Aprender a pensar

¿Quién fue el verdadero culpable de las muertes
de Calisto y Melibea?

1ºBachillerato C
IES Nazarí
ALGUIEN DECIDIO NO QUEREROS

-Queda Usted detenido por la muerte de Calisto y Melibea, deberá testificar ante un juez.

10:35am - Montalbán (Toledo)

-Mejor así. Mejor ahora. Porque hacerlo más tarde habría sido peor. Porque a cada día que
pasaba, yo les iba apreciando un poquito más. Porque se lo habría dado todo a cambio de
nada, aunque eso ya no tenga sentido, porque nadie lo podrá comprobar.

Llevo viviendo aquí muchas décadas señor, mis ojos han visto mucho, al igual que mis oídos
escuchado, pero como todos sabemos, de malas lenguas estamos rodeados. Fíjense en las
viejas chismosas que abundan en las calles, ansiosas de enterarse de cualquier cotilleo para
transformarlo a su gusto y volverlo a contar, teñiendolo de negro, y yo señor no podía permitir
tal semejante injusticia, así que lo hice.

Una mañana me dirigí a la papelería más cercana, para comprar aquel que a partir de ese
momento seria mi mejor amigo, mi compañero de viaje, fiel amigo, sin boca, pero lleno de
secretos.

Todas las mañanas me posaba en mi ventana observando pasar a los peatones, siempre
tranquilos, gente sin escrúpulos, nobles y campesinos separados al nacer pero con los mismos
ideales ,se cruzaban todas las mañanas. Por supuesto ellos, los señoritos siempre bien vestidos
y acompañados, y repeinados hasta tal punto de que ni un arruga se posase en su frente,
egoístas que solo buscaban su propia felicidad, pidiendo a sus nobles criados, (estos casi
siempre fieles a sus amos, si querían llevarse un pedazo de pan a la boca) todo lo que se les
antojase, ya fuese lo más mínimo o aquello imposible de conseguir, siempre lo querían todo,
aunque su mayor deseo era tenerlas a ellas, mujeres de alto linaje, mujeres nobles, mujeres de
buena honra siempre con la cabeza alta, aquellas que no se dejaban llevar por piropos
absurdos, puesto que ellas valían más que todo aquello, educadas para ser mujeres perfectas,
honradas y respetadas, prudentes, obedientes, discretas y con el objetivo de ser casadas con
un buen mozo, siempre a gusto de sus padres.

Y al otro lado de la calle estaban ellas, las denominadas “Brujas de las calles” mujeres
consideradas hechiceras por tener conocimientos herbolarios, alcahuetas capaces de enlazar a
la más noble con el más humilde campesino, con sus trucos, sus mentiras piadosas y su poca
vergüenza, rodeadas de pupilas ansiosas de obtener semejantes conocimientos. Por estas
calles oscuras y sombrías también corrían delincuentes, rufianes, prostitutas, oficios oscuros,
porque así lo quería la vida, nacidos para robar, matar y entregarse a cualquiera.

Una sociedad en tiempos de crisis, de la que nadie era consciente, en el que el mundo había
perdido la fe en la humanidad y el respeto era marcado por dinero.

Y dígame usted, ¿Cómo iba yo a desperdiciar tal obra de arte que dios me había concedido?

(El acusado se levanta y se dirige al público)
-Me he pasado años, como todos ya bien sabéis, hablándoos sobre todos ellos, y si, señores yo
también los apreciaba, yo también estaba enamorado de mi preciosa Melibea, pero ha ido
demasiado lejos. Es tan cierto como real, el amor es algo abstracto, que nunca sabemos por
dónde aparecerá o a quien atacará, a veces llega para hacer el bien, y otras para destruir todo
a su paso. Hay momentos que Sabemos cómo pararlo antes de que esto ocurra y otras
llegamos tarde, pero aun así seguimos teniendo la esperanza de que después de la tormenta la
calma llegara, aun siendo consciente de que tormentas siempre hay muchas.

Por eso y por el amor propio hacia mis protagonistas decidí acabar con ellos, para que no
sufrieran más, porque así lo decidieron ellos mismo, decidieron morir por amor, y yo solo les
concedí el deseo.

-Señor Fernando de Rojas queda usted condenado a pena de muerte por semejante acto.
Era un sábado, me desperté a las dos y media de la tarde, lo cual no era
habitual en mí ya que los fines de semana suelo hacerlo más tarde, pero esta
vez fue porque me esperaba una tarea bastante complicada donde debía
enfocar toda mi atención.

Los días anteriores debíamos leer una novela conocida como la Celestina,
ésta trataba del amor correspondido de dos amantes gracias a la
intervención de una vieja y avariciosa alcahueta y de los propios criados del
joven que deseaban sacar provecho de la situación.

Como última pincelada para terminar completamente con ese tema se nos
propuso emprender una investigación con el fin de averiguar la identidad del
causante de las muertes de los protagonistas.

Como no tenía el libro, leí desde Edmodo las escenas en las que Calisto y
Melibea morían, de nuevo. No obstante algo fuera de lo normal ocurrió y de
un instante a otro me hallé en un lugar en el que nunca había estado. Todo a
mi alrededor era extraño, las casas con arquitectura de épocas anteriores,
la gente con vestimenta de la Edad Media, incluso los peinados de éstas eran
bastante peculiares.
No sabía dónde me encontraba exactamente, pero de algo estaba segura y
era de que ya no me encontraba en mi casa frente al ordenador.

Decidí contemplar el lugar intentando encontrar pistas que me ayudaran a
averiguar mi paradero, pero mi ropa llamaba mucho la atención de los
lugareños. No me era de extrañar ya que incluso en mi mundo, pasear por las
calles con el pijama puesto no era normal. Así que “cogí prestadas” unas
prendas que estaban tendidas en el patio de una las casas.

- ¿Habéis escuchado lo que ocurrió con la hija del señor Pleberio? -
escuché pronunciar a una mujer en el mercado.

- Sí, todos en la ciudad lo saben.- le contestó otra.- Es impensable que
le haya pasado a una muchacha tan joven.

- Lo más extraño es que todavía no saben la causa de su muerte. -
interfirió un vendedor.

Ya no me cabían dudas, no sé cómo era posible, pero en ese momento estaba
dentro de la obra. Lo raro era que nadie sabía la razón de su acto y tampoco
mencionaron la muerte de Calisto.

- Será que nadie supo de su relación. – pensé en voz alta – Pero eso es
imposible, la propia Melibea antes de quitarse la vida se lo confesó a
su padre.

Esta duda invadía mi mente haciendo que no cesara de pensar en lo que
había ocurrido tras la última escena de la novela. Así que me dirigí a la
fiscalía para observar hasta dónde había avanzado la investigación de este
caso. Estaban conscientes de la muerte del joven, pero no la conectaron con
la de la muchacha por lo que la registraron como un simple accidente.

Conseguí convencer al detective de dejarme colaborar en el caso y ayudar a
resolverlo.

Por alguna razón me eran familiares los rostros del detective y su
ayudante.

- Ya sé, son idénticos a Laura y Alberto, solo que a Laura le ha crecido
bigote y en este mundo ella es la jefa.- me dije a mí misma.
Acto seguido nos dirigimos los tres a la casa de Pleberio, una vez allí,
Lucrecia abrió la puerta y nos condujo a donde estaban sus amos.

- Señor, siento mucho volver a recordarle la muerte de su hija, pero
espero que comprenda que solo estamos cumpliendo con nuestro
tra b a j o – pronunció el detective a la vez que analizaba su
comportamiento intentando no dejar pasar el mínimo detalle.

- ¿Tiene usted en mente alguna razón por la que su hija decidiera
conspirar en contra de su propia vida? – le preguntó.

- La verdad es que no. – respondió con indiferencia.

- ¿Está usted segu… - no acabó de completar lo que iba a decir cuando
Alisa, madre de la muchacha interrumpió.

- Señor, eso es imposible. A nuestra hija no le faltaba nada, tenía todo
aquello que deseara, nosotros siempre nos hemos asegurado de que así
sea. - dijo entre lágrimas.

Mientras la pobre mujer hablaba, me percaté de que el detective Lauro ( así
decidí llamarlo) no la estaba observando a ella, sino a la criada. Ésta se veía
claramente nerviosa.

- Bueno, creo esto será todo por hoy . – dijo el jefe despidiéndose de los
padres de la fallecida.

- ¿ Por qué nos vamos tan rápido? Todavía no hemos encontrado nada
que nos sirva y estamos aún en el mismo punto de partida – preguntó el
ayudante con extrañeza y desconfianza.

- Nadie ha dicho que no iremos – dijo con una pícara sonrisa – sólo
dirigiremos el interrogatorio a otro lugar.

- ¿A qué te refieres? – preguntó desconociendo las intenciones de su
jefe.
Yo me hice una ligera idea de su próximo movimiento y como veía que no
estaba mal encaminado, decidí no decir nada y seguir observando hasta
dónde nos llevaría la corriente de hechos.

- En este caso conocemos a tres sospechosos:

Interrogarla

ALISA: PLEBERIO:
LUCRECIA:

Madre de Melibea, Padre de Melibea. Sirvienta.
según su reacción, no Quería mucho a su hija Se dice que era muy
creo que sepa nada. y fue el último en verla cercana a la joven.
Parece un poco antes de morir. Algo debe de saber.
despistada. Sin embargo, sabe más
de lo que dice.

Tal y como ordenó el detective, fuimos a hablar con Lucrecia. Ésta estaba
muy asustada y al principio no quiso colaborar con nosotros.

- Está bien, confesaré. Mi ama estaba enamorada de un joven noble
llamado Calisto, cada noche éste escalaba el muro para encontrarse
con ella en el jardín, pero una de ellas, mi ama regresó a su recámara
con lágrimas en los ojos, tal era su tristeza que don Pleberio
preocupado, cumplió su deseo de ir a la torre y traerle unos músicos
para aliviar su dolor. Después de marchar su padre, me mandó ir tras
él y en cuanto lo alcancé, vi a la joven Melibea hablando con su padre y
acto seguido se lanzó cayendo al suelo y muriendo al instante .- dijo
encogida la sirvienta. – Lo extraño es que todavía no hay noticias de
Calisto, seguramente solo la estaba engañando el muy desgraciado.
- Señor, parece que ya hemos resuelto el caso, ya todo tiene sentido. –
susurró el ayudante – Melibea ya sabía de la muerte del joven así que,
no encontrándole sentido a la vida, decidió seguirle.
- Por consiguiente, no hay culpable alguno.- dijo el detective Lauro
estando de acuerdo con su fiel amigo.

Estas palabras me decepcionaron, y aunque en cierta parte era verdad, eso
no era todo, faltaba una pieza más que debían encontrar para llegar al final
del hilo. Esperaba que la cosa no terminara allí, pero si decía algo, me
tomarían a mí como una sospechosa más y empezarían a hacerme preguntas
que no podría responder, mejor dicho, incluso si les respondiera no me
creerían.

Me volví en dirección de la puerta cabizbaja, pero de pronto mi cara se
iluminó debido a estas palabras.

-
- Todo es culpa de esa vieja bruja, ella es la causante de todo esto que
ha pasado. Yo se lo advertí a mi ama, pero no me quiso hacer caso y
cayó ante los engaños de esa alcahueta. – exclamó Lucrecia antes de
irnos.

- ¿A qué se refiere, es que hay más personas relacionadas con la
muerte de Melibea? – esto se ha complicado más, dijo dirigiendo se a
nosotros. – ¿Me podría contar en detalle todo lo que sabe?, desde el
principio si es posible.

Tras escuchar toda la historia, ya no había solo tres sospechosos. Más
personas estaban involucradas:
Sirvientas de
Celesna

Son amantes Se alían
con ella

Están
Sirvientes de muertos, por
Calisto lo que no
pueden ser
Las únicas que podrían responder a nuestras dudas serían Elicia y Areúsa, interrogados.
pero habría de tener cuidado con ellas ya que no dirán toda la verdad.
En un principio no conseguimos averiguar gran cosa, pero con la astucia del
detective que hizo que creyeran que iban a ser arrestadas por ser las más
sospechosas y por no querer colaborar, admitieron que quisieron dañar a
Calisto, pero no fueron ellas las culpables de la muerte de Melibea, sino un
mercenario llamado Centurio.
La historia aún no había terminado.
Nos dirigimos a la morada de Centurio el cual sin la necesidad de intimidarlo,
contó todo lo que había hecho esa noche y que su única intención era
asustarlo.

- Bueno, creo que ya hemos terminado, nuestra investigación termina
aquí mi querido amigo, pero… ¿qué le habrá dicho Melibea a su padre
antes de morir? - dijo interesado el detective.
- Creo que sabía de la relación de su hija con Calisto, por el miedo a lo
que podrían decir los ciudadanos, lo guardó en secreto. Temiendo a la
deshonra que sufriría su nombre debido al acto de su hija. – exclamé
susurrando, pero el detective me escuchó.
- ¿Tienes razón muchacha! – dijo con una ligera sonrisa.

De pronto sentí como si mis ojos se estaban cerrando y todo estaba oscuro,
cuando me desperté, me hallé en mi casa. Todo era un sueño, o eso fue lo
que pensé.

“Con respecto al culpable de la muerte de los amantes, son los actos de las
personas que los rodeaban y los de ellos mismos quienes originaron su
muerte. Ninguno queda libre, incluso los padres de Melibea son culpables ya
que de haber prestado más atención a su hija, no habría escogido ese
camino.

Culpable es también Melibea, que podría haber evitado toda aquella tragedia
si hubiera confesado lo que sentía por Calisto a sus padres cuando éstos
estaban hablando de su matrimonio, de seguro no le habrían negado su
petición ya que ésta era muy querida por ellos.

Culpable es Calisto por ser tan despistado que la única vez en la que actúa
como un verdadero noble en toda la obra, cae por la escalera y muere.

Ya ni decir de Celestina, Areúsa, Elicia, Sempronio, Pármeno, Centurio y
Sosia.

Todos ellos han cooperado en la muerte de éstos. Pero el principal culpable
es el tal sentimiento llamado AMOR que hace que la gente no tenga en
cuenta a los que los rodean y vean a la otra persona como su todo.”

El lunes les conté a mis compañeros el sueño que había tenido y éstos me
contestaron que ellos también tuvieron el mismo sueño solo que con ligeros
cambios. Fue allí cuando comprendí que había sido obra de Aitor, él fue
quien nos hizo sumergirnos en el interior de la novela para poder realizar
con mayor facilidad la tarea, y qué mejor manera que experimentarla por
nosotros mismos.
¿Quién o qué fue el causante de la muerte de Calisto y Melibea?

Resulta difícil, o más bien diría yo, un tanto complicado, acusar o hacer culpable a alguien
o a algo por la muerte de alguien sin tener pruebas evidentes que lo confirmen. En este
caso no podemos saber con certeza quien o qué fue el responsable de la muerte de Calisto
y Melibea. Pero podemos deducir algo desde el comportamiento, la forma de ser de los
personajes o incluso desde el ambiente social que se respira.

¿Celestina? ¿Sempronio o Pármeno? ¿El amor que sentían el uno por el otro? ¿Los propios
Calisto y Melibea? ¿Los padres de ella? ¿Culpables o sin nada que ver?

Existen diferentes motivos por los que podría ser cualquiera de ellos.

Por una parte, Celestina, por ser una persona avariciosa y que intenta ayudar, pero siempre
buscando sus propios intereses. Podría ser ella por ser la primera persona después de los
propios amantes, en estar interesada porque ese amor prohibido fuera posible a pesar de
sus conveniencias.

Por otra parte, ambos criados de Calisto, podrían estar implícitos en tal situación, por
tomar a su amo como un loco sin solución y en ocasiones por hacerlo estar más perdido y
triste de lo que ya se encontraba. Aunque si no hubieran tenido la idea de pedir ayuda a la
Celestina, probablemente Calisto hubiera acabado muriendo igualmente sumido en su
propia pena.

Sin embargo, el propio amor prohibido al que estaban sometidos era una gran dificultad
que pudo hacerse con sus vidas, muriendo el uno por el otro. Ya que los hechos que ocurren
durante toda la obra giran en torno al amor que sentían y las dificultades que tienen para
poder conseguirlo.

O quizá ambos enamorados, por arriesgarse e intentarlo todo para poder hacer posible
algo que era casi imposible y por dejarse llevar por lo que les decían los criados, Sempronio
y Pármeno, y la criada de Melibea, Lucrecia.

Tal vez el Padre de Melibea que era uno de los principales motivos por los que ese amor no
podía funcionar, ya que éste no quería que su hija tuviese aún pretendiente, lo que les llevó
a tener que verse a escondidas, arriesgando así sus propias vidas. Tanto que les llevó a
morir.

Lo cierto es que finalmente creo que no fue una persona o algo en concreto lo que provocó
la muerte tanto de Calisto como Melibea, sino que fue un cúmulo de circunstancias y de
hechos, enlazados unos con otros, lo que llevó a este preocupante y triste suceso.
Querida Melibea:

Me consterna de dolor,ser yo,pobre cautivo de tu amor,quien reniegue de tu persona.Y sí,a pesar
de este gran calvario que agarrota mi alma sin escrúpulo,será una buena decisión.
Los días transcurren y de su lado,las desgracias han adquirido un ritmo audaz.
Ante el crepúsculo de la noche,tu presencia desencadena tal equilibrio de paz,enigma de esa
felicidad innata que culmina de vigor para arrollar a la más mínima mota de aire,si esta impidiese
nuestro idilio,la cual haría de cualquier ser,el mayor privilegado.Son tus sonrosadas mejillas,tus
largos cabellos y tu noble sonrisa,mi motivación para escapar de la travesía que este gran laberinto
nos tercia de forma continua.
Los niños ríen ,al verme suspirar añorando tu balcón,los viejos descarados, me juzgan y
chismorrean que ya perdí el jucio por completo,y por el contrario,el bolsillo de la alcahueta crece
con mi dolor.
La mano que yo ofrecí a mis criados,ya inertes bajo la materia, quedó damnificada.Tal vez fue su
maldita codicia y su impropia deslealtad,posibles causas respecto a su muerte.O quizás fue la
autoridad de esa emotiva labia que caracterizaba a la vieja alcahuelta ,y seducía la astucia de otros
muchos.No sé,sea triste sopesar estas circunstancias donde el pecado se rige en torno a un
inocente,y sobre el cual la promiscua venganza recaerá sin consuelo.

Maldigo mi soez lengua por blasfemar sobre aquellos indefensos cuerpos,recalcando la gran
cobardía que siempre había acometido contra mí.Y también,maldigo mi egoísta ser,relegando la
realidad.Yo, decidí apropiarme de tu voluntad aunque fue obra de Celestina,alcanzar cierta
libertad,no obstante,a petición mía.Tú,linda muchacha que siempre comprendió un gran
cáracter,fuerte seguridad y admirable astucia te tornaste ,afligida y absorta del poder divino.De tu
bienestar,yace la dicha de tus padres,dicha que yo corrompí en la toma de tu castidad.El deterioro
de tu prestigio recaería de perjuicios incluso a nivel social ,y desencadenaría a la decepción de tu
familia.

Por otro lado,Sempronio y Pármeno,fieles cómplices de nuestra pasión,se emprendieron en ciertos
negocios por complacer mi satisfacción.Fui yo,quien les conducí a la corrupción,codicia.Como
resultado,sería la muerte de Celestina,buen indicio para la venganza promulgada por sus
prostitutas hacia tu amado.

(Así,se fijaría el “antropocentrismo”como foco predominante ,que derivaría al desarrollo de la
tragicomedia de Calisto y Melibea)

Admitiré ser el autor de esta tormentosa pena ,que nos corroe hasta rastrear nuestro Talón de
Aquiles,mi amor.No pondría en peligro tu vida,si no te quisiera como yo te quiero.No permitiré
que seas mártir del escarmiento en mi nombre.

Seré breve,tu alegría será eternamente mi mayor fortuna.Y la única manera de asegurar esa
suerte,denota a la distancia,.
A la mañana siguiente ,Calisto entró en casa de Areúsa.
Entre lágrimas,este se disculpó y rogó por su noble perdón.La prostituta,agradeció al joven por sus
buenas intenciones,pero temé del valor de dichas palabras.

P.D:A mí también me gustaría ser objeto de los ojos del estimado sr.Pleberio.

¡Te quiero!

Calisto.

Representación-Obra:
-Jaula: representa el ideal-amor (Tragicomedia de Calisto y Melibea)
“Amor egoísta,oculto y condicionado por la la importancia de la honra”

-Color-verde:refleja la carencia de seguridad de la que remarca al protagonista principal”Calisto”.
Esta tendencia se relaciona con el gran pesimismo que incide sobre la sociedad.

-Color-negro:equivale a la muerte,íntimamente relacionada con el amor,(temas primarios)

-Pájaros:definen el sentido-antropológico.
La huida y la función de sus alas citan la pérdida de la castidad de Melibea.

-Barrotes:conformarían cualquier obstáculo que impide ese gran idilio.

María Jesús Alonso Delgado 1º Bach C-Literatura
¿Quién (o qué) es el culpable de las muertes de Calisto y
Melibea?

Tanto en los libros como en la vida real siempre buscamos un
culpable. Si algo sucede, nos preguntamos mil veces por qué, o
incluso, creamos refranes del tipo: “Parece que me ha mirado un
tuerto” y “Quien me estará mentando”.

Ponemos mil excusas para no aceptar que las cosas pasan sin más,
sin que te las merezcas y sin que puedas culpar a nadie.

Tal vez, en esta historia que nos plantean analizar como pequeños
detectives ansiosos de verdad, otros vean culpables por todas
partes, pero como bien decía al principio, no creo que en todas las
historias, ni si quiera en nuestra vida, haya un culpable asignado
para cada tragedia.

Es posible que los dos enamorados arriesgaran demasiado por
amor en una sociedad plagada de prejuicios y de condiciones
sociales.

A lo mejor los criados no debieron meter a Celestina por medio
sabiendo de qué pie cojeaba.

Melibea podía haberse negado a conocer a un loco que según
decía Celestina estaba completamente enamorado de ella.

Pero todo continuó, como la vida misma, si todo hubiese sido
perfecto nada tendría sentido, porque en toda historia bonita
hay algo que no encaja, y aquí pasó exactamente eso.

La vida hizo estragos como de costumbre y se llevó por delante
las condiciones sociales, las viejas alcahuetas, los criados, las
diferencias familiares, los chicos un tanto locos, las chicas
bastante pillas y por supuesto el amor.

Esa pequeña palabra que significa tanto, ese insignificante amor
que puede condenarte a vida o muerte en un abrir y cerrar de
ojos.
Alexia Mª Sáez Ferres.
Culpables de las muertes de Calisto y Melibea.

Quien no conozca estos personajes, significa que nunca ha leído La Celestina, con nombre
real: Tragicomedia de Calisto y Melibea. Es una obra de La Edad Media, escrita por juglar y
ampliada por Fernando de Rojas. Como tema principal se puede resaltar claramente el
trágico amor de ambos gracias a las hazañas de una vieja alcahueta Celestina que
desemboca en la muerte de éstos.
Calisto conoce a Melibea en su huerto ya que aparece ahí para declararse, tras mucho
compararla con Dios y alabandola, ella le deja caer que si luchar por ella le recompensará de
una buena manera.

Tras el desarrollo de la historia, Calisto enferma de amor y pide ayuda a Celestina para
poder conquistarla. La intervención de sus criados Sempronio y Pármeno tiene mucho que
ver ya que ellos ayudan a su amo. Gracias a Celestina ( he aquí un poco de spoiler) , Calisto
consigue el amor de Melibea que dura muy poco porque ambos acaban muriendo. Calisto se
cae por las escaleras una noche que fue a visitar a Melibea como de costumbre, y Melibea al
ver que se había quedado sin pareja, sentía que no tenía más nada que hacer por lo que
decidió suicidarse tirándose por la azotea de su casa enfrente de su padre, declarándole pues
lo que había sentido por Calisto ya que sus padres no aceptaban la relación.

He aquí los personajes más presentes en la obra:
Centrándome en la pregunta en cuestión he de decir que tengo muy claro el culpable de la
muerte de ambos, y pienso que es claramente la sociedad de esos tiempos. Como explicación
a ello, quiero resaltar que aunque la muerte de Calisto no fuese intencionada como la de
Melibea, fue claramente porque se arriesgó demasiado debido a que no podía visitar a su
chica siempre que él quisiera o pudiera ya que tenía que hacerlo a escondidas por miedo al
qué dirán de la gente y sobretodo de los padres de ella ya que no aceptaban la relación y eran
ellos los que decidían con quien tenía que estar su hija, a quién debía de querer y a quién
debía de entregar su tesoro. Claro está que esta situación solo se producía en las mujeres ya
que siempre han sido esclavas de los hombres y es algo totalmente nefasto. Hoy en día, esta
situación ha cambiado en algunas culturas, ya que el amor no es libre de elegir. Eres tú
quien decide con quien estar y con quién compartir tu tiempo. Se puede demostrar que era
culpa de la sociedad ya que sus criados se quedaron vigilando por si venía alguien y se lo
contaba a los familiares de Melibea o simplemente por el pueblo.

La muerte de Melibea tiene la misma respuesta que la de Calisto, el papel de la mujer en
aquella época no estaba valorado en aquella época porque como he dicho antes eran esclavas
de los hombres. No tenía oportunidad de elegir por ellas mismas, de manifestar sus
creencias ni de poder salir ellas solas a la calle. Cuando murió Calisto, pensó que ella ya no
hacía nada en el mundo sin él. Esta visión demuestra claramente la situación que había y
que las mujeres creían que solo debía de vivir por y para satisfacer al hombre, cuando éste
desaparecía ellas ya no hacían nada puesto que se había ido su todo. He ahí el tópico de la
media naranja, que solo cuando la encuentras puedes llegar a ser completamente feliz.
Obviamente no estoy de acuerdo con este tipo de pensamiento de la época ya que todos
somos iguales y tenemos los mismos derechos y me parece algo muy triste que una mujer,
por ejemplo, no pudiera salir a la calle sola por miedo a que le hicieran algo.
Lamentablemente, esta situación sigue vigente hoy en día y me parece muy triste que
después de muchos siglos haya habido tantos cambios tecnológicos que satisfagan nuestras
necesidades y el valor de la igualdad no haya mejorada apenas en comparación con ello.
Muerte de Calisto y Melibea
Resulta, que la muerte de Calisto y Melibea no fue tal y cómo se
cuenta…

Uno año después de la trágica muerte de Melibea y Calisto, ya la gente del pueblo dejaron
de hablar todos los días del mismo tema y todo se volvió a la normalidad, menos una
persona que desde aquella noche, no ha podido estar tranquila…

Mauro:​ Prima, otra vez he tenido la misma pesadilla de siempre..
Cecilia:​ Hay que ver lo pesado que estás con las pesadillas Mau, qué has soñado ahora?
Mauro​: Tu no lo entiendes mujer
Cecilia:​ Pero si no es que te entienda o no, pero es que ha pasado ya más de un año
desde el accidente y sigues igual, todos los días quejándote de tus pesadillas estoy harta de
tanta escaramuza! Pobrecita de mí que soy la única que lo tiene que aguantar. Si ya sé que
tu los conocías muy bien y es una gran pena pero primito,pero ya nadie lo cambia..
Mauro:​ Cecilia, que no fue ningún accidente.
Cecilia: ​Pues claro Mauro el despistado de Calisto se cayó por aquellas escaleras, se
tendría que haber comprado una nueva, esa se veía ya muy rota.. Y la inocente de Melibea
no aguantaba estar sin su amorcito.
Mauro​: Prima mía, yo sé que tú siempre me ayudarás pase lo que pase cierto?
Cecilia:​ Pues claro, a qué viene eso ahora?
Mauro:​ Aquello que pasó no fue un accidente, yo soy el culpable de la muerte de Calisto y
Melibea.
Cecilia:​ Tiene que ser una broma fea de las tuyas Mau, pero esto no es gracioso así que ya
lo puedes dejar!
Mauro:​ Pues claro que no es gracioso pero no es ninguna broma Cecilia, por esto siempre
tengo pesadillas, porque la gente del pueblo se cree que todo fue un accidente pero no fue
así
Cecilia​: Ay señor, ay Dios mio, Mau por favor dime que no es verdad
Mauro:​ Jura por lo más valioso que tengas Cecilia que esto no saldrá de este cuarto.
Cecilia:​ Que sí te lo juro pero suelta ya la verdad
Mauro​: A ver, tu sabes que yo desde que era un crío conocía a Melibea, y que tu tita, mi
madre, siempre se juntaba con la de ella para coser vestidos y cosas así. Verdad?
Cecilia:​ Sí, y vosotros siempre jugabais en la plaza del pueblo
Mauro:​ Exacto, bueno pues cuando Calisto se declaró a Melibea, ella vino corriendo a
contarlo, furiosa me dijo que no quería que Calisto se acercara más a ella, y creo pero no
estoy seguro del todo que también intentó hacerme entender, que tenía sentimientos por mi.
Cecilia:​ Lo sabía Mau si es que lo sabía, no era normal cómo te perseguía la muchacha
con la mirada. Pero ella luego se enamoró de Calisto no? Porque si no, no hubiera hecho lo
que hizo..
Mauro:​ Sí pero no, escúchame. Entonces ella me pidió como buenos amigos que éramos
que le ayude a hacerle entender a Calisto que ella no estaba interesada. Y yo obviamente le
dije que si. Al día siguiente fui hacía la casa de Calisto para decirle que se aleje de ella y me
encontré con Pármeno, recuerdas quién es?
Cecilia:​ Sí, este que era su criado que está en la cárcel? Que es hijo de Claudina que se
murió que era bruja?
Mauro:​ Sí y que el padre fue panadero, pues ese. Bueno y me dijo que Calisto quería
pagarle a la Celestina para que ésta con sus trucos enamorara a Melibea locamente.
Cecilia:​ Y fuiste a hablar con Celestina?
Mauro:​ No, busqué a Calisto para quitarle la idea de la cabeza pero él estaba tan ciego de
amor que era imposible hablar con él y decidí volver al siguiente día. Entonces fui y no me
encontré a Calisto sino que me volví a encontrar con los criados, con Pármeno y el otro que
nunca me ha caído bien
Cecilia​: Sí Sempronio, a mi tampoco, es el que está en la cárcel con el otro no?
Mauro:​ Si espera vamos por partes, entonces los dos me dijeron que ya la Celestina había
enamorado a Melibea y que estaban juntos en el huerto de ella, protegidos por los otros
criados
Cecilia:​ Pues anda que no tenía pocos criados el muchacho, y fuiste al huerto?
Mauro:​ Sí fui al huerto y los ví juntos de lejos, no reconocía a Melibea era muy distinta,
como si no fuese ella misma, y Calisto pues igual de pavo cómo cuando fui a hablar con él,
y peor.
Pasaron los días y yo ya no sabía qué hacer, Melibea ya no me abría la puerta hasta
Pleberio y Alisa no sabían qué le estaba pasando a su hija, pero lo peor es que ellos no
sabían ni que Melibea estaba con Calisto
Cecilia:​ Vale pero, que tiene que ver eso con su muerte?
Mauro:​ Que me escuches y no me interrumpas más! Bueno por dónde iba.. Que el
consentido de Calisto ya tenía lo que quería, a mi Meli, pero no porque ella haya decidido
estar con él o porque hayan surgido sentimientos por los dos, sino porque él lo ha forzado
todo, con dinero. Porque los listos de sus criados pues le aconsejaron eso de Celestina.
Pero cuando Celestina se negó a pagarles algo de todo lo que le había dado Calisto pues
se enfadaron y la mataron y por eso están ellos en la cárcel.
Cecilia:​ Aaah vale vale entiendo, yo sabía que habían matado a la Celestina o algo de eso
pero no sabía el por qué.
Mauro:​ Pues entonces cómo mataron a la Celestina, las criadas Elicia y Areúsa querían
vengarse de alguna forma y contactaron con Centurio para que matara a Calisto y Melibea.
Cecilia:​ Pero y tú cómo te has enterado de eso?
Mauro:​ Pues porque el compañero de él,Traso, es el primo de Leandro, sabes?
Cecilia:​ Leandro que es también amigo del tito y que tiene dos niñas que una está
embarazada? Que está casada con el de los caballos?
Mauro​: Exacto pues la hermana de Leonardo me lo contó porque se enteró y sabía lo que
me importaba Melibea. Entonces la noche en la que Centurio fue al huerto a acabar con
ellos yo le perseguí, ví cómo mató a los otros dos criados de Calisto pero antes de
conseguir entrar al huerto yo acabé con él.

Entré al huerto porque claramente les quería contar a los dos “enamorados” lo que había
ocurrido porque sabía que las locas de Elicia y Areúsa no iban a parar. Bueno pues cuando
yo estaba entrando Calisto ya había sacado su espada pensando que era yo el que había
matado a sus criado y que les quería hacer algo malo. No me dejó ni explicarme cuando su
espada ya rozó mi hombro, que es la cicatriz que tengo.
Cecilia​: Pero y Melibea que hizo? Te defendió?
Mauro:​ No, cuando yo entré ví a Melibea salir corriendo hacía su torre, suponía que era
para protegerse. Bueno pues cuando Calisto intentaba matarme yo me defendí, y bueno, yo
manejaba mejor la espada que él así que, Calisto no se cayó se esas escaleras, sólo murió
al lado de ella y yo salí corriendo en busca de Melibea para comprobar que estaba bien.
Realmente yo no quería matar a Calisto, es verdad que nunca ha sido amigo mío pero me
atacó y si no me hubiera defendido probablemente me hubiera matado él.
Cecilia:​ (blanca y sin palabras)
Mauro:​ Fuí a la torre de los padres de Melibea donde me encontré con ellos, me dijeron que
ya lo sabían todo, que estaba en lo alto pero que no quería abrirles la puerta que lo
intentara yo. Melibea cuando escuchó mi voz me abrió y llorando me abrazó. Me contó que
había un hombre que quería matarla a ella y a su amante, y que éste se había quedado allí
luchando contra él. Primero dudé y ahora me arrepiento de haberle contado la verdad
directamente pero no me salió otra cosa, le dije que me atacó y que defendiendome pues..
Cecilia​: Ay señor..
Mauro:​ A Meli se le cayó una vela que tenía en las manos, y se le veía en la cara que se
estaba muriendo por dentro. Intenté tranquilizarla como es normal. Cuando sus padres
escucharon sus fuertes llantos subieron hacia donde nos encontrábamos nosotros, y
cuando la vieron se acercaron para abrazarla pero ella dio unos pasos para atrás porque no
quería que nadie la tocara en ese momento, pero más se acercaban los padres y más se
echaba para atrás, resbaló con la cera de la vela que se le había caído un momento antes y
cayó de espaldas por la ventana…
Cecilia:​ Dios mio, Mau cómo no me has contado esto antes?
Mauro:​ No lo se, la gente se ha pensado que lo de Calisto fue un accidente y lo de Melibea
un suicidio, ya que los padres no se atrevieron a decir que fue porque no quería abrazarles.
Fue todo mi culpa, si no hubiera ido al huerto estarían vivos..
Cecilia:​ Mauro tú fuiste al huerto para avisarles y pararle los pies a Centurio. Si tu no
hubieras ido los hubiera matado Centurio. Lo de Calisto se puede decir que fue defensa
propia, y Melibea la pobre pues un accidente…
Mauro:​ Pues ya sabes toda la verdad, yo estoy algo mejor por haber hablado de esto con
alguien, pero aún no he superado lo que pasó aquella noche.
Cecilia:​ Es normal Mauro, aquí estoy yo para ayudarte a superarlo…

Ésta es la verdadera historia de la muerte de Calisto y Melibea contada desde el punto de
vista de Mauro, un muchacho joven amable y bueno que siempre se preocupaba por todo el
mundo. Mauro con la ayuda de su prima siguió adelante y la verdad nunca salió a la luz.
En un día cualquiera estoy aburrida y decido jugar a la consola, podría jugar a ​The legend of

Zelda , pero finalmente opto por un videojuego más sencillo que mi saga preferida. Me meto
en mi partida y tengo una misión nueva secundaria, decido hacerla, total así tengo más
cosas a la hora de pasármelo. La misión dice lo siguiente: ​para poder pasarte esta misión
debes meterte en la librería (puedes comprar o robar el libro) y meterte en el mundo
de “La tragicomedia de Calisto y Melibea” y descubre quién fue el causante de la
muerte de los amantes…..
Me meto en la librería y decido robar el libro ya que no tengo dinero, y por los pelos no me
pilla el librero. Me escondo en un callejón de la ciudad y me meto en el libro.
Lo primero que me encuentro es un matrimonio llorando por la muerte de su hija, me visto
como vestiría una chica en aquella época. Veo a una sirvienta y le pregunto cómo se llama
y lo que ha pasado, ella me contesta que se llama Lucrecia y que la hija de sus amos ha
muerto, se ha tirado por la ventana porque su amado Calisto ha muerto, ya que estaba muy
enamorada de él.
Me voy a una posada y reservo una habitación, allí empiezo a nombrar los posibles
sospechosos de la muerte de los locos amantes.
Primer sospechoso: Celestina, una vieja alcahueta que fue la que intentó y consiguió
emparejar a los amantes.
Segundo sospechoso: Sempronio, sirviente de Calisto quien acudió a Celestina.
Tercer sospechoso: Pármeno, sirviente de Calisto que se dejó llevar por la codicia y las
mentiras de Celestina.
Cuarto sospechoso: Calisto, el propio amante que quería conseguir a Melibea costara lo
que costara.
Quinto sospechoso: Melibea, la propia amante que se deja llevar y termina enamorada de
Calisto.
Empiezo a investigar un poco más a fondo lo que pasó y voy preguntado a las personas del
pueblo. Por lo que me han dicho y por lo que sabía de antes Celestina se mete en todo por
Sempronio (lo sabía de antes ) ya que Calisto sufría por Melibea porque se la encontró en el
huerto de Melibea y se enamoró de ella al instante.
Después de horas (esas horas representan en la realidad tramos de 5 min) ya creo que se
quien es el o los culpables de la muerte de los amantes.
Yo creo que hubo 3 culpables que son los 3 primeros sospechosos. Por lo tanto los
culpables son Celestina, Sempronio y Pármeno, porque Sempronio acudió a Celestina para
ganar dinero de su amo, Celestina acepta y hace lo que sea para que acaben juntos,
Pármeno en un principio se niega pero acepta finalmente por estar con una chica.
Finalmente por la codicia de Celestina y los dos sirvientes, Celestina acaba muerta. Por lo
tanto si Sempronio no hubiera acudido a Celestina para ganar dinero, ésta no hubiera
aceptado el encargo por el dinero y Pármeno no hubiera aceptado por la chica,posiblemente
no hubieran muerto.
Después de esta reflexión salgo del libro y aparece una ventanita que pone​ ¡¡Misión
cumplida!!...
Me dan mis recompensas y salgo del juego.
05/03/2017 Toledo, Caslla La Mancha, (España)

ESTUDIANTES DE GRANADA INVESTIGAN LA MUERTE DE CALISTO Y
MELIBEA.
Son llamados E.I.M: “Estudiantes de invesgación mundial”. Son todos menores de edad, aún
no han acabado la E.S.O, incluso muchos de ellos están dudosos por su futuro laboral.

No se conoce el número exacto de alumnos, pero no más de 30. Cuentan que gracias a un
proyecto relacionado con la famosa obra de Fernando de Rojas, “La Celesna” han averiguado
que no se trata de una simple leyenda o míca historia si no, de una pura realidad. Con/esan
que todos y cada uno de los sucesos de esta popular obra fueron reales, tanto los personajes
como las muertes que dejaron a0igidos a los miles de lectores que la leyeron.

Esta información fue recogida gracias a una entrevista que hizo nuestro corresponsal de
España:

- “Nos gustó mucho esta historia entonces decidimos adentrarnos más en ella.
Primeramente nos reparmos en diferentes grupos, cada uno se encargaba de una cosa
por ejemplo: unos invesgaban en el registro civil o de iglesias a través de internet y
llamadas telefónicas a concejales de todas las comunidades, otros buscaban en anguos
periódicos donde se hablase de esta obra, también hemos hablado con historiadores y
demás.” - Jus/ca uno de estos estudiantes.

Cuando le preguntamos por los aspectos donde han descubierto que no se trataba de una
simple creación:

- “Las personas que nos han oído hablar sobre estos aspectos nunca nos han creído, por
no decir que nadie excepto un anguo escritor. Uno de estos puntos lo descubrimos
gracias a un fanáco de estas obras de Toledo. El mismo nos mandó por correo cartas y
pequeños periódicos de aquel siglo dónde se nombraban a estos personajes: Celesna,
Melibea, Calisto e incluso a Pármeno. No entendíamos absolutamente nada excepto
los nombres propios, fue redactado en la9n. Entonces tuvimos que contactar con un
/lólogo hispánico.” –Entre esta información también nos declararon que tardaron un
curso completo, día tras día, incluso fuera del horario escolar en terminarlo.

- “Ese momento fue el que más nos impactó, en estos fragmentos se describía la historia
de amor de esta obra como tular en las nocias de esta ciudad. No recuerdo
exactamente lo que redactaba pero algo así como: Hoy la muy conocida y bella dama
Melibea ha sido avistada con un joven llamado Calisto, se cree que conllevan una
relación de amor aunque secreta… También se nombraba a Celesna como causa de
esta relación.”

Con relación a esta información otros invesgadores no garanzan que sea real, ya que son
muy jóvenes como para discur estos temas, en cambio la aclaración que nos revelan a
connuación dice lo contrario:
- “Creamos muchas conclusiones y teorías sobre si todo esto podría ser una
equivocación o tal vez un engaño, quizá estos historiadores estuviesen locos o se
referían a otra obra u suceso o pude que nosotros lo hayamos entendido
correctamente… Aun así, indagamos y leímos con nuestros propios ojos si estas
personas exiseron en la realidad, a través del registro civil de Toledo. Efecvamente
estaban sus nombres apellidos y familiares, pero no sólo los principales si no,
absolutamente todos y cada uno de los personajes que aparecen en la obra.”

Incluso estos aprendices nos ponen a prueba con la incierta muerte de Calisto y Melibea:

- “Incluso localizamos familiares de estos que seguían vivos (tan sólo dos abuelos), nos
contaban como sucedió esta vieja historia una y otra vez hasta que quisimos saber
acerca de la muerte. Según estos parientes, la conocida escena en la que Calisto sube a
unas largas escaleras por ver a su amada no está redactada detalladamente: había un
gato blanco o quizá gris que por su apeto tras un pequeño ratón, empujó suavemente
la escalera causando un tembleque que luego por la persecución de un perro seducido
por este gato acabó con la caída de la escalera provocando que Calisto cayera justo en
un grupo de rocas decoravas pertenecientes a un pao trasero. Por lo tanto, Melibea
al oír los lamentos y quejidos de sus ayudantes saltó rápidamente el muro que los
separaba, desde lo alto del muro ya contempló a su difunto amado lo que ocasionó un
besal desmayo por lo que cayó y asimismo murió.”

Efecvamente, aparenta ser una tragicomedia inventada por ellos mismos, pero no por esto se
niega que sea real ya que nuestros periodistas interrogaron a todas estas personas que
intervinieron en el proyecto de estos alumnos y se cer/caba que era real toda la información.

Con esta real farsa, concluimos que la muerte de Calisto y Melibea fue causada por un gato y
un perro callejero, aunque hay reporteros que pre/eren no comunicar esta extraña nocia por
temor a que la confundan con una comedia.
Terminamos todas nuestras clases sobre La Celesna, y como trabajo nal para ponerle el
punto a esta etapa, nuestro profesor de Lengua y Literatura decidió hacer un debate en clase
sobre quién fue el real culpable de las muertes de Calisto y Melibea.

-Profesor: ¿Un Halcón?

-Compañero 1: Sí, un halcón, esa es mi respuesta. Si este pajarraco no se hubiese escapado
hasta el jardín de Melibea, Calisto no hubiese contemplado la belleza de esta y no hubiese
sendo ese -echazo que lo dejó enfermo de amor y que lo llevó a recurrir a la ayuda de
Celesna.

-Compañero 2: Pues yo no pienso eso, el halcón es simplemente un símbolo del desno,
porque ellos estaban desnados a conocerse, yo creo que los verdaderos causantes de sus
muertes son los criados de Calisto, sobretodo Sempronio, el que lo traicionó y lo “vendió” a
Celesna. Ellos buscaban siempre conseguir algo de lo que Calisto le daba a Celesna. No les
importaba si su señor sufría o no.

-Compañero 3: ¿Pero no os dais cuenta que todo es culpa de Celesna? Si esta no hubiese
jugado con todos los personajes del juego, nadie habría acabado muerto. Es un personaje
arrogante. Vendió a su propia “hija” Areúsa para conseguir que Pármeno parcipase en todo
ese juego. Promeó reparr sus benecios, acto que después causó su muerte, pues al nal no
reparó nada.

Por otro lado, sin los hechizos de Celesna, Melibea jamás habría sendo ese -echazo por
Calisto, y este, con el empo, casi seguro que se hubiese olvidado de “su” Diosa Melibea.

-Compañero 4: ¿Pero qué decís?, ni un halcón, ni los criados, ni Celesna son los culpables de
sus muertes, si hay que culpar a alguien en todo esto es a ellos mismos, por haber seguido
adelante con su “amor” aun sabiendo que no podían debido a sus diferencias sociales.

-Compañero 5: Para culparlos a ellos, mejor culpar a sus padres. Si los padres de Melibea
hubiesen aceptado este amor, nada de esto hubiese pasado. No hubiesen sido necesarias las
visitas a escondidas y el peligro que corrían en ellas, que de hecho, en una de estas, Calisto
murió al caerse de la escalera.

-Compañero 6 (mi opinión): Es inúl intentar culpar a uno de los personajes de las muertes de
Calisto y Melibea, lo que realmente hay que culpar es el senmiento en común de todos estos,
el amor. Sí, el amor, ese es el culpable de todo. Todos los personajes se mueven en una cadena
que se une con el amor. Empieza la historia, y ya aparece, el amor incondicional de Calisto
hacia Melibea que le hace perder el juicio, sufrir de una enfermedad, la del amor.

Vamos avanzando en la historia y nos topamos de nuevo con este, La Celesna y su amor, no
hacia una persona, sino hacia el dinero y el ansia de conseguir cada vez más y más.

De este no se libran ni los criados, Pármeno y su amor por la prostuta Areúsa, este loco amor
que lo hace entrometerse en esta historia. Y cómo no, la historia de amor entre Sempronio y
Elicia, que hace que este tenga una conexión con Celesna. No solo senAan un amor pasional,
los criados también tenían ese amor como Celesna por el dinero, lo que les lleva a matar a
esta.

Y no podemos tampoco pasar por alto, el amor verdadero y más fuerte que vemos al nal de la
historia, y este es el amor de Pleberio por su hija Melibea, el que tras la muerte de esta, pierde
el sendo a la vida.
¿QUIÉN MATÓ A CALISTO Y MELIBEA?
¿QUIÉN MATÓ A CALISTO Y MELIBEA?
¿Quién es el asesino de Calisto y Melibea? ¿Centurio? ¿Celestina? ¿Los criados de ambos? ¿O fue un suicidio?

Si analizamos la tragicomedia de Calisto y Melibea, los protagonistas mueren: Calisto por no pisar bien en la escalera y Melibea
por no vivir sin su amado Calisto pero, ¿y si los amantes lo planearon?
Desde un principio vemos como todos los personajes van engañándose unos a otros: Sempronio y Pármeno a su amo para aliarse con
Celestina, Celestina a Sempronio y Pármeno para aumentar su “riqueza”, las chicas de Celestina a los sirvientes de Calisto, etc. Pero
nadie piensa que a lo mejor los que de verdad están engañando a todos, son los amantes: Calisto y Melibea.

Melibea rechazó a Calisto en un principio, y Calisto tuvo que buscar a Celestina con ayuda de sus sirvientes: ¿y si todo eso fue
una estrategia? ¿Y si Calisto solo quería ver si sus criados le tenían el respeto de vasallo-señor? Todo hay que pensarlo puesto que
Melibea con solo hablar una vez con Celestina, aceptó ver a Calisto: ¿alianza entre los amantes? Posiblemente.

La alianza entre ellos provocó que los sirvientes de Calisto y Celestina quisieran más y más poder, provocando que mataran a
Celestina para quedarse con el máximo beneficio existente y llevándolos a ellos a la muerte por asesinos.

En una de las veces que se vieron los amantes, Calisto llevó su escalera para poder escalar el muro, sin hacer mucho ruido, y
Melibea lo estaba esperando allí, como cada noche, para verse o simplemente hablar. Mientras estaban juntos, oyeron ruidos, y
asustados, pensando que habían sido descubiertos, Calisto y Melibea, para poder seguir juntos, deciden morir por amor: Calisto
“resbala” cuando baja las escaleras, pero en realidad saltó, y Melibea, más tarde, se tira, para que todo el mundo piense que no puede
vivir sin su Calisto, pero, fue todo un plan elaborado por ellos, para poder vivir su amor libres y sin que nadie los juzgase.

Así que, “¿QUIÉN MATÓ A LOS ENAMORADOS?”, ambos decidieron morir para vivir libres y poder ser felices con su amor imposible.
¿Quién es el culpable de las muertes de Calisto y Melibea? ¿Improvisadas o
planeadas?
Estas preguntas rondaban mi cabeza día y noche, y no encontraba respuesta alguna.
¿La pareja medieval de jóvenes enamorados estaba predestinada a morir?
¿Realmente fue un suicidio o fue lo que nos hicieron creer? Si esto fuese así me
sentiría un poco estafado por la historia, pero no soy adivino ni mucho menos. Por lo
que me he propuesto adentrarme en las entrañas de esta tragicomedia y encontrar
el culpable de este final apasionado.

Comencemos por la vieja alcahueta, Celestina, ella sólo se beneficiaba de la pareja y
ganaba monedas mientras no estuvieran juntos, pero, como todos sabemos, acaban
locamente enamorados. Así que, suponiendo que Celestina matase a Calisto,
solamente perdería reconocimiento y cualquier suma de dinero que recibiera
después de su unión. Por lo que creo que ella no es culpable de forma directa.

Luego están Areusa y Elicia, que ejercían el mismo oficio que Celestina y que, desde
mi punto de vista, no obtenían nada con sus muertes. Y arriesgar para no conseguir
nada, no tiene fundamento. Son personajes casuales que no se relacionan mucho
con las víctimas de mi caso.

Después de descartar a tres de los personajes que intervienen en la historia sin
conseguir ninguna pista ni motivo, creo que lo mejor sería fijarnos en los
acontecimientos, porque, ¿no es sospechoso que en el mismo día de la muerte de
Celestina ocurrieran también las de Calisto y Melibea? ¿Acaso una desencadena a las
otras? ¿hubo un detonante que hizo estallar al asesino? Recopilemos:
Primero, vamos a centrarnos en el asesinato de Celestina ¿todo bien por ahora?
¿Me seguís? Eso espero, ahora los sospechosos son Pármeno y Sempronio. Los
criados de Calisto. Hay que recalcar que se ayuda y sus acciones dentro de la
tragicomenoa medieval estaba meramente movida por dinero.

El dinero siempre ha sido un móvil, hoy en día, así que por qué no a finales de la
Edad Media.

Cuando Calisto se encuentra en la escalera para reunirse con su amada, escucha un
ruido, pareciendo ser una pelea. Tengo que decir que al mismo tiempo estaba
desarrollándose el desencuentro de los criados con la vieja alcahueta. Esto podría ser
la clave. ¿Y si el sonido que distrajo al protagonista era esta discusión? ¿Y si al
reconocer las voces de sus sirvientes o lo que podrían estar diciendo, se distrajo y
resbaló? ¿Y si eran conscientes de la situación de su amo y aprovecharon para que
pusiera atención en ellos? Si sabían que el protagonista esta en ese lugar en un
momento concreto, y con sus gritos y voces, hicieron, involuntariamente, que
falleciera Calisto.

Ya tenemos a los primeros culpables, y puede que los únicos.

Y para finalizar, la muerte de Melibea, claramente es un suicidio, y creo que es culpa
de la concepción del amor que se tenía en esa época. Porque hoy en día, no sucede
cosas como esta, nadie pierde su vida por otra, aunque sea el amor de su vida, lo
deja estar y aprende a convivir con su ausencia.

Lucía Sánchez Alonso
¿QUIÉN MATÓ A MELIBEA Y CALISTO?

¿Quién mató realmente a los amantes de “La Celes#na”? ¿Fue realmente un accidente
desafortunado la caída de Calisto? ¿Es jus#*cable que Melibea se suicidase después de esto?

Igual que en muchas historias amorosas que acaban con la muerte de la pareja, se pueden
culpar a muchos de los personajes colaterales a los amantes. En este caso, claramente
podemos culpar a los sirvientes de Calisto y a Celes#na por propiciar un amor que desde un
comienzo no tenía futuro, pues aunque Calisto estaba prendado de Melibea, esta no le
correspondía.

Podemos igualmente culpar a Elicia y Areúsa por mandar a Centurio detrás de los amantes,
provocando la directa muerte de Calisto. Por otro lado, Calisto también es culpable, no sólo por
caerse de la escalera, cuando se le había adver#do de tener cuidado y no ser impulsivo; sino
por pagar a una alcahueta y perseguir a Melibea aunque su nega#va era clara.

¿Podemos culpar a Melibea por caer en los enredos de Calisto y Celes#na, por creer que el
amor de pareja es lo único importante en la vida y que sin él, esta no #ene sen#do? En mi
opinión Melibea es de los únicos personajes a los que no se pueden culpar por su muerte, pues
se ve inmersa en una corriente mayor que su propio deseo, en una sociedad que, como mujer,
le dicta lo que debe pensar y hacer. ¿Fue su elección suicidarse #rándose desde la torre?
Físicamente sí, pero psicológicamente Calisto y Celes#na la habían empujado. En cuanto a los
padres de Melibea, tampoco creo que tengan una culpa clara en esta historia. Ellos no #enen
constancia de la aventura amorosa de su hija, pero se ve patente en el pensamiento de
Melibea la culpa por deshonrar a su familia al entregarle su virginidad a Calisto. Creo que este
es el punto más importante de la historia y el culpable: la sociedad y los valores de la época. No
creo que lo que nos pueda enseñar la obra, más allá de lo absurdo del amor román#co y la
sociedad machista, sea mucho.

Así pues, personalmente, culpo a la sociedad, por unos ideales machistas, sin los cuales
Melibea no habría cedido ante un amor que no sólo le hace daño, sino que no siente. Por
hacerle pensar que sin un hombre no es nadie y que debe dar su vida por él. Por crear unos
ideales en los que no podría haber exis#do un *nal feliz para Melibea, pues todos los
personajes están en su contra de una forma u otra. Por crear un es#gma alrededor de la
virginidad de las mujeres y culparlas por ellas, nunca a los hombres, ni por ser par<cipes del
acto sexual fuera del matrimonio tanto como las mujeres, ni por perder la virginidad; concepto
que prác#camente no existe o está en desuso respecto al género masculino y, que en ningún
caso #ene connotaciones denigrantes. Por hacerle creer a Calisto que #ene derecho a
entrometerse en la vida de otra persona y coaccionarla a darle lo que ella no quiere entregar,
por usar su amor como chantaje. La culpable es la sociedad por crear, así como los valores
machistas, el amor román#co, otro gran exponente del poder del hombre sobre la mujer.
Aunque este puede alienar a ambas partes de la relación, inconscientemente lo hace a favor de
la *gura masculina.
¿Quién fue el culpable de las muertes de
Calisto y Melibea?

Basándonos en la RAE, denominamos culpable a aquello que tiene culpa o a cualquier acto
que implique la misma. Pero, ¿y qué es la culpa? Se entiende culpa a la imputación a
alguien de una determinada acción como consecuencia de su propia conducta; el hecho de
ser causante de algo; y la acción u omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad
por un daño causado, este último como término psicológico.

En ese caso… ¿Qué o quién decide quién o qué tiene la culpa de qué? Bajo mi punto de
vista se trata de pura subjetividad en el caso de no existir pruebas, aunque sin embargo,
también es subjetiva la interpretación de las mismas.

A lo que íbamos, tal vez mi propuesta pueda discrepar de la realidad pero… ¡Allá vamos!

Fijándonos en la Tragicomedia de Calisto y Melibea, ¿podría ser algo o alguien
culpable de las respectivas muertes de estos personajes?

Calisto, el joven adinerado que cae rendido a los pies de
Melibea. Su amor por ella es tan grande que es capaz de
recurrir a cualquier cosa por tal de ser correspondido.
¿Sería él el culpable de su propia muerte y de la de su
amada? No sería la primera vez que un hombre asesina
a su pareja y luego a sí mismo, ¿no? Ups. Creo que me he
ido por las ramas. Por suerte este no es el caso.

Por dónde iba… Ah, ya. La historia cuenta que por
accidente, Calisto muere al caer de unas escaleras tras
escuchar algunos ruidos. De ahí la muerte de Melibea
quien no quiere vivir sin su amado y termina tirándose
desde una torre.

¿Será su culpa por entrometer a Celestina en su vida
amorosa y desencadenar todos los sucesos siguientes?

Página 1
La joven Melibea es quien desesperada decide acabar con
su vida tras la muerte de Calisto.

¿Es culpa de Celestina, por hacer estar a Melibea bajo los
encantos de un hechizo? ¿Es culpa del amor, por hacernos
sentir dependientes? ¿O es culpa de la propia Melibea, por
ser quien finalmente decide tirarse?

Celestina, la vieja alcahueta; una firme sospechosa de la
muerte de los amantes. Ella era quien conocía a ambos y
actuaba para que Melibea correspondiera a Calisto,
siempre por una buena recompensa por supuesto. Puede
decirse que era la más lista de todos los personajes ya que
manipulaba a la gente y las situaciones según mejor le
conviniera.

¿Podríamos culparla por las muertes de ambos
personajes? ¿Murió Melibea por su hechizo? ¿Murió
Calisto por algún otro? ¿O fue su culpa por negarse a
compartir con lo que Calisto le pagó sus servicios?

Centurio, a quien Elicia y Areúsa utilizan para cumplir su
venganza. Éste era el encargado de matar a Calisto y
Melibea pero no pudo cumplir con su cometido por la
repentina muerte de Calisto.

¿O sí cumplió su cometido? Pudo ser él quien planeara el
asesinato de Calisto, armando jaleo abajo y sabiendo que
el joven no tardaría en bajar y en consecuencia de las
prisas, cayéndose. Además, sabía que si acababa con
Calisto poco tendría que hacer con Melibea pues sería ella
misma quien actuara.

Página 2
Elicia y Areúsa, las pupilas de Celestina; amantes de los criados de Calisto. Envidian a
Melibea y planean la muerte de Calisto pues sus propios criados fueron quienes mataron a
Celestina. Son ellas quienes piden a Centurio que acabe con los amantes.

Suponiendo que la culpa fuese de Centurio tal y cómo nos hemos planteado antes, ¿no
sería la culpa de Elicia y Areúsa por ser quienes quisieron vengarse de Calisto?

Sempronio y Pármeno, los criados de Calisto; amantes de las pupilas de Celestina. Ambos
fueron quienes mataron a Celestina por no cumplir su trato sobre compartir toda aquella
recompensa que Calisto le diese, por lo que fueron ajusticiados.

¿Pretendían ellos acabar con la muerte de su amo? Quisieron aprovecharse de él, ¿pudo
ser la codicia lo que los llevara a tal extremo? Imaginándonos que fue Centurio quien
planeó como matar a Calisto y Melibea, por órdenes de Areúsa y Elicia que se vengaron
por la muerte de Celestina, ¿no sería la culpa indirectamente estos dos sirvientes por
acabar con Celestina y desencadenar una serie de actos de venganza?

Página 3
Conclusión
Mi teoría es que hay un único culpable de ambas muertes. Ese culpable es el amor, el amor
por el que Calisto se deja manejar y comienza a andar a ciegas, viviendo por y para una
única cosa; el amor de Melibea. Culpo al amor obsesivo, posesivo y tóxico. Al amor que
nosotros mismos forzamos y que nos tapa los ojos sin saber qué hacer o hacia dónde ir.
Culpo a ese amor que podemos ver reflejado en la sociedad, un amor que no es sano, un
amor lejos de lo que realmente define al amor; respeto, felicidad, cariño y confianza.

Es este dichoso amor el que hace que Calisto recurra a Celestina para ser correspondido,
forzando algo falso y obligado. Por culpa de este amor, son Sempronio y Pármeno quienes
ven la oportunidad perfecta para aprovecharse de su amo junto a Celestina y por
consiguiente, las disputas entre los mismos. Son muchos los factores que intervienen en la
historia y que podríamos tachar de culpables, pero si nos ponemos a analizar siempre
llegaremos a la conclusión de que sin este amor insano que le lleva a actuar de esta
manera a Calisto, Celestina no habría mediado y por ende no habrían muerto ni Calisto ni
Melibea.

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