LA REACCIÓN DE LA

PRENSA ANTE LA LEY
DE DEFENSA DE LA
REPÚBLICA

Manuel Granados García

Historia del Periodismo Español

Curso 2016/2017

Profesor Agustín Martínez de las Heras
Índice

1. Introducción 2
2. ABC 3
3. La Vanguardia 4
4. El Crisol 6
5. Gracia y Justicia 7
6. El Imparcial 8
7. Conclusiones 9

1
Introducción

En este trabajo se repasará la reacción de distintas cabeceras de prensa tras la
aprobación de la Ley de Defensa de la República. Se analizarán editoriales, comentarios
y noticias sobre esta ley para averiguar la opinión de cada medio y la reacción general
de la prensa. Como base, tomaremos los periódicos ABC, El Crisol, Gracia y Justicia,
La Vanguardia y El Imparcial.
El contexto que vivimos es el de unas Cortes Constituyentes que están redactando y
votando la nueva Constitución. En los días que veremos, buena parte de los periódicos
van a informar también sobre la aprobación del artículo 45 de esta nueva carta magna y
de las discusiones sobre otras leyes, como la de educación. La cuestión religiosa y otros
temas como la invasión japonesa a Manchuria estarán presentes durante los días que
veremos, correspondientes a finales de octubre de 1931.

2
1. ABC

En líneas generales, este periódico critica severamente la nueva Ley, argumentando que
sirve para alejar de la esfera pública a cualquier persona o grupo de personas que “sea
antipático con los que ejercen el poder”, como dice el día 22 de octubre de 1931. Por
otra parte, también critica la frase pronunciada por Azaña: “España ya no es un país
católico”. El periódico argumenta que Azaña dice esto porque el Ateneo no es católico,
y dice que perseguirá a la religión con la premisa de la “seguridad del Estado”. Une el
ataque al Gobierno con la crítica al Ateneo, centro ideológico de la izquierda
republicana. ABC escribe estas ideas en la portada de dicho día, lo que refleja la
importancia que le da a la aprobación de esta ley y a las palabras del Presidente.
En la tercera página del día 23 de octubre, en una de las tres columnas de la página,
Manuel Bueno, un diputado republicano, escribe atacando la nueva ley y a las fuerzas
radicales de izquierdas, y defendiendo un conservadurismo católico. También critica la
inestabilidad continua de la República por las extendidas huelgas y protestas en todo el
territorio español. También escribe algo muy curioso, hablando de las palabras de Azaña
contra el catolicismo en el Estado: “La guerra civil no estaría justificada más que en el
caso de que el Poder público fuese abiertamente contra la fe religiosa de la mayoría de
los españoles, cosa que ni ha ocurrido ni ocurrirá, pues ciertos métodos de represión
contra las ideas no pueden resucitar”.
En los días consecutivos el ABC hace escasa referencia a la nueva Ley, pero durante
estos tres días vemos como este periódico defiende sus ideales católicos y
conservadores siendo consciente de que es posible que la ley de defensa le afecte en un
futuro cercano.

3
2. La Vanguardia
El 21 de octubre de 1931, La Vanguardia reproduce la sesión parlamentaria en la página
18 de este día, en su sección “Información Nacional”. Bajo el antetítulo “Las Cortes
Constituyentes” aparece el titular “La Ley de Defensa de la República”. Hay que llegar
hasta la página 19 para encontrar información sobre esta nueva Ley. Es en la segunda
columna donde se subtitula: “Discusión de la ley de defensa de la República”. Primero
habla de cómo se estructuró la sesión de aprobación de la Ley, en la que el Presidente
concedió tres turnos a favor y tres en contra para discutir sobre la ley, y resume las
intervenciones más destacables en las columnas tercera y cuarta. En esta última hay otra
sección titulada “Sobre el proyecto de defensa de la República”, en la que se cuenta
cómo se aprobó la ley (por unanimidad, dice). También recoge las declaraciones del
señor Maura, que piensa que esta ley es “un poco más fuerte” de lo que él había
planeado, y pide confianza en el Gobierno.
En la página 20, bajo el título “Comentarios al proyecto de la ley de Defensa de la
República” en la primera columna, cabe destacar la opinión del diputado José Sánchez
Guerra, que dice que “Si lo presenta un Gobierno monárquico, ¡cómo se hubiese
combatido!”, aunque se muestra favorable a la ley por el orden que mantendrá.
Por tanto, en este día La Vanguardia no opina al respecto de la Ley, sino que se limita a
plasmar las declaraciones y opiniones de los diputados.
El día 23 de octubre, en la parte inferior de la sexta página, se plasman los artículos de
la nueva Ley y las palabras del Gobernador Civil de Barcelona, Oriol Anguera de Sojo,
que defiende la ley argumentando que no coarta libertades, sino que aumenta la salud
pública.
En la página 23 de este mismo día, encontramos un artículo muy interesante sobre la
Ley de Defensa, que requiere especial atención por nuestra parte, titulado “Los
periódicos y la ley de defensa de la República”. Aparece en la primera columna de la
página, en la parte media, y ocupa hasta el final de esa columna. Dice lo siguiente en su
primer fragmento:

4
Más abajo informa de una reunión de Azaña con los directores de los periódicos, quien
dice que la prensa digna no tendrá ningún problema con la nueva ley, como ya hemos
visto anteriormente.
En los días posteriores decae la importancia de la nueva ley, pero el día 25 de octubre
encontramos algo interesante en la quinta página del periódico. Una columna titulada
“Se prohíbe murmurar”:

Aquí, La Vanguardia opina que la nueva ley es a la vez insuficiente y excesiva:
insuficiente con los extremistas anarquistas, pero excesiva en cuanto a la opinión
pública, el “murmuro”. El artículo, escrito por W. Fernández Flórez, termina con cierto
tono sarcástico:

5
Avanzando en este día, vemos que en la página 22, en la sección de “Información
nacional” aparece otra noticia relacionada con la Ley de Defensa. Está en la segunda
columna, en la parte inferior, y ocupa aproximadamente media columna. Se titula “En
defensa de la República” y habla sobre la importancia de los jueces, fiscales y otros
funcionarios judiciales en la aplicación de la nueva ley, y en cómo deben acomodarse a
ella y ejecutarla con firmeza. Además, deben informar a los funcionarios más bajos de
dicha ley y cómo aplicarla para su correcto funcionamiento.
En todo este recorrido por La Vanguardia, es curioso cómo la información deportiva o
religiosa se coloca en las páginas anteriores a la información nacional, además de la
aparición de esquelas en las portadas de estos días en lugar de información.

6
3. El Crisol
El Crisol acepta la nueva Ley de Defensa como el mal menor en este contexto convulso.
Lo justifica el día 21 de octubre de 1931 diciendo que en otros tiempos se hubiesen
tomado medidas violentas en vez de la promulgación de leyes como esta. También dice
que cualquier nueva ley que se promulgue en este tipo de cambios políticos será vista
por la oposición como algo extremo y radical. Dice “…en toda verdadera revolución
hay un periodo de fuerza que aniquila resistencias y oposición”.
Por otra parte, en la tercera página del día 21 de octubre, se escribe, en cierto tono
satírico:

Por tanto, vemos que este periódico acepta a regañadientes la ley, justificándola como
algo beneficioso para el bien común, pero no está de acuerdo con las formas que la ley
utiliza para mantener la paz y el orden en el Estado.
En los días siguientes, vemos que este periódico se centra en analizar lo que ocurre en el
Parlamento, las palabras de los cargos más importantes, y las votaciones de la
Constitución dejando de lado la Ley de Defensa de la República.

7
4. Gracia y Justicia
Probablemente este sea el caso más curioso de cómo reacciona un sector de la prensa,
en este caso el satírico, ante la nueva Ley de Defensa de la República.
El día 24 de octubre de 1931, Gracia y Justicia planta en su tercera página, en un
espacio de mitad de ancho de la página, un comentario satírico que habla sobre la nueva
ley, titulado “Su poquito de defensa no está mal”. Como tesis general, argumenta que
esta ley, aunque muy criticada por la prensa derechista, también será feroz contra la
extrema izquierda. También dice, con cierta gracia, que “Alguna vez teníamos que
mandar los oprimidos”. Esta publicación dice que se conforma con publicar algunas
“chirigotas inofensivas todos los sábados”, y que esto no lo prohíbe la Ley de Defensa
de la República.

Por tanto. Gracia y Justicia se lo toma con cierto humor y simpatía, aunque asume que
la ley será represiva con los extremos ideológicos. Además, el satírico se defiende de las
palabras de Azaña ya que este declaró en el Parlamento: “No vamos contra la prensa
digna […] pero sí contra las pequeñas bellacadas clandestinas”. La mayor parte de la
sexta página de este día está dedicada a este comentario, que comienza así:

Continúa diciendo que al periódico satírico no se le pude calificar de “libelo”
(escrito en que se denigra o infama a alguien o algo) porque no es clandestino y porque
no alienta a la rebeldía, sino que solo despierta el humor y depura los gustos del lector.
En líneas generales, Gracia y Justicia se muestra tranquilo con la ley, aunque es
consciente de que puede oprimir a ciertos sectores de la prensa, en especial a los
extremos ideológicos. En las publicaciones posteriores no hace referencia a esta ley.

8
5. El Imparcial

El Imparcial destaca en su tercera página del 21 de octubre la noticia a dos columnas:
“El Gobierno presenta una Ley de Defensa de la República que la Cámara sanciona”.
Este periódico reproduce partes de la sesión parlamentaria, junto con la opinión de
importantes diputados, como hemos visto anteriormente. En la cuarta página plasma la
ley con todos sus artículos a dos columnas en la parte izquierda de la página.
Lo más interesante de El Imparcial acerca de la ley de defensa aparece en la portada del
día 22 de octubre, donde comentan, a dos columnas y como primer contenido del
periódico, su opinión sobre la ley de defensa. Opina que la ley debería llamarse de
“defensa del orden”, y argumenta que, si la gente quiere que la República se base en el
orden, la paz y el trabajo, hay que crear medidas para que esto se cumpla. Por otra parte,
dice que la ley sería tachada de dictatorial en las facultades de Moral y Política o
filosofía, pero si se analiza el presente, la ley no es tan descabellada como a priori pueda
parecer.
En definitiva, El Imparcial está a favor de la aplicación de la ley en cuanto a que ayuda
al mantenimiento del orden en el país. Es clarificador su último párrafo de esta
columna:

9
6. Conclusiones

Como hemos podido observar a través de estos cinco periódicos, las opiniones e
impresiones sobre la Ley de Defensa de la República son diversas y curiosas. Por un
lado, vemos una cierta aceptación de algunos sectores de la prensa, que ven la ley como
un mal menor ante los elementos que amenazan a la República, justificándola como un
elemento legal necesario para el mantenimiento del orden (vocablo muy recurrente) en
el país. Por otro, también observamos cómo los distintos periódicos se defienden de esta
nueva ley argumentando que no son amenazas para el sistema o que su estilo no debe
ser menospreciado o considerado peligroso (como Gracia y Justicia).
En definitiva, estamos ante un contexto histórico convulso pero muy activo en cuanto a
prensa se refiere, en el que algunas publicaciones se sienten amenazadas y otras apelan
a lo que hoy llamarían “sentido de Estado” y apoyan la ley o la ven como un mal
necesario para este escenario político y social.

10