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Historia del Hormigón Armado

Antes del Imperio Romano

Cuando el hombre desea construir de forma duradera, procede a utilizar como
materiales minerales estables; una solución así consiste en tomar una piedra o roca y
tallarla, lo cual limita las dimensiones, a menos que se cobije en la misma roca
(cavernas, centrales subterráneas…). Esto fue lo que hicieron nuestros antepasados en
los albores de la prehistoria. Ya en la época del Paleolítico y del Neolítico la técnica de
la construcción mejoró y el hombre comenzó a unir piedras por el método llamado de
los muros de “mampostería en seco”, que consiste en la colocación de piedras en
hileras horizontales procurando que su unión sea lo más homogénea posible, siempre y
cuando lo permita la morfología de las propias piedras, conformando muros sin el uso
de ningún tipo de conglomerante, lo cual multiplica la aparición de gran cantidad de
tensiones en las uniones entre piedras y provoca en muchos casos la rotura de las
mismas. Posteriormente se pasó a rellenar las capas entre piedras con un mortero cuya
misión fundamental era la de repartir las cargas de una forma más equitativa. El
conglomerante que se utilizó con mayor asiduidad durante esta época, fue una mezcla
de arcilla apisonada con canto rodado.

Con el establecimiento de las primeras civilizaciones conocidas durante la Edad
Antigua, se descubren nuevos materiales a utilizar como conglomerantes en las
construcciones realizadas durante las mismas. De esta manera, en Mesopotamia, al
principio, se utilizaron las breas de petróleo hasta la época en que los egipcios
descubrieron la cal.

Época del Imperio Romano

Durante el Imperio Romano el uso del hormigón como elemento constructivo tanto en
grandes como en pequeñas estructuras e infraestructuras alcanzó un grado de tal
satisfacción que no se volvió a lograr hasta el siglo XIX. Esto se debió posiblemente a la
gran habilidad constructiva de los romanos y a la facilidad de conseguir cerca de Roma
arenas volcánicas con propiedades cementicias, con las que preparaban un mortero
mezclando dichas arenas con piedras naturales (habitualmente cal y guijarros). Este
mortero poseía unas propiedades físicas y mecánicas prácticamente idénticas a las que
posee el hormigón utilizado en las construcciones erigidas en la actualidad, y era
utilizado en la construcción de estructuras enormes que han probado ser muy
duraderas con el paso de los siglos.

La Época del olvido

Llegaron los años del declive del todopoderoso Imperio Romano y con ello disminuyó
de manera estrepitosa y más que notable, especialmente a partir del siglo III después
de Cristo, el uso del hormigón como material portante de grandes cargas en las
diferentes construcciones realizadas desde la fecha antes mencionada.

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Milenio entre el Imperio Romano y la aparición del hormigón armado

Este es el periodo aproximado de tiempo transcurrido entre la gran era del hormigón
acaecida durante el Imperio Romano y su descubrimiento moderno por parte de John
Smeaton, considerado uno de los padres de la ingeniería moderna. Varios fueron los
intentos fallidos de construir un faro sobre Eddystone, una roca sobresaliente en la
bahía inglesa de Plymouth. El fracaso en la ejecución de la mencionada construcción
fue debido a que la roca era frecuentemente cubierta por las aguas y el mortero de cal
era lavado de las juntas de albañilería. Al ya mencionado Smeaton se le encargó, por
parte de la Royal Society, la construcción definitiva del faro de Eddystone. Éste
entendió rápidamente que la cal blanca comúnmente usada para el mortero era
inferior en sus cualidades hidráulicas (propiedad de endurecer bajo el agua) a la cal
gris, que contenía algunas impurezas de arcilla. Posteriormente observó que la
Pozzelana tenía todavía unas cualidades hidráulicas superiores a las de la cal gris
gracias a la combinación de sus componentes mayoritarios; óxido de calcio (cal) y
silicato de aluminio (arcilla). Ni que decir tiene que el uso de este tipo de mortero fue
un gran descubrimiento en el ámbito de la ingeniería civil y el inicio de la era de lo que
se podría denominar “El hormigón moderno”.

Unión de hormigón y acero: El hormigón armado

Es bien sabido que los primeros pasos en el uso, de manera consciente, de la
asociación hormigón y acero dando como resultado un heterogéneo material conocido
en la actualidad como hormigón armado, se dieron a partir de la década de los 50 del
siglo XIX. Sin embargo, se tiene constancia de que durante la época del Imperio
Romano y del Renacimiento, si bien de manera más práctica que consciente, se
recurría de habitualmente a la utilización del recurso de reforzar la albañilería y el
hormigón con grampas de bronce o hierro cuando la tracción era excesiva, usando
particularmente en arcos y bóvedas piezas de hierro en forma de U en la cara
traccionada evitando así que se abriesen las juntas de los bloques de piedra. Ya
durante el siglo XIX se realizan dos producciones más ornamentales que prácticas en
las que se utiliza el hormigón reforzado con armadura. La primera son las Cajas de
Flores y Jarrones para decoración de jardines obra de Monier, en Francia en 1850,
mientras que la segunda es la Barca de Lambot presentada en la Exposición Universal
de París en 1855. Es también en este periodo cuando la idea de aumentar la resistencia
a la flexión del hormigón armado colocando armaduras se le ocurrió simultáneamente
a un cierto número de personas en Europa, que patentaron la misma. William B.
Wilkinson en Inglaterra, 1854; y en Francia, Joseph Luis Lambot en 1855, François
Coignet, en 1861, Joseph Monier, en 1867, y François Hennebique, en 1892. De entre
todas las patentes enumeradas, merecen especial mención las François Coignet, Joseph

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Monier y François Hennebique respectivamente. François Coignet obtiene la primera
patente de techos de hormigón con armadura formada por barras de hierro cruzado.
Por su parte, Joseph Monier, considerado como uno de los precursores en el uso del
hormigón armado, consigue la patente basada en sus jardineras, en el año 1867, y la
aplicará a elementos constructivos tales como vigas, bóvedas o tubos. En lo que a
François Hennebique se refiere, tres son las patentes que se le conceden, la primera,
de 1892, es la de una viga en T, la segunda se trata de una losa de forjado aligerada y
data de 1894, mientras que la tercera versa sobre pilotes prefabricados, y la obtuvo en
el año 1898. Hennebique desarrolla con el conjunto de sus patentes un sistema integral
de construcción, en el que plantea por primera vez un sistema completo, desde la
cimentación hasta la cubierta, es decir, una forma constructiva autónoma. En España
se difundió rápidamente la patente de Hennebique de 1892, teniendo como principales
representantes en nuestro país al ingeniero José Eugenio Ribera, profesor de la Escuela
de Ingenieros de Caminos Canales y Puertos de Madrid, y su discípulo Eduardo Torroja.
Cabe destacar que en la zona de Cataluña, tuvo un desarrollo especialmente intenso la
patente de Monier, siendo su impulsor en esta zona el Ingeniero Militar Francesc Macià
Llusà.

Hasta la mitad de la última década del Siglo XIX los trabajos realizados en hormigón
armado eran realmente intuitivos y experimentales; tenían como base de cálculo la
comparación con otros materiales y el sentido práctico del constructor, pero su técnica
no estaba aún constituida ni normalizada en modo alguno. Sin embargo, es a partir de
este momento cuando aparecen los primeros estudios racionales en materia de
hormigón armado. Los alemanes Bach y Johann Bauschinger, presentan en los años
1894 y 1895, respectivamente, una serie de trabajos consistentes en la publicación de
un conjunto de experimentos realizados con probetas de hormigón en masa y con
piezas dotadas de armaduras, en las que fijaron los coeficientes de elasticidad
longitudinal de las piezas e introdujeron los conceptos de cuantías metálicas y relación
de las deformaciones conjuntas. Desde la concesión de las primeras patentes referidas
a la técnica del hormigón armado a mediados del siglo XIX hasta los inicios del siglo
XX, el cálculo, diseño y ejecución de obras y elementos de hormigón armado de mayor
o menor índole anduvieron sus pasos sin normas que las constriñeran pero también sin
reglamentaciones que las orientaran en lo que a cálculo, diseño y ejecución se refiere.
Rápidamente se van redactando y saliendo a la luz las normalizaciones en materia de
hormigón armado en diferentes naciones, de entre las que destacan la de Suiza en
1903, la de Prusia (actual Alemania) en 1904, la de Francia en 1906, la del Reino Unido
en 1907 y la de los Estados Unidos de América en 1910, a las cuales siguieron, por
supuesto, las de muchos otros países a lo largo y ancho del globo. Debe señalarse la
anomalía de que España no disfrutó de su primera normativa de hormigón armado
hasta el año 1939. Desde principios del siglo XX, algunos ingenieros intentaron
precomprimir los elementos de hormigón, atravesándolo de parte a parte con barras de
acero dulce trefilado, pretensándolo por la presión de una tuerca; pero estos ensayos
no sufrieron más que reveses debido a la intervención de la fluencia y la retracción del
hormigón: el acortamiento diferido del hormigón, sensiblemente igual al alargamiento
inicial a que se sometían los cables, bastaba para anular la tracción del acero,
desapareciendo el pretensado al cabo de algunos meses. Es al francés Eugenio
Freysinnet (1879-1962), a quien se le debe el gran mérito de haber puesto a punto y
desarrollado la tecnología del hormigón pretensado, obteniendo las principales
patentes relativas a dicho campo de investigación en el año de 1928. Sin embargo, el

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pretensado no alcanzó su verdadero desarrollo práctico hasta después de la II Guerra
Mundial (1939-1945), momento en el que se hace necesaria la reconstrucción de una
ingente cantidad de edificios e infraestructuras en un corto espacio de tiempo.
Destacar la contribución realizada por parte del español Eduardo Torroja en el ámbito
del hormigón pretensado, tanto por sus trabajos teóricos como por sus prestigiosas
realizaciones. Prueba de su fama Mundial en este campo, es la fundación
conjuntamente con Eugenio Freysinnet de la Federación Internacional del Hormigón
Pretensado en el año 1952. Desde mediados del siglo XX hasta la actualidad, la
investigación en los diferentes ámbitos de utilización del hormigón armado,
especialmente obra civil y arquitectura, ha avanzado a una velocidad realmente
espectacular y vertiginosa, de hecho, se han producido importantes descubrimientos
en el ámbito de la potenciación de determinadas características del material con la
aparición de nuevos aditivos, y también se han conseguido con estos elementos
puestas en obra del material en condiciones cada vez más extremas.

Antecedentes de los elementos básicos de las obras de hormigón

Para la redacción del presente punto del artículo se han tenido en cuenta tres de los
factores básicos que intervienen en la consecución de un objetivo como es el de la
obtención de una resistencia a compresión en el hormigón tal que se cumplan las
especificaciones requeridas por la normativa en cuestión, en el caso español la
Instrucción de Hormigón Estructural del año 2008 (EHE – 2008), para el hormigón, con
el cual se esté trabajando. Estos son, por un lado, el método de puesta en obra del
material, el aditivo que se ha utilizado, bien durante la elaboración del hormigón, o
bien en el momento en que se efectúa la puesta en obra del mismo, en caso de que se
haya hecho necesario. Por último se tratarán los ensayos realizados tanto a pie de obra
como en el laboratorio, que validarán la correcta ejecución de la puesta en obra del
material y el adecuado funcionamiento del aditivo del que se ha hecho uso, a la hora
de corroborar si se ha conseguido o no la resistencia a compresión simple deseada del
hormigón en cuestión.

Hormigón en el siglo XX

La invención del hormigón armado se suele atribuir a Joseph-Louis Lambot, que en
1848 produjo el primer barco de hormigón armado conocido y lo ensayó en el lago
de Besse-sur-Issole. El prototipo original se conserva en el museo de Brignoles.1 Este
barco fue patentado el 30 de enero de 1855 y presentado en la Exposición

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universal en París, ese año 1855. Lambot, también publicó el libro Les bétons
agglomerés appliqués á l'art de construire (Aplicaciones del hormigón al arte de
construir), en donde expone el sistema de construcción.2François Coignet en 1861 ideó
la aplicación en estructuras como techos, paredes, bóvedas y tubos. A su vez el francés
Joseph Monier patentó varios métodos en la década de 1860. Muchas de estas patentes
fueron obtenidas por G. A. Wayss en 1866 de las empresas Freytag und Heidschuch y
Martenstein, fundando una empresa de hormigón armado, en donde se realizaban
pruebas para ver el comportamiento resistente del hormigón, asistiendo el arquitecto
prusiano Matthias Koenen a estas pruebas, efectuando cálculos que fueron publicados
en un folleto llamado «El sistema Monier, armazones de hierro cubiertos de cemento»,
que fue complementado en 1894 por Edmond Coignet y De Tédesco, método publicado
en Francia agregando el comportamiento de la elasticidad del hormigón como factor en
los ensayos.

Estos cálculos fueron confirmados por otros ensayos realizados por Eberhard G.
Neumann en 1890. Bauschinger y Bach comprobaron las propiedades del material
frente al fuego y su resistencia logrando ocasionar un gran auge en Alemania por la
seguridad del producto. Fue François Hennebique quien ideó un sistema convincente de
hormigón armado, patentado en 1892, que utilizó en la construcción de una fábrica de
hilados en Tourcoing, Lille, en 1895.3

En España, el hormigón armado penetra en Lérida de la mano del ingeniero
militar Francesc Macià que diseñó el depósito de agua de Puigverd con la patente del
francés Joseph Monier. Pero la expansión de la nueva técnica se producirá por el
empuje comercial de François Hennebique por medio de su concesionario en San
Sebastián Miguel Salaverría y del ingeniero José Eugenio Ribera, entonces destinado
en Asturias, que en 1898 construirá los forjados de la cárcel de Oviedo, el tablero del
puente de Ciaño y el depósito de aguas de Llanes.

El primer edificio de entidad construido con hormigón armado es la fábrica de harinas
La Ceres en Bilbao,4 de 1899-1900 (aún hoy en pie y rehabilitada como viviendas) y el
primer puente importante, con arcos de 35 metros de luz, el levantado sobre el
Nervión-Ibaizabal en La Peña, para el paso del tranvía de Arratia entre Bilbao y
Arrigorriaga (desaparecido en las riadas del año 1983).5 Ninguna de las dos obras fue
dirigida por Ribera, quien pronto se independizó de la tutela del empresario francés,
sino por los jóvenes ingenieros Ramón Grotta y Gabriel Rebollo de la oficina madrileña
de François Hennebique.

Viga de Hormigón Armado

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Losa de Hormigón Armado

Diseño de estructuras de hormigón armado

Hennebique y sus contemporáneos basaban el diseño de sus patentes en resultados
experimentales, mediante pruebas de carga; los primeros aportes teóricos los realizan prestigiosos
investigadores alemanes, tales como Wilhem Ritter, quien desarrolla en 1899 la teoría del
«Reticulado de Ritter-Mörsch». Los estudios teóricos fundamentales se gestarán en el siglo XX.

Existen varias características responsables del éxito del hormigón armado:

 El coeficiente de dilatación del hormigón es similar al del acero, siendo despreciables las
tensiones internas por cambios de temperatura.

 Cuando el hormigón fragua se contrae y presiona fuertemente las barras de acero, creando
además fuerte adherencia química. Las barras, o fibras, suelen tener resaltes en su
superficie, llamadas corrugas o trefilado, que favorecen la adherencia física con el
hormigón.

 Por último, el pH alcalino del cemento produce la pasivación del acero, fenómeno que
ayuda a protegerlo de la corrosión.

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 El hormigón que rodea a las barras de acero genera un fenómeno de confinamiento que
impide su pandeo, optimizando su empleo estructural.

Monier patentó varios métodos en la década de 1860. Muchas de estas patentes fueron
obtenidas por G. A. Wayss en 1866 de las empresas Freytag und Heidschuch y Martenstein,
fundando una empresa de hormigón armado, en donde se realizaban pruebas para ver el
comportamiento resistente del hormigón, asistiendo el arquitecto prusiano Matthias Koenen a estas
pruebas, efectuando cálculos que fueron publicados en un folleto llamado «El sistema Monier,
armazones de hierro cubiertos de cemento», que fue complementado en 1894 por Edmond Coignet
y De Tédesco, método publicado en Francia agregando el comportamiento de la elasticidad del
hormigón como factor en los ensayos.Monier patentó varios métodos en la década de 1860.
Muchas de estas patentes fueron obtenidas por G. A. Wayss en 1866 de las empresas Freytag und
Heidschuch y Martenstein, fundando una empresa de hormigón armado, en donde se realizaban
pruebas para ver el comportamiento resistente del hormigón, asistiendo el arquitecto prusiano
Matthias Koenen a estas pruebas, efectuando cálculos que fueron publicados en un folleto llamado
«El sistema Monier, armazones de hierro cubiertos de cemento», que fue complementado en 1894
por Edmond Coignet y De Tédesco, método publicado en Francia agregando el comportamiento de
la elasticidad del hormigón como factor en los ensayos.Monier patentó varios métodos en la
década de 1860. Muchas de estas patentes fueron obtenidas por G. A. Wayss en 1866 de las
empresas Freytag und Heidschuch y Martenstein, fundando una empresa de hormigón armado, en
donde se realizaban pruebas para ver el comportamiento resistente del hormigón, asistiendo el
arquitecto prusiano Matthias Koenen a estas pruebas, efectuando cálculos que fueron publicados
en un folleto llamado «El sistema Monier, armazones de hierro cubiertos de cemento», que fue
complementado en 1894 por Edmond Coignet y De Tédesco, método publicado en Francia
agregando el comportamiento de la elasticidad del hormigón como factor en los ensayos.

Primeras Normativas del Hormigón Armado

 La normativa española Instrucción Española del Hormigón Estructural EHE-99
de 1999, quedó derogada definitivamente el 1 de diciembre de 2008 en favor de la
EHE-08.8

El Consejo de Ministros aprobó la Instrucción de Hormigón Estructural (EHE-08) el 18 de julio de
2008; fue publicada en el BOE con fecha 22 de agosto de 2008. Esta normativa entró en vigor el 1
de diciembre de 2008, quedando derogada la EHE del año 1998 y la EFHE (Instrucción de
Forjados Unidireccionales de Hormigón Estructural) del año 2002.

Añade un avance conceptual al campo de las estructuras de hormigón, en las que venían
tratándose por separado hormigón armado, hormigón pretensado, hormigón pos tensado, etc.

 Prohíbe utilizar hormigones para armar de resistencia inferior a 25 N/mm², para
incrementar la seguridad y durabilidad de las edificaciones
 Incrementa de 2 a 3 el tamaño de muestro para el control de recepción (probetas de
hormigón), salvo que el fabricante disponga de Distintivo Oficialmente Reconocido (DOR),
en cuyo caso se reduce de forma muy notable el muestreo

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 Introduce cambios en el tratamiento del control de resistencia a la recepción del hormigón
en la obra
 Admite el empleo de áridos reciclados, áridos ligeros, fibras para refuerzo y de agua
reciclada
 Establece que para el empleo de cinco tipos de aditivos "habituales" no será preceptivo
autorización previa de la Dirección Facultativa

Presenta un método para el calculo del Índice de contribución de la estructura a la sostenibilidad
(ICES) a partir del ISMA (Índice de Sensibilidad Medioambiental de la Estructura de Hormigón)

El 24 de diciembre de 2008 se publica en el BOE Núm. 309 "CORRECCIÓN de errores del Real
Decreto 1247/2008, de 18 de julio, por el que se aprueba la Instrucción de Hormigón Estructural
(EHE-08)." En gran parte la EHE-08 se basa en un documento previo, del 9 de marzo de 2007 la
Comisión Permanente del Hormigón aprobó la difusión pública del Documento "0" de la futura EHE.
A diferencia de las anteriores Instrucciones, en la EHE-08 se establece que los hormigones que no
hayan sido fabricados en central tan sólo puedan ser usados para usos no estructurales.

 La normativa de ámbito europeo, aunque no de obligado cumplimiento, es el Euro
código 2: Proyecto de Estructuras de Hormigón.

Los Euro códigos estructurales son un conjunto de normas europeas para la ingeniería
de carácter voluntario, redactadas por el Comité Europeo de Normalización (CEN) y que
pretenden unificar criterios y normativas en las materias de diseño, cálculo y dimensionado
de estructuras y elementos prefabricados para edificación.

 La normativa argentina de referencia es el Reglamento CIRSOC 201 - 2005, que
reemplaza al antiguo CIRSOC 201-1982. La nueva normativa está basada en el
reglamento ACI estadounidense, en contraposición con el de 1982, que tomaba la base de
la antigua normativa DIN alemana.

 El citado reglamento estadounidense es el ACI 318-05 (American Concrete Institute).

Primeras Estructuras de Hormigón Armado
Las construcciones hierro y cemento de Monier se pueden considerar las primeras de hormigón
armado. De hecho, la expansión de la nueva técnica tuvo como punto de partida su sistema,
desarrollado en Europa Central por los técnicos y empresarios alemanes que compraron los
derechos de explotación del mismo. En los años finales del XIX proliferaron nuevas patentes y se
diversificaron las aplicaciones del hormigón armado.

1849. Joseph Lambot presenta una barca de hormigón reforzado con hierro bateau-
ciment en la Exposición Industrial de París, que lleva fama de ser la primera invención con
hormigón armado.

Tras experimentar con maceteros, tinas y otros elementos de jardín de hierro y cemento, en 1848
el propietario agrícola francés Joseph Louis Lambot (1814-1887) construyó una barca de hormigón
reforzado con alambre que probó en un lago de su propiedad en Miraval. La presentó públicamente
en la Exposición industrial de París de 1849 y en la Universal de París de 1855, y este último año
patentó su sistema, que sin embargo no tuvo trascendencia.

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1852. François Coignet aplica refuerzos de hierro al hormigón en la construcción de la
cubierta de su casa en la fábrica de Saint Denis

Una temprana utilización de refuerzos de hierro en construcciones de hormigón está documentada
en 1852 en la cubierta de la casa de François Coignet en Saint Denis, que
se formó con una losa plana de hormigón de 30 cm de espesor reforzada con viguetas de hierro
con sección transversal en doble T colocadas en su parte inferior. El procedimiento de construcción
de estos forjados queda descrito por Coignet en la adición de 1856 a su patente por el empleo de
hormigones.

1854. William Boutland Wilkinson registra una patente de forjados de hormigón reforzado
con hierro, de bajo coste y resistentes al fuego

En el siglo XIX, con el auge del hierro en la construcción, se fueron generalizando los forjados de
viguetas metálicas, con gran variedad de disposiciones. En su intento por conseguir un sistema
económico y resistente al fuego, el inglés William Boutland Wilkinson dio un paso en otra dirección
al aplicar barras de hierro como refuerzo para forjados de hormigón. Patentó su sistema en 1854, y
lo aplicó por vez primera en 1865 en la construcción de una villa en Newcastle. A partir de él se
fundó una próspera empresa constructora, activa hasta principios del siglo XX.

1860. Aparecen en Gran Bretaña, Francia e Italia otras iniciativas similares

La aparición de los forjados de Wilkinson coincidió con el lanzamiento del hormigón de Coignet,
que tuvo en Inglaterra gran repercusión. En este contexto surgieron nuevos sistemas de
construcción hormigonada, como el de Joseph Tall o el de Philip Brannon, de hormigón monolítico
reforzado con barras de hierro. Sin embargo, las construcciones de hormigón inglesas de esta
época fueron obra de pequeños empresarios, frente al logro de Coignet que consiguió una
explotación a escala nacional. En este creciente desarrollo de la construcción hormigonada en
Francia, otros técnicos probaron con refuerzos de hierro, como el ingeniero Gentil en la obra en
1874 del Pont de Claix o el arquitecto Eugène Dupuis en la estructura de la Librería Católica de
París, en 1880. En Italia, unos años después tuvo lugar una interesante experiencia en este sentido
en la construcción de la fábrica de cemento de los Hermanos Pesenti en Alzano Lombardo.

1867. Joseph Monier levanta en Francia las primeras construcciones de hormigón armado

Patenta un procedimiento de construcción con hormigón “armado”, que tiene una gran aceptación
para depósitos y crea una empresa para explotarlo.

Puente de hormigón frente al antiguo de fábrica de Claix, Grenoble

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Fábrica e inmueble de viviendas construido por François Coignet en Saint Denis (París).
1854

Puente sin identificar construido por Joseph Monier.

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Referencias bibliográficas

http://www.uax.es/publicacion/el-hormigon-historia-antecedentes-en-obras-y-factores-
identificativos.pdf

https://es.wikipedia.org/wiki/Hormig%C3%B3n_armado#Historia

http://www.agenciasinc.es/Noticias/La-historia-del-hormigon-armado-en-el-siglo-XX-
recopilada-en-una-tesis

https://www.casadellibro.com/libro-eurocodigo-2-2-proyecto-de-estructuras-de-
hormigon/9788481431124/623998

http://www.cehopu.cedex.es/hormigon/temas/C34.php?id_tema=77

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