investigación des. aún no se rea- estudios culturales en latinoamérica y géne. “ser hombre” es también un como Sylvia Molloy (2000) y Marta Lamas término en disputa. en donde las piezas van ajustándose y dibu. un mapa cultural sobre el no se encuentra presente. tradicionalmente a los márgenes. los atributos asociados a lo masculino y a lo El género dentro de los estudios cultu- femenino han propiciado que los hombres rales en Latinoamérica. Según Molloy. Desde distintos lugares. si comienza a aparecer como categoría de tajas sociales reporten. análisis. brin. como si la estrecha asociación del término des masculinas. túan en el “más afuera de los proyectos de mina su materialización e impacto real y cultura nacional” (“La flexión…”). dicadas en los últimos años a los estudios dos desde las instituciones universitarias. penetrar. por mencionar algunos de sus cadas y un cuerpo de conocimiento ya su- tópicos. género 115 no sólo surgieran posteriormente. Las investigaciones actuales sobre el gé. comienzan a ser dimensionadas. sexo o diferencia sexual no del todo legítima. liza un cuestionamiento radical ni tampoco ro. se incluye como tema. a me- son de una gran utilidad como categorías de nudo postergada cuando no subordinada a análisis. existe un debate teórico en torno de las pro- nero en Latinoamérica apuntan hacia pro. su eficacia radica en su poder aún se encuentran en una fase incipiente. Como otras nociones abordadas en perados. sus implicaciones apenas si ría y la praxis sobre el “hombre” en singular. estudiosas esta entrada. una visión cercana a la del rompecabezas. si su punto de arranque es la con. Sarto et al. hibrida- des se han preocupado por cuestionar cómo ciones y nuevas configuraciones identita- se construyen las subjetividades de los varo. hasta abyecta. “Tradicionalmente el género como catego- den una orientación temática y atienda tan. la de dominar. en explicativo y potencialmente transformador. controlar. rias o la complejización de las nociones de nes. 2003. nación. Parecería el carácter diverso y plural de las identida.

Le genre comme catégorie d’ana- tendencia teórica importante en el área de lyse. Gedisa. Los enfoques Richard. (eds. Buenos Aires. de sus con. necesariamente imbricada en el funcio- noamericano y la necesidad de fisurar los namiento práctico de una estructura local” discursos establecidos. París. principalmente. interrogar y reconceptualizar todas feminista”. desde la Amy K. Marta Lamas coincide con Barcelona. la antropología y la Criticism and Latin American Women Writers. en virtud del sentido otorgado en aquellas nociones que lo sustentan y lo en- el seno de las tradiciones locales y la apro. riquecen (sexo. Lamas alude a la realización de investi. el género. xx. littérature. Gender Studies. gumento de Richard acerca de la existencia trarrelatos. Mónica Mansour y Laura poner en crisis las representaciones de los Enríquez). y no cómo opera desde condiciones socio-histó- a proyectos propios de crítica de las dis. sexual. la labor de recuperación y relectura Methodological Innovation. Al igual que Molloy. incluso. Dominique et tudios de género no constituyen todavía una al. Nueva York. “ni en el cablo: “género” (Hawkesworth. tela básicamente femenina y funcionan tam. and Debates. es de- (nuevas flexiones) en el texto cultural lati. sexualidad. Feminismo. Mary. 2004. habido interés por entablar una discusión teórica rigurosa sobre el tema. L’Harmattan. núm. Sobre los límites materiales de especies de guetos: “manejan una clien. se pregunta si no de ambas permiten apreciar la amplitud de debiera ser fisurado el rótulo de “estudios los rangos en los que se mueve el género: culturales latinoamericanos” como probable desde la urgencia por forjar conceptos pro- bloque de poder. ‘Sex’. Alcira Bixio). diferencia sexual y subjetividad nómada. Feminist ámbito intelectual ni en el académico” ha Inquirí: 175). En este sentido. New Brunswick. por su lado. 2003. 2003. y tampoco están cru. 2003: 444). de mujeres olvidadas. (“El conflicto…”. Ello da como resultado la existencia que importan. año 10. y discursivos del “sexo” (trad. Su desazón por Minneapolis. Rosi. ricas específicas. Butler. A partir de los razonamientos de del detalle y la materialidad operativa. blicadas. Suffolk. los estudios culturales. Sociologie. Routledge.). Cranny- géneros convencionales (incluso habla del Francis. se deja de lado. Butler. Judith. That Matter: On the Discursive Limits of cupación casi total de los varones por abor. toda posibilidad de un desvío de los anglosajón podría ser la contraparte del ar- discursos establecidos e. La convergencia de las mi- ciplinas. gaciones realizadas) y sostiene que “los es. 2001]. la historia. 2002]. Fougeyrollas-Schwebel. masculinidad. cir. “Confundir género” (ibid: 346).. bién como lugares de formación de cuadros Gender Trouble: Feminism and the Subversión para la actividad política” (“Cultura…”. University of Minessota Press. etc. de prácticas discursivas y de vida. From Political Conviction to archivo.). Braidotti. pp. Nueva York. si su adopción se debiera a pios o construirlos a partir de la crítica de la influencia de la academia estadunidense los ya existentes hasta la indagación de y su consiguiente institucionalización. feminidad.). Bibliothèque du Féminisme/ zados por una perspectiva transversal de ring. ría de análisis conduce a la necesidad de co hablar de “estudios de género” o “crítica definir. ma de aquélla (“El conflicto…”. Bodies Braidotti sobre la tendencia de una despreo. identidad. Palgrave Macmillan. 1993 [Cuerpos darlo.” Debate feminista. México.116 género ca radica en que al leer de manera parcial el la falta de una teoría propia y la dependen- texto cultural. pudiera ser más radas sobre sus posibilidades como catego- trasgresor y poseer un mayor sentido políti. cia hacia las lecturas emanadas del ámbito mente. Judith. Reading the Body Politic: Feminist sociología. la de Nelly Richard. así como al análisis Rutgers University Press. en lugar de colapsarlas en un solo vo- Al hacer notar que en México. Mary. diferencia piación de estas denominaciones por enci. propone nuevas re-flexiones “una crítica en acción y en situación. Paidós. se per. 1993 [El gé- 2003: 340-343). literatura. . Routlege. Paidós. 2003: 444). Kaminsky. of Identity. Hawkesworth. 2006. lo cual se obras de consulta. nero en disputa: el feminismo y la subversión cata de la escasez de estudios que pretendan de la identidad (trad. Hawkesworth. gaciones sustentadas en datos y trabajo de Feminist Inquiry. Terms heterosexismo como premisa de las investi. histoire. Anne et al. (dirs. traduce en falta de ensayos y reflexiones pu. 3-48. sistemática. octubre de 1999.

Buenos Aires. arquetipos y estereotipos Amerindia. 21. Ricardo (coord. pp. pp. Monsiváis. El concepto del “sistema mun- de la masculinidad”. Otra manera de situar la globalización. Revista Iberoamericana lxix: 203. 441-448. y académi- transmisiones. “Crónica de as. adquirido un significado más específico en isabelmonzon. cuarta etapa del “sistema mundial. “Las tretas del débil” <http://www. 2003. Virginia. Desde este punto de vista. “El género: de un eurocentrismo que pretende moderni- una categoría útil para el análisis histórico” zar el mundo según un modelo totalizador en Navarro. y cultural que éstas generan. mundial. 75-83. “El conflicto entre las la modernidad. el “descubri.). 54-56. cuanto a la historia y el desarrollo reciente de 1985). 2006. efectos positivos de la globalización como Buenos Aires. Mucho se ha escrito sobre disciplinas”.com. Richard. 16. Hay varias periodizaciones del desarro- Revista de Crítica Cultural. Portugal. México. política. tanto los (comps. ni manera de Stimpson (comps. otoño/invierno 2004. 355-360. fce/cnca. “La flexión del gé. 2004. Marta.htm> (orig. o global. Lamas. México. 37-76. Vargas. “Feminismo” en interregional hacia una organización pro- Salas Astrain. Candace y Don H. la globalización como la etapa culminante 4-6/2003. “Declaración sistema eurocéntrico (la modernidad). la carga obrera a poco costo. Sylvia. xii. Taurus. del año 1492 y la conquista española de pectos. Ludmer. Marta. . Taurus. Particularmente. aspersiones. Molloy. no hay más recursos naturales que explotar. de la geopolítica. Zimmerman. Scott. Nelly. núm. cos al principio del siglo xxi indica que ha Josefina. Sexualidad. Pensado así. nes de las economías locales o nacionales. “Haciendo ni nuevas poblaciones a quienes transferir género” en Marysa Navarro y Catherine R. Manuel Valenzuela Arce (coord. 1999. económicos. Los estudios la globalización no es nada nueva. momento como el paso de un previo sistema 90-108. pero la culturales en México. la restringe mucho más en térmi- nos temporales y filosóficos. Santiago de Chile. Fondo de Cultura Económica. los efectos negativos se atribuyen al final del 1999. líticos. viéndola como la estructura económica y cultural de la pos- globalización modernidad. posible una red de conexiones entre todos “Cultura. Marysa y Catherine R. 109-143. género y epistemología” en José los continentes del mundo. Ediciones Universidad del capitalismo. West. Transmisiones y re.). 2 vols. combinado que vincularán las comunidades humanas a con una preferencia por las políticas del pesar de las grandes distancias geográficas mercado libre por encima de las proteccio- y culturales.). género y roles sexuales. Ese momento introduce la Católica Silva Henríquez. ubicuidad del término en los discursos po- Lamas.ar/ludmer. núm. mica. el término “globalización” un cuerpo esférico. pp. sin [maricruz castro ricalde] embargo.). Ese de América y el Caribe” en Debate feminista. que introduce el concepto de la Tierra como Actualmente. 1992. género y roles seguir controlando la proliferación de las sexuales.” o sea.. El Giro Copernicano que Europa a causa de la segunda guerra marca el comienzo de la globalización por. Cuerpo: diferencia sexual miento” europeo de Amerindia en 1492 hace y género. Carlos. México. Stimpson de “la civilización”. Joan. año final se imagina como el momento en que ya 6. de las economías y culturas mundiales a neralmente a los procesos a través de los partir de 1945 porque es en este periodo cuales las economías y las culturas en todas que Estados Unidos desarrolla industrias partes del planeta llegan a ser cada vez más más fuertes y flujos de capital más prolíficos interdependientes. género / globalización 117 1993. Marta. pp. pp. pero también describe un aumento vertiginoso del comer- porque permite la navegación y el comercio cio inter y transnacional que. culturales. Lamas. llo de las relaciones capitalistas a partir pp. Entendido así. la globalización significa la americanización La palabra “globalización” se refiere ge. 2005. Desacatos: Revista de dial” de Immanuel Wallerstein posiciona ese Antropología Social. Pensamiento piamente mundial. Fondo de Cultura diferencias sociales ni la resistencia econó- Económica. nero en el texto cultural latinoamericano”. Ana María. octubre de 1995. Feminismo. con Europa en el cen- crítico latinoamericano: conceptos fundamen. tro como origen de los “descubrimientos” y tales. Sexualidad.

mientras que la anterior enfatiza su poten- Por ejemplo. Comercio de América del Norte. como resultado de los enla. Algunos creen que la globalización repre- nómica en una gran variedad de acuerdos senta una profunda amenaza para las iden- y enlaces multinacionales (la Organización tidades y particularidades locales que los Mundial del Comercio. la globalización se ha vuelto un término anacrónicos porque se refieren a zonas geo- popularizado que se refiere tanto a la alta gráficas mientras que los nuevos vínculos y velocidad de los cambios en la experiencia alianzas se dan ahora en esferas que no son de lo local. ya que se pueden establecer en to- personas alrededor del mundo. ministrativo sobre la política pública y eco. polí. a partir de de los años ochen. junto con un creciente cosmopoli. etc. por ejemplo. y el subdesarrollo. cial como un proceso hipercapitalista y no ces económicos transnacionales. Este eficientes y rentables. Además. y zación es la fuerza económica dominante dependiendo del punto de vista ideológico que va a dar fin al Estado-nación moderno que se tenga en cuanto a la relación entre el por medio del flujo del poder por vías extra. activistas en contra de la globalización). Los capitalistas superricos de todas ticos y culturales. que con sus paisanos obreros. Finalmente. los valores. dad. tos del centro y periferia. dial. Mercosur. la globalización condensa el tiempo y tes nacionales o regionales. que bal.. pero se a la vez los produce. sin importar su ubicación geográfi. las imágenes. y los organización social. sición subraya el potencial de la globaliza- balizante en cualquiera de ellos afecta todos ción como una fuerza social progresista. En este sen. la proceso depende de los rápidos avances en lucha entre la homogeneización y la autono- las tecnologías comunicativas. Entonces. nías modernas y totalizadoras. el papel de regulado que subyuga a la ciudadanía activa los estados-nación se debilita en cuanto a la bajo el control anónimo del mercado libre. a las tres categorías mencionadas arriba. y el agrupaciones también se ven según sus pa- consumo de bienes y servicios. el consumo y las condiciones labo- nacionales. nación como una liberación de las hegemo- blemas locales dentro de un contexto glo. Por ejemplo. partes del mundo. Esta última po- tres campos se entretejen y el proceso glo. es decir. los grupos étnicos. el Tratado de Libre estados-nación pretenden nutrir y proteger. Otros ven la trascendencia del Estado- la Unión Europea. del primer mundo ractúe. Tales avances facilitan plantea en términos que ya no se limitan a la transferencia electrónica del capital igual la geografía. los teóricos que enfati- que la globalización. de acuerdo con el énfasis relativo que se dé Algunos teóricos consideran que la globali. incluso los trones de consumo o su activismo político servicios financieros (el Fondo Monetario extranacional (los jóvenes. y con más facili- la cooperación transnacional y supranacio. se aumenta de imaginar los grupos y los movimientos la eficiencia en la transferencia de bienes y sociales. la globalización cultural los debilitados gobiernos nacionales pueden se refiere a la diseminación mundial de la ceder su poder a favor de nuevos tipos de la información. Otras nal para la producción. sin embargo. refuerza zan las ventajas de la comunicación y el la estabilidad nacional para promover las consumo (tanto material como cultural) fa- . etc. achicando el mundo por acelerar Con la globalización reciente. mientras que mía cultural y política es central.118 globalización busca la expansión de una sóla economía conexiones internacionales cada vez más capitalista con un impacto planetario. la clase media Internacional o el Banco Mundial). los otros. capital. y segundo (o tercer) mundo. das partes del planeta sin respetar los lími- tido.). los concep- el tiempo necesario para que la gente inte. Obviamente. sostienen rales. estos sistemas políticos formales. La glo. En ambos casos. Otros. tienen más La globalización económica comprende en común unos con otros. educada. la distribución. como al aumento de los vínculos geográficas sino sociales en una escala mun- mundiales en los campos económicos. y considera los pro. irónicamente. o del desarrollo ca. más democráticos y gustos. llegan a ser cada vez más ta. Eso abre nuevas posibilidades que de la información. supervisión de la actividad económica y la Típicamente se toma una u otra posición preservación de los patrimonios culturales. menos limitados por la geografía o por los tismo de la vida urbana. el espacio. y hasta los balización política concentra el poder ad.

también analizan la manera en que El neoliberalismo imperante en la ma- estas formas generan. la desterritorialización y la globalización como un sistema que profun. de Los estudios culturales tienden a recono. didatura de Andrés Manuel López Obrador . Néstor Kirchner en Argentina y expresión social. la ven como igual la gente migra más en busca del tra- una fuente de un poder político más demo. Evo Morales en Bolivia (2005) y Michelle Mientras los medios electrónicos siguen Bachelet en Chile (2006). Tabaré Vázquez en Uruguay (2004). apoyaba el avance de la globalización en bienes y signos como una situación en que la medida en que insistía en el poder del la economía y la política se vuelven cultura mercado abierto y mundial. los focos clave de los estudios cultu- más atención a la explotación laboral en los rales relativos a la globalización incluyen las procesos de producción que carecen de una migraciones humanas (incluso sus causas regulación gubernamental adecuada. la dependencia y la desigualdad tan- desarrollo (o crítica) de los estados-nación to interna como en relación con el llamado modernos. bajo y la estabilidad socio-económica. durante los últimos decenios del siglo xx foque nos permite ver el flujo de personas. A partir de 1990 se seguía las reco- se dan en relación con lo nacional. nuevas yoría de los gobiernos latinoamericanos relaciones políticas y económicas. junto con la y la cultura se vuelve economía y política. globalización. Incluso mien. la política y eclipsado por su intensificación de la vulne- las comunicaciones generan nuevas alianzas rabilidad regional relativa a los centros del sociales y formas de la expresión cultural. y diza tanto las desigualdades socio-económi. cualquier potencial progre- analizar cómo los vínculos transnacionales sista que tenga la globalización tiende a ser en las esferas de la economía. clase obrera global. Unidos. Pero los que prestan ende. tema mundial” paradójicamente hace posi- desafía la organización disciplinaria de la ble la modernidad a la vez que establece una academia. los mensajes patadas elecciones presidenciales en México y las imágenes alcanzan un público que se giraron en torno al mismo debate entre la expande exponencialmente. La do “sistema de 500 años” (Noam Chomsky). los estudios culturales buscan centro. Sin como si fueran el factor determinante para embargo. Por eso. pri- acercamiento inter y transdisciplinario al mero con Europa. globalización están fuertemente cargados de rar centralmente en los discursos académi. Los debates latinoamericanos sobre la Los estudios culturales empiezan a figu. vista como una vasta red de la violenta entrada de esa región en el “sis- enlaces inter y transnacionales de todo tipo. Lula da Silva en las formas emergentes de la organización Brasil (2002). otro tipo de go- tensión de alianzas entre las comunidades. biernos comienzan a ser instalados en la En la medida en que hacen hincapié en la región con el cambio de siglo: Hugo Chávez globalización como la fuerza dominante en en Venezuela (1998). continuación del neoliberalismo. Por cratizado y popular. globalización 119 cilitado por la globalización. como reacción en contra de los el establecimiento. aceptan el América Latina están necesariamente cir- reto. la estructuración o la ex. identidades. y luego con los Estados análisis de las emergentes formas de orga. Es más. privatización y la inversión extranjera. la historia regional. reterritorialización de ideas. efectos del neoliberalismo. pero ya mendaciones del Consenso de Washington no se privilegian las fronteras nacionales que apuntaban en la misma dirección. Dado que la conquista cos en el mismo periodo histórico que la de Amerindia marca el comienzo del llama- nueva fase acelerada de la globalización. En 2006. con su relación estructuralmente subordinada. se ocupan del movimiento de todos tipos. Este en. las comunicaciones. Los efectos de la globalización en nización social y de la expresión. en su turno. los estudios culturales (2003). recursos económicos. represen- tras el capital viaja por el mundo con más tado por el pan (Felipe Calderón) y la can- libertad en busca de la mano de obra barata. poder capitalista. resolver los problemas económicos y so- cer que estos procesos globalizantes todavía ciales. y cas como el debilitamiento político de la el consumo. las em- acelerando la comunicación. Si la crítica literaria moderna solía ver cunscritos por quinientos años de la explo- el vínculo entre la producción literaria y el tación. ven la y sus efectos). Los estudios culturales.

ticas que respeten los aportes económicos y todavía no se ha resuelto una serie de pre. Es decir. y que la Latina. ni mexicano. hipercapitalista. Tal proceso sólo agrava la distancia emergió públicamente en 1994. culturales de los inmigrantes. a la vez. Christopher y la urgencia de tales cruces fueron. ya que la larga historia de migración obedezca las necesidades del ca- la mundialización depende de los vínculos pital transnacional. despolitizado y desconectado ple. como la libre circulación del capital. junto con nuevas polí- una resistencia a la globalización sin frenos. y entre países por otro lado. conducen capitalismo globalizado convierte las identi- al desarrollo de identidades y prácticas mul. Otro ejemplo que revela la complejidad y obras de consulta. Más bien. no existen las estructu- intercontinentales. Carlos Monsiváis ha articulado esta si. Para el en el neozapatismo. y América Latina ocupa ras políticas transnacionales para contestar una posición geográfica originaria en esa sus demandas. que todo dar. La identificación del consumismo extre- “frontera portátil”. de sus contextos locales: “compro. y la el conjunto de los nuevos procesos globali. si bien mo con la americanización cultural. que proponía defender los intere. y convence a las clases pobres creatividad cultural? de que pueden (o deben) ser consumidores a El movimiento zapatista en México. en 2006. es un tes mexicanos y latinoamericanos sobre la fuerte ejemplo del cruce entre la economía relación entre el consumo y la cultura es globalizada. Esta definición enfatiza la lugar específico dentro de la nación. Néstor García Canclini. ¿Estados o mercados?: el . que reordena las diferen- en Chiapas pretendía desafiar la legitimidad cias y las desigualdades sin suprimirlas” (La de la política nacional neoliberal desde un globalización: 49). Se notaba. James Manor (eds. las cuales la globalización se define como manos. plotación u homogeneidad cultural. Este antropólogo nación moderno. y culturales en las zo. es hasta qué punto la nueva etapa del lado. ¿cómo se entiende el fenómeno de Una pregunta frecuentemente comentada la desterritorialización? Las migraciones desde un enfoque en la globalización cultu- masivas hacia los centros urbanos por un ral. “un conjunto de procesos de homogeneiza- nas agrarias e indígenas en el sur de México. sin guntas clave que surgen en todo debate so. interdisciplinario no descarta los costos ni nexiones extragubernamentales. las masivas manifestaciones públicas por los ses laborales y los servicios sociales tanto mexicanos que residen en Estados Unidos. ni chiapaneco. En este sentido.120 globalización (del prd). que aunque haya un movimiento bre la globalización actual en América visible y fuerte de esa población. las tensiones internas al Estado. la globalización puede producir nuevos comparten marcos cognitivos y posiciones tipos de agencia personal y económica a la morales. un alcance mundial. El Ejército las ventajas de la globalización. El movimiento neozapatista ya no vez que puede generar nuevas formas de ex- es sólo un asunto indígena. consumismo. Primero. americanización con la globalización. desnacionaliza les. sino global. la red neozapatista había logrado rechos de los trabajadores transnacionales. económicos. embargo. ¿desde dón. pero naturaleza indeterminada de la actual fase también a través de una red de alianzas ét. ción y.Colclough. en la lucha por los de- año 2006. como se ve tanto nicas e ideológicas supranacionales. de fraccionamiento articu- Ese movimiento político-militar localizado lado del mundo. vinculando y apoyando o en la elección de gobiernos antineolibera- toda una serie de movimientos sociales que les.). historia. año en que se implementó el Tratado de Una de las figuras centrales en los deba- Libre Comercio de América del Norte. Zapatista de Liberación Nacional se había habla de las múltiples mediaciones debido a organizado para defender los derechos hu. dades y las expresiones culturales en el mero ticulturales igual que a la ciudadanía múlti. instrumento del control social que desmobi- de se articulan los derechos civiles y labora. signi- zantes implica la creciente superación de los fica que se critica la globalización como un límites espaciales y temporales. el mismo entre los deseos y la realidad (Monsiváis). liza a la gente políticamente. luego exis- tuación como la emergencia de la nueva to”. y la red mundial de co. Se buscaba el reconocimiento de su presen- Aunque estos nuevos gobiernos apelan a cia y productividad. la representatividad gubernamental o la las economías.

Monsiváis. México. Guillermo Bonfil Batalla (comp. rituales del caos. Monsiváis. García Caracas. Néstor. Sage. et al. La globalización imaginada. Academic. Consejo Nacional para la Cultura y . New 2001 (1a. Las Américas y la 1995 (1a. Trotta. Carlos. 2002. The Modern World System. pp. biron México. 2ª ed. (La cultura norteamericana y México)” en Siglo XXI Editores. “¿Tantos York. 1993. Roland. Carlos. 1995). Madrid. 500-513. London.). globalización 121 neoliberalismo y el debate sobre las políticas de de. exclusión.. México. Simbiosis de culturas: los inmigrantes y su cultura en México. las Artes/Fondo de Cultura Económica. Robertson. 1999. 1991). Dussel. Darcy. Wallerstein. 1998].. Canclini. ed.). Ediciones Era. Paidós. ed. 4a. sarrollo. Biblioteca Ayacucho. México. Immanuel. 1974 [El moderno sistema milliones de hombres no hablaremos ingles? mundial (trad. 1992. Ribeiro. Enrique. ed. Los Culture. Fondo de Cultura Económica. Globalization: Social Theory and Global México. rebecca e. Ética de civilización: Proceso de formación y causas del la liberación en la edad de la globalización y la desarrollo desigual de los pueblos americanos. 1992.. Antonio Resines.

Hay tres elementos que deben destacarse Lo que buscaba Gramsci era analizar la dia. hegemonía no era solamente metodológico.hegemonía de poder político directo” sino que “incluye. el análisis de o menos voluntarias o consensuales por par. “Para poder claramente insuficiente. interpretaciones economicistas de la histo. En sus terminan aceptando –aunque no necesaria- Cuadernos de la cárcel y otros trabajos. superar las co del proceso que conduce a la hegemonía. por un gobierno” (citada en Ruccio). mente justificando– el ejercicio del poder Gramsci propuso una serie de herramientas por parte de los grupos dominantes. por hegemonía se refiere no sólo a los “asuntos el contrario. la noción ejercer el liderazgo político o hegemonía gramsciana de hegemonía nos permite pen- –escribió Gramsci– uno no debe contar so. y los mecanismos políticos y papel crucial. Dicho conceptuales para entender las formas his. en virtud del cual liano Antonio Gramsci (1891-1937). por otro. “momento” estático en el proceso histórico. no estaba únicamente interesado en dos y dominadores. Tercero. de los sujetos dominados. una El concepto de hegemonía ocupa un lugar manera particular de ver el mundo y la na- central en los debates teóricos y políticos turaleza y relaciones humanas” (Keywords: contemporáneos y ha ejercido gran influen. tral el papel de la cultura dentro del análisis sino el resultado de un continuo cotejo de de la dominación. la hegemonía no es un ria y la política al introducir de manera cen. y las dinámicas de intercambio y con- con la aceptación más o menos voluntaria flicto cultural e ideológico. Gramsci sugiere que la hegemonía im- cia en el desarrollo de los estudios culturales plica que los valores y visión del mundo de en diversas partes del mundo. Segundo. en la formulación gramsciana del concepto léctica entre coerción y consenso dentro de de hegemonía. culturales que dan sustento a esas formas. 118). la religión y la cultura juegan un sobre otros. mas culturales de interacción entre domina. su mayor interés radicaba en la [122] . formas complejas y articuladas de domina- Gramsci arriba a una comprensión de la ción y resistencia. sentido común es diseminado y adquirido a tóricas concretas en que se ejerce la domi. las formas en que se ejerce el poder resulta te de los sujetos subalternos. el carácter dinámi- ese proceso y. través de un proceso complejo en el que la nación por parte de ciertos grupos o clases educación. en otras palabras. es decir. esta formula- hegemonía como una forma de dominación ción subraya la importancia de entender el en la cual la coerción y la violencia no des. al mismo tiempo. aceptación que El interés de Gramsci por la noción de aparece crucialmente mediada por las for. como uno de sus elementos centrales. Primero. Según el crítico literario esclarecer los procesos de dominación en la británico Raymond Williams. jurídicas y políticas de poder. sar en la articulación entre formas económi- lamente con el poder y la fuerza material del cas. el concepto de historia y en el mundo contemporáneo. sino también lado. El punto de las clases dominantes se convierten en una partida de las discusiones sobre hegemonía especie de “sentido común” compartido por suele ubicarse en el trabajo del teórico ita. pero sí coexisten con formas de tro del proceso histórico: sin una adecuada aceptación del poder y la dominación más comprensión de esta función. los grupos dominados. papel activo de los grupos subalternos den- aparecen.

debe ser interpretada como que estar subordinadas –de hecho. busca- los grupos subalternos. procede a demolerla en tanto. te las relaciones entre amos y esclavos– en tura significaba que él identificaba en esta fuentes de nociones legitimantes que estos dimensión cultural un eje crucial en la cons. dios de producción física sino también los cesar el conflicto en formas que no pusieran medios de producción simbólica” (Weapons en riesgo la continuidad del status quo. supone que la aceptación pragmá- Genovese encontró que el sistema legal “ac. dice Scott. Autores como Eugene Genovese y no a estos esfuerzos. ciertos teóricos marxistas– de que la ausen- . Gramsci habría de convertirse en un hito aquel que veía en la dominación un mero fundamental en el desarrollo de formas me. Por lo tanto. derechos (Thompson). Al mismo tiem. sin embargo. social y políticamente ha- gente que sus conciencias privadas pueden blando. según los cuales la cultura era una mera de- dores marxistas interesados en superar las rivación de las estructuras políticas y pro- versiones economicistas y reduccionistas ductivas. Scott cuestionó la defi- para destacar el papel del sistema legal en la nición gramsciana de hegemonía. El trabajo de Scott se deben estar subordinadas– a la decisión co. “simple- Pero es importante subrayar que para estos mente es el nombre que Gramsci le da a este historiadores la hegemonía no implicaba proceso de dominación ideológica. En un terreno más polémico. el teórico y ron a la noción gramsciana de hegemonía politólogo James C. ejercicio del poder de arriba hacia abajo. Edward P. primero. Hegemonía. tica por parte de los subalternos de lo que túa hegemónicamente para convencer a la es “inevitable”. Thompson. Scott asu- construcción de un sistema de dominación me que la hegemonía en el sentido grams- de clase que. la aceptación por parte de mónico alternativo: aquél que. pero de la falsa conciencia” (315). En ambos sentidos. ideología paternalista que regía en gran par- ceso que incluía de manera central a la cul. por ejemplo. decir. apela. conta. ban repensar el marxismo más ortodoxo. oprimidos. Gramsci. su análisis de la esclavitud estadunidense segundo. Para of the Weak: 315). en el segundo–. rios y culturales. po. El trabajo de Raymond Williams. Una vez for- también “la habilidad” de las clases domi. para ellos es “justo”. la hegemonía con. limitó a explicar “las bases institucionales lleva implícito el antagonismo de clase. la aceptación pasiva y voluntaria por ternos –los esclavos del sur norteamericano. ella mos en un terreno en el cual su legitimidad subestima la capacidad de los subalternos no era peligrosamente cuestionada” (26). la propuesta de Gramsci contribuía a Los planteamientos de Gramsci resulta- superar el economicismo dominante tanto ron particularmente útiles en ese doble es- en los análisis históricos y políticos como en fuerzo en que se hallaban empeñados estos las propuestas de organización política de historiadores marxistas: por un lado. un grupo de historia. al menos parcialmente. centra en la crítica a la idea –común entre lectiva de la sociedad” (27). se Genovese. es ba con la aquiescencia de los grupos subal. los esclavos de esta hegemonía no fue ente- llevaría al poder a los grupos subalternos ramente pasiva ni anulaba el antagonismo –un término que él también acuñó como de clase o la agencia de los propios esclavos. ciano implica la ausencia de conflicto. y los sectores plebeyos en tructuras de dominación que los mantienen la Inglaterra del siglo xviii. En para desmitificar la ideología dominante y. su quienes convirtieron al sistema legal –y a la formulación de la hegemonía como un pro. del marxismo redescubrieron a Gramsci y desde la perspectiva de los estudios litera- utilizaron creativamente la noción de hege. La idea –como algunos autores habían sugerido– la central detrás de esta idea es que la clase ausencia de conflicto. hegemonía 123 posibilidad de construir un proyecto hege. sustituto de “clase obrera”–. últimos usaron para proteger sus propios titución de una alternativa revolucionaria. Así. parte de los grupos subalternos de las es- en el primer caso. en su visión. resultaba aquí muy cerca- monía. por ejemplo. reduccionistas de “base” y “superestructura” En los años setenta. Scott nantes para “contener aquellos antagonis. insiste Scott. y nos rígidas y dogmáticas de acercarse a la por otro. moralmente. intentaban superar los esquemas teoría social y a la práctica política. sino la existencia de dominante controla no solamente los me- unos parámetros sociales que permitían pro. mulada esta noción de hegemonía.

las palabras. formas. símbolos. o resistir la dominación.124 hegemonía cia de manifestaciones de resistencia abier. imágenes. confrontar. sino también como sujeto de re- el esfuerzo por iluminar la experiencia de flexión teórica y política (Chaturvedi). “hegemonía espúrea”. puesta metodológica iba aparejada con una formidad” de los subalternos. el proceso de hegemonía reunidos en el libro Dominance Without no culmina en una situación de completa Hegemony [Dominación sin hegemonía]– aceptación de la ideología dominante o las Guha postuló una forma de entender la he. estudios subalternos habría de ejercer una tiendo el poder de los grupos dominantes. En su comenta- colaboradores. Un En sendos trabajos. colaboración voluntaria de la población in- dianas de resistencia que revelarían lo que dia con el proyecto de dominación colonial él llamó “discursos ocultos”. cuestionaron al Estado-nación tos usados por las poblaciones subordinadas como la unidad analítica privilegiada al para describir. dos académicos la- objetivo similar se puede encontrar en el tinoamericanistas. Scott procede enton. sión sobre la noción de hegemonía como dor Ranajit Guha (el grupo tomó su nom. en es. no por ello menos polémica. los subalternos aparecen constante. Se trataba de Si algo unificaba los trabajos de adoptar al subalterno no sólo como objeto Thompson. Influidos además esta manera de entender la hegemonía nos por las corrientes posestructuralistas. los años subsiguientes. En tación. no es “una formación ideológica las versiones “elitistas” de la historia –tanto acabada y monolítica. sino un proceso de en su versión colonial como en sus versiones dominación y lucha problemático y contes- nacionalista y marxista– que habían invisi. la dominación” en México. ferencial al análisis cultural y discursivo. y la virtual ausencia de resistencia (72). bilizado a los subalternos. Roseberry adver- llada precisamente por Gramsci. cuestionando y subvir. Hegemonía. dominación colonial en la India constituyó ta y violenta (revolucionaria) por parte de un caso de “dominación sin hegemonía” y los subalternos debería ser interpretada acusó a la historiografia tanto colonial como como aceptación de la dominación y sus pa. aquella que sugiere la ces a identificar las formas triviales y coti. Por lo tanto. el historia. visto menos como una herramienta para mada “historia desde abajo”. Según Roseberry. el antropólogo Willliam trabajo colectivo del grupo conocido como Roseberry y la historiadora Florencia Mallon. como disuelta en esta proliferación de pequeños veremos más adelante. subalternos. Aunque tía que el concepto de hegemonía debe ser emparentados con la perspectiva de la lla. condiciones de dominación por parte de los gemonía como “una condición de domina. En su interpre. das por el proceso mismo de dominación” En varios ensayos –algunos de ellos (361). insiste más radical. postura política bastante explícita. rio a una valiosa colección de ensayos sobre El grupo tomó su inspiración de la noción la revolución mexicana y la “negociación de de “clases” o “grupos” subalternos desarro. organizaciones. enorme influencia en otras latitudes. “Estudios subalternos” de la India y. ofrecieron importantes aportes en la discu- pecial. Willliams y Scott era de análisis. nacionalista de inventar lo que él llama una rámetros ideológicos. inclu- de modo que la supuesta hegemonía queda yendo los estudios latinoamericanos. pero su otorga sentido a la dominación y se actúa análisis lo llevó a la conclusión de que la frente a ella. . entender. los integrantes entender el consenso que como un instru- del grupo adoptaron una postura política y mento analítico para comprender las luchas epistemológica en muchos sentidos mucho y conflictos por el poder. instituciones y movimien- Finalmente. sino en la construcción de cier- ción en la cual el momento de persuasión tos parámetros comunes bajo los cuales se se sobrepone al de coerción” (103). son forja- en el centro de su preocupación. herramienta para analizar históricamente el bre de la revista que editaban Guha y sus ejercicio de la dominación. Su novedosa pro- desafíos que demostrarían la falta de “con. acomo- tiempo que colocaron la cuestión colonial darse a. por lo tanto. Genovese. el proyecto de los mente desafiando. de su principal mentor. los sectores oprimidos en la historia. titulada Subaltern Studies). Guha lleva a buscar descifrar “las maneras en que y sus colaboradores prestaron atención pre. aunque la ausencia de hegemonía. tado” (“Hegemony”: 358). Ellos criticaron frontalmente Roseberry.

Admitiendo que “toda posición hegemónica entre otras cosas. En este esfuerzo. la constitución de cla- Pero la noción gramsciana de hegemo. cicio de la dominación y la resistencia. suge. Su li. Cuestionaron el teleologismo ternidad. simultáneos. Este libro es. formación del estado. por lo de cambio radical. La hegemonía. como ha señalado Renato está basada en un equilibrio inestable”. muy importante. marcó un hito en la reflexión teórica de sus practicantes. como dijimos anteriormente. como de las elites” (6). como políticamente las nociones (ambas de radical y socialista. y la monía en su doble condición de proceso y construcción de una pluralidad de espacios de punto de llegada. publicado en 1989. hegemonía 125 Desde el lado de la historia. al interior de los cuales aquéllos pueden afir- ría conceptualizar la hegemonía como “pro. . tanto. Florencia nomía de los diferentes discursos y luchas. nía comunal” con los procesos hegemónicos Implica. conclusión es que se trata de un proceso vo balance hegemónico en el que surge un abierto en el que las fuerzas del cambio de- nuevo “proyecto social y moral que incluye ben esforzarse por construir –y controlar– la nociones de cultura política tanto populares dinámica de ese juego. es preciso señalar. mas en que se ejerce y se contesta el poder. y propusieron bro Culturas híbridas: estrategias para entrar como alternativa una forma de “democracia y salir de la modernidad. Rosaldo. En otras palabras. constituye la cultura como un espacio de intervención precisamente un esfuerzo por conectar di. pero también como la culmi. que en el desarrollo de los estudios bro de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe. y economicismo del marxismo ortodoxo. culturales en América Latina el concepto de Hegemony and Socialist Strategy. la multiplicación de los antagonismos. el li. noción gramsciana de hegemonía entiende bro. son procesos ha sido empleada en el análisis históri. ciales latinoamericanas. sino que constituye contenciosos. ses. En este breve y denso li. pero también democrá. centro de los estudios sobre las formaciones lismos” y avizoraron un proceso de luchas sociales latinoamericanas (“Foreward”: xiii). rales que acompañan o dan sustento al ejer- nación. el desarrollo de las culturas populares y nía. el campo de los estudios bro los autores se propusieron repensar la culturales se ha ido definiendo en relación cuestión de la praxis política con vistas a con la necesidad de articular tanto teórica forjar un proyecto hegemónico alternativo. marse y desarrollarse” (192). sino también al interior de las co. confluyentes y mutuamente co de la dominación. hi. Mallon propuso entender la noción de hege. una manera de analizar la que ocurren en el ámbito del Estado-nación totalidad social en la cual los procesos de en Perú y México. no sólo la construcción de hegemonía. No resulta sorprendente. ceso hegemónico” a través del cual el poder concluyen Laclau y Mouffe. además. La de dicho proceso en la formación de un nue. no sólo a nivel del Estado. sujetos a múltiples tensiones. Canclini. el terreno de la política y cuyas reglas y ac- nación (siempre provisional y contenciosa) tores no están nunca predeterminados. es el nombre y el significado son contestados. En cierta manera. también una herramienta muy importan. y conflicto que resulta central en las for- chos procesos de lo que ella llamó “hegemo. Mallon Un elemento central de todas estas apro- utiliza también el concepto de hegemonía piaciones y usos del concepto de hegemonía para analizar los procesos contenciosos de es la atención que se da a los procesos cultu- lucha por el poder. así Uno de los textos fundacionales de los es- como el espontaneismo de ciertas variantes tudios culturales latinoamericanos fue el li- románticas de la izquierda. Campesinado y nación. de Néstor García radical” como nuevo proyecto hegemónico. legitimados que le damos a un “juego” que ocurre en y redefinidos. matriz gramsciana) de hegemonía y subal- tico y popular. Towards a hegemonía haya ocupado un lugar central Radical Democratic Politics. en los que las dimensiones estrictamente te en los debates en torno a los diversos “culturales” no pueden ser disociadas de proyectos políticos que aspiran a forjar las estructuras políticas y de poder que las una nueva “hegemonía” revolucionaria o engloban. Por otro lado. La munidades indígenas o campesinas. políticas en el mundo contemporáneo en el La influencia de Gramsci en las ciencias so- que se produce “el descentramiento y auto. un intento de poner a Gramsci en el cieron un llamado a rechazar los “esencia.

sí podemos re- debería abogar por una “relativización” del saltar como elemento común el esfuerzo por proceso. Para intentar dar respuesta a este Carlos Portantiero y otros (Burgos). De ese modo. Se tra- “cultas” y “modernas”) y la cultura popular ta. el interés por contribuir a formar proyectos El trabajo de García Canclini sugiere una contrahegemónicos de cambio social. introducción a la sección II. de la dominación. Ríos y Trigo: 181). En mirada “oblicua” al problema de la relación cuanto a lo primero. Subalternos Latinoamericanos” en 1992. es decir. –discutido en otra entrada de este diccio- ten en elementos centrales en el proceso de nario– se convierte en la propuesta teórica dominación hegemónica. Para entender este proceso en toda su manifiesto fundador del Grupo de Estudios complejidad debemos prestar atención a “la Subalternos Latinoamericanos lo planteaba diseminación de los centros. la pluralidad co como político y apuntaba a trabajar por . de las referencias –tomadas de diversos te- trearse con cierto detenimiento en el trabajo rritorios– con que arman sus obras los ar- de los llamados “gramscianos argentinos” tistas. es posible encontrar una posición homogé- pacidad creadora autónoma de los grupos nea al interior de quienes formaron parte de subalternos– logran captar la complejidad aquel grupo (disuelto en el año 2000) o entre de estos procesos. los estudios subalternos enfatiza- entre lo culto y lo popular –nos dice– vuel. El (323). al reconocer a las clases populares repensar y desmontar las lógicas culturales “cierta iniciativa y poder de resistencia. Aunque no popular como una manifestación de la ca. y la medida en la cual revelando así la medida en la que ellos “se tanto la represión como la apropiación de la necesitan” (324). nal”) se intersectan. y lo cual lo lleva a colocar en el centro de su de manera más general la influencia de los atención el análisis del consumo popular de estudios subalternos de la India sobre los productos culturales. ambas modalidades de desarrollo simbóli. Una correcta apropia. una que García Canclini ofrece para entender preocupación central de su trabajo es enten. lidarias o cómplices” entre ambos grupos. La fundación del “Grupo de Estudios pero no tanto la “recepción” de las mismas. de analizar las “actividades so- (generalmente identificada con lo “tradicio. resistencia. así como toria con los grupos hegemónicos” (233).126 globalización se remonta a algunos años atrás y puede ras. pero que acompañan y sostienen las diversas for- siempre dentro de la interacción contradic. y relativizan. quienes se han sentido cercanos al trabajo ción de Gramsci. García Canclini sugie. claramente: su proyecto era tanto académi- dad de las iniciativas sociales. las complejas relaciones entre hegemonía y der “qué utilidad presta la cultura a la he. de Guha y sus colaboradores. un concepto que nos formas en que la cultura dominante (identi. los artesanos y los medios masivos” como Héctor Pablo Agosti. abrie- re que ni las perspectivas “reproductivistas” ron nuevas perspectivas en la reflexión sobre –que consideran la cultura popular como los conceptos relacionados de hegemonía y un “eco” de la cultura dominante– ni las subalternidad (véase la entrada sobre sub- perspectivas “idealistas” –que ven la cultura alternismo en este diccionario). sugiere García Canclini. García Canclini propone la noción García Canclini se propuso fue analizar las de “culturas híbridas”. la construcción (teórica y política) de un concebida como si se tratara de conjuntos nuevo proyecto hegemónico sustentado en totalmente distintos y siempre enfrentados” una revaloración del sujeto subalterno. los “estudios subalternos” en América Latina co. como sostiene Ileana entre cultura y dominación. José Aricó. “Foundations” de Sarto. “Los cruces Rodríguez. table influencia en el desarrollo de los estu- cómo podemos realmente saber si la cultura dios culturales latinoamericanos en los años juego un papel crucial o no en el ejercicio noventa (Sarto. una propuesta que tuvo una no- gemonía” (Culturas híbridas: 133). la multipolari. con esto. permitiría superar las estériles dicotomías ficada por él con las prácticas consideradas entre “hegemónico” y “subalterno”. las “in. Conocemos. por lo tanto. ron la “imposibilidad” de separar lo político ven obsoleta la representación polar entre de lo cultural (“Reading”: 6). tenciones” de las políticas modernizadoras. dice. estudios culturales latinoamericanos. Juan (323-24). En lo segundo. El concepto de hibridación segunda por parte de la primera se convier. la oposición representaron un esfuerzo por contribuir a política entre hegemónicos y subalternos. mas de dominación hegemónica. Lo que desafío.

entre cultura y cambio social. Ranajit. Campesinado y nación. Al America. saberes” y “nuevas epistemologías” (Mato. Laclau. Vintage. de una revolución cultural” (“Postscriptum”: “Founding Statement”. Dominance without les (“Restaurar lo político”). Por otro lado. manos. Ernesto y Chantal Mouffe. Raúl. cional sobre este tema. Creemos que hay razones para com. John Beverley se muestra cia una radicalización de la democracia. Nueva York. 1995. permitirían precisamente superar argentinos: cultura y política en la experien- la supuesta bipolaridad rígida entre hege. el va- mentar en términos prácticos. que abre un enorme 146). 1999. Siglo monía y subalternidad por vía de una mayor XXI Editores. Silvia y Rossana Barragán el estudio de lo que se ha llamado “nuevos (eds. la cultura y un cierto desinterés por las di. ese optimismo. como Hernán Vidal han cuestionado la es. rado recientemente un notable interés por Rivera Cusicanqui. Este aparente Hegemony: History and Power in Colonial desencuentro entre una mayor atención a India. política y la cultura). otros autores India. ha sugerido John bibliografía.). en John Beverley et 588). La tablecidas sobre temas como derechos hu. Durham. de la identidad. pero sí comprometidos marxista y socialista. Mallon. Florencia. Por con proyectos de transformación no nece- un lado ofreció una posible salida al impas. y muchos otros. Los gramscianos Beverley. Dube. Cambridge. Guha. Jordan. Por otro lado. Crítica. Saurabh (coord. ciesas. la tros y aquellos contemporáneos a quienes Asociación de Estudios Latinoamericanos convertimos en objetos de estudio” (Latin (lasa) inició un ambicioso proyecto transna- American Subaltern Studies Group: 142. 2004. como dicotómica y reduccionista.). The Postmodernism Debate in Latin partir. Las voces de la historia y mensiones políticas nos deja.). optimista: “los estudios culturales preparan/ Madrid. London. Radical Democratic Politics. con un desafío: cómo conectar las prácticas 2002. plural e inclusivo. los practicantes de los estudios cultura. el mayor aporte colectivo latinoamericanos. las relaciones México. La confluencia de lo político y lo nectara a los académicos subalternistas en cultural que se aprecia en estos y otros es- Estados Unidos con los sujetos subalternos fuerzos es. cia de pasado y presente. Eugene. Burgos.. 1976. tado en las “nuevas relaciones entre noso. atención a la compleja dinámica cultural Pasados poscoloniales: colección de ensayos de la sociedad civil (The “Im/Possibility”: sobre la nueva historia y etnografía de la 53). México. académicas de los estudios culturales con Hegemony and Socialist Strategy: Towards a los debates en torno a la forja de nuevos pro. quizá. yectos de cambio social para las sociedades 1984 [Hegemonía y estrategia socialista: ha- latinoamericanas. Debates post coloniales: una introduc- . El Colegio de México. Genovese. Estas relaciones no han sido fáciles de espacio de posibilidades para repensar la imaginar en términos teóricos ni de imple. Buenos Aires. al. 1987]. Agency). anticipan/legitiman la necesidad/posibilidad Latin American Subaltern Studies Group. cautelosamente. University of California Press. Roll: The casa preocupación política de muchos de World the Slaves Made. Harvard University Press. Siglo XXI de España Editores. otros estudios subalternos. (eds. Duke University Press. se ha gene. 1995]. memorias colectivas. Verso. Los estudios culturales. Estudios y otros prácticas: recientemente. Guha. Ranajit. sariamente “revolucionarios” en el sentido se producido por la crisis de la izquierda clásico del término. 2004 [Peasant and Nation. por lo tanto. globalización 127 un “orden mundial democrático” susten. Barcelona. lado de preocupaciones bastante bien es. 1997. Berkeley. Pero al mismo tiempo. aunque pronto reveló con los esfuerzos de democratización de las complejidades y paradojas del intento las sociedades latinoamericanas (Cultural de construir un proyecto alternativo que co. las políticas The Making of Postcolonial Mexico and Peru. La irrupción lioso trabajo colectivo que coordina Doris de los estudios subalternos en el escenario Sommer sobre “agentes culturales” recoge latinoamericanista representó una inyección también las preocupaciones sobre cómo de energía teórica y política pero también conectar las formas de producción cultural trajo consigo desafíos y desencuentros. construcción de México y Perú poscoloniales. adoptó una de los estudios culturales en el desafío de perspectiva teórica que algunos –entre ellos construir un nuevo proyecto (hegemónico) el propio García Canclini– habrían de ver democrático. Roll.

Cornejo en Gilbert M. 355.128 globalización / heterogeneidad ción a los estudios de la subalternidad. todos estos casos. Scott. sisten que sólo una literatura que testimonie ratura indigenista capte de forma rigurosa –sea de forma conciente o inconciente– de la realidad indígena. Ruccio. dice. junto con otros falta radica su verdad más fundamental. por parte de los críticos literarios políti- porque ese discurso es el producto de un camente comprometidos. novela. los novelistas del boom hablan de la “univer- ta.. literatura latinoamericana que responden a tientes importantes del concepto. Joseph y Daniel Nugent. también existen otras ver. condición que la literatura está destinada a New Haven. pueden considerarse representativas de la tenece a un mundo culturalmente distinto región? ¿Cómo definir esta entidad. como Mario Editorial Historias. ¿Qué tipos de literatura y de crítica fine como un discurso cuyo productor per. Scott. 1997. James C. Angel dad como base de una interpretación crítica Rama. 3-16. americano. entre otras. de “literatura latinoamericana”? fenómeno. Pantheon. Retamar. the Weak: Everyday Forms of Peasant Resistance. genista por su visión distorsionada. David F. sobre todo los cambios profundos en el panorama lite- la del antropólogo Néstor García Canclini. 1985. A raíz de su éxito internacional. 1. Hablando de los que. James estos textos heterogéneos revelan. 18.. 1973. según Cornejo. William. puede ser considerada auténti- gónica y dominante con respecto al mundo camente representativa. Agustín Cueva. E. Inútil esperar a que la lite. incluyen las cró. Ejemplos de tal inventada. rechaza la referenciali. Williams. la literatura indigenis. a la larga le exigen que deje de ser lo que Durham. particularidades culturales e históricas de la tos discursos por su falta de verosimilitud región y de cómo éstas se manifiestan en sino reconocer que precisamente en esta la esfera literaria. el discurso distorsiona su planteamiento que genera un contradiscur- referente –por ejemplo. enjuician a la literatura indi- “Hegemony and the Language of Contention”. la gauchesca y la negrista. in- de estos textos. pp. La Paz. 1975. Roseberry. y que se emplea en la actual crítica cultural lati. Yale. Thompson. En salización” de la literatura latinoamericana. Era. todavía no se ha superado el legado colonial noamericanista es. plantea C. entonces. pp.. la crea. críticos. Los dominados y el arte de la resistencia. Lo que Marxism. Revolution identidad más profunda del movimiento y and the Negotiation of Rule in Modern Mexico. Pero aún más importante para de- ción del crítico peruano Antonio Cornejo terminar el desarrollo del concepto de he- Polar (1936-1997). eds.. no a solucionar. 2000. bancarrota ideológica del concepto de “mes- tizaje” mediante el cual se pretendía lograr [carlos aguirre] la tan anhelada unidad nacional. Sin embargo. Duke University Press. Surge una serie de . tales como Roberto Fernández Cornejo. en torno a la ne- mundo ajeno al mundo que describe. Weapons of turada de las naciones latinoamericanas. indígena. producto de un estado de represión y no de la democracia genuina El término “heterogeneidad” tal y como y el respeto por los pueblos indígenas. 1994. Cornejo insiste que la unidad na- heterogeneidad cional es quimérica. es –indigenismo– para convertirse en lo que 366. el mundo indígena– so. son los debates en torno a la verá más adelante. como se terogeneidad. Vargas Llosa. es la condición fragmentada y frac- México. 82. New Left Review. está escrita desde una esa “peculariedad diferencial” del ser latino- perspectiva no sólo ajena sino también anta. “consideran como defecto lo que es la Everyday Forms of State Formation. recién al mundo de su referente. P. Nueva El concepto de heterogeneidad emerge York. del país. Raymond en los años setenta en parte como interven- “Base and Superstructure in Marxist Cultural ción en la coyuntura política del Perú y la Theory”. algunos de nicas de la conquista. Pero cesidad de un mayor reconocimiento de las Cornejo dice que no hay que enjuiciar a es. Noé Jitrik. y Antonio Candido. rario ocasionados por el llamado boom de la El “discurso heterogéneo” de Cornejo se de. en su mayoría. Ante la propaganda triunfalista del gobierno militar de Velasco. pp. 1-7. entre otros. Cornejo. Cornejo.. Whigs reproducir. “Unfinished Business: en ningún caso puede llegar a ser: literatu- Gramsci’s Prison Notebooks”. Rethinking ra indígena” (“El indigenismo”: 18). and Hunters: The Origin of the Black Act. 2006.

que. por su propia enunciación. La más que afirmar la diferencia entre coloni- necesidad de preservar la dominación del zadores y colonizados. oral de la producción literaria indígena. decir que el concepto de “heterogeneidad” de escapar de su naturaleza escrita y. etc. ra heterogénea. por presupone la “muerte del autor” (Barthes. por más que quiera mundo occidental sobre el mundo indígena. ta. ende. la Biblia. lo literario. tan fuerte que determina su signifi- la materia prima de la literatura nacional cado muy por encima de las intenciones del –la escritura– hace que la literatura sólo se autor.” o sea. Desde la perspectiva de este concepto de dades y dos culturas” (“El indigenismo”: 8). el padre Valverde y Atahuallpa. de la esce- que refleja la naturaleza “no-orgánicamente na primordial de Cajamarca en 1532 entre nacional” de las sociedades latinoamerica. más bien como reproducción literaria de la La literatura que refleja esa realidad na. zados. cuando el nas. políticamente débil. en la obra de Cornejo. Por “no-orgánicamente nacional. histórico particular: la letra es el signo de tual vanguardista y socialista de enorme la diferencia entre colonizadores y coloni- influencia. de su condición ajena a la naturaleza “Death”). denunciarla o erradicarla. pero cargada todavía de orgánica. a endurecer. reproduce este primer encuentro.” en. la “heterogeneidad literaria”. El sistema literario participa en la un peso cultural e histórico enormemente reproducción de la fractura nacional porque fuerte. Sus inten. “Al igual élites de orientar el país hacia el progreso que todas las literaturas heterogéneas… moderno y a la prosperidad. pero no abandona como pieza clave en el discurso ideológico su intento de dar razón de la literatura “que que legitima la imposición del occidente funciona en los bordes de sistemas cultura- sobre el mundo indígena. del conflictiva al nivel del contenido. tanto de las crónicas como de la Empleando el vocabulario del pensador literatura indigenista. Al poner énfasis les disonantes. Podríamos tos de ser inclusivo fracasan porque no pue. El poder de la literatura en tanto testi- produzca y circule dentro de uno de los monio social no emana de lo que su creador mundos –el mundo occidental– sin lograr ha querido representar. Esto podría con- trae como consecuencia la deformación de siderarse el meollo del concepto de literatu- sus clases sociales por el “colonialismo su. intento de encontrar una teoría literaria la- Además. estructura e historia de sociedades desinte- cional des-integrada es “literatura heterogé. su división jerárquica en un mundo Todo texto letrado andino. dice tre ellos. En su último libro Cornejo admite que el gún Cornejo. en. El concepto de heteroge- literaria en tanto acto o evento social que neidad es matizada a la luz de las teorías . afirma Cornejo. letrado contra un mundo oral. flictos sociales aún por resolver. occidental contra indígena. querer dice. Cornejo insiste en la producción sí” (Escribir: 11). exclusivo. país. De allí la creciente importancia sim- tiva más representativa de la región es la bólica. urbano con. situadas en el conflictivo cruce de dos socie. desatando la vio- dos opuestos y antagónicos en el seno del lencia española (Escribir en el aire: 20-43). pérstite. heterogeneidad 129 conceptos críticos para nombrar y explicar toda instancia crítica debe tomar en cuen- esa particularidad en el campo literario. Y la producción literaria escrita. Inca. a veces incompatibles entre en la letra. Mariátegui el indigenismo no se agota en la represen- buscaba convertir la nación no-orgánica en tación realista de su referente… se realiza nación orgánica mediante el socialismo. Cornejo argumenta que la narra. El concepto de la heterogenei- al nivel del mismo sistema literario y de dad ofrece una visión de la literatura como cómo éste funciona dentro de la nación no. un intelec. dice Cornejo. contribuye vel del “modo de producción textual. No puede tra rural. tiene un significado peruano José Carlos Mariátegui. en la reproducción de los con- Es un sistema cerrado. no pudiendo “escuchar” la palabra de tiéndase la fragmentación cultural en mun. la arroja al suelo. sino de lo que sin cruzar el puente hacia el mundo indígena. se. gradas como son las de los países andinos” nea”. Como dice Cornejo en 1978. “de literaturas (“El indigenismo”: 21). sino al ni. Se trata. la literatura no puede reconci- Pero no es cuestión de reflejar esa realidad liar un antagonismo del que forma parte.” y la resultante incapacidad de las en el último párrafo de su artículo. ese sistema literario funciona tinoamericana fracasó. Cornejo.

“al desterrar la es. Por un lado. frente a. la contradicción y la ines. escritor en tanto héroe creativo. que impedían la formación Arguedas. tanto Pero por otro lado. Su aproximaciones”. tencia de divergencias entre Rama y Cornejo En los años posteriores a la muerte de en sus visiones de las culturas nacionales Cornejo se publican numerosas colecciones latinoamericanas. criticó directamente Cornejo. Rama pondrá que el encuentro entre Atahuallpa y Valverde a los escritores mismos –tanto Arguedas es de inmenso poder simbólico. ampliar y matizar sus fracturas profundas que la cultura nacional planteamientos. La propuesta de Rowe es señalar los postulados de Rama sobre el mestizaje y “las limitaciones de esa fábula historicista e la transculturación (véase el breve artículo identitaria que habla de la letra opresora “Mestizaje. Exhaustion). quitándole sus relaciones bre el papel asignado a la literatura y a la densas con una gama de prácticas textuales. de los pueblos indígenas Cornejo a plantear que la heterogeneidad se como tales. parte del proceso unidad cultural. “Siete entrar y salir de la modernidad (1990). Pero Cornejo se niega a celebrar al puro antagonismo. Tal ocurre. guidor de la línea abierta por Rama en su cia. que coexisten de nación que implicaría la subordinación. concepto de “heterogeneidad multitempo- Éstos recurren al concepto de heterogenei. cada una caracterizada por condiciones Ángel Rama. el papel de la literatura en el funcionamien. no hay duda de la exis- individual como colectiva. llegando sino desaparición. por ejemplo. en no puede ni debe soldar. dad”. el cias importantes a la heterogeneidad es concepto encuentra eco con algunos de los Néstor García Canclini en su obra funda- planteamientos de los estudios subalternos mental Culturas híbridas: estrategias para latinoamericanistas (véase Beverley. el uno abogando por la de ensayos sobre su obra. sino en el seno mismo de ron posturas críticas comunes. En especial. Gabriel García Márquez adecuado para entender la relación entre y otros– en el centro del escenario. Rowe plantea que. De termina aproximándose más a una simple hecho. ral” (entiéndase “heterogeneidad temporal” dad para enjuiciar a otro concepto surgido o “multitemporalidad”) se refiere a la pre- de los años setenta. Desplaza El ámbito de influencia del concepto al escritor del centro del análisis. heterogeneidad literaria que la extienden Otro pensador cuyo trabajo hace referen- más allá del ámbito andino. el otro insistiendo en las de contextualizar. Cornejo se veía a sí mismo como se- apreciación y reconocimiento de la diferen. transculturación. sobre todo estos mundos y de sus emisores. y también “Mestizaje e hibridez: los blación marginada por ‘la ciudad letrada’ ” riesgos de las metáforas”. tura latinoamericana por vía del boom. de publicación (226). o la universalización de la litera- de naciones “orgánicas” latinoamericanas. abriendo de heterogeneidad crece en ese periodo así la posibilidad de una lectura sintomática y proliferan nuevas “aplicaciones” de la de la literatura. la “transculturación sencia de múltiples temporalidades históri- narrativa. Por lo nistas heroicos del destino histórico del con- menos habría que decir que no es una de tinente. crítica literaria en tanto partícipes de una visuales y manuales” (225). análisis de Arguedas (“El indigenismo”: 8). Una tem- . aun. heterogenei- que impide la expresión de la voz de la po. en los años cuando Cornejo empezaba a cepto empezó como un intento de entender desarrollar el concepto de heterogeneidad. Si el con. que Cornejo mismo. Habría que recalcar otra impor- critura del ámbito de la voz. En su visión reflexiones. tabilidad que marcan toda identidad. no hay que olvi- encuentra no sólo en la relación entre dos dar hasta qué punto Rama y Cornejo tuvie- mundos culturas. en las naciones latinoamericanas. la obra de José María gambre colonial. la pluralidad. se idealiza y tante divergencia entre Rama y Cornejo so- adelgaza a ésta. y para criticar a todo modelo socioeconómicas específicas.” creación del crítico uruguayo cas. del drama latinoamericano. de rai. quizá no sea como Juan Rulfo. También es cierto un artículo de William Rowe sobre la oposi. protago- identidad indígena y cultura letrada. Moreiras. Estas convergencias se ven en sus posturas to de los sistemas de diferenciación. póstuma). se podría argumentar que. A la luz de estas contemporaneidad conflictiva. por ejemplo.130 heterogeneidad posestructuralistas del sujeto. en algunos textos cor- ción entre oralidad y escritura en la obra de tos de los años noventa.

reexaminación. lo popular y lo ejemplo. El concepto parece turaleza “híbrida”. García Canclini sí la heterogeneidad multitemporal: la moder. Si bien no expresiones estéticas e ideológicas. por la falta de un espacio discursivo común tan de elaborar con ellas un proyecto global” entre diversos actores sociales. poralidades en cada nación. On Populist Reason (2005). participan sujetos “exteriores” al espacio dad creada por el sistema político-económi. Quiere entender marxista –sin abandonar el horizonte de jus- cómo esa realidad ha conformado la moder. Ese uso de la no- co transnacional (participación subordina. Critica todo intento según la lógica de clase y a sociedades cuyo de ocultar estas diferencias. habría que postular Al igual que Cornejo Polar. pero dad” también tiene otra genealogía que con- en el uso de García Canclini el término “he. fuerza externa destructora de “lo tradicional El caso de García Canclini es otro. En vez de entender la mo. pues- y lo propio. y el horizonte ideológico que configura las dernización como la implantación de una demandas de la clase obrera. imperfectos y a veces fracasados. masivo (14). más bien se refiere a un modo par. uso de “heterogeneidad” y el de Cornejo. Pero a diferencia del pensador nes inspiradas por pensadores tales como peruano. Laclau utiliza lógica y sociológica: se trata de entender la el concepto de “heterogeneidad social” para diversidad de orden cultural y geográfica describir una dinámica política en la que (identidades étnicas y locales) y la desigual. Por moderno. etc. nación. verge con la latinoamericanista en la obra terogeneidad multitemporal” va más allá del del politólogo Ernesto Laclau. Dice. ticia social– frente a sujetos cuya conciencia nidad latinoamericana y cuáles son los retos política e identidad colectiva no se forman políticos que ocasiona. Tiene una doble matiz. xista ortodoxo marginalizaba y descalificaba además. “el parece haber una filiación directa entre ese modernismo no es la expresión de la moder. existe clara división entre lo tradicional y lo ticular de concebir y vivir el tiempo. en la que no tiempo.” García Canclini propone ver la to que su concepto de heterogeneidad queda modernización como un proceso compuesto subordinado en última instancia al concep- por diversos intentos de “hacerse cargo” de to de hibridación. o sea. en los años ochenta. cursivas en el original). una temporalidad moderna se di. o entre lo culto. del con- Según García Canclini. ésas terminan una temporalidad artesanal de una tempo. En todo caso. creados por las instituciones del Estado- trucción de su mundo. los nización socioeconómica sino el modo en dos comparten rasgos importantes. Si bien existen múltiples tem- ferencia de una temporalidad posmoderna. heterogeneidad 131 poralidad no es solamente un periodo de fundamental de la sociedad. configura las demandas de grupos indígenas mericana” (15). García que cada uno de estos usos diversos del con- Canclini parte de la necesidad de reconocer cepto “heterogeneidad” surge como un in- la coexistencia de diversas temporalidades tento de teorizar los límites del pensamiento dentro de cada nación. teorizacio- igualdad. y se pregunta desarrollo no se desenvuelve dentro de es- por la mejor forma de responder a la des. postula la existencia de algunos espacios co- nización como proceso mediante el cual los munes. conformando una modernidad. La meta de mensurabilidad que existe entre –para citar García Canclini es entonces “generar otro sólo un ejemplo– el horizonte ideológico que modo de concebir la modernización latinoa. ción de “heterogeneidad” surge a partir de la da en el capitalismo) (235). García Canclini postula que esta Mariátegui. para dar cuenta de las prácticas políticas de dad. latinoamericanos intervienen en la cons. más que un lastre cepto marxista del “proletariado lumpen”. pero de na- ralidad industrial. lo que posibilita y da forma a sus (véase el artículo de Stallybrass). en el camino progresivo hacia la moderni. heterogeneidad produce una “hibridación” . haber sido adoptado del pensador marxista Vale decir que el término “heterogenei- Perry Anderson (Culturas híbridas: 70). quemas históricos progresistas. discursivo común (140). Ambos que las élites se hacen cargo de la intersección se refieren a una situación política marcada de diferentes temporalidades históricas y tra. los sujetos sociales que el pensamiento mar- ca de la modernidad latinoamericana y es. Gramsci y Benjamín. En su libro marxismo. por la inco- (71. la multitemporalidad es parte intrínse. antropo.

pp.).). Rama). En Culturas interpretación de la realidad peruana. Heterogeneidad y literatura en el Perú. 1979 (edición original de1928). fenómeno indefectiblemente asociado a la José Antonio y U. trans. Mabel (ed. racial y cultural se calificaron peyorativa- Peter. Mabel (ed. 54-56. 223-251. Beverley. 1978. 1943 [citado en Lienhard: 134]). José mestizaje (Vasconcelos. términos que. Stallybrass. pp. zación. El término ocupa un Raúl y Nelson Osorio Tejeda (eds. como mayor difusión. así Polar. lugar destacado en el pensamiento y discur- ria intelectual de Antonio Cornejo Polar. la lógica del mercado productor de consu- menaje a Antonio Cornejo Polar. dios literarios y culturales fueron los de culturación. Lima. Indigenismo hacia el fin del milenio. Lumpenproletariat”. Culturas híbridas: ratura en el Perú. 1998. vientre de cabra y cola de [estelle tarica] dragón” (Covarrubias 1611. Bueno Chávez. núms. aceptación y contro- 2006]. Rojas). nutrido de referencias grecolatinas. pp. “literaturas alternativas” Antonio Cornejo Polar. Instituto “hibridación” da cuenta de los procesos y Internacional de Literatura Iberoamericana.” en Mazzotti. 7-8. industria cultural y la cultura popular. Antonio. es decir como un “monstruo de Representations. México. Cornejo Polar. dadanas en la globalización y en las inter- Moraña. modernidad. Instituto Internacional como el papel que el estado y los organis- de Literatura Iberoamericana.). transcultu- Antonio y U. la hibridación se piensa como un Era.). 1996. “Mestizaje. Philadelphia. 1999. Rowe. las conceptualizaciones críticas de los estu- 7-21. El franciscano Mendieta. Revista so crítico sobre América Latina junto a otros de Crítica Literaria Latinoamericana. que echa fuego por la boca y tiene cabeza y cuello de león. Indigenismo hacia el secciones entre la cultura de elite. el término “hibridez” o Homenaje a Antonio Cornejo-Polar. 2003. Siete ensayos de versia en el debate intelectual. ras en América Latina. “Siete aproxi. así Laclau). pp. Mazzotti. 2003.). James (ed. mos privados juegan en los procesos gene- William. 1996. 69-95.” Revista de Crítica Literaria marcaron con más fuerza el vocabulario y Latinoamericana. Néstor García Canclini. polar escritura/oralidad” en Higgins. Centro de Estudios estrategias para entrar y salir de la moderni- Literarios Antonio Cornejo Polar. Londres. 243-283. año iv. tal y como ésta se configura en Asedios a la heterogeneidad cultural: libro de ho. Los que to socio-cultural. Mariátegui. Lima. pp. En líneas generales. “Marx and Heterogeneity: Thinking the mente. Es a partir del texto de Higgins. José Carlos. México. en la misma tradición. procurado explicar la diversidad de la reali- Cornejo Polar. 31. The Margins of Identity in designa al resultado de la mezcla como Nineteenth-Century England. pp. Philadelphia. en México. Asedios ración (Ortiz. Asociación Internacional (Lienhard) y más recientemente “zona de de Peruanistas. El término “quimera” introduce e instituye en América Latina la imagen de la monstruosidad asociada a la mezcla producto de la coexistencia del co- lonizador y el colonizado y busca plasmar . año xxv. John.). híbridas. Homenaje a Antonio Cornejo. alcanza mayor precisión conceptual en los Verso.132 heterogeneidad / hibridez obras de consulta. 2005 [La razón populista (trad. han núm. “El indigenismo y dad cultural latinoamericana y sus debates las literaturas heterogéneas: su doble estatu. Heterogeneidad y lite. entre la conciliación y el conflicto. cuando el término hibridación Laclau. James Ya en el discurso de la conquista y coloni- (ed. On Populist Reason. Centro de Estudios Literarios Antonio las formas producidas por la interacción Cornejo Polar. núm. edición especial “quimera”. Fondo de Cultura Económica. hibridez maciones al ‘problema indígena’” en Moraña.). 5-306 (número especial). Soledad estudios culturales latinoamericanos. heterogeneidad. heterogeneidad a la heterogeneidad cultural: libro de homenaje a (Cornejo Polar). contacto” (Pratt). 50. Antonio. “Sobre la heterogeneidad de la letra rados por las reglas de producción simbóli- en Los ríos profundos: una crítica a la oposición ca de los bienes culturales. dad (1989). Ernesto. Pittsburgh. 1998. midores y rearticulador de identidades ciu- Asociación Internacional de Peruanistas. resultados de la mezcla de diferentes cultu- Pittsburgh. Juan Zevallos Aguilar (ed. La trayecto. Juan Zevallos Aguilar (eds. la fin del milenio. 1990.

Antonio Cornejo Polar pro- hibridez contribuye a identificar y explicar puso el concepto de heterogeneidad o litera- “múltiples alianzas fecundas” y alejarse de turas heterogéneas para identificar aquellas los discursos biologicistas de la raza. taba a reformular el papel pasivo según el portación del concepto de hibridación de cual la antropología tradicional pensaba a la biología a las ciencias sociales se volve. desarrollo racial o social. las culturas colonizadas de acuerdo al con- ría útil en virtud de su poder explicativo y cepto de aculturación. el concepto de Por su parte. las culturas populares insistiendo en su pa- no de la zoología (y las teorías racialistas del pel activo ante los intercambios con la cul- positivismo) donde se enclavaba el concep. en ca aumentan la calidad y el rendimiento de 1940. Augusto Roa Bastos. En las literaturas heterogéneas al me- que suele referirse el concepto de mestiza. del mestizaje como Vasconcelos. al acrecentar su puesto por el antropólogo cubano Fernando capacidad de supervivencia y adaptación a Ortiz. entre otros. nos una de las diferentes etapas que Cornejo je” (Culturas híbridas: 15) y del sincretismo. Los individuos hí. García Canclini Rojas y Pedro Henríquez Ureña y su des- responde que en 1870 Mendel demostró mantelamiento de antiguas teorías raciales que las hibridaciones genéticas en botáni. Esta im. esto la hibridación que opaque la visibilidad de se debe a un lastre de influencia del pen. ción narrativa. la circula- sas. Ángel to del mestizaje. García literaturas cuyos elementos constitutivos no Canclini distancia con claridad el concepto pertenecen a los mismos universos cultura- de hibridez de las mezclas raciales. García Canclini. se articuló al alimentos y derivados. de relecturas de lo propio y lo ajeno en los lacionada con la noción de la cultura como procesos de creación literaria. la crítica de Cornejo Polar el término hibridez arrastra connotaciones al concepto de hibridez se asienta en una vi- peyorativas en ciertos sectores de la críti. de la metáfora transdisciplinaria usada por ma (Lienhard: 133). pensamiento latinoamericano y se ubica en gía a las ciencias sociales y utilizarlas como la línea de las proposiciones teóricas para metáforas explicativas de su funcionamiento explicar la mezcla y la interacción cultural (“Mestizaje e hibridez”). Gabriel García Márquez y ciplinas de origen al terreno de la cultura. con su propuesta de la transcultura- campo a nuevas posibilidades y realizacio. De un modo similar. pro- cereales. abriendo el Rama. esencialistas. nativas americanas y europeas en América. cultivo” (59). el concep- Cornejo Polar advirtió sobre los riesgos de to de hibridez se inserta en una tradición de trasladar términos y conceptos de la biolo. cuando se creía los mundos latinoamericanos. Unos decenios más tarde. “que sugiere que la cultura brotó apropiación de los modelos metropolitanos naturalmente de una cópula”. “a las les. las asimetrías reales de poder y prestigio en samiento decimonónico. y en esta misma línea. no pertenece al universo . Por su parte Jean culturación. extendió el concepto de la nes del concepto. Más allá de las ventajas o desventajas ción o la recepción. mántico al trasladar las explicaciones sobre subraya la originalidad y la creatividad de la mezcla y la interacción cultural del terre. pensado en su generalidad para Franco ha señalado que el término hibridez los contactos entre las culturas africanas. el referente. para ha- Franco sostiene que frente a la noción de blar del papel creativo en los modos de mestizaje. tura del colonizador (Lienhard: 134). María Arguedas. “desgajados y también que la hibridación perjudicaba el beligerantes” (“Mestizaje e hibridez”). Reconociendo que tanto antropología de Fernando Ortiz hacia el es- el mestizaje como la hibridación presentan tudio de la narrativa de autores como José problemas teóricos en el traspaso de sus dis. inaugurada en el siglo xx por los pensadores bridos como la mula. hibridez 133 el carácter altamente conflictivo de la mis. Sin embargo. Para Canclini. El concepto de trans- su consistencia teórica. flores y el café. El concepto de transculturación apun- su hábitat (“Noticias recientes”). la hibridación por parte de la literatura local y sus formas es una metáfora botánica “estrechamente re. a la botánica. ha postulado un nuevo desplazamiento se. Ricardo son estériles. sión celebratoria de las alianzas fecundas de ca latinoamericana y en cierto sentido. sea la producción. El crítico peruano A partir de debates como éste. Polar visualiza en los procesos literarios: ya con el que se designa a las fusiones religio. como en el caso de debate el concepto de transculturación. advierte Cornejo Polar.

Así. es de. se “renuevan” en las metrópolis. Es así Arguedas integra el corpus de las literatu. mercado global. al des- “alternativo”. den masivamente el arte culto y el folclor y cir. híbridas: 14). la narrativa de de los procesos de la modernización. a la globalización de la cultura. así como sus el de haber resaltado. García Canclini indaga en los jetividades dentro de un conjunto o marco modos en que los medios electrónicos difun- socio-político. En este mismo sentido Martin lares o de élite. Para Lienhard. ran usando computadoras y láser? (Culturas tacto pone de relieve la actuación de las sub. a través del concepto de hibridación. can los pintores cuando citan en el mismo niales. justamente las tecnologías masivas de difusión y consu- por estar dirigidas igualmente a un lector mo. incorporan- trías relacionales. en contacto con las tecnolo- Lienhard propone el concepto de literaturas gías de la industria cultural dentro de un alternativas para designar aquellas produc. industria cultural exclusivamente. Latina. como la hibridez no puede comprenderse ras alternativas. las maneras en que la música culta y el rock dicionan y explican el contacto y sus asime. Arguedas. logías homogeneizadoras de los estados capaz de comunicarse en español y quechua nacionales. transgrede los cánones de la litera. Pratt do ritmos populares asiáticos y africanos articula los estudios del viaje imperial a los (14). examinar el modo en que el arte culto de ral y espacial de sujetos pertenecientes a vanguardia y la cultura popular se relacio- culturas histórica y geográficamente separa. El migrantes campesinos que adaptan sus sa- aporte fundamental de Culturas híbridas es beres para vivir en la ciudad. económico y cultural. recoge las múltiples variables que con. como propuesta conceptual sin atender a la En su libro Imperial Eyes (1992). El concepto de hibridez pretende tacto” para nombrar la copresencia tempo. la característica particular de bano. a través del concepto artesanías y productos para el consumo ur- de hibridez. a menudo. García Canclini ve en la “reconver- . nómica y simbólica no son utilizados como miento crítico. las literaturas las relaciones interculturales en el contexto indigenistas con autores y lectores letrados de la modernidad. pañol. Cornejo Polar. cuando las reelabo- asimétricas (7).134 hibridez sociocultural de las otras. coloniales implica relaciones de poder radicalmente y la industria cultural. García Canclini se pregunta: “¿Qué bus- tersección cultural de los encuentros colo. das en el pasado. sino que racciones de la cultura europea con la afri. a la lógica del mercado. García Canclini puso énfasis. como la de los menudo como “local” o “tradicional”. designada a na de los sectores populares. Si bien estas consideraciones (o aymara) y capaz de moverse en ambos estaban implícitas en conceptos como trans- circuitos con eficacia. Para explicar estos procesos o estrate- análisis del discurso colonial y la transcul. se actualizan también en la práctica cotidia- cana y la indígena americana. al integrar culturación y heterogeneidad de Rama y el quechua coloquial a su narrativa en es. conversión”. el foco estuvo puesto en la estrategias de los sectores hegemónicos o la mezcla específicamente referida a las inte. ral. “re- Desde las teorizaciones sobre el mestiza. a subsociedades orales-populares. Con este concepto. en el tura culta escrita en español así como las análisis de casos que echaban luz sobre las normas tradicionales de la poesía quechua relaciones de lo local con lo global dentro ancestral. donde la copresencia. la hibridación se aso- ciones que circulan en los márgenes tanto ciará por lo general y según el estudio de de los circuitos hegemónicos como de las García Canclini. Mary problemática de la modernidad en América Louise Pratt utiliza el término “zona de con. se trataría de un lector bilingüe. cuadro imágenes precolombinas. específicamente en lo que o cultos y referentes del universo indígena se refiere a las transformaciones y negocia- serían el ejemplo más claro de las literaturas ciones de las culturas locales. Los tipos de reconversión eco- je y a lo largo de toda esta línea de pensa. Así. En el caso de las sociedades centramiento de las prácticas y de las ideo- andinas. La idea de la zona de con. del término prestado de la economía. ya sea popu- heterogéneas. Pratt se vale del término con los avances tecnológicos y con las ma- especialmente para señalar la interacción y trices tradicionales de largo arraigo cultu- la formación de las subjetividades en la in. gias de hibridación. nan con el mercado simbólico y económico. García Canclini se vale turación narrativa.

ralidades históricas y tratan de elaborar con tauró en el debate Culturas híbridas fue la ellas un proyecto global” (Culturas híbridas: del papel de las disciplinas encargadas de 71). la historia del arte y la literatura se hacen la coexistencia de diversos niveles tempo- cargo del estudio del arte culto. A pesar de apuntar de Perry Anderson sobre el surgimiento de acciones culturales divergentes. clásico o retrógrado. es decir. Para Canclini. García no serían la expresión de modernidades so- Canclini focaliza su estudio en la impureza cioeconómicas parejas sino el modo en que en la que se tejen los géneros y jerarquías “la élites se hacen cargo de diferentes tempo- culturales. el be. De un modo similar en cional contra lo moderno. los que se combinaban formas de un pasado co en el mercado transnacional. La problemática de la hibridez llama la ten objetos de estudios más complejos. vuelven principalmente lucrativas y contri. La segunda cuestión que ins. ambos bus. y las separaciones Latina significa para Canclini examinarla académicas tradicionales según las cuales en la complejidad de sus contradicciones. didad de los mismos se debió al hecho de neficio es principalmente simbólico puesto haberse originado en contextos donde las que las acciones culturales legitimarían su modernizaciones político-económicas no mantenimiento. por ejemplo). pero no en . El la modernidad en América Latina. Estudiar la modernidad en América abordar la hibridación. semiaristocrático. por los diferentes niveles de la producción mente vinculado a los contextos políticos cultural. coexistencia de múltiples temporalidades en ciativa privada se encarga de la promoción América Latina. En logía limita sus investigaciones a lo popular este sentido. Estudiar la hibridación supo. adelantos técnicos que cambiaban presuro- bridación pusieron fundamentalmente tres sa y abruptamente las relaciones sociales de cuestiones en debate: la primera fue el afian. que la hibridación debe darse en las disci- nes las estrategias de la hibridación para plinas para que éstas brinden herramientas entrar y salir de la modernidad. con Culturas híbridas y el concepto de hi. los modernismos culturales popular o lo culto contra lo masivo. niveles y disciplinas que expliquen y recor- les. las acciones culturales se florecer en países de la Europa continental. políticos inopinados. la antropo. hibridez 135 sión” de estas identidades y sus produccio. por mos privados. la ini. Estos moder- ne asimismo entender la reconversión del nismos culturales surgieron en los contextos estado en su papel de agente cultural y sus de compleja modernización estructural en negociaciones en cuanto al capital simbóli. Este atención sobre los modos en que el estado trabajo disciplinar conjunto posibilitaría y las empresas privadas transnacionales se una mayor comprensión de la tercera cues- disputan la delimitación de los beneficios tión en debate en Culturas híbridas: la de simbólicos y lucrativos de los bienes cultu. sus “innovaciones y organizan estilos de acciones culturales di. lo culto contra lo América Latina. sus des- estado y las instituciones privadas describen niveles y desigualdades. Canclini retoma el estudio de la cultura moderna. truncas” su “heterogeneidad multitemporal” versas. Joshua Lund ha señalado que y los estudios de comunicación examinan la hibridez es una crítica de la teleológica. los modernismos europeos de principios de can obtener algún beneficio de las prácticas siglo xx y su postulación de que la fecun- que organizan. mientras el estado se y el modo en que diversos sectores naciona- responsabiliza de la preservación y usufructo les se hacen cargo de ella. En el caso de los organis. donde convivían múltiples temporalidades buyen a afianzar una imagen no interesada históricas con un desarrollado academicis- de la expansión económica global (Culturas mo (pensar en el cubismo parisino o el futu- híbridas: 86). En el caso del estado. producción y con movimientos políticos de zamiento/desmantelamiento de binarismos insurgencia que creaban la visión de futuros u oposiciones abruptas como la de lo tradi. rismo italiano. Para hablar de la del patrimonio histórico y tradicional. rales y en sus “innovaciones truncas”. las producción y el consumo masivo de la en la medida en que postula que lo tradicio- industria cultural. Es necesaria la comunicación entre y económicos nacionales y transnaciona. eran estructurales ni parejas. que permitan a los investigadores circular El concepto de hibridez está estrecha. los procesos contradictorios y complejos de rales de los que se hacen responsables. García Canclini propone nal se yuxtapone a lo moderno.

un discurso consciente y disciplinado sobre rradamente construyendo relatos sobre su la Otredad y. desplazado (132). vas formas de saber. indios reciben el texto de la Biblia inglesa ras en los procesos globales. y especialmente al caballo de Troya creemos que es un don de Dios a nosotros? del artista tijuanense. la crítica posco. alienan la identidad alteración del lugar común de la iconografía del ser inglés. cuando Diego. una problemá- La hibridez se ha manifestado como un con. nando los ritos “caníbales” de la eucaristía: en diferentes oportunidades. Estudiar la hibrida. Para ilustrar traducido. el uso que ellos hacen del libro inglés significaciones creadas por el colonialismo generan una incertidumbre y falta de fijeza . vigilar y síntesis. traducido. clasistas y nacionales. Canclini advier. Homi K. el nivel de nidas” en comunidades que se imaginan ce. preguntan al misionero cuestio- este aspecto del concepto de hibridación. La ambivalencia en la (“Noticias recientes”). en donde lo antiguo y lo nuevo se binación de la noción del discurso de reconfiguran constantemente (31). Cuando los nativos tidireccionales y la porosidad de las fronte. especialmente útil. site realizada en 1997 en Tijuana y en San ¿cómo puede ser un Libro europeo. Su reproducción en el contexto artesanías mexicanas y que ahora añaden colonial. en el examen de discurso colonial como híbrido. tada plenamente. górico inconsciente hacia el Otro. Así. Bhabha habla del útil. La hibridez no es para Bhabha.136 hibridez una contradicción dialéctica a resolverse en y el imperialismo para nombrar. Marcos Ramírez Erre. utiliza para explicar esta ambivalencia en el ciones identitarias traspasan esencialismos discurso colonial el descubrimiento del li- étnicos. plazamiento que paradójicamente vuelve igual. sino en un palimpsesto de múltiples gobernar a sus Otros. Bhabha de estudiar sociedades cuyas reestructura. Canclini se “¿Cómo puede salir la palabra de Dios de las ha referido a la muestra de arte urbano In bocas comedoras de carne de los ingleses?. dad de los mensajes y las ambigüedades que Otros saberes “negados” entran así en el dis- produce su utilización mediática” (“La épica curso dominante. entre su aparición como original y autorita- te que en medio de vendedores mexicanos tiva y su articulación como repetición y di- que antes ofrecían calendarios aztecas o ferencia. su significación se despla- Para Canclini. Es así como el concepto de hibridez prodigiosa la presencia del libro en la medi- está atento a la puesta en escena del arte y la da en que es repetido. te. Las pre- cepto útil para caracterizar el discurso co. es decir un “mundo fluidamente interconectado” como ambivalente. como lonial ha retomado el concepto de hibridez tampoco para Canclini. guntas de los nativos indios a la Biblia in- lonial. El bicéfalo caballo tenía una la identidad inglesa. tica interna al discurso colonial. no puede ser represen- cabeza apuntando al norte y la otra. la Ley colonial o ambos países. “su duplicación” en un sintagma de monitos de Disney y el hombre araña. y producen a la vez que nue- histórica busca indicar la multidireccionali. un tercer término con ciertas intersecciones a la vez que dife. Foucault y la noción de ambivalencia del El concepto de hibridación se vuelve psicoanálisis. un proceso de des- en contextos sociales de modernización des. dido. que resuelva la tensión entre dos culturas. es decir las formas simbólicas o las glesa. África y Caribe. bro inglés en los territorios colonizados de se y generando un complejo repertorio de India. un deseo fantasma- origen y desarrollo. malenten- cultura en la intersección de los flujos mul. de autoridad y cuestionando sus reglas de Desde una tradición académica diferen. desestabilizando su base de la globalización”: 36). principalmente inglesa. la colocado a pocos metros de la frontera entre presencia del libro inglés. para Canclini. Se trata. “la saberes diferenciales. al sur. por otro. enunciación del discurso colonial se mani- ción supone para Canclini ir más allá de fiesta en la interacción o fusión inseparable los análisis de las identidades “autoconte. Él nos lo mandó en Hurdwar” (146). A partir de una com- niveles. de sus dos niveles: por un lado. presencia colonial se encuentra escindida netración unidireccional. La hibridez es para Bhabha. La cuestiona los estereotipos de cualquier pe. el caballo de Troya recoge y za en su reproducción en las colonias. rencias con los estudios latinoamericanos. El descubrimiento heterogéneos mensajes y bienes simbólicos del libro es para Bhabha. nuevos sitios de poder. reconocimiento (143). apropiándo.

Lienhard. constitutiva. Jean Franco (“Policía”). hibridez 137 que aflige al discurso del poder. “Signos tomados por prodigios”. 1999. De esta manera. Yúdice. 1994. Pratt. Ofelia Castillo). Bhabha. tado de gran productividad teórica y debate Routledge. 55-60. El lu- Siguiendo a Bhabha. de bibliografía. 1992 [Ojos imperiales: literatura de crítico en los estudios lingüísticos. 7-11. Universidad Nacional de Quilmes. (2006) ha propuesto la necesidad de rear. Contrapunteo cubano do nativo y el horror a la hibridación o la del tabaco y el azúcar. 1978 (original de 1940). Homi. “Noticias recientes so- nial.sibetrans. Cornejo construcción disciplinaria de conocimien. Duke University Press. diciembre 2003 <www. antropo. y su huella. Robert Young gar de la cultura. cultura. una constante fluctuación entre lo deseado Franco. Buenos Aires. vol. Young religa los estudios de la raza y el bre la hibridación. Néstor. artísticos y culturales latinoameri. George Yúdice (“From in Theory. Culture and Race. colonizado. John. norte/ dades de lo que es ser inglés en el mundo sur. Renato. University of Minnesota hibridación modificaron el modo de hablar Press. Press. La Habana. Néstor. en que la construcción social y seudocientí. Lund. Néstor. Consumers and mismo Canclini señala. 2001. Dentro de la crítica poscolo. cias sociales: tradición/modernidad. pp. Young. Toward a Critical Hibridity in Latin American Al rearticular los debates sobre la raza y el Writing. Roberto. Biblioteca mezcla racial. México: Ediciones Gili. Joshua. Como el García Canclini. García Canclini. el sujeto colonizado se vuel- ve un sujeto aterrorizante. Jesús. Jesús 1995. toda 2002. 7. 2000. lógicos. La voz siempre impulsada por la corrupta conjun. “los estudios sobre Citizens. mo” en Mabel Moraña (ed. Roberto Schwarz 1992. Ortiz. Hybridity”). Jean. Minneapolis. dios a las mediaciones. Misplaced Ideas: Cornejo Polar (“Mestizaje e hibridez”). García Canclini. cuestionamiento de las imágenes y presen. instau. Imperial Eyes: El concepto de hibridez se ha manifes. Se trata de organizadoras de los conflictos en las cien- una incertidumbre que desplaza las seguri. Verso. México. 1998. Robert. Ortiz. Beverley. Londres. Recientemente Joshua Lund Ayacucho. Routledge. Antonio.). lo marginal. De los me- Young destaca la ambivalencia entre el de. local/global” (“Noticias recientes”). Grijalbo.htm>. “Policía de frontera” en Sara de y lo repudiado.). insistiendo Música/ Transcultural Music Review. Culturas híbridas –no simulta- (Young: 161). lo inclasificado de la periferia se manifiesta pp. Culturas en el centro del discurso colonial. Schwarz. Durham. “Mestizaje e hibridez: los ries- to instrumental sobre la Otredad se funda gos de las metáforas. “Diversidad cultural y cosmopolitis- ticulación del concepto de raza a las teo. The Impure Imagination. híbridos en el discurso del poder colonial. canos. perturbador. 43-53. Subalternity and clasificación paranoide y de un constante Representation: Arguments in Cultural Theory. wvb. pp. neidad-modernidad periférica. pp. y sobre parejas [leila gómez] . viajes y transculturación (trad. en los trabajos destacados de Antonio 1997]. Cuarto Propio. Londres. entre otros. cias de la autoridad. 2006. George. Colonial Desire: Hybridity (Misplaced Ideas).” Revista Transcultural de género al concepto de hibridez. ción de discursos sexuales y económicos 1990. multiculturalidad. Mary Louise. Beverley (Subalternity). Polar. 131-153 (original de 1994). Casa de las Américas. “From Hybridity to Martín Barbero (De los medios) y Renato Policy: For a Purposeful Cultural Studies” en Ortiz (“Diversidad”).” Revista de Crítica en los protocolos del deseo y la fantasía. Nuevas perspecti- rizaciones sobre hibridez en los estudios vas desde/sobre América Latina: el desafío de los latinoamericanos y en diálogo fecundo con estudios culturales. Travel Writing and Transculturation. en Literaria Latinoamericana 47. los estudios poscoloniales. Caracas. Berlín. Chile. University of Minnesota género a la hibridez del discurso colonial. sobre identidad.com/trans/ fica de la raza (y la diferencia racial) ha sido trans7/canclini. Manantial. Martin. híbridas: estrategias para entrar y salir de la rando la ambivalencia como su condición modernidad. 1987. diferencia. 1990 [1989]. Bernal. Así. Martín Barbero. Minneapolis. postula que en el discurso colonial. des- igualdad. la atracción y la repulsión Mojica (comp. seo del colonizador blanco por el coloniza. Fernando. John Essays on Brazilian Culture. Londres.

por una parte. en los ámbitos de las provocaron un interés inicial en cuestiones prácticas cotidianas de lo social y la expe. tivas de actividad social en periodos llama- y de la mano de la identidad. la identidad incluye asociacio. Así fueron entrando. Entre lo mismo y lo identidad fue dejando atrás su carácter otro se abre. se registró un re- de producción como de reproducción social. etnicidad. tegias cada vez más sutiles y cada vez más lacional que un hecho dado en sí. así. no hacia mediados de siglo xx. dad como categoría invita al análisis de la En los decenios posteriores a la segunda producción de subjetvidades tanto colecti. guerra mundial. la utilización de la rizaban sus entornos. en especial cia comportamientos y conflictos plurales y su noción de constelación y su visión de la cotidianos que abarcaban los ámbitos tanto historia como catástrofe. privilegiaba siempre con éxito. nación al mismo tiempo. pues. Retomando las pers- categoría de identidad desde sus inicios se pectivas críticas de teóricos como Antonio alimentó de y a su vez propició una aproxi. o pue. las condiciones de des- conceptos estructurales de clase emparenta. Evadiendo la armadura teórica que. esencialista. cuestionaron. que el ego. Más un reclamo re. para incorporar también estra- bólico de la identidad. En continuo europea. a niveles materiales como simbólicos. el territorio material y sim. género. a la conciencia que un zación y la desarticulación del Estado- individuo tiene de ser él mismo y. gemonía. En su acepción neración o sexualidad. entonces. zación de Asia. dinámicas de la acción social. especialmente en la teoría zación social que no respondían en senti- crítica y. social por parte de grupos subalternos. especialmente su concepto de he- mación más diversa y menos abstracta ha. clases enarboladas por cierto marxismo de tidad ha recorrido un largo camino. Aunque corte rígido. [138] . identatarias en el ámbito de la academia riencia material de los cuerpos. tanto más básica. por otra. Gramsci. tales grupos utilizaron para cuestionar. la categoría de distinto a los demás. cuya raíz es el término idem. la teoría social dos no extraordinarios.identidad estudió con creciente interés la importancia política de una plétora de grupos y movi- La palabra “identidad” se deriva del vocablo mientos sociales que. novado interés por detectar formas alterna- Hacia el último tercio del siglo pasado. de nociones de raza. en el campo de do estricto a los postulados de la lucha de los estudios culturales. escuelas empezaron a brindar más atención múnmente dentro de la psicología del ego a las distintas manifestaciones de agencia en Estados Unidos a partir de los años cin. igualdad económica y política que caracte- dos con el marxismo. más recientemente. espe- cuenta para denominar una serie de aspec. cialmente a la diversidad de las estrategias tos de la personalidad que Freud incluyó en de resistencia. los procesos de descoloni- vas como individuales que emergen. pensadores de las más distintas no es un concepto freudiano es usado co. tanto activa como pasiva. África y el Caribe francés den ser percibidas. ge- el cual significa “lo mismo”. tus quo. la identi. el concepto de iden. los rasgos que carac. articulados alrededor latín identitas. En contextos de creciente movili- y creciente uso. o de Walter Benjamín. Junto a la crisis de las grandes na- terizan a los miembros de una colectividad rrativas de finales del siglo xx y conforme se frente a los otros que no pertenecen a la llevaban a cabo tensos procesos de globali- misma y. el sta- nes con.

emergieron varios centros de es. el cuer. británicas y francesas. al mundo del análisis teórico en esta bibliografía. mejor representada por in. aunque limi- tintas formas en que una variedad de discur. hayan florecido en las antiguas colonias propiciaron la existencia de estudios que. entre otras. la atención se dirigió se entretuvo en los márgenes. el feminismo norteamericano. volcándose hacia los y acomodación entre distintos grupos socia- otros y Lo Otro. de los términos latino o hispano para de- No es de extrañarse. y explorar espacios intermedios de acción dunidenses más importantes en este sentido y significación. Una Borderlands/la frontera: The New Mestiza. clase. las torno al multiculturalismo y al uso oficial interacciones sociales de sus épocas. claro la participación activa. los niños. desdeñó. Una de las primeras explo- se contaron a Marjorie Garber. se dirigió contra el carácter homogeneiza- En Estados Unidos. implicaban estrategias de negociación entre tantos otros. las mujeres. Una de las dad. en los lugares con mayor frecuencia hacia actividades e oscuros o cerrados. Pierre se desarrollaban en contextos de desigual- Bourdieu. La creciente influencia elementos tales como el espacio. las diferencias de los movimientos sociales a finales de los culturales y las implicaciones políticas de la años sesenta del siglo xx. que cier. La complejidad de la experiencia de Los tadunidense de la identidad desechó muy Otros en los Estados Unidos pronto requi- pronto el enfoque de clase y lo sustituyó por rió. Referencias a identidades dios identitarios en Latinoamérica es nece- perdidas y territorios ocupados abundaban sario considerar sus raíces en el siglo xix y . ciones produce socialmente ha sido del in- tencia de un colonialismo interno generador terés de teóricos latinos prominentes como de una rígida jerarquía económica y social Juan Flores. interpretaciones populares que dejaban en incluso en el silencio. la sexualidad. a menudo de manera tudios avanzados dedicados a estudiar la esquemática. como Tal énfasis en la mezcla. En un inicio. se favoreció. quien grantes latinoamericanos y sus descendien. y produjo a su vez. Así. al englobar. Anzaldúa. identidad 139 poco a poco. lo híbrido y las en el caso de Rodolfo Acuña y su Occupied tensas situaciones que tal tipo de interac- America. bell hooks raciones importantes en este sentido fue [Gloria Jean Watkins] y Judith Butler. de los pobres. sos y prácticas contrahegemónicas habían Socialmente. los orígenes nacionales y ét- identidad y a teorizar la relación poscolo. y de manera activa. una visión que denunciaba la exis. por desplazando una vez más la categoría de ejemplo. privilegiaron. Anzaldúa en el que introdujo telectuales como Simone de Beauvoir. para explorar las dis. entonces. Influenciado por gran diversidad de experiencias y luchas de el movimiento de los derechos civiles y por inmigrantes en Estados Unidos. En la India. en efecto. sin embargo. conceptos lo sufi- un análisis que privilegiaba las categorías de cientemente flexibles como para identificar género y sexualidad. basado en las teorías raciales del filósofo y El estudio de la identidad de los inmi. de mano mirada hacia fenómenos que. se y raza. de la historia social pronto invitó a volver la po. nicos en su análisis de la así llamada latini- nial con el mundo occidental. y Gustavo Pérez Firmat. la cuestión de la dor de un término que. los debates en también definido. Frances Aparicio. Luce el concepto de la nueva mestiza—término Irigaray y Julia Kristeva. aprovechándose de diferencias de cla. ignoró identidad se convirtió en una parte central y. De esta manera. Ilan Stavans que. luego entonces. elogió la mezcla de lo español e indígena tes en Estados Unidos tomó otro camino. al acuñar el concepto de la raza cósmica. tada. Entre los críticos esta. el estudio es. nominar a una plétora de inmigrantes de tos estudios acerca de la identidad también origen latinoamericano en Estados Unidos. igualmente importante aunque no idéntica un influyente estudio de la ambigüedad tradición feminista fuerte se desarrolló sin de la identidad chicana escrito por Gloria duda en Francia. aun cuando de autores como Michel Foucault. Michel de Certau y Stuart Hall dad. explotaba la fuerza de trabajo de Para entender los comienzos de los estu- los conquistados. la vida privada. en el residuo o la ruina. este tipo de trabajo teórico les. Las respuestas populares no se hicie- críticas más importantes en este ámbito es ron esperar: una de las quejas más comunes Gayartri Chakravorty Spivak. político mexicano José Vasconcelos.

En países como Argentina. José Martí años de luchas internas. y no impactaron significan- quirieron más prominencia hacia finales temente la situación económica de muchos del siglo xix y produjeron una plétora de de estos grupos en las áreas rurales. Guatemala. un concepto que revisaba tendían como uniformes. y así se justificó la falta escribir The Misery of Progress. donde se institucionalizó en hasta genocidio de grupos minoritarios de varios países como discurso nacional. produjeron para México una identidad ser de origen indígena). indígenas. marginalización o Latinoamérica. Durante las bates acerca de la cuestión de la identidad guerras de independencia y las subsecuentes nacional y su relación con la modernidad. y fue manipulado por las clases gobernantes las grandes y heterogéneas mayorías que no en América Latina para continuar su domi- sólo resistieron los procesos de incipiente nación de los grupos marginalizados. posible identidad. y Perú. Una lectura básica de novelas y tante de la sociedad moderna y único benefi- libros de historia. dañaron la continuación de tradiciones indí- El enfrentamiento entre procesos de genas y minoritarias.” la más violenta y masiva. un análisis de atención a los problemas de los indígenas en el que establece a la tierra y al trabajo y otros grupos étnicos minoritarios. figura idealizada del mestizo se estableció sadas en sus culturas locales y sus prácticas por las clases gobernantes como el represen- cotidianas. como las herramientas de lucha du. habitantes bajo una sola identidad. Pública encargado de apoyar a los pintores cana. y a las distintas identidades grar a estos grupos a la sociedad mestiza y populares. México y como Ministro de Educación per- das. entre una pequeña élite blanca que intenta. sino también como el filó- esta labor difícil en comparación con el caso sofo que. “la raza cósmica”. En el México posrevolucionario. mica. las México. El discurso de Vasconcelos eventualmente ba europeizar su continente a toda costa. los nuevos gobiernos la. hizo por el mundo. ción a la ciudad. se promulgó una (1853-1895). reflexionaron sobre esta base. Estos intelectuales fueron larizada. la bién propusieron alternativas históricas ba. especialmente. netamente mestiza que luego se diseminó nos. era su- caso de países como México y Perú la uni. según Vasconcelos. entre las cuales la Vasconcelos no es el único en teorizar Revolución mexicana de 1910 resultó quizá una posible identidad “latinoamericana. El consenso libe. y mezclas varias de estos grupos. en los años veinte discurrió sobre del “viejo mundo”. sobre esta 1917). movilizaciones sociales. las cuales eran consideradas civiliza.140 identidad en la primera parte del siglo xx. criollos (los que nacen en América sin tica. y en el contexto de una sociedad po. influenciados por las ideas del racismo cien- . se llevaron a cabo importantes de. desde la plás- peos. convirtió en la retórica estatal y fue promul- te el siglo xix investigan a menudo las dis. Fundamentalmente. en el La raza cósmica. eras nacionalistas. perior a sus componentes porque incorpo- dad nacional implicaba la necesidad de in. entre otros. compuesta principalmente de euro. cuyas poblaciones se en. tos países se iniciaron programas para inte- noamericano. africa. de la Universidad Nacional Autónoma de llas. tegrar a los indígenas y mestizos a la nueva La posición de Vasconcelos como rector nación asimilándolos a las costumbres crio. de manera positiva la mezcla de razas pro- ral consistía en unir simbólicamente a los ducto de más de 400 años de colonización. Después de diez Simón Bolívar (1783-1830). ya basadas en raza. En origen indígena y africano. y José Enrique Rodó (1872- nueva constitución en 1917 y. el proceso mitió que se difundiere esta teoría en toda fue más de exclusión. etnicidad o así “mejorar” su situación cultural y econó- género. países como México. la figura de tinoamericanos y los intelectuales criollos se José Vasconcelos (1882-1959) fue relevan- dedicaron a la labor de crear una nación. promulgaron la migra- modernización y resistencia popular ad. En es- como los cotos de disputa del siglo xix lati. La te no sólo como el Ministro de Educación heterogeneidad de la población latinoameri. Así entonces. estos programas rante las mismas. gada en todas las escuelas del país como ca- tintas negociaciones que se llevaron a cabo racterística esencial de la cultura nacional. En modernización de la época sino que tam. la raza cósmica se exploraciones en torno a la identidad duran. permitió a Bradford Burns ciario de lo nacional. de la Escuela Mexicana que. raba las mejores características de ambas.

lectuales peruanos incluyen al escritor y an. la Finalmente. Las contradicciones inherentes en lo re- tropólogo José María Arguedas (1911-1969) ferente a la identidad latinoamericana. Esta elaboración también fue expandido en 1959) busca las raíces de la una importante retórica para combatir la identidad nacional mexicana en la historia continuación de la influencia de los Estados de la colonia. había una te. narrativa que describen la identidad nacio- en otras palabras. y la exclusión todo en retratar la situación de los indíge. La identidad “latinoameri. preocupación por la creación de una gran promulga la idea de la democracia racial. vil latinoamericana como una respuesta a En Brasil. el cubano Fernando del neoliberalismo y el capitalismo globali- Ortiz (1881-1969) en Contrapunteo cubano zado. En la sección más conocida y Unidos y Europa en América Latina durante polémica del texto. tornan el debate de la identidad a del tabaco y del azúcar (1947) propuso la cuestiones de mercado y consumo. identidad 141 tífico del siglo xix y trataron de combatir el imponer la cultural imperial sin poder ani- positivismo europeo con sus escritos sobre quilar por completo la nativa. surgen en la esfera ci- colectivas únicas a los Andes. sexo y etnia. la Entre los otros teóricos importantes de la traductora. de los primeros movimientos so- derno. revisado y sus gobiernos. en los años sesenta uno de los fundadores del indigenismo mo. ráneas interpretadas como consecuencias En el Caribe hispano. la sociedad y gobierno peruano. Los hijos de La Malinche están (1894-1930). los descendientes de los esclavos africanos. sólo problemas de cuestionada por el surgimiento de movi- clase. so imperialista que proviene de la metrópo. Mariátegui fue influenciado marcados por la violencia de la conquista y por el marxismo en su descripción de la la colonia. En su pri- es uno de las figuras centrales en este deba. mentales: una enfocada en la situación de tura y cultura. la posible “inferioridad” de los pueblos de En México. una rama de la literatura y ciencias ciales de la política de la identidad. colaboradora y amante indígena identidad nacional en esa época también se de Hernán Cortés durante la conquista de encuentra el peruano José Carlos Mariátegui México. de ciertos grupos en los escritos de los pen- nas quechua en los Andes como víctimas de sadores latinoamericanos desde el siglo xix. su y al crítico literario Antonio Cornejo Polar relación con la modernidad. mera era. el argumento de que en nal. es decir. a mediados del siglo xx. Basándose en las ideas de Judith Butler so- lis y que devalúa a la cultura dominada al bre la índole performativa del género y su . Arguedas se concentró sobre de la nacionalidad y la raza. noción de la transculturación. En esta sociales que pretende mejorar la situación época surgieron dos ramas críticas funda- de los indígenas. Las crisis económicas contempo- silera durante gran parte del siglo xx. y setenta. y no han podido superar el estig- condición peruana y la desigualdad. El debate de la identidad de su heterogeneidad cultural y cómo ésta y las múltiples identidades basadas en la contribuye a la formación de subjetividades raza. Casa-Grande e Senzala (1933). Paz explica que el mexi- y después de las guerras de independencia. En sus ensayos de litera. Arguedas es causan el surgimiento. construcción performativa de la identidad. debates similares ocurrieron en las narrativas hegemónicas de la identidad torno al lugar en el imaginario nacional de nacional. turalismo se ha convertido en un concepto cana” elaborada por éstos teóricos trató de importante en los estudios poscoloniales de contradecir las ideas pseudocientíficas sobre la identidad. bólica a gran escala. la discusión se enfoca en la creación de una nueva cultura en un proce. El estudio de la identidad latinoamerica- El antropólogo Gilberto Freyre (1900-1987) na ha pasado por varias etapas. Su texto. Esta narrativa fue subsiguientemente Brasil no hay racismo. Octavio Paz (1914-1998) en América Latina y por extensión también de El laberinto de la soledad (1950. Cornejo Polar postuló que la mujer y otra sobre las minorías étnicas la realidad andina debe ser leída a través latinoamericanas. la que ma de ser el producto de una violación sim- llamaba “el problema del indio”. cano es el hijo bastardo de La Malinche. su construcción (1936-1997). El transcul- Latinoamérica. Esta teoría caracteriza las nociones mientos sociales feministas y de etnias mi- hegemónicas de la identidad nacional bra. noritarias. Otros inte.

conferencia de la mujer. South Asian Subaltern Studies Group. La identidad es entendida no como algo explora las contribuciones de mujeres mexi- esencial. Los Esperanza Brito de Martí y las argentinas movimientos afrolatinos se caracterizan por Magdalena Ruiz Guiñazú y Miriam Lewin. provocaron el desarrollo de guerra mundial. en Las conspiradoras: Latina en los años ochenta y noventa inau- La representación de la mujer en México (ori. los estudios contemporá. en estos discursos. quien interrumpió la activistas laborales anarquistas y socialistas. origen afrocaribeño. pretativo en el ámbito mexicano desde la neos de la identidad ilustran los múltiples colonia hasta el presente. de la condición social de las personas de En el campo de los estudios culturales. pos indígenas y el trabajo de teóricos del tura y cultura mexicanas. ticular los indígenas y los negros– y la au- co. Estas activistas emer. y su protesta por los ataques so- movimiento feminista basado en las ideas ciales y militares de las instituciones y go- anarquistas del tiempo. las mujeres no consi. patrocinada por las Se destacan entre estas la puertorriqueña Naciones Unidas en México en 1975. tación en particular. Inspirado por los escritos de gru- propone una lectura feminista de la litera. grar a estas poblaciones a la nación. Argumenta que el procesos culturales que contribuyen a la discurso patriarcal es más marcado en es- creación consciente y la presentación per. dernidad y es. mucho del debate cultural es en torno a po- manos y la represión estatal en contra de ner en evidencia las injusticias veladas por mujeres. la colombiana criticar a las feministas por su exclusión de María de los Ángeles Cano Márquez (1887. estadunidense y los cambios sociales causa. En su libro. los años noventa surgió el grupo de estu- . autóctona. En muchos países. sencia de su voz en la producción cultural guieron el voto hasta después de la segunda nacionalista. guatemalteca Rigoberta Menchú Tum y la tran las mexicanas Elena Poniatowska y quechua ecuatoriana Nina Pacari Vega. cultura tradicional.142 identidad auto-expresión. biernos latinoamericanos que desean inte- En los años setenta. activistas indígenas importantes son la maya y activistas sociales. el debate feminista minorías étnicas latinoamericanas –en par- llegó tarde a la academia y al ámbito políti. Una de las primeras de estos movi- pensamiento indudablemente se basa en las mientos fue la indígena boliviana Domitilia teorías feministas de principio de siglo de Barrios de Chungara. Este ricano. cabe mencionar el trabajo de la británica Los acontecimientos políticos en América Jean Franco. periodistas. la defensa de sus tradiciones y pectivos países y después desarrollaron un lenguaje. El movimiento feminista de esta la doctrina nacional de la “democracia” ra- época fue influenciado por los escritos de cial. guraron nuevas discusiones sobre la iden- ginalmente publicado en inglés en 1989) tidad. donde ella nas. En Cuba. nacionalistas y de la mo- formativa de las identidades latinoamerica. explo. La influencia del feminismo movimientos militantes en América Latina. una preocupación sobre la condición social Estas mujeres se destacan no solo por su de sus miembros y la desvaloración de su labor a favor de los derechos de la mujer. márgenes de la narrativa maestra. para Luisa Capetillo (1875-1922). entre otras posibilitó un análisis de las raíces racistas feministas occidentales. Otros nista fue tomado por escritoras. critos religiosos. marginalizadas por el feminismo latinoame- miento feminista latinoamericano. las mujeres indígenas. Franco. Entre ellas se encuen. En Brasil. Es importante notar que muchos de los lí- dos por el boom económico de la posguerra deres de los movimientos indígenas de los en ciertos países latinoamericanos. el activismo femi. Éstos se centran princi- sino también por su activismo político en palmente en Brasil y el Caribe. la influencia de la Revolución la francesa Simone de Beauvoir. crearon años ochenta eran mujeres que se sentían la oportunidad para desarrollar el pensa. relación con las violaciones de derechos hu. en ra la lucha de la mujer por el poder inter. racterizan por su afirmación de la cultura gieron como líderes sindicales en sus res. sino como una autonegociación de canas que desean auto-representarse en los varias influencias para crear una represen. Las teorías sobre la 1967) y la argentina Salvadora Onrubia de identidad indígena latinoamericana se ca- Botana (1894-1972). La persistente situación subalterna de las En América Latina.

Judith Hernández). México. Tropics of Desire: Interventions from Queer Unidos – sino que han seguido una estrate. José cés Michel Foucault y la estadunidense Esteban. según las de identidad: el entendimiento de la identi- teorías de Spivak y otros teóricos de los es. En su libro Tropics of económicos. A pia identidad a través del discurso escrito. está construida a base de la Internacional y el Banco Mundial. Subalternidad ca. estado. frontera: The New Mestiza. culturales. Fondo de Cultura Económica. 1948 una lectura de artistas de performance. University of Minnesota Press. Freyre. argumenta que los cambios económicos y representación: debates en teoría cultural (trad. Quiroga. étnicas. Biblioteca Ayacucho. Ortiz. históricamente no se han autoidentificado a Fondo de Cultura Económica. elaboran en negociación con ese mercado Las conspiradoras: la representación de la mujer y no directamente con las instituciones del en México (trad. privado donde la identidad y la cultura se Madrid. La subsistir en la sociedad general. José (orig. Madrid. través de su sexualidad como en los Estados José. ciera impuestas por el Fondo Monetario sexuales. Beverley. etc. En esta época también se empiezan a ela. 2002 (original de 1947). John Beverley. y políticos han creado un nuevo mercado Marlene Beiza y Sergio Villalobos-Ruminott). Quiroga argumenta que los Mundana Maqueda. A través de raza cósmica. con estos cambios. 1994. este proceso lo llama Muñoz El grupo se enfocó principalmente en el tes. homosexuales y lesbianas latinoamericanos Paz. Borderlands/a identidad latinoamericana. Benjamín borar los estudios de sexualidad latinoame. José. 1950. Lute Books. Yúdice. El laberinto de la soledad. en su enfoque en los efectos del mercado en la formación de la bibliografía. Octavio. individuo. identidad 143 dios subalternos latinoamericanos. Vasconcelos. 1977. 1999. autocrear su propia identidad cultural. Iberoamericana. Anzaldúa. John. Contrapunteo cubano del tabaco y el taca el trabajo de José Quiroga y José azúcar: advertencia de sus contrastes agrarios. En contraste. Franco. Fernando. de Garay y Lucrecia Manduca). Quiroga y Muñoz opinión éste deja que el subalterno “hable” propone la nueva dirección de los estudios por sí mismo sobre su identidad. no depende de la simple apropiación de la rica de ciertos grupos en la creación de las cultural mayoritaria ni tampoco de la nega- naciones latinoamericanas y la necesidad de ción total de ésta. que la sexualidad y género son construccio- cipio del siglo xxi se caracterizan por una nes sociales que coinciden con ciertas per- democratización en la mayoría de los paí. varios estudios sobre la iden. críticos ses latinoamericanos y por varios problemas contemporáneos postulan que la identidad económicos causados por el neoliberalismo latinoamericana en todas sus manifestacio- y las pólizas de reestructuración finan. Minneapolis. The Expediency of . timonio latinoamericano dado a que en su El trabajo de Yúdice. Casa grande y senzala (trad. 2004. históricos y sociales. tidad homosexual latinoamericana surgie. Gloria. Caracas. José Rabasa. the Performance of Politics. ricana. Disidentifications: Queers of Color and Judith Butler. Aunt uno de los críticos importantes de esta épo. Jean. Espasa Calpe. San Francisco. México. Influenciados por el trabajo del fran. George Yúdice. ron en el siglo veintiuno. Esteban Muñoz. El grupo Esteban Muñoz en Disidentifications: Queers reúne a varios teóricos incluyendo a Ileana of Color and the Performance of Politics Rodríguez. dad latinoamericana a través de su perfor- tudios subalternos. Los estu. Gilberto. (1999) sugiere que las minorías raciales y Javier Sanjínes y Robert Carr. nes nacionales. performance consciente y estratégica del dios de identidad en este periodo correspon. George. raciales. matividad. México. su etnografía Desire: Interventions from Queer Latino y su transculturación. Nueva York. Entre ellos se des. den. New York gia política y social de invisibilidad para así University Press. 1987. “disidentificación”. Apoyándose en la afirmación de En el decenio de los noventa y el prin. Muñoz. Cátedra/Música America (2000). 1925). 2000. estos grupos los académicos de acercarse a estos grupos transforman a la cultura dominante para “subalternos” y ayudarles a expresar su pro. El grupo de sexuales en los Estados Unidos han desarro- estudios subalternos contribuyó al debate llado un proceso para crear su identidad que de identidad al afirmar la exclusión histó. formances codificadas por la cultura. Latino America..

nociones fundamentalmente de contacto con la realidad. intentamos evitarla. De ahí que la Ideologiekritik de corte periencia o tienen una filosofía. sus críticos pre. unam. más verdadero. Sensible people de una buena comedia. México. el concepto fue de los comienzos de la modernidad: explica muy pronto movilizado para deslegitimar a cómo es posible que la mayoría social pueda los propios practicantes de esa ciencia. tonto –engañado por las apariencias o preso En La ideología alemana (1845-1847). or have a philosophy. estar bajo su influencia sorprende. When some pro- El concepto de ideología es profundo y casi cedure is denounced as ‘ideological par ex- infinitamente irónico: nace bajo el signo de cellence’ one can be sure that its inversion is la inversión. sin embargo. confunden las apa. Barcelona. por lo tanto. ideología todavía se usa esencial- sumen necesariamente de un conocimiento mente en el sentido que le asignó Napoleón. ideology is still mainly used in the efecto moral y estético parecido al desenlace sense given by Napoleon. Dos siglos después. confundir los hasta nuestros días el concepto de ideolo- opuestos. de la ideología pretende elucidar algunos de mitiera descubrir el engranaje de la mente los grandes enigmas con que se han enfren- humana para liberarla de las mistificaciones tado los reformistas y revolucionarios des- (sobre todo las religiosas). de hipócrita. realidad. Duke University Press. de la reali. el enorme éxito teórico y político es caracterizada por una serie de inversio. rely on experience. que desde Napoleón significa. 2003 [El recur. sigue siendo fácil Noción fundamental del marxismo. empeñado en engañar a los lósofos idealistas hacía que vieran el mundo demás en beneficio propio. 2002]. lo cultural por natural. eran gentes despistadas. con el fin de desle- por justo y. argüía el emperador Napoleón su propia opresión. 154). Si la ideología es una forma de Raymond Williams. Los colaborar. gitimar al adversario acusándole o bien de riencias con la realidad (Eagleton: 51-61). La teoría dos como una “ciencia de las ideas” que per. el invertir el vector crítico y demostrar que. Marx de deseos e intereses inconscientes– o bien y Engels sugerían que la ideología de los fi. concepto de ideología ha sido rechazado por . al revelar la confusión de grupos e confían en la ideología” [“in popular argu- individuos particulares. No nantes del término. al revelar la raíz de estos das de supuestas causas primeras en vez de enigmas. logía “parece emerger exactamente cuando Leopoldo. El problema de la identidad latinoa. es denunciado como ‘ideológico por anto- cristina rivera-garza] nomasia’ puede estarse seguro de que su in- versión no es menos ideológica” [“seems to pop up precisely when we attempt to avoid ideología it. Para mayor ironía. Gedisa. culpa. pueda producir un ment. Cuando cierto procedimiento [nohemy solórzano-thompson. a veces de forma entusiasta. nadie está libre de Durham. no ideológico. 1985. evolución teórica del concepto de ideología Aún así. perdi. mientras que deja de mericana. en “ideólogos”. o cómo opresores tanto I en 1812. en asuntos de ideología. la ideo- so de la cultura. while it fails to appear where one would clearly expect it to dwell. Zea. que pretendían equivocadas y contradictorias acerca de la construir una sociedad sobre leyes deriva. Como afirma Slavoj Žižek. popular. Concebido primero por sólo a su utilidad como arma retórica sino un grupo de intelectuales franceses ilustra. el concepto de ideología también un “conocimiento del corazón humano y las permite imaginarse modos de superarlos –es lecciones de la Historia” (citado en Williams: decir. “en la argumentación mistificación. durante das en las brumas de la metafísica y faltas largo tiempo. los necios marxista. entre otras cosas. Las personas sensatas se apoyan en la ex- dad. como oprimidos puedan albergar. En las acepciones predomi. lo injusto derechas e izquierdas. sobre todo a su fuerza explicatoria. de transformar la sociedad–. Sus víctimas toman lo ideal por gía haya servido como arma arrojadiza para material. Como observa al revés (26). también la propia silly people rely on ideology” (157)]. no less ideological” (“Introduction”: 4)].144 identidad / ideología Culture: Uses of Culture in the Global Era. en general. aparecer donde claramente se esperaría que habitara. del concepto en los siglos xix y xx se debe no nes cuasi cómicas. Además.

indispensable para la crítica cul. sino también que es ria. segundo. entre los que diante tres preguntas. concebido las limitaciones ideológicas y ver el mundo como una visión coherente de la sociedad “como es en verdad” y. las apariencias confirmaran la noción bur- Posteriormente. compartida por una clase. ¿la ideología destacan Eagleton. ¿la ideología es un fenómeno pri- que nunca. en que admiten la posibilidad de una pers. de una manera u crítica. Las guera de los demás. cidad de alcanzar tal perspectiva. que expresaban su fe en la superioridad de principalmente. como tal. realidad social. A diferencia de Marx. Lo que más perturba a crí. mente una visión determinada del mundo? yendo que el concepto –eso sí. argu. ficos sociales en Occidente –Raymond Aron. Frente a estos rechazos. timo– Larrain enfatiza que para Marx las mos a continuación. viduos o grupos sociales atribuyen la capa- tidoras. principales divergencias cabe ilustrarlas me- otros críticos contemporáneos. teóricamente Es decir. en la medida concretas (55). ideología 145 varias escuelas políticas y filosóficas compe. –una “conciencia falsa”. Guattari y Rorty son las pretensio. frase con ciencias sociales y humanísticas se debe. implicando que. sistema. Lenin elabora un pectiva trascendente que permita escapar a concepto neutro de la ideología. ideología impedía que se percibiera la injus- ticos como Foucault. a qué indi. nuestras circunstancias e intereses ción del camino hacia el cambio social –tan- tienden a limitar o tergiversar la forma en to con referencia a los agentes del cambio que concebimos el mundo y nuestro lugar como al margen de cambio posible–. en él. ¿la ideología es relación entre las circunstancias e intereses superable? Las respuestas que se den a estas sociales e históricos de los grupos humanos tres preguntas determinan la utilidad del y la visión del mundo social que predomina concepto de ideología no sólo como arma en ellos. para el pro- veces pero no siempre tiende al determinis. Baudrillard. que no verdad y sean capaces de denunciar la ce. se han denota una visión del mundo falsa (impli- empeñado en hacer matizadas distinciones cando que existe otra verdadera) o simple- entre las diferentes acepciones en uso. que existen varias definiciones marxistas la idea de que algunos tengan acceso a la diferentes del concepto de ideología. pio Marx la ideología denotaba una visión mo– constituye la gran fuerza del concepto falsa del mundo que. sin embar- nes epistemológicas inherentes al concepto: go. al papel central que le adju- las ciencias “objetivas” y pragmáticas de dicaron Marx. la ilustracionista. Establece una mundo social? Y tercero. sino también para la conceptualiza- otra. ra que Marx y Engels concebían a la ideolo- tra su fuerza crítica. Es importante recordar. El problema no sólo es que facilita los la realidad social y la práctica revoluciona- argumentos tu quoque. Žižek y Larrain. Lyotard. ticia y esclavitud que en realidad regían el Deleuze. Es decir. Aunque en La ideología alemana parecie- prácticamente imposible inmunizarse con. o más bien material? tural y política. ¿es un concepto crítico o neutral? afinado y puesto al día– es más pertinente Segundo. y superable mediante el análisis científico de dad. en palabras del úl- to histórico y situación social? Como vere. era criticable de ideología pero también su mayor debili. constituida por prácticas cientos años radican. siempre resultan compatibles entre sí. para quienes la y obreros eran libres y justas. primero. ¿Quién puede presumir gía como un fenómeno puramente mental de trascender las limitaciones de su momen. la teoría de la sujetos o tiene una existencia concreta en el ideología es perspectivista. Primero. Esta dimensión perspectivista –que a En términos muy resumidos. lo han desechado posestruc. un grupo o un . ciertos cientí. En los años cincuenta. Engels y sus seguidores en las sociedades democráticas frente a las sus análisis críticos del capitalismo: aunque ciencias “ideológicas” de los totalitarismos. ¿se produce en las mentes de los En su sentido más básico. entre otros– pro. y aunque am- ideología es una noción escandalosamente bos grupos obraran bajo esa suposición. guesa de que las relaciones entre capitalistas turalistas y posmodernistas. ideología en el siglo xx en casi todas las clamaban el “fin de la ideología”. las mayores diferencias inversiones ideológicas reflejan –y escon- entre las distintas versiones del concepto den– las inversiones y contradicciones de la que se han propuesto en los últimos dos. mordialmente mental. El gran auge que conoció el concepto de Edward Shils y Daniel Bell.

momento. los estudios culturales britá- hegemonía de Antonio Gramsci –concebida nicos nacen en los años cincuenta como re- como versión actualizada del concepto de sultado de un descontento con ciertos as- ideología. De ahí que Lenin pueda hablar en su ingente corpus. dicional ante la alta cultura (a la que se dad) cuanto su eficacia política.) Como desplazado por otro paradigma estructuralis- consecuencia. P. dera. Larrain enfatiza que éste nunca . en particular su determinismo ticadas del capitalismo– también tiende a la materialista (según el cual la cultura no es neutralidad. Frente a estas dos tenden- material lo ha propuesto el teórico francés cias. Thompson desarrollan una práctica críti- turalismo. ideología venza a las otras. será espacio formativo de lo ideológico. sino un reflejo “superestructural” de la “in- ta para Gramsci es menos la veracidad de fraestructura” económica) y su postura tra- las ideas (su correspondencia con la reali. privilegiaba sobre la cultura popular. En su lugar proponen acepción althusseriana. En Lenin. agencia política. Larrain cuestiona la utilidad vacío” central– que permite la aglutinación del concepto neutral y aboga por mantener de los grupos sociales. (Así como Gramsci. sostenida por un “significante crítica a Hall. Laclau y capaces de ello” [“why some people […] can- Mouffe desechan varios de los fundamentos not recognize that [their ideology] is distor- teóricos marxistas. En una pre tentativa. atribu- El argumento más contundente para una yéndole una medida de autonomía que se concepción de la ideología como fenómeno negaba a ésta). Basándose en parte en un análisis con nuestra sabiduría superior […] sí somos del populismo latinoamericano. como en Lenin. una noción crítica de ideología como distor- Dada la heterogeneidad teórica de los es. por lo tanto. de posmarxistas como está distorsionada. pero éste es la distinción entre conciencia falsa y verda- meramente temporal y siempre precario. con la lle- un papel crucial a la sociedad civil como gada de Hall al Centro de Birmingham. Althusser atribuye pués llamará “humanista”. dar cuen- no sólo de la ideología burguesa sino tam. es difícil determinar la de Marx. dice. a como un espacio que pueda albergar cierta través de “aparatos ideológicos del Estado” medida de autonomía. Es éste el paradigma que Stuart Hall des- tos. Si la ideología es una distorsión. lo que impor. Es verdad que el filósofo pos. Cuestionando la lectura que hace Hall tudios culturales. Althusser. “interpelan” a los individuaos como suje. críticos como Raymond Williams y E. sin embargo. como toda una forma de vida– no sólo como guran las ideologías. Hall expone sus objeciones ble y ubicua. ca que reconoce a la cultura popular –con- tre ideología y subjetividad: ya no son los cebida en un sentido amplio. Althusser invierte la relación en. neutral. años setenta” (Castro Gómez: 740). más adecuada para explicar las pectos de la crítica cultural marxista del estructuras de represión cada vez más sofis. que tanto. en Althusser la ta. y. En realidad. de ideología: su reduccionismo económico y tífica” que permite un escape. ya no se trata equivale a determinar el variado impacto en de liberarse de la ideología. mientras que nosotros. fases evolutivas de los estudios culturales naria. Louis Althusser. antropológico sujetos sociales y sus prácticas los que confi. El concepto de Como se sabe. sino de que una éstos de los diferentes legados marxistas. mucho más inspirado en Althusser. with our superior wisdom […] ciertas ideologías “pertenezcan” a determi. por lo como el sistema educativo y la religión. discursivo. can” (31)]. Laclau. que en efec- una noción de hegemonía concebida como to se convierte en “la categoría analítica más una articulación discursiva de elementos importante de los estudios culturales en los ideológicos diversos –una estructura siem. Influenciado por el estruc. sión. ensayo de 1983. sino que es la ideología un objeto digno de estudio sino también la que constituye a los sujetos como tales. ante la versión marxista del concepto crítico tula la posibilidad de una perspectiva “cien. ta de la suerte del concepto en las diferentes bién de una ideología socialista o revolucio. Hall prefiere la ideología en su nadas clases sociales.146 ideología partido. creatividad y. Gramsci y Lacan preparan cabe preguntarse “por qué algunos […] no el camino para el concepto de ideología son capaces de reconocer que [su ideología] neutral. y que inspira un determinado curso posición que ocupa el concepto de ideología de acción. y que. while we. incluida la noción de que ted. En un ideología se convierte en una cárcel inapela.

Lenin y la riencias”. de elitismo (¿fuente?). Era. Carlos Monsiváis. Marx. 1996. nuestras sociedades posmodernas e irónica- peración implica la transformación práctica mente autoconscientes. Vigil Rubio). 1997]. sin teorizarlo conlleva? Los críticos que mejor han sabido demasiado. pero si en la metrópoli las apa. “Althusser. Schwarz. El mayor desafío teórico y político del gloamericana y la postergación del legado concepto de ideología como distorsión sigue marxista– el concepto de ideología pierde siendo su implícita presunción de verdad. aunque idóneo para formular “una crítica de la eco. obras de consulta. Althusser. Jorge en “ideologías de segundo grado” –ilusio. bregar con este reto son los que asumen ñalado que “el abandono de la categoría de plenamente la profunda ironía inherente ideología por parte de algunos teóricos de la al concepto de ideología. en “As idéias fora do lugar” that keeps the critique of ideology alive” (1973) teoriza la ideología dentro del contex. dice Schwarz. in Cultural Studies. la burguesía europeizante. define la ideología como “ilusión necesaria bien arraigada en las apa. Londres. que insiste en la importancia de cial crítico y político que tenían los estudios mantener una posición imposible: “aunque culturales” y ha abogado por una recupera. americano. Barcelona. la ideología opera en todo lo que experi- nomía política de la cultura” (742. siguiendo a Marx. Entre ellos desta- cultura ha contribuido a debilitar el poten. 738). 737-751. although ideology is at work Schwarz y Neil Larsen. una idea parecida a la de Schwarz: es bien Con la influencia de las teorías posmo. viva la crítica de ideología” [“although no tro del campo latinoamericanista se encuen. Stuart Hall: Critical Dialogues aparência”. posible darse cuenta de la falsedad de las dernas en los años ochenta y noventa –que apariencias y sin embargo actuar como si coincide con la plena institucionalización de no (Sublime Object: 31). 25-46. riencias confirman la ideología. 2000. sin embargo. en el campo latino- to poscolonial brasileño y acaba proponien. México. (“Introduction” 17)]. nes asumidas como tales que. la ideología explicar el funcionamento de la ideología en está arraigada en una realidad social. Routledge. forma de Ideologiekritik nunca deja de insis- do” para describir lo que ocurre cuando las tir en la potencialidad creativa y política de ideologías metropolitanas —como el libera. a sua pretensão de abarcar a les “corrigieran” las visiones erróneas de los natureza humana”. pp. con todo el bagaje elitista que el concepto de forma ecléctica. que le parece separe la ideología de la realidad. Dado que. Castro Gómez. filosofía.) los estudios culturales en la academia an. al demás.193. pp. (Curiosamente. Verso. cuya peculiar do la noción de “ideología de segundo gra. cuya relación con in everything we experience as ‘reality’. su falsedad. para Marx. epistemológica propia del intelectual des- cluidos los latinoamericanos– han adoptado mistificador. “as idéias da bur. Louis. y. su su. Paidós. la cultura popular. debemos sin No sorprende que los usos más rigurosos embargo mantener la tensión que mantiene y originales del concepto de ideología den. pela evi. guesia viam infirmada já de início. Schwarz. Santiago Castro Gómez ha se. mentamos como ‘realidad’. importancia. we los estudios culturales no sólo es tensa si no must none the less maintain the tension hostil. no hay una clara línea de demarcación que ción del legado de Althusser. Adoptadas a pesar de ello por Terry. En los últimos dos decenios los ral sin caer en la trampa de la arrogancia practicantes de los estudios culturales –in. núm. Žižek. Die . las ideologías importadas se revelan en toda año 64. “Inscritas num Without Guarantees” en David Morley y Kuan- sistema que não descrevem nem mesmo em Hsing Chen (eds. Hall. el contexto Santiago.). Revista Iberoamericana. aunque nunca se elimina por ¿Cómo practicar una rigurosa crítica cultu- completo. Londres. ca Žižek. Eagleton. se convierten 1991 [Ideología: una introducción (trad. Stuart. 1970. Karl y Friedrich Engels. dência diária. acaba proponiendo de esa misma realidad (57). clear line of demarcation separates ideology tren en críticos marxistas como Roberto from reality. ideología 147 sugirió que se tratara de que los intelectua. Ideology: An Introduction. “The Problem of Ideology: Marxism dirigen la práctica social–. desde una postura lúdica lismo en el caso del Brasil decimonónico— que lo inmuniza contra cualquier tentación son “importadas” por la colonia. los estudios culturales y el periférico de Brasil es tan incongruente que concepto de ideología”.

tal y la comunicación nutre el desarrollo de los como se propone en sus comienzos. cosa que. fronteras nacionales. de difícil medición y escasa capacidad grupos de comunicación. ma lineal y hasta unilateral. Sin embargo. mías emergentes). el imperialismo cultural imperialismo cultural se aplicó a diversas áreas. 1977. Nueva Visión. Horacio Pons.” en Keywords: A cultural se enfoca en los desequilibrios y Vocabulary of Culture and Society. riféricas. Verso. el imperialismo cultural es un esquema de producción mediática de las naciones pe- que compete al ámbito de la guerra fría. Las reflexiones sobre “el sistema del mundo Según el belga Armand Mattelart. 3 vols. flujo informativo. El fracaso de las economías [Palabras clave. beneficiando a las in- dustrias dueñas de los medios masivos de [sebastiaan faber] comunicación. ha cambiado mucho con el ad- Fundamentándose en la propiedad de los venimiento de nuevas tecnologías. impul. Un vocabulario de la cultura y estatales latinoamericanas se origina en el la sociedad. Se le critica un marco metodológico impre- sados por la tangible presencia de grandes ciso. que los estudios en torno a esta teo. desde fines de ese valores y las estructuras” (las culturas y or- decenio. ganizaciones ajenas a los países emergen- ex ministro de Cultura. lo general. plice del capitalismo y desinteresada en las Siglo XXI Editores. y al control de las clases dominantes. Slavoj. dura. Dietz según el cual los medios de los países peri- Verlag. ante la pérdida de tes). el im- Ideology”. con la popularización de un estilo de vida Dada su naturaleza teórica. países o comunidades con econo- bajos en comunicación enfocados en asun. la educación. forman parte de su sos estudios concernientes a las relaciones terminología. 1-33.). féricos no sólo están sujetos a la propiedad Ediciones de Cultura Popular. empleado por Rigaud. el imperialismo Williams. Raymond.148 ideología / imperialismo cultural deutsche Ideologie: Werke. el imperialismo cultural no contempla . mueve una civilización de consumo. si acaso fue cier- tos de política y economía internacional. perialismo cultural postula que el flujo de Londres. trad. De manera infortunada. Ao Vencedor as Batatas: Forma Literária que además su técnica y contenido depen- e Processo Social nos Inicios do Romance den del conocimiento y material generado Brasileiro. 1983. Verso. En este contexto. 173]. Slavoj. “Ideology. Slavoj (ed. las ciencias. La teoría del imperialismo cultural se vincu. De hecho. 1971 [La ideología alemana. Duas Cidades. como teoría interpretativa. de for- estudios culturales latinoamericanos. 153-157 de información. Žižek. 2003. ción por otra de mayor envergadura. el imperialis- global. rev. “el centro dominante del tos de desarrollo y economía política. Mattelart ad. y ampl. “Introduction: The Spectre of dependencia. marca numero. perialismo mediático” (que a veces se emplea nologías de la información. las letras y hasta los deportes. En añadi- medios y en el marco de la dependencia. el imperialismo Lo cierto es que. y “los Mattelart sostiene que. En síntesis. p. Schwarz. cóm- 1989 [El sublime objeto de la ideología. en países industrializados. la a los estudios culturales mayoritariamen. la antropología. pp. países no industrializados a una continua Žižek. descriptiva. moderno” (capitalismo). el imperialismo entre naciones. Nueva York. Siguiendo esta teoría. Londres. Parte de esta gran limitación críti- Su evolución teórica ha estado marcada de ca es la suposición de un sólo sentido en el manera muy firme por cambios en asun. dicha teo. sistema” (los países industrializados). como las relaciones internacionales. “la sociedad” (por ría nace en los años setenta a partir de tra. de manera sinónima). São Paulo. 1994. 1972]. pp. como compendio críti. la historia. ría aumentan de manera sustancial. 1992]. sino Roberto. ta alguna vez. información de países ricos a pobres pro- The Sublime Object of Ideology. que empuja a los Buenos Aires. cultural plantea la dominación de una na- vierte que no es sino hasta los años ochenta. ed. Berlin. Žižek. Mapping Ideology. afincadas en su totalidad en espacios metropolitanos. te desde el campo de la comunicación. México.. México. mo cultural no está exento de limitaciones. sistema económico global.. al igual que “la dependencia” y “el im- influencia cultural francesa en la era de tec. el término. desigualdades de los flujos internacionales Oxford University Press. cultural casi descarta cualquier posibilidad co.

que. por un buen número un precedente de los estudios culturales la. para estudiar asuntos pertinentes una teoría implementada para el estudio y a políticas de comunicación. conocido por la texto precursor es Para leer al Pato Donald. tadunidense. mediante el cual una luego de varios años de estudio del desfase nación impone sobre otros países su con. latinoamericanos como Beltrán. Según Juan en buena medida como respuesta a los plan- Carlos Lozano. quien aporta una defini. la totalidad de las influencias teamientos de quienes sustentaban la validez extranjerizantes ejercidas por los medios de del imperialismo cultural como aproximación comunicación se evalúan sin tomar en cuen. el impe. tencia al imperialismo cultural se sustentó ción latinoamericana del imperialismo cul. sus trabajos mediática y de economía política. auspiciados por nen. En América Latina. de influencia social. de manera mayoritaria con una defensa de tural en 1978. al evidenciar su ingenuidad por encima representa. democratización del acceso a los medios. el mexicano Javier Esteinou políticas nacionales de comunicación. los nes. el imperialismo cultural es la unesco. Pascuali y el pa- de amplia envergadura en materia cultural. autor del pri. el boliviano Luis al desarrollo nacional. el de productos mediáticos y se recomendó la venezolano Antonio Pasquali. para la Información y la Comunicación). la resis- Ramiro Beltrán. como el identifican tensiones entre el crecimiento flujo de noticias internacionales entre países. y se fundamentó en la factibi- experto en periodismo internacional. representantes de veinte países lati- ta alternativas locales que se les contrapo. el chileno Fernando Reyes Matta. canismos de hegemonización –en particular. tuvieron buena acogida y se desa. por decirlo de alguna manera. raguayo Juan Díaz Bordenave. De igual manera. aboga por un orden de comuni- y normas de comportamiento al igual que cación más justo. Para pioneros grador de una producción cultural regional. valores. quienes des. ses de clase y dominación transnacional. Entre quienes manejo de flujos informativos a escala ma. En 1976. estos esquemas co teórico y evidencia para una reforma de cobraron gran vigencia en los estudios de los medios. crítica. por el ocaso de la Unión Soviética. quemas de dependencia económica. Sin embargo. labor de Mattelart también aportó un mar- En los años setenta. las audiencias latinoamericanas. regiones del tercer mundo en interesarse en parados en esta teoría ignoraron el estudio políticas de comunicación e implementar re- de los procesos de recepción y consumo en formas estructurales de sus medios. comunicativo entre la metrópoli y el resto junto de creencias. En América Latina. acogiéndose fuertemente a es- comunicación. comercial y el desarrollo democrático. En suma. junto al timación del gobierno de Unidad Popular. y el lidad de una respuesta racional en el campo uruguayo Mario Kaplún. América Latina fue una de las primeras argumentos sobre dependencia cultural am. La restándole importancia a la audiencia. intere- ticular. proponente de la de la cultura y en un posible impacto inte- comunicación educativa. de investigadores latinoamericanos. fin contrarrestar el dominio de la cultura es- cana. Allí contaron abogó entonces por un flujo menos desigual con múltiples adherentes: entre ellos. con el Madrid. acompañante deceso de la guerra fría y la esgrimiendo una concienciación identitaria implementación agigantada de nuevos me- opuesta al desmán capitalista. contribuyeron a este proceso de regulación cro entre naciones y se enfoca en asuntos comunicativa están Beltrán. este libro go. imperialismo cultural 149 la capacidad de respuesta de la audiencia en Dada su proximidad a los Estados Unidos materia de procesamiento de información e y la desigualdad patente en múltiples renglo- interpretación de mensajes. Por ende. de Chile impugnaron el carácter imperia. sigla inglesa nwico (Nuevo Orden Mundial de Ariel Dorfman y Mattelart. de su buena voluntad. menos parcial a los países su estilo de vida. noamericanos se reunieron. De ese tinoamericanos. comenzando señalarlo– nace en medio del afán de legi. . en mer estudio integral de comunicación en pos de la libertad de expresión y el impulso Latinoamérica en 1963. en 1980 se dan las reco- rialismo cultural es un proceso verificable mendaciones de la Comisión MacBride. el gran del mundo industrializado. conocimientos del mundo. crítico de la comunicación mexi. Se rrollaron de manera expedita. Estos planteamientos serán criticados lue- lista de la producción de Disney. Su propuesta –vale la pena entonces ha cambiado mucho. en par.

Desde este En los años ochenta. negociación y refuncionalización de los amplia de lo popular. lo que se da es un paso de modelos ditada que el control intencional atribuido semióticos o ideologizantes. con atisbos nacionalistas. Para Fuenzalida. samente comunicativo a lo cultural. cado. pero algunos son más depen- Un aporte muy significativo a la consoli. investigación colombianos y mexicanos. ticas de clase o género. ante el avance irrefutable del mer- transmisión. con el advenimien. según los cua. quien cuestiona la for- sora del estudio de la cultura. El primero. Por su parte. son los escritos de Eco en lización. a una revaloración del sujeto. yendo más allá de lo comunicativo. recepción y consumo de los productos cul. la acelerada integración económica mundial. En buena parte. al igual que el contexto socio- del mundo. esta contenidos efectuados por los sectores sub. y posturas más escépticas. A inicios de los años les la comunicación destaca un acto de noventa. por ejemplo. Benjamin y Foucault e interdependencia de todas las zonas glo- sobre ideología. enfoque. imperialismo cultural. la in. dación de esta nueva corriente es la labor Hay variados aportes latinoamericanos del jamaiquino Stuart Hall y el Centro de en este sentido. ción. Roncagliolo insiste en que. rechazo o negociación de los mensajes he- sada en el análisis de los procesos de gemónicos de los medios. eventual anulación de la diferencia a raíz de mericanos. estudioso colombiano de en las labores del investigador chileno origen peninsular vinculado a centros de Valerio Fuenzalida. según él. rías como la dependencia o el imperialismo tes lejanos de estos nuevos enfoques. sir. amparados en temá- texto de lucha por la hegemonía. conviniendo una capacidad mayor de solida una nueva perspectiva crítica intere. tura esbozando una problematización más zo. como en el caso del brasileño José Marques de Mattelart. mente el estudio de la cultura y su relación des pasivas e indiferenciadas. cultural adquieren ante la noción de globa- dole culturalista. dientes que otros” (338). de Esteinou Madrid. el afán de taleza del Estado ante la arremetida del tlc. mundo angloparlante. la crisis económica propiciada por el activo a la audiencia en las investigaciones mal manejo de la deuda externa y el opor. De hecho.150 imperialismo cultural la propagación del neoliberalismo– a través importancia. nes metodológicas. despuntando en críticas al dog- de Birmingham. se opta por replantear el estudio de la cul- enfatizando procesos de asimilación. Para Tomlinson. como voceros del imperialismo cultural. Reino Unido. entre el apoyo al continuismo en la interven- El viraje se patentiza incluso en la obra de ción estatal. ha fluencia grupal de la familia es de singular resaltado la importancia de las condiciones . matismo irrestricto de la dependencia y el gros se destaca una revisión de la concep. quien denuncia una en firme de los estudios culturales latinoa. al imperialismo” (175). el peruano Rafael Roncagliolo co más amplio que posibilita contemplar la impugna los afanes de apertura comercial. como las sirve en principio como motivación precur. latinoamericanas de cultura y comunica- tunismo del sector privado. y valorar dinámicas y articulaciones carente de defensas. un mar. se evidencia la necesidad del repensar a partir de la cual se extiende un enfoque el papel del Estado. que “todos los países de Latinoamérica son ven de soporte a la cultura. representan una integración más. cultura y poder. se pasa de lo riguro. en América Latina darios le dan un nuevo sentido al tema. Al ubicar la comunicación en el con. Entre sus lo. abandonar su dogmatismo lleva al despegue o del mismo Mattelart. Las respuestas fluctúan culturalista en el marco de la comunicación. surge y se con. e impactando fuerte- tualización de las audiencias como entida. sus parti. se le restituye un papel canos. dependientes. comunicación como una práctica cultural pues. Jesús reproducido y ampliado en América Latina Martín Barbero. cultural del medio comunicativo. De manera bales ocurre de forma mucho menos preme- efectiva. recha. de ín. Algunos anteceden. A diferencia de los enfoques críticos del turales. enfoque con un entorno global. pero dos se destacan en Estudios Culturales Contemporáneos (cccs) particular. táctica se debe a los nuevos matices que teo- alternos de la sociedad. Si bien el imperialismo cultural Melo. mediante diferentes aproximacio- to de regímenes democráticos latinoameri. la materia de semiótica estructuralista y las globalización sugiere que “la interconexión teorías de Gramsci.

del canon) y la desterritorialización (la pér- ignoradas por los marcos convencionales del dida de relación entre la cultura y el espacio estudio de la comunicación durante los años geográfico o social). ni perialismo cultural. Asimismo. sino que los circuitos so- nuevas tecnologías de la información plan. pular. siguiere Canclini. del consumo. restándole efec- Lo significativo radica en complejizar la cul. Canclini explo- tural” del medio (De los medios: 233). clases populares. tividad al sesgo de la dependencia y al im- tura latinoamericana sin dejar al margen. orientar su orden. que el redescubrimiento de lo popular en la lo cambiante es la forma de generar registros comunicación tiene que ver con la vigencia y pensar la cultura. . acerca a las estratificaciones e interacciones Lo híbrido designa las nuevas mezclas inter. que aún dista de ser democrática o constricciones que delimitan y configuran inmune a los afanes hegemónicos. producto de distintos procesos de tructuralismo. Barbero propone tres lugares cla. insinuando un retorno al es- culturales. las todo ha cambiado. pero las nuevas iden- al Estado. los supuestos de gustos personales. inte- ría inconducente entregarse a una celebra. En el caso de Orozco. Con respecto al consumo. al igual cultura dominante y su estructura de poder a que las relaciónes entre lo nacional y lo po- partir de los cuales es factible subvertir y re. haciendo caso omiso dependentistas del imperialismo cultural. Finalmente. lo que interesa al la ciudad. sos con los procesos de transnacionaliza- ción del imaginario latinoamericano. la nación. nen. los frentes cultu- bién de las culturas populares. González se identidad desde la hibridación y el consumo. como árbitro o garante de un equilibrio in- El otro personaje a destacar es Néstor formativo. Desde la sociología. sistemas de comunicación. imperialismo cultural 151 de producción y reproducción del sentido. Como Martín Barbero –pero con enfoques to de la mediación con el fin de repensar los diferentes–. En síntesis. la investigación habría de ocuparse Guillermo Orozco Gómez. en el que la única motivación no García Canclini. múltiples mediaciones. quienes propo- no sólo de los medios electrónicos. Canclini aboga por el Estado relacionarlos. de manera respectiva. ternativas al neoliberalismo generalizado tidad cultural partiendo de conceptos como del mercado. grándoles contenido proveniente de nuevos ción de lo global o reparar en pesimismos. tidades las rearticulan a su manera. la ciu- social y la competencia cultural. sea el lucro y disminuya el desequilibrio cul- cado en México. como la desco. setenta. miento de productos culturales en función Siguiendo estas críticas. el Estado. Para él. dadanía. El marco general de la propuesta de Canclini señala que las reglas rectoras de las Barbero es que existen puntos de acceso a la relaciones sociales han cambiado. lo masivo y la investigador no es tan sólo demostrar que cultura popular. sino tam. la pedagogía. Como ra el potencial de la ciudadanía cultural. Barbero aporta el concep. Siguiendo este planteamiento. en el ción. En síntesis. en los que en. se estudia la apropiación indi- tran en juego nuevos actores. desde reconfiguración identitaria. ejemplo. Existen otros aportes notables. quizá ofrece al- lo que Barbero propone es repensar la iden. entre procesos de producción simbólica y señala descentramientos y multideterminaciones. y un enfo- en las obras de Pierre Bourdieu y Manuel que integral de la audiencia como conceptos Castells. Canclini propone problematizar la de trabajo. investigador argentino radi. Las culturas populares y de ciertas prácticas comunicativas entre las elitistas persisten y conviven con lo masivo. la temporalidad relaciones entre economía y cultura. Frente a una globalización que cambia las ves: la cotidianidad familiar. como los tores se apropian de los mensajes” (8). Apoyándose rales y las identidades complejas. se. y entre la identidad y el territorio. Viejas categorías como nación y etnia que los medios reemplazan en gran medida mantienen viabilidad. evocando a lo popular ni lo masivo y esforzándose por Roncagliolo. para Barbero. cioculturales se relacionan de modos diver- tean un reto formidable para la reconfigura. la materialidad social y la expresividad cul. “los modos diversos con que diferentes sec. Canclini concluye que. quien critica la omisión de tural entre países latinoamericanos. las mediaciones auspiciando una realidad cultural más hete- son “los lugares de los que provienen las rogénea. vidualizada del mensaje cultural mediante lección de bienes simbólicos (el reordena. Según de los mexicanos Jorge González Sánchez y Canclini. Al estudiar la identidad.

10-17.pdf>. vincula la cul- Universitarias de Valparaíso.3. “letrado” con uno masivo. anulando la visión utópica marxista garcia. de la futura revolución del proletariado. Los estudios culturales in- El concepto de industria cultural nació en gleses en su principio (Raymond Williams.felafacs. Tomlinson.org/files/ íntegro. García monía cultural dado que la industria cultu- Canclini. Media Asia. espacio para la resistencia contra el statu php?id=305&layout=html>. núm. lo que parti- industria cultural cularmente influirá las prácticas críticas en Latinoamérica. 1971 [Para leer al tura al capitalismo. dense (con el cual se confrontaron en los dad de significados de los productos cultu. el ensayo expresa un pesimismo núm. septiembre-abril de 1991. por otro lado. reses del mercado. Néstor. Rafael. Segundo. Mattelart.” Canadian Journal of Communication. como un producto más. José Carlos. Mapping World Communication: War. 10-11. pp. E. pato Donald. tanto en el fascismo alemán (del cual de las mediaciones que matizan la recepción ellos huyeron) y en el capitalismo estaduni- y los estudios que demuestran la gran varie. sus limitaciones se exteriorizan: se im. el libro Dialéctica del iluminismo. junio. reconocen la amenaza de la industria cul- tural: iluminismo como mistificación de tural. “La recepción: el retorno al sujeto”. largo del trayecto mundial de los estudios Para leer al Pato Donald. 1991. describen. las otras industrias en aquel entonces esta- pdf>. nication and Cultural Domination: USA-Latin Este ensayo establece tres ideas funda- American Case”. En primer lugar. quedan desvirtua. y una conse. Ediciones culturales.” Dialogos de la comunicación. Thompson) también Max Horkheimer titulado “La industria cul.org/files/3. No obstante. El ensayo ción cultural extranjera. Culture. una industria que pertenece al sistema en posibilita una problematización efectiva de general). fines de lucro. 30.ca/viewarticle. carece de valor estético. 1978.allbusiness. la cual reproduce un estándar cul- masas. crítica al papel social e ideológico de los medios de comunicación y establecerá una [héctor fernández l’hoeste] base. En núms. 5.152 imperialismo cultural / industria cultural amparados en la supremacía de la produc. producido con teóricos recientes”. no había and Communication Networks in Latin surgido todavía el mercado de la juventud America. Valparaíso. Dorfman. plazo de lo que Ángel Rama llamaría un arte cational-services/133876-1.cjc-online. 17. La teoría de Adorno y Horkeheimer se Progress. Adorno y Horkheimer lamentan el reem- 85-106 <www. Siglo XXI Editores. 2005. 1944 en un ensayo de Theodor W. Ese empuje industrial establece una hege- lismo. productos a través de los medios de comu- cuente integración mediática. Beltrán. a darse en el nicación. Roncagliolo. hecho de que además de la radio y el cine. “Del impe. Luis Ramiro. Se explica esta ceguera por el Diálogos de la comunicación. Armand. “Commu. En este senti. los estudios culturales se servirán para su propio desarrollo ambos en Inglaterra y en Estados Unidos. P. gustos y acti- rales hegemónicos.%20Michele. Mattelart. Lozano. Y rialismo cultural a la audiencia activa: aportes último. Comunicación y sociedad. Londres. al incorporárseles rasgos tudes que reproducen su propio sistema to- de los sectores subordinados. Sin embargo. este arte de masas. ideológica: inculcar en las masas al mismo sistema y asegurar su obediencia a los inte- bibliografía. 2005 pp. <www. mentales. tiene una función claramente marco desigual de la globalización. 1987 <www. Ariel y Armand Mattelart. describe los modos en que la cultura de ma- dos en dos frentes principales: los análisis sas. México. “Ni folklórico ni masivo: ¿qué ral tiene una base en los Estados Unidos. La industria cultural (hablan de do.” que recién fue publicado en 1947 en tural que atrae a las masas. .html>.felafacs. este ensayo inaugura una Cultural Imperialism. núm. 1994. John. pp. es lo popular?. 1995 <www. quo. que serán puntos de debate a lo 183-192. de la cual. talizador. “Trade Integration ban en su infancia y. fin. Adorno y Richard Hoggart. Pinter.com/sector-61-edu. University of mantiene ciega a posibles vertientes de re- Minnesota Press. que emerge en los años cincuenta y crea un 20. produce deseos. Armand y sistencia dentro del sistema fatalista que Michelle. cuyo objetivo principal es vender la cultura latinoamericana. Comunicación de masa y colonia. años treinta). Minneapolis.

Críticamente. América Latina y el los Estados Unidos. y olvidarse de la distribución. Latinoamérica y cuarta en el mundo. surgen aspiraciones locales gada del sonido en 1927 instala el problema de integrarse a la modernidad produciendo de la lengua y el de la popularidad de la industrias (cine. tv Globo (1965). La crea. existen industrias culturales bas. Igualmente la dicotomía entre arte Lamarque. populistas para enfocarse en el consumo y Mientras que Estados Unidos. la época de espacio para la música nacional y regional. El ejemplo Adorno y Horkheimer rescatan el lugar de del grupo O Globo en Brasil ilustra el desa- la cultura del proletariado inglés como una rrollo de muchas empresas locales que do- posible resistencia al poder hegemónico de minan el área cultural en sus países. cultura China produjeron 40% de bienes culturales hegemónica. Globo Video (1981)]. radio. Desde nacionalización e industrialización. importante en Brasil. comen- la industria cultural extranjera. rialismo de los Estados Unidos. en esta terce. Editora Globo. la guerra fría produce posturas culturales de ayudarán a convertir el cine en un negocio izquierda que se oponen al creciente impe. música) con radio que crea estrellas locales y provee un estampas nacionales. mula que lucre dinero en el mercado regio- . a cabo producciones locales. los cinco estudios en Hollywood dominaban desde temprano hay intentos locales de ofre. Jorge Negrete. nología avanza [periódico O Globo (1925). en particular la noción de que la cultura de Globosat. Churubusco (1944) en México. ese mismo año. Según un de su implícita organización del capital. canal satélite. discutiendo este papel hegemónico y extran- tria cultural” se hace plural. inglés que implica. En Latinoamérica. Inglaterra y la recepción de la cultura de masas. sin embargo. Hay que su principio. prensa. con capital A pesar de que se identifican como algo de Hollywood (rko)] para producir una fór- extranjero. ción de películas a medida que éstas apro- ra etapa se retoma el concepto de industria vechan de las estrellas de la radio (Libertad cultural. existe vas maneras de decodificar la cultura en un gran abismo entre las industrias cultura- los ámbitos individual y colectivo a pesar les del sur y aquellas del norte. la masas cumple con su papel al integrar a la compañía fonográfica Som Livre (1969) y clase trabajadora a la sociedad capitalista. cuando definen a la industria cultural como parte de Adorno y Horkheimer desarrollan sus ideas. avanzado provee otros espacios nuevos para En los años treinta y cuarenta empieza a la resistencia. los críticos en Latinoamérica tomar en cuenta que ya en 1944. industria cultural 153 a diferencia de la postura apocalíptica de tante fuertes en América Latina. los estudios consideración. una hegemonía extranjera. Argentina y México. Segundo. Aunque la lle- pirado. Se dividen en tres perio. En reporte de la unesco. distribución y ex- cer una alternativa. industria cultural en américa latina. los nexos de producción. cían Adorno y Horkheimer) muchas ideas. zando como empresas familiares y creciendo ción del Centro para Estudios Culturales por un impulso de modernización e innova- Contemporáneos (cccs) en la Universidad ción tecnológica. Agustín Lara y popular y arte letrado sufre mucho debate Pedro Infante) y emergen estudios al estilo que divide el campo y sigue renovando su de Hollywood [por ejemplo. Globo es la red televisiva más grande de dades para otro tipo de creatividad y nue. Éstas aumentan su oferta de Birmingham (1963-1964) comparte con de productos culturales a medida que la tec- la escuela de Frankfurt (a la cual pertene. hibición del cine. Precisamente por esta razón la producción y la industrialización de los los intelectuales latinoamericanos siguen medios. En esta fase el concepto de “indus. A pesar de que tv Sin embargo el cccs encontrará oportuni. Radio Globo (1945). los estudios culturales Caribe sólo representaban 3% del comercio pierden su énfasis político y se hacen más mundial de bienes culturales en 2002. El momento aun más en el caso de los dos últimos por de la globalización y su fase de capitalismo su capacidad de exportar a países vecinos. la au- dos históricos a las industrias culturales toridad de Hollywood hace muy difícil llevar locales tanto como a la crítica que han ins. ampliándose de jero de la industria cultural y el dominio del industria a industrias. Primero. otras maneras de interpretar dominar un modelo industrial en la produc- esa hegemonía.

bajo ambientes mantiene un interés regional por varios de. militar. No es hasta más tarde que se boom literario alzó la industria editorial lo- empieza a interpretar los esfuerzos indus. publican. El escritor chileno Ariel Dorfman y nización finalmente llega a Latinoamérica . sus productos. La película junto (1949-1954). complejas. José Donoso. se convierten ner solidaridad ideológica por toda América. un estudio de Brasil que im. pronosticar su fin. Para leer al pato Donald. Por otro lado. Brasil y en gran el crítico cultural belga Armand Mattelart medida México (los tres países latinoameri. protegida y promovida por el gobierno iz- lucha entre imperialismo y antiimperialismo. Julio Cortazar. El pectiva local. a diferencia de épocas propagaba temas y características que imi. Estos internacional. en productos mismos al hacerlo. grado después de las guerras mundiales. queriendo mante. Los Estados Unidos. sas extranjera. el cio-histórico de la nación. Carlos Monsiváis muestra los di.154 industria cultural nal. nuevas industrias e inter- que simultáneamente alababa un modo de pretaciones. fue producto del crecimiento económico lo- duce. y la reemplaza un sistema interconectado Este ambiente creará respuestas cultura. estos escritores se hacen popula- cine de la época de oro. En la acade. Esta compli. anteriores. otorgándole a lo cual creó una clase media cosmopolita en popular un valor importante. los cuales dependen del contexto so. ner patrones ideológicos entre el primer te nacional. cambio: de sociedades politizadas con eco- cidad entre gobiernos locales. presionan a las industrias locales y sus go- biernos para promover un anticomunismo globalización. la moder- Unidos. métodos alternativos de distribuir cenios. clandestinamente del gobierno autoritario visto claramente en el fracaso de Vera Cruz de Juan Carlos Onganía. movimiento. de la época al rechazar una cultura de ma- sica. Los años ochenta trajeron un vida moderna y estadunidense. Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes) que ferentes efectos que la cultura de masa pro. Esta época efervescente mas latinoamericanos a la vez que reta la produce muchos movimientos contrahege- omnipresencia de Hollywood en la región y mónicos que intentan crear. ción. La se sufriendo altibajos: por un lado la de. La simple configuración del durante la matanza estudiantil de 1968 en imperialismo contra lo nacional desaparece Tlatlelolco. por primera vez res al criticar esa misma modernización y hace que circulen imágenes. distintos. cal y produjo un nuevo talento (Gabriel triales en América Latina de formas más García Márquez. Mientras que en Argentina. No mia estadunidense Ana López arguye que el obstante. empieza a emerger una cultura taban recetas extranjeras desde una pers. cuyo lema En los años cincuenta. tres ejemplos reproducen una retórica típica to de las industrias de la televisión y la mú. e interdependiente dominado por posturas les locales que se oponen vehementemente globales de consumo y producción. hora de los hornos iba a tener que exhibirse cadencia de los estudios cinematográficos. contrariamente el crecimien. con el manifiesto que la acompaña critican portó técnicos y equipo del extranjero para el monopolio cultural del primer mundo. América Latina con intereses nacionales. canos con un mercado lo suficientemente donde discuten las tiras cómicas de Disney. quierdista de Salvador Allende. Ya en 1944 Argentina. mundo dominador y el tercer mundo domi- Críticamente se ha dicho que esta época nado. La “nueva canción” en Chile.” crea dicap para grabar los artistas del biar. el ambiente cultural empieza a cam. historias y te. Sin embargo. Inspirados por una lectura frankfurtiana les) están inmersos en sus propias versiones critican esta literatura de masas por mante- de estas industrias con un color fuertemen. ya en plena guerra proclamaba “no hay revolución sin can- fría. Como al creciente imperialismo de los Estados sugiere Néstor García Canclini. latinoamericana visible mundialmente. a democracias representativas con dente en el apoyo por la empresa mexicana economías neoliberales intentando entrar al Televisa al gobierno de Gustavo Díaz Ordaz mercado global. Las industrias siguen modernizándo. aventurarse en producir un cine de calidad viéndolo como un neocolonialismo. en 1971. los Estados nomías centralizadas y un estado fuerte y Unidos y los medios de comunicación es evi. grande como para crear industrias naciona.

derno y lo tradicional negocian nuevos es- nia de productos. Renato Ortiz encuentra en la mundia. Venevisión. por voz del Subcomandante (Ricky Martin. ha ma las mediaciones. lo que describen reafirma culturas locales. Sin embargo. el importada desde Latinoamérica. complicando el modelo estático de 1944. Jennifer López. Esta reapropiación de la cionales y sociales. lo que cación (entre ellos la Internet). Polygram lo industrial y lo artesanal. como con base en Miami (Univisión y Telemundo) lo hacen Adorno y Horkheimer. Es precisamente en Miami pacios culturales. sino en la que dominarán el mercado estadunidense interdependencia entre diferentes partes con programación producida localmente e del proceso de comunicación: el emisor. escuchar música y ver imágenes. mente forman parte del circuito transnacio- tos (rock en español. permanecen residuos de una crítica cho de producir su propia cultura. etc. rales latinoamericanas. donde donde residen las cedes latinoamericanas ya no se necesita hablar de dicotomías entre de empresas como Sony. ambas proponen un regreso a la cul- minuido el poder de las industrias. emi. Desde visiones dis- Sin embargo. En par. espacios híbridos. García Canclini. el canal y el receptor. y la li. artista o letrado. que en esta época la resistencia se produce te el creciente número de hispanos en los por redes informáticas antes que por la arti- Estados Unidos ha permitido la extensión llería. manera diferente. (el tlcan) por medios masivos de comuni- ción de la cultura latinoamericana. nuyoriquen. los años sesenta para contraponer la hege- ojuegos. sospechas en lo masivo. Mientras que Beatriz práctica de la ciudadanía logra por fin una Sarlo en Argentina insiste en una vuelta a la expresión pública en una era donde supues- . como capital administradora de Barbero esta interdependencia. no-americano. (Martín Barbero y García Canclini) se llega lización de la cultura popular la creación de al arte imperfecto. la Internet) y diferentes espacios monía de la industria cultural.) para crear Por otro lado. es necesaria para po- ayudado a disminuir las divisiones naciona. Para Martín de Miami. gemónicos. Remedi la gente finalmente tiene el dere- tino. En 1994. estas industrias promueven movimien. tintas. Aprovechándose de movimientos que tienen acceso a medios he- la ganancia que el mercado de jóvenes pro. Televisa y Rede Globo adquie. Para A pesar de esta presencia global de lo la. Gael Marcos. Más allá frankfurtiana con una voz más sofisticada y del consumo creativo y la recepción activa local. tura letrada para escapar de la invasión de beración del mercado las ayuda a florecer: una cultura popular extranjera. una salvación a través de un arte de van- cesibilidad y que producirán nuevas formas guardia que provoca en el lector-espectador de leer. les y regionales (mexicano-americano. En este educación estatal y a los valores literarios de ambiente aparecen nuevas industrias (vide. Shakira. Jesús Martín Barbero sugiere que no de estos monopolios y la creación de otros hace falta concentrarse en los medios. Aunque de para la distribución de la cultura que cam. el Ejército Zapatista de Liberación García Bernal) y espacios (Latin Grammys) Nacional se lanzó contra la globalización que dan una cara de la transnacionaliza. William una identidad “panlatina” (que incluye lo Rowe y Vivian Schelling notan cómo lo mo- español y lo brasileño) para la mercadotec. a lo que lla- la industria cultural del norte y el sur. reggaetón). un arte que según José Joaquín Brunner ha llegado a su desaparece en todo anulando la figura del culminación para crear desigualdades na. Esencialmente Universal. en algunos casos no necesaria- vee. Volviendo no necesariamente las hace representativas a una de las primeras industrias que sigue de una total homogenización como lo veían siendo la más difusiva Gustavo Remedi exa- Adorno y Horkheimer ni tampoco le da mina las estaciones de radio comunitarias completo poder a lo local sino que se llega en Uruguay como un espacio resistente que a una combinación de los dos (Yúdice). estrellas nal. como lo prefiguraba Julio un imaginario y una mitología global que García Espinosa mucho antes. industria cultural 155 pero a través de empresas privadas. la globalización no ha dis. der leer el significado de la cultura popular. Nelly Richard también ve biarán los viejos modos de distribución y ac. cuba. no forma parte del circuito global. hay otros que no rechazan ren un papel global aún más poderoso con por completo la cultura popular y recuerdan las exportaciones de telenovelas. Warner junto a empresas cultu. La ciudad mensaje.

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los objetos. academia norteamericana por repensar los Tomlinson). de debates académicos en la academia gencia de una cultura global homogénea. la discusión límites y los diseños geopolíticos y geocul. lo han definido precisa. nacional en los distintos países de América mía. vertical e histórica centrada en la noción de cambio epocal. capitales. norteamericana. ciales y geográficas y las nociones de flujos tudio y las categorías epistémicas así como y desplazamientos. múltiples flujos de bienes. la región- es parte de un esfuerzo emprendido en la mundo que llamamos Latin/o América (Fox. la historia) Unidos y Europa” las conexiones entre a] para dar cuenta de las transformaciones de los legados coloniales y poscoloniales en el un mundo que se desordenaba rápidamente cruce de las temporalidades históricas de los sin lograr. en la larga tradición conti. comparten una sospecha sobre los límites y prensión. sos y poblaciones que cruzan hoy el mundo noamericanos en Estados Unidos y Canadá) en general y. una instancia diferente de lo nacional. la democratización progresi. desde José Martí a zación y a la emergencia de lo local como Hugo Chávez. sobre la globalización ha traído al debate turales de América Latina. La discusión sobre la pos. De modernidad se centró en la revisión de la este modo. Esto ocurre en la confluencia de consecuencias que una perspectiva estado- lo que primero se llamó el debate sobre la céntrica (ya sea en su versión liberal o socia- posmodernidad en América Latina y lo que lista) tuvo y tiene sobre la comprensión de ahora conocemos como la globalización de la heterogeneidad efectiva de los procesos y y en el continente. por su usado en los estudios culturales proviene. la de los procedimientos metodológicos que dan la posmodernidad y la de la globalización. la antropología) y las humanidades (la Latina y de sus relaciones con los Estados filosofía. su. en parte. global debe enfrentar: cómo pensar “en un va. la ra. En este sentido el deba. no es un tér. fenómenos sociales que intenta describir. A propósito de ello se ha hablado mente a partir de una relación negativa con de procesos trasnacionales o posnacionales los Estados Unidos. la política) y los relatos disciplinarios de momento de reterritorialización de la vida las ciencias sociales (la sociología. siones geoculturales y geopolíticas que han [157] . aparentemente. los estudios literarios. en la expansión de un horizonte experien- mino ajeno a los intereses de los intelectua. de lo latin/o american/o en una perspectiva zón occidental. nacional. rearmarse como múltiples proyectos imperiales que han teni- un todo inteligible. El término latinoamericanismo tal como es La discusión sobre la globalización. cuenta de ellos y permiten su estudio y com. se ha centrado en la supuesta emer- rigor. Sin embargo. surgen con nitidez algunos de los capacidad heurística de los grandes relatos desafíos que cualquier reconceptualización históricos occidentales (el progreso. En este sentido. la horizontalidad de las dimensiones espa- jetos y procesos así involucrados en su es. la econo. Ambas discusiones. o incluso translocales para referirse a los El latinoamericanismo o latin/o america. más específicamente. cial cuasiplanetario ligado a la mercantili- les de la región quienes. discur- nism /o (que abarca las culturas de los lati. que nental de pensamiento latinoamericanista mediaría las relaciones entre lo global y lo de base nacional. do como objeto a la región y b] las dimen- te posmoderno tuvo una orientación funda.latinoamericanismo mentalmente temporal.

el trabajo de los subalternistas indios como americanas. compañero de americanas en los años setenta y ochenta. El testimonio. A diferencia de la novela que está proponía su propia visión del subalternis- centrada en sus presupuestos culturales mo. Para Moreiras. el testimonio era un síntoma que Beverley habría de radicalizar su hipótesis revelaba los límites de toda representación para proponer que el testimonio en tanto de lo latinoamericano en el aparato acadé- representación de lo subalterno. el crítico estadunidense capitalista. para decirlo de otra manera. el una propuesta positiva que una crítica ra- testimonio podría ser la forma cultural de dical o una pura negatividad. partía con la mejor literatura su capacidad cional en que aquel se asentaba. De este modo. mico de Estados Unidos. el testimonio era John Beverley comenzaba preguntándose: el heraldo de una época poshumanista y tal “¿Generan las luchas sociales nuevas formas vez posliteraria. Beverley en el grupo de Estudios Subalternos sería una forma nueva de representación Latinoamericanos en los Estados Unidos. En las ciencias sociales se ha rea. rio. anunciaban la (re)aparición de una cultura des. inscritos aun dentro de las coordenadas lizado más bien un intento por darse cuenta culturales. el testimonio se deshacía de la ble y. Gugelberger).158 latinoamericanismo organizado estos proyectos en regiones cul. En tanto para explorar esos límites de lo representa- posliterario. para abrazar las luchas y las voces de turalmente homogéneas y autocontenidas. En 1989. ampliaban el terreno de lo estudiable bajo na en colaboración con Marc Zimmerman. liberada de la herencia cul- de literatura y cultura. literaria. del de lo que se ha llamado la condición global capitalismo dominante– el testimonio ha- de lo latin/o american/o. . el testimonio com- el fin de lo literario y del humanismo tradi. en un famoso ensayo so. que en su obra tempra. Alberto Moreiras. la rúbrica de lo cultural en el capitalismo estaba asociado siempre a las luchas centro. A di- tudios culturales. blaba de unos actores colectivos y emergen- tes que luchaban contra ese capitalismo y el latin/oamericanism/o en las humanida. ma de posliteratura o anunciaba al menos más que oponerse a ella. cos y políticos (posmodernidad y globaliza. a menudo ile. En este sentido el las diferentes disciplinas. ahora masivas y mediáticas. por un lado. sujetos colectivos y reales largamente some- Las consecuencias discursivas de esta tidos a una historia de subalternización. inspirado ahora más por la deconstruc- burgueses (el privilegio de la vida individual ción que por el marxismo. temológico de la crítica latinoamericanista de la colaboración de un interlocutor que estadunidense. el estado colonial español primero. En las humanida. Con el correr del tiempo sentación. o se trata más bien tural y subjetivo-burguesa del humanismo del asunto de cómo se representan [estas clásico (Beverley. neopopular no capitalista o al menos. subalternismo y poscolo. anti- bre el testimonio. aquello carga de la distinción entre lo ficcional y lo que sólo podía ser indicado indirectamente no ficcional que definía a lo estético-litera. que que el testimonio. por confluencia de macromarcos epistemológi. una nueva política de lo neopopular emer. pero sobre Beverley como una forma literaria que narra todo en la deconstrucción derridiana. y. El testimonio es definido por Gayatri Spivak y Ranajit Guha. por sus herederos poscoloniales criollos en ción) han seguido trayectorias distintas en el continente americano. estudio de los testimonios se ofrecía como des. y de los que el testimonio ejemplificaba era menos espacios privados y urbanos. ciertos temas de debate han dominando una alternativa radical a los esfuerzos coetá- la discusión sobre el latin/o americanism/o: neos en los Estados Unidos por desarrollar testimonio y subalternismo. En tanto crisis de la repre- es un intelectual. subalterno en el aparato gnoseológico y epis- trado y que requiere. (Moreiras. para su transcripción. luego. En este sentido. lo y la familia nuclear. tardío. la agenda de los estudios culturales. por otro). reve- una vida real en las palabras de su propio laba las aporías de la representación de lo protagonista o de un testigo. literatura y es. era una for. nuevas luchas] en las formas ya existentes?” Reaccionando también frente a esa (Against Literatura: 69) Beverley proponía emergencia de los estudios culturales. Exhaustion). ferencia de éstos –que Beverley veía como nialismo. sostendría Moreiras apoyándose también en gente en las luchas revolucionarias centro.

Estas nuevas ción historico-discursiva dominante el re- categorías relacionales tienen la gran ven. Pero este conocimiento Entre otras fuentes. zado y a su cultura de la diferencia comer. que junto a la filosofía se planteaba como subjetividad colonial y poscolonial e i/repre- algo muy distinto a la capacidad acomodati. acrítica pertenencia y funcionalidad de la teoría postcolonial ha necesitado siempre esos estudios culturales al capitalismo avan. género y etni. en la coyuntura traumática de las tropolitana hacia la periferia como otra posdictaduras del Cono Sur y las violencias forma más de neocolonización intelectual y centroamericanas. sentabilidad) dio pie a un interesante debate cia y a las limitaciones internas de las mira. minorías sexuales y muje- y el comienzo de una época posliteraria. teoría “Reading Subalterns”). indiferenciado y capaz de involucrar tanto a Ambos compartían. que en los co de la teoría subalternista y poscolonialista. proviene del trabajo de los latinoamericanistas se habían propuesto subalternistas indios (Ranajit Guha. Una de las formulaciones más Chatterjee) y de los críticos poscoloniales sucintas de este programa y esta crítica se (Homi Bhabha. moda teórica (Thurner). Se cibe un énfasis en las categorías de subalter. concreto producido en los Estados Unidos tes de la capacidad representativa del dis. encontraba esa misma capacidad en el altamente definido y un “ellos” fuertemente testimonio mucho más que en la literatura. en su orientación moder- fico dominantes para dar cuenta crítica de nizante –y por lo tanto homogenizante. literaria y cultural. concreta (Loomba).) encuentra en el Manifiesto del Grupo de De estas fuentes el latin/oamericanism/o re. a los caribeños como a de los estudios culturales y la. destaca allí la necesidad de distinguir entre nidad. etcétera. los pakistanís o los aborígenes australianos. por otro lado. ción. de colonización/descolonización. eran para Moreiras para. precisamente. supuestamen. Estudios Subalternos Latinoamericanos. permiten vislumbrar la el latin/oamericanism/o en las ciencias socia- verdadera complejidad histórica del proceso les. feminismo y antropolo- gía en las miradas. procesos y sujetos tercermundistas estado-céntrica y eurocéntrica– una de las constituidos por los mismos legados colo. sultado cuasi exclusivo de la labor del esta- taja de mapear una serie de interrogantes do y sus instituciones) y el pueblo. que divide el mundo entre un “nosotros” te. el tema de los lími. Moreiras encontraba mayores poderes re. de sus categorías principales (subalternidad. africanos y latinoamericanos) era formas de conocimiento histórico y cientí. estudios literarios. Otra de las fuentes de aquella crítica de . que sería que la tradición latinoamericana. formas de conocimiento que el subalternis- niales y estatales. latinoamericanismo 159 De este modo. por los llamados estudios de área (estudios curso escrito y de las limitaciones de las asiáticos. acerca de su aplicabilidad en América Latina das “expertas” de las ciencias sociales. Beverley declaraba el fin de lo literario afroamericanos. y la misma relacionalidad vacía de muchas da aquí como el otro lado del pensar crítico. el conjunto de las poblaciones subalternas te orientación nacional-estatal y sociológica. social y política deben ser visi- confluencia de raza. Por otro lado. mestizos. Transformada ade- dójicos. en su fuer. Partha desmantelar. por su par. La literatura era concebi. cidad en el análisis y psicoanálisis. pues se referían a la capacidad de más en el mundo anglosajón en una con- lo literario de interrumpir la representación veniente y monolingüe práctica pedagógica y cuestionar su estatus. su sospe. el origen indio y anglocéntri- presentacionales en la literatura. te. la nación (que fue en la construc- i/representabilidad (Loomba). cuya participación. que estaban en la base de mo y el postcolonialismo en sus versiones esos discursos. La cultural. ciales diversamente constituidos: indígenas. objetos. mientras Moreiras aboga. los indios de la India como a los indígenas cha frente a lo que llamaban el populismo latinoamericanos. Gayatri Spivak entre otros. formas de organización nunca había explorado suficientemente. bilizadas y desinvisibilizadas (Rodríguez. res. subjetividad colonial y poscolonial e el estado. según éste ba por la capacidad única de la literatura de afectó a múltiples y heterogéneos sujetos so- deconstruir los aparatos de la representa. clase. culturales e históricas de una localización cializable. de su aterrizaje en las condiciones sociales. Estos y de su a veces paradójica exportación me- poderes. Beverley.

el 54.3% y.4% de la población del país a ser en el año plazamientos de poblaciones masivas arriba 2003 la minoría étnica más grande con el indicados. latin/o/american/o. que el estudio se llamaron estudios étnicos y estu- latin/o americanism/o quiere o puede repre. como en el proceso de devenir y en particular. de los estudios étnicos y de área referentes el 49. los estudios latinoamericanos (o de de lo étnico en los estados unidos. de minorías étnicas en un en 1999. que van más allá de la y en lo que va corrido del presente. el latin/o americanism/o puede ser concebi- hacia el año 2005 ya eran 25 millones o 12% do ahora. pasado de ser en 1980 14. en 1999. en (Flores.4 millo. lo que debe ser visibilizado (por- 14% de la población total y cerca de 41 mi. constituyendo el 40% cia y afiliación de los sujetos en relación con del crecimiento demográfico total y pasando los distintos niveles de comunidades en las de ser la mitad de la población afronorte.8 en el salvador. era central la noción de una mayoría blanca je había subido a 41% y era todavía del 35. entre 1980 y el año 2000 (porque hasta ahora ha sido percibido desde la población total de latinos se duplicó en un solo prisma) son las formas de pertenen- los estados unidos. Hacia 1990 ese porcenta. su lógica y grave en aquellos países que más inmigrantes su coherencia interna. por un lado. Flores y benmayor.9 en colombia. cio eran de origen mexicano y un cuarto las tareas de dicho latin/oamericanism/o más eran latinoamericanos de otros países. la bibliografía sobre la ciudadanía “desde su ampliación para esta masiva migración de latinoameri. paradigma era fundamental la naturaleza nes en 1999. alteró ciudadanía política formal. de conversación de esas dos tradiciones y los estados unidos recibieron un pro. por otro lado. son muchas y se han manifestado de mane- en los últimos treinta años el número de la ra más convincente en las ciencias sociales o población latina en los estados unidos ha en los estudios culturales de base empírica. estas formas de noamericano en los estados unidos. Critical Latin 70-71).9 millones en 1980 a 211. shafir). al menos en una de sus formas del total de 200 millones de migrantes en el posibles.7% en Honduras (addiechi: mente interrogados (poblete.9% de la población era pobre. .9 en nicaragua y en los estados unidos deben ser hoy crítica- un asombroso 79. área) se concentraban en poblaciones loca- de acuerdo con la cepal en 1980 el 34.7 % lizadas en un área geocultural y geopolítica de las familias de américa latina y el caribe diferente y externa. dios latinoamericanos de área. en el primer paradigma vivían en la pobreza. desafiando nulas o de exclusión/inclusión diferencial“ así las formas establecidas de estudiar las es un buen indicador de la batería de pro- dimensiones nacionales y las conexiones in. la situación es particularmente limitada del área en cuestión. en manera rápida: estos presupuestos básicos méxico el 46. y para mi deseables. rotker.000 inmigrantes por año un momento epocal de globalización de lo entre 1992 y 2004. tiplicación en ciudadanías dobles y múlti- lítico y social de los estados unidos y de ples o su cuestionamiento en ciudadanías varios países latinoamericanos. si los migrantes que dejaban américa American and Latino Studies). de sus contrapartes en américa latina en medio de 1. cuales eligen participar o se ven obligados americana en 1980 a su status actual ( o invitados a hacerlo. por lo tanto.6 millones o el ellas tienen que ver. de esos migrantes un ter. blemas abiertos por estas reconsideraciones ter-nacionales de los latino/americanos. para decirlo de una mandan a los estados unidos. el entorno estadunidense.5 en guatemala. de este modo. incorporar formas no tradicionales como canos en el último cuarto del siglo veinte la social y cultural. en términos absolutos de población. fue el resultado del proceso de globa. primeros se encargaban de poblaciones con- lización de las poblaciones latinoamericanas ceptualizadas. proceso de integración diferencial a ese nú- el número de pobres en la región había pasa. cleo blanco. con los des- 6. el 69.160 latinoamericanismo las formas tradicionales de estudiar lo lati. de su impacto transformador minorías étnicas en la nación (los estados de los paradigmas nacionales de asimilación unidos). que antes era invisibilizado) o revisibilizado llones de personas. para el segundo do de 135. mientras los sentar. latina sumaban 21 millones en el año 2000.226. a las poblaciones de origen latinoamericano el 60. como el lugar mundo ese año (gainza: 1). hasta su mul- de manera muy significativa el paisaje po.

América Latina. William V. La creciente intensificación de flujos e inter- ses– tanto en América Latina como en los conexiones culturales a escala planetaria. Yúdice. Aníbal. 2005. 201-242. Norma. en Edgardo Lander (ed. y ofrece la [juan pobrete] oportunidad. América Latina: desigual y descen- fuerte especificidad y densidad de las comu. desiguales y desconecta- Consumidores). Addiechi. 2005. 2002 [The Expediency of Cultur: The no coincide por completo (si alguna vez Uses of Culture in a Global Era. Durham. Thurner. en general. “Culture”). consulta: 14 de junio de 2006.). Hopenhayn. Latin Americanism. Barcelona. el desa. En todos estos ejemplos la nación ya Gedisa. Postcolonial Predicaments of the Americas.gloobal. Por otro lado. 255-277. <www. Néstor. saber: eurocentrismo y ciencias sociales: pers- nales. Latino Cultural Citizenship: Claiming sin moverse de sus sitios o son relegados a Identity. pectivas latinoamericanas. Loomba. Critical Latin American and Latino creciente presencia de los conglomerados Studies. Flores.php?id=2047&entidad=Noticias>. Routledge. y. culturalmente. Londres- nuevas y viejas pero refuncionalizadas tecno. Patricia. Minneapolis. Reguillo.). la espacio de hegemonía interna y autonomía racialización de la fuerza de trabajo a es. pp. como nuevos mapas geoculturales y políticos. Juan logías como la internet o la radio. países que los reciben para explo. de las nuevas cartografías de lo latin/o american/o en el momento de su globalización. Buenos Aires. Duke University Press. El recurso de la cultura. University of Minnesota transnacionales (Pobrete. Recurso). la criminalización de la po. Press. regio.). interconexión e interdependencia interna- grantes. nicaciones locales.info/iepala/gloobal/ cultural diario de productos trasnacionales o fichas/ficha. 2003. Estos nuevos mapeos –que te desarrollo no sólo en los Estados Unidos no pueden deshacerse de la nación como te- a propósito de las poblaciones latinas. Estados Unidos. conte. García Canclini. dos. por cierto. Y esto ocurre –aunque no local-global necesariamente del mismo modo y con la misma intensidad en los diferentes paí. la emergencia de un paisa. nidos y técnicas (García Canclini.” de múltiples y complejos actores funcionan. la cultura de la violencia. la droga y la exclu. “Colonialidad rrollo de la práctica social. cional o transnacional– son lo que podemos tarlos bajo su condición altamente flexible llamar el latin/o americanism/o. facilitadas a menudo por Ania. Barcelona. trada. ni social ni University Press. ra cuasiestructural. 2005. fuertemente influido por sus formatos. Este desfase fundamental es el que motiva la necesidad. Diferentes. con una (ed. George. Beacon una marginalidad que los excluye de mane. Duke lo hizo) con sus poblaciones. Durham. 2003. económica y cultural también en América Latina en relación con sino que deben intentar entender tanto sus las migraciones internas y externas. so/unesco. University of Minnesota Press. Universidad Autónoma de la Ciudad de México. y productiva de indocumentación (Quijano. desde de la cultura y la ex. je mediático complejo en el que alternan la Martín. sión (Hopenhayn. falta de concordancia se manifiesta en la 1999. Space and Rights. central y periférico supone (Quijano). 1998. La Colonialidad del do simultáneamente en escalas locales. Grimson). etcétera. Román de la. clac- Yúdice. México. los de. Campa. relativa externa cuanto los nuevos flujos de cala continental: países que mandan inmi. de esta nueva agenda incluyen: el consumo Peripecias 1. 2003]. Quijano. Colonialism/Postcolonialism. es algo que ha visto un fuer. los transformaciones y funcionamiento. 2003. After Spanish Rule. latinoamericanismo / local-global 161 Esto. Emergencia). Diferentes. Mark breza y el culpar a las víctimas juveniles de y Andrés Guerrero (eds. Algunos de los temas “Tendencias migratorias en América Latina”. 1997. Boston.). y Rina Benmayor vida de aquellos que “viajan” todos los días (eds. pp. de Genova. cultural y política del poder: eurocentrismo y América Latina. Press. Florencia. Gainza. Gedisa. sino rritorialización social. ha . periencia cotidiana de la globalización esa Minneapolis. Buenos Aires. Fronteras safíos que la falta de concordancia entre la reales de la globalización: Estados Unidos geografía social y cultural del capitalismo ante la inmigración latinoamericana. Políticas. nacionales y globales (Mato. obras de consulta. Nueva York. Poblete.

Así constituye algo fun- en los procesos sociales contemporáneos es damentalmente político. La palabra global también se usa para dinámicas local-global ocurren. referentes geográficos específicos se desdi- . (Mato. tividad devela una geografía social perfilada cas que tienden a ser territorialmente am. conceptuales de corrientes de pensamiento Martín Barbero. nuevas dimensiones de prácticas socia. resultan en sistemas y estructuras perfilado- Hacer referencia a la dimensión local-global ras de sus fronteras. el término global en espacios situados en contextos socio-his- no se refiere a la totalidad de la extensión tóricos específicos (Mignolo). lo local constituye la expe- ciales. ticas sociales. sas. García Canclini. bienes de consumo. En el campo ceso que resalta el dinamismo inherente a de los estudios culturales. contribuyen a la desestabilización de to de las fronteras tradicionales del proyecto paradigmas identitarios tradicionales. El término se utiliza mente en América Latina. conexiones local-local sin descontextuali- rios sociales contemporáneos (Appadurai. o a desarrollo económico. de la idea de lo global y viceversa en un pro- les asociadas a esos contactos. y con una entidad geopolítica particular. además. la cultura. Por consi. referencia base. resaltando las informa de la construcción de los imagina. dicha vivencia se desenvuelve tualmente. espacios. si bien constituye un natural. Es por eso que algunos estudio- tidos con que se utiliza el término coinciden sos han conceptualizado lo local como enti- en la idea de que la dinámica local-global dad “translocal” (Appadurai). Mato). dencia a conceptualizar los procesos de guiente. portancia de contextualizar las dinámicas cos tangibles o para teorizar sobre espacios de esos flujos (Appadurai. zarlas de lo supralocal (García Canclini. procesos globalizadores que. De entre ellos. los diversos sen. Appadurai plantea que lo Este término establece una tensión concep. por lo cual constituyen flujos de La reflexión teórica reciente. donde los truido y atravesado por una amplia diversi. servicios e incluso considerar. García Canclini destacar las dinámicas que conforman las señala que la conceptualización de lo local interconexiones y designar. se ha transformado con la concientización po. al mismo tiem. conformando su punto de y en ocasiones incluso conflictivas entre sí. Hay que ción. La interconec- del planeta sino al alcance de ciertas prácti. El de la modernidad. criticando la ten- y producción del conocimiento. dicho término constituye un marco globalización independientemente de las de referencia para el estudio de las formas prácticas que los conforman. Estudios latinoamericanos). por otra parte. Mato). El estudio de estos colectividades sociales de menor o mayor procesos ha dado lugar a la generación de tamaño cuyas fronteras identitarias pueden algunos términos binarios que procuran dar coincidir con las de un estado nacional o ser cuenta de la complejidad de los procesos más restringidas. nada en contextos geopolíticos particulares nación de tecnologías y medios de produc. a través de la Internet. que se designa como local no es una entidad tual dicotómica que. especial- carácter local-global. sino un concepto relacional cons- desafío a la precisión de su significado. ha truido por una diversidad de prácticas que resultado epistemológicamente productiva. García Canclini. designa como global o local varían concep. que buena parte de las ideas. destaca la expresión riencia cotidiana de actores en una locali- “local-global” utilizada de maneras diversas dad particular. Martín Barbero. los flujos globales que entran en contacto y sus efectos. que pue- ideas de identidades colectivas e ideas de de ser equivalente a un estado nacional. especialmente aquéllas término local se usa para referirse ya sea a relacionadas con el Estado-nacional. Martín Barbero. con la vivencia cotidiana en gran parte del Las dimensiones específicas de lo que se planeta emergen de contextos particulares y.162 local-global producido una compresión de las dimensio. entre otras co- mana que ha contribuido al desdibujamien. entre otros designar un nuevo espacio conceptual cons. dad de prácticas que son las que impulsan nes espacio-temporales de la experiencia hu. Por lo general. por relaciones de poder que se configuran de plias y a desempeñar papeles dominantes/ manera situada y diferencialmente relacio- hegemonizantes en la producción y disemi. Por una par- en que se dan los procesos de interconexión te. Mato). destaca la im- para referirse ya sea a espacios geopolíti. En el sentido de las prác- contemporáneos de transformaciones so. Hannerz.

A partir de ahí se de poder en la cual lo global constituye una perciben las asimetrías de poder que infor- corriente crecientemente avasalladora. las La direccionalidad de los flujos local-glo- dinámicas local-global son flujos direccio. textos particulares (Mato. línea de pensamiento caracteriza a una am- curso crítico y teórico presenta dos líneas plia diversidad de actores sociales. nera flujos ambivalentes que tienden simul- laridades locales contribuyendo paulatina e táneamente a la homogenización cultural y inexorablemente a la homogenización de las a la acentuación de diferencias particulares. agudizando de perspectivas locales que se han proyecta- brechas entre los que tienen acceso y pue. Mignolo). que consume y anula las particu. Mignolo en la reflexión teórica reciente se debate di. plantea que es éste óptica percibe las prácticas sociales como precisamente el elemento articulador entre lo unidireccionales y separadas o claramente que denomina “diseños globales” (proyectos distinguibles unas de otras. Los componen. sus usuarios (Appadurai. man. ya que necesariamente lo asimetrías de poder que no anulan la distin. disyuntivas en los flujos (Appadurai) a par- tagónica expresando la pugna conceptual tir de las cuales se están generando nuevas entre corrientes a escala planteraria –lo glo. mediación y consumo. no nales que contribuyen a la consolidación de es clara ni directa. Los imaginarios La segunda línea de pensamiento parte de culturales contemporáneos representan no la conceptualización de las dinámicas local. Rosenau). señala que los flujos que históricamente han cho avance como factor que contribuye a la perfilado las tendencias globales. Desde otra vertiente. Esta línea de pensamiento parte local-global desde una perspectiva episte- de la preocupación por el avance hegemoni. lobalización” y de “otro mundo es posible”. Las corrientes globales se manifiestan de La primera línea de pensamiento tiende forma diversa en diferentes localidades por a conceptualizar lo local en contraposición lo que las dinámicas local-global develan a lo global. las tendencias y orientaciones de proyectos za a dinámicas significativas dentro de ám. local implica múltiples núcleos de produc- ción entre centros y periferias (Hannerz). nizante de la modernidad occidental. Hablar de zación que no cuestionan esta denomina. minación e insisten en las ideas de “alterg- lización: homogenización o hibridación/re. que juegan un papel domi. lo global horizonte mucho más limitado –lo local– e no se halla contrapuesto a lo local sino que insuficiente capacidad para resistir al im. estructuras y relaciones sociales alrededor Mignolo. García Canclini). Esta El uso del término local-global en el dis. supone una red de relaciones diferenciales pacto de las primeras. ción. Mignolo. local-global 163 bujan aun cuando los contenidos y estilos de global como mutuamente constitutivas. globalizantes en su inserción diversa en con- bitos más reducidos. cuyo trabajo aborda las relaciones del planeta. bal según García Canclini. Así constituyen una relación an. las relaciones pulsada por las dinámicas del capitalismo entre lo local-local y lo local-global. han surgido creciente polarización social. hegemonizantes de la modernidad) y las “his- tes de movimientos llamados de antiglobali. im. en relación están asociados a las localizaciones una relación de fuerzas simultáneamente in- geopolíticas y contextos socio-históricos de tegrantes y desintegrantes (García Canclini. Ello ge- neoliberal. sólo lo “propio” sino también la relación con . torias locales” (experiencia local). Considerado así. cuyo marco de do componentes del llamado “movimiento referencia es el gran debate actual sobre los antiglobalización” que resisten a esta deno- efectos culturales de los procesos de globa. Esta colonialidad del poder. Mato. sin embargo. Informado por de Occidente. incluyen- generales de pensamiento. Desde esta vertiente. tendiendo a ver ya que éste es el espacio donde se visibilizan las corrientes de escala global como amena. Esta acepción supone dependiendo del contexto geopolítico de las una jerarquía lineal unívoca de relaciones prácticas de los actores. lo global es necesariamente hablar de lo local ción encarnan esta óptica. modalidades en los procesos sociales con- bal– y aquellas que supuestamente tienen un temporáneos. Robertson. mológica. destaca la importancia de consi- zante de los sistemas y prácticas culturales derar el contexto histórico. do de forma abarcadora en la visión hegemo- den participar en procesos globales y aque. la conceptualización de Quijano sobre la nante en los procesos de globalización. y a la vez conforman. significación. llos que quedan fuera.

se visibilizan las tendencias y orientaciones En América Latina. producción de un espacio reticulado. ñala que lo urbano no es referente directo de mas. aparecen y más bien tienden a agudizarse. Mignolo). Mignolo). es necesariamente hablar informan la configuración de los movimien- de lo local ya que éste es el espacio donde tos sociales en la actualidad (Mato). que estas conceptua. Sin embargo. especialmente dades locales. Si bien ginario se ha conceptualizado como hibri. mientos (Appadurai. contextualmente referidas a su ex. organizaciones indígenas en diversos luga- por lo cual otros estudiosos han optado por res de América Latina. han resultado en la subalterniza- y contradictoria en los imaginarios sociales ción de ciertos tipos de saberes y conoci- que informan la vivencia cotidiana y la par. cuanto “sentido de lugar”. o a otras partes del mundo. su trabajo. es un ejemplo de la abordarlo como un proceso abierto de resig. activistas en los circuitos relacionales con- . se conjugan nuevas modalidades y viejas es- cia de visibilizar a los actores sociales en los tructuras.164 local-global el “otro”. El uso de la Internet por y contradicciones inherentes al proceso. al relacionar diversos es. se dación (García Canclini. en ello desempeñan intelectuales y activistas cio de la construcción del sentido donde se (Mato. Se ha objetado. La interrelación nales en América Latina –del campo a la ciu- de lo local-global no supone un mundo sin dad. Culturas híbridas) enfoca en los grandes centros urbanos. El lugar encuen- cas local-global como marco que informa tra su sentido en las prácticas sociales con- las transformaciones sociales en la región. don- les de discursos y prácticas. globalización no anulan el espacio local en vistas en América Latina aborda las dinámi. nos atención en circuitos académicos hege- dos por comunidades. les están mutuamente implicados. textualizadas en la densidad de la memoria al mismo tiempo que apunta al imperativo histórica de los imaginarios colectivos. construyen lo redes que emergen de los contactos local- que denominamos global. hacia países vecinos dentro de la región fronteras donde desaparecen las particulari. pero se han de pensar en el contexto de las pacios definidos como local. vas dimensiones de esos imaginarios donde rales en la región. el espa. Mato señala la importan. se- o glocalización (Robertson). Hablar de lo glo. Los pro. el de los sistemas de producción y tamaño. Las inequidades sociales no des- procesos de globalización ya que son preci. Richard). Martín-Barbero señala que los procesos de La reflexión teórica y el trabajo de acti. o sea. según Mato. extensión de ese espacio reticulado que in- nificación que continuamente reta las cate. entre otras for. reflexión sobre un tema que ha recibido me- cesos globales son colectivamente construi. Las interconexiones que perfilan que se conceptualiza como local o global un imaginario cultural global no sustituyen (García Canclini. Lo local es. ciudad sino del movimiento que inserta lo lizaciones no profundizan en los conflictos local en lo global. otras culturas o imaginarios Los grandes desplazamientos poblacio- (García Canclini. a través del proyecto de la mo- global coexisten de forma complementaria dernidad. sociales (Mato. Las dinámicas que la colo- perciben explícitamente las luchas de poder nialidad del poder ha generado alrededor y se develan sus asimetrías. como el de García Canclini. Lo local y lo del mundo. de mayor o menor mónicos. Martín Barbero). ticipación de los actores en diversos proce. samente quienes. el análisis sobre las de las corrientes globales en su inserción relaciones local-global también incluye una diversa en contextos particulares. Mignolo). serta lo global en lo local a través de circui- gorías establecidas de pensar los procesos tos local-local y de ahí lo local en lo global. global (Martín Barbero). las cuales también bal. circulación de conocimiento y el papel que periencia cotidiana. Martín- ni desplazan las culturas locales pero las Barbero ve esa interconectividad como la afectan al alterar las fronteras tradiciona. El proceso que de los flujos globales y los contextos loca- informa la configuración de ese nuevo ima. la creciente participación de intelectuales y sos de transformación social. sino una nueva dimensión de Estados Unidos y España– son movimientos los imaginarios culturales donde se disuelve que crean diversas redes de contacto y que el nexo conceptual entre cultura y territorio dan lugar a una continua redefinición de lo particular. Las de capacitar formas de ver y comprender dinámicas local-global contribuyen con nue- que se adecuen a las particularidades cultu. así.

En globalización. Conexiones transnaciona- el concepto de estudios de área. que se denomina América Latina. La moder- cal-global. tivo de mediar flujos globales con ópticas micas de poder local-global. 147-177. 2001. en ám. Martín Barbero. informando al mismo tiempo la nidad desbordada: dimensiones culturales de la gestión y la experiencia en el plano local. Londres. Localism and cos. se evidencia una reorientación en mostrar la complejidad de las prácticas y los las prácticas respecto de la producción y actores” en Daniel Mato (coord. 2002. es- . académicas transnacionales (Richard). Por con. to fronterizo. en espacios legitimados. dense.). es to Sustainability. 2001. Anàlisi. O’Riordan. 1996). en la apropiación y adaptación de idea del pensamiento fronterizo como mo. 45-62. las diversas formas en que la traducción directa del inglés y el uso del se ha experimentado la colonialidad del po. está dando lugar a que los saberes/ tos globales. bitos académicos e intelectuales hegemóni. reflexión sobre la producción del conoci. Mignolo. 29. tidad”. Fondo los circuitos académicos metropolitanos. Así se plantea la in. las corrientes globales de pensamiento delo conceptual que toma la diferencia co. Earthscan. lugares. Uno de los mayores retos que enfrenta Identity: Fresh Perspectives on the Transition la gestión intelectual en América Latina. Hannerz.). En el caso de noamericanos sobre cultura y transformaciones América Latina. necesidad de cuestionar y buscar trascender 1999. Walter. apologías y demonizaciones. Akal. Madrid. la de Cultura Económica/Trilce. elaborando imagina. quien reflexiona sobre este de globalización que se desarrolla en redes tema desde el ámbito académico estaduni. 2003 (orig. ridades del contexto. Es precisa. discursos locales se erijan como espacios de enunciación autolegitimados en el foro lo. siguiente. dad de construir discursos “desde” la región Historias locales/diseños globales: coloniali- al incluirse crecientemente su producción dad. Nelly. Mignolo.como punto de la transdisciplinariedad que históricamente. García Canclini. 2001 (orig. entre otras cosas. Richard señala que ello ha sociales en tiempos de globalización 2. Asimismo. partida para abordar el estudio de una nue. 2000). saber “sobre” un lugar. señala que el imaginario subalterno Desde esta perspectiva. conocimientos subalternos y pensamien- intelectual. con el ob- cen como alternativas viables a un imagina. clacso. local-global 165 temporáneos está produciendo una trans. Estudios lati- circulación de conocimientos. “Desencuentros terrogante de cómo saber “desde” un lugar de la socialidad y reencantamientos de la iden- en un mundo crecientemente interconecta. Caracas. Arjun. Así. La globalización imagi- miento ha subrayado. (Mato. Jesús. Appadurai. o sea. Richard). y precisamente por motivo de las particula- va geopolítica del conocimiento. Madrid. local-global. Néstor. incluso se ha cuestionado lonial –es decir. Globalism. “Desfechitizar la globalización: basta de una dinámica dialéctica (Mignolo). Tim (ed. donde en la ac. el les: cultura. prenden (invitando nuevamente a cuestio- formación radical ya que visibiliza cómo la nar ese espacio conceptual denominado producción del conocimiento y los saberes América Latina). diciones culturales en procesos de alcance tanto en los ámbitos locales como en circui- global. nombre estudios culturales para referirse a der alrededor del mundo-. Ulf. propone la locales. núm. la reflexión crítica contemporá- tiples que perfilan una visión plural de la nea apunta al imperativo de una rearticula- experiencia humana. Paidós. Richard. la nada. México/Buenos Aires/Barcelona. en especial en las ciencias sociales. cialmente a la reflexión sobre los procesos res. se reitera el impera- se constituye en la intersección de las diná. a la oportuni. do donde la relación local-global constituye Daniel. reduccionismos. 1998. “Globalización académica. ción de categorías analíticas “desde” los di- rios donde se multiplica la dimensión local versos espacios culturales que conforman lo en diversas posibilidades de ser que se ofre. ha caracterizado la mente en la intersección de las dinámicas producción intelectual en América Latina. tualidad se construyen epistemologías múl. dado lugar. gente. do en la mayor justicia y equidad social. Cátedra. obras de consulta. jetivo de trascender en la formulación de rio hegemonizante/globalizante intervenciones con miras a un futuro basa- La participación de voces de diversas tra. según Mignolo. pp. puede contribuir diferen- surgen de condiciones históricas particula. Buenos Aires/Montevideo. Mato. entre otras cosas. pp. cómo la diversidad de voces que la com.

1997. Princeton. Buenos Aires. James N. “Glocalization: Time-Space and Homogeneity- Heterogeneity” en Mike Featherstone.. Modernities. Scott [emeshe juhász-mininberg] . 2001. coord. Princeton University Press. Roland. 2003.166 local-global tudios culturales y crítica latinoamericana” Lash y Roland Robertson (eds. Robertson. Global en Daniel Mato. Estudios latinoameri. Distant Proximities: les en tiempos de globalización.185-199.). Londres. Rosenau. 25- canos sobre cultura y transformaciones socia. Dynamics Beyond Globalization. pp. pp.. Sage. 44. clacso.

transformándola en una sociedad de masas que. fragmentación de la experiencia. de imaginar y de narrar. se halla cada día más mayoritariamente reducidas a conservar y moldeada por las propuestas. Ese es el estratégico del capital e innovaciones tecnológicas sino escenario en que se colocan hoy las relacio- hondas transformaciones en la cultura coti. que el cine y la televisión. a no masas de sentimientos provenientes de la ser que cerrando los ojos creamos detener cultura más tradicionalmente popular” el movimiento de lo social. desestructuración de las comunidades y la zan imaginarios fragmentadores y deshisto. nos va a hacer [marlyse meyer]. de lo viejo lizada por los dispositivos y la sintaxis de la forma lo nuevo y con lo nuevo rehace lo vie. de modo transformación cultural implica. en la lógica per. sino desde los formatos y los gé. deja obso- paradójicamente natural. del mercado internacional– a un proyecto [167] . no siguiendo el proyecto el moldeamiento que los medios de comu- ilustrado. neros de las industrias culturales de la radio. el cine y la televisión. Pues lo que ahí leer. El reto que esa jo. cada vez más. ya ar- porque no se produce a partir de la cultura ticula un movimiento económico –entrada letrada sino de las culturas audiovisuales. radio. La cultura cotidiana de los medios masivos significan y son cultu- las mayorías. la mezcolanza de las tradiciones. justamente ciones modernas en los años treinta. los modelos condenar. bien difícil seguir tachando de inculta una sensibilidad que desafía nuestras nociones Pensar los medios de comunicación en de cultura y de modernidad. Pues. la sofisticación de letos tanto los populistas como los ilustra- los medios de comunicación de masa con dos modos de analizar y valorar. no sólo en las ciudades sino ralmente. el de la rizadores. Una transformación sostiene el proyecto de construcción de na- de la sensibilidad colectiva que.medios de comunicación Empezando por el reto de aceptar que las mayorías se apropian de la modernidad sin “Realidad contradictoria y desafiante la de dejar su cultura oral. una oralidad secundaria. Desde la idea misma de modernidad. Ni la política Latina se incorporan a la modernidad no de ni la cultura del siglo xx son pensables sin la mano del libro. de percibir y está en juego no son sólo desplazamientos expresar la identidad. y desde la que América Latina es. el de la Cambios que nos enfrentan a una acelerada emergencia de nuevas culturas que desafían desterritorialización de las demarcaciones tanto a unos sistemas educativos suicida- culturales y a desconcertantes hibridaciones mente incapaces de hacerse cargo de lo que en las identidades. esto es. Y por más escandaloso que nos suene los medios en las transformaciones del cam- es ya un hecho que las masas en América po cultural latinoamericano. gramatica- versa de un capitalismo salvaje. tarea de están transformándose los modos de ver y envergadura antropológica. haciendo coexistir y juntarse. nes entre comunicación y cultura: el de la diana de las mayorías: cambios que movili. y las ofertas culturales de los medios masi- vos. de las economías nacionales a formar parte nos plantea algunos retos desconcertantes. nicación han ejercido en nuestros países. como a unas políticas culturales también en el campo. al mismo tiempo que sacan a flote pérdida de la autonomía de lo cultural y estratos profundos de la memoria colectiva.

los medios ponen en juego es un contradic- . y la obsesión clasemediera por el ascenso. se exaltaron Estado convertía a las masas en pueblo y al y se apaciguaron. Y tuyéndolas en sujeto social justamente a ambos medios contribuyeron en forma de- partir de la idea de nación. popular” como espacio de lo ancestral y de to. la radio y el teléfono. teatralizarla. “popular”. una identidad y reconocimiento de expresiones que venían un sentimiento nacional. que eran aún las de las ma- llegue a los puertos para ser exportado. trastornando las costumbres A la visibilidad social de las masas –ex. Los caudillos populistas El sentido cultural de los medios de co- encontrarán en la radio el medio que les po.168 medios de comunicación político: constituirlas en naciones mediante semantización de esas demandas y en el la creación de una cultura. Un folclor en el que lo alu- De otro lado. Libertad Lamarque o cación entre caudillos y masas populares: al Cantinflas. municación remite entonces a la aparición sibilitó un nuevo modo de comunicación y en la escena social de un nuevo sentido de la emergencia de un nuevo discurso político lo popular que emerge con las culturas urba- que venía a romper con la retórica de los nas. y lo que ponen los que lo que se produce en una región llegue medios: la radio posibilitando el paso de las a otras. como María Félix. de la salud o la diversión. la más temprana hibridación de lo na- sividad coloquial que enlazan lo territorial cional y lo extranjero. rías en el plano del hábitat o de la educa- rriles. del patetismo popular con lo discursivo: el paso de la racionali. la ranchera y de símbolos cinematográficos gado por los medios masivos en la comuni. Un discurso nuevo que tuvo en la radio lo inculto. figurador de la “idiosincrasia nacional”. hasta el punto de que lo que durante mucho presada en la presión de sus demandas de tiempo había sido sinónimo de vulgar. Interpelación que venía del Estado medida inversa: los medios de comunica- pero que sólo fue eficaz en la medida en que ción son uno de los más poderosos agentes las masas reconocieron en ella algunas de de devaluación de lo nacional y de emborro- sus demandas básicas y la presencia de al. con su capacidad de reelaborar el folclor aluvial: del tango. ese en que las masas populares se voceros de la interpelación que desde el reconocieron y transformaron. bol. Ahí se ubica el decisivo papel ju. se convertirán en masas. Los medios. hecho de géneros y se reconoce ese nuevo sujeto que plasma lo ritmos musicales como el tango. exigiendo que mental los dispositivos y las tecnologías de lo que había sido privilegio de unas mino- comunicación: las carreteras y los ferroca. sea derecho hacer un país es algo más que posibilitar de todos y cualquiera. educación. de trabajo. diversión– el chabacano. sajones han denominado masivo: que es a la cional en la que van a jugar un papel funda. ello pasa a significar. el bolero y nacional. y el cine haciendo nación al una cultura y un sentimiento nacional. hacerse voceros de la interpelación que con. La modernidad que nuestros países en- vertía a las masas en pueblo y al pueblo en carnan hoy es no sólo distinta sino en buena nación. salud. modernización significa vial nombra latinamente lo que los anglo- también una organización del mercado na. en que se configura el discurso popular-de- y especialmente la radio. es yorías. namiento de lo latinoamericano. to a las formas. donar por completo ciertos rasgos de su tuirlas en naciones mediante la creación de cultura oral. en la pione- una mediación fundamental con el lenguaje ra y certera expresión de José Luis Romero. vez lo que ponen las masas. Pues ción. dad expresivo-simbólica a la racionalidad de lo que viene del suburbio y el hampa con informativo-instrumental que organiza la lo que proviene de la compostura y el respe- modernidad. la acción de los medios sólo era posible mediante la comunicación consistió en hacerse el espacio de ósmosis entre masas urbanas y Estado. pueblo en nación. o que lo producido en cada región culturas rurales. el telégrafo. apareciera como elemento con- Estado responde nacionalizándolas: consti. Dejando atrás la significación de “lo sermones y también con la del parlamen. En la re. pues ellas son el cisiva a la gestación de un poderoso imagi- nuevo contenido de la idea de pueblo en que nario latinoamericano. del cine y el fút- la oralidad y ciertas maneras de la expre. Pues lo que gunos de sus modos de expresión. Pero ese proyecto del mundo popular. a la nueva cultura urbana sin aban- también proyecto político y cultural: consti.

y del que únicamente al modelo informacional. tarlas a los ritmos e imágenes de lo global. Pero la expansión del número de canales. tiene no poco que ver con la ambigüedad de De otro lado.. Pero esta. integración. de acumulación y compatibilidad. ya que esas industrias juegan en el te. Tanto sarrollista– y la cultural. Exigencias que se evidencian en el anacronías y utopías que sostiene y resiste. lógico” con su razón modernizadora. Pues lo que la relación blicos cada día más neutros. al tiempo que culturales. el campo de medios y los modos como operan las in- los Estudios de Comunicación en América dustrias culturales. definido más por apropiaciones que por re- rreno estratégico de las imágenes que de sí currencias temáticas o préstamos metodoló- mismos se hacen estos pueblos y con las que gicos. comunicación. Los desplazamientos con que se busca- cultural para renovar gastadas narrativas rá rehacer conceptual y metodológicamente conectándolas a otras sensibilidades cuya el campo de la comunicación vendrán del vitalidad es resemantizada a favor de una ámbito de los movimientos sociales y de las cultura de la indiferencia. y al mismo tiempo poder conec. produciendo pequeñas brechas en rizonte epistemológico y político del ideolo- la hegemonía televisiva estadunidense y en gismo doctrinario marxista. desembocan decisivamente en Se inicia entonces un nuevo modo de re- preguntar por el peso que las industrias del lación con. lismo. y también de mun. De otro lado. Muestra de ello serán Latina se ha visto desgarrado entre dos los trabajos sobre historia de las culturas . la cuestión de la la prensa como la radio y aceleradamente la memoria y las identidades en su lucha por televisión son hoy los más interesados en sobrevivir y reconstituirse desde la resisten- diferenciar las culturas ya sea por regiones o cia y la reapropiación. y especialmente desde y la ciencia política se hacen cargo de los mediados de los años ochenta. de contradicciones y de conflic- cia del mercado. sino se ha beneficiado muy especialmente la te. a comienzos la historia. de una acrecentado el tiempo de programación em. que pone al descubierto lo que tenía de ho- lenovela. dadanías culturales.Desde sus inicios. cuestión transnacional desbordará en los he- tificado con países productores y un Sur con chos y en la teoría la cuestión del imperia- países únicamente consumidores. de cambios. la sociología. y las conexiones vía satélite. no exento de recelos y malentendidos. medios de comunicación 169 torio movimiento de globalización y frag.. La incertidumbre. la antropología de los años setenta.. más indiferen. la Los cambios de fondo en la configura- diversificación y crecimiento de la televisión ción de los estudios de la comunicación pro- por cable. y la del se hace en gran parte a costa de moldear la reconocimiento de las diferencias y las ciu- imagen de estos pueblos en función de pú. ni principalmente. la la división del mundo entre un Norte iden. cuestiones: la tecnológica –el “hecho tecno- mentación de la cultura. reordenamiento privatizador de los sistemas asimila y enfrenta la comunicación masiva nacionales de televisión de todo el mundo. audiovisual están teniendo en estos proce. en nuestros pueblos. evolución interna sino de un movimiento pujando una demanda intensiva de progra. pero sos. de actores. El cuestio- mas que ha abierto como nunca el mercado namiento de la razón instrumental no atañe a la producción latinoamericana. general en las ciencias sociales. las disciplinas sociales. en rentabilizar la diferencia tos. que se carga un saber mestizo de dos lógi- diovisual del mundo de empresas. han vendrán no sólo. ciencias sociales y estudios antropológicos. Son exigencias del modelo que im. la por edades. de- dialización y revitalización de lo local. estéticos. nuevas dinámicas culturales. pone en juego es la trama misma de mo- pone la globalización las que orientan esos dernidad y discontinuidades culturales. comunicación-cultura en Latinoamérica ciados. abriendo así la Las contradicciones latinoamericanas investigación a las transformaciones de la que atraviesan y sostienen su globalizada experiencia social. se trabajan procesos y dimensiones. obligando a pensar una trama nueva mos también ante el triunfo de la experien. la presencia en el espacio au. como la cas: la del conocimiento regulado por leyes mexicana Televisa o la brasileña Rede Globo. vacilación teórico-política de esos estudios. Desde los estudios de comunicación se hacen reconocer ante los demás. y desde. que incorporan preguntas y saberes históricos.

identidad. Pues para que la pluralidad de las cul- perspectiva. Esa que transformación en la cultura pasa también . como exterioridad o resistencia en sí. pues ellas no corresponden articulaciones –mediaciones e intertextuali. ni la teoría de la información ni la se- las transformaciones sufridas por la música miótica pueden pretender ya –aun siendo negra en Brasil hasta su legitimación como disciplinas fundantes–. van- plinas sociales. conmocionando así y las nuevas tecnologías de comunicación. de reconocerse y desconocerse. esto es. las traducciones –de lo oral a lo escrito. de la modernidad –progreso/reacción. algo que ya no puede comunicación no significa. a mediar Ha sido necesario soltar pesados lastres en producción del nuevo imaginario. en el cruce con las tacularización televisiva de los rituales de la desterritorializaciones y re-localizaciones política. En de la razón dualista que impedía pensar las la sociología. narrada. Entender esa dades– que hacen su especificidad. industria cultural y comunica. las investigaciones acerca de los das en Europa y Estados Unidos. o la historia de hoy. más decisivo que la tema. matriz de desorganización y reorganización tuyendo la teatralidad callejera por la espec. presiones de lo global sino la coexistencia al que adquiere espesor social y relevancia interior de una misma sociedad de códigos cognoscitiva lo que pasa en y por los medios y relatos muy diversos. como lo demuestran música nacional. En la an. últimamente la interpenetración de los es- ciales. a lo al menos su correlato más decisivo en las audiovisual. En esta nueva ción. si no su origen. los trabajos y las investigacio. la di. cambios en el sistema de producción y la desde América Latina representan una cada economía simbólica de las artesanías mexi. por fuera de los sobre la trama cultural y comunicativa de idealismos hipostasiadores de la diferencia la política. Pese a todos los malentendidos y las tización explícita de los procesos o los me. que en teóricos e ideológicos. sino a nuevas formas de como en el lenguaje multimedial que hoy les la sensibilidad y a nuevos tipos de disfrute atraviesa mediante el doble movimiento de y apropiación. do a constituir lo público. y las que. tura-mundo movilizan no sólo la heteroge- Es desde las nuevas formas de juntarse y neidad de los grupos y su readecuación a las de excluirse. relaciones y conflictos entre industrias cul- nes sobre consumos culturales y los trabajos turales y culturas populares. ese adscribir los estudios de comunicación a encuentro responde a la encrucijada estra- una disciplina y la conciencia creciente de tégica que hoy forman cultura y comunica- su estatuto transdisciplinar. urbana y masiva. que corresponden no sólo a innova. sino la construcción de las guardia/kitsch–. entonces. a las nuevas sensibilidades. cultura. la culturales. ya sea susti. o sobre los rituales del carnaval. ser analizado desde las categorías centrales solución de sus objetos en los de las disci. turas del mundo sea políticamente tenida en ciones masivas son el nombre de los nuevos cuenta. entre el gran arte y las culturas del Transdisciplinariedad en los estudios de pueblo y de la masa. es la superación de la tendencia a tudios culturales y los de comunicación. vación. vez mayor convergencia con los estudios canas. que tienen.170 medios de comunicación populares en Buenos Aires. la experiencia que hasta ahora teníamos de Pues es desde ahí que los medios han entra. Una experiencia que reorganiza el o el videoclip. Sin embargo. esto es de una interculturalidad en gente enfrenta la heterogeneidad simbólica la que las dinámicas de la economía y la cul- y la inabarcabilidad de la ciudad. Y ello. distorsiones de los que está siendo objeto dios de comunicación en las disciplinas so. proponen la discontinuidad campo de tensiones entre tradición e inno- como hábito perceptivo dominante. que hacen posible la superación religión y la cultura del cuerpo en Brasil. tanto en cada uno de sus idiomas ciones tecnológicas. es indispensable que la diversidad procesos de producción y circulación de la de identidades pueda ser contada. las fragmentaciones culturales de la vida diante tecnologías que como los videojuegos urbana. sible analizar la industria cultural como cia urbana de los ciudadanos. para que fuera po- algún modo integra la desgarrada experien. las más avanzadas investigaciones realiza- tropología. de la experiencia social. o desmaterializando la cultura y que acarrean las migraciones sociales y descargándola de su sentido histórico me. a lo hipertextual– y de las hibri- nuevas formas de sociabilidad con que la daciones.

Su desarrollo puede enmarcarse tanto en ca hoy dos dimensiones diametralmente dis. 1987. Reguillo. entre memoria-rememora- desconectada de las mutaciones perceptivas ción o recuerdo. Martín mientos del pasado. Es en el campo de la historia como disci- ord. entre otros. sino que se centra en la dificultad [jesús martín barbero] de la intersubjetividad (actor-historiador) y la búsqueda de la verdad. certantes del mundo que habitamos. 1983. Ni apocalípticos ni integrados. lenguajes y políticas de comunicación. Grijalbo. y ción. Muniz. de terri. y hasta ahora radicalmente opuestas. situación determinada quedó en el olvido. Desde los antiguos postulados aristotélicos bólicamente densa. son ejes que comunicación. 1994. y Hablar de memoria implica remitir a un sin embargo en ella se vislumbran algunas pasado que en algún momento y por alguna de las realidades más fecundamente descon. entre memoria-representa- y expresivas del presente– hablar de redes. Rossana.. Estas re-construcciones Barbero. Santiago. México. como múltiples maneras de mediatizar de flujos. torio. estriba en oponer “objetividad contra subje- tividad”. tradiciones disciplinarias e intelectuales. Cultura y comunicación en la ciudad de plina científica. México. de memoria sim. instantaneidad y desanclaje. Navegaciones: como experiencia traumática. han sido la base . realizados ria abordados desde los enfoques culturales fundamentalmente a partir de los años se- han sido profusos en los últimos decenios. De los medios a las mediaciones: están edificadas sobre la selección o repre- comunicación. de raigambre. en aspectos muy generales del término. Los trabajos de historia oral. la filosofía planteó la polaridad entre remos condenarla al limbo de una tradición memoria-imagen. así Pues hasta hace muy poco decir identidad como a las particularidades propias de su era hablar de raíces. México. Guadalajara. ráneos. cultura y crisis. y Paul Ricœur. o mejor de raíces en plementarias que lo dotaron de un inusual movimiento. nes: pasado como un tiempo anterior. Éste sustancialista y dualista que todavía permea es el sentido de los desarrollos de Paolo Rossi la antropología. y de tiempo largo. En la es por este motivo que comienza a problema- calle otra vez: las bandas: identidad urbana y tizarse el concepto de “verdad histórica”. 1987. 1991. Sodré. eso estaba hecha la identidad. ya no se alude a una historia objetiva del pasado sino a una historia de la historia. son representaciones de representaciones y Gustavo Gili. 1994. Pero decir hermenéuticos y existencialistas contempo- identidad hoy implica también –si no que. Esta posición recibió en Francia el nombre de historiografía. donde se realiza la re-cons- México. la sociología y hasta la his. Amorrortu.). G. Anibal. Jesús. de la oposición del binomio memoria–olvido. Para mucho del imaginario dinamismo a partir de los años sesenta. medios de comunicación / memoria 171 por asumir que identidad significa e impli. vertebran a este concepto. subjetiva del historiador. pasa- do como estructura de la verdad. 1998. ofreció amplitud de significados a través de la espléndida imagen de moving y generó a su vez nuevas oposiciones com- roots. De eso y solamente de y platónicos a los estudios fenomenológicos. cultura y hegemonía. Buenos Aires. La problemática no Codecrí. Mabel. Néstor (co. Pues Un pasado que entra en acción necesita de como afirma un antropólogo catalán: “sin alguna articulación para devenir en memo- raíces no se puede vivir pero muchas raíces ria. de él surgen variedad de interpretacio- impiden caminar”. toria. Rio de Janeiro. en- usos de la comunicación. trucción de las memorias como diferentes M. pasado obras de consulta. modos de representación de los aconteci- Fondo de Cultura Económica. Ford. senta en Estados Unidos. Antropólogos Búsqueda que centrada en la polarización ingleses han expresado esa nueva identidad del término. Los denominados estudios sobre la memo. de migraciones y movilidades. Piccini. es de- memoria cir. Iteso. La imagen del tejedor: quienes escribieron o narraron la historia. sentación (conscientes o inconscientes) de Gili. raíces móviles. aplicación en cada región. A verdade seducida: por un restituida por el trabajo de interpretación conceito de cultura no Brasil. García Canclini. esa metáfora resultará inaceptable. tendida como verdad de los acontecimientos. Hopenhayn. tintas.

así como también el La explosión de los trabajos testimonia. secuestro y Candeau respecto de la historia. en trabajos de organización in- En el transcurrir de la obra. lugares de memoria. como es el caso de los que estos “lugares” fueron reduciéndose a Archivos de Abuelas (de Plaza de Mayo) y de “conmemoraciones de tipo patrimonial”. y extensiva muerte. patrimonio. Distrito Federal. tual en espacios de reconstrucción o rescate decimos que “la historia puede convertirse de memorias históricas. Citando a Joël sobre persecución ideológica. con el fin de contribuir a los movisión. Estos espa- de experiencias particulares en los últimos cios que hoy son referenciados como sitios decenios. siendo la fuente que dio origen a los Nacional de Guatemala. dos de Puebla. Un estudio historiográfico importante Entre ellos podemos mencionar los Archivos es el de Verónica Zárate Toscano. Argentina. en historias de peración del Archivo Histórico de la Policía vida. que po. Es por ello que estos “lu. inscripciones. Memoria Abierta. relacionadas con prácticas coti. el Instituto Mora de México. Juicios por la Verdad. tir de 2004-2005 y cuyo lema fue “mantener Son los trabajos de Pierre Nora y sobre viva la memoria histórica” trabajando sobre todo Les lieux de mémoire. En estos relatos predominaron de memoria adquieren una polivalencia fun- abordajes desde la problemática de género cional respecto de su uso en el pasado. según Nora. año memoria como narración en presente del en el que concluyó la función de la Policía recuerdo tormentoso del ayer. publicado por Arquivo Público do Estado do Río de Janeiro. la represión y exterminio ejercida por estas dianas y con el sistema de valores. de recu- les devino. pero en el que Nacional y se crea la Policía Nacional Civil. restos de memoria. proyecto iniciado en el año 2005. nen en relación a la historia y a la memoria. negadas. con objetos do- el autor como lugares simbólicos. Nora plantea dividual o colectivos. espacios nados por las familias de los desaparecidos/ físicos. algunas veces. así como en su transformación ac- a todos los campos de la ciencias sociales.172 memoria sobre la que se construyó la recuperación con los archivos de la represión. Orden Política e Social. rico”. el Departamento de Inteligencia de la trata las actitudes de los representantes de Policía de Buenos Aires. o también moria puede convertirse en un objeto histó. Es la relación que para Pierre Nora exis- moria moderna es archivística” nos permite te entre historiografía. más grandes acervos documentales de su Éstos configuran una noción diferente de tipo en América Latina. Éste es uno de los llamados estudios de “historia reciente”. asesinados. en el mismo se en- ese tiempo pretérito. vinculado a la idea de cuentran datos desde 1882 hasta 1996. es- cialistas franceses bajo su dirección. a través la nobleza novohispana (S. En la dis. entraña imágenes. ocultas. búsqueda de prue- en un ‘objeto de la memoria’ como la me. Como último agregado se puede citar la La memoria. como museos o lugares de conmemoración. Los nobles policiales del Paraguay. bas judiciales. Dentro “memoria literal” y “memoria ejemplar” hay de las políticas de rescate de acervos docu- una preocupación por desvincular el detalle mentales. cabe una proyección hacia el futuro como Este es otro ejemplo de la lucha por el ac- una forma de evitar su repetición. ambos en Buenos Aires. políti- reflexionar sobre la construcción de lugares ca. tado de México. Guanajuato y Michoacán. su cos. Este estudio Brasil. xviii y xix) ante de los cuales se investiga sobre la lógica de la muerte. organismos de Derechos Humanos que han gares de la memoria” son reconocidos por trabajado con testimonios. obra realizada acervos bibliográficos antiguos de los esta- entre 1984 y 1992 por una centena de espe. localizado en el nias y memoria (1750-1850). se puede mencionar el proyecto y consecuencia de lo acontecido para poder mexicano iniciado por Apoyo al Desarrollo plasmar esas experiencias del pasado como de Archivos y Bibliotecas de México a par- un pasaje hacia el presente y futuro. hechos. memoria recopilada en los archivos de los personas. Tlaxcala. dictaduras. ceso a la verdad frente a la recuperación de tinción que hace Tzvetan Todorov entre la memoria histórica guatemalteca. como y sobre estudios de evocación del pasado ámbitos en los cuales se gestaron las bases de situaciones traumáticas. el Departamento da ante la muerte en México: actitudes. Cuando Pierre Nora señala que “la me. ceremo. la que permitiría de memoria en América Latina. sobre todo desarrollar áreas temáticas vinculadas a la .

en generación. ticas y discursos locales relacionados con el las que por largo tiempo fueron conside. Estas memorias individuales. zado una etapa de producción crítica sobre tural diferencia a estos estudios de los his. a saber: la Estos estudios presentan a diferentes acto- reproducción de su mundo cosmogónico. el cual remi- . La memoria tomada como tiva. realizado por Andrés Rincón. su función objeto de estudio tuvo su mayor desarrollo es mantener vivo ese pasado. sobre todo identidad nacional. principalmente con sociedades ágrafas. y tienen por mítico. en cuanto búsqueda de verdad. tora Patricia Medina Melgarejo. Otro trabajo destacable es el de La edu- la que se ha ocupado de estos temas. Los trabajos en el primer tópico. Identidad y conocimiento. centrándose radas como “pueblos sin historia”. se realiza verticalmente de Los trabajos realizados en América los ancianos a los jóvenes. cual gira en torno a la naturaleza de las prác- do. donde el lenguaje y la quiriendo un carácter práctico. res en situaciones de violencia. memoria 173 identidad. dedicando la vida a recordar la riqueza de en el cual la comunidad campesina de la sie- las memorias legadas. los estudios antropológicos latinoamerica. el mismo. voz aborigen. Argentina. esto de representaciones o en interpretaciones. Son na. Entre ellos posa en un pasado siempre más valorado podemos mencionar las investigaciones de que el presente. con el fin de recoger diferentes escritural. Su definición sociológica de la noción ria es considerada “en tanto proceso y pro. de la unam. en un contexto y Latina. con subje- respecto de la memoria indígena en su libro tividades propias de los diferentes actores. Neltume. dejaron las dictaduras gobernantes entre los po aun aquéllas que remiten a experiencias años sesenta y ochenta y la presencia de la personales. Perú. antecedentes los podemos ubicar en los es- cionar la investigación realizada por la doc. tóricos. ria. a dos aspectos fundamentales. utilizadas por la antropología en el trabajo El testimonio fue fundamentalmente el de campo. pasado indígena en Colombia. el diversidad de las rememoraciones del pasa. objetivo entender los sentidos y significacio- vida (individual y colectiva) cuya mirada se nes que le asignan estos grupos. va ad- y prácticas sociales. de Claudio Barrientos. y la resignificación de la historia vi. ambos referi- del término presenta una doble articulación dos a violencia política (¿fuentes para estas entre lo oculto y lo ausente. tam- El lugar de la memoria en relación con bién podemos citar el Apagón de Ledesma. artículo de Ludmila Da Silva nos se define en torno a dos categorías ana. Liquiñe y Chihuío en el Sur de En los trabajos referidos a identidad. motivó que en la actualidad haya comen- La búsqueda por plasmar la diversidad cul. Refuerzan su tradición oral Ponciano del Pino sobre Uchuraccay. tudios culturales estadunidenses. con una abundante pro- de memoria con pueblos ágrafos remiten ducción escrita. Entre Esta crítica está centrada con relación al la vasta producción latinoamericana sobre testimonio como búsqueda de la verdad y investigaciones centradas en problemáticas su vinculación con las publicaciones. Las técnicas referencias?). la memo. Esta cación como dominación de la memoria en disciplina se ha forjado operando sobre la Colombia. el uso Chile. enunciada por los actores. Catela y el de tres pequeñas comunidades: líticas que son identidad y representación. de memoria colectiva como concepto expli- ducto construido a través de las relaciones cativo de ciertos fenómenos sociales. Territorios de la están enmarcadas inexorablemente en con- memoria: experiencia cultural yoreme mayo textos sociales. giran en torno a dos tópicos: las huellas que rraciones concebidas como memoria de gru. rra andina asesina a ocho periodistas. noción primordialmente en los colegios y la pobla- de historia que solo estaría admitiendo lo ción infantil. podemos men. tiempo particular de cada cultura. y fundamentalmente en el Cono Sur. Las escenas pretéritas en estas percepciones de los actores involucrados en sociedades son transmitidas de generación las instituciones escolares. se diversificaron en descripciones eje de las producciones mencionadas. cuyos aborígenes contemporáneas. es un tipo de memoria declara. básicamente en América Latina. ausente casi en el segundo. Maurice Halbwachs (1990) de Sinaloa para abordar la construcción de fue el marco referencial del término memo- la territorialidad. En este trabajo. comunicación ostentan un papel fundamen- aunque ha sido básicamente la antropología tal”.

no hay una búsqueda de empresa llevada a cabo por la Universidad verdad histórica. entre otras.sus convicciones personales y sentido pronta conceptual de la obra de Primo Levi de justicia hicieron que el gobierno la nom- cuya experiencia en Auswitch ha sido refe. de Ariel Dorfman (Chile). En la guerra civil perdió los testimonios adquirieron un lugar central a su hijo y a su marido. Rumbo al sur deseando el norte en quien escucha al testimoniante. Otro caso parti- ridad del testimonio que es concomitante cular lo encontramos en Domitila Barrios de con que el receptor confíe en lo que el tes. Laub plantea un como La casa y el viento de Héctor Tizón paralelismo entre la escucha psicoanalítica y (Argentina). de Bolivia. Dori Laub. dirigente de este pue- tigo cuenta. Esto testigo y sobreviviente del Holocausto. quien fue durante los años trein- Es a partir de la publicación del Nunca ta directiva de las Juventudes Socialistas de Más en Argentina. brara enemiga. a excepción de quienes ten- entre la verdad en el discurso y la verdad en gan un grado de pertenecia cultural. en Vizcaya. nial autobiográfico es el relato de Rigoberta taduras. de los familiares de desaparecidos/asesina. Dori Laub sostienen que este testimonio se Su objetivo fue lograr mejores condiciones trata de una auténtica huella de lo real. plan. situación que la aparta de durante los años 1976-1983. quien se invo- por parte de los sobrevivientes de los Centros lucró en la lucha a favor del pueblo indígena Clandestinos de Detención (ccd) tiene la im. quien emite el testimonio Nacional de Misiones. Otro ria. en relación habla en primera persona aunque repre. Argentina. te de la producción ficcional de Augusto Roa puede presentar la dicotomía entre lo que es Bastos (Paraguay). este tipo de autobiografías. de Guatemala. pode- o inconscientes) compartidas por un colec. En estos tipos tigo encontrar la suya propia. que únicamente pudo reconstruirlo me- dos. nios el de Aurora Arnáiz Amigó profesora de tor la memoria individual no es opuesta a la la Universidad Autónoma de México.174 memoria te a ciertas formas del pasado (conscientes pueden identificarse con el receptor. dor de Guadalajara y miembro del Comité Las denuncias sobre el terrorismo de Estado Central del pce. que permite al tes. fueron el motor la jse. con Los libros de la Memoria. Esta colección sentando a un colectivo muy pocas veces enfoca. El Juicio a las Juntas en 1985 y sus diante conversaciones con otros miembros posteriores leyes del perdón. razón por la cual tuvo que rente de los testimonios latinoamericanos. la verdad del pasado borrado u olvidado. En este sentido el rescate de la configurando diferentes lugares de memo. cual fue exiliada en Europa. La particularidad se centra en la xix y principios del xx y las luchas referi- narración de aspectos culturales que nunca das a reivindicaciones sociales. La memoria de la experiencia vivida que accionó el reclamo de justicia por parte quedó oculta tras lo experimentado en 1939. cobra real importancia. quien de niño fue duda sobre la veracidad del testimonio. lucha por la inaprensible e inexpresable. vistas como . fuente oral. y reajustarse a de testimonios predomina la ausencia de la realidad fenomenológica. mos mencionar entre estos tipos de testimo- tivo o conjunto de individuos. trajo aparejado la lo traumático. huir de Guatemala. nacida colectiva sino que se interpenetran. Felman distingue identificación. Es loable al realidad o ficción. pone de manifiesto el carácter dialógico de tea que hay una preocupación por la since. generaron una de las Juventudes Socialistas de preguerra multiplicidad de testimonios que fueron en España. en los años ochenta que España (¿fuente?). maya. La posterior publicación La sobrevivencia a estas situaciones límites de su obra y el hecho de haber sido nombra- pone al actor bajo los huecos simbólicos de da Premio Nobel en 1992. quien ha resistido contra la opresión. con el fin de evitar repeticiones en el ejemplo paradigmático dentro de lo testimo- presente de las marcas que dejaron las dic. acto. entre ellas en acto es lo que subvierte todo poder y lo no pueden dejar de mencionarse obras que deshace todo código. Por oposición a ésta. así como gran par- El testimonio autobiográfico en cambio. desde el aluvión migratorio del siglo enunciado. de lo para la gente pobre de su país. La producción testimonial escrita Menchú Tum. que era goberna- en los debates culturales por la memoria. Tanto Shoshana Felman como blo. La primera es el discurso de seducción La literatura latinoamericana ha sido de un poder o de un interés que hace que se un campo muy prolífico en la descripción crea en ellos. Para este au. Chungara.

Halbwachs. tales antinomias han Zárate Toscano. bibliografía. Madrid.. antinomias perdurables. en el predio que ejemplo. dando las construcciones de la modernidad todos fueron centros de detención. han jugado Jelin. hasta ensayos escritos por trascendido la tradición. glo xviii (Dube “Anthropology”. Pero la an- [La memoria colectiva (trad. Zaragoza. Siglo XXI de España de la historia y la cultura. Desde hace tiempo Taurus. modernas. Incluso aquellos última dictadura militar. entre ellos los cuales son vistos luego como unidos de podemos nombrar la creación del Parque de maneras diversas el uno con el otro (por la Paz en Santiago de Chile. sobre todo abor- Seré. sin embargo. Stitches on Zaragoza. comunidad lieux de mémoire I: La République. Nueva York. tradicionales. Shoshana y Dori Laub. discursos académicos. en Morón. 2003. de lo tradicional y lo moderno lo hacen vados). 2002. tre los distintos temas que han nombrado. Primo. 2000. Pierre. la Editores. Del Pino. y como una representa- Paul. dualidad parecería ser un poco más que un Testimony: Crises of Witnessing in Literature. No es sólo que la dualidad haya ani- de la memoria. aparece repetidamente como haber tensiones entre el racionalismo en Francia y . Nora. contendientes. para una discusión de la modernidad del Renacimiento [marcela valdata] y del Nuevo Mundo véase. 2004]. Madrid. como una ruptura familiares de desaparecidos asesinados en la con lo que existió antes. La memoria. Es también que como un legado du- Comisión Nacional sobre la Desaparición de radero de la idea desarrollista de historia Personas. Culturas híbridas). estos últimos en Argentina. Felman. Buenos ción engrandecedora de una modernidad Aires. Todo había sido el campo de concentración de la esto se asienta sobre imágenes poderosas. Villa Grimaldi durante la dictadura. mito e historia. y estado. 2002. Eudeba. Luchas locales. por ejemplo. Les y racionalidad. Las representaciones que se desprenden modernidad de la Ilustración Europea han jugado un pa- pel crucial aquí. no-occidental) tradición con la (principal- mória coletiva. ya. memoria perdida o desperdigada. 1984  . El Colegio de descrito y objetivado desde. Ricoeur. Nueva Visión. Ponciano y Elizabeth ciedades dinámicas. natural. Al principio. nización”. ser moderno y representar la moder. global. ver la Ilustración Europea del los siglos xvii cas. el si- México/Instituto Mora. 2004. Banerjee-Dube y Mignolo). Considerando las nidad. universal. Fondo de Cultura Económica. Nunca más: informe de la razón. oponiendo la (primordialmente Routledge. Pilar. México. occidental. al menos. y las so- Argentina. 2002. Canclini. Es importante re- de la Armada) Buenos Aires. ya y muerte por la última dictadura. Lévi. 1992. Dube. Jelin. forman parte que argumentan a favor de la coexistencia del acervo de archivos y museos (públicos-pri. A me. el olvido. La crea. Si esto es un hom. Joël. comps. tablón ideológico de “la teoría de la moder- Psychoanalysis and History. u ontológicos. secuestro como siempre particular y.Calveiro. munidades estáticas. Prensas Universitarias de bases más profundas (Dube. París. moria (1750-1850). Los nobles ante la encontrado una variedad de expresiones en- muerte en México: actitudes. 1990 mente occidental) modernidad. Inés Sancho tinomia tiene implicaciones más amplias y Arroyo). Vértice. magia y lo moderno. Buenos Aires. y xviii como una unidad. La mansión considerar estos asuntos. ceremonias y me. Sería apresurado y erróneo En las concepciones cotidianas y académi. Elizabeth. Buenos Aires. Verónica. Candau. Siglo XXI mado y articulado otras oposiciones perdu- Editores. emoción y Galimard. México. viscerales de tradición y ción del Museo de la Memoria de Rosario. rables. tales como las que se dan entre ritual bre. modernidad que tienen densos atributos el Museo de la esma (Escuela de Mecánica mundanos. literarios y políticos Estos testimonios. 1999. Maurice. además. Río de Janeiro. Desapariciones. memoria / modernidad 175 episodios épicos. 1987. comunidades e un papel importante en las comprensiones identidades. Muchnik. Los trabajos Time). las formidables oposiciones entre las co- Antropología de la memoria. exclusiva. cuyo fin constitutivo fue organizar la tratándolos como dominios diferenciados. la historia.

también. turo. y el destino fue representado detallados modelos de desarrollo de la his. Aquí se en. es mejor hablar en plural. En es decir de Ilustraciones (Porter. extendido como un espejo en general. Frecuentemente más tarde fue exportado a otras partes de la articulado por la Ur-oposición entre lo pri.. estatus nuevo y distinto a periodos prece- dentales (e. bargo. Pocock. Koselleck: 3-20). tados y cotidianos de la modernidad la pro- rárquicas para delinear pueblos y culturas yectan como un fenómeno generado pura e en el movimiento de la historia. sin em- concepciones diferentes de la historia uni. los entendimientos acredi- progresivamente entendido en maneras je. humanidad de formas diversas. que fue tomado y Gottfried von Herder. este espejo. tadas pero significativas. precisa- al mismo tiempo potente y poderosamente) mente por estos motivos. no había ni un “yo” occidental singu- versal y natural. todavía atrapados en la etapa del barbaris- do de la Ilustración estuvo acompañado por mo y salvajismo con pocos prospectos de ideas y procesos de la secularización del avance. En este escenario. los africanos. dentales” y las jerarquías históricas de alte- mientos racionalistas en una variedad de ridades no-occidentales. esquemas de desarro. Moore. desafíos a los procedi. y tanto sobre la reescritura de la rupturas con el ritual y la magia y se separa historia como sobre el replanteamiento de del encantamiento y la tradición. xix pero también después. A través del siglo Philosophical Discourse. partían del hecho. Otras sociedades (por ejemplo. siones de la historia y la nacionalidad. Aun otros pueblos (princi- se ofrece una discusión más larga en Dube palmente de origen occidental y del norte Historical Anthropology). en su lugar. de diversas maneras cada uno proyectó fue imaginada.. Hubo profundas con. tiempo y tempo. Muthu). la modernidad ralidades judeo-cristianos y mesiánicos no ha sido vista como la incorporación de un perdieron su influencia en los mundos occi. juego la separación cultural de “seres occi- contraban. Tales ten. altos de la humanidad por medio de las ven- llo diferenciados y a la vez superpuestos tajas de raza y racionalidad y de las propen- suscribieron grandes diseños de la histo. Su narrativa insinúa filosófica. de La idea de la modernidad implica una que la Ilustración fue tanto histórica como ruptura con el pasado. En realidad. al presente y al fu- en el Occidente protestante. por lo menos mente nuevas al pasado. lar ni un “otro” no-occidental exclusivo. así como las mitivo y lo civilizado. Al mismo tiempo.g. de la India y de China) habían alcanzado los 146-147). en América y a través del mundo) estaban ha sido generalmente aceptado que el perío. como un concepto de época.g. Contra-Ilustraciones. cambio. Habermas. sin embar. proyectado internamente dentro de Occidente. Las consecuencias fueron limi.176 modernidad el empirismo en Gran Bretaña. Siguiendo la filosofía. 2002). muchos pueblos (por ejemplo. sino con todo. llevan sus propias verdades. carecían de las fundaciones críti- un proceso restringido y limitado (Becker. son sumamente representativas. los afro-americanos y los grupos indígenas McMahon. A pesar de tal pluralidad. dearon la Ilustración (Berlín: 1-24. era el pasado y el presente de este listas de Voltaire y Kant hasta los marcos último grupo de personas. Fabian: 26-27. tales concepciones como progreso histórico. Crapanzano). ante o que se ponían a la altura de la mo- siones divergentes y énfasis convergentes dernidad. europeo) habían logrado los avances más En este contexto. como grupos y sociedades que se rendían toria universal (Kelley: 211-262). las tiempo judeo-cristiano (e. De esto se . A esto sucedió que el tiempo vino a ser Para empezar. el tiempo se. pero también turalizada y el pensamiento desarrollista fue presentan a la modernidad en términos más destilado (incierta y contradictoriamente y bien idealizados. en este terreno se encontraban en Kelley. cas de la razón. Éstos son argumentos persuasivos que cularizado podía adquirir una aureola na. a menudo olvidado. hecho. la historia universal del hombre go. tal secularización no peldaños ascendentes de la civilización pero fue una idea emergente y consecuente.g. abarcando la ele- historicistas de Giambattista Vico y Johann gida Europa ilustrada. véase también.. aunque como el avance del progreso. De ria humana. interpretaciones eruditas (e. insinuando orientaciones esencial- segunda mitad del siglo xix. las cuales a su vez mol. Para la dentes. En troversias entre tales esquemas. desde las propuestas raciona.

las antinomias siguen modernidad. tes. espacios privados. que los significados. raza y razón. Estos procedimientos idénticos articulando y animando más todavía otras anuncian los registros principales del traza. Estos tamente la modernidad? La modernidad espíritus son una presencia previa y un pro. y y el sujeto-ciudadano. tura con el pasado divide mundos sociales e perio que es la base de la modernidad como históricos entre lo tradicional y lo moderno. debe ser entendida como la conexión de ceso en curso. los Durante los últimos cinco siglos los mapeos espaciales y las medidas temporales procesos y procedimientos de la moderni- del Occidente y el no-Occidente se apoyan dad como historia no han sido para nada en la trayectoria del tiempo. exactamente ejerciendo sus persuasiones en el presente. 269). y colonias. Aquí. ma ser normativamente neutral. nidad y con su trayectoria como un proyec- Philosophical Discourse: 5). menes disciplinarios y sujetos subalternos. ráneos y anacrónicos. entonces. Es adelante de to de progreso que se autorrealiza. articulados de forma pasado. versos “no simplemente de mirar y registrar. el Talibán y Al-Qaeda son simultánea. ¿Por qué debían las antinomias de la neas. retrasados de esta nueva etapa. los registros implican dos medidas simultá. distintos procesos históricos durante los úl- los en el presente implica marcarlos como timos cinco siglos. un eje que cla. Al mismo primitivo” son al mismo tiempo contempo. homogéneos o sencillos. se basa en la imaginación Ilustración. aquí deben ser registrados. ellos igualmente representar la mo. ininterrumpidos. Y así. raza y genocidio. canto de la modernidad tienen que ser tra. regí- de los horizontes conducidos por el desen. Cada tentativa de involucrar. modernidad 177 desprende que exactamente esta medida sir. Éstos de rupturas dentro de la historia Occidental. portante en el trazado y la fabricación de dernidad “como el Occidente” (Mitchell: 15. historia. ron integradas en formidables proyectos de La idea de la modernidad. dad de la modernidad enfrentan los espec- tros de lo “medieval”. cuando lo moderno es privilegiado como el incluyendo a las imágenes de la modernidad periodo más reciente. nectar la importancia de las separaciones sino de registrar y rehacer” el mundo (Asad: del Occidente con mundos no Occidentales. lo “supersticioso”. lo “ sujetos de la modernidad. mercio y el consumo. y la magia del estado y los encantamientos zados como aquellos que se han quedado de lo moderno. como el sepa. Por un mismas asumieran autoridad analítica per- lado. esferas públicas y en los entendimientos dominantes. también. Tanto en cionalidad. Aquí se encuentran los un atributo del pasado. Por otro lado. “precisamente al comienzo de los diversa con representaciones de la moder- tiempos modernos” en Europa (Habermas. Esta referencia es a procesos que conllevan. y magia y mo- los modos conscientes como inadvertidos. Ilustración e im. De hecho. mundos sociales? Estas oposiciones surgie- cursivas en el original). el imperio y la nación. ¿Pero qué es exac- profético”. por ejemplo. formas de fe entendimientos y acciones que caen fuera renacientes y tradiciones cosificadas. dernidad. los procedimientos que involucran imperios Sugiero. poder y conocimiento. mito e historia. en América Latina. oposiciones como aquellas entre ritual y ra- do jerárquico de tiempo y espacio. los en. el co- la manera de las representaciones dominan. la razón y la ciencia. el estado-nación mente “contemporáneos” y “medievales”. hecho profundamente jerárquico. religiones secularizadas cantamientos de hoy de “los indios” y “lo y conocimientos desencantados. modernidad haber jugado un papel im- nidad. que derivaron en la rarse del pasado. No sorprende que las oposiciones en sí ya sea explícita o implícitamente. Al ensayar el Occidente como moder. han sido proyectos tan motivados como di- Pero tal idea no puede evitar también co. tiempo. pero es de contrariamente a los alegatos hechos a fa- . la cesura definida por la modernidad suasiva y que adquirieran atributos mun- como el nuevo comienzo es convertida en danos penetrantes. ve para rechazar la dinámica de colonizador la noción de la modernidad como una rup- y colonizado. la industria y la tecnología. la novedad y la vitali. además este umbral que el presente es visto como de una encarnación de la historia evidente renovado en su vitalidad y novedad por la por sí misma. y el serpenteo “espiritual”.

el Este y el Oeste. aun- modernidad. ras a través del mundo y. contingencia y contradicción. Enchantments. hablaremos de los actores histó. Más bien. al punto de la desunión consigo dernos (en el Occidente y el no-Occidente) mismos (Dube. los Occidentales. sujetos que han la modernidad y latinoamérica. sugiriendo la necesidad de repen- orígenes y sus fines hasta sus oposiciones sar su exclusividad. los sujetos dominantes. Paz. noamericano. Aquí por mucho tiempo en América Latina. modo diverso han articulado los procesos de toras –por ejemplo. lo moderno y otras antinomias jerárqui. ge- es evidentemente inadecuado fusionar el su. Ellos han accedido y los encantamientos duraderos de la moder. sin embargo. Puesto de otra sujeto moderno precisamente al articular la manera. contenciones y contingencias de la mo- Estos procesos no son procedimientos sin dernidad. Una y otra vez. des de la modernidad han estado presentes nes de la modernidad como historia. . como historia. han excedido las determinaciones del sujeto nidad: desde la imagen inmaculada de sus moderno. sino a oposiciones constitutivas de la modernidad. y también sujetos modernos. ejemplo. y desde las nuevas mitologías de la modernidad también han mostrado de imperio y nación hasta la densa magia escasa consideración hacia las finuras del del dinero y los mercados. jetos han registrado dentro de sus medidas nes críticas de la modernidad han empezado y significados las contradicciones formati- a destacar desde los años noventa). Stitches on son también sujetos de la modernidad. campesinos. Al mismo tiempo. sino en diferentes diáspo- entendidos como modernidad o moderni. y a menudo. han procedido que con carencias específicas y dentro de lí- imaginando el fenómeno a la imagen de lo mites particulares. surgen expresados por los sujetos de la modernidad. entre lo tradicional y colonialismo y poscolonialismo. los términos de la modernidad. de hecho. En el caso lati- rias. los sujetos de la modernidad es dentro de tal pluralidad y heterogenei. No obstante. vas. los pue- ocasiones ha sido representada en plural. ya sean aquel continente. que hay otros sujetos modernos además de sin embargo. Las intimida- comprometido y elaborado las estipulacio. han comprendido no sólo a las clases me- dad. De hecho. Europacosificada. que han cambio. mujeres dades. Vislumbres). Oriente. Es nidad han revelado que hay diferentes ma- también aquí donde deben ser encontrados neras de ser moderno. los sujetos de la moder- cas– parecen escenificadas y elaboradas. en América Latina. pero Time. al referirnos a los sujetos de la mo. apuntaladas por ricos que han sido participantes activos en los discursos del orientalismo (Said) y del procesos de la modernidad. La región en sí misma ha ¿Qué se quiere decir con esto? Discusiones sido imaginada inquietante y. indios y trabajadores que de jerarquías formativas y distinciones seduc. moderno. los su- Estos procesos han encontrado expresiones jetos de la modernidad han incluido. es necesario enfatizar modernidad son asiduamente articulados y. muy presentes en estos procesos como también sujetos que expresiones estéticas y cotidianas (e.g. Todos estos diferentes su- tratan las maneras en las cuales las discusio. moldean estos procesos. Es más. dividido el mundo entre el Occidente y el dernidad. que las dias progresistas occidentalizadas. son todavía básicamente diver.178 modernidad vor de la trayectoria singular del fenómeno. blos de descendencia africana no sólo en modernidades. contingentes y disputadas. por distintas en diferentes partes del mundo. comunidades indígenas en América de modo que la modernidad en algunas bajo el dominio colonial y nacional. Todo esto es el resultado europeo y lo euroamericano. Occidentales y Occidentales. las necientes a las elites y en escenarios no cuales han sido decisivamente contradicto. el sujeto masculino. En fías” autorizadas (Lewis y Wigen). con frecuencia. influyentes y concepciones cotidianas de la como una parte del mundo Occidental. “Introduction”. sujetos. Los múltiples sujetos mo- sificados. A lo largo de los siglos recientes. marginales y perte- a construcciones de significado y poder. estos procedimientos se han referido y hombres subalternos. contienen más amplias no todos los sujetos de la modernidad son discusiones sobre estos asuntos. neralmente reflejadas en la imagen de una jeto de la modernidad con el sujeto moderno.. de cartografías dominantes y “metageogra- también. tanto sujetos a occidentalismo (Coronil). Aquí.

Contra es. tal esfuerzo analíti- los del Grupo Hiperión). Si esto ha las provisiones modernas de poder/conoci- generado entre los modernos latinoamerica. palabras. incluyendo los de América mediados del siglo xx. Pero los autoritarias. nados (Taussig Defacement) se han mudado gación sobre los dualismos fáciles entre los hacia la simultánea evocación y desfigura- modernismos prolíficos y la modernización ción del poder. por ejemplo. basta Latina. la Resto. modernidad. textos más recientes discuten la interac- mentales y cotidianas– han proporcionado ción entre lo mágico y lo moderno como algunos de las concepciones más sólidas de más críticamente constitutiva de mundos las narrativas de la modernidad en América sociales (Owen. miento. tos han mirado a la modernidad como un nales. Paz. Price) y del fetiche/ tres amplios grupos de discusiones recien. de nuevo la modernidad por medio de la Cabrujas). Consecuentemente. coloniales de conocimiento/poder dentro de do en alguna otra parte (Morris). mientras ejercicios relacio- los cuales han puesto un signo de interro. Local Histories) se enfoca en los esque. Darker región. tales movimien- nos la ansiedad de mirarse como poco origi. Taussig Devil). dinero. espacio y . Ramos. El hecho es que las co podría subsumir aquellas ideas de Marx discusiones del modernismo –en sus encar. Meyer y Pels. Estas exploraciones han en- cuerpo de pensamiento crítico sobre América contrado múltiples expresiones.g. desde luego Latina hoy (Dussel The Invention.. las cuestiones críticas de la modernidad y tas disposiciones dominantes. para encantar sado por autores influyentes (e. entonces. políticas y estéticas. Lander. Es de esta manera que el trabajo Ficciones.g. Quijano. Chakrabarty. también Thurner).. “Sistema en una gama de trabajos académicos sobre la mundo”. uniéndose a otras populares (Mallon La sangre. Franco. Lejeune) mas subterráneos y las apariciones forzadas hasta aquellas sobre políticas campesinas y de lo moderno y lo colonial. indicando el carácter sagra- deficiente en la región. el En primer lugar. During). y guberna. Ogro. En el pasado. en tercer lugar.) En el México de comienzos y tudios culturales. en años recientes. Chatterjee). y forma construida (Valerie Fraser. este grupo considera críticamente dos con la estipulación que decretaba que lo el lugar y la presencia de las estipulaciones moderno y la modernidad ya habían pasa. Sommer. En otras Occidental. tes sobre la modernidad en América Latina. Es en este mo y el colonialismo (Taussig My Cocaine. como ha sido expre. un importante sus márgenes. tales modelos han surgido uni. Mignolo. contrado articulaciones interesantes. algo más tarde. Decline discusiones de la magia/locura del capitalis- and Fall. y Remembering. Battling conversaciones claves (e. ha proporcionado significados frescos a las núa en el presente (Hedrick. desde discusiones sobre arquitectura Side. Franco. entre imperio y modernidad. Una influencia importante aquí ha pensar en los trabajos y la vidas tanto de sido representada por las ideas de Marx Diego Rivera y Frida Kahlo como también sobre el fetichismo hacia las mercancías y de Los Contemporáneos tales como Jorge el capital y la magia de los mercados y el Cuesta y Salvador Novo (y. proyecto profundamente ideológico y un dad de búsquedas de una manera distintiva aparato primario de dominación. una tendencia que conti. posicionada entre el Oeste y el En segundo lugar. el modernismo y la sado y el presente. Magical State). representación y la escritura surrealistas. Stern. sobre mitivistas” a menudo han jugado un papel todo en la antropología crítica y en los es- crítico aquí. una varie- colonialismo a menudo han sido entendidos dad de escritos sobre América Latina (y el en América Latina como si ocuparan el lugar Caribe) han explorado sobresalientemente de un pasado borroso y distante. reciente sobre América Latina y el Caribe Critical Passions). (No sorprende que diferentes discur.. los asuntos del Finalmente. Plotting Women. cosificación del estado y la nación (Coronil. a sus propuestas sobre la cosificación y la naciones simultáneamente republicanas y enajenación (e. contexto.g. Ciudad letrada. considerando la relación pensamiento y la teoría extáticos. que se deben considerar también Shamanism. Latina (Rama. González Echevarria). noción de la magia de lo moderno ha en- sos y representaciones “indigenistas” y “pri. en el pa- de lo moderno nacional. Li Puma. también los ha conducido a una varie. modernidad 179 como en la mayor parte del mundo no Provincializing Europe. do de la soberanía moderna.

University Guerrero. Paidós. Enchantments ciones de la modernidad. con. el concepto del multicul- diversificadas e impugnadas de significado turalismo se difundió en países anglosajo- y dominio. Gruzinski). Nueva York. literatu- tradicciones y discusiones amplias. Modernidades colonia- nacional (García Canclini. mit Press. Frederick Lawrence). ni siquiera se América Latina y en otras partes. New Press. Coronil. Koselleck. texturas y transforma. en de América Latina. Conscripts). Modernidad y Salidas. Mass. Vincent. Lisa. Fabian. Rofel. históricos (trad. y. De hecho. también. 2000. Gareth Williams). Habermas. como historias Durante el siglo xx. El estado mágico: naturaleza. Expediency). Sociedad/Universidad Central de Venezuela. Modernities: Gendered Yearnings in China after aquí se pueden encontrar los trabajos que se Socialism. Cambridge. México. and nadas hétero-temporales de tiempo-espacio Walter Mignolo (eds. etnias. en Estados Unidos que en México y el resto Enchantments). Norberto Smilg). ro y modernidad en Venezuela. [saurabh dube (trad. la modernidad como históricamente ancla- da o culturalmente expresada. Baltimore. Donham. 2007. Julio. Routledge. hasta aquellas de las articulaciones mutuas El Colegio de México. Rofel. Estas exploraciones han invo. Other Scott. 2002. Rodriguez Latin American Subaltern Studies. Nueva York. y las mediaciones de la modernidad y la na. of Modernity: Empire. Rabasa. Chicago. la modernidad Tribe). Al mismo tiem. este grupo incluye el trabajo que explíci. Crapanzano. Nation. Fondo de de la modernidad (Palmié. Magical State). University of California enfocan en las diferentes articulaciones de Press. Fischer.). 2004. Piot.180 modernidad / multiculturalismo territorialidad (Alonso. dine- consumo (Yúdice. 1985 [Futuro en sus formaciones barrocas (González pasado: para una semántica de los tiempos Echeverria) y sus configuraciones verná. de jorge andrade)] nes que cuestionan proyecciones a priori y el formalismo sociológico que sostiene la cate- goría-entidad (para tales escrituras en otros multiculturalismo contextos véase. Bartra. Culturas híbridas) les: otros pasados. Harootunian. Redfield. Globalization. Saldaña-Portillo. Postcolonial Passages. Habita. Nueva ción y subalternidad (Beverley Subalternity. Asad.. y contemporáneos. Johannes. 1983. Cambridge. No cabe duda que el multiculturalismo como Chakrabarty Provincializing Europe. Saurabh. Stitches. razas. culas (Rappaport. consideraciones influyentes de las coorde. 1987. Ishita Banerjee-Dube. po. and véase también. 1998. Ferguson. Money. mas y religiones dentro del ámbito nacional. Estados Unidos) además de que se ha utili- . Time and the Other: How Anthropology makes its ción (Lomnitz-Adler. articulacio. Overmyer. Berkeley. idio- hoy como procesos contradictorios y con. 1993. Serving the Word: Literalism in America from tamente ha involucrado términos históricos the Pulpit to the Bench. Desencuentros Coronil. representa. cultura y Fernando. 1997]. intimidad. Dube. agudas. 1989.). Saurabh (ed. Radcliffe). 2002 [The Magical State: Nature. Dube. Keith (Lester. Dube. En este terreno. mit personificación e imagen bajo los regímenes Press. Trouillot. The Johns del movimiento por los derechos civiles en Hopkins University Press. Genealogies of oficial (en el caso de Canadá) y como prácti- Religion: Discipline and Reasons of Power in ca educativa y política (especialmente a raíz Christianity and Islam. concepto tiene una aplicación muy diferente tions. Jürgen. donde se sigue empleando como ideología nacional obras de consulta. Cultura Económica. Talal. Comaroff y Comaroff. Tenorio-Trillo. Caracas. historias presentes. Barcelona. Discourse of Modernity: Twelve Lectures (trad. No es sorpresivo que. ra y política en el siglo xix. tingentes de cultura y poder. Thurner y Modernity in Venezuela. 1993]. de la modernidad en América Latina. nes como Canadá y Estados Unidos. crucialmente. Columbia University Press. lucrado cuestiones de: piedad. Tomados en conjunto. The Philosophical Velázquez). Futures Past: entrelazados de la modernidad y la religión On the Semantics of Historical Time (trad. México. Voekel. Ramos. han utilizado los mismos términos en diver- ciones y las elaboraciones de la modernidad sas regiones para describir el fenómeno de sean cada vez más discutidas y debatidas la diversidad de culturas. las forma. of Chicago Press. Reinhart. las exploraciones se han extendido desde las Nueva Delhi/Nueva York. Object.

tanto el mesti. setenta. el sistema normativo del multicul- mundo. A pesar de sus respectivas nal. El multiculturalismo se relaciona con de- Aquí se ve el dilema fundamental del mandas jurídicas en favor de grupos mino- multiculturalismo en Estados Unidos y un ritarios por igualdad en el trabajo y la edu- país como México: el contrapunteo entre la cación. et al.: 197-198). para es- estadounidense” –la idea de que no hay una tudiar la dinámica del poder entre estos y sola manera de ser estadounidense– termina los grupos dominantes. exclu. que el multiculturalismo también puede ser neidad” (Antonio Cornejo Polar). “hibridez” (Cornejo Polar y García Canclini) el multiculturalismo en estados unidos. En cambio. Pero también indica que sidades estadunidenses para tratar el pro- el sistema identitario del multiculturalismo blema de la falta de representación equita- en Estados Unidos. tamente exclusionistas y racistas. nera. como la lió la segregación racial en todas las escue- mezcla cultural y la hibridación. en Estados Unidos que en México. en Estados Unidos nunca deral a las escuelas que no proporcionan hubo mitología fundacional de hibridez. según autores como derechos civiles. mezcla (misoginia) de distintas razas. A finales de los años siendo sumamente normativo y “norteame. en el sentido de que ambos estudiantiles que promuevan diversidad conceptos establecen límites normativos de (Rhoads. el Acta se integró a de la conducta de ciertos grupos. De la misma ma- identidad nacional. ya que niega el financiamiento fe- je. y mucho más polé- en torno al multiculturalismo ha sido inten. el multiculturalismo tiene ca de la nación. regionales étnicos y estudios de género en las univer- o de clase social. superior. creando divisiones y Sobre todo. o influir nuestras expectativas lismo oficial en 1971. Como y “mestizaje” se plantea como parte intrínse. debilidad. George Yúdice a través de beneficios como políticas de ad- equipara el mestizaje con la “conformidad misión en escuelas y universidades y becas anglosajón”. genes étnicos. parecería tural” (Néstor García Canclini). precisamente porque tiva de grupos minoritarios en la esfera privilegia la supuesta falta de “normatividad académica y. más importante aún. Aunque la la constitución nacional en 1982 (Dupont y mitología del mestizaje ha sido criticada de- Lemarchand: 309). componen las públicas e instituciones de educación el mito fundacional mexicano del mestiza. sobre el título vii del Acta legaliza la igualdad de todo de la blanca y la negra. multiculturalismo 181 zado con más frecuencia que en el resto del Es decir. Mientras tanto. prohibiendo la se ha considerado en el mejor caso como discriminación en el empleo por raza. tanto exclusivo como inclusivo. En Canadá. turación” (Fernando Ortiz y Ángel Rama). El logro más significativo del integración y el separatismo de naciones cul. cuyo título vi abo- ticas del multiculturalismo actual. Derechos Civiles en 1964. y la libre acceso a la educación. que pre- zaje como el multiculturalismo tienden a tende remediar las discriminaciones históri- producir ideologías e identitidades reduc. ya se ha señalado. En Estados Unidos el debate una historia más larga. de los años sesenta y del movimiento por los da– de grupos étnicos”. surge de la historia conflictiva apuntando hacia la “coexistencia –separa. movimiento por los derechos civiles induda- turalmente diversas. Consumers: xxxvii-xxxviii). de estudiantes en ciertas clases según sus orí- que legalizó el bilingüismo y multicultura. color. grupo étnico. turalismo podría determinar la inscripción có el Acta Canadiense de Multiculturalismo. históricamente oportunidades de empleo. camente sufridas por grupos desfavorecidos cionistas y esencialistas. Como sugieren García blemente fue la ratificación del Acta de Canclini y Aguilar Rivera. contra Bakke (1978) y el surgimiento de una García Canclini. efectivamente. A raíz de estas enmiendas se desarrolla narrativas integracionistas. la política de “acción afirmativa”. vinculándose así con la po- Néstor García Canclini (Consumers: 10) y lítica y el sistema educativo estadunidense. “heteroge. Mientras que en América tenidamente por sus características implíci- Latina lo que se ha llamado “pluralismo cul. fuerte política de derecha bajo las presiden- . samente polarizante. mica. si no escándalo total (Cornwell y religión. ciertas caracterís. se fundaron programas de estudios yendo diversos grupos raciales. José Antonio Aguilar Rivera (Sonido: 13). con el caso Universidad de California ricacéntrico” (“Translator’s Introduction”. el estado federal ratifi. “transcul. sexo u origen nacio- Stoddard: 11-12).

bate en torno a la acción afirmativa.182 multiculturalismo cias de Ronald Reagan y George Bush. con su in- Berlant y Michael Warner. mativo– entre miembros de tal o cual co- pleo. Por lo tanto. De la misma manera. los estudios cul. El o políticas. se puede decir que Goldberg. sino que puede terminar reforzándolas o in- milacionista. económicas dad no es necesariamente afirmativa. Es precisamente este Siguiendo las advertencias de Yúdice. “Introduction”. hay ciertos peli. que continúa hasta la fecha (este caso que no pertenecen al grupo o a quienes no es uno de los hitos más importantes del de. ya que suele determinar ciertas Unidos rechazó el sistema de cuotas raciales pautas de comportamiento o requisitos de para postulantes a las instituciones de estu. por su parte. el multicultu. pero confirmó el interés del tan capaz de excluir como incluir. pese a la posibilidad de que irlandés David Lloyd indica que la retórica el análisis académico de identidad y dife. queta encontramos la defensa implícita del nista y resistente al monoculturalismo re. según David anglosajones–. es imperativo recordar En términos más amplios. a la vivienda y a la educación en gene. transición de un modelo monocultural y asi. ya sean académicas. que el multiculturalismo no necesariamente ralismo estadunidense se caracteriza por la critica ni desarticula estructuras del poder. institucionalizar un principio de equivalen- gros inherentes al marco teórico de identi. la insistencia en una falta de a la vez campo académico transdisciplinario normatividad estadunidense suele imponer y proyecto político. et al. historia de exclusión racial. que los como ocurre en el llamado “corporate mul- negros en Estados Unidos se consideraban ticulturalism” (multiculturalismo corporati- completamente inasimilables a la nación vo) (Berlant y Warner: 115). pedagogía y hay que contemplar las implicaciones re- política. de inclusión y diversidad que caracteriza al rencia pueda desestabilizar conceptos más sistema educativo estadunidense en general amplios de la homogeneidad nacional o de y a la universidad en particular. según duccionista. (12-13)–. Bajo esta eti- hasta los años cuarenta) a uno integracio. tiende a identidades hegemónicas. se les abre paso (12). (teniendo en cuenta.: 198). Theo Goldberg. es dios superiores. liberalismo filosófico en general sin redis- ciona la estructura pedagógica y la política a tribuir el poder o los recursos económicos lo multicultural (Goldberg. que se concep- lló una reacción violenta contra la acción tualiza como lazo o afinidad –sin duda afir- afimativa y programas de libre acceso al em. Para empezar. esta. existe una larga y violenta blación estudiantil. solidaridad. Multiculturalism: 12). también puede excluir a sujetos ral. lectividad. cuyo impulso intelectual otro tipo de normatividad multicultural. como afirman Lauren recurso al relativismo cultural. sistencia en una verdad singular relativa turales proponen ser un espacio de actividad al grupo que la resguarda. La diferencia. García Canclini. la identidad. Es decir. Y esta normativi- del poder. El resultado fue una de. Además. “tokenism”. Los estudios culturales son nal”. la Corte Suprema de los Estados pia prisión. El crítico No obstante. Consumers: 15). alega Goldberg. la academia centrista y empresas la identidad y la diferencia forman el marco multinacionales celebran una diversidad teórico del multiculturalismo y sus debates. y político es desafiar y desarticular jerarquías igualmente dominante. Entonces. y como estado por asegurar la diversidad de la po. puede ser multiculturales que históricamente han sido catastrófico (“Translator’s Introduction”. que establece el parentesco entre el lativistas de un multiculturalismo que se multiculturalismo y los estudios culturales en presume “no esencialista” y “no fundacio- Estados Unidos. o el formulismo. cia entre todo grupo etnorracial –inclusive dad y diferencia. que en realidad nunca lo fue. lazo entre identidad y diferencia. cultural que corresponde a principios del un marco que se convierte en eje que rela. con o sin justi- intelectual donde se pueden ubicar historias ficación o manera de verificarla. La versión pluralista de cul- . género en el nombre de la diferencia –sólo tivo económico o de justicia social de la cabe pensar en el holocausto o en el fun- acción afirmativa a favor de la diversidad en damentalismo religioso de cualquier índole sí (Rhoads. por ejemplo. En su la identidad puede convertirse en su pro- fallo. en absoluto (7). cluso ser directamente cooptado por ellas. donde. olvidadas o invalidadas (108). religiosa o de cisión bastante ambigua que debilitó el mo.

en el que “no político basado en la no-equivalencia de di. “Heterogeneidad”). en vez de usar la expre- ocurre. Jesús Martín Barbero modelos del multiculturalismo –el modelo y Beatriz Sarlo sostienen que los estudios que pretende proceder desde y el otro que culturales tienen “una historia muy distinta” presume ser sobre América Latina– buscan en América Latina que en Estados Unidos o desarticular jerarquías del poder. Goldberg apunta una crítica mericanos sobre cultura y poder’. Aunque varios pensadores ción indígena (1-2). Por otro multiculturalmente (133. Queda claro que ambos como García Canclini. Mato prefiere hablar de “‘estudios latinoa- Por su parte. parecería sajón. Un primer paso sería recha. que conlleva a problemas que articular una pedagogía y un proyecto como el multiculturalismo. como to latinoamericano. los estudios sobre América Latina. basta asumir los márgenes como ‘tema’. zar la tendencia de imponer un multicultu. versas culturas. cuyas prácticas son anteriores ces el debate deviene diálogo de sordos. la politóloga inglesa Rachel Sieder se- Rodríguez. por ejemplo. se resuelve este posible impasse? . Asimismo. Hermann Herlinghaus y da como otra versión de la homogeneidad Mabel Moraña aseveran que es necesario dominante. véase también lado. latinoamericanos: 21). siempre consciente de las sino que es necesario convertir los márge- contradicciones inherentes a la constitución nes en el punto de partida para un pensa- de sujetos (39). multiculturalismo 183 tura e historia estadounidense se sitúa pre. 27). Del mismo modo. sión “estudios culturales latinoamericanos”. y también para prevenirnos de la despoli- plazarán el enfoque sobre la identidad y la tización que crecientemente puede obser- diferencia hacia un multiculturalismo hete. que se convierte en otro instrumento que el empleo de conceptos “occidentales” de la globalización. Estudios lati- contradicción fundamental de la aula. igualmente capaz de producir como studies que se hacen en inglés” (Estudios de debilitar la armonía multicultural (22. que conceptos como “estudios culturales” y dar la manera en que se anula por el sujeto sus vertientes como el multiculturalismo no através del cual se constituye. valorar las tradiciones latinoamericanas de niendo que es necesario buscar distintas intelectuales políticamente comprometidos. Según Lloyd. ¿Cómo institucionalizado como Cultural Studies”. nes de los cánones literarios (37-38). Berlant y Warner. Herlinghaus y Moraña son un desafío ante ralismo dominante desde el mundo anglo. heterogeneidad también podría ser coopta. Berlant y Warner miento descolonizador” –siempre teniendo reconocen que aún nos falta teorizar una en cuenta. es factible pensar que tal haciendo eco de las advertencias de Lloyd. sobre todo si mantiene una mi. para así del multiculturalismo estadunidense. ñala que la aplicación del multiculturalismo en América Latina representa nada menos el multiculturalismo en méxico. en reforma constitucional. no se puede deben ser traducidos literalmente al contex- reivindicar con la mera inclusividad. En cambio. Mato insiste que se le obliga al sujeto minoritario olvi. hay América Latina. es- “a tener noticias de la existencia del nombre tancado en la incomprensión mutua. pero a ve- en Inglaterra. en las famosas revisio. Daniel Mato afirma que muchos siguen uti- cisamente en este principio de equivalencia lizando la expresión “estudios culturales” e intercambiabilidad (19). la sin más en su trabajo (Mato. En este sentido. la que la derrota de la retórica integracionis- cuestión de desde dónde y desde cuándo se ta pero vacía del mestizaje o la hibridez a articulan los estudios culturales ha sido una favor de una “política de diferencia” basada de las más reñidas en los estudios latinoa. No obstante. en noamericanos: 20). como sugiere Lloyd. entradas al proyecto multicultural que des. legislación polí- mericanos norte y sur desde principios de tico-jurídica y el derecho de autodetermina- los años noventa. consideramos que las perspectivas de Mato. varse en algunas variantes de los cultural rogéneo. la discusión en torno a la modernidad en na. desarrollar “una radical reformulación” de rada exclusivamente occidental y anglosajo. en como el multiculturalismo podría reforzar otras palabras. Sin duda. claro. sostie. El multiculturalismo. Si y margen (132). no puede ni debe exportarse la marginalización de la región. que América Latina cons- crítica multicultural desde los márgenes que tituye un lugar marginal desde una pers- no reafirme y duplique la retórica de centro pectiva estadounidense o europea– (13).

Estos mitos presuponen en México y Estados Unidos pueda fomen- diferentes ejes de integración. proclamando. re. sino del multiculturalismo hasta ahora poco trazar una historia común del multicultura. grado de ción de ciudadanos (Consumidores: 13). como Televisa. Tal vez transformación”. Según García Canclini. vencernos de “la necesidad explícita del re. mientras la política sido dominados por conglomerados vincu- de la identidad estadunidense (etnorracial) lados con el estado. a (15). Unidos en cuanto a la creación de mitos de Es factible pensar que tal confusión entre identidad nacional como el mestizaje y el la diferencia etnorracial y nacional-cultural crisol (melting pot). También agrega que hay ciertos grupos tas de la democracia o [a] la participación que francamente no se integran a la nación colectiva en espacios públicos” en la crea- mexicana por motivos de lengua. actualmente reemplaza las “reglas abstrac- días. la retórica de la homogeneización nacional mientras que el crisol es una “metáfora de que Aguilar Rivera desea rechazar. por gru- mexicana y estadunidense. Por ejemplo. en particular. tar malentendimiento mutuo y reproducir tizaje es una “metáfora de un resultado”.184 multiculturalismo Por su parte. mientras que México es un país mul. o que no hablan español. Aguilar Rivera propone no (Expediency: 59). general) es el de los medios masivos de co- ticultural que se presume uniforme” (18). lismo en México (y en América Latina en verso. cuando alega que “la uniformidad cultural bre todo una “persuasión” que intenta con. teorizado e importantísimo. pues contradi. la radio. sugiere Yúdice. pero más justa”. homogeneidad cultural como condiciones carse en las coincidencias en vez de las di. el conforman al mito del mestizaje. a veces sus lismo en ambos lados de la frontera. los menonitas. que unen la nación ante la desintegración vergencias entre las experiencias nacionales nacional provocada. frecuentemente parece dividir a la nación la radio y la Internet. como los donde “conviven casi todos los lugares de amish. ya que el mes. sería más valioso afirmar que ambos países can asimilar diferencias ante todo (93). “Estados Unidos es un Otro eje fundamental del multicultura- país culturalmente uniforme que se cree di. y el lugar. al parecer porque impli- conocimiento simbólico de las minorías” ca una igualdad más democrática y real. como mo y la comercialización (98-99). en otro sentido Aguilar turales” a la vez. de los medios de comunicación. han palmente en la nación. y algunas sectas de América Latina y muchos del mundo” son mormones. los dos países –la de la asimilación mestiza quizá ha sido la principal vía de integración en México y la de la armonía racial y cultu. son “culturalmente uniformes” y “multicul- No obstante. De cierta manera. desde el punto de vista lati. México. como los consumo de bienes y de los medios masivos inmigrantes chinos y las comunidades ju. tam- . la nación y la co- se refiere a la presencia de grupos que no munidad global. Aquí Aguilar Rivera mentarios como la ciudad. dense. megaciudades como la ciudad de México. Asimismo. Si bien este reconocimiento –e incluso pesar de los costos “lingüísticos. se dedica a promover un discurso común ralistas en México y Estados Unidos. pero a fin de cuentas bus. filosóficos la definición de lo que constituye un grupo y de otra índole” (212). Aunque Aguilar Rivera sólo establecer un diálogo entre multicultu. Para propuestas son bastante raras. aunque algunos medios de comunicación en noamericano. el multiculturalismo es so. el internet. como la televisión y el video. Las interacción o aislamiento de la sociedad do. (estilo Estados Unidos) es menos elevada. La diseminación y el consumo Esta declaración es increíble. el video. El problema es que confunde o espacios que “se reordena[n] multicultural- intercambia la diferencia etnorracial con la mente” a través de la negociación del consu- diferencia nacional cultural. Es decir. minoritario– toma muy distintas formas en Aguilar Rivera valora la asimilación y la los dos países. municación. minante. el cine. pos minoritarios que no tienen acceso al sis- calca las similitudes en México y Estados tema educativo. etc. aunque las definiciones de Rivera tergiversa las distinciones entre el los dos conceptos varíen según la situación multiculturalismo mexicano y estaduni. por ejemplo. como la ce la retórica dominante de la integración de televisión. Aguilar Rivera prefiere enfo. cultural y política a sitios múltiples y frag- ral en Estados Unidos–. la identidad se arraiga princi. y grado de autonomía. por ejemplo Aguilar Rivera.

México. para así desmantelar y reordenar las 2004. En otras palabras. Berlant. Multiculturalism: manera más profunda la convivencia del A Critical Reader. [La ética: un ensayo sobre la conciencia del racteriza al multiculturalismo en Estados mal (trad. obras de consulta. Goldberg desde una mirada crítica y desco. Como que se refiere Aguilar Rivera. pp. en to referente universalista privilegiado que la “no equivalencia” de diversas culturas que controla los mecanismos de interpretación son inevitablemente contradictorias (39). Grant H. Verso. úl. Aguilar Rivera. El verdadero desafío es mantener una practicado en Estados Unidos. Estados Unidos quizá va más allá de una volviendo al problema de la normatividad detenida interrogación de la mirada estadu- del multiculturalismo que plantea Yúdice. y esto quizá sólo es posible como advierten Jesús Martín Barbero y Ana si primero enfrentamos la ruptura del mul- María Ochoa Gautier. según el fi- la racionalidad moderna”. el multiculturalismo ticulturalismo. Berlant y Warner. 107-113. pero no sólo en la dirección de detrás del multiculturalismo. bal. Raúl J. y anglosajona. Lauren y Michael Warner. como sugiere Lloyd. José Antonio. Mientras tanto. como aseveran Lloyd. capitalismo tardío multicultural. 2001 relativismo cultural que frecuentemente ca. el consumo y contenido desde una perspectiva tolerante producción de bienes o de los medios masi. y Eve Pero si no hay que exportar el multicul. del tipo inasimilable a lación intersubjetiva del otro” (122). la simultaneidad de implica más que “sólo darle espacio a las una ideología de pluralidad cultural con una culturas locales excluidas […] tiene que ver de homogeneización e intolerancia absolu- también con comprender el modo en que ta. es horrorosa diría García Canclini. De esta asumimos nuestra responsabilidad de “res. Todas las “multiculturalism corporativo” que describe culturas pueden ser igualmente valiosas. Unidos. lismo. y conocimiento. 2004]. el reto del multiculturalismo en América Latina y en críticas del multiculturalismo. Cornwall. Walsh Stoddard. Sin embargo. Autores como contrapunteo entre pluralismo y homoge- García Canclini y Aguilar Rivera no preten. Race and . multiculturalismo 185 bién son sitios claves de autodeterminación cesario decentrar la mirada estadunidense y descolonización indígena.). ya que el ticas sonoras y audiovisuales” (122). y separatistas. Y para otro se valora en la medida en que carece de ser realmente “multicultural”. rencias tipificadas y [pasar] a ser interpe. y quizá sólo si lósofo francés Alain Badiou (24). Blackwell Press. en México y Estados Unidos. Taurus. pero se interpretan y asimilan desde un pun- lonizadora basada. arraigado en crítica reflexiva del multiculturalismo como la identidad y la diferencia. Badiou. es ne. Según Slavoj Žižek. medio del supuesto respeto por y distancia tenemos que desarticular la hegemonía del de diversas culturas (Žižek: 44). den formular una oposición nacionalista latinoamericana a este tipo de multicultura. multiculturalismo y la globalización. el multiculturalismo deviene una catar [las] tareas propiamente culturales de especie de racismo “con distancia” que es- su disolución en el mercado o en la política” tablece la implícita inferioridad del otro por (Consumidores: 197-198). aunque ésta es imprescindi- chazo del multiculturalismo como se ha ble. Finalmente. Ethics: An Essay on the tendencias homogeneizantes y el recurso al Understanding of Evil. 1994. “liberal” (veáse la proliferación de música o vos de comunicación necesariamente tiene cocina “étnica”) mientras que la alteridad u que dejar de ser “simple sumatoria de dife. En este sentido. “el consumo sirve porque niega el impulso homogeneizante para pensar. Cerdeiras). neidad. el racismo “posmo- relatos profundos de identidad y memoria derno” contemporáneo es el “síntoma” del se reciclan en el curso cambiante de las esté. La diferencia real. Londres. otredad real se denuncia por completo (37). manera. Alain. en Estados Unidos. “Introduction to ‘Critical Multiculturalism’” en timamente se ha reconocido y criticado de David Theo Goldberg (ed. Global Multiculturalism: turalismo de manera multicultural. nidense contra la mirada latinoamericana y es evidente que en América Latina aún es sus respectivas tendencias integracionistas necesario lidiar con la asimilación o el re. Comparative Perspectives on Ethnicity. es decir. México. sino que dialogan desde una perspec. Herde. Oxford. El sonido y la furia: la persuasión multicultural tiva latinoamericana tanto local como glo.

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fenómeno universal y. sin fronteras y delimitaciones hacia el exterior. y de Media a una comunidad de personas que los estados africanos tras su independen. lo que llevó a conflictos interétnicos y compartían el mismo lugar de origen. con agru. en general. a partir de la fundación de las primeras uni- tivas en el momento en que surgen los es. pero los de- un lado. sujeto masculino heterosexual. nación la creación de Yugoslavia en tanto Estado. de una misma lengua y cultura. la discrimina- El término “nación” se deriva del latín natio ción por raza. designó durante la Antigüedad y la Edad nación tras la primera guerra mundial. Por otra parte. mentaciones. do– a colectivos más pequeños (por ejemplo. Remite por lo tanto a origen. El resurgimiento de de estados-nación y. nas que se vuelven más complejas y conflic. además menzó a utilizarse con referencia a personas de las exclusiones y diferenciaciones inter. Así. una lengua y cultura comu- nal y la intensificación y extensión de los nes. sin respetar necesariamente la perte. Las rechos ciudadanos sólo se exigieron para el migraciones masivas han dividido la na. la circulación de la información y de mento contra el feudalismo y la autocracia. que esto significara que este grupo se hubie- así como de la creación de límites al inte. a replanteamientos en tatales y a los señoríos. lo con fronteras trazadas en las que se contro. se culos de parentesco y linaje antes de vincu. así pérdida de control. por lo tanto. la conciencia étnica resultó en Chiapas con paciones mayores que viven en un territorio el reclamo de comunidades autónomas. es una derivación de nascere nero y preferencia sexual se percibe como = nacer. desde así como para poner fin a las divisiones es- hace varios lustros. Estas personas que cia). asimilación e integración. clase social. Simultáneamente. gé- que. de nación funcionó en Europa como instru- plo. A partir de la rior del espacio de la nación por cuestiones Alta Edad Media. Tanto las migraciones. se cuanto a las fronteras hacia el exterior. se organizado políticamente. género y clase social. etnia. universalmente. construcción de subjetividad propuesta por nación y otra que se construye fuera de este el Estado ha sido problemática tanto para territorio. ción. el concepto nación co- de raza. dentro del Estado-nación recep. por ejem. a su vez. las diásporas. diferenciaciones. versidades europeas en el siglo xii se designó tados-nación a partir de finales del siglo con la palabra nación también a un grupo xviii. vín. por lo que. segregacio- tales. procesos de frag- como el intercambio de mercancías y capi. reclama el derecho de ser diferente y respe- larse. y hacia el interior. los hombres con otra preferencia sexual y tor. que alarmó al Estado-nación que temió la la y restringe el tránsito de personas. han llevado. la ción: una parte que vive dentro del Estado. nació en el mismo lugar.nación cultural y no como unidad administrativa e institucional. nes se contraponen a los de la globaliza- nencia del individuo –por raza. etnia o cre. etnia. y se percibe ante todo como unidad para las mujeres. [187] . la idea procesos transnacionales como. Problemáticas como las de lacionaban entre sí por el linaje común. por otro. saberes académicos. De acuerdo con su etimología. gracias a su lu- el surgimiento del capitalismo transnacio. en la Edad moderna. Por ello. En el siglo xviii y en adelante. por introdujo la idea de ciudadanía. con la fundación tado en la diferencia. se re- guerras civiles. gar de origen. de estudiantes que tuvieron. credo.

pública. tanto elaboración cultural en el sentido vamente un origen mítico y prometió el pro. Fiol-Matta (2002) abordó. Bhabha constató que las naciones son ante ciones de género. Por todo lo anterior. tanto medio para cuestionar significaciones tegia indispensable y capaz de beneficiar a dadas (Bhabha. de el Estado-nación. en población. Con el intento de divulgar sentaciones visuales y alegóricas de la na. la raza y la etnia. por ejem- . prácticas cultura- teado la relación entre el sujeto femenino y les. la unidad cultural se deriva de un hegemónicos nacionales y pedagógicos pese espíritu y una lengua comunes. valores éticos y morales comunes se ha vin- ción y se ha abordado la participación culado. sos de exclusión para los que no son del Asimismo. fragmenta. Este grupo social evocó discursi. A contribuido a la divulgación de los discursos su vez. por ejemplo. costumbres y perspectiva que parte del género en tanto tradiciones (comida. así como en capitalismo nacional emergente como estra. y en los procesos decisivos para la unidad religiosa. ideológico (Bhabha. Esto se debe a que la nación. los miembros que pertenecen a un colectivo. que ha comenzado a la vida social en lugar de ser representacio- hacerse dominante a partir de la Revolución nes de las formas de gobernar una organi- francesa y bajo la influencia de las ideas de zación social dada (“Introduction”: 2-4). a que no fueron los sujetos que los formu- dad intelectual y del hecho de que sus miem. la Ilustración y el liberalismo.188 nación A partir de los años ochenta. nalistas institucionalizados tanto impresos Pero el Estado-nación no sólo se basa en como orales tienen un valor pedagógico e un consenso en cuanto a los fines económi. diales como. ambivalentes que mantiene la cultura en su cación de un origen y proyección de un posición más productiva en tanto fuerza que destino común sirvió para que toda la po. blación considerara la protección estatal del reproduce. Se cos y políticos así como respecto del régi. y que sus miembros son conscientes y en que en su papel de maestras. por un crear o preservar en el Estado-nación una lado. se ha llamado la atención sobre mismo credo. así como valores visión de la narrativa así como de las repre. Homi K. sistemas de A diferencia del uso medieval del término significación cultural y de representación de nación. cine y de artes plásticas. vestimenta ca- categoría de análisis esencial. laran. crea. es un agente de narraciones greso de la nación para el futuro. gramsciano. ofrecen como marco formal de integración men institucional. circulan. primero. han distinguen su agrupación social de otras. la alta cultura y la razón de estado. por otro. en el mundo entero. disemina. implica la Aunque el estado intenta divulgar objetos de existencia de una organización política conocimiento como la tradición. “Introduction”: 2-3). Sobre se crea una unidad cultural particular de la todo las mujeres en tanto madres. subordina. “Introduction”: 3-4). yecto político de autodeterminación que diversos significados acerca de la cultura aglutina a todos los demás sectores de la nacional. unidos entre sí por lazos primor. la subrayan las características particulares de conformación de los estados-nación se ha una nación frente a las otras. lendarios de fiestas. y se divulgan tanto en la familia como en las se confiesan como parte del mismo y en que instituciones de educación pública. etc. el intento de femenina en los procesos históricos. A identidad nacional en tanto esencialista que partir del siglo xviii. la historia de la representación de las rela. guía y obliga. todo elaboraciones culturales.). imaginarios. y se ha realizado una re. persiste una fundamentado en la aparición de un grupo inestabilidad y transitoriedad en cuanto al social –por lo general la burguesía– capaz de saber y una construcción performativa y establecer su hegemonía y de definir un pro. de una uni. fico delimitado y cuya organización social se así como discursos totalizantes acerca de la formó a lo largo de procesos históricos. música. produce. cánones de literatura. Esta evo. todos los grupos sociales y no sólo el capital Cabe señalar que los discursos nacio- privado de la burguesía. lo que ha llevado a proce- construcción de la nación. posteriormente. sino también en que los simbólica –en el fondo imposible– de todos individuos. éticos y morales. desde una bros compartan una historia. se ha replan. el moderno. además. a lo largo de los siglos. procesual de la identidad. datos acer- creada por una agrupación social mayor de ca de personajes importantes de la escena personas que comparten un espacio geográ.

la de la memoria colectiva puede llevar a per. poner entre el estado y el pueblo. ésta informa también sobre los ol. hacia el interior. dos nacionales fue el resultado del éxito de Ésta preserva recuerdos –ya sea de momen. participa- je de indígenas que hablan diversos idiomas ron también mestizos e indígenas. independentistas del siglo xviii. pues uno Latina y el Caribe fueron los criollos los que nace dentro de una nación del mismo modo lograron plantear un proyecto político de como uno nace dentro de una familia. y a una unidad administrativa que se legiti- vidos consensuados. rante la dictadura nazi (1933 a 1945). su vincularon la idea de nación en los discursos inventario (Nora: 7). son. sociedad. en particular. En el caso mundiales y en el proceso de constitución de de los virreinatos de la Nueva España. textos y discursos funda. esto es. de la Nueva España. Tal tos gloriosos. dentro cionales étnicamente homogéneos dieron del proyecto educativo de José Vasconcelos pie. nación 189 plo. re. surgieron hacia también fin al sistema monárquico. La ausencia o pérdida maba con base en leyes. ya sea como ocurrió en el mundo entero. bargo. en Estados Unidos . calendarios Estados Unidos– cuando las élites comenza- de fiesta. esclavitud de los negros. vivido bajo la dominación de una fuerza im- taciones en las artes visuales. “Beyond”: nación. la fundación de los esta- actualiza en la memoria histórica colectiva. se realizaron a partir de finales del siglo xix Para la conformación de una cultura y llegaron a su clímax con el holocausto du- nacional es. y y aspiraron a ocupar los puestos que antes ha sido una fuerza poderosa en las políticas habían ocupado los peninsulares. Al autodeterminación ante las autoridades co- contrario. el grupo autóctonos impide la fuerte unión entre la social que finalmente logró cosumar la inde- población. un movimiento. loniales. los movimientos de independencia. Al concebir la nación como unión criollos quisieron. éste rreinato novohispano como en las demás alude a los vínculos de parentesco y fami. de victorias y alegría. distinta de la de la madre patria. Se observa que en todos los territorios cintos conmemorativos. el desempeño de Gabriela Mistral como Los discursos que proclamaban estados na- maestra en Chile y. Sin em- el exterior hostilidades en contra de los paí. manuales escolares del Nuevo Mundo –incluyendo Canadá y los para la enseñanza de la historia. ron a percibirse como pertenecientes a otra cionales– se condensa y cristaliza la memo. mientras que en el virreinato de la ses vecinos. tanto en el vi- de la etimología del concepto nación. esencial haber com. tal como en estos jóvenes estados independientes. En tro de una extensión territorial dada. la pone de manifiesto el análisis de la memoria noción “Estado” se refirió a una institución colectiva. mayoritariamente. ria de una nación. así como en los paí. los lugares de la memoria –monumentos. Constitución en tanto ley fundamental para turbaciones graves en cuanto a la identidad determinar la organización del Estado den- colectiva de una nación (Le Goff: 133). por otro. en cambio. pendencia fue el de los criollos liderado por Como recalcó Benedict Anderson a partir Agustín de Iturbide. también de humillaciones y derrotas– pero. de la los estados-nación a partir de la Revolución Nueva Granada. asimismo. El poliglotismo en países vimiento de independencia en el virreinato como Suiza y Canadá. partido una historia común que gracias a Por su parte. que prece- Otro aspecto de gran importancia es la dieron las guerras de independencia. se Nueva España se vinculó el reclamo por la proyectó y evocó una homogeneidad étnica independencia con la exigencia de abolir la ficticia y una unidad imposible de lograr. Pese a que en el primer mo- de sus hablantes. en cierto modo. el cura Miguel Hidalgo y Costilla. se conserva y perial extranjera. a las limpiezas étnicas que en el México posrevolucionario. Pusieron así fin al régimen colonial una ideología. con la lengua en tanto elemento distintivo de una idea del nativismo (Chaspeen. en los pueblos que habían diversas prácticas discursivas y las represen. y del Río de la Plata. Es la idea antigua de que el idioma xv). colonias españolas y portuguesas en América lia y no a las ideologías políticas. El grupo que se presentó en América representa un mecanismo mental fuerte y Latina y el Caribe como hegemónico era el determina de modo decisivo la mentalidad de los criollos. divisas. posteriormente. en Europa. el nacionalismo es. los francesa. que fue encabezado por ses de América Latina con un alto porcenta. y. por un lado.

Dado su propósito de deslindarse de las gión católica como única. liberal mexicano Benito Juárez logró vencer ción del futuro Estado nacional indepen. los criollos en América Latina elabo. la antigüedad indígena para legimitar seculares. en los que se imaginaba la creación de un nas y castas. nuscritos de la pluma de hombres y mujeres do de unión entre criollos. para el cia y exigieron la igualdad y los derechos ámbito mexicano. a la Iglesia en tanto Estado paralelo. por lo tanto. pendencia no sólo política sino también cul- evocando. mestizos. gumentos de Anderson. Portugal. haciendo a (No obstante la influencia enorme de los ar- un lado a las otras etnias indígenas. en raron sus primeras representaciones colecti. así como para legitimar su inde- nizó en torno al estandarte de esta Virgen. indíge. quien afirmó que los tequismo y en el guadalupismo. que las naciones habían deslindado los términos “patria” y europeas evocaban. manticismo. El patriotismo criollo se basó. socia- de Guadalupe como uno de sus elementos les e históricas que distinguían las jóvenes constitutivos.190 nación ésta no fue parte de la agenda de los colonos del proyecto nacional a los que practicaban europeos que lucharon por la independen. como cuna de “nación” y recién a principios del siglo xix las civilizaciones occidentales. la nación radójico. Siguiendo la lógica del patriotismo periodístico sirvieron para destacar las par- criollo que consideró el culto a la Virgen ticularidades geográficas. al relatar historias de para cohesionar una población sumamen. mación de Jean Franco. en el az. 1867. hay que matizar la afir- ciudadanos sólo para ellos mismos. y el pueblo. a su vez. el presidente en tanto discurso esencial para la imagina. secular (Conspiradoras: 209). quien señala que casi un siglo más tarde. los discursos ficcional y nínsula. Por otra parte. Limón). que función (x). de reunir a los mexicanos en torno a símbolos 1780. otra religión o confesión. De modo pa. y al abordar la historia nacieron en América y los nacidos en la pe. se logra abolir la la nación es el lugar de una inmortalidad esclavitud en toda la Unión Americana. la insurrección iniciada por naciones latinoamericanas de España y Miguel Hidalgo y Costilla en 1810 se orga. de Reforma (1858-1861) y la victoria. y la narración de la nación se lla. excluyendo así otroras potencias coloniales. En la Nueva España los conservadores que habían defendido el surgió. Por ello. que ésta se igualaba en su grandeza a la de la antes de consumarse la Independencia se Antigüedad grecorromana. se logró marcar la diferencia futuro Estado-nación. el deseo de independencia sugeriendo que Es pertinente subrayar. nacional reciente. y en las Tres Garantías decla. Chasteen la cultura de la patria criolla novohispana hizo hincapié en que fueron los medios im- con un origen mítico y al evocar un culto presos del siglo xix los que tuvieron esta particular de un catolicismo sincrético. culturales. sin embargo. amor y presentar parejas heterosexuales te heterogénea en cuanto a la etnia. inició. tras la guerra nación. Así esta literarios. en su proyecto de una patria crio. Recién. los diarios y otras publicaciones patria criolla es imaginada como blanca con periódicas contribuyeron de modo decisivo un origen lejano indígena. símbolos religiosos tural. los discursos a los pueblos indígenas coetáneos. Chasteen señala que en el siglo se había practicado a partir del siglo xvi en anterior circulaban cartas y otros textos ma- la Nueva España y había servido como ban. pues sólo pau- Aún antes de lograr la independencia del latinamente. las jóvenes na- . Al usurpar medios impresos del siglo xviii sirvieron el pasado indígena prehispánico se presentó para definir e imaginar la nación. se veía una unidad entre la patria. a cuatro decenios de la consu- poder colonial y partiendo de la idea de la mación de la Independencia. Ficciones. Clavijero no contempló. el patriotismo criollo principio religioso del estado. el Estado nacional independiente la reli. tras la guerra de Intervención contra vas ya en el siglo xviii. intro- diente. (El jesuita Francisco Javier Clavijero ducir de modo definitivo el principio laico y evocó en Historia antigua de México. se evocó la unidad nacional radas en el Plan de Iguala y reiteradas en más allá de diferencias raciales y sociales los Tratados de Córdoba se estableció para (Sommer.) Al describir el paisa- entre los descendientes de peninsulares que je y las costumbres. por ejemplo. A lo largo del siglo xix.) a la construcción discursiva de la nación. asimismo. raza y ideales en las novelas fundacionales del ro- clase social.

cabe mencionar. indígenas el rezago educativo. países romances. Bolivia. la infraes- Es pertinente señalar que tanto México tructura deficiente. pendencia política de España o Portugal. y los liberales el de Estados Unidos). tiendo diversas prácticas religiosa. por un lado. indígenas que los protegían legalmente. lo que persistía el orden colonial en sus respectivas impidió que los indígenas fueran también sociedades. lo que explica que los bandos en morales compartidos. en Por otra parte. no sólo tuvieron guerras limí. cuarto lugar. ya que éste. basaban su respectiva cultura nacional en el por ejemplo. además. mestizos y descendientes en Perú. enunciadores de los discursos nacionalis- siguió incluso vigente la Constitución de tas. de inmigrantes asiáticos. énfasis en su nexo con los que aquejaban a estos estados en el siglo xix. los escritores comprometidos con la narra- ducir. paradójicamente. los estados indepen. la élite copiaba modelos extranjeras (por ejemplo. ya que El deseo de definir e imaginar una identidad el grado de incorporación de las creencias y cultura nacional homogénea entraba en indígenas al catolicismo variaba en las di- conflicto. no. fundación y hasta la fecha. nía de mulatos y afromestizos. Al adop. Guatemala y México. junto con el castella. con el multiculturalismo versas etnias. por las fronteras del Estado nacional. por ejemplo. en trofes con los países vecinos. por movimientos. figura como len. blación que habitaba el espacio delimitado pendientes. gua oficial en la Constitución peruana. otro. pueblos indígenas. ellos los imaginarios nacionales construi- dientes tuvieron serios problemas al querer dos desde el poder central y por parte de limitar el poder de la Iglesia católica e intro. hecho de hablar español o portugués e hi. influenciados por la Revolución fran. desde su liderazgo frente al pueblo. “luso” e “ibero”. indígenas seguían concibiendo “nación” en Al querer fundar estados nacionales tras relación con los pueblos y etnias indígenas haber conquistado la independencia en el y no en relación con la totalidad de la po- siglo xix. lo que resultó en ladora María Sumire. de modas y mexicanos buscaron el apoyo de Francia y alimentos. tado las jóvenes naciones latinoamericanas tar el concepto “latino” destacaron que no con un alto porcentaje de indígenas como. Entre los problemas cieron. en primer lugar. Ecuador. en sexto lugar. es notoria la heterogenei- las lenguas autóctonas pese a que en la dad racial de la población que se compo- Constitución figuren. que evocaban una iden- cesa el laicismo en la educación y como tidad nacional homogénea. puede constatarse una falta naban intereses partidistas por sobre los de unidad intelectual y de valores éticos y nacionales. los conservadores europeos de vida. Por otro lado. ción de la nación. en la clase política predomi. por lo que los principio del Estado. persistió en las comunidades colonial y a pesar de haber logrado la inde. pese a que conformaban otros idiomas autóctonos. se haya promovido el prácticas de discriminación racial por parte uso del quechua. . que impidió que todos como los demás estados de América Latina los indígenas tuvieran acceso al español. sólo de modo parcial circularon entre Cádiz. a diferencia conflicto buscaran alianzas con potencias de la clase popular. y para los indígenas. y el analfabetismo. nación 191 ciones latinoamericanas rechazaron los tér. (Es notable que indígenas. criollos. continuaba la y poliglotismo existentes y llevó a prácticas desigualdad social y económica. En México. de modales. como lenguas oficiales. seguían coexis- Austria. en y el Caribe surgieron de la red burocrática segundo lugar. más bien. se han enfren- minos “hispano”. en general. en particular. México perdió. ya que durante el periodo colonial se Guatemala y Texas. tercer lugar. en octavo lugar. junto con de los criollos que. en general. en quinto lugar. gracias a las gestiones de la legis. sino que tam. pero pudo impedir la habían creado los fueros especiales para los independencia de la península de Yucatán). los estados latinoamericanos inde. sólo un pequeño porcentaje de la población. el Perú. de negros. seguían existiendo diferentes bién sufrieron pérdidas territoriales a raíz sistemas jurídicos para los criollos y mesti- de movimientos separatistas (debido a estos zos. al igual que de exclusión y asimilación con respecto a los las oportunidades de ascender socialmente. ya que. así como al desprecio de en séptimo lugar.) ocuparon los puestos directivos en la econo- Pero el poliglotismo es sólo uno de los mía y en la política sin lograr legitimar su diversos problemas con los que.

en México. metidos a las leyes vigentes para todos los cación entre los dirigentes y el pueblo que ciudadanos. puesto que desaparecieron también las clase política. cuando no acataban las países como México. El sistema en la mayoría de los estados latinoameri. leyes del nuevo estado. Por ejemplo. 487-488). dad social y el odio racial que persistían in- tegración social. partidos que se disputaban la conducción sencia de múltiples memorias del pasado y de la nación defendieron la causa de los in- de opuestas interpretaciones del desarrollo dígenas. Luis Mora propuso erradicar el uso público ras. José María vivieron también largas y repetidas dictadu. Tanto los “para crear una nación unificada con un pa. la “pre. designadas noveno lugar. implementar legislación social alguna que clavitud de los indígenas ya se había abolido les hubiera protegido en la fase de transi- en 1755 y la de los negros en 1829. no los contemplaban en sus proyectos polí- Esto llevó a la gran inestabilidad política en ticos. haber sido liberados de la esclavitud varios gislación de los liberales en el siglo xix. donde los liberales ape. su situación económica empeo- no siente sus intereses representados por la ró. geneidad étnica y la desigualdad social. Esta falta de identificación y leyes que los habían protegido. Estas moria histórica fragmentada heredada de la rebeliones fueron motivadas por la desigual- conquista y la colonia que reflejaba la desin. el más grave cultura y valores. por lo que no pudieron defen- hecho de que los pueblos sean libres. los indígenas ciudadanos libres y sujetos so- tinoamericanos sigue faltando una identifi. la corriente revisionista de la historiografía Tras la independencia. Según el historiador mexi. A pesar de cosmovisión. un der sus tierras contra los hacendados y hecho que Benedict Anderson mencionó rancheros criollos y mestizos. hasta del derecho consuetudinario que amparaba la fecha. no rarlas al mercado de tierras no se consideró es suficiente. Sin embargo. por ejemplo. de la palabra “indio”. los liberales combatieron sus tradiciones. a los indígenas los políticos electos debilita y retrasa. Etnia: en el último tercio del siglo. que se inscribe en dad legal y jurídica en 1867. fueron indígenas. así Ya que los políticos del bando liberal como la desigualdad en cuanto al acceso a consideraban que los indígenas no debían la educación. los indígenas no histórico”. De los problemas señalados. pero la hetero. hesionar las identidades étnicas. Al hacer de como condición para la construcción de un los indígenas propietarios individuales de Estado-nación con ciudadanos que le son sus parcelas. cluso tras la declaración oficial de la igual- cano Enrique Florescano. ya que para ellos la sólo fue restituida de modo efímero durante propiedad privada era inconcebible con su el Segundo Imperio (1864-1867). Ambas agrupaciones polí- que surgió en las jóvenes repúblicas fue que ticas excluyeron a los indígenas como parte la élite de los liberales no logró legitimar su constitutiva de sus proyectos nacionales y liderazgo social y político ante las masas. sino también las “el principal obstáculo para integrar a una instituciones que habían servido para co- nación con una memoria común”. los indígenas sufrie- nas lograron imponerse a los conservadores ron represiones severas (Florescano. esto es. Pese a los procesos de democratización.192 nación en las comunidades indígenas existían otros años de haber logrado la Independencia y regímenes económicos. en vez de por los gobernantes como Guerra de Castas una memoria histórica compartida. entre 1840 y 1860. la es. los procesos de democratización sus formas de vida comunitaria. pero fue introducida por la le. al desamortizarlas e incorpo- fieles y dispuestos a sacrificarse por él. Por el contrario. en México y otros países la. gobiernos de los conservadores como los de sado compartido” (Memoria: 255). en decenios antes. a ocho ción. La propuesta de Juan de Dios Rodríguez . ni el estado ni los mexicana. cabe destacar que. Pero tras declarar a hasta la fecha. a principios del siglo xix. comunal quedó marcado incluso como ile- canos y tiene como consecuencia sistemas gal y se despojó a los indígenas de persona- populistas y autoritarios. Pareciera que el lidad jurídica. Otros países como Argentina do a una legislación particular. seguía y ocurridas a finales de los años treinta y existiendo un tapiz de memorias y una me. fueron política y culturalmente sólo perdieron sus tierras. Las nuevas el sentimiento de no ser representados por leyes privaron. las rebeliones. desembocó en la dictadura de seguir existiendo como grupo social someti- Porfirio Díaz.

Kaplan. así naciones se han modificado y el concepto de como crear. sario reiterar discursivamente todo aquello Por otro lado. Es no- a la práctica ya vigente en la colonia de con. así como los vínculos étnicos. nacional (Alarcón. así como en entre lo propio y lo ajeno. la acción pública y la formación de identi- co –por ejemplo. negativamente frente a Estados Unidos des- los no se concretó. del capitalismo nacional por parte de los Las dificultades de aglutinar una pobla. resurgimiento del nacionalismo en el mun- les que entraban así en conflicto con las do entero sólo puede ser entendido como identidades étnicas. asociación humana particulares han so- truir una nación mestiza cuya forma de cavado las estructuras tradicionales de las vida. lo que ilustra rra. se ha queza de la nación– se refirió el afán iguali. desvinculándolo de sus para poder integrarse a la cultura nacional. las políticas de protección social. Ya que la De lo contrario han permanecido excluidos interdependencia global fortalece las econo- de la nación y del desarrollo económico y mías nacionales. la dades colectivas con base en el contraste opinión y los puestos públicos. los discursos posrevolucionarios acerca del Los estado-naciones en tanto formas de mestizaje han tenido la finalidad de cons. constituidas. al afirmar una di- tario a los derechos de los indígenas en tan. Smith. se les que. Según Anthony D. toria la vitalidad y el poder de las nacio- vertir a los indígenas al catolicismo. contextos nacionales particulares. alguno por medio del cual la igualdad se En el momento actual que se caracteri- hubiera podido alcanzar. globalización acelerada y de fenómenos además. Se les concedía la ciuda. individualista. ferencia y describir los rasgos particulares to ciudadanos. hizo nece. En México. Así se dio continuidad parte de un proceso histórico largo. estados nacionales han sido reemplazados ción sumamente heterogénea que persistió por políticas que favorecen al capital trans- en México a lo largo del siglo xx. establecido por relación. desembocaron en la elección de presiden- das y cuando aceptaban vestirse. una cul. en cuanto a la fuerza. ni No sólo en cuanto a la posesión de la tie. Así. ni protestante. Estado-nación que partía del supuesto que . surgimiento del neozapatismo y en Bolivia danía a los indígenas sólo cuando abando. así como los procesos de la Constitución de los liberales disimulaba. que representa al exterior. Los procesos de la globa- culturas europeas. nacional al igual que toda identidad. gracias al fenómeno mi- que unía a todos los mexicanos y de enseñar gratorio. y Ecuador a movimientos indígenas que naban sus costumbres de vivir como nóma. comunidades y han divulgado la ideología micas han tenido que aceptar los indígenas del nacionalismo. las fronteras imaginarias de las la interpretación oficial de la historia. con apoyo del Estado. se consideró adecuado definirse bito exclusivamente indígena para proteger. do de las diversas culturas históricamente nuado a lo largo del siglo xx. prácticas sociales y estructuras econó. la política de asimilación como culturales y económicos transnacionales. otro lado. clave para entender las naciones y el nacio- dadanía a aquellos indígenas que sabían leer nalismo en tanto fenómenos generales del y escribir. En México ha llevado al y cívica francesa. za por las migraciones masivas y la conse- La proclamación de la igualdad legal en cuente diáspora. sino también en los ámbitos en que el el hecho de que la política tiene que ver con indígena seguía viviendo supeditado al blan. Por territorios de la Federación. el de Instrucción Pública para el Distrito y los muralismo y la literatura nacionales. la identidad cuanto al acceso al conocimiento y a la ri. nación 193 Puebla. Además. miembro de la Dirección Nacional tura nacional fuerte: por ejemplo. Por otro tes indígenas. el parte constitutiva de los proyectos naciona. pero no se preveía mecanismo del Otro. En particular. de crear un ám. tacando que no se quería ser ni utilitario. mundo moderno se relaciona con el lega- Las políticas de asimilación han conti. lización son acompañados de la erupción de ría “blanquear” por medio de la educación conflictos étnicos y del resurgimiento de la que seguía los modelos de la educación laica conciencia étnica. se restringía el otorgamiento de la ciu. la lado. Moallem). nes y el nacionalismo en un mundo que a la élite política se propuso promover entre causa de la globalización es cada vez más los pueblos indígenas las costumbres de las interdependiente. el cine.

“Introduction: comunidad imaginada se divide en dos par. México. ix-xxv. sino se puede conseguir la doble na. 1998. Limón.. de los que mi. [ute seydel] . Toward a Bilingual American Culture. Redreaming America: Toward a Bilingual Unidos como nación y cultura bilingüe.The Places of History: Regionalism Revisited de identidades híbridas. literatu. Chasteen. Eduardo Suárez). and the United States: Caballero. crossing entre varias normas y códigos cul. ra. Durham. Smith. “Introduction: Beyond Imagined Communities“ planteamientos acerca de la relación entre en John Charles Chasteen y Sara Castro el centro y las márgenes del Estado-nación. El orden dividuo. grantes documentados mexicanos. México. “Mexicans. Castillo. A su vez. de México. 1999. Routledge. Al contrario. obras de consulta. en dad.. Alarcón. artes plásticas. etc. y de los procesos que se despliegan en él. Duke University. Between Woman and Nation. Las conspiradoras: como manifestación efímera que se relacio. En una época de cambios D. Bhabha. la esta- tes e híbridas. Norma Alarcón y Minoo Moallem fuera del terriorio nacional.). Debra Londres. por su cuenta. 1-18. En el caso de muchos estados dunidense. Anthony generalizadora. la mexicana. 2005. Memoria mexicana. se replantea. lismo (trad. Mercedes Córdoba). Klarén (eds. migratorios. en Doris Sommer. pp. Hugo Bauzá). las identidades colectivas. 1993. En vista del espacio de la frontera de la memoria: el tiempo como imaginario. las fronteras y los espacios Reading and Writing the Nation in Nineteenth fronterizos gozan hoy día de centralidad en Century Latin America. sino tambien las a Late Border Romance”. latinoamericanos. 1990. Comunidades imaginadas: reflexio- danía ya no queda limitada al estado de nes sobre el origen y la difusión del naciona- origen. por ejemplo.). le será inherente in Latin America. American Culture. en Caren tes: una dentro del Estado-nación y la otra Kaplan. no Barcelona: Paidós. Bhabha (ed. 1999. da por la de la identificación con papeles mites geográficos del mismo. Unidos. posmodernas. “la identidad” parece ser una categoría inadecuada que debe ser sustitui. Fondo de Cultura Económica/El Colegio turales y el impacto que éste tiene en el in. nación: ensayo sobre manifestación cultural y producción de dis. Castillo (2005) propone plantear a Estados Debra. Fondo cionalidad.. Cuba y Puerto Rico. Foundational rraciones modernas acerca de la nación y Fictions. y la receptora como. Caren graron millones hacia Estados Unidos. “Introduction: Narrating the Nation”. en Estados (eds. de Cultura Económica. México. Between Woman and Nation”. México. pero en particuar en el de México. en el Enrique. Taurus/Alfaguara. Homi cumentados sufren una pérdida de identi. Washington/Baltimore. la ciuda. Franco. de los nacionales preexistentes. se han vuelto aún más movedizas. los procesos migratorios han llevado a re. Nations and Nationalism in a Global Era. Cualquier Enrique. pues aun cuando se hable ed. estado. las identidades colectivas en México. Madrid/ cursos y productos culturales (cine. Jean. E. Nation and Narration. Durham. 1-7. John Charles. Florescano.194 nación la nación se encontraba confinada a los lí. Anderson. pp. K. por ejemplo. la representación de la mujer en México (versión na con las experiencias en el cruce/traslado/ ampliada) (trad. en el caso de los mi. en Redreaming America: Homi K. Benedict. y formas de comportamiento existentes en Tanto las identidades nacionales como lo ambas culturas nacionales: la expulsora de que se ha entendido como cultura nacional migrantes como. 236-250.). 1993. Florescano. sólo se ponen en tela de juicio las metana. Albany. 1995. 1987. State University En los países expulsoras de migrantes. Norma. Duke University a este concepto una tendencia normativa y Press. sociales acelerados. pp. la Kaplan y Minoo Moallem. Jacques.). Joaquín espacio de la frontera sólo puede analizarse Mortiz. Woodrow Wilson Center/The Johns Hopkins discursos y expresiones culturales más allá University Press. Por otra parte. debido a los fenómenos Oxford: Polity. tanto lugares productores de nuevos códigos. Beyond Imagined Communities: y. José. 2003. pp. of New York. fluctuan. LeGoff. 1991 (trad. los migrantes indo. performance. Etnia.

abocada a recoger. Olson. los sis- historia oral. cias del lenguaje coinciden en que la lengua ponen que el progreso de esas formas primi.oralidad tivas de sociabilidad consiste en el tránsito de la oralidad a la escritura.” transmisión de la memoria colectiva y 3] la De acuerdo con David R. oralidad y escritura no se contra- desde la cultura de la escritura” y. los expertos en las cien- estado precario necesario de superar. es la alta talmente de la oralidad y de los cambios en tecnología que ha moldeado e impulsado la el pensamiento y la expresión producidos actividad intelectual del hombre moderno y por la escritura. formas de comunicación oral.” Las sociedades es. la oralidad constituye un estado de como sonido articulado para ser hablado y déficit cognoscitivo y comunicativo que im- oído. Aunque esta entrada se ocupa fundamen- tura. temas de escritura no fueron creados para versacional. Toda conocimiento se limitó a las jerarquías y gru- historia antes de ser escrita fue contada. y casi cimiento. Desde esa pers- El término “oralidad” se refiere al lenguaje pectiva. fijas y en movimiento. expresión oral es capaz de existir. las culturas más altamente letradas tanto. las mayas y nahuas desarrollaron una escritura. Sin Por otra parte. Así las [195] . ser narrada. y depende para su tura sin oralidad (Ong: 18). en absoluto. Entre las for. criturísticas imaginan la oralidad como un En la actualidad. nunca ha habido escri- ción. y su. empero. “al hablar de oralidad nos situamos han sido al mismo tiempo las más altamente de hecho en el espacio de la escritura” (Raúl orales (100). oralidad y escritura tie- vividos más que de los sucesos mismos. citado en Ostria González). No obstante. de acuerdo con Walter Ong. rectos acerca del significado de los hechos En consecuencia. imágenes. La escritura hizo que la forma verbal mas de comunicación oral se encuentran: 1] quedara plasmada. es un sistema de signos o semiótica. “La escri. las elites ilustradas. “La verbales de un testigo ocular de un aconte. es importante mencionar representa un adelanto muy tardío en la algunos conceptos en torno a las imágenes evolución humana (86). La comunicación oral se expresa a tra. gió como una forma de poder manejada por miento se relacionan con el sonido. sino para comunicar entrevistas cualitativas. El lenguaje es abrumadora. de boca en boca. siempre el conocimiento. De aquí se desprende la po- historias que cuentan testigos y actores di. a través de representar el habla. sin ninguna escritura indirecto que pasa de generación en genera. la escritura el testimonio que registra las declaraciones nunca puede prescindir de la oralidad. La ges. práctica y control de este se sitúan en un contexto de palabras. definida como narrativa con. Si bien es cierto que tualidad sustituye a las palabras y. es importante advertir que para noción de oralidad es una noción construida Olson. 2] la tradición oral o testimonio siempre ha existido. las experiencias o información. Dorra. Por lo tanto. tencial capacidad analítica de la escritura. cabe mencionar que “la embargo. pos minoritarios. las mayorías siguieron siendo funcionalmente orales. por lo ponen. nen sus cualidades distintivas propias. por elocuentes que sean. Hay que considerar que la escritura sur- mente oral. pide a las culturas tradicionales asegurar su vés de la voz y su potencial se encuentra en supervivencia y desarrollo. Comunicación verbal y pensa.

De acuerdo con Walter Ong la involucradas aprenden. desde de su enunciación los sentidos del lenguaje. critura o libros para recordar el conoci- texto. Así las cosas. La oralidad cación o suma de elementos separados. campo de la imagen implica dos niveles de Fuera de la mente no hay nada a qué volver análisis: 1] el icónico. la vieja consigna “una ima. la repetición que los una secuencia visual. la noción de coherencia tex. apoya en la redundancia o repetición de lo Por último. Las culturas orales estimulan el tario puede interpretar el texto. por reproduce funciones narrativas esenciales: la el contrario supone su unidad. formación. los emisores y los destinatarios no producen palabras o frases características distintivas de la oralidad y la ni reciben signos que interpretan. según Roman Jakobson. halle preparado. redun- cambian textos (Vilches). viene después de la expresión oral. dispuesto y en posibilida- nificado del signo en un texto. distinguiendo sus marcas decir que el discurso oral es menos depen- sintácticas (su plano propiamente expresivo diente de las reglas de la lógica y la gra- o significante). bios. la coherencia en el de esta manera. rrador en el relato. entonación.196 oralidad cosas. En este juego des de aprehenderlo y transgredirlo. ya para recordar en fórmulas nemotécnicas tura que produce la expresión oral. La yenda o historia. de actos de comunicación. escritura depende de la sintaxis (la orga- La noción de texto no implica la multipli. De esta manera se enunciación que le ayudan a transmitir el analiza. pausas. El emisor podrá imponer un cosa que su significación– está colocado sentido siempre y cuando el destinatario se dentro de un contexto. esta perspectiva. Pero el y rítmicamente expresivas. pues el enunciado oral desaparece al ser gen con la realidad y 2] el campo semántico pronunciado. apenas dicho para mantener a hablante y tual no puede ser entendida sin la noción de oyente en la misma sintonía. popular que acompañan al hablante) y son diar una tira cómica únicamente como le. miento. dante o copiosa y depende del presente real Ahora bien. y este valor –que no es otra destinatarios. comparar o dir a un público a responder. La unidad de función emocional. texto. Gracias a esta competencia. . sin tomar en cuenta su aspecto lumen. De ahí que. La escritura competencia discursiva del lector de la ima. En permite que el destinatario interprete una efecto. y el semema actualizado (su mática porque se rige por los contextos de significado denotado). caracterizar exceso. metaforizar una imagen y generalizar el dis. su representación significado (gestualidad. La oralidad resignifica en el presente real curso en la enunciación. nización del discurso mismo). el valor del signo está determinado las competencias discursivas de emisores y por su entorno. La coherencia textual en la imagen La oralidad es redundante o copiosa. Las partes escritura. acumulativa. la verbosidad. velocidad. ritmo del habla expresivo. cuenta con el texto para repasar o recuperar gen. fotografía texto. el de su enunciación (38-80). el destina. Este valor es el sig. Esto quiere un texto visual. la participación del na- los elementos situados en el interior del tex. mismos. que ayudan a fijar y procesar los datos va y. como las culturas escritas que un error pues las imágenes implican códigos se interesan en las variantes polisémicas del culturales que para su lectura requieren de lenguaje. var la continuidad o línea de pensamiento y. oralidad es formularia. como los prover- texto tiene también una función delimitati. es La oralidad es formularia porque se apo- decir del discurso. se basa en la repetición para preser- expresión con respecto a un contenido o in. reconocer la Forma de retóricos llaman copia y se usa para persua- un conjunto de figuras y fondos. La escritura tiende a eli- to constituye la coherencia semántica de los minar la emoción en aras de la objetividad. exclusivamente. Aquí el texto es la escri. Esto permite que se hable de filme. comparten e inter. vo- semántica. difíciles de reproducir por la escritura. la oralidad se o el estudio de la forma del significado. funciona como un corpus de de la experiencia. lo dicho. Por lo tanto. De ahí que las culturas orales no produzcan gen dice más que mil palabras” constituya diccionarios. La oralidad carece de es- análisis. garantizar su comprensión. la relación de la ima. Esto sería lo equivalente a estu. entonces. Una fotografía se puede estudiar como La oralidad es acumulativa.

escritura. La oralidad primaria sugiere colec- tiva pertinente gracias al sentido que se les tivos que desconocen por completo la escri- otorga en el momento de su enuncicación. por un lado diversas estrate. en la me. se puede ocurrido entre los siglos xvi y xx. lingüístico. representa un determinado esta. cultural de la modernidad porque al centrar ción permanente de las reglas sociales. dad” o “culturas del impreso” dependiendo dida que varios de los contenidos a los que del medio imperante en un periodo de la se refiere alcanzan la posibilidad comunica. El lenguaje es ideas de la Ilustración. ámbito de la conciencia individual. la dificultad de discursos orales ganan un amplio espacio sostener tales premisas o verdades reveladas. la específica. a la vez una serie de mitos en proceso de el bien. la escritura. han permutación y desplazamientos. se mantiene una nueva compartidos en una comunidad o cultura oralidad mediante el teléfono. garantizan que la comunicación continúe y gún aprendizaje previo pues no se apoya en se reproduzcan las reglas sociales. proceso de cuestionamiento. continúa la comunicación inde- trario. conviene comenzar esta sección definiendo la moder- ¿por qué estudiar la oralidad? Si se acepta nidad. Por el conocimiento en la razón. dos que cada sociedad establece se relacio- do. para su existencia y funcionamiento depen- les. a lo largo un proceso continuo. a la permanente redefinición de televisión y otros aparatos electrónicos que las prácticas cotidianas o tradiciones ritua. ha ido denotando. articulación de diferentes códigos. Por ejemplo. la radio. oralidad 197 En otras palabras. a saber: la voz mentalmente autorreferencial. Sin em- estructuras gráficas y gramáticas rígidas. dado que pasan sin mayores admitidas por la fe o la religión. a partir de la Pawling: 20-21). el misterio. que coinci- comprender que el gran problema de la me. A ello tanto. la comunicación oral o candados sociales que eviten el infinito depende de la memoria para su reproduc. Las sociales base de su identidad. momento o sentido de la memoria. el término oralidad en los estudios latinoa- rios y su reemplazo por otros nuevos. la memoria debe comprenderse como pendientemente del cuestionamiento en el un proceso discursivo en constante refor. La oralidad secundaria representa so- En consecuencia. por otro. de con el auge histórico del capitalismo y el moria social es la reproducción de las reglas desencanto y secularización del mundo. constituyen el hito insuficiente para garantizar la comunica. Desde esta perspectiva comuni- de que tiene razón de ser sólo en la medida cativa se pueden caracterizar a las diferen- que promueve. mericanos. en el sentido y la grafía. Se puede decir que los de la historia de occidente. de forma obstáculos de una boca a otra y de una len. En términos generales. caciones. el rumor. sido algunas de estas premisas sociales que El discurso oral tampoco requiere de nin. lenguajes Conviene señalar entonces que los canda- o registros. Pero esta aparente desventaja. pro. que se transmite el lenguaje. la cultura. El secreto. la oralidad es un modo ciedades en las que conviven oralidad y de representación desterritorializante. en la cultura actual ceso mediante el cual se pasa de los sentidos de alta tecnología. como un tiempo de crisis histórica. en- . tura. Esta nan o dependen en un alto porcentaje del descripción de la articulación de diversos vehículo o medio de comunicación por el registros explica que la oralidad es funda. bargo. Esta reformulación permanente de la den de la escritura y la impresión. no debe ciencia. Por el con. tes sociedades como “culturas de la orali- gias de representación y. el medio de comunicación elegido se debe que en diferentes regiones culturales será determinante para su reproducción: las tradiciones orales varíen pero compartan oralidad o escritura. Al aceptarse estas comunicaciones interpretarse como una debilidad o pérdida como premisa o base de ulteriores comuni- de la identidad de la memoria. propio de la ción. historia. con su intrínseca posibi- por eso su divulgación en otras lenguas es lidad analítica. Por lo mulación y actualización de sentidos. oralidad explica la desaparición de determi- nadas tradiciones y testimonios comunita. se requieren de ciertas construcciones samiento científico moderno. la verdad revelada. que la sociedad es comunicación. incuestionable: la ciencia moderna es el co- gua a otra. como práctica. rolario de estos cuestionamientos (Chinchilla La oralidad. base del pen- tanto.

implantó un sistema binario que dividió a gencial y hasta distorsionada. nificó en las sociedades latinoamericanas la excluyó del marco literario la oralidad de expansión del capitalismo en Occidente. La ciudad letrada tas consiguieron una modernización tan. oralidad. No está impulsaron regimenes liberales de corte au. América Latina introdujo una visión euro- ciden que pese al impacto cultural que sig. vale la pena recordar que la a la memoria y suprime la distancia entre la modernidad presenta características distin. les el imaginario social articula a la escritu- nó sobre la fe de las culturas orales. como lo hace el críti- toritario (Grandon Lagunas). propias de las sociedades premo. el pensamiento de la (Carrasco). apoyada en el poder colonizador. hay que consignar que di- ceptualización de las prácticas discursivas versos estratos de cultura popular en orales y escritas en el Nuevo Mundo. Desde América Latina han logrado desarrollar for- entonces. oralidad armonizándola con la cultura del ción de zonas de diversos grados de alfabeti. de la retórica. Europa representaba a la se dieron de una manera deficiente y des. Ostria González). la distribuciones y jerarquías mediante las cua- capacidad analítica de la escritura predomi. Los cambios la tierra en polos opuestos. Hecho que favorece la conforma. Así las cosas. pretendido proyecto civilizatorio (Quitian nización y colonización propiciaron una Peña). Así las cosas. políticos y culturales esta clasificación. se impuso. como economía dependien. se debe distinguir entre la a la literatura. “Incorporar la la escrita. De acuerdo con económicos.198 oralidad tendida como saberes. propia de las so- trolar el poder de la palabra. por demás advertir. En lo económico. tas en el mundo occidental europeo y en el El hecho es que la modernidad en mundo latinoamericano. Ilustración rechazó las verdades reveladas Al imponer el orden de la escritura a la por la fe. iletrados y su relación con el libro no estaba canas. uno de los grandes temas pendientes desde Ahora bien. Alfabetización. ra con el poder. modernidad y a la civilización. de esta manera. tradición y la barbarie. y la oralidad derivada . tecnológica con dominio y predominio del dernizador de las elites ilustradas de cuño pensamiento letrado mientras América. altamente equilibrada. redistribución de las prácticas y de la con. letra rígida y la palabra siempre volátil. establecer un patrón estético de de la imprenta. Se trataba de regular y con. los pueblos indígenas. clasificaciones. En efecto. para mar- ción. és. en lo social estimu. como toda práctica comunicativa mas orales de comunicación perfectamente que ha desarrollado un sistema de escritura. los cambios educativos y el desarrollo car límites. la ora- te. El canon de la cultura letrada es transformada. como regla inmutable. medida y consolidar un instrumento de su- propiciaron el desarrollo del pensamiento pervivencia para resistir el tiempo y la razón científico. Los expertos coin. la los pueblos latinoamericanos (citado en cultura letrada impuso un canon que trans. creencias y valores. al mercado mundial. cristia. se comprende que desde la conquista lejos del temor supersticioso. Los procesos de urbaniza. libro” parece ser –de acuerdo con Morandé– zación y analfabetismo (Ostria González). céntrica del mundo que. entre otras cosas. en positivista promovieron la incorporación de el polo opuesto. se establecen leyes. firió desde la institución religiosa y política En todo caso. oralidad plena y funcional. Considerando la heterogeneidad cultural que la mayoría de los conquistadores eran que representan las sociedades latinoameri. co literario peruano Antonio Cornejo Polar. Lo que de (la aborigen) y una cultura letrada domi. dernas o tradicionales y. Para ellos el se enfrentaran una cultura oral dominada libro funcionaba como un fetiche. el afán mo. de la belleza ciedades tradicionales. entrada cuestiona la homogeneidad de un nante (la europea). la letrada. Por lo tanto. estaba caracterizada por la Latinoamérica. con la idea de controlar la el punto de vista de la identidad cultural de oralidad desterritorializada y subversiva. urge revalorarlas a la hora de busca imponerse estimulando varias formas construir el real perfil identitario de nuestra de interacción entre la comunicación oral y cultura (Ostria González). sociales. un poder que “territorializa” Ahora bien. eficaces y expresivas de su propia realidad. lidad quedó subsumida y asimilada dentro laron la inmigración masiva y en lo político del dominio de la cultura letrada. propios de la modernidad.

Se procuraba una suerte de restitu. Duke University lo latinoamericano. 1997. 1999. los expertos democrática concreta. que en nombre de la Walter Ong sobre la oralidad y la escritura igualdad. se trata. y dominación. culturación como forma de inclusión de las la en relación con el sistema hegemónico culturas preferentemente orales dentro del letrado. además de con. Lienhard. flexiones. oralidad 199 del analfabetismo. propuso el concepto de trans- guna parte de América y sólo cabe estudiar. John Beverley hizo su propuesta multicul- mas de oralidad. fija las desigualdades que la han y las teorías de Mijail Bajtín sobre la novela. Beverly. Los y la letra. temológica. Ángel Rama. De modo que. se había consolidado en el boom de obras de consulta. elite y subalternos. mericanos colocan en la centralidad de su La mercantilización de los bienes culturales reflexión. Georg M. la educa. Raúl. ratura latinoamericana ya había interesado a la fecha. 1996. 2001]. por un lado. ceptos de estos autores mostraron la vigen- noamericana que excluía la oralidad de la cia de las luchas entre letra y voz. pues el acceso a la letra era priori. Arguments in Cultural Theory. Pierre. El martiniqueño Edouard Glissant. Duke University Press. Entre la voz canon literario europeo había excluido. las formas letradas concepto estado-nación. de un problema de acceso al ploraron la disputa entre letra y voz en sus mercado de las competencias escriturísti. Plaza y Valdés/Universidad grupos subalternos ejercían su resistencia a de Puebla. 2004. la autenticidad. complementariedad e influencias beña. identidad. la identidad de Latin America. oralidad ya no existe en estado puro en nin. la tra la hegemonía europea. huella: escritura y conflicto étnico-cultural en mensión representativa del habla coloquial América Latina. linguistiques. L´économie des échanges tenta. Paradójicamente. latinoamericana no hizo otra cosa más que igualdades sociales y económicas en las cul. parler veut dire. Press. Fayard. París. apoyados en las hipótesis de de filiación burguesa. Críticos literarios latinoamericanos ex- en todo caso. . aspectos básicos y ofrecieron algunas re- cas. La idea era oír las The Real Thing. En efecto. hibridación que. Bourdieu. constituido como patrón de poder. a la República de las Letras: predicación jesuita ropea. Perla. Antonio Cornejo Polar discutió el ción se halla estrechamente vinculada con la eurocentrismo del canon literario hispano- posición que los agentes ocupan dentro de americano y los problemas que implicaba la estructura de distribución de capital lin. El hecho es que ambas prácticas (orali. México. Universidad parte de la identidad latinoamericana que el Iberoamericana. Gugelberger. Dorra. económica y cívico- A partir de los años setenta. la lite. Testimonial Discourse and diferencias. la cultura hegemónica. entre los cuales se hallaba la letra. cultural. o pasaje de la oralidad dialectal a la letra John. Nueva ción simbólica que redimía a la oralidad de York y Londres. Subsalternity and Representation: escrita. Martín. canon europeizante (Montaldo: 36). en contrapunto muestran procesos de hibridación con for. Los escritores ficcionalizaban la orali. y oralidad. consecuencia de las des. La voz y su fuerzo por importar al texto escrito una di. además de devolverle su legitimidad Chinchilla Pawling. los estudios culturales latinoa- a los europeos que gustaban del exotismo. Madrid. De la compositio loci para ingresar a la gran biblioteca culta eu. letrado. Horizonte. vía la oralidad. Durham. literatura escritura. elemento emblemático de la literatura cari- flictos. resistencia tario y restrictivo. como las manifestaciones literarias mente?). Los con- decidieron revisar la tradición literaria lati. la letra. Ce qui la literatura latinoamericana de los años se.). 1982 [¿Qué sig- dad mediante un simulacro de “traducción” nifica hablar?. la inclusión de la oralidad dentro del marco güístico y su relación con la clase (57-58). incluso en aquellas prácti. que sirvió como arma en la lucha con- recíprocas. Durham. México. Se trataba de una igualdad epis- (Ostria González). Para ese entonces. aseveró que la oralidad era un dad y escritura) suponen. vía escolarización. 1492-1988. Por otra parte. y no de una igualdad en oralidad. (ed. el es. fortalecer el formato letrado impuesto por el turas letradas modernas (Ostria González). Parafraseando a Pierre Bourdieu. por su parte. Lima. Por otra parte. esa en el siglo xvii novohispano. Se recuperaba. tural que procuraba la igualdad hasta sus cas consideradas como más prestigiosas y últimas consecuencias (¿qué fuente tiene en cultas. tercermundistas. Akal.

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Una posición. ¿es posible la “no” los objetos ofertados. tada con la sociología de medios y de la Más que sugerir una definición ecuméni. políticos e intelec. preguntas que han concitado el interés de Aquí subyace una concepción consumista académicos y activistas. ideales emancipatorios y de autonomía y se la idea de participación ha sido objeto de la entiende como una cadena de procesos de múltiples y persistentes debates sobre sus sentidos. Frecuentemente. números de nar la riqueza de tradiciones teóricas y dis. el desafío consiste en considerar significados. Una vez el campo de los estudios culturales. Internet. que contextualizan las diversas oportunida- ción es uno de los mas difíciles de definir en des para la participación cultural. prensa) o de “las artes” (mu- términos de la progresiva mudanza de posi. to del poder. Participación es estudios culturales en México y en América sinónimo de la cantidad de billetes de en- Latina. ciones “culturales” en momentos determina. periódicos bre debates centrales en el campo de los o exhibiciones de pintura. se dis- tuales en América Latina. desglosado. tales estu- ciones consumistas a productivistas. tingue claramente entre oferta y demanda ¿Qué significa la participación cultural? de “cultura” (como objetos. rre el riesgo de ignorar la importancia de las cepto de cultura de Raymond Williams. Es una idea que nos permite exami. es simplemente la exis. es decir. productos. Se concibe a la audiencia esencial- ralmente? ¿Hablar de participación refiere mente como consumidora (más que produc- al consumo de objetos.participación cultural en el debate. recursos y acceso dríamos decir que el concepto de participa. cultura en sus vertientes “administrativas” ca que sintetice divisiones existentes. ciertos o programas televisivos. Si bien esta transición es salu- dable en tanto complejiza el análisis. trada a funciones “culturales”. mas allá hacen la vida social posible? Si se alude a del tipo de interacción que establezcan con momentos específicos. de dios tienen por objeto demostrar preferencias perspectivas estructuralistas a “agencistas” por determinados productos entre audien- [201] . aquí o “criticas”. que se coloca a la participación fuera de Preocupación clásica de la ciencia política. de objetos e instituciones y a los “participan- tencia sumergida en redes de sentido que tes” en espectadores o audiencia. en cambio. se comprende a la cultura como una serie dos? ¿O. tora) de bienes culturales. teleespectadores y asistencia a salas cinema- ciplinarias como así también del tipo de tográficas. televi- de “participación cultural” en la región en sión. plejo ya que. desigualdades de poder. de la participación cultural. medios o activi- ¿Qué hacemos cuando participamos cultu. óperas). enfoca la participación como se propone la idea de participación cultural consumo de bienes culturales ya sean con- como puerta de entrada para reflexionar so. se co- Parafraseando la observación sobre el con. Por lo tanto. remite a dos ideas participación cultural como consumo de similarmente ambiguas y continuamente bienes producidos. po. institu. emparen- discutidas. participación cultural? Esta perspectiva se plasma en estudios de Se puede leer la genealogía del concepto audiencia de medios masivos (radio. dades). seos. Invariablemente. el concepto de su sustancia en términos del funcionamien- “participación cultural” es doblemente com.

propiciadas por unesco y otras organizacio- les como continuadores de esta tradición. tales concepciones expresan Cabe mencionar dentro de este grupo a el espíritu de declaraciones internacionales los estudios recientes sobre culturas juveni. el cine en Argentina. En al- consumidos. también exis- nismos financiadores (como el caso de es. como se (en el caso de medios comerciales) y a orga. televi- financiadores de las industrias culturales. Claro está. Brasil. preocupados por la situación de las indus- ción activa de audiencias (por ejemplo. por cuales desplazan las preferencias por conte- lo tanto. La participación. donde paque. dio) apuntan a obtener una radiografía de Similar perspectiva se encuentra en polí- prácticas de consumo cultural. Desde posiciones de la sociología de la habitual que tales políticas promuevan la cultura á la Bourdieu. “culturales”. la participación se concen- estudios académicos que documentan y tra en el consumo de contenidos extranje- analizan hábitos de “consumo cultural”. Es cas. jos costos de producción permiten la pre- miento o noticia (periódicos. cultural de cada Estado dentro de un pano- cas) más que por la hermenéutica. Estos tra- to que no se transforman en mercancías. televisión. ofrecen dos conclusio- valor de cambio de los productos es genera. música. ticas oficiales de cultura y de las artes en los dios adoptan diferentes perspectivas teóri. la televisión o la industria editorial. Segundo. creación activa de sentido más que el con- Una variante de esta posición es la idea sumo de objetos per se. (fundamentalmente. sencia masiva de contenidos locales. contenidos. Primero. estatal y municipal. contenidos locales y nacionales. ampliación del acceso a distintas ofertas ca. algunos optan por idea de la participación cultural como dere- analizar la formación de capitales culturales cho ciudadano y que estimulen la idea de y formas de distinción cultural ligadas a pa. Sin participa. televisión. (desde el tamaño del mercado hasta la falta Perspectivas “consumistas” de la partici. Tal perspectiva de la participación como tural” en la acepción neomarxista según el consumo también se manifiesta en estudios argumento de Dallas Smythe. o el apoyo a manifestaciones cultural según el tipo de objetos culturales culturales ignoradas por el mercado. cine) o de entreteni. o en ciones de la población por distintos tipos de menor medida. el sión). a ros. se como una cuestión de consumo de bienes tiende a una reafirmación de la distinción culturales específicos (modas. tanto en términos de la can- que miran televisión o escuchan la radio). sino que es nidos locales. consumo de ofertas disponibles de las in- tes/segmentos de audiencias son vendidos a dustrias culturales (literatura. discute en la próxima sección. nes. es decir. en nes que consagran la participación cultural tanto enfocan la formación de “subculturas” como un derecho humano. ofrecen evidencia de la alta do por las audiencias al participar/trabajar presencia de contenidos extranjeros. mar. ámbitos nacional. los tidad como de la calidad de producción de productos culturales carecen de valor pues. rama global de creciente hegemonía cultu- . cine. tales como la “democratización ma de establecer criterios de clasificación de las artes”. más influenciada por el construc- ofrecidos por instituciones públicas) sobre tivismo social y teorías que enfatizan la el mérito de sus inversiones. Las excepciones se encuentran en países efecto de demostrar la situación de las in. democracia cultural como una cuestión de rámetros de estratificación socio-económi. ya sea para documentar patrones de el sentido establecido/producido entre “con- consumo o para convencer a anunciantes sumidores” y bienes. bajos documentan la participación como En un sistema de mercado. no es democratizante. con industrias más desarrolladas (el caso de dustrias culturales en la región y las inclina. los trias culturales. los como consumidores. La participación es vista como una for. la radio) donde los ba- teratura. Asimismo. Estudios sobre preferencias de Colombia y México) o sectores industriales contenidos domésticos o internacionales (li. ra. guna medida. Tales estu.202 participación cultural cias. de participación cultural como “trabajo cul. de políticas públicas de apoyo a la produc- pación cultural también se encuentran en ción doméstica). debido al sesgo de fundamental para el funcionamiento de un producción causado por varios factores sistema desigual de producción de cultura. te otra vertiente que adopta una posición pectáculos gratuitos o subsidiados que son diferente. Típicamente.

tar o expresar su opinión públicamente. trabajo De los medios a las mediaciones figu- como del público de participar en el consu. las conclusiones de recientes estudios socio- ficados actualizados por individuos y comu. historia cultural. música clásica o exhibiciones de pintura. Mientras que “la participación objetivo: promover la democratización del como consumo” implica una visión de audi- acceso a las artes a través del incremento de toria de la audiencia (cuántos. Todos “participan” “no participar” culturalmente en tanto están culturalmente ya sea hablando. Claro está. la participación en espacios culturales. participación cultural 203 ral de producciones del norte. termina que los seres humanos no pueden tura sin participación. En América Latina y en México en parti- Aquí suele haber un intento doble de demo. El hecho de vivir socialmente de- ción cultural parece reiterativo: no hay cul. bilidad de la ausencia de la “participación rios antropológos. influenciada por posiciones diversas. la cual. asevera que la tarea es entender cómo se construye sentido para comprender el papel la participación cultural como producción de de las instituciones (los medios) y productos sentido. Aquí subyace la premisa de auto. practicando inmersos en “redes de sentidos”. programa construir y consolidar un espacio cultural de televisión. bajos índices de . sino participación cultural en sentido am- cepciones antropológicas y constructivistas plio vinculada a la utilización de recursos y según las cuales es imposible entender la capitales culturales. siciones “productivistas” enraizadas en con. la participación cultural es ineludi- tir y comer. ción una merma en la calidad y cantidad de te la participación de los agentes. Tales políticas pone participación” opta por ofrecer una tienen por objeto estimular la producción y visión procesual de la cultura. “la participación como producción” dicionalmente reservados a las “bellas artes” remite a la audiencia “tomando parte” en o a la “cultura alta”. el concepto de participa. la Desde tal perspectiva. han observado con preocupa- cobran sentido cuando son vividos median. Trabajos sobre la calidad de vida pública en lizada” en instituciones o normas más allá las democracias contemporáneas latinoa- de los procesos mediante los cuales tales mericanas. el título de su clásico nal y global como productor de bienes. quién). existe “cultura crista. sino epistemológicamen- económico o bien de preferencias. También es importante la contribución Si entendemos cultura como “formas de de estudios antropológicos sobre la imposi- vida” según las definiciones clásicas de va. sentido. tudio de la cultura. a juzgar por ca es que la cultura remite a redes de signi. opción no elegida como quien decide no vo- y prácticas sólo existe como un proceso par. La posi. esta última posición está identificada cratización cultural como aumento de la claramente con el trabajo de Jesús Martín participación: tanto del país a escala regio. cual- el consumo de bienes culturales a efecto de quier “artefacto cultural” (ropa. ble. por ejemplo. es factible de ser una nidades. normas. indicadores (por ejemplo. Tales políticas nacionales tendientes a una am. la premisa analíti. En este rituales o prefiriendo ciertas formas de ves. lógicos y políticos. participación política. ticipativo. Las visiones “consumistas” de la culturales (telenovelas). rativamente sugiere no sólo un llamado a mo de bienes usualmente reservado a elites girar del estudio de la comunicación al es- o públicos especiales según criterios socio. De hecho. el constructivismo social hasta el posestruc- Tales políticas también apuntan a otro turalismo. Barbero. Ésta es la diferencia de. dónde. desde ción como comunidad cultural. tra. participación política medida por distintos ción más extrema de que “toda cultura su.. cómo. cobra sentido en la medida que son vividos nomía cultural como principio rector de las en procesos activos de participación. como espectáculos de otorgar significado a objetos culturales. la participa. Es decir. Los estudios sobre “audiencia activa” re- ción se asimila a una forma de ciudadanía presentan esta concepción de participación. libros. cular. De este modo. cultural”. artefactos son referencias y recursos dentro pliación y protección de la producción e de procesos de creación cultural. es “en/dentro” de los medios/instituciones. cultura fuera de la noción de participación. La cultura como hábitos. cultural como membrecía dentro de la na. te. La participación no participación cultural se contraponen a po. sinfonías) solamente nacional.

la apatía y el retraimiento no son significado. ya sea como derecho democrático nombrar temas que han ocupado bastante o valor normativo. “otros”. mente civilidad democrática en el sentido de utilizando herramientas teóricas y ejemplos promoción de la igualdad de oportunidades. a diferencia de la pos como “sujetos activos” de prácticas de política. Ni la idea de comuni- es producto del hecho de que los estudios dad ni la de ciudadanía implican necesaria- culturales han debatido preguntas disímiles. o comunida. hay que problematizar las ción de identidad. Por lo tanto. eventos “artísticos” hasta la recepción de cia en contextos de migración y diversidad. si es deseable y cómo se vincula de argot determinado hasta la concurrencia con la situación de las culturas. tación de “productos” de las industrias blica? ¿Cómo cotejar la idea de ciudadanía culturales (telenovelas. a cuestiones de producción como consumo la participación se tematiza como una cues. dades que una sociedad/comunidad genera Más allá del mérito de estas conclusiones en para la producción de significados. Si formulamos tolerancia a la diferencia y la inclusión de preguntas sobre cómo funciona la participa. ción en procesos de construcción y afirma. textos audiovisuales) tiene consecuencias Mientras que la “ciudadanía cultural” existe impredecibles. literatura). participación y ciudadanía cultural. desde la asistencia a mente los temas de inclusión y la toleran. atención de investigadores de la región. toritarios. Existen formas de ciudadanía cultural que dano/participante cultural? ¿No es la ciuda. ante todo. de ser ciuda- y crea distintos recursos para actualizar y danos de comunidades culturales. religiosas o étnicas). comunidades y ciudadanías no es necesaria- ciones de la idea de “participación cultural” mente democrática. (promoción de distintas expresiones artís- Por lo tanto. mente. la participación se entien. e intereses. ¿es tenencia social con implicaciones diversas. e interés por la política). sólo por cultural. no pación cultural como producción de senti. sino que es. el desafío lización de sentimientos de odio y exclusión. una estrategia de per- des indígenas. cabe señalar que. nación. particular. militancia en partidos políticos y orga. a eventos musicales. La participación cultural como verse dependiendo del tipo de preguntas que hecho de reconocimiento y construcción de se formulan. ya sea en “subculturas” (como juve- liarla con la persistente preocupación sobre niles o migrantes) o en interacción/interpre- el estado de la participación en la vida pú. las preguntas pendientes gi. consiste en identificar el tipo de oportuni- nizaciones civiles. ser asimilado automáticamente con poten- rés remite al estado de la producción cultu. no son civiles. La participación (desde el uso tural existe. ¿cómo conci. La existencia de distintas acep. cial democrático. participación cultural. La participación cultu- do? Si la ciudadanía cultural presupone ral no debe estar asociada necesariamente a participar como miembro de una determi. sostener diversas formas de participación tamos una perspectiva productivista. implicaciones de la participación cultural. no debe negociar definiciones. Si toma. de como producción de sentido que utiliza El hecho mismo de participar. de bienes culturales. implica democracia. sino de recursos existentes para posibles en la participación cultural si adop. una visión emancipatoria como cultura nada comunidad política (ya sea el Estado. ticas) como de politización de identidades ran en torno a qué tipo de participación cul. posible que no haya alternativa a ser ciuda. estado multicultural. Éste último compete tanto ral o la utilización de distintas instituciones. y minimizar barreras para acceder a la expresión de la pluralidad cultural. Esto implica desrromantizar la noción de mos como punto de partida que la partici.204 participación cultural voto. En cambio. sino que implican violencia y danía cultural la cotidianeidad de actualizar opresión mediante la actualización y movi- la membrecía en distintas comunidades? lización de sentimientos exclusivistas y au- Estas cuestiones solamente pueden resol. construida “desde abajo” contra el poder. de políticas públicas tión de consumo. con la noción de partici. cultural. . diversos para contestarlas. No es describir el estado actual de la participación una cuestión solamente de individuos o gru- política. Participar cultural- pación cultural es ineludible. Puede facilitar el empodera- en tanto que individuos y grupos participan miento de sectores excluidos como la crista- activamente de la vida cultural. si el inte.

en el que dominación. logos que recurrieron a las metáforas de la Gabriel (comp. Aguilar. para decir que término que evade la definición concreta (el el performance tiene como condición la re- . deben ser. tan importante es la competencia Valenzuela Arce. Media and Cultural Studies: KeyWorks. John its Work” en M. México. sociólogos y antropó- 1. 2003]. el perfor- América Latina. Margarita y Jorge tre de la interdisciplina. ¡A la Brava comunicativa como el contexto del acto per- Ese!: cholos.). Así pues. pp. significa ejecución. ciccus. “On the Audience Commodity and británicos John L. cultura y sociedad. realización. 2. pp. vidad) es utilizado como paradigma analíti- México. Smythe. obra de teatro. este último concepto no puede una aproximación teórica en movimiento asimilarse a procesos que pugnan por el re. co para aproximarse a aquellas actividades Azcapotzalco. general se manifiesta en acciones concep- gunta a contestar. El consumo cultural en México. G. Artes. Universidad Autónoma Metropolitana. 1993. A.). año trabajo de lingüistas. Néstor expresivas de índole diversa que involucran (ed. Getino. sus dimensiones “performativas” (los “actos Londres. Blackwell. Duke Bourdieu retomó el término para advertir University Press.” Global Media and Communication. 2000. 1998. en los intersticios de las márgenes para la diversidad.. fenómenos como el habla. la tolerancia. 167-184. y en efecto legalizar un performance matrimonio. sigue siendo un aquí en términos teatrales. 2001. Para Austin. o la ampliación de do de las artes. por ejemplo. Sus implica. En esta nueva manera de analizar el América Latina. 2005. punks. Medina Carrasco. por el mance es una forma expresiva que por lo contrario. chavos. Es fácil pensar de los últimos quince años. to social y las prácticas rituales. Cine y televisión en en términos artísticos y teóricos. artes visuales y las artes escénicas. García Canclini. tuales cuyo soporte fundamental es el cuer- po del artista. si no cuenta con las credencia- les para ello. culturales. participación cultural / performance 205 puede demostrar la distracción y esparci. Buenos mance es un concepto innovador que se nu- Aires.). M. Barcelona. Miguel Ángel et al. Tijuana. formativo. actuación. Emergencia de culturas ju. pioneros cabe mencionar a los lingüistas Dallas W. En el campo de los estudios bibliografía. México. Colegio de México. 1993. formadora. Aproximaciones a la diversi. cunstancias propicias. precisamente. 253-279. 1988. un proceso comunicativo entre quien genera Grijalbo-Consejo Nacional para la Cultura y las la actuación y quien la presencia. el empodera. banda. Tampoco va a tener eficacia El (o la) performance.. car diversos campos de estudio. El recurso de la cultura. Maass. el comportamien- Reguillo. Jose Manuel. González. el performance (y la performati- Simpatía por el rock: industria. los performatives son El Colegio de la Frontera Norte. 1999. desempeño. Durham y D. Bogotá. el perfor- ciones no deben ser asumidas sino. Kellner R. Sunkel.). el discurso que Gedisa. 2002 [The Expediency of Culture: Uses acompaña un bautizo o una boda. la autonomía. gracias al Mexico. Producción y mercados. que un enunciado tiene eficacia performati- va sólo en la medida en que provenga de [silvio waisbord] una persona autorizada por la comunidad. el acto performativo si no se realiza en cir- mas teóricos que más han llamado la aten. Es decir. “Technology. Buenos Aires. Yúdice. nadie puede decir “os proclamo marido y mujer”. En el mun- miento. Entre los veniles. uno de los paradig. Searle. discurso. Andrés Bello. la pre. núm. Austin y su alumno. carácter polisémico de este término provie- miento como la contestación de formas de ne de su uso en lengua inglesa. teatralidad y el performance para analizar dad juvenil. Se trata de ticipación. quienes estudiaron el lenguaje en (eds. Octavio. Norma. que se desplaza entre disciplinas para abar- conocimiento. El consumo cultural en cución. enunciados que ejercen alguna acción trans- George. Si no existe “cultura” por fuera de la par. 2000. etc. o no se involucra a ción en el ámbito de los estudios culturales los participantes adecuados. of Culture in the Global Era. del habla”) en el momento mismo de su eje- Guillermo (coord. Rossana. Durham.). Global Flows and La brecha para este nuevo campo quedó Local Memories: Media Generations in ‘Global’ abierta a partir de los años 50.

al estudio de los procesos rituales (ritos de se ceremonias. Según este Su concepto de marco contextual (frame autor. basado en los escritos de Gregory como dramas. clásico. una lectura cuidadosa de la obra de y servir para parodiar. estudió cómo. actos tificar todo aquello que otorga relevancia performativos que dan eficacia a los rituales socio-cultural a este acto. mentos que permiten a sus participantes Desde la sociología. clase social. establecieron criterios meto. paso. Así. juegos. a veces con dades que requiere de habilidades muy par. ayuda a identificar aquellas activi. en el cual desarrolló una cuidadosa tipolo. así como los ele- sociales (Bourdieu. y su poten- condición ontológica del ser. en gran medida. lo que personas que lo acompañan. Language 107-116). e identificó en que Goffman realizó sobre el estigma social. se podría analizar la actuación de una Éste conoció a Turner en 1977 y ambos de curandera que realiza una “limpia”. tales como la etología y la antropología. peregrinaciones. lizó la manera “teatralizada” en la que las Por su parte. crisis. El es. cial subversivo se encuentra supeditado al ción social encaminada a clasificar y segre. Schechner se interesó dológicos para examinar las dimensiones por nutrir su práctica con saberes extrateatra- performativas de los rituales. entonces. aquí donde las teorías de Goffman se acer. parados por su estatus social. sino una inven. a quien se del performance.). años sesenta y setenta. Es de particular interés el estudio etc. toman. El análisis nos ayudaría a iden- diante discursos de autoridad. más allá de la metáfora. discapaci. Erving Goffman ana. puentes de comunicación entre las discipli- mento fue el propuesto por Richard Bauman. libreto y pú. es decir. actitudes performativas que manifiestan el sentimiento de solidaridad entre partici- quienes interactúan con el sujeto estigmati. haber establecido Otro acercamiento novedoso en su mo. inmediato se encontraron mutuamente fasci- do en cuenta las relaciones que la palabra nados por sus respectivos campos de estudio: hablada guarda con las técnicas del cuerpo mientras que a Turner le interesaba la tea- empleadas. pantes que normalmente se encuentran se- zado (véase en ese estudio Estigma). Las propuestas de Turner fueron reto- can más a la tendencia actual de los estudios madas por Richard Schechner. mundo regido por la estructura social im- ces) que despliegan las personas marginadas perante (The ritual process). acción para involucrar al paciente y a las blico. Turner dedicó gran parte de su obra cativa entre actuante y observador (llámen. escenografía. carácter temporal del rito. cabo el rito. le debe. Es tos de iniciación (Dramas: 201-202). deportes. de manera muy en cuanto que se apartan de lo cotidiano y similar a la estructura tripartita del teatro manifiestan una especial intención comuni. plo. desde la antropolo. así como con las estrategias de tralidad como herramienta para un acerca- . Protagonista de la vanguardia escénica de los gía lingüística. no es para Goffman una dicho espacio es momentáneo. según el caso). por así decirlo. es decir.206 performance unión de actores. etc. mismo que debe gar a quienes se apartan de la norma. un paréntesis al interior del gía de las diferentes actuaciones (performan. tigma. un estatus distinto. formance puede contribuir a mantener un cia esta aproximación pueda antojarse sim. No obstante.) en distintas sociedades. ellos una antiestructura liminal que crea. Dell Hymes y otros que. el antropólogo Victor Turner personas se despliegan en sociedad e in. así como las (concepto derivado de Durkheim). a la estructura social imperante. el per- teractúan unas con otras. criticar y subvertir di- Goffman revela claves teóricas aún vigentes cho orden (como es el caso de los carnavales para el análisis del comportamiento social. o las manifestaciones políticas). los conflictos sociales se estructuran analysis). percibirlo como curativo. de ruptura. y el marco es- hace Bourdieu es enfatizar las condiciones pacio-temporal durante el cual se lleva a institucionales que legitiman el poder me. Pero. ritos socia. nas arriba esbozadas y los estudios teatrales. les. ritos de iniciación. Es en ese es- por razones de apariencia física. por ejem. Aunque a distan. con fases bien delimitadas Bateson. en los sistemas rituales. orden establecido (ritos de carácter oficial) plista. les. como sucede con los ri- ticulares para su negociación cotidiana. género o raza. así finalizar para reintegrar a los participantes como una actuación generadora de identi. pacio donde se hace posible la communitas dad. transición y resolución (o dades que tienen un carácter performativo separación.

analítico se abriría aun más para abarcar los a Schechner le cautivaban las posibilidades estudios poscoloniales y queer. los estu. es posible añadir a mejante a una serie de actos de citación. es código de conducta y su actuación– donde decir. En todos los casos. las actuaciones de la coercitivas de la sociedad para obligar a las vida cotidiana. 1988). los dos últimos valoran el poder liminal y ble. sino su “comportamiento”. los simulacros importantes estudios. pue. De esos intercambios resultaron dades de clase. maniquíes de aparador. los estudios del bolo patrio”. la lista el estudio de objetos inanimados. en tanto que son producto de una ac. o un “sím. llevando a la inauguración de varios depar- yectoria tanto teórica como institucional de tamentos universitarios en los años ochenta. de Schechner (1985). En el caso específico de lismo. Pradier y sus colegas en la llamada “etnoes- Hacia fines de los años ochenta. libros lidades subversivas del performance art que aparecieron cuando los “performance (Schneider. Turner y Schechner. armas Austin. los mismos que nunca reproducen fielmente el cuales. A nivel institucional. Butler sugiere que la reitera- ción del cuerpo con los medios masivos y la ción cuasi-ritual de códigos sociales es se- Internet (2002). to. en el primer estudios del antropólogo Jean Duvignaud capítulo de su libro The Archive and the en los años sesenta. como hicieran tam. subversión de los actos performativos. Además. vidad de un ex voto. los “performance studies” es lúcidamente ex. o un logotipo empresarial. lo performativo ha sido usado para el campo de estudio de los fenómenos per. dentro del mundo académico anglosajón. su punitiva de poder. incorporarían del performance en América Latina ha dado los paradigmas derivados del posestructura. entonces. para Butler es la “lectura” o el estudio de un objeto en es más que nada una forma dominante y sí. genealogía interdisciplinaria a partir de los tiva como latinoamericanista. Tal humana. Se amplía. En los años noventa. Podemos imaginar rutas para una deconstrucción y. aunque no son un performance. hasta la rela. aunque su análisis traza dimensión performativa. ana. alimentos… la lista es intermina. su panorama ron a conocer a principios de los años . cenología”. analizar la construcción social de las identi- formativos. es decir. La tra. Muñoz y Prieto). los personas a actuar según normas arbitrarias papeles de clase y de género. lo que interesa no transgresivo del performance. usa y contempla. Por su parte. performance han logrado ganar legitimidad lizables todos desde las acciones rituales. autora para la cual la identidad no es expone cómo los estudios del performance una categoría abstracta. juguetes. Jon McKenzie abanico de estudio hacia. raza y género. la trayectoria bién los estudios culturales. ye una revisión radical de las premisas de ra. dios del performance. Es en este desfase –entre el den ser analizados como performance. tanto que pone al descubierto las estrategias res. En este con- que ofrecía la antropología para enriquecer texto. cuyas premisas son Repertoire: Performing Cultural Memory in incorporadas actualmente por Jean Marie the Americas (2003). Figura clave para el análisis de la di- démico en Estados Unidos. se produce una alteración que posibilita una ción creadora. políticas y económicas que generan. y las posibi- Anthropology. Schechner Butler. el En un admirable ensayo. las ceremonias sociales. “texto original”. Mientras que de guerra. una muestra cómo la obra de Butler constitu- imagen religiosa. los estudios del performance se die- género. de conducta. la academia francesa traza su plicada por Diana Taylor. desde su perspec. Aunque lenta y tentativa. aseveración tiene implicaciones políticas. frutos interesantes. por lo tan- los alcances de un estudio de la performati. sino un performan- pueden abarcar cualquier tipo de actividad ce regulado por instituciones sociales. o interactúan con quien los ruptura con la norma (Bodies: 122-124). desde el rito hasta el juego. en do por el deporte. por ejemplo. por ejemplo. mensión performativa del género es Judith En un trabajo más reciente. las artes escénicas. como From Ritual to y ejercicios teatralizados del poder en la so- Theater y The Anthropology of Performance de ciedad posindustrial (como lo han hecho Turner (1982. los espectáculos popula. y Between Theater and Baudrillard y García Canclini). pasan. performance 207 miento más dinámico al estudio etnográfico. studies” se sistematizaban como campo aca. los instrumentos de tortu. el posmodernismo y los estudios de México.

Arturo y María Guadalupe Rivera e Información Teatral “Rodolfo Usigli”. 1991. del Centro Universitario (eds. Ciencias Musicales. cho cultural. e incorpora Millones. de la unam. Duvignaud. han generado herramientas analíticas espe- No fue sino hasta el año 2000 cuando los cíficas para nuestro ámbito. y el Centro Regional de Investi. Nueva York. gar la cultura como proceso dialógico (18). 1999. como se le conoce. Centro de Investigaciones Escénicas de Universidad de Guadalajara. Allí. con sus sedes latinoamericanas en obras de consulta. ni se dicas asociadas con el rito y el juguete. Jean. Nacional de Investigación. México. Brasil. Carlson. Diana Taylor de la Universidad de Nueva York. aceptación generalizada en la región. embodied) del performance apunta al Óscar Zorrilla convocaron a un grupo inter. Performance: A Critical con instituciones mexicanas. experiencia y memoria en los Andes. noviembre. El “Hemisférico”.. con una serie de conferencias im. McKenzie. Dicho Art as Performance. Waveland. relación entre el contexto de la actuación y y los contactos que este investigador esta. la Universidad de Guadalajara Económica.208 performance ochenta. Alejandro Díaz y Raúl R. pp. Prieto Stambaugh. Millones. Romero. sus estudios sobre tradiciones musicales en 1998. con orientación en etno. el (eds. Richard. Documentación Chamorro. Erving. Pontificia Universidad Católica del Perú. Nueva York. Fundación El Monte. Northeastern University.). queño pero ambicioso libro que buscó sen.doc Cuadernos de investigación se ha aplicado de manera igualmente rigu. Harvard University Press. sombras colectivas. Goffman. Pierre. por lo que es de esperarse que Latina. carácter indeterminado y subjetivo del he- disciplinario de científicos y creadores escé. Lima. para debatir todo lo relativo al performance Cánepa Koch. Verbal México. aún no han logrado una la percepción en el marco de actividades lú. del performance: una propuesta de simulacro En Perú. artistas y activistas Cambridge. Frame abrió en 2002 un importante espacio a los Analysis: An Essay on the Organization of estudios del performance en su Maestría en Experience. Boston. Instituto organiza encuentros itinerantes Bourdieu. No obstante. pe. como el Centro Introduction. con la flexiva de la antropología que a partir de los finalidad de estudiar los principios rituales años noventa se aparta de la construcción de los cuales surgió el teatro. del continente americano. En 1982. Música.). Antonio. Luis Schechner. de Arte. 2005. Aunque. Diseño y Arquitectura. el cuerpo de los ejecutantes. Illinois. Yucatán. 1998. Identidades representadas: en sus manifestaciones a lo largo y ancho performance. Perú y Argentina. Los demonios danzantes de la rigurosamente las teorías del performance en virgen de Tucume. con las intervenciones en varios paí.1996. Chamorro fue New York University Press. los estudios nicos de la unam para fundar el Seminario del performance acompañan la crítica re- de Investigaciones Etnodramáticas. Weisz publicó El juego viviente. los tar las bases de lo que su autor define como estudios del performance ya se comienzan a una teoría de la representación. Citru. Performance Studies: An . la antropología del performance crítico”. 52-61. rosa en los trabajos de Gisela Cánepa. 1. Jalisco. el estudios del performance se comenzaron a trabajo de los académicos arriba citados difundir de manera sistemática en América abre brecha. Fondo de Cultura Por su parte. ha establecido contacto 2001. estudiante de Richard Bauman. En este sentido. que reúnen a estudiosos. teatral. Marvin. como se acaba de señalar. Sociología del teatro: ensayo sobre las gaciones Multidisciplinarias. 1973. 1977. ritual y performance. “Los estudios el occidente de México. Luis. pp. Richard. bajo la dirección del doctor Butler Did It” en Peggy Phelan y Lill Lane Arturo Chamorro. núm. siga encontrándose en el performance nue- ses del área del Instituto Hemisférico de vas claves para el análisis de los procesos Performance y Política. Weisz aplicar en el trabajo de varios académicos analiza la relación que guarda el cuerpo con latinoamericanos. 1983. 217-235. Bauman. Routledge. Lima. como es sostiene que la experiencia in-corporada (en el caso de Gabriel Weisz. Para Cánepa es fundamental la Universidad Nacional Autónoma de México. Jon. “Genre Trouble: (The) musicología. partidas por Richard Schechner en la entre otros. Weisz y inglés. La antropóloga bleció con académicos nacionales. Language and Symbolic Power. encabezado por culturales. Gisela. The Ends of Performance. Unos años más de “objetos de estudio” para más bien inda- tarde.

siempre está acto de palabra. sobre la cuestión: [antonio prieto stambaugh] puso en duda la concepción liberal del po- der político. también. 1986. mientos del poder a la prohibición de la ley. Londres. suscita. ción: el poder no se construye a partir de dios arqueológicos y genealógicos. Tampoco puede reducirse a la figura del pre actuante. otras fuerzas. lado del que sufre su ejercicio. Londres-Nueva York. la pretensión de Michel Foucault. momento en que se inicia. Routledge. es un modo de acción que posturas psicoanalíticas que giran alrededor no actúa de manera directa e inmediata so. seduce. en tanto interdicto o represión e ine- acciones eventuales o actuales. imaginario o jurídico que prohíbe o también sobre los sentidos propuestos. Es fuerza en relación con in Performance. voluntades. la ampliación de y sólo descifrable al interior de esas múlti- su uso a todo el entramado social. de acción no sólo sobre los cuerpos. a A partir de los años ochenta. en tensión permanente. al mismo tiempo. The Explicit Body lación de fuerzas. ples relaciones que atraviesan el campo de El poder. hizo po. El juego viviente: indaga. el Estado) sino que se ex- Durham. entonces. aparece lo social. Turner. 2003. caracteriza. ni deriva del interés o intenciones de indi- ción y análisis del poder más allá de las viduos o grupos. Esta concepción se halla vinculado a la forma de una relación y. los reprime: la soberanía del padre. del monar- significados afirmados. Weisz. induce. performance / poder 209 Introduction. ya que puso en duda la simbiosis recorren el campo social en su conjunto. Routledge. se constituye y funciona formas en que había sido utilizado hasta el a partir de múltiples fuerzas o poderes que momento. “El sujeto”: 238). 1988. presa en toda relación. hasta el momento. que considera el poder como un derecho que el sujeto posee cual un bien que poder puede transferir. El poder es fuerza y relación. El poder. al mismo tiempo. The Performance Arts Journal Press. sible deslizamientos en el uso. be sino que también incita. Es una re- 2002. reproducir las relaciones de producción y blemas sociales y culturales de América la dominación de una clase. la concepción marxista. como presencia constante en lo social. Rebecca. una forma (p. No es Performing Cultural Memory in the Americas. junto de cuerpos teóricos que habían discu- rrido. 1997. bir el poder en tanto mecanismo represor. provocó. en la cual el poder der” comienza a adquirir una nueva y sin. siem. discusión. Latina. energía actuante que recorre Taylor. Gabriel. también tien- . facilita o dificulta. crítica y con. Diana. presentes o vitablemente se le subjetiviza: del lado de su futuras” (Foucault. desde esa perspectiva. del tirano. Nueva dido como simple represión. no puede ser enten- Victor. Schneider. enajenar o ceder de mane- ra parcial o total. en la re. Del zadas. bajo su mirada crítica la manera de conce- gión. The Anthropology of Performance. por presente en ciertos estudios etnológicos que lo tanto. ción sobre las partes ocultas del objeto lúdico. Siglo XXI Editores. frontación de la obra del filósofo francés Negó. amplía o limita. no sólo prohí- York.e. sino real. Puso. el término “po. cuya concepción del poder. sobre del No. términos negativos y su hacer como simple jetos con respecto al poder. entre el poder y el estado y sus aparatos y sin aparecer jamás de forma independiente. a su vez. Forma ejercicio aparece un “gran sujeto absoluto”. rioridad frente a él. las imágenes valori. The Archive and the Repertoire: el campo social de un punto a otro. sino que actúa sobre sus ac. ca. ya que significa reducir los procedi- imposible mantener una situación de exte. aprehenderlo tras la noción de representa- desarrollada a partir de una serie de estu. de la voluntad general. bre los otros. los deseos proyectados al futuro. Duke University Press. tiene como papel fundamental mantener y gular importancia en el análisis de los pro. sean individuales o colectivas. se convierte en la gran instancia ciones: una acción sobre la acción. se enfrentó. se hace presente en las acciones de centran sus análisis en los interdictos de los sujetos y en su eficacia: “lo que define la alianza y también se halla inscrita en las relación de poder. Rasgo fundamental de Esta figura sólo permite pensar el poder en la propuesta: no hay exterioridad de los su. la recepción. Esta enunciación puso en duda un con- México. siendo amo. de los mecanismos de represión.

permiten el ejercicio del poder sobre una en que dice sí o no al poder. denominada resisten- espacio delimitado. lo el que juega. sobre sus actos gestualidad de los sujetos bajo un régimen y acciones. serie de saberes. La resistencia es to dado. produce una reacción) sino de formas múl- ciplina: la repartición espacial de sujetos y tiples. una serie de individuos. cuyo saber funda- que renuncia a sus derechos individuales. las múltiples relaciones de mar dos caminos diferentes. manifiesto el malestar. no se trata de una ción para hacer de ellos sujetos de la nor.210 poder de a subjetivarse. opaco y lo transparente. cálculos y tácticas que punto en que el sujeto acepta la prohibición. inactual. sus instrumentos técnicos se centran en los dica el sometimiento voluntario del sujeto dispositivos de seguridad y las técnicas de por amor al amo. nes de lo dicho. siempre que no para reutilizar sus fuerzas. procedimientos. La resistencia toma la La gobernabilidad. en la técnica privilegiada culturales. en el conjunto de enuncia- las más diversas formas de resistencia. con las certezas adquiridas. por un lado y. al espacio en vo que distribuye lo claro y lo oscuro. De esta manera. posible su existencia. tica y lo hace imprescindible en los estudios nidad occidental. específicos de manipulación estratégica de dualizante. sus afectos y afecciones. Esto da lugar a una ana. al ser relaciones de fuerza en de gobierno. al te en individualizar a los sujetos a fin de vínculo entre acción y reacción. una doble faz (sus formas de ejercicio y sus cuya técnica es la gubernamentalidad múltiples y variadas respuestas). que forma ininterrumpida (Foucault. diri. hace espacio extenso y delimitado (territorio). es la resistencia. a mental se basa en la economía política y los términos del contrato social. En el análisis de las relaciones de poder mado de relaciones con sus dos polos: el habrá que detenerse no sólo en los regíme- ejercicio del poder. da. siempre es inespera- Conjunto de instituciones. al tiempo que desarrolla una continuo desequilibrio y tensión. se intenta determinar el análisis. reflexiones. Por un lado. o bien. por lo . por el otro. provocando el mundo de las evidencias. en la moder. vertida. ritma los tiempos y la pos. las fuerzas en un dominio dado. vigilancia constante y registros vital circulante de toda sociedad que hace permanentes. la dos emitidos en una sociedad en un momen- otra cara de su ejercicio. cia: respuestas (múltiples y posibles) de los tomía política que distribuye los cuerpos en sujetos al ejercicio del poder sobre sus cuer- un espacio cerrado. sin embar- lograr con mayor eficacia su homogeneiza. sino también en sus visibilidades. con carácter indivi. desde su capacidad de ejercicio. producen una bio-política. de manera conjunta en un espacio y tiempo sean discursivas o no. tensión y enfrentamiento anatomo-política dirigida especialmente al se constituyen en dispositivos. consiste forma de intervención en lo social por parte en gestionar y controlar la vida de un gran de los sujetos: busca romper con las normas número de individuos (población) en un existentes. lo que supone población determinada. produciendo aparatos específicos El poder. de control y vigilancia estricto realizado de El tema clave de la noción de poder. mecanismos cuerpo de los sujetos. transfor. cuya técnica es la disciplina y. entrelazadas y en con- determinado. creativas y multiplicadas de respues- objetos. Vigilar). una acción dirigida directamente a tas de los sujetos convertidas en la energía los cuerpos. in. pueden to. movimiento y crea