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Como citar este artículo:

Correa González, Eleazar. (2007) “La investigación en psicoanálisis: „el interés capital en mi vida‟ Freud”. Pps. 130-
141. En Revista “ERINIAS”. Revista de Psicología, psicoanálisis y cultura. Editado por la Escuela Libre de
Psicología. Puebla. Año 1. Marzo 2007. Recuperado de la Web (fecha) en la URL:
http://psicoanalisis2009.comoj.com/
Nota Importante: Este artículo presenta algunas mínimas modificaciones al texto impreso e incluido en Revista
Erinias, estas modificaciones son el resumen inicial y los números a los apartados.

La investigación en Psicoanálisis. Rev. Erinias No. 7. ELP. Eleazar Correa González. Seite 1
La investigación en Psicoanálisis. “El interés capital de mi vida” Freud.
Eleazar Correa González.

Resumen:
El texto presenta una reflexión acerca de la relación entre investigación y psicoanálisis. Se busca
mostrar que la diferencia entre la investigación con el apoyo de la teoría psicoanalítica, el
psicoanálisis aplicado, la investigación en la práctica clínica y la investigación de prácticas socio-
culturales en las que el inconsciente y sus efectos están implicados.
Palabras clave: Investigación en psicoanálisis, investigación científica, deseo de saber, Freud, Lacan.

Contenido

1) La investigación para Freud


2) Investigación científica, investigación psicoanalítica.
3) El psicoanalista investigador y el deseo de saber en la clínica psicoanalítica.
4) La Investigación fuera del dispositivo analítico.
5) El ―Psicoanálisis aplicado‖.

La investigación en Psicoanálisis. Rev. Erinias No. 7. ELP. Eleazar Correa González. Seite 2
1) La investigación para Freud

El término investigación es un término que por parecer exclusivo de la ciencia ha estado


durante algún tiempo alejado de las preocupaciones de los psicoanalistas, sin embargo la
investigación psicoanalítica que Freud desarrolló acompañada de elaboraciones teóricas fueron
presentadas explícitamente como producto de una investigación sistemática, articulada siempre a
la práctica analítica y a su método, y sostenidas en un firme deseo de saber.
La investigación ‗científica‘1 fue "el interés capital de mi vida" escribió Freud, tarea que
consistió en la precisión de sus observaciones, en el rigor para la formulación de los problemas y
preguntas que guiarán su investigación y en la confrontación permanente de sus conceptos con
los datos de la experiencia. Para Freud la investigación debe ordenar conceptualmente los
fenómenos clínicos, producir conceptos que tengan valor explicativo y reformularlos a partir de la
praxis, guiarse por los detalles teniendo en cuenta que a partir de ellos surgirán nuevas hipótesis
y podrán confirmarse o refutarse las anteriores.
Freud creó un nuevo campo en la investigación, ahí donde la psiquiatría, la medicina y la
psicología no explicaban con sus conceptos los datos de la experiencia y eran insuficientes para
el tratamiento y explicación de las enfermedades nerviosas. El nuevo campo que creaba obedecía
a una necesidad de saber puesto que el saber existente en su época no sabía de algunas cosas.
Su punto de partida fue la investigación clínica a partir de problemas articulados a su práctica
y tomando como base el estudio de casos, Freud delimitó su campo y formuló las primeras
preguntas que orientaron su investigación al explicar la naturaleza de las neurosis y de la
formación de síntomas, sus mecanismos de producción y su etiología, logró también hacer una
inédita aproximación a la comprensión de la condición humana, a saber, del deseo, la sexualidad,
el sueño, la muerte en la vida el amor.
El psicoanálisis no comenzó con definiciones precisas, sino con ideas no claras, apenas
ideas incipientes, después continuó con descripciones y enseguida con una reflexión teórica,
como Freud mismo escribió en Las pulsiones y sus destinos: "El verdadero principio de la
actividad científica consiste más bien en la descripción de fenómenos, que luego son agrupados,
ordenados y relacionados entre sí." Pero aclara que no se trata de un ordenamiento aleatorio sino
ya regido por ciertas ideas: "Ya en esta descripción se hace inevitable aplicar al material
determinadas ideas abstractas extraídos de diversos sectores y desde luego, no únicamente de la
observación del nuevo conjunto de fenómenos descriptos".
O sea que fue norma del psicoanálisis señalar siempre con la máxima precisión las reglas
deducidas de la investigación y la experiencia y tomar como base de investigaciones
subsiguientes las conclusiones deducidas de su labor anterior.
Freud remitía siempre sus ideas a los hechos, pero no por eso fue empirista. En un primer
momento cuando Freud tenía de cierta manera ideas imprecisas, él mismo escribió: "nos
concentramos sobre su significación por medio de repetidas referencias al material del que
parecen derivadas, pero que en realidad les es subordinado." Lo deja muy claro, sus ideas se
fueron precisando a partir de constatar una y otra vez en la realidad efectiva, es decir sus ideas
se subordinaban a los hechos, dependían de los hechos.

1 Si bien Freud inscribía –en esa época- su labor de investigador con cierta afinidad al espíritu de las ciencias
naturales y por lo tanto al espíritu de la ciencia, es necesario hoy reconocer que el espíritu de la obra freudiana fue
abriendo un nuevo procedimiento de investigación, que incluso hoy llega a mantener una relación de oposición al
método científico.

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En un artículo "Freud y la investigación", Rubistein afirma: "Hay así una articulación
permanente entre las observaciones recogidas en su experiencia y los conceptos e hipótesis que
permiten dar cuenta de ellas. La investigación no es para Freud un proceso lineal: está siempre
atento a lo nuevo, arriesga hipótesis y edifica construcciones auxiliares que retira si no se
confirman".2 Se desprende de lo anterior que la Investigación en Psicoanálisis como lo muestra el
modelo freudiano se origina en la clínica y retorna a ella con sus resultados a demostrar cada vez.
Freud estaba convencido de que esta relación de subordinación y dependencia de sus ideas
al material de los hechos le permitiría avanzar en la precisión de definiciones, es decir, había que
hacer un trabajo de precisión de los "conceptos fundamentales científicos y modificarlos
progresivamente, de manera de extender en gran medida su esfera de aplicación haciéndolos así
irrebatibles".
Las ideas que Freud tuvo siempre las puso a prueba en problemas y casos singulares. Él
escribió en 1918 en ―Historia de una neurosis infantil‖:
―la controversia teórica es la más de las veces infecunda. Tan pronto uno empieza a distanciarse del
material del que debe nutrirse, corre el riesgo de embriagarse con sus propias aseveraciones y terminar
sustentando opiniones que cualquier observación habría refutado. Por eso considero muchísimo más
adecuado combatir concepciones divergentes poniéndolas a prueba en casos y problemas singulares"
Y efectivamente, en el abordaje que hizo de cada problema (síntomas, actos fallidos,
sueños, chistes, fenómenos de la cultura, etc.) y de cada caso singular (todos los casos clínicos
de sus pacientes) que encaró, procedió con la misma lógica: comenzó por un ordenamiento del
campo de fenómenos, con una serie de ideas que orientaron su investigación. Se internó en el
estudio y descripción minuciosa del mismo, valoró los detalles dándole valor a hechos
descuidados hasta entonces, precisó las circunstancias en que el fenómeno se produjo, tuvo en
cuenta las repeticiones y regularidades, las diferencias, los enlaces significativos, los efectos y las
transformaciones producidas, lo novedoso. Produjo así entonces, conceptos con los cuales pudo
dar cuenta de los detalles clínicos estudiados y los modificó cuando los mismos no daban cuenta
de lo real de la experiencia.
Freud en "El malestar en la cultura" refiriéndose al saber alcanzado en torno al concepto de
superyó declara: "...nosotros, todos, hemos debido abrirnos paso en medio de una incertidumbre
torturante y a través de unos desconcertados tanteos."3

2) Investigación científica, investigación psicoanalítica.

Una vez revisado el método de investigación que Freud construyó aparece la distancia y
diferencia que hay con respecto al método de investigación de la ciencia.
Para el científico positivista, todo puede ser aprehendido, clasificado y cognoscible si se
aplica el método experimental. Lo captado por los sentidos re-aparece supuestamente como
imagen, como representación exactamente igual una a otra. Le adiciona además a su método los
adjetivos: "riguroso", "exacto", "objetivo", y así parece haber eliminado al autor-investigador; y
haber hecho creíble su observación, escondido en la objetividad. Como si no existiera el científico
en el momento de la captación, el investigador sostiene así cierta ilusión de anonimato.
El Positivismo homologa investigación con descubrimiento; hace del experimento un valor
demostrativo del carácter de la ciencia cuyo producto es un saber develado, un saber oculto

2 Rubistein, A. ―Freud y la investigación‖, En el Caldero de la Escuela, Publicación de la EOL, Bs, As, 1997. p. 20.
3 Freud, S. El malestar en la Cultura. (1929). en Obras Completas. Edit. Amorrortu. T. XXI. Buenos Aires, 1979. pp.
129.

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sacado a la luz que encarna la metáfora de una verdad asequible. Desde esta postura se define a
la investigación sostenida en una intencionalidad del investigador y en el ejercicio de la razón
sistemática, que hace de la tarea investigativa una profesión apegada al discurso universitario y
solidaria del discurso de la ciencia.

Investigar desde la ciencia es utilizar un aparato conceptual para aplicarlo a la explicación de


un fenómeno, el investigador ocupa un lugar donde en principio es un sujeto que supuestamente
sabe. Es una actividad que viene a corroborar lo que ya sabemos –en el sentido de ratificación del
método- y a aumentar o a extender así lo ya sabido, digamos, a saber más de lo mismo,
únicamente sería algo nuevo en la medida que se ocupa sólo de algo aparentemente nuevo. No
es lo mismo poner a la luz las manifestaciones de un fenómeno humano-social que las fuerzas y/o
mecanismos determinantes, a veces inconcientes. Investigar sobre las diversas evidencias o
expresiones de un cierto fenómeno y presentarlas en su complejidad no es lo mismo que
investigar sobre las causas profundas que determinan dichas expresiones.

La tensión se hace evidente entre la investigación que se hace desde la ciencia y la


investigación que se hace en el campo del psicoanálisis. Es claro que el psicoanálisis no investiga
desde un discurso o método de la ciencia, Freud nos alertó de los riesgos en la investigación
analítica cuando de antemano nos cernimos a la investigación científica: “El éxito [en la
investigación analítica] corre peligro en los casos {en los] que uno de antemano destina al empleo
científico y trata según las necesidades de éste; por el contrario, se asegura mejor cuando uno
procede como al azar y se deja sorprender por sus virajes, abordándolos cada vez con ingenuidad
y sin premisas"4.
Lacan también insistió en el efecto de investigar a partir de la ciencia y su discurso, a saber:
la forclusión del Sujeto (concepto lacaniano) y la negación de la responsabilidad subjetiva
respecto de lo producido5 o investigado en el Sujeto o en lo social.

Investigar en psicoanálisis o dicho de otra manera, ―desde una perspectiva psicoanalítica‖


implica que el campo y objeto de estudio -la actividad psíquica, el inconsciente y sus efectos-
sean abordados desde una posición que concierne a la subjetividad del investigador, es decir,
posición en la que el investigador se quita y despoja del ropaje del Sujeto supuesto Saber,
(expresión lacaniana que define al Sujeto a quien se le atribuye el Saber) de ese lugar que motiva
una incomodidad subjetiva –la falta- e investigar desde otro supuesto: el saber en falta.
Hay que estar en medio de una incertidumbre torturante y animados de un deseo, de un
deseo de saber —e incluso, para decirlo más fuerte—, de ‗un deseo de inventar el saber‘, así sea
―a través de unos desconcertados tanteos‖ como decía Freud. Y para eso, para estar animado por
un deseo así, es necesario que el saber esté en falta. Si no faltara el saber, no habría deseo de
saber posible. Es decir, que si nos alojáramos cómodamente en los ropajes del Sujeto supuesto
Saber, creeríamos que no nos falta el saber, creeríamos que nada podría ya sorprendernos y, por
lo tanto, ninguna investigación, ninguna invención podría siquiera situarse en el horizonte. Se trata
de asumir una ―ignorancia docta‖.

4 Freud, S. 6ª. Conferencia. Premisas y técnica de la interpretación. En Conferencias de Introducción al


Psicoanálisis.(1915-1916). T. XV. O. C., Edit. Amorrortu. Bs. As. 1978. 2a. Edic. 1984.
5 Kelman, Mario. Sobre investigación en Psicoanálisis. Página web: http://WWW.elrosario.org.ar/bibliot_lectu15.htm

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3) El psicoanalista investigador y el deseo de saber en la clínica psicoanalítica.
“En el psicoanálisis existió, desde el comienzo mismo,
un nexo inseparable entre curar e investigar (...).
El conocimiento aportaba el éxito, y no era posible tratar
sin enterarse de algo nuevo, ni se ganaba un esclarecimiento
sin vivenciar su benéfico efecto. Nuestro procedimiento analítico
es el único en que se conserva esta conjunción. Aquellos
conocimientos que se hayan logrado adquirir en el camino de
un análisis, se encontrarán transformados en poder terapéutico”
Freud

La investigación que ocurre en el nivel de la experiencia analítica, implica un supuesto


teórico pero este supuesto no se antepone a la investigación. Lacan dice que el analista es al
menos dos; uno, el que está implicado en la producción de efectos analíticos; y un segundo que
es aquel que luego teoriza sobre ellos. Esta proposición sitúa el trabajo de la investigación en un
tiempo segundo; y abre la consideración sobre su relación consecuente o divergente respecto de
lo terapéutico.
En una sesión de análisis no se hace investigación sino que ―uno procede como al azar y se
deja sorprender por sus virajes, abordándolos cada vez con ingenuidad y sin premisas: Para el
analista la conducta correcta consistirá en pasar de una actitud psíquica a la otra al compás de
sus necesidades; en no especular ni cavilar mientras se analiza y en someter el material adquirido
al trabajo sintético del pensar, sólo después de concluido el análisis. ….no debemos cerrarnos los
caminos que nos permitirían reexaminar lo ya discernido y hallar ahí algo nuevo."6
Hay investigación acerca de la experiencia analítica, pero sólo en un segundo momento,
cuando se teoriza sobre la producción de los efectos analíticos. Y es necesaria esta investigación,
a Freud le aportó un esclarecimiento, conocimiento que se transformó en ‗poder terapéutico‘ y
desarrollo de la teoría psicoanalítica.
El desarrollo del psicoanálisis en sus aspectos teóricos y clínicos, fue favorecido también por
los avances y retrocesos del ―autoanálisis‖ al que Sigmund Freud se sometió. Hoy sabemos con
certeza que el objeto de estudio de esta disciplina y su método, no dejan de involucrar
subjetivamente a quien practica en su campo. De manera que aquí no puede sostenerse la
pretensión de un Sujeto ausente o distante de la producción científica que en las ciencias
naturales es condición. La adquisición de saber no implica un mero ejercicio epistémico, sino en
tanto está anudado a la condición subjetiva de quien investiga.
A la investigación, algo la causa, y la deriva de ésta se halla orientada por el estilo del que
investiga. No hay resquicio alguno donde la estructura psíquica del Sujeto que investiga no haya
participado. De esta manera, el investigador lejos de crearse un estilo, lo despliega como marca
particular de su subjetividad, se trata de lo más particular de cada uno, pero que escapa hasta
cierto punto a su propio control.
Cuando el psicoanalista investiga, no es que él sea un investigador en el sentido del discurso
positivista del amo moderno o del discurso universitario que, religiosamente sigue las palabras de
Lucas XI, 9 buscad y hallareis, sino que, tal como Lacan lo define en el Seminario XI, no
desestima el rigor y ubica al investigador en psicoanálisis del lado de la fórmula de Picasso yo no
busco, encuentro.
Investigar en torno al dispositivo analítico es entonces lo contrario a buscar dogmáticamente
o confirmar, por ejemplo, una teoría, un presupuesto, sino por el contrario, apostar a ―hallar ahí

6 Freud, S. 6ª. Conferencia. Premisas y técnica de la interpretación. En Conferencias de Introducción al Psicoanálisis.


(1915-1916). T. XV. O.C., Edit. Amorrortu. Bs. As. 1978. 2a. Edic. 1984.

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algo nuevo‖ como decía Freud. Es encontrar una nueva articulación significante que, en la
expresión lacaniana del bien-decir que se produce sólo en la experiencia psicoanalítica, exprese
de modo inédito un real imposible de nombrar hasta entonces.
El bien-decir debe perfilarse cómo el objetivo del método psicoanalítico. Lacan define al
método como ―[…] aquel que procede del desciframiento de los significantes sin consideración por
ninguna forma de existencia presupuesta del significado‖.
Descifrar los significantes exige dos cosas: primero un esfuerzo, superar la barra de la
represión propia del investigador y el esfuerzo de autorizarse a saber más allá de lo que sabe,
pues la realidad no es otra que la realidad psíquica, realidad constituida según el fantasma de
cada sujeto, y segundo, el despliege de un estilo en el deseo de saber como una marca particular
de la subjetividad del investigador. Sería un error que frente a la falta de saber del sujeto en
análisis se pretenda cerrar toda pregunta con la acumulación erudita de un saber, se espera más
bien una caída del saber supuesto sobre un tema, y el deseo de saber aquello sobre lo que
nuestro saber constituido no responde, para no reducir el bien-decir, lo real inédito y nuevo, a lo
ya sabido, se trata de hacer una lectura de lo nuevo, pero no desde lo viejo (aunque también
puede ser la demostración de la particularidad del sujeto). Es algo difícil de soportar sostenerse
en una pregunta sin precipitarse a cerrarla con lo sabido7.
Se ha dicho caída del Sujeto supuesto Saber y ese es el fundamento de la transferencia, la
idealización del saber o el ideal omnisciente es incluso la condición. Por esta razón, investigar no
se hace con el saber supuesto, con éste se pueden hacer buenos investigadores universitarios,
pero no investigadores en psicoanálisis. Porque un psicoanalista investiga no con el saber
supuesto sino con el saber expuesto que produce la transferencia en la sesión analítica.
En el dispositivo analítico, el analista y el analizante son digámoslo así, unos investigadores
porque encuentran un saber. No un saber producido por el efecto de la aplicación del conjunto de
los conjuntos que estructuran la teoría psicoanalítica, sino justamente por la no puesta en juego
de tales conceptos. El analista, sin embargo, se sirve de tales conceptos pero no para aplicarlos,
sino para orientar su escucha pero principalmente para estar atento a las formaciones del
inconsciente. Hacer inteligible la lógica de lo que el acto analítico produce en la práctica clínica del
psicoanálisis requiere de la exposición de las inferencias, de sus reglas y procedimientos.

4) La Investigación fuera del dispositivo analítico.

Investigar lo que ocurre fuera del dispositivo analítico, a diferencia de lo que sucede en la
sesión analítica, si implica un supuesto teórico que se antepone a la investigación. El investigador
es aquel que teoriza sobre los efectos analíticos producidos en el dispositivo analítico; teoriza
sobre el objeto de estudio del psicoanálisis, a saber el inconsciente. Pero esta teorización no
significa que se de un paso en torno al saber inconsciente de un sujeto particular, sino por el
contrario dicha teorización sólo es –y siempre así lo será- una aproximación teórica que nada
puede decir sobre el saber inconsciente particular, sin embargo si apuesta por una explicación
lógica, desde los postulados psicoanalíticos.

Un investigador que teoriza fuera del dispositivo analítico es aquel que hace de su acto una
investigación mediante la cual y través de formulaciones teóricas apuestan por hacer avanzar la

7 Ramirez Elkin Mario. La investigación clínica en psicoanálisis. En Affectio Societatis. Página web:
http://antares.udea.edu.co/~affectio/Affectio7/investigacioncli7.htm

La investigación en Psicoanálisis. Rev. Erinias No. 7. ELP. Eleazar Correa González. Seite 7
clínica y la teoría8 (aun sin ser analista practicante). Lo que se pone en primer plano es la llamada
―extensión del psicoanálisis‖.
Se trata de una investigación que pretende realizar elaboraciones teóricas "que lleguen a
una conclusión luego de un proceso de investigación"9. No necesariamente tiene que ser un caso
de la clínica o de lo sucedido en el dispositivo analítico, puede ser un tema del campo de lo social,
de la cultura, o un ―campo de objetos‖ según Heidegger.
Mario Ramírez E. defiende la idea de que ―no hay que ser analista practicante para acceder
a investigar contando con los conceptos analíticos, pero sí hay que tener rigor, dado que se debe
estar atento a introducir cada supuesto, pasando por el colador de una verificación precisa de
aquello que se sostiene teóricamente‖.
La teoría psicoanalítica se elabora siempre a partir de una praxis que Freud y Lacan nos han
dejado formulada, pero que no está hecha solamente para los analistas, ―sino para todos aquellos
que demuestren poder servirse con rigor de ella en una investigación‖, afirma este autor.
Un investigador que se sirve con rigor crítico, (que no es lo mismo que la exactitud) de los
conceptos y teorías psicoanalíticas y que hace un cuestionamiento crítico, que formula hipótesis y
que puede establecer conclusiones teóricas, debe ir más allá de prejuicios y de la creencia en
verdades absolutas, de la repetición de formulismos, de descripciones superficiales, de
ambigüedades y enunciados rápidos, de generalizaciones prematuras.
Esta idea o modelo de investigación que aquí argumentamos es posible constatarla en la
forma de trabajo de Freud, quien se sirvió de sus propios conceptos y teorías caracterizados bajo
una determinada organización racional. De acuerdo con el autor arriba mencionado, los textos de
Freud presentan, de principio a fin, un riguroso planteamiento del problema desarrollado, él índica
la fuente clínica de su reflexión y describe con gran precisión las elaboraciones precedentes que
dan cuenta del estado de la investigación sobre el problema del que se ocupa. Rápidamente
coloca a un interlocutor imaginario que plantea objeciones a sus argumentos, y con este proceder
dialéctico va dando cuenta de los límites y las posibilidades de lo que se propone demostrar.
La nueva solución que Freud argumenta sobre el tema puesto en consideración nunca
sepulta las explicaciones precedentes, sino que les da su correcta ubicación y pertinencia.
Convierte, además, sus escollos en soportes del progreso que ha de poner en marcha y de los
nuevos surcos que abre en lo real cultural, y que aún están causando nuestra reflexión.
Los conceptos y teorías psicoanalíticas sirven de brújula orientadora para la construcción del
método que más se ajuste a cada problema investigativo que el investigador se proponga.
Quien investiga con la teoría psicoanalítica requiere de una determinada organización
racional, congruente con el conjunto de conocimientos, de leyes y principios propios a la teoría 10.
El uso de la teoría psicoanalítica por un investigador debe guiarse por una lógica, entendida ésta

8 Dar testimonio de esto en un espacio académico. El fundamento de este avance es la intención, pero el escenario
en donde se despliega lo constituye un lugar en donde lo primordial es la extensión del psicoanálisis.
9 ―Investigar hoy con el psicoanálisis implica para el psicoanalista, y para aquel que quiere servirse del psicoanálisis
como método de investigación, inferir el caso particular a partir de los indicios comparado con las reglas de la clínica
estructural y la borromea. Es lo contrario de la deducción o la inducción como método...‖ Ramírez Elkin Mario. La
investigación clínica en psicoanálisis. En affectio Societatis. Internet:
http://antares.udea.edu.co/~affectio/Affectio7/investigacioncli7.htm.
10 La teoría psicoanalítica se sostiene en la hipótesis de la existencia del inconsciente. Este tiene una lógica propia,
específica y singular, por ello, hablar sobre el inconsciente o formaciones inconscientes, abordarlo como objeto
teórico de estudio, requiere también por su parte de una organización racional, ―una lógica‖ diferente a aquella del
inconsciente. (Se sabe de lógica del inconciente a partir de la práctica del psicoanálisis, en el acto analítico donde lo
que está en juego no es el saber referencial sino la verdad, la verdad de las determinaciones del ser del sujeto,
aunque también el saber textual, el ‗saber no sabido‘ diría Manonni).

La investigación en Psicoanálisis. Rev. Erinias No. 7. ELP. Eleazar Correa González. Seite 8
como una ciencia deductiva, la cual expone las reglas y procedimientos de la inferencia válida
(como el silogismo11 o la lógica de primer orden). Esta lógica no debe confundirse con otra lógica,
la lógica formal, la cual utiliza un lenguaje simbólico artificial y abstrae contenidos, digamos los
formaliza o axiomatiza.
Ahora bien, la lógica que pretende hacer inteligible todo aquello que concierne a la lógica del
funcionamiento y/o estructura del inconsciente, es decir a la teoría psicoanalítica, es una lógica
que no axiomatiza ni formaliza, si comunica –a diferencia de la hechicería y de la brujería- y para
comunicar requiere de instrumentos formales que le permitan ofrecer respuestas pertinentes en la
dimensión que le es propia: en el registro simbólico.
Por consiguiente, investigar fuera del dispositivo analítico y haciendo uso de la teoría
psicoanalítica es estar obligado a explicar y responder racionalmente sobre los interrogantes que
el inconsciente presenta, comunicando sus resultados.
Y para cumplir con el requisito de comunicabilidad racional, el psicoanálisis puede utilizar el
instrumental de la lógica formal para dar cuenta del funcionamiento inconsciente. Lo cual es
posible porque la lógica no es sino un conjunto de teorías científicas que suministran un repertorio
de verdades formales que las otras ciencias respetan. En consecuencia, dichas verdades
formales se pueden emplear como técnicas de análisis racional y utilizarlas en la teoría
psicoanalítica.
No olvidemos que Freud buscó comunicar racionalmente su descubrimiento e hizo inteligible
dicho saber, para ello ejercitó una enseñanza; enseñanza que está en relación de dependencia
pero también de exclusión con la práctica del psicoanálisis.
Los resultados de toda investigación en psicoanálisis caen en una contradicción, pues al
tratar de cernir y explicar los efectos del inconsciente fuera y con referencia a lo que pasa en el
dispositivo analítico, se produce una discurso encubridor o que en todo caso obtura la verdad, ―la
única posibilidad es decirla y desdecirla‖12.

5) El “Psicoanálisis aplicado”.

¿Es posible hacer uso del psicoanálisis como un medio de investigación de saberes que no
provienen directamente de la clínica y del saber del inconsciente, pero que el inconciente está ahí
implicado?.
El psicoanálisis no es sólo una teoría de los procesos psíquicos, una clínica específica de los
síntomas psicopatológicos, una teoría de la cura, sino también un método aplicable a los diversos
campos de las ciencias del hombre y de los fenómenos culturales.
Ahora bien, cuando de la teoría y del método se hace una aplicación, se le conoce con la
expresión ―psicoanálisis aplicado‖, (angewendte Psychoanalyse), término que designa al
psicoanálisis cuando se aplica su saber teórico y su método a objetos o situaciones exteriores al
campo de la cura, siendo esta última la esencia de la clínica y del dispositivo psicoanalítico.
Para Assoun13, l‘angewendte Psychoanalyse o ‗psicoanálisis aplicado‘ constituye la
prolongación, es decir el completamiento de un movimiento ternario:

11 El silogismo es una forma de razonamiento lógico que consta de dos proposiciones y una conclusión, la última de
las cuales se deduce necesariamente de las otras dos.
12. Saal, Frida. ―El saber y la verdad‖. en El discurso del psicoanálisis. P. 172. Braunstein, N. A. (coord) El discurso
del psicoanálisis. Edit. S. XXI Coloquios de la Fundación. 1ª. Edición 1986.
13 Assoun, Paul-Laurent. Psychanalyse. PUF. Paris 1997. P. 516.

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-en primer lugar el psicoanálisis es una investigación (Forschung) clínica (con su correlato
`terapéutico‘);
-en segundo lugar una ciencia (Wissenschaft) propia de los procesos inconscientes;
-en tercer lugar, digamos que ‗de rebote‘ de cierta manera, el psicoanálisis es también un
medio de investigación (Forschungmittel) de saberes que no provienen directamente de la clínica
y del saber del inconsciente, pero que el inconciente está ahí implicado.
Es conocido que el ―psicoanálisis aplicado‖, se ha utilizado para el análisis de obras literarias
o artísticas, pero también se ha aplicado al estudio de la iglesia y las religiones, las instituciones,
al ejército, civilización moderna, la medicina, la economía, la política, la justicia, el deporte y
muchas otras disciplinas, en breve, al ―conjunto de las dimensiones antropológicas […] y ha
participado en las ‗ciencias exactas‘ (`de la naturaleza‘), y en las ciencias `del hombre‖ 14.
Los ejemplos más famosos del `psicoanálisis aplicado‘ que Freud realizó en algunos de los
campos que acabamos de mencionar son el texto de Edipo, de Sófocles, las ―memorias de un
enfermo nervioso‖ de Schreber: la Gradiva de Jensen, el motivo de los tres cofres, Hamlet, texto
de Shakespeare, la estatua-texto del Moisés de Miguel Ángel, la vida de Leonardo da Vinci y de
Moisés.
Por su parte Lacan, ‗aplicó‘ el psicoanálisis al texto de la Carta robada de Edgar Allan Poe, al
texto-poema Booz dormido (La leyenda de los siglos) de Víctor Hugo, a El Balcón de Jean Genet,
a Hamlet, de Shakespeare, a Antígona y Edipo en Colona de Sófocles, a la trilogía de Claudel, a
la novela de Marguerite Duras llamada El encantamiento de Lol. V. Stein, al texto de James
Joyce, pero también Lacan `aplicó‘ el psicoanálisis a la pintura, a la lingüística, a las matemáticas.
Igualmente ‗comentó‘ varios casos que Freud si escuchó en análisis.
Para Lacan, remitirse a otros saberes, es importante pues ello permite ciertos
franqueamientos teóricos así como para buscar respuestas potenciales a cuestiones cruciales y a
obstáculos propios al psicoanálisis. Y es a este hecho al que debemos entender como un
`psicoanálisis aplicado‘.
Sin embargo es necesario mencionar que para Lacan ―el psicoanálisis no se aplica, en el
sentido estricto, más que como tratamiento, por consiguiente, a un sujeto que habla y escucha‖,
así mismo precisó, y esto muy importante a saber que ―sólo puede tratarse, fuera de este caso, de
método psicoanalítico, aquel que procede del desciframiento de los significantes sin consideración
por ninguna forma de existencia presupuesta del significado‖.
Por consiguiente ‗aplicar‘ el psicoanálisis es una tarea en donde quien ‗aplica‘ el
psicoanálisis tiene presente que ello implica privilegiar el apoderamiento de un saber totalmente
constituido de un objeto pasivo, y además, que no tendría ningún efecto de retorno sobre dicho
psicoanálisis.

La práctica del análisis ‗aplicado‘ es muy importante cuando se busca interrogar otro saber,
está allí para permitir franqueamientos, impasses, para ofrecer vados a los avances teóricos,
como es el caso de lo que hizo Lacan con su planteamiento de los cuatro discursos, en donde se
interroga y pone a trabajar a los otros discursos.
Por ejemplo, el encuentro que provocó Lacan entre el psicoanálisis con la topología,
particularmente con el nudo borromeo, dio lugar a cuestionamientos al propio psicoanálisis en
cuanto a su fin, también acerca de las notables incidencias o `aplicaciones‘ en la práctica de la
cura, y que finalmente, hizo avanzar a la teoría psicoanalítica.

14 Assoun, Paul-Laurent. Op. cit.

La investigación en Psicoanálisis. Rev. Erinias No. 7. ELP. Eleazar Correa González. Seite 10
De igual manera el estudio de las interacciones que tiene el psicoanálisis con otras ciencias,
es un ejemplo del trabajo que se hace al seno de la universidad de Paris VII, en la escuela
doctoral ―Investigaciones en psicoanálisis‖, ahí desde una perspectiva a la vez epistemológica e
histórica, se trata de confrontar los discursos que tienen las diversas disciplinas sobre sus objetos
y sus métodos a fin de poner a la luz las interacciones entre el psicoanálisis y las ciencias del
hombre. Se trabaja también sobre el ‗préstamo‘ de modelos, la penetración recíproca de
conceptos así como la especificidad de los campos del saber, su impermeabilidad eventual, y sus
límites de esas interacciones. La dimensión histórica ahí está siempre presente, interrogando
esas disciplinas a partir de sus lugares de nacimiento y de las condiciones socioculturales del
ejercicio de sus prácticas. Los campos convocados pueden ser tanto la sociología, el derecho, la
literatura, la filosofía, la lingüística como la etnología.
De igual manera, en el Centro de Estudios del Viviente, (Centre d’Études du Vivant) ligado a
la misma universidad, P. Fedida desarrolló un espacio girando en torno a la reflexión y a la
investigación acerca de:
-la teoría del viviente,
-a las referencias filosóficas y epistemológicas de la biología,
-a las transformaciones del derecho y del discurso jurídico,
-a las aportaciones de la antropología y de las ciencias del hombre,
-y finalmente a las interrogantes que abren los avances biológicos, biomédicos y de la
ingeniería genética.
Este centro realiza investigaciones concernientes a la teoría del ‗viviente‘, aquí las
referencias filosóficas y epistemológicas de la biología, las transformaciones del derecho y del
discurso jurídico, los aportes de la antropología y de las ciencias del hombre son frecuentes. Así
como las interrogaciones abiertas por los avances biológicos y biomedicales.

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