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The Vanishing Game
Kate Kae Myers

Sinopsis
Corregido por LizC

Jocelyn de diecisiete años de edad, sigue las pistas de su aparentemente
gemelo muerto, Jack, dentro y alrededor de la Casa Seale, el terrorífico
hogar adoptivo donde una vez vivieron. Con la ayuda de un amigo de la
niñez, Noah, empieza a descubrir la verdad sobre la muerte de Jack y la
compañía que los contrató a él y a Noah.

El hermano gemelo de Jocelyn era la única familia con la que había
crecido en un mundo de hogares adoptivos y ahora estaba muerto, y ella
no tiene nada. Es entonces cuando recibe una críptica carta de “Jason
December” el nombre clave que su hermano solía usar cuando eran unos
niños en la Casa Seale, el aterrador hogar de adopción que creían tenía
poderes oscuros. Sólo otra persona sabía sobre Jason December: Noah, el
amor de infancia de Jocelyn y su único verdadero amigo entre los chicos
conflictivos en la Casa Seale.

Pero cuando Jocelyn regresa a la Casa Seale y a la ciudad donde vio a
Noah por última vez, obtiene más de lo que esperaba. Ya que los poderes
de la casa no eran sólo un producto de una imaginación infantil. Y alguien
está siguiendo a Jocelyn. ¿Jack aún está vivo? Y si lo está, ¿en qué clase
de problema se encuentra? La respuesta es revelada en un giro
sorprendente que pone la historia de cabeza y enviará a los lectores de
regreso a la primera página a leer el libro con una perspectiva
completamente nueva.

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Índice
Sinopsis Carbonizada

Como empieza Interrogatorio

Maratón Sombras

El sobre La Verdad

Watertown Monopoly

El Sótano La Historia de Noah

Escape La Clave Cifrada

El callejón Jason December

Acosador La Petición

El Trato Confesión

La Casa Seale Mentiras

El mensaje Reconocimiento

La Torre Pelea

Flowers La Asignación

Condolencias "X"

Conversación Jack

Estamos Acercándonos El enemigo

Ponerse al Día Memorias

Otra Pista Fenómeno

Dixon Atardecer

La Pintura Sobre la Autora

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Cómo Empieza
Traducido por Paaau

Corregido por Samylinda

L
a vida es una serie de respiraciones cortas. Y en cualquier
respiración, todo puede cambiar.

Inhala.

Comer lo último del cereal con mi hermano, Jack. Escapar de casa.

Exhala.

Hacer el tonto mientras lavamos los platos. Disparar un arma.

Inhala.

Tomar aburridas notas en Historia. Ser sacada de clases por el consejero de
la escuela. Escuchar lo que le pasó a mi hermano.

Exhala.

Todo en una corta respiración.

***

El estacionamiento de la Secundaria Troy Tech se llenó de chicos corriendo
hacia sus autos. Estaban desesperados por llegar antes que el otro a la
calle y más desesperados por salir antes de los autobuses. Ya que era el
viernes antes de las vacaciones de primavera, el sentimiento general era el
de obtener libertad condicional de la prisión. Para mi suerte, salí de la
oficina del consejero un par de minutos antes, lo que significaba que sólo
había un par de autos delante de mi pequeño y destartalado Civic. Me
acerqué, queriendo mi libertad al igual que todos los demás. Quizás
queriéndola un poco más.

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Mi teléfono vibró y revisé el mensaje de texto. Era de Brooke, queriendo
saber si iba a ir al campamento. Los seis de nosotros asando hot-dogs y
malvaviscos. Contando historias de fantasmas. Tratando de hacer reír al
resto. ¿Podría reír de nuevo alguna vez? No lo creo.

Si Jack aún estuviera vivo, ambos iríamos. Pero hace tres semanas mi
hermano gemelo estuvo en un fatal accidente de autos. Desde entonces,
adonde quiera que fuera, el dolor de perderlo iba conmigo. Me usaba
como un bolso, golpeando a un ritmo angustiante contra mi alma con
cada paso.

Realmente no quería ir a acampar, pero la idea de estar toda la semana
con mi familia adoptiva me deprimía. Incluso peor, sabía que los recuerdos
de la presencia de Jack en la casa causarían un susurro constante de
aflicción.

El auto delante de mí salió hacia la calle y me deslicé hasta la señal de
pare detrás de él. Diez minutos después, me detuve fuera de la casa de
dos pisos en la que mi hermano y yo habíamos vivido durante los últimos
tres años. Entrando, escuché el sonido de un programa de cocina en la
televisión y niños pequeños jugando con el perro de la familia. Olía como a
brownies de avena. Los favoritos de Jack.

—¿Eres tú, Jocelyn? —llamó mi mamá adoptiva desde la cocina.

Antes de poder responder, Marilyn apareció en la esquina, con un guante
de hornear en una mano y una espátula en la otra. Sopló su flequillo para
sacarlo de encima de sus ojos.

—¿Decidiste si irás a acampar?

—Sí. Creo que lo haré.

—Bien. —Un temporizador sonó, llevándola de regreso hacia la cocina. Dijo
sobre su hombro:

—Oye, llegó una carta para ti. Está en tu habitación.

Abrí el armario del pasillo, tomé un saco de dormir y fui escaleras arriba.
Entrando en mi habitación, dejé caer el saco en el piso. Mi mente estaba

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en el campamento: qué empacar, qué usar, sobre qué no hablar. Noté la
carta. Probablemente más cosas sobre la Universidad, pensé.

Levantándola, la miré, mis labios abriéndose en un jadeo silencioso. Un
temblor me recorrió: el estremecimiento que precedía a un terremoto.

La carta era de Jack.

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En cualquier otro momento habría apreciado la belleza abstracta. como linternas penetrantes. la pintura favorita de mi hermano Jack. pero en ese momento lo único que podía pensar era. mientras motores de autos zumbaban en la distancia. Estaba a tres horas de distancia de la seguridad de casa. aceleré el ritmo.. Las suelas de mis zapatos golpearon el concreto mojado y amortiguó un coro desesperado que decía: llegar a él. es demasiado brillante aquí. sus luces bajas.. 1 Maratón Traducido por Mari NC Corregido por Samylinda P ermaneciendo en las sombras de los edificios en lo posible. Dos autos se acercaban por el camino. hace casi cinco años. mi mente estaba en otra parte. Parpadeando a través de una mancha de rímel acuosa... y más asustada de lo que había estado desde que abandoné este pueblo del norte de Nueva York. sin aliento para el momento en que giré a la Calle Arsenal. salí corriendo a través de la amplia calle. la cual conectaba con la plaza pública de Watertown. Entrando en la plaza pública. Después de que se alejaron. La lluvia me caló hasta los huesos.m. Me recordaron la Noche Estrellada de Van Gogh. mi corazón martillando y mis pulmones doloridos. Tejí mi camino por las calles laterales y a través de pasillos abiertos. El ruido blanco del miedo bloqueó cualquier dolor. El letrero del banco mostraba la hora: 10:07p. Atrapadas en los circulares halos apagados de las farolas se arremolinaban espirales de lluvia. pasé junto a la fuente de 7 . Di un paso atrás en las sombras. llegar a él. A pesar de que la lluvia pegaba mi camiseta a mi cuerpo y picaba en mi rostro. corrí a lo largo de la acera.

Entonces pensé en la noche anterior cuando había estado espiándolo. la sensación de que alguien me seguía trajo más ansiedad cuando me di cuenta en qué vulnerable posición estaba. Me apresuré a su auto y me hice a un lado los mechones mojados de cabello que colgaban en mi rostro. doblé una esquina y vislumbré mi meta: un estacionamiento poco iluminado. una pregunta desesperada se mantuvo dando vueltas por mi cabeza: ¿seguirá allí? Noah Collier era un chico de hábitos. era alta para ser una chica. Unos segundos más tarde me precipité por un callejón. Forcé a mis oídos por el sonido de pies acercándose a través del aguacero. Estudié el edificio de piedra gris.Lady Spray. luego permanecí acostada en la oscuridad. tratando de recobrar el aliento y escuchando a la lluvia golpeando el techo. Agarré la manija de la puerta. Aparté un paquete de agua embotellada y subí. Apretujada por debajo de la escotilla. Él todavía estaba en el interior. Me acurruqué en el suelo y cerré la puerta. Bordeé los grandes edificios de ladrillo enfrente a la plaza central y me sentí menos vulnerable en sus oscuras sombras. ¿por cuánto tiempo? No podía soportar simplemente estar allí y volver a ser un objetivo para quienquiera que me había estado siguiendo. Un minuto más tarde. Sin embargo. abrí la ventana trasera. Estaba cerrado con llave. su agua silbando bajo la lluvia. sin un arma y casi sin poder moverme. luego crucé el estacionamiento desierto de un banco. En su lugar. y debido a esos hábitos sabía que tenía la oportunidad de encontrarlo. Él había arrastrado varias cajas de la parte trasera del jeep. Tal vez esto era mejor de todos modos. A pesar de que fue un alivio estar fuera de la lluvia. No fue fácil… eran casi dos metros. ¡Sólo dos cuadras más! Mientras corría. tendría que esperar. Mis ojos se desplazaron por el estacionamiento y el alivio se apoderó de mí cuando vi su Jeep Cherokee negro. combatiendo en su dojo 1 de artes marciales. Si hubiera sido 1 Dojo: es el término empleado en Japón para designar un espacio destinado a la práctica y enseñanza de la meditación y/o las artes marciales tradicionales modernas. 8 . pero no había manera de que yo pudiera simplemente entrar y tratar de encontrarlo. ya que probablemente no le gustaría encontrarme en su asiento del pasajero. no podría defenderme. Yendo a la parte de atrás.

en primer lugar. Ahora que estaba acostada mi cuerpo empezó a enfriarse. y consideré seriamente asomarme por la ventana. como murciélagos 9 . la llave de mi auto perdido. sin importar lo que tuviera que decir. Pero hace menos de una hora atrás mi auto había sido robado desde el estacionamiento de un café Internet. mis pensamientos eran un torbellino aturdido. Aceleramos. ropa. Sin embargo. No pasó mucho tiempo en conseguir helarme. Él subió y cerró la puerta. ya que él no me daría mucho tiempo para explicar. Decidí permanecer quieta. y el sobre que había hecho que me decidiera a venir aquí. Aún más desconcertante. Entrecerré los ojos y me estrujé aun más.perseguida. El motor arrancó y una canción que no reconocí sonó de la radio. estaba afilando su cuchilla en mis nervios. y computador portátil. advirtiéndome que quien había tomado mi auto no iba a permitir que se terminara ahí. traté de ponerme cómoda. Temblando. y después de un par de minutos parecía posible que me había escapado. En el interior estaba casi todo lo que llevaba conmigo cuando salí de la casa de mis padres adoptivos en Troy. entonces quienquiera que estaba allí estaría aquí en los próximos segundos. Ahora todo lo que había dejado en mis bolsillos eran un par de formularios de identificación. Mientras esperaba. extinguiendo la luz del techo. Por supuesto. Pedir ayuda a Noah era el único plan que se me ocurrió. Saltar desde la parte trasera de su Jeep cuando no lo esperaba podría conseguirme un puñetazo en la cara. no lo hice. y me quedé sin aliento. Mi adrenalina subió de nuevo. el instinto me decía que alguien me seguía. hablar con él. El sonido de una cerradura desbloqueándose me sorprendió. teléfono celular. o algo peor. ya que ir a la policía local no era una opción. incluyendo mi dinero. al parecer. Las sombras comenzaron a deslizarse dentro y fuera de las ventanas. El instinto. lo que haría entonces no estaba muy claro. ¿Estaba él finalmente aquí? La puerta del conductor se abrió y una ruda luz blanca fulminó desde arriba. El Jeep se retiró del lugar y se trasladó desde el estacionamiento a la calle. no había planeado en realidad. ¿Cómo había sucedido esto? Durante todo el día que pasé espiando a Noah. y me encontré deseando que Noah llegara aquí pronto. ¿Y ahora qué? Ya sabía que Noah era un chico que no iba a reaccionar con calma a mí escondiéndome en su auto.

Mientras escuchaba la lluvia. y no partimos en los mejores términos. la cual corría a orillas del Río Negro. traté de pensar en qué decir cuando nos encontráramos cara a cara. Me 10 . No. No me atrevía a levantarme lo suficiente como para que alcanzara a ver la parte superior de mi cabeza. ¿verdad? Claro. Salimos del centro de Watertown y condujimos a lo largo de Woodard Hill Road. Jocelyn Harte. Sé que ha pasado un tiempo. y el interior del auto fue iluminado por la deslumbrante bombilla del techo. ¿Iba a reconocerme? Yo había cambiado mucho. Cada vez que giramos unas cuantas esquinas tuve que prepararme. y luego entramos. Peor. La puerta del garaje se cerró detrás de nosotros. me preocupé por lo sola que estaba. y creo que realmente tenemos que hablar. el Jeep desaceleró y giró a la izquierda. pero pareció mucho más tiempo. pero no lo hice. la radio. Noah apagó el motor y la radio quedó en silencio. La monótona lluvia se detuvo de repente. no sola. Lo creas o no soy yo. sabiendo que estaba a salvo de mi perseguidor.oscuros y etéreos. El área de equipaje de un Jeep no es precisamente para pasajeros. La conducción duró unos diez minutos. También estaba el espantoso frío en la parte trasera y si él llegaba a poner el calentador al frente. Estar escondida en la parte trasera de un auto perteneciente a un chico con el que no había hablado en casi cinco años estaba muy fuera de mi zona de confort. y necesitaba moverme porque pinchazos como agujas estaban comenzando a ascender en mis pies. pero sólo éramos niños en ese entonces y tú en realidad no quisiste decir eso. En su lugar. una vez que nos movimos los empujones lo hicieron aún peor. Dependiendo de un chico que no tenía idea que estaba escondida en la parte trasera de su auto. Debería haberme sentido aliviada. Oí la puerta del garaje deslizarse hacia arriba. ningún aire caliente me alcanzaría. y después de unos minutos giramos sobre un camino de entrada y nos detuvimos lentamente. Eso iba a funcionar. Noah. así que cuidadosamente traté de reajustar mi posición. y el crujido de los limpiaparabrisas. Si había estado incómoda antes apretada en la parte trasera. ya que me dijiste que si alguna vez me veías de nuevo me matarías. Con el tiempo. Hola.

Sabía por espiarlo que la otra mitad del dúplex estaba vacío. Él se alejó del Jeep. Repetidamente pronuncié las dos palabras tan claramente como pude. y tocar el timbre. La lucha contra él no funcionó. Una llevaba adentro. Noah bajó del auto y la cerró de golpe. clavé mis dedos en sus manos. Luché contra él. permaneciendo abajo y presionándome contra la parte posterior del asiento. Miré a su rostro enfadado y comencé a repetir dos importantes palabras una y otra vez. Sabía que iba a ser mucho más inteligente para mí esperar a que él estuviera dentro antes de acercármele. Oí crujir sus pies sobre el áspero concreto y mis oídos se tensaron a cualquier ruido. Al menos. por lo que subí sobre el asiento de atrás y salí. Estaba sola. Él sofocó el sonido envolviendo sus manos alrededor de mi garganta. pero tenía los brazos de un orangután. La sacudida envió un estallido de dolor por todo mi cuello y grité. Ahí era donde tenía que ir. Me arrastré de rodillas y miré por la ventana. la otra al patio trasero. No podía llegar a él con mis golpes y fácilmente evitaba mis patadas. ir hacia el frente. No podía pensar en otra cosa que hacer.quedé muy quieta. pero sus manos se agarraron más fuerte hasta que sólo unos cuantos gruñidos y jadeos se me escapaban mientras mi cuerpo luchaba por aire. golpeándome la espalda contra su Jeep. Analicé cada ruido. pero seguí intentándolo. pero me podría deslizar afuera. Durante unos segundos. vi la gran figura de Noah medio segundo antes de que se estrellara contra mí. La ventana trasera no se podía abrir desde el interior. No me atrevería a llamar a la puerta que va desde el garaje hasta su mitad del dúplex. No había nada que pudiera hacer. mirándolo con los ojos desorbitados. y probablemente me parecía a un pez fuera del agua con la boca abriéndose y cerrándose. La puerta del conductor se abrió. aunque mi corazón todavía latía con fuerza. así que desesperadamente traté de explicar. Frenética. no estaría el problema de evitar los vecinos entrometidos. respiré un poco más fácilmente. pero tendría que ser silenciosa para que no me oyera. Recorrí el garaje y vi dos puertas. 11 . Había dado sólo unos pocos pasos cuando el sonido suave de piedras trituradas en el cemento me sobresaltó. Oí una puerta abrir y cerrar. No salió ningún sonido. Girando alrededor. Él me tenía. pero sin ningún resultado. sino ofrecerle el nombre que podría liberarme.

Le supliqué con mis ojos. mi espalda contra el neumático y mi trasero en el piso de cemento frío. y luego ira. Él saltó hacia adelante para atraparme. pero no funcionó. era difícil ser entendida cuando estaba indefensa empujada a dos metros y mirando fijamente a los ojos de un chico que apenas era dos centímetros más alto que yo. El férreo control alrededor de mi garganta disminuyó lo suficiente como para realizar un par de respiraciones. Una neblina tenue comenzó a cruzar mis ojos. mirándolo fijamente en un último esfuerzo antes de que la inconsciencia se estableciera. horrorizada cuando ningún sonido surgió de mi tráquea. Recuperé la última gota de fuerza que tenía y grazné—: ¡Tercer fenómeno! Noah dejó caer sus manos como si yo estuviera hecha de brasas. Éste chocó contra él bastante duro en una zona bastante sensible y se dobló. duda. Dio un paso atrás y se quedó mirando. sin embargo. No le presté mucha atención. Implorar por ayuda era algo en lo que nunca había sido buena. y me sentí empezar a deslizarme por el costado del Jeep. pero ninguno de los dos dijo una palabra. Nos sentamos así durante un tiempo.¿Por qué no lo entiende? ¡Estaba a centímetros de su cara! ¿No podía el idiota leer los labios? La sangre latía en mis oídos ahora como una resaca en oleaje. Su rostro se acercó más al mío. Sus dedos comenzaron a apretar de nuevo. Nos miramos el uno al otro. ¡Él me iba a matar! Dejé caer mis manos y dejé de luchar. y él desplomado cerca. —Tienes dos segundos para explicarte. Abrí los labios para hablar. 12 . y mi rostro se sentía hinchado y caliente. Mis miembros estaban temblando. cayendo de rodillas. con un gemido. pero levanté mi puño con toda la fuerza que pude encontrar. porque mi cuerpo estaba demasiado ocupado tragando aire con delirante codicia. Además. Varias expresiones cruzaron por su rostro: asombro.

hasta que el chico se mudó con una novia. atiborrado con libros de bolsillo y el mobiliario se veía un poco andrajoso. paredes necesitando pintura. Eran un par de genios de la computación. A excepción de una luz tenue. que terminaron haciendo un programa de seguridad. juntos. Pero a pesar de todo eso. vi que la mitad del viejo dúplex de Noah tenía una desgastada alfombra. Pensar en Jack causó una tormenta de emociones en mí. las llamas eran la única iluminación. Él quedó atrapado con el alquiler. Hasta que llegó el sobre. 2 El Sobre Traducido por Andy Parth Corregido por Samylinda E staba agradecida por el calor saliendo de la chimenea de gas mientras me sentaba en el banquillo. Echando un vistazo alrededor. sabía que Noah solía compartir este lugar con un compañero. Jack y Noah han sido mejores amigos desde que éramos niños. Sombras rondaban las esquinas de la habitación y chocaban sus extremos en el techo. un librero muy usado. 13 . De lo que mi hermano Jack me había dicho. Éste fue comprado por una compañía que también los contrató como programadores a medio tiempo. pero tenía suficiente dinero para pagarlo. y era como tener mi corazón aplastado por una pesada roca. ventanas con baratas carcasas de aluminio. secando mi cabello con una toalla pequeña. Hoy ya eran tres semanas que había vivido con el dolor de perderle. estaba ordenado.

No miré a Noah. sentada cerca de su chimenea. mi cuello seguía palpitando por el brutal apretón que él me había dado. —Eso no es lo que quiero decir. la Casa Seale. ¿Puedes cerrar las cortinas? Noah se detuvo unos segundos antes de hacerlo. pero sentía sus ojos cavando un agujero a través de mí. —Por favor no digas malas palabras. la había doblado meticulosamente en una capa. ¿qué diablos te pasó? Corrí mis dedos a través de mi cabello mojado. Me senté en silencio. Jocey —dijo. no podía recordar cuánto tiempo duró su 14 . Mi voz ahora estaba ronca en una manera casi-sexy que me molestaba. Parecen una mordedura de vampiro. Él estaba en la habitación de los chicos de nuestro nuevo hogar adoptivo. Solía sentarme y contemplarlos. Un recuerdo vino a mi mente… la primera vez que Jack y yo vimos a Noah. ¿Qué hay con todo el maquillaje y el cabello rubio? —¡Crecí! ¿Qué pensabas? ¿Qué siempre sería una niña tonta? —Mis ojos revolotearon a las ventanas nocturnas que parecían llorar con la lluvia—.—Entonces… ¿qué infiernos te pasó? —preguntó Noah desde la esquina del sofá. Usando cinta de embalaje transparente. —De acuerdo. de no ser por esos dos pequeños lunares en tu cuello. Todos estos años después. —No habría creído que eras tú. fantaseaba con morderte allí. —Sigues siendo una mojigata. —Ha sido un duro día. Corrió las cortinas para cerrarlas y se sentó de nuevo. ¿eh? —Cuando no respondí añadió—: Infiernos es. no una mala palabra. sabes. Esta era una vieja discusión. llamándome por el apodo de mi infancia—. técnicamente. Estaba arrodillado junto a una bolsa negra de basura abierta en un gran rectángulo. No te ves como solías ser. un lugar.

—Jocelyn. me dijo que un año después de que dejaron Watertown. y es genial. Un doloroso bulto apretó mi garganta. —¿Los llamas por sus nombres? —Sí. Tosí a un lado de la toalla con la que me estaba secando el cabello. después del accidente… —Mi voz se quebró y no pude terminar. Eventualmente fue reemplazada por el combo de Darth Vader/Luke Skywalker2. de modo que Jack pudiera ser un programador y yo pudiera enfocarme en el arte digital. Él sonrió. Tú odias este pueblo. Ambos lo son. a mi cuello. —Cuando Jack y yo hablamos por el chat en línea —añadió Noah—. Pero entonces. En todo caso. y posteriormente por un ninja cinta negra. Fue su sugerencia. Ellos han hecho mucho por nosotros. —¿Estabas haciendo diseño gráfico? 2 Darth Vader/Luke Skywalker: Personajes principales de la película Star Wars. me hizo sentir incómoda. Aunque mis horas terminaron hace dos semanas. —Me sorprende que hayas vuelto. Brent es doctor en el hospital local. y que ahí es dónde estás ahora. Incluso nos inscribieron en una escuela privada técnica. terminaron en un hogar adoptivo otra vez. Marilyn es la mamá. —No planeaba volver. mordiendo mi labio inferior. Mis dedos revolotearon hacia arriba. Ahora debo volver a la programación regular en la escuela. —Nunca me enteré de eso. Asentí. Escuché el silencioso murmullo de la lluvia. ya que somos mucho más mayores que sus otros hijos. Son una gran familia católica y vivimos en Troy. siento lo de Jack. Realmente lo siento. aunque no era la clase de sonrisa de vamos-a-reanudar-nuestra- amistad. El calor del fuego era reconfortante ya que mi ropa seguía mojada. —Los Haberton son buenas personas y su casa no es nada como la Casa Seale. Tomo clases en la mañana y hago una pasantía en la tarde. 15 .fase de Drácula. justo a las afueras de Albany.

pero decidí cancelar y conducir hasta aquí en su lugar. No hemos terminado aún. era programador de ISI. Son las vacaciones de primavera. preferí decir: —¿Todavía estás molesto por lo que pasó la noche que dejé la Casa Seale? Era sólo una niña.Asentí. había sido destrozada. ayer cuando encontré ese sobre la esperanza se había disparado como un gorrión volando su camino hacia el sol. No lo miré. Dudé. pero sentí su cercanía de la manera en que sentía el calor del fuego. —Miró lejos y continué—: Esto fue un error. estudiándolo con aprehensión. Él agregó—: ¿Por qué estás tan nerviosa? No voy a hacerte daño. permaneciendo de pie. dejándome mareada. —Su voz sonaba acobardada. me volví a las sombras para ocultarme. Inesperadas lágrimas llenaron mis ojos. —Tú nunca lloras. —Jack hizo el mismo tipo de prácticas. —¡No estoy llorando! —mentí. También llevándome al pánico. Tanto horrorizada como humillada. Nunca fui una niñita llorona. Insegura de decirle mis razones. Iba de campamento con unos amigos. —Entonces. ¿por qué volviste a Watertown. Aunque él tenía razón. desenfocando mi vista de la forma en que la lluvia lo hizo anteriormente. Se levantó del sofá y vino hasta mí. ¿Ellos saben que estás aquí? —No. Jocelyn? Y ¿por qué hiciste una cosa tan loca como esconderte en la parte de atrás de mi auto? Su voz sonaba cautelosa y el silencio colgaba entre nosotros otra vez. —Siéntate. ya lo sabes. —Él me dijo algo acerca de su escuela secundaria y de sus padres adoptivos. Estaba 16 . Luego. pero por supuesto. Pero hace tres semanas. cuando recibí la noticia de que Jack estaba muerto. Partiendo de la desesperanza hacia una tambaleante altura.

Es por eso que las lágrimas no tardaron mucho en venir. Hazel Frey nos puso a Jack y a mí abajo. sentí mi mundo hundirse en un abismo. Puso su mano en mi hombro y me empujó hacia abajo. —No era sólo estar asustados. como yo. —Los niños siempre se aterraban en el sótano. Pero él estaba tan quieto. Era más sobre la esperanza siendo aplastada como una araña por un zapato. Pero cuando Hazel nos encerró en el sótano. —¿Qué quieres decir? —Había una vez un chico llamado Fenómeno que se convirtió en mi héroe. *** La gran casa se había quedado tranquila. La limpié. Él sacudió su cabeza. Jack y yo nos sentamos juntos en la oscuridad cuando escuchamos la cerradura girar. Jack normalmente trataba de decirme que todo iba a salir bien. creyendo que mi hermano acudiría al único chico en el que siempre confió. Conduje hasta Watertown y comencé a espiar a Noah. Esta vez se sentó a mi lado. no lloro. Miserable. La puerta en la cima de las escaleras se abrió y un poco de luz pasó a través de ella. Por primera vez en un mucho tiempo hubo algo de esperanza. —Recuerdo mi primera noche en la Casa Seale. —Eso es lo que temo. Pero cuando no apareció. Noah atrapó mi mandíbula en sus dedos y giró mi rostro hacia él. Vi sus angulosas facciones nadando a través del desenfoque húmedo y di un tirón.desesperada por llegar a Jack y averiguar qué sucedió con él. en el sótano. ya no soy ese chico. —No. La Casa Seale parecía tan grande e impresionante. Jocey. pero esa noche lo hice. —No necesitas preocuparte. a la chimenea. 17 . Mucho ha pasado desde aquellos días. Estábamos muy asustados. supimos que sería igual. lo que hizo que una lágrima se derramara por mi mejilla. Tienes razón.

Aunque no me molesté con tu pregunta. almohadas y una linterna. enloquecerá. Mientras comíamos. entregándonos platos de papel llenos de frío rosbif y panecillos. —Me aparté un par de centímetros de Noah para mirarlo—. —Un par de días antes de ir a la Casa Seale. me las entregó y le sonreí. lo único que demostraba que era una niña. *** —Todavía puedo verte sentado en el último escalón. Te recuerdo sentado en una almohada mientras nos contabas todo sobre vampiros. Él tenía una linterna. —Tomen —dijo en voz baja. —Gracias Noah. ya que sin él. el chico que habíamos visto antes bajaba las escaleras con escalofriantes pasos en una capa de Drácula. Excavó en la caja por una pequeña pila de novelas gráficas. estaba avergonzada. Ésta última se la arrojó a Jack diciendo: —No la dejes encendida toda la noche. me veía como un niño alto y torpe—. mi mamá había cortado mi cabello. Porque si Hazel lo descubre. —Parece que fue ayer para mí. —Sólo asegúrense de que todos se hayan ido a la cama antes de usar estas cosas. ya que estabas siendo amable. ¿Recuerdas? —Eso fue hace mucho tiempo.Luego. Abriendo las solapas dijo: —Pueden usar lo que está aquí. 18 . explicándonos cómo debíamos esperar a que Hazel se drogara con su marihuana. te sentaste y hablaste con nosotros. Tú preguntaste si yo era un niño o una niña. Si las baterías se agotan tendré que robarlas del cubo de basura. La ansiedad dentro de mí se alivió un poco cuando sacó mantas. Después de eso podríamos abrir la caja. y luego nos mostró una gran caja de cartón. Ella lo notará si lo hacemos muy seguido. Nos dijo que su nombre era Noah.

para aliviar la tensión en mi cuello—. incluyendo mi dinero y teléfono. Algo aterrador. —¿Distinto a que la mitad está quemada ahora? —Exactamente. Eso es lo que he estado diciéndome durante años. con casi todo lo que tenía dentro. —Estoy cansado. Las llamas grabando su rostro con tatuajes cambiantes. 19 . nuestro reencuentro fue lo último que planeé hacer. Sólo unos niños inventando historias. ¿Tan sólo me puedes ayudar ahora. probablemente alguien encendió un fósforo.Noah suspiró. —Giré mi cabeza una vez. —¿Qué pasó? —Mi auto fue robado. ¿Esto tiene un punto? —Quiero saber qué es lo que está mal con la Casa Seale. Pero primero dime la verdadera razón por la que volviste a Watertown. —¿Un poltergeist? —Fantasma. Pero tuve problemas esta noche y no sabía a dónde más ir. —Eso era todo ficción. —Quién sea que la haya quemado debe haber odiado realmente el lugar. —Seguro. ¿Cómo pasó eso? —No lo sé. —¡Eso es una locura! ¿Por qué estás sacando toda esta basura del pasado? —Créeme Noah. Supongo que no puedo culparlos. Quizás tenía un poltergeist. hasta que averigüe qué hacer? Después saldré de tu vida y podrás pretender que esta noche infeliz nunca sucedió. comedor-de-niños… como sea que quieras llamarlo. porque había algo mal con la Casa Seale. tratando de escapar de un lugar que no me quiere dejar ir. Noah me estudió como si estuviera chiflada. —Bien. —No agregué que también estaba segura que me habían seguido—.

—Jack está muerto. —Jason December. Se sentía como si fuéramos nuevamente dos niños descifrando un acertijo. Jack había desaparecido. Hay páginas que están ocultas. Un cálido viento balanceó las ramas y despertó el aroma a resina de pino mientras Noah y yo nos sentamos allí. pero dejó una nota desafiándonos a un juego. No fue hasta que analizamos el nombre “Jason December” que Noah finalmente lo descubrió. —Si están leyendo esto —leí en voz alta mientras Noah se asomaba sobre mi hombro—. —Obtuve por correo un recorte de periódico sobre el incendio de la Casa Seale. Esta pista conduce a la pieza final del rompecabezas. tratando de entender las pistas. *** Era una húmeda mañana de julio. —¿Qué se supone que significa eso? Me encogí de hombros. 20 . pero no en un libro. La limpieza de los lechos de flores estaba lista y no teníamos que empezar a hacer el almuerzo de los niños más jóvenes hasta el mediodía. Deben encontrarme pronto. arriba. —Estoy buscando a Jack. Noah y yo estábamos sentados en nuestro escondite. —Si tú lo dices. en las ramas de un pino gigante. Tomé una respiración profunda y luego exhalé lentamente. Están a simple vista y no se tomen su tiempo o vayan lejos. Nadie podría vernos. en busca del húmedo sobre doblado y se lo extendí a él. nunca dispuesto a dejar ir cualquier cosa. El nombre estaba impreso en letras mayúsculas en la esquina superior izquierda. Llegó en un sobre de Jason December.Éste era el Noah que recordaba. —¡Eso no es posible! Excavé en mi bolsillo. La expresión de Noah se retrajo. entonces significa que están cerca de encontrarme. Eso significaba que teníamos una valiosa hora para descifrar las pistas.

y cada mensaje suyo. ya sin preocuparme de lo que Noah pensara de mí. Comencé a llorar realmente esta vez. —Creo que él todavía está vivo Noah. Eres su mejor amigo. —Él no sigue vivo. venía con el seudónimo de Jason December. Era nuestro secreto y sólo nosotros tres sabíamos lo que significaba. —Sólo recordando la primera carta de Jason December. Eres tan inteligente como Jack. Después de eso. No confesé que había estado espiándolo. quién ha estado estudiando la impresión en el sobre. —La voz de Noah fue muy baja—. Fue un momento glorioso. —Empujé a un lado el sollozo hasta que mi voz se estabilizó—. Ahora sabíamos que la última pista estaba grabada detrás del calendario de la cocina. pero sentí dado su postura rígida que estaba incómodo. No puede estarlo. —¡Es cierto! —Miré a Noah con flamante respeto—. Es el último semestre del año. 21 . esperando que Jack se mostrara. No lo discutí mientras nos apresurábamos a bajar del árbol y de regreso a la Casa Seale. Y sé que si está en problemas vendrá a ti. *** Noah. —¿Por qué estás sonriendo? Mi boca cayó seria. finalmente me miró. 3 December: al español Diciembre. No lo miré. —Más inteligente.—¡Lo tengo! —Extrajo un lápiz regordete de su bolsillo y escribió en la parte posterior de la carta: J(ulio) A(gosto) S(eptiembre) O(ctubre) N(oviembre) December3—. cada caza del tesoro que Jack nos mandaba.

estuve aliviada cuando Jack corrió a través de la puerta delantera y prácticamente se zambulló dentro del auto. Había empezado hace más de un año. seguirlos e identificarlos. trabajaron codificando juntos.—Es por ti que Jack terminó trabajando para ISI y se exigía tanto. Su renuencia a aceptar mi teoría hizo que mi motivación se tambaleara. incluso haciendo un programa de seguridad que podría percibir a los hackers invasores. renovando una amistad que significaba todo para él. ¿Adivina que me acaba de llegar? —No esperó mi respuesta—. Después de ponerse al día con lo que había pasado. Entonces un día fueron contactados por una empresa llamada Internet Security Inc. Pensé en todas las veces que Jack se quedó hasta tarde hablando con Noah por chat. No quería que llegáramos tarde al primer periodo nuevamente o perderíamos el privilegio del almuerzo y nos quedaríamos atrapados en el campus. soltando el freno y acelerando añadí—: La señora Biddway va a estar realmente enojada si llego tarde otra vez. comenzaron a jugar y a hablar por mensajería instantánea. sacudiendo su cabeza. ya que él conocía a mi hermano mejor que cualquiera. Preparada para tocar la bocina. —¡Te dije que te dieras prisa! —dije con mi voz enojada mientras él cerraba la puerta de un portazo. Ávidos programadores. excepto yo. ¿Qué si ocurrió algo que realmente le molestó o quiso hacerlo desaparecer? Noah sólo me miró. revisé la hora en el tablero de mandos de mi Civic. Un correo electrónico de ISI. —¿Cómo encontrarás tiempo para eso? —¡Fácil! El correo dice que ellos contactarán con la escuela para ver si puedo empezar una pasantía el próximo semestre. cuando Jack se reencontró con Noah a través de una red social. —Olvídate de ella. —¡No es cierto! 22 . ¿Recuerdas que le pidieron a Noah programar para ellos? Ahora también me quieren. *** Impaciente. Esto fue un gran logro y les consiguió gran atención de varios grupos de programación. Y tal vez es por ellos que se metió en problemas.

y una leyenda debajo. había habido un precio. Sobre su hombro. no sé qué hacer con esto. Volteándolo. Mis pensamientos regresaron al presente y estudié la expresión incierta de Noah mientras examinaba el recorte de periódico arrugado que había estado dentro del sobre. motivo por el cual le seguirá una investigación. así que al final. La casa estaba actualmente desocupada y embargada. Y hay algunas camisetas en el vestidor. No me molesté en darle las gracias. Y no vas a creer cuánto dinero me están ofreciendo. el armario de lavandería está junto a él.—Dado que mis notas son buenas. Ahí había una foto de la Casa Seale. La policía dice que una casa histórica en la Avenida Keyes fue parcialmente destruida cuando un incendio se desató esta madrugada. añadió—: Mientras tanto. El origen de las llamas está siendo catalogado como “sospechoso” por los bomberos. una recompensa que habían estado felices de recibir. *** Trabajar para ISI hizo que Jack y Noah tuvieran bastante dinero para chicos de su edad. con fecha del día anterior al accidente de Jack. trata de aclarar tus ideas. —Honestamente. así que siéntete libre de utilizar la secadora para tu ropa. También había consumido mucho tiempo de Jack. —Metió el recorte de nuevo en el sobre y me lo tendió—. ¿Creía que lo que yo le había mostrado era una broma? Por unos pocos segundos la confianza que sentí acerca de mi hermano todavía estando vivo osciló como la llama de una vela en una corriente de 23 . Ahora me daba cuenta que Noah no me creyó. Noah buscó en el reverso pero no vio ninguna nota. Prácticamente la había memorizado. Pasa la noche si quieres. estoy seguro que el director me dejará. —Señaló a una puerta bajando por el pasillo—. Ése es el segundo dormitorio. Se levantó y se alejó de mí.

nadie más podría haberlo enviado.aire frío. no dispuesta a dejar que la infiel lógica de Noah la extinguiera. Jack. había una cosa que ya sabía a ciencia cierta. debido a que el sello postal muestra que fue enviado desde aquí. Una vez que lo encontrara. y era una pequeña información que estaba muy contenta de tener: Noah no había sido el que me envió el sobre de Jason December. y yo sabíamos acerca de ese nombre clave. Por qué Jack había fingido su muerte y me envió esta pista. mentalmente abrigué esa esperanza. era desconcertante. él me diría todo. Pero entonces. Dado que sólo Noah. Mi hermano estaba vivo y en algún lugar en Watertown. 24 . Y sin embargo sabía que no me hubiera dejado sufrir como lo había hecho en las últimas semanas sin una razón. Además.

Durante uno de nuestros juegos en proceso de fantasía. y miré el reloj en la mesilla de noche. sólo podíamos conjeturar acerca de nuestro padre. Mi gemelo. Melody. Nunca lo conocimos y Melody no hablaba de él. cerebrito. y yo éramos los únicos hijos de nuestra madre. Mi padre podría serlo. Más de una vez Jack y yo inventamos historias. —Limita la búsqueda —dijo Jack—. excepto que mis ojos eran azules y los suyos eran marrones. mi mente volvió nuevamente a mi hermano. Jackson Harte. Viniendo de una madre de complexión delgada. No es ninguno de los hombres hispanos. no para ti. debido a tus ojos azules. Insistiendo en que casi la habíamos matado durante el parto. siempre suponiendo que él era alto. Allí tumbada. Yo tenía diez años y me mantuve estudiando los breves destellos de los rostros que mostraban las cámaras. *** —¿Cuál crees que podría ser? —le pregunté mientras mirábamos las eliminatorias por televisión. ella inmediatamente había exigido que el doctor ligara sus trompas. relajada. sin embargo. Al menos. Eran casi las once. con la esperanza de encontrar un parecido evidente con el hombre que podría haber contribuido a nuestro ADN. y de metro sesenta y dos. ¿se te olvidó que somos gemelos? 25 . y otro día nublado. Jack y yo éramos altos y muy similares. 3 Watertown Traducido por Mari NC Corregido por Samylinda M e desperté de un sueño sin sueños para ver la apagada luz de la mañana. decidimos que jugaba en un equipo de la NBA. —Oye.

Aparté la mirada para ocultar mi expresión. —¡Por supuesto que sí! —No. Hace cinco minutos dijiste que probablemente se acostó con todo el equipo de baloncesto. Se acercó y pasó su brazo por mis hombros. Lo leí en el periódico. —¿Adivina qué? Tengo un acertijo para ti. ¿Qué si es cierto y sólo somos medio hermano y hermana? —La idea de que Jack y yo podríamos no compartir el cien por ciento de nuestro ADN fue devastadora. Sonreí y asentí en acuerdo. Sin insinuaciones esta vez. Puede suceder. duras como cristales de sal. Jack fue el único familiar que había querido o me preocupaba. y en mal estado. Fuera de la ventana bolitas secas de nieve. ¿recuerdas? —No es eso. En el torbellino 26 .—Eso no importa. de la misma manera que yo protegí la suya. —Se rió al ver mi expresión—. ¿Crees que puedes descubrir las pistas? —Por supuesto. —Aparté la mirada de la frágil nieve para observarlo—. Él negó con la cabeza. si mamá tuvo sexo con dos tipos diferentes en un mismo día. —No conseguimos nuestros cerebros de Melody. ¿verdad? No puede terminar ni una sopa de letras para salvar su vida. *** El recuerdo me hizo sonreír para mis adentros y luego reprimir las lágrimas. Eso tuvo que venir de nuestro padre. —Oye —dijo Jack. porque desesperadamente quería creer que era verdad. golpeaban los vidrios. hermanita. —No va a ser fácil. entrando en la habitación—. —No las necesité la última vez. Unos minutos más tarde salí de la sala y fui a nuestra pequeña. habitación. Él protegió mi cordura.

limpié el espejo empañado y examiné mi rostro. Después de la ducha. Quizás Noah me dio el dinero para asegurarse de que saliera de su casa y no lo molestara de nuevo. y con tal florecimiento tardío que estaba a veces todavía sorprendida por lo que ahora veía en el espejo. Por un segundo o dos mientras estaba allí.infantil de la negligencia de Melody y la brutalidad de sus novios. Lo que me salvó fue conseguir el inesperado sobre de Jason December. Una vez más. Era largo y brillante. Había sido tan desgarbada y torpe. nos dimos la crianza mutua que un hijo único nunca habría tenido. Nunca dejé a nadie masacrarlo de nuevo. Al entrar en el cuarto de baño. dinero en efectivo dentro. a pesar de que él se mantiene asegurándome que la curación lleva su tiempo. No había ninguna rivalidad de hermanos entre nosotros. era esa chica preadolescente con el cabello deslavado. porque mi cuello estaba dolorido por el estrangulamiento de Noah ayer por la noche. Sólo tenía que seguir adelante y averiguar dónde estaba Jack. trabajando en mi cabello. Al igual que un holograma fantasmal. ¿Noah las había lavado y secado por bondad. o porque no le gustaba la idea de un montón de cosas empapadas dejadas en el piso de su baño? Me imaginé que era la segunda razón. pero nunca nada destinado a herir. Durante los últimos años había pasado mucho tiempo tratando de hacerla desaparecer. su imagen superpuesta a mi adelgazado rostro y los recientes mechones rubios claros. un pecho plano. Las visitas a mi terapeuta no ayudaban. A veces. aunque el volver a Watertown me había obligado a resucitarla. peine. Aunque debería haberme sentido agradecida. dejó un sabor desagradable en mi boca. 27 . Me levanté de la cama e hice una mueca. vi que mi ropa había sido lavada y estaban perfectamente dobladas en la parte superior de la cesta. y una expresión defensiva. Mi dolor era intenso. La muerte súbita de mi hermano había dejado un agujero enorme en mi vida. En la parte superior estaba un nuevo cepillo de dientes. y un sobre con mi nombre en él. había palabras burlonas. alcancé a ver a la joven que una vez fui mientras ella se escondía detrás de mi reflejo. A los doce años odiaba profundamente tener el cabello corto y me hice una promesa silenciosa a mí misma que algún día sería largo. Agarré el secador. Jocey se desvaneció dentro y fuera.

Me alisé mi cabello y deseé algunos clips para sujetarlo. Esto incluyó un par de tiendas de informática y de juegos. Teniendo en cuenta todos los hombres que entraban y salían de la vida de Melody. como si estuviera cada vez más cerca. el peor tenía una vena cruel que evitábamos convirtiéndonos en seres invisibles. nuestros sitios favoritos de comida rápida. Incluso si él estaba en problemas. Después de vestirme. Mi hermano y yo siempre nos habíamos cuidado el uno al otro.Apagando el secador y reenfocando mis ojos en el espejo. Cerré la puerta detrás de mí. Al final acabé en un café Internet y pagué para revisar mi correo electrónico por cualquier cosa de Jack. Comencé la larga caminata hasta la Avenida Keyes. pero si tan sólo pudiera encontrar a Jack todo iría bien. admití que había sido un extra mi poco atractivo aspecto en ese entonces. Después de eso busqué en la web durante una hora. También habría sido bueno tener un lápiz labial y sombra de ojos. No quedaba nada sino dar el siguiente repugnante paso. El mejor de ellos nos ignoró tanto a mí como Jack. Estuve decepcionada pronto. revisando sus foros favoritos. 28 . Me di cuenta de que se había ido e hice a un lado los sentimientos heridos. que tardó veinte minutos en aparecer. junto con todo lo que necesitaba para volver a casa. Entonces llamé a un taxi. No había rastro de él. me dejaron sola. No aprendí nada nuevo. la imagen de la vieja Jocey finalmente se desvaneció. y la Biblioteca Flower Memorial que una vez había amado. Probablemente se había largado para evitar verme. asalté la despensa y comí un bagel. Le dije al conductor que me dejara en el centro de Watertown y pasé la tarde visitando los lugares donde Jack y yo habíamos ido cuando éramos niños. pero me ayudó a sentirme menos ansiosa. ambos lo resolveríamos juntos. Mi auto estaba todavía desaparecido. con casi dieciocho años. Al entrar en la cocina. Ahora. salí del baño y caminé por la casa de Noah. Pero puesto que todo lo que veían era una niña alta y flaca que podría haber pasado por un chico. Ya era hora de hacerle frente al lugar que había estado evitando. si yo hubiera sido tan linda como mi madre probablemente hubiera pasado por cosas mucho peores de las que había pasado. Había sido un error venir a Noah en busca de ayuda. pero aún en mi peor momento era mucho más guapa de lo que mi yo más joven nunca había sido.

Pero incluso con mis ojos cerrados la casa permaneció. Me recordó a una contusión formándose. Un sonido como un suspiro de satisfacción se me escapó mientras miraba a la gran casa en frente de nosotros. Oí la voz de las burlas de Jack lo suficientemente bajo como para que el trabajador social no lo escuchara. 29 . Como atraída por un imán. No me molesté en romper mi mirada fuera del gran porche y piedra rosa que brillaba pálida bajo los rayos directos de la tarde. Hacia el oeste el cielo turbio era de una tonalidad extraña de parduzco púrpura. La casa que había visto una vez tan hermosa en el exterior casi estaba arruinada. negra en el lado este. mi depravada madre. no podía estar segura. sin embargo si traería otro aguacero como el de anoche. Enfrente. —Estás enamorada. y un frente de piedra rosa que se convirtió en terracota con la débil luz. finalmente había partido a la muerte. Las sombras se profundizaron en el porche. tenía doce años de edad. Por un instante pareció que hubo un movimiento plateado detrás de un panel oscuro. De pie en la acera de enfrente. Una nueva tormenta podría estar llegando a la ciudad. mis pies me llevaron de vuelta a la Casa Seale. ensombreciendo los paneles de vidrio en las puertas y oscureciendo las ventanas. *** Nos trasladamos hasta el pasillo de cemento de grava. estudié la casa de gran tamaño que dominaba el vecindario. con ganas de bloquearlo. Tenía escalones acercándose a las enormes puertas dobles. quemó en mis retinas como si tuviera el poder para emitir rayos UV. deambulé por las familiares calles principales en el viejo vecindario.Al acercarse el crepúsculo. carbonizada. No podía dejar de mirar fijamente con un estremecimiento de miserable placer como el que sentí hace dos años después de saber que Melody. Apreté mis ojos durante unos segundos. Me dije que era sólo el reflejo de una nube pasajera. las distantes nubes de lluvia colgaban como bufandas en capas de color gris oscuro. Una vez más. en el este.

me dije—: Sólo entra. Puse mi mano en la perilla. Me deslicé a través del espacio entre la cerca de madera desgastada y la casa. a lo mejor iba a ser genial. Virando a la derecha. Ninguna cantidad de desesperación podría hacerme entrar en ella después de que el sol se pusiera. Mentalmente trazando el camino más rápido. —¿Crees que hemos muerto y fuimos al cielo? Llegamos a los escalones del porche antes de que pudiera contestar. sabiendo lo que él estaba pensando porque podía oírlo en su voz. Nos morimos y fuimos al infierno. Estaba cerrada con llave. ve si puedes encontrar algo. Cerca de la esquina trasera de la casa estaba la pequeña puerta lateral que nosotros de niños habíamos usado tantas veces. Aparté la mirada y me di cuenta que la hierba era más larga de lo que jamás había visto. —No era como si tuviera que quedarme. Me recordé que la única cosa peor que entrar en la Casa Seale sería ir dentro cuando estaba oscuro. Estábamos los dos esperanzados de que ese hogar adoptivo no sería tan malo después de todo. girando juguetonamente. Mi imaginación desenfrenada hacía parecer como si estos fueran ojos mirándome a través de cataratas. pasé adelfas y plantas espinosas de acebo garantizadas para desanimar a los niños de subir por las ventanas.—Tú también —le susurré de vuelta. Miré a los paneles de vidrio antiguo que ciegamente reflejaban mi imagen. por 30 . casi esperando algún tipo de sacudida eléctrica pero no hubo nada salvo la sensación del frío metal. También había malezas en las macetas de flores. La luz disminuía rápidamente. así que empecé a cruzar la calle. cosa que nunca se había permitido durante mi tiempo aquí. Después de todos estos años finalmente formé una respuesta y murmuré en voz alta—: No. a lo largo del lado de la casa que no estaba carbonizado. un poco apretado desde que ya no tenía doce. Se encogió de hombros. De hecho. Jack. Había sólo dos veces que cualquiera de los niños adoptivos alguna vez usaban las puertas dobles frontales de la Casa Seale: cuando iban allí a vivir y cuando se iban para siempre. y sal. * ** Mis ojos se abrieron lentamente.

Me pregunté cómo la Casa Seale había permitido esto. como si la casa estuviera extinguiendo el fuego. mesa y bancas de años atrás. El pequeño Dixon lo había llamado un truco de magia. sosteniendo uno de los cuchillos que había robado del cajón de los cubiertos. Las llamas de inmediato se fueron. Me apresuré a través de la cocina. ignorando el crujido de los cristales rotos bajo mis zapatos. Sólo de pensarlo me puso los pelos de punta. Fragmentos de vajilla y vidrio estaban esparcidos por el suelo como si alguien hubiera desaparecido en un alboroto odia- platos. Cerré mis ojos por un par de segundos. El comedor todavía tenía el mismo aparador. pero ahora el espejo tenía una rajadura como una gran tela de araña en el centro. Estaba en cuclillas. El olor del humo grasoso cubría todo. recordando cómo lo había hecho Jack: girar la perilla al extremo izquierdo. y agitarla unas cuantas veces. y el antiguo linóleo gris estaba deformado y manchado de agua. y me hacía cosquillas en la garganta de una manera desagradable. Sus ojos muy juntos brillaban en la oscuridad mientras su cabello ondulado de color rojo parecía 4 Angry Beth: al español sería algo como “La Enojada Beth”. levantarla. El olor a humo se hizo más fuerte. lo que permitió sólo el movimiento suficiente para deslizar el cierre fuera de su ranura. por lo que todavía podía ver. Girando. diferente de la que Hazel Frey había poseído. me sorprendieron las sombras. Jack y Noah habían mantenido el interior de esas bisagras bien engrasadas para que pudiéramos salir a hurtadillas y Hazel Frey no nos oyera. Pero. 31 . ¿quién la había mantenido funcionando suavemente en los años transcurridos desde que el hogar adoptivo había sido cerrado? Entré en la pequeña habitación abrigada y luego me deslicé por dos escalones y por medio de un arco abierto dentro de la cocina. Brotó libre y la puerta se abrió sin hacer ruido. Estaba tenue en la casa pero no oscuro. Esto era peor para mis nervios que si hubiera hecho un crujido fuerte. Angry Beth4. recordando las pocas veces que algunos de los niños habían tratado de prender las cortinas en fuego. Las bisagras estaban sueltas. Por un segundo me pareció ver a mi vieja compañera de habitación. una estaba en astillas. Había una larga mesa de trabajo en el centro de la habitación.supuesto. Las sillas estaban patas arriba.

Mi corazón latía como loco de todos modos. Angry Beth se convirtió en una sombra de nuevo. a menos que me pusiera en el camino.desvanecerse en el papel tapiz. Mi corazón se aceleró ante el recuerdo. de la misma manera que yo lo había hecho. A diferencia del fantasma de Beth del pasado. 32 . sino hacia todos. congelada por el sonido de una voz hablando en voz baja. esta persona era real. No faltaba mucho por recorrer. aunque sabía que eso es todo lo que era. Estaba tan llena de odio. Mi cuerpo estaba tan tenso para entonces que apenas podía obligarme a seguir moviéndome. pero todavía podía sentir su malicia. Unos pasos más y vacilé. Ciertamente había crecido y se fue. En realidad no hacia mí. Mis orejas tensas por el sonido de su ronco susurro. Venía de otra habitación. incluso mientras me recordaba a mí misma que Beth no podría estar aquí ahora.

Reservado 33 . *** —Como un ratón —advirtió Jack. Giré en la dirección del sonido y vi un parpadeo de luz. —Todavía no. pero me dije: concéntrate. justo como había aprendido durante los meses que pasé aquí. Él sonrió. como habría dicho Hazel Frey. *** El recuerdo de la juguetona voz de mi hermano hizo que mi corazón doliera. 4 El Sótano Traducido por Andy Parth Corregido por Samylinda U na voz se convirtió en dos. había sido el lugar más bonito de la casa. La gran sala frontal estaba frente a las puertas dobles de la entrada. Seguí hacia adelante y eché un vistazo alrededor de la esquina. —Tú no tienes un metro ochenta de altura. ¿Linternas? Entonces me di cuenta de que nada emitiría ese tipo de resplandor amarillo excepto llamas expuestas. el tono y el descenso de la conversación indescifrable. rara vez eran amistosas. —Claro… un ratón de un metro ochenta —susurré en respuesta. entretejiéndose con el suspiro del viento. Así que me quedé en la parte más oscura de las sombras y me trasladé silenciosamente. ¿Había venido alguien a la Casa Seale planeando terminar su destrucción? Mi primer instinto fue ofrecer mi ayuda hasta que recordé que las intenciones de las personas no son buenas.

Un viento suave pasó a través de la sección quemada del techo y agitó las llamas. Ahora. Las ventanas estaban cubiertas con una pesada capa de hollín. Retrocedí silenciosamente. el único momento en que a los niños se les permitía entrar era cuando desempolvábamos los muebles o llevábamos educadamente limonada o té a los visitantes de Hazel Frey. levantando un espiral de cenizas. y las cortinas colgaban en retazos fundidos. pero mi deseo por la verdad me obligó a seguir adelante. Bajar hacia el sótano era la tarea más enervante que podría hacer. Había cinco chicos un poco más jóvenes de lo que yo era. Próxima parada. estaba una puerta cerrada. A primera vista. cadenas y piercings en abundancia. estaban cautivados con un pequeño incendio. contentos de sentarse en una casa quemada y tener su ritual anarquista. el sótano. oscureciendo la sala. ella ni siquiera habría dejado que estos chicos atravesaran su puerta. 34 . Sus cabellos estaban teñidos de negro o de blanco. Atravesé la escalera que llevaba al segundo piso y junto al baño. ya que lo que había ahí abajo me asustaba más que el fuego que empezaba en la otra habitación.para los invitados y trabajadores sociales. Volví a la cocina y traté de no pensar demasiado sobre adónde iba. mientras que los demás miraban las llamas con fascinación y sorbían de botellas oscuras. pero tenía miedo de que una vez que dejara la Casa Seale no podría encontrar el valor de volver. pero mirando desde las sombras. la una vez encantadora sala tenía el muro oriental ennegrecido. Supuse que eran del vecindario. Por suerte para mí. aquí estaban haciendo una fogata en el salón. Llevaban ajustados pantalones vaqueros de corte bajo. ¿Qué pensaría Hazel Frey viendo esto? Hace cinco años. sin embargo. Su luz distorsionando sus facciones y lanzando imágenes tribales a través de las paredes. Me aparté. Un par de ellos bromeaban mutuamente con palabras de su jerga murmuradas. El instinto me decía que saliera y regresara mañana después de que se hayan ido. Estaban vestidos con camisetas negras que anunciaban bandas o tenían consignas que no podía leer completamente. pensé que todos eran chicos. Y sin embargo. los muebles arruinados y unos extraños visitantes. parecía que un par podrían ser chicas. llevaban tanto delineador que haría orgullosa a una momia Egipcia. Alcancé el pomo y sentí como punzaba la adrenalina.

—¿Jack? —llamé en un susurro fuerte—. mostrando los escalones de madera rugosa justo debajo de mí pero nada más. lo que normalmente hacía. ¿Estás aquí abajo? No hubo respuesta. demasiado asustada de cerrarla por completo. pensaba que la pista era más directa que eso. Es un diodo semiconductor que emite luz. Mi corazón empezó a hacer un desagradable baile tap5. pero la ansiedad me alentó a continuar. Probablemente quiso decir todo el tiempo que viniera para acá y en su lugar lo había sobre-analizado. 35 . era sorprendente como ese poquito de luz ayudó a calmar mi miedo mientras seguía hacia adelante. Aun así. ¿Jack posiblemente podría estar tan asustado que estaba escondido en el sótano? No podía imaginar tal cosa. Presioné el botón y una pequeña luz azul circular aligeró la oscuridad. de modo que no chillara. dejando una pequeña grieta. *** —¿Por qué tienes que esconderlo aquí? 5 El Baile Tap: también llamado claqué. Se usan como indicadores en muchos dispositivos. —¿Jack? —traté una vez más. Arrebatando las llaves de mi auto perdido del bolsillo. 6 LED: de la sigla inglesa LED (Light-Emitting Diode) "diodo emisor de luz". Por más que no quería seguir bajando los escalones. Sabía que si Jack me había dejado un mensaje en algún lugar de la Casa Seale. era la única opción que me quedaba. me deslicé en la oscuridad. Cerré la puerta. y cada vez con mucha más frecuencia. Y que me estaba diciendo que buscara a Noah. como mínimas linternas. es un estilo de baile estadounidense en el que se mueven los pies rítmicamente mientras se realiza un zapateado musical. Ahora. tanteé hasta encontrar el diminuto LED6 en la cadena. sin embargo. tuve una nueva idea. A mitad del camino. el sótano sería donde lo habría puesto. también "diodo luminoso". Al principio había pensado que el recorte de periódico sobre el incendio era la forma que mi hermano tenía de decirme lo que pasó.Abriendo la puerta lentamente. y miré hacia abajo al hueco oscuro de la escalera.

De alguna manera fue un alivio. —Deja de actuar tan machito. El pequeño LED no disipó la oscuridad profunda mientras miraba a las cajas apiladas y muebles viejos. que estaba la gigantesca caldera que irradiaba calor durante el invierno. pero que se tendía como un ogro hibernando en los meses más cálidos. sabía. Hice una mueca. de siete años de edad. Eso era lo que le daba al sótano su decadente olor terroso. Miré detenidamente hacia las sombras más lejanas y alumbré con mi pequeña luz alrededor. un muro de húmeda tierra negra junto a las bases de cemento. había estado más aterrorizado que nadie del sótano. *** Jack no contestó. ¡mi hermano no estaba escondido aquí abajo! ¿Estaba loca? Aire frío y húmedo subió a saludarme. No fue sino hasta que llegué al último escalón que me di cuenta de que había estado apretando mis dientes y respirando por la nariz. Más allá de esas cosas. la mitad lo creíamos. Un árbol de navidad envuelto en una sábana me hizo jadear cuando la luz lo golpeó por primera vez. Según Noah. Tantos buenos recuerdos de nuestros primeros días aquí. lo que los niños temían más. —Te equivocas. En todo caso sonaba animado. y me sentí realmente tonta.—Odio cuando lloriqueas —dijo mi hermano. despertándonos a todos gritando porque tenía pesadillas sobre él. todos nos burlábamos de la idea. Incluso aunque estaba ansiosa por encontrarlo. ¿Quién vendrá aquí abajo y husmeará alrededor? Incluso Beth está asustada del sótano. ¿sabes? Además. Sólo 36 . habría sido terrible que su situación fuese tan desesperada que él se hubiese visto forzado a esconderse en este sótano. Sé que estás tan aterrado de este sótano como yo. hermana. aunque no había nada odioso en su tono. Han pasado años y todavía el olor era familiar y asqueroso. Por supuesto. Habría temblado si no hubiese estado ya sudando. Externamente. pero secretamente. Dixon. este es el escondite perfecto. Alrededor de la esquina y más lejos al fondo estaba el lugar más oscuro. Dixon estaba seguro de que los cadáveres de los niños desobedientes estaban enterrados en esa tierra enmohecida. Eso confirmó que Jack no estaba aquí abajo. Me encanta este lugar.

37 . Gruñí y las deslicé lejos. pero trabajé con la llave una y otra vez. los demás sobre mi cabeza eran sólo tablas. en algún tipo de juego escalofriante o sospechaban que estaba aquí? No me moví mientras mis ojos se enfocaban en el ligero parpadeo de las sombras grises de arriba. y enfocando la luz hacia el último escalón. Estaba haciendo un pequeño progreso cuando escuché algo. El instinto me dijo que ser encontrada por estos chicos con los nervios de punta no sería algo bueno. La caja estaba pesada. por lo que apagué mi luz. no estaba segura de cuál. Mirando fijamente hacia él. Hubo voces enojadas seguidas por un estrépito. probablemente llena de libros o algo estúpido como ladrillos. me di cuenta de que me había olvidado de conseguir un destornillador. y me preocupó que fuera el fuego extendiéndose. ¿Estaban parados en la parte superior de las escaleras. Agarré una y la arrastré lejos mientras las llaves del auto se sacudían contra mi barbilla. Me detuve para escuchar. como si alguien hubiera destrozado otra silla de la cocina. La única luz que podía ver era un pequeño parpadeo. Forzarlo sería casi imposible pero tenía que intentarlo de todos modos. y aun así dudaba que se hubieran ido. Era incómodo alargarse bajo los escalones. pero tampoco quería quedarme en la incómoda posición bajo las escaleras. Mi plan fue frustrado por varias cajas apiladas bajo las escaleras. Giré alrededor de los escalones de madera. con la esperanza de que el sonido del cartón raspando el cemento no llegara al piso de arriba. Estaban en silencio ahora. Especialmente no en la extrema oscuridad. lista para deslizarme por debajo. La luz azul revoloteó como loca mientras trabajé para liberar el espacio bajo las escaleras. El único que era una caja de madera sólida.necesitaba ver si había dejado un mensaje para mí en su escondite secreto. tratando de deslizarla entre las tablas. La puerta del sótano se abrió repentinamente. Sosteniendo la luz entre mis dientes. mirando hacia abajo a la oscuridad de la forma en que lo había hecho hace diez minutos? ¿Se habían retado el uno al otro para entrar en el sótano. Pies pisoteaban en el piso superior y alguien gritaba o reía. Desprendí el LED y lo sostuve en mi boca mientras mis dedos usaban una de las llaves. Quizás los chicos llevaban antorchas hechas con las patas de los muebles. Remonté agazapada.

como alguien dando un paso hacia abajo. Una nueva idea vino hacia mí. Lo último que habíamos comido había sido cereal para el desayuno esta mañana. Si ellos cerraban y bloqueaban la puerta. esperando… ¿pero qué pasaba en las escaleras? Pese a que el frío concreto absorbía la calidez de mi cuerpo mis extremidades estaban empapadas y mi cara se sentía caliente. Varios niños se reunieron discretamente en las bancas junto al largo comedor. la salsa y el montón humeante de puré de papas con anticipación. cada una con tres camas literas: seis chicos por habitación. de quince años de edad. y la oscuridad húmeda y fría del sótano llegó a ser sofocante. Quien sea que estuviera allí parecía estar escuchando. vimos que la cena había sido servida. El miedo empezó a crecer como una ola. Una cosa que sabía a ciencia cierta sobre este lugar era que: sólo había una forma de salir. más aterradora que enfrentar a un grupo de chicos hostiles. Apreté mis ojos cerrados. Cambio de planes.Esperando. estaría atrapada aquí abajo. Mis piernas y mi espalda comenzaron a doler y me olvidé de la caja escondida. Ella nos mostró las dos grandes habitaciones. Yendo abajo. o realmente había alguien allí esperando que me moviera? Estaba haciendo sonidos con las pequeñas respiraciones. Me quedé quieta. le dijeron a una chica pelirroja llamada Beth que nos llevara arriba. *** Después de que el trabajador social se fuera. Estaba lista para saltar de debajo de la escaleras y hacer una confrontación usando mi pequeña luz azul hasta que mi oreja captó un nuevo sonido. Eran amplias. ese sonido había quedado grabado para siempre en mi memoria. con muebles simples y grandes ventanas. había sacado tantas veces la hoja de su cuchillo durante las noches en la habitación que compartíamos. así que puse mis labios juntos e inhale el frío y húmedo olor del sótano a través de mi nariz. después de desempacar. por lo que vimos el asado. Desde que Beth. 38 . Mis oídos tensos por cualquier sonido. Casi me había convencido de que mi imaginación estaba llevándome a un paseo salvaje cuando hubo un chirrido. ¿Era sólo mi imaginación tratando de enviarme en un clavado a lo profundo del miedo. Era el astuto deslizar de una navaja fuera de su mango.

Encendió la luz. y el espacio bajo las escaleras se sintió claustrofóbico. paralizada por la duda y el temor. una vez más ocurrió algo que había desviado mi realidad. como si fuera causada por un movimiento en la oscuridad. para que vean lo que se siente. hay algo que los niños que vienen aquí tienen que aprender antes que nada.—Me imagino que tienen hambre —dijo Hazel Frey. pero ahora. así como podía sentirlo merodeando. mientras que otros ignoraban todo excepto la comida. se movía lentamente detrás de mí. Hazel giró y pisoteó por las escaleras mientras jadeábamos tras ella. Ella parecía una abuela. tratarán de pasar su primera noche aquí. Mi mente gritaba: ¡No es real! Pero podía sentir el aire caliente erizando el cabello contra mi cuello. abrió la puerta y nos llevó abajo. Una sola bombilla sobre las escaleras iluminaba tenuemente el camino y una vez que estuvimos en la parte inferior señaló una fea colcha hecha de cuadros de rugoso poliéster. Noté que algunos niños estaban mirándonos con disculpas en los ojos. Así que. Nosotros asentimos y ella sonrió con frialdad—. igual que 39 . hundiéndonos en la oscuridad. Hubo una leve agitación del aire a mi espalda. se saltaran la cena y pasarán la noche aquí abajo. Si rompen mi regla. con características anodinas y un casco de cabello marrón grisáceo. Sólo tenemos una y es esta: no hagan nada para molestarme. mientras estaba agazapada bajo las escaleras mis ojos y oídos tensándose contra la implacable oscuridad. Durante unos segundos no pude moverme. Alguien o algo. —Sólo para que sepan. —Vengan conmigo —dijo Hazel y fuimos con ella hacia la puerta junto a la escalera. *** Había tratado duramente olvidar los meses que habíamos vivido en la Casa Seale. Un escalofrío tensionó mi cuero cabelludo. Eso es demasiado malo entonces. Me dije que algunos de los inquietantes acontecimientos dentro de estos muros no podían ser reales. La luz se apagó. La regla de la Casa Seale. Azotó la puerta y la bloqueó.

El viento estremeció los aleros mientras los otros tres chicos se reunían en torno a su amigo. incluso a mis propios oídos. Escuché una ronca maldición y pareció prudente retroceder lentamente hacia las escaleras. En la parte superior de las escaleras había un contorno gris en el marco de la puerta y alguien parado allí. salí tambaleándome de debajo de los escalones. Mi brazo palpitaba con dolor y mi garganta dolía mientras me esforzaba en respirar silenciosamente. todavía podía escuchar su respiración. pero la estudié con detenimiento. Por encima del martilleo de mi corazón escuché un ruido sordo y por un ansioso segundo me pregunté si la bestia vendría embistiendo las escaleras.como había olvidado hace tanto tiempo. Aunque la sangre estaba rugiendo en mis oídos. El sol había desaparecido y el fuego en la habitación del frente quemaba hasta las brasas. Me abalancé en las sombras junto a la escalera que conducía al segundo piso. Su arma debería haberme asustado. Mientras me acercaba. pero seguí moviéndome. 40 . Comparado con la cosa en el sótano parecía inofensivo. La razón exigía que me estirara hacia atrás y probara que no había nada excepto espacio vacío. Había un destello brillante de su cuchillo mientras él apuñalaba la oscuridad. Otra tormenta había llegado a Watertown. Ahora que había dejado de gritar. ¿Iba a lanzarse y sujetar la parte posterior de mi cuello con sus mandíbulas? Olvidando a los enojados chicos de arriba. Grité y salté por las escaleras. soltando un desgarrador gemido detrás de mí que sonó sobrenatural. Segundos después un fuerte dolor abrasó mi brazo. Y aún así. podía ver lo suficientemente bien. el chico retrocedió. ahora sólo me preocupaba escapar de esta mazmorra. pero comparado con la oscura negrura del sótano. Desde mi escondite pude ver a un chico con una navaja levantándose de un salto y girando en un ansioso círculo. ¿qué si tocaba algo viscoso o en descomposición? Ahogué un sollozo. Aterricé de golpe sobre él y lo lancé al piso. congelada en el lugar mientras la presencia succionaba lentamente mi energía. pude oír a otros corriendo hacia mí desde diferentes direcciones. Un relámpago plateado destelló en las ventanas y me di cuenta de que era sólo un trueno. gritando como un demonio.

dieciocho… den vuelta a la derecha con un paso gigantesco. Entonces escuché algo de mi pasado que congeló la aguja de mi ya sobre-estimulado medidor de ansiedad. Empecé a contar silenciosamente para mis adentros. cinco.Los años se disiparon y recordé una vez más el código cauteloso que Noah nos había enseñado a Jack y a mí para ayudarnos a saltar las tablas chirriantes. Echen un vistazo alrededor de la esquina. ¿Jocey. sigan subiendo de dos en dos hasta el rellano. seis… muévanse hacia el extremo izquierdo y suban. Cuatro. Diecisiete. —Jocey… —llamó una voz baja mientras el chico subía las escaleras detrás de mí—. Hasta ahora todo bien. Si el camino está despejado. dónde estás? 41 .

Sus pálidos rizos estaban revueltos de dormir. las cuales habían incluido muchos 7Corner Boy/Chico del Rincón: hace un juego de palabras con el nombre Conner a Corner que significa “esquina” o “rincón. ahora vacío excepto por una manta trenzada. en defensa propia. había aprendido a mantener su espalda en un rincón. Ambas paredes en el pasillo estaban chamuscadas. *** Hasta ese momento. Al otro lado de la habitación un niño se acurrucaba en un montón de mantas. Me metí en el dormitorio de los chicos. me había olvidado de él. Su verdadero nombre era Conner. pero lo llamábamos Corner Boy7. *** El Hermoso Dixon. Corriendo allí. 5 Escape Traducido SOS por LizC Corregido por Samylinda E l olor a tabaco rancio llenaba la segunda planta. Sus fríos ojos mostraban un alma enferma y enconada crueldad.” 42 . se sentó. El viento soplaba en el interior mientras me apresuraba al pasar. y algunas cajas de cartón. que tenía siete años. Todas mis sesiones de terapia con el viejo Doctor Candlar. miré hacia donde las literas habían estado. pero una estaba quemada por completo y parte de los aleros se habían derrumbado. Tenía el rostro cetrino de un niño de la calle que. las sábanas estaban en lo alto hasta su barbilla. un taburete. A media que cerraba la puerta en silencio una imagen vino a mi mente de Noah y Jack señalándome hacia la ventana. Había preocupación en sus ojos.

Cayó un rayo y el trueno estremeció los cristales. Casi me reí hasta que intenté abrir la ventana y no se movió. El trueno siguió por lo que empujé con más fuerza. pero no se deslizó hacia arriba. ¿Cómo podía saber quién era yo? Aún más espeluznante. Todavía no estaba segura de si ese chico con la navaja había dicho realmente mi nombre. Empujando todo mi peso contra la ventana. Sin embargo. Otro rayo de luz y el cristal resplandeció brillante. una pieza cortando el costado de mi mano. Voló vidrio por todas partes. Anticipé el trueno que seguiría y golpeé fuertemente. Afuera en el pasillo pude oír algunas puertas abriendo de golpe mientras voces flotaban y se desvanecían como un viento furioso. Mis dedos dieron la vuelta al viejo pestillo de metal. Aparté los fragmentos restantes con el taburete y salté a la estrecha cornisa justo cuando la puerta del dormitorio se abrió de golpe. ¿por qué había decidido meterme en este juego macabro de las escondidas? Sólo veinte minutos dentro de la Casa Seale y ya un niño desquiciado con una navaja me perseguía. no lo había recordado hasta ahora.detalles acerca de los niños de la Casa Seale. y un fantasma de la infancia me recordó algo que debo de haber querido con muchas ganas olvidar. había tenido un encuentro con el fantasma en el sótano. y ni siquiera había pensado en incluir a Corner Boy. mi imagen reflejada desvaneciéndose por ese segundo. Era demasiado. pero no quería que me fuera? Agarré el pequeño taburete con ambas manos. ¿Hazel Frey habría aprendido la verdad acerca de nuestras salidas secretas y colocó clavos en esta para sellarla? Pero si eso era cierto. ¿Había otras piezas fuera de lugar de mi pasado que también había olvidado? Obligué a volver los recuerdos y alcé las estrechas persianas. La parte que había jugado casi me destruye… él fue la razón por la que terminé huyendo de la Casa Seale. logré que chirriara. El rayo llegó de nuevo. entonces ¿por qué la puerta del guardarropa se había abierto con tanta facilidad? ¿Qué pasa si la Casa Seale me dejó entrar. pero no era grave. El taburete golpeó con un estrépito que fue tragado por el sonido del trueno. pero entonces me detuve ante el sonido de voces apagadas en el pasillo. y me empecé a sentir como si me hubiera caído a través de una especie de túnel del tiempo o un agujero negro en una broma cósmica. 43 . Esto picó.

trepando a la cima de la azotea. Afortunadamente. el agujero también desaceleró al chico de la navaja y me dio tiempo para llegar al segundo tejado. Por supuesto en esas noches la luna iluminaba por lo general nuestro camino y no había viento fuerte. después me encabecé por el costado. como un gran mono encorvado. diciéndome a mí misma no mirar hacia abajo. a medida que nubes pesadas sofocaban la luna. Se deslizó a través de las tejas desgastadas sin ninguna dificultad en absoluto. Apenas era capaz de sostenerme. y yo habíamos hecho docenas de veces. pero seguí avanzando hacia adelante. Los tablones calcinados se rompieron y una parte del techo cedió bajo mis manos. Noah. vi la silueta de la forma de un chico. Trepé a la cima y caminé cuidadosamente a lo largo. o incluso al primer piso.El frío viento me quitó el aliento. La siguiente parada era el gran árbol de abedul con ramas que se reunía al techo y hacía de una escalera natural. Tomé varios tragos de aire. Me aparté del agujero. habría dado un paso en él y habría caído a través del ático al segundo. Mi perseguidor se echó a reír como una hiena loca. Por desgracia. Me quedé de pie en el borde del techo y me aparté el cabello azotado por el viento en mi cara. decidida. tratando de apresurarme a la cima a pesar de que el viento me hacía temblar las piernas. Si no me hubiera resbalado y golpeado ese lugar en el techo con las manos. porque eso era lo que Noah siempre me había advertido. Grité. Estaba haciendo un buen progreso hacia el lugar familiar donde el pico se reunía a un segundo voladizo. ¿Iba el loco chico yendo a esa velocidad? Me empujé hacia adelante. 44 . El viento se remolcaba a mis pies y sacudía el cabello en mi rostro. Me tiré al tejado de la misma manera que Jack. pero de un modo extraño también era como leer un mapa largamente olvidado. agarré la madera que se desmoronó a lo lejos como ennegrecidas cerillas. Mirando hacia atrás. de abajo. Las fauces oscuras amenazaron con tragarme. Era casi imposible de ver. El sonido inhumano me impulsó a trepar alrededor del derrumbe. Crucé el siguiente pico. el mapa había cambiado en los años que había estado fuera. Justo en ese momento. refrescante después del olor a humo y cenizas húmedas. la punta de mi zapato se enganchó con un guijarro curvado y me caí hacia adelante. agitando los brazos en busca de un asidero a medida que las tejas y vigas débiles caían con estrépito a la superficie de abajo. aterrizando duro.

fui golpeada en la espalda por algo duro. Antes de que pudiera pensar qué hacer. pero se alejó de sus goznes oxidados.Muy por debajo había un lamentable tronco de árbol. todo lo que quedaba del gran abedul. tratando de sentir la tubería de agua de gran tamaño unida a la cuneta. Había sido aterrador en aquel entonces. Pesando un poco más que a los doce años. Me aferré a la azotea. Perdí el equilibrio. Ahora bien. el techo rasgando mi estómago también. además de dejarme sin aire. y golpeé el techo. Otra risa de hiena derivaba de alguna parte por encima de mí y sentí que estaba por venir. Durante unos cuantos segundos horribles luché para que mis 45 . mis palmas picando. Girando alrededor vi al chico tirar un guijarro hacia mí como si fuera un disco volador. perforando mi corazón. me trasladé hasta la esquina de la casa y me deslicé por el borde. Golpeé el suelo duro. era espeluznante. pero me centré en la vibración de las botas del chico pisoteando en el tejado. sin embargo. Me imaginé su cuchillo arrojándose con toda su fuerza a través de mi espalda. De repente estaba deslizándome por los aleros empinados. me dejé llevar con la mano derecha y la agarré. Cautelosa. Un tercero rebotó en mi hombro. Las motas de polvo azotadas por el viento picaron mis ojos y mi visión se tornó borrosa. Y. Esto me impidió seguir hasta el borde. me di por aludida. y sabiendo también que los soportes estaban mucho más viejos. caí hacia adelante. cuando la tubería de la Casa Seale me lanzó por los aires. pero apenas lo noté ya que en ese momento una ráfaga de viento me levantó de mis pies. Agarré el tubo y empecé a deslizarme hacia abajo. Se me desgarró el dobladillo de mi camisa. cambié mi peso a la tubería de la misma manera que había hecho años atrás. El miedo y la ira chocaron a medida que experimentaba la visceral sensación aprehensiva de caer. mi cadera tomando la mayor parte del golpe. Escabulléndome de lado como un cangrejo frenético. hasta que mis pies se estrellaron contra la cuneta. mandíbula y manos rozaban la superficie rugosa de las tejas. El tubo ralentizó mi descenso pero no lo suficiente para un aterrizaje fácil. disparada hacia la tierra mientras mi mejilla. Una vez que conecté. no debería haberme sorprendido. Me agaché y me moví hacia un lado. Balanceé mis pies hacia adelante y hacia atrás en el aire vacío. La blanca cuchilla de un rayo tajó el cielo y el trueno retumbó por encima. escociendo.

Venían por mí. finalmente logrando empujar un bulto doloroso de aire dentro. Afortunadamente. finalmente alcancé el patio delantero.pulmones trabajaran de nuevo. mientras que otros se precipitaron sobre la barandilla del porche. Algunos saltaron de dos pasos a la vez. Eso me preocupó más que si hubiera estado gritando y agitando su cuchillo. Detrás de mí la puerta de enfrente se abrió de golpe tan fuerte que uno de los paneles de vidrio se rompió. Si el chico de la navaja estaba allí. Me obligué a ponerme de pie. no podía verlo. nada parecía roto. mi cuerpo gritando en señal de protesta mientras estudiaba la línea de cielo negro y el techo gris. Dirigiéndome por el costado de la casa. 46 . Me moví tan rápido como pude. mis piernas temblaban por la conmoción de la caída. Por encima de mi hombro vi a los chicos correteando fuera como cucarachas pululando de un lugar de escondite. pasando los arbustos de hoja perenne y por debajo de los arces gigantes. pero mis piernas se sentían como de goma. Me incorporé. Corrí a lo largo del césped mojado hacia la acera.

Mi corazón y piernas estaban bombeando mientras me impulsaba hacia adelante y trataba de ignorar las raspaduras que picaban mi rostro. Tenía piernas largas y un nuevo estallido de adrenalina. No me maldijeron o gritaron que me detuviera. mis entrañas gritando: ¡Sal de aquí! Los chicos me perseguían y aunque no podía imaginar por qué eran tan hostiles. ¿Qué eran? ¿Descerebrados zombies alienígenas? El área residencial se convirtió en una calle de negocios. 6 El Callejón Traducido por Areli97 Corregido por Melo E ché a correr. pero escuchando los pasos detrás de mí me empujé más allá de ella. así que fui capaz de sacarles ventaja. todavía venían. el césped haciendo un sonido blando bajo mis zapatos. El viento cesó y el mundo nocturno ahora parecía una lona blanca y negra de sombras abstractas. aunque se habían quedado atrás. estómago y las palmas de mis manos. no me atreví a detenerme y preguntar. Este extremo de Watertown había recibido definitivamente una reconstrucción desde la 47 . pero eso era todo. Mis pulmones se sentían como si estuvieran estallando. ¿Qué es lo que querían? ¿Estaban molestos porque irrumpí su estúpida fiesta en la hoguera? Sus botas golpeaban contra el concreto a mis espaldas. No me atreví a detenerme porque el instinto me decía que querían lastimarme. Di vuelta en una esquina. Golpeé una pared de verdad. Nada de eso me habría dado tanto miedo como esta silenciosa persecución. y corrí a través de dos patios sin cercas. Echando un vistazo atrás vi que. De nuevo sentí esa fuerte mezcla de miedo e ira. Zigzagueé mi camino por el vecindario.

última vez que estuve aquí. Aunque algunos edificios me eran familiares,
mucho había cambiado lo suficiente para hacerme sentir como una
extraña. Sólo esperaba que mis perseguidores se quedaran sin aliento y se
retiraran.

Intentando perderlos, me precipité entre los edificios, a través de un
callejón y por otras dos esquinas. Después de otra cuadra no pude verlos,
así que caminé al profundo nicho de la puerta perteneciente a una tienda
de materiales de arte.

La larga marquesina oscurecía las sombras, y dudaba que alguien pudiera
verme. Era un buen lugar para ocultarme y recuperar el aliento. Mis
pulmones quemaban cuando tragaba aire y trataba de sacudirme los
temblores de mis brazos y piernas. No podía explicar, incluso a mí misma,
por qué su persecución hacia mí me había puesto los pelos de punta más
que cualquier cosa que había sentido en un muy largo tiempo.

Me puse en cuclillas para descansar y escuchar por el golpeteo de botas
aproximándose. El único sonido que escuché fue el de truenos
retumbando en la distancia y el zumbido de uno o dos autos que pasaban.
Me estremecí. Mi pecho seguía elevándose y mis pulmones seguían
abrasadores, pero el alivio me inundó. Había sido capaz de eludir a esos
chicos, lo que parecía un milagro. Así como el tempestuoso viento y los
truenos se habían ido sin dejar lluvia, tal vez era sólo aire caliente también.

Poco a poco me puse de pie y miré el sombrío panorama. Mi mente corría.
¿Qué debía hacer ahora? Ir a la Casa Seale había resultado peor de lo
que podría haber imaginado, y ni siquiera había sido capaz de abrir el
escondite de Jack. Eso significaba que había ido al sótano por nada. Pasé
los dedos por mi cabello lleno de nudos por culpa del viento.

Atenta de que nadie me estuviera mirando, me deslicé de la puerta y me
quedé en las partes más oscuras de la acera. Después de pasar una serie
de negocios cerrados, giré en un callejón y bordeé un contenedor
maloliente con una pila de periódicos empapado a un lado. Echando un
vistazo a cada sombra sospechosa que me topé en el camino, me
precipité en una calle vacía y corrí por otro callejón. Este era más oscuro
que el otro. Demasiado tarde vi que una valla de alambre y una
desordenada montaña de cajas de cartón lo convertían en un callejón sin
salida. Empecé a retroceder.

48

—¿Por qué has vuelto? —dijo una voz chillona.

Sorprendida, me di la vuelta. Un grito de asombro murió en mis labios
cuando alguien apareció detrás de un contenedor oxidado. Al igual que
un acosador en una pesadilla, el muchacho que me había perseguido por
el techo ahora estaba bloqueando mi camino. Su complexión era
delgada y nervuda; yo era más alta y pesaba más que él, pero no me
hacía ilusiones respecto a cualquier ventaja que pudiera tener. Su cara
estaba escondida, envuelta en color gris noche, aunque había suficiente
luz proveniente de la calle para poder detectar una mirada feroz. Detrás
de él otros cuatro surgieron de la oscuridad como fantasmas. Retrocedí y
examiné el callejón. Los edificios a ambos lados estaban sin luz, el aroma
humeante de arroz frito y aceite caliente procedían de las cercanías.

—¿Quién eres? —Estaba sorprendida de lo calmada que había sonado mi
voz.

—¿No me recuerdas? —Sonaba dolido, aunque no podía decir si fue
sincero o no.

—Me pareces familiar. Espera, ya sé. ¿Protagonizaste el remake de Village
of the Damned?

Sacó la navaja del bolsillo y apretó un botón. La hoja salió disparada
brillando tenebrosamente en la penumbra, y dije:

—Supongo que no.

—Te he extrañado, Jocey. —Sombras extrañas cruzaban su cara
entumecidas como lágrimas en un maniquí.

—Jocelyn —lo corregí—. ¿Cuál eres tú? ¿Martin o Georgie? ¿O tal vez la
pequeña Evie vestida como hombre?

Se acercó hasta que pude ver sus facciones claramente. Mirando más allá
del pesado maquillaje para ojos y los piercing en sus labios y cejas, parecía
haber un manto familiar. Había sido tan pequeño en aquél entonces, un
niño rubio usando un pijama de Spider-Man. Un extraño tipo de tristeza me
sacudió.

—Georgie. Has cambiado mucho desde la última vez que te vi.

—Tú también.

49

—He estado fuera durante un largo tiempo. ¿Cómo sabías que era yo?

—Estabas parada en medio de la calle y después te colaste en la casa.
Fuiste al sótano. ¿Qué otra chica, excepto tú, haría eso?

Los otros se estaban acercando cada vez más; vacilando ahora a causa
de nuestra conversación.

—¿Pero por qué estabas en la Casa Seale? No ha sido un hogar adoptivo
en años.

La cara de Georgie todavía estaba en blanco y no respondió.

Ahora que había dejado de correr el frío había empezado a filtrarse en mis
magulladas articulaciones. Me estremecí.

—¿Qué es lo que quieres?

Levantó el cuchillo como si fuera un premio.

—Tu corazón.

—Supongo que eso no es literal.

—No debiste haberlo hecho, Jocey.

—¿Hacer qué? ¿No debería haberte dado mi panecillo por debajo de la
mesa? ¿O fijarme si había tijeretas8 antes de que fueras a hacer pis? Tal vez
no debí haber dicho que yo fui la que rompió el tazón chino de Hazel para
que no tuvieras que pasar la noche en el sótano.

Georgie dio un paso adelante y yo di uno hacia atrás, bailarines
titubeantes. Fingió una estocada con el cuchillo y di un saltó.

—¿Qué está mal contigo, Georgie? ¡No eres un asesino!

Aunque, tal vez sí lo era. Los otros se estaban acercando, y una sensación
de hundimiento se apoderó de mí, la desconsoladora rendición en una
pesadilla cuando no hay escapatoria. El peor escenario: que no me

8 Tijeretas: son insectos de cuerpo alargado, algo aplanado, de tamaño mediano a
pequeño, de color pardo o rojizo, y con dos cercos posteriores en forma de tenaza.
Normalmente viven bajo piedras o entre la corteza de los árboles. Reciben otros nombres,
como tijerillas, cortapichas o pinchaorejas, todos los cuales aluden a la impresión que
producen los cercos en forma de pinza.

50

despierte de este sueño funesto. Georgie arremetió con el cuchillo de
verdad esta vez.

Salté lejos, apenas esquivando la cuchilla. Tropezando con las cajas
saturadas, caí hacia atrás y levanté la mirada hacia Georgie. Sus rasgos de
maniquí se rompieron en una desagradable sonrisa, sus ojos llenos de odio.
Levantó el cuchillo. Desesperadamente, le di una patada, mi pie
conectando con su rodilla. Él gritó y se tambaleó hacia atrás. Di la vuelta y
pasé por encima de las cajas, yendo a la valla mientras las cucarachas me
perseguían. Uno de ellos me pegó con tanta fuerza que me tiró contra la
valla de alambre que se sacudió.

Georgie corrió hacia adelante mientras yo trataba de escalar. El alambre
de la valla cortó mis dedos, pero me obligué a seguir subiendo de todas
formas. Echando un vistazo por encima del hombro, lo vi girar el brazo en
un arco feroz. La mortal cuchilla se dirigió directamente hacia mi espalda y
me preparé para el golpe.

Se escuchó un disparo y Georgie giró en redondo como una marioneta en
hilos retorcidos. Se desplomó, su cuchillo deslizándose sobre el pavimento.

Una de las chicas empezó a gritar. Salté por encima de la valla y me dejé
caer en unos barriles de metal con un doloroso estruendo. Rodando, me
agaché detrás de los barriles y escudriñé a través del revoltijo de cajas de
cartón. En el otro extremo del callejón estaba la silueta de un hombre
iluminada por el resplandor sulfuroso de la farola. No podía ver su rostro o
algo más, pero cuando dio otro disparo los chicos olvidaron a su amigo
caído y se desvanecieron. Mi corazón golpeaba tan rápido que mi
respiración se convirtió en pequeños y aterrorizados jadeos. Por sólo un
momento observé la figura distante del hombre que me había salvado
hasta que desapareció en la esquina.

Levantándome y viendo a través de la valla, vi a Georgie que permanecía
inmóvil. Ya no había odio en sus ojos. La sangre fluía de su cabeza
haciendo remolinos oscuros en la acera. Por un breve momento volvió a
ser el niño que se dormía con un feo dinosaurio de juguete y había tenido
miedo de las tijeretas.

—Georgie —murmuré, su nombre atorado en mi garganta.

51

Le di la espalda y huí pasando los contenedores de basura y una furgoneta
de reparto aparcada. Me tropecé una vez, mi rodilla estrellándose contra
el asfalto, pero me levanté, con miedo a detenerme. Corrí ciegamente.

Los bordes de la realidad comenzaron a evaporarse, y parecía como si
estuviera flotando en un iceberg pequeño disolviéndose en un mar
hirviente. Luego de un tiempo, me encontré agachada una vez más en la
oscura entrada de la tienda, con su marquesina de paraguas. Estaba
temblando.

Una sirena aproximándose empezó a sonar mientras un automóvil de
policía se alejaba con luces intermitentes. En el momento en que mis
engranajes mentales empezaron a funcionar otra vez, supe que tenía que
ponerme en movimiento.

52

7

Acosador
Traducido por Viktoriak

Corregido por Melo

U
na vez que estuve segura de que nadie me observaba, me deslicé
entre las sombras y comencé a correr de nuevo. Sin embargo no pude
mantener el ritmo por mucho tiempo. La fatiga me abrumó y todo lo
que pude hacer entonces fue simplemente caminar. Me movía sin rumbo,
sin saber a dónde me dirigía. Aunque nadie parecía estar siguiéndome,
salté algunas veces debido a las inofensivas formas en la oscuridad. Los
edificios y tiendas se habían convertido en un borrón. La lluvia de tormenta
había pasado, las nubes grises desaparecían en el negro cielo. El frío
continuaba en aumento. Traía puesta una camisa manga larga, pero sin
chaqueta. Me froté los brazos, e hice una mueca por el dolor.

De un momento a otro, me encontré en un sector más transitado de la
ciudad; había más tráfico, y también peatones que se dirigían a tiendas o
locales nocturnos. Algunas tiendas comenzaban a parecerme familiares,
entonces fue que me di cuenta de que estaba en la Calle Factory. Como
si estuviera en piloto automático, me dirigí a Soluri’s Pizza, contenta de ver
que el negocio continuara a flote. El delicioso olor de la pizza me golpeó
en cuanto entré.

Me dirigí al baño de mujeres. La chica en el espejo me devolvió la mirada,
con ojos asustados, el rostro raspado y sucio. Estaba claro que deslizarme
por el techo había causado más daño del que había pensado, dado que
había una fea raspadura tanto en mi mejilla como barbilla. Dejé correr el
agua hasta que estuvo tibia, y con cuidado lavé mis raspones. Picaba, por
lo que hice una mueca, con cuidado froté mi piel con una toalla de papel
para secarla. Por lo menos había desaparecido la mayor parte de la
suciedad cuando terminé, aunque los arañazos se veían peor.

53

¿Cuántas veces no habíamos venido aquí Jack. Mis pensamientos fueron interrumpidos por la risa de un grupo que entraba al restaurante. También deseé haber tenido más dinero que sólo menos de dos dólares. Ese día hicimos algo de investigación utilizando el acceso a internet de la biblioteca. Y uno de los chicos era Noah. lo hacíamos. Parejas y grupos de familias se dispersaban por todo el lugar. como sus pizzas. Había tres chicos y dos chicas. mi mirada se hizo incómoda. para así poder caber en sus ajustados pantalones. yo simplemente estaba feliz de estar con ellos. La mayoría de los otros niños perdieron rápidamente el interés. Al salir del cuarto de baño. Cada vez que Jack y yo teníamos la oportunidad de comprar pizza. Una empresa local había donado dos computadores a la Casa Seale. Le había dado a Noah en la frente. Jack y Noah iban en serio con eso. Cuando se acercaron para dirigirse más allá de las mesas ocupadas. sorprendiéndome. No tenían juegos instalados. y todos nos habíamos reído. pero nosotros habíamos decidido aprender a programar. dado que ya me había gastado el efectivo de Noah en el taxi y el acceso a internet. Rápidamente trabajé en mi cabello. 54 . Envidié tanto sus relaciones. sólo los sistemas operativos y algunos programas básicos de procesamiento de texto. No reconocí a los demás. Una camarera de cabello corto negro se me acercó y ordené chocolate caliente con canela. y comprobando un par de libros. pasé junto a una madre con su niña. La pizza siempre había sido la comida favorita de Jack y mía. y todo lo que podía pagar. Noah y yo. y jugar a soplar papel con una pajita. comiendo o hablando. Ese día los tres habíamos estado realmente emocionados. Estaba obsesionada con vigilar lo que comía. por lo que no había mucho que pudiéramos hacer con ellos. pero sin mucho éxito. pero decidí que debían ser los amigos de la escuela de los que Jack me había hablado. alisándolo con los dedos. después de salir de la biblioteca o hacer recados para Hazel? Amábamos este lugar. a Hazel nunca se le ocurriría comprar otro software o pagar por acceso a internet. la especialidad de la casa.Alguien intentó abrir la puerta cerrada. pero Melody rara vez compraba alguna. En la parte de atrás de la pizzería me escabullí en una mesa tenuemente iluminada. Y por supuesto. Recordé haber estado sentada en esta misma mesa.

Pero allí estaba él. pero Noah me cerró el paso. Consciente de mi propio cabello despeinado. piel bonita. Noah enarcó una inquisitiva ceja. Me estudió. ¿quieres? Escabulléndome lejos de él. Un par de segundos después sus brillantes labios se apretaron como si estuviese chupando un limón. —Correcto —dijo él. en mi taza de chocolate caliente. La otra era de cabello corto y castaño. de pie junto a mi mesa. no lo había escuchado acercarse. La chica dejó de hablar para volverse y seguir la dirección de su mirada. Unos segundos más tarde. y la completa ausencia de maquillaje. me ruboricé. Él asentía a lo que ella le decía. Se sentó a mi lado en la banqueta. Con el ruido del restaurante. Una chica de cabello largo colgaba del brazo de un chico de gorra de béisbol. el raspón en la mejilla. me crucé de brazos. obligándome a retroceder. Concentré la mirada abajo. estudiándome con una expresión aprehensiva. Ella nos miraba. —Vuelve con tus amigos. —¡No te estoy acosando! —Le di otro vistazo a sus amigos. sus ojos se encontraron con los míos. que comenzaban a sentarse. —Relájate. y un bonito maquillaje. con las manos sobre sus curvilíneas caderas.Había un chico fornido. y luego al levantar la mirada. le oí decir a él: —Si esta es tu idea de acoso. con una camiseta negra con un RIT impreso en naranja en la parte delantera. Ella hablaba con Noah y sonreía. —¿Qué te pasó en el rostro? 55 . y no levanté la mirada de nuevo. sus ojos perfectamente delineados y utilizando las mejores pestañas postizas que nunca hubiese visto. todos menos la chica. No es nada divertida. Un brote de cólera me hizo deslizarme del asiento para irme.

La chica le hizo un ademán a Noah para que regresara. algunas veces mis amigos lo hacen también. —No quiero echarte a perder lo que sea que tengas en marcha. Ella incluso abrió mucho los ojos de una forma incitadora y murmuró alguna cosa con la boca. —¿Quién es ella? —Sasha. y tomé un gran trago. Noah. envolví mis dedos alrededor de ella. él no se molestó en decírmelo. Jack sabía eso. —¿Están saliendo? —No todavía. Le di un vistazo. —¿Por qué? 56 . —Pueden hacerlo sin mí. —Estás tan blanca como un fantasma. y esa raspadura se ve realmente mal. Él negó con la cabeza. Déjame salir y podrás ir a comer con tus amigos. —¿Jocelyn? Buscando la taza de chocolate. y tú deberías quedarte. y tampoco hice contacto visual. sentada rígida en su mesa. —Bueno.No le respondí. ¿Cómo podría siquiera saber que estarías aquí esta noche? —Siempre vengo los miércoles por pizza. ella se dio la vuelta con una rabieta y se sentó. ¿Qué está pasando? —No te estoy acosando. —Ordenen sin mí —gritó él. Tampoco es que me importa lo que hagas.

Podía decir que él pensaba que bromeaba. lo miré. La camarera se acercó de nuevo. ¿cierto? —Vamos a aclarar algo. Señaló mi rostro. a menos que cuentes a la bestia del sótano. No le habría gustado que dejara que algo te sucediera.Me estudió con una expresión que resultaba familiar. Muévete para que pueda salir. —Neandertal. Sólo vine a este lugar porque lo reconocí de cuando éramos niños. lamento si todo lo que digo te molesta! Al menos quédate por la pizza. y sin embargo. Jocey. ¿Satisfecho? —¿Por qué ir allí? ¿Estás tan determinada en desenterrar a los viejos fantasmas? Ya ni siquiera vive nadie allí. Su mirada indescifrable me hizo sentir aún más incierta que la noche anterior. —¡Está bien. —¿Qué es lo que pasa? Me quedé mirándolo. Después de que se fuera. —¿Entraste? 57 . Sacudí la cabeza con incredulidad. —Jack ya no está para cuidar de ti. De alguna manera… me caí. y él ordenó una pizza mediana. No sabía que ibas a estar aquí esta noche. Puedes tolerarme al menos durante ese tiempo. —No. fuera de lugar en sus rasgos maduros. sino habría continuado mi camino. —¿Cuándo te volviste tan delicada? Era mucho más fácil pasar el rato contigo a los doce. y no fue una experiencia agradable. —¿Vas a decirme lo que pasó? —Fui a la Casa Seale.

Me he estado preguntando quién te contó acerca del accidente de Jack. —Sí. pero entonces. y él tomó un trago. Pensar en el tirador me hacía preocuparme aún más por Jack. continuaba estando horrorizada por lo que había visto que le había pasado a Georgie. —Él se quedó mirando su bebida—. —Pero al menos ISI fue lo suficientemente decente para decirte. —Decidí preguntarle algo que tenía que saber—. —¿En serio? ¿Por qué? —Principalmente porque cuando Jack murió. fue igual que dejar que el aire escapara de una balsa salvavidas. no es lo mismo. no me quería quedar. ¿cierto? Los dos estábamos tan emocionados por la programación. no me enteré de inmediato. Pero por encima de todo. —Ah. —No hay problema. Y luego por cómo ISI se interesó en nosotros. pues.—Sí. La camarera dejó una bebida para Noah. Quiero decir. —Es probable que ni siquiera sea seguro estar allí a causa del fuego. encontramos nuestro amor por los computadores juntos en primer lugar. Acerca de que… murió. ISI me envió un reporte de lo que había sucedido. 58 . Simplemente había desaparecido. pero simplemente no pude. Aún continuaba estando sobrecogida debido a lo cerca que había estado de las llamas. Ahora que él se ha ido. Noah elevó ambas cejas. ¿sabes? Al principio pensé que estaba ocupado trabajando en algo. Entonces le dije: —Debería haber llamado. Jack no estuvo en línea durante un par de días. Hace una semana dejé de trabajar para ellos. Sin él. Él tenía razón acerca de eso. —¿Estás bien? —Sí.

Tomé un pedazo y comí. y tampoco tenía la suficiente energía para intentar convencerlo de otra cosa. que parecía no estar interesado en su coqueteo. haciendo arrastrar un pedazo de queso cuando la levantó. Noah excavó en ella. Noah. Estando en el restaurante. lo que le había sucedido a Georgie y de inmediato descarté la idea. comenzándome a sentir mejor ahora que me había calentado y no estaba tan hambrienta. Para cuando bajé la taza él todavía me estudiaba con una mirada indescifrable en sus ojos. —Gracias por la pizza. acercándola a la luz. pero su lealtad hacia mi hermano realmente me conmovió. no? Mi orgullo perdió rápidamente la batalla contra mi estómago. —¿Las palmas de tus manos también están lastimadas? ¿Todo esto de sólo una caída? Me aparté y tomé mi taza. 59 . extraje un pedazo de teja de arenisca incrustado en la palma de mi mano. Unos minutos más tarde la camarera trajo una pizza humeante con capas de salchichas. Durante un rato estuvimos demasiado ocupados masticando como para hablar. Sasha hablaba con bastante energía. me quedé allí sentada. Hubo un estallido de risas procedente de sus amigos. sonriéndole al chico fornido. —¿Quieres un poco. No parecía creerme acerca de la carta de Jason December.Noah podía ser tan difícil y susceptible algunas veces. ignorando el latido del comienzo de un dolor de cabeza. Consideré contarle a Noah. Distraída. los bizarros eventos en la Casa Seale y el callejón parecían casi irreales. Tal vez era evidente para él que sólo intentaba poner celoso a Noah. Busqué otra rebanada. Entonces me miró. jamón y cebollitas glaseadas. Una vez que estuve satisfecha. Noah tomó mi mano. y los miré. terminando lo último de mi bebida.

Tengo un tubo de gel antibacterial en casa. Mis pensamientos danzando en un lento remolino de inquietud. y yo observaba el oscuro escenario al pasar. Escabulléndome de la mesa. —No le respondí. dirigiéndose a la caja. porque lo último que quería era imponerle mi presencia a Noah de nuevo. estaría mejor preparada. Un lento martilleo en las sienes crecía en mi cabeza. dándole a Georgie por accidente? Por encima de todo. Noah los dejó. Esta vez me senté en el asiento del pasajero. Pero si iba a volver a la Casa Seale por la mañana. y admití que sería estúpido dejar que mi orgullo me impidiera tener un lugar seguro dónde pasar la noche.—Necesitas conseguir algo para esos arañazos. o había disparado y fallado. No estaba segura de qué hacer. —Puedo ver cómo intentas encontrar una manera de librarte de mí. corrí pasando junto a sus amigos sin mirarlos. Me detuve un par de segundos. Cuando volviera. por lo que agregó—: Creo que sería mejor que pasaras otra noche en mi casa. Un escalofrío me recorrió. viendo como se detenía en la otra mesa para decirle algo a sus amigos. ¿qué pasaba con Jack? Mi hermano había fingido su muerte por una razón. Mañana regresaría a la Casa Seale y revisaría el escondite de Jack. siguiendo a Noah al estacionamiento. especialmente el de tu rostro. camino a convertirse en un terrible dolor de cabeza. Me miró a los ojos. y ahora estaba segura de que algo grave sucedía. aunque su novia me fulminó con la mirada en favor de su amiga. Encendió la radio. lo que fue mucho más cómodo que mi último viaje. —No lo hago. necesitaría de un lugar seguro dónde pasar la noche. No hablamos mientras abandonábamos el centro de la ciudad. ¿Quién había matado a Georgie? ¿Me había salvado ese hombre del cuchillo de Georgie. —Vámonos. El sujeto de la gorra de béisbol miró en mi dirección y sonrió. Finalmente decidí que lo mejor sería no preocuparme más por el sótano en 60 . Escarbó en su cartera en busca de una propina y se deslizó fuera de la mesa.

recordé el dolor agudo mientras había salido de debajo de las escaleras en el sótano. me lo reservaría para mañana. escarbé en el cajón de la cómoda. ¿por qué no sólo te acuestas? —Gracias. y todo el terror que sentí en esos minutos se apresuró en volver. Había cardenales y contusiones en varios lugares sobre mi piel. examiné la herida cada vez mayor en mi cadera. En el calor del auto de Noah. —No olvides utilizar algo de gel antibacterial para tu rostro. en busca de una vieja camiseta de Noah. Con la débil luz de la lámpara. Delineado en un moretón púrpura estaba la marca de una mordedura gigante. Estaba limpia y no tenía el olor a humo de la Casa Seale como el resto de mis cosas. y lo primero que hice fue tomarme tres ibuprofenos. busqué la camiseta para ponérmela. Al entrar en la habitación en la que había dormido la noche anterior. 61 . Acercándome al espejo. dónde había aterrizado después de la caída.lo que restaba de la noche. Entonces me ocupé de mi rostro y manos lo mejor que pude. de que el miedo por mi viejo hogar de adopción debió ser simplemente provocado por mis temores de la infancia. así como los demás golpes y cortes. pero me detuve cuando alcancé a verme en el espejo. Una vez que llegamos a su casa y entramos. Miré con fijeza la herida. Me dirigí al baño. Noah dijo: —Te ves cansada. incluso intenté convencerme. Deseosa de colapsar entre las sábanas. y la tiré sobre la cama. Me quité la ropa y la tiré en un rincón. Luego le eché un vistazo a la herida en mi brazo. y respiré sobresaltada.

Durante los últimos años. ira. La vieja camioneta se estremeció ante la alta velocidad y los giros bruscos. A veces reía con burla vengativa. Nuestra madre. Jack estaba enfermo y no podía ayudarme con ella. Melody. la luna era un orbe desigual y el cielo brillaba por las estrellas. Un escalofrió me recorrió la espina 62 . Yo sólo era la ingeniosa bufón que se esforzaba por hacer reír a Melody. se murmuraba a sí misma oraciones a medias mientras conducía. nunca había visto nada como esto. y dolor de cabeza. dormido con su cabeza descansando en la ventana. Sobre nosotros. noté el óxido rojo en el capo que parecía estar cada vez más cerca. Deseaba que pudiese levantarse y ser él mismo de nuevo. Aún más alarmante. 8 El Trato Traducido por Zeth Lickstein Corregido por Melo E l camino se retorcía a lo largo como un moño gris blanquecino. venganza autosatisfacción. desprendiendo trozos y fragmentos de remordimiento. era mejor para todos nosotros. y cuando estaba feliz. Cuando reía. Nuestra camioneta traqueteaba mientras conducíamos cerca del borde de un acantilado. Mirando a través del parabrisas roto. Su aliento era visible. en gran medida el paisaje envuelto en las sombras nocturnas. Su fiebre era tan alta que su frente estaba al rojo vivo. incluso en todos sus extraños arranques emocionales. Él estaba apoyado contra la puerta del pasajero. Mi mente no podía procesar todas mis preocupaciones. Jack era la voz de la razón que lograba mantener los más oscuros miedos de nuestra madre alejados. porque él era el único quien sabía qué decirle a Melody. y otras veces lloraba o cantaba cancioncillas que no eran musicales. Me asustaba.

Después de tomar más Ibuprofeno. Me arrastré fuera de la cama y me dirigí al baño. Volamos sobre el borde del acantilado. tomé una larga ducha y me quité de encima el sudor causado por la pesadilla. El aire que se precipitó recogió una gota. Dormir en la noche no la había hecho parecerse menos a una mordida. 63 . *** El sueño me despertó de golpe. Melody no redujo su velocidad. pero mi terror era tan grande que no salió ningún sonido. raspones y la marca en mi brazo. Me veía un poco mejor pero no bien. Abrí mi boca para gritar. mi pulso empezó a calmarse. Creo que fue unos cuatro o cinco años atrás. Luego examiné mis otros moretones. Todos mis dolores y penas me hicieron contraerme del dolor. El cielo se había despejado y alegres alondras cantaban en los árboles cercanos en total contraste a mi oscuro sueño. revisé mi rostro. esparciendo la sangre hasta conducir a ciegas. más determinada que nunca a seguir adelante. La camioneta empezó a temblar como si estuviese teniendo un ataque al corazón. la cual golpeó en el parabrisas. El tiroteo de la noche anterior pasó de nuevo por mi mente. y una vez más me pregunté quién era el hombre al final del callejón. El abollado capo estaba manchado con ella. y luego más. Estaba ahora claro que el rojo en el capo no era para nada óxido sino sangre. y los neumáticos se quejaron cuando golpearon el desnivel. y por qué lo había matado? Parecía no haber respuesta. Otra siguió. Suspiré en frustración y cerré la llave. Era de mañana. ¿Cómo había pasado que él estuviese ahí justo cuando el cuchillo de Georgie estaba listo para clavarse en mí. La luz se filtraba por las cortinas de marfil. hasta que fue como lluvia roja salpicando el cristal. Luego de un par de respiros profundos. tan aterrorizante como mi pesadilla. sino que gritó más fuerte. y la mancha se acercaba a nosotros como dedos que se arrastran. Permanecí acostada con mi corazón zumbando en la distancia como suele hacerlo después de una pesadilla. directo a la oscuridad de la noche. y traté de recordar cuando tuve mi última vacuna contra el tétano. Encendió los chirriantes limpia parabrisas.dorsal mientras me sentaba entre el durmiente Jack y la miserable Melody. Secándome.

sólo masticó en silencio. ¿qué harían mis padres adoptivos cuando se enteraran? No había planeado contarles de este viaje al norte del estado. El tocino era otra de las comidas que Melody no nos dejaba comprar. entendí cual había sido el delicioso olor. Al ver las tiras de tocino en un plato junto a mí. Más que nunca extrañé mi equipaje y mi auto robado. Me senté mientras él tomaba los huevos revueltos en un tazón poco profundo y se acercó a la mesa. y me pregunté si lo vería de nuevo alguna vez. Dejé el baño y seguí el olor de la comida y el sonido de la voz de Noah. a veces incluso tomando un turno doble. Su ceño se profundizó—. y una ración de huevos. y me pregunté si estaba enojado por la llamada o si estaba enojado porque la había escuchado. El olor era delicioso. Era la dulce venganza por burlarse de mi peso. Además. ¿Espiando? —Mi hobby favorito. —¡Dije que me ocuparía de ello! —Colgó. y siempre estábamos agradecidos cuando era su turno de cocinar. pero tendría que hacerlo. La decepción de Marilyn y Brent era peor que ser castigada. El Noah de mi pasado había gastado un montón de tiempo preparando las comidas. hundió el teléfono en su bolsillo. Señaló a la mesa. De seguro 64 . Su interés de la niñez hacia la cocina sin duda continuaba.Decidí preocuparme por eso más tarde y me vestí con la misma camiseta color salvia y los mismos pantalones arrugados. yo podía comer lo que fuese que quisiera y no me preocupaba por el peso de la manera en que ella lo hacía. luego se giró y me dio una mirada. Lo encontré en la cocina. la cual estaba puesta con platos morados y vasos llenos con jugo de naranja. Había trabajado por meses para ganar el suficiente dinero para comprar ese Civic algo maltratado. y por alguna razón encontré esto reconfortante. y decepcionados de mí por mentirles en que iba de campamento con mis amigos. al menos hasta que maldijo y gritó a su teléfono móvil. Tomé algunos trozos de tocino. Estarían enojados de que hubiese venido aquí yo sola. algunas tostadas. la voz enojada. Luego de un mordisco dije: —Delicioso. Verlo trabajar en la estufa hacia parecer como si el viejo Noah hubiese regresado. me alegra ver que todavía te guste cocinar. Él no respondió.

tercera rueda. pero aún así ese color me llamaba en al menos una docena de maneras diferentes. Incluso cuando estaba enojado. había dos cosas sobre Noah que siempre me habían intrigado. Para ti sólo soy un gran problema. Los noté el primer día en la Casa Seale. Lo otro eran sus ojos. —Jocey. eran inteligentes de una manera pensativa. yo había sido un poco más alta. Sus ojos eran un tono de café que no era chocolate o café. La primera era el bajo sonido de su voz.no había mucho del chico que había conocido en Noah. —¿Qué? 65 . —¿Tanto entusiasmo por deshacerte de mí? Fuiste quien insistió en que regresara aquí anoche. No sólo eso. el cual se había suavizado aún más ahora que era más adulto. sino también cuando éramos niños. En vez de negarlo. incluso antes de que bajase al sótano y los tres nos volviéramos amigos. a menos que añadieras una gran cantidad de crema a la taza. Simplemente parece que el dolor por Jack te impide pensar con claridad. Desde que nos habíamos separado. La fastidiosa hermana de Jack que se pegaba a ustedes. Cuando niños. Podría estar enojado o perturbado y frunciendo el ceño como un vampiro asesino. diría cálidos. Pero decir que eran café claro no los explicaba por completo. —Entiendo. y el color era maravilloso. con músculos que no había visto cinco años atrás. Noah sonrió y agitó su cabeza. consternada al ver que había comido casi todo el tocino y difícilmente lo había saboreado. ¿si te ayudo con el boleto del bus. También había llenado su pecho y brazos. regresarás a casa? Alejé mi mirada de él y la bajé hacia mi plato. Nunca había visto a nadie con ojos como los de Noah. Parecía mucho más duro. —No estoy tratando de deshacerme de ti. él había crecido y de hecho me llevaba un par de centímetros. —Sabes que eso no es cierto. Tal vez eso sea todo lo que siempre fui. —Tercer fenómeno. el tono de su voz me atraía hacia él. Quizás si pudiese escoger una palabra.

y aunque odiara pedir ayuda. ¿cierto? —Sí. Bajé mi tenedor y me puse de pie. Pero necesito seguir buscando a Jack.—Ya no eres un fenómeno. nuevo. puedes ver que estoy siendo honesto. —Le mostré mi reloj de cristal con su correa turquesa. ¿cierto? ¿Recuerdas cómo esas chicas de la escuela se burlaban de ti? Un rápido recuerdo me regresó a la miseria de mis años de escuela en este pueblo. supongo que se quedarían calladas. la única cosa de valor que tenía conmigo—. simplemente honesto. —¿Crees que el sobre de Jason December es falso? ¿Cómo alguna clase de broma enfermiza? —No sé qué pensar. no parecía como si tuviese más opciones. No añadí que había sido un regalo adelantado de graduación de parte de Jack. —Escucha Noah. Vale al menos cien. —Así que cuando te digo que regreses a casa y afrontes tu dolor. —¿Nessa. apreció que me tuvieses aquí dos noches y que hicieras este desayuno. —¿Por qué te estás comportando de manera tan agradable? —No agradable. Siempre hemos sido directos el uno con el otro. —Si pudiesen verte ahora. —¿Alguna oportunidad de que me hagas otro préstamo? Te lo regresaré cuando regrese a casa. Monique y Tabby? ¿Y quién era esa otra… Geena? Él asintió. 66 . Eres más hermosa de lo que cualquiera de ellas haya soñado jamás. —¿Cómo harás eso sin auto y sin dinero? Estaba en lo correcto. Tengo una pequeña cuenta de ahorros.

—Sacando el sobre de mi bolsillo. Leí una copia del reporte de la policía que ISI obtuvo de la policía. —De acuerdo. Es por eso que dejé todo para venir hasta aquí. Jack y yo. No dije nada más. —¿Rindiéndote. enviada a mí en Troy. que nunca lo inventé. Por supuesto que no. —No lo está. —Cálmate. —Entonces. —El cual pudo haber sido falsificado. No puedo resolverlo. Pero te juré. —Nunca dije que lo hicieras. —He tratado de pensar quién lo envió. —Hay sólo tres personas que saben ese nombre: tú. —¿Le constaté a alguien sobre el seudónimo de Jason December? —No.—No es de mi estilo. Finalmente agitó su cabeza y se encogió de hombros. Noah? ¿Simplemente seguir jugando un estúpido juego? Porque si es todo lo que quieres. tan fácilmente? —¿Qué quieres de mí. estoy cansada de eso. ¿Qué más podía hacer? Tenía que intentarlo y asegurarme de que sigue con vida. Mira los hechos. pero la confianza es lo último que estás dispuesto a dar. No crees que el sobre de Jason December sea de parte de Jack. lo arrojé en la mesa—. Gracias de cualquier forma. ¿quién me lo envió? ¿Fuiste tú? —No. ¿quieres? Tiene una estampilla de Watertown. simplemente me paré al lado de la mesa y lo miré directamente. —Pero ¿por qué? 67 . —Tú hablas sobre la confianza.

Y esto. uniendo los hechos. Me envió ese sobre por alguna razón. y no mientas. Casi contuve mi aliento. rodeando mi muñeca con sus dedos antes de tomar el cuchillo con su mano libre. Tomó el sobre y examinó la estampilla. El alivio se extendió a través de mí. Tengo que descubrir por qué.—Tal vez está en serios problema y por eso no puedo contactarnos de manera directa. una linterna y un destornillador. Si Jack me dejó un mensaje. supongo. ¡Maldición. ¿aceptarás que Jack se ha ido para siempre? —Supongo que no tendré opción. —Pensé que compartíamos todo. —Necesito algo de dinero para el taxi. —Aleja eso. parándose a mi lado. —De acuerdo. —¿Qué escondite? —Uno del que sólo Jack y yo sabíamos. te ayudaré. Noah cruzó la habitación. — Me acerqué al mesón tomando un cuchillo—. La calidez de su 68 . ¿Qué quieres? —Necesito regresar a la Casa Seale. Sus ojos se ensancharon. me estás volviendo loco! —Por favor no maldigas. —Esto no. —Así que ustedes dos tenían un secreto que no compartían. Dime algo. estará ahí en su escondite. entonces. —De acuerdo. No es una gran sorpresa. esperando con muchas ganas de que aceptara lo que estaba diciéndole. Noah parecía seguir mis puntos. Se alejó de la mesa y se puso de pie. Si buscas ahí y no encuentras nada. Jocey.

Por un par de eléctricos segundos miró directamente en mis ojos y ninguno de los dos dijo nada. ¿Trato? —Seguro. Cuando veas que no hay mensaje de parte de Jack. —Te diré qué. 69 . —Pero sin cuchillo. regresas a casa. Y me ayudas con los platos antes de irnos.toque me sorprendió. se giró hacia el mesón. Él soltó mi muñeca. Te llevaré yo mismo a la Casa Seale y ambos buscaremos en tu escondite secreto. y regresó el cuchillo a su sitio.

70 . la niña más grande en el hogar adoptivo. Creo que es un error no llevar con nosotros un arma —dije mientras que Noah aparcaba su Jeep Cherokee — en frente de la Casa Seale. El viento despeinó mi cabello hacia mis ojos y me hizo agradecer por la liviana chaqueta de lana que Noah me había prestado. Había tantos niños. 9 La Casa Seale Traducido por carmen170796 Corregido por Mari NC S ólo para que sepas. En lo alto. Ni siquiera podía recordar cuántas veces había tratado de hablar con ella. —Intenta no dejar que los miedos de tu niñez lleguen a ti. terminando siendo conversaciones unilaterales de las cuales no estaba segura que siquiera escuchó. Ella era como una tetera cocinándose a fuego lento a punto de chillar. Pero además de Jack y Noah. Él usaba una chaqueta similar pero con una forma diferente. habían tres que sobresalían: a la que temía. La primera de estos tres había sido Angry Beth. Todos estuvimos aliviados cuando finalmente decidió empezar a lastimarse a sí misma en lugar de nosotros. Nos hacía lucir como una de esas repulsivas parejas locas de amor que muestran su compromiso vistiendo igual. una blanca corriente a propulsión dejó una brecha creciente a lo largo del cielo. por el que más temía. Él apagó el encendido y salimos del auto. y queriendo desesperadamente herir a alguien. como Georgie. Los recuerdos de la Casa Seale parecían aún más vivos para mí que ayer. Caminamos hacia el amplio porche. quien moteaba la vista de mi pasado en Watertown. al que más temía.

dado que llevas esa enorme linterna? —No. bajando lentamente las escaleras después de él—. un hermoso pero lastimado niño que me seguía como un cachorro perdido. Para cuando llegamos a la puerta del sótano mi boca estaba seca. Terminaras sosteniéndolo como un arma. Me mordió en el brazo. refiriéndose al humo. Él entró y lo seguí. Abrió la puerta y encendió la linterna. puede ser un poco tarde para mencionar esto. ¿cierto? —Sí. Ahora pensando sobre eso. Noah y yo subimos los escalones y cruzamos la puerta delantera. ¿Quieres que lleve el destornillador por ti. Mis ojos y oídos buscaban cualquier señal de los cucarachas chicos de ayer. —Es probable que apeste aquí —dijo.Corner Boy. 71 . la cual aún estaba entreabierta después de la persecución de anoche. —Lo sé. ¡No lo estoy inventado! Para el momento ya habíamos llegado a los escalones finales. estaba muerto. No quiero que entres en pánico y me apuñales en el trasero. y a quien había olvidado hasta ayer. —Gracias por el aviso. Le fruncí el ceño a su espalda e hice un comentario rudo. pero en mi interior sabía que tenía razón después de lo que pasó la última vez que estuve caminando detrás de él con una herramienta filosa. Y el niño por el cual había estado tan asustada había sido Dixon de siete años. Caminando más allá de las cenizas del fuego apagado. admití que había un montón de razones para tratar y olvidarlo. —Dijiste que está aquí abajo. Los otros dos se habían esfumado de mi vida. en la miserable y nevada noche que escapé. Sabía que uno de ellos. —Lo digo en serio. la cual hizo un mejor trabajo iluminando los escalones del que mi pequeña LED había hecho. Noah se detuvo para echar una mirada. —Noah —susurré. pero hay algo aquí abajo. al que más había temido.

Esta vez sí me lo pasó. estaba poniéndome nerviosa debido a que estaba arrodillado tan cerca. me pregunté a mí misma. Jocey. a menos que cuentes los hongos venenosos que están creciendo en la sucia parte trasera de aquí. —No. Finalmente la tabla cedió. y me sonrojé aún más. Repentinamente me volví consciente de cuán cerca estaba agachado detrás de mí en el apretado espacio debajo de las escalera. y Noah lo iluminó. Aunque la pieza de madera que constituía el revestimiento tenía varias marcas antiguas sobre ella de cuando Jack la había abierto y cerrado años atrás. Después se encaminó al cementerio arcilloso. —Traté de parecer confiada pero deseaba nunca haberle dicho sobre la ahora ausente bestia del sótano. había además rasguños recientes. Me volteé hacia el escondite de Jack debajo de las escaleras—.—Ya que estás siendo tan cobarde. Éste reveló algo que mi pequeño LED no había hecho: marcas recientes de martillo. Noah caminó por el sótano y la luz de su linterna brilló a través de cada centímetro. y él apuntó la luz dentro para que así pudiera ver. Él incluso iluminó el falso árbol de navidad con sus pocos adornos restantes y un bastón de caramelo roto. ¿Por qué. pero a mí me dio un poco de esperanza mientras usaba el destornillador para abrirla a la fuerza. Noah! —Me estiré y saqué la estropeada caja de metal—. —¡Mira. Me moví debajo de las escaleras y le pedí el destornillador. está bien… Ignorándome. Noah no parecía notarlo. ¡Te lo dije! —Uh-huh. —Está bien. Unos minutos después se volvió con una expresión aburrida. demos un vistazo primero. Señalé el encajonado escalón en la base. donde Dixon había estado seguro que los cuerpos de los niños malos eran enterrados. Aquí abajo. 72 . —No hay nada peligroso aquí abajo. aun si su respiración despertaba las hebras de cabello que descansaban en mi cuello? Al menos él no era el monstruo del sótano.

y quería gritar pero mi garganta se cerró. acompañado por un largo sollozo. y en la iluminación de la luz sus facciones parecían estiradas. pero imaginé que los otros aún eran bastante peligrosos. Eso no prueba nada. recordándome a su fase de vampiro. Escapándome del agarre de Noah. Desacelera tu respiración o vas a hiperventilar. Pequeños graznidos emergieron.—Así que encontraste un viejo contenedor. 73 . Lo hizo y estuvimos clavados en la oscuridad. Él agarró mi brazo y susurró: —Vamos. —¡Estamos atrapados aquí abajo! ¡Ellos echaron llave a la puerta! —Lo sé. Estábamos a mitad de camino escaleras arriba cuando escuchamos la puerta cerrarse de golpe y echar llave. seguido por el sonido de alguien caminando alrededor. Empecé a golpear la puerta pero la repentina luz de la linterna de Noah me detuvo. Veamos lo que está pasando. El miedo en mí se elevó. Él me dio la vuelta para enfrentarlo. Pensé en Georgie y sus aterradores amigos. pero eso no detuvo a Noah. Georgie estaba muerto. Desde alguna parte de arriba vino un loco alarido que duró por varios segundos. Estábamos atrapados en el sótano. peor que el ácido. buscando a tientas la manija. los cuales hubieran sido humillantes si no hubiera estado demasiado aterrada como para que me importara. —No creo que debamos. Estábamos a punto de subir las escaleras cuando un ruido nos detuvo. —No entres en pánico. corrí más allá de él y por arriba en las escaleras. estudiando la caja cerrada. —¡No de nuevo! —¿A qué te refieres? —Apaga la luz. Él retrocedió y ambos salimos. Un silbido de irritación llegó hasta mí.

La tomé e hice lo máximo para mantenerla fija. turnos para hacer tareas. Que el cielo ayudara al niño que leyera mal la 74 . Mientras él trabajaba yo forcé mi audición por cualquier sonido. —Se mi respaldo en caso de que vengan en esta dirección. lo que comíamos. y cada uno de nosotros había acudido a Noah por seguridad. pero escuchamos el sonido de una puerta cerrándose y ambos miramos en la cocina. Hazel Frey dirigía la Casa Seale como una comandante militar. pero quien sea que había aullado y cerrado la puerta estaba en silencio ahora. Todos los niños en la Casa Seale habían vivido con diversos grados de miedo. Sólo esperaba que no estuvieran esperando en el otro lado con más planes malvados. —¿Por qué nunca me enseñaste eso? —No lo logré hacer hasta después de que te fuiste. Siéntete libre de apuñalarlos en el trasero. vamos! Noah me pasó el destornillador. e incluso en cuánto tiempo nos teníamos que bañar. —¡Oh. Él abrió la puerta. Los cartillas decretaban cada tarea. Estaba impresionada. No escuchamos ninguna voz. Su intrepidez me irritaba mientras permanecí en el comedor. observándolo alejarse y preguntándome por qué él nunca había estado asustado. desde la falsa valentía de Corner Boy hasta el tembloroso espanto del pequeño Dixon quien venía y se sentaba en mi regazo ante la primera señal de peligro.Él se agachó y tomó el destornillador. iluminando con su luz la siguiente habitación. —Quédate aquí —dijo. —Sostén la linterna. avergonzada por los temblores que sacudían mis manos. No había nadie allí. Noah terminó de desarmar la manija en un tiempo record. Cada uno de nosotros había estado hundido en arena movediza emotiva. Enumeraban todos nuestros quehaceres rotativos.

No creo que haya tenido una sola gota de amabilidad en su precaria alma. —¡Deberías decirle la verdad! Me sentí confundida. Ninguna brisa agitó el aire. —Aléjate de mí. Le había dicho la verdad a Hazel. la noche estaba calmada. También tu hermano. no “la verdad alterada” que Conner había tratado que dijera chantajeándome. Era una húmeda noche de verano y a algunas de las chicas más grandes se nos había permitido dormir en el porche en la parte trasera de la casa. montaba un buen espectáculo para los trabajadores sociales. Y aunque los trabajadores sociales la elogiaban por tal organización. Para Hazel. la crianza de niños adoptivos era un ingreso y nada más. fea? 75 . Su respiración en mi cara olía mal. Sin embargo. Un rayo de luna se asomó bajo los aleros. sólo pretendía hacerlo cuando Hazel revisaba a los chicos durante su ritual nocturno. ¿Dónde estaba Noah? Mis ojos empezaron a dolerme por el esfuerzo y los cerré por un momento. dándome un susto y despertándome—. —Mi voz sonó gruesa por el sueño. Sabía que nunca se cepillaba los dientes. ¿Ahora quién va a sacar la cara por ti. estoy segura de que no sabían cuán rápidos y crueles podían ser sus castigos. —Corner Boy susurró en mi oído. Nadie te cree. Sus rayos cubrieron los otros cuerpos dormidos con una luz acuosa pero no disipó las sombras del rostro de Conner. dado que nunca parecían entender la verdadera razón por la cual trabajábamos tan duro en los macizos de flores o paladeábamos la nieve. Había estado durmiendo tan profundamente que fue como salir nadando desde el fondo de una turbia piscina. apenas despierta. Mi mente fue a la deriva mientras esperaba en la penumbra de la no iluminada habitación. y excepto por los distantes grillos.cartilla o lo estropeara. *** —Eres una mentirosa. —Tu novio aún está durmiendo en el piso de arriba.

y la habitación apestaba a humo. Este era la habitación privada de Hazel Frey. Floreadas cortinas de cretona caían de sus palillos. Una vertiginosa nausea fluía dentro de mí. La puerta estaba abierta. Obligándome a retroceder. sus largas y sucias uñas clavándose en mi cara. y además odiaba el sentimiento de miedo que había sido mi compañero frecuente todos estos años. 76 . Al principio parecía ser una habitación desconocida con nada más que papel tapiz descolorido y muebles dañados por el agua. Dando una lenta vuelta entera. A pesar de eso. y mi corazón estaba galopando como un caballo en una carrera a muerte. Mi cara se sentía caliente debido al miedo. Caminé a tientas hacia ella. examiné mis alrededores.Se lanzó sobre mí con sus manos en alto. o había caído en un extraño trance y andado hasta aquí como una sonámbula? El pánico surgió dentro de mí. ¿Cómo había terminado en esa habitación? Había estado en el piso de abajo esperando que Noah regresara. En ese momento odiaba la Casa Seale tanto como le temía. y me di la vuelta. Si la Casa Seale me había transportado aquí al segundo piso. Algunas partes de las paredes estaban quemadas. y mis ojos parecieron cerrarse por sólo un segundo. el último lugar en la tierra donde quería estar. ¿Qué estaba pasando? ¿De alguna manera el fantasma de Corner Boy se las había arreglado para transportarme. Era casi tan atemorizante como el sótano. mi mejilla punzando. ¿Dónde estaba? Me encontré en otra parte de la casa… no donde había cerrado mis ojos. Una pequeña mesa circular con la parte superior torcida estaba en el centro de la habitación. entonces iba a enfrentar lo que sea que disparara: marcas de mordidas y todo eso. Estas ventanas dejaban entrar más luz que las del piso de abajo. combinando con la silla mojada en la esquina. En el umbral me detuve. pero la capa de mugre en el vidrio filtraba los rayos de la mañana y los volvía gris. —¡No vas a ganar! —susurré. Reprimí un jadeo de sorpresa. luché para reprimirla. *** Mi ojos se abrieron rápidamente. una terca determinación se apoderó de mí. agarrando la manija de la puerta para estabilizarme. repentinamente estuvo claro donde estaba.

haciendo la figura de un ocho. Dando la vuelta vi a alguien de pie en el corredor. —Esto se está volviendo predecible —dije. pero no puedes tenerla. Mirándome. Era una chica con cabello amarillo oxigenado y ojos tan sombríos y arrugados que por un segundo parecieron órbitas vacías. se acercó. Ella sacó una larga cadena de su bolsillo mientras atravesaba la entrada y empezó a balancearla de atrás a adelante. —¿Quién mató a Georgie? —¿Cómo podría saber? Alguien solamente se apareció y empezó a disparar. La chica asintió como si estuviéramos en la misma página. —Usualmente todo es mi culpa. ¿Por qué la Casa Seale me había traído a esta habitación que había sido un lugar prohibido durante mi niñez? Entonces. parecía más joven. —No lo sé. Su pesado delineador estaba corrido y las lágrimas habían dejado manchas sobre sus mejillas. —¿Por qué has regresado? —dijo.Pensé que aun olía el dulce hedor de la marihuana y me pregunté si Hazel había sido la que había empezado el fuego al quedarse dormida con el humo de la marihuana. 77 . el maquillaje de un triste payaso. —Pienso que es tu culpa. Mis manos estaban agarrando la polvorienta caja metálica de Jack. retrocedí. —¿Qué hay en la caja? Bajé la mirada. justo afuera de la entrada. hubo un chirrido detrás de mí. Yo. Me había olvidado de que aún la estaba sosteniendo. por supuesto. —Por algunas respuestas. Traté de adivinar su edad e imaginé que si había sido amiga de Georgie podría tener catorce. Pronto estaba zumbando en el aire en un borrón. Sin embargo. antes de que siquiera se me pudiera ocurrir una teoría.

apartándola a empujones de mí. después agarro su cuello. te arrancaste la costra? —Algo así. —Sólo salgamos de aquí. tomó la cadena de su mano. La cadena giradora cayó mientras que sus rodillas golpearon el suelo. oímos su alarido de rabia así como algunos insultos en nuestra dirección. y un puño golpeó la parte de atrás de su cabeza. Él la dejó.—Tu rostro está sangrando —señaló. ¿Viste a alguien más? —No. la cual ahora estaba dando vueltas como una hélice. pero puedo sacarte un ojo con mi cadena. presionándola contra el suelo. te liquidaré. —Voy a contar hasta tres. Como la cucaracha que era. ¿Por qué estás en la habitación de Hazel? Perdí el ánimo para quedarme y resolver qué había en la desagradable bolsa de trucos de la Casa Seale. Noah se apresuró hacia adelante. se movió rápidamente alrededor de él y por la puerta. Ella debe haber sido a la que escuchamos. Habiendo vislumbrado al mismo peligroso Noah que me había ahorcado en su garaje. ¿de acuerdo? 78 . ¿Me crees? Sí le creía. —¿Lo está? —Es sólo un rasguño. —Tu mejilla está sangrando. Estar alrededor de su lado cariñoso anoche y esta mañana me habían llevado a olvidar cuán rudo podía ser. Hubo un rápido movimiento detrás de ella. Ella se tambaleo hacia atrás. Una vez que estaba fuera de alcance. La casa está vacía. porque revisé en todas partes. —Pensé que te dije que esperases abajo —dijo. Si te vuelvo a ver hoy. ¿Qué hiciste. Observé la cadena. ni siquiera sabía qué decir. —Dame la caja y puedes conservar tu ojo.

Tomando el destornillador del piso donde lo debí haber dejado caer. cartas Mágicas. lo metió en la cerradura y abrió la tapa. Los dos nos inclinamos sobre la caja como si nos hubiésemos vuelto esos niños de hace tiempo concentrados en resolver un misterio. y debajo de todo eso un sobre marrón. —No puedo.—Primero abre la caja. unas cuantas monedas polvorientas. Me la quitó y la colocó en la pequeña mesa que había perdido sus baratijas. Estaba en blanco excepto por dos palabras escritas en la esquina superior derecha: Jason December. fichas de una vieja sala de juegos. Busqué a través del contenido: canicas en una mochila amarilla. 79 . un par de palillos negros para el pelo que habíamos comprado en una tienda china. Con dedos temblorosos tomé este último objeto. Está con llave.

Sabía que estaba luchando por aceptar la evidente verdad: Jack nos había dejado esa pista. al abrigo del viento. Puse la maltrecha caja metálica en el suelo y me quedé mirando el sobre marrón por un par de segundos. Se trata de un texto cifrado. Cualquiera que sean las pistas que podrían estar ahí ocultas. No había un mensaje claro. También sabía que a pesar de que era probable que llevara tiempo encontrar la respuesta. pero era de esperarse. Levantando la solapa. examinando cada uno de ellos. pero fue inútil. Noah. 10 El Mensaje Traducido por Aylinachan Corregido por Mari NC I nsistí en que abandonáramos la Casa Seale antes de abrir el sobre. no sería imposible. saqué dos hojas de papel a cuadros impresas con extraños grupos de letras en varias direcciones. no explicando que tenía miedo de ser transportada al sótano o al tejado en contra de mi voluntad. Me empeñé en estudiar las letras y los fragmentos de palabras. lo que significaba que todavía debía estar vivo. Haciendo girar los papeles. traté de formar un par de frases. —Mira. simplemente los giró cada uno y se quedó mirando el escrito con la boca formando una sombría línea. Noah tomó los papeles. 80 . Nos dirigimos a su Jeep y nos sentamos en el interior. no serían fácil de descifrar. No dijo nada.

—Sé que tienes ahora en la cabeza eso de que Jack está vivo. Podría haber escondido esa caja en las escaleras hace mucho tiempo. o incluso años atrás. —¿Qué? —Porque intentarías hacerlo estallar. —Me alegro de no tener un globo amarillo. 81 .Noah me devolvió los papeles. ¿no es cierto? Poniendo el papel y las piezas del rompecabezas en el sobre. pero hay que reflexionarlo. Tal vez meses. Jocelyn. abrí la puerta del auto y la brisa se precipitó al interior.

Me estaba estudiando con esos cálidos ojos marrones. aunque su expresión no era muy cálida. Me detuve. Aparté la vista. —Se frotó el lugar situado entre las cejas como si tuviera un dolor de cabeza—. ¿te acuerdas? —Entonces. Noah hizo girar la llave de contacto y encendió el motor. —Éramos niños en ese entonces. o no querrías alejar esto de mí. —¿Cuándo has sido tú una persona realista. vino el sobre. —No lo sabes. 82 . Cada mañana me despierto y siento como si una tonelada de ladrillos estuviera aplastándome el corazón. Me gustaría creer que Jack está vivo tanto como tú. —Cierra la puerta. —Sólo estoy siendo realista. —No voy a preocuparme por eso hasta que descifre esto. Es el momento de crecer. me había olvidado de eso por la emoción. Pero si él no lo está y esto es todo un gran engaño. Pienso en mi hermano todo el tiempo. los dos recibiremos otro doloroso golpe. Noah? ¿Cuándo te vestías como un vampiro o como un ninja? ¿Cuándo interpretaste a Luke Skywalker y yo Chewbacca? Tú y yo hemos vivido en un mundo de fantasía toda la vida. ¿qué vas a hacer? No tienes dinero o un auto. —¿Cómo vas a llegar a casa? —No me voy a casa. —¿Por qué? —Vas a necesitar mi ayuda. Jocey. Y entonces. Sólo accedí a irme si no había nada para mí en el escondite de Jack.—Gracias por tu ayuda. —Ha sido muy duro. —Lo sé.

una gran fiesta allí. Era pequeña. Tenían desfiles y fuegos artificiales. Noah los pasó por un escáner y luego accedió a un programa de computador con el que no estaba familiarizada. —¿Crees que puedes resolverlo más rápido que mi programa? —Sólo estoy jugueteando. ¿Cuándo fue eso? —El primero de Julio. —Tienes razón. Se puso a analizar tanto las letras como el texto. esto podría llevar un tiempo. Volvimos a su casa y Noah me condujo a su sala de computación. Puso el Jeep en marcha y nos alejamos de la Casa Seale en silencio. Cuando tomé un cuaderno y un lápiz. dominada por un computador de escritorio con un montón de accesorios de alta tecnología. Tomé los papeles del escáner y me senté en una mesa de trabajo al lado del escritorio. De todos modos. —Dame los papeles —dijo. Cerré la puerta. —No lo sabía. Necesito tu ayuda. ¿Te acuerdas de la búsqueda del tesoro que los dos hicieron en nuestro decimo tercer cumpleaños? —Más o menos. Es una herramienta de descifrado muy buena. ¿Sabías que Jack y yo nacimos en Toronto? Eso significa que tenemos la doble nacionalidad hasta que cumplamos dieciocho años este verano. Se los entregué. aliviada por lo menos al ver su lado humano una vez más. Noah se empujó en una silla de oficina con ruedas. —¿De dónde sacaste eso? —Un amigo mío programador lo hizo y me permitió tener una copia.Entendí lo que quería decir. 83 . mis dedos de vez en cuando acariciaban el sobre como si fuera un tesoro. Sin embargo. Nuestro cumpleaños cae en el Día de Canadá. —Siempre me encantó eso si nos encontrábamos en Canadá en nuestro cumpleaños.

Pero eso no fue nada comparado a la búsqueda que me enviaron en cambio. Sabes. Vives con un montón de libros y cosas de computación. 84 . valió la pena. —Para mí. Me dio una sensación de dèjá vu resolver las pistas juntos. No vas a ganar. Noah empezó a trabajar a mi lado con su propio lápiz. preguntándome cómo había llegado a ser tan aburrido. Ninguno de ustedes me dio alguna pista. golpeó unas cuantas teclas. Aunque me tomó toda la tarde descubrir las claves. —Creo que vemos las cosas de manera diferente. tomando notas y anagramas. —Fue el cumpleaños más divertido. Y si éste no lo ha descifrado. El programa mostraba un cuadro de diálogo que declaraba que no se había encontrado ninguna coincidencia. —Tengo otro programa de decodificación más antiguo. su tipo de rompecabezas favorito. que estaban dispersas por todas partes. pero es mucho más lento. Recogiendo el lápiz empecé a anotar algunas de las cortas palabras. todavía no puedo creer que escondieran uno de los mensajes secretos en el patio trasero del señor McCloskey. —Supongo.cumplimos trece años el año que nos alojamos en la Casa Seale. era todo un tesoro. Estabas muy emocionada. Le regalé a Jack un libro de problemas de lógica. —Hice una pausa. y sonreí al recordar ese maravilloso día—. Me volví hacia el papel. Noah? —No empieces a jugar con mi cabeza. ¿Te acuerdas? —Sí. Noah se deslizó hacia el computador. Sin embargo. no relacionadas. Mientras el computador procesaba los datos. y se aclaró la pantalla. Su perro casi me muerde. no estoy seguro de que el otro pueda hacerlo. El computador emitió un pitido y nos fijamos en el monitor. —¿Para un montón de basura de la tienda de todo a un dólar que nosotros llamábamos regalos? Mi sonrisa se desvaneció y estudié a Noah. ¿Eres feliz. Pero estás solo.

Sólo tengo que averiguarlo. —¿Para qué? ¿Sólo para llevarme a un callejón sin salida? Jack no lo haría. cohibida. Alcé la vista. —¿Por qué Jack lo hace tan difícil? —Tal vez es todo un engaño. —Aún te muerdes las uñas. Él siempre tenía un propósito para lo que hacía. Noah lo cerró. Comimos en silencio. Después las agrupé en función de la dirección en que fueron escritas. Hay un mensaje en alguna parte. pero no podía dejarlo para ir a buscar un ibuprofeno. Pasó más de una hora y Noah se fue para hacer el almuerzo mientras yo seguí trabajando. y lo plegó. Noah tomó uno de los papeles y lo estudió cuidadosamente. Trabajé mediante diversas variantes.Inmediatamente escribí dos nuevas listas de fragmentos de palabras que comenzaban con letras mayúsculas y minúsculas. Poniéndolo de nuevo sobre la mesa. 85 . en paralelo a las palabras. —Por lo menos no tienen calorías —le contesté. Una vez más. y también las leí al revés. —No es realmente sorprendente. Jocelyn. Casi parecía que estaba interesado en analizarme a mí en vez de las pistas. lo dobló por la mitad. Nada tenía sentido. Dejó una bandeja con bebidas y bocadillos de jamón. Cuando al programa informático no se surgió con respuestas. aunque dejé la mano sobre la mesa. nada. por lo que veo. Todo lo que obtuve fue galimatías. notando cómo sus ojos se concentraban en mi rostro y no en los papeles. mis ojos se perdían constantemente en dirección a la encriptación. —Lo siento. ¿verdad? Jack no dejó esta pista para tu computador. Lo dejó para mí. Estaba empezando a tener dolor de cabeza.

hizo varios pliegues guiándose con la estrecha franja. Hazlo en esta otra hoja de papel si te acuerdas de cómo era. Esperó a que yo terminara. por supuesto. trabajando para insertar las puntas un poco como las aletas que forman una caja de cartón cuando cierras las capas. Tenías razón cuando dijiste que Jack no dejaría un código que pudiera ser descifrado por un programa. 86 . —¿Las estrellas chinas arrojadizas? Asintió con la cabeza. pero él lo retiró. —En nuestra escuela pasábamos notas así. —Tengo una idea. siempre asegurándose de que las letras quedaran visibles. A continuación. Los tres nos creábamos mensajes plegando dos papeles en pequeños paquetes con puntas. ¿cierto? Excepto.—¿Qué estás haciendo? —Fui en busca del papel. de modo que la fila de palabras se convirtió en la única parte visible del papel. recordé las horas de almuerzo pasadas en el patio y los momentos de tranquilidad en la biblioteca de la escuela. Si se hace correctamente se formaría una estrella de cuatro puntas. Me incliné hacia delante. Yo mismo debería haberme sacado de la ecuación. observando con impaciencia y dando pequeños consejos que le molestaban. que generalmente poníamos el mensaje en el interior. ¿No te acuerdas de cómo hacer un shuriken 9? Al verlo doblarlo y plegarlo. —¿Estás haciendo papiroflexia? —No. 9 Suriken: Estrella ninja de metal arrojadiza. Lo dobló una segunda vez. Que sea igual que esta. ¿quieres? Sólo observa. —¡Entonces imprime una copia! ¡No estropees el original! —Deja de quejarte. Se había asegurado de que tú tuvieras todo lo necesario para averiguarlo por tu cuenta. y luego agarró la hoja de papel que doblé y la puso de manera transversal a la suya.

el aire viciado de la habitación se sintió demasiado caliente. —Ahí está. Sonrió presumidamente. —Te das cuenta de que acabas de arruinar esos papeles. 87 .Completó la estrella y los dos la miramos con decepción. —¡La Peace Tower10! Ahí es donde nos dirigimos durante nuestra excursión de campo. —¿Y? Es el lugar adónde se supone que debemos ir. También incluía un viaje a la cima de la Torre de la Paz. Ottawa estaba justo al norte de Watertown. Pasamos el día visitando el Parlamento Canadiense. —Le dio la vuelta para que yo pudiera leer la inscripción. Las letras que aún eran visibles no tenían sentido. donde el francés se hablaba a menudo. ¿verdad? Cualquiera que esté en la clase de francés del señor Montchaude tiene que ir. 10 The Peace Tower: al español “La Torre de la Paz”. Cada arista del papel formaba media palabra. Recordé nuestro entusiasmo por tener un día libre en el colegio y el viaje en autobús a través de la frontera de Canadá. Noah no me hizo caso. lo desdobló. y ahora que estaba puesta junta se formaron cuatro palabras que me llamaron la atención: En ese momento. Cambió las dos bandas e hizo de nuevo un shuriken. Noah dijo: —Pero eso está al menos a un par de horas en auto.

¿Ves? Mi licencia de conducir y un pasaporte. Girando la estrella. por si acaso. Mis padres adoptivos me lo compraron hicieron conseguir un par de meses atrás para que así pudiéramos visitar las Cataratas del Niágara. Me puse de pie. pero ¿qué hay de ti? No te permitirán cruzar la frontera sin uno. me vas a conducir hasta allí. por supuesto. —¿Estás decidida a ir a Ottawa? —Sí.—¿Y hacer qué. buscando en el bolsillo de mi pantalón y sacando dos tarjetas. esperando a que descifráramos esta clave y nos presentemos? Estaba decidida a no dejar que me rompiera el globo amarillo. Estás tan interesado de ver hacia donde lleva esto como lo estoy yo. —Esto me deja cruzar cualquier frontera de los EEUU. exactamente? ¿Encontrar a Jack? ¿Piensas que ha estado sentado en un banco todo este tiempo? ¿Simplemente merodeando. Noah soltó un largo suspiro. Y tú. Lo aprendí de la manera más dura la vez que Melody me lo quitó. —Siempre tengo mi identificación. exasperado. —¿Tienes pasaporte? —Sí. Sostuve la segunda para que él la examinara. —¡Mira esto! 88 . Piensa en ello como una divertida excursión. me perdí cualquier comentario grosero de Noah porque en la parte posterior había más palabras.

otras parecían desconocidas. —¿Y? Tú siempre quisiste ese lugar en la costa canadiense. debido a todos esos libros que te la pasabas leyendo. Nunca has estado allí. —No lo sé. eso no sucedió. Él me devolvió la sonrisa aunque sus ojos seguían estando sombríos. terminaste viviendo en Nueva York. al igual que lo era su disposición para llevarme a Canadá. No sé si yo habría podido. —Es donde crecí. Entonces sonreí a Noah—. todas partes a las que fuimos allí eran susurros de la memoria. Dijiste que querías vivir en una playa cálida y nunca quitar la nieve de nuevo. Una vez que estuvimos en su Jeep. Nunca he oído hablar de eso. —Ah. Eso era un progreso. En su lugar. ¿Recuerdas cómo elegimos nuestros lugares favoritos para ir? Jack lo cambiaba cada semana. —Exactamente. ¿verdad? ¿Dónde estaba ese lugar en el que ibas a vivir? --Charlottetown. el fuerte viento del este hacía que se agitaran las ramas de los árboles y se balancearan ramos de flores. sin embargo. en Isla Príncipe Edward. —¿Por qué te quedaste aquí? —pregunté. otras veces Escocia o Grecia. —Vamos. Algunas de las áreas de Watertown por las que pasamos me eran familiares.—¿Cuál es el Hall de Olbil? —preguntó—. —No hay de qué. Gracias por deducirlo. pero si es importante lo vamos a descubrir cuando lleguemos allí. Me quedé mirándolo. Sin embargo tu sueño era California. A veces quería China. claro. Hablábamos de salir de aquí todo el tiempo. Sin embargo. condujimos en silencio. —Tomé la estrella y la puse en el sobre con las piezas del rompecabezas. 89 . ¿Por qué no te fuiste? —No quise. Noah.

Y definitivamente no voy a quedarme atascada en un solo lugar toda mi vida. —Estás siendo toda una Señorita Parlanchina hoy. la réplica en mis labios fue reemplazada por un grito de sobresalto cuando una gran roca. —Eso en cierto modo suena a fatalidad. 90 . se estrelló contra el parabrisas. Cuando cumpla dieciocho años en un par de meses. ¿no te parece? Aún seguimos tomando decisiones. voy a hacer un montón de cosas que siempre he querido hacer. La vida nunca resulta de la forma en que crees que irá cuando eres un niño pequeño. ¿no? No me gustaba el apodo que me había puesto Angry Beth en aquel entonces y mucho menos ahora que hacía tantos años.al igual que yo. lanzada desde un vehículo. Noah entornó los ojos. Sin embargo.

No es que deberían estar conduciendo en absoluto. —¿Hay algo que quieras explicar? Por la manera en la que Noah me espetaba con la mirada me hizo sentir como un gusano en un anzuelo. —¿Qué quieres decir? —En la Casa Seale esta mañana. Estuvo al teléfono poco tiempo y esperé mientras daba toda la información. Ambos miramos hacia el parabrisas agrietado. Tuve una fugaz visión de dos chicos con el cabello negro colgando de las ventanas laterales. me imaginé que esa chica que se reveló fue una casualidad. 11 La Torre Traducido por alexiacullen Corregido por Mari NC L os tres chicos cucarachas parecían fuera de lugar bajo el foco azulado del Ford Focus que estaban conduciendo. Luego llamó a la policía y presentó una denuncia. Noah frenó. probablemente eran menores de edad. dejando una esquila del tamaño de un cuarto. los cañones de goma de sus tirachinas ondeando en el aire. Noah empujó el auto a la orilla de la carretera. ¿Pero otro ataque ahora? ¿Por qué tengo la sensación de que hay más de esos chicos intentando sacarte del mapa que una simple coincidencia? 91 . Sonreían como demonios y nos hicieron gestos obscenos mientras su auto aceleraba alejándose de nosotros. Agarró su teléfono celular e introdujo el modelo del auto y la licencia. Terminando la llamada se giró y me miró. No tuve mucho tiempo para pensar sobre esto porque otra roca se estrelló contra el parabrisas.

Tenía miedo de contarte esta otra cosa. junto con esos chicos tirando piedras hacia tu parabrisas. y aceleró. en cualquier caso. pero no estoy segura. Sumergiéndome en ello. Por supuesto. Esforzándome por ver la carretera. ¿de acuerdo? Fueron quienes hicieron una fogata en la habitación de enfrente. Y no estaba exactamente feliz de verme.—Me encontré con ellos anoche cuando estaba mirando alrededor. golpeé la palma de mi mano contra el tablero de mando. Incluso aunque Georgie hubiera intentado apuñalarme. —No seas ridícula. decidí acabar de una vez con esto. Hice como que no me importaba. —¡Muy bien! Me lo inventé todo. Cuando ésta confesión no causó ninguna reacción por parte de Noah. —¿Y esperaste hasta ahora para contarme esto? —Al principio no parecías creerme sobre el sobre de Jason December. Frustrada. mantuve una ansiosa vigilancia en el Ford azul en caso de que regresaran. En Watertown. Puso el Jeep en marcha. —Quizás la policía está manteniéndolo bajo perfil. le di un resumen rápido de lo que sucedió. La recapitulación me obligó a pensar sobre el tirador desconocido además del destino de Georgie. —No me digas. esa clase de cosa sería grande. —Intentó apuñalarme. yo sentada en el asiento del pasajero con mis brazos cruzados y él mirando a la carretera. —¿Te acuerdas de Georgie? Estaba con ellos. se retiró hacia la carretera. —No hubo nada en las noticias sobre un chico siendo disparado. el recuerdo de su muerte apretó mi estómago con un nudo de náuseas. 92 . Pensé que podrían haber empezado el primer incendio también. ya no era un lindo niñito. Noah no dijo nada durante un rato mientras nos dirigíamos a lo largo del camino.

Esperamos en una de las líneas avanzando poco a poco hacia la taquilla a la que nos dirigíamos. pero finalmente cedí. pero el borrador todavía estaba en mi computador portátil. Más relajada ahora que estábamos en nuestro camino hacia la Torre de la Paz.Metió un CD en el reproductor y dejamos que la música nos separara. Mis pensamientos iban a la deriva entre la escuela y las clases de Inglés de la señorita Chen. El clima de abril era cálido. Despertando un rato más tarde. Luché contra ella durante un momento. Nos dirigimos hacia un supermercado de una carretera pequeña y compramos algunos artículos. Decidí no pensar sobre ello ya que no había nada que pudiera hacer. Vamos a parar a tomar algunos aperitivos y unas bebidas. Ya había conseguido una prórroga para indagar en mi ensayo sobre Mary Shelley. Noah le dijo que estábamos planeando hacer un tour por el Parlamento y que estaríamos de vuelta antes del anochecer. —¿Dónde estamos? —A una media hora de Ottawa. Me dejé caer contra el asiento. conduciendo más allá de los frondosos árboles hasta llegar a las afueras de una ciudad. El cual había desaparecido. y a medida que nos acercábamos pasamos a varios ciclistas con cascos y mallas. En cambio escuché la música de Noah. El tráfico se hizo más pesado y lento mientras nos acercábamos a la frontera. Conduciendo en Ottawa. Noah tuvo que seguir pisando los frenos porque un pequeño autobús delante de nosotros estaba deteniéndose por 93 . dándome cuenta de los similares que sus gustos eran de los de Jack. Diez minutos después estábamos de vuelta en la carretera. Después de desearnos una buena visita nos hizo ponernos en marcha. El cual estaba en mi auto. cerré mis ojos mientras el estrés comenzaba a decaer. El hombre de la ventana pidió ver nuestros pasaportes y luego nos hizo un par de preguntas básicas sobre el por qué estábamos viniendo a Canadá. me senté y froté mi frente. Se suponía que debía terminar de escribirlo durante las vacaciones de primavera y enviárselo a ella antes del lunes. De pronto la somnolencia tomó su lugar.

hicimos nuestro camino hacia los masivos edificios gubernamentales en el corazón de la capital de Canadá. —Sí —añadió él. Las gárgolas me devolvían la mirada. El tráfico empeoró más cerca del Parlamento. Acercándome a la torre levanté la mirada. Conduciendo por la lenta vía de parada y marcha del tráfico. Un minuto más tarde pasamos a través de una amplia puerta de hierro forjado alrededor de la Llama del Centenario. estudiando las imponentes esculturas. estoy pensando que deberíamos intentarlo en la plataforma de observación. —Ya que la clave dice “noroeste”. estaba paranoica sobre dejar algo en su auto ahora que el mío había sido robado. Muchos de los tejados de cobre estaban verdes por la edad. uno a cada lado. —¿Has estado de vuelta aquí desde nuestra salida de campo? —Un par de veces. pero Noah finalmente encontró un lugar de estacionamiento. Mantuve el sobre marrón conmigo. la Torre de la Paz. —¿Por dónde quieres empezar? —preguntó Noah. Miré por las ventanas a las imponentes estructuras que estaban talladas en piedra. pasando dos automóviles de policía con rayas rojas y azules.pasajeros. 94 . También tenía un carrillón. Tenía cuatro relojes. donde ardía una llama eterna en el centro del agua fluyendo. recordé que significaba Policía Real Montada de Canadá. del mismo tono que la Estatua de la Libertad. Pensé que el Parlamento y el Centre Block se parecían más a un castillo inglés que a oficinas gubernamentales. Nos dirigimos por la acera. —Olvidé lo impresionante que es esto. PRMC. Salimos y puso monedas en el parquímetro. se elevaba desde la parte delantera del edificio del Parlamento. Ottawa tiene más deportes y entretenimientos que nuestro propio pueblecito. a varias manzanas de distancia. una plataforma de observación y la Sala de Velación en honor a quienes habían muerto en las guerras de Canadá. Nuestro objetivo.

Era parecida a la vigilancia del aeropuerto. la cual estaba llena de esculturas impresionantes. Nos acercamos y miramos hacia afuera. —Es Gatineau. Tuvimos que vaciar las cosas de nuestros bolsillos en los contenedores de plástico. La reconocí. Desde la plataforma de observación había cinco puntos de vista. En la distancia. —¿Cómo lo sabes? —Nos alojamos allí durante unos pocos días antes de que volviéramos al otro lado de la frontera y termináramos en la Casa Seale. Después de esperar en la fila. 95 . mamposterías y vidrieras. La torre era mucho más alta que cualquier otro edificio en el área y daba una gran vista de Ottawa y la Colina del Parlamento. —Es como un castillo medieval aquí dentro —dije. y caminamos a través de una puerta de detección. Había varias personas delante de nosotros conversando en francés con su guía turístico. el ancho río de Ottawa era de un oscuro azul grisáceo con la luz del sol brillando en su superficie como diamantes dispersos. enviar nuestros zapatos y todo lo que llevábamos más allá de un escáner de rayos X. y era una de las ventanas que daban al noroeste. Justo al otro lado. Quebec. llegamos a la zona vigilada. En la parte superior nos encontramos con una línea de visitantes esperando al único ascensor que subía a la torre. Noah me mostró la ventana larga y estrecha en la parte posterior del ascensor. Después de unos cuantos minutos entramos con ellos. en el extremo del agua.Entramos por la puerta de los visitantes que estaba en la esquina de la entrada principal dentro del edificio del Parlamento. Luego nos dirigimos hacia dos tramos de escalones de piedra. Apresuramos nuestros pasos cuando cambiamos bruscamente de dirección a lo largo del interior de la torre y nos detuvimos a mirar hacia abajo a través de las ventanas en el arco de la rotonda central. sólo un punto de vista me interesaba. incluyendo uno que se veía en los techos de cobre del Centre Block. se parecía como un modelo en miniatura ya que fue construida justo fuera del borde del río. estaba una pequeña ciudad. Desde esta distancia. la cual nos permitía ver algunas de las campanas del carrillón mientras ascendíamos. Sin embargo. Pasamos por el centro de la corte.

Desde así de lejos todo parecía tan pequeño e insignificante, sin embargo,
uno de mis recuerdos más dolorosos provenían de ese lugar. No quería
explicar esto a Noah.

—¿Crees que Jack quiere que vayamos allí?

—No puedo ver el por qué. Fue hace mucho tiempo y estuvimos allí sólo un
par de días. No recuerdo la dirección y no sabría dónde buscar.

Miré hacia abajo a los edificios de Gatineau. Durante nuestra excursión a
la Torre de la Paz, Jack había reconocido la ciudad de Quebec y la señaló
para mí. Pero esa conversación no había sido muy importante, así que,
¿qué estaba intentando decirme Jack en este momento? La única cosa
que podía pensar era en el viaje al campo en sí mismo, y cómo habíamos
estado de pie en este punto exacto, sin darnos cuenta de las chicas
empujándose detrás de nosotros.

***

—¡Fuera del camino, flacucho! —dijo Mónica—. Estás bloqueando la vista.

Nessa rió.

—Sí. Sé considerado con nosotras las personas de estatura normal.

Las otras dos, Tabby y Genna se unieron con burlas a sus comentarios. Me
giré para mirar hacia abajo a las cuatro chicas menudas con sus cabellos
largos y sombras de ojos brillantes.

—¡Oh, lo siento! Pensé que todavía estaban en el baño rellanando sus
sujetadores con papel higiénico.

Unos cuantos de los chicos se rieron, incluyendo a Jack y Noah. Los ojos de
Nessa se estrecharon.

—Tú ni siquiera llevas sujetador, ¿verdad fenómeno?

—No.

—No creo que lo hagas nunca. De hecho, creo que eres sólo un chico que
se viste como una chica.

—Al menos no soy una chica que se viste como una puta.

96

Indignada, Nessa osciló su bolso hacia mí, pero Noah la detuvo y lo
bloqueó con su brazo en un movimiento impresionante. El rostro de ella se
puso rojo y fue contra su cabeza. Él tomó el bolso de ella y lo envió
deslizándose a través del suelo de la plataforma de observación. A lo largo
del camino se dispersaron barras de labios, tampones y un peine. Con un
grito, le llamó por varios nombres obscenos y luego se largó corriendo.

***

Durante nuestros días de colegio en Waterwon, nuestra loca rareza se
había convertido en piedra. El nombre fenómeno, con el que los niños
crueles de nuestra pequeña escuela habían marcado a Noah, se extendió
hacia Jack y luego hacia mí. Habían querido que su significado fuera
dañino, pero nosotros lo adoptamos y nos envolvimos a nosotros mismos
entre capas de amistad que construyó un campo de fuerza protectora
que nos rodeaba. Noah era el primer fenómeno, Jack era el segundo, y yo
me convertí en el tercero.

Mi hermano estaba tan impresionado de que un chico como Noah, que
era un poco mayor, estuviera dispuesto a ser amigo de él. Admiraba el
cerebro de Noah y la intrepidez, silenciosamente agradecía su amistad.
Ahora, sin embargo, comprendí algo más. No se trataba sólo de nosotros.
Noah había estado desesperado porque alguien pasara el rato con él. Un
excluido en la escuela, y viviendo en un hogar de niños abandonados y
heridos, había estado hambriento por una amistad con alguien de su
mismo nivel. Alguien que no pensara que era raro por pretender ser un
vampiro o un ninja, pero que, de hecho, se zambullera con plena
aceptación por todos los extraños caminos que decidió tomar. No es de
extrañar que la amistad hubiera sido tan fácil de renovar cuando Jack y
Noah comenzaron a conversar en línea.

—¿Recuerdas lo que sucedió durante nuestra salida al campo aquí? —
pregunté, todavía estudiando la vista—. Detuviste a Nessa de que me
golpeara con su bolso.

—Sí. Sólo una de las muchas veces que tuve que intervenir porque tu boca
te metió en problemas. ¿Crees que estar aquí tiene algo que ver con eso?

—No sé.

97

Miré a la izquierda y luego a la derecha, tan lejos como el cristal me
dejaba ver. No había nada especial en ninguna dirección. Me aparté de
la vista y miré alrededor de la plataforma de observación. Mis ojos
buscaban en el área circundante, con la esperanza de una pista, pero no
estaba escondida en ningún lugar. Finalmente tomé el papel en forma de
estrella del sobre.

—¿Alguna sugerencia, Noah?

Ambos estudiamos la parte delantera del mismo y luego la parte de atrás
cuando lo giré.

—¿Por qué están esas palabras escritas en mayúsculas y minúsculas en
parte? —preguntó Noah.

—La escritura de Jack era como todas esas filas de letras.

—Sí. Pero cuando pusimos el shuriken junto, la “Torre de la Paz” y
“Noroeste” parecían correctas. Había mayúsculas al principio de cada
palabra. Pero las cosas en la parte posterior no son así.

—Cierto. —Miré hacia la clave.

Dándome la vuelta me reí.

—¡Eso es tan de Jack! ¡Mira! OLbIL, no es una palabra en absoluto, es una
serie de números: 7 1970. No podía escribir números al derecho en la
columna de letras. Pudimos haberlos notado antes de hacer la estrella.
Quería que nosotros plegáramos el papel en un shuriken para que
pudiéramos encontrar las palabras primero.

—¿Piensas que es una fecha? ¿Tal vez Julio de 1970?

—Podría ser.

—Ven, vamos a ver. —Noah se giró y se dirigió hacia el ascensor.

98

—¿Sabes dónde está la sala que podría ser?

—No, pero sé dónde los números son importantes.

A medida que bajábamos en el ascensor, el carrillón sonó cuatro
campanadas que resonaron a través de nuestra área confinada. Las
vibraciones parecían pasar a través de mí con aprensión. ¿Por qué cuando
la esperanza estaba en su apogeo, tenía una inesperada sensación de
advertencia? Incluso después de que la campanada sonara a su paso a
través del ascensor y luego se desvaneció en el silencio, mi intuición me
dijo que dejara la torre y lo hiciera ahora.

Intenté decirme a mí misma que lo ignorara, pero el miedo no se
desvanecía. En su lugar, se apoderó de mí aún más fuerte. El interior del
ascensor se oscureció de repente y el aire se tornó sofocante. Quise gritar
una advertencia pero mis labios estaban sellados, como si estuvieran
cosidos por el hilo de un empresario de pompas fúnebres.

Fue entonces cuando las paredes comenzaron a derrumbarse hacia el
interior. Se derribaron sobre nosotros y comprimieron el aire, incluso las
moléculas de aire crecían densas. Las paredes en sí empezaron a latir, el
ascensor a cambiar. Mientras observaba, se convirtió al igual que un
órgano interno de alguna entidad malévola. La materia viscosa comenzó
a surgir alrededor de nosotros, y todo el mundo entró en pánico en el
ascensor. Una mujer a mi lado gritó, tratando de arañar su salida.

La histeria se elevó dentro de mí cuando Noah desapareció entre la masa
gelatinosa. Incapaz de moverme, fui envuelta por tejidos humeantes.

99

12

Flowers
Traducido por Lore_Mejia

Corregido por Zeth

Q
ué sucede? —preguntó Noah—. Te ves alterada.

Estaba de pie en el lobby justo afuera de las puertas del
—¿ elevador, aparte de estarme mirando con una expresión
confundida, se veía bien, sin heridas, sin pedazos faltantes de
carne consumida, ni siquiera pedacitos de tejido pegajoso
colgando de su mejilla. Las paredes del elevador ya no estaban hechas de
gelatina pulsante sino que eran de paneles marrón, como debían ser.

Noah y todos los otros pasajeros habían salido, claramente desconociendo
lo que acababa de suceder. Miré a la mujer que, hace sólo un segundo,
había estado gritando en agonía. Se detuvo para sacar un folleto de su
gran bolso y luego siguió caminando como cualquier turista. Noah me miró
cuando salí a la pequeña recepción, mi cuerpo seguía paralizado por el
miedo. Había sucedido algo tan raro en el ascensor que aún no podía
asimilar, y sabía que no había manera de explicárselo. Obviamente
ignoraba lo que yo había visto, pero si intentaba decirle lo más probable
era que me llevara a la clínica mental más cercana y me tirara del auto sin
molestarse en bajar la velocidad.

Tratando de sacudirme el temor que se pegaba a mí como un olor
asqueroso, caminé a través del vestíbulo, fingiendo desapego.

—¿Estás enferma? —preguntó.

Ignorando su pregunta, me di la vuelta y miré el ascensor mientras las
puertas se cerraban. Se veía inofensivo y normal. Noah tocó mi brazo.

—¿Qué sucede? Estás temblando y parece que fueras a vomitar.

100

—Estoy bien. Sólo me puse un poco claustrofóbica.

—¿Claustrofóbica?

—No es nada. Vámonos, ¿está bien?

Me estudió unos segundos más y se encogió de hombros.

—Como sea. Por aquí.

Lo seguí a través de las puertas abiertas de la Sala de Velación, aliviada
porque lo había dejado pasar. Aunque mi ritmo cardiaco había
disminuido, mis extremidades aún se sentían débiles y mi cabeza zumbaba
confundida. Me dije a mí misma que siguiera moviéndome.

—Como estamos buscando una fecha —dijo Noah—. Creo que éste sería
un buen lugar para empezar.

Arcos góticos y altos vidrios tintados hacían que la habitación se viera
como una pequeña capilla dentro de una catedral. Recordaba el lugar
del viaje de campo. Había un hermoso altar tallado en una tarima de roca
elevada en la mitad del lugar. Tenía una vitrina de vidrio grabado en la
parte superior, con pequeñas estatuillas de ángeles arrodillados en cada
esquina. Subiendo las escaleras, miré dentro de la vitrina: El Primer Libro De
Recuerdos De La Primera Guerra Mundial. Otras cajitas de vidrio en piedras
más bajas formaban un semicírculo alrededor de la habitación, con varias
personas mirándolas. En total, había siete libros que hablaban de los
Canadienses que habían luchado y perdido la vida en cada una de las
guerras. El del centro se concentraba en la Segunda Guerra Mundial.

Noah susurró.

—De los números que Jack nos dejó, no creo que el primer 7 signifique
Julio, creo que se refiere al séptimo libro.

Asintiendo estando de acuerdo con él, lo seguí pasando por el lado de dos
ancianas hacia el segundo cajón contando desde la derecha.

—Éste —dijo. La placa decía: En servicio de Canadá, El Séptimo Libro de
Recuerdos.

—De acuerdo con la inscripción, fue iniciado en 1947.

101

—Y menciona a todas las personas que sirvieron en actividades en tiempos
de paz.

Recordando fragmentos del discurso del guía turístico durante nuestro viaje
de campo, sabía que las páginas eran más obras de arte que páginas de
un libro. El nombre de los fallecidos estaban impresos en caligrafía
estilizada y las páginas estaban decoradas con iluminaciones heráldicas y
hermosas acuarelas. Mirando a través del vidrio, vimos que el libro estaba
abierto en una página que listaba los fallecidos en 1956.

—¿Puedo ayudarles? —dijo una voz rasposa detrás de mí, asustándome.

Ambos dimos la vuelta y nos quedamos mirando a un pequeño hombre
con mechones rebeldes de cabello. Era bajito, difícilmente llegaba al
hombro de Noah, y tenía las orejas más grandes que había visto jamás. Su
chaqueta roja se estiraba sobre su barriga, y una placa con una hoja de
maple estaba adosada en su solapa. Su nombre era Stuart.

Noah señaló a la vitrina.

—¿Hay alguna manera de cambiar la página y ver una fecha diferente?

El hombre cabeceó, empujando las gafas que habían caído de su nariz.

—¡Qué bueno es ver jóvenes interesados en su pasado! —Metió las manos
en su bolsillo y sacó un par de guantes de algodón—. ¿En qué nombre y
fecha están interesados?

—Mil novecientos setenta, con apellido Hall.

—Muy bien. —Se puso los guantes como un doctor alistándose para una
cirugía—. ¿Un familiar?

Noah se encogió de hombros.

—No estamos seguros.

Stuart asintió y se lanzó en un diálogo de guía turístico acerca de la historia
de los libros, dando detalles que repiqueteaban en mi cabeza. Me era
difícil concentrarme en lo que estaba diciendo, sobretodo porque aún
estaba algo aturdida. Lo que había sucedido en el ascensor se había
desvanecido un poco pero seguía molestándome. El repique de las
campanas me recordó que se nos acababa el tiempo, y era doblemente

102

importante encontrar a mi hermano. El peligro en él que estaba parecía
más serio que nunca.

Stuart sacó una llave de cobre de su bolsillo del pecho, abrió la vitrina y
levantó la tapa de vidrio.

—No muy cerca. Esperen a que termine y luego pueden mirar.

Se encorvó sobre el libro, como un gnomo protector, sus dedos
enguantados cambiaban las páginas gentilmente. Noah sonrió y se
acercó a mí. Susurró:

—Pensarías que está desactivando una bomba.

Muy consciente de lo cerca que estábamos, le sonreí hasta que
casualmente se alejó.

—¡Ja! —dijo Stuart triunfante, luego miró a su alrededor y bajó la voz como
si estuviera apenado porque se le había olvidado estar tranquilo—.
Theodore Gregory Hall, 1970. ¿Éste es el que buscan?

—Estoy seguro que sí —dijo Noah mientras nos acercábamos.

—Entonces les daré un momento a solas. —Miró hacia una pareja de edad
media que acababa de entrar a la recámara.

—Gracias —murmuré sobre mi hombro, volteando a ver la página que
tenía una esquina dorada para voltearla.

Noah se inclinó sobre el vidrio.

—Pero, ¿por qué este nombre? ¿”Theodore Hall” significa algo para ti?

Negué con la cabeza.

—No, pero el nombre que está justo encima sí. ¿Recuerdas la salida de
campo? La última vez que estuvimos aquí, los tres nos detuvimos a mirar
este libro y estaba abierto en ésta página. Vimos ese nombre.

—¿Roswill Herbert Flowers?

—Sí, y luego Jack le preguntó a la profesora sobre él. —Miré la página,
tratando de recordar su pregunta.

103

—Oh, cierto… espera un segundo. ¿Tenía algo que ver con Watertown?
¿Cómo la Avenida Flower?

Nos miramos el uno al otro y dijimos al mismo tiempo:

—¡La biblioteca!

Noah tocó el vidrio con los dedos.

—Jack preguntó si este era el nombre del hombre por el cual la librería se
llamaba así. Pero el señor Montclaude le explicó que era otra persona. Un
gobernador, creo.

Visualicé la placa en el frente del gran edificio al que había entrado
docenas de veces, incluyendo una vez ayer.

—Roswell P. Flower. Biblioteca en su honor.

—Eso es.

La emoción entró a mi voz mientras todo tomaba forma.

—¡Entonces ésta es la pista! Ahora todo lo que tenemos que hacer es
regresar a la biblioteca de Watertown.

Noah dejó de mirar la vitrina y me miró a mí. No dijo nada.

—¿Qué pasa?

—Estás bromeando.

—No.

—¡No me digas que Jack nos mandó de viaje todo camino a Canadá sólo
para hacernos volver a Nueva York!

Del otro lado de la habitación Stuart nos lanzó una mirada ansiosa.

—Shh —le susurré, acercándome a Noah—. Por supuesto que eso es lo que
ha hecho. ¿No recuerdas que sus pistas siempre nos llevaban a ir y volver?

Metió sus manos en los bolsillos y puso mala cara.

—¡Esto es ridículo! Además, ¿qué se supone que debemos hacer cuando
regresemos a la biblioteca?

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—Encontrar un libro escrito por alguien llamado Theodore Hall, por
supuesto.

Noah volvió a poner mala cara, sus labios formaban una línea recta.

—Por favor no te enojes.

Sacudiendo su cabeza, suspiró cansadamente.

—Salgamos de aquí, ¿de acuerdo?

Tomó mi brazo y me llevó hacia las escaleras. Miré como sus dedos
cómodamente se dirigieron a mi muñeca y luego envolvieron mi mano.
Aunque Noah parecía no darse cuenta de su casual caricia, no pude
evitar pensar en cómo la Jocey de doce años hubiera estado encantada.

Nos dirigimos hacia las puertas principales del edificio del Parlamento y
pasamos junto a una multitud de monjes tibetanos en togas naranjas.
Mientras salíamos por las puertas, Noah miró a nuestros dedos enlazados y
se vio casi sorprendido.

Pasamos por tiendas y cafés. Banderas rojas con blancos y una hoja de
maple ondeaban en balcones y astas, los autos se movían por la
abarrotada calle mientras los conductores buscaban un lugar donde
aparcar. Todo tipo de compradores y turistas pasaron a nuestro lado. Un
hombre de piel oscura que llevaba un sombrero y un traje hecho
completamente de correderas obtuvo una mirada nerviosa de una mujer
que llevaba un traje de negocios hecho a la medida. Escuchamos una
gaita; a la distancia estaba un sujeto con una falda escocesa y todo un
atuendo escocés. La gente se detenía a verlo tocar y dejaba dinero en su
tarro de cobre.

Un mercado de flores del tamaño de una cuadra, cuya estructura se
llenaba de brillantes canastas, llamó mi atención. Trabajadores con
regaderas y botellas nebulizadoras se encargaban de las plantas, y el
dulce aroma de las flores se colaba en la brisa. Deseaba poder quedarnos
más tiempo y ser turistas.

Una vez que llegamos al Jeep, nos tomó otra hora salir de Ottawa. Noah
estuvo enfurruñado todo el camino de vuelta a Watertown, y no podía
culparlo. Jack siempre se había dejado envolver haciendo pistas
extravagantes para sus juegos del tesoro, pero esto era extremo. ¿Por qué

105

Le prometí a Noah que apenas llegara a casa le enviaría dinero para la gasolina. un domo octogonal en la parte superior. Copos de nieve blanco cayendo del otro lado de la ventana de la cocina.mi hermano tenía que hacer que todas las pistas fueran tan difíciles y enrevesadas? Aun así. Una voz aguda recitando un horrible poema. La pesada pistola en mi mano y su distintiva explosión. En el oscuro escenario de mi infancia. uno insistía en aparecer: el de mi última noche ahí. Mi mente divagó de nuevo a la Casa Seale. No pareció ayudar a su oscuro estado de ánimo. El sonido de la radio. Jamás las hacia imposibles. El pijama azul y amarillo de Dixon. Condujimos por la Calle Washington y parqueamos en la Biblioteca En Memoria de Flower. y fue un alivio que el viaje terminara. Puños golpeando la puerta del sótano. te mataré. no imposibles. amaba este lugar. Su grito de terror. No había cambiado en los últimos cinco años: un gran y elegante edificio con frente de mármol. —Cuando Jack y yo vivimos aquí. 106 . aquel sólo atardecer resaltaba… todos los sonidos y colores. Después de eso no dije nada más. La voz traicionada de Noah—: Si alguna vez te vuelvo a ver. La roja cara de rabia de Hazel. y le subió el volumen a la música. y una serie de columnas dobles frente a él. *** Finalmente llegamos a Watertown. o que Jack se lo pagaría. No importaba como intentara evitar los recuerdos de ese lugar. sólo vi al sol hundirse tras los árboles. Angry Beth gritando peticiones.

Una placa en la puerta doble mostraba las horas. vi que había varios Gregory Halls. —No van a estar abiertos por mucho tiempo —dijo Noah. —¿Recuerdas el segundo nombre de Theodore Hall? —No. hice clic en todos. Otros eran cosas de no ficción incluyendo todo desde deportes hasta historia. pero ninguno de ellos era Theodore. Una larga lista de autores con el apellido Hall apareció.Noah no respondió. y sabía que no lo habría dejado tan poco específico. 107 . incluyendo novelas. Pocos segundos después mis ojos se abrieron. Pero cuando miré. Había hasta un libro de fotos. Había una gran variedad de títulos. Una nueva idea llegó hasta mí. Pero ninguno de los temas estaba relacionado con Jack. Retrocediendo varias páginas hacia la G. Salimos del Jeep. Encontramos unos computadores y nos sentamos. Cerré mis ojos. Había muchos autores de apellido Hall cuyo primer nombre empezaba con la letra T. y subimos las escaleras. Theodore Gregory Hall. ninguno de sus libros parecía ser el correcto tampoco. —¿Qué hora es? —Las ocho y cuarenta. —Eso veo. —¿Y ahora qué? Noah se encogió de hombros. agarrotados por el largo viaje. tratando de visualizar el libro de recuerdos. Abrí el catálogo de la biblioteca e hice una búsqueda de autor para “Theodore Hall”. Debimos haberlo escrito. —No está aquí —dije. —Es Gregory.

Me estaba examinando más a mí que a la pantalla. —Libros de programación —dijo Noah. Tres libros de no ficción aparecieron: * La Guía Para Conversiones BÁSICAS. También estaba aliviada puesto que su anterior irritación había disminuido. Me degusté escuchando la frase. —Hola. especialmente no en uno sobre entrenamiento de perros o pérdida de peso. Después de copiar el número de referencia. había sido su valoración positiva de mí. ¿Quién es tu novia? 108 . * Programación Neuro-lingüística. que en el pasado. y me dirigió una avara sonrisa. me salí del catálogo. Bajando por la lista vi el nombre Greg Hall e hice clic en él. Estábamos listos para ir a buscar el libro cuando una voz inesperada detrás de nosotros me sorprendió. —¡Sí! ¿Y qué hay del último? Tiene las mismas tres letras que la pista de la parte de atrás de la estrella: R C R. ¡Estoy segura de que ése es! Miré a Noah.—Jack no pondría una pista en cualquier viejo libro. —Chica inteligente. * Revisión de Control de Referencias: Guía para Códigos de Fuentes de Aplicación. Noah.

Noah se movió para quedar ligeramente por delante de mí. y me sonrió con arrogante auto-confianza. 109 . Soy Zachary Saulto. Sus pálidas pestañas y cejas me dirigían una mirada un poco sorprendida. y Saulto dejó caer su mano. Algunas chicas lo habrían encontrado atractivo. que me di cuenta que también se había puesto de pie. pero yo no. se presentó y me ofreció su mano—. —¿Qué estás haciendo aquí? —preguntó Noah. y por alguna razón que no podía explicar sentí un incremento de ansiedad. que exhibe propiedades físicas inusuales. pero sentí que él no era alguien en quien confiar. tal vez sólo era mi instinto visceral. pero su sonrisa de autosuficiencia permaneció. No fue hasta que él habló. pero eres un tipo difícil de rastrear. El nombre de Silly Putty es una marca registrada de Crayola LLC. 11 Silly Putty: (también conocida como masilla pensandora o masilla rebotante) es un juguete. 13 Condolencias Traducido por IreneRainbow Corregido por Zeth E l hombre de pie detrás de nosotros estaba en sus veinte años. Miré a su pálida mano. A pesar de que era un extraño. Tal vez era el bronceado de su piel que me recordaba a Silly Putty11. Tenía la cabeza rapada. Él bajó la vista hacia nosotros y me puse de pie instintivamente. queriendo estar al mismo nivel que él. —Girándose hacia mí. —Nuestro jefe quería que viniera a verte. fabricante del mismo. basado en polímeros de silicona tratado con ácido borico. por un par de segundos pareció que lo debería de conocer. y simplemente me quedé allí de pie.

—Piensa en Jack —dijo en voz baja. —Gracias. No puedo decirte cuánto sentimos que se haya ido. Era un gran chico que hacía un buen trabajo. —Sus ojos parecían brillar con una broma interior. bloqueando nuestro camino. Saulto se inclinó hacia él. los gruesos músculos de su pecho estiraron al máximo la tela de su camisa azul. En caso de que lo hayas olvidado. —¿No quieres oír lo que tengo que decirte? —le preguntó Saulto. entonces. una persona que renuncia y un perdedor son la misma cosa. Era un brillante programador. Estudié los duros ojos vidriosos del tipo y dije: —¿Qué quieres decir? 110 . Entonces. ya no trabajo para ustedes. —No. Y según mi perspectiva.—Dile a Sam que no tengo nada que decir. —Vamos. —No contratamos perdedores en el ISI. ya lo sabes. —Noah tomó mi brazo. —Su sonrisa fue reemplazada por una falsa mirada comprensiva—. la compañía dónde Jack hacía sus prácticas. —Puede que no quieras hablar con nosotros. Me gustaría expresar mis condolencias por tu hermano. ¿qué te trajo a Watertown? —¿De dónde me conoces? —pregunté. —Es bueno conocer finalmente a la hermosa hermana de Jack. Jocelyn. —Demándenme. Saulto dio un paso hacia el frente. —Trabajo para el ISI. —Firmaste un contrato cuando llegaste a trabajar con nosotros. pero quizás Jocelyn lo haga. Pensé que había quedado claro la última vez que hablamos. —Guarda tu charla para el partido de balonmano.

¿Entendiste? Él debió haber leído la ansiedad en mis ojos. Me esconderé en el baño. —No me iré. El tipo sólo está lleno de aire caliente. No lo tenemos. —Pero todavía tenemos tiempo para encontrar el libro de Greg Hall. Él no nos siguió. —¿Qué fue eso? —pregunté mientras doblábamos en la esquina. ahora no es un buen momento. Noah me alcanzó y me tomó de los hombros. pero volteando a ver comprobé que nos seguía observando. Fue un placer conocerte. no quise decir nada con ello. girándome. —Lo siento. Me detuve y él volteó a mirarme con una irritación mal disimulada. Una campana sonó. Te prometo que lo primero que haré mañana será traerte. Adelántate si quieres. Mirando más allá de Noah. —Nada.Saulto sonrió de nuevo y se apartó. Cualquier pista que Jack haya dejado. pero desearía que lo hubiera hecho. No podía aceptar la idea de esperar a recibir información cuando ya estábamos tan cerca. Regresaremos mañana. Jack no habló mucho sobre ti. Jocelyn. —La biblioteca abre a las diez. —Escucha. vi a Zachary Saulto dar vuelta en la esquina y viendo en nuestra dirección. —No. pero voy a quedarme. y una voz femenina anunció por el altavoz que la biblioteca estaba cerrando. Noah me alejó de Zachary Saulto. y saldré cuando esté despejado si tengo que hacerlo. ya que su agarre se suavizó y también su voz. Así que empecé a retroceder. Vamos. No quieres ir a buscarla ahora mismo. 111 . lo hizo para que solamente tú la encontraras. —La biblioteca está cerrando. Cuando empecé a caminar de regreso.

Así que cedí. y caminé con él a través de las puertas de cristal.De repente. su consejo sobre la pista de Jack sólo siendo para que yo la encontrara tuvo sentido. 112 .

Ustedes dos conversaban en línea todo el tiempo. Estaba cansada. y los de ayer. pensando en cuánto nos había encantado a los tres la comida china. comenzaron a emerger. 14 Conversación Traducido por Viktoriak Corregido por Zeth C ompramos comida china para llevar. —Sí. —Hasta que Jack te encontró en línea. prepararon en la víspera de Año Nuevo. pero a él le preocupaba mucho más. Metí mi rollo de huevo en la mostaza caliente. y me arrepiento de no hacer que sucediera. lo sé. sirviendo la comida en nuestros platos. Simplemente pensaba en mi hermano. El recuerdo debería haber sido agradable. Creo que sentía que te 113 . Y recordé la comida que. comí un bocado de arroz. Ambos nos preguntábamos que habría sucedido después de que dejamos Watertown. te extrañó muchísimo. Quería ir a verlos a ambos. ya era tarde. Jack y Noah. pero nunca tuvieron la oportunidad de volver a estar juntos. en cambio comenzó a desarrollarse un estado de ánimo melancólico dentro de mí. y para el momento en el que estuvimos de vuelta en casa de Noah. Como cuando tuvo amigdalitis. —Planeábamos reunirnos. —Prometo que volveremos mañana a la biblioteca. ¿Qué pasó con la Señorita Parlanchina? Encogiéndome de hombros. y de cómo nos habíamos reído de la manera tan torpe en la que Jack usaba sus nuevos palillos. Nos sentamos en la mesa de la cocina. —Estás callada. pero seguían apareciendo cosas. todos mis antiguos dolores.

—Temprano en las mañanas —dijo él—. No sabía qué decir. cuando nadie más está despierto. —Nada puede unir más a dos personas como el insomnio de la madrugada. Fue un vínculo que Jack y yo tuvimos y que nunca compartiste. Cuando no podía dormir. Siempre dormías como si estuvieras muerta. Jack simplemente dejó claro que hablar de ti. más que en pasado lejano. afuera en el techo. Creo que es más fácil a través del computador que cara a cara. —¿Por qué querías hablar de mí? —Eras importante para mí. Tuve un fugaz recuerdo de despertar de una pesadilla en la Casa Seale e ir en busca de Jack. No dije nada.debía. Empezábamos a hablar de todo tipo de cosas. Miré hacia abajo a mi rollo de huevo a medio comer. Supongo que terminé de conocerlo mejor durante este último año que incluso cuando éramos niños. La única chica de mi pasado que alguna vez me importó. por supuesto que no. Jocey. No sé exactamente por qué. —La última vez que estuvimos juntos. Él no quería hablar de tu vida actual o lo que estabas haciendo. estaba fuera de límites. para sólo encontrarlo con Noah. Miraban la luna con un viejo par de binoculares que habían encontrado en el sótano. él me dijo que eras su mejor amigo. de alguna extraña manera. Jack por lo general ya estaba allí. sin embargo. encendía el computador. Tal vez pensó que seguía estando molesto por la forma en que te fuiste de la Casa Seale. Estas eran noticias inesperadas. Quién mantuvo la Casa Seale en marcha. Pero a las tres o cuatro de la mañana. Fuiste quién siempre cuidó de nosotros. eras tú. —¿Debido a que seguías estando enfadado conmigo? —No. En cierto modo me imaginé que estaba siendo protector. La única cosa de la que casi nunca hablábamos. es mucho más fácil abrirse. No fue sino hasta hace unas semanas que empezó a ser más abierto cuando preguntaba por ti. 114 .

me hizo sentir un poco insegura. Trabaja para ISI de la misma manera en la que solían hacerlo tú y Jack. —¿Y qué hay de ti? ¿Finalmente le contaste a Jack por qué fuiste enviado a la Casa Seale? Solías insistir en que tu padre era el Conde Drácula y que se vio forzado a dejarte atrás porque el Profesor Van Helsing lo quemó gravemente con una cruz. 115 . —Eso era porque la verdad no era tan interesante. “Piensa en Jack”? ¿Qué significa eso? —No lo sé. Mi madre era una drogadicta. Hizo una pausa y pareció como si cruzara una línea mental. Ella realmente no me quería. —¿Puedo preguntarte algo más. ¿cierto? —Sí. Supongo que en aquel entonces parecía menos perjudicial inventar una historia en lugar de decir la verdad. sin embargo. Él era algo así como mi supervisor y me enviaba trabajo. Acerca de tu madre y cómo eran las cosas. —¿Pero por qué dejaste de trabajar para ellos? Y no me digas que sólo fue porque Jack murió. cuyo proveedor la dejó embarazada. como yo lo seguía haciendo. —Me siento confundida. No hablaba con él mucho en persona. No fue difícil de entender por qué ustedes dos terminaron en el sistema. Noah? —Claro. al ver que había cambiado y no había dejado que su pasado definiera la manera en que era. He estado pensando acerca de lo que ocurrió hoy con Zachary Saulto. como si faltaran piezas en el rompecabezas. Además. Me sentí avergonzada por haberlo obligado a hacer esta confesión. —¿Por qué dijo.—Jack me contó acerca de todo el movimiento de ustedes dos. Noah se encogió de hombros. Y no me refiero a las que Jack dejó.

Pero cuando murió. Pero entonces algo sucedió. Lo miró y dijo: —Es el departamento de policía. Decía que algunos de los programadores de ISI habían escrito puertas traseras en sus códigos de seguridad. o podrían ser demandados de una forma bastante fea.—Entiendes el trabajo que hacía para ellos. Decidí que era hora de dejar de programar para ellos. —Pero Jack nunca me dijo nada de eso. Supongo que ISI no quiere que nadie lo sepa. ¿cómo se enteró de lo que los otros programadores estaban haciendo? —No lo sé. lo es. —La misma cosa que Jack hacía. 116 . ¿cierto? En su mayor parte personalizaba el programa de seguridad que ya habíamos escrito. —¿Puertas traseras para que alguien en secreto pudiera pasar a través de la seguridad de una empresa? —Sí. —Entonces. Lo que significa que en realidad no estarían bajo ningún seguro. Había sólo una frase. El teléfono de Noah sonó. Jack me envió un extraño mensaje de correo electrónico el día de su accidente. —¿Es eso ilegal? —Si no le dicen a sus clientes. —¿La gente de ISI podría haberse sentido amenazados debido a lo que Jack descubrió? ¿Habrían intentado detenerlo para que no hablara? —No hay manera de saberlo. —Nos enviaban nuevas asignaciones de programación y nos especializábamos en codificar para las diferentes empresas que compraban el programa. Noah se encogió de hombros. todo el asunto me puso nervioso. —Tal vez no tuvo la oportunidad. Tuvo una breve conversación y luego cortó.

¿Estaba todo en mi cabeza. Después de que Noah se fue. Lo más probable es que esté de vuelta en una hora. De todos modos. Es un detective de la policía y algo parecido a un amigo mío. ¿Quieres venir? Me levanté y comencé a limpiar la mesa. Fue el oficial encargado de cerrar el programa de adopción de la Casa Seale. Incluso me ayudó a convertirme en un menor de edad emancipado para que pudiera vivir por mi cuenta y no terminara en otro hogar de adopción. me tomé algunos analgésicos y me sumergí en una tina de agua caliente. mi mente vagó a través de los eventos del día. Podrían ser los mismos que le arrojaron piedras a mi parabrisas. —Suena como si fuera un buen sujeto. Desde entonces ha estado echándome un ojo o algo así. Don me pidió que fuera a la comisaría para identificarlos. cómo alguna especie de truco mágico? Y sin embargo. Me dije a mí misma que nada de eso había sido real. Incluso las piedras arrojadas al parabrisas de Noah por los amigos de Georgie ayudaban a demostrarlo. Examiné todas las partes y piezas que se 117 . de la misma manera en la que había intentado dejar de lado los demás incidentes anormales de mi pasado en Watertown. En cuanto me relajé. —¿Eres amigo de un policía? —Don está bien. —Sí. parece que la policía detuvo a algunos chicos conduciendo siendo menores de edad. —Estoy cansada. una persistente voz insistía: ¿qué pasa con la muerte de Georgie? Había visto la silueta del tirador que lo mató. ¿Qué poderes únicos y aterradores poseía la Casa Seale? ¿Esos mismos poderes oscuros me habían seguido de alguna manera hasta el ascensor de la Torre de la Paz? La idea era tan extraña que la hice a un lado. y la enojada chica de esta mañana confirmó que habíamos visto la misma cosa. incluyendo la extraña experiencia de encontrarme transportada a la habitación de arriba de Hazel. y realmente no me interesa ver de nuevo a esos mocosos. —De acuerdo.—Era Don Iverson.

Había dos imágenes familiares para mí. y sin embargo. luego en el corazón. creyendo que si pudiera descubrir el “por qué” de todo esto. Mechones de cabello blanco descansaban sobre su frente y sienes. En mi sueño la mujer era realmente vieja. Aunque ella dijo algo que yo sabía que era realmente importante. Afuera. finalmente dejé el agua de la bañera. se desvaneció en una brumosa niebla y me encontré tirada en una pequeña habitación oscura. La siguiente cosa que recuerdo es estar en un sueño complicado. la otra un aterrador hombre en una habitación oscura. me tocó. Más relajada. Abrí los ojos y permanecí acostada en la oscuridad. primero en la sien. el sueño no me dejó entender sus palabras. aunque 118 . Sus dedos se curvaron y sus venas se alinearon en la parte de atrás de sus manos. despierta. y llevaba una cruz de plata contra una blusa de color púrpura. Esto no te dolerá demasiado. Una de ellas era una anciana. Había una deslumbrante luz detrás de él que delineaba el contorno circular de su cabeza. Levantó algo afilado. —No estés nerviosa. Con resignación. —Jocelyn. su piel tan clara y fina como el pergamino. Extendiendo una mano con suavidad.negaban a encajar. —Su voz era sorprendentemente suave—. me subí en la cama. La voz de Jack se desvaneció de nuevo en el sueño. Había soñado con la mujer durante algunos años. A medida que nos quedamos mirando la una a la otra. apagué la luz. Quizá era sólo una testigo. el viento empezó a soplar. pero sus rasgos estaban a la sombra. deseando por décima vez tener mi maleta. suspirando suavemente contra la casa y susurrando en las ventanas. pero el hombre sólo recientemente. tratando de calmarme. un dolor profundo me embargó. Fue entonces cuando escuché la voz de Jack. Me sequé y tomé otra camiseta de Noah para dormir. Estaba recostada en lo que parecía ser una silla de dentista mientras un hombre corpulento se acercaba a mí. instintivamente supe que ella no era la causa de ese dolor. entonces entendería todo lo demás. y caí en un profundo sueño. Antes de que pudiera darles sentido.

y en cuestión de segundos me estaba presionando bajo su peso. Una mano retorcía mi cabello con crueldad clavando mi cabeza contra el colchón. Sobresaltada. Una forma oscura voló hacia mí desde las sombras y me estampó de vuelta sobre la cama. Mientras yacía allí. Su rostro sombrío estaba justo sobre el mío. me pregunté si Noah ya estaría de regreso. Sombras treparon y se escabulleron a través de la pared: unos faros. su voz rugió: —¡Dime… dónde… está…eso! 119 . Lo golpeé. la otra me apretaba la garganta en un doloroso agarre. negándose a aceptar que mi ansiedad era más que un vestigio del sueño. tratando de calmar mis nervios. comencé a relajarme. mis ojos buscaron en la oscuridad de las esquinas. ¡Pero yo no había abierto la ventana! Aparté las mantas y me abalancé hacia la puerta. Escuchando el gemido del viento. que sólo aumentó mi confusión. pero el sonido de un leve crujido me distrajo… como si alguien estuviera en la habitación conmigo y acabara de cambiar su peso de un pie a otro. Cuando lo último del sueño comenzó a desvanecerse. por lo que supuse que todavía seguía fuera. pero un golpe de su puño hizo dar vueltas mi cabeza. mis nervios permanecieron en tensión. Se agitaban ligeramente por la brisa. Me quedé mirando el oscuro techo. La casa estaba en silencio. Un ligero movimiento llamó mi atención. y contuve el aliento sorprendida antes de darme cuenta de que eran sólo las cortinas. A medida que sus dedos se cerraban sobre mi ya mallugada garganta.durante unos segundos me había parecido tan real.

justo cuando Noah abrió la puerta de una patada. y mi cuero cabelludo estaba en É agonía. 120 . Él gruñó como un endemoniado hombre lobo. condujo a punto muerto hacia Noah. él saltó fuera de la cama y se lanzó a través de la ventana abierta. ―¡Dime dónde está eso! Cuando aligeró lo suficiente para que respirara y así pudiera responder. Empujando la cortina a un lado. Él saltó fuera del camino. En un destello de pánico supe que me iba a matar antes de que Noah pudiera pasar por la puerta. Después de un rápido chequeo para ver si estaba bien. Luego. Con piernas temblorosas. Quemó mi cuello como si una corriente eléctrica flotara entre nosotros. pero este pensamiento se dispersó por una sensación de miedo. Desesperadamente arañé sus brazos y manos. Los dedos y el pulgar de su otra mano se excavaban en los lados de mi garganta mientras incrementaba la presión en mi manzana de Adán. 15 Estamos Acercándonos Traducido por Nanndadu Corregido por Aldebarán l retorció mi cabello con sus puños. Sentí su mano calentándose. pero él siguió estrangulándome. El hombre apretó con más fuerza. observé hacia la oscura calle. saltó por la ventana. El auto pasó zumbando cerca y desapareció por el camino. fui hasta la ventana. Parecía un fantasma psicópata en un suéter con capucha. solté un grito ronco. Lo cortó a mitad del alarido. con grasoso cabello colgando en su rostro. maldiciéndome con tanto enojo que su saliva salpicó en mi rostro. Se produjo el chirrido de neumáticos y un auto. Un par de segundos después un puño golpeó en la puerta de la habitación y Noah gritó. sin las luces encendidas. Noah trastabilló en el interior. Escuché pasos corriendo abajo por el camino de entrada. Un motor rugió a la vida.

—No. Él entró y la cerró. —Descansa un minuto —dijo. Pero no lo hizo. Estás lastimada. Se hizo evidente que Noah estaba más preocupado sobre lo que ISI podría estar haciendo de lo que él había dado a entender. Escuché agua corriendo. Se está haciendo realmente tedioso. Él encendió una lámpara y me quedé sin aliento. pensé que Zachary Saulto me había estado siguiendo. —Lamento lo que te hice en el garaje. —¡Ese auto casi te golpea! —Sí. Agregó: —Por supuesto. Jocelyn? —No lo sé. Escuché la ventana cerrarse y lo vi revisando las otras habitaciones. no tenía idea de que eras tú. incluso aunque se la pedí. Unos cuantos segundos después volvió con una toalla húmeda que colocó cuidadosamente sobre mi garganta. más estable en mis pies para entonces. —Mi voz estaba ronca. Jack nunca me envió por correo electrónico una foto tuya reciente. Estoy bien.Dejé la habitación. —Él me miró y su expresión se volvió ansiosa—. Sabes que nada me asusta más que eso. La carne de mi garganta era un desastre: quemada y pelada. Se apresuró a la cocina. He estado al borde desde que dejé el trabajo. estaba sin aliento. Después de que había asegurado la casa vino y se sentó a mi lado. y me encontré con Noah en la puerta de enfrente. Estaba furioso. y debido a su mirada preocupada caminé al espejo más cercano. 121 . Cuando me di cuenta de que alguien se estaba escondiendo en la parte trasera de mi auto. Él parecía incomodo. El frío fue tranquilizador. —¿Quién era ese. regresando a mi habitación. pero esta es la segunda vez que alguien trata de estrangularme. Noah me tomó del brazo y me condujo al sofá.

más desconcertante se hacía. No tanto como debería. ya que sabía que la ausencia de dolor en una quemadura significaba que era seria. pero no podía evitarlo. y cuánto más intentaba averiguarlo. y me pregunté cuánto cabello habría arrancado el atacante. —Déjame echarle un vistazo a esto. —Ese tipo seguía diciendo la misma cosa una y otra vez: “Dime dónde está eso.” ¿Decirle dónde está qué. Mi pobre cuero cabelludo seguía doliendo. Las puertas estaban cerradas. supongo. fue a las ventanas y revisó las cerraduras. ¿no? Noah tomó la toalla húmeda.Me gustó el hecho de que él le hubiese pedido a Jack una foto de mí. estaba muy oscuro. mi cabeza descansando contra el respaldo del sofá. Tenía el cabello más largo. Noah? ¿Qué quería? El asustado sonido de mi voz me hizo sentir avergonzada. —¿Viste su rostro? Me estremecí. —No agregué que esto me asustaba aun más. Este tipo no era calvo. Algo horrible estaba pasando a mí alrededor. frotando mis brazos. No ayuda mucho. Justo acababa de llegar cuando te escuché gritar. —Nadie debería haber sido capaz de entrar. Se sentó a mi lado de nuevo. Se puso de pie. —Gracias. cubriéndome. excepto que tenía aliento a ajo. —No. Noah fue y consiguió una manta de lana. Eso es todo lo que noté. ¿Duele? —Un poco. —¿Alguna posibilidad de que fuese Zachary Saulto? —No. 122 . ¿Por qué mi estúpido hermano fue tan sobreprotector? No le habría hecho daño enviarle a Noah mi foto de último año. Al igual que las ventanas.

Justo entonces no quería pensar en eso. Noah limpió cuidadosamente mi garganta. Sentado en su sofá de esa forma. con sus dedos tocando con suavidad mi cuello. —No tengo respuestas. Jocelyn. Mi voz salió en un susurro. Noah había desarrollado las características magras que una vez lo habían hecho parecer desgarbado. en lugar de ello me concentré en sus ojos marrones. Es la de él. pero sólo en el contorno de la forma de una mano grande. Me concentré en su adusta expresión y toda la fantasía se desvaneció de mi cabeza. El chico que había conocido ni siquiera tenía la necesidad de afeitarse. Mirando hacia mi reflejo vi que mi garganta estaba roja. ahora se había vuelto mucho más maduro y masculino de lo que nunca podría haber imaginado. esta piel chamuscada no es tuya. como si hubiese sido quemada por el sol. —¿Qué? Me puse de pie y me apresuré de vuelta al espejo. especialmente con la oscura barba incipiente en su barbilla y mandíbula. excepto por el pequeño y desagradable recordatorio de cómo un par de días atrás esos mismos dedos me habían estrangulado peor que el espantoso tipo de esta noche. fue extrañamente sensual. preguntándome si él había leído mis estúpidos pensamientos femeninos. Él me siguió. Estás muy pálida y no quiero que te desmayes. Ahora tenía un aspecto afilado que era irresistible. A pesar de que había estado enamorada en secreto de él en ese entonces. Ven a sentarte de nuevo. Sus dedos removieron delgados y quemados trozos de piel y se inclinó un poco más. Por un par de segundos incluso fantaseé con él empujándome en sus brazos y sosteniéndome de la forma en la que siempre había soñado. su rostro cerca del mío.Usando la esquina de la toalla húmeda. ¿Cómo sería presionar mi boca contra la suya? ¿Se sorprendería si lo besaba? Sus ojos se encontraron con los míos y parpadeé. —¿Qué está sucediendo? Él sacudió lentamente su cabeza. 123 . Me giré para mirar a Noah. —¿Es grave? —No para ti. Lo estudié.

sólo se quedó mirando a la marca de la mordida. Dije—: Dime algo. —¿Lo estaré. —Inclina tu cabeza hacia atrás. tirando de mi manga hacia abajo. —Cortesía del sótano de la casa Seale. Desenroscó la tapa de un tubo de ungüento para quemaduras. y le mostré la marca de la mordida. moviendo mis piernas por debajo de mí. Estarás bien. —Ya está. Noah no dijo nada al principio. Pero me hace preguntarme si el que me atacó en el sótano fue el mismo tipo que vino aquí esta noche. Tal vez sólo mi hiperactiva imaginación. Están sucediendo cosas que no puedo explicar. ¿Cómo podría estarlo? —No lo sé. ―¿Por qué no me mostraste eso antes? Me encogí de hombros. Noah lo miró con una expresión preocupada. Crecí y comencé a vivir en el mundo real donde la lógica domina todo. —Le puso la tapa al frasco—. Pero ahora es como si tuviera doce años de nuevo y no tuviera ningún control de mi vida. Noah fue a su baño. Lo hice. Él aplicó cuidadosamente el ungüento en la zona roja. Agarré mi manga. Noah? Todos estos años he estado trabajando muy duro para convencerme de que las alocadas cosas en la Casa Seale no eran nada. esta vez mirando a los círculos de amarillo opaco de la lámpara en el techo. luego volvió y se sentó a mi lado en el sofá. 124 . dejándome trazar mentalmente la mano que había sentido tan caliente sobre mi piel. Me senté. Estaba frío. y me gusta eso. tirándola hacia arriba. ¿No crees que haya una posibilidad de que Corner Boy todavía esté vivo? —No.Me guió hasta el sofá y me deslicé debajo de la manta. La lógica establece límites.

―Jocey. —Realmente no puedes creer que Jack vino a ti en un sueño. 125 . parece que ese tipo se quemó peor que tú. no es muy estúpido de preguntar. nunca había visto cosas como estas. fue una pregunta tonta. Supongo que si pudieras hacer esa clase de cosas. Así que.” —Hay un montón de lunáticos en este mundo. —Entonces me estoy quedando sin ideas. ¿cómo podría ser yo? Haciendo una pausa. —Acabo de identificarlos en la estación de policía. ¿Por qué ese tipo seguía preguntándome dónde está “eso”? No tengo ninguna idea de qué puede ser “eso. Van a tener unas pequeñas vacaciones en el centro de la ciudad antes de que sus padres los rescaten. ¿Hay alguna forma en la que podrías haber enviado ese calor hacia él para protegerte? —¿Te refieres a súper poderes o algo así? Eso sería bueno. ¿Crees que voy a desarrollar visión de rayos x después? —Está bien. —¿Qué es? —Probablemente nada… excepto que justo antes de que el tipo me atacara. —No es tan malo como tu teoría de los súper poderes. pensé sobre el extraño sueño que había tenido antes de ser atacada. —Considerando lo extraño que es todo esto. escuché la voz de Jack. ¿no es así? —Supongo que no. Pero en mi vida antes y después de la Casa Seale. Me dijo que me despertara. —¿Hay alguna posibilidad de que el visitante de esta noche fuese alguno de los chicos que apedrearon tu parabrisas? Él sacudió su cabeza. Noah debió haber notado algo en mi expresión. me lo habrías hecho en el garaje. Suspiré y cerré mis ojos.

Además. —No. —Entonces tal vez deberías olvidarte de las pistas de Jason December e ir a casa. Abrí mis ojos y estudié su preocupado rostro. Pienso que todo está relacionado. esto no es sólo otra cosa extraña al azar. —¿Cómo podría? Abandonar a Jack no es una opción. —Yo también. 126 . —Noah. Nos sentamos juntos. y el viento golpeando con ansiedad sus garras contra los cristales. los suaves crujidos de la casa. escuchando el tic tac del reloj. estoy asustada.—Sí. El hecho de que las cosas se estén poniendo escalofriantes significa que estamos acercándonos. y ya he cumplido mi cuota. pero lo que sucedió esta noche prueba que necesito encontrarlo. —Él no querría que estuvieses en peligro.

el agotamiento me forzó a dormir. Estaba lo suficientemente oscuro para dormir pero suficientemente iluminado para ver todavía. Él descansaba debajo de un alocado edredón cosido en descoloridas sombras marrones y doradas. Eventualmente. Aunque había tenido un profundo sueño. 127 . ―Estás llorando. Más de una vez la terrorífica imagen del intruso invadió mi sueño y me desperté de golpe. avergonzada. Algún tiempo después Noah tocó mi cara y dijo mi nombre. aún mantenía una fuerte sensación de tristeza sobre mí. y sentí un poco de calma. Excepto por la lámpara de la esquina el resto de las luces del salón estaban apagadas. y cuando parpadeé y lo miré. despertándome. Él frotó mi mejilla y había humedad detrás de sus dedos. Lo recordaba de la Casa Seale y cuando él lo sacó la primera vez estuve un poco sorprendida de que de alguna manera lo tuviera. dormido en el reclinable. sin pesadillas. después de muchos intentos de empezar y parar. miré hacia Noah. Limpié las lágrimas de mi cara. ―No sé por qué. Me sentí vulnerable de que él lo hubiera visto. 16 Ponerse Al Día Traducido por Lorenaa Corregido por Aldebarán N oah recuperó mi almohada y me dio un manta extra para que así pudiera dormir en el sofá… ambos estábamos renuentes a que yo pasara el resto de la noche en la otra habitación. Cada vez que pasó. Su imagen borrosa estaba inclinada sobre mí. pero la expresión de Noah era sólo preocupada. A pesar de mis protestas él también se echó sobre el reclinable cercano. me preguntó si estaba todo bien.

sí. ―Estando a tu alrededor. ―Lo dije tan suave que no estaba segura de que él me hubiera escuchado. ¿Piensas que fue el destino el que nos puso a los tres juntos? ―Casualidad. Es extraña la manera en que la vida gira. lo sé. Sólo los inútiles padres a quienes nunca les debieron permitir llevarse a sus bebés del hospital a casa. ―Déjame intentarlo. pero el sonido fue sin alegría. ―Lo extraño todo el tiempo.Sentándome. ―No quería despertarte. ―Sus dedos empezaron a masajear lentamente las dolorosas torceduras. 128 . Es en las primeras horas de la mañana como ahora. tal vez. ahora más despierta incluso aunque aún seguía oscuro fuera. ―Supongo que tienes razón. trae muchos recuerdos de cuando los tres éramos pequeños. moví la cabeza de lado lentamente. ―Sí. Dejé salir un lento suspiro. y no podía evitar responder al calor de sus manos. Me froté el cuello. estaba despierto. Eran cerca de las cuatro. ―No lo hiciste. Su toque me hacía mucho más de lo que él sabía. que más extraño a Jack. No creo que fuera el destino el que nos puso en el programa de adopción. Noah se sentó a mi lado. No creo en el destino. Sus pulgares se movían en círculos sobre los nudos. ―¿Has estado despierto mucho tiempo? ―Un rato. liberando lentamente el dolor. miré al reloj junto al espejo. cuando no puedo dormir. La tensión de mi cuello empezó aliviarse. ―¿Qué pasa? ―El tipo tiró tan fuerte de mi cabello que lastimó mi cuello. e hice una mueca. Noah rió entre dientes.

siempre que pensaba en mi madre. tenía siempre este pequeño nudo de odio envuelto en alivio de que estuviera muerta y fuera de mi vida para siempre. Él ayudó a guiarla a través de su depresión por una infancia infeliz. ―Seguramente hubo varias oportunidades que quiso hacerlo. ―No tengo simpatía por las personas que excusan su pésimo comportamiento por lo que pasaron cuando eran niños. Pero creo que tenía más miedo de vivir sin Jack. lo que era casi nunca. y Melody a menudo hablaba de cómo él era el amor de su vida. Ocurrió tres años antes de que nosotros naciéramos. No dije nada más. Él me dijo que era por todos los novios de mala vida de tu madre. que estar pegada a nosotros. ―Yo tampoco. estoy algo sorprendido de que no los hubiera abandonado a la primera oportunidad. y rupturas. Eso rompió su corazón. Odiabas su mal lenguaje. ¿Es verdad? 129 . Creció entre pobreza y abusos en una sucia granja de Nebraska. La huida de Melody comenzó cuando tenía quince años y conoció a un amigo de su primo. emparejamientos. Terminaron huyendo juntos. Él acababa de salir de la cárcel. Ella volvía a contar la historia cada vez que la depresión la llevaba al lugar más oscuro. Él eventualmente la abandonó en una parada de camiones y se fue con una mujer en un convertible rojo. Pero Melody tuvo una infancia horrible. Estos días. Calvert. no duraba. y aunque nunca nos habló sobre nuestro propio padre. y Jack era el único que sabía cómo convencerla para que saliera de eso. Una vez que los tipos que estaban con ella veían lo que ocultaba detrás de su hermosa apariencia. ―Una vez le pregunté a Jack por qué eras tan delicada acerca de maldecir ―dijo Noah―. De lo que Jack me contó de tu madre.―Tienes razón. era sólo unos años mayor que ella. la relación con Calvert fue lo único que no pudo dejar ir. Todas sus relaciones estaban condenadas porque estaba realmente demente. Ella nos arrastró a una búsqueda sin fin de hombres porque dependía de Jack. y estaba involucrado en muchas cosas malas. ―¿Qué quieres decir? ―La vida de Melody era un ciclo de citas. los asustaba. Incluso con los que eran decentes.

Me aburría. fue una gran decepción. No quería involucrar a algún pobre chico en todas las cosas que estoy acarreando. también.―Sí. ―¿Por qué harías eso? 130 . aunque no estoy segura por qué tengo que avergonzarme de eso. ―Ese es el problema con intentar encajar en la sociedad normal. Después que crecí y vi la misma reacción patética de los chicos. no. mi cuello está bien ahora. y todo lo que hizo. quieres decir? ―Más de tres maletas. un par de baúles de viaje. ―No todos. ―No quise decir eso como un insulto. Y odio mentir sobre mi pasado a cualquier chico que empieza a gustarme. lo terminaba. el resto del mundo con su red de seguridad. Él sonrió cuando dije eso. tampoco. No me gusta fingir que soy igual a cualquier otro. ―Tuve unas pocas novias. ―Entonces. parece tan poco excitante. ―Soy virgen. ―¿Exceso de equipaje. Detestaba a los idiotas descerebrados de los que Melody siempre se enamoraba. Mi principal objetivo en la vida fue asegurarme que nunca acabara como ella. Vives aquí solo. ¿cierto? Después de que has caminado sobre una alocada cuerda floja como en la que nosotros estábamos. pero nunca duraba. Esos patanes que se citaban con mi madre. ―¿Qué hay de ti. He salido con algunos chicos agradables. La detestaba a ella. Ni siquiera tienes una mascota. ¿sigues siendo virgen? Me aparté de sus manos. sólo se preocupaban por una cosa. ―No todos somos así. ―Gracias. si. y el equipaje de mano. Aunque si las cosas se ponían serias. Él elevó sus cejas. Noah? No es como si tú tengas a alguien.

―¿Fue culpa de Angry Beth que sus hermanos mayores se metieran con ella? ¿O la de Dixon. Después de esa primera noche en el sótano. Además podía ver que tú no tenías ningún extraño comportamiento que pudiera ser peligroso. ¿no? 131 . por supuesto.―Estoy avergonzada. ―Siempre vigilante. Sólo tenía que saber qué buscar. Admitir que mi madre fue la zorra más grande del mundo y que nunca supe quién es mi padre. ¿Me despreciarías porque mi madre fue una drogadicta de corazón frío embarazada por su proveedor? ―No. ―¿Noah. aferrándose a cualquiera que fuera amable con él. Las elecciones de tu madre no tienen nada que ver con quien eres realmente. Los tristes sentimientos volvieron y empujé la manta más cerca. ―Entonces estas saliendo con el tipo equivocado de chicos. The Gingham Dog and the Calico Cat. y Jack hablaba sobre sus libros de Artemis Fowl. ¿recuerdas? Cuando estuve allí. Luego estaba el pequeño Dixon que me seguía alrededor. cómo aprendiste esas cosas sobre ellos? ―Era el único en el que Hanzel confiaba para limpiar su oficina. Jocey. Ustedes dos escuchaban mis historias de vampiros. Lo habíamos hecho tantas veces que él terminó memorizándose las palabras. por supuesto que no. es humillante. cuando nos hicimos amigos. Habíamos construido una pequeña confianza entonces. No animaría exactamente a ningún chico de mi instituto a pedirme una segunda cita. ¿Cuántas noches lo tuve sentado en mi regazo mientras le leía su historia favorita? Casi me había olvidado de ese andrajoso viejo libro. no me pareció correcto. que su madre lo abandonara en un sucio apartamento durante días? Una imagen de Beth durmiendo con un cuchillo debajo de su almohada me vino a la mente. ―¿Miraste el de Jack y el mío? ―No. y por primera vez me pareció más triste que retorcida. Él me rogaba que se lo leyera todo el tiempo. miré los expedientes.

Es espeluznante. barcos y lacre. Nunca desayuno hasta después de las nueve. Noah había sido nuestra fuerza. Había freído jamón e hizo panqueques. en aquel lugar. luego dejó caer otro panqueque en mi plato―. 132 . Vivimos en un mundo que giraba sobre un eje alternativo. Todo lo que estoy diciendo es que podrías manejar unos dos kilos más. Fui a la cocina para ayudarle. ―Es tan temprano. ―Y por qué el mar está hirviendo y si los cerdos tienen alas ―terminó él con una sonrisa en su voz. Me senté escuchando el silencio. ―Ha llegado el momento de hablar de muchas cosas ―murmuré―. el resplandor del amanecer empezó a iluminar las ventanas. De zapatos. donde la vida de todo el mundo estaba fuera de balance y nada era predecible. Él tenía razón. Estudié el cielo perlado. ―No has comido suficiente ―dijo Noah cuando rechacé el segundo panqueque. ―Detén los cuidados maternales. ¿de acuerdo? ―De acuerdo ―acordó con la boca llena de tocino.―Alguien tenía que serlo. tenía. Afirme y él dijo: ―¿Qué tal si preparo un desayuno temprano para nosotros? Después de tomar más medicamentos para el dolor. Durante los últimos años había intentado olvidar lo que había sido como cuando la vida llevó a un grupo de niños asustados a mirar a través del espejo. Noah se estiró y preguntó: ―¿Tienes hambre? Sorprendentemente. Mientras estábamos comiendo. Vamos a prepararnos para estar en la biblioteca cuando abran. cómoda en la intimidad de las primeras horas de la mañana y comprendiendo por qué era más fácil compartir pensamientos ahora que a plena luz del día. de coles y reyes. cubierto de nubes. dentro de un mundo de locura.

―¿Es ese tu auto? ―me preguntó.―¡Bien! Voy afuera a recoger el correo de ayer. mirando el camino de entrada. Dejó la cocina y yo vertí sirope en mi panqueque. Lo encontré parado frente a la puerta. Inclinándome sobre sus hombros para ver lo que él estaba mirando. 133 . dándole un gran mordisco. Entonces escuché a Noah llamándome por mi nombre. jadeé.

preguntándome cómo estaba. El auto estaba asentado inocentemente en el camino. Revisé mi celular. seguían en el asiento trasero donde los había dejado hace tres días. y apenas podía creerlo. También había un mensaje de voz de mi madre adoptiva. ¿o sí? Pensé que tal vez había algo macabro dentro del maletero. Noah alzó su mano. Le envié rápidamente un mensaje 134 . nada había sido robado. Había varios mensajes de texto y una foto de los amigos que me habían pedido ir a acampar con ellos. 17 Otra Pista Traducido por Xhessii Corregido por Aldebarán M iré a mi Civic color marrón claro. —¿Por qué? —No sabemos que haya ahí dentro. no iba a dejarlo pensar que era una gallina. —Déjame hacerlo. Miré a través de mi mochila. Fuimos a su casa y él cerró la puerta. Estaban juntos. Ignoré su palma hacia arriba y metí la llave en la cerradura de mi maletero. Caminamos hacia mi auto. No había nada más que mi maleta. Mi cosmetiquera y mi computador portátil. Aún así. Mirando por la ventana. Estaba desierto. Saqué las llaves del bolsillo de mis pantalones y me dirigí al maletero. Miré alrededor del vecindario silencioso. haciendo “I- Love-You” y el gesto del rock con sus manos. Noah la sacó mientras agarraba mis cosas del interior del auto. miré mi mochila en el piso del lado del pasajero. Marilyn. a excepción por un hombre mayor que sacaba el bote de la basura al bordillo de la calle. abriéndolo.

Mentirle apestaba. todo parecía sospechoso. incluyendo las tarjetas de crédito y el dinero en efectivo. Luego recordé que en primer lugar había sido mi elección venir aquí. pero no lo hice. Voy a empacar unas cuantas cosas. ¿Por qué alguien se robaría mi auto. Especialmente después de que fuiste atacada. me puse una camisa manga larga color gris y mis pantalones favoritos. Luego necesitamos salir de aquí. hazlo ahora. Y todo sigue en mi monedero. de pies a cabeza. aún si todo parecía igual. No tiene sentido. pero que probablemente estaría fuera de contacto por el resto del tiempo. Así que quién sea que lo trajo quiere que sepas que te están siguiendo la pista. Noah me preguntó si faltaba algo en mi maleta. entonces necesitaba ser fuerte. Me sentí como si estuviera siendo forzada a jugar un juego que no quería. asombrada de que él no estuviera ni un poco molesto. Cepillé 135 . o sólo una buena acción anónima? —No creo que alguien haciendo una buena acción lo hubiera dejado sin tocar a la puerta. Si quieres cambiarte de ropa. Rápidamente la revisé. En todo caso. pero si realmente amaba a Jack y deseaba encontrarlo. Él o ella probablemente lo hizo. sabía que todo quedaría olvidado. Manejar hasta aquí tal vez había abierto la puerta para toda clase de cosas extrañas. Dado que el clima era más frío y el cielo se nubló de nuevo. pero no tomaría nada? —Y. —Bien. porque es triste no saber cómo llego aquí. que estaba bien. pero si traía de regreso a casa a Jack. como si esto fuera emocionante en lugar de peligroso. Aunque estaba aliviada de tener mis cosas de regreso. Después de mi ajuste de actitud me cambié a ropa limpia.diciéndole que había caminado hasta un lugar en el que había recepción. Llevé mi maleta al baño. Tienes diez minutos. su estado de ánimo parecía un poco más ligero. Pude haber tirado la carta de Jason December y llamarla una broma cruel. —No que pueda decirlo. Me preguntaba si el ladrón había revisado mis cosas. Que no se preocupara. ¿por qué alguien lo trajo hasta aquí anoche? —¿Era una amenaza. Lo que significa que ya no es seguro quedarse aquí. —Miré a Noah.

La imagen mental de balas atravesando el parabrisas trasero vino a mi mente y me encogí en mi asiento. Nos aseguramos de que la casa estuviera cerrada. sonreí. donde Noah estaba ocupado poniendo cosas en una bolsa de lona. La marca de la mano de mi atacante todavía era visible y me molestaba. saqué una larga bufanda china con rayas color ciruela y verde. Él levantó la mirada y dejó de hacer lo que estaba haciendo. que contrastaba con sus palabras. Escarbando en mi maleta. y luego rápidamente me puse algo de maquillaje. Sintiéndome más como yo. estudiándome. Terminé empacando todo de nuevo y me encaminé a la sala. Estuvimos parados en su garaje unos cuantos segundos. hasta que escondí la quemadura. Nos subimos a su Jeep. y con cuentas en los bordes. No estoy seguro de cuándo regresaremos aquí de nuevo. —Sólo piensa en esto como en una aventura. hasta que vi las marcas rojas en mi garganta. Él puso un mechón de cabello detrás de mi oreja. —¿Hay algo mal? —No dejes nada que quizás necesites. Los arañazos de mi rostro habían prácticamente desaparecido cuando terminé. Me sentí algo insegura bajo su mirada. La enrollé alrededor de mi cuello un par de veces. y mis ojos resaltaban con la sombra ahumada y el delineador que había aplicado. Lo encendió y presionó el control para que la puerta del garaje se abriera. Todavía tenía miedo. —Vamos. haciendo muecas por el dolor. casi en el mismo lugar donde pensé que él iba a ahogarme hasta la muerte. —Eso suena serio. me rendí. Pusimos nuestras bolsas y su laptop en el asiento trasero de su Jeep. y después de una discusión rápida sobre qué auto usar. —Lo es. pero esta vez por razones diferentes. Noah sonrió a mi obvia preocupación. 136 .mi cabello. —Él tenía una expresión alegre.

Pero anoche ese sujeto te atacó. Un par de veces me giré para ver detrás de nosotros. me senté bien y no dije nada mientras salíamos de la subdivisión y nos dirigíamos a la carretera principal que nos llevaba a la ciudad. —¿Qué pasa? —pregunté finalmente. agregué—: ¿Dónde está el Noah molesto que casi me arranca la cabeza? Ahora estás feliz. —Mira. ¿Qué pensarías si estuvieras tú en mi lugar? —Hubiera creído cualquier cosa que me dijeras. En vista de las dos piezas de evidencia sólida. estoy muy aliviado de saber que no estás loca. Él tarareaba. me siento bien con todo esto. Desde que nos reunimos de nuevo. —Así que. Jocey. —Eso fue años atrás. Y tu auto estaba en mi calle esta mañana. el vínculo entre tú. 137 . La música de un grupo inglés peculiar salió por las bocinas. si alguien fuera a dispararte. Prueba de que me estabas contando todo como es. Cuando él alzó una ceja interrogativa. Tenía la sospecha de que tú estabas haciendo todo y tal vez pusiste esa prueba en la Casa Seale por ti misma. lo hizo porque no tenía alternativa. —Siempre he estado de tu parte. ¿Es eso un problema? —Es como si hubieras sido abducido por alienígenas. me has dicho unas cuantas cosas locas. Así que. Y saber que Jack quizás esté con vida es enorme. —Bueno. Si él simuló su muerte.Él miró sobre su hombro mientras nos alejábamos. Avergonzada. aunque el sonido estaba matizado con ironía. Noah encendió la radio. Él se rió. Siempre hemos creído entre sí. aquí está la verdad. tuvieron muchísimo tiempo cuando estabas en la calle mirando tu auto. —Sabes. Jack y yo siempre ha sido franco. ¿ahora estás de mi lado? Él me miró por unos largos segundos. No me mires así. pero no vi otro auto.

—Entonces. —Me guió a una mesa vacía detrás de varios estantes altos que nos podían dar algo de privacidad. Pasamos por las puertas y él miró hacia atrás. y sus ojos estaban frecuentemente revisando el espejo retrovisor. Lo hice. —Busca entre las páginas. —Esto debe ser. En lugar de encaminarnos directamente a la biblioteca. —Por aquí. Después de otros diez minutos llegamos al estacionamiento de la biblioteca. —Deja de jugar a Drácula —dije. En el camino hacia Watertown. Saqué el pedazo de papel de mi bolsillo que tenía el número del libro y sentí una renovación de la emoción. Nos sentamos y me deslizó el libro. Noah tomó varias vueltas. no hables con extraños. pasamos por la Misión Urbana con su enorme mural pintado a lo largo de una pared. Él me sonrió y se ofreció a ayudarme a encontrar lo que estaba buscando.—Eso es lo que te estuve diciendo. Cerré el libro mientras Noah y yo leíamos juntos la pequeña tarjeta. Un chico guapo que usaba gafas sin montura y una etiqueta del nombre de la biblioteca vino hacia mí. Él tomó un libro gordo del estante y miramos la cubierta: Revisión de Control de Referencias por Greg Hall. Se miraba satisfecho y fue hacia el escritorio de información mientras yo caminaba hacia un directorio. Había cinco grupos de letras impresas en mayúsculas: U TREC ALERT LEGAL RYLA 138 . sus ojos estaba escaneando un grupo de gente que venía detrás de nosotros. Lo recordaba desde la última vez que estuve aquí. Había remolinos de colores y caras abstractas flotando a través del fondo de un color rosa-rojizo profundo. Me tragué un comentario molesto mientras tomábamos el ascensor para ir arriba. Encontramos la sección de programación y Noah revisó los números. Noah regresó y lo miró con un ceño fruncido malvado. encontrando una tarjeta de negocios aplastada en un lugar cercano al lomo.

¿de acuerdo? Noah tomó el bolígrafo y papel que le extendí. De esta manera no perderemos nada. Él me dio un golpecito en la espalda y giré para ver que él estaba viendo demasiado cerca a la tarjeta que estaba a sólo unos centímetros de su rostro.—¿Lo que significa qué? —preguntó. Bajo la lista de abogados sólo hay un Rylund pero no un Ryla. de ahí a lo que dice después. —Miré a la inútil Sección Amarilla—. ¿Crees que sea su nombre? —Probablemente no. —Mira el borde decorativo. Empieza con las suposiciones más amplias y estréchalas. porque no sería de Jack. claro que no. pero cuando descifras los códigos de Jack. —¿De verdad crees que es un abogado? —No. Me tomó un minuto agarrar uno del bibliotecario y regresar a la mesa donde Noah estudiaba la tarjeta. —¿Por qué simplemente no nos dejó una nota que dijera: “los veo en la terminal de autobuses” o algo así? —Nunca seguiría una nota como esa. Girando la tarjeta hacia la luz. ¿Qué es CERT? ¿Es el diminutivo de “certeza.” o de que tienes mal aliento y dices: pásame un Certs de menta? Noah se rió mientras tomé un diccionario cercano y traté de buscar CERT y RYLA pero no encontré nada. —¿Un abogado llamado Ryla? Espera un momento mientras agarro un directorio telefónico. 139 . la primera regla es que siempre la pone en pirámide. Al final me la dio. mirémoslo de nuevo. Haz algo útil y trata de hacer un anagrama con esas letras. Si él quería que “TU” “VIAJARAS”12 para ver al abogado. ¿no crees que lo hubiera escrito con una “K” y no “T–R–E–C”? —Bien. acerqué mi rostro en la manera que él lo había hecho al borde gris pálido que apenas era visible. Si lo sostenía bien podía ver que el borde era una línea de símbolos pequeños: ♂+♂-♀:+♀-♂-♂+♂-♀:+♀-♂-♂+♂-♀:+♀-♂-♂+♂-♀ 12 VIAJARAS: en el inglés original dice TREK.

¿Cómo sabemos lo que significa? —Vamos. Y. ¿Por qué fuimos? —Por la clase de francés con el señor Montclaude. yo y él? Y si lo somos. las pistas son sobre pistas. Él usaría el borde de ecuación para decirnos como resolver las pistas de letras. ¿es RYLA un nombre de mujer? —No. Usó dos puntos para separar los cinco símbolos principales. copiándola. porque los sustantivos son de un género específico. —Hay montones de posibilidades. ¿Aquí está hablando de relaciones? ¿Seremos personas parte de la ecuación tú. Deberías saber lo que significa. 140 . de la manera en que lo hizo con las pistas del farol una vez. —Noah. ¿qué es lo que resulta de agregar una mujer. sustraer dos hombres. decidí que no decir nada que nos pudiera sacar al límite de nuestra relación susceptible. Para Jack. así que. agregar un hombre y sustraer una mujer? —¿Las relaciones de Hollywood? Lo miré y reí por la sorpresa. —Pasa de vez en cuando. ¿recuerdas por qué estaba estresado todo el tiempo? Por los artículos masculino y femenino. ¿quiénes son los otros dos? Y.—Una ecuación de lo masculino y femenino —dijo Noah. Jocelyn. —Está repetida. eres la que siempre estaba dentro de la cabeza de Jack. hiciste una broma. Traduce esos símbolos masculinos/femeninos al papel. Bajé la tarjeta y busqué el bolígrafo y el papel. no lo creo. Noah estudió los símbolos y sonrió con placer. eso creo. —Piensa en el viaje de campo. Era tan raro que quería escribir la fecha para recordarla. Lo básico del francés es “le” y “la”. Aún así. —Sí. sólo sonreí y regresé a la ecuación. ¿recuerdas? Bien.

Era un momento especial. −le. — Nunca entendí su interés en pintores. recordándome otra vez el día extraordinario en el pino cuando resolvimos nuestra primera carta de Jason December. Él sonrió de regreso con una expresión muy complacida. Mientras manejábamos. Lautrec. no está intentando regresarnos a Ottawa. no qué. +le.Hice lo que sugirió y terminé con: +la. Quita “le” a “LEGAL” y tenemos “gal”. quitemos “le” a “ALERT” y tenemos… —¡Art! —Mi emoción empezó a crecer—. y luego agrega el “le” para “g–al–l–e…” —Gallery —terminó Noah—. Si le quitas el “la” al final de “RYLA” y con las otras letras se convierte en “gallery”. —Supongo que. —Es algo bueno que siempre te gustara estudiar arte en la escuela. 13 Lautrec Art Gallery: Galería de Arte Lautrec. —Entonces. Y por lo menos. No he estado por ahí desde que éramos niños. Quitándome el bolígrafo. —La Lautrec Art Gallery13. mi anticipación creció. −la. Dejé salir un suspiro y le sonreí a Noah. él agregó el primer “la” enfrente de U TREC y lo puso todo junto. —¿Qué es eso? —Es quién. el pintor. Toulouse-Lautrec. —Ahora. −le. —La he visto antes. —¿Has estado dentro de la Galería Lautrec? Él sacudió su cabeza. ¿no está tan lejos? —No. —Y no puedo imaginarme por qué nos está enviando ahí. Creo que está sobre el Paddock Arcade. 141 .

Una campana tintinó cuando abrimos la puerta y entramos. Se miraba joven. del mismo color que sus ojos.El viento se levantó. Usaba una camisa gris. y había piezas de arte y antigüedades por todas partes. todavía era hermoso. vi que la galería tenía el aspecto de un mundo antiguo. Tomó un par de pasadas por la Calle Holcomb antes de que lo encontráramos. Las pinturas en las ventanas estaban elegantemente montadas en caballetes cubiertos de tela. Adentrándonos al local. Mirando alrededor. Unas gradas tenían esculturas de latón. y su cabello caía en risos libres color dorado. Un chico se apresuró por una puerta en forma de arco. La pequeña galería era una casa convertida de ladrillos color café claro con toldos color verde oscuro. moviendo las nubes de lana gris por el cielo y agitando las hojas en los árboles. y una sonrisa de sorpresa cruzó su rostro. aunque sabía que tenía doce. 142 . Noah se estacionó. Recordé el hermoso niño que era. El piso de madera oscura resplandecía. escuchamos que alguien dijo—: Veré quién es. con un montón de brochas en su mano. Alisé mi cabello con mis dedos. y las pinturas cubrían las paredes que estaban empapeladas con seda tornasolada. como de nueve. salimos y cruzamos la calle. y ahora. Dixon se detuvo donde estaba. a pesar de los incómodos años pre-adolescentes.

sólo molestaban a Hazel Frey. Durante los pocos meses de Dixon en la Casa Seale. Con la promesa del verano tan cerca y la finalización de la escuela tan pronto. era difícil para él contener las lágrimas. había aprendido a no permitir que otros niños lo vieran llorar. y los profesores que repartían hojas de cálculo aburridas. y en el cruel orden jerárquico de familias de acogida en el que estaban también eran una señal de debilidad. donde el frío se filtraba desde Canadá. Su mano era pequeña y las huellas grandes. Pero no aquí. deberíamos haber sido capaces de vestir pantalones cortos y cholas. Las lágrimas. en el estado de Nueva York. ―¿Qué te pasa? Extendió un dedo amoratado que tenía marcas de dientes profundas en él. 18 Dixon Traducido por kathesweet Corregido por Mlle_Janusa L a fría lluvia durante la última semana de mayo parecía una broma pesada. así que sabía que no había sido por uno de los niños pequeños. Estaba en la litera de abajo haciendo mi tarea de matemáticas. Al otro lado de la habitación Beth estaba sentada sobre su cama. del acoso de chicas estiradas. No podía esperar a ser libre de las aulas sofocantes. La ignoré y trabajé en mis fracciones. Sentí que alguien estaba cerca y levanté la mirada para ver a Dixon observándome. alternativamente leyendo un libro y enviándome miradas furtivas. 143 . sabía. pero al ver simpatía en mis ojos. Con frecuencia su mano se deslizaba bajo su almohada. acariciando el cuchillo que yo sabía estaba escondido allí. Sus ojos estaban rebosando de humedad. y parpadeó con fuerza para contenerla.

Toda una vida de hambre y abuso había atrofiado su desarrollo. Los mandatos simples eran mejores. entonces dile que te deje en paz. Caminé hacia Conner pero me ignoró y picó una costra sobre su rodilla. Me levanté y empecé a alejarme cuando Conner voló desde su posición en cuclillas y se aferró a mí. sus rodillas abrazadas contra su pecho. Suaves y delgadas hebras de cabello caían sin fuerzas sobre su frente. tartamudeando. Empecé a sentir pena por él.―¿Quién te mordió? ―El chi-chico nuevo ―susurró. Jack y Noah estaban sentados sobre la litera superior. ―No muerdas ―subrayé de nuevo. su cara una máscara inamovible. era difícil de creer. agachándome―. Conner estaba sentado. haciendo notas de sus libros de programación. Salí de la cama y me dirigí al pasillo hacia el dormitorio de los chicos. Parecía tan patético sentado en el rincón. mi voz más amable esta vez. Había sombras oscuras bajo sus ojos y sus mejillas estaban hundidas. “Por qué” sacaba a colación un balde de carga de basura del pasado que la mayoría de ellos no quería compartir y el resto de nosotros no quería oír. No le pregunté “¿por qué lo mordiste?” ya que “por qué” era una palabra que no debía ser usada con niños en adopción. no me iba a mover hasta que respondiera. sus dientes hundiéndose profundamente en la 144 . sus ojos escrudiñando a los otros en la habitación. y había moratones sobre sus brazos y espinillas flacuchas. en el rincón alejado. Y especialmente no tocamos a los niños pequeños. Había escuchado por casualidad a la trabajadora social decirle a Hazel que él tenía trece. ―¿Te refieres al que se sienta en el rincón? Dixon asintió. Aunque se rehusó a hacer contacto visual. Parecía sucio aún cuando la trabajadora social lo había forzado a tomar un baño y ponerse ropa limpia antes de venir a la Casa Seale. En esta casa no nos herimos. y era del tamaño de un niño de diez años. mientras Georgie y Spence estaban construyendo una torre con Legos. ―Si Dixon hizo algo para molestarte ―dije en una voz fuerte.

Le pegué fuerte sobre el lado de la cabeza y el impacto rompió su agarre. tenía la fuerza nervuda de un lunático. 145 . pero aunque era más alta que él. Logré retenerlo. Era francamente espeluznante y la preocupación empezó a enrollarse en mi interior. suéltalo ―dijo Jack. Con un grito me eché hacia atrás. sus dientes chasqueando en mi cara. ―¡Cambio mis planes ahora! ―Su voz alta era más tenebrosa que si hubiera hablado en el tono áspero bajo de Darth Vader―.parte superior de mi brazo. sus ojos moviéndose más allá de mí. ―Si no te gusta estar aquí. ―No actuamos de esa manera por aquí ―Noah apretó su agarré―. Esperé ver odio o miedo pero no había nada allí. arrastrándolo conmigo. el sonido recordándome al chillido de un mono aullador que una vez escuché en un zoológico. como si su cara fuera una máscara de yeso cubriendo lo que realmente estaba debajo. El chico rió. Me arañó. ―Muy bien. pero ahora me voy a quedar. que dio rienda suelta a una ráfaga de golpes y arañazos tan salvajes que le tomó a Jack y Noah poder controlarlo. ―Mejor cuida a tu pequeño perro también ―dijo en su voz de chica. Noah miró a Conner. esta vez derribándome. El dolor se disparó por mi brazo pero apenas hubo tiempo de incredulidad para registrar porque se estrelló contra mí. Iba a salir de aquí esta noche. ¿Entiendes? Conner nos miró con ojos saltones antes de darnos un asentimiento hosco. Esto no pareció perturbar a Conner. No fue hasta que Noah tuvo su brazo alrededor del cuello de Conner en una llave que el chico finalmente dejó de luchar. entonces escápate. su expresión en blanco. Repentinamente fue alejado y Jack lo golpeó en la mandíbula. ¡Quedarme hasta vengarme de ti! Me miró. Conner se hundió de nuevo en el rincón mientras los tres de nosotros nos alejamos y nos paramos en un semicírculo mirándolo.

―Ella no escuchará. Asintió rápidamente. Conner se sentó al final del banco. Tres cuando estés cerca. le pidió que usara su tenedor. ―Ese está loco ―dijo Jack. parecía lo suficientemente desanimado. Jocey. y somos dos. una tradición de Hazel. ―Mantente alejado de él ―le dije a Dixon mientras nos parábamos juntos en el pasillo. Empezó a llevar la comida hacia su boca con su mano. necesita cada dólar que pueda recibir ―agregué. El niño deslizó su mano en la mía mientras Jack dijo: ―Noah y yo tendremos un ojo sobre Corner Boy. A parte de eso. deslizando su plato cerca de él. Jack y Noah me siguieron. Dejé la habitación y lo alejé de la puerta. El chico lo hizo a regañadientes hasta que ella apartó la mirada. Los dientes de Conner habían magullado y desgarrado parcialmente mi carne. cuando él sostuvo el tenedor en su mano derecha y agarró la comida con su izquierda. sus ojos amplios con miedo. 146 . Noah asintió. ―Quizás deberíamos hablar con Hazel. Él representa otros ochocientos dólares al mes. ―El pequeño y maloliente Erv ni siquiera debería estar aquí ―dijo Noah. Somos más grandes que él. Dixon se movió más cerca a mí y deslicé mi brazo alrededor de sus hombros delgados. llamando a Conner por el término privado que usábamos con frecuencia. Hazel. ―Y ahora que se la pasa aspirando más coca por su nariz. Su expresión oscura mostró que estaba resignado a la tarea.Me giré y vi a Dixon parado en la puerta. Me pregunté si ser forzado a pasar la noche en el sótano. Bajé mi mirada a mi brazo. Esa noche en la mesa de la cena. era lo suficiente para mantener su comportamiento bajo control. molesta. ―¡Shh! ―Noah miró hacia el pasillo para asegurarse de que nadie más estaba por ahí y luego miró a Dixon. Los otros también observaron ansiosamente el mordisco.

Ha pasado mucho tiempo. ―No. Me entregó un pedazo de papel con un dibujo en él. cuando la luz se fue volviendo más tenue en el crepúsculo lluvioso. ―Esa eres tú. Cada vez que me mostraba sus obras de arte quedaba sorprendida de que un niño pequeño pudiera dibujar así. lentamente exhaló mi nombre―. eres tú. lado a lado se sentaron a la mesa. ¿Qué estás haciendo aquí? El chico sonrió. ―Hola. con una expresión tímida en su rostro. y te ayudaré con las palabras que todavía no sabes. volando hasta pasar estrellas y la Luna. Uno de los mejores que has hecho. Esta es su tienda ―se giró hacia mí y su sonrisa titubeó. *** ―¿Noah? ―Dixon se acercó más. ―El perro guinga y el gato de algodón. aunque creo que esta chica es demasiado bonita para ser yo. ―Es realmente lindo.Después de la cena y los platos. Él también estaba sosteniendo su libro raído. ―Vivo arriba con mi madre. Sus ojos se deslizaron sobre nosotros como aceite deslizándose sobre la superficie del agua. ¿Jocey? Por un par de segundos sostuve mi respiración. ―Empieza tú primero. Mirándome a los ojos. y lo levanté sobre mi regazo. como Georgie? Finalmente dije: ―¿Me reconoces? 147 . Mi barbilla descansó contra la suavidad de su cabello rizado mientras abría la primera página y empezaba a recitar las palabras memorizadas. Dixon me buscó adonde estaba leyendo. era una chica montando un unicornio. Sonreí. Era poco después de media noche… Levanté la mirada de la foto desvanecida del antiguo libro mientras Conner lentamente pasaba por la puerta. ¿Estaría enojado conmigo.

¿Cómo era para Dixon. Vaya. sabiendo que era un lugar al que otro chico probablemente no sería invitado a venir a jugar. aunque te reconocería de cualquier manera. Miré alrededor de la tienda de arte con sus antigüedades. 148 . ―¿Dixon? ―En esas dos sílabas pude escuchar su incertidumbre. Los conocí en la Casa Seale. Jocey. queriendo hacerlo menos incómodo. También has crecido. Sonreí. Su cara se relajó un poco. pero Dixon no pareció notarlo. Jocey y Noah. ―¡Estás tan crecida! Pero tus ojos azules son exactamente los mismos. estar solo por horas con una mujer mayor y sin ir a una escuela regular con otros chicos? ¿Era buena para él? Sus ojos fueron cautos mientras nos estudiaba.Dixon corrió hacia adelante y me agarró en un abrazo alrededor de la cintura. de la manera en que siempre los dibujé. ―Jocey era como una hermana mayor para mí ―dijo Dixon―. Dejó los pinceles sobre una mesa y se acercó a ella―. Estaba conmovida. ―Es lindo que lo creas. ―Aquí mismo. te convertiste en una verdadera belleza. Mamá me educa en casa. aunque el cabello negro estilizado y el rímel ayudaban a compensar sus características acogedoras. Ella se ocupó de mí. Me dejó ir y dio un paso atrás. Ella nos miró con una expresión preocupada. Tenía ojos en forma de canicas en un rostro estrecho. Quiero que conozcas a mis amigos. antes de venir a vivir contigo. ―Mamá ―dijo Dixon. por lo que reí. Una mujer salió desde el arco. Noah y yo nos giramos para mirarla. ―¿Adónde vas a la escuela? ―pregunté.

Asintió con una mirada de orgullo tímido. medio supuse que te había visitado antes de que estuviéramos aquí. hace algún tiempo él… desapareció. pero desearía que lo hubiera hecho. ¿Importa si vemos por ahí? Su madre siguió la mirada de Noah. la sonrisa todavía permanecía en su rostro. como esos. ―No estoy sorprendida. Dixon. Bueno. Y uno de ellos nos trajo a esta galería. ¿Dónde está Jack? Noah y yo nos miramos. Cuando te vi. Debe gustarte mucho tomar lecciones.―¿Todavía dibujas pinturas? ―pregunté. Los ojos de Noah exploraron las paredes que estaban llenas con obras de arte. Recuerdo los unicornios que solías hacer. Ella lo miró con cariño. no lo hizo. Asintió de nuevo. ―Tiene mucho talento. ―¿Pistas? ¿Como los juegos que jugaban en la Casa Seale? ―Sí. Dibujabas mejor a los siete de lo que yo lo hacía a los doce. ―Esta es una linda galería. ―Oye ―dijo―. Bajo ésta divisé un vistazo de dolor que siempre había sido una parte de él. ―Mamá me da lecciones de arte. Me encantaría verlo de nuevo. Nos dejó algunas pistas que hemos estado siguiendo. Esa es la razón por la cual Noah y yo estamos aquí. ¿Por qué haría eso? ―Oh. ―¿No lo has visto? ¿No vino aquí antes de nosotros? ―No. 149 . Estamos tratando de encontrarlo y creímos que había venido a verte. ―No.

Si me preguntas. ―No necesitas hacerlo. 150 . Era un abstracto estrecho. ―Eso es feo. ―Estaré de vuelta en un momento ―dijo sobre su hombro. quince centímetros de ancho y difícilmente notable. Había un montón de pinturas de naturaleza muerta: tazones de fruta. estoy verdaderamente feliz por él. ¿Pero qué está haciendo Jack? ―No lo sé. ―¿Qué hay de esto? Caminé hasta donde estaba parado. no era algo que alguna vez colgaría en mi habitación.D. Una combinación de salpicaduras y golpes en colores tierra. Una pintura en acrílico colgaba en una esquina. flores. e incluso menos sobre antigüedades. sillas delgadas con asientos de satín. J. ―¿Cómo qué? No sé nada sobre arte. de unos 46 centímetros de largo. Miré a Noah. Después de varios minutos Noah se movió hacia mí. ―Exactamente. Apuntó a las iniciales en la esquina inferior derecha―. figurinas. aunque necesito que Dixon me ayude con algo. El resto eran paisajes y portarretratos. Empezamos a revisar las piezas mientras pasábamos. ―¿Entonces por qué se supone que teníamos que venir aquí? ¿Sólo para ver que Dixon todavía está vivo y bien? Quiero decir. En este punto no podemos hacer mucho más. ¡Y el artista quería cien dólares por ella! Podría haber pintado eso con una venda puesta.―Está bien. Sólo busca algo que no pertenezca a este lugar. y otras cosas en las que nunca he gastado dinero. Dixon la siguió. También había mesas delicadas. esa ha sido la cuestión desde el principio. Es un juego ahora. más quería pegarle a Jack en el brazo. Se dio la vuelta y se alejó. excepto jugar. esa clase de cosas. Entre más merodeaba en este confuso lugar. ―Noah pareció divertido. Veamos por ahí y ver si nos dejó una pista.

La puerta del frente se abrió y otro cliente entró. Noah la llevó hasta el mostrador justo cuando la mamá de Dixon salió por el arco. Dixon se vestía lo suficientemente bien. Me han prometido otro cheque por el precio de venta. pero ésta pasó y ella me entregó el recibo para firmar.―¡Jason December! Quitó la pintura y ambos miramos el lugar vacío. Tenía un respaldo de cartón sellado con cinta adhesiva. Llegó por correo hace unos días con un cheque por cien dólares. ―Fue un pedido especial. así podemos revisar la estampilla? ―Lo siento. ―¿Puedo preguntar sobre esto? Ella pareció un poco avergonzada. dije―: Lo llevaremos. Aun así. Había una nota pidiendo que nuestra galería lo mantuviera por una semana. ―No ―admitió. Estaba un poco preocupada de haber alcanzado el límite de mi tarjeta. en una voz de apoyo. pero nada más. preguntándome cuántas ventas lograba para ganar en un mes. luego la parte posterior del marco. Si no se vende. 151 . Noah dijo: ―¿Cree que tenga el recibo del correo con el que llegó. Me pregunté por qué Jack estaba tirando sus ahorros de esta manera. ―Pero ese sería un movimiento de negocios inteligente ―agregué. Noah dijo: ―Estoy suponiendo que los artistas normalmente no le pagan por mantener su trabajo. Sacando mi Visa de mi billetera y entregándosela. puedo quitarlo. Era un tipo atractivo con piel color oliva que parecía estar cerca de los treinta. Merodeó en el lado alejado de la tienda. ese lo boté.

sus ojos en la puerta de la galería. sintiéndome triste por Dixon. La mirada del tipo me siguió. y una camisa de algodón sin cuello. mientras el viento enganchaba mi bufanda y la levantaba. y ella debió verlo. Entendemos. Escuchamos nuestros nombres siendo llamados y Dixon corrió hasta nosotros. ―Oh. Estaba vestido con pantalones holgados y suaves. Nos dirigimos hacia la puerta. mi columna vertebral rígida con tensión.Después de que pagué por la pintura. ―La voz del chico sonó infeliz. la mamá de Dixon empezó a envolverla en papel café pero Noah la detuvo. Nos alejamos y la dejamos en el mostrador hablando con el otro cliente. bastante largo. Su cabello castaño. ―No se preocupe. Notando su mano. ―¿Podemos despedirnos de Dixon? ―pregunté. Muchas noches se levantaba gritando. ―Seguro ―dijo Noah―. tenía iluminaciones doradas y estaba peinado hacia atrás de una cara con rasgos fuertes. me sorprendí al ver la gasa en su palma. ―¿Se van? ―Tenemos que hacerlo ―dijo Noah. No quiero que empiece de nuevo. de anoche! ―Lo sé. Él era uno de esos tipos que practica ser casual con su belleza. Tuvo que ir a hacer un recado para mí. Estaba decepcionada. ―¡Ese debe ser él. Me giré hacia Noah. La llevaremos así. guiándome a través de la calle. 152 . Agregó: ―¿Puedes entender? Tomó casi dos años que sus pesadillas se detuvieran. ―Su mano libre fue a la parte baja de mi espalda. Desbloqueó el Jeep y tiró la pintura en el asiento trasero. Asentí estando de acuerdo. ―Lo siento. Ella miró hacia el marco de la puerta en forma de arco detrás de ella.

Así que quizás esta era la clase de madre que necesitaba. pero es verdaderamente buena conmigo. ―Mi mamá es un poco tímida alrededor de las personas que no conoce. Dixon.Volví en el tiempo a cuando él era pequeño. ―Adiós. Fue bueno verte de nuevo. Era su prima y le gusté desde el primer minuto. sabía que nunca sería suficiente. ―Jocey. El tipo de cabello largo había salido de la galería y estaba caminando a su auto. ―¿De verdad? Me preocupé cuando escapaste esa noche. una mamá tan posesiva me habría preocupado. He estado preguntándome por ti muchísimo. Noah se subió al asiento del conductor. Porque por todo el descuido durante sus primeros años. antes de que te vayas quiero decirte algo. Así es como conocí a mi nueva mamá. Dixon. ¿de acuerdo? ¿Lo prometes? 153 . Levanté la mirada. Vine a vivir con ella y ahora me ha adoptado. Lo hiciste para salvarme. Nunca pude verte de nuevo y creí que era mi culpa. Para la mayoría de los otros niños. observándonos con una cara ansiosa. Yo no. y ni siquiera pienses eso. Después de que dejé la Casa Seale terminé en una casa temporal mejor. Dixon era algo así como un hoyo negro emocional. pero esto era diferente. ―No fue tu culpa. Sé que todos estaban enojados contigo esa noche por lo que sucedió. La mamá de Dixon se asomó a la ventana. uno que nunca había escuchado antes. ―Entonces estoy feliz por ti. ―Eso es genial. ―¿Vas a estar bien? Asintió. Sin importar cuánta atención y afecto fueran puestos en él. Hay un poco de orgullo en su voz. El chico dio un paso más cerca de mí. Noah abrió mi puerta desde el interior y dijo mi nombre.

finalmente separándome y deslizándome en el Jeep. 154 .―Lo prometo. Cerré la puerta y Noah encendió el motor. Mantuve mis ojos sobre Dixon hasta que volvió al interior de la tienda. Le di un abrazo. ―Cuídate ―susurré. nos alejamos. y sus brazos delgados se posaron alrededor de mi cintura.

¿Recuerdas a Don Iverson. —¿Eres cinta negra? —Artes marciales. Mis habilidades de cinta negra no resistirán contra él. —¿Por qué estamos huyendo en lugar de confrontarlo? No tenía un arma. después de todo. Mantuve mis ojos en el camino. Sacudí mi cabeza. 155 . —¿Lo conoces? —Sí. pero no sabía que estabas tan metido en eso. Si Paul Gerard está armado probablemente no lo veremos. No hay manera de obligarle a decirnos por qué te atacó o qué es lo que quiere. 19 La Pintura Traducido por Andy Parth Corregido por Mlle_Janusa N oah trató a las calles de Watertown como si fuera una pista de carreras y me sorprendió de que no hubiera causado un accidente o fuera detenido por un policía. —¿Así que viste la gasa en la mano de ese tipo? —Sí. ¿Jack no te dijo que estudié artes marciales? —Seguro. —No cuentes con eso. —No pude evitar mi sonrisa—. quiero decir. Y una confrontación no sería útil. Te convertiste en un ninja. el detective? Me metió en eso. porque quería impedir que pasara tanto tiempo en el computador. ¿Lo has visto antes? Además de anoche.

si eso es cierto. Supongo que incluso estudió en un monasterio en Nepal. Podría hacerles perder muchos negocios. Es muy hábil. —Grandioso. —Sólo una razón más para alegrarme de que lo haya dejado. Entonces no tengo ninguna posibilidad si viene detrás de mí. lo miré. quién es Paul Gerard? —Trabajaba para ISI como un especialista. Hacía otros tipos de seguridad. Su trabajo incluía orientar a las personas nuevas que contrataba la empresa. Incluso el propietario del dojo estaba impresionado. —¿Es programador? —No. hablaba de las profundas artes marciales.Agarrándome a mí misma mientras se saltaba una luz roja. de cualquier forma. cosas fuera de este mundo. —¿Renunció también? —Se fue hace más de un mes porque ISI tuvo un problema con él. Creo que podría haber malversado su dinero. ellos no dejaron que la noticia saliera. ¿Así que. O dijo que lo hizo. Me estás poniendo nerviosa. Pero cuando estuvo aquí. todo eso fue antes de que renunciara. entrenándome. Por supuesto. —Pero. ¿qué quiere Paul Gerard de mí? ¿Qué es “eso” sobre lo que me estuvo preguntando? —¿Cómo podría saberlo? Toqué la bufanda que cubría mi cuello. Aunque. —Disminuye la velocidad. lo invité a mi dojo para una sesión de prácticas. Pero no sé qué fue. —Por supuesto que una empresa de seguridad no desea que sus clientes sepan que no pueden proteger sus propios activos. Ahí fue cuando lo conocí. —¿Estás hablando de cosas como las que suceden en las películas? —Podría ser sólo un invento. 156 . Noah. —¿Tienes alguna idea de cómo me quemó? —No… excepto que cuando nos conocimos.

Siguió a través de gruesas arboledas hasta un área de picnic y luego volteó el Jeep. una estrecha tira de papel rojo cubierto de letras y una clave. Pegado con cinta adhesiva al lienzo habían tres cosas: una pequeña bolsa plástica sosteniendo cinco piezas de rompecabezas. y parte de la región de Thousand Islands. Lawrence. Situado a lo largo del río St. Con el cielo nublado era demasiado frío para los visitantes por lo que no había otros autos. sintiendo esa vieja depresión moviéndose mientras Noah conducía más allá de los límites de la ciudad y se dirigía en la dirección de Wellesley Island State Park. Noah apagó el motor. era verde y exuberante. Miré hacia la carretera. Justo ahora quiere asegurarse de que lo vimos. Agarró la pintura de los asientos traseros y utilizó una navaja para cortar la parte posterior. para hacerme saber quién fue el que te atacó la noche pasada.—Creo que Gerard está tratando de intimidarnos. Después de mirar en el espejo retrovisor. 157 . encarando el camino por el que habíamos venido. Giramos y viajamos por varios kilómetros. Noah desaceleró y fue por una carretera estrecha.

Era cerca de tres centímetros de ancho con grupos de letras impresos en bloques. —Parecen palabras picadas. Es otra cuando involucra a alguien como Gerard. —¿Qué quieres decir? —¿Cuánto más durará esto? Una cosa es mandarnos a buscar pistas como si fuéramos niños otra vez. Estudié su expresión oscura. —Hay más en la parte de atrás —señaló Noah. viendo letras diferentes. —Aquí vamos otra vez. —Nunca has tenido miedo de nadie.Examinamos todo. No soy al que Gerard quiso estrangular. Ni siquiera de los abusones del último año que nos perseguían con cigarrillos encendidos. El papel era lo más interesante. Se removió en su asiento. ¿Por qué le tienes miedo a este sujeto? —No temo por mí. Le di la vuelta. —Oh. 158 . Noah.

o algo que Jack te dejó. etc) pasos? Y la “madre” dice sí o no. De cualquier manera Gerard vendrá por nosotros al final. *** —¿Ves? Es un sencillo sistema desarrollado por los Espartanos durante el quinto siglo. Escribió una o dos letras en el borde de cada solapa de papel.—Probablemente puedo defenderme bien. me dejas?/Mother May I: El juego consiste en un niño/a que se hace pasar por “madre” y está de pie a distancia de los otros jugadores. Luego. Lo que significa que estamos condenados tanto si lo encontramos. De lo contrario no tendremos nada para ayudarnos a entender lo que está sucediendo. Noah y yo nos inclinamos cerca.” empezando el juego de nuevo. El juego sigue con los niños tomando turnos hasta que uno toque a la madre con su dedo. Mi preocupación dio un gigantesco paso hacia adelante en este juego del miedo de ¿Madre. Bien sea Jack. Jocelyn? Él está completamente afanado por poner sus manos en lo que sea que Jack nos está mandando a encontrar en esta loca persecución. Haz que el papel se superponga. Nessa se chupa el dedo. Geena es una bebé llorona. Sólo tomas una franja de papel y lo enrollas alrededor de una varilla. ¿No lo entiendes. sosteniéndola entre sus dedos y examinándola por ambos lados. girando lentamente el lápiz para escribir varias líneas: “Mónica es estúpida. y de este modo tomará el turno de ser la “madre. viéndolo trabajar. me dejas?14 —¿Qué se supone que debemos hacer? ¿Deberíamos simplemente renunciar a todo esto y salvar nuestras vidas? —No. Casi podía escuchar la voz de Jack después de todos estos años. 159 . Tomó la franja de papel. Necesitamos el premio final. como si no lo hacemos.” Los jugadores le piden permiso diciendo: ¿Madre. como este lápiz. me dejas tomar 2 (3. 4. si la respuesta es “sí” el niño avanza por la cantidad de pasos que pidió permiso. —Es una escítala —dije. Tabby es tonta. Pero va a ser difícil tratar de mantenerte a salvo si Gerard quiere herirte. escribes a través de ella y dejas un mensaje.” 14¿Madre. El objeto es ser la primera persona en tocar a “madre.

—Y una cosa genial es que tienes que utilizar el tamaño correcto de la varilla. Así fue como los soldados espartanos obtuvieron sus planes de batalla una y otra vez. —Pero no había una varilla de escítala oculta en la parte trasera de la pintura. —No podría ser tan fácil. Quiere que sólo nosotros leamos el mensaje. Me preguntaba si alguna vez podría haber un momento en el que mi vida no estuviera atormentada por el pasado o amenazada por el futuro. Noah agarró un lápiz de la guantera y envolvió la tira de papel alrededor de él. el enemigo no podía decodificar las palabras. Si escribes las letras alrededor de un pincel fino pero lo enrollas alrededor de un lápiz más grueso. pero no apareció ningún mensaje. entonces querría asegurarse de que sólo nosotros pudiéramos descifrarlas.Nos reímos mientras Jack desenredaba la tira de papel y la alisaba sobre la mesa de la cafetería. Ahora las letras no tenían ningún sentido porque no estaban en su orden original. mientras gruesas nubes pasaban a través de la cara del sol. 160 . Excepto que cualquier número que había en ella fue borrado. —Probablemente porque si Paul Gerard está buscando las pistas que Jack dejó. Se la daría a un capitán que tuviera la varilla del mismo tamaño que el que había enviado la carta. ¿Por qué haría eso? Me encogí de hombros. las letras no se alinean. ¿Y qué sobre esa llave? Parece que podría ser para un buzón de oficina postal. ¿verdad? —Nop. Las aves volaban y se cruzaban sobre nosotros. Cuan agradable sería venir aquí por un picnic cuando el sol brillara y sin chicos malos acechando en las sombras. *** Las ramas de los árboles se balanceaban en el viento como los brazos de un bailarín de hula. No puedes leerlo. El mensajero corría millas con la tira de papel. Noah veía el movimiento oscilante de las ramas. Si el mensajero era capturado o asesinado.

161 . —Creo que recuerdo este lugar. adelantando árboles esbeltos. —Sí. Caminaban alrededor con sus resplandecientes camisetas y sus pequeños pechos nuevos. Odiaba estar de vuelta. pero no dije nada. Pronto estuvimos de vuelta en la carretera principal en dirección a Watertown. Lo dejé. Él no va a tratar de matarte hasta después de que obtenga lo que quiere. —¿Crees que es seguro para nosotros detenernos aquí? —Nada es seguro Jocey. ¿No vinimos aquí cuando nos saltamos la escuela y fuimos a ver una película? —Casi había olvidado eso. Son la una en punto y tengo hambre. Miré alrededor. estaba este desagradable grupo de niñas. La camarera volvió y Noah me preguntó si podía ordenar por ambos. me dijo: —¿Por qué nos saltamos la escuela ese día? —Era septiembre y acababa de comenzar la escuela. Dentro del restaurante. —Eso es tranquilizador. Tienen los mejores sándwiches de carne asada. he tenido tiempo para pensarlo. Esa fue la primera vez que comí aquí. Se estacionó detrás de un restaurante y abrió la puerta. No entendía como Noah podía pensar en comida cuando teníamos una pista sin resolver. la anfitriona nos sentó en una mesa de bancos corridos y nos dio el menú. Después que ella se fue. Por un lado. pero por ahora hemos perdido a Gerard. —¿A dónde vamos? —A conseguir algo que comer. helechos y tréboles gigantes del tamaño del puño de un bebé. Encendió el Jeep y nos dirigimos fuera del parque.—Así que todo lo que tenemos que hacer es encontrar la varilla del escítala. Además.

—Sí. Estabas haciéndolo muy bien. jugueteando con él.Le quité el papel a mi pajilla. Durante todo el día. si alguien te hablaba sólo podías responder con una línea de la trilogía original. Monique y los demás no podían 162 . Estábamos tratando de encontrar una sombra durante la hora del almuerzo. —Tienes razón. —No hubiera estado tan ofendido si no fuera por el estropeado peluquín que llevaba. Arrojaban una tonta declaración y respondías con las mejores cosas. Solía preguntarme que estaba mal con ellas. —¿Diálogo de Star Wars? —preguntó. Excepto que. Ellos venían de hogares decentes y tenían todo lo que querían. ¿recuerdas el calor que hacía? Todo el mundo se quejaba porque normalmente habría sido mucho más frío. Noah sonrió y sus ojos adoptaron una mirada lejana. Por supuesto. vaporizándose a sí mismas con rocío. Algunos de los otros niños estaban empezando a prestar atención. Aquí solo éramos unos pobres niños adoptivos. Esas chicas tenían sus pequeños ventiladores eléctricos. —Eran malas contigo. realmente. lo sé. —Durante el almuerzo. yo estaba tan ocupada haciendo el diálogo de Star Wars contigo y Jack que no las vi venir. Una semana de los deberes de la cocina era el premio. —Con todos. creo que tuviste problemas con el señor Farlen por decir: “¿Podría alguien quitarme ese felpudo con patas fuera de mi camino?” Me reí del recuerdo. —¿No te acuerdas? Jack y yo estábamos probando esa asombrosa memoria tuya. Él hizo una apuesta que no pudiste rechazar. Todo lo que yo quería era que me dejaran sola contigo y Jack. respondiste a cualquier pregunta con una respuesta de Star Wars. —En ese día cuando nos escapamos. Noah me estudió con una expresión de interés. cuando estábamos fuera.

Beth solía ponerse furiosa cuando su navaja secreta desaparecía de bajo su colchón. Su cabello simplemente se encendió. Miré a través de la ventana del restaurante. no viendo hacia la carretera sino en su lugar a un recuerdo distante. Estaban gritando y dándose bofetadas en la cabeza. Ahora que estábamos hablando de eso. Incluso Beth. en el sótano y siendo atacada. y los niños se sentían tan frustrados. —Jack estaba furioso. Pero la cosa es que hasta que vine a Watertown nunca vi al cabello de un niño incendiarse así o cortinas que se apagaban una vez que las encendías. —Ese fue un gran día. Se presentaron y nos llamaron “fenómenos geek”. Iba a haber una asamblea después del almuerzo y sabíamos que nadie nos extrañaría. Fuimos al cine y luego a este mismo restaurante para comer. Se fue pisoteando hacia ellas y las regañó. Fue divertido. Luego se marcharon a arreglar su cabello. —Se estaban poniendo todo ese fijador bajo el resplandor caliente del sol. A veces desaparecían las cosas a escondidas. —Y entonces la señora del almuerzo apareció y le gritó a todo el mundo por reírse. —Lo fue. A veces la encontraba bajo mi almohada y eso le pasaba a Jack y a Dixon también. ¿Recuerdas cómo incendió sus flequillos? Noah asintió. cosas como esas sólo ocurrían en la televisión. Noah se inclinó con los brazos doblados. sonriendo. —Lo peor de todo fue una vez que soñé que estaba abajo. Alguien arrojó un cartón de leche a Nessa para apagarla. Hasta que viví en la Casa Seale. ni paredes deformándose como si estuviera en un mal sueño a pesar de que estaba despierta. Apareciendo en su cajón del tocador o en otros lugares. 163 . A la mañana siguiente encontré moretones. —Todos estábamos enojados.soportar no ser el centro de atención. quien se encontraba con nosotros. más imágenes de ese día vinieron a mi mente. Durante todo el alboroto escapamos a través de la valla y nos fuimos.

—Un par de veces me pregunté si alguien en la casa tenía habilidades. —Esto parece una acera. —Simplemente no veo como eso puede tener sentido —dije—. Era como que mientras más controladora y malvada se volvía Hazel. El aroma de los sándwiches de carne asada y papas fritas me puso hambrienta. Deberíamos olvidarnos de eso. Hasta que Jack decidió tirarme de vuelta justo en el centro de esto. tal vez no vale la pena intentar averiguarlo. Si no pudimos explicar las cosas que pasaban en ese tiempo. pero parecía empeorar con el tiempo. cortando nuestra conversación. —Eso es lo que he estado tratando de hacer desde que me fui. Dijo: —Odio admitirlo. intrigada. Algo extraño estaba pasando. Además. —¿Alguna teoría? —Quizás una. Abriendo el sobre marrón. La camarera trajo la comida. De todo lo que vi. Especialmente ahora que la Casa Seale está medio quemada. —Dime. y más peligroso actuaba Conner. —¿Qué tipo de habilidades? —Tal vez algún tipo de poderes mentales. pero tienes razón. Comimos en silencio hasta que hice a un lado mi plato. Tomó un trago de su bebida y luego miró hacia los cubos de hielo en su vaso. Me incliné hacia adelante. pero es realmente una locura. más se volvía la casa de esa forma.Me volví hacia Noah y había una renuente aceptación en sus ojos. Sólo estoy feliz por haber terminado con el cuidado adoptivo. lo que parecía bien para Noah. —Supongo que realmente nunca lo sabremos. me pareció que el problema era de la propia Casa Seale. tiré las cinco piezas del rompecabezas. En un principio traté de ignorarlo. cinco años es mucho tiempo. Dos encajaban y las uní. 164 .

Noah? —Mi casa está en llamas. Su rostro ansioso—. —¡Eso es tan estúpido! ¿Por qué nos da una escítala sin una varilla? El teléfono celular de Noah sonó y contestó. Puedes comerte mis papas si aun tienes hambre. Es agradable. —Me concentré en las piezas del rompecabezas. Lo seguí desde el restaurante. 165 . Don. —¿Qué pasa. Me alcanzaste y hasta más. hacia la cima de tu cabeza. sacó dinero de su billetera y lo lanzó sobre la mesa. Está bien. Don Iverson. Había recogido las piezas del rompecabezas en una bolsa y volví mi atención a la franja de papel rojo que estábamos seguros debía ser una escítala. Me cansé de ver tu caspa cuando eras un niño. —¿Qué? —Las cejas de Noah se juntaron mientras escuchaba. —Hola. no mirar abajo. —También era más alta que tú. si no lo has notado. —Cuando éramos niños. podías comer más que Jack o yo —dijo.—¿Eso es todo lo que vas a comer? —Estoy llena. —Vámonos. tratando de encontrar otras que encajaran y decepcionándome cuando no lo hacían. Agarré la pajilla de mi bebida y la limpié. apresurándome para alcanzarlo. por cierto. Voy en camino. Se levantó. era muy claro que no era del tamaño correcto. ¿Qué pasa? Supuse que era su amigo detective. Después de envolver el papel alrededor de la pajilla.

Lo miré con preocupación. pero carbonizadas totalmente. lo siento mucho! A medida que nos detuvimos en torno al camión de bomberos. Era mucho peor que eso.. y gran parte del techo estaba ennegrecido o derrumbado. el incendio de la Casa Seale fue sólo una pequeña parrillada. Las paredes estaban todavía en pie.. No hablamos mucho en el camino. y no podía culparlo. Parecía aturdido. sopladas en un ángulo por el viento. Llegamos a su calle y vimos a los vehículos de emergencia. Miré el sinuoso camino a través de los árboles a medida que llegábamos a su vecindario. se hizo evidente que la declaración del detective acerca de su casa estando “en llamas” no había dado una imagen completa. Algunos de sus vecinos estaban de pie en la vía. ―¡Noah. hablando entre sí y asintiendo con preocupación mientras observaban. Los cristales de las ventanas habían estallado. Parecía que el mayor daño había estado en la parte posterior del dúplex. Capturaba y dispersaba las cenizas en el aire de la tarde brumosa. La otra mitad vacía también resultó gravemente quemada. vimos que el garaje estaba más intacto que el resto del lugar. Conduciendo más de cerca. un camión de bomberos y dos autos de policía. 20 Carbonizada Traducido SOS por LizC Corregido por Mlle_Janusa N oah condujo a gran velocidad. Enormes columnas de humo negro se elevaban hacia el cielo. 166 . Comparado con esto.

La puerta del garaje estaba elevada hasta la mitad y un vehículo de emergencia bloqueaba la entrada. excepto los niños adoptados quienes fueron rechazados por ahí como un balón no deseado. y sabía que la nube negra se elevaba por el agua rociada a la madera. El olor a humo me picó en la nariz. Noah apenas se dio cuenta. Nadie. Era probablemente diez o quince años mayor de lo que parecía (uno de esos hombres con una estructura delgada y facciones juveniles). Noah ―dijo el Detective Iverson en una voz entrecortada. le habría puesto en sus veintes. Me dolía el corazón ante la ruina. y ambos nos volvimos para ver que alguien se acercaba. ―Soy Jocelyn Harberton. computador y todo lo demás deben ser ahora escombros sin valor. no por el incendio en sí. Hasta ahora. aunque mientras se acercaba vi que eso era una ilusión. Le dio un cortante asentimiento a su amigo. ¿Quién es esta jovencita? Rápidamente me presenté. su colección de DVD. Nos bajamos y caminamos por el camino de entrada. Noah estacionó al otro lado de un auto de policía. Nueva York. ―Tenemos que hablar. podía entender lo mucho que significaba tener un hogar y sus pertenencias permanentes. por su expresión. entonces probablemente estarían. haciendo una evaluación rápida―. Al principio me sorprendió que alguien tan joven pudiera ser un detective de policía. 167 . Me miró. con el nombre de mi familia adoptiva. Sin decir nada. Si hubiera un par de cosas que no habían sido quemadas. Si no fuera por las canas en las sienes. ―Noah ―lo llamó un hombre. no había pensado realmente en cuán importante era el pequeño dúplex de Noah era para él. y. ―Don ―respondió Noah con voz deprimida. Sus libros. pude ver que se sentía como si hubiera sido golpeado en el estómago. ya sea deformadas por el calor o en ruinas por el agua. visitando de Troy.

¿no? 168 . Puede oír lo que sea que tienes por decir. Pude ver la misma conclusión en los ojos de Noah. Lo he perdido todo. El policía asintió hacia mí. ¿por qué estás aquí si esto es sólo un incendio de rutina? ―No es de rutina. ¿Es esa la verdad? —Por supuesto. Se ha estado quedando conmigo y somos buenos amigos. ¿Quién podría tener una razón? ―No sé. Don. Tenía que ser el que estableció la bomba. La parte trasera de tu casa. ―Sus ojos siguieron evaluando el dúplex en ruinas. ―¿Qué pasa? Noah miró hacia otro lado. ¿Por qué alguien haría eso? ―Tú dímelo. ―Ayer. Don. Don. Noah y yo nos miramos el uno al otro. me gustaría hablar con Noah a solas. No pensé que aprobaría que una chica se estuviera quedando con Noah. ―¿Una bomba? ―Parece que sí. ―Está bien. ―Una bomba. Los vecinos escucharon una fuerte explosión. El detective piensa sobre esto. Era demasiado para ser una coincidencia. este es el Detective Iverson. asombrados. tiene el mayor daño posible.―Jocey. Paul Gerard me había atacado ayer por la noche y luego había ido a la galería de arte hoy. dijiste que no tenías idea de por qué esos adolescentes arrojaron piedras contra tu parabrisas. cuando fuiste a la comisaría y presentaste una queja. lo más lejos desde el garaje. mirándome de nuevo. El detective estaba estudiándonos cuidadosamente. ―Si nos lo permite.

―Eso creo. Podrías haber resultado herido o muerto. como querías. ―Y he tenido el placer de ver que hayas podido cambiar las cosas y hacer una vida mejor por ti mismo. Noah trató de ocultar el inmenso sentido de pérdida que sentía. 169 . y había cuidado muy bien de él. He mantenido un ojo en ti desde aquellos primeros problemas en la Casa Seale. como si esas patéticas palabras pudieran de alguna manera aliviar la miseria de perder todos sus bienes. Y es una suerte que la otra mitad del dúplex estaba vacío. Incluso has estado en mi casa y has cenado con mi familia. ¿Estoy en problemas porque mi casa se incendió? —Ven conmigo. ―Tú y yo nos conocemos desde hace casi cinco años. el cual tenía un capo dañado. Sobre todo porque las probabilidades estaban en tu contra. ―¿Qué está pasando? ―preguntó Noah cuando sus ojos recorrieron el vehículo de emergencia estacionado en la calzada. Pero si no fuera por el tipo de joven que sé que eres. Te ayudé a mantenerte al margen de las casa de adopción. Una sombra de preocupación cruzó el rostro de Noah. ¡Mi pobre auto! Había trabajado tan duro para ganar suficiente dinero para comprar ese Civic. El calor había causado burbujas en la pintura marrón y que el parabrisas se agrietara. dado que habían sido lo suficientemente buenos para ponerme en su seguro? ¿Esto causaría que nuestras tarifas suban. ―Sí. ―No lo entiendo. Iverson volvió a mirar al garaje. a pesar de que no había sido responsable de los daños? Temía conducir de regreso a Troy y mostrárselos. Ya lo sabes. ―Lo siento mucho ―repetí. Lo seguimos por el camino de entrada y más allá de mi auto. Por lo menos no estabas en el interior. ¿Qué dirían Brent y Marilyn. ni siquiera estaríamos teniendo esta conversación. Ahora se veía horrible. ―Por primera vez Noah estaba más centrado en su amigo que en la casa―.

pasamos por debajo de la puerta del garaje entreabierta y entramos. Noah y yo miramos con atención hacia abajo. Era Georgie. pero reconocible. Varios policías trabajaban en una esquina.Bordeando el gran vehículo de emergencia. Todas las preocupaciones acerca de mi auto salieron directamente de mi cabeza. 170 . Acercándonos un poco más. Uno de los oficiales forenses comenzaba a tomar fotografías de un cadáver chamuscado. y jadeé. en el objeto de su atención.

Pineda Corregido por LizC L os minutos pasaron a medida que me sentaba en la dura banca en el cuartel de policía mientras Noah estaba en una habitación siendo interrogado. entonces podrían haber encontrado todo un archivo de mí en el sistema local del centro de adopción. y por suerte aun tenía la copia de la identificación de mi escuela en la cartera. creerme sobre Georgie siendo disparado. Envolví mis brazos e hice una mueca de dolor al tocar el lugar que aún dolía por la mordida. Hubiera podido dar el nombre de mi familia adoptiva de Haberton en nuestra pequeña ciudad de Troy. Justo en ese momento parecía tan joven para mí. y luego le dio una larga mirada a Noah. Caminé con ellos hasta que estuvimos en el vestíbulo principal. pero luego de cinco años. Lo peor de todo. donde el detective me miró. aunque había muy poca satisfacción en eso. La puerta finalmente se abrió y Noah salió con Don Iverson. ¿seguiría enlistada como alguien que se escapó? Haber visto el cuerpo de Georgie había sido horrible y me forzó a revivir lo que pasó en el callejón. 21 Interrogatorio Traducido por Cami. si buscaban mi verdadero nombre. nada aparecería. un 171 . finalmente. Me di cuenta que al menos Noah debe. ¿Y si a él se le escapaba y le contaba a la policía que yo había visto el tiroteo? ¿Cómo iba a ser capaz de explicar todo lo que pasó? El frío miedo me invadió. El Detective Iverson estaba interrogando duramente a Noah en la otra habitación. Jocelyn Harte. es que había estado en un gran problema en mi última noche en la Casa Seale. Jack y yo dejamos Watertown al día siguiente. Sin embargo. y aunque la policía realizara una exhaustiva búsqueda en el computador. El Detective Iverson me había pedido la identificación. Lo estudié también. Ninguno dijo nada.

La retirada de Noah me hizo sentir rechazada. Después de una última mirada hacia nosotros. ¿qué crees? Mentí para cubrir tu trasero. ¿entendido? —Sí. —¿Qué pasó? Noah me miró y mantuvo su voz baja. era muy incómodo. Jocelyn. sintiéndome un poco entumecida. Exhalé con alivio. Iverson se fue. mirando a las largas sombras de la tarde prediciendo la puesta del sol. ¿verdad? No dije nada. Y entonces hubieras estado arruinada. Incluso me sentí más triste por él. En vez de eso. pero que dentro seguía siendo un chico que había pasado por mucho. deslizando mi mano en la de él. y se notaba. Haré que un oficial los lleve hasta tu auto. lo alcancé con mis vacilantes dedos. Si ellos supieran que estuviste con Georgie cuando murió. No vas a dejar el área. —Era una orden. pero con el policía escuchando. —Me llamarás si algo más sucede. —Me interrogó. —Entonces.sujeto que siempre actuó maduro para su edad. espera aquí. y entre más cerca llegábamos a su casa. Quería decir algo que lo ayudara a sentirse mejor. ¿de acuerdo? —¿Qué dijiste? —Diablos. —Gracias. Las cuales probablemente estarían todavía en el computador de cuando estuviste en el hogar adoptivo. —Él estaba tratando de verse calmado pero era una actuación. No 172 . habrían tomado tus huellas. Noah y yo nos sentamos en la parte de atrás de la patrulla. Un oficial vino hacia nosotros. Estuvimos en silencio durante el camino. —Esto está lejos de terminar. —Claro. más temía en ver arruinado su dúplex de nuevo. Noah —dijo Don—.

Luego miró dentro. saliendo pronto con un pequeño transmisor negro de debajo del tablero de instrumentos. —¿No quedó nada? —Nada que valga la pena salvar. —¿Gerard puso eso para así poder seguirnos? —¿Quién más? Caminó hacia la cesta de basura de uno de los vecinos. mirándolo a través de la puerta de pasajeros. sintiéndome exhausta. Seguí estando de pie allí. El oficial nos dejó y se alejó manejando. Luego de que saliera. Él no estuvo adentro mucho tiempo. lo seguí de vuelta a la calzada donde había estacionado su Jeep horas antes. mientras Noah y yo permanecimos de pie frente a su casa. Mientras el camión manejaba alejándose. Me detuve en la acera. No discutí sino que me quedé en el garaje. —Quédate aquí. y deprimida. La calle estaba vacía. lanzando el trasmisor en una caja de cartón llena de trastos. observándolo arrodillarse y verificar la parte inferior de su auto. Noah alcanzó la puerta que conducía a la casa y la abrió. Nos quedamos de pie en la acera y observamos el camión de la basura deambular hacia nosotros hasta que paró y recogió la basura. Noah se subió al Jeep y encendió el motor. pero luego de un segundo o dos. excepto por el distante camión de basura apaleando su camino calle arriba. Empecé a ofrecer más palabras de simpatía pero él me detuvo.me miró. Caminamos a través del garaje abierto y evité mirar donde el cuerpo de Georgie había estado. sus dedos se cerraron alrededor de los míos. —¿Vas a entrar o no? —¿Quieres que vaya? 173 . el olor a carbonizado picó en nuestras narices. Oprimió el botón y la ventanilla bajó. sedienta.

la última cosa que haría sería ponerlo en mi garaje. Noah. —No tenemos opción. es quien trató de inculparme. —Tal vez debiste haberlo hecho. —Oh. Pero si la policía se envuelve.—No. Observé las letras desconcertantes impresas en ambos lados. Abriendo el sobre. sin mirar atrás. —¿A dónde vamos? —pregunté. —Tenía miedo que te arrestaran —confesé. Alguien necesita parar a Gerard. Noah negó con su cabeza. coloreando a las nubes de un ocre ardiente. me temo que todo quedará sin desenmarañar. Manejamos en silencio. Nunca sabríamos que está pasando. Necesitamos encontrar la varilla que funcionará con la pista del escítala. —De nuevo a la Casa Seale. —Abrí la puerta del auto y me subí. Lo que él quiere saber. Tomé el sobre marrón que había escondido en medio de la silla y la consola de engranaje. —Ya habrá tiempo para eso una vez que tengamos lo que Jack quiere que encontremos. Quiero ir por mi cuenta y darle a Gerard una razón para deshacerse de mí para siempre. un reflejo de nuestros estados de ánimo. Manejó a lo lejos de su casa. Pronto volvimos a entrar en los límites de la cuidad de Watertown. observando el cielo cambiar de cruento a turbio. y lo que no le dije. —Don aun cree en mí. Tiene que haber algún tipo de pasador que sea del tamaño adecuado para envolver el papel alrededor. Me dijo que aunque hubiera matado a ese chico. Jack siempre había planeado cada detalle y 174 . —No quiero ir allá. saqué la banda roja de papel y la desdoblé. El sol empezó a ponerse. pasando los familiares edificios. Por no hablar de incendiar mí casa. En el único lugar en el que pienso que puede estar escondido es en la Casa Seale.

—Agarré la caja de metal del piso. No tiene sentido que Jack lo hubiera establecido de esa manera. Noah suspiró. Me desabroché el cinturón de seguridad. Noah paró frente a la Casa Seale y apagó el motor. Estudié la Casa Seale. Lentamente lo giramos. Esto era muy diferente a él. Recogí uno de los palillos negros y los miré con una sonrisa triunfante. —Mejor trae eso con nosotros. para así probarlo en lo que sea que encontremos. —Trata de mantener tus nervios bajo control. leyendo las palabras inclinadas diagonalmente en la varilla: BROMUS TECTORUM AMBROSÍA ORTIGA BREZO SE CAUTELOZA DE LA QUIÉN FUE LA MENTIROSA 175 . iluminada a contra luz como si estuviera contra el descolorido cielo. Señaló el papel rojo. —¿Qué estás haciendo? —Creo que sé lo que Jack quiere que usemos como varilla. Sus pilares de ladrillo atrapaban los matices de la puesta del sol y cubría el porche en sombras. ¿quieres? Una pequeña idea floreció en la parte de atrás de mi mente. la dejé caer y abrí la tapa. Envolví el papel rojo al final del palillo. Giramos en la Avenida Keyes.nos había suplido de lo que necesitáramos para resolver sus pistas. me arrodillé en el asiento. Dándole la vuelta. y busqué en la parte de atrás. —Esto no puede estar bien. —¿No me digas que lo hemos tenido todo este tiempo? —¡Claro que lo hemos tenido! Jack no lo hubiera hecho de otra manera. dejando cada capa superpuesta a un cuarto de centímetro para que así las letras se emparejaran.

Como que estaba perdiendo los tornillos. —¡Esto es loco. —No digas eso. —Jack no quiso que eso pasara. —Maldijo en voz baja.Desenrollando el papel. —Sí. y estoy cansado. Lo he perdido todo. —¿Sí? Bueno. El sol se había ocultado bajo el horizonte y el crepúsculo estaba engrandeciéndose en lo profundo rodeándonos. Noah. Me sentí miserable. un mejor amigo no te lleva en un viaje de carretera hacia los recuerdos del pasado cuando éste fue un infierno. —¿Jack quiere que veamos a Hazel? —Eso no puede ser. El sentido de humor de Jack se está poniendo pesado. —Me parece que hay una gran diferencia entre vernos con Dixon de nuevo e ir a buscar a Hazel. Pero debe tener una razón. Noah negó con su cabeza. y pude oír dolor en su voz. si es que alguna vez lo fue. —Tampoco puedo imaginarlo queriendo que vayamos a verla. estoy más por pegarle que por abrazarlo. Cuando finalmente lo vea cara-a-cara. justo como necesitamos el nombre de la Galería Lautrec para encontrar a Dixon. Esta es la más sorpresiva pista en la que he estado. le di la vuelta y lo volví a envolver alrededor del palillo para leer la otra parte de la pista: CIZAÑA DE HAZEL MALAS HIERBAS QUE APESTAN SU HISTORIA NO ES LO QUE PIENSAS Nos miramos. Jocelyn! Ya no es divertido. ¿Qué son esos números en la parte de abajo? Rodé la escílata una poco más y leímos: DOS SEIS NUEVE —Probablemente los necesitáremos para encontrar a Hazel. ¡Lo sé! Eres su mejor amigo. La 176 .

No era tan apuesto como muchos chicos con los que había salido. sin querer que se volteara y viera cómo me sentía. pero había algo en sus rasgos y la curva de su boca que me atraía como a un imán. Estudié el esquema de su perfil. mientras Noah arrancó tan fuertemente que hizo un chirrido. aun cuando estuviera molesto.Casa Seale se veía inclusive aun más amenazante en las sombras alargadas. El motor rugió y él presionó el acelerador. Me forcé para dejar de babear sobre él. El Jeep saltó alejándose de inmediato. Se escuchó un disparo. 177 . rompiendo el parabrisas de atrás. ¿qué quieres hacer ahora? Noah nunca tuvo la oportunidad de responder. Con un grito me agaché. Apartó la vista y descansó su muñeca en el volante. atraída por él más de lo que había estado por cualquier hombre que hubiera conocido. —Al menos no tenemos que entrar ahora. —Así que.

22 Sombras Traducción SOS por Zeth Corregido por LizC A los treinta minutos siguientes al tiroteo. —Debe de haber puesto el cuerpo de Georgie en su baúl y después de eso lo tiró en mi garaje. —Oh. —Porque fui descuidado. parecía conocer casi todas las calles y callejones. a veces conduciendo rápido. Noah. Conduje en nuestro antiguo vecindario y me concentré en la escítala. Con el tiempo se puso más oscuro y espesas nubes ocultaron la cara de la luna. Atravesamos un camino tortuoso. —Nunca debí haber venido a ti buscando ayuda. —Estoy segura de que estás en lo cierto. —Paul Gerard tiene que ser el hombre que mató a Georgie —dije finalmente. —Pero. otras lento. se va su única oportunidad para dar con tu hermano. —Estoy de acuerdo. Luego activó la bomba. bueno. vi aéreas de Watertown con las que había estado completamente desfamiliarizada. lo que no entiendo. incluso deteniéndonos por un instante detrás de una tienda de comestibles donde pudimos ver si alguien nos estaba persiguiendo. Lo siento Noah. ¿por qué me salvó de la navaja de Georgie cuando está tan en mi contra? —Umm. tal vez es porque si mueres. 178 . Te deshiciste de ese dispositivo de rastreo. Pero. es cómo nos encontró de nuevo. sin embargo.

—Para de disculparte. —Me pasó una de las bebidas. —Las luces son muy brillantes y es como una pecera. Todavía podía sentir su agarre asfixiante y el calor de su mano que dejó la quemada en mi garganta. marcando los números que hicieron que la puerta del garaje se alzara. Un escalofrió me recorrió. sería un alivio pensar que fue uno de ellos. no podemos estar seguros de si fue Gerard quien nos acaba de disparar. —Noah. —Yo también. nos estacionamos al lado de un viejo Toyota. Diez minutos después estábamos en un viejo vecindario de la Calle Leray. Noah se detuvo en frente de una casa que tenía una señal de “En Venta” en el césped. y resorteras. Tengo un lugar donde podemos parar. Por supuesto que eso no significa que ellos no pudiesen haber conseguido una. —¿No es seguro entrar? Él negó con su cabeza. ¿Notaste que alguno de esos chicos tuviese un arma? —Todo lo que he visto hasta ahora es una navaja. necesito usar un baño y tomar un trago de agua. y me pregunto. El área estaba bordeada de árboles de gran tamaño. Salió y se acercó a un teclado. Gerard había conseguido entrar a la casa cerrada de Noah. De alguna manera. —Noah estaba tratando de alentarme. —¿Dónde estamos? 179 . La Casa Seale es un lugar de reunión para los amigos de Georgie. Él apagó el motor. Conduciendo hacia el interior. Nos detuvimos en un puesto de comida rápida con servicio para autos. No te preocupes. pero su voz no sonaba convincente. —Él no es tan todo poderoso. Así Gerard no parecería tan todo poderoso. y luego sacó una linterna de debajo del asiento. Pensarías que si tuviesen una pistola la habrían mostrado antes. si fue uno de ellos. ¿sí? Además. Alcancé mi chaqueta en el asiento trasero y me la puse. y es hora de cenar. y luego había estado ahí de pie observándome dormir. una cadena.

A pesar de que había estado dispuesta a asumir el rol de pretender a un Chewbacca quejándose durante nuestras representaciones en la niñez. preguntándome si Gerard era realmente todo poderoso.—En un lugar que acepté cuidar hasta que sea vendido. Quédate aquí por un momento. —Abrió la parte de atrás del Cherokee—. —Él salió y presionó un botón para cerrar la puerta del garaje. Me tensé. y con tanta necesidad de ir al baño. —No hay electricidad o muebles. sorprendida de cuán hambrienta estaba. La luz del auto disipó parte de las tinieblas y descendí. El baño está cruzando la esquina. Luego encontré a Noah en la sala vacía. Toma lo que necesites y entremos. Cerré la puerta y la oscuridad regresó. Algo irritada. Dando una mirada a la habitación. Estaba comiendo uno de los sándwiches de pollo que habíamos ordenado y me lanzó el mío. siempre había soñado con alzar un arma. Nada se escondía en este pequeño lugar. pero al menos nos da un lugar para descansar por un momento. que no me importaba mucho si él salía y hacía la cosa de hombres de “déjame revisar. sumiéndome en la oscuridad. besar al chico. Un haz de luz lo precedió cuando entró por la puerta. Abrí la envoltura y le di un mordisco. Cargamos un montón de cosas a través de la puerta. Utilicé la pequeña luz LED de mi llavero para hacer mi camino. Noah no regresó de inmediato. Lo vi desaparecer en el interior de la casa. vi que la linterna emitía suficiente luz para ver las esquinas. —Está despejado.” La pequeña luz en el techo del garaje se apagó. ¿Qué tal si de alguna manera él hubiese sabido que Noah vendría aquí? Abrí mi puerta. y dispararle a los Clones justo de la manera en la que ella lo había hecho en el DVD que habíamos visto una docena de veces. y si la alfombra era 180 . la luz de su linterna liderando el camino. Me senté escuchando el viento y respirando el aroma de la comida rápida cada vez más rancia. me dije a mí misma que la próxima vez que Noah dijese “quédate aquí” lo golpearía en el hombro. Pero en ese momento estaba muy agotada y estresada. La Princesa Leia estaría muy avergonzada de mí. Me hundí en el asiento.

Me desaté la bufanda de mi cuello y cambié mi chaqueta por un cómodo suéter. —Mejor que hagas lo mismo. Su linterna envió algunos rayos de luz hacia mí. Sé que no puedo. armó una almohada. Pensé un poco más. Una vez esto estuvo hecho. 181 . No serán mucho para dormir pero al menos. mirando hacia el techo dije: —De ninguna manera puedo dormir. simplemente tirado de esa manera. no. apagó la linterna y la oscuridad nos envolvió. También había el suave olor de pintura nueva. pensé que te gustaría dormir. —Es bueno que los pintores no hayan tirado estos. —Sigo pensando en el fuego. haciendo mi propio lugar para descansar y finalmente estirándome. al menos parecía haber sido limpiada recientemente. se dirigió al pasillo y rebuscó en un armario de ropa. Luego ahí están las pistas. —Luego de todo lo que has pasado. pero no estaba tan mal. —Un ligero escalofrió me recorrió—. Luego de que terminamos de comer.vieja. Desplegó sus mantas y sábanas. —¿Y a él no le importaría que nosotros nos escabullamos aquí? —A ella no le importará. Y en el cuerpo de Georgie. Quiero resolverlas. Regresó con algunos viejos edredones. Luego hice lo que él sugirió. pero mi cerebro está demasiado confundido. —¿De quién es esta casa? —Simplemente de alguien que conozco. Noah me lanzó dos. ambos desgastados por el tiempo y con un olor ligeramente a tabaco rancio. nos darán un poco de relleno. Tomando un par de camisetas de su bolsa de lona. —Espera hasta mañana. haciendo una camita acolchada. Las baterías de esta linterna no van a durar toda la noche. preguntándome si Noah estaba hablando de una de sus ex novias con la que había terminado porque la encontró aburrida.

Estudié a Noah. —Me sentí desanimada y con necesidad de tranquilidad—. Pero esto se ha alargado demasiado. Ayudo con los niños pequeños cuando salimos. Somos un grupo.—Sí. también me gusta salir con mis amigos. ¿qué tal si me cuentas qué has estado haciendo este año? Secretamente me gustó que estuviese interesado. sigo creyendo que Jack está vivo. Su motor un ronroneo bajo y los faros brevemente cambiando la oscuridad a un gris apagado.15 —¿Tomgeeks? —No poco femeninas exactamente. 182 . Jack solía ir también bastante seguido. —¿Cómo son ellos? —Geniales. a pesar de todo. Sabes. No veo por qué nos estará guiando así. ¿Entiendes? Él sonrió. Además. tratando de sentirme cómoda en este lugar desconocido. Un auto pasó por la calle. siendo tomboy al español traducido como “marimacho” o “poco femenino” y geeks “frikis” “nerd”. Jocelyn. pero no quería que Noah lo notara—. no sé qué pensar. Ir a la escuela en la mañana y hacer un puesto de interno en la tarde toma bastante tiempo. Principalmente tomgeeks. 15Tomgeeks: término elaborado de la combinación de “tomboys” y “geeks”. tienes razón. —Sí. ¿Algún amigo hombre? —Algunos. ¿Y tú? —Honestamente. tú encajas perfectamente en eso. ya que ninguno de los dos tiene sueño —dijo—. Debía de estar nostálgico. se suponía que iba acampar con ellos. Me giré sobre mi costado. —La tristeza se apoderó de mí. a su propia manera. —No hay mucho que decir. a mi familia de acogida le gusta planear salidas los fines de semana. —Así que. Y si tengo oportunidad. Después de las primeras pistas parecía que estabas en lo correcto. sino chicas en cosas frikis de computadoras.

183 . Patrones de luces se deslizaron por la pared mientras otro auto pasaba. —Ayuda poder vivir en un solo lugar. Un par de chicos conectan a la red sus computadores para partidas multijugador. —¿Cómo es que tú y Jack terminaron en la Casa Seale? Nunca lo pregunté cuando estábamos juntos. Ropa limpia y zapatos decentes cuando los necesito. no tendremos mucho tiempo libre. Finalmente dije: —Fue por Erv. Supongo que algunas de las cosas sobre las que estoy feliz podrían ser pequeñas cosas para otros chicos. Me gusta tener mi propia habitación. pero el momento nunca parecía el correcto. incluso si no es en realidad la mía. Y no estar en el programa de almuerzo gratis. nadie quería hablar sobre por qué los trabajadores sociales los pusieron en centros de adopción. Quiero decir. Pero eres diferente. Entre los proyectos definitivos y los exámenes finales. —Has cambiado bastante desde los días en que estábamos juntos. también. en algunas cosas eres igual y veo a la vieja Jocey.Me pregunté si se estaban divirtiendo asando malvaviscos y hablando sobre sus juegos de computador favoritos. Tras las vacaciones todos estaremos ocupados preparándonos para la graduación. Excepto que no tendremos la oportunidad de hacer eso por algún tiempo. Sonreí y me encogí de hombros. Noah me analizó. Con mucha más autoconfianza. —A veces tenemos lo que llamamos “Reuniones frikis” en alguna de sus casas. —¿Puedo preguntarte algo sobre lo que siempre he tenido curiosidad? —Seguro. Me gusta cenar en la mesa con una familia normal. —¿Qué? —dije. No me importa estar en un hogar adoptivo. Pero en ese entonces. siempre y cuando sea con alguien como los Haberton. Era algo que quise sacar a colación con Jack cuando solíamos chatear.

Noah lentamente se sentó. ¿cierto? 184 . —Jocey. mirándome fijamente a través de las sombras. no me estás diciendo que Erv era una persona real.

El moho creciendo en el refrigerador: —¡Eso es simplemente Ervy! Excremento de perro en la acera: —¡Cuidado. 23 La Verdad Traducido por Areli97 Corregido por LizC —N oah. vamos a estar limpiando Erv cinco veces al día. mira a ese pobre pequeño Erv. El nuevo perfume de Nessa: —¿Alguien soltó un Erv? *** 185 . El viscoso stroganoff de la cafetería: —¡Ugh! Me hace querer Erv. —Noah nos miró a Jack y a mí y dijo—: Esta gripe sigue expandiéndose. Nos reímos y él no pudo entender por qué pensamos que el vómito era divertido. Para Jack y para mí. no pises el E-r-v! Un gato magullado con tres piernas —Oh. y pronto para el resto de la Casa Seale. —Gracias por la advertencia. porque Juliann acaba de hacer una Ervada por todo el piso del baño. era más Ervy. mientras más repugnante fuera algo. no entres ahí —le advirtió Georgie—.

Me gustaban mis profesores. ¿Ahora me estás diciendo que era el nombre de alguien? —Sí. Hasta el día que tuvo una gran pelea con su jefe. su prima. —Antes de que viniéramos a Watertown. pero estaba bien. sus rodillas estaban siempre despellejadas. Nos quedamos en un diminuto apartamento y no teníamos mucho. —En ese entonces. Luego manejó a Nueva York. —Tengo tiempo. Teníamos algunos buenos amigos. A través de las sombras apenas podía ver la línea de su mandíbula y mejillas. y también a Jack. Cuando él no estaba viendo. su enmarañado cabello café y sus ojos casi demasiado grandes para su cara. nos dejó a Jack y a mí con Cheryl. No dijo nada más. —¿Quién? —El novio de Melody. sólo uno de los tantos lugares a los que nos llevó. —Pero pensaba que Erv era una palabra que se habían inventado. vivíamos a las afueras de Boston. robó dinero de la caja registradora y se lo llevó. y aprecié que no me presionara. O inclusive tomar las cosas de nuestros escritorios. Se podía ver muy solemne. hasta que sonreía en esa forma maliciosa suya. Una imagen mental de mi hermano de aquel entonces me vino a la cabeza. Melody trabajaba de mesera. Nunca tuvimos oportunidad de despedirnos de nuestros amigos y profesores. La razón por la que huimos. supongo que era nuestra manera de vengarnos del tipo que despreciábamos. bueno. A los doce años. Cuando finalmente llegamos a Syracuse. Jack y yo nunca le habíamos explicado nuestra broma privada. —¿Qué pasó? —Es una larga historia.Podía sentir a Noah mirándome en la oscuridad. Nos recogió de la escuela. —¿Cómo fue eso? 186 . nos llevó a casa y nos dijo que empacáramos rápidamente.

Noah? Es un poco aburrido. así que al principio no me importó que me lo recortaran.—No tan malo.” Dijo tonterías como esas todo el camino hasta Gatineau. Mientras estaba en el trabajo nosotros limpiábamos. —En ese entonces mi cabello me llegaba hasta la mitad de la espalda. Todavía podía ver las largas piezas de cabello cayendo al suelo y sentir la tristeza de ser tan impotente. Cheryl era soltera y trabajaba como secretaria legal. El hombre me preguntó si me parecía bien cortarlo tan corto. como el de los chicos. Quebec. —Melody estaba emocionada por este nuevo sujeto que conoció. Traté de decir algo. Melody dijo que quería que nos viéramos lindos. Luego me llevó a la peluquería. mi madre le dijo al chico del salón que lo cortara realmente corto. Siendo niños estúpidos. y nos asegurábamos de lavar los platos. Pero entonces. Es donde él vive. cocinaba lasaña. Jack y yo obtuvimos el mismo tipo de pantalones y camisetas. Parecía que iba a funcionar. —Claro que quiero. Maneja un Jaguar negro y tiene acento Francés. Era amable y no le importaba tenernos con ella. Aparté el cabello de mi frente. cuando Jack y yo teníamos catorce. Al menos esa fue la mentira que nos dijo. Erv. Pero antes de conocer a Erv. Recuerdo que vivía cerca de la librería. Hasta la última vez. y tenía un gato llamado Minkie. —¿Es la ciudad que podíamos ver desde la Torre de Paz? —Sí. —¿Realmente quieres escuchar todo esto. Empezó comprándonos ropas nuevas. Decía cosas como: “Esperen a que conozcan a Erv. Hice una pausa. Esperábamos poder quedarnos. pero Melody me dio una mirada glacial. incómoda. Es realmente apuesto. le creímos. Hablar de mi madre siempre me enojaba. —Su tono era amable y mostraba que sabía que la historia era más profunda que lo que quería ir. pasábamos la aspiradora. Eso me ayudó a seguir hablando. Pero Melody volvió por nosotros como un búmeran indeseado. y sólo asentí. Siempre volvía. Sabía que estaba algo desaseado. Habría golpeado mi cabeza si no me hubiera quedado sentada allí y me callaba. 187 .

Pero vi su primera reacción. Nunca habíamos visto a ninguno de sus amigos con unos ojos tan locos. Erv.—Incluso aunque quería llorar. Estuvimos ahí sólo un par de días cuando se puso furioso por comernos lo último de su cereal Kix. después de que nos encontramos con Jack y él vio lo que me había hecho. Sabía que estaba mintiendo. su prima. Sólo entonces sentí que él la odiaba casi tanto como yo. se dio cuenta de que eras una chica? —No. asintiendo y sonriendo como si fuera fantástico. fingió que mi corte de cabello se veía bien. Pero sólo logramos llegar hasta la frontera. —¿Por qué Melody cortó así tu cabello? —Porque Erv. Nuestro plan era volver con Cheryl. —¿Este tipo. la bruja de tu madre no hizo algo. Melody no lo iba a dejar. Como sea. 188 . —Solías odiar tu cabello corto. Él era cruel. Excepto que creo que su libertad condicional también debió prohibirle estar cerca de todos los niños. estaba en libertad condicional. y nosotros no podíamos quedarnos. Recuerdo que no podías esperar a que creciera —dijo Noah. —Y. Sabíamos que teníamos que marcharnos. por supuesto. recuperándome del recuerdo espinoso—. no sólo las niñas. —Me detuve. su nuevo hombre. Melody se sentó ahí mirando. Me quedé viendo la oscuridad y preguntándome por qué el filoso borde de esa memoria todavía me dolía tanto. “¡Qué lindo!” seguía diciendo. Así que ella le dijo que tenía niños gemelos y empezó a llamarme Josh. por primera vez no quejándome de las coloridas palabras que usó para describir a mi madre. Erv golpeó a Jack por toda la cocina. Sólo estaba tratando de hacerme sentir mejor. así que supongo que una cosa buena salió de mi cabello cortado. Noah maldijo. —Gracias —susurré. No tenía permitido tener niñas pequeñas en su casa. —Por eso es que ahora lo uso largo. no lo hice. Juntamos nuestras cosas y trepamos fuera de la ventana de nuestra habitación. —Nada.

sí. Eres la persona más increíble que he conocido. Noah apartó un mechón de cabello de mi cara. una trabajadora social vino y nos llevó a la Casa Seale. pero realmente no me interesa tu apariencia. Imágenes de una flameante capa de vampiro y un 189 . Estaba lo suficientemente cerca para que pudiera ver la preocupación en sus facciones. —Escúchame. Su boca era tierna y sus besos apasionados. Noah se acercó hasta mí. Dejé salir una exhalación sorprendida. Sentí su incertidumbre. Dado que has crecido. Todos los sentimientos que hace mucho tenía por él volvieron frescos como si fuéramos niños otra vez. No teníamos ninguna intención de decirles por qué estábamos en Canadá o que veníamos de Gatineau. ¿Entiendes? Escuché la verdad en su voz. Cerré los ojos y nos besamos. No sé si perderé esa fea parte de mí. Miré a la oscuridad y escuché los suaves sonidos asentados de la casa. También teníamos miedo de darles el nombre de Cheryl. —¿Qué pasa? —Quiero besarte. Nunca lo hizo. cumpliendo mi secreto anhelado desde hace cinco años. —Está bien. gentilmente acercándome a él. Nos interrogaron por un rato. en caso de que tuviera el número de teléfono de Melody.donde nos detuvieron. —No importa que tan largo es mi cabello o cuanto maquillaje uso. Es tu cabeza y tu corazón lo que siempre ha conseguido meterse bajo mi piel como nadie más ha podido. eres aún más hermosa. cuando me miro en el espejo todavía veo a Jocey con su corte de cabello masculino. —¿Por qué tenían pasaportes estadounidenses? —Sí. Como no pudieron hallar ninguna información de nuestra madre. Los oficiales Canadienses nos entregaron a las autoridades de Nueva York. Deslizó su mano debajo de mi cabello hasta la base de mi cuello.

—Estuve esperando que hicieras eso desde que tengo doce años. fue perfecto. 190 .ninja vestido de negro me vino a la mente antes de que finalmente nos separáramos. Hazlo otra vez. —Qué bueno que no me lo dijiste antes de que te besara. Se rió entre dientes. Eso es mucha presión. —No.

me encontré de pie en una habitación diferente. Un par de horas después de la medianoche desperté de un sueño. hipnotizada por las paredes. Gritando de terror. porque la pared había cambiado de yeso a carne. de pie en el dormitorio de las niñas. Hechizada. mi mente consciente apenas saliendo a la superficie. Me giré y me dejé caer en un sueño profundo. quedó atrapado en sus pulmones mientras la pared continuaba distorsionándose. era un sueño dentro de un sueño. Desorientada. la cual latía bajo mis dedos. mi cuerpo temblando de miedo. 24 Monopoly Traducido por Panchys Corregido por Melo E l relleno de los edredones no era suficiente para hacer un lugar de descanso cómodo. dejándome con una vieja mujer que llevaba una cruz de plata con la que tocó mi cabeza y mi corazón antes de desaparecer. tomando la apariencia de un tumor maligno. con un lento ondular de una serpiente gigante. Candlar siempre 191 . Cerré los ojos fuertemente y me recordé a mí misma lo que el Dr. mi corazón acelerado. Mi mano estaba en contra de la pared. Despertando de una sacudida. La segunda vez que soñé. extendí la mano y sentí su palpitante fuerza de vida bajo mis dedos. y le di una bofetada. me tambaleé alejándome. Una vez más yo estaba en la Casa Seale. Me desperté justo lo suficiente para saber lo cansada que estaba. di un paso atrás. El aliento de Jocelyn de doce años. Al principio parecía que debía estar aun soñando. Dormí irregularmente. como el latido de un corazón lo suficientemente grande como para pertenecer a una gran ballena azul. esta vez en la casa de la pequeña ciudad. Ella se giró y corrió hacia la oscuridad. Una pequeña Jocey acababa de despertar de un sueño profundo. Melody estaba llorando por su amor perdido Calvert. El ritmo era lento.

pero el odio puro era algo que rara vez había visto en él. Sus ojos estaban tan furiosos que me recordaron a mi última noche en la Casa Seale. y si yo había estado atraída por él durante esa fase desgarbada. aunque su expresión todavía lucía enojada.decía durante nuestras sesiones de terapia: las pesadillas realistas eran simplemente la manera en que mi mente lidiaba con el miedo y el dolor pasado. pero ¿quién piensa en eso hasta que es 192 . A la luz creciente podía ver claramente el contorno muscular de su torso y brazos. —Me senté cerca. —Es sólo que finalmente estaba por mi cuenta. Debería haber conseguido el seguro de inquilino. Su voz se llenó de ira. lo cual sólo hizo hincapié en lo mucho que había cambiado desde la última vez que habíamos estado juntos. Oí el grito enojado de Noah y me apresuré a bajar las escaleras. Sonreía todo el tiempo. consiguiendo algunas cosas por mí mismo. ¿Habíamos experimentado pesadillas al mismo tiempo? Habíamos tenido tanto estrés en los últimos dos días como para que nos dieran pesadillas y mucho más. Una vez que bajó sus manos parecía más él. era mucho más difícil de resistir. Después abrí los ojos y me acerqué de nuevo. Estaba sentado y respirando pesadamente a la luz de la mañana. —Soñé con Gerard poniendo esa bomba. —¿Noah? ¿Estás bien? Él negó con la cabeza y frotó las palmas de sus manos en las cuencas de sus ojos como si tratara de despertarse. —No puedo culparte. El chico raro de hace cinco años se había ido. Noah podría ser sarcástico y enojón. usándola para limpiar la humedad de su pecho antes de arrojarla a un lado. y yo lo quería matar. justo antes de que escapara. Agarró el borde de su camisa empapada de sudor y la sacó por encima de su cabeza. Le pregunté qué le pasaba. Incluso si no parecían gran cosa. no había nada más que una pared normal. ahora que era más adulto. Noah estiró los brazos y la espalda.

dijiste que se parecía a la llave de una casilla de correo con el número tachado. —¿Sabes cuántas pequeñas oficinas postales hay? —Entonces vamos a empezar con la oficina principal de correos en la Calle Arsenal. Para cuando habíamos metido las cosas en nuestros bolsos y guardado los edredones. la última de sus palabras ahogada por el beso. inclinándome y tocando su rostro de la manera en que él lo había hecho la noche anterior. Los dos estamos a salvo. Noah. —Es horrible. —Creo que debemos tratar de buscarla. y me sentía nerviosa. Quería hacer un hogar para mí que fuera diferente a la Casa Seale. —No fue mi intención haberte preocupado —se disculpó contra mis labios. pero estaba helada por lo que no nos duchamos.demasiado tarde? Ahora todo se ha ido. ¿Qué pasa si esa pista en la parte inferior de la escítala. incluyendo mi computador y todos los accesorios de alta tecnología que había comprado. —Me acerqué. Aún había agua en la casa. y luego tomé la llave. mientras él me acercaba más. Nos cambiamos de ropa. había suficiente luz para leer. Releímos el verso sobre Hazel. 193 . Un lento calor se propagó a través de mí en respuesta a lo que su boca estaba haciendo. —Importa. Él parecía mejor también. dos seis nueve. es el número de una casilla de correo? —Mmm… Tal vez. me incliné para darle un beso. viendo las piezas del rompecabezas. pero feliz. Nos separamos. No importa. pero eso es casi todo lo que he tenido. la llave pequeña. —Me miró por un rato—. —Sé que sólo son cosas. y la escítala. abrigándonos ya que el cielo estaba nublado y el aire de la casa estaba frío. —Cuando vimos por primera vez esto. Por supuesto que sí. Nos sentamos en el suelo y desplegamos las pistas. Y por lo menos todavía tengo mi portátil. y mis dedos trazaron los músculos de su pecho. Me puse un jersey negro que ocultaba las marcas de los dedos de estrangulamiento en la garganta.

Ella no lo necesita en este momento.—¿Por qué ahí? —Porque eso es lo que yo haría si estuviera ocultando esta pista de ti y Jack. Especialmente en los días malos. Noah dijo: —Vamos a desayunar primero. Noah le dio al arranque potencia con cables de la batería del Jeep. —¡Qué asco! No son ni las ocho. En ese entonces eras sólo un niño encargándose de todo en la Casa Seale y nos mantenías a todos en movimiento. El viento de ayer había dado paso a una extraña calma. y luego se metió dentro. —¿Estás seguro de que tu amiga va a estar bien con nosotros yéndonos en su auto? —Sí. porque Gerard estará buscándolo. Su parabrisas estaba desigual y astillado. Afuera. deteriorada por los años de conducción en carreteras en invierno con costras de sal. el cielo era de un gris sombrío. Agregué: —Lo siento. Fuiste mucho 194 . Sé que cuidar de mí parece la cosa más natural para ti. La pintura verde azulado también estaba oxidándose en la parte inferior del auto. Al parecer. Lo único seguro del clima de abril en Watertown era que siempre cambiaba. había estado inactivo durante un tiempo. y las nubes se cernían sobre nosotros como lana empapada. ya que el motor no quería encender. Llevamos todo al garaje y trasladamos nuestras cosas al Toyota modelo antiguo del que Noah tenía la llave. y no podemos andar en el Jeep. cuando Hazel estaba realmente drogada. No quise decirlo así. —Está bien —dijo al fin. ¿Siempre fuiste tan mandón y yo solo lo olvidé? Su expresión parecía alejarse de mí un poco. —No creo que hayas comido lo suficiente. —Lo que sea.

—Supongo que era inevitable que nos dejara uno. Cada jugador está representado en la pizarra por un símbolo diferente: el candelabro. Fuimos a un contador cercano repleto de material postal y una pluma encadenada. déjame terminar: “En la última ronda cada jugador recibe una última tirada de los dados para ver dónde van a 16 Egg McMuffin: Hamburguesa que en lugar de llevar carne. vi un puñado de piezas de un rompecabezas y una media hoja de papel. no del Monopoly. sacando la llave del sobre. Dentro había un solo elemento. Ellos son: Jack. Salimos del Toyota y entramos. —Es un problema de lógica. lleva huevo. Introduje la llave y la di vuelta. La oficina principal de correos estaba todavía cerrada. —Entonces Jack cambió las reglas. Tan pronto como la confesión salió. —Aquí vamos. ya que era su favorito. el veneno y el tubo de plomo” —Espera un minuto. 195 . Beth. y acordé pedir un jugo y papas fritas. mi vergüenza se evaporó cuando Noah extendió la mano y tomó la mía en la suya. y Hazel. me sentí nerviosa y un poco incierta. No nos llevó mucho tiempo encontrar la caja 269. Es una de las razones por las que tanto te amaba. Ordenó un Egg McMuffin 16. Jocelyn.más un padre adoptivo que ella. —Escucha las explicaciones: “Cinco jugadores están involucrados en un desempate de muerte súbita en el Monopoly de la Casa Seale. un sobre marrón. Noah. sin embargo. con su pared de buzones. excepto por el vestíbulo. el revólver. abriendo la cajetilla. Leyendo a través de una lista de seis pistas. Sólo me alegro de que no esté encriptado. Fue sorprendente lo reconfortante que se sentía el tener sus dedos cálidos rodeando los míos. Esos son los símbolos del Clue. me reí. el cuchillo. Nos detuvimos en el automático de un McDonalds. Al abrirlo. Puse las piezas del rompecabezas abajo y abrí el papel.

4. y leímos en silencio. Jack y Noah no tocarían el veneno. mientras que el del revólver se atascó en la plaza Chance. Ella no fue al Park Place. Jocelyn. Los cinco jugadores son: aquel con el veneno. El jugador con el candelabro nunca cayó en la Cárcel o en la Avenida Oriental. Arranqué una hoja. No pases por Salida. Para solucionarlo. le di la vuelta y tomé la pluma encadenada al mostrador. ¿Jack se esconde porque tiene miedo de ser arrestado? —No sé. Dije: —Mira esa última pista. Sobre el mostrador había un tablón de anuncios con información de correos y otros documentos. —¿Qué pudo haber pasado? Mi hermano nunca ha hecho nada para romper la ley. pero eso explicaría muchas cosas. la persona con el tubo de plomo. 1. Jack sacó la tarjeta que decía: Ir directamente a la cárcel. aquel que aterrizó en la Avenida Oriental.parar. Noah nunca visitó la Avenida Oriental. Beth prefiere la oscuridad. 3. 5. te estoy diciendo que no lo haría. 196 . ¿Puedes averiguar dónde parará cada uno? —Di vuelta al papel—. tuve que dibujar un gráfico con las pistas. Aquí está la lista de pistas. —Oye. —No que sepamos. 6. y el jugador que terminó en los Jardines Marvin. Él miró hacia ellas también. por lo que no usaría el candelabro. 2.

Eso encajaba. Aliviada de que no fuera Gerard.Eché un vistazo a las piezas del rompecabezas. de ahí al comentario que le sigue. —Arriba —dijo Noah mientras una persona se acercó a la puerta. y yo me enfrasqué en las pistas mientras el jugador de Jack fue a la Cárcel y mi personaje terminó atrapado en la plaza Chance17. —Parece que no hay suficiente para terminar esto. ¿Por qué no ves si pueden encajar? Noah sacó la bolsa de plástico del primer sobre y tiró el resto de las piezas en el mostrador. Vimos a un hombre mayor con una gorra roja de camionero entrar en el vestíbulo y encaminarse a su cajetilla postal. De acuerdo con 17 Chance: al español “Casualidad" entre otros significados. terminé. ya que tanto en mi vida parecía haber sucedido por casualidad. seguí trabajando. 197 . Ambos trabajamos en silencio por un rato. —¿Cómo va eso? —Un minuto más. —Le puse una cruz a los recuadros en mi cuadrícula y marqué círculos en las casillas correctas—. Ten.

Me volví a la cuadrícula. el cual. de aspecto sórdido con ventanas estrechas y una puerta de madera. ¿Jack no mencionó su nombre? —Sí. —¿Has visto este lugar antes? —pregunté. 198 . ¿qué pasa con esa otra pista? “Cizaña de hazel. pero no hice esa conexión hasta que lo señalaste. Asentí con la cabeza. —Tienes el candelabro. ¿verdad? —Ambos recordamos lo que sucedió la noche que me escapé—. la tercera pista dice que tú y Jack se niegan a tocar. —Drogas. aunque ¿qué tiene que ver eso con la búsqueda de Jack? Mira estas piezas de rompecabezas. Beth termina en la Avenida Oriental con el cuchillo. malas hierbas que apestan…” ¿Crees que Jack se refería a sus caladas? —Probablemente. Hicimos una pausa. Él asintió hacia nosotros y salió por la puerta. mirando pasar al hombre mayor con un manojo de correo. —Solías decir: “¿Por qué se envenena con esa hierba mala y ese polvo?” Su adicción a la marihuana y a la cocaína nos convirtió en chicos en contra de las drogas. donde debería estar el nombre de una tienda. Eso es inteligente. Más cerca de la cima. más de lo que cualquier otro programa de la escuela jamás podría. —Lo tendrías. las piezas del borde terminadas para formar un marco que todavía tenía un agujero en él. Eso no es una sorpresa. —Noah. Él es el fundador de la ISI. faltaban cuatro piezas. ¿verdad? Y yo tengo el revólver. pero Hazel tiene el veneno. —¿Por qué? —El hombre Zachary Saulto trabaja para Sam Marvin.esto. Parece que estoy en los Jardines Marvin. La foto en blanco y negro mostraba un pequeño edificio. El rompecabezas estaba casi en conjunto. Todas sus pistas y todavía no estamos allí.

—Tal vez. No puedo estar seguro. Hay docenas de tiendas de mala muerte
como esa en los sectores más antiguos de la ciudad. Podríamos ir en busca
de ella, supongo. Excepto que no sé cuánto tiempo tomaría.

—Demasiado tiempo, y no nos queda mucho. —Me volví hacia el
problema de lógica—. Siento que tenemos que llegar al final pronto. Sé
que Jack no nos ha dejado este problema de lógica como una biografía
acerca de nosotros mismos. Creo que él quiere que encontremos a Hazel.
¿Por qué más nos daría la pista escítala acerca de ella? Y puesto que el
problema de lógica pone a Hazel en el Park Place, tenemos que averiguar
dónde está eso.

Había una guía telefónica en el mostrador de al lado y la agarré, hojeando
hasta que llegué a la lista de empresas que comienzan con la palabra
“Park”. Hubo varias. Desplazándome hacia abajo puse mi dedo en el
“Instituto de Vida Asistida Park Place” y miré hacia arriba.

—¿Cuántos años crees que tiene Hazel? ¿No estaba ya en los mediados
de los cincuenta, cuando Jack y yo estuvimos allí? ¿Así que tiene tal vez
sesenta? Aquí podría ser donde está.

—Sesenta solo suena viejo. No es como tener ochenta.

—Pero la única otra empresa Park Place en esta lista es un corredor de
hipoteca. —Anoté las direcciones de ambos—. Si ella no está en el centro
de vida asistida, luego lo intentamos con el otro.

Noah sacudió la cabeza.

—Yo no voy a buscarla.

Sorprendida, lo miré fijamente. Por su expresión retirada estaba claro que
hablaba en serio.

—¿Por qué?

—No quiero, eso es todo.

—¡No, eso no es todo! No podemos retirarnos ahora sólo porque no quieres
ver a Hazel de nuevo. Tú eres el que dijo que tenemos que seguir adelante
para alejarnos de Gerard.

199

—Sí, bueno, ahora estoy más que dispuesto a reunirme con él. Preferiría
una lucha abierta a todo este recorrido.

—Pero Gerard no luchará justo. Ya lo sabes. —Recogí las pistas y las piezas
del rompecabezas, poniéndolas en el sobre. Después me dirigí a la puerta.

—¿Adónde vas? —preguntó Noah.

—¿Adónde más? A ese instituto Park Place, ya que no está tan lejos de
aquí.

Él me atrapó del brazo, girándome.

—¿Por qué siempre eres tan terca?

—¿Por qué tienes miedo de enfrentarte a una anciana que no puede
hacerte daño nunca más?

—No es eso.

—Entonces llévame allí.

—No.

—¡Muy bien! —Pasé por la puerta de vidrio y salí pisoteando al exterior. Lo
único que sabía acerca de Noah era que si él decía que no iba a hacer
algo, lo decía en serio. No había ninguna razón para perder el tiempo
argumentando. Toda la exasperación que había conocido cuando era
una niña regresó. Echando humo, maldije su carácter obstinado.
Finalmente nos habíamos acercado, ¿por qué tenía que volverse
miedoso?

Me fui caminando. Justo en ese momento sentí una punzada dolorosa en
mi brazo, distrayéndome de mis furiosos pensamientos. Desaceleré y tiré de
la manga de mi camisa negra. La subí y me quedé mirando la marca de
mordedura en el brazo. Pequeñas gotas de sangre rezumaban en la
superficie. Las marcas se vieron más profundas y magulladas que nunca.
Pasé mis dedos a través de la herida e hice una mueca a la fina capa de
sangre que teñía mis dedos. ¿No deberían estar las marcas de los dientes
curadas para ahora en lugar de empeorar? ¿Y por qué estaba
empezando a doler otra vez?

200

En el cielo, las nubes grises se tornaban gruesas. Oí el rumor lejano de un
trueno, sentí la presión en el aire empapado. Una sensación de pánico me
atravesó, al igual que cuando estaba en el ascensor de la Torre de la Paz.
Parecía como si toda esperanza estaba siendo succionada hacia un túnel
negro, amenazando con llevarme con ella. Quizá Noah estaba en lo
cierto, queriendo poner fin a nuestra búsqueda. ¿Qué bien podría provenir
de Jack conduciéndonos de nuevo a la mujer que había odiado tanto,
secundando a Melody?

Tiré de la manga hacia abajo y me obligué a seguir caminando mientras el
Toyota me alcanzaba. Noah bajó la ventanilla.

—Métete en el auto.

—No.

Soltó una lista de maldiciones. Me di la vuelta, con las manos en las
caderas, y traté de ignorar el dolor en mi brazo. No dije nada.

—¡Eres un real dolor…! —soltó finalmente.

—¿Y tú no?

Podía verlo tratando de controlar su ira.

—¡Está bien! Te llevaré a ver a Hazel. Sólo entra al maldito auto, ¿ya?

Subí y cerré la puerta de golpe, cuando un trueno retumbó en el cielo.
Hubo un fuerte chasquido y el parabrisas comenzó a resquebrajarse.
Ambos quedamos boquiabiertos por la línea que rápidamente hacía su
camino desde el gran agujero en la esquina superior. Corrió a través del
cristal en una inclinación hacia abajo.

—¿Qué demonios? —dijo Noah.

Vimos a la grieta formar su propia imagen de rayos. Bifurcándose y luego
finalmente terminando. Justo en ese momento lo misterioso se hizo
divertido y empecé a reír.

Noah giró lentamente la cabeza para mirarme y me encogí de hombros.

—¡No me mires! No cerré la puerta tan fuerte. Tal vez sea todo por la
presión baja.

201

—Claro.

—Odio cuando eres sarcástico.

Puso el auto en marcha y manejó, todavía estudiando la grieta.

—Supongo que estaba por dañarse.

—Sí, estaba quebradizo. Sólo espero que tu novia, la dueña de esta
chatarra, no se moleste.

—No es mi novia.

En el momento en que llegamos al “Instituto de Vida Asistida Park Place,”
los dos estábamos menos irritados. Era la misma tácita tregua que a
menudo habíamos alcanzado cuando éramos niños después de una
pelea.

El edificio de un piso de ladrillo blanco tenía un voladizo que sobresalía y
una calzada circular. Después de estacionar entramos por las puertas
corredizas de vidrio. Fui a la oficina de información y pregunté dónde
podríamos encontrar a Hazel Frey. El hombre canoso sentado buscó el
nombre y luego dijo que estaba en el ala de los enfermos de Alzheimer. Él
nos dio direcciones por un pasillo decorado con acuarelas agradables.

Así que Hazel tenía Alzheimer. Sabiendo eso acerca de alguien más habría
sentido lástima, pero era difícil exprimir una gota de compasión por alguien
que había sido tan cruel.

Encontramos la habitación y la puerta estaba abierta. No había nadie
dentro.

—Ella no está aquí —dijo Noah.

Me acerqué y él me siguió. La habitación tenía papel tapiz de color crema
y una gran ventana que daba a una vista de pastos. Había una cama,
una silla cómoda, una mesa y un televisor en un soporte. Un edredón en
tonos azul y verde doblado a los pies de la cama, y en la pared había tres
pequeñas fotos que alguna vez habían estado colgando en la habitación
principal de la Casa Seale.

—Vámonos —dijo Noah.

202

—Un momento, ¿de acuerdo? —Miré a un tablero de corcho enmarcado
que tenía algunos papeles y una tarjeta pegada en él, y luego presté más
atención a los estantes. En uno había varias baratijas que estuvieron
encima de la mesa —ahora en ruinas— que había visto en la habitación
del segundo piso en la Casa Seale. El otro estante tenía tres fotografías
enmarcadas, lo cual realmente llamó mi atención. La primera era de Hazel
como una mujer joven, el parecido seguía ahí, aunque su sonrisa lucia
fuera de lugar. Otra era de ella como de cuarenta años, sentada en una
silla con un bebé. El tercero era de un niño pequeño con un mono.

—¿Qué estás haciendo en mi habitación? —susurró una voz ronca detrás
de nosotros.

Nos dimos la vuelta. Había una mujer en silla de ruedas. Todavía tenía el
mismo peinado en casco, pero ahora era más gris. Su cara estaba
demacrada, su cuerpo más en forma de pera que nunca. Sin embargo, no
había duda de aquellos ojos fríos, mientras se reducían en acusación.

La ayudante de enfermera que empujaba la silla de ruedas nos sonrió.
Tenía una cara redonda, amable y una extraña expresión, en total
contraste con la de su paciente.

—Mira, Hazel, tienes visita. —Su voz fue alegre cuando asintió con la
cabeza y preguntó—: ¿Cómo estás, Noah?

Arrastrando mi mirada de la expresión malhumorada de Hazel, me volví
hacia él, sorprendida. ¿Esta mujer lo conocía?

Hazel negó con la cabeza en señal de protesta.

—¡Fuera de mi habitación!

—Déjate de eso —advirtió la ayudante con voz firme—. Es tu hijo.

203

25

La Historia de Noah
Traducido por Zeth

Corregido por Melo

E
ra la tercera semana de octubre. El cielo era de un azul intenso y
estaba despejado, y el viento llevaba con él, el frio beso del otoño.
Se agitaban las hojas que cubrían el suelo forestal, susurrando como
si fuesen papel quebradizo. Me dirigí hacia adelante, asegurándome de
que mis pasos no pudiesen ser escuchados, mientras aspiraba el olor. El
polvoriento aroma de hojas muriendo era una de mis esencias favoritas,
seguida de la lluvia y las palomitas. Examiné los troncos de los arboles
oscuros, buscando a Noah y Jack.

Era un sábado después de las tareas, los tres estábamos jugando un
perverso juego de escondite entre los arboles detrás de la Casa Seale. Yo
era quien buscaba y me aseguraba de revisar por arriba y detrás de las
ramas cubiertas de hongos. Mirando a través de los árboles, supe que el
brillo de azul oscuro justo un poco más allá era la chaqueta de Noah. Me
moví rápido, bordeé el tronco de un árbol podrido, y me agaché debajo
de un tronco. Se dirigía directo a mí; me quedé agachada esperando.
Tendiendo la trampa, me reí ante la idea de su cara de sorpresa cuando
apareciera y lo agarrara.

Mis pensamientos de repente se desviaron por el extraño presentimiento
de que alguien se estaba acercando desde atrás. Empecé a girarme
cuando un objeto como una cadena pasó destellando frente a mis ojos y
siguió hacia abajo. Un alambre apretó mi garganta con una sorprendente
velocidad y un chillido asustado se me escapó. Lo tomé, demasiado tarde
para poner mis dedos entre el alambre y mi piel. Apretó más. Mis brazos se
agitaban con desesperación mientras se cortaba mi respiración. Traté de
pegarle a la persona detrás de mí pero no logré alcanzarla. El golpeteo de
la sangre llenó mis oídos. Me impulsé en mis pies con toda mi fuerza. Y eso

204

Sin embargo. y una sola hoja revoloteaba en una rama. Alcé la mirada a los dos chicos que amaba más que a nadie y entonces empecé a llorar. caí en mis rodillas. su voz cercana a un sollozo como jamás la había escuchado—. —Nosotros no. La cara de Corner Boy era un desastre: su nariz goteaba sangre. Empecé a agitar mi cabeza luego me detuve cuando ésta empezó a resonar aún más fuerte. ¡Déjalo y ven para acá! Pronto Noah también se inclinaba sobre mí. aún cuando las palabras parecían en su mayoría confusas. tuve un sueño breve pero muy real. golpeándolo tan fuerte que el chico se dobló. Se puso de pie y me miró con odio. Ya rompieron su nariz. mi mente finalmente fue capaz de entender lo que estaban diciendo y mi fuerza regresó. —¡Noah! —gritó Jack. el dolor era insoportable mientras el alambre cortaba mi piel. hablándome. —Él estaba detrás de mí y no lo podía alcanzar. mis oídos todavía zumbaban tanto que no podía entenderlo. pero no lo suficientemente rápido para evitar que me desmayara. Era como si hablase un idioma extranjero. Aire entró por mi tráquea. Esperaba que se desprendiera y volara a la deriva. —No —dije en una voz áspera—. Estaba cayendo en la inconsciencia cuando el chico detrás de mi gritó de dolor y el alambre se soltó. Mientras el mareo pasaba. 205 . miré a mi alrededor y vi a mi atacante. Incapaz de sostener su peso. él no me soltó y una oscuridad mareante me envolvió. las ramas de los árboles estaban respaldadas por el cielo azul. Por encima de mí. convirtiéndose en una capa negra. Mientras Jack se inclinaba sobre mí.alzó a mi atacante del piso. Mi cabeza zumbaba y la sangre tronaba en mis oídos. En un lugar extraño al que llegué al desmayarme. Me ayudaron a sentarme. de una capa de seda negra revoloteando lentamente sobre mí como una hoja grande. hablando en su hermosa voz baja. Mi conciencia regresó y abrí mis ojos. Tú lo hiciste. Noah se giró. Después de yacer ahí recostada por algunos minutos. Noah saltó.

—Nosotros lo vimos y empezamos a correr. —Hazel se volvió y estudió con frialdad a Conner—. —¡No es suficiente. Ningún castigo será lo suficientemente fuerte para hacerlo preocuparse. Sabíamos que estaba mintiendo por la manera en que sus ojos miraron de un lado a otro como un insecto corriendo frenéticamente entre dos rincones oscuros. —Buenísimo. también. 206 . Claramente agitado. Te quedarás ahí por el resto del fin de semana. —Tiene que quedarse. —¿Entiendes? —me preguntó Noah. fue negar con su cabeza. Estaba sorprendida por su exigencia audaz y por el hecho de que Hazel no se enojara con él. Él le dirigió una lenta y enfermiza sonrisa. Pero él bajo las escaleras y cerró la puerta tras él. —Quizás le disté un cabezazo y no lo supiste —añadió Jack. Pensé que no te alcanzaríamos a tiempo. Y sin comida. Hazel! —Su voz era firme. Luego su nariz empezó a sangrar y él te soltó. Luego él tomó el teléfono y se lo tendió. sin embargo. levantó un garrote de fabricación cacera y un alambre delgado unido a dos palos—. Trató de matarte. De alguna manera los tres regresamos a la Casa Seale con Corner Boy a cuestas. Especialmente si ese es el único castigo que obtiene por tratar de matar a Jocey. Lo que hizo. Hazel estaba rebanando remolacha en la cocina cuando entramos y Noah explicó lo que pasó. Hazel apenas me miró. Miré la forma inerte de Corner Boy y su camisa manchada de sangre. Me gusta ahí abajo. —Sí. Baja al sótano. Jocey. sus ojos serios—. No es como los otros chicos que están tan asustados que hacen lo que sea para no quedarse en el sótano. —Llama a su trabajador social y has que lo saquen de aquí. Ella la aseguró y apagó la luz justo cuando Noah la enfrentó. eso creo. Conner es peligroso.

Noah estaba caminando a través del césped. ¿no puedes hacer esto bien? Ella cruzó sus brazos sobre su flácido estómago. Lo que acababa de saber encajó más claramente que cualquier pista de rompecabezas que Jack hubiese dejado hasta el momento. Hazel se giró y subió a pisotones a su habitación privada.—Ella puede cuidarse sola. Se sentó en la banca de una manera en la que lucía derrotado. —Jovencito. Una nota de desesperación se arrastró por la voz de Noah. —¿Por qué no me lo dijiste? —pregunté. *** Hice mi camino a través de las puertas de cristal del centro de cuidado hacia el exterior. donde tomé grande bocanadas de aire. ¡no te atrevas a hablarme de esa manera! No tienes idea de cuánto he sacrificado por ti. La observamos irse. Le dije: —Nunca lo hará. 207 . —Sigo esperando a que ella cambie. —Estás malgastando tu aliento. Jack puso una mano sobre su hombro. Todo lo que había hecho en la Casa Seale ahora tenía sentido. entendí mucho sobre el joven chico vampiro que me había intrigado y desconcertado. Corriendo a través del césped. Alcé la mirada. Me había aferrado a la misma clase de esperanza con Melody hasta que el accidente con Erv nos obligó a huir. finalmente. y Noah la miró fijamente con frío resentimiento. Por primera vez. me dirigí hacia un banco debajo de un árbol y me dejé caer. y empiece a cuidarnos en lugar de preocuparse por las drogas. —Por una vez.

¡pero no fue así! Esas fotografías del niño pequeño y el bebé que ella sostenía… ¿eran tuyas? —Sí. supongo. Su madre murió cuando era pequeña y su padre la crió. Ella cuidó del desagradable viejo por años hasta que éste murió. ¡Todas las horas que pasamos juntos cuando éramos niños y nunca dijiste una palabra! —¿Por qué les diría que Hazel era mi madre. dijiste 208 . Analicé su rostro para encontrar un parecido con las fotos que había visto. y demasiado drogada para darse cuenta hasta que fue demasiado tarde. pero siempre estaba débil y asustada… atrapada. Era ligero. te dije que mi madre era una drogadicta que quedó embarazada de su proveedor de drogas y que nunca me quiso en realidad. ¿por qué mentiste cuando te pregunté cómo terminaste en la Casa Seale? Se inclinó hacia adelante y apoyó sus antebrazos en sus rodillas. —Pero ella es tan vieja. Además. —Sí. cuando te estaba contado sobre el pasado de Melody. —No mentí. entrelazando sus dedos. No entiendo por qué no nací con daño cerebral. Pudo haber parecido de carácter fuerte. Tomando drogas era como lidiaba con él. ¿y? Estaba en sus cuarentas cuando pasó. —Hace un par de noches. —¿Y? ¿Quién no tuvo una vida difícil? Al menos ella tuvo un hogar.—La mayoría del tiempo ella no recuerda quien soy. —A eso no es a lo que me refiero. —Jack y yo siempre asumimos que llegaste a la Casa Seale como el resto de nosotros. —¿Cómo obtuvo la Casa Seale? —Creció allí. No conté con que esa enfermera diría algo. cuando ambos la odiaban? No era estúpido. Él era malvado.

Recordé esa primera noche cuando Noah bajó al sótano para decirnos a Jack y a mí donde estaban las mantas y la linterna. si se enteraban. Estaba asustado de que también me odiasen. —No es justo. —¿Lo fue? —Todo este tiempo pensé en ti como un héroe.que no tenías simpatía por las personas que justifican su mal comportamiento con una mala niñez. Era un lugar grande. y me miró con esos impenetrables ojos marrones. ella decidió hacer que pareciera que yo era simplemente otro chico en la casa. Todo lo que le quedaba era la casa. de la manera en que todos lo hacían. No tenía mi propia habitación. Hazel y yo aprendimos por las malas como sería. y la llamaba Hazel. Él miró a lo lejos. al igual que el resto de ustedes. Simplemente estoy explicándote. —No estoy creando excusas para ella. Cuidabas de ella y llevabas la casa. Jocelyn. Era un chico tratando de sobrevivir. Jocelyn. Los primeros niños huérfanos me dieron una paliza para vengarse de ella. Nadie supo que yo era su hijo ya 209 . —¿Cómo terminó encargándose de niños huérfanos? —Tenía cerca de siete años. —La peor parte era ver como todos los niños la odiaban. Debe de haber sido difícil hacer ese balance constante de mantener a todos en línea. Cuando era pequeño. Soportándola por nosotros y actuando tan valientemente. Jack y yo creímos que era simplemente otro chico huérfano que había aprendido a sobrevivir en el sistema. Así que después de tomar a otro grupo de niños. también. No nos dimos cuenta cuánto más había en su historia. —Supongo que estás en lo correcto. —Ese fue un día feliz. así que alguien le sugirió que lo usara como hogar de adopción. Pero simplemente eras su mandadero. literalmente. Él se enderezó. Su dinero de la herencia se había convertido en humo.

¿Por qué había estado tan 210 . ella siguió siendo igual. Lo último que quería hacer era ver de nuevo a Hazel. Todo su pasado consumiendo drogas no ayudó tampoco. es todo. Se puso de pie. —A veces me pregunto cómo habría sido si ella me hubiese dejado ser su hijo. —Entonces. como apellido. Después de todo. de la forma en la que las madres reales lo hacen. Y ella me había dado el nombre de soltera de su madre. —Vamos. Fui criada por una madre que no me quería tampoco. Empezó a lloviznar. ¿ya hemos terminado con toda esta mierda? Tenemos que resolver por qué Jack nos hizo venir hasta aquí. Luego el Alzheimer. Noah. Esa clase de sueños desesperados eran siempre los deseos de los niños indeseados. —¿Cómo te hizo sentir eso? ¿Tener a Hazel negando que tú fueras su hijo? —Era una táctica de supervivencia. bajó la mirada hacia mí con una expresión que no pude descifrar. que soy un perdedor en ese sentido. Collier.que no nos parecíamos. endulzándose el olor del aire húmedo. Así fue que me convertí en Noah Collier. sigo juntándome contigo después de lo que hiciste. —Ella es la razón por la que no te mudaste de Watertown —dije con un repentino entendimiento—. Su triste expresión me recordó a mí cuando secretamente esperaba que Melody algún día me amase de la manera en que amaba a Jack. —¿Qué le pasó a Hazel para que terminara así? —Tuvo un derrame cerebral hace un par de años atrás. ¿recuerdas? Se tomó un momento para responder. ¿Cómo puedes seguir leal hacia ella cuando fue una muy terrible madre? —Supongo. Esperaba que tal vez en ese entonces ella cuidara de mí. y en serio empezó a irse a pique. Pero incluso después de que todos esos huérfanos se fueron.

211 .decidida en encontrarla en primer lugar? Había muchos sentimientos sin resolver en mi interior. la mayoría de ellos necesitaban ser dejados de lado. y me armé de valor para hacer frente a la anciana una vez más. Cuando finalmente viera a mi hermano. Regresamos al edificio. —De acuerdo —dije finalmente. poniéndome de pie. pero también sabía que hasta que encontrara a Jack. tendría algunas duras preguntas que responder acerca de traernos aquí.

todavía tenía el fuerte deseo de darle un puñetazo. Noah arrimó la otra silla y tomó el control remoto. me le quedé mirando con frío disgusto. moviendo el casco de cabello gris piedra. el cual ella enseguida le arrancó de las manos. A pesar de todo su deterioro. ¿por qué no apagas eso para que podamos hablar? Ella sacudió la cabeza. El sonido de la televisión era bajo. —¡Tú eres aquella chica tan mala! Tú cerraste la puerta. tanto físico como mental. concursos e infomerciales. con los canales saltando de uno en uno velozmente. 212 . donde se inclinaba hacia adelante con el control remoto entre los dedos. le dije: —¿No puedes intentar al menos una vez en tu vida ser amable con Noah? Ella me dio una rápida mirada. —Hazel —dijo él con voz suave—. —¿Por qué no dejas que yo me ocupe de esto? —dijo Noah. mientras pasaba de canal con rapidez en un borroso lío de imágenes de telenovelas. 26 La Clave Cifrada Traducido por Viktoriak Corregido por Melo H azel se había trasladado de la silla de ruedas a un sillón frente a la televisión. programas. Sus ojos estaban absortos en la pantalla. en cambio. ¿no es así? Me negué a dar marcha atrás. En su lugar. sus ojos todavía pegados a la pantalla.

Abriendo el tercero. Noah intentó de nuevo. Abrí la tapa. y sus ojos se deslizaron de vuelta a la pantalla de la televisión. —¿Vino Jack a visitarte? —Jack el de la Caja de la comida por combo —dijo Hazel. Ninguno de ellos eran pistas. yo comencé a buscar alrededor de la habitación. Después de escanear los adornos sobre las estanterías y el tocador. había un cuchillo de acero pulido con un trozo de papel de color rojo envuelto alrededor del mango. la cual tenía algunos papeles y una tarjeta clavados en ella. Me sentía irritada con Jack. No había mucho en los dos primeros cajones. Empecé con la pequeña pizarra de corcho. Mientras Noah intentaba pacientemente darle un empujón a la memoria de Hazel. seguí adelante. busqué debajo de varios pantalones de señora. Les di otra mirada a las fotografías tomando nota de los detalles de Noah como bebé y como niño. Hazel no era con exactitud una de esas ancianas agradables que recibían algo más de atención que no fueran las pagadas a los trabajadores del centro de cuidado. ¿te acuerdas de mi amigo Jack? Ella no respondió. Aquello me tocó con una extraña melancolía. —¿Recuerdas lo inteligente que era Jack? Siempre sacaba buenas calificaciones en la escuela y me ayudaba a palear la acera. —Hazel. Me moví fuera de la línea de visión de Hazel. silenciosamente abrí uno de los cajones. No hubo respuesta. En la parte posterior del cajón encontré una pequeña caja de cuero negro. En el interior. y la tarjeta de cumpleaños era de su agente de seguros. incrustado en un revestimiento de espuma. Hacíamos esas galletas de chocolate que tanto te gustaban. deteniéndose en un anuncio publicitario de comida rápida. debido a que habría estado feliz de haber vivido siempre sin saber la verdad acerca de Hazel y Noah.Me indicó con una mirada que debía comenzar a buscar en la habitación. 213 . pero como Noah no estaba haciendo ningún progreso con sus preguntas. Buscar a través de los objetos personales de Hazel era desagradable.

214 . abriéndose. poniendo todo junto de nuevo. —Ahora mi televisión está rota. Ella lo encendió. —Lo hice todo por ti. entregándoselo. —No. Hazel —dijo Noah—. —Lo sé —dijo él en voz baja. Noah la tomó de la muñeca y apagó la ruidosa televisión. —Me miró mientras cerraba el estuche y lo escondía detrás de mi espalda—. Los dedos de ella le tomaron de la muñeca y se miraron el uno al otro. Él me miró y asentí. Di todo por ti. —Pero estaba escarbando en mi cajón y se iba a llevar mis pantalones. ¡Aléjate de ahí! —Cálmate. —Su voz ya no era débil o quejumbrosa. No. es demasiado alta para usar tus pantalones. Pero el rostro de Hazel se había quebrado con una expresión llorosa. y comenzó a cambiar de canal antes de que siquiera comenzara a verse cualquier imagen. y las baterías dispersándose. —¡Eso no fue amable! Si no puedes ser amable entonces les diré a las enfermeras que no puedes recibir esta noche tu medicación. Cayó al suelo. Hazel se hundió en el asiento de manera hosca.—¡Ladrona! —gritó Hazel de una forma tan familiar que me sobresalté. Noah comenzó a seguirme cuando la mano de Hazel salió disparada. deslizándome alrededor de la cama y dirigiéndome hacia la puerta. Ella me arrojó el control remoto. —Toma —le dijo. Me agaché y pasó zumbándome por un lado para estrellarse contra la pared. ¿ves? Ella está dejando tus pantalones justo donde estaban. Noah vino y recogió el control remoto y sus baterías. y la vi mirándome con ojos furiosos—. Noah. ¿Te ibas a llevar sus pantalones? —Negué con la cabeza y él se giró de vuelta hacia Hazel—. y su mirada estaba despejada cuando lo miró. Yo me haré cargo. Me di la vuelta.

un poco de la energía de mi resentimiento disminuyó.Unos segundos más tarde volvió su atención a la televisión y comenzó a pulsar el control remoto tan rápido que las imágenes y el sonido se convirtieron en un borrón ilegible. y no sólo debido a todo lo que había descubierto acerca de Noah y Hazel. —Estoy de acuerdo. —Hazel nunca ha poseído nada como eso —dijo Noah—. Además contiene éstas pistas. Hay un montón de G. así que sabemos que es de él. como en la escena del final de la trilogía Star Wars cuando la máscara de Darth Vader le fue removida y no era más que un viejo que ni siquiera se veía peligroso. Examiné los grupos de letras. —Tienes razón. La tercera estaba en blanco. la segunda con una serie de números romanos. las que probablemente sean letras T o E. Noah y yo las estudiamos. Mira estas tiras de papel. —O bien estaba dormida o no se acuerda de haberlo visto. Durante mi estadía en la Casa Seale. Jack debe haberlo puesto ahí. En el exterior. Ahora que Hazel era algo como un lamentable desastre. —O no quiso decirnos. 215 . aunque ahora. Una vez dentro del auto. y el paso de los años sólo había conseguido incrementar mi odio hacia ella. el sol se asomaba. La primera estaba cubierta con letras impresas. —Aquella parece una clave de sustitución simple —dijo él. abrí el pequeño estuche. Me sentía inquieta. En cierto modo. Saqué el cuchillo y desenrollé tres tiras de papel de color rojo alrededor del mango. sino también por verla como una persona indefensa. Supongo que las dobles Z sustituyen una S o una L. Lo que significa que estuvo en la habitación de Hazel no hace mucho. Salimos de la habitación. No estaba del todo segura acerca de cómo me sentía al respecto. ella había sido una enemiga a la que había llegado a odiar. el pavimento estaba mojado debido al estallido de una lluvia de corta duración. era como desinflarse.

—Escucha a la razón. —Esta tiene un tipo de sello que no puedo leer. EXTROL KXH XOOHZOL FTZZ ZOKH GI HOKGU GNCLG ZOKLG GNCLG BILG ICN KXYNA MOGU Tomando la tira de papel roja que estaba en blanco. Noah se volvió a la claridad. Porque en este momento no me importa realmente lo que pienses. Entonces comencé a sustituir las letras para resolver el código. sin embargo. Todas estas pistas son sólo un montón de cosas de niños. —¿Te has parado a pensar que Jack podría estar haciendo todo esto porque ha tenido algún tipo de desequilibrio mental? —No digas eso. —Hola. Don. ¿qué pasa? Después de unos segundos de hablar con su amigo detective. —Estás molesto porque nos llevó a Hazel y me enteré de la verdad. —¿Qué pasa? —Todo. —No —dijo arrastrando las palabras con molestia—. ¿quieres? Nada de lo que está haciendo parece normal… al menos no para mí. 216 . estoy seguro de que tú lo podrás hacer. él frunció el ceño. Lo miró y en seguida contestó. Fuimos interrumpidos por su teléfono celular. volviendo a copiar las letras en mi bloc de notas. pero estoy segura de que nos lo va a decir cuando lo encontremos. ¿Y para qué se molestaría él en venir a la habitación de Hazel a esconder ese cuchillo? —No lo sé. —Y entonces me la tiró de vuelta.Tomé un lápiz.

señor. Mientras conducíamos. estaré allí en un minuto. lo sé. eso. siento lo que dije allá. fuiste tú quién tuvo la parte más dura. —¿Cuánto retraso? —Bastante. —¿Qué pasa? —¡A veces Don puede ser tan molesto! Tengo que ir a la corte. tomé la pista con los números romanos y conté la cantidad de números en español que representaban.—Ah. Muy bien. Dice que debido a la investigación de lo sucedido en mi casa. probablemente de todos. —Noah. tengo que aclararlo ahora mismo. Poniéndolo de nuevo en el estuche. Es algo como un retraso. mis pensamientos volvieron a la conversación en el banquillo. ¿Pero tengo que hacerlo en este momento? Pude oír el confuso zumbido de la voz del detective interrumpiéndolo. Pero no encontré nada a excepción de una hoja de buena calidad con el nombre de la marca Cold Steel grabado en el mango. Lo examiné centímetro a centímetro. Noah dijo: —Sí. pero fue suficiente para hacerme sentir aliviada de haber arreglado las cosas. El hecho es que. —¿Por qué? —Introdujo mi nombre en el sistema y se enteró de que tengo una multa sin pagar por exceso de velocidad. Sí. Terminando la llamada. Iba a hacerme cargo… —El ceño de Noah se profundizó—. Él sólo hizo un gesto brusco con la cabeza. Tomé el cuchillo y le di la vuelta. acerca de que eras el mandadero de Hazel. contuvo una muy mala palabra. XX – XV – XVI – XIX – V – VIII – XX XIX – XI – XVIII – I – XIII – XXIV 217 . Puso en marcha el motor.

querrás decir. como si lo que estaba a punto de decir era confidencial—. y Noah ubicó la línea correspondiente. Seguía teniendo la misma confianza en sí mismo para alardear y pavonearse como la última vez. la cual traté de mantener neutral. ¿Algo más? Sonrió de nuevo. el sujeto de ISI que había hablado con nosotros en la biblioteca. Yo fui por un pasillo en busca de una fuente de agua potable. estacionamos y bajamos. Sonriéndome. ¿Estás bien? —Mira. —Me dirigí al vestíbulo y él comenzó a caminar a mi lado. 218 . Nos enteramos del incendio. pretendiendo ser amigable… pero también bloqueaba mi camino. —¿Qué pasa con él? —Parece que Jack y él tuvieron una confrontación un par de días antes del accidente. —Creo que esa parte ya la entendí. —Oye. Básicamente. —¿Qué quieres decir? —Es una historia muy larga. puedes hablar con Noah si lo deseas. Pero yo no tengo nada que decirte. Sam Marvin. En mi camino de regreso me sorprendí al ver a Zachary Saulto. me pidió que viniera a comprobar cómo estabas. Estamos preocupados y queremos asegurarnos de que estás bien. Jack fue a recuperarlo para nosotros. —¿Cómo estás. Entramos al vestíbulo principal. sólo tratamos de cuidar de la hermana de Jack.Pronto llegamos a la Corte del Condado de Jefferson. Su nombre es Paul Gerard. Paul Gerard tomó algo que pertenecía a nuestra empresa. Saulto estudió mi expresión. —Él dio un paso más cerca y se inclinó. Le debemos eso. con su rostro de Silly Puffy viéndose todavía aun más espeluznante bajo la luz fluorescente. —Creemos que es importante darte una mano con uno de nuestros antiguos empleados. Jaclyn? —Jocelyn. ¿Qué estás haciendo aquí? —Mi jefe.

¿Jack consiguió lo que le enviaron a buscar? —No estamos seguros. A causa del accidente de auto. Solía ser uno de nuestros mejores especialistas de seguridad. Pero entonces. —Volvió a su posición anterior—. Él nunca ha podido resistirse a las rubias altas y guapas. a pesar de todo el fondo de seguridad con el que contamos. ¿verdad? Negué con la cabeza. No dije nada y él agregó. Entonces empezó a robarnos y a trabajar para sí mismo. —¿Qué es lo que fue a recuperar? —No puedo hablar de eso. entonces ¿por qué ISI no involucró a la policía en lugar de a mi hermano? Espera. Realmente no me gustaba la manera en que dejaba colgar trozos de información frente a mí. —Gerard es un tipo interesante. Saulto hizo caso omiso de mi sarcasmo.—¿Por qué haría eso? —Tu hermano era muy leal a ISI. —Si les robo. —Sólo para que lo sepas. si hubiésemos pensado que habría un problema. Gerard no ha tratado de contactar contigo. déjame adivinar. —Entonces. No habríamos dejado que Jack fuera a encontrarse con Gerard. no hubo manera de saberlo. ¿cierto? 219 . Tenemos una política de seguridad. —No vas a comenzar a coquetear conmigo. —A veces simplemente sucede que contratamos a una manzana podrida. No querían hacer público el hecho de que no pudieron proteger sus propios activos. yo tampoco lo he hecho. —¿Hubo un problema? Saulto se encogió de hombros.

La sonrisa desapareció y me moví a su alrededor. y guardaba un recibo en su billetera. no puedo. Nos dimos la vuelta y sentí la mirada de Saulto sobre nosotros hasta que salimos de la corte.—Estoy más allá de comenzar. —Tiene cabello. si necesitas algo. —Sonrió. se honesto. Miré a Noah. sólo llama. 220 . No la tomé. Levantó la mirada y su expresión se oscureció. Dime una cosa. Me tendió una tarjeta. y me pregunté si esa sonrisa falsa no le haría daño a sus mejillas—. Zach. Se miraron el uno al otro hasta que Saulto se encogió de hombros y se volvió hacia mí. —Una vez más. simplemente no me gustas. Dime lo que se robó Gerard y mi hermano trató de recuperar. Y en voz baja. añadí: —Y cerebro. —¿Qué cosa? —La verdad. Me vuelven loca los chicos con cabello. Noah acababa de dejar la taquilla de tránsito. ¿Sabes cómo comenzó el incendio? —No me gusta ser seguido por ti. ¿qué ves en un geek de computación como Noah? Estudié la cabeza rosa rapada de Saulto. —Vámonos. —Lo siento mucho. —¿Qué estás haciendo aquí? —le dijo a Saulto. De hecho. —Hay algo que quiero. Se apresuró a seguirme el paso mientras entraba al vestíbulo principal. —Siento mucho lo de tu casa. Así que mantente fuera de mi camino. Si están tan preocupados por mí.

Él debía estar seguro de que Jack me había pasado el objeto robado a mí. 27 Jason December Traducido por Zeth (SOS) Corregido por Mari NC D urante los pocos minutos siguientes. Noah y yo coincidimos en una cosa: Jack definitivamente lo había obtenido. así que me dije a mí misma que no pensara en Paul Gerard. y el hecho de que no lo tuviésemos había hecho nuestra situación realmente arriesgada. simplemente no explicaba suficiente. La historia de Saulto explicaba mucho. pero aún permanecíamos en la oscuridad. la cual era la razón por la que fingió su muerte. —¿No es Saluto el saco más grande de Erv que hayas conocido jamás? 221 . Noah mantuvo un ojo en el espejo retrovisor mientras conducía. Al darme cuenta de que inconscientemente me estaba mordiendo una uña. no había nada con lo que Noah o yo pudiésemos negociar. puse mi mano en mi regazo. Era también la razón por la que Gerard me atacó después y luego le prendió fuego a la casa de Noah. Noah y yo tendríamos que finalizar ésta loca búsqueda del tesoro pronto para resolver qué estaba ocurriendo. La preocupación no estaba llevándome a ningún lugar. Zachary Saulto había sido un idiota testarudo al no contarnos qué había robado Gerard. Finalmente le dirigí a Noah mi traviesa sonrisa. Entre más hablábamos. más seria se ponía la cara de Noah. Le dije todo lo que Saulto dijo. experimenté una nueva ola de temor. Ambos nos sentimos frustrados y que nos acercábamos. sabía en qué debía estar pensando. Recordando el sonido furioso de la voz de Paul Gerard y cómo me había ahogado. Si él nos arrinconaba. y me pregunté en voz alta qué le había robado Paul Gerard a la ISI y cómo mi hermano había logrado recuperarlo.

—No te preocupes. —Ya que ninguno de ellos pasa del veintiséis. asigné un número a cada letra. X MARKS THE SPOT 222 . Era genial ser más para Noah que sólo la hermana de su mejor amigo. —Espera. Asentí en concordancia. —De acuerdo. deben representar letras. lo es. —Odio cuando a los chicos presuntuosos les gusta venir detrás de mí. —¿Quieres decir que te estaba cortejando? Secretamente disfruté su mirada celosa. —Sí. 20 15 16 19 5 8 20 19 11 18 1 13 24 Noah miró por encima hacia lo que estaba haciendo. En una de las tiras convertí los números romanos en números regulares. lo tengo. Noah miró a las letras. Empecé desde 1 para A hasta 26 para Z. Cambié las letras y escribí las palabras. Le mostré la pista a Noah.Él rió. Le dejé claro que no era mi tipo. Cuando nos detuvimos en el semáforo. Dejamos el área del centro y regresé a las pistas. La luz cambió a verde y empezamos a movernos de nuevo. TOPSEHTSKRAMX —Debo de haber hecho algo mal. Ya veo lo que es. Garabateando un alfabeto. Trata de cambiar su orden. —Quizás son un anagrama.

seguí tachando letras equivocadas hasta que finalmente estuvo descifrado. El chiste de la película era que la “X” sí marcaba el lugar. —Lo sé. ¿Sabes dónde terminó Beth? 223 . Empecé cambiando las letras en el rompecabezas. —Muy divertido —dije. La frase favorita de Jack de la tercera película de Indiana Jones era: “La X nunca marca el lugar.” Lo escribió más de una vez en sus notas de Jason December. decidí seguir adelante. Confía menos confía más en nuestra Angry Beth. Concentrándome en el otro mensaje que habíamos decidido era una substitución cifrada. pero tenía al menos veinte DVD’s que vimos repetidamente. y él sonrió—. confía más”? —No tengo idea. Cuchillos y agujas conduciren a la muerte. Miré directamente las dos oraciones. ¿Por qué se contradeciría con esta pista? Recordé las muchas veces que habíamos visto esas películas “Indy”. —No lo sé. incluyendo la antigua trilogía de Star Wars. Hazel no permitía cable o alquileres. Noah se encogió de hombros. (LA X MARCA EL LUGAR) —Estás bromeando. Se lo leí a Noah. pensando que esta pista eran tan mala como la que nos había dicho que encontráramos a Hazel. Miré las palabras. Éste estaba más difícil. —¿Qué crees que esto signifique: “confía menos. de igual manera insegura. No tiene sentido. ¿recuerdas? Luego de pensar en esto por algunos segundos más.

¿cierto? Y ella también estaba en el problema de lógica. luego deslicé mi dedo por el grafito. —¿Sabes qué es “Evening Sun”? —Probablemente un periódico. Él nos dejó un cuchillo. Esa sobre Beth no nos dice donde encontrarla. Luego regresó a la carretera mientras la laptop buscaba una señal de conexión inalámbrica. porque “obit” significa obituario. Y la otra podría significar cualquier cosa. Simplemente ¿qué ha Jason December hecho? ¿Puedes encontrar su obit en el Evening Sun? Leí esto en voz alta para Noah y traté concentrar mi interés sobre en qué significaba. Con mi lápiz froté la punta de un lado al otro de mi pedazo de papel hasta que hubo una mancha oscura. y la encendió. —Empieza con los periódicos de Nueva York —sugirió. 224 . Deberíamos haber sabido que el problema envolvía a Beth. Se dirigió hacia un lado de la calle y se detuvo. ésta es la pista que necesitamos seguir.—No. Casi diez minutos después logramos la conexión y Noah condujo al interior del estacionamiento de un Motel. Alcanzando del asiento de atrás su laptop. Justo de la manera en que lo había hecho hace todos esos años en mi treceavo cumpleaños. inclinándola para capturar la luz. lo arrastré en el papel carbón hasta que pude leer un modelo inverso de lo escrito. —Deberíamos buscar en internet. ¿Qué hay de la última pista? Tomé la tira de papel en blanco. pero no es sorprenderte que el rompecabezas sea sobre ella. Apagó el motor y buscamos en internet. pero no pude describir las inscripciones. —Me dirigiré hacia un par de los más grandes hoteles y veremos si podemos captar alguna conexión. me la entregó. Pero nunca escuché sobre él. De cualquier manera. Por lo regular no exigen contraseña.

la fecha del accidente de Jack. Buscando los nombres y las circunstancias. Su accidente ocurrió cuando él regresaba a casa desde Albany.Luego de un poco de búsqueda encontramos “The Evening Sun. —Vamos a revisarlo de igual forma. Entra en su sección de archivo y busca por fecha. Revisamos la portada.” que estaba en Norwich. y cliqueé en Marzo dieciséis. —Sí lo hace. Estaba por seguir a la siguiente página pero Noah me detuvo. Y dije: —No habría un obituario sobre Jack en este periódico. 225 . ¿Sabes el reporte sobre su accidente que la ISI me envió? Esa es la imagen que ellos enviaron de su auto siendo remolcado. —Esto en realidad no tiene nada que ver con Jack. luego de una asignación laboral. Bajamos. Lo hice. Norwich está hacia abajo. y me detuve en un artículo: “Una Pareja de Ancianos Fallece en Accidente Fatal.” Miramos la imagen de un automóvil siendo sacado por un remolque de un río. ninguna de ellas me era familiar… excepto que su auto había caído a un río de la manera en la que el de mi hermano lo había hecho. en la parte inferior del estado.

ese no es el auto de Jack. —Esta es una foto de un accidente de autos del mismo día en que se supone que él había muerto. —O Jack les quería hacer creer que se había ido. Y lo puso en tal peligro que él o ISI fingieron su muerte. Pasé mucho tiempo estudiando esa foto. o ellos son los que están fingiendo su muerte. —¿Viste alguna foto de su accidente? Sacudí mi cabeza. porque él dejó todas estas pistas para nosotros. Pero una cosa sí sabemos: algo ocurrió el dieciséis de marzo. —¿ —Bueno. No agregué que la idea de repasar los detalles de la muerte de mi hermano temía que me llevaran al borde. 28 La Petición Traducido por Nanndadu Corregido por Mari NC E stás seguro? —Absolutamente. Ninguno en la familia quiso hacerlo. y estoy seguro de que está atada a ISI. —No podía hacerles frente. 226 . Un pequeño grito de miedo escapó de mí. puedo decirte una cosa. No podría hacer eso si estuviera encerrado en algún lugar. Sólo que el suyo es un modelo nuevo y es nuevo. Él conduce un Civic como yo. —¿Y si ellos lo tienen en alguna parte? ¿Y si ellos le están haciendo daño? —No lo creo.

—¡Beth! ¿Por qué ella? A pesar de que ella y yo éramos compañeras de habitación. No ahora. En el pasado él solía decirme lo mismo. entonces. Compramos bebidas y hamburguesas de tocino de una mujer en una camiseta a cuadros. mientras azucenas anaranjadas estaban justo acabando de florecer. —¿Tienes hambre. Jocey? Vamos a conseguir algo. —No puedo evitarlo. Noah detuvo el auto en un parque cubierto de hierba y salimos. ninguno queriendo compartir nuestros pensamientos. no sabemos dónde está la X que marca el lugar. encontramos una banca de picnic debajo de un arce. arces y sauces. no era como si fuésemos amigas. y la puse en la parte trasera. Varios kilómetros después. aunque nunca pareció útil. Bajando hacia el río. apagué la laptop. El periódico nos dijo algo importante. Me dejé caer en el asiento mientras Noah prendía el motor. —La preocupación no es productiva. En la distancia había un vendedor de artículos de comida en un carro cerca del camino de bicicletas. Estaba demasiado estropeada. Y dijo: —Hasta que descubramos las pistas tenemos que dejar de adivinar. —Está bien. pero ninguna de ellas tiene suficiente información. Suspiré. Nos sentamos en la parte superior de la mesa como habíamos hecho cuando éramos niños. ¿qué deberíamos hacer ahora? —Esa es una pregunta difícil. y tampoco sabemos dónde está Beth. Condujimos a través de las afueras de la ciudad. En cualquier otro momento habría disfrutado de lo lindo era. con nuestros pies sobre las 227 . terminamos en una calle rodeada en ambos lados por abedules. Y no puedo dejar de preocuparme. Eventualmente pasamos a través del pequeño pueblo de Alexandria Bay y nos dirigimos hacia el Río St. Su toldo de rayas- amarillas-y-moradas flameaba en la brisa. ambos en las sombras. Lawrence. Nadie podía ser amigo de ella. Jack nos dio tres pistas con el cuchillo. Aneas estaban creciendo en lugares pantanosos y la salvaje primavera bordeaba el camino. pero ¿qué hacemos con ello? En cuanto a las otras dos.Salí de Internet.

Antes de que huyeras. —Creo que me debes eso. Sólo no puedo descubrir el qué. Quiero saber cómo sucedió. no lo sé. —Es como si Jack nos estuviese obligando a recordar. —Pero tú ya sabes lo que sucedió. sintiendo que él no estaba sólo haciendo una pequeña conversación. Asentí. Noah no dijo nada y esperé. cuando hiciste lo que hiciste. Él me miró. Hasta que la saques. —No. ha sido como tratar de evitar un puñado de meteoritos cayendo. cuyos postes se balanceaban con suavidad a lo largo del muelle—. 228 . —Sí. —Supongo que es como conseguir que una astilla salga a la superficie. Noah sonrió y capturé un breve vistazo del chico que había significado tanto para mí. he gastado un montón de tiempo tratando de olvidar mi pasado —dijo Noah mientras mordía mi hamburguesa—. Luego recogimos las cosas que había dejado fuera del pedido de la tienda de comestibles. Apreté mis ojos cerrados. En el verano. el río gris verdoso estaría lleno con botes. ¿recuerdas? Hazel nos envió a la oficina postal. —Su mirada se alejó a una marina distante. bajando la mirada a mí ahora hamburguesa sin sabor pero sin responder. sabes que va a seguir enloqueciéndote. Comimos en silencio por un rato hasta que finalmente dije: —Creo que quieres preguntarme algo. Jack y yo habíamos estado haciendo los mandados. Pero en el último par de días.bancas. Me tensé. —Sabes. —Tal vez si hubieses estado allí no habría resultado de la forma en que lo hizo. pero bajo el cielo nublado de hoy sólo había un par de barcos de vela. con la silenciosa esperanza de que retirara su petición.

*** Finalmente abrí mis ojos. Noah arrugó la envoltura de su hamburguesa. Pero el final del camino está bien. Luego se acercó. mientras él levantaba lentamente su cabeza de sus brazos y me miraba con odio. —Nunca podría odiarte. *** Corrí a través del suelo cubierto de nieve. Seguía repitiendo la mirada de traición en los ojos llenos de lágrimas de Noah. mis pies temblando entre el entumecimiento y el dolor. me dijiste que me matarías si me volvías a ver de nuevo. —Conner no lo hizo —susurré. tomando mi mano. 229 . estudiando mis masticadas uñas. y tú también lo hiciste. El aire helado quemaba mi nariz y mi garganta. un negro estrellado arriba. —Jocey. Las lágrimas se convertían en carámbanos de hielo sobre mis mejillas. te mataré. —¿Cuál es el punto? Sólo va a hacer que me odies de nuevo. A pesar del amargo aguijón del helado clima. sólo era un niño realmente asustado. —Si alguna vez te vuelvo a ver. era el dolor punzante dentro de mí lo que peor hería. —En aquel entonces. Deslizó sus dedos entre los míos. Sobreviví. haciendo una nube de humo delante de mí cuando exhalaba. Los copos de nieve habían dejado de caer y el cielo nocturno estaba despejado. cortando el mundo a la mitad: brillante blanco en el suelo. Pensé sobre eso cuando estabas estrangulándome. La sostuvo en la suya.

Fuera de la casa. Conocía a Beth por años. —Oh. Su crítica no me molestó. Recientemente. había empezado a decirme algunas cosas. Más allá de la ventana de la cocina nuevos copos estaban cayendo. Especialmente con este cuerpo. Sonreí. la 230 . Hazel había utilizado pegamento en el dial. y había cargado con tantas conversaciones unilaterales con ella que había perdido la cuenta. ya que siempre había sabido que mi voz al cantar era más plana que nada. —Cantas tan mal —dijo Beth aunque su tono fue suave. Su largo cabello rojo y rizado estaba hacia atrás con una goma elástica y sus cejas eran tan pálidas que difícilmente podías verlas. Compartíamos dormitorio. y no parecía tan enfadada. ¡vamos! Sabes que algún día lo voy a lograr en grande como estrella del Rock. —Ella sólo sacudió la cabeza y yo seguí cantando. Y a pesar del horno caliente que estaba en el sótano. y me tomé su comentario como una buena señal ya que ella en realidad había hablado. la nieve ya estaba a un pie de profundidad en el amargo frío que era Watertown durante el invierno. torbellinos de niebla tanto encantados y desolados. sin embargo. Era difícil para mí creer que realmente había tanta nieve en el suelo cuando ni siquiera estábamos en diciembre aún. manteniendo todas la vacilantes notas de “Ticket to Ride”. 29 Confesión Traducido por Lorenaa Corregido por Mari NC E staba lavando los platos y cantando con los Beatles. en el patio trasero. Sólo teníamos permitido escuchar la vieja emisora de Watertown y para asegurarse de esto.

Tuve una terrible visión de eso filtrándose hacía mi. todas estas cosas molestas parecían correr en paralelo con la creciente agitación de Hazel y el comportamiento cada vez más retorcido de Corner Boy. pero volver a casa era otro desafío. Antes ella había sido tan dura sobre la aplicación de las reglas en la Casa Seale. Hace dos noches me desperté de un sueño. A veces Hazel olvidaba que estaba allí y él perdía el autobús. No lo sabíamos y no era un tema que podías sacar sin meterte en serios problemas. Realmente extrañaba los días de verano y los primeros de otoño cuando éramos libres de los confines de la Casa Seale. Tomé el plato que Beth me pasaba y lo sequé. Desde que Conner había anunciado a todo el mundo que le gustaba el sótano. Una noche quiso escaparse arrastrándose por las escaleras hacia el extraño nido que él mismo se había construido con trapos y mantas viejas. Sólo esta mañana Georgie había tratado de incendiar las cortinas otra vez. Pero a ella 231 . Nos preguntábamos si eso era por el uso de las drogas. Deseaba haber sido capaz de ir con Jack y Noah en sus mandados. Todos éramos cuidadosos de todo lo que decíamos o hacíamos. Se ondulaba y vibraba debajo de las palmas de mis manos como un organismo vivo. la mentira se convirtió en su retorcida verdad. a propósito rompía algo o golpeaba a uno de los niños pequeños para que lo enviaran abajo otra vez.casa siempre se sentía fría. Cada vez más. decididos a no hacer nada que pudiera molestarlo o que nos enviara a su guarida. pero ahora parecería que había perdido su determinación. Nada cambió. ni la marihuana ni las inhalaciones ocasionales de cocaína le daban el escape que necesitaba o había un problema con sus suministros. Era preferible para nosotros tener un descanso de él también. O bien. Noah tuvo varias charlas severas con Hazel sobre Conner. Por extraño que parezca. Nunca nos molestamos de señalar esto ya que era un problema en el colegio. me preguntaba cuán larga iba a ser la vida en esta casa sin que nada malo sucediera. engulléndome como un extraterrestre en una película de terror. Pronto estuvo pasando cada minuto libre allí abajo. Si Hazel intentaba hacer que subiera. encontrándome a mi misma de pie al lado de la pared de la habitación. especialmente en el segundo piso. y yo las había visto auto extinguiéndose antes de que el fuego las devorara.

—Hazel no… ¡Por favor! ¡Él no puede ir allí abajo! Una ráfaga de ira volvió roja su fea cara. una mancha húmeda oscureció su entrepierna. Me detuve para mirar por la ventana. luego alcancé el de tallo largo cuando escuché un grito espantoso. sus finos calcetines se deslizaban por el suelo. El crepúsculo se había convertido en una suave sombra violeta y los copos empezaban a decorar los negros árboles con encaje. Sequé el cuchillo de carnicero y lo puse de nuevo en el bloque. La radio cambió de la canción de los Beatles a un número de los Beach Boys surfeando lo que parecía fuera de lugar en noviembre. niños? ¡Ahora has roto la lámpara. —¿Cuántas veces les tengo que decir que no corran por la casa. —¿Qué pasa. Y se negó a tratar con Conner. mocoso! Dixon forcejeaba para mantenerse sujeto a mí. si él quería vivir en el sótano estaba bien.no le importaba mucho lo que hiciéramos a menos que te la cruzaras directamente y entonces dejaba volar su control. Era Dixon. Él empezó a sollozar. Puse el cuchillo en la mesa y miré hacía su cara asustada. girando la esquina y corriendo hacia mí. amigo? Me agarró de la cintura y se aferró a mí en un abrazo desesperado cuando Hazel irrumpió en la habitación. —¡No te atrevas a huir de mí. tomando su otro brazo. Beth había acabado de lavar los cuchillos y yo esta secándolos. —¡Cómo te atreves! 232 . Eso puso a Hazel incluso más furiosa. Dejé caer el trapo de la cocina y me abalance sobre él. pero cuando ella sacudió su brazo se soltó y gritó de dolor. Tomó duramente de su delgado bracito. Llevaba un pijama azul y amarillo. Para lo que a ella concernía. y yo tendré que limpiarlo! Ella lo arrastró hacia la puerta del sótano.

Se escapó un pequeño ladrido en el aire cuando Hazel se dobló sobre sí misma. Escuché a Corner Boy subir corriendo las escaleras. Y a lo mejor tú aprenderás a mantener la boca cerrada cuando vayas allí abajo con él. llorando. La bloqueé con las manos temblorosas. Los cuchillos eran el único lenguaje que Beth entendía. Era tan cruel como una serpiente. Usando su mano libre para abrir la puerta del sótano. Dixon aprenderá a obedecer y a no hacerse pipí en los pantalones. Dixon dio un salto alejándose y yo la embestí. —Conner está abajo. Su usual ira intimidante ahora parecía pálida 233 . la golpeé en el estomago. Ella y yo éramos de la misma altura y estábamos equilibradas en nuestra batalla por Dixon. Miré hacia los ojos insensibles de Hazel. Dixon gritó como un animal aterrorizado sabiendo que se lo iban a comer vivo. No podía dejarla hacer esto de ninguna manera. así que lo solté. y sus brazos fallaron cuando intentó escaparse.Nunca la había visto tan fuera de control. y deseaba desesperadamente que Jack y Noah volvieran a casa. Dixon se aferraba a mí. Una tranquila comprensión se apoderó de mí. se reía enloquecidamente y a sangre fría mientras esperaba fuera de nuestra vista. Beth frunció el ceño y se adelantó. Incapaz de encontrar mi voz. donde se golpeó con los escalones con un ruido sordo y cayó hacia atrás. pero tenía miedo de que le desencajáramos los brazos. empujándola de vuelta al sótano. le di una pequeña sacudida. Sacudí mi cabeza. Su voz se volvió amenazante cuando ordenó—: ¡De… ja… lo… ir! Dixon estaba histérico ahora tanto por el miedo como por el dolor de haberse convertido en un tira y afloja humano. arrastró a Dixon hacía la oscuridad abierta. Lanzándome hacia delante. Sólo pudo arreglárselas para encontrar su voz y empezar a gritar cuando cerré la puerta de golpe. Fuerte. —A lo mejor —dijo—. —¡No puedes hacer eso! Tomé el cuchillo de trinchar de la mesa y le apunté con él. Hazlo subir antes de mandar a Dixon abajo.

frenética. Sacudí la cabeza mientras otros niños vinieron a ver lo que pasaba.al lado de mis propios sentimientos furiosos. Pronto vino algún escándalo descomunal y la paliza siguiente apoyó mi teoría. Dixon se quedó con los puños cerrados a sus lados. 234 . esperé hasta que la operadora respondió. De repente oímos un grito asustado a medida que la voz de Hazel era interrumpida. miré alrededor de la habitación. Arrojé el teléfono a la mesa pero mantuve el cuchillo en mi mano cuando me giré hacia la puerta. Entonces le conté que había una emergencia y le di nuestra dirección. Colgando. Si lo hacía entonces de seguro que iba a necesitar el cuchillo. ¡Abre la puerta! —No hasta que llegue la policía. Me miraron con los ojos muy abiertos. Marcando el 911. mirando la puerta cerrada como si fuera un portal maldito que pudiera abrirse y tragarnos a todos. Beth dijo con una voz aterrorizada medio suplicando: —Te matará si no la dejas salir. Los niños seguían mirando la puerta del sótano como si fuera más fascinante que una película. para el momento con tanta fuerza que parecía que en realidad podía romperla. Hazel todavía estaba gritando y golpeándola. poniendo mi mano sobre su rizada cabeza—. —Déjala salir —ordenó Beth. Ve. tráeme el teléfono. y a la puerta que vibraba bajo el martilleo de los puños de Hazel. Sus sollozos disminuyeron cuando se deslizó al mostrador y me lo trajo. su delgado cuerpecito rígido. Ella no se acercó más pero sí dijo: —¡Te vas a meter en un gran problema! Hazel debió haber conseguido ponerse de pie porque empezó a golpear la puerta y a gritarme para que la abriera. Pensé en el garrote casero de Corner Boy y me pregunté si había hecho otros durante sus días en el sótano. mientras Beth furiosamente sacudía la cabeza y Georgie se metía el pulgar en la boca. Dixon vino y se paró a mi lado. —Dixon —manejé finalmente decir.

—No encontraron ningún rastro del perro o el gato. Conner o Hazel. respirando fuerte y esforzándonos por escuchar. con trozos de algodón barato y calicó. —Déjala salir. —… empleando cada diente y garra —seguía Dixon—. una hora más o menos —susurró—. —El perro de algodón y el gato de calicó —recitaba Dixon sin aliento—. Nadie hablaba excepto Dixon. sujetando el cuchillo entre ambas manos. en la más horrible manera que tú hayas visto. Todos nos quedamos rígidos y en silencio. Dixon. cuya voz había disminuido a un ligero murmuro. —La verdad sobre el gato y el cachorro… —Apártate. —¡Te dije que te callaras! —gritó ella dirigiéndose hacia él. —A la mañana siguiente cuando los dos se habían sentado… —¡Cállate! —siseó Beth. Di un paso entre los dos. Dixon parecía no vernos para nada.—El aire estaba lleno. Más sonidos de golpes se elevaron hasta nosotros desde los escalones del sótano y la puerta se estremeció bajo un gran impacto. —… es esta: ¡ellos se comieron el uno al otro! 235 . se revolcaban de esta manera y se cayeron de… —¿Qué está haciendo ella? —dijo el pequeño Georgie alrededor del pulgar dentro de su boca. Hubo un chillido agudo que podía haber venido de cualquiera de los dos. Sentía una presión grasienta en mi estómago. preparada para usarlo. seguidos por retumbos que tenían que ser de ambos golpeando las escaleras. En cambio sus ojos estaban clavados en la puerta mientras recitaba su amado libro. Mi corazón golpeaba como su hubiera corrido una carrera. Sonidos de gritos y golpes venían de detrás de la puerta. Beth dio un paso adelante. Jocey.

esperamos a que la policía llegara. Primero escuchamos el timbre de la puerta. esperamos a que Jack y Noah volvieran.—Lo sé. Hazel salió a trompicones. Él deslizó su fríos deditos entre los míos y esperamos. lo sé —dije. Esperamos por un ruido del sótano. y luego escuchamos un puño golpear lentamente la puerta del sótano. Dos de esas cosas pasaron a la vez. desbloqueándola y abriéndola lentamente. por el que Juliann se escabulló para responder. El otro preguntó por los golpes de la puerta del sótano. Uno de ellos me pidió por el cuchillo. 236 . Los oficiales de policía entraron a la cocina. el cual le entregué.

Había marcas de mordidas en sus brazos y parte de su cabello había sido arrancado. así que ella no pudo ver que le pasó. Durante mi estancia en la Casa Seale. Sabía que era una mujer despiadada que no podía ser persuadida con ningún tipo de compasión. Le susurró algo al oído a su compañero. Y era una adicta a las drogas. y le hablaba a ella calmadamente. Esto. y luego la puerta accidentalmente se cerró. quien 237 . Estaba oscuro. debe haber sido obra de Dios para mantener al otro niño a salvo. la había atacado y habían caído de las escaleras. mi espalda estaba apoyada en la esquina de la misma manera en que Conner se sentaba tan a menudo. su patética apariencia parecía avivar la simpatía del oficial más viejo. Él tenía una cara redonda con cabello gris como cartón. y completamente desinteresada por los niños o sus necesidades. Por primera vez fui capaz de entender por qué los trabajadores sociales que nos visitaban la aceptaban tan bien. También sabía que era demandante. El policía más joven estaba abajo en el sótano. La escuché tejer una historia sobre el chico problemático y como ella había bajado al sótano para convencerlo de subir. Para mi asombro. Estaba en el extremo más lejano de la cocina donde aún podía verla y oírla. Estaba lista para levantarme de un salto y llamarla mentirosa cuando el oficial subió del sótano. insistió. 30 Mentiras Traducido por carmen170796 Corregido por Zeth H azel se sentó en una de las sillas del comedor y la sangre brotaba de los rasguños en su cara. sin conciencia. Pero la única cosa que no había aprendido era cuán hábil mentirosa era. ruda. Mientras trataba de razonar con él. había aprendido varias cosas sobre Hazel. buscando a Conner.

quien levantó la mirada con una expresión llorosa. Ella cubrió su cara con sus manos y sollozó. ―¡Usa drogas! Vayan a revisar su habitación y encontrarán marihuana y probablemente cocaína. Sé que ha estado más que en contra de aceptarlo. Hazel rompió a llorar. Inobservada. A pesar de que había odiado y temido a Conner. —Él observo sus marcas de mordidas y rasguños con simpatía. Lo encerraba en el sótano todo el tiempo. ―Jocelyn tan sólo está perturbada en este momento. No le importa si Conner está muerto. y un gruñido silencioso y cruel. jovencita ―dijo el policía―. Un profundo sentimiento de culpa brotó dentro de mí. Me sentí enferma del terror. como si le hubiesen brotado antenas y colmillos. El oficial más viejo se volteó hacia Hazel. Sólo quería salvar a Dixon. Observé mientras el policía más viejo empezaba a escribir en su agenda y el más joven se alejaba de Hazel para usar el teléfono. La señorita Frey ha manejado el hogar adoptivo por un largo tiempo y tiene una muy buena reputación. Parecía que su cuello se había roto en la caída. La miré con odio. Después expresó su tristeza al tener que informarle que el chico estaba muerto. Él luchó conmigo como un lince. aún cuando sabía que sólo ayudaría a que los oficiales creyeran su historia. Se confunde mucho. Ha encerrado a cada uno de nosotros ahí abajo también. pero así eran las cosas en el mundo del cuidado 238 . excepto que perderá el dinero que le pagan por él. ―Cálmate. porque soy quien encontró a Conner durmiendo bajo un paso subterráneo. no había querido que muriera.volteo a mirar a Hazel con simpatía. Lo sé. Hazel le dio una sonrisa acuosa y puso una expresión angelical que se veía extraterrestre en ella. me puse de pie y avancé hacia el policía ―Está mintiendo. que Hazel parara de ser cruel y que entendiera que se sentía estar encerrada en el sótano. ella levantó su cara y me miró con ojos sin lágrimas. tratando de lidiar con el abuso que vivió antes de venir a aquí. cuando se enoja. Temblando.

¡Sabrán que estoy diciendo la verdad! Los chillidos en la habitación delantera aumentaron. jovencita ―dijo el oficial más viejo. ―La revisaremos ―prometió el policía más viejo―. ―¡Jocey! —dijo Jack con voz alarmada. Una alocada idea cosquilleó en el fondo de mi mente. ―Dame el arma. El oficial se volteó en esa dirección y yo actué rápidamente. El frío metal parecía enviar coraje a través de mi cuerpo para mantenerme de pie. Lo mató. seguido de sollozos de varios niños pequeños. Él maldijo mientras la apuntaba a él. El policía más joven colgó el teléfono. Encontraran drogas. pero primero suban a su habitación. El chico cayó de la escalera y se rompió el cuello. Agarré su arma y retrocedí.adoptivo. señorita. ―Lo haré. El hombre más viejo se volteó en mi dirección y alargó sus manos en un gesto tranquilizador. Nunca lastimaría a uno de mis niños. 239 . Justo entonces hubo un grito proveniente del salón delantero que sonaba como Beth. nadie nos creería. ―Dame el arma. no! ―le rogó ella a los oficiales―. ¿Qué estás haciendo? ―¡Hazel iba a enviar a Dixon abajo al sótano! Yo la empujé ahí abajo en cambio. sostuve el arma firmemente en ambas manos. o estarás en un montón de problemas. y ella se peleó con Conner. Al ser niños problemáticos con pasados atribulados. deteniéndose de golpe―. A pesar de eso. Primero danos el arma. y unos segundos más tarde Noah y Jack vinieron corriendo. ―¡No hasta que mire donde le dije! ―El pánico vibraba dentro de mí como una polilla atrapada golpeándose contra un frasco. Miren en el cajón de su mesita antigua. —El coronel enviará a alguien. Me quedé mirando su arma y vi que la funda de la pistola estaba desabrochada. ―¡No.

La nieve en el piso reflejaba un brillo espeluznante. A través de las colgaduras de encaje que cubrían las ventanas. Me esforcé por escuchar. En mi estupor parecía extraño que finalmente se nos permitiera sentarnos en la habitación especial de Hazel. Juliann y Georgie estaban compartiendo la mecedora. Alarmada. Todos los demás me estaban fulminando con la mirada. podíamos ver que había oscurecido afuera. Agarró el arma. y la sangre brotó de entre sus dedos donde la bala le había pasado rozando. Agarró su brazo justo bajo su hombro. Lo que pasó después de eso fue mayormente un borrón hasta que eventualmente me encontré sentada en la habitación delantera junto con los otros niños. entré en pánico y retrocedí. Miré a los niños en la sala. Se disparó con una fuerte explosión que lastimó mis oídos. donde sólo íbamos antes para limpiar el polvo o pasar la aspiradora. Habíamos sido agrupados ahí por los trabajadores sociales que la policía había llamado. enojados. Dixon en un lado y Jack en el otro. ¿verdad? Dándome cuenta de que era cierto. Me miraban con culpa en sus ojos. finalmente comprendí lo que seguía repitiendo: —No volveré a casa… ¡No lo haré! Alrededor de todo la sala me encontré con ojos aterrados. Su compañero tomó el arma del suelo. La tiré al piso y retrocedí tambaleándome. 240 . acusadores. revisaremos la habitación. —Escucha. Parecía como si los copos de nieve se hubiesen congelado en la caída. te doy mi palabra. abrazándose el uno al otro. observé con miedo mientras su expresión enojada cambiaba a una en shock. su rostro enterrado en sus brazos. las rodillas en alto. Me senté en el sillón brocado. Su navaja cerrada descansaba en su mano. di un leve asentimiento y me relajé un poco hasta que el oficial más joven se abalanzó. su pulgar apretándola como un talismán. Beth estaba sentada en el sofá. pero después noté que era el diseño del encaje contra las ventanas. La expresión de Noah estaba escondida de mí ya que él estaba sentado en el piso. Pero no te puedo dejar aquí con un arma.—Ya lo estoy. y continuamente murmuraba algo para sí misma.

pero alguien había apagado la tormenta y ahora se fundía en un pequeño charco de nada—. —¿Por qué crees. Muchos segundos pasaron y Juliann susurró: —Tal vez contraten a una nueva mamá. como si no existiéramos. En seguida Hazel pasó esposada. era que las únicas dos veces que los niños usaban la puerta delantera era la primera vez que llegaban aquí. —Su voz carecía de emoción y era tan diferente a ella. pero ni siquiera levantó su cabeza. —Pero Hazel es un monstruo. y aparté la mirada hasta que ellos habían pasado por la puerta delantera. Una verdad sobre la Casa Seale que conocía. O a un peor 241 . Parecía como si no nos viera. Medio esperaba que Noah interviniera. —Ellos te harán volver a la casa de tu abuelo —dijo Beth en un cruel siseo. o ir a algún hogar adoptivo peor que éste. Evie empezó a llorar.—¿Por qué están tan enojados? —le pregunte a Jack en un susurro miserable. nos sentamos escuchando el tic tac del reloj sobre la repisa de la chimenea y el lejano murmullo de voces en la otra habitación. —Nope. —Deben haber encontrado su alijo de drogas después de todo —dijo Jack. Siempre actuaba sin pensar. y la última cuando se iban. Sólo había estado con nosotros un par de meses. Beth sacudió su cabeza. Jocey? La mayoría de estos niños vienen de lugares realmente malos. Ahora con seguridad cerraran la Casa Seale. En un silencio estupefacto. Toda conversación fue interrumpida cuando un policía y el coronel pasaron empujando una camilla. Una bolsa negra yacía encima. como siempre. —¿Qué me va a pasar? —sollozó la pequeña Evie. Nos enviarán de vuelta de donde vinimos. Logramos oír a los trabajadores sociales en la cocina haciendo ansiosas llamadas. No quieren volver. El ácido se elevó en mi garganta.

me puse mis botas y abrigo. Agachándome a lado de él dije: —¿No lo entiendes. y me alejé de él. En ese momento las bombillas en las dos lámparas en cada lado de la sala explotaron. Llegué al porche trasero. Mis ojos se movieron arriba hacia el negro cielo dado que las nubes de nieves habían continuado. un sollozo escapándoseme. pedazos de vidrio roto chocaron contra las sombras. me escabullí por la cerca y hacia la calle. Las lágrimas escocieron mis ojos. mis pies se hundían en la nieve. Apenas si lo noté.lugar. —¡Sal de aquí! Si alguna vez te vuelvo a ver. te mataré. corrí. Jocey! —Todo su cuerpo se inclinó en acusación. Georgie bajó de un salto de las mecedoras y se me acercó. Desconsolada. —¡Te odio. La oscuridad se estableció en la habitación. Al menos aquí nos teníamos mutuamente. mirando atrás hacia las luces encendidas de las ventanas. Noah? Tenía que detenerla. Poniéndome de pie de un salto. Su cabello rubio blanquecino y las sombras púrpuras bajo sus ojos lo hacían parecer un fantasma. Mientras él regresaba a la mecedora. y Dixon dejó salir un terrible sollozo mientras que Evie empezaba a llorar a gritos. Nunca había escuchado a Beth decir tantas palabras. Las estrellas brillaban como pedazos de vidrio roto que pronto nublaron mis lágrimas. los cuales habían estado tan secos segundos antes. Él lentamente levantó su cabeza y estuve sorprendida por la mirada de odio y traición. corrí por la casa. Dixon me tomó de la mano. corrí al exterior y atravesé el patio. 242 . Evitando los policías afuera. Unos segundos más tarde me paré y me acerqué a donde Noah estaba sentado. Al menos aquí sabíamos qué esperar. con niños más grandes y una mamá más mala. pero por primera vez realmente deseaba que se callara.

—Duele mucho recordar esa noche. El cielo estaba más nublado ahora. No fue hasta que me puse en contacto con tu hermano que describí a donde fuiste esa noche. me sentí pésimo por como reaccioné. Dixon dijo que él no me culpaba — murmuré en voz baja—. Me preocupaba por ti. el viento estaba soplando. Me preguntaba qué te pasó. Melody estaba ahí. mirando al río. —Al menos terminaron con los Habertons. donde consiguió un trabajo como anfitriona de un restaurante. Las aguas se habían vuelto turbulentas. Temblé. —Nuestra madre nos llevó a Benninton. más temerosos de enfrentar lo desconocido que de continuar viviendo con lo que era malo. *** Noah y yo estuvimos sentados juntos en la banca para picnic. Él siguió mis pisadas en la nueve. dado que había terminado con Erv un mes antes. en ti y Jack. donde vivía la prima de nuestra mamá. y yo me calmara. Desearía que no me hubieses pedido que te lo contase. Los botes habían dejado el agua y el vendedor ambulante había recogido sus cosas y se había ido. y una vez que me encontró. de hecho. Jack había agarrado nuestras cosas y había dejado la Casa Seale poco después de que yo lo hiciera. Asentí. —¿Tienes frío? —Noah se movió más cerca y deslizó un brazo alrededor de mis hombros. y pensaba todo el tiempo en ambos. cuando nos arrastró nuevamente de vuelta a Nueva York y nos abandonó a nuestra suerte. 243 . Estuvimos con ella aproximadamente un año. Vermont. —Simplemente éramos un montón de niños asustados. Fue cuidado por una familia agradable y después adoptado por su nueva madre. Temprano en la mañana tomamos un bus a Syracuse. permanecimos juntos durante esa larga noche. Nos compró ropa nueva y nos inscribió en la escuela. —Después de que dejamos la galería. Después de que te fueras.

hagamos una tregua. Por supuesto no la dejaron mantener a niños en adopción después de eso. —Pero aún… Se volteó para enfrentarme y sus manos se movieron a mis brazos. después de esa horrible noche? —Al principio permanecí en la Casa Seale. Me volví un ermitaño informático y traté de no echar de menos a todos los niños que solían ser parte de mi vida. por supuesto. —Lamento todo. Y a donde vamos desde aquí. e hicimos buen dinero. —¿Cómo pudiste hacer eso? Eras un menor. Incluso pagó por acceso a Internet. Eso era sorprendente. y él lo vio en mi cara. No presentaron cargos por drogas contra ella. Tienes que saberlo a estas alturas. —Oye. —Difícil de creer.—Durante esos años después de dejar Watertown. besándome por mucho tiempo y 244 . Principalmente tú y Jack. Jocelyn. Noah. La única cosa que importa es lo que hacemos de aquí en adelante. ¿Qué te paso. para que así pudiera vivir por mi cuenta? Eso fue cuando ella fue a la residencia de ancianos. Noah. dolor. Algo acerca de una ilegitima búsqueda y arresto. ¿quién te cuido mientras Hazel estaba en la cárcel? —Ella no fue a la cárcel. Quiero decir. y pena. Una sonrisa flaqueó en mis labios mientras trataba de apartar toda la tristeza. Un tiempo después Hazel tuvo ese derrame cerebral. Don Iverson realmente tomó cartas en el asunto después de eso. realmente traté de olvidar todo. Me acercó. Y el juez de instrucción resolvió que la muerte de Conner fue un accidente. así que puso en venta la Casa Seale. me dejó comprar un nuevo computador con todos los accesorios y programas que necesitaba. Aún me siento terrible por ti y todos los chicos. Se vendió rápido. ¿de acuerdo? Acordemos que lo que hicimos cuando éramos niños ya no importa. —No fue tu culpa. Fue la de Hazel. Pero ahora quiero saberlo. Para compensarme. ¿Recuerdas que te dije que él me ayudó a convertirme en un menor emancipado. lo sé. aunque eso me salvó.

245 . y me relajé. Él levanto su mano izquierda. quedándose boquiabierto por su mano color carmesí. y nos sonreímos uno al otro hasta que él soltó mis brazos y su expresión se volvió perpleja. La manga de mi blusa estaba empapada de sangre. Una sensación de calma se deslizo a través de mí. Finalmente Noah me liberó.tiernamente mientras el frío viento se arremolinaba alrededor de nosotros. Reprimí un suspiro de asombro mientras él agarraba mi brazo.

Nunca habría sucedido si no hubiera encerrado a Hazel en el sótano. —Empujé mi manga hacia abajo. Un doctor llamaría a mis padres adoptivos. Tal vez es por lo que pasó. tratando de mantener la calma—. —Pero puedes explicarles. Sacó un pañuelo blanco de su bolsillo y limpió la herida—. —Démosle un día más. 246 . —En una forma extraña. No quiero que sepan que vine aquí en lugar de ir a acampar. —No. No importa que fuera un accidente. Dijiste que debíamos dejar ir el pasado. pero no sé si el pasado me dejará ir. por supuesto. Esto sonará loco… —Dime. Ellos querrán que te lo revisen. —¿ incapaz de hablar. 31 Reconocimiento Traducido por Vettina Corregido por Zeth Q ué demonios está pasando? —dijo Noah en una voz baja mientras empujaba la manga de mi camisa. Sacudí mi cabeza. Causé su muerte. Ambos nos quedamos mirando hacia la sangrienta marca de la mordida en mi brazo. —Necesitamos llevarte a un doctor. siento como que hay una conexión entre la Casa Seale y yo. ¿Por qué luce mucho peor que ayer? —Tal vez esté infectada. —¿Te refieres a Conner? —Sí.

Las nubes más oscuras se estaban moviendo. Después de todo. Sabía que no era fácil. Noah arrastró mi pequeña maleta dentro. —Supongo que soy privilegiado entonces. Decidimos parar en un McDonald’s. Enjuagué la herida en el fregadero lo mejor que pude. Le dio golpecitos para secarla con una toalla de papel. Deslicé mis brazos alrededor de su cuello. agarré una camisa azul de mi bolso. la última vez que estuvimos juntos yo era plana como una tabla de planchar. Cerró la puerta. mientras me quitaba mi camiseta cuello de tortuga empapada en sangre y la tiraba al bote de basura. Mientras me la ponía dijo: —Tienes un gran cuerpo. Luego condujo a una farmacia. 247 . Después de que Noah terminó de vendar mi brazo. —Arrancó un pedazo de cinta adhesiva quirúrgica. A su favor trató de ser un caballero y mantuvo sus ojos en mi brazo. —Jocey… —¿Qué? No es como si dejara a todos los chicos ver mi ropa interior. —Mantenlo en su lugar. —Adelante y mira si quieres —dije finalmente—.Recordé mi primer encuentro con Conner. ya que llevaba un sujetador deportivo de corte bajo color lavanda. y la lluvia comenzó. Nos dirigimos al auto y conducimos lejos del parque. Cubrió la herida con una fuerte dosis de gel anti bacterial y la cubrió con una gasa. la cual escoció un poco. La vertió sobre la hinchada marca de mordedura. El rostro preocupado de Noah mostraba que él tenía el mismo pensamiento. Noah eventualmente se detuvo en un cajero automático y ambos sacamos algo de efectivo. y como me había mordido en exactamente este mismo lugar en mi brazo. ya que su baño público estaría limpio. ambos en silencio. y Noah abrió la botella de peróxido que acababa de comprar. entró y regresó con una bolsa de papel con provisiones para primeros auxilios. y vimos hacer espuma.

le envié un correo electrónico a mi profesora de Inglés y luego me eché hacia atrás con alivio. Mis padres adoptivos habían estado siempre orgullosos de las buenas calificaciones que obtenía. metiéndolos. comprobé mi correo electrónico y luego me dediqué a mi asignación de inglés en mi portátil. pero vale la pena intentarlo. y luego transcribí los dos últimos párrafos. y en ese momento anhelé la calidez de la luz del sol y la alegría de los cielos azules. Un par de minutos más tarde Noah cerró su computadora portátil. nos fuimos. y quiero hacer una búsqueda en Internet de Beth. Afuera. Mientras Noah trabajaba en su computadora portátil. No necesitaba que me dijera que no había encontrado algo de Beth. dijo: —Vamos a ir a la biblioteca. La luz de la tarde se desvanecía rápidamente debido a las espesas nubes. pero había prometido a la señorita Chen que lo terminaría antes de que las vacaciones de primavera hubieran acabado. besándolo y disfrutando de la forma en que me regresó el beso. Pronto nos encontramos dentro de la biblioteca en la mesa apartada donde habíamos resuelto la pista de Jack que nos llevó a Dixon. y esperaba que este ensayo no dejara caer mi puntuación general de Inglés por debajo de un noventa porque no había manera de que pudiera mantener el ritmo de mi trabajo habitual. fingiendo un par de citas internas. el crepúsculo cubría con su manto sombrío a todo lo largo de Watertown. Salimos de la biblioteca. Terminar el ensayo era la última cosa que me interesaba. Nos detuvimos en un lugar de auto servicio de 248 . Tomé prestados más datos sobre Mary Shelley de Wikipedia. De vuelta en la calle Arsenal. —¿Por qué? —Puedo captar señal inalámbrica allí.—Gracias —murmuré. Rápidamente comprobando una última vez. No sé si hay una oportunidad que pueda encontrarla. Decidiendo que el baño de McDonald’s no era el mejor lugar para besarnos. porque a la señorita Chen no le gustaba que usáramos las fuentes Wiki.

Pagaron mucho por ella. Don me ayudó a ponerla a la venta. que estaba cambiando las pilas en su linterna. En la habitación del frente. —Así que. y aquí es donde nos trasladamos después de la Casa de Seale y antes de conseguir la mía. Me miró con sorpresa y dije: —Oye. entrando a la casa. ya que Hazel les dejó mantener la mayor parte de los muebles. de todos modos? —Un esposo y una esposa. —Tú eres quien saltó a la conclusión equivocada. —Quédate aquí un minuto. ¿quién compró la Casa Seale. y no de una antigua novia. Uno de ellos me recordó a los edredones de la Casa Seale. incluidos los dos sobres marrones. Lo golpeé en el brazo. mientras reviso. aunque no con fuerza. calcetines. 249 . Ducharme con agua fría a la pequeña luz de un LED y secarme con una camiseta no fue divertido.tacos. Me puse un par de cómodos pantalones con cordón. metí todo de nuevo en mi bolsa. En el momento en que terminamos de comer y llegamos de nuevo a la pequeña casa de la ciudad. He estado cuidando de las cosas de Hazel. Después de que ella tuviera su derrame cerebral. antes de transportar nuestras cosas a la habitación delantera. ¿cierto? Ese Toyota que hemos estado conduciendo es de ella. Lo convirtieron en una posada. No podía esperar a salir de aquí. estaba cansada y desanimada. Tomé una muda de ropa y me dirigí al baño. Agarró su linterna de debajo del asiento delantero. —¡Acabo de entenderlo! Hazel solía vivir aquí. Él se rió y dejamos el auto. Registramos a través de las habitaciones vacías. soy una chica grande ahora y puedo manejarme fuera del Halcón Milenario. Noah estacionó la Toyota en el garaje y cerró la puerta. Me eché a reír con incredulidad y me giré hacia Noah. con sus piezas de pistas. y un suéter porque la casa estaba cada vez más fría. tanto arriba como abajo. Capitán Solo. pero me sentí bien por lo menos al ponerme ropa limpia. Entonces reuní los edredones gastados del armario y comencé a extenderlos.

Incluso si eso no sucedió. sin embargo. cuando las cosas estaban poniéndose demasiado calientes entre nosotros. inclinándose por un beso. Por último. y al final trataron de volverla a vender. Noah puso sus mantas junto a la mía y se acostó de lado enfrentándome. cuando ocurrió el incendio. nunca había sido besada así. Eso me hizo reír. y del que murió en el sótano. o mi intensa atracción a Noah estaba nublando mi juicio. La experiencia de ayer había sido realmente genial. 250 . —Si ese brazo tuyo no está mejor por la mañana.No tuvo mucho éxito. Me imaginaba a los visitantes de la posada tratando de acomodarse para una estancia en la Casa Seale. Ahora me encantaban sus labios también. así que no nos preocupemos por eso. vamos a la sala de emergencias. Esperaba con todo mi corazón que nada sucediera para arruinarlo. admití que por primera vez entendí por qué todo el mundo hacia un gran asunto eso de besarse. bueno. sólo para que las paredes se vieran raras o que alguien los mordieran mientras dormían. Un lento agotamiento se filtró a través de mí. —No está doliendo en este momento. El lugar estuvo en el mercado por un año. a regañadientes me aparté y dije contra su boca: —No estoy lista para ir hasta el final. Volví la cabeza para mirarlo. —Sí. mis pensamientos tornándose en un borrón y mis preocupaciones palideciendo. —Está bien —murmuró. De hecho. comencé a caer en el pozo profundo del amor. creo que sería bueno tener una cama de verdad para eso. No me sorprendió que la pareja no pudiera lograrlo. tomé un par de suéteres de mi bolso y formé una almohada. Cualquiera de los otros chicos con los que había estado simplemente no eran muy buenos en eso. La calidez y la dulzura de su boca en la mía poco a poco me abrumaron. Me alejé a un lugar de felicidad. pero esto estaba cerca de lo fantástico. todavía debe haber estado el sentimiento triste que se quedó en la casa por los niños infelices que habían vivido allí. Alegre. En un pequeño rincón de mi mente. Miré a Noah a través de las sombras: siempre me había gustado su voz y sus ojos.

Podía oír fuera la lluvia cayendo y sabía que la cubierta de nubes había liberado finalmente su pesada carga. Los dos nos quedamos dormidos por varias horas. —Lo hará. La mayoría de la gente diría que no es muy lógico. —Exhalé. Lo extraño tanto. Alzó la mano y me acarició el cabello. Cómo que casi pueden compartir los pensamientos del otro.Nos besamos un poco más. Me volví en sus brazos y Noah me acercó. Jocey. ¿Crees que algo de eso esté pasando aquí? Su respiración era tan lenta que me pregunté si se había quedado dormido hasta que habló. Sólo que ahora que estoy contigo. Quizá sólo 251 . Él comenzaba una frase y tú la terminabas. —¿Noah? —¿Hmm? —dijo soñoliento. vi que era un poco pasada las tres. Acostada entre sus brazos. Noah no estaba a mi lado. Pero solía ver la forma en que actuaban tú y Jack el uno con el otro. dije: —¿Noah? —¿Sí? —Quiero que esto dure. —Había un artículo que leí hace un tiempo acerca de gemelos. estaba más relajada de lo que había estado en días. —Sí. A veces era como si compartieran el mismo cerebro. Nos quedamos así durante mucho tiempo. y en el momento en que terminamos. su respiración movía suavemente mi cabello. Al presionar la luz de mi reloj. mis ojos demasiado cansados para permanecer abiertos—. mis oídos atentos a los sonidos apagados de la noche. no duele tanto. —No lo sé. Me quedé quieta. Un rato después me desperté. y estaba a punto de dormirme cuando apareció un viejo pensamiento que me molestaba.

me apresuré a regresar a la habitación del frente. Algo oscuro brillaba allí. Hubo una aguda punzada en mi dedo pulgar. medio me había convencido de que sólo habían sido malos sueños. ¡Sal de ahí ahora mismo! Antes de que pudiera decir una palabra. entonces. mirando a través de las sombras. Me senté y eché hacia atrás los suéteres en los que mi cabeza había estado apoyada. como por arte de magia. No dije nada.había ido al baño. Era el cuchillo que había sido parte de la pista de Jack. cuando un cuchillo de cocina —e incluso la navaja de Beth— había aparecido debajo de mi almohada. me levanté y caminé por el pasillo hasta el baño. Di un grito ahogado y saqué mi mano. 252 . La puerta estaba abierta y él no estaba allí. —Jocelyn —dijo Jack—. Escuché una voz que una vez creí que nunca volvería a escuchar de nuevo. El miedo barrió a través de mí. —¿Noah? —susurré. Fue hace mucho tiempo desde aquellos incidentes misteriosos. En la penumbra vi sangre que emanaba de un corte. lo abrí y lo puse en mi oído. alcancé y toqué el frío metal. ya que la última vez que lo había visto fue cuando puse el estuche de cuero negro dentro de mi bolso. se había salido del contenedor y terminó debajo de mis suéteres? Los recuerdos de otros tiempos surgieron: la oscuridad de la noche en la Casa Seale. el teléfono se cortó. Revisé las otras habitaciones de abajo y estaba dirigiéndome a la cocina cuando oí un tono bajo de música. Las notas se hicieron más fuertes cuando me acerqué a su bolsa de lona y vi el teléfono tumbado junto a ella. Sin embargo ahora sabían que tenían que haber sucedido. sino que sólo oí. tan seguro como que sostenía esta pesada hoja de acero en la palma de mi mano. mi mano se deslizó por debajo de mi almohada improvisada. Sintiendo que tenía que responder y averiguar quién estaba llamando a esta hora. ¿Dónde estaba? Sin soltar el cuchillo. Reconocí que era el teléfono celular de Noah. Anhelaba el calor de sus brazos alrededor de mí y me giré de lado. Vacilante. ¿Cómo.

su rostro escondido entre la sombra. 253 . tiré de la puerta abierta y vi una lluvia constante. Me alejé. 32 Pelea Traducido por Lalaemk Corregido por Zeth D ejé caer el teléfono. y el alivio me inundó. —¿Qué estás haciendo? Su voz era tan retraída y distante que me pregunté si realmente lo conocía en absoluto. Finalmente desbloqueando el cerrojo. Llegué a la puerta de entrada y busqué a tientas la cerradura. En ese momento reconocí al Noah que yo conocía. Empecé a tirar de él. y corrí. ¡Reúne tus cosas y ven aquí ahora mismo! Me dirigí a la puerta. la lluvia fría fue impactante cuando me golpeó. e introduje mis pies en mis zapatos. tomé mi mochila. El sonido de la advertencia de Jack se hizo eco en mis oídos. tratando de pasar por la puerta cuando me agarró el brazo. —¡Tenemos que salir de aquí! —¿Por qué? —¡Vamos! —Un sollozo aterrorizado se deslizó en mi voz—. el cuchillo aún en mi mano. Grité y me di la vuelta para ver a Noah de pie ahí. ¿Había puesto él el cuchillo bajo mi almohada? —¡Suéltame! —Vuelve aquí y tranquilízate. Unos dedos en mi hombro me sobresaltaron.

su pie salió disparado. —¿Cuál es el problema? ¿Por qué estás tan asustada? Una fuerte explosión llenó el aire y ambos instintivamente nos agachamos. golpeando a su oponente duro en su hombro. Mirando por encima de mi hombro. Noah se tambaleó hacia atrás y se distanció. Noah voló por el aire. Corriendo a través de las sombras. donde era más seguro. El ninja no se quedó así por mucho tiempo. —¿Qué está pasando? No tuve oportunidad de responder. lo señalé y Noah volteó conforme el hombre saltaba por el aire. El atacante se abalanzó sobre Noah pero fue repelido por una fuerte patada. Noah volteó. alcanzándome. Lanzaron golpes y patadas entre sí con precisión especializada. El atacante lo eludió y lo golpeó de vuelta. Se golpearon y se patearon mutuamente. Se convirtió en una danza de guerra extraña. El hombre lo persiguió. Gritando una advertencia. Su pie rebotó en el mentón del sujeto. Sus movimientos se 254 . Llamas se dispararon hacia el cielo y silbaron bajo la lluvia. Su rostro se puso lívido. corriendo por el camino de entrada. Corrió velozmente. flexionándola hacia atrás tan bruscamente que lo hizo caer sobre sus rodillas. Volteando a mirar la casa. recuperándose de una manera casi sobrenatural y dando varios golpes duros a Noah. lo que causó que soltara su bolsa. llevando la bolsa de lona de su computador portátil. Sus pies se estrellaron contra el pecho de Noah. En algún momento él bloqueó un golpe y agarró la mano del hombre. viniendo directo a nosotros. dio un paso atrás. vimos fuego. estaba la oscura silueta de una persona vestida toda de negro con la cara encapuchada. Empezaron a intercambiar golpes. Parecía como si estuviera dentro del más extraño sueño: el ninja negro de nuestra infancia había venido aquí para luchar. Las ventanas del piso superior explotaron. Noah y yo corrimos hasta la carretera.Noah decía mi nombre. Me quedé mirando con incredulidad. El hombre vaciló. me sentí aliviada de ver que me estaba siguiendo. con Noah bloqueando los golpes del ninja y dando patadas y golpes por su cuenta. y Noah atacó.

convirtieron en una mancha dentro de la cortina de lluvia. Parpadeando a través de la lluvia. tomó su bolsa. mirando hacia abajo y luego arriba hacia el ninja preparándose para romper el cuello de Noah. Noah levantó la vista hacia mí. Sus ojos se centraron en el cuchillo y supe que me estaba diciendo que lo lanzara. y sin embargo. y el otro sujeto vaciló. Abrí mí boca para gritar. Noah forzó a la puerta elevarse y desapareció 255 . mi puntería tan débil que podría golpear a Noah. limpié la lluvia de mis ojos y me perdí de ver el movimiento que hizo caer a Noah. vi la empuñadura del cuchillo sobresaliendo de los hombros del ninja. ¡El cuchillo ya no estaba ahí. liberando a Noah. la hoja de acero parecía hacerse más caliente en mi mano. Luego se levantó. A lo lejos se oyeron las sirenas. consiguiendo un agarre para romper su cuello. o no golpear nada en absoluto. El ninja tenía la ventaja. golpeando con fuerza. pero su mirada se encontró con la mía y asintió. y se fue cojeando hacia la casa. Y aún así estaba demasiado lejos. miré nuevamente a mi palma. pero entonces el atacante cayó hacia atrás. Volviéndome a la pelea. Yo todavía llevaba el cuchillo. El sonido de las sirenas sonaba más cerca conforme el ninja lanzaba otro golpe. Varios vecinos se encontraban en este momento afuera. sólo capaz de observar sin ayuda mientras él contemplaba la daga. observando los viciosos empujes de puños y pies. el cuchillo todavía entre sus hombros. sabía que no lo había lanzado! Noah giró. No escuché sonido alguno de ellos por la lluvia. y me quedé temblando de la fascinación. El techo estaba cerca de colapsar. Aturdida. sus manos en la cabeza de Noah. Desapareció en las sombras. A pesar de la lluvia fría. Noah se tambaleó hacia atrás y el hombre de negro corrió lejos. conforme inútilmente excavaba en los brazos de su agresor. Me congelé de miedo. Llegando al garaje. sus voces gritando cosas silenciadas por las llamas crepitantes y el siseo de la lluvia. puse mis manos en sus hombros. Corriendo hacia Noah. Abrí la palma. —¿Estás bien? Respiraba con dificultad. pero las llamas se estaban muriendo en la lluvia. Él estaba encima.

Nos alejamos. porque encontré el cuchillo bajo mi almohada. Me pregunté si tal vez tú lo habías puesto ahí. Era Paul Gerard. ¿Por qué esa bomba se activó. No es razonable. y los limpiaparabrisas regaban hipnóticamente el agua de lluvia por el parabrisas. ¿verdad? —Oh. Noah? Desperté y te habías ido. las sirenas a todo volumen. Oí el motor de un automóvil. dirigiéndonos hacia otra calle conforme el auto de policía doblaba la esquina. —Había parado de sangrar. Jocelyn. Ninguno de los dos dijo algo durante varios minutos. subí en él. pero permanecí temblando. no. —Creí haber escuchado algo y fui a investigar. Cuando sacó su Jeep Cherokee por el camino de entrada. —¿Dónde estabas. —¿Por qué haría eso? —No lo sé. Estaba asustada. no pude encontrarte. —Desperté y te había ido. —¡No me digas! Tomé una respiración profunda. Cortó mi pulgar. —¿Entonces qué? —Estás enojado.en el interior. No creo que tú tengas una explicación razonable del por qué te estabas dirigiendo a la puerta principal sin mí. —¿Estás herido? —dije finalmente. Las sombras nocturnas de la noche se deslizaban dentro y fuera del auto mientras manejábamos. Al menos. pero lo sostuve en alto y se lo mostré—. y por qué el ninja negro se presentó esta noche y trató de matarte? —No era el ninja negro. —¿Cómo lo sabes? 256 . Era seguido por un camión de bomberos. —Nada permanente.

necesito. —Creí… no sé qué creí. —¿Por qué llamar? ¿Por qué no sólo apareció y nos ayudó? Pude haber muerto esta noche. Así que. Noah me estudió. Bien. Tomé mi bolso porque las pistas estaban ahí. ¿recuerdas? Él tenía algunos movimientos particulares que nunca alguien más usaría. Mientras te habías ido. Jack llamó a tu celular y me dijo que saliera de la casa. —¿Qué? Ninguno de nosotros dijo algo por varios segundos hasta que él preguntó: —¿Estás segura de que era Jack? —Sólo lo miré y asentí con una expresión sombría—. este auto. Que por cierto. Algunas veces parece que no puedo separar los sueños de la infancia de lo qué está pasando. Pero después de que encontré el cuchillo bajo mi almohada y luego recibir la llamada de Jack. —No pensé en eso. Le di tres tabletas. estaba asustada. Noah. —Lo siento mucho. Noah los apagó. tomé una respiración lenta—. sacudí mi cabeza. y Gerard te pudo haber atrapado. y la caja de ibuprofeno en la guantera. para que así pudiéramos encontrar de dónde estaba llamando Jack. —Supongo que no guardaste mi celular en tu bolsa. Suspiré con alivio. junto con una botella de agua del asiento trasero. Todavía estoy aturdida por el hecho de que escuché su voz y sé con certeza que está vivo. —Entonces es oficial. La lluvia había disminuido y los limpiaparabrisas chirriaban. —Pausando. Debí tratar de buscarte. ¿Cómo sabía acerca de la bomba? —No lo sé. 257 . He perdido todo lo que me ha pertenecido excepto por mi laptop.—Luché una vez con él en mi dojo. Lo siento. Desanimada.

Y es mucho mayor. entiendo. o estoy muerto. —Pero no fue suficiente contra Gerard. temblando de nuevo. ¿adónde vamos desde aquí? Negué con la cabeza. yo estaba asustado! Sabía que iba a romper mi cuello y no había nada que pudiera hacer. Por lo menos no recuerdo haberlo hecho. y yo me encogí de hombros—. No sabía que podías pelear de esa manera. más olas de un frío miedo se apoderó de mí. —Y ahora hemos perdido el cuchillo —añadí. Estamos siguiendo las migas de pan que nos dejan caminando en un círculo. bueno. nosotros tendremos que ir hacia él. —Estuviste asombroso. y las rejillas de ventilación las volteó en mi dirección. Aunque siento que si Jack no puede venir hacia nosotros. si no hubieras arrojado ese cuchillo. Mi interior se encogió ante una pérdida tan costosa. Pero no podemos seguir así. por cierto. ¡Demonios. por no mencionar todos los archivos que no pude respaldar porque había estado muy ocupada. Nos dirigimos por un camino bordeando el Río Negro y Noah preguntó: —Así que. hubiera tenido una desagradable visita con el médico forense en estos momentos. —No tengo ninguna idea. Entonces vi ese cuchillo en tu mano y pensé: “Lánzalo Jocey. —Tal vez es porque estabas asustada. —Bien. junto con mi portátil.” La siguiente cosa que supe. Noah encendió la calefacción. sabes. —Sí. ¿Pero cómo hacemos eso? 258 .Mi maleta pequeña llena de ropa había quedado atrás. fue que su agarre se había roto. Pensando en lo peligroso que realmente era nuestro enemigo. y lo cerca que Noah había estado de morir. Al menos ya había enviado por correo electrónico mi ensayo de inglés. —Pero yo no lo tiré. —Él tenía el factor sorpresa. —Me dio una mirada dudosa.

Noah condujo el auto hacia el estacionamiento vacío de una farmacia cerrada y se detuvo bajo la luz de un poste. y las arrojó en mi regazo. tomó las tiras de papel rojo que todavía estaban en su interior. La abrió. Tal vez no hay nada más que podamos descifrar. Agarrando el revestimiento de espuma negra donde el cuchillo había estado incrustado. —¿Dónde está la caja en la que estaba el cuchillo? —En mi bolso. Rebusqué y la saqué.Las pistas envueltas alrededor del cuchillo no nos dijeron lo suficiente. Cuatro piezas de un rompecabezas cayeron en su palma abierta. tiró hasta que salió. entregándosela. 259 . Luego sonrió con triunfo y volteó la caja al revés.

Manejamos bajando en una calle desierta. 33 La Asignación Traducido por Maru Belikov Corregido por Aldebarán B ajo el fuerte resplandor de la luz del estacionamiento. se mostraba una foto en blanco y negro de una pequeña tienda con un letrero encima de la puerta que decía: TATTOO ORIENT. —Esto luce de algún modo familiar —dije mirándolo—. La dirección estaba sólo a unas pocas cuadras de la Casa Seale. Después de una rápida búsqueda acabamos en un sitio web simple para el lugar de Tattoo Orient. Y la pista para ella decía: “Cuchillos y agujas conducen a la muerte. si mi laptop está bien después que la dejé caer. Conseguimos que la laptop de Noah encendiera y resultó marchar bien. —Yo tampoco. Con las últimas cuatro piezas en su lugar. —Quizás es por eso parecía familiar. Nos miramos el uno al otro. confía más en nuestra Angry Beth. tratando de captar una señal inalámbrica. Noah y yo terminamos el rompecabezas juntos. ¿Sabes dónde es? —No. Finalmente encontramos una. 260 . pero podemos encontrarlo en internet. Eso es.” No pensé que las agujas serían acerca de un salón de tatuaje. Ahí es donde Beth terminó en el problema de lógica en el Monopoly. —Sí —coincidió él. —Avenida Oriental —murmuré—. Confía menos.

“Reparación de Zapatos Borke” solía estar aquí. —No abre hasta las nueve. Noah dijo: —Conozco este lugar. ¿recuerdas? Deteniendo el Jeep enfrente. las rejillas de ventilación soplaban aire caliente sobre nosotros para ayudarnos a secar nuestras ropas. —¿Hay algún problema con estacionarse en esta calle? —preguntó Noah mientras entregaba lo que le pidieron.La lluvia había parado pero el aire estaba pesado con humedad. Tenía razón. —Bueno tendremos que esperar. En un momento cerré mis ojos e intenté ignorar el golpeteo bajo en mis sienes. 261 . Noah dejó el auto en marcha por un tiempo. Mientras el cielo se volvía de un traslucido gris en el este. pero ha sido remodelado. a menudo con espasmos que me hacían despertar. hacia la calle de la Casa Seale. escuché algo y abrí mis cansados ojos para ver un auto de policía dirigiéndose a nosotros. —¡Lo que faltaba! —dijo. y una niebla brumosa estaba empezando a desplazarse desde el río. sentándose lentamente. Por fin. Él despertó. La tienda de tatuaje estaba entre una peluquería y una boutique de consignación. —Eso es horas a partir de ahora. —Noah despierta. aunque fue incómodo sentarse con nuestras ropas mojadas mientras el tiempo marchaba lentamente. leímos el letrero en la puerta. Presioné la luz de mi reloj. la adrenalina se filtró de mi cuerpo y me quedé dormida de momento. Manejamos a través de Watertown a un área no muy lejos de la Avenida Keyes. su voz gruesa por el sueño. Dos oficiales salieron de su auto y se nos acercaron. Noah bajó la ventanilla y uno de los policías miró hacia dentro y pidió ver su licencia y registro. Él se inclino hacia atrás contra el reposacabezas y cerró los ojos.

especialmente por Jack. donde me mordí las uñas y me preguntaba si alguien iba a venir y hablar conmigo. Ahora tenía una prueba de que él no había muerto en el accidente de auto. así como al recordar su ataque sorpresa en contra de Noah. Sólo Jack podría atar los cabos sueltos. —No puedo realmente culpar a Don. Y no estaba exactamente emocionada por ir a la estación de policía. y estaría él a salvo de la extraña habilidad de Gerard para rastrear a su presa? Los minutos se alargaron por más de una hora. Así mismo. no podía dejar de pensar sobre Paul Gerard en su máscara negra. Y aún así la verdad también trajo más confusión y preguntas sin respuesta. Una vez que llegamos allí. Me hicieron esperar en una vacía habitación para interrogatorios. El detective Iverson te ha estado buscando.” Ser alejados de curso cuando estábamos tan cerca simplemente fue espantoso. Mirando a la niebla brumosa. ¿Sabría mi hermano cuán cerca este peligroso sujeto nos estaba buscando. Mientras nos alejábamos miré hacia Noah y murmuré: —Fantástico. hicimos lo que nos pidieron y subimos al asiento trasero de la patrulla. También me hizo tener miedo. Mi mente giró laboriosamente a lo largo de un confuso ciclo. Dos casas a las que estoy conectado consiguieron volar en menos de 48 horas. me puso furiosa. Una sensación de abatimiento pasó a través de mí cuando agarré mi bolso. y que pudo habernos matado. El recuerdo de escuchar la voz de Jack por teléfono me llenaba con alivio y dicha. La imagen mental de la bomba que ese asqueroso monstruo había puesto. Bloqueando el Jeep y dejándolo aparcado en frente de la tienda de tatuajes.Él policía estudió los papeles y entonces dijo: —Por favor salga del auto. Con el tiempo me desperté y 262 . me volví más ansiosa con cada kilómetro que nos separaba de “Tattoo Orient. y finalmente apoyé la cabeza en mis brazos y me quedé dormida. —¿Por qué? —Tú y el pasajero tendrán que venir con nosotros.

Si se iban a olvidar de mí. Ahora que Noah había dicho el nombre. ¿Necesito recordarte que él la encontró a ella en primer lugar porque estaba siguiendo a Saulto? Y todavía estoy tratando de averiguar por qué decidiste robar su auto. Me detuve cerca de la pared y escuché. —Pero él no lo hizo —replicó Noah—. tratando de decidir en cuántos problemas me metería si no regresaba a la habitación de interrogatorios. Mi necesidad de ir al baño me envió a la puerta. reconocí la voz de Zachary Saulto. —Sólo estoy tratando de ayudar.estiré. Él sonaba familiar. —No estamos pidiéndote que lo hagas. caminé pasando la habitación donde había estado y seguí de largo. ¿Qué si dejaste algo por fuera? —No lo hice. La voz de Noah era malhumorada. No podía culparlo. ¿Fue para no darle otra opción sino venir a mí? ¡Mi auto! 263 . Alguien le estaba hablando. Pasé una puerta cerrada y estaba cerca de una que estaba entre abierta cuando escuché la voz de Noah. Y no voy a pasar por todo esto otra vez. —No seas denso. me asomé pero no vi a nadie. pero no creí que fuera el Detective Iverson. Supongo que debió aburrirse y se fue. ¿Pero por qué estaba alguien de ISI hablando con Noah en lugar de un detective? —¿Te das cuenta cuán cerca estuvo Gerard de poner sus manos sobre ella anoche? —preguntó un hombre con una voz más profunda. Encontré el baño y después de eso estuve de pie en el pasillo por unos minutos. Abriéndola. El oficial que había estado sentado afuera de la puerta cuando vine ya no estaba en su silla y el pasillo estaba vacío. —Muy bien —me dije. Saulto. Decidiendo que valía el riesgo. donde probé la perilla y encontré que no estaba bloqueada. entonces me podrían localizar luego. arrojando el bolso sobre mi hombro. —Quizás pasaste por alto algo obvio —dijo un hombre.

—¿Por qué no hablas con el Detective Iverson otra vez? Ve si él deja que Jocelyn y yo salgamos de aquí para que así podamos terminar lo que empezamos. Cuando las 264 . Noah. Sam? Mi mente trabajó sobre ese nombre. —Pero no estás ayudando. Sabes que hemos estado respaldando a los dos. Hay suficiente con lo que está sucediendo con Gerard y todo lo demás. Era el jefe de Zachary Saulto. ¿Dónde está ahora? —Dormida en la habitación a dos puertas abajo —dijo Saulto. Si es mucho para que tú te encargues. —Noah sonaba molesto—. Noah. y en silencio crucé al otro lado del pasillo. Sam Marvin dirigía ISI. Mi boca se sentía seca. —Fue Saulto quien respondió esta vez—. Moviéndome rápido. Me rogaste trabajar contigo para una última asignación. Todavía no hemos tenido noticias. mi cara enrojecida. Han tenido cuatro días. ¿por qué no mejor retrocedes y me dejas hacer lo que se supone tengo que hacer? Una ola enfermiza de angustia pasó a través de mí. —Lo sé.—Cálmate —dijo el hombre—. Asignación. No luce muy bien. —No lo sé —respondió Sam Marvin—. ¿por qué dejar su auto en mi camino de entrada? ¿Estabas tratando de asustarla? —En cierta forma. ¿De acuerdo. La última asignación. me deslicé pasando la puerta. esto no puede continuar! Casi vuelas en pedazos anoche. había dicho él. y se está volviendo muy peligroso. Por un lado. ¡Demonios. Así que. sí. Si no fuera por la rápida conversación de mi parte con ese detective. —¿Lo sabes? Estamos en una apretada situación ahora. Alcancé el ascensor y golpeé el botón rezando para que abriera antes que ellos salieran al pasillo y me vieran. —Ella no necesita más de tus juegos mentales. tú todavía estarías en la plancha. Queríamos poner un poco de presión para mantenerla en movimiento. entonces tendré que intervenir. y entonces lo recordé. —¿Necesito recordarte que fuiste tú quién me llamó? Esperaste hasta que ella estuviese en mi casa y entonces entraste en pánico.

Pero entonces. la última asignación. Dejé salir el aliento que estaba conteniendo. me senté allí mientras las duras palabras de Noah. Sam Marvin le estaba pagando. Una niebla brumosa todavía estaba sobre Watertown. moviéndome rápidamente hasta que la estación de policía parecía nada más que un punto distante en la niebla de la mañana. como un velo de novia fantasmal. pero me golpeaba como granitos de arena en una tormenta seca.puertas finalmente se abrieron me deslicé dentro y pulsé el botón del primer piso. bajando las escaleras. la segunda vez. por lo que estuve agradecida. cuya vida era una broma y cuyo corazón no valía nada. contando los segundos hasta que las puertas se cerraron y el ascensor empezó a moverse. Todo tenía sentido ahora. Por primera vez todo estaba claro. cambió su forma de ser tratando de ser amistoso. cerré la puerta y le di la dirección de la tienda de Tattoo Orient. Traté de empujar el dolor lejos. Trepando en el asiento trasero. Me apresuré en alejarme. 265 . Hice mi camino a través de las puertas de entrada. Entonces. cuando nos encontramos en la pizzería. Incluso me dejó dinero para que así me fuera. la chica que nadie puede querer o amar. y hacia la acera. He sido tan estúpida por confiar en alguien más que no fuera Jack. hasta que finalmente encontré un taxi. Había estado irritado y gruñendo: “¡Dije que me haría cargo de eso!” Ahora lo sabía. Mi mente se convirtió en un caleidoscopio girando al recordar cuando entré en la cocina y él estaba hablando por teléfono. perdida en la neblina. En ese momento me convertí en la vieja y desgarbada Jocey de nuevo. Y el “eso” de lo que se suponía tenía que encargarse era yo. Dejé el ascensor y caminé con determinada calma pasando el escritorio de enfrente. Y todas las cosas que habían pasado entre nosotros debían ser mentiras también. Noah no se había metido en todo esto conmigo porque le importara algo sobre Jack o sobre mí. No estoy segura de cuántas cuadras caminé. Prácticamente demandó que regresara a su casa y me quedara. Después de esa primera noche Noah parecía ansioso por deshacerse de mí. él debió estar hablando con Sam Marvin. Las puertas se abrieron. El oficial que estaba allí no pareció ver nada fuera de lo común. circulaba a través de mi cabeza.

y caminé pasando el Jeep Cherokee negro de Noah. Llevaba una camiseta suelta que mostraba un cuerpo completamente tatuado con todos los diseños imaginables ondulándose. y los sonidos y muecas de dolor hicieron parecer que un tobillo era un lugar doloroso para obtener un tatuaje. Quedarse mirando fijamente parecía rudo. pero no pude evitarlo mientras me daba cuenta que no era un hombre.Después de que el taxi se detuvo frente a la tienda de tatuajes. Jocelyn. Todo lo que podía ver era la parte de atrás de un tipo corpulento con una cabeza rapada y tatuajes en los brazos y cuello. Uno. 266 . Pude escuchar el sonido de dos voces y miré por la ranura de las cortinas. y un estante de cristal lleno de cuchillos y dagas especiales. viendo hacia mí. empujé la puerta del salón y entré. pero algunos eran más prácticos. Ella sonrío hacia mí y dijo: —Es bueno verte otra vez. Ella parecía estar grabando algo en su tobillo. Las paredes estaban cubiertas con docenas de diseños de tatuajes. Junto a él estaban las piernas de una mujer joven acostada en una silla. le pagué al conductor con el billete de veinte que obtuve del cajero automático. con un sonido de campana anunciándome. en un estuche de cuero negro. sus orejas y cejas pálidas cargadas con perforaciones. Mirando más allá. Pronto el tipo que estaba tatuando colocó su instrumento a un lado. —Hola. Beth —logré decir. era igual que el cuchillo que Jack me había dejado. La mayoría tenía tiradores decorativos y empuñaduras. —Estaré contigo en un minuto —dijo una voz ronca a través de las cortinas negras detrás del mostrador. Una vez más experimenté la enfermiza oleada de aplastante esperanza. Ella era un poco más corpulenta de lo que había sido cuando éramos niñas. Él se alejó. Se giró alrededor y vino a través de las cortinas. Su alguna vez largo cabello rojo había sido rapado a unos meros centímetros.

Fue increíble. Incluso si estaba muy lastimada para responder. ¿verdad? —Disculpa —llamó la chica de piernas largas de la trastienda—. no es broma. ¿Vas a terminar esto o qué? —¡Sólo un minuto! —gritó Beth a través de la cortina. 34 “X” Traducido por Lizzie Corregido por Aldebarán S i alguna vez alguien me hubiera dicho que Angry Beth algún día me abrazaría con flácidos brazos tatuados y sacudida a una milla por minuto. Jocey. 267 . Volviéndose hacía mí. sin embargo eso es exactamente lo que hizo. ¿No crees que debería saber mejor que no debe molestar a alguien usando una aguja en ella? —Sí. De hecho. Sabes cómo es. no lo habría creído. he estado pensando que debería haberte dicho algo la última vez que estuvimos juntas. Fuiste una de las mejores amigas que he tenido. Ella bajó la voz. siempre te tomaste el tiempo para hablar conmigo. aunque no porque fuera divertido. y luego me olvidé de hacerlo. Y. —Por cierto. Me quedé allí mirándola gimotear a distancia como si fuéramos viejas amigas que se acababan de ver entre sí hace unos días. —Empecé a reír. Beth seguía pareciendo algo escalofriante. levantó las cejas y movió la cabeza como si compartiéramos un secreto—. Cuando compartimos esa habitación en la Casa Seale. Al principio no podía decirte lo mucho que significaba para mí.

Sin embargo. cuerpo perforado y tatuado. parecía que ella era ahora alguien en quien Jack sentía que yo podía confiar.—Me pongo enferma de esas putillas que quieren una mariposa en su tobillo o una flor en el ombligo. —Tengo que volver al tatuaje. —No podía entender por qué en la tierra Jack me había enviado allí o cómo podría traer a colación el tema. 268 . dijo: —Habré terminado en una hora. con la cuadrada escritura de Jack. ¿Sabes lo que quiero decir? Realmente me molesta. —Tomó un sobre en blanco con mi nombre impreso en el exterior—. y tal vez algo de seria terapia de grupo. murmurando las gracias mientras se alejaba. —Por cierto. *** —Nos vamos a meter en problemas —susurré—. En el pasado había confiado en ella menos que en cualquier chica en la Casa Seale. pensando en la pista de Jack sobre Beth: confía menos. confía más. me acerqué a la acera. metí la mano y saqué un pequeño dibujo a tinta de una elaborada cruz medieval que formaba un cuadrado de unos cinco centímetros. Sabes que no se nos permite entrar en la habitación de Hazel. no estoy segura de cuánto tiempo se suponía que debía aferrarme a esto. Debajo de ella. Abriendo el sobre. ¿Lo quieres? Asentí con la cabeza y lo tomé. con su transformación a una cabeza rapada. ¿Por qué no vienes entonces? Saliendo de la tienda. Sobre su hombro. Fue entonces cuando la enterrada memoria a largo plazo pareció levantarse de entre la niebla coloreada de ópalo rodeándome. ¿Vas a venir más tarde para que entonces podamos hablar? —Está bien. Jack abrió lentamente la puerta. Beth se colocó detrás del mostrador. —Puedo entender eso. estaban las palabras: LA X MARCA EL LUGAR.

tenía que ir. —Puso todo de regreso en su lugar y cerró el cajón—. ¿Cuántas veces te he dicho que no puedes vencer a tus oponentes hasta que sabes cuáles son sus debilidades? —No quiero vencerla —susurré. También había algunas parafernalias para drogas. como siempre. —¿Dónde está Noah? —No tiene que estar en todo lo que hacemos. agarré el papel en mi mano. sosteniendo mis manos en alto en señal de protesta y retrocediendo—. En la parte superior había un crucifijo de filigrana. Entonces le di una palmada en el brazo. Sólo no quiero ser enviada al sótano. —La próxima vez. Al entrar en el pasillo con Jack detrás de mí. ¿verdad? Nos deslizamos dentro de las poco iluminadas escaleras de la habitación de Hazel. mi mochila chocando contra mis omóplatos. ¡Jack. Este conocimiento había causado eventualmente que el programa de acogida de la Casa Seale se derrumbara. 269 . corriendo hacia la puerta—. tirándolo hacia afuera y dejando a un lado un par de papeles. Abrí la puerta y me asomé. pero seguí a Jack. fue porque Jack me lo había mostrado un par de semanas antes. Hace cinco años la razón por la que había sido capaz de decirles a esos dos agentes de policía donde mantenía Hazel sus drogas. ¿lo harás? *** Corriendo a través de la niebla. creyendo. Debajo estaban paquetes bien ordenados de marihuana y pequeños paquetes de lo que supuse era cocaína. cerramos la puerta y solté un suspiro de alivio. me dejas fuera de tus estúpidos planes. Vamos. —Oh. si ella sabe que hemos visto esto. Mi corazón latía rápido. nos matará! —El viejo dragón no va a saber. Escúchame. en la cual nunca antes había estado. Me llevó a la pequeña mesa redonda cubierta con un tapete de abalorios de encaje bordado y adornos varios. Al levantar el tapete. y miré alrededor de la habitación. que adonde quiera que él fuera. —La X marca el lugar —dijo. agarró el lado y abrió un cajón oculto. no —resoplé. Jocey.—No seas cobarde.

me dirigí en la dirección de la Casa Seale y comencé a correr. Alguien o algo. Jack salta por encima de esta mala pasada… ágil Jack… saltarín Jack… irrelevante Jack… Seguí corriendo. me había llevado allí por una razón. mi cazador de dragones.. Esta es la rata que se comió la malta que yace en la casa que Jack construyó… Entonces me dio un calambre. la baratija con manchas de agua que todavía estaba asentada en su habitación de arriba. un dolor agudo en mi costado. amargamente revelada en la conversación oída entre Noah y Sam Marvin.Pensé en mi segunda visita a la habitación de Hazel hace unos días. Oh. esperando que estuviera allí. Sentí que esto era lo que Jack había querido desde el principio. desesperada por llegar a la única persona que se preocupaba por mí. Por mucho que no quisiera. cuando me había encontrado de forma inesperada transportada allí. Jack. Jack y Jocelyn fueron a Seale a buscar un cubo de mal… Un auto que venía desde la otra dirección parecía evaporarse de la niebla. pasándome y desapareciendo mientras su motor zumbaba en la distancia. Jack. y disminuí mi paso.. ahora sabía. Pero debido a que la chica había aparecido balanceando la cadena. nunca tuve la oportunidad. Corrí precipitadamente hacia él. robó algunas tartas.. Jack. Se suponía que debía abrir el cajón de la pequeña mesita.. mi pecho agitado. Móvil Jack… Lleva Jack… Jack aprendiz de todo… Jack de picas… no conoces a Jack… Doblé una esquina y corrí hacia la casa de la que había pasado los últimos cinco años huyendo. El Jack de Corazones. Jack es rápido. todo en vísperas de verano… 270 . ¿No era el único que nunca me había traicionado? Esta verdad fue clara. ¿dónde estás cuando más te necesito? Jack es ágil. ¿dónde estás? Mis zapatos golpearon el concreto e hicieron un eco sordo en la niebla. Jack. mi respiración jadeante.

esperando que el dolor se fuera. En vez de disminuir. Me apresuré a cruzar la calle y subir las escaleras. sabiendo que no sería tan fácil deshacerme del diseño quemando en mi carne. Boquiabierta hacia abajo a la imagen en tinta negra. —La X marca el lugar. Otro espasmo de dolor intenso cortó a través de mí y tuve que hacer una pausa. mirando la imagen.Obligada a caminar ahora. La Casa Seale estaba en silencio. en la distancia. 271 . Por último. —¿Qué estás haciéndome? —lloré. me moví dentro de la oscuridad. Ningún sonido resonando a mi espalda. ahora completa. Empujando la puerta abierta. mientras miraba con horrorizada fascinación. el dolor en mi costado se puso peor. Más detalles y líneas aparecieron. Finalmente se creó una réplica exacta del dibujo del tatuaje de una cruz medieval que tenía en mi mano. Tambaleándome de espalda contra la barandilla casi me caigo. Tiré el papel con desprecio. como si las paredes se hubieran tragado mis palabras. —¿Qué está pasando? —grité. En ese momento parecía como si la voz de Jack se hiciera eco de una explicación a través de una cavernosa distancia. pero me agarré y estabilicé a mí misma. Justo ahora no era el momento de un ataque de apendicitis. sostuve mi costado. llegué a la escalera y comencé a subir. Haciéndome ir más profundo dentro de la casa. Entonces. hipnotizada. no pude apartar mis ojos de las marcas de tinta que se arremolinaban de debajo de mi piel como una antigua runa. Jadeando en dolor y miedo. líneas oscuras comenzaron a surgir de debajo de la carne. y casi se duplicó. la Casa Seale se levantaba como un gigante medio quemado en la niebla. Al principio me sentí aliviada al ver que no había nada. bajé la tela y miré al punto bajo en el lado derecho de mi abdomen. ya que continuaba evolucionando en giros y líneas. y parecía como si una aguja caliente se moviera con la velocidad del rayo y quemara la tinta en mi carne. Tirando de mi camisa y desatando el cordón de mis pantalones.

Era el lugar donde había pasado tanto tiempo soñando el día cuando Jack. Abriéndola y abatiéndome por el chillido de los goznes oxidados. Pasé por la puerta del dormitorio de las chicas y recordé a Evie hablando con su muñeca. Mis ojos rebuscaron entre las sombras. puse mi mano en mi costado dolorido y fui hacia la pequeña mesa barata. mucho más retorcido de lo que alguna vez había sido. y sin saber qué más hacer. y a Beth sacando brillo a su cuchillo. Juliann y Laura armando un rompecabezas juntas. como si mi alma estuviera estancada en zapatos de cemento destinados para el sucio fondo del río. Todavía apestaba a humo y madera mojada. Necesité todo mi coraje sólo para caminar a través de la Casa Seale. Por culpa de la niebla fuera de las ventanas. Mi costado todavía dolía pero el intenso ardor había disminuido un poco ahora que la imagen estaba completa. El piso crujió y gimió. Un pesado sentimiento me deprimió. 272 . Tuve una breve visión de este lugar como un cadáver masivo donde nada humano podía sobrevivir. Finalmente alcancé la puerta de la habitación de Hazel. también notando que olía como al fétido olor de la muerte. Segura ahora que Jack no estaba aquí. No podía mirarla. la luz era aún más gris y sombría que la última vez que estuve aquí. no si iba a mantener mi cordura. Caminé más adentro de la habitación. Noah y yo podríamos dejar esta casa juntos. Mis pies chapotearon en un charco dejado en el piso cuando la lluvia había entrado por un agujero en el techo. Desesperadamente esperé encontrar a mi hermano pero no lo vi en ningún lugar. me quedé parada en el umbral y miré hacia adentro. 35 Jack Traducido por Dai y LizC Corregido por Aldebarán D e alguna manera subí las escaleras y a lo largo del pasillo que conduce a la habitación de Hazel.

necesito dejarte saber que pasó en ISI. ¿no? ―dije en voz alta. Caminé hasta la agrietada ventana y giré el papel para que le dé la luz. sonriendo tristemente a pesar de todo. Jack? ―susurré. Si recoges esta carta la primera vez que te traigo a la habitación de Hazel. ¡Toda la miseria de regresar a la Casa Seale. Él dijo que había un hombre llamado Paul Gerard que solía trabajar para la compañía. De todas maneras. 273 . ―Eso es tan de ti. ¿por qué convocarme para que me enamore de Noah de nuevo. pero todavía fui capaz de abrir el cajón. saqué varias hojas escritas con la letra familiar de mi hermano. Golpeó la pared con un golpe fuerte y cayó dando vuelta. Sam Marvin. Antes de llegar a la razón principal de esta carta. Hola Jocelyn. Me apresuré y saqué un sobre color crema con mi nombre escrito en el frente. Todo empezó cuando mi jefe. entonces parte de esto no tendrá sentido. y para nada! Saqué el cajón y lo tiré a través de la habitación. ―¿Por qué. Miré dentro. sólo para dejarlo apuñalar mi corazón como si yo fuera el vampiro y él Van Helsing? Me saqué la mochila y la tiré a una parte seca en el piso. y que les robó algo.Estaba arruinada. estaba vacío. vino a mí. ¿Por qué otra pista que conduce a ninguna parte? Y mientras tanto. Abriendo el sobre. espero que empieces con la pista en el sótano y sigas la ruta que he trazado para ti. Ahí es cuando vi algo pegado en la parte de abajo.

Luego conduje hasta Canadá y 274 . Todavía quería proteger a Noah. Estaba lastimado. Sam me pidió que lo recuperara. Después de abrir el archivo. Lo que Gerard robó fue la lista maestra de las contraseñas para entrar en todas esas puertas traseras ocultas. lo que supongo que podría venderse por mucho dinero. pero dejó en claro que en las manos equivocadas podía arruinar a su compañía. decidí echar un vistazo a lo que Gerard había tomado y por qué era tan importante. Sam Marvin nunca debió haberme enviado tras ese archivo. Si el ISI quebraba. Eso tal vez podría incluso causar algunos arrestos. No podía dejar que eso sucediera. así que escondí la lista. pero las cosas terminaron mal.Como yo era el único empleado que Gerard no había conocido. y apenas pude escapar. ya que podría haber sido asesinado. porque no quería que Noah saliera lastimado. así que tomé la información que Sam me dio y fui a buscar a Paul Gerard. Dijo que no podía decirme qué era. A pesar de que recuperé el archivo robado de Gerard. porque es ilegal. podría arruinar todo para el único hombre que siempre veló por mí. él pronto descubrió lo que había hecho y me siguió. Una vez que por fin llegué a un lugar seguro. Necesitaba tiempo para pensar las cosas. Me atacó. No voy a escribir los detalles aquí. pero no estaba seguro de dar las contraseñas de nuevo a ISI. estuve molesto al enterarme de que las puertas traseras habían sido codificadas en muchos de los programas de seguridad del ISI. y me dejó realmente conmocionado. Estuve de acuerdo en ayudar. Sam tenía razón en una cosa: en las manos equivocadas podría acabar con su compañía.

En tercer lugar. Pero si los pones a donde pertenecen. puedes tener una mejor perspectiva de lo que realmente eran. parecen gigantescos. ¿Sabes. Todos ellos son como guijarros en la orilla. ¿puedes ver lo pequeño y despreciable que era ella? Así como aquellas niñas malcriadas en la escuela en Watertown. te envié a la Torre de la Paz. Pero viendo esa ciudad. No creo que nadie te pueda culpar por eso. te envié al Séptimo Libro de la Sala de Velación ya que representa a los que perdieron la vida en tiempos de paz. En primer lugar. En segundo lugar. 275 . y lo mismo con Hazel y su crueldad. lo que Melody te hizo dejó una cicatriz en ti. Siempre le tuviste tanto miedo. Quebec. eras una niña tratando de ser la madura y hacer lo que se necesitaba. Ahí es donde llegué por primera vez a la idea de dejar las pistas. quería que volvieras a visitar el sótano. desde una gran altura y te dieras cuenta de que a pesar de que Melody fue tan abusiva contigo allí. desde la distancia. Después de todo. porque quería que miraras hacia abajo en Gatineau.recorrí el Parlamento y la Torre de la Paz. Probablemente has estado preguntándote por qué te he llevado en tan extraña búsqueda del tesoro. y a ella. y sobre todo miedo de enfrentar a la memoria de Conner y lo que hiciste. la última vez que estuvimos hablando acerca de la Casa Seale lo traje a colación pero te habías olvidado de él… o al menos lo bloqueaste? Creo que es importante que te permitas dejarlo ir. A pesar de que estuvimos allí sólo unos días. Si los mantienes cerca de tu ojo. ella y Erv y todo ese lugar son insignificantes. y en algunos aspectos eso me representa.

para que veas por ti misma que él está bien. Me dijo que desde que éramos niños. Por supuesto. parece importante para ti encontrar las otras personas que frecuentaban tu pasado. y lo patética que siempre fue. Sorprendida. Además. pero cuando lo mencionaba tú siempre te ponías tan terca. Varias veces ya Noah me ha pedido que lo dejara hablar contigo. También quería que vieras a Hazel y reconozcas lo impotente que se ha convertido. Ahora. me confesó algo. Una vez. Sabía que si dejaba esos rompecabezas difíciles. miré a la carta. la razón principal por la que dejé las pistas. Lo hice porque principalmente quería que pasaras tiempo con Noah. Es por eso que quería que te encontraras con Dixon. cuando estábamos charlando. ―Sí. Hay algo que no sabes acerca de él. cómo no dejas de lado nada. ninguno de los dos sería capaz de resistirse a descifrarlos. Ya sabes cómo eres. Nunca había estado segura de lo que él estaba pensando. Yo sé lo mal que te sentías acerca de nuestra última noche en la 276 . Jocey. ¿Qué quiso decir con eso Jack? Seguí leyendo. como un niño siempre había puesto en alto muros. claro. y lo mismo con Beth. Él estuvo feliz de hacerlo si le pagaban.Miré hacia arriba y arrugué el papel. ha estado secretamente enamorado de ti. Jocelyn. ¿Cómo puede ser eso? Noah había actuado tan malhumorado la primera vez que había aparecido.

Sé lo mucho que esto tiene que haberte hecho daño. Él ya no está enojado. sustituí mi nombre. también decidí que no quería seguir trabajando para el ISI. Fue entonces cuando empecé a pensar que si ibas a tener un futuro. Ha llegado el momento para que puedas sanar y dejar ir el dolor. sé que siempre has creído que era el fuerte. lo cual no te gustaría de todos modos.Casa Seale y lo que Noah te dijo. haciéndote daño cuando no quiero hacerlo. ya que no se podía confiar en ellos. Cuando lloras en tu almohada. Así que comprobé la línea estatal de noticias y leí un artículo sobre este grave accidente en Norwich. lo cual es por lo que estás mejor sin mí. quiero que sepas que siempre he sido consciente de tu angustia. pero eso fue hace cinco años. pero tus sentimientos por Noah nunca se fueron. Descargué una foto del auto totalmente destrozado. Jocey. Lo oía en tu voz cada vez que te hablaba de él. Mientras estaba escondiendo las pistas. Tal vez eras simplemente una niña de doce años en ese entonces. Incluso antes de que fingí mi muerte y sufriste a 277 . entonces necesitaba dejar de hacer interferencia. y lo envié a Sam Marvin. Y sé que te preocupas por él también. mientras que tú has sido la única que es buena y amable. hay mucho más dentro de él que lo que puedes ver en la superficie. Antes de irme. y lo siento. escribí un informe falso del accidente. Sólo te estoy deprimiendo. pero no lo soy. He guardado tanta ira y odio. tus lágrimas mojan mi rostro. y aunque no es un tipo que alguna vez te enviaría flores o escribiría un poema. Sabía que era hora de cortar mis lazos con ellos y desaparecer.

Era Paul Gerard. Alcé mis ojos llorosos de la carta y luego me desplomé en el suelo. Poco a poco doblando la carta y deslizándola de nuevo en el sobre. un sollozo escapando de mí. me levanté y aferré mi costado. El dolor en mi costado empeoró. mientras has llevado la pena por los dos. Otro espasmo fuerte me hizo hacer una mueca. En demasiadas maneras he contenido tu ira y odio por ti. ¿Por qué Jack dejó tantas cosas sin explicar? Con el sonido de pasos que se acercaban. ―Pero no tengo nada por mí misma ―susurré. La luz gris de las ventanas lo iluminaron lo suficiente como para que yo lo reconociera y viera el arma apuntando a mi cara. ¿Podría estar Jack viniendo a mí después de todo? Me enfrenté a la puerta. 278 . Jack. cuando se abrió de golpe. he sabido de tu dolor.causa de eso. pero sentí miedo de mirar la marca medieval. Es hora de que me dejes ir. me limpié las lágrimas. y miré de reojo a la silueta de un hombre caminando a través del umbral.

Primero dime dónde está. —Déjame ir. —Curando. —Me temo que no puedo hacer eso. —Bueno. con esa falsa confianza que había visto en la galería. ¿Cómo está tu garganta? —Mucho mejor. y supe que no podía resolver este problema por mí misma. —¿Cómo está tu hombro? —pregunté. —Sabes. —Su tono de voz calmado lo hizo sonar más como una línea de cogida que como una amenaza. los rasgos hermosos de Gerard y la tez oliva adquirieron un aspecto siniestro. tengo que admitir que admiro tu bolsa de trucos. empujando el arma bajo mi mandíbula e interrumpiendo mi comentario a media frase. Creo que eres la perra más inteligente que alguna vez he enfrentado. —Seguro. 36 El Enemigo Traducido por Kathesweet Corregido por Mlle_Janusa E n las sombras oscuras. Sonrió. El brillo psicótico en sus ojos me recordó a Conner. Sonrió. si tengo que escoger… Me agarró por el cabello. —Qué bueno verte de nuevo. 279 . —Mi voz era extrañamente calmada. No la más linda. pero sí la más inteligente.

El tono de su voz se elevó mientras sus dedos retorcían mi cabello y halaban hacia atrás mi cabeza hasta que mi cuello estuvo palpitando con dolor. Si yo no le hubiera disparado a ese chico. —No —imploré. Traté de mantener mi voz.—¿Dónde está tu gratitud. para empezar. también vi la pared detrás de sí empezar a deformarse y retorcerse. En una horrible confusión mental. como si él fuera estúpido. amenazó en el lenguaje más sucio que haría estallar mi cabeza. Simplemente te dispararé en la mano. —No. Entendí por qué Jack había estado tan asustado de él. —Puso su peso sobre mi muñeca hasta que estuve jadeando de dolor―. Sé. y la forma en que se alzaba sobre mí. El dolor en mi costado era intenso ahora. —No necesito matarte. Su engreída confesión me hizo enojar. deslicé los míos hacia las paredes con papel pelado y yeso picado. Él pisó mi muñeca y miré fijamente su zapato brillante. ¿dónde está? Hablé lentamente. y me preocupé que su golpe hubiera roto mi apéndice. y bajo las amenazas estridentes de Gerard escuché el bajo repiqueteo del corazón. Asustada de ver los ojos de Conner. Su rostro se oscureció con rabia y empezó a arrojar horribles insultos hacia mí. Lo. me pregunté si la tinta rezumando a través de mi piel era más que un presagio de alguna infección más profunda. latiendo lento. ¿Qué te parece? Mirando hacia él. ¿no es así? Me tiró al suelo y me pateó. te habría apuñalado. pensando en que Noah nunca usaría algo tan tonto. Habían empezado a latir. ¿Por qué estaba llevándose el crédito por matar a Georgie de la misma manera en que un Boy Scout hablaría sobre hacer una buena acción? —Entonces. Jocelyn? Me lo debes. que se había apoderado de la Casa Seale de mis pesadillas. Me curvé para tratar de protegerme. —Entonces nunca encontrarás la lista de contraseñas. diciendo con lujo de detalles lo que me planeaba hacer. Empujando el arma más duro contra mi garganta. 280 .

Mi corazón estaba latiendo tan rápido que parecía listo para romperse a la mitad. me alejé de él y fui hacia la puerta. y todavía no podía arrancar mi mirada. —Se acuclilló y puso el arma contra mi palma. Cortinas andrajosas enmarcaban dos ventanas. Saltando sobre mis pies. Cuando 18 The Blob: (La “masa devoradora” en España. La pared lo sorbió como si estuviera hambrienta y él fuera el bocado que había estado esperando. Manchas oscuras empezaron a emerger de las paredes de la misma manera en que la X sobre mi estómago lo había hecho.—Demasiado tarde. —¡Detente! —sollocé. Pennsylvania.) Es un filme independiente estadounidense de Terror/ciencia ficción del año 1958 que presenta un gigantesco alien similar a una Ameba que aterroriza la pequeña comunidad de Downingtown. Apretando mis ojos. Sólo había un banco y un armario destartalado aquí ahora. preparé mi cuerpo contra la explosión que traería más dolor y desfiguración de lo que podría imaginar. Los siguientes minutos se convirtieron en incoherencia para mí hasta que las paredes finalmente detuvieron sus pulsaciones nauseabundas. donde las paredes se estremecían con olas y espasmos. Pero entonces una maldición hostil escapó de Gerard y se tambaleó hacia atrás. trató de alejarse pero no pudo. Me tapé los oídos contra el bajo ritmo cardíaco. Con un grito de alarma. Maldijo y sacudió su mano. entré en una habitación donde una vez me había quedado con las otras chicas. La “mancha voraz” en México y Argentina. lloviendo sobre todo mí alrededor mientras gritaba y me agachaba. El vidrio de los paneles de una ventana explotó repentinamente. que estaba hinchada y ondulada. cubriendo mi cabeza. liberando mi muñeca. La pared lo sostuvo como una mosca en una red y cuando luchó por liberarse ésta surgió en torno a él como The Blob18. pulsando entretejido con los gritos distantes de Gerard. Horrorizada. Las manchas de agua se retorcieron en diseños fantásticos y extraños. Mis ojos se abrieron mientras su arma golpeaba el suelo. 281 . y un espejo manchado colgaba ladeado entre ellas. Gerard empezó a gritar y yo también. Agarré el arma pero la liberé inmediatamente… ¡Estaba caliente! Se tambaleó contra la pared. Sus gritos de terror me siguieron por el pasillo. Se asustó mientras ésta empezaba a succionarlo.

Jocey. el jefe de Jack. no pude entender sus palabras por culpa del zumbido en mis oídos. excepto por los fragmentos de vidrio cubriendo el suelo. uno de ellos Zachary Saulto. Quiero ayudarte. El hombre se arrodilló en frente de mí. soy Sam Marvin. ¿Cómo pudiste traicionarme? Pensé que estábamos en esto juntos. Todavía estás trabajando para ISI. ¿Sabes lo que significaba para él este papel? ¿Es importante? Lo ignoré y me giré hacia Noah. Y Noah estaba allí. —Jocelyn. Noah levantó el dibujo arrugado de la cruz medieval con la escritura de Jack debajo. Era de unos cuarenta años y tenía rasgos largos y ojos grises desteñidos. Cerré mis ojos. Otros dos hombres entraron en la habitación. —¿Qué está mal con ella.levanté la mirada la habitación estaba de la manera en que había estado. y cuando me miró tuve una extraña sensación de familiaridad. ¿Es de Jack? Asentí. por Jack. mi voz jadeante mientras dije: —Pero no está aquí. —¿Cuánto ofrecieron pagarte por pasar por todo esto conmigo? 282 . —Encontré esto en las escaleras. —Sé por qué te quedaste conmigo. Vestía una corbata roja con un traje oscuro. cuando Conner casi me había matado. Se arrodilló a mi lado y dijo algo. Igual que la tarde de otoño hace años. aferrándome a él con manos que parecían garras. Más allá del zumbido en mis oídos escuché al hombre decir: —Muéstrale la foto. Sacudí mi cabeza. quizás preguntando si estaba bien. jadeando ante el dolor renovado en mi costado. —Lo estamos. Sam? —preguntó Noah de lo que sonó como una gran distancia.

Sam Marvin empezó a gritar y a alejar a Noah del sujeto. ¿Peleaste con él. para que sólo yo pudiera escuchar. —Jocelyn —dijo Sam Marvin con una mirada sincera―. miré a través de la puerta abierta y hacia el pasillo. Cuando miré hacia abajo. Lo vimos salir de la casa y entrar en su auto.—No lo suficiente. Quería decirle la verdad pero estaba asustada de explicar lo que la casa había hecho. su puño aplastándose contra la cara de Saulto. —Se ha ido. —No hay suficiente dinero en el mundo que me haga pasar por toda esta locura. y parecía asustado. Se escapó rápido. —Estaba tratando de mantenerte a salvo. Girando mi cabeza. Un aumento inesperado de ira me llenó. 283 . que ahora tenía un labio sangrando. Estaba sosteniendo su brazo como si estuviera roto. sus ojos completamente salvajes. Simplemente lo miré. Es muy importante que hablemos de Jack. Hubo una punzada en mi brazo. ¿La Casa Seale había matado a mi atacante? —¿Dónde está Gerard? —pregunté. Bajó su voz. —Deberías habérmelo dicho. Cuando alejé la mirada él agarró mi barbilla y la giró para forzar un contacto visual. Simplemente estuve de acuerdo porque me preocupo por ti. Jocey. Hubo otra oleada de dolor en mi interior y recordé la dura patada de Paul Gerard. te habrías ido. —¡Él ya no confía en usted! Otra ventana en la habitación explotó y todos nos agachamos para cubrirnos. Jocey. —Si lo hubiera hecho. y rompiste su brazo de alguna manera? Sacudí mi cabeza. vi a Zachary Saulto empujar una jeringa hipodérmica. Me alejé mientras Noah se abalanzaba sobre él. queriendo ignorar la intensidad en sus ojos pero encontrándolo difícil.

Dinos qué necesitas… Noah dijo: —Necesita un hospital. Jocey? —Duele. Hay un bisturí en el botiquín de primeros auxilios. Noah se giró hacia Marvin. y agarré mi costado. La miraron fijamente hasta que Zachary Saulto dijo: —Está escondido allí… no puedo creerlo. —Saulto se apresuró a salir por la puerta. y eres la única que puede conseguirlo. No podía seguir en tal agonía. Noah se apresuró a volver a mi lado. otro espasmo peor que el primero ahora arrastrándose a través de mí. —Me moví de adelante a atrás. Sam Marvin asintió. No al hospital. en el auto. encorvándome. Sam Marvin se agachó otra vez. bajé la tela lo suficiente para que ellos vieran la cruz medieval sobre el lugar donde mi apéndice podría estar. —¡No! —protesté—. Jack escondió algo para nosotros. —¿Gerard te hizo esto? Sacudí mi cabeza. —Escúchame. pero no vas a hacer eso aquí! 284 . Indignado. Voy a llamar a una ambulancia. Desatando el cordón de mis pantalones. —La X marca el lugar —susurré en una voz fantasmal que no sonaba en absoluto como yo. —¡Llévala a un hospital si quieres. —¿Dónde más podría estar seguro? ¿Podemos sacarlo? —Sí.Hice una mueca de dolor. —¿Qué está mal. —¡Estás loco! ¡No la vamos a abrir! —Sólo será una incisión superficial.

el dolor se detuvo. difícilmente sentí la incisión a causa de los espasmos cortantes. —Déjalos sacarla. Jack puso nuestra información bajo esa marca y ahora quiere que la tomemos. como si saliera de una experiencia terrible. Está todo bien. ¿verdaderamente segura? Asentí y Saulto empujó el botiquín hacia las manos de Noah. Jocey? Quiero decir. Insertándolo en una tarjeta de memoria.Marvin frunció el ceño y sacudió su cabeza. que caminó hasta su computador. —Realmente no sabes con qué estamos lidiando. Parecía ceñudo. Noah. sacado de debajo de mi piel. Me estudió por varios segundos. lo hizo. Saulto entró con el botiquín de primeros auxilios y un computador. Él lo abrió. Apreté mis ojos y contuve mi respiración. y lo abrió. —De acuerdo —dijo. su labio herido haciendo un puchero. Vino hacia mí. —Saulto frunció el ceño hacia mí. el cual estaba puesto sobre el viejo vestidor. —¿Estás segura. la entregó a Saulto. En verdad. con mi cuerpo cubierto de sudor. nuestros ojos bloqueados entre sí. —¿Jack? ¿Estás loco? —Créeme. —No quiero que ese tipo me toque. Alcancé el brazo de Noah mientras otro espasmo me sacudió y jadeé. limpió la sangre. Sacó un chip de circuito integrado. abrí mis ojos. —No creo que él le hubiera hecho eso a ella. Cuando lo que sea que Jack había escondido en mi interior salió. Sostuvo un pequeño paquete sellado. Marvin usó su pañuelo para tomarlo de Noah. Noah secó la incisión en el centro del tatuaje. Jadeante. —¡Espera! No él. sentándose a mi lado. hazlo tú. Noah. Conectó la tarjeta de memoria en el 285 . y agarró un poco de gasa. desenvainó un bisturí.

286 . —Muy bien. Jack. Sonrió con alivio.puerto USB del computador. Te debemos mucho. ¡lo tenemos! Una oleada de mareo se propagó a través de mí. —Excelente trabajo. Empecé a hundirme en una bruma lentamente: la inyección que Saulto había puesto en mi brazo estaba afectándome. tocó el área de contacto y estudió la pantalla. Estaba al borde de deslizarme a la inconsciencia cuando Marvin se agachó y miró mi rostro.

Hacía un año desde que habíamos dejado la Casa Seale y Watertown. roto recientemente por el impacto de la cabeza de Jack. A medida que la vieja camioneta se estremecía. Durante ese tiempo. Sentada entre Jack durmiendo y Melody despotricando. El camino parecía desaparecer a lo largo de las colinas a medida que traqueteábamos a una velocidad vertiginosa. Jack y yo habíamos comenzado a reconstruir nuestra vida en Vermont. Ni siquiera volvimos a nuestro pequeño apartamento para conseguir los pocos bienes que poseíamos. sobre su frente hinchada. Mi hermano y yo. A veces ella reía con sarcasmo vengativo. Estábamos con nuestra madre. nos sentábamos cerca uno del otro. Jack estaba desplomado contra la puerta del pasajero. Melody murmurada para sí misma oraciones incompletas mientras conducía. Estaba claro que el rojo en el capó no era solo 287 . que a los catorce años ya habíamos visto demasiado del mundo. yo deseaba desesperadamente que él se despertara. me quedé mirando el color rojo óxido que corría en el capó y parecía estar cada vez más cerca. soltando fragmentos de pesar. 37 Memorias Traducido por Mona Corregido por LizC E l camino serpenteaba lejos de nosotros como una cinta gris y blanca. la luna una esfera desigual. cólera y angustia. un escalofrío recorrió mi espina dorsal. Su respiración era baja y su frente roja. su primer amor… el único hombre que ella alguna vez amó realmente. pero ahora todo estaba olvidado por un momento de pánico. otras veces ella lloraba por Calvert. Había una mancha de sangre. su cabeza apoyada en la ventana. Mirando a través del parabrisas rajado.

Auxiliares ansiosos llegaron y tomaron el 288 . Su cabeza se estrelló contra el parabrisas y resquebrajó el vidrio. estaba temblando y sollozando. llegando a un pequeño hospital. Temblé ante el recuerdo de lo que había pasado sólo una hora antes.óxido. de seguro fuera de Vermon y a través de la línea estatal a Nueva York. Después de escuchar tantas narraciones de la historia del abandono de Calvert. Ambos miraron hacia arriba y gritaron. Ella gritó también. Me preparé para el impacto. La vida de ambos habría sido maravillosa y perfecta si él se hubiera quedado con ella. Tomé la mano inerte de Jack en la mía y le dije que aguantara. Era todo culpa suya que se viera forzada a hacer lo que hizo. Se pasearon juntos con sus brazos alrededor del otro. no podía creer que ella en realidad lo hubiera encontrado nuevamente y tomado su vida en venganza. sino que también sangre. Cuando salió. En la distancia finalmente vimos luces contra el paisaje negro aterciopelado. El capó abollado estaba manchado por el impacto violento que había matado a Calvert el amor de Melody y la mujer que estaba con él. Durante la siguiente hora. y encontramos la entrada de emergencia. pero el enfoque de Jack había estado en tratar de detener a nuestra madre. Aceleramos en nuestro camino a la ciudad. Lo llevaríamos a un hospital pronto. Melody saltó de la camioneta y gritó pidiendo ayuda. Jack trató de hablar con ella. Mis súplicas para que ella girara la camioneta y llevara a Jack al hospital en Bennington fueron inútiles. embistiendo la camioneta contra ellos y destrozando sus cuerpos contra la pared de ladrillos del restaurante. convirtiendo el resto de su vida un desastre. para averiguar qué estaba mal. Todavía estaba tratando de calmarla cuando el hombre al que ella identificó como Calvert y una mujer con el cabello largo y oscuro salieron del lugar. Jack y yo estábamos esperando a nuestra madre en el estacionamiento del restaurante donde ella trabajaba. un collar de joyas brillantes. No escuchó nada aparte de sus propios pensamientos retorcidos. liberó el freno y pisó el acelerador. Melody condujo nuestra camioneta como en una escena de persecución de auto durante la noche. Melody aceleró el motor al máximo. Hablaba de cómo nunca Calvert debería haberla abandonado en la parada de autobús hace tantos años. Mientras el camión arrancaba.

Haciéndole señas a una enfermera. Tenía unos ojos amables y una etiqueta con su nombre decía: Dr. Me senté allí durante largo tiempo. Ella se tambaleó hacia atrás. 289 . porque Melody estaba allí. voy a decirles lo que le hiciste a Calvert y a la chica. La puerta se abrió. Y si te quedas aquí o tratas de verme otra vez. ¡Está muerto por tu culpa! Voy a contarle a la policía lo que le hiciste. sentada en una silla llorando. Los vi en el escritorio. Brent Harberton. Pero la mirada en mi rostro debe haber sido terrible porque ella se apartó. ¿Cómo podía mencionar esos dos nombres al mismo tiempo? La miré con frío disgusto. le pidió que me llevara a la sala de espera. A los catorce años yo era más alta que ella. —¡Tú mataste a Jack! —murmuré. terrible. sorprendida entre sus lágrimas. aunque hasta ahora nunca tuvo miedo de mí. llorando. rogando por la vida de Jack. balanceándome hacia adelante y hacia atrás. —Jack está muerto —dijo. Los seguí al hospital. mirando la puerta cerrada por la que ellos se lo llevaron. Seguí a la mujer. Después de un tiempo un médico se acercó a mí. tensándome cada vez que un enfermero pasaba corriendo. Trasladaron su cuerpo inconsciente a una camilla y se apresuraron a entrar. He perdido a las dos únicas personas que realmente amé alguna vez. Ella me agarró del brazo y dijo: —La policía está aquí. y me volví para ver a Melody entrar. ¡Tenemos que salir de aquí antes que traten de hablar con nosotras! Me liberé y la golpeé en el rostro con tanta fuerza que lastimé mi mano. No podía tolerar estar cerca de mi madre. —Primero Calvert y ahora Jack —sollozó—. No lo creía. —No —le dije en un gruñido bajo. caminé por un pasillo y encontré una pequeña capilla desierta con vidrios polarizados. escupiendo las palabras como si fueran piedras rompiendo mis dientes—. En su lugar. La miré fijamente.pulso de Jack. pero no entré.

que éste. Después de un rato me dejó a solas con mi dolor. Se sentó de todas maneras. lista para lanzarme a Melody si ella había regresado. Se olvidó de las lágrimas por Jack. vi el pálido reflejo de Jack. En su lugar. Me hundí en el banquillo. Anhelaba estar con Jack. Dijo muchas cosas con una voz suave y apacible. una anciana se acercó a mí. mis pensamientos gritaban por Jack. una cosa que he aprendido es que siempre lo llevarás contigo. Me volví a mirarla y ella extendió la mano con sus delgados dedos de mujer vieja. me di la vuelta. Tenía la piel apergaminada y un halo de cabello ralo. ni miseria en sus ojos. incluso se olvidó de sus lágrimas por el estúpido novio que la había dejado. 290 . Al levantar los ojos a la oscura ventana. Me preguntó si podía sentarse a mi lado. Sus últimas palabras se repetían en mi mente. sólo un alma hecha jirones. ella me miró con tristes ojos verdes que parecían entenderme. —Siempre lo tendrás aquí —dijo. pero no le respondí. y él me sonrió. y me odiaba por agarrar el tablero y salvar mi vida. Y aquí. sin una semilla de esperanza y ninguna razón para vivir. tocando mi sien. y luego movió sus dedos a mi corazón—. Habíamos sido siempre dos partes de un todo. Le supliqué que me dijera que todavía estaba vivo. Como siempre. sin poder creer que él estuviera allí. dejándome sola en la sombría capilla. no era real. el más cruel de todos los engaños. Casi no la escuché. No quedaba nada en mí. —Sabes —dijo la mujer finalmente—. Dio media vuelta y se alejó corriendo. después de todo. La puerta de la capilla se abrió. Después de un tiempo dejó de hablar y nos sentamos juntas en silencio. De pie. No sabía cómo podría sobrevivir sin él. permanecí inmóvil dentro de la sombría capilla.Melody me miró boquiabierta. Una cruz descansaba encima de su blusa color púrpura al lado de una etiqueta con su nombre que decía: VOLUNTARIA. Entonces me contó sobre la pérdida de su hijo con cáncer aquí en este hospital. Me di la vuelta. No había una marca en su frente.

Su suave tono de voz siempre me había atraído. Sin embargo. Jack dijo que ella no quería. Un viaje familiar inesperado… y a continuación la amigdalitis. ¿verdad? —dijo Sam Marvin—. ¿No querías verlo? —Por supuesto. porque son la misma persona. dejé que mi mente viajara en esa dirección. ¿cierto? —No. Sus labios no se movieron y su sonrisa nunca titubeó. —La voz de Noah se volvió agria—. —¡Eso es absurdo! —Déjame explicarte. Él hizo todo lo necesario para mantener su comunicación en línea. pero luego las cosas simplemente siguieron ocurriendo. sabes. Jocelyn borró la memoria 291 . Hasta hicimos planes. Al principio le pedí visitarlo a él y a Jocelyn. Ella era muy hábil con la edición digital de fotos. y conocer a su familia de acogida. Incapaz de enfrentar esa terrible pérdida. exactamente? —Problemas con el auto. He hablado con Jack todo el tiempo. —Pero no estaban viviendo tan lejos el uno del otro. Siempre estaré contigo. —Probablemente con edad incrementada. Así que él y yo planeamos que él viniera hasta aquí. Y Jack realmente quería tener tu amistad. Jack murió en un accidente de automóvil el año después que él y Jocelyn dejaron Watertown.” *** Estuve a la deriva regresando lentamente desde las profundidades de la conciencia. Ambos tenían sólo catorce años. Jack me envió un correo electrónico con fotos de sí mismo. —Su tono manteniendo una incómoda incertidumbre. —¿Cómo qué. Jocey”. le escuché decir en mi cabeza.“No llores. Nunca estuvieron juntos en persona. —¡Lo que dices no tiene ningún sentido! ¿Estás hablando de Jocelyn o de Jack? —De ambos. —Pero sólo en el computador. en tu mente y en tu corazón. “Ella tiene razón. Escuché la voz de Noah. —No veo cómo eso puede ser cierto.

de su muerte y luego internalizó su personalidad dentro de sí misma. En muchas maneras era como si dos seres distintos compartieran un solo cuerpo. él dio el visto bueno a nuestra adquisición de ello. Sam? Mira lo que le está pasando. De esta manera podía mantenerlo con vida. *** 292 . —¿Cómo averiguaste esto? Sam Marvin vaciló. ella no sabe nada al respecto. Esto es similar al trastorno de personalidad múltiple. —Como puedes ver. Es casi como si le dio parte de su cerebro a él. —¿Qué? —Él estaba empezando a desconfiar de su terapeuta y quería saber lo que el Dr. Es difícil entender cuán mente realmente brillante es. —La empresa privada que uso para la investigación de antecedentes es muy completa. Ellos fueron capaces de poner las manos sobre una copia de su archivo de terapia. con miedo de escuchar más. fue fácil para ella abrazar su identidad. por supuesto. —¿Pero qué pasa con Jocelyn. Siendo gemelos y tan cercanos como ella y Jack eran. La parte de él en su mente siempre estuvo consciente de lo que ella estaba haciendo. Aunque ella es la que los creó. y me dejé llevar de vuelta a la oscuridad. la personalidad de Jack no estaba presente. Él era el programador. Candlar estaba escribiendo en su expediente. De hecho. —No tenías ningún derecho a hacer eso. cuando Jocelyn estuvo involucrada en sus propias actividades. Del mismo modo. podría haber sido en el cuerpo de Jocelyn. pero ella no tiene memoria de las cosas que él estaba haciendo. Se quedaron en silencio durante varios segundos. ella era la artista gráfica. —Espera… Jack lo sabía. cuando Jack trabajó para nosotros. Especialmente desde que le aseguré que tenía un futuro importante en nuestra compañía.

No podía creer que era yo.Me quedé fuera de la tienda de tatuajes. le pedí guardar el modelo original de la X. prometiendo regresar por él. ella se me quedó mirando. Charlamos continuamente y nunca llegué a sentir nada. mientras yo fingía mirar la vitrina. 293 . Escogí un diseño de sus libros. Esto creó un vínculo que no había existido cuando nosotros éramos niños. su cabello rojo rapado tan corto como el de un hombre. lo que la impresionó aún más. Beth estaba encantada de usar sus agujas sobre mí. Al principio. Finalmente compré uno de los cuchillos. lo cual la suavizó. Me senté en la silla reclinable mientras ella hablaba de un modo relajado que era un contraste total con su aspecto duro. Cuando por fin entré. tratando de reunir el coraje para atravesar la puerta. Antes de que dejara la tienda. pidiéndole que tatuara una X sobre la pequeña cicatriz reciente sobre mi abdomen inferior. Beth estaba allí. Estaba tatuada y perforada de formas fantásticas y extrañas.

El dolor era tan fresco como el día en que ocurrió. Estábamos seguros de que iba al lugar donde los había escondido. —¿Espiarlos. Ella realmente creía que Jack había muerto. porque para ella él es real? —Correcto. Pero en cambio. Nosotros no queríamos perder los datos que le había robado de vuelta a Gerard pero no pudimos averiguar dónde los había escondido. Lo que me molesta es que estaban dispuestos a ponerla en peligro. Luego ella condujo hasta aquí a Watertown a principios de esta semana. Asumimos que Jack estaba manejando bien su encuentro con Gerard. —¿Seguirme? ¿Tratando de encontrar a Jack. —No parecía gran cosa. comenzó a seguirte. no me importan tus problemas. tampoco. escuchando la conversación. más 294 . ¿Tienes alguna idea de lo que hubiera pasado si Paul Gerard vende esa lista de contraseñas para el comprador que las quisiera? Una vez que nos las robó. Me quedé quieta. Dentro de mí tenía un nudo de dolor por Jack. Me había vuelto más fuerte. no querrás decir? —Noah sonaba irritado—. todo el horror de lo que Melody le había hecho oprimiéndome. había una diferencia entre la aceptación de esta pérdida ahora y la aceptación en aquel entonces. Y sin embargo. No teníamos ninguna manera de proteger a nuestros clientes. también destruyó nuestras otras copias. Jocelyn no tenía ni idea de nada de eso. 38 Fenómeno Traducido por Mari NC Corregido por LizC — N o puedes culparnos —estaba diciendo Sam Marvin la próxima vez que me desperté—. Lo siguiente que supimos fue que nos envió un falso informe de muerte y desapareció. Escucha.

Después de eso me negué a hablar del tema. la pérdida y el dolor. Jack había estado él mismo desgarrándose de mí. me di cuenta. ¿por qué no debería estar triste? —fue todo lo que diría. parecían preocupados debido a lo deprimida que actuaba. Pero todos eran ignorantes de lo que realmente estaba pasando dentro de mí. Se agachó y tendió un vaso de agua. 295 . Pensé en la escuela. Saulto regresó. explicando que tenía mi propio terapeuta fuera de la escuela. —Me sentí humillada por la verdad de lo que realmente era. —¿Cómo te sientes? Sam Marvin dijo: —Zach. Le oí abrir el grifo en el baño. La pérdida de mi hermano era un dolor que sentía físicamente. tal vez estimulado por el peligro de ISI. Algo dentro de mí. incluyendo a mis padres adoptivos y amigos. consíguele un vaso de agua. parpadeé para aclarar mi visión. La consejera me había llamado a su oficina porque mi profesora de inglés. —Mi hermano murió. Jack! sollocé en el interior. Me miró con una expresión cerrada antes de dirigirse por el pasillo. había llegado a creer que la muerte de Jack había tenido lugar apenas unas semanas atrás… no años en el pasado. Noah se acercó y se arrodilló en el suelo a mi lado. Me senté y mi cabeza palpitó. debe haber sabido que éste era el momento de dejarlo ir. se había dado cuenta de que todos mis poemas eran acerca de la muerte. ¡Oh. —Aparentemente no. De alguna retorcida manera mental. Todos. ¿puedes? Zachary Saulto estaba concentrado su computador portátil. Ella se los mostró a la consejera. tratando de ocultar su inquietud. Durante semanas. —¿Estás bien. Poco a poco abriendo los ojos. Jocey? —preguntó Noah. la señorita Chen.capaz de soportar el dolor que me habría destruido cuando tenía catorce.

realmente quiero preguntar lo que está pasando con él. Después de un silencio que duró varios segundos. —Es hora de que aceptes la verdad. ¿no? El cristal se hizo añicos en su mano. Noah dijo: —¿Qué está pasando? —¿No lo sabes? Tú eres el que solías vivir con ella. Me miró con una expresión firme. —¡Espera un minuto! Incluso si eso es cierto. Noah miró a Sam Marvin. —Jocelyn… Jaclyn… Jack. Si pudiera dejarme hablar con Jack durante un minuto. Sé que esto es muy confuso. maldiciendo y sosteniendo firme un corte en el dedo. ¿Quién crees que detenía las llamas en la Casa Seale cuando eran niños? ¿O explotó esos bombillos de las lámparas la noche que te fuiste? ¿Y qué crees que te salvó de Gerard esta mañana? ¿Podría ser verdad? La parte racional de mi mente apartó el pensamiento. 296 . —Eso es mentira. Jocelyn. Jocelyn. Negué con la cabeza. Ella tiene habilidades telequinéticas. —Tienes que parar. Se volvió hacia mí—.—Aquí tienes. Sorprendido. lo dejó caer y se levantó. Por favor mantén la calma. —Es suficiente. Todo es lo mismo. Jaclyn. Zach —dijo Sam Marvin. Hubo un fuerte crujido y el espejo estalló. lloviendo vidrio sobre el suelo con un sonido tintineante. ¿cómo puedes saber todo eso? Sam no respondió. —Jocelyn —corregí.

Acepta la verdad. Él también la usó para bloquear tu conciencia de él. Sam se volvió hacia mí. al principio no lo podía creer y le pedí una prueba. 297 . Sólo mira dentro de ti y sabrás de lo que estoy hablando. —Una vez que recreaste la personalidad de Jack dentro de ti. también? —Sólo una parte de él. Olvidas que he tenido una serie de conversaciones con el lado de Jack de ella que ni siquiera se acuerda. el paseo aterrador en el ascensor de la Torre de la Paz. Es por eso que no has tenido ningún recuerdo de él. ¿qué hay de la Casa Seale? —Enrollando mi manga. —Sam le dio a Noah una sonrisa irónica—. Eso fue un error. o incluso visto que suceda de nuevo hasta que recientemente decidió pasar a la clandestinidad. Él me dijo que su telequinesis no se desarrolló hasta que estuvo en la Casa Seale. —Su voz se suavizó—. —Pero. Jocelyn. Con tus capacidades mentales eso podría suceder fácilmente. Negué con la cabeza. No podía negar la lógica de su razonamiento. No hay fantasmas en esta casa. A pesar de su manera casual. Por supuesto. —Probablemente sea sólo una forma de estigma. pude ver que estaba evaluando mi reacción. —¿Por qué? —Su archivo de terapia estaba abierto en mi escritorio. y una vez que acepté su relato. Y lo que había en mi cabeza podría cambiar el mundo real también.—¿Estaba eso en su expediente de terapia. El miedo y la culpa algunas veces pueden llevar a una persona a auto-mutilarse. ¡Mira esto! Esto ocurrió cuando estuve en el sótano. y que siempre ha sido impredecible. e incluso el tatuaje emergente anteriormente oculto a mis ojos. todo lo demás cayó en su lugar. le mostré la marca de mordedura en mi brazo—. sólo los que trajiste contigo. él aprendió a canalizar tu energía psíquica. La llamada de teléfono celular de Jack. Estalló en llamas y fue destruido antes de que pudiera apagarlo con mi taza de café. todo tenía una explicación: estaban totalmente en mi cabeza.

no les importará tenerme robando documentos y programas importantes. nosotros habíamos perdido la esperanza de conseguir el archivo de nuevo. Hasta que lo tomaste. no más escasos salarios de pasantía. Y como le dije a tu hermano la última vez que hablamos. Nunca han estado interesados en Jack como un programador… ni en mí como persona. Jocelyn. Apretando mis puños. Estudió a Noah con fastidio y negó con la cabeza. Lo que quieren es utilizar mis habilidades. 298 . Su dedo ensangrentado estaba envuelto en un pañuelo mientras obsesivamente revisaba los datos en su computador portátil. El rostro de Sam enrojeció. a pesar de que mis ojos se quedaron en el computador. exactamente? ¿Espionaje industrial? Noah se levantó. Si piensan que está bien escribir puertas traseras en los programas de seguridad de sus clientes. Mira cómo trataste con Gerard. ¿no? Eso es de lo que todo esto se trata. estamos dispuestos a pagarte una buena cantidad de dinero para venir a trabajar para nosotros a tiempo completo después de graduarte. que estaba junto a la cómoda. No quería darles las contraseñas de esas puertas traseras tampoco. Miré al hombre delgado con su traje caro y dije: —Por supuesto que es eso. La estás usando. Sam se cruzó de brazos. aparté la mirada de él y vi a Zachary Saulto. porque lo que están haciendo está mal. De hecho. rígido con ira. En cambio. Nunca tendrás que ser una pobre niña adoptada de nuevo. —Jack no quería el trato que estaban ofreciendo. Hablé con Sam Marvin. —¡No es así! ¿No lo ves? Estamos de tu lado. te daremos un gran bono sólo por firmar con nosotros. Con tus habilidades. tampoco. Ahora lo entiendo. puedes ser imparable. —Por supuesto. —¿Haciendo qué. Sam.—¿Sabes qué raro y especial talento tienes? Las cosas que tú y Jack pueden hacer son muy impresionantes. y podemos hacerte rica.

Huí por los escalones. susurré—: Yo también lo siento. alcanzó la memoria USB y luego sacudió la mano hacia atrás. No quise hacerte daño. Desacelerando sólo lo suficiente para que me alcanzara. Saulto no se dio cuenta hasta que su pantalla quedó en blanco. ¿quieres? Estaba a su lado en la acera. ignorando sus gritos de pánico. Se escuchó el sonido de alguien corriendo detrás de mí. Yo sólo estaba tratando de cuidarte. Jocey. me empujé a través de las puertas delanteras y salí a la mañana brumosa. vi una delgada cinta de humo comenzar a levantarse de ella. Dejando escapar un grito consternado. Me vi a mí misma sentada en el computador en medio de la noche. Nunca quise mentir. —No te odio. maldiciendo y moviendo sus dedos chamuscados. charlando con Noah en línea y gustándome—. Corriendo por las escaleras y a través de la entrada. Inhalé una respiración irregular. mirando el movimiento sutil de la niebla. determinada a nunca más volver a la Casa Seale.Mirando a la memoria USB sobresaliendo del puerto de la portátil de Saulto. —Lo siento —dijo. igualando mi paso—. deteniéndome en la habitación de Hazel sólo el tiempo suficiente para recuperar mi mochila. Mis ojos evitaron la pared que había agarrado a Paul Gerard. Se estiró y tomó mi mano. —No te culpo por odiarme. —Nada de eso importa ahora. deteniendo mi paso. En general sólo me siento carcomido por el hecho de Jack haber muerto todos esos años atrás y el infierno que has vivido. —Detente por un minuto. 299 . —Fue entonces que otro recuerdo oculto salió a la superficie. seguí caminando. Di un salto y salí corriendo de la habitación y al final del pasillo. —Viendo la tristeza en su rostro. Sam Marvin gritó y corrió al computador portátil. y Noah dijo mi nombre.

Apartándome de él. ¿no? Su boca rozó mi sien y suspiró. obligándolas a retroceder. Ahora que sé que eras tú. pero lo empujé a un lado. mucho más de lo que hemos pasado juntos estos últimos días tiene sentido. —¿Cómo puede ser? Estoy loca. y tú creías que yo era Jack… —Me dio la única amistad verdadera que he tenido. limpié la humedad de mi rostro y susurré: —Cuídate. —¿Es eso tan malo? Empecé a llorar y me tomó en sus brazos. Sus manos se deslizaron por mis brazos y luego me soltó.El dolor de perder a mi hermano todavía me golpeaba. —Hasta hace unos minutos. —Se ve de esa manera. ni siquiera me recordaba haciendo nada de eso. Él fue incapaz de ocultar cuán abrumado se sentía. —Todas las veces que nos escribimos el uno al otro. Lo amaba aún más porque no me mentía. Jocey. Supongo que realmente soy… Noah me miró con una expresión desconcertada. —Todo irá bien. Inundada con la humillación de los elaborados engaños que había creado y la demente búsqueda a la que nos había llevado. Las lágrimas picaron mis ojos y parpadeé. podía difícilmente mirarlo. Noah. 300 . sin mirar atrás. Me volví y corrí en la niebla. —Un fenómeno.

Durante mis días allí me aislé un poco y me tomé el tiempo que necesitaba para realmente llorar por la muerte de mi hermano… algo que nunca había hecho. A pesar de que eso significaba que no me graduaría de la secundaria. no podía olvidar sus ojos psicóticos. en mi auto dañado por el fuego. simplemente no había manera de que pudiera volver a la casa en la que el Jack de fantasía y yo habíamos vivido. y tuve un par de momentos nerviosos cuando sentí miedo de que Paul Gerard me estuviera siguiendo. También investigué las personalidades múltiples. Crucé la frontera con Canadá. pero la ciudad era demasiado grande y ruidosa. no fui a casa de las Habertons. pero como no había ninguna manera de estar seguro de que todavía no me sigue buscando. moviéndome por todas partes y sobreviviendo con el dinero que había vaciado de mi cuenta bancaria. A pesar de que ya no tenía el chip y sabía que su experiencia en la Casa Seale probablemente le había asustado. Durante las semanas que siguieron viví por mi cuenta. que siempre había querido ver. Decidiendo viajar hacia el este. la próxima visita la hice a Nueva Brunswick y Nueva Escocia. También pedí disculpas por irme de manera tan inesperada y dije que nunca los olvidaré. Me dije que eran sólo nervios. Envié a mis padres adoptivos una carta dándoles las gracias y diciendo lo agradecida que estaba por su amabilidad. 39 Atardecer Traducido por LizC Corregido por Mlle_Janusa D espués de que me alejé de Watertown. dos lugares en Canadá. me mantuve en movimiento. Al principio fui a Toronto. Varios de los artículos en línea que he leído dice que cuando personalidades se 301 .

estaba el tatuaje en X. En la pequeña ciudad de Charlottetown. M. había perdido a su mejor amigo. De mayo pasamos a junio en un borrón. Por un lado. Montgomery. encontré un trabajo en una librería de libros usados y alquilé una habitación en una pensión local. A pesar de haber ganado algunos de los recuerdos de Jack. En cuanto a la afirmación de Sam Marvin de que tenía habilidades de telequinesia. Éramos niños de nuevo. y sólo pretender ser una turista común y corriente. Y cada vez que me duchaba y me cambiaba de ropa. y una vez que llegué allí no me decepcionó. Pronto me instalé en una rutina tranquila de trabajar. volver a leer todos los libros de Montgomery que habían hecho famosa a la isla. al leer todos esos libros de L. A pesar de que deseaba volver a verlo. su casa y todas sus posesiones habían sido destruidas.fusionan de nuevo es una buena cosa y muestra el progreso del paciente. Pensamientos de Noah a menudo llenaban mi mente. tuve un sueño con Jack. todavía sentía que había un gran agujero dentro de mí. No me sentía bien. celebrábamos nuestros cumpleaños con un juego loco de la pelota en un 302 . Los psicólogos lo llaman integración. en horas de la madrugada de mi decimoctavo cumpleaños. sin embargo. Ahora que estaba lejos de ese lugar maligno. Noah. fui el catalizador que había dejado su vida en ruinas. todavía me preguntaba seriamente si todo eso no estaba atado a la Casa Seale. al parecer mis poderes se habían ido. sabía que no había vuelta atrás. ser un adulto legal. viajar. Era aún más hermoso de lo que había imaginado. porque gracias a mí. Por la noche era mucho más difícil. libre del temor de ser puesta en otro programa de adopción. el lugar que más quería visitar de niña. y dar largos paseos. finalmente. Lo que es peor. al estar tan sola. El primero de julio. La isla había sido mi primera elección cuando Jack. un recordatorio permanente de la forma en que mi hermano había marcado mi vida. y así viajé a Isla Príncipe Edward. y yo habíamos elegido nuestros mejores lugares para vivir. Esperaba cumplir los dieciocho años y. No veía cómo alguna vez podría mirarlo de frente otra vez. Cada día me ocupaba de leer. y todavía me podía imaginarlo de pie en la acera nebulosa en Watertown cuando me fui.

Tocó el punto en blanco en el sobre… sin remitente. Jack me dijo que no importaba si no había regalos de cumpleaños. poniendo el paquete en mi regazo. poco a poco sustituida por una sensación de calma. y luego también me dio una carta. y después de dos semanas los artículos se devuelven al remitente. me apresuré a un banco y me senté a la sombra. pero rápidamente me dije a mí misma no ser estúpida. Esa noche me senté en un muelle de la bahía y vi los fuegos artificiales del Día de Canadá iluminar el cielo. tomé el paquete. Murmuré una respuesta amable. —Necesita comprobar su correo con más frecuencia. Tenía en la mano una hoja de papel grande con un número de teléfono celular escrito a través de ella. Durante varios minutos me quedé allí sentada. Era como si la pesada piedra que había estado aplastando mi corazón por mucho tiempo estuviera empezando a levantarse. Entonces saqué el teléfono 303 . y me alejé.parque cercano. Estaba fingiendo correr en cámara lenta y yo me reía de lo ridículo que se veía. —Excepto los de este tipo. Lo abrí y miré hacia dentro. Mi primer pensamiento fue de Jack y las pistas de Jason December. Saliendo de la oficina de correos. Esa carta ha estado aquí un rato. Me quedé mirando a su rostro solemne y estuve sorprendida por cómo sus ojos parecían estudiarme. Mientras estuve allí. Un señor mayor me entregó un paquete. la felicidad de ese recuerdo se quedó en mí. tocando las piezas cortadas y tratando de hacer que encajen más cerca. A la mañana siguiente mi jefe en la librería me pidió que recogiera un paquete para ella de la oficina de correos. jovencita —dijo con una sonrisa amistosa—. las piezas de un rompecabezas cayeron en mi mano. Empecé a poner las piezas juntas y pronto vi que era una foto de Noah. Sonreí para mis adentros y recordé el momento en que teníamos ocho en Toronto. Era una fotografía que había sido cortada. Mis dedos se movían a tientas sobre él. son echadas a la basura. decidí comprobar y ver si había algún correo para mí en la entrega general. Después de que me desperté. Teníamos los fuegos artificiales en su lugar. pero no había una carta. y eso era mejor. En cambio.

ninguno de los dos habló. Más torpeza. —¿Recibiste los correos electrónicos que te envié? —preguntó. a pesar de que trató de ocultarlo. Tomé los dos segmentos del rompecabezas que compone su rostro. Podía oír su incertidumbre. con la esperanza de que la revisaras. Feliz cumpleaños. —Gracias. Él respondió al tercer repique. Te escribí en la cuenta de Jack. Esperó. —¿Podrías por favor hablar conmigo? Tomé una respiración profunda y exhalé lentamente. Me quedé allí sentada. También te dejé mensajes en los foros. ¿eres tú? Cerré los ojos. preguntó: —¿Jocey. —¿Dónde has estado. Por último. Jocey? —En un montón de sitios. Hay algunas noticias que pensé que te gustaría saber. —No cuelgues el teléfono —dijo Noah. —Así que ayer cumpliste los dieciocho. Noah. incapaz de decir una palabra. —¿Los correos electrónicos? —Sí. —Hola. después de todo este tiempo hizo que mi corazón se acelerara aún más rápido. 304 . Era su turno de ser vacilante. No lo hice. preguntándome por qué se había cortado por la mitad de esa manera. Al oír el sonido de su voz baja.celular nuevo que había comprado recientemente y marqué el número de Noah.

Si no has leído mis correos electrónicos. sosteniendo los palillos recién comprados—. Georgie no se merecía morir así. me di cuenta de que entendía. Ambos chicos me miraron y cerré el más reciente libro de L. Gracias por decírmelo. ¿Y tú.—No estoy haciendo muchas cosas de Internet en este momento. y la policía encontró su arma en donde la dejó tirada en la habitación de Hazel. Y Paul Gerard está en camino a la cárcel. —He estado tratando de encontrarte durante dos meses. *** —Algún día voy a ir a California —dijo Noah—. —Hice una pausa. Fue la otra manera en que traté de llegar a ti. escuchando el silencio en el otro extremo—. —Claro. Sus huellas estaban por todas partes. entonces supongo que debes de haber conseguido la foto que envíe a Isla Príncipe Edward. Voy a vivir en la playa y nunca quitaré la nieve de nuevo. *** 305 . el ISI se fue abajo. M. Extendí mis manos a través de la cubierta y les dije: — Isla Príncipe Edward. Sólo tomando alguna clase de descanso por un tiempo. Le dije todo al Detective Iverson. Montgomery que había estado leyendo. —Bien. Por un lado. El mes pasado se declararon en bancarrota. Jack? —China —respondió mi hermano sin vacilar. —¿Te vas a algún lugar debido a un libro? A pesar de sus palabras burlonas. Quiero ver la Gran Muralla y aprender a hablar chino. Noah se echó a reír y sacudió la cabeza. Hicieron una comparación a la bala que mató a Georgie. —¿Qué noticias hay? —Una gran cantidad de cosas han pasado desde que te fuiste.

pero dejaba la otra mitad en la sombra. —Está bien. El sol extendía sus hebras de oro a través del agua. Se acercó más. *** Fue justo antes del atardecer. pero se contuvo. Al doblar una curva en el camino. y miré a esos ojos cálidos marrones que había echado tanto de menos. Encuéntrame en el Faro del puerto. Era difícil creer que en realidad quería volver a verme. iluminando su cabeza de bronce. deslizó los dedos de una mano en el bolsillo de sus vaqueros. Voy a estar esperando en el camino. Quería disculparme. pero en cambio pregunté: —¿Cómo has estado. Colgué antes de que cualquiera de los dos pudiera decir nada más. —Me he mudado a otro lugar. Nos encontramos a mitad de camino en la calzada.—¿Puedo ir a verte? —preguntó Noah—. —Eso no responde mi pregunta. El sol poniente realzaba uno de los lados de su rostro. Podría estar allí esta noche. al atardecer. me detuve. y el cielo añil estaba matizado de nubes luminosas. Noah empezó a llegar hasta mí. más cortesía torpe. mientras estudiaba cada una de las hermosas características de su rostro. En su lugar. con los ojos fijos en la lejana silueta de un hombre respaldado por la luz reflejada por la bahía. 306 . sí. Es un apartamento pequeño. —¿Has estado esperando mucho tiempo? —Un poco. Recogí las piezas del rompecabezas en la mano y las apuñé. Se apartó del árbol contra el que estaba apoyado y de inmediato lo reconocí por la forma en que se movía. Noah? Ahí estaba. cuando llegué al camino que conduce hasta el faro de forma cuadrada en el borde de la bahía. Era Noah.

con tanta ternura que todos mis temores ansiosos comenzaron a alejarse. lo entiendo. Jocey? —¿Por qué quieres estar conmigo. La cosa es que. —Eso es todo lo que necesito saber. Se acercó más y sentí sus manos en mi cintura. —¿Qué dices? Yo no podía responder. —Tienes razón. Y entonces. puedo ser un programador desde cualquier lugar. Una brisa flotaba a través del puerto. Podemos ir a cualquier lugar que desees. su aliento contra mi sien. Su voz fue tierna cuando habló. incluso a California. —¿No lo estamos todos? —Soy peligrosa. O podemos quedarnos aquí por un tiempo. rozando suavemente de vuelta los mechones de cabello que habían volado a través de mi mejilla. Noah? Estoy loca. se apartó lo suficiente como para preguntar: —¿Me amas? —Sabes que lo hago. agitando el agua. —¿Qué pasa. —Si no quieres estar en Nueva York. Noah me atrajo hacia él. Levantó los brazos. Me dio un beso largo y despacio. ¿Volverás a Watertown conmigo? Aparté la vista. La verdad es que he sido miserable sin ti. mirando al puerto que brillaba como la seda en el crepúsculo cada vez mayor. —No para mí. 307 . —Soy una chiflada.Se encogió de hombros.

En algún lugar. ¿cierto? Asentí con la cabeza. sabía que Jack estaba sonriendo. Puse la mano sobre su pecho. Noah finalmente me dejó ir y dio un paso atrás. —Vamos. Estuvimos así durante mucho tiempo hasta que me relajé completamente dentro de su abrazo. Jocey. entonces. y después sus brazos me rodearon y me abrazaron. 308 . Noah extendió su mano y la tomé. sentí el ritmo constante de su corazón bajo mis dedos. dejando que sus dedos se deslizaran entre los míos. Me miró con esos increíbles ojos suyos. Me llevó lejos del faro y de vuelta por el camino. guiándome a casa.Me besó de nuevo. —Vas a estar conmigo. y respiré su aroma.

seguir su blog.com donde pueden encontrar su biografía completa. encontrar las pistas de descarga de Jack.katekaemyers. donde trabaja para un distrito escolar local como un intérprete de lenguaje de señas. Idaho. Sobre la Autora Kate Kae Myers vive con su familia en Boise. THE VANISHING GAME. 309 . entre otras cosas. leer un capítulo de muestra de su libro. Los invita a visitar su sitio web http://www.

Pineda Gabrock Panchys Vettina lalaemk 310 . Créditos Staff de Traducción Maru Belikov Lizzie Moderadoras: Mona Mona y LizC LizC Traductores: Paaau Mari NC Staff de Corrección Andy Parth Revisión y Recopilación: areli97 LizC Viktoriak Correctores: Zeth Samylinda carmen170796 Melo Aylinachan Mari NC alexiacullen Zeth Lore_Mejia Aldebarán IreneRainbow Mlle_Janusa Nanndadu LizC Lorenaa Xhessii Kathesweet Diseño Cami.

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