LA ENSEÑANZA SECRETA DE CRISTO

CUANDO LOS INQUISIDORES DE Carcasona escriben que la
Interrogatio es un secretum, hay que entender esta palabra en su sentido primero;
se trata de un participio pasado, empleado aquí como sustantivo, del verbo
secerno, que significa «seleccionar», «apartar», «separar». No es, pues, un libro
guardado en secreto por los herejes, sino descartado por la Iglesia Católica
porque, según especifican los inquisidores, se trata de «un discurso lleno de
errores». Tan sólo es lo que se denomina, y esta vez lo diremos usando
terminología griega, un apócrifo, lo cual significa exactamente lo mismo: una de
las numerosas obras que nunca fueron ni serán incluidas en el canon
neotestamentario.

Sin embargo, el hecho de que la Cena en cuestión sea calificada de
«secreta» debe interpretarse en el sentido corriente del término: esta Cena se
mantuvo en secreto hasta que se su existencia se reveló en esta obra. O, para ser
más exactos, puesto que el relato de la Cena es bien conocido por los
Evangelios, la Cena secreta revela lo que no escribieron los evangelistas y, por
tanto, permaneció ignorado: las palabras que se pronunciaron durante la
misma. Debemos relacionar este aspecto con las enseñanzas secretas de Cristo,
una tradición harto antigua que no es específicamente cátara. Tiene su fuente en
la segunda Epístola a los Corintios, en la que san Pablo escribe que antaño
escuchó «palabras inefables que al hombre no le está permitido repetir». De
1180 a 1230, del Perceval de Chrétien de Troyes al José de Robert de Boron, del
anónimo Perlesvaus a la Búsqueda del Santo Grial, las novelas artúricas, que, como
es evidente, son obras profanas, desarrollan esta idea de una enseñanza
esotérica y no escrita de Jesús, todo ello en un contexto de perfecta ortodoxia.
Situándose bajo la égida de semejantes enseñanzas, la Cena secreta no hacía más
que alinearse con una creencia atestiguada desde los comienzos de nuestra era
que se hizo popular en la literatura. Diversos pseudoepígrafos judíos hablaban
también de «secretos divinos».

Asimismo, esto permitía vehicular pensamientos que no eran ortodoxos,
así como garantizar su origen y explicar por qué no se enseñaban oficialmente.
Al redactar la Cena secreta como una entrevista ficticia que san Juan habría
realizado a Jesús en el transcurso de la Cena, el autor utilizaba un sencillo
procedimiento retórico que le permitía autentificar la historia relatada. Al
hacerle decir a Juan que la transmitía directamente de boca de Jesús, se ponía de
manifiesto que aquélla (y sólo aquélla) era la enseñanza no escrita sobre la que
la gente se preguntaba desde hacía mucho tiempo. Explicaba, también, por qué

Observaremos. Juan. hasta el segundo advenimiento de Cristo que señalará el fin . En otras palabras. que rechazan. a partir de dos extractos de libros proféticos y a través de una amplia literatura en gran medida apócrifa. La referencia a una «Cena secreta del reino de los cielos» indica un hecho de orden puramente espiritual.la acogida que tuvo la historia en cuestión no fue unánime. la Cena secreta recoge en una sola y breve narración —que no ocuparía ni diez páginas del presente volumen— toda la historia del mundo y del hombre. Ambos episodios habían sido redactados en épocas diferentes. No obstante. no obstante. que no se desarrolla en la tierra. C. si se quiere comprender cómo se puede pasar de la creación del hombre a la culpa ante el fruto prohibido. sino en la esfera de las realidades invisibles. gobierna el mundo del que se ha convertido en Príncipe. y otra. Justo después de la expulsión del jardín del Edén. como suele hacerse con los relatos evangélicos. diferente en cuanto a forma. Según él. Para los cátaros. puramente espiritual. De este modo se expresó el gran mito hebreo de los orígenes. estas palabras son el origen de la eucaristía. de la caída de Satán y del pecado de Adán y Eva diferente del que se suele conservar. el bienamado discípulo. como ya hemos visto. En la Cena secreta. que la Cena de la Cena secreta no debe entenderse. Pero volveremos a ello más adelante. que ahora sabemos que se produjo porque la serpiente hizo entrar el mal en el jardín del Edén. hay que señalar que el Génesis no menciona en absoluto de dónde procede este mal. se narra cómo Satán. no hay solución de continuidad: los tres momentos del mito fundador del origen del mundo y del origen del mal (es decir. por el contrario. la creación del mundo. no la reveló en su momento. Estamos ante un relato de la creación. En primer lugar. el mito de la caída de Satán se elaboró más tarde. en la que las palabras de Jesús acerca del pan y el vino se convierten en estrictamente alegóricas. y cómo Jesús les enseña el camino de la salvación. desde el origen absoluto de las cosas hasta la parusía. que hacen los cátaros cuando mencionan el pan que aparece en el Pater —«El pan nuestro de cada día dánoslo hoy»—. que era el depositario de la misma. Todo ello concluye con el Juicio.. Dado que faltaba este eslabón. En la versión definitiva del Génesis que se elaboró entre los siglos IX y V a. Hay más. como un suceso de este mundo que ocurrió en el tiempo histórico real. llamado aquí Satanás. la caída de los ángeles y la caída del hombre) están presentes a partes iguales y relacionados entre sí por la lógica interna de un relato único. es decir. el segundo antes que el primero. A continuación se narra cómo Dios envía a Jesús para salvar a los hombres. se encadena el episodio del paraíso perdido con el relato de la creación del mundo. Esto se traduce en dos lecturas diferentes: una. que después suscribió todo el cristianismo.

mediante la imposición de manos. . claro está. El pecado original es el pecado de la carne. La caída de Satán precede a la creación. se describen todas las etapas que el dogma católico considera relevantes. o sea.de los tiempos. que se presenta aquí como la obra de un ángel caído y no de Dios Padre. sino «en el Espíritu y el fuego». Juan Bautista es un demonio. Con excepciones. Jesús es un ángel y no Dios hecho hombre. que Juan asegura que procede de boca de Jesús. y el verdadero bautismo no se realiza con agua. De esta historia total.