Programa de Concierto

Se suele hablar de Tomás Luis de Victoria como un gran representante de la música
renacentista europea, y como el precursor de la polifonía española. Su música combina
a la perfección la continuidad en el empleo del contrapunto y una hermosa textura
polifónica. Entre sus obras más destacadas, los Tenebrae Responsories (Responsorios
de las tinieblas), se publicaron bajo el título de Officium Hebdomadae Sanctae, entre
estos, la obra Tenebrae Factae Sunt, encierra y sintetiza lo que siempre se destacó en
Victoria, la perfecta mezcla entre distintos caracteres y la absoluta sencillez junto con el
estilo más directo. La obra entera simboliza la oscuridad que cubrió la Tierra cuando
Cristo fue crucificado, así como su entierro, por lo que la pieza está cargada de un
ambiente tenso, con un tinte oscuro y quizás hasta un poco fúnebre. Esto se contrapone
completamente a la obra musical If Ye Love Me, cuyo autor es Thomas Tallis, es una
pieza muy íntima que corresponde a las características del estilo anglicano, a saber,
música religiosa escrita en inglés, apta para un grupo vocal reducido. Es un motete de
carácter sublime y sutil, que utiliza diversas técnicas que transmiten paz y tranquilidad
al oyente. El patrón rítmico produce en el individuo un aire de optimismo y esperanza.
Siguiendo en esta línea, muy parecida a la obra de Tallis, O Magnum Mysterium,
compuesta por Pedro de Cristo, conserva un alto sentido espiritual de la oración
cantada dirigida a Dios y asentada sobre la perfección formal característica de la
polifonía renacentista. Es una obra escrita con sencillez y elegancia, e inspirada en la
temática gregoriana, una técnica que se aleja de esquemas imitativos en las líneas
melódicas, con el fin de realzar la palabra o el texto. Otra obra musical con un carácter
sensible y muy íntimo es Domine Praestroelamur, desarrollado en párrafos por
William Byrd, y publicado en el Cantiones Sacrae (1589), esta obra recurre a una
expresión mucho más rica que refleja la creciente popularidad del madrigal en esta
época y describe la situación y sentimientos de la comunidad católica. Por su parte, la
Missa "Mille Regretz" Kyrie, escrita para seis voces por Cristóbal de Morales, tiene
como cualidad principal la habilidad para parafrasear la canción original y la circulación
de la melodía por las distintas voces (lo cual era común de la época) configurando una
textura imitativa; la densidad del contrapunto y la fuerza de la melodía alcanza un nivel
profundo, demostrativo y no tan sublime de la maestría y el virtuosismo técnico del
compositor. Igualmente destacando esta característica en su obra, Veggo, Dolce Mio
Bene, resalta por su brillantez y fuerza, así como la habilidad con la que Luca
Marenzio, su compositor, trata los aspectos relacionados con la técnica madrigalística
italiana de este periodo, más sin embargo, el cuidado en el uso de cromatismos y
disonancias, combina en ocasiones un ambiente pacífico con uno turbulento.

Con un estilo más calmado, y sin tanta fuerza sonora, O, Beltà Rara, por Andrea
Gabrieli, es un madrigal para 5 voces originalmente publicado en "Il primo libro de
madrigali a 5 voci", esta obra es una representación de las tendencias de mediados del
siglo XVI, se muestra la preferencia de la textura homofónica del compositor en los
momentos de clímax de la obra. Más como el antes mencionado Cristóbal de Morales,
Francisco Guerrero con una de sus obras más reconocidas, Ave, Virgo Sanctissima, en
comparación al Mille Regretz, se puede unir en una misma categoría en base al
sentimiento que transmite. Esta pieza sobresale debido a su rica sonoridad gracias al
canon formado por las voces agudas (un tanto difícil de notar sin partitura en mano)
pero que mantiene la calma de la obra, exceptuando el clímax final y luego, una vez más
regresa a la tranquilidad de una obra bien consolidada.