Introducción

Tomado y adaptado de Finkelstein, D. y A. McCleery (2014). Una introducción a la historia del
libro. Buenos Aires: Paidós, pp. 13-20.

En 1936, el editor británico Stanley Unwin recibió un paquete de un académico de
Oxford especializado en literatura anglosajona. Contenía un manuscrito cuidadosamente
tipiado que había surgido de los relatos que el autor les contaba a sus hijos a la hora de ir a
dormir. Como no estaba seguro sobre qué hacer con él, Unwin le pagó un chelín a Rayner, su
hijo de diez años, para que lo leyera y le diera su opinión. “Este libro, con la ayuda de mapas,
no necesita ninguna ilustración. Es buena [sic] y debería atraer a los niños de 5 y 9 años”
(Gekoski, 2004: 13). El texto en cuestión era, por supuesto, El Hobbit. Los libros siguientes han
trascendido los años y se han convertido en la lectura preferida de muchos; por ejemplo, han
ocupado el primer lugar en la encuesta nacional inglesa de 2003 sobre las 100 “novelas
preferidas”. Cada generación los ha interpretado y reevaluado, recuperando diferentes temas
de sus páginas: en cierto momento se toma la cuestión de lo rural frente a la vida urbana; en
otro, la de la batalla entre el bien y el mal, o se analiza su evocación del bien de la naturaleza
versus el mal de la vida urbana. Los libros se han convertido en una trilogía cinematográfica de
gran éxito (con una “precuela” de El Hobbit prevista en dos partes), un vehículo para la
expansión de la cultura visual, parte de una industria mediática global. Con la rica evocación de
sus tierras y su lenguaje, el libro ha alcanzado un tipo de público, pero la película, al excluir
gran parte de la complejidad textual para concentrarse en la narrativa, ha logrado llegar a otro
público. Y la película, en lugar de alejar a las audiencias de la visión original de Tolkien, en
realidad alentó a los lectores a volver al libro: las ventas de la trilogía y de El Hobbit se
dispararon luego del estreno de cada película.
El libro se convirtió en un lugar para que Tolkien explorara y reflexionara sobre la
cultura contemporánea, a partir de la mitología escandinava y del simbolismo religioso.
También tenía una rica mezcla de material visual, con mapas muy detallados y dibujos que se
remontan a una cultura del manuscrito, y por lo tanto ofrecía una experiencia “completa” en
cada página, ricamente ilustrada y potencialmente única para cada lector. Como resultado de
este éxito, Tolkeniana se ha convertido en una industria en sí misma. Las cartas de Tolkien, sus
papeles y materiales “asociados” se hicieron acreedores de grandes sumas de dinero en las
subastas. Nada está excluido: incluso el traje de la universidad de Oxford que usaba Tolkien
cuando daba conferencias o asistía a cenas formales en la facultad, ha sido vendido por una
alta suma de dinero1. Se venden libros sobre El señor de los anillos; se coleccionan muñecos
juguetes y figuras de los personajes. Tolkien se ha convertido en una industria del patrimonio
cultural, con peregrinos que viajaban a Oxford para volver sobre sus pasos, beber en el pub
local y acercarse a contemplar lo que veía desde su casa. Todo esto hizo un activo importante y
tangible de lo que alguna vez fueron palabras originales, tipiadas en un papel ahora
descolorido, asegurándole ganancias a los editores y a los herederos de Tolkien cuando sale a
la venta una nueva edición. Cada vez que se venden los derechos cinematográficos y demás
derechos, un nuevo cheque viene en camino.
El lenguaje de Tolkien en el texto original abrevaba en los patrones discursivos de la
literatura y la cultura oral; era la marca de su conciencia de la épica oral del pasado —de
Beowulf, por ejemplo—, lo que formaba su modo de estructurar el texto. Los textos web
dedicados a Tolkien, a su trabajo, a las películas y libros extienden el alcance de Tolkien más
allá del papel y de la imprenta hacia el hipertexto y el ciberespacio. Los lectores se han
transformando en autores, en el sentido de que la red global permite a los lectores crear y

1 Ellibrero Rick Gekokski, responsable por la venta, advierte que había rechazado las ofertas de varios de los zapatos
viejos y las chaquetas de tweed de Tolkien, que sin dudas hoy serían muy valiosas para un dedicado fan del autor.
Para un mayor desarrollo de la relación de Gekoski con Tolkien, véase Gekoski (2004: 13-24).

La cabaña del tío Tom. tal como se desarrolla actualmente. nosotros creemos que no debería confinarse a estas áreas. comparándolo dentro de diversos modelos comunicativos sugeridos. las comunidades y la comunicación. De manera más prosaica. incluyendo editoriales que producen diferentes soportes materiales de textos. de Karl Marx y Friedrich Engels. El plural “medios” se usa para referirse de manera genérica a organizaciones. la narración y el entretenimiento. En el terreno del estudio de los medios. secuencias e interpretaciones de El señor de los anilllos y El Hobbit. Un libro es un medio. de Harriet Beecher Stowe y el Manifiesto comunista. . Hay otras preguntas. Usted puede estar leyendo parte de él bajo la forma de una fotocopia ilegal: en ese caso. Hay diferencias entre los tipos de materiales impresos. Las funciones de tales textos pueden incluir la comunicación de información. de Adolf Hitler. quien declaró que los libros son “láminas de árboles recubiertos con una vaca muerta” (Mitchell. Los libros son vehículos importantes para las ideas que habitualmente desafían las normas y la autoridad establecida. son objetos físicos. una pantalla también puede ser un medio. 1995). tal como se usa aquí. es su estimulante movimiento para entender la producción textual como parte de las estructuras de la comunicación social humana. conociendo en detalle la naturaleza de los que lo leen y cómo lo leen.compartir sus propias lecturas. diarios. […] Este libro es tanto la narrativa de la historia de los textos en la cultura europea occidental como una síntesis de las últimas reflexiones sobre la comprensión y la contextualización de esa historia. tanto de definición como de sustancia. hay muchos otros ejemplos de libros cuya publicación cambió o influyó en la cultura. un sitio web es un medio. no es un libro. […] Uno de los temas claves del núcleo de Una introducción… es nuestra idea de que lo que diferencia la historia del libro de los estudios de la cultura impresa. revistas. aunque sea un facsímil del original impreso. el término ha sido usado casi exclusivamente para mencionar la prensa. El Hobbit y la trilogía de El señor de los anilllos no son casos aislados. que los historiadores del libro se hacen y exploraremos en las páginas que siguen. el desarrollo de sus formas se rastrea con más detalle en los capítulos 2 y 3. Hay que hacer de esta demanda un abordaje interdisciplinario. Las cuestiones que surgen de casos estudiados como El señor de los anilllos son innumerables. versiones. analizándolo desde la perspectiva de la mercancía mediática que adopta diferentes formas para alcanzar audiencias y mercados internacionales. Pero un texto tiene que tener cierta forma física. pero adopta la forma material de una serie de páginas de papel. Las preguntas que formulan los historiadores del libro incluyen:  ¿Qué es un texto? Un texto es un documento escrito que es leído. La palabra “medio” contiene el sentido fuerte de “mediación”. hasta páginas web disponibles online. un término clave que exploraremos más tarde en este libro. Sigue siendo un texto. y la historia del libro es el lugar en la que los diferentes medios impresos coexisten como casos de estudio de igual valor.  ¿Qué es un medio? Un medio.  ¿Qué es un libro? Un cínico podría estar de acuerdo con un exdecano de arquitectura del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). tan es así que hay gente que ha dedicado su carrera y su vida a estudiar La Biblia o rastrear el impacto de Mi lucha. la radio y la televisión. Esa forma puede abarcar un amplio rango de medios desde la impresión en libros. sino extenderse también a los libros y las editoriales. […] Este libro es sobre un tema y un campo de preguntas en los que el valor de El señor de los anilllos y su naturaleza pueden ser estudiados desde todo tipo de ángulos: teniendo en consideración desde su estado original como manuscrito hasta el producto final. es un término genérico para el soporte material de un texto. caso en el cual este no es un libro tal como se lo define tradicionalmente—. a menos que las páginas estén encuadernadas. Lo que usted está leyendo ahora es un libro —a menos que esté leyendo una versión online de nuestro texto.