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Introducción

En este trabajo analizamos la relación directa entre el uso de varios instrumentos eléctricos y las melajot de
shabat, (plural de melajá) actividades prohibidas. Esta información puede ser aplicada a distintas máquinas e
instrumentos que no son tratados aquí o que no han sido inventados todavía pero funcionan con uno o más de
los mismos principios.

Hay máquinas hoy en día, alimentadas por un motor eléctrico, que pueden hacer cualquiera de las treinta y
nueve melajot. El propósito de este trabajo es analizar los instrumentos eléctricos básicos como el motor y
no todo el mecanismo mecánico completo. El razonamiento para esto es que cualquiera que haga un trabajo
con una máquina que definitivamente hará la melajá y la usa de la forma en que generalmente es usada, es
tan culpable como si la hubiera hecho con su propia fuerza física. Por lo tanto, es obvio que si la acción está
prohibida, también está prohibido hacerla con una máquina aunque lo único que se haga es presionar un
botón.

Se requiere un conocimiento básico de las treinta y nueve melajot.

También analizaremos si hacer la melajá por medio de un instrumento eléctrico es una prohibición bíblica o
rabínica, y como podemos permitir su uso en shabat para una persona gravemente enferma, cuando uno está
dolorido o en peligro de perder una cuantiosa suma monetaria.

Hay varios instrumentos eléctricos que funcionan al calentar bobinas de metal, electrodos o cátodos, etc. Esto
es una transgresión de prender y apagar fuego. El calor del láser puede cortar, derretir, soldar y componer;
esto es una transgresión de cocinar, coser, rasgar, cortar, segar y prender un fuego.

El crear un utensilio es un derivado de la melajá de construir. Un utensilio se define como útil debido a su
forma o debido a su función. Un cuchillo es útil por su forma. Si uno endurece el cuchillo, esta utilidad
mejorada es funcional sin cambio alguno de su forma. Hacer un cuchillo es una transgresión de la melajá de
crear un utensilio y hacerlo duro es una transgresión de la melajá de terminar un utensilio. Por lo tanto,
prender un reloj de transistor sería hacer un utensilio y al apagarlo sería desmantelar un utensilio, lo cual se
deriva de la melajá de demoler. Al aumentar números de teléfono al banco de datos de un reloj, uno lo
mejora y transgrede la melajá de acabar un utensilio.

Hay muchos métodos de producir escritura: el método de tinta, lápiz, y tiza; el de grabar sobre piedra, arcilla
o corteza de árbol. (La halajá no limita el método que es considerado escribir.) Cualquier método que exhiba
caracteres y sea lo suficientemente permanente para no desaparecer dentro de un período corto de tiempo,
está en la categoría de escribir. Aunque los electrones que producen una imagen son constantemente
reemplazados, no sentimos que la imagen desaparece, y por lo tanto, ésta se considera permanente. Por lo
tanto, si uno cambia lo que exhibe el reloj y aparecen otros escritos en su pantalla, es culpable de borrar y
escribir.

Las melajot de cocinar y quemar sólo se pueden hacer con calor. Chispas calientes que pueden prender
combustible son consideradas fuego y crearlas es una transgresión de prender fuego. Chispas producidas por
la electricidad estática de la casa o por baterías de voltaje bajo no pueden prender un fuego y no están en la
categoría de prender un fuego. Luces LED producidas por transistores de voltaje bajo y circuitos
transistorizados no son considerados fuego. Calor sin luz no se considera bajo la melajá de fuego.

Si uno pone un programador de tiempo (timer) en shabat para prender un foco, es culpable de prender un
fuego. Puesto que usa el timer como tal y es seguro que a través de su acción se prenderá el foco, está
prohibido al igual que una acción directa, aunque es una acción indirecta de primer grado.
El uso de varios instrumentos eléctricos

para producir sonidos entra bajo la categoría de la prohibición rabínica de no tocar música en shabat.

Las melajot de shabat deberán ser hechas con la intención de hacerse (îìàëú îçùáú). Si uno no tenía
intención de hacer una melajá, ni es seguro que por su acción la melajá se hará, no es culpable.

Si hizo una doble acción, de tal manera que el resultado de su acción no está prohibido, pero el resultado de
su segunda acción sí, entonces: si se beneficia de éste (ôñéº øéùéä ãðéçà ìéä) se considera que también
tenía la intención de hacerlo; si no se beneficia (ôñéº øéùéä ãìà ðéçà ìéä), entonces se considera que no
tenía intención de hacerlo y está prohibido rabínicamente.
Capítulo I

Instrumentos de tiempo

Primeramente debemos explicar el concepto básico de la melajá de construir y la de destruir. La prohibición


bíblica es construir una estructura permanente o crear un utensilio permanente. Si uno junta todas las piezas
mecánicas para hacer el utensilio y éste puede durar seis meses o más, está considerado un utensilio
permanente y está prohibido hacerlo por ley bíblica. Si es un utensilio desmontable, y en uso normal no tiene
que permanecer así por algún período de tiempo, entonces está permitido armarlo y desarmarlo. Sin
embargo, si está hecho para permanecer armado un período corto de tiempo en su uso normal, entonces está
prohibido rabínicamente.

Un utensilio es hecho para ser usado. Únicamente las partes permanentes de un utensilio tienen el status
halájico de ser parte de éste. El armar la última parte permanente que permite que el utensilio funcione se
considera acabarlo. El uso de un utensilio a veces incluye hacerle un cambio temporario para usarlo. Por
ejemplo: una vela está acabada como un utensilio cuando su mecha está preparada para quemarse. El quemar
la mecha es usar la vela y no es considerado hacerla, aunque la vela es inútil si no se quema; y su quemado es
un cambio interno de la vela misma. Lo mismo es cierto en el caso de un foco eléctrico: por cuanto que su
uso es prenderlo y apagarlo, el utensilio se considera completo como un foco de luz cuando está listo para ser
prendido. Sin embargo, en el caso de focos de larga duración especialmente fabricados para ser puestos en la
entrada de un edificio de oficinas y permanecer prendidos hasta que lo fluorescente se queme, entonces
prender el foco es permanente y es considerado como acabar el utensilio.

El mismo raciocinio es cierto con respecto a relojes. Un reloj mecánico es considerado un utensilio acabado
cuando está listo para que se le de cuerda. El darle cuerda en sí es temporal y entra en la categoría de uso de
instrumento. Un reloj de transistor, al ser prendido, trabajará por más de seis meses; por lo tanto su
movimiento es permanente y es parte del utensilio. Por lo tanto, no transgrede la prohibición bíblica de hacer
un utensilio en shabat al menos de que lo prenda. Pero transgrede una prohibición rabínica al atornillar
algunas partes del reloj. Esto se considera hacer parte de una melajá que en este caso es hacer parte del
instrumento.

Por costumbre, prohibimos darle cuerda a un reloj en shabat. Esto es porque parece como si uno hiciera un
mejoramiento temporario en el reloj que durará un período corto. Por consecuencia, está prohibido prender
cualquier utensilio que durará un período corto. Si puede ser prendido y apagado cuando se desee, como una
radio, y no tiene que quedarse prendido por un tiempo corto por en uso normal, está prohibido prenderlo por
producir sonidos con un instrumento; pero no porque está haciendo o mejorando un utensilio. Está prohibido
usar un paraguas porque está haciendo una tienda (derivado de construir), siendo que su uso normal es ir a un
lugar bajo la lluvia y el paraguas debe permanecer abierto por ese tiempo.

Si su acción puede ser interpretada de dos formas (estar haciendo un utensilio o no), por ejemplo, si rompe
una astilla de un pedazo de madera, puede ser inútil o la puede necesitar como un palillo (escarba dientes) el
cual es un utensilio. Si no tuvo intención de hacerlo como palillo, entonces no es un utensilio y esta acción no
está prohibida.

Un reloj de cuerda automático (que se da cuerda solo) que se paró y luego fue usado antes de empezar shabat,
no continuará por sí solo hasta el final de shabat. Por consiguiente, los movimientos de la mano causan que
continúe en shabat, y es la misma prohibición de darle cuerda a un reloj en shabat. Sin embargo, si
continuará funcionando por su propia energía almacenada por todo el shabat, entonces no tiene intención de
darle cuerda cuando lo usa y está permitido. Lo mismo es cierto respecto a un reloj de cuerda que seguirá
trabajando pero parará en shabat y se le dará cuerda para que no pare, esto está prohibido. Si su intención era
que siga andando después de shabat, entonces está transgrediendo la prohibición rabínica de preparar algo en
shabat para ser usado después de shabat.

Sin embargo, hay casos en que no hay cambio discernible en el mecanismo mismo; por ejemplo, abrir la
puerta del refrigerador por un período de tiempo causa que el motor trabaje más tiempo. No hay tal cambio
en el mecanismo del motor y consecuentemente ningún mejoramiento en el utensilio. Funcionalmente, hay un
mejoramiento en el refrigerador, al dejarlo más tiempo trabajando, enfría el refrigerador adecuadamente. Por
esta acción dejó que se meta aire caliente, y por lo tanto, hizo un cambio en la situación del refrigerador que
es corregida por el motor trabajando más tiempo. Por lo tanto, es culpable de hacer un mejoramiento en el
refrigerador pero no en el motor. Esto también está prohibido porque está causando que los motores generen
más chispas, pues trabajan más. En el capítulo VI analizaremos las circunstancias y métodos de cómo un
refrigerador puede ser abierto en shabat y el raciocinio detrás de quienes lo permiten.

Un reloj accionado por la energía solar es el que funciona a través de la batería recargada por la corriente
producida al exponer el reloj a la luz. Si hay suficiente energía eléctrica almacena en la pila para que funcione
el reloj todo el shabat, entonces está permitido moverlo de un cuarto oscuro a uno iluminado. Si no tiene
suficiente energía para que funcione todo el shabat, no lo puede mover de un cuarto oscuro a uno iluminado,
pero está permitido que el resto de shabat se quede con él en un cuarto iluminado ya que no está haciendo
una acción para mejorar el funcionamiento del reloj.

Hacer un utensilio que durará poco tiempo solamente, no está prohibido en Yom Tob. Por lo tanto es
permitido darle cuerda a un reloj en Yom Tob aun si no está andando, dado que necesita el reloj para Yom
Tob y no tiene otro para usar.

Si pinta o pega los números que indican la hora sobre la carátula de un reloj, transgrede las melajot de
mejorar un utensilio y de escribir. Si pone la maquinaria de su reloj en su cubierta, transgrede la melajá de
mejorar un utensilio. Si rectifica las manecillas del reloj mientras anda, transgrede la prohibición rabínica de
mejorar un utensilio.

Las reglas de acción directa e indirecta relacionadas a las melajot de shabat son descritas en la Respuesta
Ajiezer, volumen tres capítulo sesenta. Una acción directa se hace por su mano o por un utensilio que deriva
su fuerza directamente de su cuerpo. Una acción indirecta de primer grado sería presionar un botón que
prenda un motor para que haga el trabajo; aunque hayan varias acciones indirectas, primero al permitir que la
electricidad fluya hacia el motor y después que el motor impulse el sistema de engrane de la máquina de
coser que puede coser automáticamente. Sin embargo, puesto que fue hecha como una sola unidad para
un(os) trabajos(s), todas las acciones indirectas hechas para alcanzar este propósito son consideradas como
una acción indirecta de primer grado. Las reglas de la acción indirecta relacionada a las melajot de shabat no
son como otras prohibiciones. Si una acción indirecta de primer grado es hecha de forma normal y por esta
acción la reacción resultante es definida, entonces es tan culpable como si hubiera hecho una acción directa.
Por ejemplo: puso un plato con agua debajo de una vela para apagar las chispas que caigan ahí. Si la vela
definitivamente hará chispas y por consecuencia el plato definitivamente apagará las chispas, entonces es
culpable, pues este es el método usado para apagar este tipo de chispas. Pero sin embargo, pone el mismo
plato bajo una vela para apagarla cuando la mecha encendida llegue al agua, es considerado una acción
indirecta de primer grado que esta prohibida rabínicamente y no bíblicamente. Aunque así definitivamente
apagará la vela, la diferencia es que la forma normal de apagarla es apagar la mecha encendida directamente
y no apagarla cuando llegue hasta el agua. Esta prohibición rabínica de una acción indirecta de primer grado
no deberá ser confundida con la prohibición rabínica de hacer una melajá bíblica de manera inusual
("shinui"). Este caso no se puede considerar shinui porque no es una gran desviación de la norma. La razón
por la cual es una acción indirecta es porque el fuego sigue quemándose por su propia energía consumiendo
combustible hacia el agua.

Del análisis previo vemos que una acción indirecta de primer grado no se considera una acción directa
aunque es tan culpable como si hubiera hecho la melajá por acción directa. Sin embargo, si la acción
indirecta no es hecha de manera usual, la Torá no la prohibió y se vuelve una acción indirecta que no fue
prohibida bíblicamente, solamente rabínicamente. Para que una acción directa no sea prohibida bíblicamente,
la acción debe hacerse de forma muy diferente (shinui).

Una acción indirecta de segundo grado no está prohibida por la Torá, aunque se haga de forma normal y la
reacción sea clara; esto está analizado en el Tratado Shabat página 120B. Si hace una barrera de barriles
llenos de agua ante el fuego para que cuando el fuego llegue hasta ahí se rompan y suelten su agua para
apagarlo, ha hecho una acción indirecta de segundo grado que no está prohibida por la Torá. La primera
acción indirecta es que el fuego se acerque al agua por su propia energía. La segunda acción indirecta es la
combinación de los barriles rompiéndose y soltando el agua, consecuentemente apagando el fuego. Aunque
el romper de los barriles es un resultado directo del fuego, se considera una acción diferente porque hay otras
maneras de romper un barril no relacionadas con el calor. Por lo tanto, romper el barril está relacionado al
agua que fluye hacia el fuego y así lo apaga. El Tosafot, ahí mismo, trae una opinión que dice que si hace una
pared de hielo o de nieve ante el fuego también se considera una acción indirecta secundaria. El derretir del
hielo es comparable a romper los barriles de agua. La otra opinión está en desacuerdo y dice que derretir es
parte de la acción del fuego que quema, porque este derretir sólo puede ser hecho por medio del calor. Por lo
tanto, ¿cuál es la diferencia entre la acción del fuego quemando madera o su acción continua de derretir el
hielo? Sólo hay la primera acción del fuego consumiéndose para ser apagado por agua cuando alcance el
hielo. La primera opinión sostiene que puesto que prender un fuego y cocinar el hielo son considerados
diferentes melajot de shabat, son diferentes acciones también. Otra respuesta es que la acción del agua
cayéndose sobre el fuego no es directamente debido al fuego y por lo tanto es considerado una acción
indirecta secundaria.

El hecho de que hay un intervalo de tiempo entre la acción y la reacción resultante no constituye una acción
indirecta secundaria. Por lo tanto si puso un timer en shabat para prender una lámpara, varias horas después
de iniciado el shabat, transgredió una prohibición bíblica si dejó que el timer prendiera la luz. Aun si el timer
fue puesto antes de shabat y quitó la clavija y después la regresó a su posición original, también es culpable.
La razón siendo que no tomamos en consideración si la melajá iba a ser hecha, sino la acción de quién fue la
causa de que se hiciera. Si puso el timer en shabat para prender un foco después de shabat, transgrede la
prohibición de preparar en shabat para después de shabat y también la prohibición rabínica de mejorar un
instrumento. Aunque está permitido poner el timer antes de shabat para prender las luces durante shabat, no
se permitió hacer todas las melajot así. Algunos ejemplos serán explicados en este libro.

Está prohibido poner en shabat la alarma de un reloj transistorizado operado por una pila o un reloj de alarma
de cuerda aunque se le de cuerda a la alarma antes de shabat. Los motivos son que se crea un sonido con un
utensilio hecho para producir sonido y se está mejorando el reloj temporariamente. Aunque el reloj fue
preparado antes de shabat, algunas autoridades prohiben esto puesto que hacer ruido en shabat es una
degradación del shabat, a menos que sea necesario para cumplir una mitsvá, como despertarse para llegar a
tiempo a la sinagoga. Sin embargo, está permitido cerrar la alarma si la intención es parar el ruido u otra,
pero no si su intención es para ahorrar pilas, porque esto es comparable a desmantelar un utensilio con la
intención de reconstruirlo. Sin embargo, en Yom Tob está permitido, a menos que sea un reloj eléctrico
enchufado a la pared. La razón es que las chispas de alto voltaje creadas al abrir y cerrar la alarma cuando va
a sonar pueden ser lo suficientemente calientes para prender un fuego y consecuentemente estarían bajo la
categoría de prender fuego. Si la alarma molesta a la gente y cubrirla de almohadas no ayuda, la puede cerrar
con otra persona de forma que ambos tomen un objeto y con esto la cierren. Este método es llamado (ôñéº
øéùéä ãìà ðéçà ìéä áúøé ãøáðï) que significa que es una prohibición rabínica sobre otra que está
haciéndose sin necesidad.

Si cambia lo exhibido en un reloj transistor digital y se quedará cambiada, transgrede la melajá de escribir. Si
la exhibición regresará a la exhibición original, entonces el cambio fue solamente temporal y transgredió la
prohibición rabínica de escribir temporalmente. Por lo tanto es aconsejable no usar este tipo de reloj en shabat
para que no pase esto accidentalmente.

Está permitido en shabat sacar la clavija de un timer para que la luz, el calentador, el aire acondicionado o un
segundo timer no se prenda si esto previene mucha incomodidad. Esto es porque las prohibiciones de apagar
un fuego y desarmar un utensilio conciernen sólo a un fuego o a un utensilio funcionando que existe ahora y
no que existirá después. Tampoco está prohibido manipular la clavija por "muksé", ya que necesita hacerlo
por la mitsva de disfrutar el shabat.

En Yom Tob se permite prender un fuego por las necesidades de Yom Tob. Los Rabinos prohibieron crear un
fuego, pero permitieron prender un fuego de otro ya existente. Prender un foco es crear un fuego y no es
transferirlo por cuanto que no es el calor de los cables que transfieren al foco porque no están calientes, es la
electricidad fluyendo al foco la que está calentando el cable y creando el fuego. Por lo tanto, de acuerdo a
aquellos que opinan que cualquier fuego creado en Yom Tob es muksé y está prohibido agitarlo, lo mismo es
cierto de agitarlo. Sin embargo, está permitido usar la luz que sale de este foco.

Está permitido ordeñar una vaca en shabat para aliviar su dolor si se deja fluir la leche fluir por el piso y así
se considerada inútil. En una situación donde no puede quedarse en la granja en shabat y no podrá ordeñarla
ni puodrá conseguir un no judío que la ordeñe, está permitido conectar la máquina ordeñadora en el shabat
de forma inusual o con dos personas, donde la leche fluya al piso. Hay buenos motivos para que las personas
diligentes sean y conecten la máquina con dos personas de forma inusual.
Capítulo II

Prender y apagar fuego; medios de transporte

Cualquier parte de una unidad conectada, tal como un palo de madera, aun si nada más está clavado, una
vela, un bote de gas o una vara de combustión de un reactor atómico se que quema como una reacción en
cadena, si eventualmente esparcirá su calor a toda la unidad, aunque el calor no llegará hasta parte de la
unidad hasta después de shabat, es considerado como si toda la unidad está ahora quemándose
completamente, de una vez. Por lo tanto, aun si quita la parte inferior de una vela y luego la regresa, es
culpable de apagar un fuego al quitar esa parte aunque ésta se hubiese consumido después de shabat y
también es culpable de prender un fuego cuando la regresó. Por lo tanto, si la fuente no puede mantener una
reacción en cadena, como la bobina de un calentador eléctrico, bíblicamente no es considerado como si toda
la unidad está caliente ahora, pero rabínicamente la unidad que todavía no se está quemando es considerada
al rojo vivo y está prohibido quitar esa parte de la unidad entera.

Combustible que no está conectado a la unidad en combustión, pero está lo suficientemente cerca para
prender no es considerado una sola unidad aunque está sobre la unidad en combustión en un lugar que
todavía no está consumiéndose. Por lo tanto el Jayé Adam está de acuerdo con la opinión de aquellos
quienes sostienen que al quitarlo solamente se está previniendo que el combustible desprendido prenda. Por
consecuencia, la melajá de apagar un fuego es solamente si está quemándose, no si está por prenderse.

El Shuljan Aruj está en desacuerdo y establece que está prohibido rabínicamente. La razón siendo que al
público le parece como si fuera una sola unidad, por cuanto que será prendida y la gente dirá que si está
permitido, también está permitido sacar aceite de una lámpara y especialmente cuando no causará que se
apague hasta después del shabat. Por lo tanto, está permitido sacar un pedazo de metal que está cerca de un
palo en combustión que eventualmente pasará su calor al metal y lo calentará. Por cuanto que extinguir un
metal está prohibido rabínicamente y quitar combustible separado también lo está, entonces esta prohibición
es llamada una "doble prohibición rabínica" (úøé ãøáðï). Sin embargo, poner un pedazo de combustible
solamente cerca del objeto en combustión es una transgresión de prender fuego, pues definitivamente
prenderá y ésta es una forma normal de prender fuego, aunque el fuego vino por su propia energía hacia el
combustible a consumirlo.

La incandescencia de un metal calentado por la electricidad, no siendo una reacción en cadena desde adentro
del metal no es considerada calor transferido al metal desde cables eléctricos y no es lo mismo que calor
transferido de un fuego a un metal. El motivo es que no hay calor real en los cables eléctricos para transferir
al metal. En un metal calentado por electricidad, ésta crea el calor en el metal mientras está fluyendo al
metal. El metal no mantiene su propio calor por medio de una reacción en cadena. Por lo tanto, bíblicamente
el metal no es considerado una unidad aunque la electricidad creará calor que penetra de un lado del metal al
otro. Por lo tanto, si hay resistencia en la unidad de calentado, y tomará un minuto para alcanzar el final con
suficiente corriente para calentarlo al rojo vivo y antes de que esto ocurra rompe el pedazo final, es culpable
rabínicamente de una doble prohibición rabínica de apagar un fuego y de prenderlo si vuelve a unirlo. Y más
aun, transgredió la melajá de cortar.

Los cables eléctricos en sí mismos, aunque unidos a la unidad de calor, no son considerados parte de ésta
porque no están calientes. Si quita la energía eléctrica de una batería y la recarga mientras el foco sigue
prendido, no transgredió la melajá de apagar un fuego porque no estaba extinta. No se considera una
reacción en cadena porque el fuego no está consumiendo la batería. Esta está constantemente causando la
creación de un fuego nuevo, por lo tanto, no se puede considerar como si estuviera consumiéndose. Sin
embargo, ha prendido fuego, pues si no la hubiera recargado, se hubiese extinguido en shabat. También
transgrede la melajá de mejorar un utensilio al recargar la batería. Si al recargarla durará seis meses o más,
transgredió una prohibición bíblica. La ley para el que quita energía de una batería para apagar el foco es la
misma que para el que apaga un fuego poniendo una vela en agua para que cuando llegue la mecha ahí se
apague. Por cuanto que ésta es una forma inusual de apagar un fuego, y es un acción indirecta porque el
fuego incandescente continúa por su propia energía eléctrica consumiendo el resto de la energía eléctrica de
la batería, está prohibido rabínicamente. Esto es una doble prohibición rabínica, porque extinguir un fuego de
un metal también es una prohibición rabínica. Sin embargo, si apaga el interruptor, ésta es la forma normal
en que los focos son apagados y es culpable de transgredir una sola prohibición rabínica: apagar el fuego de
un metal. Concerniente a las chispas que crea al abrir o cerrar un interruptor mecánico, se crean y se separan
del cable. Por lo tanto, se queman solas y no se extinguen. Sin embargo al apagar un motor eléctrico, también
se es culpable de apagar un fuego de un metal, porque las puntas de los cables que producen chispas están
calientes antes de que la corriente se apague.

Aunque el calor en el foco se está creando constantemente, esto no se interpreta de la misma manera que en el
caso donde las chispas son creadas, ni decimos que después de apagar el interruptor el metal en combustión
se apaga por sí solo. La razón es que las chispas están separadas de los cables eléctricos cuando se apagan, y
cada chispa que se crea, lo hace como una unidad individual. El foco, sin embargo, esta unido a los cables y la
electricidad está creando constantemente calor en la misma unidad. Por lo tanto, detener el flujo de la
electricidad es equivalente a quitar un palo en combustión de un metal ardiente el cual es alimentado por el
palo, aunque en este caso el calor está siendo transferido al metal desde este palo y en el caso del foco el calor
está siendo creado en el metal.

La regla que excluye extinguir un metal ardiente de la melajá de apagar un fuego expresa que para transgredir
la melajá bíblica de apagar un fuego, éste debe crear carbón. Por lo tanto, metal ardiente, chispas eléctricas,
gas o gasolina quemándose por sí solos, no producen carbón y está prohibido apagarlos rabínicamente.

En Yom Tob está prohibido aumentar la luz de un foco o el calor de un horno eléctrico, aunque durante el
proceso el flujo de electricidad es continuo y en ningún momento se apaga. El motivo es que cualquier
aumento de calor es considerado crear un fuego mayor en el metal porque el fuego previo no está prendiendo
el calor aumentado y cualquier fuego que no es transferido de otro es considerado como "creado".

Si la fuente de calor es un pedazo de madera en combustión que esta calentando el metal, entonces en Yom
Tob se puede aumentar el calor del metal, aumentando el fuego de la madera o acercando el metal al fuego de
la madera. No se tiene permiso de disminuir el calor del metal alejándolo del fuego de la madera, a menos
que sea absolutamente necesario para Yom Tob, para evitar que se arruine la comida.

Cuando un cable de un aparato eléctrico en funcionamiento es tirado (jalado) de su conexión eléctrica,


produce chispas. Lo mismo es cierto si se prende o apaga un interruptor eléctrico mientras el aparato está en
funcionamiento. Si se desconecta la electricidad fluyendo a un timer también se transgrede la melajá de
desmantelar que es un derivado de la de demoler.

En lugares como hospitales, donde es contra sus reglas prender velas, está permitido recitar la bendición de
las velas de shabat y de habdalá sobre un foco de luz eléctrico porque una flama no es requerida por la ley.
La mitsvá de buscar levadura con una linterna fuerte o un foco es preferente, ya que no se teme buscar en
ningún lugar aun en un automóvil que contenga gasolina.

Se acostumbra no mover una linterna o una lámpara eléctrica cuando está prendida, aunque se necesite o el
lugar que ocupan. El motivo es que parecería como si estuviese haciendo un trabajo mundano diario en shabat
o Yom Tob.

Manejar un vehículo accionado por un motor de combustión transgrede la melajá bíblica de prender fuego y
las melajot rabínicas de mejorar un utensilio y cocinar. Manejar en Yom Tob transgrede la prohibición
rabínica de crear chispas por medio de la bujía de encendido. Si el vehículo tiene un sistema automático, que
al fijarse para guardar cierta velocidad pesa al vehículo y automáticamente alimenta más combustible por el
incremento en peso, entonces el pasajero transgrede la melajá de prender un fuego. En Yom Tob está
prohibido porque se considera hacer un trabajo mundano diario en Yom Tob. El motivo de que el pasajero sea
culpable en shabat es porque al hacer la acción de entrar al vehículo y no salir antes de que arranque está
definitivamente causando un fuego mayor y lo está haciendo de la forma en que el sistema fue creado para
funcionar.

Los vehículos de motores eléctricos funcionan bajo el mismo principio de los motores eléctricos. Al
incrementar el peso que tiene que jalar el motor necesita más corriente eléctrica, las chispas incrementan
proporcionalmente al aumento en corriente eléctrica y la fuerza del motor se incrementa. Consecuentemente,
al entrar a un vehículo accionado por un motor eléctrico, se causa que las chispas se incrementen, lo cual es la
melajá de prender fuego. En los vehículos operados por baterías, éstas se recargan automáticamente al andar.
Por lo tanto, el conductor transgrede la melajá rabínica de mejorar un utensilio, pues la energía recargada es
usada poco después y no durará mucho. Tranvías eléctricos y trenes subterráneos no usan baterías, se
mueven de estación en estación y sólo paran por los semáforos. Están bajo la categoría de un utensilio
temporario, como un reloj mecánico. Por lo tanto, cada vez se que viaje en ellos transgrede las prohibiciones
rabínicas de mejorar un utensilio e incrementar el tamaño de las chispas del motor. Si es en Yom Tob, se
transgrede una doble prohibición rabínica de crear chispas que no son necesarias. Este no es el caso de un
vehículo con motor de combustión. Meterse a tal vehículo, que no tiene un sistema automatizado, causará
que baje su velocidad y no incrementará el tamaño de las chispas ni el flujo del combustible, esto es hecho
solamente manualmente.

Si en Yom Tob no se encuentra un conductor no judío, está permitido llevar a una persona gravemente
enferma a ser atendida.

Si alguien tiene que atender las necesidades de una persona gravemente enferma y esta persona es relevada en
shabat o si su coche se descompone antes de shabat y está lejos de su casa, deberá llamar a casa antes de
shabat para preparar un sobre con dinero para pagarle al taxi y ponerlo cerca de la entrada. Si el taxi llega en
shabat, deberá pedirsele al conductor que abra y cierre la puerta para evitar prender y apagar la luz del coche.
Si usa una kipa, deberá reclinarse en el asiento para no ser visto a través de la ventana del coche. Al llegar, el
conductor deberá abrir la puerta y deberá instruírsele para que tome el dinero. Deberá explicarle a cualquiera
que lo vea que fue una emergencia. Esto es permitido en vehículos con motor de combustión y no con
vehículos de motor eléctrico.

Si es necesario usar un teléfono público que está situado dentro de una cabina, está prohibido cerrar la
puerta porque prendería la luz de la cabina. Si ésta se cierra automáticamente al entrar a la cabina, deberá
mantenerla abierta. Si está construida con un interruptor en el piso que prende la luz al pisar el piso, deberá
marcar apoyándose en la cabina sin entrar en ella. Sin embargosi, por la excitación no pensó antes y se
encuentra dentro de la cabina telefónica con las luces prendidas, no puede beneficiarse de esta luz a menos
que haya suficiente luz aparte de ésta para ver, o a menos que sin la luz no podría llamar para pedir socorro.
Si hay un peligro pequeño de vida de la persona y necesita la luz de la cabina para llamar, es obvio que está
permitido.

Si se encuentra en la cabina y no puede irse a menos que abra la puerta y al hacerlo apaga el foco debe,
pedirle a un transeúnte no judío que le abra o que se pare sobre el piso mientras sale. Si no puede encontrar
tal ayuda, debe salir de forma inusual; abriendo la puerta con su pie o sentándose en el piso y salir mientras
está sentado.
Capítulo III

Instrumentos de sonido

Los Sabios prohibieron tocar instrumentos musicales en shabat porque el músico podría absorberse tanto en
su música que si se le rompe una cuerda se olvidara de que es shabat y la arreglase. Esta es una prohibición
general para cualquier instrumento diseñado para producir sonido aunque no se pueda arreglar si se rompe.
Por lo tanto está prohibido usar un sonador de puerta que esté dentro de una caja de acero porque la persona
está produciendo sonido con un utensilio diseñado para producirlo aunque no se pueda reparar debido a su
caja de acero.

Esta prohibición se extiende a instrumentos que producen sonido eléctricos como radios, teléfonos,
micrófonos, intercoms, audífonos y ayudas auditivas que producen sonido inteligible al oído. Esta
prohibición no se aplica a un aparato de ayuda auditiva que funciona según el método de inducción del
hueso donde el sonido en sí se escucha sólo como ruido indeseado, pero cuando estas vibraciones son
aplicadas a un hueso específico en el oído son entendidas como habla. Este tipo de sonido nunca estuvo
prohibido. Además, no tenemos bases para prohibirlo por sospechar que tal vez lo arregle si se rompe. El
motivo es que hay sólo una probabilidad remota de que se romperá específicamente en shabat, y aun si pasa,
sólo puede ser arreglado en la fábrica.

Los instrumentos eléctricos producentes de sonido originales, eran hechos con tubos al vacío que
funcionaban con delgados cables de metal candentes o con placas puestas dentro de tales tubos. Eran similares
a un foco de luz. Cuando el aparato se prendía, estos cables de metal o las placas se calentaban. Cuando el
sonido se incrementaba, en algunos de los tubos al vacío la fuerza eléctrica aumentaba el calor del metal en
los tubos. Al bajarse el sonido, lo opuesto sucedía y el calor disminuía. El mismo efecto era cierto con un
micrófono cuando el orador levantaba o bajaba su voz. Este calentamiento de los cables de metal o de las
placas era necesario para que el aparato funcionara, y operar tales aparatos en shabat hubiera transgredido la
melajá bíblica de prender un fuego y la melajá rabínica de apagar un metal candente.

Los tanques militares modernos están equipados con micrófonos líquidos. El habla crea vibraciones adentro
del líquido que viaja a través de éste reproduciendo su voz por vibraciones al otro extremo. Esto funciona
bajo el mismo principio que los instrumentos musicales donde el sonido está siendo producido por medio de
vibraciones. La voz humana en sí no es escuchada, por lo tanto está prohibido.

El "Laminar Proportional Amplifier" (LPA) es una altavoz mecánico que funciona sin electricidad. Fue
diseñado para usarse en áreas de alta combustión y para barcos militares que necesitan mantenerse
comunicados en situaciones de combate. El sistema opera a través de un tanque de aire o de un compresor de
aire. La presión del flujo del aire se establece anteriormente y el habla no tiene efecto alguno en la operación
del compresor. El fabricante, DRT Mfg. Co. Inc. de Rockville, Maryland, sostiene que su sistema LPA
funciona sin un diafragma y tales modelos han sido demostrados en sinagogas.
El sistema amplifica el habla, definido como una onda de presión acústica. Esta onda es forzada por el flujo
del aire a láminas cuadradas con diseños recortados sobre las mismas diseñados acústicamente. La onda de
sonido en el canal de control es movida por el jet lateralmente a la frecuencia del sonido, aumentando así la
onda acústica diez veces.

El sistema LPA no produce sonidos nuevos, solamente amplifica la voz. Esto se compara a un eco o al hablar
por un cuerno. Por lo tanto, no está bajo la prohibición de producir sonidos. Sin embargo, a un observador
extraño se le parece mucho a un amplificador eléctrico, así aparentando ser un acto mundano diario (ubda de
jol). Además, si las sinagogas ricas usan este sistema en su diseño estándar, entonces los miembros de otras
sinagogas igualmente ricas pedirán lo mismo con un sistema eléctrico.

El costo estimado de tal sistema, para aquellos cuartos grandes que necesitan esta amplificación, usando de
tres a cinco unidades, es de diez mil dólares por unidad. En los casos más problemáticos sería menos costoso
rediseñar el cuarto usando materiales duros que reflejan el sonido en las paredes y techo y reflectores de
sonidos acústicamente diseñados. Para la situación en donde se quitan paredes movibles alrededor del
santuario principal en las Fiestas, expandiendo así el área de rezo, rediseñar las acústicas no funcionaría. En
tal caso, donde la opción está entre usar el sistema LPA o uno eléctrico, estaría permitido usar el sistema
LPA. Para bajar los costos, podría rentarse el sistema.

La mayoría de las máquinas de sonido eléctricas son prendidas por períodos cortos y no por muchos días. Por
lo tanto si se les prende no se transgrede la prohibición rabínica de hacer un utensilio. Si, al prenderse pueden
ser apagadas inmediatamente y no tienen un tiempo fijo de quedarse prendidas, no existe la prohibición
rabínica de hacer un utensilio al prenderlas. Esta ley incluye: teléfonos, micrófonos, altoparlantes, radios,
instrumentos de música eléctricos, tocacintas y similares. Estos instrumentos pueden ser prendidos o
apagados inmediatamente después. Sin embargo, un intercom está hecho para ser prendido y dejarse así más
de seis meses. En algunos negocios se apaga la electricidad al final del día y operan el sistema de alarma por
medio de pilas de emergencia. Esta, sin embargo, no es la regla general y el intercom no se apaga al final del
día en la mayoría de los lugares. Por lo tanto prender un intercom es comparable a prender un reloj eléctrico
(ver primer capítulo). Por cuanto que estos utensilios son prendidos por un largo período de tiempo, el hecho
de prenderlos es en sí una parte íntegra de completar el utensilio y no solamente usarlo. Consecuentemente
prender el intercom para dejarlo así más de seis meses es una transgresión de la melajá bíblica de hacer un
utensilio y también de la melajá rabínica de prender fuego por las chispas creadas al prender el interruptor.
Hablar por el intercom es una transgresión de la melajá rabínica de producir sonido a través de éste en
shabat. Intercoms que usan pilas son prendidos para que así se queden hasta que se agoten, lo cual es
generalmente menos de seis meses. Sin embargo, si durará más de seis meses transgrede la melajá bíblica de
hacer un utensilio al prenderlo. Si no durará más de seis meses transgrede la prohibición rabínica de hacer un
utensilio. Si las chispas creadas al prenderse son tan frías que no pueden prender ni siquiera un combustible
altamente volátil, entonces no transgrede la prohibición de prender fuego. Si solamente baja el volumen del
intercom para preservar las máquinas pero lo deja prendido para poder escuchar el bip, transgrede la melajá
de desmantelar. Esto es porque la gran parte del tiempo el intercom está prendido para hablar. Por lo tanto,
subirle es parte de completar el utensilio y apagarlo es desmantelarlo.

Si el botón para hablar del intercom se dejó prendido en shabat sin intención, puede conversar si es
necesario, en los alrededores del intercom aunque su voz esta siendo amplificada por el segundo intercom. La
razón es la misma de la analizada antes referente a hacer un utensilio: ya que no tiene intención de crear
sonidos o crear un utensilio, no está prohibido. Lo mismo es cierto referente a hablar que usa una ayuda
auditiva en shabat. Si el orador habla fuerte y despacio para que el oyente lo oiga sin el aparato o si lo puede
entender al leerle los labios y no se propone a hablarle hacia el aparato, entonces le puede hablar. Esta regla es
limitada a casos donde no es aparente que está usando el instrumento. Sin embargo, si habla hacia un
altoparlante, aunque sus labios no están directamente volteados a éste, pero es aparente que se propone
usarlo, es culpable de usar un instrumento producente de sonido en shabat.

Los viejos sistemas de los cuadros conmutador de teléfonos tienen focos candentes que se prenden cuando se
hace una conexión telefónica. Si estos focos no se necesitan para la conexión en sí, entonces concerniente al
usuario, él no tiene intención de prenderlos, sino sólo de hacer la conexión y está prohibido rabínicamente.
Si estos focos son necesarios para hacer la conexión, entonces transgrede la melajá bíblica de prender fuego.
Los sistemas modernos de conmutador funcionan por computadoras. Algunos sistemas todavía tienen luces
LED que se prenden cuando una conexión se hace. Estas luces LED son frías y no son una transgresión de
prender fuego. Tampoco están prohibidas como un sistema de información (utensilio) porque no se las ve
desde su casa ni interesan en esta capacidad. Por lo tanto, si no se tiene intención de hacer un utensilio no es
considerado como tal. Además, por cuanto que no hay un tiempo mínimo que debe hablar por teléfono, no
hay un tiempo mínimo que la luz LED deba quedarse prendida y no está en la categoría de hacer un utensilio.
Lo mismo es cierto para las luces LED en un teléfono moderno que se prenden cuando el teléfono está en
función de hablar y se apagan cuando éste se apaga. Sin embargo, el modo de tono del teléfono produce
sonidos para informar al usuario que el número fue registrado correctamente. Este tono es deseado y es una
transgresión de la prohibición rabínica de producir sonido en shabat. Por lo tanto, es recomendable que un
médico use un teléfono simple de disco, a menos que necesite el tono para comunicarse más rápido o
automáticamente al hospital o los servicios de urgencia. Cuando sea posible, un doctor debe escrutar sus
llamadas en shabat usando una máquina contestadora, diciéndole al que llama que si es una emergencia que
no puede esperar hasta después del sábado, que describa sus síntomas y deje su número telefónico. Si el
doctor siente que este método no funcionará porque el paciente puede juzgar incorrectamente que puede
esperar, entonces tal vez encuentre otra forma de hacerlo.

Mientras hable sin interrupción en el teléfono solo transgrede una prohibición de hacer sonidos en shabat. Si
se detiene a escuchar al otro y luego le contesta, cada vez que para y empieza a hablar otra vez transgrede esta
prohibición.

La prohibición de crear sonidos en shabat no es una prohibición en cada diferente ruido o en cada palabra que
habla por teléfono. Mientras esté hablando o tocando un instrumento sin interrupción, transgrede una
prohibición. Si se interrumpe para escuchar a otra persona o para descansar, al reanudar su conversación
transgrede esta prohibición otra vez. Al ajustar una radio sube y baja el volumen y cambia de estación. Esto
es comparable a un músico tocando una sola cuerda y luego otra para cambiar el sonido y tono. Si después de
ajustar la radio regresa a cambiar el sonido, al cambiar de estación y de esta forma causar que nuevos sonidos
se escuchen, o incrementar o decrecer la amplificación, otra vez transgrede esta prohibición. Al hablar a un
micrófono el amplificador incrementa y decrece la amplificación a medida que el orador suba y baje su voz.
Por lo tanto, si el orador durante su charla sube la perilla del amplificador para incrementar o decrecer su voz,
es parte de la charla y es considerada una transgresión.

Las ayudas auditivas que funcionan bajo el mismo principio de un teléfono donde la voz transmitida se
escucha al acercarse al oído, están prohibidas de usarse en shabat. La razón es que causa que la gente
transgreda la prohibición de crear sonido en shabat cuando hablan hacia el aparato y el usuario también
transgrede esta prohibición cuando habla porque desea saber si habló correctamente.

Una ayuda auditiva que funciona bajo el principio de inducción del hueso como fue explicado anteriormente,
puede ser usada en shabat por cuanto que los sonidos son ininteligibles al acercarse al oído. Sin embargo,
debe ser prendida antes de shabat. Si no fue prendida antes del shabat por negligencia o accidentalmente,
deberá ser prendido de forma inusual como sería usar el mango de una cuchara o cuchillo para presionar el
botón.

Hay varias opiniones referente a si una está permitido usar una ayuda auditiva al entrar al dominio público.
La cuestión es: ya que no es un implante y está constantemente siendo insertada y quitada, ¿se considera
cargar en shabat? o por cuanto que la necesita, ¿se considera vestir un objeto como unos lentes? En mi
opinión la ayuda auditiva de inducción del hueso puede ser usada en shabat.

Si una radio fue prendida en shabat por un timer o por un no judío deberá salirse del cuarto para no causar
sospechas de que él mismo la prendió. Si debe quedarse en el cuarto, deberá ignorar la radio por el mismo
motivo. Si está puesta a volumen muy bajo y nadie más sabrá de esto, tampoco tiene permiso de poner un
timer antes de shabat, porque escuchar la radio en shabat es una falta de respeto. Si es necesario escuchar
radiodifusiones sobre situaciones peligrosas del clima o algo similar, deberá prenderla a volumen muy bajo y
cubrirla para que no se olvide de que es shabat y suba el volumen o cambie de estación innecesariamente.
Una radiodifusión proveniente de otro país en el cual judíos producen en shabat, está prohibido escucharla
aunque no sea todavía shabat para el oyente, porque se está beneficiando de la profanación del shabat.

Está prohibido dejar prendido el fax o la máquina contestadora en shabat porque cuando la prende su
intención es para propósitos de negocios. Por lo tanto, se profana de la Torá cuando un judío manda un fax
porque dirá que si un judío ortodoxo lo dejá prendido, entonces debe estar permitido. Mandar un fax en
shabat es una transgresión de la melajá de escribir.

El uso de lentes que automáticamente cambian de color bajo el sol para funcionar como lentes de sol o lentes
que automáticamente se ajustan a distancias cercanas y lejanas está permitido en shabat. La razón es que
fueron fabricados y son usados para que constantemente cambien y no deben quedarse en cierto estado por
período alguno de tiempo.
Capítulo IV

Elevadores, escaleras eléctricas y candados electrónicos

Los elevadores y las escaleras eléctricas son impulsados por motores eléctricos. La naturaleza de estos
motores eficientes es que cuando empiezan usan un mínimo de poder, y consecuentemente están más débiles
cuando la cabina del elevador está vacía. A medida que la carga de pasajeros aumenta, el motor jala más
corriente eléctrica para incrementar su poder, para así poder levantar la cabina. Las chispas del motor se
incrementan proporcionalmente cuando la mayor corriente eléctrica es jalada. Las chispas creadas no son
necesarias para que el motor funcione. Generalmente, tanto motores AC (corriente alterna) y DC (corriente
directa) provocan chispas. Motores de elevadores AC grandes están hechos para que no produzcan chispas,
pero no son generalmente preferidos. Los elevadores de motores DC están hechos para que no produzcan
chispas, pero después de varios años de uso y desgaste crean chispas al usarse.

También hay una fuerza electromagnética reversa que actúa como fuerza opuesta. Por lo tanto, al
incrementar la velocidad del elevador esta fuerza opuesta incrementa y detiene la aceleración.

Hay un contrapeso que es usualmente igual a un cuarenta por ciento de la carga máxima de la cabina; el
contrapeso jala el elevador sin necesidad de la fuerza del motor. Sin embargo, el ascenso inicial después de
parar en un piso es hecho por la fuerza motriz para vencer la fricción. Mientras más pesada es la cabina, más
fuerza usa el motor para el ascenso inicial. Lo mismo es verdad al revés: cuando la cabina es más pesada que
el contrapeso, el elevador desciende por la gravedad. El arranque inicial para sobreponerse a la fricción es
realizado por el motor.

Al descender, si la cabina está llena más de un cuarenta por ciento, entonces ésta es más pesada que el
contrapeso y no necesita fuerza motriz para seguir descendiendo después de su arranque inicial. La
aceleración es parada por la fuerza electromagnética reversa. El eje del motor está siendo girado por el cable
del motor y la combinación del giro del eje motriz con su cableado en un campo magnético débil que existe
dentro de un motor sin funcionar hace del motor un generador. Elevadores de diseño viejo desperdician esta
electricidad generada por medio de resitencias. Los elevadores de diseño más nuevo y más eficientes usan
esta electricidad generada para ayudar a alimentar al elevador con su luz y también ayudan a alimentar las
luces del resto del edificio. La compañía eléctrica acredita a los dueños del edificio la electricidad que está
siendo generada.

El pasajero que entra a la cabina causa un mejoramiento en el motor porque la fuerza incrementa para subirlo.
Esta es una transgresión de la prohibición rabínica de mejorar un utensilio. También causa que el motor
produzca mayores chispas, pero como que las chispas no son necesarias para que el motor funcione ni son
deseadas, se transgrede la prohibición rabínica de crear un fuego más grande sin intención. Referente a estas
prohibiciones no hay diferencia si el elevador automáticamente para en cada piso o si un no judío lo opera
manualmente.

Hay otras prohibiciones implicadas en operar un elevador no automático. Presionar los botones prende un
foco para indicar que el elevador ha recibido una orden. Este es una melajá prohibida rabínicamente.
Presionar el botón también arranca los motores que abren y cierran las puertas y el motor que sube el
elevador a su piso. Estas son melajot prohibidas rabínicamente. Si el elevador desciende con la persona
adentro, su peso está ayudando producir electricidad, que está causando que se prendan focos. Su peso
también está causando que focos de luz se prendan y apaguen iluminando el número de piso arriba de las
puertas del elevador y en la pared de cada piso arriba de las mismas. Esta es una transgresión de la melajá
bíblica de crear fuego. Causar que las luces se prendan en la cabina cuando se presiona el botón desde el piso
en donde se está es sin intención porque no las ve, por lo tanto está prohibido rabínicamente, hasta que entre
y presione el botón del piso deseado. Sin embargo, se es culpable de causar que los focos de luz que indican
el piso se prendan y se apaguen, porque se la ve. En elevadores más complejos hay muchas más melajot
prohibidas que se están haciendo.

Las puertas de seguridad del elevador son en realidad un interruptor grande: mientras están abiertas, el
elevador no puede moverse. Hay un resorte que automáticamente cierra las puertas. Por lo tanto, sólo abrir
las puertas se considera como si también la hubiese cerrado. Por lo tanto, si ordenó al elevador subir a otro
piso y al cerrarse la puerta le permite subir a tal piso, es como si hubiera presionado el botón del piso en la
cabina y por lo tanto es responsable de todas las melajot hechas por el elevador. Aunque el timer de un
elevador automático ha apagado la electricidad después de que para en el piso y al cerrarse las puertas de
seguridad ninguna chispa se produce, de todos modos al causar que las puertas se cierren es inevitable que
esto causará automáticamente que la cabina del elevador se mueva. Por lo tanto, está considerado como si se
hizo la acción. Si no es un elevador automático, entonces el que presione el botón después de que las puertas
estén cerradas hace la acción de mover el elevador. Su acción de cerrar las puertas es considerado mejorar un
utensilio (el elevador) y está prohibido rabínicamente.

Hay varios interruptores de seguridad para puertas dobles que se cierran automáticamente y que usan un rayo
de luz interrumpido para detectar si alguien está parado en el umbral. Cuando detecta a alguien ahí, antes de
que las puertas empiecen a cerrarse, el interruptor no permite que los motores que cierran las puertas se
activen. Sin embargo, si las puertas ya empezaron a cerrarse, el interruptor invertirá la dirección del motor
para abrirlas. Hay otras maneras de que esto se pueda realizar, pero el punto importante es que hay
prohibiciones rabínicas al activar un motor. La acción causante de que el motor invierta la dirección está en
realidad activando al motor en reversa y por lo tanto está prohibido. Algunos de estos interruptores de
seguridad pueden producir chispas lo suficientemente calientes como para prender materiales volátiles tales
como gasolina.

Los elevadores hidráulicos ascienden a través de líquido forzado a un pistón. Mientras más pesada es la
cabina del elevador, más corriente es requerida por el motor para incrementar su fuerza, para así levantarla.
Por lo tanto, la misma prohibición que aplica al motor eléctrico del elevador al ascender, aplica al elevador
hidráulico al ascender.

Los elevadores hidráulicos descienden por medio del peso del elevador forzando afuera el líquido en el
pistón. El flujo es controlado por una válvula y la carga de cabina. Por lo tanto, el peso de la gente en ésta
causa que descienda un poco más rápido. Esto significa que cada persona está contribuyendo
significativamente a las melajot haciéndose en el descenso, puesto que dada la aceleración de la cabina, estas
melajot ahora están haciéndose por el descenso anterior. Por lo tanto, en descenso la diferencia en la halajá
entre un elevador de motor eléctrico y uno hidráulico es que este último no hace del motor un generador.

En hospitales y en hoteles donde no sirven comidas en los cuartos, una persona gravemente enferma o muy
débil pondrá en peligro su salud bajando por las escaleras para ir a la sala de tratamiento, de pruebas o al
comedor. En situaciones como estas está permitido transgredir prohibiciones rabínicas para mejorar su salud
o prevenir enfermedades. En un edificio habitacional la persona enferma puede rezar y comer en su
departamento y usualmente no tiene que ir a tratamientos en shabat. Por lo tanto es necesario corregir ciertos
rasgos en el elevador de un hospital u hotel para que no haya ninguna transgresión de melajot bíblicos en su
uso. También es correcto reducir la cantidad de melajot rabínicas que se hacen al usarlo.

La forma correcta de hacerlo es modificar un elevador automático para que pare en todos los pisos y abra y
cierre todas las puertas. Todos los focos incandescentes deberán ser cambiados por luces LCD y luz
transistorizada LED que no están bajo la categoría de fuego. Estas luces producidas por su peso que ayudan a
mover el elevador hacia abajo no son consideradas escritura permanente, de manera que el elevador es
automático y por sí sólo se moverá al próximo piso, así cambiando la luz que indica el piso.

Cualquier electricidad siendo generada por el motor al descender deberá ser desperdiciada por medio de
resistencias. En este momento podemos usar el elevador sin transgredir melajá alguna.

El interruptor de seguridad del ojo eléctrico para las puertas debe ser transistorizado para que las chispas
creadas no estén calientes.

Un motor AC que no produce chispas deberá ser usado. Sin embargo, esto no solucionará el problema de los
motores pequeños usados para abrir y cerrar las puertas y agarrar el elevador cuando esté a nivel del piso,
pues éstos crean chispas.

En muchos casos subir las escaleras representa un problema de salud, pero bajarlas no, al menos que haya
muchas escaleras para llegar al piso designado. Tomar un elevador automático hacia arriba donde éste está
jalando al pasajero en contra de su peso transgrede menos melajot que bajar cuando su peso asiste en traer la
cabina a un piso más bajo. El interruptor del ojo eléctrico de las puertas de seguridad generalmente es un
problema. Cuando está permitido usar un elevador, uno deberá tratar de entrar o salir de la cabina antes que
las puertas empiecen a cerrarse, si es posible.

Tomar un elevador automático para subir transgrede dos melajot rabínicas: primero, mejorar un utensilio, que
es el motor en este caso, pues esto incrementa su fuerza; y segundo, causar chispas indeseadas. Si el motor
principal es AC que no produce chispas, entonces teóricamente estaría permitido usarlo en Yom Tob para
subir. Uno debe también decidir si la opinión pública verá mal tal acción y si habría alguien que lo use
erróneamente en shabat por su uso en Yom Tob. Sin embargo, si se sufrirá al subir tantas escaleras, se puede
usar aunque sea con motor DC pero sólo en Yom Tob. Para el mejoramiento de la salud de una persona
gravemente enferma o para prevenir que alguien se enferme, está permitido usarlo al subir. Si es necesario se
puede aun usar un elevador eléctrico operado manualmente y presionar los botones si la luz producida al
hacer esto y los botones del piso no usan focos incandescentes sino luz LED o LCD. De otro modo, deberá
pedirle a un no judío que presione los botones. Si esto es imposible, deberá presionar el botón con los ojos
cerrados y de forma inusual (con su codo, por ejemplo) y voltearse para no beneficiarse al ver la luz del
botón. Cuando escuche las puertas abrirse podrá voltearse hacia el elevador, entrar y presionar el botón del
piso de forma inusual, con los ojos cerrados y también voltearse para no beneficiarse de la luz del botón ni de
la del piso. Cuando se abran las puertas, no deberá ver la luz indicadora del piso para ver si paró en el piso
deseado. Puede preguntarle a un no judío qué piso es o acercarse a las puertas y ver el número del piso
pintado en el poste de la puerta o en la pared del piso.

Al bajar en elevador el peso de la persona lo hace descender con el uso del motor. Mientras se incrementa el
peso de la cabina, el motor usa menos fuerza para retener el contrapeso. Si el peso de la cabina es más que el
contrapeso, entonces el motor asiste en el arranque inicial y después, el peso combinado de la cabina y las
personas en ésta lo bajan. Por lo tanto, las personas en la cabina son responsables por toda la melajá que se
hace yendo hacia abajo. Aunque la electricidad, siendo generada por el motor, se desperdiciaría y aunque el
motor primario es uno AC que no produce chispas, el hecho sigue siendo que al bajar, la cabina activa
interruptores y éstos a su vez activan los motores que paran la cabina, alineándola con el piso y los que abren
las puertas. Ésta también activa interruptores que prenden y apagan focos que indican el piso, pero esto puede
ser resuelto usando transistores de luces LED. Por lo tanto, no se puede usar este elevador para bajar aún en
Yom Tob, excepto si sufrirá dolor al bajar las escaleras. En shabat lo puede usar sólo para la mejoría de la
salud de una persona gravemente enferma o para prevenir una enfermedad grave.

Si el elevador no es automático, está prohibido pedirle a un no judío que presione los botones del elevador, si
baja. La razón es que el peso le está ayudando a descender y por lo tanto prende y apaga interruptores que
iluminan el número del piso. Aun si estas luces fueran LCD, seguirían creando símbolos con sentido (como
números) y esto es una transgresión de la melajá de escribir. Además, esto es considerado escritura
permanente puesto que el elevador puede quedarse en ese piso indefinidamente con el mismo número
exhibido. A una persona gravemente enferma se le permite presionar el botón de forma inusual con los ojos
cerrados y luego voltearse para no beneficiarse de la luz del botón. Al escuchar las puertas abrirse, puede
entrar y presionar el botón del piso de forma inusual, con ojos cerrados y otra vez voltearse para no
beneficiarse de la luz del botón ni de la luz indicadora del piso. Cuando abran no deberá ver la luz del piso
para saber si paró en el piso correcto. Puede acercarse a las puertas y fijarse en el número pintado en las
jambas de la puerta o en la pared del piso.

Las escaleras eléctricas usan un motor eléctrico y por lo tanto, cuando una persona las pisa, la carga
incrementa y el motor necesita más energía eléctrica para incrementar su fuerza. Estas son las mismas dos
melajot rabínicas que se están haciendo al ascender un elevador. Si la escalera eléctrica está llena, entonces
al bajarse uno arriba, está siendo reemplazado abajo, así que la única diferencia en el peso es la diferencia en
el peso está entre el que se baja y se sube. Esto, sin embargo, podría ser unas cien libras (aproximadamente
45 kilos) lo cual causaría que el motor incrementase su poder y jalara más corriente eléctrica.

Teóricamente, unas escaleras descendientes podrían incorporar el peso a éstas para ayudarse a descender.
Esto reduciría la cantidad de corriente eléctrica necesitada por el motor y produciría chispas. Sin embargo,
esto se consideraría mejorar la eficiencia del utensilio por cuanto que ahora está haciendo el mismo trabajo
usando menos fuerza. Además, la gente diría que si es permisible usarlas al descender, también lo es al
ascender.

Algunas escaleras están diseñadas para que no funcionen cuando no hay personas y cuando alguien se sube el
interruptor del ojo eléctrico prende el motor y prende una luz de advertencia que indica que las escaleras
están en uso. Esta luz no es necesitada por el pasajero, pero es una transgresión de una melajá rabínica.

Como regla general, las escaleras eléctricas solamente se pueden usar en shabat para mejorar la salud de una
persona gravemente enferma o para prevenir una enfermedad grave. En Yom Tob también pueden ser usadas
para aliviar o prevenir dolor severo o incomodidad.

Abridores de puerta de ojo eléctrico o interruptores de piso que abren una puerta al ser pisados están
prohibidos en shabat porque a través de ellos se está activando un motor que no se apaga hasta que entre por
la puerta. Es posible que haya otra puerta. Si no, debe esperar a que un no judío active el interruptor y entrar
antes o con él. En el caso de una persona gravemente enferma cuya salud se empeoraría si no entra
inmediatamente, puede entrar sola.

Aquel que hace un imán permanente en shabat es culpable de transgredir la melajá bíblica de hacer un
utensilio.

Como resultado de la inquietud por la seguridad, numerosos hoteles (especialmente cadenas internacionales
como el Hilton, Hyatt y Sheraton) han instalado, en años recientes, en las puertas de los cuartos de
huéspedes, un tipo nuevo de cerradura que no se abre con llave, sino con una tarjeta. Dependiendo del
sistema, la tarjeta tiene o numerosos agujeros punzados a través de éstas o una franja magnética (similar a
las de las tarjetas de crédito) en su dorso.

Varias cuestiones halájicas necesitan ser consideradas con respecto al uso de cerraduras que funcionan
electrónicamente en shabat y Yom Tob o alternativas permitidas. Estas son cuestiones de generar una
corriente eléctrica que cambia un utensilio, termina un utensilio y hacer un hecho mundano, ("ubda de jol" y
"marit ayin").

Estas "tarjetas llaves" pueden ser cambiadas fácilmente en una máquina que cabe cómodamente detrás del
mostrador. A cada ocupante nuevo del cuarto se le da una tarjeta recientemente codificada. Una vez insertada
a la cerradura, hace que cualquier tarjeta usada anteriormente sea inútil. Así, un ocupante anterior ya no
puede entrar con una "tarjeta llave" vieja.

Los mecanismos internos de estas cerraduras varían. Casi todas funcionan con baterías o corriente eléctrica.
Algunas variaciones son puramente mecánicas. Otras son parcialmente mecánicas y parcialmente
electrónicas. Además, hay pocos modelos que pueden ser supeditadas por una llave común. Esta llave es en
esencia una llave de paso y es registrada para su uso por personal de seguridad únicamente. Ésta abre la
puerta de la misma forma que una llave común. También deja el sistema transistorizado intacto para uso
futuro.

Cuando una tarjeta con franja magnética es metida a la cerradura, activa un interruptor lector de tipo
transistor (similar a una caja bancaria automática). Estos interruptores a su vez abren otro interruptor
transistorizado, el cual está conectado a una pila. La pila activa un imán eléctrico que levanta la clavija
metálica, haciendo posible darle vuelta a la manija y abrir la puerta. Cada vez que se mete la tarjeta, la
memoria interna de la cerradura registra el código que está en la franja magnética de la tarjeta (al entrar al
hotel), la fecha y hora de inserción. Muchos sistemas tienen un indicador de luz. Consiste de una luz de
transistor que se prende verde para indicar que el código ha sido aprobado por los interruptores y que la
manija puede ser dada vuelta para abrir la puerta. Una luz roja indica una tarjeta equivocada o el mal
funcionamiento del sistema. Una luz amarilla significa que el cuarto está cerrado desde adentro.

Estas luces de transistor no producen calor discernible y no pueden prender ningún gas combustible. La
corriente baja usada en este sistema no producirá chispa alguna con calor discernible. Por lo tanto, las luces
de transistor no representan el problema de producir una chispa de fuego en shabat.

la información aumentada a la memoria de la cerradura electrónica cuando se mete la tarjeta no se considera


acabar el instrumento por cuanto que la persona que abre la puerta no quiere esta información. Esta, así
aumentada, incluye el código de la tarjeta, la fecha y hora de inserción. Esto es necesario únicamente para el
personal de seguridad del hotel si es que hay un robo. Una vez adentro del cuarto se cierra con pasador. Este
prevendrá que cualquiera con una tarjeta válida entre. Cuando está cerrado ordena al sistema que no prenda
el interruptor, e indica si alguna tarjeta válida ha sido metida y señala cuando alguien en el cuarto ha cerrado
el pasador. Para señalar,

Sin embargo, hay un problema halájico como resultado de la prohibición de hacer un utensilio o instrumento
en shabat. Esta prohibición se aplica a dos categorías de utensilios. Una es donde el uso es derivado de la
forma de éste, como una jarra o un armario.La otra es cuando el uso es derivado de la manera en que éste
funciona, por ejemplo: quitar un cuchillo candente del fuego y ponerlo en agua fría para endurecer la cuchilla.
Con esta cuchilla recientemente endurecida el cuchillo puede cortar carnes más duras. Así, aunque no haya
un cambio en la forma del cuchillo, hay un cambio funcional. Igualmente, cuando uno utiliza la tarjeta llave
magnética, el imán dentro de la cerradura se convierte en un instrumento nuevo (un electroimán) por un
cambio en su función. De la misma forma la luz de transistor crea un instrumento de nueva información. Sin
embargo, el sistema no es permanente puesto que se apaga solo en cuestión de segundos, aun si no le da
vuelta a la manija. Lo mismo es cierto con el pasador adentro de la puerta. Es usado para abrirse y cerrarse
fácilmente cuando el huésped desee. Por lo tanto, sus acciones de abrir y cerrar la cerradura o el pasador
están bajo la categoría de usar un utensilio y no bajo la de hacerlo o mejorarlo.

Hay dos prohibiciones rabínicas en abrir estas cerraduras, una se llama "ubda de jol" (hacer actos mundanos
en shabat y Yom Tob) y la otra se llama "marit ayin" (gente que lo vea abrir estos tipos de cerraduras
sospechará que está haciendo alguna melajá). Esto se debe porque no muchos están familiarizados con el
funcionamiento de estas cerraduras. Algunos de estos sistemas de seguridad tienen un motor central que
indica qué tarjeta fue usada para entrar a un cuarto. Si usa luces LED la prohibición es la misma. Si aparecen
caracteres, entonces hay una prohibición nueva de crear escrituras temporales sin intención.

Una vez adentro, no hay problema al usar la cerradura desde adentro puesto que esa operación en sí no causa
ningún cambio físico discernible que pueda ser titulado actividad diaria y se está realizando en la privacidad
de su cuarto.

Por consecuencia, mientras que uno no puede usar personalmente la tarjeta llave, uno puede, dependiendo de
las circunstancias, pedirle a un no judío que le meta la tarjeta. En tal situación sería recomendable dejar la
llave con el personal de seguridad para así no usarla accidentalmente en shabat o Yom Tob. Además, muchos
hoteles y moteles tienen servicio de mostrador durante las horas hábiles. Si se encontró con el cuarto cerrado
a cualquier hora del día cuando no puede encontrar un no judío que lo ayude, no deberá entrar al cuarto a
menos que lo necesite por motivos de salud o para evitar dolor grave. Las situaciones en las cuales podría
entrar incluyen: si debe tomar una medicina inmediatamente, si está en peligro por falta de protección, o si se
siente muy apenado de estar en el lobby del hotel a esta hora. Este último caso entra en la categoría de dolor
mental, el cual está igualado al dolor físico. Aún en estas circunstancias cuando tiene permiso, deberá
intentar abrir la puerta sin ser visto por un judío y de forma inusual, como meterla tomándola con las dos
manos o sosteniéndola entre sus dedos.

Por lo tanto, si alguien está de viaje y puede escoger el hotel, deberá buscar uno con llaves convencionales y
evitar las de tarjeta llave electrónica. Especialmente cuando no hay o hay poca diferencia en el costo entre
ellos; no hay razón válida para ponerse en una situación en la cual la única forma de entrar al cuarto en
shabat es pidiéndole a un judío que use la llave electrónica.

Un interruptor a control remoto que usa ondas electromagnéticas o de radio halájicamente es igual que uno
manual, puesto que es seguro que por su acción la luz se prenderá y se está usando el interruptor de la forma
en que fue hecho.

Un interruptor que está hecho de tal forma que pueda prender o no a la primera o segunda vez, si prende la
luz la primera o segunda vez, es una transgresión rabínica, pero la tercera es bíblica.

No podemos decir que un utensilio eléctrico específico de cierto fabricante está permitido. Los motivos son:
primero, inclusive el mismo fabricante cambia frecuentemente el diseño de su producto y segundo, que un
mecánico al arreglarlo podría hacer un cambio que también cambiaría su estado halájico. Por lo tanto,
cualquier utensilio de estos necesitará inspección constante para asegurar que ningún cambio se hace que
podría prohibir su uso en shabat.
Capítulo V

Cinescopios, computadoras y sistemas de seguridad

Cinescopios (de monitor), focos fluorescentes y tubos de rayos X producen su luz calentando un cátodo de
metal al rojo vivo para mejorar el flujo de electrones a través del tubo y evaporar los gases líquidos en éste.
Al calentar el cátodo de metal se aminora la cantidad de corriente eléctrica necesaria y se incrementa la vida
del cátodo. Por lo tanto, prender alguno de estos tipos de tubos o focos transgrede las melajot de prender
fuego y cocinar. Además abrir y cerrar el interruptor produce chispas, esto transgrede la prohibición rabínica
de prender un fuego.

El acabado como utensilio de cinescopios, de tubos de rayos X y focos fluorescentes es cuando están listo
para ser usados y son vendidos. Prenderlos no acaba el utensilio porque están hechos para ser prendidos y
apagados. Por lo tanto, al prenderlos y apagarlos uno usa el utensilio pero no lo acaba. Sin embargo, hay
excepciones a la regla. Algún alumbrado en bancos y negocios es permanente y quedará prendido por meses
hasta que los focos se fundan. Si el interruptor no está accesible al consumidor ni es evidente, entonces
apagar la luz es considerado permanente y hacerlo está completando el implemento.

Monitores que son LCD (led crystal display) están prohibidos porque el que los usa transgrede la melajá de
escribir como con cinescopios. Sin embargo, no transgrede la melajá de prender fuego o cocinar al prenderlo.

Uno podría preguntarse: ¿por qué las imágenes de electrones se consideran escribir, puesto que la
electricidad no puede continuar generándose sin ayuda humana, y electrones nuevos deben constantemente
bombardear el revestimento del tubo para continuar la imagen? A lo mucho debería ser considerado escritura
temporal. La respuesta es que puesto que se espera la continuidad y al ojo humano la escritura parece ser
continua, se considera permanente. El mismo razonamiento aplica a prender un reloj eléctrico que funciona
por medio de la electricidad de la casa. Puesto que el flujo de electricidad es continuo y es esperado, entonces
la electricidad es una parte permanente del reloj y con ésta el reloj es considerado completo.
Al guardar información eléctrica en un disco (disquet) o en una cinta (caset), el valor de éstos es
incrementado. Esto es una transgresión de la melajá de mejorar un utensilio, puesto que este mejoramiento
puede durar un tiempo largo, cuando la información es guardada pero no metida éste puede durar un largo
tiempo en la computadora, mientras se deje prendida. Sin embargo, puesto que una computadora es prendida
y apagada al poco tiempo, meter esta información es considerado como usar la computadora y no es
mejorarla.

Un método alternativo de meter información para un doctor que está en guardia en un hospital es usar una
computadora que use pila. La ventaja de este tipo de CPU es que la pila dura por poco tiempo, entonces la
actividad del CPU y la escritura en su pantalla son temporales. El abrir el CPU de forma inusual, así como
con una llave o con el puño, es hacer un utensilio temporal de forma inusual. Esto es una doble prohibición
rabínica que está permitida para alguien gravemente enfermo. Escribir las ordenes e información de forma
inusual, como con una navaja o con su puño, está produciendo escritura que no es permanente de forma
inusual, esta también es una doble prohibición rabínica.

Puede ser diseñado software (programas para computadoras) que exhiban y llenen los formularios del
hospital necesarios para su uso general y para la especialidad del doctor.

Si hay un problema en encontrar un no judío que ordene imprimir, puede pedirle a otro judío que presione con
una navaja junto con él. Los dos haciendo un trabajo de forma inusual es una doble prohibición rabínica. En
los hospitales que tengan un sistema integrado con el uso de CPUs portátiles puede ordenar que se guarde de
la misma forma que para imprimir.

Si el hospital funciona con una computadora principal y extensiones, deberá cambiar la extensión por una
CPU. La CPU deberá tener software que apague la imagen cuando no se use por poco tiempo. El
subdirectorio deberá ser accedido antes de shabat y la CPU deberá ser conectada a un "timer" para apagarla y
después prenderla, el sábado por la noche después de shabat. Esto dará tiempo para copiar los datos de
archivo (file) antes de que se borren. Al file AUTOEXEC.BAT le será indicado que borre todos los files en el
subdirectorio y luego que lo llene de files inservibles, para que los originales no puedan ser recuperados. Por
consecuencia, el sábado en la noche cuando el "timer" apague y prenda la CPU, el file AUTOEXEC.BAT
borrará el subdirectorio. Por lo tanto, toda información metida en shabat es solamente temporal y si la mete
de manera inusual, es una prohibición rabínica doble.

Durante las dos guerras mundiales, los países involucrados en espionaje emplearon un método secreto para
transferir información a través de escrituras microscópicas. Parecían puntos únicamente leíbles a través de
lupas potentes. La pregunta es: si el gobierno hubiera pedido que alguien trabajara en este arte en shabat,
¿estaría transgrediendo la melajá bíblica de escribir, o si la transgresión sería solamente rabínica, puesto que
esta escritura no es discernible al ojo desnudo? La respuesta es que las leyes bíblicas dependen de la visión
natural. Sin embargo, se transgrede una prohibición rabínica puesto que se está escribiendo y se ve a sí
mismo formando letras. Los puntos que forma son sin intención y por lo tanto, son una prohibición rabínica
aunque sean discernibles al ojo desnudo.

La misma lógica puede ser aplicada a escribir con algún químico que es visible solamente bajo una luz
especial. Este método es usado hoy en día por los bancos para ocultar las firmas de los clientes y podría ser
usado por hospitales como una alternativa para firmar varias órdenes o reportes. Escribiendo con su mano
izquierda usando este químico, solamente está transgrediendo una doble prohibición rabínica.Sin embargo, es
más fácil escribir la información sobre una computadora de manera inusual. Este método del químico
invisible podría resolver el problema de firmar en shabat.

Esta misma lógica podría ser usada para permitir el uso de filtros de agua que usan un material como una
esponja absorbente que absorbe las impurezas, puesto que las impurezas no son discernibles ni antes ni
después de filtrar.

Las mismas reglas que aplican a una CPU aplican a una calculadora.
Está prohibido cambiar la imagen exhibida en un reloj LCD. Si después de cambiarla regresará a la original,
entonces se considera temporal y está prohibido rabínicamente como escribir; si no, transgredió una melajá
bíblica.

Hablar a una grabadora no produce sonido audible y no se puede comparar a hablar a un micrófono. Graba
datos sobre un aparato magnético y es considerado como si se hizo una mejoría en la cinta. Hay sistemas de
hospitales en donde el doctor graba su reporte y los oficinistas lo transcriben a máquina en formularios. Al
terminar, borran lo grabado. Por lo tanto, el grabar se considera temporal. Si cambia su voz al grabar, está
grabando temporalmente de forma inusual y es una prohibición rabínica doble.

Al usar un bisturí de rayo láser, varias melajot de shabat son transgredidas. Cuando se prende, los electrodos
son calentados al rojo vivo y el gas líquido se evapora. Cuando se corta la carne con el calor del láser la esta
derritiendo y cortando a cierto tamaño. Cuando está curando una cortada con este calor, está derritiendo la
carne y uniendo los lados. Prenderlo no es problema porque puede ser hecho por un no judío o con "timer". El
problema es que solamente un cirujano experto puede dirigir el láser. Sin embargo, si el rayo puede ser
dirigido por dos personas juntas, las prohibiciones son rabínicas y entonces puede ser permitido para salvar un
miembro. Si la persona grave no es atendida inmediatamente y su enfermedad podría deteriorar
irremediablemente o no hay otra forma de aliviar su dolor excepto por medio de la operación por láser,
entonces estaría permitido.

Cámaras de video diseñadas para sistemas de seguridad siguen funcionando sin parar por días hasta que sean
mandadas a mantenimiento. Al prenderlas se transgrede la melajá rabínica de hacer un utensilio temporal y la
bíblica de mejorar permanentemente la cinta grabadora, dado que la información grabada es útil para el
personal de seguridad; no hay imágenes o escrituras discernibles en la cinta grabada.

Las cámaras de video caseras son prendidas y apagadas cuando uno quiere, por lo tanto prenderlas no se
considera crear un utensilio temporal. Sin embargo, transgrede la melajá bíblica de mejorar un caset de video
cuando graba lo que necesita.

Está prohibido caminar delante de una cámara del sistema de seguridad porque al hacerlo, causa que su
imagen aparezca en la pantalla. Esto es comparable a imprimir su imagen. Si se hace sin intención, está
prohibido rabínicamente. Para atender las necesidades de un paciente de hospital está permitido caminar
delante de la cámara. Esto es porque no hay otro sustituto para el cuidado del paciente en aliviar su molestia.

La razón por la cual la gente invierte tanto dinero en sistemas de seguridad es para proteger sus vidas,
propiedades y por tranquilidad mental. Las preguntas son: ¿Hasta qué grado llega el peligro? ¿Hasta qué
grado el sistema prevendrá el peligro? ¿Qué está en peligro? ¿Las prohibiciones para prenderlo son bíblicas
o rabínicas? También está el problema de quedarse afuera o adentro, porque si sale o entra el sistema
prenderá la alarma.

Si el barrio es tal que hay un porcentaje bajo de robos cuando la persona está en casa, entonces la ley de
salvar una vida en shabat es aplicable, dado que este sistema de alarma podrá salvar su vida. Por lo tanto, si
por alguna razón el sistema no fue activado antes de shabat, lo podrá hacer en shabat. Uno siempre deberá
tratar de minimizar la cantidad de leyes transgredidas en activarlo. Una forma de hacer esto es tratar de
activarlo de forma inusual.

Sin embargo, si es muy improbable que haya un robo cuando la gente está en la casa, entonces está prohibido
transgredir prohibición alguna. Si se siente incómodo sin el sistema e interfiere con su descanso, entonces
puede pedirle a un no judío que lo prenda de forma inusual. Sin embargo, si cuando nadie se encuentra, hay
probabilidades de que entren a robar y el porcentaje indica que lo harán, entonces puede prenderlo haciendo
una doble prohibición rabínica a través de un no judío para proteger su propiedad. Si el porcentaje es que no
robarán, entonces no tiene permiso de activarlo. Si no tiene tranquilidad mental porque le falta la protección,
entonces puede pedirle a un no judío que lo active de forma inusual.
Cuando se queda adentro o afuera porque si sale o entra el sistema prenderá la alarma, a veces puede activar
el sistema. Si está adentro y no puede asistir a los rezos, puede pedirle a un no judío que desactive la puerta
de forma inusual. Si debe ir a ver un médico porque está gravemente enfermo, puede desactivarla de manera
inusual. Esto se permitiría aunque al cerrar el interruptor se creen chispas. La razón es que las chispas no se
necesitan y al hacerlo de manera inusual es una doble prohibición rabínica. Si al hacer esto causa que la
pantalla LCD escriba palabras como "puerta desactivada" y esta escritura se quedará así permanentemente al
menos que haga otra acción para cambiarla, es una prohibición bíblica. La forma de hacerlo es pedirle a otra
persona que le ayude a desactivar la puerta de forma inusual. Si no consigue a otra persona, debe desactivarla,
solo de forma inusual. La razón es que no tiene un médico a la mano que diagnostique la gravedad de la
enfermedad, bien podría ser que si no se tratase inmediatamente, se causara daño permanente.

Si es de noche y debe activar el sistema que también prende las luces, ésta es una melajá bíblica puesto que
se beneficia de ellas. La forma permitida de hacerlo es pedirle a otra persona que lo ayude a abrir la puerta de
forma inusual, usando sus zapatos o un trapo. Esto es una doble prohibición rabínica y está permitido para
una persona gravemente enferma. Si no puede conseguir ayuda, entonces se puede abrir la puerta de forma
inusual, si se está gravemente enfermo.

Algunas casas tienen instalado un interruptor de luz que detecta el movimiento, prendiendo un foco de luz
cuando alguien pasa por la casa. Se permite caminar por una calle la noche de shabat aunque exisista una
posibilidad de que prenda estos interruptores. La razón para esto es que hay una prohibición rabínica
cuestionable. Si lo prende, puede continuar caminando, aunque esto apague la luz. La lógica para esto es que
quedarse parado ahí transgrede la prohibición más severa de causar que un foco esté prendido más tiempo.
Después de que descubrió los lugares donde estos interruptores están instalados, está prohibido pasar por ahí
en shabat y deberá evitar esa área.

Lo mismo es cierto para alguien que se quedó afuera. Esta situación es más seria porque puede ponerse en
peligro quedándose afuera o puede sufrir mucha molestia física y entonces se le aplicaría la ley de alguien
gravemente enfermo.

Prender el sistema en sí es una prohibición rabínica de hacer un utensilio temporario o un mejoramiento


temporal en un edificio. Esto es porque el sistema se prende por poco tiempo al salir y es desactivado al
entrar. Desactivarlo en sí mismo no está prohibido. Pueden haber otras melajot que se hacen al desactivarlo,
tales como crear chispas al cerrar el interruptor o producir escrituras en la pantalla del sistema.

Si tiene que activar el sistema para entrar y está totalmente transistorizado, es decir, que trabaja con un
transformador de voltaje de batería, mientras no se produzcan chispas calientes y no haya una pantalla LCD,
se permite si nada más se prende la alarma. La razón es que la prohibición es producir sonidos que se desean
y no los que no se quieren. Por lo tanto, si prueba el sistema para ver si la alarma se prende, está prohibido. Si
hay un aparato que llama a la policía al prenderse el sistema, está prohibido, porque está haciendo un
utensilio temporario.

Hay sistemas que usan un juego de mini focos LED como tablero de información. Si ciertas luces destellan,
eso significa que alguien ha entrado a esa sección de la casa. Este utensilio de información no es necesario
para la familia, ni siquiera para la persona que va de sección en sección en la casa. Su uso es notificar al
dueño sobre gente sospechosa. Por lo tanto, el que está activando las luces del sistema no tiene uso para esta
información y para él no es un utensilio de información, por eso se permite. Sin embargo, es preferible que lo
cubra para shabat para que una persona no versada en estas leyes no piense que transgrede shabat.

Si sin querer toca el timbre de la puerta y mientras que tiene el dedo ahí se acuerda de que es shabat, está
prohibido quitarlo de manera usual. El motivo es que quitarlo es lo mismo que cerrar un interruptor y se crean
chispas. Aunque al quitarlo está también parando el sonido del timbre, de todos modos esto en sí está
permitido. Si usa su otra mano para quitarlo, esto es una forma inusual de hacerlo y se permite como una
doble prohibición rabínica. Algunos timbres tienen una luz que se apaga cuando se toca y se prende al dejar
de hacerlo. Si está oscuro y se beneficia de su luz, entonces es una prohibición bíblica y debe pedirle a otro
que lo ayude a quitar su dedo, entonces es una doble prohibición rabínica.

Un utensilio que está hecho para durar seis meses o más es un utensilio permanente y su acabado está
prohibido bíblicamente.

Los componentes básicos de una casa son: el piso, las paredes, el techo, las puertas, y las ventanas. Cualquier
mejoramiento en el piso como tal, o en las paredes como tal, o en el techo como tal, o en la puerta como tal, o
en la ventana como tal, es una transgresión de la melajá de "construir". Otros tipos de mejoramientos en estos
componentes son transgresiones de la melajá de mejorar un edificio. Un ejemplo de esta melajá es hacer un
hoyo para poner una cerradura o ponerle estantes a una pared. Ponerle la caja de control computarizado de un
sistema de seguridad a la pared es otro ejemplo. Poner permanentemente el software para instalar el sistema
también se considera mejorar un edificio aunque controle partes que no están unidas al edificio.

Capítulo VI

Sistemas de enfriamiento y calentamiento

Cualquier mejoría hecha a las cinco secciones básicas de un edificio es una transgresión de la melaja de
"construir". Estas son las cinco secciones: el piso, las paredes, el techo, la puerta y las ventanas. Aparatos
domésticos adheridos a estas cinco secciones básicas no se consideran parte de ellas porque su uso principal
es como aparatos y no como parte de la estructura del edificio. Por lo tanto, adherirlos no es una transgresión
de la melaja de construir, sino una transgresión de la melaja de mejorar un edificio. Arreglarlos también entra
en la prohibición de la melaja de mejorar un edificio porque el aparato es adherido al edificio.

Hay varios problemas halájicos en usar el aparato refrigerador-congelador en uso hoy en día. Algunos de
estos problemas son estándar y algunos se relacionan a las opciones que se ofrecen por el fabricante. Antes de
entrar en éstos es necesario decir que hoy en día sin el uso de un refrigerador, el platillo principal de una
comida de shabat puede ser incomible y las medicinas y comidas de niños pueden deteriorarse. Es por estos
inconvenientes que necesitamos definir los problemas y tratar de remediarlos.

El problema más básico es el foco del refrigerador que se prende al abrir la puerta. Esta es una transgresión
de la melaja bíblica de prender fuego. La forma de corregirlo es simplemente quitarlo. El problema empieza
cuando alguien sin querer lo pone. Puede permitirse abrir la puerta por medio de una prohibición rabínica
doble. Una forma fácil de hacer esto es envolver una toalla alrededor de la manija y abrir con otra persona.
Dos personas haciendo una melaja de forma inusual es una prohibición rabínica doble. Las circunstancias que
justifican usar este método son: si siente que su alegría de shabat será gravemente reducida si él y sus hijos
no pueden comer la comida de shabat; si el alimento nutricional de un niño está en el refrigerador y no hay
sustituto; si una persona que está enferma no tiene un sustituto para la medicina que está en el refrigerador.
Cerrar la puerta involucra la prohibición rabínica de apagar un fuego metálico, por lo tanto es suficiente que
una sola persona la cierre con una toalla.

Un termostato controla el sistema de refrigeración. Teóricamente, si se abre cuando el sistema de


enfriamiento está prendido, la temperatura adentro se incrementa y el sistema deberá trabajar más tiempo
para enfriarlo al grado necesario para que el termostato se apague. Si un timer apagaría el sistema, abrir la
puerta causaría que el sistema trabaje más tiempo para enfriarlo después de que el timer lo prendió otra vez.
El tiempo aumentado de trabajo de los motores no se debe a un mejoramiento en el motor, sino al termostato.
Sin embargo, al causar que el motor trabaje más esta causando que el motor continúe creando chispas y está
prendiendo fuego sin intención. Es sin intención porque las chispas son un subproducto del motor y no se
necesitan para su uso. Por lo tanto es una prohibición rabínica. Al cerrar la puerta está permitiendo que la
unidad se enfríe al grado en el cual el termostato la apagará. Por lo tanto, está causando que el motor deje de
trabajar antes de lo que lo haría si la puerta se dejara abierta, pero trabajará más que si no se hubiese abierto
para nada. Referente a detener la producción de chispas antes, esto no se considera apagar un fuego porque no
está apagándolas en sí mismas. Sin embargo, está apagando un fuego metálico que son las puntas de los
cables encendidos que producen las chispas; estas puntas están al rojo vivo. Cuando las circunstancias lo
justifican, como fue explicado antes, se permite abrir y cerrar de forma inusual.

Si la puerta se abre cuando el sistema está apagado, la temperatura interna se incrementa y esto causa que el
termostato prenda el motor antes, así creando chispas. Esto también es una prohibición rabínica de hacer un
utensilio temporario. Al cerrar la puerta, todo lo que está haciendo es prevenir que el motor se prenda antes.
No hay prohibición de apagar un fuego cuando todavía no existe aunque se creará. Todo lo que hizo es
prevenir que se prenda antes. Cuando las circunstancias lo permitan, puede abrir de manera inusual.

Hay modelos que apagan el ventilador cuando se abre la puerta, y lo prenden cuando se cierra. Esta situación
se puede evitar al pegar el botón antes de shabat y así al abrir o cerrar la puerta no afectará el ventilador. Es
una regla que si debemos permitir algo, debemos reducir al mínimo la cantidad de prohibiciones
transgredidas. Si en shabat se da cuenta de que el botón no fue desactivado, si las circunstancias lo justifican,
está permitido abrir y cerrar la puerta de forma inusual. La razón de que insistimos que el botón se desactive
(pero en un refrigerador simple permitimos abrir y cerrar la puerta de manera inusual) es que aquí el botón no
es un termostato y definitivamente apagará el motor del ventilador cuando la puerta se abra, y lo prenderá
cuando se cierre. Hay refrigeradores en los cuales si la puerta se abre y se cierra rápidamente no afecta al
termostato, como se explicará después. Además, la intención en que el motor del ventilador empiece al
cerrar la puerta para evitar dificultades mecánicas que pasarían si no lo hace. Cerrar la puerta de un
refrigerador simple es considerado una circunstancia justificante para permitirlo a través de una doble
prohibición rabínica. La razón es porque la puerta deberá ser cerrada para no arruinar el refrigerador.

El mismo raciocinio es cierto para otros modelos cuyas opciones extras dependen de un interruptor de puerta.
Otro ejemplo que podemos citar es el modelo que tiene un sistema de enfriamiento del congelador fabricado
en la puerta. Hay una perilla en la puerta que vierte agua fría y otra que da hielo triturado. Al abrir la puerta el
interruptor de ésta apaga los motores del sistema que están instalados en ella. Una diminuta luz LED se
apaga para indicar que el sistema de la puerta no funciona. Al cerrar la puerta los interruptores de ésta
prenden los motores del sistema y la luz LED se prende para indicar que el sistema está funcionando. Este
interruptor deberá ser desactivado. De no ser así, no por negligencia, entonces cuando las circunstancias lo
justifiquen puede permitirse abrir y cerrar de forma inusual.

Aun si la situación no justifica abrir la puerta del refrigerador, pero le gustaría comer su postre que está hasta
atrás y la puerta deberá quedar abierta varios minutos para alcanzarlo, estaría permitido que lo haga por una
doble prohibición rabínica como se describió anteriormente, en donde dos personas abren con una toalla
envuelta sobre la manija. Sin embargo, cuando se beneficia al abrir o cerrar así como en el caso de la luz que
se prende al abrir, o cuando el sistema de congelamiento vuelve a empezar cuando la puerta se cierra, está
prohibido a menos que las circunstancias lo justifiquen.
En Yom Tob que no cae en shabat, se permite prender un fuego de otro para las necesidades del día, pero está
prohibido rabínicamente crearlo. La electricidad que fluye a través de un cable, no está al rojo vivo y no
derrite su envoltura. Por lo tanto, está prohibido rabínicamente prender un foco, puesto que no se crean
chispas calientes y las puntas de metal del cable que producen las chispas se calientan al rojo vivo. Aun
considerando todos los problemas donde las circunstancias lo justifican, se puede abrir la puerta de manera
inusual. En Yom Tob esto es una doble prohibición rabínica. De esta forma podríamos permitir abrir la puerta
para la alegría del Yom Tob aunque las circunstancias no lo justificaran de otra forma. Estas son las
excepciones: si el foco se prende al abrir, o si vuelve a empezar el sistema del refrigerador-congelador cuando
se cierra, como se explicó antes.

No tenemos intención de prohibir totalmente abrir y cerrar el refrigerador cuando se hace de forma normal.
Hay varias opiniones sobre las cuales podemos basarnos (heterim) para permitir esto. También hay una
situación específica donde puede permitirse. El método arriba descrito de dos personas abriendo y cerrando
de forma inusual es recomendado para evitar apoyarse en opiniones polémicas y para incluir todas las
situaciones. Cuando la melajá es rabínica, como apagar un fuego metálico sin beneficiarse de éste, el Bet
Yosef lo permite, pero el Ramá lo prohibe al menos que la melajá sea una doble prohibición rabínica que no
crea algo de beneficio. El crear chispas que no son útiles y por consecuencia se consideran hechas sin
intención, no se permite por el Bet Yosef porque las chispas están prohibidas bíblicamente. Para esto uno
tendría que basarse en la opinión única del Aruj que lo permite, puesto que sostiene que cuando uno crea
chispas sin intención está permitido.

La situación específica que al abrir el refrigerador puede ser generalmente permitida es si ha puesta la comida
al frente del refrigerador y abre y cierra rápidamente. Puesto que está abierto solamente por poco tiempo,
causa sólo un cambio de temperatura mínimo. La exactitud del termostato del refrigerador es de más o menos
varios grados. Por lo tanto, si abre y cierra cuando el termostato ha apagado temporalmente el sistema, hasta
que se caliente lo suficiente para prender el sistema esta inexactitud puede haber cambiado para necesitar una
temperatura más alta para prender el motor, y así desalineándo el cambio que hizo al abrir y cerrar la puerta.
Lo mismo es cierto si abre y cierra rápidamente, cuando el sistema está funcionando. Su acción no pudo
haber influenciado el sistema para que continuase trabajando más tiempo. Otro factor es que un refrigerador o
congelador lleno de comida conserva el frío mejor y se influye menos por el abrir y cerrar que un refrigerador
vacío.

Se podría preguntar: ¿por qué está permitido cerrar la puerta inmediatamente después de abrirla mientras el
sistema está prendido, puesto que si siguiera abierta, el motor continuaría andando y al cerrarla el termostato
apagaría el motor? La repuesta es: primero, si no hubiera detenido la puerta, y no hubiera sacado la comida
antes de que se cerrase por sí sola, esta lógica no aplicaría puesto que la puerta no se hubiera quedado abierta.
Segundo, deberá cerrarla para no transgredir definitivamente la prohibición de crear chispas, lo cual está
prohibido; puede apoyarse en el Bet Yosef en este caso, que permitiría apagar un fuego metálico puesto que
es una prohibición rabínica hecha sin intención. La mejor forma de resolver este problema es abrir la puerta
cuando el refrigerador esta apagado o poner un timer que lo apague durante la comida.

Un sistema de deshielo del congelador de un refrigerador simple funciona por medio de un espiral de alambre
que se prende al rojo vivo y está dentro de un tubo de vidrio. Este se prende cada ocho o diez horas por medio
de un timer incorporado. El calor dura entre veinte y treinta y cinco minutos. Cuando la base del congelador
está lo suficientemente caliente, el termostato apaga este utensilio. Abrir y cerrar la puerta no lo prende. Al
abrir la puerta, la temperatura se eleva y causa que el termostato apague el utensilio antes. Esto no es
considerado apagar un fuego al menos que haya uno. Por lo tanto, a menos que el sistema de calentamiento
esté prendido, abrir la puerta está permitido. Causar que éste se apague se considera intencional, porque si
sigue prendido dañará el sistema. Cerrar la puerta para el aumento de la temperatura causa que el sistema de
calentamiento siga más tiempo. Esto se compara a correr el interruptor de un timer a otra hora más tarde para
que cuando prenda el foco éste dure más tiempo prendido. Causar que el utensilio de calentamiento esté más
tiempo prendido se considera intencional porque se hace para que trabaje bien. Con un refrigerador nuevo es
posible calcular el tiempo aproximado en que el timer lo prende para deshelar. Es durante este tiempo que la
puerta del congelador debe ser abierta de manera inusual y debe ser cerrada de forma inusual por dos
personas. De esta forma se permite solo cuando las circunstancias lo justifican, puesto que se está
beneficiando de las melajot que se hacen por su acción. Dada la inexactitud del timer, después de un tiempo
no sabemos cuando prenderá el aparato, si no está prendido no hay prohibición de apagar un fuego. Además,
si es cercano al final de shabat y hay una probabilidad de que el timer no prenderá el aparato hasta unas siete
horas después, por decir, y entonces ya será después de shabat, el cerrar es cuestionable y se permite.
También se puede permitir con un refrigerador nuevo cuando se sabe que está prendido el sistema si se abre
y se deja cerrar rápidamente por sí solo, como fue explicado. Dada la inexactitud del termostato, el cambio
mínimo en la temperatura puede ser que no cause que el fuego metálico se apague antes. Puesto que no la
mantiene abierta, si no la abre y la deja cerrar por sí sola, no se considera como si la hubiera dejado abierta.

El problema restante es cuando se mantiene la puerta abierta y hay definitivamente suficiente tiempo antes del
final de shabat para que el timer del congelador prenda el aparato. Entonces, al cerrar la puerta se causa que el
aparato trabaje más tiempo. Se beneficia de que éste trabaje más puesto que así es la forma correcta de que
funcione. Esto sería una prohibición bíblica dado que es intencional. Sin embargo, esto no es una causa y
efecto definitivo, porque si la puerta ha sido abierta por muchas horas antes de que el timer lo prenda, el
aparato y el congelador serían deshelados por el aire caliente del ambiente antes de que el espiral de alambre
se calentase; el termostato apagaría el sistema de deshielo porque el congelador está lo suficientemente
caliente. Puesto que su intención principal de cerrar la puerta es mantener el frío y el resultado secundario de
este mismo hecho que causa que el aparato trabaje más tiempo no es un resultado definido, el resultado
secundario es considerado sin intención de acuerdo a la halajá, aunque se beneficie de que trabaje más.
Ahora es una prohibición rabínica cuestionable cerrar la puerta del congelador y está permitido. Con un
refrigerador-congelador nuevo uno puede determinar el tiempo aproximado de cuando se prenderá el sistema.
Si el tiempo es cercano a que se prenda, está prohibido bíblicamente cerrar el congelador. Sin embargo, si lo
deja abierto causará daño al congelador y tendrá una perdida considerable. Para evitar esta perdida se le
permite cerrar por medio de una doble prohibición rabínica. Dos personas cerrando de forma inusual es una
doble prohibición rabínica. En Yom Tob donde la prohibición de calentar un espiral es rabínica, al cerrar la
puerta del congelador de forma inusual está transgrediendo una doble prohibición rabínica. Podría poner un
timer que prenda al azar, que no tenga un tiempo fijo para prender el deshelador. Lo podría prender después
de ocho o diez horas. De esta forma aún con un sistema nuevo está permitido cerrar la puerta del congelador
por una prohibición rabínica cuestionable.

Los sistemas de enfriamiento de los bebederos de agua fría funcionan con un termostato. Mientras que el agua
fría del bebedero se usa, agua corriente entra a éste hasta que la temperatura haya subido lo suficiente para
encender el sistema de enfriamiento. Aunque tomarse un trago no lo enciende, causará que se prenda antes
porque la temperatura del agua ha sido incrementada. Esto es una transgresión de intencionalmente hacer un
utensilio temporal porque cuando se prende por poco tiempo es por su acción. También es una transgresión
de crear chispas del motor sin intención. Si toma un trago mientras el sistema está prendido, causa que
trabaje más tiempo, lo cual es una transgresión de crear chispas del motor. Aunque usaríamos el
razonamiento que dada la inexactitud del termostato no es seguro que un trago pequeño haría diferencia en la
función del sistema de enfriamiento, seguiría estando prohibido pero solamente si no está prendido el
sistema. La razón es porque es probable que causará que se prenda antes y se beneficie del proceso de
enfriamiento para el próximo trago. Además, muy frecuentemente una persona que tiene intención de tomar
un trago pequeño continua tomando hasta que es seguro que se prenderá el sistema de enfriamiento. En este
instante tomar mientras el sistema está prendido también está prohibido. Por lo tanto, es aconsejable
desconectar el sistema antes de shabat y cerrar el tubo que alimenta agua corriente al compartimiento de agua
para mantenerla fría más tiempo.

Los aire acondicionadores trabajan con termostato como los refrigeradores. Por lo tanto, al abrir la puerta del
cuarto donde el aire acondicionado funciona la temperatura se eleva y el sistema trabajará más tiempo para
enfriar el cuarto antes de que se pare otra vez. Esta es una transgresión de crear chispas de motor sin
intención. Al cerrar la puerta causa que la unidad deje de trabajar antes de lo que lo haría si dejara la puerta
abierta. Esta es una prohibición rabínica de apagar un fuego metálico sin intención. Si abre la puerta mientras
el sistema está apagado, la temperatura se eleva y causa que prenda antes. Esta es una prohibición rabínica de
crear un utensilio temporal y crear chispas del motor sin intención. Si cierra la puerta mientras el sistema está
apagado, causa que la unidad empiece después de lo que lo hubiera hecho si hubiera dejado la puerta abierta,
no hay prohibición en esto. El problema de crear chispas del interruptor puede ser evitado usando un timer
que prenda la máquina. Para resolver estos problemas debemos definir la necesidad para usar un aire
acondicionado y las diferencias entre el control termostático de un refrigerador y de un aire acondicionado.

La incomodidad del clima caliente interfiere con la comodidad de shabat. Un ventilador no es sustituto en
lugares donde la gente vive con aire acondicionado durante la semana. Dejar la puerta abierta mientras éste
funciona no lo dañará porque están hechos para funcionar todo el día. Con sólo esta información podemos
comparar esta situación con la de usar un refrigerador. Por lo tanto, podría estar permitido usarlo si siente que
sin éste sufrirá. Aun entonces deberá abrir y cerrar la puerta de forma inusual. Abrir la puerta con su cuerpo
no se considera inusual.

Si el cuarto está incómodamente frío, deberá salirse y no transgredir ni siquiera una prohibición rabínica. Sin
embargo, si hay un sistema de aire acondicionado central y todos los otros cuartos están igual de fríos,
entonces es preferible esperar hasta que el termostato lo apague y después subir el termostato de forma
inusual para que no se vuelva a prender. Si no puede esperar hasta que lo apague el termostato, entonces lo
puede apagar con este mismo método. Apagar el aire acondicionado por el control del termostato es
preferible a hacerlo con el interruptor del aire acondicionado porque muchos termostatos usan interruptores
que no producen chispas.

Si lo apagó un timer, puede apagar el interruptor. Sin embargo, es preferible apagarlo de forma inusual.

Si se sentirá incómodo sin un aire acondicionado, entonces, en teoría, podríamos permitir que dos personas
abran la puerta de forma inusual. Esta es una doble prohibición rabínica sin intención que se permite cuando
es necesario aunque las circunstancias no lo permitan. Sin embargo, esto es totalmente impráctico puesto que
se está saliendo y entrando constantemente del cuarto. En este punto podemos exhortar el método en donde
se abre la puerta dejando solamente espacio para que su cuerpo pase y que entre y salga rápidamente,
cerrando la puerta inmediatamente tras él. Esto reduciría al mínimo al cambio de temperatura causado al abrir
la puerta. Entonces, tomando en cuenta que la inexactitud del termostato del aire acondicionado es de más o
menos entre dos y cinco grados (F), podemos concluir que no es seguro que se causó algún cambio en el
termostato como fue explicado anteriormente. Esto se permite cuando él es permitido cerrar la puerta cuando
el sistema está apagado y no hay prohibición de apagar un fuego metálico. Sin embargo, al cerrar la puerta
cuando está prendido, definitivamente causa que se pare antes de que lo haría si se dejara abierta. Si el
sistema se quedara prendido todo el día no se dañaría. Por lo tanto, no hay circunstancia que se pueda
considerar justificable para cerrar la puerta al menos que se cierre de forma inusual. De esta forma se vuelve
una prohibición rabínica doble y se permite si el cuarto se calentaría tanto que sería incómodo si se dejase la
puerta abierta. Esta situación en donde deberá cerrar la puerta de manera inusual cada vez que sale del cuarto
no es muy práctica, aunque sí posible. Entonces, debemos incorporar otras variables relacionadas al aire
acondicionado que hagan del cerrar la puerta en algunos casos una prohibición rabínica cuestionable y por lo
tanto permitida. Las variables que controlan la temperatura en el refrigerador pueden ser enumeradas y
calculadas con cierta exactitud. Con el aire acondicionado no todas la variables son predecibles, así
dificultando más concluir que abrir la puerta causará un cambio en el termostato. Algunas de estas variables
son el cambio en el clima, la cantidad de calor entrando al cuarto desde afuera por un aislamiento defectuoso.
Este último puede ser aproximado para cada casa. Sin embargo, si está nublado entonces el cambio en el
clima podría apagar el sistema antes de que lo haga el cerrar la puerta y en este caso se permite cerrarla.

Además, hay modelos que funcionan de tal forma que cuando el termostato esta puesto en el nivel más frío y
afuera hace calor, entonces siempre estaría prendido. Esto es porque los modelos generales que se venden
para un cuarto no pueden enfriarlo hasta llegar a la temperatura que deberá apagarse, especialmente cuando
parte de la unidad está afuera en el calor. Esto es confiable al menos que la temperatura se baje
repentinamente y la unidad empiece a apagarse y prenderse. La mejor manera de resolver esto es usando un
sistema central de calefacción. El termostato que la controla deberá ponerse en un armario en una esquina de
la casa. Este armario deberá ser sellado al cerrar la puerta antes de shabat. De esta manera, la forma normal
de abrir y cerrar la puerta no deberá afectar el termostato.
En Yom Tob, si el sistema está prendido y abre la puerta y causa que este más tiempo prendido, está
transgrediendo una prohibición rabínica de crear chispas del motor sin intención. Esto se permite cuando las
circunstancias lo permiten. Si abre la puerta de manera inusual es así una doble prohibición rabínica de
apagar y no fue prohibido. Al cerrar causa que se apague antes. Esto es una prohibición rabínica de apagar un
fuego metálico sin intención. Si cierra de forma inusual, no está prohibido. Si el sistema está apagado y abre
la puerta causando que se prenda antes, es una prohibición rabínica de crear chispas de motor sin intención.
Si abre de forma inusual no está prohibido.

Algunos hoteles emplean interruptores que detectan el movimiento para prender y apagar automáticamente el
aire acondicionado. Mientras alguien se mueva en el cuarto, el rayo del interruptor "siente" el movimiento y
deja el aire acondicionado prendido. Cuando no hay nadie en el cuarto, el interruptor apaga la corriente
eléctrica que fluía al aparato. Cuando alguien entra de nuevo, el interruptor lo prende. Las chispas indeseadas
creadas al prenderse y apagarse es una sola prohibición rabínica. Por lo tanto, mientras que el interruptor del
aire acondicionado esté prendido y se está solo en el cuarto, está prohibido salir o entrar, deberá rezar y
comer en su cuarto durante shabat. En tal situación es recomendable apagarlo antes de shabat. También
deberá intentar, antes de shabat si puede, "engañar" al interruptor dejando la regadera (ducha) abierta antes
de irse. Si se le olvidó y está muy incómodo porque no puede salir a comer afuera en honor de shabat, puede
pedirle a un no judío que lo apague. Deberá salirse antes del no judío. Al regresar no podrá pedirle a un no
judío que se lo prenda porque cuando éste se vaya es él quien causa que el aire acondicionado siga
funcionado y creando chispas nuevas.

Si hay dos personas ocupando el cuarto, al salir juntos están transgrediendo una doble prohibición rabínica
que se puede permitir si se sienten muy incómodos por no poder salir a comer afuera en honor de shabat. Por
esta misma razón pueden regresar aunque esto causará que se prenda el aire acondicionado, dado que se
sentirán muy incómodos si se quedan afuera. En Yom Tob, si las mismas condiciones se aplican, una persona
que está sola puede salir y regresar porque crear chispas del interruptor y del motor en Yom Tob es una doble
prohibición rabínica.

Algunos hospitales usan estos interruptores para limpiar el W.C. cuando el que lo usa sale de esa área. Hay
otros interruptores que prenden el agua al acercarse. Cada vez, el interruptor y el motor se prenden y cada vez,
se apagan y se crean chispas. Por lo tanto, está prohibido usar tales detectores. Cuando se prepara para salir
del área se deberá cubrir el ojo eléctrico con algo (por ejemplo con papel higiénico) para que no detecte a
nadie al salir.

Los problemas relacionados con un calentador eléctrico controlado por un termostato son más serios que los
de un aire acondicionado puesto que se beneficia del calor producido por las bobinas calientes al rojo vivo;
calentarlas es una melajá bíblica. Además, los aire acondicionados por lo general son puestos en la ventana o
pared del edificio opuestos a la puerta. Sin embargo, un calentador es muy a menudo puesto cerca de la puerta
y por lo tanto su termostato está mucho más influenciado al abrir y cerrar de ésta. Si puso el calentador en el
lado opuesto a la puerta, entonces podríamos aplicar la misma regla de variables impredecibles que causan
que la temperatura del cuarto cambie, como fue aplicada al aire acondicionado. El calentador es más eficaz
que el aire acondicionado y en un cuarto aislado normalmente causará que el termostato lo prenda y apague
aun puesto en la temperatura más alta. Un cuarto puede ser enfriado hasta el grado que uno se pueda resfriar.
Esto lo pondría en la categoría donde está permitido transgredir una doble prohibición rabínica para evitar
resfriarse. Esto no es la generalidad en el caso del calentador. Además, en un departamento aislado
normalmente, donde el calentador se prende a intervalos, la falta de usarlo sólo resultará en un poco de
incomodidad y no será la causa de enfermedad para un individuo sano. Este problema es el mismo para un
sistema de calentamiento central controlado por un termostato. Algunos calentadores usan bobinas calentadas
eléctricamente, algunos hierven agua y calientan por vapor o por agua hirviendo bombeada por los caños. La
mejor manera de solucionar este problema es tener un sistema de calentado que no necesite el uso de
calentadores extras. El termostato que le controla deberá ser puesto en un armario en una esquina de la casa
que deberá ser sellado al cerrar su puerta antes de shabat. De esta manera, el cerrar y abrir la puerta no
afectará el termostato.
Ahora regresemos a intentar resolver el problema de cómo permitir el uso de un calentador eléctrico cuando
sea necesario. El primer paso en resolver un problema es definiéndolo. Si el calentador está prendido y se
abre la puerta, la temperatura ambiente baja y el calentador trabajará más tiempo antes de que se pueda
apagar temporalmente. Si está apagado y se abre la puerta, el aire frío que entra al cuarto causará que el
calentador se prenda antes. Ambos casos son una transgresión de la melajá bíblica de prender fuego. No
podemos pedirle que se quede en su cuarto por la duración del shabat aunque sea en el comedor. Por motivos
de salud deberá ir al baño. Encerrarse en un cuarto puede ser motivo de angustia. Cuando las circunstancias
lo justifiquen, podrá abrir la puerta con otra persona de manera inusual.

En el caso en el que el calentador está funcionando, cuando cierra la puerta el calor se conserva y ahora se
apagará antes de lo que lo hubiera hecho si la puerta se hubiera quedado abierta. Esta es una prohibición
rabínica intencional puesto que desea temperatura ambiental normal. Cerrar la puerta al salir del cuarto no lo
justifica al menos que se enfriara tanto, al grado de poner en peligro su salud. En este caso puede cerrar la
puerta de manera inusual, lo cual resulta en una doble prohibición rabínica. Si el calentador es lo
suficientemente poderoso para calentar el área que incluye al cuarto contiguo conectado por la puerta abierta,
cuando se apague no hay prohibición de cerrar la puerta. La manera más fácil de salirse del cuarto es esperar
hasta que se apague el calentador. Si cuando le está permitido cerrar la puerta debe salir del cuarto, le
podemos permitir abrirla de manera normal. Puede abrir la puerta solamente lo necesario para salir, dado que
el calentador está puesto del lado opuesto a la puerta y deberá cerrar de manera inusual inmediatamente
después. Aunque se desea el calor extra, no es seguro que abrir la puerta de esta manera causará un cambio
en el termostato, por su propia inexactitud. Esto es una prohibición rabínica cuestionable. Si la puerta se
cierra por su resorte, se puede dejar que se cierre sola mientras que no se la detenga. Sin embargo, si las
posibilidades son de que al abrir de esta forma se causará un cambio en el termostato, entonces deberá
abrirse de manera inusual. Donde hay una prohibición rabínica cuestionable en abrir la puerta está permitido,
aunque las circunstancias no lo justifiquen fuera de esto.

Al cerrar la puerta cuando está apagado el calentador conserva el calor del cuarto y retrasa su encendido. Esto
no es una prohibición, como fue explicado anteriormente. Para evitar el problema de chispas del interruptor
puede usar un timer para prenderlo y apagarlo.

En Yom Tob el calentar de una bobina es una prohibición rabínica. Por lo tanto, al abrir la puerta está
transgrediendo una prohibición rabínica. Bajo circunstancias que lo justifiquen puede abrir de manera
inusual.

Los modelos más recientes de platos usados para calentar comida están hechos con un termostato. Tal plato
funciona igual que una olla eléctrica controlada por un termostato. El sensor del termostato está puesto
debajo de la cubierta protectora superior, y debajo de éste se produce calor por medio de bobinas calientes al
rojo vivo. Cuando el sensor percibe que la comida en el plato ha alcanzado la temperatura deseada, el
termostato apaga la bobina temporalmente. Añadir al plato nueva comida fría que fue asada, frita u horneada
causará que el termostato lo prenda otra vez. Si se añade al plato mientras está prendido, causará que trabaje
más. Si quita una porción de comida grande y deja una más pequeña mientras está prendido, causa que se
apague antes puesto que si hubiera quedado la porción grande hubiera tomado más tiempo para calentarla.
Esto es una transgresión intencional de apagar un fuego metálico porque ahora pagará menos por la
electricidad. Sin embargo, si este plato estaba apagado se le permite quitar la comida que estaba puesta antes
de shabat. Generalmente hay una luz LED que se prende y apaga para indicar que el termostato prendió la
bobina o la apago. Para una persona que está enferma y la comida no fue puesta sobre el plato antes de
shabat, lo pueden hacer por medio de una doble prohibición rabínica; dos personas deberán ponerlo de
manera inusual. En Yom Tob esto se puede hacer tanto de manera inusual como por dos personas juntas.

La situación de un refrigerador respecto a la inexactitud de su termostato no es la misma que la del plato


caliente respecto a la inexactitud del suyo. El área total de un plato es mucho más chica que el área cúbica
dentro del refrigerador. Por lo tanto, poner la comida u olla sobre el plato caliente ocupa y afecta un
porcentaje mayor del plato caliente relativo al termostato que lo que abrir y cerrar rápidamente la puerta del
refrigerador afecta a éste relativo a su termostato. Por lo tanto, no podemos permitir esto por el razonamiento
de que el termostato es inexacto. Tal vez podemos considerar esto si se necesita poner solamente una porción
muy pequeña de comida a calentar.

Ahora analizaremos los problemas halájicos relacionados a los tres tipos de calderas de agua que son
controladas por un termostato. El primer tipo es el de sistema de calentamiento por medio de gas. El segundo
es el de calentamiento por aceite. El tercero es el de calentado por medio de bobinas eléctricas. Cuando el
agua pierde calor y llega a una temperatura prefijada en el termostato, éste prende el sistema de calentado
hasta que llega al grado en el que está puesto para apagarlo. Uno de los factores más importantes que causa
que la caldera pierda calor es el siguiente: mientras más frío está un ambiente más rápidamente pierde calor.
Al abrir la llave (canilla) para que salga agua caliente, en la caldera agua fría la reemplaza; en el invierno el
agua corriente es mucho más fría que en el verano. Además, una cantidad más grande de agua pierde menos
calor en proporción a una cantidad pequeña. Hay otro sistema de calentamiento de la caldera que no usa
termostato: el sistema de calentamiento por energía solar. En el techo está instalado un cuerpo negro que
absorbe calor con tubos eficaces que la transfieren y la llevan a la caldera.

Abrir la llave del agua en sí no está prohibido por motivo de que se causa que las bombas de la ciudad
bombeen agua para su uso. La razón es que las bombas no se están ajustando a cada llave que se abre. Se
mantienen en presión constante y se ajustan a la demanda al aumentar y disminuir el número de bombas en
uso. También trabajan al nivel en donde hay un incremento en la demanda, un cierto número fijo de bombas
se prenden, lo cual es más de lo necesario en ese momento. Cuando se incrementa la demanda otra vez, un
segundo grupo de bombas se prenden. Por lo tanto, no es probable que al abrir la llave causara que el nivel de
demanda presente se incrementase al otro nivel y así prendiera más bombas. En cualquier momento hay gente
por toda la ciudad abriendo y cerrando llaves. Cuando se abre una, puede haber otras cerrándose para
contrarrestar la acción.

Hay circunstancias en donde las bombas de la ciudad no son suficientes para una instalación específica y una
bomba eléctrica independiente deberá ser usada. Estas bombas no deben tener interruptores sensibles al agua
que las prendan o no dependiendo de si hay agua o dependiendo del nivel de ésta. Entonces, cualquier acción
que incremente el agua o aumente su nivel causará que se prenda o apague el motor o que trabaje más o
menos. Sin embargo, se puede poner un timer a la bomba para que continúe trabajando sin consideración de
si hay agua o no.

Ahora analizaremos las calderas de agua controladas por un termostato. El sistema de gas está controlado por
un termostato que controla el interruptor de gas; en algunos modelos también controla un interruptor de
chispas. Cuando el tubo del gas se abre, el gas se prende por un piloto que está constantemente prendido o
por un interruptor de chispas que se prende simultáneamente con el interruptor de gas. El sistema de aceite
trabaja bajo los mismos principios que el sistema de gas con la diferencia obvia de que se prende aceite. El
sistema de calentamiento eléctrico trabaja con un elemento metálico al rojo vivo que es prendido por un
termostato. Prender estos sistemas transgrede las melajot bíblicas de prender fuego y cocinar. Apagarlos está
prohibido rabínicamente puesto que estos fuegos se prenden sin mecha y están en la categoría de apagar un
fuego metálico. En Yom Tob se permite cocinar, pero crear chispas o crear un fuego metálico está prohibido
rabínicamente.

Abrir la llave del agua causa que agua fría o tibia entre a la caldera. Esta es una transgresión de una melajá
bíblica todo el tiempo puesto que el agua de la caldera siempre está por encima de la temperatura necesaria
para cocinar y consecuentemente cocinará el agua corriente al entrar a la caldera. Si la llave se deja abierta
por un período de tiempo, seguramente causará que se prenda el sistema. En teoría, si se abre por poco
tiempo la disminución del calor causará que la caldera se prenda antes. Sin embargo, dada la inexactitud del
termostato, esto no es seguro. La explicación de lo que se considera un cambio pequeño de temperatura
hecho por abrir y cerrar la llave por poco tiempo depende de las variables antes mencionadas. Abrir la llave
cuando el sistema está prendido causa que éste trabaje más. Si se abre por poco tiempo, la reducción del
calor, en teoría, causa que trabaje más, pero dada la inexactitud del termostato, esto no es seguro. Si cierra la
llave mientras que el sistema está prendido, causa que se apague antes, lo cual es una prohibición rabínica. Si
el sistema está apagado, no hay prohibición. Para saber si está prendido o no, hay que verlo. Aunque la llave
de agua caliente estuvo abierta por mucho tiempo, el sistema de calentado pudo haber hervido el agua al nivel
de apagarse, por ser una unidad poderosa. Si se olvidó y abrió la llave, deberá cerrarla aunque el sistema esté
prendido, para evitar transgredir prohibiciones rabínicas. Para una persona grave que debe tomar agua caliente
y la de la llave es suficiente, dos personas la deberán abrir de manera inusual. Esto se puede hacer
envolviendo una toalla de mano alrededor de la llave y así abrirla. Si después se necesita más agua caliente
para el resto del shabat y el sistema no podrá mantener la caldera caliente en proporción al agua saliendo de
la llave, entonces puede cerrarla de manera inusual, o dos personas de manera usual. Sin embargo, si una
estufa eléctrica o de gas para cocinar está prendida, es preferible cocinar de esta manera puesto que no hay
transgresión de prender fuego. La olla deberá ser puesta por dos personas de manera inusual. En Yom Tob
cocinar se permite y también trasladar el fuego. Solamente los sistemas que prenden el combustible por
medio de chispas se prohíben. Por lo tanto, la única pregunta en Yom Tob será si seguramente prenderá el
sistema de chispas. Esto podría ser el caso cuando un paciente necesite un baño de agua caliente. En tal caso
una persona podría abrir de manera inusual o dos de manera usual.

Aunque ponga un timer en el sistema de calentamiento, no obstante, abrir la llave causaría cambios en el
termostato cuando el timer prenda otra vez el sistema. Por lo tanto, la manera correcta de usar la llave de agua
caliente en shabat es comprar una caldera grande muy bien aislada. Antes de que empiece shabat deberá
hervir el agua a lo máximo y tanto el sistema de calentamiento como el tubo que conduce agua corriente
hacia la caldera deberán ser cerrados. No es suficiente con cerrar el tubo de agua corriente solamente, el cual
es la fuente de agua fría que baja el calor de la caldera causando que se prenda el sistema. El motivo es que
mientras haya menos agua, más rápido pierde calor al medio ambiente, como con un termo. Por lo tanto, a
menos que el sistema esté apagado, al abrir la llave causará que éste se prenda antes.

El sistema de calentamiento por energía solar tiene diferentes problemas halájicos. Analizaremos el sistema
que no tiene un control de termostato aunque sí tiene una bobina eléctrica manual opcional como sistema de
calentamiento. El calor del sistema de calentamiento solar se deriva directamente del sol. No produce
electricidad que active un sistema de calentamiento eléctrico. En el techo está instalado un cuerpo negro que
absorbe calor con tubos eficaces que lo transfieren y lo llevan a la caldera. Dependiendo de la cantidad de
calor concentrado en el panel absorbente, el agua de la caldera puede ponerse tibia o muy caliente. Cuando se
abre la llave de agua caliente, agua corriente entra a la caldera desde otro tubo. La instalación está sellada y
no es accesible, por lo tanto, no tememos que se pueda hacer una acción que podría calentar el agua más
rápidamente. Aunque fue cocinada en shabat, se permite su uso. El problema está con el agua corriente que
se cocina mientras la llave de agua caliente está abierta; esto es una prohibición rabínica y no bíblica. La
razón es porque no hay prohibición de cocinar bajo la luz directa del sol. Hay una prohibición rabínica de
cocinar de una fuente secundaria para no confundirla con una fuente secundaria de fuego. Puesto que el agua
no es parte del panel de calentamiento solar y éste es una fuente secundaria de luz solar directa, no se tiene
permiso de calentar el agua por medio de este panel. Si hay un termómetro unido a la caldera que indica si el
agua se está cocinando o no, entonces deberá primero revisarlo para ver si está permitido abrir la llave. Si no
puede verificar si el agua de la caldera está cocinándose, pero basándose en su experiencia juzga por el clima
que las posibilidades son que esté caliente pero no cocinándose, se permite abrir la llave puesto que es una
prohibición rabínica cuestionable. Si las probabilidades son de que se está cocinando y necesita más agua
caliente para el shabat y por lo tanto quiere que el agua corriente se cocine también, está prohibido. Si no
necesita más agua caliente, se le permite como una prohibición rabínica cuestionable sin intención. Si no se
necesita más agua caliente, y se abre de manera inusual se permite aunque el agua esté cocinándose. Esto es
una doble prohibición rabínica. Para una persona grave puede abrirse de manera inusual aunque el agua se
esté cocinando y después necesite más agua caliente.

Aunque está permitido cocinar por medio de luz solar directa, esto no incluye luz solar modificada por lentes.
El uso de una lupa está prohibido rabínicamente por la luz concentrada y porque el calor ya no aparece como
luz solar. Prender fuego por medio de luz solar directa nunca estuvo permitido, y por lo tanto, sigue siendo
una melajá bíblica.

Está prohibido poner una máquina lavavajillas con un timer para prenderse durante shabat si pone los platos
sucios en shabat. Las razones para esta prohibición son las siguientes: Primero, está prohibido rabínicamente
verter agua caliente sobre la comida restante pegada al plato. Segundo, puesto que es seguro que la máquina
se prenderá en shabat y la está usando de manera correcta al poner los platos en ella, esto se considera como
si está vertiendo agua caliente sobre los platos sucios.

Los hornos de microondas usan microondas para cocinar y pueden quemar papel si está puesto en el lugar
adecuado. Aunque las ondas mismas no se consideran fuego puesto que no irradian luz o calor ni brillan, no
obstante se consideran una fuente secundaria de fuego, la cual está prohibida bíblicamente. Una fuente
secundaria no necesita obtener su calor de un fuego. Mientras que esté caliente y no obtenga su calor de la luz
solar, está prohibido. No hay traslado de calor de una fuente a otra. El calor esta siendo creado más que
siendo trasladado, por lo tanto, en Yom Tob está prohibido prender un fuego usando un horno de microondas.
Teóricamente está permitido cocinar en Yom Tob usando microondas, pero esta prohibido prenderlo. La
razón es que el interruptor y ventilador eléctrico crean chispas por su acción.

Hay dos tipos de vaporizadores. El vaporizador de agua caliente, al prenderse calienta electrodos metálicos al
rojo vivo y éstos hierven el agua produciendo así vapor. Este aparato tiene un sistema de apagado automático
que apaga los electrodos cuando el nivel de agua es bajo. Por lo tanto, añadir agua causa que los electrodos
estén candentes más tiempo. Prenderlo es una transgresión de prender fuego y de cocinar. Para alguien grave
se permite prenderlo por dos personas apretando el interruptor con un utensilio. También se permite añadir
agua si dos personas agarran una jarra por medio de una tela pasándola por la manija y con el dorso de la
mano vierten el agua en el vaporizador.

El humidificador de agua fría no hierve el agua y no funciona con electrodos, sino con un motor. Prender y
apagar el interruptor produce chispas. Prender el motor crea chispas y calienta las puntas de los cables que
producen chispas. Apagarlo apaga las puntas de los cables incandescentes. Añadir agua causa que el motor
trabaje más y continúe produciendo chispas. Para alguien grave se podría abrir la máquina y añadir agua,
ambas cosas de manera inusual ya que esto es una doble prohibición rabínica.

Está prohibido usar o beneficiarse de algo que resulte de profanar el shabat, aunque sea algo hecho por un no
judío para un judío. En una ciudad en donde la población judía es significativa, es obvio que la electricidad
que se produce por la labor de no judíos también se produce para y se paga por los judíos. La pregunta surge:
¿por qué nos permitimos beneficiarnos de electricidad en shabat? La respuesta: ellos tienen permiso de crear
electricidad por varios motivos: para evitar accidentes alumbrando edificios y calles, por la felicidad de
shabat, para que sigan funcionando los refrigeradores y no se pudra la comida; por razones sanitarias: para
vaciar los excusados y lavarse las manos y sobre todo para enfermos y gente grave que usan aparatos
eléctricos en los hospitales y en las casas.

La situación en Israel es muy diferente. Ahí los trabajadores de las estaciones eléctricas son judíos. Mucho
progreso se ha hecho en las últimas dos décadas en Israel en el desarrollo e institución de sistemas
automatizados que permiten que los aparatos funcionen solos por más de 24 horas. Se les da servicio antes de
shabat, e inmediatamente después de éste. Sin embargo, si en contadas ocasiones hay algún problema, es
seguro que judíos lo deben solucionar. Esto puede ser autorizado hoy en día porque estos problemas no son
comunes, especialmente en shabat cuando las fábricas y negocios se cierran y la demanda de electricidad
disminuye mucho. Por lo tanto, no se requiere que preparen y paguen a trabajadores no judíos cada shabat
anticipando tal caso. Además, cuando ocurre esto, se ponen en peligro las vidas de aquellos que usan sistemas
que mantienen su vida en los hospitales y en las casas privadas. Por lo tanto, aquellos trabajadores en la
estación deberán arreglarlo rápidamente. Con esto no queremos decir que no tienen que esforzarse en llamar
ayuda no judía capacitada para que se aminore el trabajo hecho por los judíos. Si se puede, es preferible que
se aminore el uso de aparatos eléctricos después de que se haya ido la luz en shabat.

Hay varias buenas razones de por qué tanto esfuerzo se hizo para instituir sistemas automatizados para no
transgredir el shabat. La primera: hay suficientes trabajadores no judíos capacitados que no constituyen un
riesgo de seguridad y pueden hacer el trabajo en shabat. Por lo tanto, al emplear trabajadores judíos que
transgreden el shabat es en sí una transgresión de la Torá misma.
El problema real de hoy en día es para aquellos que viven en lugares en donde no hay un sistema
automatizado y los judíos producen la electricidad en shabat. En algunos casos se permite beneficiarse de la
electricidad, en otros no.

Si la transgresión de shabat fue sin querer y no hay un cambio discernible en el objeto involucrado en esta
transgresión, puede beneficiarse de tal objeto en shabat. Podemos permitir artículos que son esenciales para la
vida básica usando el razonamiento de que los trabajadores no están profanando el shabat intencionalmente
puesto que hay quienes les dan permiso con el propósito de mantener equipos de mantenimiento de vida. Por
lo tanto, puede beneficiarse del agua bombeada por bombas eléctricas. Puede beneficiarse de la comida
guardada en el refrigerador para conservarla. Sin embargo, si quiere tomar agua fría, el frío se considera un
cambio en el objeto como también el agua cocinada se considera un cambio en ella. Puede beberla cuando
esté a temperatura ambiente. La luz eléctrica puede usarse durante el día en cuartos donde puede ver con la
luz solar y no necesita luz eléctrica. En la noche puede usarla si hay otra fuente de luz permitida. Algunos
prohiben el uso de generadores eléctricos domésticos que crean mucho ruido porque molesta el placer de
shabat.