BIOÉTICA Y PRINCIPIOS BÁSICOS DE ÉTICA MÉDICA1

DRA. LIDIA BUISAN ESPELETA.
LICENCIADA EN MEDICINA, CIRUGÍA Y DERECHO.
JEFE DE SERVICIO DE ANESTESIOLOGÍA, REANIMACIÓN Y TRATAMIENTO DEL DOLOR
DEL CONSORCI SANITARI CREU ROJA A CATALUNYA. L’HOSPITALET DEL LLOBREGAT.
MIEMBRO DE LA COMISIÓN DE DEONTOLOGÍA DEL CONSELL DE COL·LEGIS DE METGES
DE CATALUNYA.

CONCEPTOS CLAVE

 Consentimiento informado: El que otorga una persona autónoma ante un
proceso diagnóstico, terapéutico o de investigación, que habiendo
recibido previamente la información adecuada, la ha comprendido
actuando voluntariamente en consecuencia.

 Persona autónoma: la que teniendo capacidad para obrar, enjuicia
razonablemente el alcance y significado de sus actuaciones,
responsabilizándose de sus consecuencias.

 Principio de autonomía: Principio de respeto a las personas, impone
la obligación de asegurar las condiciones necesarias para que
actúen de forma autónoma.

 Principio de beneficencia: Obligación de actuar en beneficio de otros,
promoviendo sus legítimos intereses.

 Principio de justicia: Ante la distribución de los bienes sociales se
impone la obligación de tratar igual a los iguales y desigual a los
desiguales con la finalidad de disminuir las situaciones de desigualdad.

 Principio de no maleficencia: Abstenerse intencionalmente de realizar
acciones que puedan causar daño.

1. LA TRADICIÓN DE LA ÉTICA MÉDICA Y LA BIOÉTICA

Una de las características de la sociedad occidental es el pluralismo moral
garantizado en las constituciones democráticas. Cada persona tiene su
concepción del mundo y de la vida con unos valores que son asumidos como
propios. Este pluralismo moral conlleva que la valoración que de un hecho
haga un sujeto moral, no tiene porque ser coincidente con la valoración moral
que del mismo hecho haga otra persona.

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MATERIAL DE USO RESTRINGIDO PARA LOS ALUMNOS DEL MASTER EN BIOETICA Y
DERECHO, DE LA UNIVERSIDAD DE BARCELONA. UTILIZADOS CON LA AUTORIZACION
DE LA DRA. MARIA CASADO, DIRECTORA DEL MISMO.

Las valoraciones a posteriori de lo adecuado o no de una decisión terapéutica ante una situación clínica concreta. Un cambio muy importante se está produciendo en los últimos decenios en los principios que han regido la ética médica tradicional por el análisis crítico que ha realizado la sociedad. En la práctica médica diaria las decisiones se toman en condiciones de incertidumbre. además de valores y prioridades del profesional y del paciente que no tienen porque coincidir. para proteger a los individuos de otros posibles abusos de la experimentación en humanos. Este cambio. Este modo de beneficio paternalista le ha dado nombre a la relación. además de los factores de tipo médico-técnico. basándonos en el cálculo de lo que es más probable que sea cierto. No diagnosticamos ni tratamos enfermedades sino que diagnosticamos y tratamos a pacientes que presentan estas enfermedades. lo que se considera —desde el punto de vista de la medicina— que es beneficioso para el paciente. pero no son nunca idénticas porque no hay dos enfermos iguales. Después de los procesos de Nuremberg que conmovieron la opinión mundial por las atrocidades cometidas. Helsinki. 1948. en la toma de decisiones ante la situación clínica. 1964. Diagnosticamos y tratamos en términos de probabilidad y no de certeza. teniendo un cuidado especial en hacer soportable la enfermedad (característica maternal de la relación). Es decir. 1975). denunciados reiteradamente en la literatura médica. se elaboraron distintos códigos (Nuremberg. sin intervenir éste para nada en la decisión. la del padre y la madre con su hijo mejor de edad. quienes los han interpretado a su libre albedrío y no han evitado numerosos atropellos de los derechos humanos. eso sí. Tokio. sobre la conducta poco ética de los investigadores al suministrar insuficiente información de los riesgos y beneficios de los ensayos clínicos a que se habían sometido los voluntarios en 50 ensayos.K. una relación médico-paciente basada en el criterio de beneficencia. propiciado en su inicio a través de sentencias judiciales en EUA. Quien decide lo bueno para el paciente médico (paternal). intervienen otros de tipo ético. negándose al enfermo su carácter de persona adulta que tiene capacidad para tomas decisiones. Criterio que define el bien del paciente como objetivo a alcanzar en la actuación médica. La tradición médica ha defendido desde los tiempos de Hipócrates hasta casi nuestros días. La relación médico-paciente de tipo paternalista considera como relación ética ideal. son dos personas distintas aunque padezcan de la misma enfermedad. De la toma . Estas denuncias produjeron un gran impacto en la opinión pública y en las autoridades norteamericanas. Estos códigos sólo aluden a la responsabilidad moral de los investigadores. obliga a hacer modificaciones tanto en el fondo como en la forma de relación médico-paciente. Esta actitud se resume en un todo para el paciente pero sin contar con el paciente. sólo sirven de marco de referencia ante situaciones similares.En el ámbito de la ética médica y específicamente en la relación médico- paciente. Beecher en el New England Journal of Medicine (1966) en su artículo Ethics and Clinical Research. Una de las denuncias de mayor repercusión fue la de H.

de conciencia de la opinión pública surgió y cristalizó el movimiento de los derechos de los pacientes. los principios de autonomía. Directrices que se concretaron en el Informe Belmont (1976) sobre los principios y orientaciones para la protección de sujetos humanos en la experimentación. Fundamentan la responsabilidad moral de los médicos en estos principios. Autonomista: procura los mejores intereses del paciente pero exclusivamente desde el punto de vista del propio paciente. 2. . no maleficencia y justicia. sino en cualquier ámbito de la biomedicina en el que se tengan que resolver problemas prácticos concretos en una sociedad pluralista. El informe Belmont considera que el reconocimiento de los principios de respeto a las personas de beneficencia y justicia son particularmente relevantes en la cultura occidental. El Congreso de los Estados Unidos de América creó en 9174 la National Comisión for the Protection of Human Subjects of Biomedical and Behavioral Research. como un marco básico y lenguaje común para analizar y resolver los conflictos éticos en el campo sanitario. con el mandato de elaborar directrices éticas para proteger y garantizar los derechos de los seres humanos que se incluyeran en la investigación biomédica. Cada uno de los modelos ofrece una perspectiva válida pero parcial de las responsabilidades de los médicos. Beauchamp y Childress desarrollaron la teoría de los principios éticos de autonomía. . La relación médico paciente es de tipo paternalista: relación en la que el médico toma decisiones sin tener en cuenta las preferencias del paciente con la finalidad de beneficiarle o evitarle un daño. las cuales protegían a los pacientes de las instituciones si éstas querían recibir ayudas estatales. Modelo basado en el principio de autonomía. beneficencia. Paternalista: procura los mejores intereses del paciente desde el punto de vista de la medicina. LOS PRINCIPIOS DE LA BIOÉTICA Desde el informe Belmont. dando lugar a dos modelos de responsabilidad moral en medicina: . beneficencia. para que la experimentación en seres humanos sea ética. Precisamente en torno a ellos se ha elaborado la Bioética como disciplina. Las autoridades a su vez. Modelo basado principalmente en el principio de beneficencia. en el cual se habían definido. no maleficencia y justicia han pasado a considerarse como los principios generales de la bioética y no sólo en el ámbito de la experimentación humana. dictaron normas estableciendo requisitos para destinar fondos a la investigación.

el paciente está en situación de inferioridad. La autonomía implica responsabilidad y representan un derecho irrenunciable. Tiene carácter imperativo y debe respetarse como norma. Facilitar la comunicación utilizando un lenguaje comprensible. constituyendo un derecho del paciente y un deber del médico. El respeto al principio de autonomía tiene numerosas implicaciones para el médico: 1. Ha sido necesario introducir este principio debido a que la relación medico- paciente es muy asimétrica. 4. así como las promesas o compromisos contraídos con el paciente. siendo necesario justificar las situaciones en las que haya disminución o inexistencia de autonomía. pero su utilización es ilegítima ya que aprovechándose de una pericia técnica. sin embargo no tiene . Exponer ecuánimemente las distintas alternativas terapéuticas. facultad de enjuiciar razonablemente el alcance y el significado de sus actuaciones y responder por sus consecuencias. Esta asimetría es ventajosa para el médico. tiende tradicionalmente a asumir en exclusiva la toma de decisiones morales. además no posee los mismos conocimientos técnico-sanitarios que el médico. 3. para las cuales. En el ámbito de la práctica médica los valores. El consentimiento informado es la expresión máxima del principio de autonomía. Como consecuencia de su enfermedad. criterios y preferencias del enfermo son lo primordial desde un punto de vista ético y esto supone que el objetivo del médico sea respetar el ejercicio de la autonomía del paciente en todo lo que se refiera a su salud. Se considera autónoma la persona con capacidad para obrar. sabiendo escuchar con la actitud de querer comprender sus deseos y preferencias. Respetar la confidencialidad. pronóstico y calidad de vida resultante. No engañar sobre el diagnóstico. casi vertical. derecho que también tiene el individuo enfermo. EL PRINCIPIO DE LA AUTONOMÍA Denominado en el informe Belmont principio de respeto a las personas. 5. 2. excepto si se dan algunas de las circunstancias que permitan declarar a un individuo como no autónomo. 2. a menos que el paciente solicite lo contrario.1. Dar al paciente toda la información relevante para que pueda tomar decisiones con conocimiento de causa.

EL PRINCIPIO DE NO MALEFICENCIA Es el principio que obliga a abstenerse de realizar que puedan causar daño perjudicar a otros. Primum non nocere. no se conocen sus escalas de valores y preferencias. pero no siempre estamos obligados a beneficiarlos. Pacientes que no han sido nunca autónomos y si lo han sido. Existen tres grandes grupos de pacientes en los que se exceptúa el principio de autonomía: 1. directivas previas o testamento vital.2. pero si son conocidas sus escalas de valores. pero no siempre estamos obligados a no perjudicar a los demás. es preciso seguirlas. 2.por qué poseer especial cualificación. por . Pacientes que no presentan esperanzas razonables de poder recuperar su autonomía.ello no le facultaría para tomarlas él solo. En medicina este principio requiere alguna matización pues si se aplicara de forma absoluta. preferencias. en los cuales deben aplazarse las decisiones que no sean urgentes hasta que el paciente recupere su nivel de autonomía anterior. que debe cumplirse prioritariamente por razones de justicia en todos los ámbitos de la sociedad y no sólo en el biosanitario. En este caso habrá que tener en cuenta a los familiares que no se consideran depositarios de la autonomía del paciente y deberán escoger lo mejor para el paciente. Pacientes con disminución transitoria de su autonomía. principio imperativo y válido para todos. Para que un individuo sea considerado como autónomo y sean respetadas sus decisiones debe tener:  Capacidad para comprender las informaciones relevantes sobre su situación. No producir perjuicios es distinto de no producir beneficios: siempre estamos obligados a no perjudicar a los demás. 3. no podrían realizarse muchos procedimientos terapéuticos. 2.  Capacidad para comprender las posibles consecuencias de cada una de las decisiones  Capacidad para elaborar razonamientos a partir de la información relevante y la propia escala de valores.  Capacidad para comunicar la decisión tomada de forma clara y reiterada. y –aun en el caso de tenerla.

diagnósticos y terapias nuevas.4. Las decisiones basadas exclusivamente en el principio de beneficencia son muy discutidas cuando se introducen en la reflexión los valores contenidos en los principios de autonomía y de justicia. dando como resultado un beneficio neto.3. EL PRINCIPIO DE LA BENEFICENCIA Obliga al médico a actuar proporcionando beneficios y suprimiendo perjuicios.  Avanzar en el tratamiento del dolor.lo que se puede redefinir como principio que obliga a no perjudicar innecesariamente a los otros.  Buscar o investigar procedimientos. mejorar los existentes para que sean menos cruentos y dolorosos para el paciente. para que en las decisiones prevalezca siempre la utilidad sobre el perjuicio. Promueve los mejores intereses del paciente desde el punto de vista de la medicina sin tener en cuenta la opinión del paciente. no multiplicando innecesariamente los procedimientos y diagnósticos.  Evitar la medicina defensiva. por lo que se encuentra en una posición autorizada para decidir lo que más le conviene al paciente. si los pacientes no lo aceptan de forma voluntaria. Todo para el paciente pero sin contar con él. EL PRINCIPIO DE JUSTICIA Las desigualdades de las personas determinadas por la biología y la biografía individual son inmerecidas. Una sociedad será tanto más justa cuanto más . El primer obstáculo que surge al analizar este principio deriva de las diferentes concepciones de que parte cada uno a la hora de estimar lo que considera beneficio o perjuicio.  Cultivar una actitud favorable para una correcta relación con el paciente. Las diferencias entre las preferencias individuales nos lleva a cuestionar que sea un criterio que se pueda imponer como prioritario. El análisis del principio de no maleficencia debe realizarse conjuntamente con el de beneficencia. 2. Supone que el médico posee unos conocimientos y preparación que el paciente no tiene. 2. Las implicaciones para los profesionales sanitarios son:  Tener una formación teórica y práctica rigurosa y continuamente actualizada para dedicarse al ejercicio profesional.

Principio de justicia formal: tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales. en EUA la mayoría de asistencia sanitaria de la población está basada en los seguros individuales contratados con compañías privadas de asistencia médica. etc. Pero no sólo el principio de necesidad es un principio material de justicia válido. El principio de justicia lo podemos desdoblar en dos: 1. capacidad económica. Las políticas públicas se diseñan en base a los principios materiales de justicia que se escogen. Por lo que un acuerdo social justo es un esfuerzo de la comunidad para conseguir el bien para todos.consiga contrarrestar estas desigualdades. teniendo la obligación de tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales con la finalidad de disminuir las desigualdades. El objetivo del principio de justicia será tratar a cada uno como corresponda con la finalidad de disminuir las desigualdades existentes. mérito. la asistencia sanitaria es teóricamente universal y gratuita. sino que también puede haber otros igual de válidos en el ámbito de la salud: el esfuerzo personal. En cambio.  Que la distribución y priorización de estos recursos asignados en los Presupuestos a los pacientes individuales es una decisión de política sanitaria. especialmente de los recursos sanitarios. Principio de justicia maternal: determinar las características relevantes para la distribución de los recursos sanitarios: necesidades personales. Defendemos una asignación y distribución equitativa de los bienes sociales. libre mercado. mérito. En España. Constatamos que en el ámbito sanitario es una realidad:  Que los recursos globales que nuestra sociedad asigna anualmente a la asistencia sanitaria es una decisión política.  Que son menores los recursos asignados que los gastos que comporta . Puede parecer que una distribución equitativa de los bienes sociales en el ámbito de la sanidad. esfuerzo personal. especialmente para los menos favorecidos. implica una igualdad de oportunidades al acceso a la asistencia sanitaria de cada uno según sus necesidades médicas. siendo la cuantía determinada por la Ley de los Presupuestos Generales del Estado. por tanto basada en el principio de la necesidad. Diversos criterios sociales entran en la reflexión ética del principio de justicia: por ejemplo la asignación y distribución de recursos escasos o los derechos de terceros. etc. 2.

tenemos que decir que se convierte muchas veces en un «enunciado de buenas intenciones» pues de todos conocida la dificultad de acceso a las prestaciones sanitarias no urgentes. En cambio.  Que resultará justa la igualdad en el tratamiento de las situaciones que son iguales. lo que se traduce en las famosas «listas de espera». la capacidad económica. y el costo de la misma es cada vez más elevado. Si bien decíamos antes que en España la asistencia sanitaria es universal y gratuita. Así. Pero también debe conocer el enfermo las posibles limitaciones reales impuestas al médico: son intereses legítimos de terceros. teniendo como único criterio prioritario los pacientes más desvalidos. pero cuando estos principios entran en conflicto. Para excluir cualquier tipo de arbitrariedad es necesario determinar que igualdades o de desigualdades se van a tener en cuenta para determinar el tratamiento que se va a dar a cada uno. son moralmente inaceptables para distribuir la atención sanitaria que ha de cubrir la demanda asistencial. Ante dos pacientes que están en la lista de espera para ser intervenidos de la misma patología se daría prioridad al que más lo necesita y no al más reivindicativo. La relación médico paciente se basa fundamentalmente en los principios de beneficencia y de autonomía. el esfuerzo. La regla de oportunidad justa afirma que existen obligaciones morales colectivas de proporcionar asistencia sanitaria en la medida que necesitan recibirla para tener una oportunidad justa en la vida. la política sanitaria se basa en el . pues no se pueden aplicar criterios diferentes a sujetos iguales. es más grande la necesidad de asistencia sanitaria en los ancianos con enfermedades graves o crónicas y con pocos recursos. se pretende que sean menos desiguales. tanto como razonablemente sea posible. El enfermo espera que el médico haga todo lo posible en beneficio de su salud. a menudo por la escasez de recursos. es el principio de justicia el que entra en juego para mediar entre ellos. es decir. insuficientes para hacer frente a las mismas. El principio de justicia insiste en la necesidad de que todos los pacientes tengan igualdad de oportunidades de acceso a la asistencia. Vemos pues que los principios materiales de justicia basados en el mérito.  Que la igualdad entre todos los hombres es sólo una aspiración. la demanda de asistencia sanitaria de la población.  Que la asignación y distribución de recursos sanitarios puede aumentar o disminuir las desigualdades. Estamos en la línea de Rawis defendiendo «una igualdad justa de oportunidades» como regla de compensación de las desigualdades para lograr una mayor igualdad.

buscan hoy ceñir su labor a códigos éticos o normas deontológicas. enfermeras. se adapte a normas consensuadas de buena práctica profesional que respeten la autonomía de los individuos que resulten afectados por la misma. Abogados. o de cualquier tipo. que velen por su salud cuidando de no causar daño y atendiendo a criterios de carácter equitativo. es decir. las tienen con siglos de antigüedad.principio de justicia. Algunas profesiones. mientras otras están en proceso de elaboración. y será tanto más justa en cuanto que consiga una mayor igualdad de oportunidades para compensar las desigualdades. . como la medicina. que estén conformadas por los principios de hemos denominado como básicos de la Bioética. periodistas. SINTESIS La necesidad de someter la actuación profesional a cánones éticos es actualmente una reivindicación constante en las más diversas actividades. Esto pone de manifiesto la necesidad de que el ejercicio de las actividades profesionales sanitarias. científicos que desarrollan su actividad en los más diversos campos.