EL SONIDO Y LA FURIA: CRÍTICA DE

LA PERSUASIÓN MULTICULTURAL

José Antonio Aguilar Rivera*

Life’s but a walking shadow, a poor
player/That struts and frets his hour upon
the stage/And then is heard no more. It’s
a tale/Told by an idiot, full of sound and
fury/ Signyfing nothing.

Shakespeare, Macbeth

E nlaselconstituciones
origen de las propuestas para establecer derechos minoritarios en
se encuentra una peculiar lectura histórica del pa-
sado de los estados-nación, una crítica teórica y filosófica al liberalismo y
una prescripción para remediar las supuestas fallas y omisiones de ese mo-
delo. La adición a las constituciones de derechos culturales y la creación
de regiones de autogobierno, como las autonomías, son presentadas tanto
como una medida de pacificación para una parte del país, como un reme-
dio a males e injusticias ancestrales. La crítica mexicana al liberalismo
sigue un patrón bien establecido, pero también incorpora rasgos propios.
Como afirma Stephen Holmes, muchos críticos culturales del liberalismo
proponen un modelo ilusorio de la comunidad, conciben de manera sesgada
la categoría de lo “social”, emplean erróneamente la distinción egoísmo/
desinterés, exhiben una ambivalencia táctica sobre el radicalismo de sus
propuestas alternativas, confunden los aspectos normativos y descriptivos
de la teoría liberal y mantienen supuestos injustificados sobre el poder
político de la crítica filosófica.1 A estos rasgos comunes se añaden, en el
caso de México, una lectura singular de la historia y la presencia de un
movimiento que ha tomado como bandera esa crítica. En México, a dife-

*
División de Estudios Políticos, CIDE.
1
Stephen Holmes, The Anatomy of Antiliberalism, Cambridge, Harvard University Press, 1993,
p. 184.
ISONOMÍA No. 12 / Abril 2000

54 JOSÉ ANTONIO AGUILAR RIVERA

rencia de las democracias consolidadas, donde las batallas teóricas se li-
bran en las aulas y su fragor rara vez traspone sus puertas, la crítica
multiculturalista tiene un brazo armado y un programa político de cam-
bio constitucional.
Para fines analíticos, la crítica multiculturalista puede separarse en tres
momentos: antecedentes, diagnóstico y prescripción. El exponente inte-
lectual más serio, honesto, y lúcido de la persuasión multicultural en
México es Luis Villoro. Por ello me ocupo principalmente de sus ideas y
propuestas.2

Pecados de origen

Los agravios de ayer son las reivindicaciones de hoy. Por esta razón, la
justificación de las demandas de reconocimiento y autonomía parten de
un relato histórico que enfatiza las injusticias cometidas contra los pobla-
dores originales. El agravio histórico tiene dos componentes principales.
Por un lado, durante siglos los indígenas han sufrido discriminación, ex-
plotación y pobreza. Fueron expulsados, combatidos y relegados al úl-
timo peldaño de una estructura social injusta. Durante la colonia los indios
fueron diezmados por enfermedades y explotados por los españoles en sus
minas y haciendas. En el siglo XIX sufrieron el despojo de sus tierras
comunales y de persecución por parte del nuevo Estado. Todo esto es cier-
to. Algunos historiadores han empezado a compilar el memorial de agra-
vios que es la conflictiva relación entre el Estado nación y sus etnias.3 Por
el otro, existe un agravio cultural: el no reconocimiento de la singularidad
de las etnias por los liberales decimonónicos. El Estado-nación buscó
“homogeneizar” culturalmente a los pobladores.
Como afirma Enrique Florescano, “desde la segunda mitad del siglo
XIX, el nacionalismo proclamado en las esferas del gobierno y en las ins-
tituciones del Estado adquiere un cariz intolerante y represivo. Las clases
dirigentes, al hacer suyo el modelo europeo de nación, demandaron que
las etnias, las comunidades y los grupos tradicionales que coexistían en

2
Aquí sigo la discusión con Luis Villoro iniciada tiempo atrás en otro lugar. Véase: José Anto-
nio Aguilar Rivera, “La refundación de México”, Este País, núm. 91(octubre 1998) pp. 16-24 y
Luis Villoro, “Respuesta a José Antonio Aguilar”, pp. 16-24.
3
Enrique Florescano, Etnia, Estado y Nación. Ensayo sobre las identidades colectivas en
México, México, Aguilar, 1997.

cuando los indígenas o los cam- pesinos no se avinieron a esas demandas. el “modelo europeo”.9 4 Ibid.6 El fracaso estaba predestinado: “la idea de la nación ‘moderna’ era una abstracción en la mente de los liberales”. y el modelo de un Estado homogéneo. . 43. Además. 21... vol. pluralidad de culturas. su épica lleva implícita una medida de reparación evidente y obvia: el reconocimiento de los indígenas. Nexos. 248 (agos- to 1998) pp. 6 Ibid. Así. no se les ha reco- nocido como parte integral de la nación. Villoro afirma: “la constitución del nuevo estado es obra de un grupo de criollos y mestizos que se impone a la multiplicidad de etnias y regiones del país. como he señalado en otro lugar. es tocar una de las fibras más sensibles de la memoria mexicana. México. Para empezar. 8 Florescano. 18. con la feliz expresión de Escalante.8 Si el memorial de despojos. descansan sobre bases mucho menos sólidas. la contradicción y el misterio”. donde los culpables son claramente identificables. p. persecuciones y opresión material de los indios de México está bien documentado. etc. en parte. Paidós/UNAM. interroga Florescano. sin consultarlos. 55-63. constituido por comunidades y pueblos di- versos.7 Me interesa este segundo componente del agravio histórico porque. el gobierno descargó todo el peso del Estado sobre ellos y llegó al extremo de aniquilar a los pueblos que opusieron resistencia al proyecto centralista”. o a penetrar en los intrincados terrenos de la paradoja. 1998. estas reclamaciones.5 Así. Etnia. “después de siglos de coexistencia con las comunidades indígenas. el “Estado homogéneo”. Estado plural. el agravio cultural tiene por res- ponsables a entes menos tangibles: el “nacionalismo”. 9 José Antonio Aguilar Rivera. “Los indígenas y la izquierda”. ‘ciudadanos imaginarios’ ”. 44 7 Ibid. p. Estado y Nación. Los pueblos indios no son reconocidos en la estructu- ra política y legal de la nueva nación”.EL SONIDO Y LA FURIA: CRÍTICA DE LA PERSUASIÓN MULTICULTURAL 55 el país se ajustaran a ese arquetipo. p. p. “Preguntar por qué”. 5 Luis Villoro. la historia no proporciona lecciones “obvias”. por el con- trario. Equivale a invadir el espacio que se- para a la memoria del olvido. Y sólo “logró formar. el “liberalismo”. a diferencia del despojo territorial y de la explotación económica. núm.4 En una vena similar. a “la enorme separación del país histórico. Los conflictos que des- garraron a la nación independiente se debieron. 19. la nueva nación se conci- be constituida por ciudadanos desligados de sus asociaciones concretas”. la república liberal asestó “un golpe mortal” a las comunidades indígenas.

10 ¿Es volviendo al nativismo étnico como se repara el agravio simbólico? En los cimientos del reclamo multicultural parece haber una distorsión producto de una transposición entre la teoría y la realidad. “Si algún grupo merece el nombre de mexicano. Etnia. comunidades. no de la realidad social. Otra vez hay mexicanos más mexicanos que otros. Estado y Nación. comunidades. Basic Books. . igual a todos los demás”. raigambre. pp. al igual que otros comunitaristas.56 JOSÉ ANTONIO AGUILAR RIVERA El “reconocimiento” que se exige puede transformarse en un instante en nativismo. New York. 339. totonacas. para convertirse en simple ciudadano. etc. Las metáforas orgánicas anticipan esta metamórfosis: matriz. el individuo debe hacer a un lado sus peculiares rasgos biológicos.11 De esta conclusión equivocada se sigue otra más: “al integrarse al Estado-nación. Ignora o des- truye la multiplicidad de grupos. “La refundación de México”. zapotecas. 53-58 13 Aguilar Rivera. “La nación moderna”. Véase: Russell Jacoby. México. El poder y el valor. deriva los patrones homogenizadores de una concep- ción de derechos iguales. Y así nos encontramos de vuelta en el laberinto primordial de la mexicanidad. p. “es sin duda el integrado por los descendientes de las etnias que llamamos mexicas. Villoro afirma: “el Estado nación se concibe como una unidad homogénea. 11 12 El punto lo elabora brillantemente Russell Jacoby. Aquí hay dos problemas: una “falacia de composición” teórica y una lectura inapropiada de la teoría liberal democrática.”. mayas. tarahumaras. 1998. 19. El Estado nación moderno debe establecer la uniformidad de una legisla- ción general en la heterogeneidad de la sociedad real. 19. naciones distintas. 10 Luis Villoro. pueblos y formas de vida que integran las sociedades reales”. estamentos. Un poder único y una administración centralizada se imponen sobre una “sociedad que se figura formada por ciudadanos iguales”. en su acepción de grupo nativo y civilización originaria”. afirma justiciero Florescano. 1999. The End of Utopia.20. p.13 La adopción del modelo individualista y Florescano. constituida a partir de la decisión de una suma de individuos iguales entre sí. sociales o regionales. FCE. fue producto de una deci- sión de individuos que comparten una sola cualidad: ser ‘ciudadanos’”. yaquis. nos dice Villoro. “no resultó de la asociación de grupos. étnicos. purépechas. Este recuento presenta inferencias espurias del establecimiento de la igualdad jurídica.12 Desde el punto de vista teórico esta visión confunde la antropología política del liberalismo con una descripción de la realidad. pp. Villoro.

Boston. (Montaigne aceptaba el canibalismo como natural). por el contrario. Como bien sabían los marxistas. “la era del individualismo liberal ha sido también la era del nacionalismo. imprescindibles. La 14 Bernard Yack. No ignoraban la existen- cia de la “cultura”. La igualdad jurídica sólo homogeneiza a los individuos en una esfera: la política. trabajo presentado en la reunión anual de la American Political Science Association. el liberalismo es perfectamente compatible con un sin fin de desigualdades y diferencias entre los ciudadanos. me parece.14 Lo cierto es que el liberalismo requiere del nacionalismo. las asociacio- nes intermedias no sólo no son antitéticas a una sociedad liberal. Por el contrario. 2 (1996) p. “The Myth of the Civic Nation”. Critical Review. como afir- ma Bernard Yack. Los teóricos iusnaturalistas no eran sociólogos inge- nuos.15 De la misma forma. como acertadamente reconoció Tocqueville. Los teóricos del derecho natural deseaban encontrar un conjunto mínimo de elementos en el cual todos los seres humanos –independientemente de su religión y nacionalidad– pudieran coincidir. ésta les preocupaba en extremo. Las guerras de religión que asolaban a Euro- pa probaron que la idea de un solo credo verdadero había desaparecido. Beer. Beer. Sin él.EL SONIDO Y LA FURIA: CRÍTICA DE LA PERSUASIÓN MULTICULTURAL 57 contractualista como un parámetro crítico no implica. anterio- res a las comunidades creadas por sus instituciones políticas comparti- das”. El malentendido. e históricamente. no podríamos trazar los límites de los estados-nación. vol. pues la teoría libe- ral no nos dice quién es el “pueblo”. Es manifiestamente falso que un orden liberal requiera a sus ciudadanos despojarse de sus identidades étnicas. se debe a una incomprensión de las razo- nes que explican el surgimiento de la escuela del derecho natural en los siglos XVI y XVII. en gran medida. núm. 207. no creían en una sociedad compuesta de individuos intercambiables y abstractos. Véase: Samuel H. las prácticas liberales se han llevado a cabo. que los liberales pensaran que la sociedad estuviera compuesta por individuos aislados y desligados de comunidades históricas reales. El argumento de la soberanía popular alienta a los ciudadanos modernos a considerarse organizados en comunidades que son “lógica. “In Praise of Liberal Nationalism”. por supuesto. 15 Esta línea argumentativa ha sido desarrollada por Samuel H. . La ficción del estado de naturaleza respondió a una búsque- da de certezas en el ámbito moral. regionales y nacionales. Debido a los descubrimientos de nuevos mundos el escepticismo moral iba en aumento. 10. dentro del marco de las comunidades nacionales”. 1998. le son.

que se puede ser persa. Méxi- co. Estado plural. 66. Reflexiones sobre el experimento constitucional Atlántico. Sim- plemente no se la toman en serio. Negretto y José Antonio Aguilar Rivera. no descriptivo. 43. Es un plano normativo. las re- beliones de los pueblos indios”. p. Tecnos. una fantasía. antes y después de la revolución de los derechos naturales. Rousseau y otros deliberadamente la ignoraron. para lograr encontrar nor- mas mínimas que fueran universalmente válidas. Locke. El estado de naturaleza y los derechos que los hombres hipotéticamente tendrían en él son un parámetro crítico que sirve para comparar las situaciones existentes. Madrid. Ante todo. A la luz de las limpiezas étnicas y de los diversos fundamentalismos. declaro no haberlo encontrado en mi vida. jerarquía social y autoridad divina.58 JOSÉ ANTONIO AGUILAR RIVERA cultura era fuente de guerras y conflictos sociales. Véase: José Antonio Aguilar Rivera. La cultura entronizaba aquello que separaba a los seres humanos. por supuesto. Epitomizan el espíritu antiutópico de esa tradición política. esta historia. Así afirma despectivamente Villoro que la idea de la nación moderna era una mera “abstracción”. Recordemos las magistra- les líneas de de Maistre: “Durante mi vida.. si existe. rusos. mayo 2000. en la mente de los liberales. . Por ello. The Cases of Argentina (1853-1916) and Mexico (1857-1910)”. 18 Villoro. FCE/CIDE. En pos de la quimera. en prensa y Gabriel L. incluso. p. Su bandera siempre fue –y sigue siendo– el “realismo”: buscan concebir a la sociedad “tal y como es”. al igual 16 Joseph de Maistre. 1990. es en mi total ignorancia”.17 Al revisar críticamente la fundación de México en el siglo XIX. Consideraciones sobre Francia. “Rethinking the Legacy of the Liberal State. Villoro afirma que los indígenas nunca fueron consultados. etc. Continúan aduciendo que el liberalis- mo concibe un mundo social atomizado y abstracto. he visto franceses. gracias a Montesquieu.: pero. Sólo desde el campo conservador se puede considerar feliz la expresión de “ciudadanos imaginarios”. Por ello Hobbes. opu- sieron a su imagen maestra las categorías de tradición.18 Ciertamente el contrato social. Al cuestionar la antropología política del liberalismo se unen a las corrientes conservado- ras que. ¿es esta una lógica caduca? Los críticos del liberalismo no ignoran. Journal of Latin American Studies. El modelo contrac- tualista les fue “impuesto”. la resistencia a la imposición de ese modelo de Estado “subsiste durante todo el siglo XIX. italianos. sé.16 Los conservadores de ayer y hoy son enemigos consumados de lo “abstracto” y de lo “universal”. en cuanto al hombre. 17 En otro lugar he tratado de rebatir la tesis de que la ausencia de “ciudadanos” produjo el fra- caso del orden constitucional en América latina durante el siglo XIX.

Villoro precisa: “cuando escribo que ‘los pueblos indígenas no fueron consultados’ no hago más que seguir el mismo lenguaje metafórico. ¿Hubiese sido más legítimo un pacto en el cual los consultados hubiesen sido los caciques. Quiero decir que la Constitución del Estado respondió al proyecto de un grupo criollo-mestizo occidentalizado. se supone. una anomalía en la práctica. El poder y el valor. p. Es. Si la república liberal le asestó un “golpe mortal” a las comunidades indígenas. Otro parámetro normativo. La injusticia real estuvo en la exclusión de facto de los indios. ni el ejército ni los pueblos indios fueron reconocidos como enti- dades corporativas constitutivas de la nación. en las instituciones representativas de la nueva república. no de sus pueblos. ¿por qué no murieron? La pregunta no es retórica. 16. sin embargo. A veces. por lo menos desde el punto de vista teórico. .EL SONIDO Y LA FURIA: CRÍTICA DE LA PERSUASIÓN MULTICULTURAL 59 que el estado de naturaleza. nos dice Villoro. no se sigue en lo absoluto que los indios. hubieran sido excluidos. De ahí. y es. el sentido tradicional de la comunidad”. “los antiguos pueblos indígenas han mantenido. La épi- ca del Estado homogéneo es histórica y sociológicamente deficiente. es una ficción. Esos gru- pos humanos ni desaparecieron ni fueron plenamente asimilados. La entronización de las co- munidades indígenas como modelo exige violentar el registro histórico para construir su ejemplaridad artificiosamente. “la comunidad originaria 19 Villoro. no una consecuencia lógica del modelo. como individuos de carne y hueso. “En toda América”.19 Esto es cierto. p. del pacto fundacional. “Respuesta a José Antonio Aguilar”. 20 Villoro. además.20 La “estructura comunitaria”. Las civilizaciones precolombinas estaban basadas en la idea de la comunidad y “con mayor o menor pureza. Mucho más que las teocracias prehispánicas y el régimen diferenciado de la colonia. contradictoria. los consejos de ancianos o las élites gobernantes de esos pueblos? El proyecto del “grupo criollo-mestizo occidentalizado” –una nación de individuos libres e iguales que consienten a formar una asociación política– era el más inclusivo y democrático que el país había tenido hasta entonces. los cuales nunca tuvieron representantes en la nueva nación”. es cierto. que excluía a los pueblos indios. El que los indios no tuvieran repre- sentación efectiva en ese régimen era. El recuento catastrofista niega la reconocida ca- pacidad de resistencia cultural de esos grupos. 367. pese a los cam- bios que introdujo la colonia. esa idea permanece como un ideal por alcanzar”. forma parte de la “matriz civilizato- ria” americana. Ni la iglesia.

33-34. pp. Las costumbres jurídicas de los indígenas en México. en las que apenas puede apreciarse la sobrevivencia de elementos prehispánicos. Como afirma Roger Bartra. México. Estas formas de gobierno han sido profundamente infiltradas y hábilmen- te manipuladas por los intereses mestizos o ladinos y por la burocracia política de los gobiernos posrevolucionarios. En los usos y costumbres de los pueblos persiste “la preeminencia de la totalidad so- bre los intereses individuales”. Los ingre- dientes que podríamos calificar de ‘democráticos’ son muy precarios. Lo que llama poderosamente la atención. Nadie tiene un poder particular. En esos grupos humanos. los usos y costumbres son en muchos ca- sos la “transposición (real o imaginaria) de formas coloniales de domina- ción”.21 El lenguaje –“matriz. se reducen al plebiscito y al ejercicio de una democracia directa en asambleas. 86-97. la asamblea o el consejo de ancianos expresan el poder decisorio último. (coord. El Estado nacional mexicano jamás estableció ahí –ni Ibid. “son formas coloniales político-religiosas de ejercicio de la auto- ridad. sigue Bartra. Océano. No parte del conocimiento etnológico de esos pueblos sino de la necesidad de encontrar un ejemplo edificante.). no es la intromisión del “Estado homogéneo” en las comunidades indígenas sino más bien su manifiesta incapacidad para prevalecer en ellas. Las decisiones se toman por consenso del pueblo reunido”. 1999. Comisión Nacional de Derechos Humanos. donde las mujeres y las alternativas minoritarias suelen ser excluidas o aplastadas”. véase: Walter Beller Taboada. pp. La sangre y la tinta. México.” “pureza”– traiciona la filiación del argumento. Esta imagen de la comunidad indígena tiene que ver mucho con la nostalgia y muy poco con la memoria. 21 Roger Bartra.23 Las realidades inconvenientes simplemen- te no son registradas. 368. 22 23 Para una muestra. . la autoridad siempre es delegada. “la relación con los otros entes no está basada en el dominio sino en la reciprocidad de ser- vicios. con el fin de estabilizar la hegemonía del Estado nacional en las comunidades indígenas.60 JOSÉ ANTONIO AGUILAR RIVERA se corrompe por las ambiciones propias del Estado Nacional”.22 La imagen idealizada de las comunidades indígenas como brújula y fuente de significado para la desorientada sociedad occidental ignora flagrantemente las violaciones de los derechos humanos que a menudo se cometen en ellas. p. Los sistemas normativos indígenas –o lo que queda de ellos–. profundamente modificadas por las guerras y la represión.. una vez que se ha desvaneci- do la edificante ilusión.

ciertamente. por el contrario. ni un régimen ordenado de propiedad ni la democracia. Berkeley. La historia de las relaciones entre los estados-nación y las minorías étnicas es mucho más complicada de lo que supone un recuento maniqueo. En sus ciento setenta y ocho años de vida independiente el Estado mexicano ha sido incapaz de comunicar a través de caminos a las regiones más apartadas del país. New Haven. las intersecciones entre lo nacional y lo étnico no son simples. 1989. en muchos casos.25 Los débiles disponen de más armas de las que pensamos. 26 Al respecto. los grupos locales fueron un factor crítico en la construcción y consolidación de la nacionalidad y el estado territorial. 25 Peter Sahlins. “La casa de muchas puertas: diversidad y tolerancia”.26 El caso de México no es distinto. vol. 505.24 Los estados nacionales no impusieron simplemente sus valores y sus fronteras a las minorías. Con todo. En otro lugar he señalado cómo. El libro de Sahlins es un excelente estudio de caso de este tipo de dinámicas. sino el rotundo fracaso de las políticas de homologación. 2(1997) p. Bajo la fachada epidérmica de legalidad diversas minorías han conduci- do sus asuntos como mejor les ha parecido. Es falso que los indígenas hayan recha- zado uniformemente la idea de ciudadanía y el orden normativo occiden- tal como intromisiones en sus sistemas de creencias y costumbres. Lo notable no es el éxito. . 4. y como señala Florencia Mallon. No se trata. Yale University Press. Con el advenimiento 24 José Antonio Aguilar Rivera. Por ejemplo. University of California Press. Weapons of the Weak. ni las garantías individua- les.EL SONIDO Y LA FURIA: CRÍTICA DE LA PERSUASIÓN MULTICULTURAL 61 en muchos otros lados– el estado de derecho. A menudo fue la sociedad local la que se apropió del Estado y lo manipuló para sus fines particulares. La apariencia de un país que se gobierna con las mismas leyes ha sido sólo una ilusión. Boundaries. las comunidades loca- les y los grupos sociales desempeñaron un papel muy activo en la forma- ción de sus propias identidades nacionales. véase James C. The Making of France and Spain in the Pyrenees . ya no se diga de ejercer su hegemo- nía a través de un sistema efectivo de educación pública. pp 7-9. de negar la opresión y las injusticias que los indígenas han sufrido a lo largo de la historia nacional. En México lo que ha habido de facto es un multiculturalismo autoritario sin ontología de por medio. 1985. con o sin la venia del Estado. Este Estado. núm. Política y Gobierno. ha sido muy pobre y muy débil para convertirse en el Leviatán del cuento multicultural. Everyday Forms of Peasant Resistance. ho- mogéneo o no. Scott. entre 1850 y 1867 se hizo evidente en la sierra de Pue- bla la diversidad de la ideología y la práctica liberales.

Algo extraño hay en todo esto. algunas comunidades indígenas. el diagnóstico difícilmente po- drá ser acertado. étnicas y políticas locales. un recuen- to cuestionable del pasado interétnico y un entendimiento defectuoso de la intersección entre teoría y realidad son sólo algunos de los problemas conceptuales y fácticos que enfrenta la persuasión multicultural.28 La idealización nostálgica de un paraíso comunitario perdido. Al contrario. . p. “The Idea of Non-Liberal Constitutionalism”. Peasant and Nation. a pesar de su proclamada adhesión al “realismo”. los conflictos faccionales se entremezclaron con las relaciones socioeconómicas. Si la his- toria clínica del paciente no es fidedigna. 154-187. en una era en la que todos los estados del bloque exoriental. lucharon a su lado. pp. es precisamente la adopción automática del modelo constitucional liberal por parte de nacio- nes sin un pasado democrático lo que algunos observadores han critica- do. Ethnicity and Group Rights. El liberalismo popular que se desarrolló en la región central de la sierra proveyó.29 No es necesario celebrar acríticamente “el fin de la historia” para Florencia Mallon. se aliaron con los conservadores para combatir a sus enemigos locales. más incluyente y más participatoria”. se unie- ran para formar una concepción de ciudadanía regional y multiétnica”. University of California Press. 27 Ibid. New York. y particularmente del constitucionalismo liberal. New York University Press. en Will Kymlicka e Ian Shapiro. incluyendo a Rusia misma. p. Estado. (eds. 32. Durante la Guerra de Tres Años y la posterior Intervención. Proclamar la cri- sis del liberalismo. 1995. nación y comunidad política Otra de las patologías recurrentes de esta corriente de pensamiento es que. 28 29 Graham Walker. sus lecturas de la realidad pocas veces son precisas. han instaurado constituciones de corte liberal-democrático es sim- plemente mantener los ojos cerrados. “el espacio sociopolítico para que los campesinos y los pequeños comerciantes. Otras.). 29.. indígenas y mestizos.27 En ambos bandos hubo alianzas multiétnicas. Del recuento que hacen Villoro y otros críticos uno podría inferir que el estado-nación y el liberalismo son bichos al borde de la extinción. 1997. Berkeley. La coyuntura particular –intervención y guerra civil– hizo po- sible la construcción de “una nueva concepción del ciudadano. conectadas a las élites liberales a través de relaciones cliente- lares.62 JOSÉ ANTONIO AGUILAR RIVERA de la Guerra de Reforma.

31 Socavar los cimientos de un edificio teórico y después pretender construirle un piso más simplemente no es consistente. “El manto liberal: emergencias y constituciones”. 32 Ibid. Pero ése es el entendimien- to bajo el cual nos concebimos. vol.. ¿Cómo aban- donar la concepción liberal del hombre sin suprimir. Sin embargo. Tal vez. ha sido refrendado en prácticamente todas partes. pero ¿es posible y coherente? La clave de esta reflexión política se encuentra en las respuestas de Villoro al desencanto. lejos de estar pasada de moda. Si se siguen lógicamente sus premisas la conclusión es que hay que cambiar los cimientos filosóficos sobre los que descansa México. Los intentos por transformar la sociedad desde proyectos racionales parecen haber fracasado”. la intersección entre el poder político y el económico y los mecanismos de representación la teoría liberal sufre omisiones y. 2(1996) pp. la crítica multicultural se convierte inadvertidamente en pose. 30 En otro lugar he criticado algunas de las deficiencias institucionales del constitucionalismo liberal. los “logros de la concepción liberal”? “El modelo igualitario no contraviene los fines que perseguía el modelo anterior. 3. En áreas tales como la rendición de cuentas. Por eso lo que propone es una verdadera refundación ideológica de la nación. de Hiroshima.32 La razón. p. ciertamente. ha sido desacralizada. pero ¿realmente hemos renunciado a ella? Desprovista de un programa radical de cambio. 315. Villoro cree que la concepción libe- ral del Estado se encuentra en crisis. es singularmente popular entre innumera- bles grupos étnicos que buscan secesionarse de la unidad política a la que pertenecen para construir sus propios estados-nación. . Política y Gobierno. es la noción jurídico-filosófica de la que parte nuestra constitución (y todas las que hemos tenido) y en el que se basan la mayoría de las constituciones del mundo en la actualidad. del Gulag pocos pueden aun creer en el dominio de la razón sobre la historia. p. 7. insuficiencias. pretende llevarlos a su térmi- no”. ”Después de Auschwitz. Es un paradigma. Villoro no parece haber aceptado lo radical de su propuesta. al mismo tiempo. 327-361. Véase: José Antonio Aguilar Rivera.30 Un vis- tazo al escenario internacional hace evidente que la idea del estado-nación. Villoro desea moverse hacia “una nueva noción de Estado”.EL SONIDO Y LA FURIA: CRÍTICA DE LA PERSUASIÓN MULTICULTURAL 63 darse cuenta de que el modelo de organización política que denominamos liberal no se halla en una fase terminal. núm. Este proyecto de conciliación es loable. a veces. El poder y el valor. El liberalismo dista de la perfección: es una teoría que tiene problemas de diversa índole. que si bien sufre de innumerables problemas teóricos e institucionales. 31 Villoro.

como el pragmatismo y el romanticismo. 17. fomentarlos. El romanticismo del siglo XVIII contenía una pro- testa contra la subordinación.33 En nuestro caso. el retorno al pasado está epito- mizado por los pueblos indígenas: “. De esta forma. la historia se convierte en la gran excu- sa. 34 Villoro. aprender de ellos en los pueblos que aún existen”. Así. . se convierten en porristas. nacionalistas y chauvi- nistas. 149. “Respuesta a José Antonio Aguilar”. Villoro acaba por reivindicar la autonomía cultural de los grupos. en lugar de combatirlo. La suspicacia de las categorías universales ha sido patrimonio de otras doctrinas.. En la esfera política y social. p. incorrecto.64 JOSÉ ANTONIO AGUILAR RIVERA La reflexión “renovada” termina en una fuga hacia atrás. p.35 Sin embargo. Inexorablemente. 35 Jacoby. El rechazo de lo universal conduce a la afirmación mecánica de lo úni- co y lo específico. del individuo a un sistema social. p. End of Utopia. El poder y el valor. y a menudo sacrificio. No ha habido revolución ni reforma social o espiritual en las que no se den esos rasgos”.contamos con el caudal de las comu- nidades que contrarresten el individualismo y el desamparo a que conduce la modernización de la sociedad.36 Los pensadores de vanguardia regresan a las ideas primarias y 33 Villoro. este tren de pensamiento se vuelve conservador en tanto que sabotea “las proposiciones generales que se requieren para ha- cer juicios”. el elemento emancipador del ro- manticismo se diluye. 376. 148. Así. Una vez que los filósofos aíslan las condiciones locales de las categorías universales –homogéneas por definición– pierden la capa- cidad de juzgarlas..34 Los elementos progresivos y regresivos de esta orientación se entremez- clan. que se pre- ocupaban por el florecimiento individual. Nuestra política podría ser la de recu- perar los valores de la comunidad. p.. No es una casua- lidad que el auge del multiculturalismo coincida con la decadencia de la utopía. el amor a la diversi- dad se presta fácilmente a un tipo de vanidad colectiva que degenera en chauvinismo o nacionalismo. Villoro defiende el anhelo romántico: “todo plantea- miento de un ideal tiene algo de anhelo por lo otro de esta realidad y toda transformación radical de la sociedad tiene algo de retorno a un pasado perdido. Clasificar a este pensamiento político simplemente como conserva- dor sería. En tanto defienda a los individuos contra una totalidad opresiva el enfoque es libertario. como afirma Jacoby. a diferencia de los románticos. 36 Ibid.

los masones. tratan de revivir un espíritu nacional que ha sido socavado.38 Las líneas escritas por Berlin en 1972 no han perdido un ápice de actualidad: “. el anhelo romántico no es compatible con la visión utópica. 1992. puesto que el modelo concibe a la sociedad como una suma de individuos “que regulan sus decisiones por sus concepciones personales del bien y 37 Isaiah Berlin. De un lado estaban los partidarios de la tradición. Hyde romántico. En los siglos XVIII y XIX. por un lado: y por el otro. a su debido tiempo. En el otro bando estaban los campeones inquebrantables de la razón.37 “Estos pensadores”. la estupidez. al irracionalismo brutal y a la opresión de las minorías”. “que vuel- ven la vista al pasado en busca de fuerza. la línea que divide esos campos se ha tornado borro- sa. p. quizás para siempre. México.. la opresión. el miedo a la verdad en materia de historia. el modelo liberal enfrenta “dificultades insalvables” para conciliar libertad e igualdad. 39 Ibid. ¿Cuáles son esas fallas? En primer lugar. ya fueran ‘naturales’ o estuvieran santificadas por la historia. 303. no desempeñan el papel de vi- sionarios sociales: con diversos grados de pesimismo. la parcialidad. los escépticos y los judíos”. en Arbol que crece torcido. Según Villoro. 275. “La apoteósis de la voluntad romántica”. al nacionalismo... . Vuelta.”39 Hoy. por el ene- migo –constituido por los liberales. p.asistimos a una reacción mundial en contra de las doctrinas centrales del racionalismo liberal del siglo XIX. la ignorancia. o por la creencia y la obediencia debidas a una autoridad divina o trascendente.. p. “La rama doblada: sobre el surgimiento del nacionalismo”. los científicos. los frentes de batalla estaban marcados más o menos clara- mente. en la intuición y en las fuentes trascendentales de la autoridad por considerarlas meras pantallas de humo para justificar la irracionalidad. que rechazaban la fe en la tradición. al conservadurismo de Burke y Moser. y finalmente al fascismo. a un confuso esfuerzo para retornar a una antigua moral. Nadie lo pone mejor que Isaiah Berlin: la negación del monismo “habría de con- ducir. Asistimos a una paradójica y triste metamorfosis del pensamiento pro- gresista: se ha transfigurado en un Mr. ignorante de su nueva forma. 38 Berlin. de las jerarquías políticas y sociales. 310. la injusticia. Ibid. los ateos.. a la idolatría del héroe y el líder. a la autoafirmación romántica. En el fondo.. afirmaba Berlin en otro famoso ensayo...EL SONIDO Y LA FURIA: CRÍTICA DE LA PERSUASIÓN MULTICULTURAL 65 dudan de los conceptos que no trascienden a la sangre y la tierra.

40 En segundo lugar. Un Estado neutral “no puede menos que consagrar. De allí el peligro de que la multiplicidad conduzca a la pérdida de conciencia del valor de la colectividad. la opresión moderna no sólo la ejercen los in- dividuos más dotados sobre los menos. Ni siquiera los anglosajones. Locke. al juntarse no pueden menos que entrar en competencia. a mayor desigualdad. no implica que entrarán irremediablemente en competencia. “a mayor competencia. 312-313. y sin duda hay algo de cierto en ella. a la fragmentación de la sociedad y a la reducción de la vida éticamente va- liosa a la esfera privada”. a partir de sus desigual poder. digamos. 42 Véase. El poder y el valor. no es compartido por todas las vertientes de la teoría liberal. La interpretación de Hobbes no es más válida –ni plausible— que la de.41 El origen de esta primera crítica es marxista. mayor desintegración de la sociedad. de las versiones anglosajonas del liberalismo. Goods.42 De la misma manera. pero sobre todo. Virtues. Sin embargo. “es un tablero donde cada uno mueve sus piezas para obtener los mayores beneficios. Rawls ha propuesto criterios de intervención 40 Villoro. Sin embargo. Ciertamente no es parte de la escuela francesa. Vencen los más empren- dedores. 314. No todos los liberales creen en la neutralidad del Estado. and Diversity in the Liberal State. sectas fanáticas. Es cierto que el postulado de “neutralidad” del Estado que proponen Rawls y Dworkin es cuestionable. 165-241. p. 1991. que es me- nos abstracta y más sociológica e institucional. el hecho de que los individuos se junten. mayor desigualdad. . los que inician el juego con las mayores venta- jas”.. etc. Galston. William A. el contacto también produce cooperación y so- lidaridad. Villoro comparte la versión de Hobbes del estado de naturaleza. Cambridge University Press. Sin embargo. pp. Cambridge. pp. so- bre todo. explotan a otros grupos e individuos.66 JOSÉ ANTONIO AGUILAR RIVERA sus intereses particulares”. por ejemplo.—los que. “Liberalism without neutrality”. los desarrollos recientes en la teoría liberal que hacen énfasis en la justicia consideran una anomalía la inexistencia de igualdad de oportu- nidades entre los individuos. quien no creía que el hombre natural hubiera vivido en un estado de guerra permanente. Por otro lado. Sobre todo son los grupos –em- presas transnacionales. las desigualdades existentes”. en Liberal Purposes. El espacio público. en incluso acrecentar. 41 Ibid. Villoro acepta una definición normativa del Estado que proviene.

“en una situación de injusticia. los conflictos ideológicos y las rivalidades heredadas. El problema es la inferencia que se hace de él. “Una política justa”. El error consiste en subordinar la ciudadanía a la igual- dad social. El segundo argumento comete la misma falacia de composición que ya hemos encontrado antes: “a mayor competencia. 44 Villoro. continua Villoro. y favorecer abiertamente a la parte en situación de desventaja a costa de la parte privilegiada”. Lo que es necesario reconocer no es la “diferencia”. “Respuesta a José Antonio Aguilar”.EL SONIDO Y LA FURIA: CRÍTICA DE LA PERSUASIÓN MULTICULTURAL 67 estatal para lograr esta equidad. . Por otra parte. hay una diferencia enorme en la situación de dos sectores distintos de la población.45 Otra vez. Si quiere realmente la igualdad tiene que reconocer primero la desigualdad y conceder ventajas a los desaventajados. sin hipocresías. El entendimiento moderno es cualitativamente distinto: la dignidad humana es un bien que se distribuye equitativamente entre todos los indi- viduos independientemente de las desigualdades materiales y culturales. Anatomy. Villoro afirma: “En una sociedad en que. la desigualdad es precisamente el elemento que las mantiene unidas. 43 Holmes. sino la desigualdad en las condiciones de vida que sufren las personas.43 El reconocimiento de los derechos minoritarios es propuesto como una medida justa. La acción correctiva debe ocurrir en el mundo de verdad. Los eslabones causales de esta cadena son muy débiles. En ciertos casos. p.44 Hasta aquí el razonamiento es impecable. es más bien el estado de naturaleza hobbesiano. la única forma de llegar a una igualdad de oportunidades es re- conocer esa diferencia real. la mayor amenaza a la coheren- cia social no proviene del individualismo sino de las pasiones colectivas. 180. no puede tratar igual a los desiguales. 19. el corolario de una premisa válida es espurio. La sociología comparada nos demuestra que a pesar de la aguda desigualdad muchas sociedades se mantienen integradas. Hay aquí un giro aristotélico que nos regresa a la vieja noción de jus- ticia. La verdadera igualdad entre sujetos autónomos consis- te en el respeto a sus diferencias”. no en el discurso filosófi- co. Lo que describe Villoro no es un Estado liberal. desde hace siglos. a mayor desigualdad. Como afirma Holmes. Es falso que un Estado liberal tenga que cruzarse de brazos ante la injusticia. p. En esta reflexión hay un temor integrista apenas embozado. ‘igualdad’ no es lo mismo que ‘homogeneidad’. 45 Ibid. mayor desintegración de la sociedad”. mayor desigualdad.

sin embargo. Aguilar Rivera. se trata de poner a los indígenas en una posición real de elec- ción. merecen un trato especial por parte de la sociedad mayoritaria –que es la que deberá pagar con sus impuestos los programas sociales–. pp. Coincido plenamente con el ánimo justiciero de Villoro. pero ofrece a cambio una gratificación inmediata a la mala conciencia de la sociedad mayoritaria.68 JOSÉ ANTONIO AGUILAR RIVERA Los partidarios del voto censatario en el siglo XIX seguían exactamente la misma lógica de Villoro: ¿por qué conceder iguales prerrogativas y derechos a sujetos que son manifiestamente desiguales y tienen dotacio- nes distintas de recursos? Lo justo era que votaran sólo los propietarios. pero no en cuanto a su condición de ciudadanos en una comunidad política constituida por individuos libres e iguales. Eso. 62-63. Es resarcir las injusticias históricas a través de ase- gurarle a esas comunidades condiciones de vida dignas. así como la posibilidad de lograr el progreso material. a diferencia de las reparaciones simbólicas que propone Villoro. Igualdad no significa igual respeto a las diferencias: la transposición semántica sólo conduce al equívoco. educación y trabajo. la vía responsable. como él sugiere. el disfrute de sus derechos. salud. Es pro- veerles efectivamente de vivienda. “La izquierda y los indígenas”. Trato “diferenciado” quiere decir fundamentalmente que el Estado realice un esfuerzo especial y proporcional para poner a esos individuos en igual- dad de condiciones. materiales y físicas. En pocas palabras. Las diferencias y desigual- dades que ponen en desventaja a los indígenas son el producto de injusti- cias ancestrales. un “Estado plural”. pero éste no es el que sugiere Villoro. sin embargo reconocer las desventajas y actuar en consecuencia no implica. de condiciones decentes de vida. como un grupo particularmente agraviado. La igualdad moderna consiste precisamente en poder hacer abstracción de las diferencias para concebir a los individuos en un mismo plano hori- zontal. Este tipo de resarcimiento. Ellos. Lo que daña a la gente es la ausencia de trabajo. de educación. no a perpetuar diferencias culturales. Una política compensatoria estaría encaminada a lo- grar la igualdad de oportunidades. La retórica del multi- culturalismo desvía la atención de los verdaderos problemas y de las posibles soluciones.46 46 He elaborado este punto en otro lugar. sería cos- toso y tardado. no la ausencia de “reconocimiento” de sus derechos culturales. Es. con otros ciuda- danos. en lo más mínimo. es cierto. . les da derecho a un trato diferenciado por parte de la mayoría.

“los libe- rales deberían preocuparse por el futuro de las estructuras culturales. Y afirma: “para que un purépecha o un tzotzil pueda ejercer realmente el derecho de elegir su pro- pio plan de vida. es necesario considerar derechos que aseguren a las diferentes comunidades culturales la autonomía que hace posible la elección de vida de los individuos”. Estado plural. . Pero mañosamente le pone “condiciones” culturales. Liberalism. vívidamente. sino como condición para el ejerci- cio de esos derechos”. 50 Will Kymlicka. 499-522. 93.EL SONIDO Y LA FURIA: CRÍTICA DE LA PERSUASIÓN MULTICULTURAL 69 La insoportable necesidad de cuadrar el círculo Una forma de introducir de manera embozada la noción de derechos culturales es presentarlos como una condición necesaria para ejercer los individuales.48 Según Kymlicka.47 La conclusión es. piensa Kymlicka. Oxford. Quien ha elaborado más sistemáticamente esta tesis es Will Kymlicka.50 Esta línea argumentativa le permite afirmar a Villoro que “los derechos de los pueblos no son opuestos a los derechos individuales ni tienen un fundamento distinto. Villoro señala que: “entre los derechos que garantizan al indi- viduo la capacidad de elección de vida. “Las casa de muchas puertas”. Oxford. Oxford University Press. Community and Culture. 48 Aguilar Rivera. 1995. no podrá elegir su plan de vida ni ejercerlo”. Si le quieren imponer por fuerza una cultura que no es la suya. no porque éstas tengan algún status moral en sí mismas. tienen que respetarse las formas de vida purépecha o tzotzil. p.49 La cultura. Multicultural Citizenship. En otro lu- gar me he ocupado del esquema teórico de Kymlicka. aquí sólo me con- centraré en su argumento sobre la “compatibilidad necesaria” entre derechos culturales y autonomía individual. que “el derecho de los pueblos no puede verse como contradictorio ni opuesto a los derechos individuales. La traducción en la práctica de esta idea es la ciudadanía mul- ticultural. sino porque sólo cuando la gente tiene una estructura cultural rica y segura puede perca- tarse. 1989. 49 Will Kymlicka. es un bien primario que es condición para la elección significativa de opciones de vida. son una condición de posibilidad de los derechos in- 47 Villoro. Esta visión tiene el mérito de reconocer la primacía ontológica de los individuos. de las opciones a su disposición y es capaz de exami- nar de manera inteligente su valor”. pp. 165. por supues- to. Oxford University Press. p.

y sólo una.). el supuesto de que el mundo social se divide limpiamente en culturas singulares. pero no prueba. 1995. “la pretensión de que siempre hemos pertenecido a pueblos específicos y culturalmente homogéneos tiene que ser tratada con la misma precaución que las fantasías individualistas so- bre el estado de naturaleza: útil. Sin embargo. 106. La posibilidad de conflicto entre derechos colectivos e individuales no es hipotética. 53 Ibid. The Rights of Minority Cultures.51 Como señala Waldron. A menu- do las comunidades culturales restringen los derechos de sus miembros para asegurar su reproducción. Teóricamente. en Will Kymlicka. Sin embar- go. segundo. p. no prueba que la gente necesite una ‘estructura cultural rica y segura’. Su argumento demuestra que “la gente necesita materiales culturales. 93-123. para algún propósito teórico. Fragmentos de opciones significati- vas pueden provenir de una gran variedad de fuentes culturales. como él pretende. Oxford University Press. sino en cuestio- nar. del hecho de que cada opción debe tener un significado cultural no se sigue que debe haber un marco cultural en el cual a cada alternativa dis- ponible le sea asignada un significado. afirma Waldron. 51 (ed. Muestra la importancia del acceso a una variedad de relatos y papeles. ni en la teoría ni en la práctica. tal vez. pero completamente errada para otros”. Jeremy Waldron ha demostrado la inconsistencia lógica de la tesis de la complementariedad necesaria. no consiste en negar el papel de la cultura en la constitución de la vida humana. el supuesto de que todos necesitamos de una. de estas entidades –una cultura singular y coherente– para darle forma y significado a nuestras vidas”.52 “La estrategia cosmopolita”. una para cada comunidad y. en- tre opciones que tienen significados definidos culturalmente. el argumento no se sostiene. “Minority Cultures and the Cosmopolitan Alternative”. Kymlicka asume injustificadamente que el significado de cada elemento viene de una entidad llamada “nuestra cultura” y de ahí no puede inferir legítimamen- te que existan cosas tales como “estructuras culturales”. Decir que ambos derechos no pueden chocar es tapar el sol con un dedo.70 JOSÉ ANTONIO AGUILAR RIVERA dividuales”. 52 Ibid. . la importancia de la mem- Jeremy Waldron. primero. p.53 Por supuesto que la elección ocurre en un contexto cultural. pp. Así queda resuelto –teóricamente– el conflicto: se trata sim- plemente de una imposibilidad lógica. Oxford. es muy real. 105. cuya integridad deba salvaguardarse para que las personas puedan hacer elecciones sig- nificativas.

EL SONIDO Y LA FURIA: CRÍTICA DE LA PERSUASIÓN MULTICULTURAL 71 bresía en una cultura”. Finalmente. porque se extende- 54 Ibid. 106-107. El “conservar” una cultura –insistir que debe estar segura– es ais- larla de las mismas fuerzas y tendencias que le permiten operar en un contexto de elección genuina. “esta gentil noción de que el acomodo produce un propósito común difícilmente encuentra sustento. pero no requerimos de la integridad cultural”. 211. Requerimos comprender nuestras elecciones en los contextos que les dan sentido. “Para ponerlo crudamente”. Multicultural Citizenship. o se adaptan a las necesidades geográficas y demográficas”. “Liberal Theory and the Nation”. El enfoque “conservacionista” mina precisamente esos mecanismos adaptativos con los que todas las cul- turas enfrentan al mundo. Kymlicka. Necesitamos significados culturales. afirma Waldron. pero podemos prescindir de marcos culturales homogéneos. pero no necesi- tamos de ningún contexto singular para estructurar todas nuestras elec- ciones. La membresía en una comunidad particular. más o menos significativos.56 El proyecto de Villoro es tan ilusorio como el de Kymlicka: “un Estado plural no podría buscar la unidad en la adhesión colectiva a valores que todos compartieran. núm. Political Theory. Es un filósofo de los buenos propósitos. 2 (abril 1998) p. es políticamente ingenuo. El argumento muy bien podría ponerse de cabeza: para poder realizar elecciones significati- vas debemos ser capaces de comparar. “ella involucrará el acomodar. Para que la elección individual sea una genuina evaluación es necesario que la cultura sea desafiada y com- parada.55 Como afirma David Laitin. .54 Los “materiales” culturales. imágenes y atisbos de relatos. definida por su identifica- ción con un marco o matriz cultural singular. “Las culturas viven y crecen. Se trata de una visión más bien rosa del proceso político. Hay algo artificial en los esfuerzos de con- servar las culturas de las minorías. más que el subordinar. “Si existe una forma viable de promover un sentido de solidaridad y propósi- to común en un estado multinacional”. como fragmentos. vol. 189. 56 David Laitin. pp. carece de la importancia que le asigna Kymlicka. al igual que Villoro y otros en la misma corriente. p. a las identidades nacionales”. que están a nuestra disposición sencillamente nos vienen de todas partes del mundo. 55 Kymlicka. 26. que tal vez sea sólo adecuada para Canadá y otros pocas sociedades”. cambian y a veces mueren: se amalgaman con otras culturas. “necesitamos de la cultura. escribe Kymlicka.

simplemente. que se presenta como visionaria. Difícilmente nos proporcionará un norte confiable. Él constituye un punto ineludible de referencia en nuestro horizonte filosófico finisecular. esta idea sólo se cumpliría parcialmente. Es necesario refundar al país. los parámetros universales de civilidad. Una opción. nos llevaría hacia atrás: sería una regre- sión civilizatoria. 61. nos encontramos ante una encrucijada histórica. Estado plural. En principio. Villoro no puede ser ignorado. 104. Villoro busca restringir- los. Algunas negociaciones involucran asuntos que evocan sentimientos y emociones muy intensos. y por su autoridad moral.57 En su opinión. el modelo es un artefacto defectuoso porque parte de supuestos equivocados sobre la naturaleza de lo político. 57 Villoro.72 JOSÉ ANTONIO AGUILAR RIVERA ría sobre pueblos y minorías que pueden regirse por diferentes valores. Estaría obligado. mejor. aun como brújula. El problema no es lo inalcanzable de esta visión. Como bien apunta Villoro. Villoro parece ignorar a Rousseau. 58 Ibid. el “Estado plural”. Merece toda nuestra atención.58 En lugar de expandir los derechos ciuda- danos. lo que habría que hacer es adelgazar la noción de ciudadanía: “una idea de ciudadanía restringida constituye un marco común para la unión de pueblos diferentes”. el lenguaje filosófico y jurídico de los “derechos” invita a la no negociación porque los derechos se presentan retóricamente como inalienables. Mientras menos contenido tenga la idea de ciudadanía. . p. La creencia de que las áreas grises en los arreglos multiculturales pueden ser despejadas a través de la negociación democrática es. Sin embargo. a propiciar la unidad mediante un proyecto común que trascienda los valores propios de cada grupo cultural”. ingenua. Un catálogo de bue- nas intenciones es inútil para resolver los problemas políticos que enfren- tan los estados multinacionales. porque así podría ser aceptada más fácilmente por las diferentes culturas. La ironía es que Luis Villoro es el brillante exponente de una gran claudicación. “pero serviría de guía para orientar la política de un Estado en transición hacia un Estado plu- ral”. por lo tanto. p. Conclusión Al comienzo del nuevo milenio. Precisamente por su estatura. quien creía necesaria la existencia de una “re- ligión civil”.

El mal. No creo. Miramos a las estrellas y a pesar de ello.EL SONIDO Y LA FURIA: CRÍTICA DE LA PERSUASIÓN MULTICULTURAL 73 A pesar de nuestras muchas diferencias. sus pilotos. creo compartir con Villoro un sentido de indignación moral frente a un mundo injusto. la relación entre el poder políti- co y los valores morales no nos llevará muy lejos. Podremos estar perdi- dos. existe. seguimos confundidos. Creo que el camino de replantear de nuevo. desde los inicios. Son su diag- nóstico y la prescripción los que están equivocados. Es más bien el timón del barco. sin embargo. que la respuesta a esa insatisfacción sea una nueva concepción filosófica que se presume radical. su sistema de navegación. pero lo que está mal no es la brújula. Coincido plena- mente con él en que hay poco que celebrar en nuestra condición actual. .