N O C IO N ES G EN ER A LES D E LÓ G IC A Y FI LO SO FÍA 317

2. El problema de la verdad
Que la verdad existe es una evidencia necesaria, y algo innegable.
Efectivamente, si dijera "no existe la verdad", lo diría corno verdad, y
entonce s la verdad negada quedaría reestablecida por su propia
negación.
Pero es en cambio un problema el determinar qué es la verdad y
cómo la conocemos.
Comenzaremos con algunas definiciones no satisfactorias de la
verdad: Kant (idealista formal): la verdad es la concordancia del
conocimiento con su objeto (pero no con el ente). No hace mención
alguna de las cosas en tal relación. Concibe la verdad como una relación
inmanente al espíritu. En el fondo ella es, para él, el acuerdo del
conocimiento consigo mismo, el acuerdo de los pensamientos con las
leyes (inmanentes) del pensar. El ente y el ser están perdidos para él.
Las "cosas en sí" -dice- son incognoscibles. La verdad es sólo acuerdo
con los fenómenos que no existen fuera del conocimiento.
Hegel (idealista "material" y absoluto): la verdad es el Todo; la
verdad es el Sistema. Como tampoco puede comparar sus pensamientos
con el ente, ya que para él el ente sólo se da en y por la Idea o Espíritu,
tiene que hacer estribar la verdad en el acuerdo mutuo de enunciados
en un sistema cerrado: por eso dice "la verdad es el todo" (del sistema);
"la verdad sólo puede existir en forma de sistema". Pero se le puede
objetar que un sistema puede ser coherente y completo, y sin embargo
falso, como en todo proceso racional correcto que parte de premisas
falsas. Es que falta también allí el acuerdo con el ente y el ser
extramentales.
Durkheim (positivista sociologista): "Lo que yo pienso es subjetivo;
lo que piensa toda una sociedad es la verdad". Empero, hay que objetarle
que el asentimiento colectivo no implica necesariamente verdad. Hay
errores comunes, generales. Sócrates tenía razón contra la sociedad de
Atenas, que lo condenó a beber la cicuta; Jesucristo la tuvo contra los
jefes del pueblo judío, la multitud movida por ellos y Poncio Pilato, el
re
presentante del emperador romano. Además, cuando todo el mundo
creía, por ejemplo, que la tierra estaba inmóvil en el centro del universo, Y
que el Sol, los planetas y el cielo estrellado giraban a su alrededor,
¿estaban per ello en la verdad?
j
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NOCIONES GENERALES DE LOGIC:A Y FILOSOF A 319

Por otra parte, ¿cómo determinar que es lo que piensan todos en cosas del mundo, físicas o metafísicas, reside en el acuerdo entre ellas
y el intelecto divino que las creó; o, si se quiere, entre ellas y la idea
una sociedad? ¿Se ha dado alguna vez tal unanimidad? En toda sociedad
hay personas que disienten respecto de las creencias comunes. divina a cuya semejanza el Divino Intelecto creo tales cosas.
Además, cuando Durkheim define así la verdad, no es porque toda Pero, aunque la verdad ontológica es sin duda la más profunda, lo
la sociedad pensara así, sino porque el creía que la verdad consistía en que inmediatamente nos interesa aquí es la verdad 1ógica.
eso; y allí, sin darse cuenta, concibe la verdad como acuerdo del  La verdad lógica no es una "cosa". Es una relación de adecuación
pensamiento con lo que es. entre la inteligencia y el ser. La verdad reside en la inteligencia en cuanto
ésta está adecuada al ser. En cambio vimos - la verdad
William James (pragmatista americano): Como su pragmatismo,
ontológica -que se estudia en Metafísica- es la verdad del ser mismo,
además de serlo, tiene fundamentos empiristas, só lo considera
en cuanto se adecua a la inteligencia divina.
indudables los hechos de su experiencia; mas allá de su esfera un
pensamiento es para el verdadero si tiene valor práctico. El valor del Así como el bien designa aquello a lo que tiende el apetito (sensible o
conocimiento se mide por su éxito. Pero, ¿como saber si un pensamiento racional), verdad designa aquello a lo que tiende la inteligencia. Pero
tiene buen resultado? Habría que comparar ese pensamiento con sus hay una distinción: mediante el apetito el sujeto se dirige a la cosa en
resultados reales, y en ello se estaría recurriendo a la doctrina tradicional su existencia real extramental misma (por eso no nos basta con imaginar
de verdad (el acuerdo entre lo entendido y la cosa). Por otra parte, el o concebir un bien; deseamos poseerlo realmente); la inteligencia reduce
criterio del valor practico es aplicable solo a algunas verdades (ante de algún modo la cosa a su ser en el cognoscente 09.
todo a las técnicas), pero no a la verdad en general. Las verdades La verdad (ontológica) esta primero en la cosa. La verdad (lógica)
metafísicas, matemáticas, lógicas no se miden por sus resultados esta ante todo en la inteligencia (en relación a la cosa). La verdad de la
prácticos, sino por su evidencia. En cuanto al marxismo -que hace residir inteligencia se llama verdad lógica. La verdad de las cosas se llama
La verdad en la "praxis", en la efectividad técnica y revolucionaria de verdad ontológica. Ya lo vimos.
su pensamiento -, cabe obj etarle más o menos lo mismo que al La verdad lógica no es una relación de semejanza del tipo retrato-
pragmatismo de James, porque en esto el marxismo es también un modelo: hay error en Hume cuando dice: las "ideas" (imágenes) son
pragmatismo. Pero lo agrava con otra tesis: lo real y verdadero es la copias débiles de las impresiones (sensibles). En igual error cue
infraestructura de una sociedad (su situación técnico-económica); todas Wittgenstein cuando ve en las proposiciones "figuras" (Bilde, pictures)
las "ideologías" son un mero reflejo de dicha infraestructura en una de los estados de las cosas reales (14).
época dada. Pero entonces, si así fuera, el marxismo no seria sino el Es verdad que en Tomas de Aquino se usa a menudo, al explicar
reflejo de la situación técnico-económica de la sociedad de Europa el conocimiento humano, el termino "semejanza" (similitudo): hay
central y occidental a mediados del siglo XIX, y no tendría valor sino ciertos conocimientos que se hacen mediante una "semejanza". Pero
en esa época y ámbito. no son el único tipo de conocimiento: existe el conocimiento por esencia
0 por identidad (el que Dios tiene de Si mismo), y, en cierta medida, el
Tratemos, pues, de establecer la autentica concepción de la verdad.
que nosotros tenemos -por reflexión- de nosotros mismos. En estos casos no
 La verdad puede dividirse en lógica y ontológica. La verdad se requiere la "semejanza" porque el sujeto es el objeto mismo del
lógica es la adecuación entre nuestras enunciaciones -obra de los juicios conocimiento.
y la realidad. La verdad ontológica, en cambio, es la verdad de las cosas
mismas; reside en su autentica esencia y ser ("verdadero oro", (*) Es decir, le da una existencia intencional, mental; pero la esencia que
"verdadero maestro"). O, si se quiere profundizar mas, en el acuerdo r
ecibe tal existencia puede ser una esencia de un ente real ("piedra", "árbol, "gato",
entre una realidad y el intelecto que la creó o construyo. Así, la verdad ho
mbre"). Y en el juicio (no sin vuelta hacia los sentidos) la inteligencia devuelve la
artística no consiste en el acuerdo de la obra de arte con la realidad, esencia abstraída al ente real-singular: "este es un hombre".
sino con la idea del artista que la creo. Análogamente, la verdad de las (14) L. Wittgenstein, Tractatus logico-philosophicus, Madrid, ed. castell. Rev. de
Occidente, 1957. Hay una más reciente edic. castell. (bilingüe, germano-castell.,
como la anterior); Madrid, edit. Alianza, con pocas modificaciones.
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La "semejanza" (similitudo, species, imagen) se requiere para conformidad o no-conformidad con el objeto, y así se capta la verdad
conocer algo de otros entes: el otro no puede entrar físicamente en lógica. La conciencia no basta: tener conciencia de sentir no es conocer
nuestro conocimiento; lo que entra es una "semejanza", ya más la adecuación de la sensación con el objeto; tener conciencia de entender
espiritualizada, que el objeto imprime, a través del espacio, en el sujeto, (simple aprehensión) no es conocer la adecuación del concepto al objeto.
y que luego éste utiliza para formar las imágenes de la imaginación y - Es necesaria una reflexión, de la que el sentido, por ser demasiado
mediante la abstracción- los conceptos del intelecto. Pero aun en estos material, no es capaz; y la simple aprehensión capta una esencia; pero
casos la verdad no es la semejanza: sólo se requiere la semejanza como ello no es todavía conocer la adecuación de esa esencia pensada con la
medio (no como objeto); y el intelecto, mediante las semejanzas, será realidad.
verdadero si se adecua a la cosa que es conocida. Tales semejanzas Es preciso que la inteligencia reflexione, por lo menos
son intencionales: llevan hacia las cosas. implícitamente, al juzgar.
Esa adecuación no equivale a un conocimiento exhaustivo que Por eso, sin reflexión puede existir verdad "material", es decir, el
agote el ser del objeto. Ningún conocimiento humano alcanza esa hecho de una adecuación de la sensación o del concepto con respecto
perfección. No es necesario, pues, un conocimiento exhaustivo para que de la realidad; pero sin conocimiento explícito de tal adecuación. Pero
sea verdadero; por limitado que sea, es verdadero si se conforma a la verdad "formal" (en el sentido de conocida como tal), sólo puede darse
realidad. Si pensamos y decimos "la Tierra es aproximadamente en el juicio. Sólo cuando el juicio une o separa sujeto y predicado,
esférica", ello es verdad aunque no expresemos todo lo que es la Tierra. formando una enunciación, puede saberse si esa unión o separación son
La definición clásica de verdad, atribuida al filósofo judío Isaac o no conformes a la realidad, pues en todo juicio hay conocimiento de
Israeli (s. IX) y retomada por Tomás de Aquino es "adaequatio rei et la adecuación o inadecuación del respectivo enunciado con relación a
intellectus" (adecuación de la cosa y el intelecto). la realidad a que aquél se refiere ("esta pared es blanca"; "todo hombre
Los términos de la relación de verdad son, pues, la "res" (cosa) y es mortal"). Por tanto el juicio es el acto que introduce en el espíritu la
el "intellectus" (el intelecto). El intelecto especulativo humano es relación de verdad; y como lo hace mediante cierta reflexión, la
verdadero si se adecua al ser de la cosa. conciencia intelectual es una condición del conocimiento de la verdad.
"Res": el fundamento de la verdad es, pues, el ser (esse) del ente,
aun más que su esencia; pues la misma esencia no pasaría de ser un
"posible" si no fuera actualizada y realizada por el ser por el acto de
ser (actus essendi).
"Intellectus": la verdad reside en la inteligencia; más exactamante
la verdad reside en el juicio, porque mientras no se afirme o niege nada
no hay error ni verdad. Más exactamente aún: la verdad está en la
enunciación o proposición mentales -obra interior del juicio- en cuanto
que lo que ella expresa está en la realidad. Si no lo está, hay error.
La verdad y el error, pues, existen solamente desde que se afirma
o niega algo. Los actos de sentir y de simple aprehensión intelectual
(éste produce el concepto) tienen, sí, una cierta verdad ontológica: son
de hecho conformes al objeto; pero el que así conoce no lo sabe aún.
La verdad lógica no es conocida por esos actos, que sólo conocen su
objeto; pero no su propia conformidad con el objeto. En cambio, dada
una enunciación en un juicio, reflexionando sobre ella se aprehende su