Códigos QR, NFC y RFID

Los códigos QR, NFC y FRID han tenido un gran impacto en la actualidad, estas nuevas
herramientas innovadoras, ahora ya son necesarios para recibir, compartir y transmitir
información, al igual que pueden ayudar para las operaciones de un departamento de la
empresa como lo es marketing. Hoy en día estos códigos ya son usados universalmente, se
pueden ver en folletos, carteles, revistas, etc. Para ver videos, comprar, geolocalización,
descarga de aplicaciones, etc.
Un código QR es un sistema para almacenar información y ofrecerla, de forma rápida, a
las personas que lo visualizan. Las siglas QR responden, precisamente, al acrónimo Quick
Response, en clara referencia a la inmediatez de la respuesta una vez consultado (Dolores et al.,
147). Son una evolución de los códigos de barras tradicionales que almacenan información de
forma unidimensional (se representan con líneas rectas). Los códigos QR son matrices
bidimensionales de cuadrados y pueden albergar mucha más información –hasta 7.089
caracteres numéricos o 4.269 caracteres alfanuméricos– (Dolores et al., 147).
La información que contienen puede traducirse de diversas formas. De esta manera,
pueden presentar un texto llano, enlazar una URL, hacer una llamada a un número de teléfono,
enviar un SMS, enviar nuestra tarjeta digital (vCard), enviar un email, enlazar con perfiles de
redes sociales, añadir eventos en calendarios, etc. (Dolores et al., 147). La compañía japonesa
Denso Wave, subsidiaria de Toyota, fue la que, en 1994, creó los códigos QR y aunque ostenta
la patente de dicho producto, nunca ha ejercido sus derechos dejando que sea una utilidad de
código abierto. Este es uno de los factores causantes de su rápida expansión y de que, en la
actualidad, exista una gran variedad de lectores y de generadores de códigos QR (Dolores et al.,
147).
Para leer un código QR basta con un dispositivo que tenga una cámara y un pequeño
software que ejerza como lector-traductor del código. Este software utiliza los tres pequeños
cuadrados de tres de las esquinas de los códigos para orientarlo correctamente y poderlo
interpretar (Minguell, 14). La cuarta esquina la ocupa un cuadrado aún menor que hace la
función de alineación del código. En otras zonas se almacena la información referente a la
versión, al formato y a la corrección de errores y, por supuesto, los patrones de puntos acogen
los datos específicos de cada código (Minguell, 17).
Los códigos QR son utilizados en muchos sectores, y actualmente es fácil encontrarlos
en envoltorios de productos farmacéuticos, en etiquetas de productos alimenticios, en el
packaging de muebles, etc. pero también se encuentran en el campo del arte o del comercio
electrónico (Minguell, 17). La expansión de los smartphones ha democratizado su uso, pues los
códigos QR permiten al usuario ahorrarse la escritura en teclados. La gran capacidad de datos
que puede almacenar en comparación con los códigos de barras ya conocidos por todos y la
gran cantidad de aplicaciones capaces de leer estos códigos desde cualquier plataforma
(smartphones, tablets, ordenadores...) provoca que el uso de los QR se extienda a gran
velocidad (Dolores et al., 147).

Ha de añadirse de los códigos QR los rasgos siguientes:
1. Son descodificados directamente por un lector, sin necesidad de conectar con bases de
datos, redes ni servidores específicos.
2. Codifican texto, imágenes, sonidos u otras informaciones, y los datos pueden ser
presentados en diferentes idiomas.
3. Cuentan con una alta fiabilidad de decodificación. Su ratio de errores es < 1/10.000.000.
4. Son baratos y fáciles de crear, pudiéndose imprimir en multitud de superficies (papel,
plástico o metal). Ciertos autores los consideran una tecnología low-cost (Quigley y
Burke, 2013).
5. Tienen mayor vida útil al ser duraderos y resistentes a los plegados, cortes o
perforaciones del soporte.
6. Son flexibles, pudiéndose ajustar al área reservada para imprimirlos.

Por otro lado, la identificación por radio frecuencia mejor conocido como RFID “Radio
Frequency Identification” es la tecnología inalámbrica de comunicación y se ha popularizado
gracias a su mayor numero de ventajas comparadas a diferentes sistemas de etiquetado por
ejemplo los códigos de barras y utiliza ondas de radio frecuencia, las cuales pueden ser activas
y pasivas y en dados casos se combinan (Valverde y Talla, 53).
La identificación por radiofrecuencia (RFID) es una tecnología que comunica
información sobre un objeto a través de ondas de radio. La información se registra en una
etiqueta electrónica (Etiqueta RFID) unida al objeto y se transfiere a un lector cuando se
solicite (Valverde y Talla, 54). La RFID se utiliza con frecuencia como una herramienta similar
al código de barras, sin embargo; posee varias ventajas sobre código de barras como: los
tamaños de los códigos de barras son mayores y la relación de aspecto del código de barras es
importante para la legibilidad (Nilgun y Sung, 1371). Los RFID son reutilizables, pueden
almacenar más datos, más difícil de falsificar, puede tener actualizaciones, se pueden escanear
sin línea de visión y múltiples etiquetas RFID se pueden leer al mismo tiempo (Nilgun y Sung,
1372).

En la actualidad, cada vez más fabricantes están equipando sus teléfonos móviles con
emisores/receptores activos, que pueden extender enormemente la popularidad y la gama de
servicios que RFID puede aportar. Esta tecnología se basa en la identificación de un objeto o
persona, usando medios inalámbricos o de radio frecuencia. Pertenece al grupo de tecnologías
denominadas de identificación automática, junto con las tecnologías de código de barras,
lectores ópticos y lectores biomédicos. Su objetivo fundamental es reducir el tiempo de carga
de información y mejorar la precisión de la misma. “El sistema está compuesto por tres
elementos: Las etiquetas, o tags como se les llama en inglés, las lectoras de etiquetas y un
computador que procesa la información de las lectoras” (Pirrone y Huerta, 3).
Los tags contienen un circuito integrado con memoria y una antena, y se encuentran
adheridos, o sujetos, al objeto que se desea identificar. Cuando se encuentran en la cercanía de
la lectora, emiten su información y ésta es captada por la misma, la cual envía la información,
en formato digital, al computador para que sea procesada (Pirrone y Huerta, 4). Este proceso de
lectura no requiere que la persona que manipula el objeto esté atenta a acercarlo a la lectora,
como en el caso del código de barras, sino que basta con colocar la lectora en un punto de paso
obligatorio para que sea leído automáticamente (Pirrone y Huerta, 5).
Los tags son de naturaleza pasiva, aunque existen los que poseen baterías y se les llama
tags activos. Existen varios rangos de frecuencia en los cuales puede operar un sistema RFID,
estos se presentan en la Tabla 1.

Tabla 1. Rango de Frecuencia de Operación de RFID (Pirrone y Huerta, 6).

Como los precios de las etiquetas RFID son razonables, la tecnología RFID se implementa con
éxito en casi todos los segmentos de SCM para el seguimiento de inventario. También se
demuestra que las RFID han sido implementadas con éxito en la industria minorista en
particular para operaciones de pago rápido. (Pirrone y Huerta, 3). La tecnología RFID se utiliza
en el sector servicios, así como en la gestión de inventarios y comunicaciones seguras. La
tecnología RFID es prometedora en la transformación de SCM al proporcionar inteligencia en
tiempo real para el seguimiento de los activos empresariales. La tecnología RFID también
facilita la reingeniería de sistemas legados en sistemas modernos de cadena de suministro,
proporcionando una herramienta de intercambio de información a través de la cadena de
suministro.

También tenemos NFC que significa “Near Field Comunications”, es un subconjunto
que tiene un alcance en promedio de 10 centímetros. RFID no es una excepción en cuanto a la
transmisión de información a larga distancia mientras que las ondas de radio pueden, en ciertas
ocasiones esto no es útil como en los pasaportes electrónicos o las tarjetas de crédito no se
desea mucho debido a que cualquier persona malintencionada podría clonar el dispositivo y por
eso entra NFC que son etiquetas que no ocupan mucha corriente eléctrica y generalmente son
pasivas y cuentas con un escudo que impiden la propagación de las ondas y así mismo esto
aporta una seguridad extra (Mundo NFC, 1)
Por todo lo expuesto anteriormente, podemos concluir que estos códigos tienen ya una
gran importancia en nuestras vidas, ya que la mayor parte de la población cuenta ya con
celulares inteligentes. Esta creciente dependencia hacia los medios digitales hace ver que estos
códigos encajan a la perfección con esta era y ahora se han vuelto más importantes y más
necesarios para el público que se mueve, conversa y vive en este entorno digital.

Bibliografía:

Dolores, María, Meneses Fernández Jorge, Martín Gutiérrez Esther, Álvarez Martín.
"Audiovisualización del papel. Usos del código QR para innovar en la industria
periodística impresa." Innovar. (2014): 145-147. Scielo. 2014 http://www.scielo.org.co/
scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0121-50512014000500006&lng=en&tlng=en.

Minguell, Meritxell Estebanell. "Realidad aumentada y códigos QR en educación." Tendencias
emergentes en educación con TIC. Espiral. (2012). http://ciberespiral.org/tendencias/
Tendencias_emergentes_en_educacin_con_TIC.pdf

“Diferencia entre NFC y RFID”. Mundo NFC. Febrero 8 2012. Mundo NFC. Febrero 8 2012
https://mundonfc.wordpress.com/2012/02/08/diferencia-entre-nfc-y-rfid/.

Nilgun, Fescioglu y Sung, Choi. “RFID in production and service systems: Technology,
applications and issues”. Springer. (2015): 1369-1380. Springer Science. Web. 9 Mzo.
2017. file:///Users/User/Downloads/ContentServer.pdf.

Pirrone, José y Huerta, Mónica. “RFID en el Sector Salud: Aplicaciones, Beneficios e
incertidumbres”. Scielo. (2015): 1-19. Scielo. Web. 8 Mzo. 2017.
https://www.researchgate.net/profile/Monica_Huerta/publication/262589027_Rfid_en_e
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Valverde, Raúl y Talla, Malleswara. “RFID Implementation in Supply Chain: A Comparison of
Three Case Studies”. The IUP Journal of Supply Chain Management. (2016): 53-62.
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