TransfelinAs

No recuerdo la primera vez que decidió que ya no quería beber agua de
ese recipiente de plástico que se asemejaba a un tazón de sopa.
Mazapán, singular habitante de este mundo, cuyos tonos se asemejaban
a un leño ardiendo a plena luz de luna, había decidido empezar a beber
agua del grifo, prefería el flujo corriendo.

Ese día ante tanta curiosidad, decidí preguntarle y me contó una
historia.

En el once toxtli, año de mi nacimiento, una enorme fogata se había
encendido sobre los mandatos del mundo, los ojos iluminados entre el
fuego y la luna, entre dejaban ver los latidos del corazón. El humo del
copal, heredero de las chamanas de estas tierras se mezclaba con los
colmillos, dispuestos a invocar la palabra ¡Acá no queremos machos se
escuchó con un estruendoso maullido!

El enemigo había declarado la guerra ya hace un tiempo, bebiendo de la
mierda de su imperio, había prohibido las alianzas y el mirarse por
dentro, había prohibido cualquier sonido que no viniera de sus cañones,
de sus privilegios, había prohibido la brujería y a las felinas. Erigiendo
palabras muertas había forjado el régimen del dios macho, en sus
iglesias se podía ver escrito ¡Lapidad todo cuerpo que no acepte ser
nuestro botín de guerra!

Entre maullidos y pelos, las barricadas se había extendido a lo largo de
la hoguera, a lo largo de la asamblea, se había colocado ruda y verbena,
ámbar y obsidiana.

¡La identidad es la magia podrida del heterocapitalismo especista!, se
escuchaba como la conclusión de la asamblea, La identidad es el macho
inmóvil, humano inmóvil, la identidad es la cárcel del cuerpo porque

se habían tomado acuerdos: invocar al fuego. como enferma. Solo basta que mires el agua de ese recipiente para que después de unos días veas como se contamina. El agua del grifo corre. pero el fondo es el mismo. Las fuegos felinas y lesbinanas danzaban. qué sencillo revindicar el mundo desde el decir -así lo quizo el dios macho. no por nada se produce en serie y tiene un obsolencia programada. para que muera el movimiento. sino estrategia. jotAs. la masacre de nuestras compañeras cerdas. ¡nuestra lucha es situada. . somos frentes de lucha diversos. elegimos la vida! Mazapán termino y me dijo que su recipiente de agua le recordaba a la identidad que se pudre. Nosotras queremos el saqueo y el incendio. transfelinas de danza se vivían subversión activa. vacas. así son los machos. de nosotras parte de la vida. han territorializado el corazón dejándolo seco. la identidad nos arrebata la revuelta y naturaliza la violencia. gallinas. TrAns son la parte maldita. que sencillo decir que nuestras compañeras lobas. ¡Qué argumento más sencillo para legitimar la masacre de nosotras felinas. se había acordado la transmutación de los cuerpos para nunca ser identidad fija.asfixia la vida. nunca se detiene como los flujos de la vida hecha revuelta… me lo dijo mientras se lamia los bigotes y afilaba sus uñas. que sencillo decir que somos un género aparte. hervir el fuego. lesbianAs. transmutamos la alianza. la autonomía anti-machos. maullidos situados. danzaban el fuego las JotAs felinas.para que nada se cuestione. Los machos humanos han dispuesto el deseo como máquina de guerra . no por nada le cambian el color y dicen que es diferente. la identidad es el mal porque es la mascarada de los llamados normales. anti- guerra social. La palabra encendida devenía felina como flujo constante. buscar el fuego como el espacio de los encuentros y de la alegría.