LA NUEVA LEY UNIVERSITARIA 30220 Y LOS

PROFESORES:

LO QUE LA SUNEDU NO QUIERE QUE SEPAS

La prensa vendida, Mora y la SUNEDU en Perú, declaran que
con su nueva ley, los docentes cesados por límite de edad,
"podrán" volver a las aulas, dando que entender que con un
poquito de esfuerzo, habiendo salido por una puerta de la
universidad, reingresarán por la otra, y aquí no pasa nada.
Esto es una mentira y una manipulación infames

En honor a la verdad, necesito denunciar aquellos horrores
encubiertos en la nueva ley universitaria 30220, y que sus
mentores mañosamente le ocultan a la opinión pública:

Su artículo 84, establece el cese obligatorio de los docentes
universitarios mayores de 70 años. Un docente principal en
ejercicio, está percibiendo un haber de 5,500 soles
mensuales. Muchos docentes que por límite de edad, van a
ser cesados, pertenecen al régimen pensionario de la ley
19990. Esto significa que al ser cesados, de haber estado
percibiendo 5,500 soles, pasarán a percibir una pensión
de 600 soles. Lo que mañosamente ocultan los mentores de
esta ley es, que el sistema pensionario de Perú es uno de los
más inhumanos y vergonzantes del mundo.

Ahora bien: esos docentes cesados son el soporte económico
de sus hogares. Los gastos que tendrán que afrontar:

*La alimentación diaria para toda la familia

*Pensiones por la educación de sus hijos en centros

particulares
*Recibo de servicio de agua

*Recibo de servicio de energía eléctrica

*Recibo de telefonía fija

*Atención médica, exámenes médicos y medicinas

*Alimentación para toda la familia

*Los costos por atención médica y medicinas para toda la

familia

*Recibo por consumo de gas

*Recibo por arbitrios municipales (o alquiler de vivienda,

según sea el caso)

*Vestimenta para la familia

*Pasajes

Es obvio que ningún cabeza de familia puede afrontar todos
estos gastos indispensables, con 600 soles mensuales.

Esta situación, es para llevar a cualquier ser humano a la
desesperación y a la precariedad y destrucción de su entorno
familiar.

Esta imposición viola el artículo 25 de la Declaración
Universal de Derechos Humanos de la ONU: "Toda persona
tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure así
como a su familia, la salud, el bienestar..." La ley promulgada,
incumple con este dispositivo.
Cesar a un intelectual en la plenitud de sus facultades, es un
abuso que no encaja en la razón. Muchos grandes hombres,
mayores de 70 años, han seguido investigando y publicando
con lucidez, por ejemplo, Mario Bunge, y el premio Nobel de
literatura. En España los cesan a los 65 años, pero es que en
España, un jubilado no percibe seiscientos soles.

Es obvio que ningún cabeza de familia puede afrontar todos
estos gastos indispensables, con 600 soles mensuales.

Esta situación, es para llevar a cualquier ser humano a la
desesperación

Es verdad que el referido artículo prescribe que los docentes
cesados "podrán" ejercer la docencia bajo la condición de
docentes “extraordinarios”. Sin embargo:

En primer lugar, para empezar, nada garantiza que el
docente "extraordinario" reciba remuneración de la
universidad, ni menos una remuneración permanente que
garantice su tranquilidad. Por lo general, se trata de simples
distinciones o medallas, o alguna contraprestación económica
muy eventual. Todo depende del estatuto que
antojadizamente elabore cada universidad. Por ejemplo, la
Universidad de Cajamarca: no establece remuneración
alguna para los docentes "extraordinarios".

En segundo lugar:la ley en su artículo 84, tácitamente
prohíbe que los docentes cesados puedan ser "contratados":
a la letra dice: "pasada esta edad, sólo podrán ejercer la
docencia bajo la condición de docentes extraordinarios": es
decir, prohíbe que a esa edad puedan ser contratados: sólo
prescribe que pueden ser "extraordinarios". Es decir, ni
siquiera se les permite algún contrato temporal. La
Universidad de Lima, y la Universidad Garcilaso, ya les
cerraron sus puertas.
Ahora bien: el artículo 80.2, prescribe que los docentes
extraordinarios son los eméritos, honorarios y demás
dignidades…Esto significa que la condición de tal docente, se
ajustará a un régimen especial: obviamente, no todos los
cesados estarán en esta categoría: por algo son “cesados”: la
mayoría se quedarán en la calle. Es más: la ley faculta a la
universidad a acoger estos docentes cesados, pero no
la obliga. En consecuencia, si la universidad decide no
aceptar docentes extraordinarios por un período, y expone
sus motivos, o no aceptar a un cesado postulante porque no
hay alumnos para esa materia… , o no hay vacantes...: no
pasa nada.

En tercer lugar: por la condición de “extraordinarios”, estos
docentes no podrán ser estables, permanentes; no podrán
obligar a la universidad, condición de “ordinariedad”: serán
simples contratados, suplentes. Si la universidad aceptara la
ordinariedad de todos los docentes cesados, entonces ya no
serían “cesados”, y tendría un desbalance presupuestal. Sólo
una pocos, cuyo número no exceda el 10 % del total de
docentes ordinarios, podrá ser admitido, y sólo como
temporalmente. Me pregunto: ¿y los restantes? ¿Se ha
preguntado usted cuál será la situación de un padre de familia
que venía percibiendo 5,500 soles, que de pronto se vea con
un ingreso de 600 soles?

En cuarto lugar: terminando el dictado del curso, el
“extraordinario” quedará en la calle. El docente,
“extraordinario”, si quiere sobrevivir, tendrá que volver a
postrarse de rodillas ante los poderes de la camarilla de turno
de la universidad, y mendigar voluntades para suplicar que le
asignen algunas horas que los profesores de planta no
quieran tomar. Si no hay horas, o excede del 10 por ciento de
docentes de planta, o les cae mal a la comisión evaluadora,
se queda en la calle. Y esta tortura, cada vez que empieza un
ciclo académico.

En quinto lugar: la propuesta para ser aceptado un
candidato cesante como "docente extraordinario", habrá de
ser hecha por quienes integren una comisión. Y bien
sabemos que ninguna universidad peruana es meritocrática:
los cargos claves, como por ejemplo, los integrantes de una
comisión evaluadora, son designados no por los méritos
personales sino por amiguismo o adhesión: más claro: son
designados "a dedo": cualquier mediocre o inmoral o arribista
es designado como miembro de una comisión evaluadora,
simplemente porque es amigo del decano o adherente al
Concejo de Facultad. En este sentido, no siendo limpia la
idoneidad de los evaluadores, no hay ninguna garantía de
que la propuesta a "profesor extraordinario" sea meritocrática.

Por otra parte: el criterio de demarcación entre estas dos
categorías: "candidato académicamente excelente" y
"candidato académicamente no-excelente", por ser de
carácter axiológico, tendrá que ser necesariamente
SUBJETIVO: un cesado a quien por amiguismo siempre le
hayan dado tribuna y lo hayan invitado a exponer en
certámenes, o que se haya hecho un personaje público por
haber ocupado cargos, (cargos que en Perú generalmente se
obtienen por amiguismo y clientelaje político), o que sea muy
conocido en el ambiente académico por sus relaciones, no
obstane ser un mediocre, puede desplazar a otro cesado
candidato que pese a su muy buena producción académica
de calidad, no se hizo conocer.

En el mejor de los casos, el criterio de ponderación de la
"excelencia" será cualitativo; mas eso significa que quedará
sujeto a la subjetividad y arbitrariedad de los calificadores:
cada sujeto sabe lo que es "excelente", de acuerdo a su
propia escala axiológica, que no es objetiva, ni sujeta a
verificación.

En sexto lugar: con respecto a la posibilidad de que el
cesante pueda ser contratado:

Ante todo, no sólo las universidades estatales, sino además,
las universidades particulares, acogiéndose al artículo 84 de
la ley están despidiendo a sus profesores mayores de 70
años, y desde luego, están cerrando sus puertas a todo
aspirante a ser contratado mayor de 70 años. Por ejemplo, la
U. Garcilaso, la U. Ricardo Palma, la U. de Lima, y esto, para
el regocijo de los profesores jóvenes.

Por otra parte: bien sabemos cómo se ceden las horas por
contrato a los docentes en las universidades peruanas; a
ningún postulante se le asignan horas por concurso de
méritos, sino por favoritismo y recomendación: tú tienes que
ser amigo del coordinador o director, o ser recomendado:
ningún docente es contratado por concurso de méritos: se
contrata a los docentes, por recomendación y por amiguismo.
A la hora en que un docente se presenta a solicitar horas, no
cuenta para nada su curriculum ni su trayectoria, ni sus
diplomas, aunque sea una eminencia. El director o
coordinador, o "secretario académico" de turno, al momento
de proveer unas horas, en lugar de recurrir a los legajos o
solicitudes formalmente presentadas, para evaluar el
curriculum de cada docente postulante, coge el teléfono y
llama al amigo, aunque sea un mediocre. Al que formalmente
presentó su curriculum, si no es su amigo, si no es
recomendado, o si no le cae bien, no le da horas, aunque sea
una eminencia.

Peor aun, en aquellas ocasiones en que cambia el director, el
coordinador, y hasta la secretaria: el docente solicitante,
aunque sea una eminencia, es tratado inclusive con
descortesía. Me sucedió en Mayo del 2,015, que me acerqué
a la Coordinación del área de Salud de la Escuela de
Posgrado de la Universidad Federico Villarreal, para ver si me
habían asignado el curso de Epistemología, que venía
dictándolo. Me increpó el coordinador, con palabras airadas:
"¡¡ya tenemos nuestro staf de profesores, y a usted no lo
conozco!!". Le respondí cortezmente: "yo vengo dictándolo
ese curso ya varias veces, y mi legajo debe estar aquí en su
oficina". A esto, me increpó prepotente y alzando la voz: "¡¡ a
usted no lo conozco. Ya tenemos nuestro staf de
profesores!! Al día siguiente volví, y me acerqué a la
secretaria para dejarle mi teléfono, a fin de que me llamaran.
Se negó a recibir mis datos, y su reacción insolente fue: ¡¡Ya
tenemos nuestro profesor para epistemología, que es un
médico!! Yo le contesté: yo tengo acá en su oficina mis
papeles, mi curriculum vitae. Entonces me increpó
airada: ¡¡ QUÉ ES LO QUE DESEA!!Y efectivamente, no me
dieron horas de epistemología, y sí se las dieron a sus
recomendados, aun sin ser profesores de la especialidad.

En otra ocasión, en el Doctorado de la Universidad Enrique
Guzmán y Valle La Cantuta, yo venía dictando la materia de
"Corrientes filosóficas Contemporáneas en la Educación", en
la condición de contratado. Corría el año 2,008, y había un tal
Vladimiro del Castillo que tenía avidez por dictar ese curso,
sin ser filósofo, y sin ser doctor, pero que era amigo íntimo del
Director de la Escuela de Posgrado de esa universidad. Qué
es lo que hizo este inmoral:el dictado del curso empezaba en
Agosto del 2,008: aprovechándose de su condición de
Director, festinando trámites, lo "doctoró" a su amigo Del
Castillo una semana antes de que empezara el Semestre
académico: no bien iniciado el semestre, se lo cedió el curso,
desplazándome a mí.
En consecuencia, en las universidades peruanas, el ceder
horas a un docente postulante, es una DÁDIVA, y jamás un
derecho. Esto refleja la inversión de valores de todas las
instituciones de Perú: en Perú vales, no por tus méritos, sino
por tus relaciones amicales. La nueva ley universitaria,
pondrá de rodillas a los docentes cesados, ante estos
caciques de escritorio, sin escrúpulos morales, descarados y
patanes.

Con la nueva ley, en el mejor de los casos, a este docente
cesado se le cederá aquél curso que los activos no quieran
tomar; recibirá unas horas mientras dure el dictado del curso:
sólo por cuatro meses, y nuevamente se quedará en la calle,
para volver a ver caras y mendigar algunas horas: no tendrá
la tranquilidad de contar con un presupuesto familiar estable.
Le acosará la inseguridad, la precariedad y la humillación por
el resto de sus años de vida.

En séptimo lugar, la designación de "docentes
extraordinarios", no solamente dependerá de la voluntad de la
camarilla de turno, sino que estará condicionada por la
disponibilidad de cupo, por las necesidades lectivas, por la
cantidad de cesados solicitantes, que no debe sobrepasar el
10 % de los docentes de la Facultad, y por la disponibilidad
presupuestal de la universidad, y hasta por los caprichos de
su gestión de turno. En el mejor de los casos, será tan sólo
por un semestre académico, terminado el cual, la "eminencia
excepcional" se queda nuevamente en la calle.

En octavo lugar: el haber que perciba tal docente, estará en
función a la cantidad de horas dictadas, que jamás será a
“tiempo completo”, pues ello significaría sustraer las horas de
los docentes en ejercicio, de planta. No será un haber fijo,
sino muy fluctuante, y condicionado a la precariedad de la
carga lectiva. El tal docente no le podrá obligar a la
universidad a que lo contrate, ni a que le asigne una cantidad
de horas lectivas que le garantice un haber decoroso que
cubra sus necesidades como jefe de familia.

En conclusión, esta ley no toma en consideración la situación
de los docentes cesados comprendidos en el régimen
pensionario de la ley 19990: los condena a la precariedad y a
la desesperación. Considero que una sociedad que se precia
de regirse por elevados valores morales, no puede cometer
semejante injusticia en agravio de maestros que han dejado
su juventud en las aulas. Una ley así, es profundamente
inhumana. Una ley así, es una ofensa a la inteligencia, y
desenmascara ante el mundo la verdadera faz de la clase
política de Perú.

LOS INFUNDIOS Y MENTIRAS.-

1-Se dice que hay que cesar a los docentes mayores de 70
años, porque ocupan cargos y quieren entornillarse en los
cargos. Eso es una mentira:los cargos para director, jefe o
decano en las universidades peruanas, no se asignan por
orden de antigüedad, ni por orden de méritos: se obtienen en
base a procesos eleccionarios, en los cuales todos los
profesores de la unidad, viejos y jóvenes, aun los "auxiliares",
proponen una terna o eligen a alguien. En dichas elecciones
se impone la voluntad de la mayoría. Vamos a suponer que la
mayoría de los votantes son profesores jóvenes, eligen como
director o jefe a un joven, con el cual tienen afinidad
generacional: aunque sea un mediocre sin ningún pergamino,
aunque sea un simple auxiliar y que no sea Doctor, y aunque
en esa unidad académica hayan doctores y con mucha mayor
antigüedad y trayectoria: la mayoría manda. Así ocurre por
ejemplo en las unidades académicas de la Facultad de Letras
de la Universidad N. Mayor de San Marcos: allí siempre se
dio el caso de que quien fuera antaño, alumno de un veterano
profesor, hoy es su jefe como Director de Escuela: siendo un
simple auxiliar, tiene potestad de imponerle órdenes y
sanciones al profesor veterano, principal y Doctor: es su jefe,
no porque valga más que él, sino porque fue elegido en
elección mayoritaria.

De tal manera, no es cierto que quienes ocupan cargos sean
solamente los profesores veteranos: es el que más amigos
votantes tiene para satisfacer su apetito de poder: sea viejo o
joven, depende de cómo esté la correlación de fuerzas.

2-Se dice que los maestros mayores de 70 años ya están
cansados, no investigan, no motivan, y son simplemente
repetidores.

Bueno: estas deficiencias se pueden dar en todas las edades:
así como hay docentes muy buenos, en todas las edades,
hay profesores jóvenes que no investigan ni motivan, son
simples repetidores, y aun peor; improvisan por falta de
experiencia.

Por otra parte, la estructura organizacional de la universidad
peruana, la sobrecarga lectiva que se le impone al docente,
propia de un país subdesarrollado, y la rigidez de las
sumillas, imponen muy severas restricciones para el profesor
que quiere ser creativo e innovador. Queremos que el
docente sea creativo e innovador, muy bien: pero antes,
démosle condiciones.

De manera que esas deficiencias, nada tienen que ver con la
edad: son comunes, y tienen un fondo estructural, ajeno a la
voluntad del docente.

Asociar la mediocridad a la edad, es un mito que tan sólo
puede caber en mentes estrechas como las mentes de
Saavedra, Lynch, Mora, Sota Nadal y demás gestores de la
ley universitaria 30220. Göthe, Sófocles, Esquilo, Mario
Bunge, Dussel, y tantos otros son el testimonio de que llegar
a una edad madura no significa necesariamente decrepitud
intelectual.

El Dr. Enrique Dussel, lúcido profesor en una universidad
mexicana, en plena actividad

intelectual, cuenta con 82 años de edad.

Gianni Vattimo, lúcido profesor de la Universidad de
Turín:
cuenta con 80 años de edad.

Tan sólo en la mente de un cretino, puede caber la idea
de que todo intelectual llegado a los 70 años de edad, se
convierte en un despojo.

Se nos trata como objetos:

Se nos trata a los maestros como las piezas de un tablero de
ajedrez, que el jugador puede cambiar y mover según sus
conveniencias. No toman en cjuenta que los maestros somos
seres humanos, con una familia que mantener, con
responsabilidades ante nuestro hogar, con sentimientos ante
la marginación, el despojo y la humillación.

Es que los propulsores de esta malsana ley universitaria,
Ollanta Humala y Daniel Mora, son militares que se han
formado en la Escuela de las Américas. Allí los forman para
matar con frialdad: todo militar ha sido formado para eso:
matar, sin compasión. Por lo tanto, estas personas son
incapaces de vivir los sentimientos de su víctima. Por eso, su
crueldad e insensibilidad expresadas en este artículo 84 de
su ley universitaria.

El estado peruano:

Se supone que el modelo asumido por el "sistema
democrático" peruano es, "el estado de bienestar"; y lo dice el
artículo 1 de la constitución burguesa: el fin supremo del
estado es, el respeto de la dignidad de la persona humana;
en consecuencia, su legislación debe ser coherente en
procura de que el ciudadano tenga una vida digna, jamás en
procura de destruirlo. Pero qué sucede en Perú, con el
maestro mayor de 70 años, que pertenece al régimen
pensionario de la ley 19990: la nueva ley universitaria al
cesarlo, lo arroja a las tenazas de la ley 19990, y ésta lo
sume en la desesperación y en la destrucción de su
hogar.Respóndame usted sin apasionamientos: ¿es esto,
"estado de bienestar"?

Y por qué el silencio cómplice de la prensa vendida (RPP,
Canal N, Panamericana Televisión, América Televisión...):
porque proteger a la ley universitaria significa proteger los
intereses del neoliberalismo. Y es del sistema neoliberal de
donde reciben sus granjerías. Cómo se explica que los
gobiernos de turno les perdonan a estas televisoras,
millonarias deudas a la SUNAT?

La dictadura o falsa democracia:

Para emitir esta ley, el estado peruano jamás se nos escuchó
ni consultó a los universitarios; jamás se nos convocó a
debate: fue una imposición hecha por una cúpula de
dictadores: Manuel Burga Díaz, Daniel Mora, Nicolás Lynch,
Zenón Depaz, Jaime Saavedra... y lo hicieron en obediencia a
las pautas fondomonetaristas. Es así como en gestiones
anteriores fueron despedidos cientos de trabajadores del
sector público, y hoy se han despedido a decenas de oficiales
de la Policía. La prensa vendida se suma a esta comparsa de
imposición y crueldad: miente, diciendo que los docentes
cesados "podrán volver", dando a entender de que no hay
problema. La inhumanidad y crueldad expresadas en esta ley
30220, no resiste el más elemental análisis de sentido común.