Carta escrita por: Juan Bosch

A: Joaquín Balaguer*

Señor Presidente:
La huelga de los maestros y profesores que prestan sus servicios en las
escuelas está llamada a durar el tiempo necesario para terminar el presente año
escolar con más de un mes y medio de anticipación del tiempo en que debe
terminar cada año, lo cual sería dañino para el estudiantado, para el magisterio,
para el Gobierno y para gran parte del pueblo dominicano, como sería el caso
de los padres de los estudiantes.
La causa de que se haya producido la huelga es legítima si se toma en
cuenta que los salarios que ganan los maestros y profesores no son suficientes
para que puedan mantenerse con ellos sus familias. El primero de abril de 1973
Ud. estableció, en su Decreto Nº 3280, que “los maestros titulados que ingresen
al Servicio Nacional de Educación en la zona rural tendrán el sueldo de
RD$135.00 y escalonarán cada cuatro años de acuerdo con la disposición
mencionada”, lo que significaba “un aumento de 10% sobre el mismo”, esto es,
el salario pasaba a ser de 148 pesos con 50 centavos al terminar los primeros
cuatro años y seguiría aumentando en 10 por ciento cada cuatro años más.
En abril de 1973, y varios años después, el peso dominicano equivalía al
dólar norteamericano, y por tanto con un salario de 148.50 se podía mantener
una familia, aunque no fuera con holgura, pero ahora el dólar vale 6 pesos
dominicanos con 35 centavos y en esa proporción ha subido el costo de la
comida, las medicinas, el transporte, y no digo el de la vivienda porque ese se
ha multiplicado muchas veces más, y como el dólar vale ahora 6 pesos con 35
centavos, multiplicando 148 pesos con 50 centavos de 1973 por 6.35 el
resultado es 942 pesos con 98 centavos, o dicho en números redondos, 943
pesos nacionales. Esa es la cantidad que debería estar ganando ahora el maestro
rural.
Como puede suceder que Ud. y algunas de las personas que lean las cifras
que acabo de dar piensen que estoy equivocado quiero recordarle que en el año
1973 el presupuesto aprobado por el Congreso fue de 325 millones 300 mil,
pero las recaudaciones fueron más altas —387 millones 300 mil—, y esas
cantidades aumentaron el año pasado —1988— no más de 6 veces sino más de
16 veces, a 6 mil 358 millones, es decir, mil 8 millones de dólares, de manera
que el Gobierno está disponiendo de dinero más que suficiente para aumentar
los sueldos de los maestros y de todos los empleados públicos, incluyendo en
estos a los militares y policías.
En promedio, el gobierno que Ud. preside tiene estimado recibir y gastar
este año 529 millones 800 mil pesos mensuales, cantidad que al ser puesta en
circulación genera, y por tanto mantiene, el estado de inflación en que nos
hallamos. Usted sostiene que un aumento de sueldos y salarios en la
administración pública agravaría el mal de la inflación, pero la inflación está
alimentada por los cuantiosos gastos del Gobierno y quienes pagan las
consecuencias de esos gastos desorbitados son grandes sectores de los
empleados gubernamentales, entre los cuales se hallan los maestros y profesores
de las escuelas públicas que impulsados por las condiciones materiales de
existencia en que están viviendo se han declarado en huelga; una huelga que de
no ser tomada en cuenta por el Gobierno puede durar todo lo que resta del actual
año escolar, lo que significaría que cientos de miles de estudiantes de todos los
grados servidos en las escuelas públicas perderían los meses de asistencia a
clases que se han cumplido este año.

Bosch
Presidente del PLD

10 de mayo, 1989.

* El Siglo, Santo Domingo, 11 de mayo de 1989, p.1.