Comisión Ergonómica Nacional Unidad de Ergonomía

Subsecretaría de Previsión Social Facultad de Ciencias Biológicas
Ministerio del trabajo Universidad de Concepción

GUÍA PARA LA EVALUACIÓN DE TRABAJOS
PESADOS, CON ESPECIAL REFERENCIA A
SOBRECARGA FÍSICA Y AMBIENTAL

Elías Apud, Manuel Gutiérrez, Fabiola Maureira,
Silvia Lagos, Felipe Meyer y María Teresa Chiang

2002

1
GUÍA PARA LA EVALUACIÓN DE TRABAJOS PESADOS CON ESPECIAL
REFERENCIA A SOBRECARGA FÍSICA Y AMBIENTAL.

PRÓLOGO

El presente texto, preparado a solicitud de la Subsecretaría de Previsión Social a través
de la Comisión Ergonómica Nacional, tiene como propósito analizar criterios y técnicas
para calificar la intensidad del esfuerzo, particularmente en lo que se refiere a sobrecarga
fisiológica derivada de trabajos físicos dinámicos, estáticos y repetitivos, como también de
aquellos que se realizan bajo condiciones de frío, calor, altura, profundidad, ruido y
vibraciones. Se incluye también una visión general de la sobrecarga derivada del trabajo
mental y de los aspectos organizacionales.

Este texto, fue preparado por un equipo multidisciplinario de la Unidad de Ergonomía, de
la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción, coordinado por
Elías Apud S., Doctor en Ergonomía e integrado además por Manuel Gutiérrez H.,
Magíster en Salud Ocupacional, Silvia Lagos P., Ingeniero Civil Industrial, Experto en
Prevención de Riesgos, Fabiola Maureira C., Psicóloga, Felipe Meyer C., Ingeniero
Forestal y María Teresa Chiang, Magíster en Fisiología.

Escribir sobre trabajos pesados requiere un especial reconocimiento a la destacada labor
iniciada por el Dr. Hugo Donoso Puelma en la década del 60, cuyas investigaciones han
permitido claros avances en los criterios para la evaluación de trabajos físicos dinámicos,
sobrecarga térmica y exposición a grandes altitudes. Los capítulos 1, 5 y 6 de esta guía
se basan en algunas de las numerosas publicaciones efectuadas por este destacado
investigador y docente.

Considerando que el conocimiento actual, en una parte importante de los temas que se
analizan, no permite establecer límites tajantes, el equipo que realizó este estudio ha
debido tomar decisiones basadas en el criterio y la experiencia, para fijar referencias que
permitan la discriminación entre trabajos que podrían ser calificados como pesados y
otros moderados o livianos. Sin embargo, es un deber de responsabilidad señalar que se
requiere estimular la investigación para ir perfeccionando cada vez más estos criterios.
Desde este punto de vista, creemos que esta Guía representa sólo el punto de partida de
un proceso de mejoramiento continuo. Por otra parte, mientras más objetivas sean las
técnicas que se empleen para evaluar la sobrecarga derivada del trabajo, mejores serán
las posibilidades de llegar a un diagnóstico justo.

Aunque hay tareas en que un factor único es suficiente para calificar una actividad como
pesada, la carga de trabajo, en muchos casos, es la consecuencia de un conjunto de
elementos que interactúan entre sí. Sin embargo, para facilitar la comprensión y uso de
esta guía, se analizará los temas por separado. Cada factor individual se califica en una
escala de uno a cuatro. Las calificaciones en niveles uno y dos, indican que el trabajo no
reviste riesgos. El nivel cuatro o superior revela que el agente individual que se evalúa
podría, por sí sólo, ser suficiente para calificar un trabajo como pesado. Sin embargo, si el
objetivo de la Ergonomía es prevenir sobreesfuerzos que puedan provocar daño a los
trabajadores, no es conveniente establecer cortes categóricos ya que, en ocasiones,
pequeños cambios pueden generar una significativa reducción en la carga de trabajo. Por
ejemplo, un trabajo físico dinámico calificado como pesado por exceder ciertos límites

2
fisiológicos, se puede transformar en moderado o liviano introduciendo pausas
programadas debidamente dosificadas. Por otra parte, la calificación tres es la que
encierra mayores problemas, ya que indica que un determinado factor, juzgado
individualmente, está ligeramente por debajo del límite más alto recomendable, pero que
combinado con uno o más agentes podría redundar en una carga global de trabajo que
debería ser calificada como trabajo pesado.

En la última parte de esta guía se discute el concepto de carga global de trabajo, la que
debe ser calificada sobre la base de la sumatoria de factores que la determinan y del
impacto de cada uno de ellos en la jornada. Es muy difícil ponderar todas las posibles
combinaciones de los diversos factores. Más aún, hay algunos aspectos que no serán
tratados en la Guía, como es la exposición a agentes químicos y biológicos, los cuales sin
duda deben ser tomados en consideración. Por lo tanto, en tales casos la decisión de la
Comisión Ergonómica Nacional deberá ser tomada en base al criterio y medidas objetivas
que los peritos puedan aportarle, al conocimiento y experiencia de estos y a los
antecedentes estadísticos, particularmente sobre accidentes y enfermedades, que se
puedan recopilar.

Aunque el principal propósito de esta guía es aportar conceptos técnicos y criterios para la
evaluación de trabajos pesados, la esencia de la Ergonomía es eminente correctiva. Por
esta razón, hemos incluido un capítulo misceláneo, con experiencias acumuladas durante
más de 30 años por la Unidad de Ergonomía de la Universidad de Concepción, con el
propósito que trabajadores, empresarios y peritos, visualicen medidas simples que
pueden ayudar a reducir la carga de trabajo.

Concepción, Abril de 2002

3
ÍNDICE

CAPÍTULO 1: TRABAJO FÍSICO DINÁMICO 1

1.1. CONCEPTOS GENERALES 1
1.2. SISTEMAS DE ENERGÍA
1
1.3. SISTEMA ENERGÉTICO AERÓBICO 1
1.4. COSTO ENERGÉTICO DE ACTIVIDADES FÍSICAS 2
1.4.1. Medición del consumo de oxígeno 3
1.4.2. Medición de la frecuencia cardíaca 3
1.5. SISTEMA ENERGÉTICO ANAERÓBICO
....4
1.6. CAPACIDAD FÍSICA 5
1.6.1. Capacidad aeróbica 5
1.7. CONCEPTO DE TRABAJO DINÁMICO PESADO
7
1.8. UN MÉTODO SIMPLE PARA DETERMINAR SI UN TRABAJO DINÁMICO
ES PESADO 8
1.9. CALIFICACIÓN DE TRABAJO FISICO DINÁMICO
9
1.10. REFERENCIAS 10

CAPÍTULO 2 TRABAJO REPETITIVO 14

2.1. CONCEPTOS GENERALES 14
2.2. EFECTOS EN EL SER HUMANO 14
2.3. CRITERIOS DE EVALUACIÓN 15
2.3.1. Criterios para definir trabajo repetitivo 16
2.3.2. Criterios para definir riesgos asociados a trabajo repetitivo 17
2.3.2.1. Fuerzas excesivas 17
2.3.2.2. Sobrecarga postural de extremidad superior 17
2.3.2.3. Administración de esquemas de trabajo-pausa 19
2.3.3. Lista de verificación para evaluar riesgos asociados 20
2.4. CALIFICACION DEL TRABAJO REPETITIVO 22
2.4.1. Resumen del análisis del trabajo 24
2.4.2. Tabla para calificar el trabajo repetitivo 24
2.5. REFERENCIAS 25

CAPÍTULO 3 MANEJO MANUAL DE CARGA 28

3.1. CONCEPTOS GENERALES 28
3.2. EFECTOS EN EL SER HUMANO 28
3.3. CRITERIOS DE EVALUACIÓN 29
3.3.1. Criterios biomecánicos 30
3.3.1.1 Modelos biomecánicos 30
3.3.2. Criterios fisiológicos 31
3.3.3. Criterios psicofísicos 32

4
3.4. MÉTODOS PARA EVALUAR LÍMITES DE CARGA 33
3.4.1. Método NIOSH 33
3.4.2. Calificación del manejo de carga como trabajo pesado 37
3.4.2.1 Resumen de la información 38
3.5. REFERENCIAS 39

CAPÍTULO 4 SOBRECARGA POSTURAL 43

4.1 CONCEPTOS GENERALES 43
4.2 EFECTOS EN EL SER HUMANO 45
4.3 CRITERIOS DE EVALUACIÓN 46
4.4 REFERENCIAS 52

CAPITULO 5 AMBIENTE TÉRMICO: CALOR Y FRÍO 55

I. EXPOSICIÓN A CALOR 55
5.1. CONCEPTOS GENERALES 55
5.2. EFECTOS DEL CALOR EN EL TRABAJADOR 56
5.3. EVALUACIÓN DE CARGA DE TRABAJO EN AMBIENTES CALUROSOS 57
5.3.1.Temperatura corporal 57
5.3.2. Frecuencia cardiaca 57
5.3.3. Sudoración 58
5.3.4. Carga calórica ambiental 60
5.3.5. Instrumentos de medición 63
5.3.6. Ponderación para la evaluación de trabajo pesado 63
II. EXPOSICIÓN A FRIO 65
5.1. CONCEPTOS GENERALES 65
5.2. EFECTOS DEL FRÍO EN EL TRABAJADOR 65
5.3. EVALUACIÓN DE SENSACIÓN TÉRMICA EN AMBIENTES FRÍOS 66
5.3.1. Ponderación para la evaluación de trabajo pesado 67
5.4. REFERENCIAS 68

CAPITULO 6 ALTURA 72

6.1. CONCEPTOS GENERALES 72
6.2. MODIFICACIONES AMBIENTALES PRODUCIDAS POR LA ALTURA 72
6.3. EFECTOS BIOLÓGICOS DE LA ALTURA 74
6.4. MODIFICACIONES FISIOLÓGICAS PRODUCIDAS POR LA ALTURA 75
6.5. CAPACIDAD DE TRABAJO, ALTURA Y ACLIMATACIÓN 76
6.5.1. Mal agudo de montaña 77
6.5.2. Mal de montaña crónico 77
6.6. CRITERIOS DE EVALUACIÓN 78
6.7. REFERENCIAS 79

CAPITULO 7 HIPERBARISMO 82

7.1 CONCEPTOS GENERALES 82
7.2 RELACIÓN ENTRE PROFUNDIDAD, PRESION Y VOLÚMENES
GASEOSOS 82

5
7.3 TOXICIDAD DE GASES RESPIRATORIOS POR AUMENTO DE
PRESIÓN 83
7.4 SINDROME NEUROLÓGICO POR ALTA PRESIÓN 86
7.5 OTROS EFECTOS BIOLÓGICOS DEL HIPERBARISMO 86
7.6 CRITERIOS DE EVALUACIÓN 86
7.7 REFERENCIAS 88
CAPITULO 8 RUIDO 91

8.1. CONCEPTOS GENERALES 91
8.2. EFECTOS DEL RUIDO EN EL SER HUMANO 91
8.2.1. Efectos fisiológicos 92
8.2.2. Efectos en el desempeño 94
8.2.3. Efectos en la comunicación verbal 94
8.2.4. Efectos en la salud mental 95
8.3. CRITERIOS Y TÉCNICAS PARA CALIFICAR LA EXPOSICIÓN
A RUIDO. 95
8.4. REFERENCIAS 97

CAPÍTULO 9 VIBRACIONES 100

9.1. CONCEPTOS GENERALES 100
9.2. EFECTOS DE LAS VIBRACIONES EN EL SER HUMANO 101
9.2.1. Efectos generales 101
9.2.2. Efectos en la totalidad del cuerpo 101
9.2.3. Efectos en algunas áreas localizadas del cuerpo 103
9.3. LÍMITES DE EXPOSICIÓN A VIBRACIONES 104
9.4. EVALUACIÓN DE VIBRACIONES 105
9.4.1. Criterios y técnicas para la calificación de la exposición a vibraciones 105
9.5. REFERENCIAS 109

CAPÍTULO 10 ORIENTACIONES SOBRE EVALUACIÓN
DE CARGA MENTAL 112

10.1. CONSIDERACIONES GENERALES 112
10.2. CARGA MENTAL 113
10.3. PROCESOS MENTALES QUE DETERMINAN EL DESEMPEÑO 115
10.3.1. Limitaciones del ser humano en la toma de información y los procesos
perceptivos 115
10.3.2. Limitaciones del ser humano en el tratamiento de la información 115
10.3.3. Limitaciones del ser humano en el manejo de la información 116
10.4. ESTRÉS Y FATIGA MENTAL 118
10.4.1. Factores que influyen en la respuesta del sujeto a las exigencias 119
10.4.2. Consecuencias del estrés 120
10.5. MÉTODOS Y CRITERIOS PARA LA EVALUACIÓN DE CARGA
MENTAL: 121
10.5.1. Métodos fisiológicos para la evaluación de carga mental 121
10.5.2. Métodos subjetivos para la evaluación de carga mental 122
10. 6. REFERENCIAS 127

6
CAPÍTULO 11 ORIENTACIONES SOBRE EVALUACIÓN
DE ASPECTOS ORGANIZACIONALES 130

11.1 CONCEPTOS GENERALES 130
11.2. ORGANIZACIÓN DEL SISTEMA DE TRABAJO 130
11.2.1. Diseño de los puestos de trabajo 131
11.2.1.1. El contenido de la tarea 131
11.2.1.2. La autonomía 132
11.2.1.3. El rol en la organización 132
11.2.1.4. Las relaciones personales o sociales y las comunicaciones 132
11.2.2. Jornada de trabajo 133
11.2.2.1. Jornada laboral normal 133
11.2.2.2. Turnos de trabajo 133
11.2.2.2.1. Trabajo nocturno 134
11.3. PONDERACIÓN PARA LA EVALUACIÓN DE TRABAJO PESADO 135
11.4. REFERENCIAS 136

CAPÍTULO 12 LISTA DE COMPROBACIÓN PARA
LA ESTIMACIÓN DE LA CARGA GLOBAL DE TRABAJO 139

12.1. Introducción 139
I. DESCRIPCIÓN DEL TRABAJO 140
II. EVALUACIÓN DE LAS CONDICIONES DE TRABAJO 143
1. Trabajo dinámico 143
2. Trabajo repetitivo 144
3. Manejo manual de carga 145
4. Sobrecarga postural 147
5. Ambiente térmico: calor y frío 148
6. Altura 151
7. Hiperbarismo 151
8. Ruido 151
9. Vibraciones mecánicas 152
10. Carga y fatiga mental 155
11. Carga organizacional 160
III. CARGA GLOBAL DE TRABAJO 161

≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈

7
CAPÍTULO 1

TRABAJO FÍSICO DINÁMICO

1.1. CONCEPTOS GENERALES

Para definir si un trabajo dinámico es pesado se requiere comprender la relación entre el
gasto de energía o carga fisiológica que impone una actividad y la aptitud que los
trabajadores tienen para enfrentarla. Por ello, en este capítulo se describirán los procesos
generadores de energía y los criterios que permiten estimar la capacidad para desarrollar
trabajos físicos dinámicos de alta intensidad. Con estos antecedentes se procederá a
discutir el concepto de trabajo pesado y algunos indicadores simples que permiten evaluar
la carga fisiológica en terreno. La información que se analiza proviene de publicaciones,
comunicaciones y textos inéditos de Donoso y colaboradores (1967, 1968, 1969, 1971,
1972, 1975, 1981, 1984) algunos de los cuales fueron resumidos por Apud et al. (1989).

1.2. SISTEMAS DE ENERGÍA

Todo ser vivo, incluido el hombre, requiere energía para desarrollar sus actividades
metabólicas y fisiológicas. La cantidad de energía necesaria para tales actividades
depende de varios factores, como por ejemplo, edad, sexo, tamaño corporal, etc. Sin
embargo, el trabajo muscular es el que demanda la mayor cantidad de energía.

En el hombre, existen dos procesos generadores de energía. Los aeróbicos (con
utilización de oxígeno) y los anaeróbicos (en ausencia de oxígeno).

1.3. SISTEMA ENERGÉTICO AERÓBICO

El sistema energético aeróbico utiliza oxígeno para entregar la energía necesaria al
funcionamiento del organismo. Una manera muy simplificada de ilustrarlo es la siguiente:

Alimentos + Oxígeno ⇒ Energía química + anhídrido carbónico + agua
Energía química ⇒ Energía Mecánica (trabajo) + calor

Cualquier actividad donde el aporte de oxígeno sea equivalente a la necesidad del mismo,
se considera como trabajo aeróbico, el que se puede realizar por tiempos prolongados sin
llegar a una situación de fatiga. Caen dentro de esta denominación el reposo, el trabajo
liviano y el trabajo moderado.

Si bien es cierto la vía aeróbica entrega la energía necesaria para el funcionamiento
normal del organismo, tiene dos factores limitantes importantes que son la alimentación y
los sistemas cardiovascular y respiratorio.

Los alimentos deben ser aportados en cantidad y calidad suficientes para los
requerimientos energéticos del caso. Al estar constituidos básicamente por proteínas,
lípidos (grasas) e hidratos de carbono (azúcares) constituyen el “combustible” con que
cuenta el organismo para su funcionamiento. Esto se debe a que al ser ingeridos,

8
mediante una serie de reacciones químicas y bioquímicas (metabolismo), son capaces de
generar energía química (ATP= adenosín trifosfato), la que posteriormente se transforma
en energía mecánica (trabajo) y calor.

Durante un trabajo muscular intenso, el transporte de oxígeno a los tejidos puede
aumentar hasta 25 veces por sobre el valor de reposo. Existen barreras que pueden
limitar este transporte de oxígeno hacia los músculos, las que constituyen los límites
funcionales de los sistemas cardiovascular y respiratorio, que serán analizados más
adelante (Thibodeau, 1995).

1.4. COSTO ENERGÉTICO DE ACTIVIDADES FÍSICAS

Una forma de cuantificar la intensidad de un trabajo es midiendo la cantidad de oxígeno
que se necesita para realizarlo. Este valor se expresa en una unidad energética,
empleándose por lo general la kilocaloría, la que equivale a un consumo de oxígeno de
0.2 litros. Un gasto de energía de 1 kilocaloría por minuto corresponde al gasto energético
basal de un sujeto promedio, en reposo y bajo condiciones ambientales ideales.

Otra forma de expresar el costo energético es en MET, unidad que se define como la
energía que gasta un adulto promedio normal, sentado y en reposo. Aproximadamente
corresponde a un consumo de oxígeno de 3.5 mililitros por kilogramo de peso corporal por
minuto o a una kilocaloría por kilogramo de peso corporal por hora. En la Tabla 1.1 se
muestra un ejemplo de costo energético de algunas actividades, expresadas en kcal/min y
kcal/hora. Las cifras presentadas en la Tabla 1.1 fueron extraídas del Reglamento sobre
condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo (Artículo 98,
Decreto 594 del Ministerio de Salud ). Cabe señalar que los gastos de energía resumidos
en dicha tabla son valores aproximados que pueden llevar a gruesos errores si no se
evalúan cuidadosamente las condiciones en que se efectúan los trabajos y las
características de las personas que los realizan.

Tabla 1.1. Costo energético de actividades

TIPO DE TRABAJO Kilocalorías /minuto Kilocalorías/hora
Sentado 1.5 90
De pie 2.0 120
Caminando (5 km/h sin carga) 4.5 270
Escribir a mano o a máquina 2.0 120
Limpiar ventanas 3.7 220
Planchar 4.2 252
Jardinería 5.6 336
Andar en bicicleta 5.6 312
Clavar con martillo (4.5 kg. 15 golpes/min.) 7.3 438
Palear (10 veces por minuto) 7.8 468
Aserrar madera (sierra de mano) 9.0 540
Trabajos con hacha (35 golpes por minuto) 10.0 600

9
1.4.1. Medición del consumo de oxígeno

Por lo expuesto anteriormente, siempre que sea posible, debe hacerse un esfuerzo por
cuantificar el gasto energético de actividades. La determinación del consumo de oxígeno
es una de las técnicas que se ha empleado rutinariamente para cuantificar la intensidad
de esfuerzo, pero requiere equipo de laboratorio y personal altamente entrenado.
Actualmente se cuenta con instrumentos que permiten esta determinación en terreno
durante la ejecución de la mayoría de los trabajos, como por ejemplo el Oxylog (Morgan
Ltd., Inglaterra). Sin embargo, existe una dificultad que no ha podido ser superada por los
métodos que permiten medir consumo de oxígeno en terreno y es la necesidad de que los
trabajadores evaluados respiren por medio de máscaras o a través de válvulas
respiratorias, con la nariz pinzada. Ninguna de las dos alternativas es muy bien aceptada
por los trabajadores y esto constituye una limitante para evaluaciones de rutina. No
obstante lo anterior, aún cuando su uso involucra algunos problemas, es importante
destacar que el OXYLOG es un instrumento que entrega valores de consumo de oxígeno
minuto a minuto durante el período que dura una actividad y que actualmente representa
una de las mejores alternativas para evaluaciones de terreno. En la figura1.1., se puede
observar a un brigadista forestal sometido a una evaluación de consumo de oxígeno
mientras trabaja con herramientas manuales. Existen otros equipos de características
similares al OXYLOG, pero su costo actual resulta prohibitivo para peritajes de rutina.

Figura 1.1. Medición del consumo de oxígeno durante trabajos forestales de construcción
de líneas cortafuegos.

1.4.2. Medición de la frecuencia cardíaca

Dados los inconvenientes prácticos que tiene la medición del consumo de oxígeno en
terreno, se han propuesto alternativas indirectas que permiten conocer la intensidad de un
trabajo. Una de ellas es la medición de la frecuencia cardíaca. Este método, se basa en la
relación lineal que existe entre el consumo de oxígeno y la frecuencia cardíaca, los que
aumentan en forma proporcional a la intensidad del trabajo. Sin embargo, si se quiere
utilizar la frecuencia cardíaca para estimar el consumo de oxígeno de una actividad se

10
necesita tener al sujeto calibrado con anterioridad. Esto significa que previo a la
evaluación del trabajo que nos interesa, se debe obtener el gráfico de consumo de
oxígeno versus frecuencia cardíaca, mediante la aplicación de un trabajo graduado en un
ergómetro. La razón de esta última condición es que la relación lineal, explicada
anteriormente, es individual. Conocida entonces la frecuencia cardíaca alcanzada durante
la ejecución del trabajo, ésta se extrapola en el gráfico obtenido previamente, lo que nos
dará el valor de consumo de oxígeno correspondiente. En la figura 1.2, se ha incluido un
gráfico que ilustra la relación entre consumo de oxígeno y frecuencia cardíaca y donde
también se ve las diferencias entre una persona físicamente activa y una sedentaria.

Figura 1.2. Relación entre frecuencia cardíaca para un individuo sedentario y uno activo.
Observése que para igual consumo de oxígeno, la frecuencia cardíaca de la persona
sedentaria es más alta.

220
200 Sedentario
Frecuencia cardíaca

180
160
140
120 Activo
100
80
60
0.8 1 1.2 1.4 1.6 1.8 2 2.2 2.4 2.6 2.8 3 3.2 3.4 3.6
VO2

Existen diferentes métodos para medir la frecuencia cardíaca de un sujeto. Estos van
desde la simple palpación de la arteria carótida o radial, hasta el uso de equipos de
monitoreo más sofisticados como el Polar Vantage (Sport Tester), que se puede apreciar
en la figura 1.3. La ventaja de este último es que se pueden obtener los valores de
frecuencia cardíaca sin detener el trabajo que la persona está ejecutando y el promedio
de frecuencia cardíaca durante una jornada de trabajo o un período determinado, en la
forma que se ilustra en la figura 1.4. Esto nos permitirá, como veremos más adelante,
contar con un método de evaluación de carga física expresando la frecuencia cardíaca
como porcentaje de carga cardiovascular (Apud,1989).

Figura 1.3. Sistema Polar Vantage para el registro de frecuencia cardíaca.

11
Figura 1.4. Seguimiento de la frecuencia cardíaca de un trabajador durante una jornada
de 12 horas.

150

140
frecuencia cardíaca (latidos/minuto)

130

120

110

100

90

80

70

60

50
0 60 120 180 240 300 360 420 480 540 600 660 720 780
minutos

1.5. SISTEMA ENERGÉTICO ANAERÓBICO

Al aumentar la intensidad del trabajo muscular, el aporte de oxígeno se hace insuficiente
para el requerimiento y gradualmente comienzan a utilizarse los procesos anaeróbicos. El
punto donde la intensidad del trabajo hace que esto se produzca, se conoce como umbral
anaeróbico, concepto que trataremos posteriormente.

Un esquema simplificado del proceso anaeróbico es el siguiente:

Glucosa ⇒ Energía química + ácido láctico
Energía química ⇒ Energía mecánica (trabajo) + calor

Al igual que el sistema aeróbico, la vía anaeróbica tiene sus factores limitantes. En este
caso es el ácido láctico que produce, el tiempo durante el cual es posible utilizar los
sistemas anaeróbicos y la necesidad de períodos de recuperación o pausas para
restablecer el equilibrio del organismo luego de realizar un trabajo de gran intensidad.

• Ácido láctico: la utilización de la vía anaeróbica, junto con generar energía química a
partir de la glucosa, produce ácido láctico. Este metabolito altera el funcionamiento
normal del músculo esquelético, al aumentar la acidez, producir inflamación,
sensación de ardor y dolor en la zona comprometida. Por lo tanto su acumulación
provoca fatiga, ya que el músculo disminuye gradualmente su capacidad de
contracción, hasta que finalmente es incapaz de generar movimiento o fuerza. Un
mayor uso de esta vía, aumenta la producción de ácido láctico, con la consiguiente
disminución de la capacidad de generar trabajo mecánico. Durante el reposo

12
muscular, el ácido láctico es removido del músculo esquelético y es llevado por la
sangre hacia el hígado para su reconversión a glucosa. Este proceso requiere oxígeno
y constituye lo que se conoce como pago de una deuda de oxígeno.

• Tiempo: el hecho que la obtención de energía anaeróbica produzca ácido láctico, hace
que se establezca una relación entre la intensidad del trabajo realizado y el tiempo
durante el cual se pueda sostener dicho esfuerzo. En otras palabras, mientras más
alta sea la intensidad del trabajo, menos tiempo podrá ser mantenido. La razón de
esta situación radica en dos puntos. El primero, relacionado con la concentración o
acumulación de ácido láctico que hemos explicado anteriormente. El segundo, es la
cantidad de energía que produce la vía anaeróbica, la que sólo genera dos unidades
de energía química (ATP) comparada con las treinta y seis producidas por el
mecanismo aeróbico por mol de glucosa.

• Recuperación: teóricamente y en condiciones ideales, un trabajo aeróbico, podría
mantenerse en el tiempo sin llegar a la fatiga. Sin embargo, cuando la energía se
obtiene a través de mecanismos anaeróbicos se produce ácido láctico, el que debe
ser removido de los músculos por la sangre, para su oxidación y posterior eliminación
del organismo. Por lo tanto, cada vez que se utilice la vía anaeróbica será necesario
un período de pausa, el que deberá ser proporcional a la intensidad del esfuerzo
realizado. Además de la eliminación del ácido láctico, los períodos de recuperación o
pausas permiten restablecer el estado normal de otras funciones del organismo, como
la temperatura corporal, la restitución del riego sanguíneo a los diferentes órganos
previo al esfuerzo y el relleno de los depósitos de oxígeno y mioglobina musculares,
entre otras. Todos los procesos que se llevan a cabo en la recuperación son aeróbicos
y, por lo tanto, involucran un consumo de oxígeno más alto que el de una condición de
reposo. Aún más, un indicador que nos permite notar que la persona se ha recuperado
de un esfuerzo es justamente el retorno a valores de consumo de oxígeno, frecuencia
cardíaca y temperatura corporal de reposo.

Lo analizado hasta ahora corresponde a una síntesis básica de los procesos energéticos
de nuestro cuerpo. Lo importante ahora es saber en qué momento una persona comienza
a utilizar los procesos anaeróbicos, ya que ése será el punto donde empezará a
acumularse el ácido láctico el que finalmente llevará al individuo a la fatiga fisiológica. El
límite entre ambos sistemas energéticos es diferente en cada persona y está relacionado
con la capacidad física de la misma (Fox, 1995).

1.6. CAPACIDAD FÍSICA

La capacidad de un individuo para realizar trabajo físico es un concepto que involucra
varios componentes y factores. Esquemáticamente podríamos señalarlos de la siguiente
manera:

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COMPONENTES Y FACTORES QUE INCIDEN EN LA CAPACIDAD FÍSICA

COMPONENTE ENERGÉTICO Procesos aeróbicos
Procesos anaeróbicos
Composición corporal
COMPONENTE MORFOLÓGICO Densidad ósea
Flexibilidad
Potencia
COMPONENTE NEUROMUSCULAR Fuerza
Resistencia
Función cardíaca
COMPONENTE CARDIORRESPIRATORIO Función pulmonar
Presión sanguínea

De todos estos factores, la asociación de los componentes energéticos y
cardiorrespiratorio nos proporciona una medida objetiva y reproducible de un límite
funcional, conocido como consumo máximo de oxígeno (VO2 máx) o capacidad aeróbica.

1.6.1. Capacidad aeróbica.

La determinación de la capacidad aeróbica de un sujeto permite evaluar la capacidad
máxima de los sistemas cardiovascular y respiratorio combinados para enviar sangre y
oxígeno a los tejidos durante el trabajo. Se caracteriza por ser un valor de consumo de
oxígeno que no es capaz de elevarse aunque haya un aumento de la intensidad de
trabajo o de la masa muscular activa.
El consumo máximo de oxígeno se expresa, en valor absoluto, en litros de oxígeno por
minuto (ltO2/min) o en relación al peso corporal del sujeto, donde la expresión es: mililitros
de oxígeno por minuto y por kilo de peso (mlO2/min/kg). Esta última forma proporciona
mayor información, ya que una persona de alto peso corporal ,frente a una misma tarea,
gasta más energía, comparada con otra de menor peso, especialmente cuando realiza
desplazamientos.

Los valores que alcanza este límite funcional pueden oscilar entre 30 ml O2/min/kg para
personas sedentarias y 85 mlO2/min/kg para atletas de resistencia de elite, considerando
un varón promedio de 70 kg de peso. La capacidad aeróbica depende de la edad, sexo y
grado de entrenamiento de una persona. En relación a la edad, alcanza un máximo
alrededor de los 25 años, para luego comenzar a declinar progresivamente. Por su parte,
la mujer alcanza sólo el 70% del valor de la capacidad aeróbica del varón. Sin embargo, el
factor que incide en mayor proporción en su modificación es el entrenamiento físico,
siempre que éste sea dinámico y se realice en forma periódica. Extrapolando al trabajo,
éste se puede considerar como un entrenamiento, si cumple con la condición de dinámico
y se prolongue en el tiempo. La Tabla 1.2 muestra algunos valores de capacidad aeróbica
para población chilena.

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Tabla 1.2. Capacidad aeróbica de trabajadores y población chilena

Trabajo Edad Capacidad aeróbica
(años) ltO2/min mlO2/min/kg
Varones
Forestales 19 – 20 3.23 52.01
20 – 29 3.41 53.03
30 – 39 3.21 48.90
40 - 49 3.02 45.97
> 50 2.49 40.19

Fundición 20 – 29 3.11 46.5
30 – 39 2.60 36.9
40 – 49 2.50 33.0
> 50 2.00 26.6
Industria 20 – 29 3.62 55.4
30 – 39 3.35 49.6
40 – 49 3.38 47.4
> 50 3.07 44.9
Estudiantes
Universitarios 20 – 29 3.00 45.6
Población general 27.3 3.18 52.9

Mujeres
Población general mujer 20.0 2.38 41.7
Población general mujer 26.9 1.99 32.6

• Determinación directa de la capacidad aeróbica

Para medir la capacidad aeróbica en forma directa se requiere llevar al sujeto a realizar un
esfuerzo máximo mediante la aplicación de cargas de trabajo graduadas.
Simultáneamente se registra la frecuencia cardíaca y el consumo de oxígeno. El criterio
de máximo corresponde al valor de consumo de oxígeno que no es modificado por un
aumento de la intensidad de la carga. Esta prueba, por llevar a la persona al agotamiento,
involucra riesgo, principalmente cuando se evalúan sujetos no entrenados. Requiere una
alta motivación y se recomienda aplicar a deportistas de alto rendimiento. En la figura 1.5
se aprecia los resultados de una prueba de medición directa de la capacidad aeróbica.

15
Figura 1.5. Medición directa de la capacidad aeróbica. Obsérvese como al aumentar la
carga de trabajo aumenta el consumo de oxígeno hasta llegar a una meseta. El punto en

directa
que se aplana corresponde a la capacidad aeróbica

4
3.5 VO2 max
3
VO2 (l/min) 2.5
2
1.5
1
0.5
0
2 6 10 14 18 22
VELOCIDAD (Km/h)

Estimación indirecta de la capacidad aeróbica

Con el fin de contar con una evaluación de capacidad aeróbica que involucre el menor
riesgo, se han diseñado pruebas indirectas submáximas, basadas en la relación lineal
entre consumo de oxígeno y capacidad aeróbica. Igualmente se requiere de un
ergómetro. La diferencia radica en que, en este caso, se aplica tres a cuatro cargas
submáximas, de intensidad creciente midiendo ,en cada una de ellas ,el consumo de
oxígeno y la frecuencia cardíaca. El valor de consumo máximo de oxígeno, se estima
extrapolando la línea de regresión obtenida al graficar el consumo de oxígeno y la
frecuencia cardíaca, resultantes de cada carga aplicada, al valor de frecuencia cardíaca
máxima calculada según la ecuación: fC Máx. = 220 – edad. La figura 1.6 muestra un test
de extrapolación.

Figura 1.6. Prueba de extrapolación para la estimación de capacidad aeróbica. Se
realizan tres ejercicios de intensidad creciente. Se hace un gráfico con los valores
obtenidos para el consumo de oxígeno y la frecuencia cardíaca, se traza la línea y se
extrapola a la frecuencia cardíaca máxima estimada para la edad del sujeto.

220
200 Edad 40 años fC max = 180 lat/min
Frecuencia cardíaca

180
160
140
120
100
80
VO2 max = 3.1 l/min
60
0.8 1 1.2 1.4 1.6 1.8 2 2.2 2.4 2.6 2.8 3 3.2 3.4 3.6
VO2
16
1.7. CONCEPTO DE TRABAJO DINÁMICO PESADO.

Se ha señalado que durante el trabajo aeróbico el aporte de oxígeno a los músculos es
suficiente para obtener la energía por procesos oxidativos. En tales casos, el ácido láctico
no excede los valores de reposo. Si el trabajo se hace más intenso y los procesos
aeróbicos se tornan insuficientes, el organismo obtiene parte de la energía por vía
anaeróbica con acumulación de ácido láctico y fatiga. El punto de esfuerzo en el cual se
produce este fenómeno se denomina umbral anaeróbico. Por lo tanto, desde un punto de
vista fisiológico, se considera trabajo pesado todo aquel que supere el umbral anaeróbico.
De acuerdo a diversos investigadores, el surgimiento de la anaeróbiosis ocurre entre el 50
y el 60 % de la capacidad aeróbica. Otros autores señalan que esto depende también del
entrenamiento, habiéndose observado en algunos corredores de larga distancia umbrales
del orden del 85 %. Sin embargo, para trabajos de 8 horas, nuestra experiencia nos
indica, que cuando los trabajadores pueden regular su ritmo y cuentan con todos los
elementos que les permiten realizar en buena forma sus tareas, no superan en promedio
durante la jornada el 40 % de su capacidad aeróbica. Esto coincide con lo observado en
otros países, de manera tal que se podría considerar trabajo pesado todo aquel que en
promedio de una jornada demanda una sobrecarga mayor que el 40 % de la capacidad
aeróbica de la persona. Esto asegura que el trabajo se lleve a cabo bajo condiciones
aeróbicas o, más correcto, que el conjunto de operaciones pesadas, livianas y descansos,
no hagan que el trabajador exceda este límite.

Sobre la base de lo dicho anteriormente, el mejor indicador con que se cuenta para
determinar si un trabajo es pesado para quien lo realiza es la detección del umbral
anaeróbico; ya que permite conocer el punto donde la intensidad del trabajo es tal, que la
persona debe utilizar en forma significativa los procesos anaeróbicos para realizarlo. Sin
embargo, tiene limitaciones importantes, que dificultan su uso masivo. La principal es que
su determinación implica contar con equipos de laboratorio sofisticados, personal
altamente entrenado y sujetos motivados. No obstante, siendo una variable de gran
importancia para discernir si un trabajo es pesado o no, a futuro se requiere incentivar la
investigación para aumentar su conocimiento en distintos grupos de trabajadores,
hombres y mujeres, activos y sedentarios (Apud,1989).

El método directo para evaluar el umbral anaeóbico se conoce como umbral láctico.
Utilizando un ergómetro, por lo general bicicleta o plataforma rodante, se aplica cargas de
trabajo graduadas, de intensidad creciente, cada tres minutos, hasta llegar al agotamiento
del sujeto. Para cada nivel de carga se requiere tomar una muestra de sangre venosa,
donde se mide la concentración de lactato. El umbral anaeróbico se obtiene al graficar el
nivel de carga versus la concentración de ácido láctico y corresponde al punto donde el
lactato comienza a acumularse. Como se puede deducir, esta técnica es invasiva ya que
requiere muestras seriadas de sangre y, por lo tanto, es poco recomendable para su uso
masivo en trabajadores.

El método indirecto más empleado hoy en día es el denominado umbral ventilatorio.
Siguiendo el mismo protocolo de aplicación de cargas utilizado en el método directo, se
consigna para cada nivel de carga el valor de consumo de oxígeno y ventilación
pulmonar, evitando de esta manera la toma de muestras de sangre. En este método, el
umbral anaeróbico se obtiene detectando el cambio de pendiente que sufre la relación
ventilación pulmonar-consumo de oxígeno (McArdle, 1981). En la figura 1.7 se aprecia

17
cómo la ventilación pulmonar aumenta proporcionalmente con el aumento del consumo de
oxígeno, hasta un punto de quiebre en que la primera variable aumenta en mayor
proporción.

Figura 1.7. Prueba de umbral ventilatorio (explicación en el texto)

52

46
VE (l/min)

40

34

28

22
1.2 1.4 1.6 1.8 2 2.2 2.4 2.6 2.8
VO2 (l/min)

1.8. UN MÉTODO SIMPLE PARA DETERMINAR SI UN TRABAJO DINÁMICO ES
PESADO.

Para peritajes de rutina es difícil establecer con certeza si un trabajo supera el umbral
anaeróbico o si se ejecuta a un determinado porcentaje de la capacidad aeróbica, ya que
para establecerlo, no sólo se necesita realizar las pruebas de aptitud física ya descritas,
sino que también evaluar el consumo de oxígeno de las actividades realizadas en la
jornada y el tiempo dedicado a cada una de ellas. Si bien este aparece como el enfoque
más preciso y estas evaluaciones la realizan rutinariamente laboratorios especializados,
en la práctica es una técnica complicada, ya que mientras más compleja es la tarea,
mayor el número de mediciones de consumo de oxígeno que deben realizarse, con la
consiguiente incomodidad para los trabajadores. Por ello se requiere de técnicas más
simples. Para la mayor parte de los estudios aplicados, la frecuencia cardíaca es un
excelente indicador.

Aunque la frecuencia cardíaca tiene limitaciones para estimar el gasto de energía,
representa muy bien la carga sobre el sistema cardiovascular resultante de la
combinación del trabajo muscular, del calor y otros factores. Por esta razón, hoy en día
también se considera trabajo pesado todo aquel que en promedio de una jornada supere
el 40 % de la frecuencia cardíaca de reserva, que en Chile denominamos corrientemente
carga cardiovascular (Apud, 1989), la cual se define como la expresión porcentual del
aumento de la frecuencia cardíaca entre el reposo y el máximo estimado. Se calcula como
sigue:

18
fC trabajo - fC reposo
% C.C. = ------------------------------ x 100
fC máxima - fC reposo

donde: % C.C. = porcentaje de carga cardiovascular
fC = frecuencia cardíaca

Los valores aproximados de frecuencia cardíaca, equivalentes al 40 % de carga
cardiovascular para distintas edades son los siguientes. Tabla 1.3

Tabla 1.3
Frecuencia cardíaca (fC) equivalente al 40% de carga cardiovascular

Edad fC al 40 % de carga cardiovascular
(años) (latidos por minuto)

20-25 115
26-30 112
30-35 110
36-40 108
41-45 106
46-50 104

1.9. CALIFICACIÓN DE UN TRABAJO FÍSICO DINÁMICO.

De lo analizado con anterioridad se desprende que la evaluación de carga cardiovascular,
a partir de mediciones de frecuencia cardíaca, es uno de los indicadores más simples
para evaluar la sobrecarga impuesta por el trabajo dinámico. Por ello, para calificar este
tipo de actividad laboral, se proponen las siguiente referencias, las cuales han sido
modificadas de Christensen (1964) y Donoso et al. (1969).

Ponderación Criterio
4 Porcentaje de carga cardiovascular superior a 40 %
3 Porcentaje de carga cardiovascular entre 30 y 40 %
2 Porcentaje de carga cardiovascular entre 20 y 29 %
1 Porcentaje de carga cardiovascular inferior a 20 %

19
1.10. REFERENCIAS

Apud, E., Donoso, H. y Lundgren, N. Determinación directa de la producción de sudor y
por el índice P4SR. XII Reunión Anual de la Sociedad de Biología de Chile, Panimávida.
Resumen en: "Programa General y Resúmenes de las Comunicaciones", pág. 164, 1969.

Apud, E., Donoso, H., Herts, G., Lundgren, N., Oyanguren, H. y Sañudo M.C. Estudio de
la Industria Fanaloza. Boletín de Higiene y Epidemiología 10: 59-102, 1972.

Apud, E. y Donoso, H. Predicción del consumo máximo de oxígeno a partir de la edad y
de algunos indicadores de tamaño y composición corporal. Arch. Soc. Chilena Med. Dep.
29: 34-37, 1984.

Apud, E., Bostrand L., Mobbs, I.D.,Strehlke, B. Guide-Lines on Ergonomic Study in
Forestry. Ed. ILO, Geneva, 1989.

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nutritivo y capacidad aeróbica. Revista Médica de Chile.99: 904-912, 1971.

Bowers, R.W., Fox, E.L. Fisiología del Deporte. Ed. Panamericana,Buenos Aires, 1995.

Donoso, H. y Apud, E. Capacidad aeróbica como índice de capacidad física en
poblaciones chilenas. X Reunión Anual Soc. Biología de Chile, Panimávida. Resumen en:
"Programa de Resúmenes y Comunicaciones". Página 151, 1967.
Donoso, H. y Apud, E. Capacidad aeróbica como índice de capacidad física en individuos
entrenados y no entrenados. Arch. Soc. Chilena Med.Dep. 13:3-12, 1968.

Donoso, H., Apud, E., Sañudo, M.C. y Lundgren, N. Problemas metodológicos en el uso
del ergómetro de bicicleta en la determinación de capacidad física en poblaciones con
escasa o nula experiencia en el uso de la bicicleta. V Reunión Anual de la Sociedad
Médica de Santiago, 1968.

Donoso, H. y Apud, E. Capacidad aeróbica en nativos de altura de origen aymará y en
individuos de origen europeo aclimatados a las condiciones ambientales. XI Reunión
Anual de la Sociedad de Biología de Chile, Santiago. Resumen en: Programa General y
Resúmenes de las comunicaciones, pág. 27, 1968.

Donoso, H., Apud, E. y Rigoletti, A. Utilidad de la medición de costo energético y
capacidad aeróbica en el campo deportivo, en particular corredores de fondo y semifondo.
Arch.Soc.Chilena. Med. Dep. 14: 115-120, 1969.

Donoso, H., Apud, E. y Lundgren, N. Modificación de la escala de Christensen para
valorar la carga de trabajo fisiológico de acuerdo a las condiciones encontradas en Chile.
XII Reunión Anual de la Sociedad de Biología de Chile, Panimávida. Resumen en:
Programa General y Resúmenes de las comunicaciones, página 164, 1969.

Donoso, H., Apud, E. and Lundgren, N. Direct estimation of circulatory fatigue using a
bicycle ergometer. Symposium on methodology of fatigue assessment, Kyoto, Japon
1969.

20
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capacidad física en muestras de poblaciones (urbanas y nativas de la altura) y en atletas
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Donoso, H., Apud, E. and Lundgren, N. Direct estimation of circulatory fatigue using a
bicycle ergometer. Ergonomics 14: 53-61, 1971.

Donoso, H., Apud, E., Sañudo, M.C. y Santolaya, R. Evaluación de la capacidad física en
una población de origen aymara nativos de altura. Reunión Internacional sobre Fisiología
y Fisiopatología de grandes alturas. La Paz, Bolivia, 1972.

Donoso, H. y Apud, E. Criterios para cuantificar el grado de actividad física dentro de las
normas de clasificación funcional de la American Heart Association. IX Reunión Anual de
la Sociedad Médica de Santiago, 1972.

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Ed.: Taylor y Francis, Londres 1975.

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residentes de la altura. Coloquio Internacional del Antropología y Biología de las
Poblaciones Andinas, Tolouse y París, Francia. Publicado en INSERM. 63:547-552, 1976.

Donoso, H. y Apud, E. Consumo de oxígeno durante la actividad física submáxima en el
proceso de adaptación a la altura. Arch. Soc. Chilena. Med. Dep. 30: 98-108, 1985.

Mc Ardle, W.D., Katch, F.I. Exercise Physiology. Ed. Lea & Febiger, Philadelphia, 1981.

Oyanguren, H., Donoso, H. y Apud, E. Salud y Medicina Ocupacional. Ed.: Instituto de
Salud Pública, 1981.

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en nativos de altura como índice de adaptación al ambiente. Revista Médica de Chile.
101:433--438, 1973.

Thibodeau A. Anatomía y Fisiología. Ed. Mosby, Madrid, 1985.

21
CAPÍTULO 2

TRABAJO REPETITIVO

2.1. CONCEPTOS GENERALES

El trabajo repetitivo se caracteriza básicamente porque los ciclos de actividad efectuados
por los operarios duran breves períodos de tiempo pero, como su nombre lo indica, las
tareas y movimientos efectuados en los ciclos, se repiten con cierta frecuencia a través de
la jornada laboral. En nuestro país, estas formas de trabajo han aumentado
perceptiblemente estas últimas décadas. El ejemplo más claro lo representan las líneas
de producción en serie, donde cada operario participa en un conjunto limitado de tareas.
Generalmente, este proceso de cambio tecnológico, ha incorporado la mecanización y
automatización de los procesos. Esto ha generado beneficios, como la reducción del
esfuerzo físico dinámico pero, por otro lado, también presenta aspectos negativos, entre
los que podemos destacar la concentración de los esfuerzos en determinadas estructuras
anatómicas, tales como manos y muñecas y, en general, la extremidad superior.

2.2. EFECTOS EN EL SER HUMANO

Las exigencias que imponen algunos sistemas de trabajo a la extremidad superior, han
generado un conjunto de trastornos a nivel de los tejidos blandos, particularmente de
tendones, cápsula tendinosa, nervios y músculos (Anderson, 1992) (Keyserling et al.,
1993). A este conjunto de trastornos se le ha denominado síndrome de uso excesivo de
extremidad superior (SUEDES). Algunas lesiones músculo-esqueléticas características de
este síndrome son: mioalgias, tendinitis, tendosinovitis y síndrome del túnel carpiano
(Keyserling et al 1993).

Respecto de los factores de riesgo, el incremento de la frecuencia o la reducción del
tiempo de los ciclos de trabajo, son condiciones que generan síntomas de fatiga, dolor y
tensión muscular (Anderson, 1992). Más aún, el trabajo repetitivo puede causar daño
directo a los tendones, al someterlos a constantes contracciones y elongaciones, así
como también, incrementar la probabilidad de fatiga de los tejidos, al reducir las
posibilidades de recuperación (Keyserling et al., 1993). En la medida que se generen
episodios repetidos de este tipo de trastornos, se produce inflamación de los tejidos
blandos y una reducción de la movilidad articular, lo cual es normalmente precursor de
trastornos músculo-esqueléticos crónicos. También si la sobrecarga de trabajo afecta a
nervios, los síntomas pueden estar acompañados de pérdida de sensibilidad táctil y
sensación de adormecimiento de las extremidades. Más aún, si se presentan
exposiciones prolongadas a trabajo repetitivo, las personas pueden desarrollar trastornos
músculo-esqueléticos incapacitantes e irreversibles (Anderson, 1992 ).

Aún cuando se reconoce que el trabajo repetitivo es uno de los principales factores de
riesgo de SUEDES, es importante considerar y evaluar otros factores que son promotores
del síndrome, entre ellos destacan: fuerzas excesivas, sobrecarga postural y ausencia de
esquemas de trabajo-pausa (Anderson, 1992) (Keyserling et al 1993).

22
2.3. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

Para establecer lo repetitivas que son las actividades laborales, se requiere efectuar un
análisis del trabajo, de modo de definir:

• Las tareas realizadas. En este sentido, cada trabajo está constituido de una o varias
tareas. Ejemplos de ellas pueden ser pulir una pieza metálica, limpiar un área de
trabajo, cargar sacos, escribir a máquina, digitar, clasificar cartas, etc.
• La duración de los ciclos. Estos corresponden a la secuencia de operaciones
requeridas para efectuar una tarea. Por su parte, el tiempo o duración de los ciclos, se
define como el tiempo total requerido para efectuar la secuencia de operaciones de la
tarea.
• Número de operaciones que componen las tareas. Las operaciones corresponden a
los elementos básicos de la tarea, tales como: sostener, alcanzar, mover, tomar,
posicionar, seleccionar, pulsar, ensamblar, desarmar, inspeccionar, vigilar, planificar,
buscar, desplazarse, demoras y pausas.

Esta información puede ser obtenida por medio de la observación directa o la grabación
de videos de las faenas. Con el objetivo de registrar información representativa de las
actividades laborales, se debe efectuar un muestro aleatorio simple de la jornada (OIT,
1981). Posteriormente, para cada tarea se debe establecer el tiempo promedio del ciclo
de trabajo, el porcentaje promedio del tiempo dedicado a las operaciones más frecuentes
y el número promedio de operaciones que conforman el ciclo. Por ejemplo, si se analiza el
empaque de fruta, el ciclo de la tarea de empaque es aquel que va desde el momento en
que el operario toma un envase de la línea de alimentación, hasta el instante previo a la
operación de toma de un nuevo envase vacío. El ciclo estaría constituido por las
operaciones de:

1. Tomar una caja de una línea de alimentación de cajas
2. Depositar la caja en el puesto de trabajo
3. Tomar la fruta desde la correa transportadora
4. Depositar la fruta en la caja (50 frutas por empaque o caja)
5. Mover o deslizar la caja llena de frutas hacia la correa transportadora.

Es importante destacar que, aún cuando este es el esquema básico de operaciones, el
ciclo puede modificarse a través de la jornada. Por ejemplo, el ciclo puede cambiar si
existen demoras en la alimentación de cajas y/o de frutas, o los operarios incorporan
pausas durante la jornada. Lo relevante es que, el muestreo aleatorio de la jornada
represente las variaciones que experimenta el ciclo.

2.3.1. Criterios para definir trabajo repetitivo

Respecto a los criterios que se deben emplear para calificar el trabajo repetitivo, se
considera que una labor es altamente repetitiva y, por lo tanto, promotora de síndrome de
uso excesivo de extremidad superior (SUEDES), si la duración media del ciclo de trabajo
es inferior a 30 segundos (Anderson, 1992). Complementario a este criterio se debe
analizar la relación entre la duración media del ciclo y el número promedio de operaciones
efectuadas durante el ciclo. Es así como se considera que existe riesgo de trastornos

23
músculo-esqueléticos, asociados al SUEDES, si el ciclo tiene una duración inferior a 3
minutos y se realizan menos de 10 operaciones durante el ciclo (Ferrer y Col., 1995).
También, se ha demostrado que existe una mayor probabilidad de SUEDES, si las
operaciones exigen efectuar el mismo patrón de movimiento más del 50 % del tiempo del
ciclo de trabajo (Anderson, 1992).

2.3.2. Criterios para definir riesgos asociados a trabajo repetitivo

Los trastornos que se asocian al síndrome de uso excesivo de extremidad superior, no
sólo dependen de si el trabajo es o no repetitivo, sino de la presencia de factores de
riesgos como fuerzas excesivas, ausencia de esquemas de trabajo-pausa y sobrecarga
postural de extremidad superior (Anderson, 1992).

2.3.2.1. Fuerzas excesivas

Para efectuar una adecuada evaluación del problema ergonómico, es importante verificar
si los operarios requieren sostener, mantener o vencer resistencias mediante trabajo
muscular estático de extremidad superior. Este tipo de trabajo muscular está relacionado
con la presencia de fatiga muscular localizada (Grandjean, 1982). Esta respuesta
fisiológica se presenta con mayor probabilidad cuando los operarios requieren efectuar
tareas en las que el componente de fuerza excede aproximadamente el 15 a 20% de una
contracción voluntaria máxima (Grandjean, 1982). Dado que la prensión, la flexión de
brazos y la flexión de hombros son acciones que se requieren para realizar la mayoría de
las tareas en las que participa la extremidad superior, se consideró estas pruebas
dinamométricas como indicadores de la capacidad de desarrollo de fuerza de la
extremidad superior. La información que actualmente se dispone de fuerza máxima de
población nacional (datos registrados en el Laboratorio de Ergonomía, Universidad de
Concepción, 1997), refleja que los varones tienen una media de 46.2, 31.4 y 35.5 kg
fuerza, en las pruebas de prensión, flexión de brazos y de hombros, respectivamente. Las
mujeres presentan promedios de 29.1, 16 y 22.2 kg fuerza en las pruebas de prensión,
flexión de brazos y hombros, respectivamente. Considerando estos valores, se estableció
niveles aceptables de manipulación de pesos y resistencias para la extremidad superior.
En este sentido, aplicando criterios de evaluación que protejan a la mayor parte de la
población, se recomienda como nivel aceptable de fuerza al 5 percentil de fuerza para
mujeres y hombres. De este modo, los niveles de fuerza requeridos en el trabajo repetitivo
al emplear una mano y al realizar movimientos dentro del alcance de antebrazos de los
operarios, no deberían ser superiores a 1.4 kg para hombres y de 0.6 kg para mujeres. En
caso de manipular objetos fuera del alcance de antebrazo, la resistencia de las
herramientas o dispositivos no debería sobrepasar los 0.7 kg para hombres y de 0.4 kg
para mujeres.

2.3.2.2. Sobrecarga postural de extremidad superior

En cuanto a la sobrecarga postural de extremidad superior, es necesario evaluar la
posición de trabajo de los segmentos mano-muñeca, antebrazos y brazo-hombro.
Respecto de la posición del segmento mano-muñeca, la condición óptima de trabajo se
presenta cuando la muñeca trabaja en posición neutra (figura 2.1). Un incremento de la
desviación de la muñeca respecto de la posición neutra, implica una pérdida progresiva

24
de la capacidad de desarrollo de fuerza, junto con un aumento del riesgo de lesiones de
los tejidos blandos (Loslever and Ranaivosoa, 1993). Esto último se produce por la
presión que generan los tendones en las estructuras adyacentes. Esta presión incrementa
el roce, lo cual sumado al trabajo repetitivo es el factor biomecánico causante de la
inflamación de tejidos blandos de la muñeca, entre ellos vainas tendinosas, tendones e
incluso la compresión del nervio mediano (Anderson, 1993). Respecto del antebrazo, la
sobrecarga postural se genera al sostener o realizar movimientos que requieren
pronosupinación o rotación del segmento (figura 2.2)(Keyserling,1993). En cuanto a la
postura del segmento brazo - hombro, se considera que existe sobrecarga postural,
cuando se realizan tareas que requieren la manipulación o el accionamiento de
dispositivos sobre la altura de hombros o el brazo es separado más de 45° respecto del
eje vertical del hombro (figura 2.3) (Anderson, 1993).

Figura 2.1. Movimientos de la muñeca

Figura 2.2. Movimientos del antebrazo

25
Figura 2.3

2.3.2.3. Administración de esquemas de trabajo-pausa

La adecuada administración de esquemas de trabajo pausa, es un problema ergonómico
que aún no tiene repuesta para todas las condiciones de trabajo donde se esté en
presencia de uso excesivo de extremidad superior. Ello se debe a que cada trabajo tiene
exigencia de frecuencia y duración de ciclos de trabajo, de fuerza muscular, postura de
trabajo y uso de herramientas o dispositivos, que hacen difícil generalizar
recomendaciones de la duración y frecuencia con la que se debería incorporar pausas a
través de la jornada. La información que actualmente se dispone, se concentra en
labores vinculadas al uso de computadores. Por ejemplo, la NIOSH recomienda 15
minutos de pausa por dos horas de trabajo, en labores que presentan una demanda
moderada de percepción visual y trabajo repetitivo, mientras que recomienda 15 minutos
de pausa por hora de trabajo, en labores de alta demanda de percepción visual y trabajo
repetitivo (Dooley, 1981). Recomendaciones similares se plantea para operadoras de
teléfonos, con exigencias de percepción visual de pantallas y de ingreso de datos al
computador con una tasa promedio de 15950 digitaciones por día. Para estas actividades
se propone esquemas de 5 minutos de pausa por cada media hora de trabajo o de 10
minutos por cada hora de trabajo (Kopardekar and Mital, 1994). Estudios efectuados en
faenas del rubro de procesamiento de productos marinos, donde las tareas ocupan el
mismo patrón de movimiento más del 50% del ciclo de trabajo y las fuerzas no exceden el
20 % de una contracción voluntaria máxima, se propone la incorporación de pausas de
una duración no inferior a 6 minutos por cada hora de trabajo (Gutiérrez y Apud, 1997).
Sin embargo, es difícil extrapolar estos resultados a otras condiciones de trabajo. Por ello,
dado que se dispone de criterios para evaluar la administración de esquemas de trabajo-
pausa sólo para algunas condiciones de trabajo, se utilizará el siguiente procedimiento:

• En trabajos en los que se emplea computadores, particularente en tareas de
digitación, verificar si se incorporan pausas de 5 minutos por cada media hora de
trabajo o de 10 a 15 minutos por cada hora de trabajo.

26
• En trabajos que requieran fuerzas bajo 0.4 kilos para mujeres y de 1.4 kilos para
hombres, verificar si se incorporan pausas superiores a 6 minutos por cada hora de
trabajo.

• En trabajos que requieren fuerzas excesivas o que no estén incluidos en los criterios
anteriores, verificar si las empresas han evaluado alternativas de esquemas de
trabajo pausa y si se ha implementado aquellos que demuestran una tendencia en la
disminución de los problemas músculo-esqueléticos asociados al síndrome de uso
excesivo de extremidad superior.

2.3.3. Lista de verificación para evaluar riesgos asociados

Respecto de la evaluación de los factores de riesgo asociados a SUEDES,
específicamente de fuerzas excesivas, sobrecarga postural y ausencia de esquemas de
trabajo pausa, responda las siguientes preguntas:

1. Fuerzas excesivas:

• ¿El o los operarios requieren sostener o desplazar con una mano y dentro del
alcance de antebrazos, objetos o resistencias de una carga superior a 1.4 kg para
los hombres y de 0.6 kg para las mujeres?
Peso de los objetos y herramientas:

SI NO
• ¿El o los operarios requieren sostener o desplazar con una mano y fuera del alcance
de antebrazo, objetos o resistencias de una carga superior a 0.7 kg. para los hombres
y de 0.4 kg para las mujeres?
Peso de los objetos o herramientas:

SI NO

2. Ausencia de esquemas de trabajo-pausa:

• En trabajos donde se emplean computadores, particularmente en tareas de digitación,
¿La duración de las pausas es inferior a 5 minutos por cada media hora o de 10
minutos por cada hora de trabajo ?
SI NO

• En trabajos que exigen fuerzas sobre 1.4 kg para hombres y 0.7 kg para mujeres ¿La
duración de las pausas es inferior a 6 minutos por cada hora de trabajo?
SI NO

• En trabajos que requieren fuerzas excesivas o no corresponden a los criterios
señalados en los dos puntos anteriores ¿La empresa ha implementado alternativas de
pausas que han generado una reducción de los problemas músculo esqueléticos
asociados al SUEDES?
SI NO

27
3. Sobrecarga postural

Se considera que existe sobrecarga postural si, en la manipulación de objetos y/o
herramientas, se presenta alguna de las siguientes situaciones:

• Desviación de la muñeca respecto de su posición recta o neutra:
SI NO

• Rotación del antebrazo: SI NO

• Una separación de brazos superior a 45° respecto del eje vertical del hombro o
elevación de brazos o manos sobre la altura de los hombros del operario:
SI NO

28
2.4. CALIFICACION DEL TRABAJO REPETITIVO

La información que se requiere para calificar el trabajo repetitivo se obtiene de los datos
referentes al tiempo promedio de los ciclos (TPC), el número promedio de las
operaciones (NPO), porcentaje promedio de tiempo dedicado a las operaciones más
frecuentes (PPTOF) y el porcentaje de tiempo que ocupan las diferentes tareas durante la
jornada (TPJ), así como también, de la lista de verificación resumida en el punto 2.3.3., la
cual consulta sobre riesgos de fuerzas excesivas, ausencia de esquemas de trabajo-
pausa y sobrecarga postural de extremidad superior. Todas las variables señaladas
corresponden a promedios obtenidos de la jornada.

En cuanto al análisis de la información para calificar el trabajo repetitivo, el caso más
simple de estudiar, es aquel donde la actividad laboral está constituida por una tarea, la
cual es repetida prácticamente durante toda la jornada. En esta situación el TPC, NPO, y
el PPTOF corresponderán a los promedios de jornada. Con estos valores y los criterios de
calificación (ver 2.4.2.), es posible decidir si el trabajo es o no repetitivo.

Como en la mayoría de los casos los trabajos están constituidos por más de una tarea y
cada una de ellas puede ocupar diferentes porcentajes de tiempo de la jornada; es
importante destacar que el estado actual del conocimiento no permite definir con precisión
el riesgo que tiene para el sistema músculo-esquelético la combinación de tareas y/o el
porcentaje de tiempo que se dedica a cada una de ellas durante la jornada. Por este
motivo, ha sido necesario describir un procedimiento que oriente la toma de decisiones.
En primera instancia se debe analizar si el tiempo de exposición o la duración de las
tareas en la jornada, es lo suficientemente prolongada como para considerarlas en el
análisis de riesgo. De este modo, es recomendable efectuar el análisis de riesgo sólo en
aquellas actividades que cumplan alguna de las siguientes condiciones:

• Trabajos constituidos por una sola tarea, cuya duración sea superior al 50 % de la
jornada.
• Trabajos constituidos por dos o más tareas, teniendo una de ellas una duración
superior al 50 % de la jornada.
• Trabajos que no presentan tareas de una duración superior al 50 % de la jornada,
pero la o las operaciones de las tareas exigen movimientos, que sobrecargan las
mismas regiones de extremidad superior. Es decir a una o algunas de las siguientes
regiones: dedos, manos, antebrazos, brazos y hombros. En estos casos se
promediará el tiempo de los ciclos (TPC), el número promedio de operaciones (NPC) y
el porcentaje de tiempo dedicado a la operación más frecuente. Para calcular estas
variables utilice las siguientes fórmulas:

TPC1 * t1 + TPC2 * t2 + ....... + TPCn * tn
TPC Promedio =
( t1 + t2 + .... + tn )

Donde:
TPC Promedio = Tiempo promedio de los ciclo de las “n” tareas
TPC1, TPC2,.....,TPCn = Tiempos promedios de los ciclos de las diferentes tareas
t1, t2,.... ,tn = Duración de las diferentes tareas.

29
NPO 1 + NPO 2 + ........+ NPOn

NPO Promedio =
n

Donde:
NPO Promedio = Número promedio de operaciones de las “n” tareas
NPO1, NPO2,...NPOn = Número promedio de operaciones de las diferentes tareas
n = número de tareas que componen el trabajo

PPTOF1 + PPTOF2 +.........+ PPTOFn
PPTOFPromedio =
n

Donde:
PPTOFPromedio = Porcentaje promedio de tiempo de las operaciones frecuentes de las
“n” tareas.
PPTOF1, PPTOF2,........,PPTOFn = Porcentaje promedio de tiempo de las operaciones
frecuentes de las diferentes tareas.
n = Número de tareas que componen el trabajo.

Como se puede deducir, la selección de los trabajos se basa en establecer si las tareas
tienen una duración superior al 50% de la jornada. Respecto de los fundamentos que se
dispone para considerar como referencia una exposición superior al 50% de la jornada,
ésta se basa en los siguientes criterios:

1. El primero de ellos relaciona el tiempo de exposición con un aumento del riesgo de
incidencia de trastornos músculo-esqueléticos. En este sentido, se ha establecido que
los trabajos incrementan significativamente el riesgo de trastornos músculo-
esqueléticos de extremidad superior, si las operaciones que constituyen las tareas
utilizan movimientos similares de extremidad superior durante un período superior al
50% del ciclo de trabajo. Por lo tanto, extrapolando a la jornada, para que esta
condición de riesgo se presente en el trabajo, la duración de la tarea no debe ser
inferior a un 50% de la jornada.

2. El segundo criterio relaciona la reducción del tiempo de exposición al riesgo y una
disminución de la incidencia de trastornos músculo-esqueléticos de la extremidad
superior. En este caso se plantea que, como medida de control, ha sido exitoso
disminuir el tiempo de exposición entre un 35 a 50% de la jornada, mediante el
enriquecimiento del trabajo. En estos casos, no disminuye el tiempo de trabajo sino
que se implementan tareas adicionales que requieren movimientos que usan otras
estructuras anatómicas.

En consecuencia, una vez decidido si el tiempo de exposición es lo suficientemente
prolongado como para considerar el trabajo en el análisis de riesgo, se debe evaluar si
éste es repetitivo y/o presenta factores asociados que lo califiquen como pesado. Para
facilitar el análisis resuma las características del trabajo en la pauta presentada en el

30
punto 2.4.1. Posteriormente, refiérase a la tabla del punto 2.4.2., la cual resume las
distintas alternativas para calificar el trabajo repetitivo.

2.4.1. Resumen del análisis del trabajo:

Número de tareas:

Tareas Porcentaje Tiempo Número Porcentaje
de tiempo promedio promedio de promedio de
de la ciclo operaciones tiempo
jornada (TPC) (NPO) operaciones
frecuentes
(PPTOF)

Promedios a) b) c)
de tareas
Promedios de tareas:
a) Tiempo promedio de los ciclos (TPC):
b) Número promedio de operaciones ( NPO):
c) Porcentaje promedio de tiempo operaciones frecuentes (PPTOF):

Sobrecarga Postural de extremidad superior (SP): SI NO
Fuerzas excesivas (FE): SI NO
Ausencia de esquemas de trabajo-pausa (AETP): SI NO

2.4.2 Tabla para calificar el trabajo repetitivo:

Para evaluar si el trabajo es repetitivo considere los criterios descritos en la siguiente tabla
y los datos resumidos en el punto 2.4.1. Se calificará el trabajo como repetitivo y, por lo
tanto, debería ser pesado cuando presenta una valoración igual a 4.

Valor Criterios
4 a) Tiempo Promedio del Ciclo < 30 segundos
b) Tiempo Promedio del Ciclo < 5 minutos y Número promedio de operaciones < 10
c) Tiempo Promedio del Ciclo < 5 minutos y Fuerzas excesivas ó Ausencia de
esquemas de trabajo-pausa ó Sobrecarga Postural de extremidad superior
d) Porcentaje promedio de tiempo operaciones frecuentes > 50 %
3 Tiempo Promedio del Ciclo 5 - 10 minutos
2 Tiempo Promedio del Ciclo 10 - 30 minutos
1 Tiempo Promedio del Ciclo > 30 minutos

El trabajo debería ser calificado como pesado: SI/NO

31
2.5. REFERENCIAS

Dooley, A. 1981, NIOSH CRT guidlines. Computerword, 15, 1- 8.

Ferrer, F., Minaya, G., Niño, J. y Ruiz, M. Manual de Ergonomía. Fundación MAPFRE,
Madrid, 1995.

Grandjean, E. Fitting the task to the man: An ergonomics approach. Taylor & Francis,
London, 1982.

Gutiérrez, M. y Apud, E. 1997, Prevención de trastornos asociados al síndrome de uso
excesivo de extremidad superior: esquemas de trabajo pausa. Resumen presentado en
XVII Jornadas Chilenas de Salud Pública, Universidad de Chile.

Kapardekar, P. and Mital, A. 1994, The effect of different work - rest schdules on fatigue
and performane of a simulated direcotry assistance operator´s task. Ergonomics, Vol. 37,
N° 10, 1697 - 1707.

Keyserling, W., Armostrong, T. and Punnett, L. 1991, Ergonomics job analysis: a
structured approach for identifying risk factors associated with overexertion injuries and
disorders, Applied Occupacional and Enviromental Hygiene, 6, 253-363.

Loslever, P. and Ranaivosoa, A. 1993, Biomechnical and epidemiological investigation on
carpal tunnel syndrome at workpalces with high risk factors. Ergonomics, Vol. 36, N° 5,
537 - 554

OIT, Introduction to work study, Geneva, 1979.
Vern - Putz - Anderson. Cumulative trauma disorders: A manual for musculoskeletal
diseases of the upper limbs. Taylor & Francis, London, 1992.

32
CAPÍTULO 3

MANEJO MANUAL DE CARGA

3.1. CONCEPTOS GENERALES

El manejo manual de carga (MMC), es un problema ergonómico presente en todas
aquellas actividades donde las personas mediante el trabajo físico, participan en tareas de
carga, descarga o desplazamiento de pesos. Estas últimas décadas, se ha dedicado un
gran esfuerzo a investigar este problema ergonómico. Los estudios han estado orientados
a establecer límites aceptables de carga, aplicación de criterios de diseño ergonómico,
selección de personal y capacitación (Ayoub et al., 1989). Las razones de este esfuerzo,
se deben a que el manejo manual de carga representa uno de los principales factores de
riesgo de lesiones para la población trabajadora, así como también, por los costos que
involucra el tratamiento y rehabilitación de los trabajadores (Ayoub et al., 1989) (Ferrer et
al., 1995).

3.2. EFECTOS EN EL SER HUMANO

Las lesiones que se relacionan con el manejo manual de carga son diversas, entre ellas
destacan trastornos derivados de sobreesfuerzos, caídas y atrapamientos. Estas lesiones
se producen generalmente por accidentes, es decir por causas que se presentan en un
momento determinado en el trabajo. Sin embargo, los riesgos de MMC también están
vinculados a la exposición permanente de las personas a sobrecarga física por manejo de
carga. Estos riesgos están asociados a un mal diseño del trabajo y causan lesiones a
nivel de la espalda, particularmente en la región lumbar.

Respecto de los trastornos lumbares, el síndrome de dolor lumbar ha sido documentado
como un problema de salud relacionado con el trabajo. Este síndrome es multifactorial y
puede derivar de desordenes traumáticos, inflamatorios, degenerativos, neoplásicos y
metabólicos (Restrepo, 1991) (Ladou, 1993). Sin embargo, el dolor lumbar más común es
aquel que se asocia con el levantamiento de carga y la sobrecarga postural (Restrepo,
1991). Este dolor se presenta en la porción baja de la espalda, específicamente entre las
vértebras lumbar 5 y la sacra 1. También, puede irradiarse a la región de glúteos o a
veces a los muslos (Restrepo, 1991).

En relación al manejo manual de carga como riesgo de lumbago, se ha establecido una
incidencia significativa de patologías de columna en trabajadores que requieren manipular
pesos (Ferrer et al., 1995). Estos trastornos se pueden presentar como problemas
degenerativos e irreversibles de columna o simplemente en forma de experiencias
subjetivas de dolor.

Para comprender la relación entre manejo manual de carga y trastornos lumbares, es
importante destacar que la función de la columna vertebral es sostener la parte superior
del tronco en varias posiciones, proporcionando suficiente flexibilidad para los
movimientos del tronco y, al mismo tiempo, proteger la medula espinal de lesiones (Radin
et al.,1991). En esta función que tiene la columna, el manejo de pesos incrementa las
tensiones y compresiones de las estructuras esqueléticas y tejidos blandos de la columna

33
(Radin et al.,1991). En este sentido, la determinación de las fuerzas a las que se someten
las estructuras anatómicas y su relación con las patologías de columna, así como
también, los factores que incrementan la magnitud de los esfuerzos a nivel de columna,
son los criterios que es necesario establecer para definir límites de carga que protejan de
dolor y daño a la columna.

Respecto a la magnitud del problema de trastornos de columna, es importante destacar
que en países europeos y Estados Unidos, se describe a las patologías de columna como
una de las más importantes. Se señala que un 30% de los accidentes están relacionados
con sobreesfuerzo y un 40% de estos trastornos corresponden a lesiones de espalda
(Ferrer et al, 1995). En Chile, estudios efectuados a mediados de la década del 80,
señalan que de todos los diagnósticos de enfermedad analizados de trabajadores de
diferentes sectores económicos, aproximadamente un 45% estaban relacionadas con
trastornos de columna vertebral (Sepúlveda, 1987). Por su parte, estudios en trabajadores
industriales señalan que el lumbago es la enfermedad común que genera mayor
porcentaje de días efectivamente perdidos. También, se plantea que la prevalencia de
lumbago tiene una clara relación con la magnitud de la carga que exige a la columna
vertebral el tipo de trabajo desarrollado (Benavides et al., 1990). Investigaciones
recientes, en las que se analiza el lumbago como accidente o enfermedad común de los
trabajadores, ilustran tendencias muy similares en grupos laborales del sector salud
(Calderón, 1997), minería (Solari, et al. 1997) y trabajadoras del sector pesquero
(Gutiérrez et al., 1997).

3.3. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

La columna vertebral se compone de una serie de segmentos óseos, conectados entre sí
por discos y ligamentos. La flexibilidad de esta barra de sostén se logra mediante
desplazamientos pequeños de sus múltiples eslabones. Esta configuración tiene la
ventaja de que sólo es necesario una pequeña variación en la forma de cada disco y
ligamentos, para producir un movimiento extenso con un amplio recorrido. No obstante
esta potencialidad del sistema anatómico, existen riesgos mecánicos y fisiológicos que es
necesario considerar en la evaluación y diseño del trabajo.

Los criterios que a continuación se describen están orientados a definir límites aceptables
para tareas de elevación de carga. En particular se asociará la discusión al método
propuesto por el “National Institute Occupational Safety and Health” (NIOSH), denominado
“Guía para la evaluación de tareas de elevación de carga”, publicada en 1981 y revisada
en 1991. Se pone énfasis en el análisis de esta metodología, debido a que incorpora gran
parte de las variables que intervienen en la definición de límites de levantamiento de
carga y a que es la más referida y aceptada a nivel internacional.

Los criterios biomecánicos, fisiológicos y psicofísicos que se analizarán, están orientados
sólo a tareas de elevación de carga. En caso de análisis de tareas en las que se combina
elevación de carga con transporte, se deben complementar los criterios que aquí se
exponen, con los descritos en el Capítulo 1, específicamente aquellos relacionados con
carga física dinámica.

34
3.3.1. Criterios biomecánicos

El principal punto de sustentación de la columna y, donde se concentran las fuerzas
derivadas del peso del cuerpo y de las cargas sostenidas o desplazadas, es el disco
intervertebral ubicado entre la vértebra lumbar 5 (L5) y la vértebra sacra 1 (S1). Al
respecto, se considera que este disco es uno de los tejidos más vulnerables a las lesiones
derivadas de las fuerzas generadas en el levantamiento de carga (Ayoub et al., 1989). En
cuanto a las fuerzas presentes en estas tareas, existen tres tipos de vectores que se
trasmiten a través de la columna vertebral hacia L5/S1. Estas son fuerzas de compresión,
tensión y de corte. La fuerza de compresión sobre el disco, es considerada la responsable
de las fracturas de vértebras, hernias discales y compresión de las raíces nerviosas
(Chaffin et al., 1984)(Waters et al., 1993). Por esta razón, diferentes autores consideran
que la fuerza de compresión es un buen indicador del riesgo de trastornos de espalda
baja y de lesiones por sobreesfuerzo (Ferrer et al. 1995). En este sentido, estudios
epidemiológicos efectuados en población laboral, en los cuales se ha relacionado la
compresión de la articulación lumbosacra y la prevalencia de lumbagos, han permitido
establecer que, cuando la compresión del disco ubicado entre las vértebras L5 y S1 es
superior a 340 kg fuerza, existe un incremento en la tasa de lumbagos y, por lo tanto, de
riesgo de lesiones de espalda baja (Ayoub et al., 1989). Estos resultados han permitido
generar criterios y modelos de evaluación biomecánicos, los cuales han sido adoptados
por diferentes organismos internacionales. Entre ellos destaca, los estudios y métodos de
evaluación propuestos por la NIOSH (1981).

3.3.1.1 Modelos biomecánicos

Los modelos biomecánicos tienen por función estimar las tensiones a las que es sometido
el sistema músculo-esquelético, por fuerzas aplicadas al cuerpo o por el peso del propio
cuerpo y sus segmentos. Para el caso del manejo manual de carga, las variables que se
consideran determinantes en la generación de sobrecarga o compresión a la columna
lumbosacra son:

• El peso y forma de la carga
• La posición de la carga respecto del disco lumbosacro
• Postura que adopta el cuerpo durante la operación de carguío
• Número de veces que se efectúan las tareas de levantamiento de carga
• Velocidad con que se realiza el movimiento de carga.

Uno de los modelos que mayor difusión ha tenido, corresponde al desarrollado por Chaffin
y Andersson (1984). En éste se relaciona el peso del objeto manipulado y la distancia
desde el centro de masa de la carga al disco L5/S1. Por medio de esta relación se calcula
la fuerza de compresión del disco lumbosacro. El valor obtenido de las condiciones de
manejo de carga manual, es comparado directamente con los límites de compresión
considerados aceptables, es decir bajo 340 kg fuerza (Ayoub et al., 1989). Basándose en
el modelo propuesto por Chaffin, la NIOSH publicó en 1981 un método de evaluación para
manejo manual de carga. Revisiones posteriores del método NIOSH (Waters et al.,1991),
señalan que aún cuando el modelo es bidimensional y no incorpora variables que
modifican la compresión a nivel del disco lumbosacro, debido a aceleraciones que se
generan en el manejo de carga, no existe hasta el momento suficiente evidencia como

35
para asociar el efecto de las variables de aceleración de las cargas y una mayor
incidencia de patologías lumbares. De este modo, los autores de la revisión del método
NIOSH (Waters et al.,1991), sugieren mantener los criterios descritos en el modelo
publicado en el año 1981.

3.3.2. Criterios fisiológicos

Complementario a los criterios biomecánicos, se han desarrollado modelos tendientes a
definir límites para el levantamiento frecuente de carga. En general, podemos decir que el
carguío frecuente, dinámico y mantenido en el tiempo, en el que participan importantes
grupos musculares, se asocia a tareas de alta demanda energética. De este modo, la
limitante en el levantamiento frecuente de carga, está determinado por la aptitud física de
las personas para realizar trabajos de tipo dinámico (ver capítulo 1).

El gasto energético de tareas de elevación de carga, depende entre otros factores del
peso desplazado, la postura de trabajo, el ritmo o frecuencia de levantamiento de carga y
el desplazamiento vertical de la carga.
Como se analizó en el Capítulo 1, el nivel de trabajo que una persona puede sostener
durante una jornada, se expresa generalmente como porcentaje de la capacidad aeróbica
de los operarios. En cuanto a tareas de manejo manual de materiales, uno de los factores
más importantes en la definición del porcentaje de capacidad aeróbica que se puede
sostener en el trabajo, corresponde al tiempo dedicado al levantamiento de carga durante
la jornada. Es así como, se ha establecido que para menos de una hora de trabajo de
elevación de carga, el límite es de 50% de la capacidad aeróbica, para 1 a 2 horas y de 2
a 8 horas de carguío, los límites son 40% y 33% de la capacidad aeróbica,
respectivamente (Mital, 1984) (Karwowski et al., 1986) (Waters et al. 1993).

Por lo expuesto en los párrafos anteriores, se deduce que para definir límites fisiológicos,
es necesario establecer un valor de capacidad aeróbica que asegure que gran parte de la
población pueda sostener trabajos de levantamiento de carga, en ausencia de fatiga
física, por períodos menores a 1 hora, de 1 a 2 horas y de 2 a 8 horas de carguío. Es así
como, la NIOSH en la revisión efectuada en 1991, asume una capacidad aeróbica de
referencia de 9,5 kcal/min. Al respecto, estudios efectuados en nuestro país, sitúan la
capacidad física promedio de mujeres y hombres en 11 Kcal/min y 14,5 Kcal/min,
respectivamente (Benavente, 1986) (Donoso et al., 1990) (Apud,1996).

De acuerdo a la información que se dispone de capacidad aeróbica de mujeres y hombres
adultos chilenos, se estimó que al establecer el límite de referencia en 9,5 kcal/min,
aproximadamente un 80% de la población de mujeres adultas y prácticamente un 100%
de los hombres, estaría sobre este valor de capacidad aeróbica. De este modo, al aplicar
los criterios fisiológicos de la NIOSH para elevación frecuente de carga, los límites de
gasto energético definidos para menos de 1 hora, de 1 a 2 horas y de 2 a 8 horas de
trabajo de elevación de carga, no deberían generar fatiga física a la gran mayoría de la
población trabajadora. Los límites de gasto energético utilizados como referencia por la
NIOSH, para los tramos de horas de trabajo señaladas, se resumen en la tabla 3.1. Como
se puede observar, en esta tabla se presenta información de límites de gasto energético
para dos alturas de carguío. Al respecto, se considera que existe un carguío con brazos,
cuando la carga comienza a elevarse sobre la altura de caderas, es decir
aproximadamente a 75 cm del piso. Si la altura de elevación comienza bajo este valor, se

36
considera que el carguío compromete a brazos, piernas y eventualmente a tronco. En el
caso de emplear solamente los brazos para elevar carga, la capacidad de trabajo es
inferior en un 70% respecto a la obtenida en trabajos en los que se incorpora mayores
grupos musculares, particularmente de las piernas (Astrand et al., 1986). Por esta razón,
el gasto energético límite en elevación desde 75 cm es inferior en un 70% al establecido
para carguío bajo caderas, es decir bajo 75 cm de altura.

Tabla 3.1

Gasto energético límite para una capacidad aeróbica de referencia de 9.5 kcal/min, según
la altura de elevación y la duración del trabajo de carguío.

Altura a la que comienza la Gasto energético expresado kilocalorias/min según la
elevación de carga duración del trabajo de carguío
(V ) (cm)
< 1 hora 1 a 2 horas 2 a 8 horas
V ≤ 75 4.7 3.7 3.1
V ≥ 75 3.3 2.7 2.2

3.3.3. Criterios psicofísicos

Esta metodología consiste en que los trabajadores estiman la magnitud de peso que son
capaces de soportar en trabajos de carguío, según variables de tiempo dedicado a la
tarea, frecuencia de elevación de carga, características de la carga, posiciones
adoptadas, etc. Para ello, las personas son instruidas para ajustar la cantidad de
kilogramos, disminuyendo o aumentando la carga, hasta alcanzar valores que consideran
que están dispuestos a soportar en un período de tiempo dado. En general, se acepta que
esta técnica permite una aproximación empírica que integra los criterios biomecánicos y
fisiológicos.

Los estudio que se han realizado con este procedimiento han permitido generar tablas en
las que se combinan diferentes condiciones de elevación de carga (Snook, 1978)(Mital,
1983). Entre las variables más importantes destacan la altura que es elevada la carga, el
tiempo de carguío expresado en frecuencias que van desde 5 segundos a 8 horas y
tamaño de la carga. Los resultados de estos estudios señalan que al comparar los límites
de peso aceptable obtenidos por criterios psicofísicos, no difieren de los obtenidos al
aplicar criterios biomecánicos y fisiológicos. Más aún, los límites de peso obtenidos por
técnicas psicofísicas tienden a ser levemente superiores a los obtenidos por las
ecuaciones publicadas por la NIOSH.

3.4. MÉTODOS PARA EVALUAR LÍMITES DE CARGA

Para definir límites de elevación de carga, se ha generado nomenclatura que tiene por
objeto fijar niveles de riesgo y orientar las medidas de control. En este sentido se
consideran los siguientes límites:

• Límite de acción: este corresponde al peso bajo el cual no existe riesgo para la
mayoría de la población trabajadora, salvo para personas susceptibles a lesiones

37
músculo-esqueléticas, las cuales deben ser pesquisadas a través de exámenes pre-
ocupacionales y el control médico periódico.

• Límite máximo: sobre este límite de peso, existe la probabilidad que se presenten
trastornos músculo-esqueléticos en la mayoría de la población.

• Entre el límite de acción y máximo: existe un riesgo creciente de trastornos músculo-
esqueléticos y, por lo tanto, se deben tomar medidas técnico administrativas.

3.4.1. Método NIOSH

La guía publicada por la NIOSH, permite establecer límites de elevación de carga para
tareas que conllevan operaciones manuales de agarre y elevación de objetos de tamaño
definido, sin ayuda mecánica. En cuanto a los límites de peso recomendados, estos se
basan en criterios biomecánicos, fisiológicos y psicofísicos, los cuales han sido analizados
previamente en el texto. Resumiendo estos criterios, se plantea que desde el punto de
vista biomecánico, el límite de carga está definido por una fuerza de compresión máxima
no superior a 340 kg fuerza. En cuanto a los criterios fisiológicos, fija un gasto energético
máximo en un rango de 2,2 a 4,7 kcal/min. La variación del gasto energético depende del
tiempo de elevación durante la jornada y de los grupos musculares que participan en el
trabajo. Es así como, si el trabajo es efectuado con brazos y la actividad se extiende por 8
horas, el gasto máximo es de 2,2 kcal/min. Por el contrario, si el trabajo incorpora brazos,
piernas y eventualmente tronco, y la actividad se efectúa por una hora, el gasto máximo
es de 4,4 kcal/min. En cuanto a los criterios pisicofísicos, la guía asume un peso
aceptable (cantidad de carga que las personas están dispuestas a elevar) para un 99 %
de los hombres y un 75 % de las mujeres. Con estos criterios se ha establecido cuál es el
“peso aceptable” (PA) o el límite de peso recomendado (LPR). Es así como, en
condiciones favorables la máxima cantidad de peso que se puede elevar es de 23 kg.
Bajo este valor no existe riesgo de trastornos musculares para la mayoría de la población.

Respecto de las condiciones ideales, éstas se logran cuando:

• El desplazamiento horizontal o la distancia que se aleja la carga de la columna, no
supera los 25 cm.
• El desplazamiento vertical de la carga no supera los 25 cm.
• La altura a la cual comienza a elevarse la carga es de 75 cm.
• La frecuencia de desplazamiento de carga es ocasional.
• Existe una buena tomada de la carga.
• La elevación se efectúa sin rotación de tronco.

Como se puede deducir, en la medida que las condiciones de trabajo se alejen del óptimo,
el PA o la cantidad de kilogramos que las personas puede elevar también disminuye. En
este sentido, se ha ponderado el efecto que cada uno de los factores tiene en la reducción
del límite de levantamiento de carga. Es así como, de acuerdo a la incidencia que cada
factor tiene en el límite de peso recomendado, se generó la siguiente formula de LPR.
Como se puede observar, está constituida de una serie de multiplicadores, los cuales
dependiendo de la condición de trabajo, van disminuyendo el peso máximo de 23 kg, que
se puede levantar en condiciones óptimas.

38
LPR = 23 kg * (FH) * (FV) * (FD) * (FA) * (FF) * (FA)

FH = Factor horizontal (25/H)
FV = Factor vertical (1 - (0.003 V - 75 )
FD = Factor desplazamiento (0.82 + (4.5/D))
FA = Factor de asimetría (1 - 0.0032*A)
FF = Factor frecuencia
FT = Factor facilidad de tomada.

Para facilitar la comprensión y uso de la formula, a continuación se efectuará una breve
descripción de cada factor y se explicará la forma de obtener la información.

• H: distancia horizontal desde la ubicación de las manos a la vertical que pasa por el
punto medio entre los tobillos (cm). Para ello, en la posición que el operario comienza
a efectuar la elevación de carga, se ubica el punto medio entre tobillos.
Posteriormente, con una cinta métrica, se mide la distancia horizontal entre el punto
medio de los tobillos y la ubicación de la tomada. La condición óptima para este factor
se alcanza cuando la carga está alejada no más allá de 25 cm de la línea media entre
tobillos. Distancias mayores incrementan el momento de carga del sistema, la fuerza
de compresión aumenta y, por lo tanto, el límite de peso recomendado disminuye.

• V: Distancia vertical desde la posición de las manos al suelo, describe el origen de la
carga. Para obtener este dato, con una cinta métrica se mide la altura que existe entre
el suelo y el punto donde se toma la carga. Las condiciones más desfavorables se
logran cuando se comienza a elevar la carga desde el piso y desde la altura de
hombros. La condición óptima se alcanza cuando la carga es elevada desde la altura
de caderas, es decir aproximadamente a 75 cm del piso. Considerando los criterios
biomecánicos y psicofísicos, cuando la carga es elevada desde el piso o desde los
hombros, la reducción de la capacidad de carga alcanza a un 22.5%.

• D: Distancia vertical de desplazamiento entre el origen y el destino de la carga (cm).
Con la cinta métrica se mide la altura entre el piso y la altura de tomada en la posición
de destino de la carga. Posteriormente, se resta este valor a la altura de origen, de
este modo establecerá la distancia vertical que se desplazó la carga. La condición
óptima se logra cuando el desplazamiento vertical de la carga es inferior a 25 cm,
elevaciones superiores generan un incremento significativo del gasto energético de la
tarea y, por lo tanto, reducen el límite de peso recomendado. En este sentido, el
desplazamiento máximo de la carga se alcanza cuando el sujeto toma la carga desde
el piso y la deposita a la altura de hombros. Esta acción genera una reducción de un
15% del límite de peso recomendado.

• A: Ángulo de asimetría, desplazamiento angular de la carga desde el plano sagital,
medido desde la posición de origen respecto de la posición de destino de la carga
(grados). Para establecer esta rotación del tronco, se define un plano vertical y lateral
al cuerpo, que pasa por el punto medio entre los tobillos y se compara éste plano con
aquel que pasa por el punto medio entre nudillos. Se debe utilizar un goniómetro u
otro instrumento que permita medir ángulos de desplazamiento. Respecto a la

39
condición óptima de elevación de carga, se alcanza cuando no existe rotación del
tronco al momento de elevar o depositar la carga. Por el contrario, cuando la elevación
de carga se efectúa con giro de columna, los criterios psicofísicos y biomecánicos han
demostrado una disminución progresiva de la capacidad de carga, alcanzando una
reducción de un 30% al efectuar las elevaciones con una rotación de tronco de 90°.

• F: Frecuencia promedio de elevaciones por minuto. Este factor depende del número
promedio de elevaciones durante la jornada, el número de horas dedicados a la tarea
y la altura de elevación o los grupos musculares que participan en el trabajo. La
condición óptima se alcanza cuando las elevaciones se realizan a un ritmo de una vez
cada 5 minutos y el tiempo de exposición es igual o menor a 1 hora. Para obtener la
frecuencia de elevación y el tiempo de trabajo en la jornada, se debe efectuar un
análisis de tareas, mediante un muestreo aleatorio simple. También, en algunas
oportunidades, la información se puede obtener de los registros de producción que
dispone la empresa. Conocida la información se debe ingresar a la tabla 3.2, en la
cual se establece el factor, al hacer coincidir la frecuencia de elevación, el tiempo de
jornada y la distancia vertical de las manos, medida en el origen de la carga (V).

Tabla 3.2. Factor de frecuencia de elevación de carga

Duración del trabajo
Frecuencia ≤ 1 hora ≤ 2 horas ≤ 8 horas
Elevaciones/min V< 75 cm V ≥75 cm V< 75 cm V ≥75 cm V< 75 cm V ≥75 cm
0.2 1.00 1.00 0.95 0.95 0.85 0.85
0.5 0.97 0.97 0.92 0.92 0.81 0.81
1 0.94 0.94 0.88 0.88 0.75 0.75
2 0.91 0.91 0.84 0.84 0.65 0.65
3 0.88 0.88 0.79 0.79 0.55 0.55
4 0.84 0.84 0.72 0.72 0.45 0.45
5 0.80 0.80 0.60 0.60 0.35 0.35
6 0.75 0.75 0.50 0.50 0.27 0.27
7 0.70 0.70 0.42 0.42 0.22 0.22
8 0.60 0.60 0.35 0.35 0.18 0.18
9 0.52 0.52 0.30 0.30 0.00 0.15
10 0.45 0.45 0.26 0.26 0.00 0.13
11 0.41 0.41 0.00 0.23 0.00 0.00
12 0.37 0.37 0.00 0.21 0.00 0.00
12 0.00 0.34 0.00 0.00 0.00 0.00
14 0.00 0.31 0.00 0.00 0.00 0.00
15 0.00 0.28 0.00 0.00 0.00 0.00
>15 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00

• T: Este factor describe la facilidad que el operario tiene para tomar la carga. En este
sentido, las cargas que presentan mangos y se elevan desde una altura superior a 75
cm, son más fáciles de manipular. Para obtener este factor se debe ingresar a la tabla
3.3, en la que se definen tres tipos de tomadas. Se entenderá por tomada “buena”
aquella que permita un agarre de fuerza con la muñeca recta y disipe en la mayor

40
superficie de la mano la compresión del mango. Por su parte la tomada será “regular”
si el diseño del mango no permite una sujeción con muñeca recta o se concentran
presiones en la mano. Si la carga no dispone de mangos, se considerará que la
tomada es “mala”. En general, se ha podido establecer que la capacidad de elevación
de carga disminuye en un 10 % si la carga no dispone de mangos.

Tabla 3.3. Factor de tomada de la carga

Tomada (calidad de mangos) Altura de la carga en el origen (cm)
V < 75 V ≥ 75
Buena 1.00 1.00
Regular 0.95 1.00
Mala 0.90 0.90
* V: distancia vertical de las manos, medida en el origen de la carga

3.4.2. Calificación del manejo de carga:

Como se ha señalado en el texto, el manejo de carga puede demandar elevación o
transporte y elevación. En el caso de analizar tareas de elevación, el método que se debe
utilizar es el propuesto por la NIOSH en 1991 (Waters et al., 1993) y por (Ferrer et al.,
1995), es decir el procedimiento descrito en el punto 3.4.1. En el caso de tareas que
requieran elevación y transporte, la calificación del trabajo deberá combinar el método
NIOSH, para establecer el riesgo de sobrecarga músculo-esquelética por elevación y,
para transporte, se debe incorporar los criterios y métodos de carga física dinámica,
resumidos en el Capítulo 1. Por lo expuesto, se debe considerar los siguientes criterios
para calificar el manejo manual de carga.

• Tareas de elevación de carga (sin transporte). El o los operarios toman la carga y la
elevan o depositan directamente en una correa transportadora, piso mesón o pallet. El
cálculo del Límite de Peso Recomendado (LPR) debe hacerse según los
procedimientos descritos en el punto 3.4.1. Se recomienda calificar el manejo manual
de carga, de acuerdo a los criterios presentados en la siguiente tabla:

Valor Criterio
4 Peso de la carga > Límite de Peso Recomendado
3 Peso de la carga entre 75 y 100 % del Limite de Peso Recomendado
2 Peso de la carga entre 50 y 74 % del Límite de Peso Recomendado
1 Peso de la carga < 50 % del Límite de Peso Recomendado

El trabajo puede calificarse como pesado: SI/NO

• Tareas que requieren elevación y transporte de carga: El o los operarios toman la
carga y la trasladan manualmente, para posteriormente depositarla en mesones,
correas transportadoras, piso o pallet. El cálculo del Límite de Peso Recomendado
(LPR) debe hacerse según los procedimientos descritos en el punto 3.4.1. Según los
procedimientos descritos en el Capitulo 1, evalúe la carga cardiovascular promedio de

41
la jornada. La actividad de elevación o transporte de carga se califica de acuerdo a los
criterios señalados en la siguiente tabla.

Ponderación Elevación de carga Transporte de carga
4 Peso de la carga > LPR Carga cardiovascular > 40%
3 Peso de la carga entre 75 y Carga cardiovascular entre 31 y 40%
100% del LPR
2 Peso de la carga entre 50 y Carga cardiovascular entre 21 y 30%
74% del LPR
1 Peso de la carga < 50% del Carga cardiovascular < 20%
LPR

El trabajo puede calificarse como pesado: SI/NO

3.4.2.1 Resumen de la información

3.1.1 Elevación de carga Unidad Valores

Peso de la carga desplazada kg
Tiempo de carguío durante la jornada horas
Frecuencia de elevaciones/min elev. /min
Distancia horizontal de la carga (H) cm
Distancia vertical en el origen (V) cm
Desplazamiento vertical de la carga (D) cm
Factor de frecuencia de elevación elev. /min
Factor de manipulación
Límite de peso recomendado (LPR) kg

3.1.2 Transporte de carga

Tiempo de elevación y transporte de carga horas
Distancia desplazada m
Promedio de frecuencia cardíaca de la jornada latidos/min
Porcentaje de carga cardiovascular %

42
3.5. REFERENCIAS

Apud, 1996, Temas de Ergonomía. Ed. Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad de
Concepción.

Astrand, P. and Rodahl, K. 1977, Textbook of work physiology, Ed. McGraw-Hill, New
York.

Ayoub M. and Mital A. 1989, Manual materials handling. Ed. Talylor & Francis, London.

Benavente, M. 1986, Efecto del entrenamiento físico en parámetros ecocardiográficos en
mujeres sedentarias chilenas. Tesis para optar a Especialidad de Cardiología, Universidad
de Concepción.

Benavides, R., Mussiett, P. y Pino, J. 1991, El problema de lumbago en trabajadores
industriales. Prevención de Riesgos, N° 28: 28-31.

Calderón, M. Estudio de salud de los funcionarios del Servicio de Salud Atacama.
Primeras Jornadas Iberoamericanas de Prevención de Riesgos Ocupacionales. Santiago,
Junio, 1997.

Chaffin , D. and Andersson, G. 1984, Occupational Biomechanics. Ed. John Wiley, New
York.

Donoso, H. y Sanchez, J. 1990, Máximo consumo de oxígeno (VO2 max.) en muestras de
población chilena general y deportiva. Arch. Soc. Chilena Med. Deport. Vol. 35, 36-41
Ferrer, F., Minaya, G., Niño, J. y Ruiz, M. 1995, Manual de Ergonomía Ed. Fundación
MAPFRE, Madrid.

Garg, A., Chaffin, D. and Herrin, G. 1978, Prediction of metabolic rates for manual material
handling jobs. American Industrial Hygiene Association Journal, 39,661-674.

Gutiérrez, M., Apud, E. y Neira, S. Síndrome de uso excesivo de extremidad superior
(SUEDES): Metodologías para identificar factores de riesgo. Primeras Jornadas
Iberoamericanas de Prevención de Riesgos Ocupacionales, Santiago, Junio, 1997.

Karwowski, W and Yates, J. 1986, Reliability of the psychophysical approach to manual
lifting of liquids by females. Ergonomics, 29, 237-248.

Ladou, J. 1993, Medicina Laboral, Ed. Manual Moderno. México.

Mital, A 1983, The psychophysical approach in manual lifting: a verification study. Human.

Mital, A. 1984, Comprehensive maximum acceptable weigth of lift database for 8-
hour workshifts. Ergonomics, 27, 1127-1138.

NIOSH 1981, Work Pratices Guide for Manual Material Lifting, NIOSH Technical Report N°
81-122, US Departament of Health and Human Services, National Institute for
Occupational Safety and Health, Cincinnati, OH.

43
Radin, E., Simon, Sh., Rose, R. y Paul I. 1991, Biomecánica Práctica en Otropedia. Ed.
Limusa, México.

Restrepo, O. 1991, Salud Ocupacional: Lumbago Ocupacional. Ed. Instituto de Seguros
Sociales, Colombia.

Sepúlveda, J. 1989, La salud de los trabajadores en el Chile actual. Cuadernos Médico
Sociales, XXX, N° 3:62-70.

Solari, G., Avendaño, A., Reyes, J., Rodriguez, M., Gajardo, P., Ossandon L. y Vallejos,
M. Descripción epidemiológica del síndrome de dolor lumbar en una empresa de la gran
minería de la zona norte. Primeras Jornadas Iberoamericanas de Prevención de Riesgos
Ocupacionales, Santiago, Junio, 1997.

Snook, S. 1978, The design of manual handling tasks. Ergonomics, 21, 963-985.

Waters, T., Putz-Anderson, V., Garg, A., and Fine, L. 1993, Revised NIOSH equation for
the design and evaluation of manual lifting tasks. Ergonomics, Vol. 36, N° 7, 749-776.

44
CAPÍTULO 4

SOBRECARGA POSTURAL

4.1. CONCEPTOS GENERALES

La postura se define como la ubicación espacial que adoptan los diferentes segmentos
corporales o la posición del cuerpo como conjunto. En este sentido, las posturas que
usamos con mayor frecuencia durante nuestra vida son permanecer de pie, sentado o
acostado. En cuanto al término sobrecarga postural, está referido al riesgo que genera
para el sistema músculo-esquelético, la posición que mantienen los diferentes segmentos
o el cuerpo como conjunto, durante el desarrollo de las actividades laborales o en nuestra
vida cotidiana.

En términos generales, la unidad funcional que permite al ser humano efectuar
movimientos o mantener una postura de trabajo, es aquella en la que interactúan los
sistemas muscular, articular y óseo. En la figura 4.1 se ilustra un arreglo anatómico, en el
cual se presentan estos tres sistemas mecánicos. Respecto de la función de los
componentes, el sistema óseo sirve de soporte a los diferentes órganos corporales,
específicamente a la musculatura que se inserta mediante tendones en las piezas óseas.
Las articulaciones tienen por función mantener unidos los huesos y sirven como punto de
apoyo o giro para las estructuras óseas. Por su parte, el tejido muscular tiene la
capacidad de generar tensión. La fuerza desarrollada es empleada en este sistema
mecánico para mantener la postura o para desplazar los segmentos corporales y las
cargas que se presentan en cada tipo de trabajo.

Figura 4.1. Arreglo anatómico

45
Respecto del trabajo muscular, éste puede ser clasificado como estático y dinámico. En el
trabajo dinámico las tareas generan ciclos alternados de contracción y relajación de la
musculatura. El ejemplo más frecuente de trabajo muscular dinámico, se aprecia al
caminar. En cada paso, las personas contraen y relajan diferentes grupos musculares,
particularmente, de los segmentos: pies, piernas, muslos y caderas. Por otra parte,
existen tareas en las cuales la musculatura, sin modificar su longitud, genera tensión para
mantener en equilibrio las fuerzas resultantes del peso del cuerpo y de los objetos con los
que se trabaja. En dicho caso, estamos en presencia de contracciones musculares de tipo
estáticas o de trabajo muscular estático. Un ejemplo que ilustra esta situación,
corresponde a tareas en las cuales los operarios deben sostener una herramienta, por
períodos prolongados de tiempo, manteniendo los brazos sobre la altura de hombros. En
estas tareas, las contracciones musculares estáticas permiten mantener la posición de los
brazos, mientras el operario realiza la manipulación de la herramienta. De este modo, si
se considera el tipo de trabajo muscular que demandan las tareas, es posible deducir que,
uno de los aspectos que se debe considerar en el análisis de sobrecarga postural, es la
capacidad y la limitante que el ser humano tiene para efectuar trabajo estático.

Otro aspecto que también es importante considerar en el tema de sobrecarga postural, es
la mecánica articular. En general, el rango de movimiento de las articulaciones está
determinado por la forma de éstas y la elasticidad de los tejidos, particularmente de
ligamentos y tendones. Para ilustrar esta característica, en la figura 4.2 se presentan las
articulaciones de la extremidad superior. En el caso del hombro, es una semiesfera que
articula con una cavidad. Esta forma le otorga una gran movilidad a la articulación. Es así
como, el brazo puede ser flectado, extendido, abducido (separarlo de la línea media del
cuerpo), aducido (acercarlo a la línea media del cuerpo), girado a izquierda y derecha. En
cambio, la articulación de codo, tiene forma de polea y, por lo tanto, sólo es posible
efectuar movimientos en dos direcciones, específicamente de flexión y extensión. En ese
sentido, es necesario tener presente que los diferentes segmentos corporales tienen
rangos de movimientos y libertades de movimiento, que si se llevan a condiciones
extremas, pueden causar trastornos al aparato músculo-esquelético.

Figura 4.2. Forma de las articulaciones y libertad de movimiento

46
4.2 . EFECTOS EN EL SER HUMANO

Como se ha señalado, uno de los factores importantes de considerar en el tema de
sobrecarga postural, es el tipo de trabajo muscular que se requiere para efectuar las
tareas. En este sentido, desde el punto de vista de la fisiología del trabajo, una de las
diferencias más relevantes entre contracciones musculares dinámicas y estáticas, se
genera porque las de tipo estáticas reducen el flujo sanguíneo durante el desarrollo de
tensión muscular. Por el contrario, en el trabajo dinámico la contracción y relajación de la
musculatura actúa como una verdadera bomba impulsora, facilitando el flujo.

Durante el trabajo estático, la musculatura genera tensión y aumenta su volumen en
sentido transversal. Ello produce un aumento de la presión al interior del tejido muscular,
lo cual reduce el diámetro de arterias y venas. El resultado es una disminución del flujo
sanguíneo, de entrada de oxígeno y nutrientes y de la salida de desechos metabólicos. Al
disminuir el aporte de oxigeno a la musculatura, la energía es producida por el sistema
anaeróbico. Este sistema energético se caracteriza por generar ácido láctico, metabolito
que al aumentar su concentración a nivel muscular, inhibe la capacidad de desarrollar
tensión y genera fatiga muscular localizada. Más aún, en la medida que aumenta la
tensión muscular estática, menor es el flujo sanguíneo y, por lo tanto, mayor la
probabilidad de fatiga local. Esta relación se ilustra en la figura 4.3, donde se puede
observar que al aumentar el porcentaje de fuerza muscular estática, disminuye el tiempo
en el cual se puede mantener dicha tensión. En general se plantea que valores de fuerza
inferiores a un 20% de la fuerza estática máxima, permiten un suministro adecuado de
sangre a la musculatura (Grandjean, 1982). También se ha establecido que en trabajos
mantenidos por períodos prolongados de tiempo, donde el factor comodidad es el
relevante, se considera que el porcentaje de fuerza no debería exceder el 8% de un
esfuerzo estático máximo.

Figura 4.3. Relación entre porcentaje de una contracción muscular estática máxima y
tiempo que se puede mantener la contracción.

47
Por otra parte, dependiendo de la intensidad y el tiempo de exposición a trabajo de tipo
estático, las personas pueden experimentar trastornos músculo-esqueléticos reversibles o
crónicos. Cuando los trastornos son reversibles, el dolor se localiza a nivel de músculos y
tendones, desapareciendo tan pronto el operario deja de efectuar la actividad que impone
la carga estática. Por su parte, los trastornos crónicos, se localizan a nivel de la
musculatura y de los tendones, pero también afectan a las estructuras anatómicas de las
articulaciones. En este caso, el dolor no desaparece cuando el operario cesa la labor
debido a que es causado por procesos inflamatorios y degenerativos de los tejidos.
Respecto de lesiones músculo-esqueléticas específicas, diferentes estudios, dependiendo
de la intensidad y el tiempo de exposición, asocian el trabajo estático a los siguientes
trastornos:

1.- Dolor muscular localizado y temporal
2.- Dolor muscular localizado permanente
3.- Inflamación de cápsula tendinosa
4.- Inflamación de la inserción del tendón
5.- Inflamación de las articulaciones
6.- Procesos degenerativos de las articulaciones.

Por lo señalado en los párrafos anteriores, se concluye que para establecer criterios de
evaluación de sobrecarga postural, es necesario identificar aquellas posiciones del cuerpo
que imponen una carga estática y/o requieren rangos de movimientos riesgosos para el
sistema músculo-esquelético. Del mismo modo, es necesario asociar estas posiciones de
trabajo con el tiempo de exposición durante la jornada.

4.3 CRITERIOS DE EVALUACION

Para evaluar la postura de trabajo es necesario establecer la ubicación espacial de los
segmentos corporales. Para ello, se puede recopilar la información por observación
directa, fotografías y grabaciones de video, o por medio de la medición del
desplazamiento relativo de los segmentos. En el último caso, es necesario utilizar
técnicas goniométricas, las cuales permiten registrar en grados, el desplazamiento de los
segmentos.

Cualquiera sea la metodología que se utilice para la medición o estimación de la posición
de trabajo, lo importante es que éstas representen las exigencias que el trabajo impone
en la jornada laboral. Por lo tanto, es necesario efectuar un muestreo aleatorio simple,
para establecer las tareas efectuadas durante la jornada y las posturas requeridas en
estas actividades.

Una vez definidas las posturas de trabajo, se requiere compararlas con referencias que
permitan establecer el grado de desviación que existe entre las condiciones de trabajo y lo
que se considera como “aceptable”. En este sentido, los estudios han estado orientados a
definir posturas de menor riesgo para el sistema músculo-esquelético, que sean
funcionales y cómodas. El denominador común ha sido establecer posturas en las cuales
el sistema músculo-esquelético está sometido a una mínima tensión estática. A estas
posiciones de los segmentos se les denomina “ángulos de comodidad”. Al respecto en la
figura 4.4 se presentan algunos de los ángulos de comodidad comúnmente referidos en la

48
literatura (Pheasant, 1998) (Ferrer, 1995). Como se puede observar, las posturas
cómodas no son únicas, presentándose rangos de desplazamiento que las personas
pueden adoptar para alcanzar una condición de confort.

Figura 4.4. Ángulos de comodidad

El conocimiento de los ángulos de comodidad ha derivado en la generación de diferentes
metodologías para evaluar sobrecarga postural. Entre ellas se puede mencionar el estudio
de maniquíes. En esta técnica, se relaciona el concepto de ángulos de comodidad con el
tamaño corporal de la población usuaria. De este modo, conocida la posición que deben
adoptar los segmentos corporales para determinadas tareas y definido el rango de
tamaño corporal de la población usuaria, se dibuja a escala la silueta del cuerpo o
maniquíes. Para evaluar los puestos de trabajo, los maniquíes son ubicados sobre el
puesto de trabajo estudiado, el cual se dibuja a la misma escala de los maniquíes,
generalmente en escala de 1:10. Los problemas posturales y el diseño inadecuado del
puesto de trabajo, se identifican por la simple observación de las discrepancias que
existen entre el tamaño corporal de los maniquíes que representan a la población y las
dimensiones y disposición de los puestos de trabajo. En la figura 4.5 se aprecia el diseño
de una cabina y la ubicación que presentan los controles respecto de las dimensiones y
las zonas que se consideran óptimas para la operación de estos dispositivos (Gutiérrez y
Apud, 1995). Como se puede deducir el diseño del puesto de trabajo presenta
condiciones deficientes y, por lo tanto, existe un riesgo evidente de trastornos músculo-
esqueléticos. La ventaja de este tipo de técnicas es que permite diagnosticar problemas
de sobrecarga postural y es una herramienta útil para orientar el rediseño. Este tipo de
metodología también ha sido adaptada para programas computacionales, siendo
“SAMMIE” uno de lo más difundidos (Wilson and Corlett, 1992). Sin embargo, la limitante
que presentan estos programas para aplicarlos en nuestro país, radican en que las bases
de datos empleadas para diseñar las figuras humanas, son de estudios antropométricos
de poblaciones extranjeras.

49
Figura 4.5. Técnica de maniquíes aplicada a la evaluación de cabinas

Otro tipo de procedimiento para efectuar diagnósticos de sobrecarga postural, es el uso
de listas de verificación. Generalmente, estas se basan en identificar posiciones de
trabajo que se han documentado como riesgosas para el aparato músculo-esquelético,
debido al alto componente de trabajo estático que requieren. En este sentido, se han
identificado como riesgosas las siguientes posturas:

1. Permanecer de pie por períodos prolongados de tiempo.
2. Permanecer con el tronco flectado (inclinación anterior) o en rotación (giro hacia la
derecha o izquierda del cuerpo)
3. Mantener los brazos elevados por sobre la altura de los hombros.
4. Mantener los brazos alejados del cuerpo, sosteniendo el propio peso de la extremidad,
cargas o herramientas.
5. Mantener la cabeza flectada (inclinación anterior), extendida (inclinación posterior) o
en rotación (giro a derecha o izquierda).

De este modo, una primera aproximación a la evaluación de sobrecarga postural, consiste
en identificar si en los puestos de trabajo, las personas deben adoptar alguna de las
posturas descritas anteriormente. Estas condiciones se pueden plantear como preguntas
y diseñar listas de verificación que se contesten con alternativas cerradas de SI/NO. Por
ejemplo, el evaluador podría emplear una lista que incorpore preguntas tales como:

50
“El operario para efectuar sus tareas requiere mantener”:
• Una postura de pie
• El tronco inclinado en sentido anterior o posterior.
• Los brazos por sobre la altura de hombros.
• Los brazos alejados del cuerpo.
• La cabeza flectada, extendida o en rotación.

Aún cuando, la aproximación es en el sentido correcto, una evaluación de sobrecarga
postural debe incorporar la variable tiempo. De este modo, no sólo es pertinente la
detección de las sobrecargas, sino también establecer el tiempo de exposición. En este
sentido, una metodología que reúne tales consideraciones es aquella propuesta por la
fundación MAPFRE (Farrer et al,1995). Para ello, se requiere establecer las posturas de
trabajo y el tiempo de duración a través de la jornada. Para identificar las posturas, se
adjunta un conjunto de ilustraciones que facilitan el procedimiento. Entre las posiciones de
trabajo destacan permanecer en posición sentado, de pie, arrodillado, acostado y en
cuclillas. Para cada posición, se considera factores que incrementan la sobrecarga, entre
ellas se identifican el grado de inclinación del tronco y la elevación de brazos sobre la
altura de hombros. Un resumen de estas posturas de trabajo se observa en la figura 4.6.
Como se puede ver, frente a cada postura existe una escala de tiempo. De este modo,
basándose en la metodología propuesta por la MAPFRE (Farrer et al. 1995), se adaptó
para los propósitos del instrumento guía, esta escala que permite calificar el nivel de
riesgo del aparato músculo-esquelético, al relacionar el tiempo y el tipo de postura
empleada durante el trabajo. Es así como, se considera que existe sobrecarga postural y
el trabajo debería ser calificado como pesado, cuando la ponderación en la escala es
igual al índice 4. En el caso que exista más de una postura de trabajo, se considera que el
riesgo es acumulativo, debiéndose sumar los índices parciales. Por ejemplo, si una
persona durante la jornada, como promedio por hora de trabajo, permanece 25 minutos
de pie sin inclinación de tronco y 35 minutos sentado con inclinación de tronco, el índice
de sobrecarga postural total será igual a 2. Esto indica que la actividad laboral, en el
aspecto de sobrecarga postural, no sería calificada como pesada. En cambio, si la
persona permanece 10 minutos de pie con el tronco ligeramente inclinado, 15 minutos
arrodillado con inclinación de tronco y 35 minutos de pie sin inclinación de tronco, el
resultado de la evaluación será la sumatoria de los índices parciales 1, 2,5 y 1. De este
modo, el índice de sobrecarga postural total será de 4,5, concluyéndose que existe
sobrecarga postural y el trabajo debería calificarse como pesado.

51
Figura 4.6. Método adaptado de la MAPFRE para la evaluación de sobrecarga postural

Postura principal de la tarea Duración de la postura
(min)
< 10 10 a <20 20 a < 35 35 a < 50 ≥ 50
Sentado
0 0 0 0 0
Normal
0,5 0,5 1 1,5 2,5
Inclinación
1 2 4 4 4
Brazos sobre hombros
De pie
0 0 0,5 1 1,5
Normal
0,5 1,5 2 3 3,5

Brazos en extensión frontal
1 2 4 4 4

Brazos sobre hombros
0,5 1 2 3 3,5

Tronco inclinado (< 40°)
1 2 3 4 4

Tronco inclinado (> 40°)
Arrodillado
1 2 3 4 4
Normal
1 2,5 4 4 4
Tronco inclinado
1,5 3,5 4 4 4
Brazos sobre hombros
De espaldas
1 3 4 4 4
Brazos sobre hombros
Agachado
1 2 2,5 4 4
Normal
1,5 3,5 4 4 4
Brazos sobre hombros

Por lo expuesto en los párrafos previos, se puede deducir que la metodología de listas de
verificación ilustradas, es una herramienta fácil de aplicar, entrega información suficiente
como para diagnosticar problemas de sobrecarga postural y permite ponderar el riesgo
impuesto por el trabajo. De este modo, dado que la evaluación será utilizada básicamente
para establecer si existen riesgos de sobrecarga postural y decidir sobre esta base si el
trabajo es o no pesado, la metodología de listas de verificación ilustrada cumple con estas
condiciones y, por lo tanto, se propone como instrumento de evaluación.

En cuanto a la información que es necesario recopilar, en la figura 4.7 se presenta el
cuadro donde se ilustran las diferentes posiciones de trabajo. Para cada posición de
trabajo que se identifique, es necesario establecer el tiempo promedio por hora de trabajo.
Como se señaló anteriormente, la recopilación de información de tiempo hace necesario

52
efectuar un muestreo aleatorio simple, de modo de representar las exigencias posturales
a través de la jornada laboral.

Figura 4.7. Resumen de la información que es necesario recopilar

Postura principal de la tarea Duración de la postura
(min)
Duración de cada Frecuencia de la Duración total de la
postura postura (veces/hora) postura (min./hora)
20 a < 35 ≥ 50
Sentado

Normal

Inclinación

Brazos sobre hombros
De pie

Normal

Brazos en extensión frontal

Brazos sobre hombros

Tronco inclinado (< 40°)

Tronco inclinado (> 40°)
Arrodillado

Normal

Tronco inclinado

Brazos sobre hombros
De espaldas

Brazos sobre hombros
Agachado

Normal

Brazos sobre hombros

53
4.4. REFERENCIAS

Ferrer, F., Minaya, G., Niño, J. y Ruiz, M. Manual de Ergonomía. Fundación MAPFRE,
Madrid, 1995.

Grandjean, E. Fitting the task to the man: An ergonomics approach. Taylor & Francis,
London, 1982.

Gutiérrez, M. y Apud, S. Estudio de la figura humana: Un método para la evaluación
antropométrica y postural de puestos de trabajo. Prevención de Riesgos, N° 36, 21-26,
Diciembre, 1993.

Pheasant, S. Body Spae: Anthropometry, ergonomics and design . Taylor & Francis,
London, 1988.

Wilson, J. and Corlett, E. Evaluation of human work: A practical ergonomics methodology.
Taylor & Francis, London, 1992.

54
Capitulo 5

AMBIENTE TÉRMICO: CALOR Y FRÍO

I. EXPOSICIÓN A CALOR

5.1. CONCEPTOS GENERALES

Para decidir si un trabajo realizado en un ambiente caluroso es pesado o no, es necesario
recordar que un hombre trabajando, no sólo produce trabajo mecánico, sino también
calor. Durante el trabajo muscular liviano la producción de calor puede ser 2 a 4 veces
más alta que en reposo, mientras que durante el trabajo muscular pesado, puede alcanzar
8 a 20 veces el nivel de reposo. Como la temperatura óptima del cuerpo debe mantenerse
en un rango entre 36.5ºC y 37ºC, los seres humanos tienen mecanismos de regulación
que les permiten disipar el calor excesivo. Es importante mencionar que la eficiencia
mecánica humana no es muy alta, lo que quiere decir que en muchas actividades, de la
energía generada por el trabajador, un porcentaje superior al 70% es energía calórica.

Para mantener la temperatura estable, el calor debe ser transportado desde los órganos
que lo producen, básicamente los músculos en trabajo, hacia la superficie que emite calor,
representada por la piel. Este transporte de calor es ayudado por los siguientes ajustes
del sistema cardiovascular:

• Aumento del flujo sanguíneo
• Aumento de la frecuencia cardiaca
• Vasodilatación de los vasos sanguíneos de la piel

El calor al llegar a la superficie del cuerpo se disipa al ambiente por convección y
radiación. La cantidad de calor perdido por convección depende de la gradiente entre la
temperatura de la piel y del aire y de la velocidad del aire. El intercambio por radiación se
produce por las diferencias de temperatura entre la piel y las superficies circundantes.

Cuando la transferencia de calor al ambiente no es suficiente, debido a altas temperaturas
del aire o radiante, la evaporación del sudor se transforma en la forma principal mediante
la cual el cuerpo elimina calor. El grado de pérdida de calor por evaporación del sudor
depende de la diferencia de presión de vapor de agua entre la piel y la atmósfera
circundante. También está influenciada por el movimiento del aire. Es conveniente
mencionar que una alta humedad puede imponer severas limitaciones a la disipación del
calor metabólico, especialmente en el trabajo pesado. Esto es particularmente verdadero
si la humedad está combinada con altas temperaturas del aire o radiante. En tales casos
puede incluso ser imposible realizar cualquier trabajo físico.

55
5.2. EFECTOS DEL CALOR EN EL TRABAJADOR

La tensión y el riesgo originado por el calor debido a las condiciones térmicas, dependen
del efecto combinado de la temperatura ambiente, la humedad, la velocidad del aire y la
radiación, así como también del esfuerzo físico, del vestuario y de las características
propias del trabajador.

Los efectos psicológicos que el calor produce en las personas se relacionan con su
eficiencia para desarrollar funciones mentales y para rendir en trabajos físicos,
aumentando la percepción de incomodidad e insatisfacción, la irritabilidad, disminución del
estado de alerta y de concentración, aumento de las decisiones erróneas, sueño y fatiga.

Los signos y síntomas que más se destacan son:

• Calambres por calor: pueden ocurrir cuando hay déficit de agua y de sal y son a
menudo una etapa temprana del agotamiento por calor. Los síntomas son espasmos
dolorosos en los músculos esqueléticos, siendo generalmente las piernas y abdomen
los primeros en verse afectados.

• Agotamiento por calor: es una forma de desorden térmico, que puede ocurrir después
de varios días de trabajar en el calor y por pérdidas de agua, pérdidas de sal o ambas.
Los síntomas son una brusca elevación de la temperatura, lo que produce una
vasodilatación periférica, con aumento de la frecuencia cardiaca y posible fallo de la
presión arterial. De seguir trabajando, la persona puede sufrir náuseas o desmayo, la
piel se pone pálida y fría y la sudoración es profusa.

• Golpe calórico: ocurre cuando fallan los mecanismos de control de la temperatura en
el organismo. Se presenta en personas aparentemente normales que se desmayan
repentinamente; sin presentar sudoración, al contrario la piel se seca, está caliente y
roja, la temperatura es de alrededor de 41ºC, el pulso es rápido y fuerte y pueden
haber signos de alteraciones cerebrales, como confusión mental, delirio, convulsiones
o inconsciencia. El golpe por calor es una de las alteraciones más serias pudiendo ser
fatal.

Además de los cuadros anteriormente citados, existen otros poco aparentes, que pueden
confundirse fácilmente con síntomas comunes, de aquí la necesidad de una vigilancia
médica constante a las personas que trabajan en estas condiciones climáticas. Por otra
parte, independientemente de los síntomas específicos o generales, pueden presentarse
otros problemas de tipo local, como por ejemplo quemaduras por exposición solar o a
otras fuentes de radiación.

5.3. EVALUACIÓN DE CARGA DE TRABAJO EN AMBIENTES CALUROSOS.

Tres índices valiosos para la evaluación de la carga de trabajo en ambientes calurosos
son la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca y la sudoración.

56
5.3.1. Temperatura Corporal

De acuerdo a Apud, et al., (1989), si la temperatura se usa para evaluar la carga de
trabajo, se puede aplicar el criterio resumido en la tabla 5.1, derivado de la Escala de
Christensen (1953), adaptada por Donoso et al.(1969):

Tabla 5.1. Relación entre la temperatura corporal y la carga de trabajo

Temperatura corporal (ºC) Carga de trabajo
37.5 baja
37.5 – 38.0 moderada
38.0 – 38.5 alta
38.5 – 39.0 muy alta
39.0 extremadamente alta

A pesar de que en teoría la medición de la temperatura corporal parece fácil, en la
práctica la situación puede ser diferente. El problema es que la temperatura del cuerpo no
es uniforme. Las mayores gradientes se encuentran entre la piel y las áreas centrales
profundas. Con el propósito de estudiar la carga de trabajo se requiere conocer esta
última, la que se puede determinar midiendo la temperatura rectal, siendo necesario
colocar el termómetro a una profundidad de 5 a 8 cm. Aunque este método ha sido
utilizado para evaluar la carga de trabajo, es muy mal aceptado por los trabajadores y, por
lo tanto, no se recomienda su uso para estudios en terreno. En su reemplazo se ha
intentado medir temperatura sublingual o axilar. Sin embargo, en la práctica, es fácil
obtener valores más bajos que los reales lo que lleva a subestimar la carga de trabajo. En
la actualidad existen sensores que se han usado experimentalmente para evaluar la
temperatura interna, pero son de alto costo y por lo tanto difíciles de recomendar para
peritajes de rutina.

5.3.2. Frecuencia cardíaca

Un buen método para evaluar la intensidad de un trabajo realizado en un ambiente
caluroso es la frecuencia cardíaca. Ya se ha explicado que el gasto energético y la
frecuencia cardíaca tienen una relación lineal. Sin embargo, la frecuencia cardíaca
también aumenta por efecto del calor ambiental. Astrand y Rodahl (1986) en su libro de
Fisiología del Trabajo, muestran un buen ejemplo del efecto de la temperatura ambiental
en la respuesta humana al trabajo. Ellos sometieron a ejercicio a un sujeto en una
bicicleta ergométrica durante 45 minutos en un ambiente frío y en una fundición donde la
temperatura oscilaba entre 40 y 45ºC. A pesar de que en ambos lugares el consumo de
oxígeno fue 1.5 lt/min, la frecuencia cardíaca en la pieza fría alcanzó a 104 latidos por
minuto, mientras que en el ambiente caluroso fue de 166 latidos por minuto. Este
experimento sólo confirma que la frecuencia cardíaca es uno de los mejores indicadores
para demostrar la intensidad de esfuerzos en que se combina trabajo muscular y
exposición a calor. En otras palabras, la frecuencia cardíaca revela no sólo la carga en el
sistema cardiovascular para transportar oxígeno, sino que también el esfuerzo extra para
llevar calor desde el interior del cuerpo hacia la piel.

57
Para graduar la carga fisiológica, sobre la base de la frecuencia cardíaca, Christensen
(1953) propuso la escala representada en la tabla 5.2, la que ha sido ampliamente usada
en muchos países incluido Chile, donde se empleó como criterio de referencia para
evaluar trabajos pesados en la antigua ley, Donoso et al. (1969).

Tabla 5.2. Relación entre la frecuencia cardiaca y la carga de trabajo

Frecuencia cardíaca Carga de trabajo fisiológica
75 Muy baja
75 – 100 Baja
100 - 125 Moderada
125 – 150 Alta
150 - 175 Muy alta
175 Extremadamente alta

Cualquier tipo de graduación de trabajo aplicado a un sujeto promedio permitirá sólo una
estimación aproximada de lo pesado del trabajo. Desde este punto de vista, Christensen
(1957) hizo una advertencia sobre el uso de su propia graduación. “El método nunca debe
ser usado en forma rígida, porque en tal caso los resultados pueden carecer
absolutamente de significación”. Otro factor importante es que nuevas evidencias
adquiridas en Chile revelan que 125 latidos por minuto como promedio de una jornada
para calificar un trabajo como pesado es excesivo. Lo más conveniente es emplear el
criterio de porcentaje de carga cardiovascular descrito en el capítulo 1. También se
considera un límite aceptable, para trabajo manual realizado en un ambiente caluroso, el
40% de la carga cardiovascular, lo que para sujetos jóvenes equivale a 115 latidos por
minuto.

5.3.3. Sudoración

Se ha señalado que la sudoración se puede transformar en la forma más importante de
eliminar el calor en un ambiente de alta temperatura. Consecuentemente, la medición de
la cantidad de sudor, es otro índice útil de la sobrecarga fisiológica. Información del
Laboratorio de Ergonomía de la Universidad de Concepción, derivada de una recopilación
de estudios de diversos autores, revela que una sudoración de 350 gramos por hora
indica que la carga calórica ha llegado a un nivel crítico. Es importante destacar que en
algunas industrias suecas, se ha observado que trabajadores expuestos a altas
temperaturas pueden llegar a producir, en promedio, 1000 gramos de sudor por hora. La
sudoración puede estar asociada algunas veces con disminución del contenido de agua
en el cuerpo, lo que ocurre en aquellos casos en que los líquidos perdidos no son
repuestos pudiendo, según la magnitud, producir deshidratación. Desde este punto de
vista, la medición de la sudoración, además de permitir la estimación de la carga de
trabajo, puede ayudar a establecer la necesidad de reponer los líquidos perdidos. Para
dar un ejemplo, en un estudio realizado por el laboratorio de Ergonomía de la Universidad
de Concepción (no publicado) en las minas de carbón de Lota, se encontró que los
trabajadores tenían una sudoración cercana a 500 gramos por hora, lo que significa que
en 8 horas de trabajo, producían alrededor de 4000 gramos de sudor. Al mismo tiempo se
vio que los trabajadores llevaban una cantimplora estándar con 2 litros de agua. Como en
la mina era imposible obtener más agua, al final del turno estos trabajadores tenían un

58
déficit de alrededor de 2 litros. En la mina, no se pudo hacer ningún cambio ergonómico
para reducir la carga calórica, pero al menos se hicieron arreglos para entregar suficiente
agua a este grupo de trabajadores.

Una forma laboriosa pero simple, que ha sido probada en nuestro país, para estimar la
sudoración es a partir de mediciones de peso corporal antes y después del trabajo, de
acuerdo con la siguiente fórmula:

W2 = W1 + Wco + Wbe + WO2 – WCO2 – Wor – Wdep – WH2O –Wsudor

Donde:
W2 = peso corporal al final del turno
W1 = peso corporal al comienzo del turno
Wco = peso de los alimentos ingeridos entre t1 y t2
Wbe = peso de las bebidas ingeridas entre t1 y t2
WO2 = peso del oxígeno consumido entre t1 y t2
WCO2 = peso del CO2 producido entre t1 y t2
Wor = peso de la orina entre t1 y t2
Wdep = peso de las deposiciones entre t1 y t2
WH2O = peso del agua perdida a través de la respiración entre t1 y t2
Wsudor = peso del sudor producido entre t1 y t2

A pesar de que cada término de la fórmula puede ser determinado, en la práctica se
hacen algunas simplificaciones para estudios en terreno. La diferencia entre el oxígeno
consumido y el CO2 producido puede obviarse. El segundo aspecto es que si se mide el
grado de sudoración para evaluar los riesgos de deshidratación, la pérdida de agua a
través de la respiración se puede sumar al agua perdida por sudoración. Así, la cantidad
de sudor, incluyendo la pérdida de agua por respiración se puede calcular de la siguiente
forma:

Sudor = W1 – W2 + Wco + Wbe – Wor – Wdep
Donde:
Sudor = WH2O + Wsudor

La cantidad de sudor suele dividirse por el número de horas utilizadas para el muestreo.
Es así como:

W1 – W2 + Wco + Wbe – Wor – Wdep
Sudor = --------------------------------------------------
t2 - t1
Donde:

t2 = tiempo final cuando se mide W2
t1 = tiempo inicial cuando se mide W1

La fórmula simplificada se puede usar fácilmente para los trabajos en terreno. El único
equipo necesario son dos balanzas. Una clínica para pesar a las personas y otra para los
alimentos, bebidas y orina. Para proceder, se toma el peso del sujeto sin ropa y seco

59
antes de empezar a trabajar, anotando la hora. Durante el turno, todo alimento ingerido se
pesa y también las porciones que sobran de modo de obtener el peso exacto de los
alimentos ingeridos. Para las bebidas se entrega un vaso graduado, de modo que cada
vaso de agua representa un determinado volumen. La orina se recolecta en un frasco
previamente pesado y al final del turno se obtiene el peso total. Para calcular la cantidad
de deposiciones, los sujetos son pesados antes y después de defecar.

Un ejemplo de cálculo de sudor es el siguiente: si un trabajador pesó a las 8 de la mañana
62 kg. y a las 4 de la tarde 60 kg. y los pesos de los alimentos, bebidas, orina y
deposiciones en ese período fueron de 1 kg., 1.2 kg., 0.8 kg. y 0.5 kg. respectivamente, la
cantidad de sudor se calcula como sigue:

62000-60000+1000+1200-800-500
Cantidad de sudor = -------------------------------------------------- = 362 g/hora
8

5.3.4. Carga calórica ambiental

Habiendo analizado los métodos fisiológicos más comunes para evaluar la carga calórica,
es necesario señalar que las mediciones de calor ambiental y humedad son útiles para
establecer como contribuyen estas variables a la carga de trabajo. Los factores
ambientales que se evalúan generalmente son:

• Temperatura del aire. Afecta la convección; si es más baja que la temperatura de la
piel, entonces el aire enfriará la piel por convección.
• Velocidad del aire. La velocidad del aire afecta la convección y evaporación del sudor.
• Humedad relativa. La alta humedad del aire reduce la evaporación del sudor.
• Temperatura radiante. Es la temperatura media de todos de los objetos adyacentes
(paredes, hornos, pisos, etc.), incluida la radiación solar, e influye en el intercambio
directo de calor entre el ser humano y dichos objetos.

Han habido numerosos intentos por combinar las diferentes variables mencionadas,
buscando un índice que las integre para determinar la sobrecarga térmica. Entre ellos,
han tenido amplia difusión los índices de temperatura efectiva, la sudoración previsible en
4 horas (SP4 H) y el índice de Belding y Hatch. Todos tienen algunas limitaciones,
principalmente en la estimación del calor producido por el metabolismo durante el trabajo,
el que generalmente es estimado de tablas de referencia que tienen bastante error. En
este texto, sólo se analizará el índice de temperatura de globo y bulbo húmedo (TGBH)
que es el descrito en el Reglamento sobre condiciones sanitarias y ambientales básicas
en los lugares de trabajo (Decreto 594, del Ministerio de Salud). La temperatura TGBH
también es recomendada en la norma ISO 7243, para la evaluación de sobrecarga
térmica en ambientes calurosos. Las mediciones requeridas para el cálculo del TGBH son
fáciles de realizar, ya que sólo se necesita la temperatura de globo (TG), la temperatura
de bulbo seco (TBS) y la de bulbo húmedo (BH).

Una de las críticas mayores que se hace a este índice, es que no incluye la velocidad del
aire. Sin embargo, se debe considerar que el movimiento del aire afecta a la temperatura
de globo, luego este factor está indirectamente incluido en el índice. Independiente de

60
ello, debido a la influencia que puede tener la velocidad del aire, particularmente en
ambientes fríos es una variable ambiental importante de tener siempre en consideración.

Según la normativa chilena el índice TGBH es aplicable a trabajadores aclimatados, que
ejecutan sus actividades completamente vestidos y que disponen de una provisión
adecuada de agua y sal. En cuanto al procedimiento para el cálculo del índice se
proponen las siguientes fórmulas:

• Trabajo al aire libre con carga solar:

TGBH = 0,7 TBH + 0,2 TG + 0,1 TBS

• Trabajo al aire libre sin carga solar, o bajo techo:

TGBH = 0,7 TBH + 0,3 TG

Donde:
TBH = Temperatura de bulbo húmedo natural, en ºC
TG = Temperatura de globo, en ºC
TBS = Temperatura de bulbo seco, en ºC

Es conveniente explicar que las temperaturas obtenidas se consideran una vez alcanzada
una lectura estable en el termómetro de globo lo que demora entre 20 y 30 minutos.

Para el cálculo del TGBH promedio se usa la formula:

(TGBH)1 x t1 + (TGBH)2 x t2 + + (TGBH)n x tn
TGBH promedio = --------------------------------------------------------------------------------
t1 + t2 + + tn
Donde:

(TGBH)1, (TGBH)2,........., (TGBH)n: son los TGBH encontrados en las diferentes áreas de
trabajo y descanso en las que el trabajador permaneció durante la jornada laboral.

t1, t2,......, tn: son los tiempos en horas de permanencia en las respectivas áreas

Para el cálculo de costo energético promedio (CEprom), se debe calcular el costo
ponderado en el tiempo de cada actividad que el trabajador realiza, considerando la tabla
de costo energético presentada en la tabla 1.1 (ver capítulo 1), con las limitaciones que ya
se han mencionado y usando la siguiente fórmula.

CE1 x t1 + CE2 x t2 +..................+ CEn x tn
CEprom = ------------------------------------------------------------------
t1 + t2 + ......................+ tn

Donde:
CE1, CE2,........., CEn: son los costos energéticos estimados para las diferentes actividades
que el trabajador realizó durante la jornada laboral.
t1, t2,......, tn: son los tiempos en horas en que el trabajador realizó dichas actividades.

61
La tabla 4.3, resume la calificación de un trabajo según el TGBH. Como se puede
observar establece tres niveles de carga de trabajo, vale decir liviana, moderada y pesada
para trabajos continuos y con pausas.

Tabla 5.3. Valores límites permisibles del índice TGBHpromedio en ºC

CARGA DE TRABAJO SEGUN COSTO ENERGETICO (CEprom )
TIPO DE LIVIANA MODERADA PESADA
TRABAJO inferior a 375 Kcal/h 375 a 450 Kcal/h Superior a 450 Kcal/h

Trabajo continuo 30,0 26,7 25,0

75% trabajo
25% descanso 30,6 28,0 25,9
cada hora
50% trabajo
50% descanso 31,4 29,4 27,9
cada hora
25% trabajo
75% descanso 32,2 31,1 30,0
cada hora

En resumen, aparte de las categorías de calificación del TGBH resumidas en la tabla 4.3,
todo trabajo que por exposición a calor en promedio de la jornada supere una frecuencia
cardíaca de 115 latidos por minuto para personas jóvenes, y/o lleve a una sudoración
equivalente o superior a 350 gramos hora o 2800 gramos jornada debería considerarse
trabajo pesado.

5.3.5. Instrumentos para las mediciones de carga calórica ambiental

• Temperaturas de bulbo seco (TBS) y húmedo (TBH). Se mide con un instrumento
denominado psicrómetro el cual está constituido por dos termómetros de mercurio y
una pieza que asegura la ventilación de ambos termómetros a una velocidad mínima
del aire. Uno de los termómetros mide la temperatura de bulbo seco y el otro, rodeado
por una mecha mojada, mide la temperatura de bulbo húmedo. También hay
disponibles termómetros digitales y electrónicos.
• Temperatura de globo (TG). Se puede medir con un termómetro común, puesto en el
centro de un globo de cobre pintado de color negro.
• Velocidad del aire. Para medir esta variable se requiere un anemómetro

En la actualidad también existen instrumentos que calculan directamente el índice TGBH,
y cada una de las temperaturas anteriormente nombradas.

62
5.3.6. Ponderación para la evaluación de trabajo pesado

Al igual que en los demás capítulos, se usará la ponderación 1 a 4 para la calificación de
la exposición a calor, la que en este caso se basa en el índice TGBH, en la frecuencia
cardiaca y en la sudoración. Estas dos últimas variables teniendo como referencia los
criterios de Christensen (1964), adaptados por Donoso et al. (1969), a las condiciones
prevalentes en Chile.

• Calificación según el índice TGBH

CARGA DE TRABAJO SEGUN COSTO ENERGETICO (CEprom)
LIVIANA MODERADA PESADA
inferior a 375 Kcal/h 375 a 450 Kcal/h Superior a 450 Kcal/h
Tipo de trabajo TGBH P TGBH P TGBH P
30,0 4 26,7 4 25,0 4
Trabajo 25,0-29,9 3 23,0-26,6 3 19,0-24,9 3
continuo 19,0-24,9 2 17,0-22,9 2 12,0-18,9 2
18,9 1 16,9 1 11,9 1
30,6 4 28,0 4 25,9 4
75% trabajo 27,0-30,5 3 25,0-27,9 3 20,0-25,8 3
25% descanso 23,0-26,9 2 21,0-24,9 2 17,0-19,9 2
cada hora 22,9 1 20,9 1 16,9 1
31,4 4 29,4 4 27,9 4
50% trabajo 27,5-31,3 3 26,0-29,3 3 21,0-27,8 3
50% descanso 25,0-27,4 2 22,0-25,9 2 18,0-20,9 2
cada hora 24,9 1 21,9 1 17,9 1
32,2 4 31,1 4 30,0 4
25% trabajo 28,0-32,1 3 28,0-31,0 3 28,0-29,9 3
75% descanso 27,0-28,0 2 23,0-27,9 2 19-27,9 2
cada hora 26,9 1 22,9 1 18,9 1
P: ponderación para la clasificación de trabajo pesado

• Calificación según la frecuencia cardiaca media de la jornada.

Frecuencia cardíaca [lat/min] Ponderación
Sobre 115 4
101 – 114 3
75 – 100 2
Menor a 74 1

• Calificación según la sudoración media de la jornada.

Producción de sudor [ml/hora] Ponderación
Sobre 350 4
275 – 349 3
175-274 2
Bajo 174 1

63
II. EXPOSICION A FRÍO

5.1. CONCEPTOS GENERALES

El otro extremo que causa problemas al trabajador, es el ambiente frío. Como es sabido,
el intercambio de calor ocurre desde un área más caliente a una más fría. Luego, cuando
la temperatura del aire y la de las superficies adyacentes son más bajas que la de la piel,
el cuerpo pierde calor por convección y radiación hacia el ambiente. Para disminuir esta
pérdida, los capilares periféricos se contraen para reducir el flujo sanguíneo. De este
modo el efecto aislante de la piel puede aumentar hasta 6 veces. Otro efecto es un
aumento del metabolismo, causado por el temblor involuntario de los músculos
esqueléticos.

Uno de los factores ambientales que más influye en el enfriamiento del cuerpo humano,
es el viento. Por ejemplo, el efecto de enfriamiento a 0ºC y una velocidad del aire de 5
m/s, es el mismo que a -8ºC sin viento.

5.2. EFECTOS DEL FRÍO EN EL TRABAJADOR

La exposición a bajas temperaturas, como también a una combinación de frío, humedad y
fuertes vientos implica riesgos para el ser humano, debido al descenso de la temperatura
corporal en estas condiciones, lo que se denomina hipotermia.

Los signos y síntomas de una persona afectada de hipotermia son: palidez, cara
entumecida y desánimo. La frecuencia cardíaca es baja y, frecuentemente el sujeto
presenta somnolencia y confusión. Las áreas del cuerpo que comúnmente conservan el
calor (axilas e ingle) están frías. En la hipotermia, severa la respiración se torna lenta y
superficial, generalmente los músculos están rígidos, la víctima puede caer en la
inconsciencia, y los latidos cardíacos son irregulares, apenas perceptibles, pudiendo
incluso detenerse.

Temperaturas bajo 0ºC pueden dañar los tejidos, pudiendo afectar cualquier zona del
cuerpo que no esté debidamente cubierta, pero la nariz, oídos y los dedos de las manos y
pies son los más susceptibles. La recuperación es completa sólo si se presenta un
compromiso a nivel de la piel y el tejido subyacente. Sin embargo, si se afectan los vasos
sanguíneos, el daño es permanente y puede presentarse gangrena. Al descender aún
más la temperatura, el daño se origina en un tiempo menor, siendo el viento y la ventisca
condiciones que lo desencadenan más rápidamente.

Los primeros síntomas del congelamiento comienzan con una sensación de hormigueo,
seguida de un entumecimiento completo. La piel se pone pálida, fría y dura, para luego
tornarse roja, hinchada y con ampollas. Después que el tejido ha perdido el hielo,
aparecen las ampollas y algunas áreas de la piel se tornan de color negro, lo que indica la
muerte del tejido.

5.3. EVALUACIÓN DE SENSACIÓN TÉRMICA EN AMBIENTES FRÍOS

El calor fluye solamente en una dirección, desde una región de alta temperatura a otra de
temperatura más baja, de modo que cuando hablamos de evitar enfriarnos deberíamos

64
decir conservar el calor interior. Un hombre trabajando en un lugar donde el aire es más
frío que su temperatura corporal, pierde calor por convección. El aire que está en contacto
con el cuerpo se va calentando, conforme el calor fluye desde una zona de alta
temperatura a una temperatura más baja. El aire al calentarse, se expande, se hace
menos denso o más ligero, se eleva y es reemplazado por aire más frío. Esto se llama
pérdida de calor por convección y es una de las vías más importantes de pérdida de calor
del cuerpo humano. La pérdida de calor por convección es incrementada por el
movimiento del aire, o viento, debido a que el aire caliente que rodea al cuerpo es
desplazado más rápidamente.

La escala más conocida para evaluar sensación térmica en ambientes fríos se conoce
como Escala de Viento Frío (Windchill), que es bastante apropiada en los lugares donde
el frío es intenso. Se basa en mediciones de temperatura ambiental y velocidad del aire,
las cuales en combinación determinan una cierta sensación térmica. La tabla 5.4, resume
tres niveles de riesgo para un trabajador que se encuentre expuesto a frío a distintas
temperaturas y velocidades de viento. Los instrumentos que se pueden utilizar para las
mediciones de temperatura fueron discutidos anteriormente (ver 5.3.5).

La Escala de Viento Frío es recomendada por el Reglamento sobre condiciones sanitarias
y ambientales básicas en los lugares de trabajo (Decreto 594, del Ministerio de Salud),
donde también se considera como temperatura ambiental crítica, para trabajos al aire
libre, aquella igual o menor a 10ºC.

Tabla 5.4. Sensación térmica: Valores equivalentes de enfriamiento por efectos del viento.

Velocidad Temperatura real leída en el termómetro en ºC
del viento
en Km./h 10 4 -1 -7 -12 -18 -23 -29 -34 -40
calmo 10 4 -1 -7 -12 -18 -23 -29 -34 -40
8 9 3 -3 -9 -14 -21 -26 -32 -38 -44
16 4 -2 -9 -16 -23 -31 -36 -43 -50 -57
24 2 -6 -13 -21 -28 -36 -43 -50 -58 -65
32 0 -8 -16 -23 -32 -39 -47 -55 -63 -71
40 -1 -9 -18 -26 -34 -42 -51 -59 -67 -76
48 -2 -11 -19 -28 -36 -44 -53 -62 -70 -78
56 -3 -12 -20 -29 -37 -46 -55 -63 -72 -81
64 -3 -12 -21 -29 -38 -47 -56 -65 -73 -82
Superior a RIESGO ESCASO AUMENTO DEL RIESGO GRAN RIESGO
64 Km./h, En una persona adecuadamente Peligro de que el cuerpo El cuerpo se puede
poco efecto vestida para menos de 1 hora de expuesto se congele en 1 congelar en 30 segundos
adicional exposición minuto

65
En la tabla 5.5 se establecen los límites máximos diarios de tiempo para exposición al frío
en recintos cerrados.

Tabla 5.5. Límites máximos diarios de tiempo para exposición al frío en recintos cerrados

Rango de temperatura (ºC) Exposición máxima diaria

De 0 a –18 Sin límites, siempre que la persona este vestida con ropa de
protección adecuada.

De -19 a –34 Tiempo total de trabajo: 4 horas, alternando una hora dentro
y una hora fuera del área de baja temperatura. Es necesaria
la ropa de protección adecuada.

De -35 a -57 Tiempo total de trabajo 1 hora. Dos periodos de 30 minutos
cada uno, con intervalos de por lo menos 4 horas. Es
necesaria la ropa de protección adecuada.

De -58 a -73 Tiempo total de trabajo: 5 minutos durante una jornada de 8
horas. Es necesaria protección personal para cuerpo y
cabeza.

5.3.1. Ponderación para la evaluación de trabajo pesado

La ponderación 1 a 4 en la decisión de clasificar un trabajo como pesado, está referida a
la escala de Viento Frío.

Velocidad Temperatura real leída en el termómetro en ºC
del viento
en Km./h 10 4 -1 -7 -12 -18 -23 -29 -34 -40
Calmo 10 4 -1 -7 -12 -18 -23 -29 -34 -40
8 9 3 -3 -9 -14 -21 -26 -32 -38 -44
16 4 -2 -9 -16 -23 -31 -36 -43 -50 -57
24 2 -6 -13 -21 -28 -36 -43 -50 -58 -65
32 0 -8 -16 -23 -32 -39 -47 -55 -63 -71
40 -1 -9 -18 -26 -34 -42 -51 -59 -67 -76
48 -2 -11 -19 -28 -36 -44 -53 -62 -70 -78
56 -3 -12 -20 -29 -37 -46 -55 -63 -72 -81
64 -3 -12 -21 -29 -38 -47 -56 -65 -73 -82
Superior a RIESGO ESCASO AUMENTO DEL RIESGO GRAN RIESGO
64 Km./h, En una persona adecuadamente Peligro de que el cuerpo El cuerpo se puede
poco efecto vestida para menos de 1 hora de expuesto se congele en 1 congelar en 30 segundos
adicional exposición minuto
P 2 3 4
P: ponderación para la clasificación de trabajo pesado

66
5.4. REFERENCIAS:

Apud, E. Temas de Ergonomía. Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad de
Concepción, Concepción, 1992.

Apud, E., Bostrand, L., Mobbs I.D., Strehlke B. Guide-Lines on Ergonomic Study in
Forestry. International Labour Office (ILO), Geneva, 1989.

Astrand, P.O. and Rodahl, K. Texbook of Work Physiology. Mc Graw Hill Book Company,
New York, 1986.

Astrand, I. 1967, Degree of strain during building work as related to individual aerobic
capacity. Ergonomics, 10:293.

Christensen, E.H. Physiological valuation of Nykoppa iron works. In: Ergonomics Society
Symposium on Fatigue. Ed. W. F. Floid and A. Welford. Lewis, London, 1953.

Christensen, E.H. Aspectos fisiológicos del hombre en el puesto de trabajo en un país
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67
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Van Loon, J.H. 1964, Continuous heart rate recording in strenuous work. Prec. 2nd
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68
CAPÍTULO 6

ALTURA

6.1. CONCEPTOS GENERALES

En Chile, el primer investigador en preocuparse de los problemas de trabajo pesado
ejecutado en altura fue el Dr. Hugo Donoso Puelma, quien en la década del 60, organizó
expediciones al norte del país para estudiar nativos de altura, como también sujetos
residentes a nivel del mar durante el proceso de aclimatización a la altura, Donoso et.al
(1968, 1971, 1972, 1973, 1976, 1985, 1988).

La relación entre consumo de oxígeno y producción de energía es una constante biológica
que no se modifica frente a cambios en la concentración de oxígeno del ambiente. Si la
disponibilidad de oxígeno disminuye, como es el caso de las áreas terrestres elevadas, el
organismo expuesto a esta situación responde con una serie de modificaciones
fisiológicas, tendientes a mantener la concentración tisular de oxígeno a niveles
compatibles con la vida. Si bien el ser humano tiene la capacidad de protegerse contra la
temperatura y la humedad, no puede controlar la presión barométrica ambiental y, por lo
tanto, la presión con que el oxígeno le llegará a los pulmones, dependerá finalmente de su
capacidad de adaptarse a la altura. Este proceso conocido como aclimatación constituye
una respuesta fisiológica individual.

La velocidad y calidad de esta aclimatación es independiente de la edad, de las veces que
se haya permanecido en la altura y de la condición física general; sólo una vez que el
individuo se ha aclimatado podrá desarrollar una vida normal que incluirá trabajo,
actividades recreativas y buena calidad de sueño.

Sin embargo, la adaptación del hombre a la vida en las grandes alturas va más allá del
estrés hipóxico que ésta le provoca. Involucra un cambio paulatino en su estilo de vida,
alejándolo de grandes zonas urbanas, haciéndolo vivir en campamentos mineros lejos de
su familia, enfrentando muchas veces a condiciones ambientales de frío extremo y
aislamiento. Esto expone al organismo a una sobrecarga importante, la que se podría
traducir en un deterioro de la salud física y mental de la persona expuesta si no se toman
los debidos resguardos.

6.2. MODIFICACIONES AMBIENTALES PRODUCIDAS POR LA ALTURA

Antes de abordar las modificaciones ambientales y fisiológicas que produce la altura,
haremos una introducción de términos y conceptos necesarios para facilitar la
comprensión de los complejos procesos que están involucrados cuando se vive y trabaja
en esta condición ambiental.

Presión atmosférica o presión barométrica normal: corresponde al peso que ejerce la
capa de aire que rodea la tierra a nivel del mar y está definida como 1 atmósfera. Existen
otras unidades de expresión, siendo las más difundidas las siguientes equivalencias:

69
1 atmósfera = 760 milímetros de mercurio (Presión ejercida sobre columna de
mercurio).
1 atmósfera = 1013,2 milibares
1 atmósfera = 101325 pascales

Independiente del valor de la presión atmosférica, la composición del aire atmosférico en
términos porcentuales, que se resume en la tabla 6.1, no se modifica. Sin embargo, su
contenido en moléculas gaseosas, incluidas las de oxígeno, disminuye
proporcionalmente. Mientras que el número de moléculas gaseosas por metro cúbico es
aproximadamente 3,0 x 10-23 a una presión de 760 mmHg y a nivel del mar, a los 4000 m
disminuye a 1,5 x 10-23 . En la práctica, esto se traduce en una disminución de la presión
parcial de los gases constituyentes del aire.

Tabla 6.1
Composición porcentual del aire atmosférico

Elemento Porcentaje (%)
Nitrógeno 78.084
Oxígeno 20.946
Anhídrido carbónico 0.030
Otros gases (Ar, Ne, He) 0.940

Presión parcial de oxígeno: corresponde a la presión que ejerce el oxígeno en la mezcla
de gases atmosféricos, considerando que el valor de 760 mmHg, es la suma de las
presiones parciales de cada componente. Este valor se ve afectado por el aumento de
altura, lo que se puede observar en la tabla 6.2. La disminución de la presión parcial de
oxígeno del aire trae consigo una disminución de la difusión de oxígeno hacia los tejidos o
hipoxia, que es la causa directa de todas las alteraciones funcionales que se presentan
con la exposición breve o prolongada en la altura.

Tabla 6.2
Presión parcial de oxígeno en función de la altura y de la presión barométrica

Altitud Presión barométrica Presión parcial de oxígeno
(m) (mmHg) (mmHg)
0 760 159
3000 523 110
6000 349 73
9000 226 47

Complementario a los cambios experimentados por la presión barométrica y la presión
parcial de oxígeno, la temperatura también varía considerablemente según se vaya
aumentando la altitud. La tabla 6.3 muestra estas variaciones, tomando como referencia
una presión barométrica de 760 mmHg y altitud cero. Bajo esta condición, la temperatura
es de 15ºC. Sin embargo, este parámetro puede variar según cambie la condición
atmosférica y la latitud geográfica.

Otros cambios ambientales producidos por la altura son el aumento de la radiación solar,

70
principalmente la ultravioleta, y el aislamiento. Este último se produce porque
frecuentemente las grandes alturas son lugares poco habitados o deshabitados y con
dificultades en el transporte y las comunicaciones.

Tabla 6.3. Valores de presión atmosférica, presión de oxígeno y temperatura en función
de la altura.

Altura Presión Atmosférica. Presión de oxígeno Temperatura
(m) (mmHg) (mmHg) (ºC)
0 760 159 15.0
1000 674 141 8.5
2000 596 125 2.0
3000 526 110 -4.5
3500 493 103 -7.7
4000 463 97 -11.0
4200 451 94 -12.3
4400 439 92 -13.6
4600 428 90 -14.9
4800 416 87 -16.2
5000 405 85 -17.5
6000 354 74 -24.0
7000 308 65 -30.5
8848 236 50 -42.4
(CEME,1996)

6.3. EFECTOS BIOLÓGICOS DE LA ALTURA

La relación entre la altitud y los efectos más significativos que podrían afectar al
organismo cuando se expone a ella, se muestran en la tabla 6.4.

Tabla 6.4. Posibles efectos de la altura sobre el organismo expuesto

Altitud (m) Efectos
Baja altura Sin efectos o efectos moderados en personas susceptibles.
(0 - 2500)
Altura Mediana Disminución de la capacidad aeróbica. Dolores de cabeza, nauseas,
(2500-3800) vómitos.
Gran Altura Deterioro intelectual. Dificultad para resolver problemas aritméticos
(3800 - 5800) simples. Efectos perceptibles durante el trabajo físico. Efectos
perceptibles en reposo. Se considera de riesgo para la persona
expuesta.
Altura extrema No se puede vivir en forma permanente

71
Otro efecto biológico producido por la altura es la hipoxia aguda y crónica.

• Hipoxia aguda: es la disminución del aporte de oxígeno a la célula que se presenta
durante las diez primeras horas de exposición a una altura por sobre los 3500m y que
provoca los síntomas característicos del Mal agudo de montaña (Edholm,1981).

• Hipoxia crónica: corresponde a un estado de hipoxia prolongada debida a una mayor
permanencia en la altura (semanas, o años) y que desencadena la respuesta de
adaptación fisiológica a la altura o aclimatación. En algunos casos puede provocar el
Mal de Montaña Crónico o Enfermedad de Monge (León-Valverde,1994).

6.4. MODIFICACIONES FISIOLÓGICAS PRODUCIDAS POR LA ALTURA

Para que una persona pueda conservar en la altura un nivel de actividad cercana a la que
realizaba a nivel del mar, el organismo debe asegurar un aporte adecuado de oxígeno a
las células, respuesta que se conoce como aclimatación. Esta adaptación se logra en dos
etapas. Una rápida, que involucra la respuesta de los sistemas respiratorio y
cardiovascular y otra lenta, donde participa el sistema hematopoyético. En resumen,
podemos decir que todas estas reacciones son beneficiosas, ya que permiten aumentar la
cantidad de oxígeno aportado a las células. Esto se logra mediante el aumento de:

• ventilación pulmonar
• contenido de hemoglobina sanguíneo
• capacidad de difusión pulmonar
• capacidad de las células para utilizar el oxígeno, a pesar de una presión parcial
de oxígeno reducida.

Como contrapartida, debe decirse que estas reacciones conllevan una sobrecarga de
trabajo, tanto para el pulmón como para el corazón, hecho que debe ser considerado
cuando se asocian patologías primarias o de base, con exposición a la altura.

• Aumento de la ventilación pulmonar

En el proceso de aclimatación, el aumento de la frecuencia respiratoria o hiperventilación,
se produce como consecuencia de la respuesta de los quimiorreceptores. Estos son
células especializadas, sensibles a la disminución de oxígeno, que informan a los centros
nerviosos reguladores de la respiración. Esta respuesta es inmediata y tiene como fin
asegurar la oxigenación. Corresponde a la fase de acomodación a la altura y puede durar
hasta tres días (McArdle,1981).

Más lentos en responder son los otros procesos de aclimatación, los que pueden demorar
dos a tres semanas. Estos son:

• Aumento del Hematocrito y la Hemoglobina

La hipoxia prolongada constituye un estímulo para la producción de glóbulos rojos, a

72
través del aumento de secreción de eritropoyetina por parte del riñón. El aumento del
hematocrito (porcentaje de glóbulos rojos de la sangre) se hace perceptible a partir de los
8 a 10 días en la altura y puede incrementarse hasta un 50 a 60%, cuando se permanece
por tiempo prolongado sobre los 4500 m. Recordemos que el hematocrito normal es del
orden del 40 a 45%. Por su parte la hemoglobina puede aumentar desde 15 gr/dl a 19
gr/dl aproximadamente.

• Cambios morfológicos y funcionales

Para asegurar el transporte de oxígeno a una presión parcial baja, el organismo aumenta
la capacidad de difusión del oxígeno desde el alvéolo a la hemoglobina junto con una
adaptación circulatoria, que es el aumento de la vascularización a los tejidos. A nivel
celular se produce un aumento del número de mitocondrias y de los sistemas energéticos
aeróbicos (Guyton, 1992).

6.5. CAPACIDAD DE TRABAJO, ALTURA Y ACLIMATACIÓN

La hipoxia provoca una disminución de la capacidad de trabajo de todos los músculos. La
razón de este hecho radica en que la capacidad aeróbica disminuye en forma
proporcional a la reducción de la presión parcial de oxígeno del aire inspirado (León-
Valverde,1993). Al tomar como referencia un valor de capacidad aeróbica obtenido a nivel
del mar, se ha estimado que por cada 1000 m de ascenso, por sobre los 1500 m, se
produce una disminución del 10% del consumo máximo de oxígeno. No se detectan
variaciones de la capacidad aeróbica entre los 0 y 1000 m. Sin embargo, existe una
variabilidad individual importante, siendo especialmente notoria a altitudes moderadas
(1000 a 2000 m). Este porcentaje de disminución de la capacidad aeróbica es más severo
en personas sedentarias no aclimatadas. La tabla 6.5 muestra las diferencias entre
sujetos que ascendieron a 5200 metros, sin un período de aclimatación, otros luego de
dos meses de aclimatación, comparados con nativos de altura que viven
permanentemente a 4500 m y que ascendieron a los 5200.

Tabla 6.5. Relación entre la aclimatación y la reducción de la capacidad de trabajo a una
altura de 5200 m, respecto de evaluaciones efectuadas a nivel del mar.

Condición Porcentaje de VO2máx. (%)
No aclimatada 50
Aclimatada durante dos meses 68
Nativos de altura que viven a 4500m 87

Se deduce que los nativos de altura logran realizar un trabajo diario cercano al de una
persona normal a nivel del mar, mientras que los nacidos a bajas altitudes no logran este
resultado. Esto se debe a que los primeros inician su proceso de aclimatación desde la
infancia, además de tener una constitución física diferente, con un tórax más ancho
asociado a un menor volumen corporal total, lo que se traduce en una mayor proporción
de la capacidad ventilatoria en función del tamaño corporal.

Por lo tanto, para una persona no nativa de altura, una actividad que a nivel del mar le

73
resulta liviana o moderada, se transformaría en pesada cuando idéntica tarea la realiza
en la altura.

6.5.1. Mal Agudo de Montaña (MAM).

El mal agudo de montaña es un cuadro que se presenta en casi todas las personas que
ascienden con rapidez a una gran altitud. Los síntomas pueden ser, dolor de cabeza,
disnea, edema en ojos, cara, manos y tobillos, vómitos, tos ronca e insomnio. Las
molestias se presentan de 4 a 8 horas después de alcanzar altitudes superiores a 3500 m
y desaparecen con la aclimatación.

Una complicación grave, que afecta alrededor del 1% de las personas expuestas, se
presenta con aparición de edema pulmonar agudo y edema cerebral agudo. Ambas
condiciones ponen en peligro la vida de los afectados y constituyen una emergencia
extrema. Se hace imperativo el descenso o la introducción en una cámara hiperbárica
antes de descender.

Existen cuatro factores esenciales que determinan la aparición del MAM:

• Velocidad de ascenso
• Altitud alcanzada
• Duración de la estadía
• Susceptibilidad individual

Un criterio que debe tenerse siempre presente es: "Todo malestar o síntoma en altura
debe considerarse de antemano una falta de aclimatación o desaclimatación".

6.5.2. Mal de Montaña Crónico (MMC)

El mal de montaña crónico se puede manifestar en personas que han vivido demasiado
tiempo a grandes alturas. Se presenta con síntomas como cefaleas, mareos, insomnio,
fatiga y disminución del rendimiento intelectual, acompañados de signos de hipoxemia e
hipercapnia arterial y de valores elevados de hemoglobina, por encima de aquellos
esperados para residentes de altura. Se considera como signo positivo de MMC un valor
de hemoglobina por sobre los 21.3 gr/dl.

En la etapa temprana de la enfermedad se presentan los síntomas y signos ya descritos.
Cuando ésta avanza, hay un compromiso cardiovascular severo, con insuficiencia
cardíaca congestiva. Es frecuente la muerte, a menos que la persona descienda a alturas
menores. La causa de esta sucesión de acontecimientos es múltiple, aunque se postula
que el origen sea el aumento de la viscosidad sanguínea producto del aumento de la
masa eritrocítica.
También deben tenerse en cuenta los factores de riesgo para esta patología, como son
edad, obesidad y alguna enfermedad respiratoria crónica baja. Al respecto, Leon-Valverde
y Arregui (1994) han observado que la prevalencia de eritrocitosis excesiva aumenta con
la edad, desde un 7 % entre los 20 a 29 años hasta un 33 % sobre 50 años.

74
6.6. CRITERIOS DE EVALUACION

De lo expuesto anteriormente, se desprende que cuando una persona debe realizar su
trabajo en condiciones de altura, se produce una asociación de factores que obligan a
hacer un análisis globalizado de la situación.

En primer lugar, se debe consignar, que el trabajo más frecuente es el de extracción
minera. Por lo tanto, según la tarea asignada, involucrará carga física, carga mental o
ambas. De acuerdo a los efectos que produce en el organismo la permanencia en zonas
terrestres elevadas, se ha considerado que una altitud por encima de los 3800 metros,
con condiciones ergonómicas inadecuadas, constituiría trabajo pesado. Esto se
fundamenta en que, como ya hemos visto, la altura, en el aspecto físico, provoca una
disminución de la capacidad aeróbica del sujeto y, en el aspecto mental, una reducción
del rendimiento intelectual. Junto a ello, las adaptaciones fisiológicas necesarias para vivir
en una condición de hipoxia crónica, conllevan a un deterioro general del organismo, al
sobrecargar los sistemas respiratorio y cardiovascular. Por otra parte, el hecho que los
lugares donde se realizan los trabajos en altura sean sitios aislados, que obligan a la
persona a convivir largo tiempo con sus compañeros de trabajo y alejados de su familia,
agrega una carga emocional y mental, que aumentaría la posibilidad de calificarlo como
trabajo pesado, si este no se organiza teniendo en cuenta todos estos factores. Debido a
los riesgos del trabajo en alturas extremas, no parece conveniente limitar los criterios sólo
a la calificación del trabajo, sino que es más importante buscar la forma de mitigar sus
efectos a través de medidas ergonómicas preventivas, tales como procedimientos de
selección y capacitación adecuados, programas de acondicionamiento físico, diseño
ergonómico del trabajo, tanto en actividades físicas como intelectuales, implementación
de campamentos adecuados con dormitorios cuya aislación facilite el descanso, etc. En
otras palabras, aún en alturas extremas, la aplicación de principios ergonómicos pueden
transformar un trabajo pesado en moderado, que evite los riesgos que los trabajadores
tendrían que enfrentar durante toda su vida laboral. Algunos ejemplos se analizaran en el
capítulo de Ergonomía Preventiva.

Si el trabajo se realiza a altitudes inferiores, los criterios empleados para su calificación
deberían ser los mismos descritos en los otros capítulos.

75
6.7. REFERENCIAS

Donoso, H. y Apud, E. Capacidad aeróbica en nativos de altura de origen aymará y en
individuos de origen europeo aclimatados a las condiciones ambientales. XI Reunión
Anual de la Sociedad de Biología de Chile, Santiago. Resumen en: Programa General y
Resúmenes de las comunicaciones, página 27, 1968.

Donoso, H., Apud, E., Sañudo, M. y Santolaya, R. Capacidad aeróbica como índice de
capacidad física en muestras de poblaciones (urbanas y nativas de la altura) y en atletas
de selección. Revista Médica de Chile 99: 719-731, 1971.

Donoso, H., Apud, E., Sañudo, M.C. y Santolaya, R. Evaluación de la capacidad física en
una población de origen aymará nativos de altura. Reunión Internacional sobre Fisiología
y Fisiopatología de grandes alturas. La Paz, Bolivia, 1972.

Donoso, H., Santolaya, R. and Apud, E. Valores de hematocrito en poblaciones nativas
residentes de la altura. Coloquio Internacional del Antropología y Biología de las
Poblaciones Andinas, Tolouse y París, Francia. Publicado en INSERM. 63:547-552, 1976.

Donoso, H. y Apud, E. Consumo de oxígeno durante la actividad física submáxima en el
proceso de adaptación a la altura. Arch. Soc. Chilena. Med. Dep. 30: 98-108, 1985.

Edholm,OG., Weiner, JS. Principles and Practice of Human Physiology. Ed. Academic
Press, London,1981.

Guyton, A. Tratado de fisiología médica. Ed. Interamericana, Mexico, 1992.

León-Valverde,F., Arregui A. Desadaptación a la vida en las grandes alturas.
Ed. IFEA,Instituto Francés de Estudios Andinos, Lima,1994.

McArdle,WD., Katch FI., Katch VL. Exercise Physiology. Ed. Lea &
Febiger,Philadelphia,1981.

Salud, Minería y Ergonomía en Faenas de Altura. Monografía editada por el Centro de
Estudios de Medicina y Ergonomía en Faenas de Altura. 1996.

Santolaya, R., Donoso, H., Apud, E. y Sañudo M.C. Electrocardiograma y capacidad física
en nativos de altura como índice de adaptación al ambiente. Revista Médica de Chile.
101:433--438, 1973.

76
CAPÍTULO 7

HIPERBARISMO

7.1 CONCEPTOS GENERALES

Referencias históricas han mostrado que el hombre, en su afán de vivir y trabajar bajo
condiciones adversas, ya en el siglo V A de C. había diseñado artefactos para sumergirse
en las profundidades oceánicas, evolucionando desde simples tubos que proporcionan
aire desde la superficie, hasta un completo equipo de investigación submarina autónoma.
Sin embargo, las leyes físicas y los efectos fisiológicos hacen que las faenas submarinas
sean de alto riesgo, requieran de una buena selección de los sujetos y de un correcto
manejo de conocimientos básicos de los límites a los cuales se puede descender, así
como también el tiempo que debe transcurrir antes de volver a la superficie.

El disbarismo, definido como una situación aguda, producto de una brusca diferencia de
presión que no alcanza a ser compensada por los mecanismos de adaptación del
organismo, tiene efecto directo sobre las cavidades aéreas del cuerpo, transforma en
tóxicos los gases respiratorios, genera desprendimiento de burbujas de gases disueltos
en los tejidos y en la sangre. Tales efectos traen como consecuencia situaciones de
extrema gravedad, provocando secuelas graves, incluso la muerte de la persona
expuesta.

7.2. RELACIÓN ENTRE PROFUNDIDAD, PRESIÓN Y VOLÚMENES GASEOSOS

Cuando una persona desciende al fondo del mar, la presión que la rodea aumenta en
forma considerable. Una columna de agua de mar de 10 metros ejerce la misma presión
que toda la atmósfera sobre la tierra. Por lo tanto, la presión a la que está expuesta es de
dos atmósferas. Esta situación se muestra en la tabla 7.1 (McArdle,1981).

Tabla 7.1. Relación entre la profundidad alcanzada y el aumento de presión.

Profundidad (m) Presión (atmósferas)
Nivel de mar 1
10 2
20 3
30 4
40 5
50 6
60 7
90 10
120 13
150 16

Otro efecto importante de la profundidad es la compresión de los gases a volúmenes cada
vez menores, siguiendo la ley de Boyle la que establece que “a temperatura constante, el
volumen de una masa gaseosa es inversamente proporcional a la presión”. En otras

77
palabras, un litro de gas a nivel del mar, disminuirá su volumen a 0,25 litros a 30 metros.
En la tabla 7.2 podemos observar este efecto.

Tabla 7.2. Efecto de la profundidad sobre los volúmenes gaseosos

Profundidad (metros) Volumen gaseoso (litros)
Nivel de mar 1
10 0,5
30 0,25
70 0,125

Para evitar que frente a tales cambios físicos los pulmones colapsen, debe administrarse
aire a una presión adecuada (aire comprimido). Sin embargo, esto expone a los pulmones
a presiones gaseosas alveolares extremadamente altas, las que más allá de ciertos
límites pueden causar grandes alteraciones en la fisiología del cuerpo
humano(Guyton,1992 ).

7.3 TOXICIDAD DE LOS GASES RESPIRATORIOS POR AUMENTO DE PRESIÓN

Los tres gases a los cuales queda normalmente expuesto un buzo que respira aire
comprimido son: nitrógeno, oxígeno y dióxido de carbono. A altas presiones, cualquiera
de ellos puede generar efectos fisiológicos importantes y transformarse en tóxicos para el
organismo.

• Nitrógeno

Alrededor del 80% de la composición del aire corresponde a nitrógeno, cuya presión a
nivel del mar no tiene efectos conocidos sobre el organismo. Sin embargo, con el
aumento de presión puede causar diferentes grados de narcosis. Cuando un buzo está
sumergido varias horas y respirando aire comprimido, la profundidad a la cual aparecen
los primeros síntomas de narcosis leve es alrededor de los 37 metros. Esta respuesta es
individual, presentándose síntomas de narcosis a profundidades menores. Al aumentar la
profundidad y, por lo tanto la presión, estos síntomas se pueden ir agravando, lo que
afecta seriamente el desempeño del buzo. La tabla 7.3 muestra la relación entre
profundidad y síntomas debido a la toxicidad del nitrógeno.

Tabla 7.3. Síntomas de narcosis por toxicidad del nitrógeno, según la profundidad

Profundidad (metros) Síntomas
Nivel de mar No produce síntomas
30 – 40 Euforia
50 – 65 Somnolencia, falta de concentración, alteraciones neuromusculares
65 – 75 Disminución de la fuerza, pérdida de la coordinación
Más de 90 Incapacidad total para realizar cualquier tarea

Todos estos síntomas están en relación al tiempo que el buzo está expuesto a dichas
presiones, como también a la respuesta individual de cada sujeto. Así por ejemplo, hay

78
personas que manifiestan signos de euforia antes de alcanzar los 30 metros de
profundidad. Por otra parte, la exposición a más de 9 atmósferas de presión sólo puede
mantenerse por poco tiempo. Tiempos o profundidades mayores requieren de mezclas
de gases diferentes.

En términos generales, la narcosis por nitrógeno tiene características muy similares a las
de la intoxicación etílica, determinando una conducta desinhibida, la que muchas veces
pone en peligro la vida propia o la de eventuales compañeros. Es importante que las
personas que realizan trabajos en profundidades conozcan estos síntomas iniciales de la
narcosis por nitrógeno, con el fin de evitar complicaciones mayores.

Se cree que el mecanismo del efecto narcótico del nitrógeno es el mismo que el de los
gases anestésicos. El nitrógeno se disuelve libremente en la grasa del cuerpo provocando
el efecto. Por otra parte, el descenso de la exitabilidad nerviosa y su efecto neuromuscular
se debería a que este gas se disuelve también en las membranas lipídicas de las
neuronas, bloqueando el intercambio de iones, disminuyendo de ese modo su
conductibilidad eléctrica.

Para prevenir los efectos narcóticos del nitrógeno, cuando se debe descender a
profundidades mayores a 75 metros, se debe reemplazar el nitrógeno por helio, el que
prácticamente no produce narcosis.

• Oxígeno

El oxígeno puro es un gas tóxico que ocasiona problemas pulmonares y neurológicos.
Además pueden verse afectadas otras funciones del organismo, principalmente frente a
un aumento de la presión parcial de este gas. Esta respuesta se conoce como
Intoxicación aguda por Oxígeno.

Cuando la presión parcial de oxígeno sube sobre una atmósfera, la cantidad de oxígeno
disuelto en su fracción acuosa aumenta notablemente. A medida que la presión aumenta,
gran parte del oxígeno total está disuelto en lugar de estar unido a la hemoglobina,
generando con ello una situación de hipoxia tisular. El órgano más afectado con esta
condición es el cerebro. Se ha demostrado que una hora de exposición a 3 atmósferas de
presión de oxígeno causa convulsiones, seguidas de coma. Las convulsiones suelen
aparecer sin previo aviso, lo cual expone al buzo a una situación mortal. Otros síntomas
de la intoxicación por oxígeno incluyen náuseas, calambres musculares, vértigo,
trastornos de visión, irritabilidad y desorientación. Por otra parte, el trabajo físico reduce
mucho la tolerancia del buzo para el oxígeno a alta presión; por ello, los síntomas
aparecen antes y son más severos comparados con un sujeto en reposo.

El umbral de presión de oxígeno es muy variable y no solamente se relaciona con la
respuesta individual sino que en un mismo sujeto puede variar de un día para otro. Debido
a que este umbral disminuye significativamente con el trabajo muscular y la profundidad,
por seguridad, los buzos que respiran oxígeno puro, no deben sumergirse a más de 8
metros, mientras que los que respiran una mezcla rica en oxígeno sólo pueden descender
a una presión de oxígeno similar a la dada por dicha mezcla.

79
• Oxidación tisular excesiva como causa de la toxicidad del oxígeno en el sistema
nervioso.

La molécula de oxígeno (O2) tiene una capacidad oxidativa muy pequeña en comparación
a otros compuestos químicos. Durante el proceso metabólico, la reducción del oxígeno se
caracteriza por la generación de intermediarios que poseen diversas reactividades
químicas. Algunos de estos intermediarios son los llamados “radicales libres” que
corresponden a formas activas del oxígeno. Uno de los radicales libres más importantes
es el “ión superóxido” (O2) (Vivaldi, 1995).

Nuestro organismo normalmente forma radicales libres del oxígeno a partir del oxígeno
molecular disuelto. Sin embargo, los tejidos tienen enzimas encargadas de eliminarlos en
forma inmediata. Estas reacciones beneficiosas están favorecidas por el mecanismo
amortiguador de la hemoglobina y el oxígeno a una presión parcial normal. Cuando se
sobrepasa el nivel crítico de presión parcial, este mecanismo amortiguador falla,
aumentando significativamente la presión parcial de oxígeno a nivel tisular. Con ello, se
incrementan también los niveles de radicales libres, los que ejercen efectos destructivos
graves, incluso mortales sobre las células.

Uno de los efectos principales es el de oxidar a los ácidos grasos poliinsaturados, que
son componentes esenciales de la membrana celular. Otra manifestación se traduce en la
oxidación de enzimas tisulares, con lo que el metabolismo celular se ve alterado.
Particularmente sensibles son los tejidos nerviosos debido a su gran contenido de lípidos.
Por tal razón, la mayoría de los efectos letales de la toxicidad aguda del oxígeno se
relaciona con la disfunción cerebral. Con el fin de prevenir estos efectos nocivos, en el
buceo de gran profundidad se disminuye la concentración de oxígeno de la mezcla. Por
ejemplo, a una profundidad de 215 metros (22 atmósferas de presión), la mezcla gaseosa
tiene sólo un 1% de oxígeno. De no ser así, ya a los 30 metros aparecerían convulsiones.

• Dióxido de carbono

El dióxido de carbono solamente produce su efecto tóxico en equipos de buceo que
requieren de un casco o de sistemas de reinhalación, ya que la profundidad por sí sola no
aumenta la presión parcial alveolar del CO2. Los otros sistemas de buceo, eliminan el
dióxido de carbono hacia el exterior. Solamente cuando la presión parcial de oxígeno
aumenta al doble de su valor normal se produce acumulación de CO2, hecho que ocurre
gracias a los mecanismos compensatorios de la hiperventilación. Valores mayores de
presión parcial de oxígeno deprimen el centro de control de la respiración, provocando
una disminución de la frecuencia ventilatoria, acidosis respiratoria, diversos grados de
letargia y finalmente efecto de anestesia.

7.4. SÍNDROME NEUROLÓGICO POR ALTA PRESIÓN

El síndrome neurológico por alta presión se define como un conjunto de síntomas que se
observa en algunas personas que han descendido a profundidades por sobre los 100
metros. Las manifestaciones incluyen temblores, náuseas, mareos, ocasionalmente
vértigo y falta de concentración. Aunque investigaciones preliminares asociaron este
síndrome al efecto narcótico de los gases, posteriormente se demostró que su origen
radicaba solamente en el efecto que el aumento de presión ejerce sobre las membranas

80
celulares, principalmente de las células nerviosas. Los efectos subjetivos en el buzo se
manifiestan alrededor de los 140 metros. Sin embargo, existe gran variabilidad individual,
influyendo también en su aparición la velocidad de la compresión y la temperatura
ambiental.

7.5. OTROS EFECTOS BIOLÓGICOS DEL HIPERBARISMO

• Barotrauma

Definido como el daño tisular originado por un cambio en la presión barométrica, afecta a
diferentes sitios anatómicos, principalmente espacios que contienen aire como el oído,
senos frontales, maxilares, esfenoidales; como también pulmones, principalmente durante
la descompresión. Cuando se ve afectado el oído medio, produce dolor agudo, llegando
incluso a ruptura timpánica, al no lograrse equilibrar la presión externa con la de la trompa
de Eustaquio durante el descenso (Edholm,1981).

• Desbalance térmico

En las labores submarinas, los procesos normales de termorregulación se ven seriamente
alterados, no solamente por la temperatura a la que pueda estar el agua, generalmente
baja, sino a otros factores que ayudan al establecimiento de la hipotermia. Dentro de
ellos, un hecho importante es la alta capacidad y conductividad térmica que se genera al
respirar la mezcla de helio-oxígeno, lo que genera otra vía de pérdida de calor. Por otra
parte, no se puede descartar una depresión del centro hipotalámico regulador de la
temperatura producto del síndrome por alta presión discutido anteriormente
(Edholm,1981). Las alteraciones fisiológicas del producto del desbalance térmico debido a
la permanencia bajo el agua serán los mismos ya descritos en el Capítulo 5, en relación a
frío.

7.6. CRITERIOS DE EVALUACION

Como ya se ha discutido a lo largo de este capítulo, las consecuencias que produce el
hiperbarismo están relacionadas con las características propias de la persona expuesta,
el tiempo de permanencia en esa condición, las condiciones de trabajo y la profundidad a
la que se ejecutan las labores. Por ello, debido a que el trabajo submarino involucra
grandes riesgos al sujeto que los realiza, tanto en la profundidad como en el proceso de
descompresión, posterior al trabajo en sí, este trabajo debería considerarse como pesado,
cuando se realiza a una profundidad mayor a 35 metros.

Es indudable que las actividades de buceo, principalmente cuando se realizan a gran
profundidad, requiere de personas en óptimas condiciones de salud física y mental, bien
entrenadas, y con conocimientos de los síntomas y riesgos que involucra realizar una
actividad bajo esas condiciones.

Con el fin de asegurar la eficiencia de los mecanismos compensatorios del organismo, no
deberían ser mayores de 40 años y tener absoluta normalidad de los sistemas auditivo,
pulmonar, cardiovascular y nervioso. Independiente a lo anterior, deberá considerarse
además, la variabilidad individual de cada sujeto.

81
7.7 . REFERENCIAS

Edholm,OG., Weiner, JS. Principles and Practice of Human Physiology. Ed. Academic
Press, London,1981.

Guyton, A. Tratado de Fisiología Médica. Ed. Interamericana, México, 1992.

McArdle, WD., Katch FI., Katch VL. Exercise Physiology. Ed. Lea &
Febiger,Philadelphia,1981.

Vivaldi, E. y Hernández, G. Síndrome de Shock. Ed. Facultad de Ciencias Biológicas,
Universidad de Concepción, 1995.

82
CAPÍTULO 8

RUIDO

8.1. CONCEPTOS GENERALES

Desde un punto de vista físico, el sonido es una forma de energía producida por la
vibración de los cuerpos, transmitiéndose por el aire, agua o cualquier otro medio,
mediante vibraciones invisibles que entran en el oído creando una sensación. Estas
variaciones de presión, que ocurren en un cierto grado de frecuencias e intensidades, son
percibidas por el oído humano como sonidos. La frecuencia del sonido corresponde al
número de fluctuaciones o vibraciones por segundo y se expresa habitualmente en Hertz
(Hz). La gama audible de frecuencias va desde los 20 Hz. hasta aproximadamente 20.000
Hz. Debido a que el rango de presiones sonoras es muy extenso, se utiliza una unidad
logarítmica, el decibel (dB), para expresar la intensidad, potencia o presión sonora. Cero
decibel corresponde aproximadamente al umbral de audición para una persona normal y
120 dB corresponde al umbral del dolor. La escala aumenta logarítmicamente, de tal
manera que el nivel de sonido percibido dobla su magnitud cada 10 dB.

En las industrias existe una multitud de sonidos simultáneos, con distintos niveles de
presión sonora y con diversas frecuencias, los cuales al combinarse pueden
transformarse en ruido. Este se caracteriza por ser psicológicamente molesto e
indeseable, comunicacionalmente de bajo o nulo contenido informativo y físicamente por
su aleatoridad espectral y de intensidades. Kryter (1985), definió el ruido como una
energía acústica audible que afecta adversamente el bienestar fisiológico y psicológico.
De modo tal que, las molestias, perturbación o el daño que ocasiona el ruido en las
empresas, lo identifican como un importante factor del medio ambiente laboral que afecta
el bienestar, la salud y la eficiencia de los trabajadores.

8.2. EFECTOS EN EL SER HUMANO

El ruido ocasiona diversas reacciones en el organismo humano. En general, la pérdida de
audición inducida por ruido se va produciendo en forma gradual y sin dolor. La exposición
a niveles excesivos de ruido ataca las células ciliadas del oído interno. Al principio,
después de una exposición a un ruido fuerte, la persona puede experimentar un zumbido
en los oídos o dificultades para escuchar. Esta reacción produce una elevación temporal
del umbral auditivo, que va desapareciendo en la medida que se aleja de la fuente de
ruido. Esto también depende del tiempo que transcurre desde que el sujeto se aleja del
ambiente ruidoso, de modo tal que, al cabo de unas horas o unos pocos días, el oído
recupera su capacidad normal. Sin embargo, la exposición continuada o repetida a estas
condiciones de ruido pueden producir un daño permanente en el oído interno, conocido
como “ pérdida auditiva inducida por ruido” o hipoacusia, la cual es irreversible.

El decreto 594 del Ministerio de Salud que reglamenta las condiciones sanitarias y
ambientales básicas en los lugares de trabajo, en su artículo 74 establece que, la
exposición ocupacional a ruido continuo deberá ser controlada de modo tal que para una

83
jornada de 8 horas ningún trabajador podrá estar expuesto a un nivel de presión sonora
mayor de 85 dB(A) medidos a la altura del oído del trabajador, en posición lenta.
Paralelamente, el artículo 75 especifica límites respecto del tiempo de exposición
permitido si los trabajadores se exponen, sin protección auditiva, a niveles de presión
sonora por sobre los 85 dB(A). Además, según el artículo 77, en ningún caso se permitirá
que trabajadores sin protección auditiva estén expuestos a niveles de presión sonora
superiores a 115 dB(A), para cualquier tipo de trabajo.

Respecto de los ruidos de impacto, el artículo 71 establece niveles de presión sonora
máximos de exposición a este tipo de ruidos por jornada de 8 horas, para trabajadores
que no empleen protectores auditivos, dependiendo del número total de impactos en
dicho período. Se agrega además, en el artículo 81, que no se permitirá que trabajadores
sin protectores auditivos se expongan a ruidos de impacto que superen un nivel de
presión sonora de 140 dB(A).

Todas estas disposiciones legales apuntan a la prevención de la hipoacusia o el daño
fisiológico auditivo. Sin embargo, a pesar de que exposiciones a niveles de ruido bajo 80
dB(A) no provocarían daño auditivo, se presenta otro tipo de deterioro tanto en el
desempeño como en la salud y bienestar general del trabajador. Entre otras respuestas,
se citan la fatiga psicológica por el estado de aburrimiento y rechazo, estados de
confusión debido a la alteración psíquica del individuo y falla en la percepción de señales
auditivas y disminución del rendimiento. La exposición al ruido también tiende a aumentar
la tensión muscular para mantener el nivel de desempeño y concentración en la tarea.
Cuando se trata de trabajos rudimentarios, sus efectos son poco perceptibles, mientras
que en trabajos más delicados, comienza a aparecer su acción negativa, de modo tal que
el trabajo mental es el más afectado en su rendimiento por el ruido.

El daño que puede ocasionar el ruido depende de las siguientes variables que deben ser
consideradas al evaluar las condiciones acústicas de un lugar de trabajo:

• Intensidad del sonido.
• Distribución de la frecuencia del sonido debido a que los sonidos con tonos altos son
más dañinos que los de tonos más bajos.
• Si la exposición al ruido es continua, intermitente, o de impacto. Al respecto, los ruidos
inesperados alteran más que los constantes, mientras que los ruidos de impacto
desencadenan respuestas autonómicas en el trabajador.
• La duración total diaria de la exposición.
• El período de trabajo en un ambiente ruidoso.
• Susceptibilidad individual. Los ruidos propios molestan menos que los ajenos. Además,
mientras más difícil sea la tarea, habrá una mayor susceptibilidad a ser interrumpido
por el ruido.

8.2.1. Efectos fisiológicos

Se identifican cuatro rangos de niveles de ruidos, un rango seguro, desde el punto de
vista del daño fisiológico, que va entre los 0 y los 80 dB(A), un rango crítico, entre los 90 y
110 dB(A), característico de las actividades que implican entre otros, el manejo de
vehículos pesados y/o máquinas perforadoras, un rango de umbral del dolor, entre los 110

84
y 130 dB(A) y un rango que provoca daño mecánico, entre 130 y 140 dB(A), propio de
máquinas tales como aviones a hélice o motores a reacción. La identificación de
actividades similares sirve de guía para formarse una primera impresión cualitativa de la
magnitud del ruido que experimentan las personas que trabajan en dichas condiciones
ambientales. En términos generales, se recomienda que ninguna persona se exponga en
ningún momento a niveles de ruido sobre 120 dB(A) sin protectores auditivos y menos a
niveles sobre 140 dB(A) ya que pueden provocar la ruptura del oído interno. Más aún,
Rodgers y Eggleton (1983) establecen que la exposición continua a niveles de ruido de 90
dB (A) es peligrosa para la audición, por lo que se recomienda, a modo de advertencia no
exceder los niveles de ruido de 85 dB(A) para situaciones de trabajo de exposición
continua, lo contrario implicará un aumento del riesgo de pérdida de audición.

El ruido de impacto o inesperado provoca sobresalto en la persona y gatilla una respuesta
autonómica; este tipo de ruido va deteriorando tanto la salud como la eficiencia de los
trabajadores que están sometidos a dichas condiciones. Diversos estudios han
identificado alteraciones en las funciones orgánicas normales tales como: hipertensión
diastólica pasajera, aumento de adrenalina y noradrenalina en la orina, digestión lenta,
alteración del ritmo respiratorio, desincronización en el registro de las ondas cerebrales
(EEG), entre otros.

Young (1987), estableció que la exposición a dosis altas de ruido se asocia también con
un incremento de la actividad gástrica, con un aumento de las contracciones peristálticas
del esófago, junto con un incremento de la ansiedad. Rodahl (1989) describe diversos
estudios en que se demuestra que exposiciones prolongadas a estímulos estresores
derivados del ruido pueden provocar incremento de la presión arterial.

En síntesis, entre los síntomas fisiológicos más frecuentes asociados al ruido se citan los
siguientes:

• aumentos de la frecuencia cardíaca
• presión arterial inestable
• aumento de adrenalina y noradrenalina en la orina
• cansancio o fatiga
• irritabilidad o tensión
• dolores de cabeza
• dificultades para dormir y/o pesadillas, lo cual afecta los procesos de recuperación del
organismo
• decaimiento general
• dolor de espalda
• náuseas
• zumbidos
• impotencia

Cada una de las reacciones anteriormente descritas plantea las interconexiones del
aparato auditivo con otros sistemas del organismo como el sistema reticular, el sistema
límbico, el neuroendocrino y el sistema nervioso autónomo. De modo que las reacciones
al ruido pueden ser similares a las provocadas por otros factores de la carga física,
ambiental o psico social, toda vez que el organismo percibe una sobrecarga en su normal

85
funcionamiento. La respuesta fisiológica de estrés del organismo frente a niveles
inadecuados de ruido deberá ser considerada para la evaluación global de la fatiga del
trabajador, ya que su respuesta general, no necesariamente se circunscribe sólo a los
efectos del ruido, sino que puede deberse además a otros factores de carga física, mental
o ambiental.

8.2.2. Efectos en el desempeño

Si bien no está totalmente definido cómo afecta el ruido a la eficiencia laboral, Ramírez
(1987) destaca que, niveles de ruido que sobrepasen los 90dB provocan deterioro en:

• tareas de vigilancia
• tareas mentales complejas
• tareas que requieren habilidad y destreza
• tareas que requieren altos niveles perceptivos
• tareas psicomotrices complejas

A modo de ejemplo, es posible citar algunos estudios clásicos resumidos por Murrell
(1969). Él describe investigaciones en que se demostró que en trabajos de clasificación
manual del correo, el aumento de ruido de 75 a 95 dB, provocaba una disminución del
rendimiento en un 25 %, cuadruplicándose el número de errores. En otros estudios se
verificó que sujetos expuestos a ruidos inesperados sobre 100dB, que desarrollaban
tareas visuales, deterioraban su desempeño, aún estando advertidos de que en algún
momento aparecería ese ruido. Se comprobó también que trabajadores industriales
expuestos a niveles de ruido sobre 95 dB(A) tenían mayores índices de accidentabilidad,
de enfermedades y de ausentismo laboral que sus similares, en lugares de trabajo con
niveles de ruido inferiores a 80 dB(A). En todos estos casos, el ruido supone una
sobrecarga, que afecta la eficiencia en el trabajo. En particular, los ruidos sobre 90 dB
estaban asociados al incremento de errores y accidentes, pese a que los trabajadores,
acostumbrados al ruido continuo, no se quejen ni identifiquen el ruido como responsable
de los cambios en el desempeño.

8.2.3. Efectos en la comunicación verbal

El trabajo de oficina plantea mayores exigencias en cuando a la carga mental y en cuanto
a la comprensión del lenguaje hablado, por lo que existe una mayor sensibilidad respecto
a la tolerancia de los ruidos en el lugar de trabajo. En otras palabras, aunque el nivel de
ruido sea comparativamente bajo, puede ser igualmente perturbador. A continuación, se
presenta una tabla con los niveles generalmente presentes para oficinas de diversas
características.

Tipo de oficina Leq. Promedio dB (A)
Oficinas muy pequeñas y tranquilas 40 - 45
Oficinas de dibujo
Oficinas grandes y tranquilas 45 - 52
Oficinas grandes y ruidosas 53 - 60

86
Si se considera el nivel sonoro de la voz de la persona que habla y el ruido de fondo
durante las conversaciones, se espera que ambos niveles sonoros mantengan una
diferencia de 10 dB; si la señal o nivel sonoro de la voz resulta inferior en 10dB al ruido,
su comprensión se reduce al 70%. En general, se espera que el ruido de fondo no
sobrepase 60 a 65 dB; e incluso, si la conversación plantea mayores exigencias y
dificultades de comprensión, el ruido de fondo no debe exceder de 45 a 50 dB o debería
estar en una relación de 20 dB por debajo de la voz humana. De modo tal que, niveles por
encima de estos valores, le exigirán al trabajador forzar su voz o gritar para hacerse
entender. En estos casos, para evaluar el efecto del ambiente sonoro en el trabajo, es
necesario considerar el nivel de atención que requiere la tarea y el ruido de fondo.

La siguiente tabla relaciona diferentes niveles de interferencia sonora con la comprensión
telefónica de los mensajes

Nivel de interferencia en la conversación dB Comprensión telefónica
(A)
Bajo 63 Buena
63 - 78 Aceptable - mala
Sobre 83 Muy mala

8.2.4. Efectos en la salud mental

Aún cuando los niveles de ruido no dañen la audición, lo cierto es que generan tensión e
irritan al trabajador. Diversos estudios han encontrado evidencias de la relación entre
ruido con un incremento de la agresividad (Donnerstein and Wilson, 1976) y reacciones
propias del comportamiento de personas sometidas a estrés ( ver capítulo 10).

8.3. CRITERIOS Y TÉCNICAS PARA CALIFICAR LA EXPOSICIÓN A RUIDO.

El nivel de ruido en los ambientes de trabajo se mide con un instrumento denominado
decibelímetro. Como se señaló antes, la intensidad del ruido, por lo general, se expresa
en dB(A). No obstante, es necesario considerar que el nivel de exposición de un
trabajador puede variar ya sea porque las fuentes emisoras generan ruido intermitente o
si tiene que desplazarse por zonas en que existen diversas intensidades de ruido. Por
esta razón, es más conveniente emplear un dosímetro, que es un equipo pequeño, que el
trabajador transporta sin alterar su actividad laboral. Este instrumento permite obtener un
promedio ponderado en el tiempo, del nivel de presión sonora a la que está sometido el
sujeto durante su jornada de trabajo. Este promedio ponderado se expresa en nivel de
presión sonora equivalente o Leq.

Se ha destacado en el texto precedente que la exposición a ruido no sólo produce daño
auditivo sino que también puede generar reacciones de estrés, particularmente en tareas
en que se requiere concentración y comunicación verbal. Para determinar entonces si un
trabajo es pesado o no debe considerarse no sólo la intensidad del ruido ambiental o la
dosis de ruido que recibe el trabajador, sino que también el tipo de trabajo que efectúa.
Para ello entonces, se recomienda ceñirse al siguiente esquema:

87
Identifique las características del lugar de trabajo para clasificarlo en las siguientes
categorías:

A: Trabajo que no requiere de comunicación verbal
B: Trabajo que requiere de comunicación verbal
C: Trabajo que requiere concentración

Explique el por qué de su clasificación:
................................................................................................................................................
................................................................................................................................................
................................................................................................................................................
................................................................................................................................................
.............................................................…………………………….....
Variables a cuantificar:

Variable Unidad Valor
Duración jornada de trabajo horas
Clasificación del trabajo (A, B o C)
Ruido promedio de la jornada dB(A)

En base a la clasificación efectuada y al nivel de ruido medido, como promedio de la
jornada, califique el trabajo con la ponderación (P), 1,2,3 ó 4.

A B C
P Trabajo que no requiere de Trabajo que requiere de Trabajo que requiere
comunicación verbal comunicación verbal concentración
1 bajo 60 dB(A) bajo 50 dB(A) bajo 45 dB(A)
2 60 - 69 dB(A) 50 - 59 dB(A) 45 - 54 dB(A)
3 70 - 79 dB(A) 60 - 69 dB(A) 55 - 64 dB(A)
4 80 - 85 dB(A) 70 - 80 dB(A) 65 - 75 dB(A)
4 sobre 85 dB(A) sobre 80 dB(A) sobre 75 dB(A)

88
8.4. REFERENCIAS

Applied Ergonomics Handbook. Reprints from Applied Ergonomics. Vol, Nos.1-5, and Vol
2, Nos. 1-3. IPC. Science and Technology Press, England, 1974.

Edholm, O.G. La Biología del Trabajo. Ed. Guadarrama, Madrid, 1967.

Ergonomic Workplace Analysis Ergonomics Section Finnish Institute of Occupational
Health, 1989.

Ferrer, F., Minaya, G., Niño, J. y Ruiz R. Manual del Ergonomía. Ed. MAPFRE, S.A.,
Madrid, 1995.

Fraser, M.,T. The Worker at Work. Ed. Taylor & Francis, London, 1989.

Grandjean, E. Fitting the Task to the Man. Ed. Taylor & Francis Ltd., London, 1982.

Hancock, P. Human Factors Psychology . Ed. North Holland, 1987

Murrell, K.F.H. Ergonomics. Ed. Chapman and Hall, London, 1969.

Oborne, D.J. and Gruneberg, M.M. The Physical Environmental at Work. Ed. John Wiley
and Sons, London, 1983.

Papalia, D.E. Psicología Ed. Mc Graw-Hill, México, 1987.

Pheasard, S. Ergonomics BSI Standards, Great Britain, 1987.

Ramírez, C. Ergonomía y Productividad. Ed. Limusa, México D.F., 1991.

Ramírez, C., Temas de Ergonomía. Editorial MAPFRE, Madrid, 1987.

Rodahl,K. The Physiology of Work. Ed. Taylor & Francis Ltd., London, 1989.

Thumann, P.E. & Miller, R.K. Secrets of Noise Control. Ed. The Fairmont Press, Inc.,
Atlanta, Georgia, 1974.

Wilson, J.R. and Corlett., E.N. Evaluation of Human Work. Ed. Taylor & Francis, London,
1992.

89
CAPÍTULO 9

VIBRACIONES MECANICAS

9.1. CONCEPTOS GENERALES

Existen muchas condiciones en las cuales los seres humanos se encuentran expuestos a
vibraciones mecánicas, ya sea cuando conducen vehículos, utilizan herramientas de
potencia o cuando navegan. Cada una de estas situaciones puede provocar diversos
efectos en las personas, desde una ligera molestia, hasta un deterioro en el desempeño y
la salud.

En términos físicos, una vibración se define como cualquier movimiento, desplazamiento u
oscilación mecánica periódica, regular o irregular de un cuerpo respecto de su posición de
equilibrio (Wilson et al., 1992).

En el ámbito industrial, la exposición a vibraciones mecánicas es frecuente en ciertos
grupos de actividades y de cargos, entre los cuales los más citados son:

• Conductores de camiones
• Operadores de maquinaria en la agricultura y sector forestal
• Operadores de herramientas neumáticas manuales
• Operadores de motosierras

En general, las vibraciones que afectan al ser humano se dividen en dos grandes grupos,
aquellas que se transmiten a la totalidad del cuerpo y la de tipo local, destacando las que
tienen efecto sobre el sistema mano-brazo. En este sentido, al analizar la respuesta de las
personas expuesta a vibraciones, es necesario considerar los siguientes aspectos
(INSHT, 1994) (ISP, 1997):

• Punto de aplicación en el cuerpo: como se ha señalado, las vibraciones pueden
transmitirse a la totalidad del cuerpo del trabajador o actuar en forma local,
particularmente a nivel del sistema mano-brazo.
• Dirección del movimiento: el efecto de la vibraciones en el cuerpo humano también
depende de la dirección que estas presentan, definiéndose en función de tres
componentes ortogonales: "x", "y" , "z". En las figuras 9.1 y 9.2 se ilustran estos ejes
para vibraciones transmitidas a todo el cuerpo y al sistema mano brazo,
respectivamente.
• Frecuencia de las oscilaciones: corresponde al número de ciclos completos de
desplazamiento que un cuerpo experimenta por unidad de tiempo y se expresa en
Hertz o ciclos por segundo.
• Aceleración de las oscilaciones: establece la intensidad de las vibraciones y se
expresa en m/seg2 ó g (aceleración gravitacional).
• Tiempo de exposición: los efectos de la vibración dependen en gran medida de su
duración, existiendo una relación directa entre el tiempo de exposición y el incremento
del daño en la salud del sujeto.

90
• Frecuencia propia y resonancia: cada órgano del cuerpo tiene la propiedad de atenuar
las vibraciones que experimenta en frecuencias específicas. A modo de ejemplo, la
columna vertebral tiene una frecuencia propia de 3,5 a 4 Hz, mientras que la cabeza
tiene una frecuencia propia de 20 a 30 Hz. Por otro lado, la resonancia inhibe la
capacidad de atenuación de las vibraciones de los diferentes órganos del cuerpo y se
presenta cuando la frecuencia excitatoria es igual a la frecuencia propia de los
órganos.
• Factores individuales: existen variables individuales que hacen más vulnerables a las
personas expuestas a las vibraciones. Por ejemplo, una mala condición física, la
obesidad y trastornos músculo-esqueléticos preexistentes, son factores que reducen
la tolerancia a las vibraciones.

Figura 9.1 Dirección de las vibraciones trasmitidas a todo el cuerpo
az az
Eje Z (az) De lo pies a la
cabeza
ay Eje X(ax) De la espalda al pecho

ax ay

ax ax

az
ay

Figura 9.2 Dirección de las vibraciones transmitidas al sistema mano-brazo

Zh
Z Eje Z (Zh) Línea longitudinal ósea
Eje X(Xh) Perpendicular a la palma de
la mano
Eje Y (Yh) En la dirección de los
nudillos de la mano
Xh

Y

91
9.2. EFECTOS DE LAS VIBRACIONES EN EL SER HUMANO

9.2.1. Efectos generales

El ser humano es capaz de percibir vibraciones desde 0.5 Hz hasta 100 Hz e incluso
10000 Hz, a ciertas intensidades. El cuerpo como un todo percibe las vibraciones a través
del oído interno y estímulos propioceptivos. Cuando las frecuencias son mayores, se
perciben sensaciones táctiles.

9.2.2. Efectos de vibraciones transmitidas a todo el cuerpo

Este tipo de vibraciones son generadas principalmente por medios de transporte y
maquinaria de trabajo. Las vibraciones son transmitidas preferentemente desde los
asientos o pisos de los vehículos o máquinas, afectado al cuerpo como conjunto y a cada
uno de sus órganos.

En cuanto a los efectos de las vibraciones, éstas pueden extenderse desde una simple
molestia a trastornos fisiológicos y patológicos. La magnitud del efecto dependerá en gran
medida de la frecuencia de excitación, del nivel de aceleración de las oscilaciones y del
tiempo de exposición (Wilson et al., 1992).

Vibraciones entre 1 a 20 Hz, muy comunes en los vehículos y en la industria, son
particularmente molestas y fatigantes. Las personas se ven adversamente afectadas en el
rango de frecuencia de 1 a 20 Hz y son particularmente vulnerables en el rango de 1 a 10
Hz.

Grandjean (1982), resume una serie de molestias en personas expuestas a vibraciones.
Entre ellas menciona:

• Interferencia en la respiración, especialmente severas frente a vibraciones de 1 a 4
Hz.
• Molestias, incomodidad y dolor a nivel torácico y abdominal, principalmente de 4 a 10
Hz.
• Dolor de espalda, particularmente en el rango de 8 a 12 Hz.
• Tensión muscular, dolores de cabeza, tensión ocular, dificultades en el lenguaje
hablado, en frecuencias de 10 a 20 Hz .
• Además se mencionan malestares propios de los viajes, con nauseas y vómitos,
provocados por oscilaciones de 0.2 a 0.7 Hz con el máximo efecto a los 0.3 Hz.
• Otras sensaciones que experimentan las personas expuestas son disnea, entre 1 a 3
Hz; malestar en general y respuestas de ansiedad

En términos generales, las personas reaccionan a este tipo de condición de trabajo,
inicialmente, con una respuesta subjetiva, determinando así, un rango de frecuencia en
que puede ser afectado su comodidad o confort y el desempeño.

Exposiciones a altas intensidades pueden incrementar la sensación de molestia,
acompañado de un sentimiento de inseguridad que puede llevar a la persona a

92
experimentar ansiedad o miedo. Además, se presenta una sensación de malestar
generalizado, agravado por las frecuencias de resonancia del cuerpo entero.

Por otra parte, las exposiciones diarias a vibraciones en un lugar de trabajo, pueden
provocar daño en los órganos afectados. Las oscilaciones verticales, si el trabajador está
de pie o sentado (por ejemplo en un vehículo) pueden provocar cambios degenerativos en
la columna vertebral. En personas que conducen vehículos de trabajo, particularmente
estudios efectuados en conductores de tractores y maquinaria pesada, se ha encontrado
evidencia de desgaste y deterioro en los discos intervertebrales, así como trastornos
intestinales, problemas de próstata y hemorroides (INSHT, 1994).

Respecto de efectos en el desempeño, las vibraciones afectan la percepción visual, ya
que la agudeza visual se reduce, la imagen del campo visual se torna inestable y borrosa,
afectando el procesamiento mental de la información y las destrezas. Las aberraciones
visuales medibles aparecen a partir de los 4 Hz y los mayores efectos, en el rango de los
10 a 30 Hz. Vibraciones de 50 Hz y una aceleración oscilatoria de 2 m/seg2, reducen en
un 50 % la agudeza visual (Wilson et al., 1992).

En cuanto a los efectos de las vibraciones en el desempeño, es posible identificar:

• Efectos en la visión, por el traslape de las imágenes en la retina, lo cual provoca
confusión, con la consiguiente pérdida de discriminación visual fina.
• Cognitivamente, se dificulta la percepción de los estímulos visuales.
• Los músculos y extremidades se someten a tensiones excesivas para equilibrar el
efecto vibratorio, lo que favorece la fatiga física.
• Trastornos en el lenguaje hablado.

9.2.3. Efectos de vibraciones trasmitidas al sistema mano-brazo.

Este tipo de vibraciones son generadas por herramientas de potencia y transmitidas
preferentemente desde los mangos o empuñaduras, hacia los dedos y manos de los
trabajadores. De este modo, las principales región del cuerpo afectadas son manos y
brazos, identificándose los siguientes tipos de trastornos:

• Trastornos vasculares o de “dedos blancos": este tipo de alteración es generada por
herramientas de potencia con frecuencias entre 25 y 300 Hz. Las vibraciones
provocan vasoconstricción periférica en los dedos de la mano. A menudo, los daños
que generan en el organismo se manifiestan después de varios años de exposición.
En las etapas tempranas del trastorno, se experimenta una sensación de hormigueo
en los dedos y de entumecimiento. En etapas posteriores, se experimenta palidez de
una o más yemas de los dedos con o sin hormigueo o entumecimientos. En estadios
avanzados, se presenta una palidez extensa de todos los dedos, con episodios en
verano e invierno. Este tipo de trastorno presenta síntomas similares a los de la
enfermedad primaria de Raynaud (NIOSH, 1989)(INSHT, 1994)

Bostrand (FAO, 1992), describe una escala donde se establece una relación entre la
aparición de los síntomas del Síndrome de Raynaud de origen profesional y sus
efectos en el desempeño. Al respecto, se indica que si el trabajador presenta palidez

93
en una o más yemas de los dedos con o sin hormigueo o entumecimiento, no habrá
interferencia con la actividad laboral. En cambio si el trabajador, en faenas de
invierno, siente que se le entumecen los dedos y tiene palidez completa de uno o más
dedos, estos síntomas afectarán su desempeño en el trabajo, en el hogar y en las
actividades sociales. Y si esto ocurre tanto en invierno como en verano, el sujeto
deberá cambiar de ocupación para evitar futuras exposiciones a vibraciones, por la
gravedad de los síntomas. Esto ejemplifica la severidad del daño progresivo que
produce la exposición a vibraciones en el sujeto, llevándolo hasta una condición
incapacitante e irrecuperable.

• Trastornos de articulaciones y huesos: herramientas tales como martillos neumáticos
pesado, que funciona a frecuencias bajo 40 Hz, pueden ocasionar síntomas
degenerativos en articulaciones y en tendones, particularmente en los segmentos de
muñeca, codo y ocasionalmente en el hombro (NIOSH, 1989)(INSHT, 1994).

• Trastornos neurológicos: Asociado a las alteraciones vasculares existe una pérdida
de sensibilidad en los dedos de la mano. Esta enfermedad se ha identificado en
mineros que utilizan taladros que funcionan a altas frecuencias de vibraciones y entre
los trabajadores forestales que utilizan motosierras cuyas frecuencias van entre 50 y
200 Hz. La consecuencia de esta exposición es que los trabajadores reducen su
habilidad para sostener y controlar objetos (NIOSH, 1989).

• Efectos en el desempeño: Uno de los efectos asociados a vibraciones es la pérdida de
precisión y coordinación en las reacciones motoras y en el control general, en especial
en labores que requieran de motricidad fina (NIOSH, 1989).

9.3. LÍMITES DE EXPOSICIÓN A VIBRACIONES

El Decreto Supremo Nº 594 del Ministerio de Salud, que reglamenta las “Condiciones
sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo”, establece límites de
exposición a vibraciones que comprometen el cuerpo en su totalidad y las que afectan el
componente mano-brazo.

a) Para exposición de cuerpo entero

El artículo 86º señala que las mediciones de la exposición a vibración se deberán efectuar
con un sistema de transducción triaxial, con el fin de registrar con exactitud la aceleración
vibratoria generada por la fuente, en la gama de frecuencias de 1 Hz a 80 Hz. Este
artículo también plantea que la medición se deberá efectuar en forma simultanea para
cada eje (az, ax y ay), considerándose como magnitud el valor de la aceleración
equivalente ponderada en frecuencia (Aeq), expresada en metros por segundo al
cuadrado (m/seg2). Respecto de la aceleración equivalente ponderada en frecuencia, es
importante señalar que los efectos de las vibraciones dependen de la frecuencia que
presenten las oscilaciones excitatorias. Ello está determinado en forma importante por el
fenómeno de resonancia, que experimentan los órganos corporales a determinadas
frecuencias excitatorias. En otras palabras en rangos definidos de frecuencias el ser
humano es menos tolerante a las vibraciones. De este modo, los instrumentos de

94
medición ponderan la señal de la intensidad de las vibraciones según la frecuencia y
entregan registros bajo la denominación de aceleración equivalente pondera.

Por su parte el artículo 87º, indica que la aceleración equivalente ponderada en frecuencia
(Aeq) máxima permitida para una jornada de 8 horas, según eje de medición, será la que
se indica en la tabla 9.1

Tabla 9.1. Aceleración equivalente ponderada máxima permitida para una jornada de 8
horas.

Eje de Medición Aeq Máxima permitida
(m/s2)
Z 0,63
X 0,45
Y 0,45

En el caso que la aceleración equivalente ponderada sea diferente a las señaladas en el
artículo 87º, los tiempos de exposición corresponden a los descritos en el artículo 88º. Los
valores son los indicados en la tabla 9.2.

Tabla 9.2. Tiempos máximos de exposición a vibraciones transmitidas a todo el cuerpo

Tiempo de Aeq Máxima Permitida
Exposición (m/s2)
(horas) Z X Y
12 0,50 0,35 0,35
11 0,53 0,38 0,38
10 0,56 0,39 0,39
9 0,59 0,42 0,42
8 0,63 0,45 0,45
7 0,72 0,50 0,50
6 0,82 0,56 0,56
5 0,95 0,63 0,63
4 1,10 0,71 0,71
3 1,30 0,82 0,82
2 1,57 0,97 0,97
1 2,04 1,23 1,23
0,5 2,51 1,49 1,49

b) Para la exposición del componente mano-brazo

El Artículo 91º indica que las mediciones de la exposición a vibraciones se efectuará con
un transductor pequeño y de poco peso, con el fin de registrar con exactitud la aceleración
vibratoria generada por la fuente, en la gama de frecuencias de 5 Hz a 1500 Hz. Este
artículo señala también que la medición se deberá efectuar en forma simultanea en los
tres ejes de coordenadas (Zh, Xh e Yh).

En cuanto a los tiempos de exposición, el artículo 92º indica que la aceleración
equivalente máxima, medida en cualquier eje, será la base para efectuar la evaluación de

95
la exposición a vibraciones del segmento mano-brazo, la cual no deberá sobrepasas los
valores indicados en la tabla 9.3

Tabla 9.3. Tiempos de exposición y aceleración vibratoria máxima para el componente
mano - brazo

Tiempo de Exposición (T) Aceleración Vibratoria Máxima (m/s2)
(hrs.)

4<T≤8 4,0
2< T ≤ 4 6,0
1< T ≤2 8,0
T≤1 12,0

Si la exposición diaria a vibración en una determinada dirección comprende varias
exposiciones a distintas aceleraciones equivalentes en frecuencia, se obtendrá la
aceleración total equivalente ponderada en frecuencia, a partir de la formula descrita en el
artículo 93º, donde:

n

Aeq (T) = [ 1/T Σ (aeq)i2 x Ti] 1/2

i=1

T = Tiempo total de exposición
(aeq)i = Aceleración equivalente ponderada en un determinado período de exposición.
Ti= Duración del período de exposición a una determinada (aeq)i

Respecto de los tiempos de exposición a una aceleración total equivalente ponderada en
frecuencia Aeq (T), ésta no deberá exceder los valores señalados en el Artículo 92º, los
cuales están descritos en la tabla 9.3.

9.4. CALIFICACIÓN DE TRABAJO PESADO

La calificación del trabajo pesado por exposición a vibraciones se basa en los artículos del
Párrafo III del Decreto Supremo Nº 594, referidos a exposición segmentaria del
componente mano-bazo y de cuerpo entero.

En primera instancia registre la información del cuadro que se adjunta, referida a las
características de la exposición de los trabajadores.

96
Tipo de máquina o herramienta

Punto de aplicación de las vibraciones

Tiempo de exposición durante la
jornada
Duración de la jornada

9.4.1. Calificación de la exposición a vibraciones transmitidas al componente mano-brazo.

Registrar la magnitud de las vibraciones, mediante instrumentos que permitan efectuar
mediciones en forma simultánea en los tres ejes de coordenadas.

a) Intensidad de las vibraciones: registrar la aceleración equivalente ponderada en
frecuencia para cada eje.

X Y Z
Aceleración equivalente ponderada en
frecuencia (m/seg2)

• Establezca si las aceleraciones equivalentes máximas son excedidas. Para ello,
refiérase a la tabla siguiente. Se considerará que el trabajo es pesado, si para
cualquiera de los ejes, la aceleración equivalente pondera en frecuencia excede los
tiempos de exposición (T).

Tiempos de exposición y Aceleración Vibratoria Máxima para el componente mano - brazo
Tiempo de Exposición (T) Aceleración Vibratoria Máxima (m/s2)
(hrs.)

4<T≤8 4,0
2< T ≤ 4 6,0
1< T ≤2 8,0
T≤1 12,0

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI/NO

b) Si la exposición diaria a vibración en una determinada dirección comprende varias
exposiciones a distintas aceleraciones equivalentes en frecuencia, establezca la
aceleración total equivalente ponderada en frecuencia Aeq(T).

X Y Z
Aceleración total equivalente ponderada en
frecuencia (m/seg2)

97
• Establezca si la aceleración equivalente ponderada es excedida. Para ello, refiérase a
la tabla siguiente. Se considerará que el trabajo es pesado, si para cualquiera de los
ejes, la aceleración total equivalente ponderada excede los tiempos de exposición (T).

Tiempos de exposición y Aceleración Vibratoria Máxima para el componente mano - brazo
Tiempo de Exposición (T) Aceleración Vibratoria Máxima (m/s2)
(hrs)
4<T≤8 4,0
2< T ≤ 4 6,0
1< T ≤2 8,0
T≤1 12,0

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI/NO

9.4.2. Calificación de la exposición a vibraciones transmitidas al cuerpo como un todo:

Registrar la magnitud de las vibraciones, mediante instrumentos que permitan efectuar
mediciones en forma simultánea en los tres ejes de coordenadas.

a) Intensidad de las vibraciones: registrar la aceleración equivalente ponderada en
frecuencia (Aeq) para cada eje.

X Y Z
Aceleración equivalente ponderada en
frecuencia (m/seg2)

• Establezca si se exceden las aceleraciones equivalentes ponderadas en frecuencias
máximas permitidas. Para ello, refiérase a la tabla siguiente. Se considerará que el
trabajo es pesado, si para cualquiera de los ejes, la aceleración equivalente
ponderada en frecuencia excede la aceleración equivalente ponderada máxima
permitida.

Aceleración equivalente ponderada en frecuencia Aeq máxima permitida para una jornada
de 8 horas.
Eje de Medición Aeq Máxima permitida
(m/s2)
Z 0,63
X 0,45
Y 0,45

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI/NO

Para aceleraciones equivalentes ponderadas en frecuencias diferentes a las del artículo
87º, verifique si para cada eje se excede el tiempo de exposición. Para ello, refiérase a la
tabla siguiente. Se considerará que el trabajo es pesado, si para cualquiera de los ejes,

98
los valores de la aceleración equivalente ponderada en frecuencia excede los tiempos de
exposición de los trabajadores.

Tiempos máximos de exposición a vibraciones transmitidas a todo el cuerpo
Tiempo de Aeq Máxima Permitida
Exposición (m/s2)
(horas) Z X Y
12 0,50 0,35 0,35
11 0,53 0,38 0,38
10 0,56 0,39 0,39
9 0,59 0,42 0,42
8 0,63 0,45 0,45
7 0,72 0,50 0,50
6 0,82 0,56 0,56
5 0,95 0,63 0,63
4 1,10 0,71 0,71
3 1,30 0,82 0,82
2 1,57 0,97 0,97
1 2,04 1,23 1,23
0,5 2,51 1,49 1,49

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI/NO

99
9.5. REFERENCIAS

Decreto Supremo 594. Ministerio de Salud. Reglamento sobre Condiciones sanitarias y
ambientales básicas en los lugares de trabajo. 2001

FAO. Introduction to ergonomics in forestry in developing countries. Rome, 1992.

Fraser, M.,T. The Worker at Work. Ed. Taylor & Francis, London, 1989.

Grandjean, E. Fitting the Task to the Man. Ed. Taylor & Francis Ltd., London, 1982.

Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Vibraciones en el lugar de
trabajo. España, 1994.

Instituto de Salud Pública, Ministerio de Salud de Chile. Manual básico sobre mediciones
y toma de muestras ambientales y biológicas en Salud Ocupacional, 1997.
NIOSH, Public Health Service. Criterio for recomended standard: Occupational exposure
to Hand – Arm vibration. Cincinnati, Ohio, 1989.
Rodahl, K. The Physiology of Work. Ed. Taylor & Francis Ltd., London, 1989.

Wilson, J. and Corlett, E. Evaluation of human work: A practical ergonomics methodology.
Taylor & Francis, 1992.

100
CAPÍTULO 10

ORIENTACIONES SOBRE CARGA MENTAL

10.1. CONSIDERACIONES GENERALES

Todo trabajo que realiza una persona, tiene lugar en un contexto determinado e implica
demandas y exigencias, frente a las cuales el sujeto debe dedicar un cierto esfuerzo para
alcanzar un nivel óptimo de desempeño. Las actividades que desarrolla involucran trabajo
físico, donde participan mecanismos fisiológicos musculares, y trabajo mental, relacionado
con el tratamiento de la información. Ambos tipos de trabajo se complementan en forma
simultánea, para responder a las exigencias impuestas por el cargo.

Cada una de las funciones humanas, requiere de energía. No obstante, en la actualidad,
la evolución del trabajo y sus tecnologías ha provocado cambios importantes en el
contenido y métodos para hacer las cosas. Cada vez es menor el esfuerzo físico que
exige un trabajo y se está dando paso a otro tipo de demandas, denominadas exigencias
mentales, relacionadas con el tratamiento de la información y la toma de decisiones. En
este tipo de trabajos, el gasto de energía derivado de la actividad muscular es menor. No
obstante, también se necesita energía para mantener la postura. Además, por lo general,
estas actividades exigen precisión y coordinación muscular, de acuerdo a un patrón
complejo de secuencias establecidas.

Estos nuevos sistemas de trabajos, incorporan herramientas y máquinas de mayor
sofisticación y complejidad e imponen altas demandas a quienes deben operarlos. En
general, la automatización de los sistemas está orientada a aliviar las pesadas demandas
para el operador o para reducir el número de personas que se requieren para operar un
sistema.

Las exigencias mentales, derivadas del desarrollo de actividades que involucran el
tratamiento de la información y la toma de decisiones, no sólo son propias de los trabajos
calificados, donde se debe manejar una alta cantidad de información, sino que también
consideran a los trabajos no calificados, donde predomina la utilización de mecanismos
sensorio-motores, para la atención y discriminación de señales e indicadores.

Cuando se habla de las actividades mentales se está haciendo mención a cualquier
actividad donde el ingreso de información requiere ser procesado y tratado de alguna
manera por el cerebro. Cada actividad puede ser dividida en dos categorías:

a) trabajo cerebral en el estricto sentido de la palabra.
b) procesamiento de la información como parte del sistema hombre-máquina.

El trabajo cerebral, se refiere a todos aquellos procesos de pensamiento que requieren en
mayor o menor medida de creatividad. En general, la información recibida debe ser
combinada con conocimientos previamente almacenados en el cerebro y registrados en la
memoria en una nueva forma. De modo que participan los siguientes factores:
conocimientos, experiencia, agilidad mental y la habilidad para cuestionarse y formularse
nuevas ideas.

101
Por otro lado, el procesamiento de la información concentra la participación de diferentes
procesos para transmitir y procesar la información que captan los órganos de los sentidos,
a través del mecanismo de la percepción, que realiza una interpretación de la información
sensorial para hacer combinaciones de la nueva información con la ya conocida, como
base para el proceso de toma de decisiones.

10.2. CARGA MENTAL

Todo ser humano necesita de una cierta dosis de tensión para funcionar en forma óptima.
Si una actividad no demanda ningún compromiso mental, el trabajador se siente
incómodo, molesto e insatisfecho en su trabajo, por lo que debe realizar un sobreesfuerzo
para mantener el estado de concentración e interés; mientras que si lo absorbe
mentalmente, excediendo límites tolerables, se traducirá en un deterioro de las funciones
del pensamiento.

Algunos de los tipos de exigencias mentales más representativos son:

• Organización propia de procedimientos de operación
• Codificación, tratamiento y transmisión de información
• Precisión sensorial, cognitiva o motriz
• Rapidez
• Simultaneidad
• Oportunidad de respuesta
• Plasticidad
• Resistencia
• Diagnóstico del estado del sistema
• Identificación e interpretación de señales
• Utilización de información memorizada
• Síntesis de información proveniente de varias fuentes
• Anticipación de señales
• Representaciones mentales

En general, toda actividad que se desarrolla demanda ciertos niveles de carga mental,
identificándose tres clases de ellas:

• Carga sensorio motora, relacionada con la ejecución de acciones coordinadas entre
los órganos sensoriales y el aparato motor para ejecutar labores repetitivas y de
detección.
• Carga cognitiva, propia de aquellas labores que demandan una estricta organización
y rapidez en los resultados y requieren de la interacción de diversas tareas.
• Carga psíquica, referida a aquellos aspectos inherentes al trabajo, como labores de
alto riesgo, labores que implican un constante nivel de tensión, conflicto e
incertidumbre en la toma de decisiones importantes.

Eggemeier en 1988 definió carga mental como “nivel de capacidad de procesamiento
gastado durante el desempeño de una tarea”. Este concepto básico se refiere a la
diferencia entre los recursos de procesamiento de que dispone el operador y los
requerimientos que le demanda la tarea (Sanders & McCormick, 1993). En esencia, la

102
carga de trabajo describe la interacción entre un operador que desempeña la tarea y la
tarea en si misma.

Al respecto, se enfatiza la limitada capacidad o recursos de procesamiento del operador.
De modo tal que, al hablar de carga mental, se debe considerar la relación entre la
cantidad de esfuerzo que debe realizar un trabajador frente a las exigencias que le
plantea la tarea. Por lo tanto, para estimar si la carga mental se encuentra en equilibrio o
si excede las capacidades del sujeto, se debe analizar en forma integrada: las
características individuales de la persona, las características de la tarea y el contexto en
el que se desempeña el trabajador. El análisis de la situación de trabajo, permitirá
identificar el grado de equilibrio entre las exigencias impuestas externamente y el esfuerzo
que le demanda al sujeto para responder a ellas.

Por ejemplo, la carga mental puede verse afectada por factores propios de las exigencias
de la tarea, tales como, la obligación de mantener un alto nivel de alerta por largos
períodos o la necesidad de tomar decisiones que involucran fuertes responsabilidades
para la calidad del producto y para la seguridad de la planta y de las personas que
trabajan en ella. También influyen las características individuales, como el descenso
ocasional de la concentración derivada de la monotonía percibida por el trabajador. A lo
anterior, hay que agregar los factores relacionados con el contexto del trabajo y que
inciden sobre los niveles de carga mental, entre los cuales se pueden identificar las
condiciones ambientales, tales como ruido, iluminación, temperatura, entre otros, así
como el aislamiento social.

En relación a esta interacción, las personas pueden verse expuestas a condiciones de
sobrecarga, la cual, de acuerdo a Mondelo et al, (2000) puede ser cuantitativa, si existe
demasiado por hacer, o cualitativa, si la actividad es difícil. Pero también pueden verse
expuestos a situaciones de subcarga o infracarga, cuando las exigencias están por debajo
de la calificación del trabajador. Lo cierto es que las personas expuestas tanto a dosis de
sobrecarga o infracarga sufren trastornos del comportamiento y síntomas de disfunciones
que se atribuyen a los factores intrínsecos de la tarea. Investigaciones citadas por
Mondelo (OIT, 1984; Hurrel, Murphy, Sauter y Cooper, 1988, Wisner, 1988) plantean que
la sobrecarga produce diferentes manifestaciones de tensión física y psicológica, entre
otras: insatisfacción en el trabajo, autodepreciación, sensación de amenaza y de malestar,
tasa elevada de colesterol, aceleración del ritmo cardíaco y aumento en el consumo de
tabaco. De modo tal que, es posible aseverar que si este equilibrio se rompe, el
trabajador comenzará a experimentar una serie de reacciones de fatiga o de desgaste
nervioso, derivadas de la sobreutilización o de la subutilización de sus capacidades de
trabajo.

La fatiga corresponde a un estado anímico de cansancio o agotamiento debido a un
esfuerzo físico y mental extremo, derivados de las condiciones ambientales, el clima
social del trabajo, las características propias de la actividad desarrollada y elementos
asociados a su vida personal y familiar.

De acuerdo a la norma ISO 10075, los estados individuales que indican los efectos de una
activación mental anómala, por exceso o por defecto, comprenden los estados de fatiga
identificados como: la monotonía, la hipovigilancia y la saturación mental.

103
La monotonía es descrita por esta norma como un estado de activación reducido a una
evolución lenta que puede aparecer en el curso de tareas o actividades largas, uniformes
y repetitivas. Las reacciones experimentadas por el organismo son: somnolencia,
desgano, disminución y fluctuación del rendimiento, reducción de la adaptabilidad y
reactividad y alta variabilidad de la frecuencia cardíaca.

La hipovigilancia se describe como un estado de evolución lenta acompañado de una
reducción del rendimiento en la detección, para tareas de vigilancia poco variadas.

La saturación mental se identifica como un estado de trastorno nervioso y rechazo
fuertemente emocional de una tarea o una situación repetitiva en aquellas experiencias en
las que se presenta un estancamiento negativo. Los síntomas que se presentan son
cólera, disminución del rendimiento, impresión de fatiga física y una tendencia a
recogerse en sí mismo.

Dependiendo del tiempo que pasa el trabajador expuesto a estas condiciones de
sobreesfuerzo y de la intensidad de las exigencias impuestas, la fatiga puede tornarse
patológica y ocasionar modificaciones fisiológicas, o desgaste psicológico, e influir en la
productividad, ocasionando una disminución en el rendimiento y provocando accidentes
laborales. Todo esto acarrea como resultado pérdida de tiempo, disminución de la
producción y gastos adicionales por material destruido y gastos médicos.

10.3. PROCESOS MENTALES QUE DETERMINAN EL DESEMPEÑO

10.3.1. Limitaciones en la toma de información y los procesos perceptivos

El ser humano recibe continuamente estímulos de su medio ambiente, a través de los
órganos de los sentidos, los cuales son interpretados mediante procesos perceptivos y
asociaciones mentales, produciéndose una respuesta en función de ello y de las
exigencias de la tarea. Diariamente, la información que llega a la persona es mucho
mayor que la capacidad de nuestros canales sensoriales del sistema nervioso central. El
cerebro, a través de un proceso de filtración, reduce y selecciona la información que será
procesada. En consecuencia, existen limitaciones respecto de la capacidad del ser
humano para captar, elaborar y enviar información que proviene del exterior, ya que se
reciben sólo unos pocos en cada momento; a su vez, el tiempo promedio de reacción
frente a una señal simple es de 0.15 a 0.20 segundos, ya sea visual, auditiva o táctil.

Se involucran además, funciones cognitivas, afectivas y motivacionales, que determinan
la interpretación de la información sensorial y además influyen en la filtración de
información, a través del proceso de la atención. La capacidad de atención está
determinada por factores externos, dependiendo de las características del estímulo que
activa fisiológicamente al organismo, y por factores internos, como los intereses,
expectativas, motivaciones y emociones.

La estimulación nueva cumple un importante rol en el refuerzo de la conducta, pero
además, existe una necesidad fisiológica de estimulación del propio sistema nervioso; de
modo tal que, la falta de estímulos o la monotonía, provoca alteraciones perceptivas y

104
atencionales, entre otras.

La capacidad de anticipar señales o estímulos, es otro factor que incide en la fatiga
mental; mientras menos predecible o mientras menor sea la certeza de la aparición de un
estímulo, mayor será la fatiga mental, ya que el sujeto deberá aumentar el número de
exploraciones a las diferentes fuentes de información.

La ambigüedad de la información recibida y ante la cual se deben tomar decisiones y dar
respuestas, es un fenómeno muy frecuente en las empresas, en especial en labores de
detección, y que ocasiona alteraciones psicosomáticas.

10.3.2. Limitaciones en el tratamiento de la información

En toda ejecución operacional se da siempre una combinación de cuatro funciones
básicas:

a) recepción de información mediante los sentidos
b) almacenamiento de la información
c) procesamiento de información y toma de decisiones
d) acciones resultantes

Estas funciones establecen una relación dinámica con los sistemas de trabajo en que
participan herramientas, máquinas o personas en el proceso global de trabajo. Lo que
varía es el grado de control que el trabajador tiene sobre máquinas o herramientas. Para
el caso de operaciones manuales, el trabajador tiene un mayor control en el intercambio
de información y en la velocidad de la ejecución. Si el trabajo implica manejar máquinas,
asume la función de control recibiendo la información de la máquina y llevando a cabo sus
decisiones con la ayuda de aparatos de control. Mientras que si el sistema es automático,
realiza todas las funciones operacionales, por lo que deberá estar programado para tomar
medidas en caso de imprevistos o cambios; es aquí donde las labores de vigilancia
cobran un importante valor.

Respecto de la función de vigilancia o de concentración sostenida, diversos autores
citados por Grandjean (1982) han señalado que:

• La mantención del estado de alerta disminuye mientras más prolongada se hace la
labor de supervisión. El descenso se hace evidente, al cabo de 30 minutos en estas
condiciones.
• El desempeño puede mejorar si las señales cambian de frecuencia, incrementan su
intensidad, se le da retroalimentación al sujeto sobre su desempeño y si las señales
varían entre sí, en cuanto a forma y contraste.

• El desempeño se puede deteriorar si los intervalos entre las señales varían en gran
cantidad, si se ha estado sometido previamente a estrés físico y/o bajo condiciones
ambientales desfavorables.

• Toda persona necesita hacer un descanso luego de estar concentrada en una actividad
mental, aún cuando esté motivada por la actividad que está realizando. Diversos

105
estudios han establecido que deben existir pausas durante la mitad del turno, con una
duración de entre 5 a 15 minutos. Para aquellos trabajos mental o físicamente
exigentes, se recomiendan pausas de 5 minutos después de cada hora de trabajo. Más
aún, de acuerdo a lo establecido por "The National Institute for Occupational Safety and
Health", de Estados Unidos, (NIOSH), se recomiendan pausas de 15 minutos por cada
hora, para trabajos con una alta demanda de funciones de vigilancia. En general, es
posible aseverar que, esfuerzos mentales de larga duración o la presencia de
distractores, provocan detenciones más largas y frecuentes, lo cual puede ser un
síntoma de fatiga.

10.3.3. Limitaciones en el manejo de la información

La memoria se encarga del almacenamiento de parte de la información que ingresa. Este
proceso está sujeto a la evaluación que hace sobre qué información tiene más relevancia.
Además, debido a que existen limitaciones en la capacidad del ser humano para atender
al mismo tiempo la gran cantidad de información que llega hacia él, Ferrer (1995) destaca
que el ser humano es capaz de captar entre 5 a 9 unidades de información o estímulos
diferentes, dependiendo del tipo y dimensión que posea, de las características del
individuo, su formación, la familiaridad con los elementos, su voluntad para realizar el
esfuerzo, etc. En tareas que exigen toma de decisiones, existe un límite, correspondiente
a 76 decisiones por minuto para tareas binarias, mucho mayor a la capacidad normal
dada en una situación de trabajo prolongado, que corresponde a 25 decisiones por
minuto. Esta capacidad disminuye con el tiempo, en función de la fatiga y de la
desmotivación.

Estas limitaciones para manejar información, plantean problemas tanto en tareas simples
como complejas. Si el trabajador desarrolla tareas simples, es necesario considerar que:

• El aumento de fuentes o de cantidad de información tiene un efecto negativo en el
desempeño. Los errores son proporcionales al producto de la cantidad de información
por el número de fuentes presentadas.

• Frente a la aparición de dos señales o presentaciones de información a un ritmo
impuesto, si éstas son presentadas con una diferencia menor a 0,5 segundos, se
incrementa el número de errores o se retarda la respuesta del trabajador.

• Se debe evitar la presentación de información, antes de que el sujeto termine de
resolver el problema anterior.

• El ruido, producido por la aparición de una fuente secundaria, no relevante para la
tarea, puede inducir a errores u omisiones en la toma de información.
• Si la señal no cumple con los criterios perceptuales que faciliten su detección y
atención, se incrementará el número de errores o habrá un retardo en la respuesta.

Por otra parte, si el trabajador desarrolla tareas complejas, es necesario considerar que:

• Las interrupciones frecuentes, en trabajos donde se exige el uso de la memoria
inmediata, favorecen la pronta aparición de fatiga mental, ya que después de cada

106
interrupción, debe reorganizar su actividad.
• Si la información se presenta en grandes cantidades y en períodos cortos de tiempo,
se entorpece la capacidad de memorización, con la consiguiente pérdida de
información.
• Una mayor densidad de información y la utilización de códigos, incrementará el
número y la duración de las fijaciones visuales, lo cual incidirá en la aparición
temprana de fatiga mental, a menos que el trabajador esté familiarizado con los
códigos.
• En tareas no verbales, tales como operaciones de centrado y evaluación de una
situación, partiendo de un gran número de datos, las operaciones terminan con una
pérdida importante de información.
• En tareas de localización de señales visuales, el aumento de la velocidad de la
ejecución y la duración de la experiencia, aumentará la intensidad de las molestias
derivadas de la postura y producirá fatiga visual a causa del número de parpadeos,
por fijación visual prolongada.
• Cuando existe una alta densidad de trabajo, a causa de un aumento en la cantidad
de labores que se van a realizar en el mismo tiempo, o un aumento del número de
operaciones que se realizan simultáneamente, se deteriora el desempeño, como
consecuencia de la carga cognitiva asociada. Este aumento de la densidad del
trabajo puede deberse a las siguientes situaciones: por una reducción de personal,
porque se concentran muchas tareas en una sola persona, cuando se aplican primas
de producción o se ha ajustado demasiado el ritmo de producción.

10.4. ESTRÉS Y FATIGA MENTAL

Cada organismo, entendido como un sistema abierto, está en un constante intercambio de
energía, para lo cual depende de la estimulación externa que le permita permanecer
activo y tonificado. Cualquier estimulación es interpretada por el organismo como un
cambio en su armonía interna y al mismo tiempo, es imprescindible para mantener al
organismo preparado para enfrentar los cambios, reaccionando con sus mecanismos de
defensa para conservar su adaptación.

La defensa que impone el organismo frente a las situaciones de exigencias o presiones, lo
compromete física y psicológicamente. La adaptación implica la presencia de cambios en
las defensas del organismo para ajustarse a las estimulaciones del entorno.

A menudo, el estrés se define como una consecuencia de la mala adaptación al ambiente,
o un problema de desajuste en el funcionamiento y en la salud del individuo.

En términos generales el concepto de estrés alude a una respuesta adaptativa del
organismo, como consecuencia de situaciones presentes en el entorno que le plantean
exigencias a la persona. Selye, citado por Fraser (1989), quien ha sido uno de los
pioneros en el estudio del tema, se refirió al estrés como una respuesta necesaria y propia
del organismo, para sobreponerse a las exigencias del entorno. Esto quiere decir que no
todas las manifestaciones del estrés son negativas, sólo aquellas que son el resultado de
un nivel de presiones y exigencias sostenidas en el tiempo, que le impidan al sujeto
recuperarse de ellas.

107
Selye, describió las tres fases de la reacción de defensa:

• La fase de alarma, donde el organismo experimenta cambios fisiológicos tales como
incremento en la tensión muscular, la frecuencia cardíaca, la respiración, y la
sudoración.
• La fase de resistencia, donde la persona comienza a evidenciar fatiga, ansiedad y
tensión, pero continúa gastando la energía necesaria para responder a las exigencias
impuestas. La persona comienza a debilitarse y a aumentar su vulnerabilidad para
resistir mayores presiones, disminuyendo su capacidad para mantener la
concentración, atención y destreza para resistir estresores.
• La fase de agotamiento, acaba con la energía adaptativa disponible, llevando al
organismo a un estado general de agotamiento, por la exposición prolongada y
continua al estresor.

El debilitamiento físico y mental que se va produciendo en la persona, para tratar de
combatir las presiones impuestas, se denomina fatiga laboral, situación en que los
trabajadores manifiestan una respuesta subjetiva de agotamiento emocional, apatía ante
su trabajo, se sienten incapaces de alcanzar sus metas y experimentan una sensación de
incomodidad en general.

En el ámbito laboral existen múltiples factores que provocan este estado anímico de
cansancio o agotamiento debido a un esfuerzo físico y mental extremo, todos ellos
derivados de las condiciones físicas del lugar de trabajo, las características individuales
del sujeto, de las características del grupo con quienes se desenvuelve, el clima social del
trabajo, las características propias de la actividad desarrollada, las variables
organizacionales y elementos asociados a su vida personal y familiar.

La fatiga ocasiona modificaciones fisiológicas, o desgaste psicológico, e influye en la
productividad, ocasionando una disminución en el rendimiento y provocando accidentes
laborales, lo que se traduce en una pérdida de tiempo, disminución de la producción y
gastos adicionales por material destruido y gastos médicos.

Los síntomas que experimenta el trabajador fatigado, pueden ser pesquisados mediante
la aplicación de instrumentos de evaluación psicométricos o análisis subjetivos. Estos
serán descritos más adelante en este capítulo.

10.4.1. Factores que influyen en la respuesta del sujeto a las exigencias

• Condiciones físicas del lugar de trabajo

Respecto de los estresantes físicos, las materias químicas, las radiaciones, el estrés
térmico, el ruido, los pesticidas y otros materiales tóxicos, constituyen condiciones de
trabajo que pueden afectar la salud y el bienestar psicológico del trabajador, llegando en
casos extremos a producir la muerte. Por otro lado, existe un grupo de trabajadores, que
por la naturaleza de su trabajo, padecen trastornos nerviosos y estrés, por la alta
peligrosidad o tensión constante que le demanda su actividad. Pero además, es necesario

108
agregar el estrés derivado de condiciones de aislamiento, así como las condiciones de
hacinamiento, es decir, ambientes de trabajo reducidos o con una alta densidad de
trabajadores, que, de acuerdo a diversos autores citados por Morris, 1992, alteran su
normal desplazamiento, reducen el control sobre el ambiente y la libertad de elección de
conductas, ocasiona una sobrecarga sensorial y se pierde la privacidad.

• Características individuales de sujeto

Las personas poseen diversos niveles de tolerancia ante las situaciones causantes de
estrés, lo cual explica las variaciones que se observan en el desempeño y salud de los
trabajadores en actividades similares. En relación a las características individuales, la
edad, el sexo, el nivel de autoestima, rasgos de personalidad, tales como, resistencia,
compromiso y control, estado de ánimo negativo, y la motivación, entre otros, influirá en
su reacción a las exigencias impuestas por el trabajo. Al respecto, es importante destacar
que, un trabajador que posee un cierto patrón de comportamientos, como es el Tipo A,
está en estrecha relación con una alta incidencia de enfermedades coronarias. Estas
personas son agresivas, competitivas, ambiciosas, orientadas al trabajo y se imponen
altas exigencias y presiones de tiempo, incluso en actividades recreativas y de tiempo
libre.

• Características del grupo con quienes se desenvuelve

Las buenas relaciones entre los miembros de un grupo de trabajo, favorecen el bienestar
individual. Mientras que la desconfianza entre colaboradores, está relacionada
positivamente con la ambigüedad de roles, lo que incide en el establecimiento de
comunicaciones inadecuadas entre ellos y una baja satisfacción laboral. El grupo social
puede actuar como un importante apoyo que puede reducir los impactos psicológicos
adversos derivados de la exposición a estrés y a situaciones estresantes.

• Variables organizacionales

Pese a que este tema será desarrollado en forma separada en el capítulo 11, es
necesario citar algunos elementos propios de la organización que inciden en la respuesta
del trabajador tales como: la posición jerárquica que ocupa un individuo en la
organización, que define diferentes exigencias, presiones y limitaciones, los turnos de
trabajo, el ritmo impuesto por el sistema de trabajo y el desarrollo de actividades en
ambientes peligrosos, entre otros.

Otra variable importante de citar aquí es el conflicto de roles, el cual se presenta cuando
el trabajador recibe mensajes incompatibles sobre la conducta apropiada a su rol. Al
respecto, investigaciones han evidenciado un alto porcentaje de conflicto de roles,
asociado con baja satisfacción y tensión en el empleo. Paralelamente, la ambigüedad de
roles, que se manifiesta cuando un trabajador carece de nociones sobre sus derechos,
privilegios y obligaciones laborales, presenta una estrecha relación con un bajo nivel de
satisfacción laboral, junto con sentimientos de amenaza de la salud física y mental.

Por otro lado, la participación en la toma de decisiones y el grado de control que tiene un
trabajador sobre el ritmo de trabajo, el flujo de tareas, la sincronización, la determinación

109
de sus propios estándares de calidad y sobre el cumplimiento de compromisos, tiene un
efecto en el nivel de estrés que experimenta, de modo tal que el incremento de los niveles
de responsabilidad en un cargo, tiende a estar asociado a la aparición de una serie de
reacciones de estrés tales como incremento en el consumo de cigarrillos y de la presión
arterial.

• Estresores derivados de sucesos vitales

Demasiados cambios en la vida en un período corto, podrían predisponer a enfermedades
asociadas al estrés. Tal es el caso de enfermedades catastróficas de familiares cercanos
al trabajador, accidentes recientes, pérdidas afectivas o crisis familiares, que inciden en la
respuesta del sujeto a sus exigencias de trabajo y en el mayor esfuerzo que deben hacer
para mantener la concentración y nivel de rendimiento previo a la aparición de estos
sucesos inesperados.

10.4.2. Consecuencias del estrés

Los efectos del estrés son múltiples y variados. Algunos son positivos, como por ejemplo:
la automotivación, la estimulación a trabajar más duro y la constante orientación a mejorar
cada día más. Sin embargo, muchas otras respuestas tienen un efecto nocivo y
potencialmente peligroso. Al respecto, se identifican cinco categorías de efectos
potenciales del estrés:

• Subjetivas: ansiedad, agresividad, apatía, aburrimiento, depresión, fatiga, frustración,
mal genio, escasa autoestima, nerviosismo, soledad.
• Conductuales: propensión a accidentes, alcoholismo, abuso de drogas, exceso de
comida o de tabaco, comportamiento impulsivo, risas nerviosas.
• Cognoscitivas: incapacidad de tomar decisiones correctas, escasa concentración,
limitación del campo perceptual, bajo alcance de atención, hipersensibilidad a las
críticas, bloqueos mentales.
• Fisiológicas: glicemia alta, ritmo cardíaco y presión sanguínea elevada, sequedad en
la boca, sudor, dilatación de las pupilas, escalofríos, aumento de la motilidad
intestinal, gastritis, úlceras, dolores de cabeza, irritaciones en la piel, caída de cabello,
descensos en la función inmunitaria.
• Organizacionales: ausentismo, incumplimiento de tareas, escasa productividad,
alejamiento de los colegas, insatisfacción laboral, menores niveles de compromiso y
lealtad hacia la empresa.

Cabe señalar que existe una serie de condiciones de trabajo que provocan una reacción
negativa en el funcionamiento de la persona. No obstante, elementos tales como la
ambigüedad o el conflicto de roles, la monotonía y la falta de retroalimentación, entre
otros aspectos, pueden ser modificables, lo que reduciría la carga mental, evitando así
que el trabajo sea pesado.

10.5. MÉTODOS Y CRITERIOS PARA LA EVALUACIÓN DE CARGA MENTAL:

Existen dos modalidades de evaluación. Una se realiza a partir de la utilización de
instrumentos que permiten obtener registros fisiológicos, que si bien son más objetivos

110
para detectar cambios en el organismo frente a situaciones de exigencias laborales, no
son tan precisos para vincular directamente estas respuestas fisiológicas con la
multiplicidad de variables que coexisten y afectan al trabajador. La otra modalidad de
medición se realiza a través de la observación en terreno de las actividades que
desarrolla el sujeto para determinar si está trabajando al límite de sus capacidades.
Paralelamente, se complementa la observación con una serie de preguntas al trabajador
para pesquisar en forma indirecta si está experimentando una serie de reacciones
derivadas de fatiga o estrés. Cabe señalar que, pese a que tanto la sobrecarga como la
subcarga laboral generan respuestas desadaptativas en la salud, bienestar y desempeño
del sujeto, las preguntas deben orientarse a detectar aquellas condiciones principalmente
de sobreexigencias, para calificarlas como trabajo pesado, ya que las situaciones de
subcarga laboral, son más fáciles de corregir o modificar, mediante el enriquecimiento de
tareas, la capacitación y el entrenamiento, etc.

10.5.1. Métodos fisiológicos para la evaluación de carga mental

• Frecuencia cardíaca:

Una disminución progresiva de la frecuencia cardíaca en tareas mentales de larga
duración, se interpreta como un descenso en el nivel de activación, que corresponde a un
signo de fatiga. Pero como técnica de medición carece de objetividad, ya que las
variaciones en la frecuencia cardíaca pueden obedecer a otros factores tales como la
temperatura ambiental, la postura, la digestión, etc.

• Variabilidad de la frecuencia cardíaca:

El ritmo cardíaco no presenta un comportamiento regular entre un latido y otro, variando
constantemente. Esta variación está vinculada al acto de respirar, ya que en cada
inspiración el ritmo cardíaco se eleva, mientras que en la espiración, vuelve a bajar. Al
respecto, diversos autores tales como Kalsbeck (1971) y O’Hanlon (1971), han destacado
que la variabilidad del ritmo cardíaco se reduce, durante situaciones de esfuerzo (estrés)
tanto físico como mental. De modo tal que, un descenso en la variabilidad del ritmo
cardíaco, es signo de un incremento en la concentración del sujeto, mientras que un
incremento en la variabilidad se acompaña de una caída en la concentración.

No obstante, la variabilidad de la frecuencia cardíaca depende de su valor medio, por lo
que esta técnica tiene las mismas desventajas de la medición de frecuencia cardíaca.

• Otras técnicas son: el electroencefalograma y el registro de los potenciales evocados.
Sin embargo, son técnicas incómodas para el trabajador y por lo general requieren de
sistemas de análisis más sofisticados, limitando su utilización para condiciones
artificiales, de laboratorio, alejadas del lugar de trabajo.

10.5.2. Métodos subjetivos para la evaluación de carga mental

• Utilización de cuestionarios: se basa en el registro de las respuestas subjetivas de los
trabajadores a una serie de preguntas relacionadas con determinadas condiciones de
trabajo, que inciden en la carga mental y que manifiestan determinados estados del

111
sujeto que son el resultado de una sobrecarga en tareas cognitivas.

PAUTA DE OBSERVACIÓN EN TERRENO

Se debe observar la actividad que realiza el sujeto y calificar las condiciones descritas del
puesto de trabajo asociadas a la carga mental. Cada descripción tiene asociado un valor,
de modo tal que la calificación 4 identifica un trabajo que podría ser calificado como
pesado, desde el punto de vista de la carga mental.

1. Comunicación y contactos

El trabajador se encuentra en una fluida relación de comunicación con sus colegas y
1 superiores
El contacto y la comunicación con otras personas es posible durante el día de
3 trabajo, pero está claramente limitado y es un poco difícil, debido a la localización del
lugar de trabajo y la presencia de ruido o la necesidad de mantener la concentración
La comunicación y el contacto con otras personas está limitado durante la totalidad
4 de la jornada de trabajo; el trabajador se encuentra aislado o alejado del resto de sus
colegas.

2. Toma de decisiones

Las tareas son claras y existen guías de procedimientos sobre la manera correcta de
1 proceder.
El trabajo se compone de tareas que incluyen la comparación de información, entre
2 alternativas posibles y la elección de ésta es sencilla.
El trabajo se compone de tareas complicadas con diversas alternativas de solución y
3 menores posibilidades de comparación. El trabajador requiere monitorear sus propias
acciones
El trabajador debe realizar diversas elecciones, con escasa información de base. Un
4 error en la decisión exige de la rápida corrección o podría producir un potencial
riesgo personal
El trabajo involucra diversos conjuntos de información, unidades operativas o
4 máquinas y la información podría contener errores. Una decisión errónea, podría
llevar a cometer un accidente, a detener la producción o a dañar la máquina
involucrada.

3. Duración del ciclo de trabajo

1 Sobre 30 minutos 4 1/2 - 5 minutos
2 10 - 30 minutos 4 Bajo 1/2 - 1 minuto
3 5 - 10 minutos

112
4. Nivel de atención exigido durante el ciclo de la actividad evaluada (promedie ambas
tablas para obtener la puntuación total del nivel de atención requerida para el ciclo de
trabajo)
Ejemplos

Porcentaje Demanda de Industria metalúrgica Trabajo de
de la atención oficina
duración del
ciclo
Superficial Manejo de materiales Timbrar
1 Bajo el 30% 1 papeles
Promedio Ubicar en una parte el Escribir a
2 30 – 60% 2 patrón o plantilla para máquina
fabricar piezas idénticas.
Relativamente Trabajo de ensamblaje Realizar
3 60 – 80% 3 pesada correcciones
Muy pesada. Ajustar o medir instrumentos Dibujar mapas
4 Sobre 80% 4 o planos

Calificación Promedio

5. Procesamiento de la información

2 Debe realizar un trabajo prolongado con manejo de información por debajo de
25 decisiones por minuto en tareas de elección binaria
3 Debe realizar un trabajo prolongado con manejo de información de 25
decisiones por minuto en tareas de elección binaria
4 Debe realizar un trabajo prolongado con manejo de información por encima de
25 decisiones por minuto en tareas de elección binaria

6. Uso de la memoria inmediata para la retención temporal de información (en caso de
marcar dos opciones, promedie ambos valores para obtener la puntuación total del
nivel de atención requerida para el ciclo de trabajo)

2 Debe retener temporalmente un número igual o inferior a 4 estímulos o unidades de
información
3 Debe retener temporalmente un número igual a 5 a 7 estímulos o unidades de
información
3 Se presentan algunos ruidos o interrupciones menores durante la actividad
4 Debe retener temporalmente un número igual o superior a 8 estímulos o unidades
de información
4 Existen ruidos o interrupciones frecuentes durante la actividad

Calificación Promedio

113
7. Presentación de señales (sume todos los valores marcados y divida por el total de
subpuntos (4) para obtener el promedio total del nivel de atención requerida para el
ciclo de trabajo)

7.1 Percepción de señales:

1 Son claras. 4 Son parecidas entre sí en cuanto a su
Existe un adecuado contraste y tamaño, forma y tipo.
diferenciación entre ellas, en Existe un menor contraste entre ellas
cuanto a tamaño, forma y tipo. (ambiguas)

7.2 Intensidad de las señales:

1 Clara, fuerte y visible. 4 Débil para su detección, diferenciación e
identificación.

7.3 Presentación de la señal:

4 El ritmo impuesto para la 3 Largas en su duración, uniformes y
presentación de dos señales es repetitivas (monótonas)
inferior a 0,5 segundos.

7.4. Aparición de las señales:

4 El trabajador desconoce cuándo 4 Se presenta una nueva información antes
aparecerá la nueva información. de terminar de resolver la situación anterior
4 El trabajador no tiene 4 El trabajador no tiene posibilidades de
posibilidades de desviar la vista hablar o conversar durante el desarrollo de
de la actividad que realiza. la actividad.
4 Existe un alto riesgo de deterioro 4 Existe un alto riesgo de accidentes durante
del producto la ejecución de la actividad.

Promedio 7.4

Calificación Promedio total

114
10. 6. REFERENCIAS

Davis, K., Newstrom, J.W. Comportamiento Humano en el Trabajo. Ed. McGraw-Hill, 8ª
Edición, México, 1991.

FAO;0 Introduction to ergonomics in forestry in developing countries. Rome, 1992.

Ferrer, F., Minaya, G., Niño, J. y Ruiz, M. Manual del Ergonomía. Fundación MAPFRE,
Madrid, 1994.

Fraser, M.,T. The Worker at Work. Ed. Taylor & Francis, London, 1989.

Gibson, J.L., Ivancevich, J.M., Donnelly, J. H. Las Organizaciones. Ed. McGrawHill/Irwin,
8ª edición, Colombia, 1996.

Grandjean, E. Fitting the Task to the Man. Ed. Taylor & Francis Ltd., London, 1982.

Ramírez, C. Ergonomía y Productividad. Ed. Limusa, México D.F., 1991.

115
CAPÍTULO 11

ORIENTACIONES GENERALES PARA LA EVALUACIÓN DE CARGA
ORGANIZACIONAL

11.1. CONCEPTOS GENERALES

Debido al desarrollo tecnológico actual, los seres humanos están insertos en sistemas de
trabajo cada vez más complejos. Todos los sistemas industriales son sistemas hombre-
máquina-entorno, los que se definen como un conjunto de componentes de los cuales al
menos uno es una persona, que se integra como parte del sistema. Por muy
automatizado que éste sea, son seres humanos los que los construyen, programan,
mantienen o reparan. De manera tal que la participación humana en un sistema de trabajo
puede ser de diverso grado de complejidad.

Durante la planificación de un sistema industrial, se debería establecer qué funciones
pueden ser cumplidas mejor por personas y cuáles por máquinas. Indudablemente que
esto conlleva un análisis operacional y consideraciones de orden económico y social.
Previo a esta etapa, ya pueden originarse algunas condiciones que determinan si un
trabajo es pesado o no. Entre ellas, un factor importante es la ubicación geográfica en que
se desarrollará la actividad. Por ejemplo, si una empresa debe instalarse en un lugar
alejado de centros urbanos, requiriendo que los trabajadores permanezcan en
campamentos, aislados de sus familias por períodos prolongados, las facilidades de
vivienda, alimentación y recreación tienen que ser óptimas, para mitigar los efectos
psicológicos y sociales que el aislamiento podría tener sobre los trabajadores.

11.2. ORGANIZACIÓN DEL SISTEMA DE TRABAJO

En términos convencionales, la organización del sistema corresponde a una estructura de
tareas, autoridad y relaciones interpersonales que se integran bajo un objetivo común, sin
que exista una forma única de organización que se considere idónea para todo tipo de
condiciones y tareas. En general, las empresas contratan personas para realizar ciertos
trabajos propios de la estructura de la organización. Por su parte, las personas se integran
a las organizaciones para trabajar y para tratar de alcanzar sus objetivos profesionales.
Por consiguiente, los intereses de los trabajadores y los de la organización deben ser
coincidentes si se busca eficacia. Esta se evidencia en la satisfacción y desarrollo
personal de los trabajadores, como también en los niveles de producción, calidad,
eficiencia, flexibilidad, competitividad, vigencia y en general, buen desarrollo empresarial.

La organización como función, incluye todas las actividades de gestión que convierten las
labores de planificación (el qué y cómo se va a hacer) en una estructura de tareas y
autoridad, es decir, quién y con quiénes lo hará.

Luego, organizar funcionalmente un sistema supone:

• Diseñar la responsabilidad y la autoridad de cada puesto de trabajo
• Decidir cuáles de dichos puestos se agruparán y en que departamentos

116
Si esta estructura de tareas y autoridad es correcta, debiera facilitar el logro de los
resultados planificados, siempre que la dirección actúe adecuadamente.

Por otra parte, cuando se organizan empresas, departamentos y puestos de trabajo se
deben tomar en cuenta las diferencias individuales, ya que las actividades las realizarán
personas con distintas necesidades, ambiciones, personalidades y actitudes. Cada uno de
nosotros percibe de una manera especial el lugar en que trabaja y su propio puesto de
trabajo. Por lo tanto, se debe tener en cuenta esta forma particular de percibir y de
comportarse para lograr orientar a los trabajadores hacia objetivos comunes.

El quién y con quiénes lo hará, también lleva implícitas una serie de otras preguntas, tales
como: ¿En qué horario?, ¿Durante cuántas horas al día?, ¿Con qué responsabilidades?,
¿Qué funciones y qué tareas?, ¿Con o sin pausas?, etc. En este texto se analizará,
algunos aspectos relevantes a considerar para responder a estas interrogantes y para
decidir si un trabajo es pesado, debido a algunas características organizacionales de la
actividad. Estos son: diseño del sistema de trabajo y jornada laboral. Antes de discutirlos,
conviene señalar que, la Ergonomía, por definición, propende a la buena organización
de los sistemas de trabajo, incorporando todos los aspectos analizados en los otros
capítulos. A su vez, en el capítulo 12, se verá, algunos ejemplos, del impacto de no
incorporar esta visión global en el diseño del trabajo en las empresas. Es necesario hacer
esta aclaración, para no dar una visión sesgada, del aporte de la Ergonomía a la
organización global de los sistemas ya que, en este capítulo, la organización se analiza
principalmente desde un punto de vista psicológico.

11.3. DISEÑO DE LOS PUESTOS DE TRABAJO

Se distinguen en este aspecto, el contenido de la tarea, la autonomía, el papel en la
organización y las relaciones personales y comunicacionales.

11.3.1. El contenido de la tarea

Un trabajo con contenido es aquel que permite a la persona sentir que su trabajo sirve
para algo, que tiene utilidad en el conjunto del proceso total y para la sociedad en general,
y que le ofrece la posibilidad de desarrollar y aplicar sus conocimientos y capacidades.
Por lo tanto, el contenido de la tarea debe ser tal que le permita al trabajador sentirse
identificado con la organización.

En la propuesta estratégica para la prevención de desórdenes psicológicos de la NIOSH,
(1988), se señala como fuentes de problemas psicológicos y de estrés una serie de
factores, entre los que se incluye la falta de contenido de las tareas, planteamiento que es
coincidente con el modelo de Herzberg sobre la motivación en el trabajo y con encuestas
que indican que al menos un 35 a 40% de la población tiende a sentirse infrautilizada o
subocupada en funciones o actividades de menores exigencias que las que podrían
efectuar. Como un hecho negativo en este aspecto, está la existencia de una gran
cantidad de puestos, en los que el trabajo consiste en la repetición de una serie de tareas
cortas y reiterativas, carentes de significado para la persona que la realiza y que a
menudo desconoce la totalidad del proceso o incluso la finalidad de su propia tarea.

117
Resumiendo, podemos decir que los requerimientos mínimos más generales de una tarea
para el común de la población serían:

• Que permita a la persona sentir que su trabajo tiene utilidad en el conjunto del proceso
en que se desarrolla y con lo que es capaz de hacer
• Que le permita evolucionar profesionalmente y aplicar sus conocimientos y
capacidades
• Que posibilite algún tipo de decisiones en un área propia
• Que tenga apoyo organizacional y reconocimiento apropiado
• Que conecte los intereses personales con los organizacionales

11.3.2. La autonomía

Es el grado de libertad que la persona tiene en los distintos aspectos que afectan la
realización de su trabajo, como por ejemplo:
• La ejecución de la tarea: orden de procedimiento, métodos, herramientas, etc.
• Tiempo de trabajo: ritmos, pausas, descansos, horarios, vacaciones, etc.
• Organización del trabajo: objetivos, normas, etc.

Una mención aparte merecen las pausas y los descansos por sus efectos ligados a los
estudios de fatiga física y mental, que hacen que la organización de estos tiempos forme
parte propiamente tal de la organización del trabajo, distinguiéndose en general cuatro
tipos de pausas: las espontaneas, las enmascaradas, las técnicas y las reglamentarias.

11.3.3. El rol en la organización

Se refiere al papel que cada persona juega en la organización. Los problemas en este
caso pueden clasificarse en dos grupos: conflictividad de rol y ambigüedad de rol.

• Conflictividad de rol: se refiere a la existencia de contradicciones entre las diversas
funciones que se demandan a la persona, como por ejemplo, que exista conflicto entre
las demandas del trabajo y los valores y creencias del trabajador, o discrepancias entre
las distintas tareas o funciones que debe cumplir.

• Ambigüedad de rol: este problema se origina cuando la persona desconoce lo que se
espera de ella en la organización, es decir su papel no está o no lo ve bien definido.
Por ejemplo, cuando los objetivos y las competencias de cada puesto no están bien
definidos y se carece de la información suficiente para saber si se actúa correctamente,
lo que puede deberse a las funciones, los métodos de trabajo, la cantidad y calidad del
producto, los tiempos, la ejecución de la tarea, las responsabilidades, los objetivos, la
política empresarial, etc.

11.3.4. Las relaciones personales o sociales y las comunicaciones

Constituyen un aspecto muy importante de la salud psicosocial. Las relaciones pueden
ser en sí mismas fuente de satisfacción o, por el contrario, si son inadecuadas o
insuficientes, pueden ser causa de estrés. Unas buenas relaciones interpersonales tienen
un efecto amortiguador sobre las consecuencias que puede producir un trabajo. Este

118
fenómeno es conocido como apoyo social y su importancia radica en que permite
satisfacer las necesidades humanas de afiliación. Además de otorgar herramientas útiles
en el esfuerzo por moderar las condiciones de trabajo adversas.

Es deber de la organización contemplar las restricciones de comunicación verbal, sea
esta de tipo horizontal es decir entre compañeros o pares, o vertical, entre mandos y
subordinados, más aún si son originadas por el propio puesto de trabajo. Ejemplo de esto
es el aislamiento físico del puesto, las grandes distancias y el ruido entre otras. Factores
que son normalmente causa de estrés e insatisfacción. El otro extremo de este problema
lo constituye la “continua comunicación”, por ejemplo trabajo con público o en centrales de
operación, que también es normalmente causa de estrés.

En términos generales, una mala organización de las actividades laborales, que no
considere aspectos ergonómicos en el diseño del puesto de trabajo, que no especifique
con claridad los contenidos de la tarea o que no facilite las buenas comunicaciones y
relaciones interpersonales, puede producir estrés en los trabajadores y en muchos casos
sobrecarga fisiológica o carga mental excesiva. Como estos temas han sido tratados en
otros capítulos, no se justifica reiterar los criterios de calificación. Sin embargo, es muy
importante considerar la jornada, el trabajo nocturno y las actividades que se desarrollan
en zonas aisladas de centros urbanos, donde los trabajadores permanecen por períodos
prolongados alejados de sus núcleos sociales habituales, temas que no han sido
discutidos en otros capítulos.

11.4. JORNADA DE TRABAJO

Al fijar la jornada de trabajo, se debe considerar que el tiempo laboral es uno de los
aspectos que más repercute sobre la vida diaria del trabajador, ya que su distribución
puede afectar no sólo la calidad de vida en el trabajo, sino también la vida familiar y
social. Por otra parte, para la empresa es un factor de rendimiento, de costo de
producción, de utilización óptima de la capacidad de la instalación y, por consiguiente de
eficacia. La duración de la jornada de trabajo suele ser conocida por los trabajadores
cuando ingresan a la organización. Depende principalmente de la legislación laboral y
también es objeto de negociaciones sindicales.

Dentro de lo que es jornada de trabajo se pueden hacer dos grandes clasificaciones. La
jornada laboral normal y los turnos de trabajo.

11.4.1 Jornada laboral normal

Se entiende por jornada laboral normal, la jornada de trabajo que se realiza de día y que
implica un tiempo laboral de ocho horas diarias, dividida generalmente por una pausa
para el almuerzo y donde el trabajo es realizado por un solo grupo de personas. La
jornada laboral se prolonga cuando se realizan horas extraordinarias las que no debieran
sobrepasar lo que estipula la ley.

11.4.2. Turnos de trabajo

Se habla de turnos, cuando el trabajo es desarrollado por distintos grupos, cumpliendo
cada uno de ellos una jornada laboral fija o alternando o rotando horarios de trabajo, de

119
manera de completar un número total de entre 16 y 24 horas diarias. En este sistema, se
pueden distinguir las siguientes formas de organización:
• Sistema discontinuo: el trabajo se interrumpe por la noche y el fin de semana. Supone,
entonces dos turnos, uno de mañana y otro de tarde.
• Sistema semi-continuo: supone tres turnos, mañana, tarde y noche, con descanso los
domingos.
• Sistema continuo: supone al menos tres turnos y el trabajo se realiza en forma
ininterrumpida. Es decir, se trabaja todo el día y toda la noche durante todos los días
de la semana.

El sistema semi-continuo y el sistema continuo incorporan trabajo nocturno, el que se
realiza entre aproximadamente las 10 de la noche hasta las 6 de la mañana y se
considera trabajador nocturno a aquel que emplea al menos una tercera parte de su
jornada laboral en este tipo de horario.

Para iniciar la discusión sobre los aspectos a considerar en la evaluación, planificación y
diseño de un sistema de turnos, el modelo ergonómico conceptual propuesto por Monk et
al (1996) ilustra muy bien los factores que interactúan afectando la ejecución de
actividades de los trabajadores por turnos y nocturnos, influyendo sobre su seguridad y
rendimiento:

SISTEMAS DE TURNO

DIFERENCIAS INDIVIDUALES
Y SITUACIONES DIVERSAS

Alteración de Alteraciones Alteraciones vida
ritmos biológicos del sueño social y familiar

Efectos en el estado de
animo y respuesta al trabajo

Estrategias

Efectos crónicos sobre
la salud mental

Seguridad y
Eficiencia

120
Al observar en más detalle los factores que intervienen en la tolerancia al trabajo
nocturno, Costa (1996) sintetiza los siguientes aspectos:

Características individuales Edad, sexo, aptitud física, experiencia previa en
trabajo a turnos, comportamiento y rasgos de
personalidad, hábitos de alimentación y sueño
Situación familiar Estado civil, número y edad de los hijos, nivel socio-
económico, habitación y actitud de la familia.
Condiciones sociales Mercado laboral, tradición en la comunidad de trabajo
por turnos, actividades recreativas, tamaño y
actitudes de la comunidad, tiempo y medios de
transporte
Condiciones de trabajo Sector laboral, horas de trabajo, ambiente de trabajo,
carga de trabajo, características del trabajo, nivel de
ingreso, satisfacción laboral, oportunidad de carrera,
relaciones humanas, facilidades como campamentos
y casinos, supervisión médica
Esquemas de turno Continuo, semicontinuo, rotatorio, permanente,
dirección de la rotación, duración del ciclo, número de
noches consecutivas, número de noches por año,
fines de semana libres por ciclo, duración del turno y
hora de inicio y término de la jornada, número de
cuadrillas.
Costa, G. “The impact of night and shift work on health”, Applied Ergonomics, 27: 1,
1996

Existe una enorme variedad de sistemas de turnos. Smith et al (1998) en un estudio
realizado en Inglaterra, Escocia y Gales en 27 sectores industriales, señala haber
evidenciado 298 sistemas de turno.

Knauth (1996), investigador con amplia experiencia en el estudio de turnos de trabajo,
plantea recomendaciones concretas para su diseño, basado en criterios fisiológicos
psicológicos y sociales. Estas se pueden sintetizar como sigue:

• Los sistemas de rotación rápida son generalmente preferibles a los de rotación lenta.
El trabajo nocturno permanente, no parece recomendable para la mayoría de los
trabajadores.
• Las jornadas de larga duración (9 a 12 horas) sólo deben considerarse cuando la
naturaleza y la carga de trabajo sean adecuadas para tiempos prolongados y el
trabajo se diseñe para evitar la acumulación de fatiga y la exposición a productos
tóxicos.
• Los turnos que se inicien muy temprano en la mañana deben evitarse. Arreglos
flexibles se pueden lograr en todos los sistemas de turno. La mayor flexibilidad se
consigue en grupos que pueden tener manejos autónomos de sus tiempos.
• Deben evitarse los cambios rápidos. Por ejemplo de un turno de noche a un turno de
tarde en el mismo día. El número de días consecutivos de trabajo debería limitarse a

121
un máximo de 5 a 7 días. Cada sistema de turno debería incluir algunos fines de
semana libres, contemplando a lo menos dos días consecutivos.
• La rotación “hacia adelante” (mañana-tarde-noche) parece ser la preferida por los
trabajadores.

Con respecto a la duración de la jornada, Knauth (1996) señala que las jornadas de 12
horas sólo deben considerarse cuando la naturaleza del trabajo lo requiere. Con respecto
a la duración de la jornada, conviene hacer algunas observaciones. Los turnos de 12
horas son cada vez más populares entre los trabajadores y hay muchas empresas que
están adoptando este sistema. La ventaja que tienen es que ellos disponen de un mayor
número de días libres para permanecer en sus casas. En una evaluación recientemente
realizada, como parte de una investigación desarrollada por la Unidad de Ergonomía de la
Universidad de Concepción, que incluyó diversos aspectos de adaptación ergonómica de
puestos de trabajo en personas que trabajaban por turnos, con jornadas de 12 horas de
duración, el 84% de un total de 104 trabajadores manifestó que el sistema les resultaba
cómodo, mientras que el 81% señaló que no tenía inconvenientes en trabajar de noche.
En aquellos trabajadores que les incomoda el trabajo nocturno, el principal problema
descrito fue la dificultad para dormir de día.

A pesar de las preferencias que puedan manifestar los trabajadores, los problemas
ergonómicos de puestos y sistemas de trabajo en este tipo de jornada, se pueden
incrementar notablemente, tanto en lo relativo a carga mental como a carga física de
trabajo. En cuanto a la presencia de otros agentes, como por ejemplo ruido, vibraciones,
calor, frío, polvo, gases o humo, al aumentar el tiempo de exposición también se
incrementan los riesgos asociados.

Desde un punto de vista ergonómico, entre los factores de peso más importantes a la
hora de decidir un sistema de turnos se debe considerar, a lo menos, lo siguiente:

• Posibilidades de selección médica y psicológica de trabajadores
• Entorno social, considerando como un factor importante, tanto en los hogares como
en campamentos, las facilidades existentes para que los trabajadores puedan dormir
mientras el resto de la población se recrea o trabaja.
• Motivación de las empresas para intervenir ergonómicamente los lugares de trabajo y
hacer participes a los trabajadores en la búsqueda de alternativas de turnos.
• Facilidades en las empresas para una efectiva educación de sus trabajadores con
respecto a las conductas a adoptar cuando se trabaja por turnos, implementando
medidas objetivas para mejorar las formas de alimentación y la aptitud física., Harma
(1996).

Lo cierto es que no parece haber soluciones simples al trabajo por turnos. Cada empresa,
o más específicamente cada departamento de una empresa, tiene diferentes
requerimientos de acuerdo a sus características operacionales. Por su parte, las personas
o grupos de personas, pueden tener diferentes preferencias con respecto a turnos y
tiempos de trabajo. Por lo tanto, en cada caso, si el objetivo es privilegiar la salud y el
bienestar de la población laboral, se requieren soluciones a la medida.

122
11.5. PONDERACIÓN PARA LA EVALUACIÓN DE TRABAJO PESADO

Si bien es cierto el trabajo por turnos, impone una sobrecarga adicional a los trabajadores,
en la ponderación de la carga de trabajo, es necesario hacer una diferenciación entre
empresas que cumplen con las condiciones para aminorar el efecto del trabajo nocturno,
de aquellas en que no otorgan ninguna facilidad para que los trabajadores se puede
adaptar bien.

Por esta razón, la calificación para el trabajo por turnos es la siguiente:

El trabajador realiza turnos, mal planificados, en 4
condiciones de riesgo para su integridad física y mental,
que además no le permiten una buena recuperación.
El trabajador realiza turnos en sistemas bien 3
estructurados, en tareas en que se hayan implementado
medidas ergonómicas, tales como enriquecimiento,
rotación de funciones, pausas, facilidades para la
recuperación. Los trabajadores participan en la decisión
de alternativas de turnos

123
11.6. REFERENCIAS.

Applied Ergonomics. “Shiftwork special issue”, vol 27, Nº 1, 1996

Apud, E. Temas de Ergonomía. Fac. de Cs. Biológicas, Universidad de Concepción,
Concepción, 1992.

Bennett, E., Degan, J., Spiegel, J. Factores humanos en la tecnología moderna. McGraw-
Hill, México, 1965.

Carpentier, J., Cazamian, P. El trabajo nocturno. Oficina Internacional del Trabajo (OIT),
Ginebra, 1977.

Costa, G. “The impact of night and shift work on health”, Applied Ergonomics, 27: 1, 1996

Carpentier y Cazamian. “El trabajo nocturno”. Ed. Oficina Internacional del Trabajo,
Ginebra , 1977.

Ergonomics. “Irregular and Abnormal hours of work”, Vol30, nº 9, 1987

Ergonomics. “Night and shift work”, vol 36, Nº 1-3, 1993)

Farrer, F., Minaya, G., Niño, J. y Ruiz, M. Manual de Ergonomía. Fundación MAPFRE,
Madrid, 1995.

Folkard, S. “is there a best compromise shift system”. Ergonomics. 35, Nº 12, 1992

Fraser, T., M. The Worker at Work. Taylor & Francis, London, 1989.

Gibson, J., Ivancevich, J. y Donnelly, J. Las Organizaciones. McGraw-Hill/Irwin, Colombia,
1997.

Harma, M. “Ageing, physical fitness and shiftwork tolerance”. Applied Ergonomics, vol 27,
Nº 1, 1996.

Knauth, P. “Designing better shift systems”, Applied Ergonomics. 27, Nº1, 1996
“Manual para los trabajadores de turno”. PETROX, 1995

Monk, T., Folkard, S. y A. Wedderburn. “Maintaining safety and high performance on
shiftwork”, (1996)

Smith, L., Macdonald, S., Folkard, S. y P.Tucker. “Industrial shift systems” , Applied
Ergonomics, 29, Nº 4, 1998

Wilkinson, R. “How fast should the night shift rotate” , Ergonomics, 35, Nº 12, 1992

124
CAPÍTULO 12

ERGONOMIA CORRECTIVA PARA LA REDUCCION DE LA CARGA DE TRABAJO

12. 1. INTRODUCCION.

Los capítulos precedentes se refieren a técnicas y criterios para la calificación de trabajos
pesados. Sin embargo, la Ergonomía es esencialmente preventiva y tomando las medidas
correctivas adecuadas, muchos trabajos pesados, pueden convertirse en moderados o
livianos. En otras palabras, es importante evaluar y calificar, pero tanto trabajadores como
empresarios deben tener conciencia de que existe otro camino, que debería apuntar a
que los trabajadores puedan desarrollar sus actividades en un ambiente cómodo, que
evite no sólo el “envejecimiento prematuro”, sino que les permita realizar su trabajo,
durante toda su vida laboral, sin accidentes, en buen estado de salud y motivados para
desarrollar su actividad en forma productiva, dentro de límites aceptables de carga física,
mental, organizacional y ambiental.

Este capítulo, tiene como objetivo ilustrar, con ejemplos concretos, la forma en que la
carga de trabajo se puede reducir, lo que, en muchas ocasiones, se puede lograr con
medidas ergonómicas simples, de bajo costo, que liberan al trabajador de riesgos por
sobreesfuerzo. Por otra parte, el país necesita empresas productivas y el aumento de la
productividad se puede lograr sin sobrecargar excesivamente a los trabajadores, tanto en
actividades mecanizadas como en aquellas que requieren de mano de obra intensiva.
Antes de analizar ejemplos específicos, es conveniente señalar que la Ergonomía, como
multidisciplina, propende a un análisis integrado de todos los factores que afectan al
hombre en el trabajo, en la forma que se sintetiza en la figura 12.1.

Figura 12.1. Visión ergonómica del trabajo

Ergonomía:bienestar humano y productividad

Ambiente organizacional

Ambiente
Ambiente
social físico

Interfase hombre-máquina
Interfase hombre-herramienta

125
Como se observa en la figura 12.1, desde un punto de vista ergonómico, se considera
que el hombre, en cualquier actividad que desempeñe, actúa como una "central de
comunicación", que percibe información del ambiente, la elabora en base a conocimientos
previamente adquiridos y habitualmente ejecuta sus decisiones mediante su sistema
efector, constituido por las cuatro extremidades. Por lo general, mientras más simple es
un trabajo, mayores son las necesidades de fuerza y movimiento. Por el contrario, en
actividades intelectuales o muy mecanizadas, son cada vez mayores las demandas de
percepción y toma de decisiones, con un escaso componente de trabajo físico. Este
simple esquema, "percepción- decisión- acción", tiene una importancia básica en la
ejecución de una actividad y se requieren conocimientos de anatomía, fisiología y
psicología humanas para establecer los límites de demanda que, en cada etapa de este
circuito, el trabajo puede exigir al hombre. La baja eficiencia, numerosos accidentes
atribuidos a acciones inseguras, la presencia de fatiga y muchas enfermedades, pueden
tener su causa en la imposición de demandas de percepción, de procesamiento de
información y toma de decisiones o de respuesta mecánica superiores a la capacidad del
ser humano.

En el análisis ergonómico también se considera el medio físico en el cual se efectúa un
trabajo. El ruido, las vibraciones, el calor, el frío, los productos tóxicos etc., cuando
exceden ciertos límites, pueden provocar enfermedades y alterar el bienestar. En algunos
casos, aunque estos agentes se mantengan bajo niveles que puedan provocar
enfermedad, pueden ser causa de estrés ocupacional y llegar a producir problemas
psicológicos en los trabajadores.

Lo destacado en los párrafos precedentes, engloba los problemas inherentes al puesto de
trabajo, pero hay muchos otros factores de organización que no dependen del lugar de
trabajo en sí, sino que de la organización del sistema o proceso en que la actividad está
inserta. De manera que, el concepto moderno de Ergonomía, considera el análisis de las
actividades de un trabajador, como parte de un sistema que en su conjunto debe ser
eficientemente diseñado. Por otra parte, el ambiente social no puede ignorarse. Este
reviste una importancia especial en personas que tienen que vivir en campamentos, los
cuales deben ser higiénicos y ofrecer privacidad y facilidades para la recreación y el
descanso.

Para facilitar el análisis que continúa, los ejemplos se discutirán separadamente pero hay
que tener en mente que, cada factor, no puede ser analizado en forma independiente, ya
que, cada uno de ellos, es parte de un proceso de trabajo, que requiere un análisis
integral. La información contenida en este capítulo proviene principalmente de estudios
realizados durante los últimos 30 años en la Unidad de Ergonomía de la Universidad de
Concepción. Se ha mantenido en reserva la identidad de las empresas, debido a que
algunos de los estudios realizados tuvieron carácter confidencial. En todo caso, la mayor
parte de la información del sector forestal proviene de Apud y Valdés(1995) y de Apud,
Gutiérrez, Lagos, Maureira, Meyer y Espinoza (1999). Con respecto al sector minero, la
información tiene origen en una síntesis de estudios realizados por Apud y Meyer (2001)
en la zona norte, en empresas de la gran minería del cobre, mientras que los ejemplos del
sector pesquero provienen de Gutiérrez (1996) y Apud, Maureira y Lagos (2002)

126
12.2. EJEMPLOS DE SELECCIÓN DE HERRAMIENTAS

A continuación se presenta una síntesis de resultados de un estudio de poda, de tres a
seis metros, que fue realizado en el sector forestal para analizar dos herramientas para la
misma actividad.

La poda de los árboles se ha constituido en una importante tarea de manejo para la
obtención de madera libre de nudos. Esta es una labor en que, para lograr el objetivo, no
sólo es importante el rendimiento, sino que también la calidad, ya que cortes defectuosos
o desgarros en la corteza del árbol, pueden producir dificultades de cicatrización. En
Chile, hasta hace pocos años, el método tradicional para poda media era el uso de una
sierra con un mango de seis metros de largo. Como se puede apreciar en la figura 12.2a,
el trabajador, desde el suelo, cortaba las ramas a gran distancia del objeto de trabajo,
desde una posición muy inadecuada para el cuello, la espalda y los brazos, sometidos a
una fuerte carga estática. Esto, además, era causal de cortes defectuosos. El método
alternativo propuesto, que se puede observar en la figura 12.2b, fue el uso de escaleras
para trepar a los árboles, de manera tal que el podador, muy cerca del objeto de trabajo,
realizaba el corte con una sierra adecuada. Esto favorecía un corte de mejor calidad y
disminuía los problemas derivados de la postura de trabajo.

Figura 12.2a. Poda de árboles desde el suelo. 12.2b. La misma tarea realizada con sierra
con el trabajador trepado en una escalera

a b

Al evaluar comparativamente ambos sistemas de trabajo, los resultados revelaron que, al
podar desde una escalera, los trabajadores alcanzaban rendimientos promedio de 125
árboles por jornada, mientras que, al hacer la misma tarea desde el suelo, sólo llegaban a
96 árboles por jornada. En ambos casos, la frecuencia cardíaca media de la jornada fue
muy similar, alcanzando promedios de 100 latidos por minuto, cifra que se sitúa dentro de
límites aceptables para jornadas de 8 horas. A estos antecedentes, se suma el que la
calidad de los cortes fue muy superior, podando desde de la escalera. ya que se cumplía
un principio básico que es el de acercar la mano al objeto de trabajo. Además, los

127
trabajadores señalaron no sentir fatiga en brazos ni piernas y disminuyeron las quejas por
molestias en espalda y cuello.

Si se hubiera evaluado este trabajo, por ejemplo, bajo el criterio de sobrecarga postural, a
raíz de los problemas músculo esqueléticos reportados por los podadores, se habría
justificado calificar el trabajo como pesado, ya que el trabajador pasa, en promedio, mas
de 50 minutos por hora de trabajo con los brazos sobre los hombros. La intervención
ergonómica en este caso, que se realizó a raíz de los niveles de ausentismo y debido a la
mala calidad del trabajo, fue ampliamente aceptada por empresarios y trabajadores. En el
caso de estos últimos, les permitió además incrementar sus ingresos en un 30% por el
aumento de producción.

12.3. LA IMPORTANCIA DE LOS ACCESORIOS.

Apud y Valdés (1995) comunicaron resultados de un estudio de plantación en el cual
demostraron que, simples cambios, pueden ayudar a disminuir la sobrecarga física,
aumentando el rendimiento y el salario de los trabajadores. El trabajo de plantación se
hace con un pala especial y originalmente las plantas se transportaban en una caja de
madera, que se puede ver en la figura 12.3. Con este sistema, los trabajadores
alcanzaban un rendimiento de 425 plantas por jornada. La principal queja de los
plantadores era el peso de la caja de madera. Por esta razón, se preparó un prototipo de
cartón plastificado, 4 kilos mas liviano, que posteriormente se fabricó en plástico. Las
características de estas cajas se resumen en la tabla 12.1.

Figura 12.3. Plantador portando la caja de madera y un prototipo de plástico

Caja de cartón Caja de madera
usada como que se empleaba
base para el tradicionalmente
prototipo de
plástico

128
Tabla 12.1. Dimensiones y peso de las cajas para el transporte de plantas

Caja de madera Prototipo de plástico
Dimensiones 52x25x40 53x22x36
Peso vacía (kg) 5.5 1.4
Peso con plantas 10.7 6.6

La tabla 12.2 muestra que el gasto de energía fue menor cuando la plantación se hizo
con cajas de plástico, aún cuando estas diferencias no fueron estadísticamente
significativas. La misma tendencia, se observó cuando el gasto de energía se expresó en
kilocalorías por planta.

Tabla 12.2. Gasto de energía durante plantaciones con caja de cartón y de madera,
excluido el período de transporte de cajas desde los lugares de almacenamiento

Variables Unidades Plantar con caja de Plantar con caja de
madera cartón
Gasto energético Kcal/min 9.20 8.50

Gasto energético Kcal/planta 4.72 4.48

En la tabla 12.3 se puede ver que el rendimiento aumentó de 426 a 578 plantas por
jornada, lo que equivale a un incremento de 36%, cuando los trabajadores usaron la caja
de plástico. En esta misma tabla, se destaca el gasto de energía requerido para alcanzar
esa cantidad de trabajo. Los cálculos se hicieron multiplicando el gasto de energía por
planta por el número total de estas. Es interesante ver que, el mayor rendimiento, se logró
con un gasto de energía mayor, aún cuando, como se indicó en la tabla 12.2, el gasto
energético por planta fue menor con la caja de cartón.

Tabla 12.3. Rendimiento promedio (plantas por jornada) y estimación del gasto de
energía para ese rendimiento.

Variables Unidades Caja de madera Caja de cartón
Rendimiento Plantas por jornada 578 426
Gasto energético1 Kcal 2589 2010
1
Gasto energético calculado desde el total de plantas por jornada multiplicado por los
requerimiento de energía para plantar un árbol.

Esta aparente contradicción, revela un hecho que es fundamental en cualquier estudio de
trabajo físico pesado; no es suficiente estudiar solo la actividad principal, sino que el
trabajo debe ser observado en su conjunto. En este caso particular, el trabajo estaba
organizado, de tal manera, que los plantadores usaban el 25% de la jornada, en el
transporte de plantas, de manera que una parte importante de la energía era empleada
en la tarea secundaria. En la tabla 12.4, se puede ver que el caminar con la caja de
madera es un trabajo extremadamente pesado, mientras que la misma actividad con caja
de plástico también es pesada, pero mas liviana que caminar con la caja de madera. La
diferencia es de 4 kilocalorías por minuto; como este trabajo se hace aproximadamente

129
durante 120 minutos, la diferencia de gasto de energía para el transporte de la caja de
madera, es 480 kilocalorías superior para el periodo de transporte de plantas.

Esto significa, que el trabajador necesitará más tiempo para recuperarse de este trabajo
pesado y que tendrá menos energía disponible para realizar la actividad principal, cuando
usa la caja de madera. Es necesario explicar que los plantadores tuvieron una
alimentación similar durante todo el periodo de estudio.

Tabla 12.4. Valores promedio para frecuencia cardiaca, consumo de oxigeno y gasto
energético caminando con la caja de madera y de cartón.

Variables Unidades Caminar con caja de Caminar con caja de
madera cartón
Frecuencia Latidos por minuto 153 126
Cardiaca
Consumo de Litros por minuto 2.6 1.8
oxigeno
Gasto energético Kcal/min 13 9

Una de las recomendaciones después del estudio fue evitar que los trabajadores fueran a
buscar las cajas a los depósitos. Se propuso mantener las plantas lo más cerca de las
áreas de trabajo y tener a un trabajador con equipo adecuado para entregar las cajas en
las áreas de trabajo. Como los trabajadores permanecían 9 horas en el bosque (8 de
trabajo mas 1 de colación), se propuso darles descansos adicionales a media mañana y
a media tarde, de manera que el tiempo efectivo de trabajo fue de 7.5 horas. Además,
con el conocimiento del gasto energético por planta, se estimó que los trabajadores
podían alcanzar un rendimiento de 700 plantas por jornada, sin superar en promedio el
40% de su capacidad aeróbica, límite para calificar un trabajo como pesado. Sin
embargo, para llevarlo a cabo se les proporcionó 2 suplementos de alimentos de 250
kilocalorías, uno para el descanso de la mañana y el otro para la pausa de la tarde,
aumentando así la ingesta de energía a 4500 kilocalorías diarias. Este esquema, fue
evaluado en un número importante de trabajadores y el promedio de rendimiento, para
esa temporada, fue de 718 plantas por jornada. Como se puede observar, cambios
simples permiten aumentar los salarios, sin sobrecargar a los trabajadores, mejorando
también la eficiencia operacional de las empresas.

12.4. AREAS DE TRABAJO Y DISTRIBUCIÓN DE EQUIPOS.

En un estudio realizado por Apud, Meyer y Osorio (no publicado) en una planta minera,
se observó una tarea en que el operador está de pie y/o caminando alrededor del 90% de
la jornada. Como indicador de los esfuerzos desplegados, en la tabla 12.5 se puede
observar la frecuencia cardíaca media de la jornada y durante el trabajo en la mañana y
en la tarde, separadamente. Si se considera el promedio de 101 latidos por minuto,
habría que aceptar que, desde el punto de vista de carga sobre el sistema cardiovascular,
este es un trabajo moderado, ya que no supera los 115 latidos por minuto. No obstante, si
se observa los valores más altos, se puede ver que, en algún momento, llegó a niveles
extremadamente pesados, en que su frecuencia cardíaca alcanzó 158 latidos por minuto.

130
Este es uno de los factores que podría explicar el porqué la frecuencia cardíaca promedio
de la segunda parte de la jornada es mayor. Cuando los trabajadores llegan a niveles tan
altos, necesitan un tiempo para recuperarse. Si la recuperación no es completa, para igual
trabajo, habrá una tendencia a que la frecuencia cardíaca vaya en aumento. Cabe
destacar que, en esta tarea, justificadamente, los trabajadores manifestaron síntomas en
sus extremidades inferiores hacia el final de la jornada

Tabla 12.5. Frecuencia cardíaca media de un trabajador minero

Frecuencia Cardíaca Promedio Mínimo - Máximo Desviación estándar
Jornada 101 77-158 13.2
Trabajo AM 100 81-158 12.5
Trabajo PM 105 82-156 12.6

Para analizar más en detalle este aspecto, en la figura 12.4, se puede observar el trazado
de la frecuencia cardíaca de un operador. Como se puede ver, al inicio de la jornada, en
las dos primeras horas, la frecuencia cardíaca alcanza tres “peak” en que supera los 115
latidos. Luego, entre el minuto 100 y 190 se mantiene bajo 115 latidos para, al final de la
mañana, hacer dos “peak” sobre 145 latidos por minuto. Posteriormente, a la hora de
almuerzo, desciende y en la tarde inicia otro ciclo de trabajo en que nuevamente alcanza
períodos de frecuencia cardíaca muy altos, por tiempos más prolongados que en la
mañana. Hacia el final de la jornada, si bien los “peak” no son muy altos, la frecuencia
tiende a mantenerse la mayor parte del tiempo por sobre 100 latidos por minuto, lo que
podría ser un indicador de fatiga acumulada. Conviene señalar que, los niveles más altos
de frecuencia cardíaca, se alcanzan durante el ascenso de escaleras y chequeo de
sólidos, tarea que se discutirá a continuación.

Figura 12. 4. Carga física de un trabajador minero
170
160
frecuencia cardíaca (latidos por minuto)

150
140
130
120
110
100
90
80
70
0 100 200 300 400 500 600 700 800
minutos

El hecho que estos trabajadores caminen durante la mayor parte de la jornada, amerita
analizar si es posible reducir estos tiempos e, incluso, incorporar algunos elementos que
les permitan hacer pausas, sin retrasar sus labores. Por esta razón, se analizará distintos
aspectos ergonómicos que contribuyen a la carga de trabajo y que pueden ser un freno
para una producción eficiente.

131
El primero que conviene mencionar es la presencia de numerosas escaleras, como la que
se puede ver en la figura 12.5a, que tiene una fuerte pendiente, mientras que la que se
ilustra en la figura 12.5b, es simplemente una escala vertical.

Figura 12.5 a y b. Escaleras en el área de trabajo

a b

Según lo afirman diversos investigadores, subir escaleras es un trabajo extremadamente
pesado. El gasto de energía, de subir una escalera, con una pendiente de 30.5°, a una
velocidad de 17.2 metros por minuto, equivale al doble de trabajar con una pala, andar en
bicicleta o cortar el pasto. Lo observado en terreno revela que, en algunos lugares, es
difícil disminuir la pendiente de las escaleras, pero en otros, como el caso que se muestra
en la figura 12.5a, sería posible mejorar el diseño. Lo óptimo es que las escaleras tengan
una pendiente entre 25 y 30°, con peldaños de 17 cm de alto y con una profundidad de 29
cm.

Una de las tareas realizadas por estos operadores, que más demanda caminar, es la
toma de sólidos. En la planta hay estaciones de chequeo donde se realiza la extracción
de muestras para toma de sólidos, las que luego se pesan, en una balanza.

Un problema detectado, es que no en todas las estaciones de muestreo habían balanzas.
Por esta razón, en la medida que las estaciones de muestreo se alejaban de la balanza,
los operadores debían caminar largas distancias, cargando la herramienta y la muestra,
hasta llegar a la balanza más cercana. En los estudios de tiempo, se pudo detectar que,
cuando la balanza estaba próxima a los lugares de muestreo, tomar la muestra y pesar,
tomaba 1 minuto, mientras, sólo el desplazamiento desde las estaciones más alejadas
podía demorar hasta 3 minutos. Esta situación se tornaba crítica cuando el sistema de
trabajo estaba inestable y para normalizar la situación los trabajadores debían tomar
muestras con mayor frecuencia. Una forma esquemática de ilustrar esta situación se
puede ver en la figura 12.6. En ella también se puede observar que una buena alternativa
para hacer más eficiente esta actividad sería instalando un mayor número de balanzas, de
manera de evitar los largos recorridos cargando la herramienta y la muestra.

132
Figura 12.6. Desplazamiento para la toma de sólidos: esquema actual y esquema de
posible modificación

ESQUEMA ACTUAL
balanza

30” 1’ 1’30” 2’ 2’ 3’
30”

ESQUEMA POSIBLE MODIFICACION

balanza balanza balanza
45” 45”

30” 30” 30” 30” 30” 30”

Como se ha destacado en el texto precedente, estos trabajadores pasan un alto
porcentaje caminando o de pie y, en un número importante de las actividades que ellos
realizan, se detectaron problemas de postura de trabajo, que pueden ser particularmente
críticos en la generación de problemas músculo esqueléticos, agravados además por las
condiciones de frío en que se efectúan las tareas.

Uno de los más críticos era el acceso a las volantes que accionaban algunas válvulas.
Son controles pesados, la mayoría de gran tamaño (24 a 36 pulgadas), que requieren la
aplicación de grandes fuerzas para su operación. En algunos casos, por problemas
estructurales, existían serias dificultades para acceder a ellos y en otros, su posición era
antiergonómica para cumplir sin riesgos con la operación. Los problemas de posición, se
pueden ver en la figura 12.7, mientras que los riesgos de acceso, se ilustran en la figura
12.8.

En la figura 12.7a se puede observar un volante, que acciona una válvula, colocado muy
alto, al igual que una palanca, con la cual el operador no alcanza siquiera a tener
contacto (figura 12.7b). El alcance funcional hacia arriba para el 5 percentil de la
población nacional es de 185 cm. No obstante, esta dimensión es sólo una referencia
para el alcance de objetos y no para desarrollar fuerzas. El trabajo con los brazos en alto
en estos casos es muy fatigante, e impone riesgos severos para la espalda y para la
extremidad superior. La distancia codo-suelo del trabajador nacional es de 96 cm y para la
aplicación de fuerzas se recomienda que el objeto de trabajo, en este caso el volante, se
ubique unos 10 cm más abajo.

133
Figura 12. 7 a, b, c y d. Posición de controles manuales

a
a b

b

c d

Por otra parte, en la figura 12.7c y 12.7d, se puede ver que la ubicación de estos
controles, no sólo implica un problema de altura, sino que de ubicación y distancia frontal.
En la figura 12.7c, se ve como el operador se para en una superficie muy inestable donde
va montada la baranda y la incómoda posición que debe adoptar para accionar el volante.
La recomendación más básica para el desarrollo de fuerzas indica que los trabajadores al
hacer este trabajo, deben tener una buena superficie de apoyo y los controles ubicarse
dentro del alcance de los antebrazos, referencia que para el 5 percentil de la población
nacional, es de 28.1 cm.

Cuando los controles se posicionan sin considerar los alcances de un trabajador, el
resultado es que ellos deben asumir riesgos, improvisando formas de acceso, que son
peligrosas. Un claro ejemplo, se ilustra en la figura 12.8 a, b, c y d. Como se puede ver, el
operador pasa por encima de una baranda (a), luego camina por un tubo (b), desde donde
finalmente accede al control que opera en una posición en absoluto recomendable (c),
para luego seguir en su circuito de trabajo después de saltar nuevamente la baranda (d).

134
Figura 12.8 a, b, b y c. Acceso a un control: a) el operador pasa por encima de una
baranda, b) camina por un tubo, c) realiza desde una muy mala posición la actividad d)
luego regresa pasando nuevamente sobre la baranda.

a
b

c d

Si este trabajo hubiera sido evaluado en base a aspectos puntuales, por ejemplo carga
fisiológica promedio, no habría sido clasificado como trabajo pesado. Sin embargo, al
evaluar el impacto de la carga global de trabajo, esta actividad es un trabajo pesado. Lo
interesante para este caso, es que las soluciones presentadas para alivianar la carga
global de trabajo, no son difíciles de implementar y tampoco generaría un alto costo para
la compañía. Por esta razón, las correcciones se han comenzado a realizar durante el
presente año.

12.5. POSTURAS DE TRABAJO, AREAS DE ALCANCE Y MANEJO MANUAL DE
MATERIALES.

La implementación de cambios para corregir problemas posturales, es muchas veces de
bajo costo y puede generar un alto impacto en beneficio de la población laboral. Estos
problemas son muy comunes y derivan principalmente de malos diseños de oficinas,
mobiliario inadecuado, maquinas mal diseñadas, implementos de apoyo insuficientes,
áreas de alcance inapropiadas, ejercicio de fuerzas desde posiciones inadecuadas, etc.
Estos problemas, en su mayoría se producen, porque en las etapas de diseño del
trabajo, no se incorpora conocimientos de las características antropometricas y
funcionales de la población, pero también por la falta de capacitación, para que los
trabajadores desarrollen su trabajo con un mínimo de riesgos para su sistema músculo
esquelético. Más aún, es común que los sistemas de trabajo, por un mal diseño
ergonómico, obliguen a las personas a permanecer en posiciones estáticas, durante
períodos demasiado prolongados, sin pausas que les permitan variar su postura.

La experiencia de 30 años de la Unidad de Ergonomía de la Universidad de Concepción,
revela que este es un problema generalizado. En todos los estudios realizados, más del

135
50% de la población se queja de síntomas músculo-esqueléticos, particularmente en
actividades sedentarias. Como ejemplo, se presenta el caso de dos cajeras de un
banco que, durante sus años de trabajo, sufrieron problemas cervicales y lumbares, que
les generaban muy mala calidad de vida laboral y ausentismo frecuente para concurrir a
tratamientos kinesiológicos. Ambas, al jubilar, tenían un daño bastante severo a su
columna, que sin duda podría calificarse como envejecimiento prematuro asociado al
trabajo. Sus puestos de trabajo se ilustran en la figura 12.9.

Figura 12.9 a, b, c y d. Puestos de trabajo de 2 cajeras de un banco.

a b

c d

La pregunta es: ¿es lógico esperar treinta o más años, sufriendo a diario por problemas
que se podrían disminuir con un buen diseño del trabajo?. Como se observa en la figura
12.9a, el respaldo del asiento, que debería apoyar la zona lumbar, está ubicado en una
posición, por decir lo menos, absurda y el movimiento frecuente de rotación que se
observa, tanto en la figura 12.9b y c, podría perfectamente haberse corregido con una
mejor distribución de los implementos de trabajo, que debían estar cerca de las áreas de
alcance. Por otra parte, como se observa en la figura 12.9d, el soporte para los pies es
absolutamente improvisado y la cajera acomodaba distintos elementos, incluso el
papelero, para poder mejorar su postura.

El ejemplo de las cajeras es de la decada del 80. Lamentablemente, estos problemas no
están disminuyendo, sino que aumentan día a día y lo inquietante es que, bajo cualquier
criterio, es difícil calificar un trabajo como pesado, porque la silla de un trabajador no es
la adecuada o porque la distribución de sus elementos de trabajo lo obliga a asumir
posturas de riesgo. En relación a esto último, se presentarán algunas situaciones
detectadas en un estudio reciente, realizado en plantas salmoneras, donde se detectaron
una serie de problemas con las áreas de alcance y el manejo manual de los productos,
que incidían en la generación de problemas músculo esqueléticos y cuyas soluciones no
requieren de grandes inversiones para mejorar la situación.

136
En la figura 12.10, se aprecia un trabajador que se encarga de proveer cajas para la
operación de empaque. Esta persona casi no tiene visión de su trayecto ni control de la
carga que transporta, lo que aumenta el riesgo de accidentes. Aunque las cajas vacías
son livianas, la solución es simple, en el sentido que debería limitarse el número de ellas
que se transportan en un solo viaje.

Figura 12.10. Transporte de cajas en una empresa procesadora de salmones

Transporte de cajas

Nótese, que el operario está por detrás
de las cajas

Esto no ocurre sólo con el transporte de cajas, sino que en varias secciones de las
empresas estudiadas, en que el problema se torna más crítico, por el peso de los
productos. Como se puede ver en la figura 12.11, las operarias trasladan un número
excesivo de bandejas perdiendo la visibilidad de su trayecto. Al apilar las bandejas, se
producen tiempos de espera que hacen que la persona permanezca con peso más allá
del tiempo requerido para esta labor. Se observó posturas inadecuadas que sobrecargan
la columna del trabajador. El apilado de bandejas llega hasta alturas excesivas que
afectan el sistema músculo esquelético. En este caso, limitando el número de bandejas
transportadas y colocándolas dentro de un rango de alturas cómodo para depositarlas
soluciona el problema.

137
Figura 12.11. Traslado y deposito de bandejas con salmones.

Otro ejemplo crítico, de las mismas características, se presenta por el mal diseño de
algunos carros en que los operadores deben colocar bandejas, con producto,
prácticamente hasta el suelo, posición que se ilustra en la figura 12.12a. La actividad de
mover estos carros, que se muestra en la figura 12.12b, resulta también excesivamente
pesada, como se observa en el traslado de salmón eviscerado y descabezado
congelado, cuya maniobra exige a los operarios realizar gran esfuerzo físico. Estos
problemas se podrían solucionar limitando el número de bandejas o peces por carro,
colocándolos en un rango cómodo de maniobrar. Por otra parte, la mala mantención de
las ruedas, de carros como el de la figura, y su falta de agarre demandan esfuerzos
adicionales que imponen sobrecargas excesivas e innecesarias.

Figura 12.12a y b. Colocación de bandejas y traslado de carros en una planta
procesadora de salmones

a b

138
Dentro de los numerosos problemas derivados de alcances incorrectos en este tipo de
plantas, en la línea de filete de salmón, se observó un puesto de trabajo de calibrado en
que la operaria trabajaba de pie durante toda su jornada, realizando movimientos con
altos niveles de exigencia física. La actividad consistía en tomar la pieza de salmón
despinado y clasificado, desde cajas apiladas en el piso, pesarla y, posteriormente,
colocarla en bandejas. Esta secuencia de operaciones le exige agacharse repetidas
veces, sobrecargando su columna vertebral como consecuencia de la inadecuada
ubicación de los distintos elementos de trabajo y de la técnica de levantamiento
empleada. En la figura 12.13, se puede ver las acciones críticas encontradas en este
puesto, las que se podrían corregir en forma simple y de bajo costo, si el producto se
tomará desde una altura correcta y no desde cajas ubicadas en el suelo.

Figura 12.13. Posturas que debe asumir una operaria n el trabajo de calibrado de salmóm.

Existen en estas empresas muchos operarios que desempeñan labores de apoyo que
podrían alivianarse mejorando sus elementos de trabajo. Por ejemplo, en una empresa se
observó a un operario que se encargaba de recibir los bines, que son contenedores
donde vienen las piezas a filetear. El se encargaba de retirar el agua con hielo, sacar las
piezas para alimentar la línea, así como también, limpiar y retirar los desechos del fileteo
manual y de la máquina fileteadora. Estas actividades le exigen trabajar de pie durante
toda la jornada, realizar esfuerzos musculares con el cuerpo completo y adoptar
posiciones inadecuadas y de riesgo para su sistema músculo-esquelético, en especial
cuando extrae con un recipiente el agua con hielo y saca de los bines piezas de más de 8
kg. Muy justificadamente estos operarios manifiestan molestias en la región lumbar. Esto
se produce principalmente por la profundidad de estos contenedores, como se observa en
la figura 12.14a, b y c. En algunas tareas, a la mala posición de trabajo, se agrega la
manipulación de hielo que se observó en una empresa, en la forma que se ilustra en la
figura 12.14.c. Como se ve, la operaria introduce una caja en el bin, saca hielo con sus
manos, para irlo depositando en las cajas en que será almacenado el producto. En estos
casos, el problema se puede solucionar diseñando contenedores que permitan sacar las
piezas o el hielo desde una mejor posición. Para ello, se debería evaluar un prototipo con
doble fondo, de los cuales uno de ellos sea móvil y se pueda subir, con un motor o pedal,
a medida que van subiendo las piezas. Esto permitiría subir la base y mantener los

139
pescados siempre en altura cómoda de manipular. Si estos bines tuvieran, además, un
tapón en la parte inferior, permitiría liberar a los operarios de vaciar con bidones o
bandejas el agua con hielo. Esta medida requiere considerar la capacidad de almacenaje
de los bines, cantidad de depósitos necesarios y espacio suficiente, pero de ser factible
transformaría este aspecto de la tarea de pesado a moderado, por la mejoría en los
alcances y la postura de trabajo.

Figura 12.14a y b. Operador extrayendo salmones desde el fondo de un contenedor o bin.
12.14c. Operaria colocando hielo en una caja de embalaje.

a b c

12.6. LA IMPORTANCIA DE LA DOSIFICACIÓN DE PAUSAS

12.6.1. Efectos de las pausas en trabajos repetitivos.

Dos de los problemas de salud laboral prevalente, son el síndrome de uso excesivo de
extremidad superior (SUEDES) y el lumbago (Gutiérrez, 1996). En el año 1995, se
efectúo un estudio, el cual estuvo orientado a establecer la importancia relativa, el tipo de
lesiones y los factores asociados a trastornos musculo-esqueléticos en trabajadoras de la
línea de merluza de una planta procesadora. Al respecto, se pudo establecer que la
prevalencia de trastornos musculo-esqueléticos era de un 57,1%. De ellas un 19, 2%
correspondía a SUEDES y un 32,6% a trastornos cervicales, dorsales y lumbares. El
estudio permitió identificar deficiencias importantes en el diseño y en la organización de
puestos de trabajo, que incidían en los síntomas detectados en estas trabajadoras
(Gutiérrez, 1998).

En cuanto al diseño del puesto de trabajo, en la figura 12.15 se ilustran los problemas
ergonómicos que éste presentaba.

140
Figura 12.15. Puesto de trabajo de limpieza de filetes de merluza: diseño previo con
deficiencias

Rieles ubicados
sobre la altura de
hombros

Manejo innecesario
de carga entre
diferentes planos
de trabajo

Caja de plástico,
de características
inestables,
empleada como
bases de
sustentación

En el año 1997, la empresa decide renovar la línea de merluza. Con los antecedentes y
propuestas que se disponía, se implementó el tipo de puesto de trabajo que se ilustra en
la figura 12.16. Los cambios en el diseño fueron:

• Superficies de sustentación o apoyo ajustables al tamaño corporal de las usuarias.
• Rieles de alimentación dentro del alcance funcional de las operarias
• Desplazamiento de cargas dentro del mismo plano de trabajo
• Espacio suficiente para el tamaño corporal de las personas y de los implementos que
se requiere en las tareas.
• Incorporación de un asiento o sillín para que las personas alternaran la postura de pie
y sentado a través de la jornada.

141
Figura 12.17. Puesto de trabajo de limpieza de filetes de merluza: diseño con cambios
implementados

Riel de alimentación
bajo la altura de
hombros de la
población usuaria

Superficies de trabajo
en un mismo plano

Bases de
sustentación
amplias y ajustables
en altura

Los cambios en los puestos de trabajo dieron origen a un segundo estudio realizado en el
año 1997, donde la variable de interés fue la administración de esquemas de trabajo-
pausa, que permitieran reducir el riesgo de SUEDES. Un requerimiento importante era
que los esquemas de pausas no tuviesen efectos adversos en la producción y la calidad.

Los esquemas de trabajo-pausa estudiados, están resumidos en la Tabla 12.6. Como se
puede apreciar, el esquema l corresponde a las condiciones bajo las cuales se operaba
en la empresa. Los esquemas alternativos son aquellos que incorporan 10 minutos por
cada dos horas de trabajo (esquema II), 6 minutos por hora de trabajo (esquema III) y 3
minutos por media hora de trabajo (esquema IV). En los esquemas II, III y IV, se
efectuaron ejercicios compensatorios. Para ello, se diseñaron ejercicios específicos, que
tienden a facilitar la recuperación y fortalecer los grupos musculares. También, la
actividad se orientó a generar estímulos e interacciones para reducir la monotonía del
trabajo.

142
Tabla 12.6. Esquemas de trabajo-pausa

Esquemas de Organización de las pausas Número de veces
trabajo-pausa que se realizan los
ejercicios
compensatorios
I Sistemas utilizados en la empresa: No se realizan
a) Sección Filete: cada dos horas, 10
minutos.
b) Sección limpieza y lomo sin
pausas.
II Cada dos horas, 10 minutos. 2

III Cada hora, 4 a 6 minutos. 2

IV Cada media hora, 2 a 3 minutos. 1

De los esquemas evaluados, el más aceptado por las operadoras fue el esquema III, vale
decir 4 a 6 minutos de pausas con ejercicios compensatorios. Más aún, los resultados de
producción y calidad, no presentaron diferencias estadísticamente significativas cuando
se trabajó con pausas y ejercicios compensatorios de 4 a 6 minutos por hora. A modo de
ejemplo en la Tabla 12.7, se resume la producción obtenida por las operarias de la
sección limpieza. Los valores están expresados en kilogramos de producto faena por
jornada. El análisis estadístico reveló que no existían diferencias significativas.

Tabla 12. 7. Esquemas de trabajo pausa y rendimiento obtenido por operarias de la
sección de limpieza.

Esquemas de Rendimiento (kilos/jornada)
trabajo-pausa
Promedio DE Rango
I 192,8 ns 52,6 111,2 – 258,6
II 180,7 ns 32,5 137,7 – 219,8
III 213,8 ns 56,6 168,1 – 302,4
IV 205,4 ns 56,5 126,0 – 270,6

La investigación entregó información que permitió a la empresa tomar una decisión sobre
la incorporación de esquemas de trabajo-pausa. Es así como, a comienzos de 1998, se
implementó el esquema III para todas las secciones de la línea de merluza,
monitoreándose la frecuencia de SUEDES durante los años 1998 y 1999. En el período
se registraron prevalencias de SUEDES de 7,1 y 9,2 %, respectivamente. Como se puede
deducir, si se compara con el año 1995, en el cual se alcanzó una prevalencia de 19,2 %,
la disminución es importante. Además, la prevalencia de trastornos cervicales, dorsales y

143
lumbares, se redujo de 32, 6 % en el año 1995, a 8,6 y 12,7 % durante los años 1998 y
1999, respectivamente (Gutiérrez, et al. 2000).

12.6.2. Dosificación de pausas en trabajos dinámicos

Las pausas tienen una importancia fundamental para reducir la carga física de trabajo y
aumentar el rendimiento. Por lo general, cuando en una faena no se otorgan pausas y los
trabajadores realizan sus actividades en forma continuada, se producen tendencias
similares a las observadas en un grupo de podadores, resumidas en la figura 12.13. En
ella, se ilustra un seguimiento, hora a hora, del rendimiento expresado en árboles
podados por hora y los valores medios de carga cardiovascular, derivados de la
frecuencia cardíaca, medida minuto a minuto, durante toda la jornada de la mañana
(%CC). Como se observa en la figura 12.18, la tendencia general es que el trabajo en la
primera hora se inicia con alto rendimiento y también con una carga cardiovascular
relativamente alta. Sin embargo, según avanza la jornada, hay una tendencia a la
disminución del rendimiento con una baja moderada de la carga cardiovascular. A partir
de la tercera hora, sigue bajando el rendimiento, pero la carga física se mantiene,
mientras que, en la última hora, el rendimiento continúa bajando, pero la carga sobre el
sistema cardiovascular aumenta significativamente. Por lo general, un aumento de la
frecuencia cardíaca, con reducción del rendimiento es consecuencia de la fatiga
acumulada por la falta de descansos. Es un error muy común no programar las pausas,
siendo lo más recomendable que los trabajadores efectúen al menos una pausa a media
mañana de alrededor de 15 minutos o, más conveniente aún, pausas de 5 minutos
después de cada hora de trabajo. Desde un punto de vista ergonómico, las pausas breves
y frecuentes son las más efectivas para reducir la fatiga general o la de los segmentos
corporales comprometidos, como por ejemplo, los brazos en el caso de los podadores.
Por supuesto que la decisión de una u otra forma de pausas depende de las
circunstancias en que se efectúa el trabajo.

Figura 12.18. Promedio horario de rendimiento (árboles/podados) y porcentaje de carga
cardiovascular (% CC) de un grupo de podadores durante cuatro horas de trabajo en la
mañana.
45 32

30
41

28
arb/podados

37
% CC

(àrb/hr)
26
CC
33
24

29
22

25 20
1 2 3 4

A manera de ejemplo del efecto de las pausas, en un estudio realizado en época de
verano en desramadores que trabajaban con hacha, se programaron pausas de 15
minutos a media mañana y media tarde. Se encontró un aumento de 16% en el
rendimiento con descansos programados. Como se observa en la figura 12.19, cuando se

144
trabajó con pausas, el rendimiento aumentó de 2.6 a 3.2 m3/hr., mientras que la carga
cardiovascular disminuyó de 35 a 33%. En otras palabras, la buena recuperación que
sigue a las pausas, permite a los trabajadores lograr mejores rendimientos con menor
carga física.

Figura 12.19. Promedio de rendimiento(m3/hr) y carga cardiovascular (%CC) para un
grupo de hacheros desramadores trabajando con y sin pausas

3,5 36

3,2 35

3 34
m %
3/ m3
hr 33 C
2,6 C CC

2,5 32

31

2 30
Desramadores s/p Desramadores c/p

12.6.3. Pausas en trabajos con alta carga mental.

En la gran minería del cobre, el despacho de camiones de extracción es una tarea crítica
por la responsabilidad de la actividad y la sobrecarga sensorial permanente a que están
enfrentados estos trabajadores.

Los operadores se apoyan en sistemas computacionales, que controlan desde un
número variable de pantallas. En términos simples, estos programas destinan los
camiones a las palas y desde ellas a los chancadores o vertederos. También coordinan
las detenciones, mantenciones, recargas de combustible, etc. La sobrecarga sensorial ya
mencionada, se debe a que el trabajador está permanentemente interactuando con el
sistema computacional y se comunica por radio con los camiones, supervisores, palas,
etc. En otras palabras debe estar alerta permanentemente con una importante sobrecarga
auditiva, visual y de rápida toma de decisiones, las cuales obviamente son de gran
responsabilidad. En uno de los casos estudiados, se observó que el operador puede
estar comunicado con 5 ó 6 personas al mismo tiempo por lo que, debe priorizar sus
decisiones de acuerdo a lo que su criterio le indica La radio tiene 16 canales, aunque el
operador normalmente trabaja con 4 canales. Incluso, existe en el puesto de trabajo un
teléfono, abierto, que en ocasiones, el operador no puede contestar frente a la presión
para tomar decisiones importantes, sin medios objetivos para decidir si esa llamada puede
ser igualmente importante, lo que podría solucionarse parcialmente con un teléfono con
pantalla. Por ejemplo, si él estima que pueden haber problemas en ciertas áreas de la
mina, podrían llamarlo por teléfono, por lo que en esos casos está también alerta al
teléfono, lo que implica que tiene, en determinados momentos, que comunicarse por
radio, hablar por teléfono y tomar decisiones rápidas interactuando con el computador.

145
Las señales que recibe el operador se pueden clasificar de la siguiente manera:

• Mensajes indirectos. Son aquellos que circulan en la radio, algunos de los cuales
tienen que ver con la operación.
• Mensajes directos sin participación. Mensajes que le son enviados al despachador
para informar sobre una situación normal en la mina.
• Mensajes directos con participación. Mensajes en los cuales el despachador debe
interactuar con otro interlocutor y tomar decisiones.

Como se señaló antes, los canales de los mensajes son de tipo auditivo (radio a través de
4 canales directos y otros 12 indirectos y teléfono), visuales (2 pantallas de computador) y
comunicación directa con otras personas que requieren información.

En los estudios de tiempo, realizados en el puesto de trabajo, se pudo detectar varias
situaciones donde estos mensajes se mezclan y el operador debe elegir una opción,
dejando otras en espera. En la tabla 12.8, se puede apreciar un resumen sobre
informaciones auditivas que el operador recibe durante un periodo de 15 minutos. Cabe
destacar que, en los estudios de tiempo, se detectó que la sobrecarga visual de este
trabajador, determinada por la observación de las 2 pantallas de computador y de la
mina, es de un 95% de la jornada. De manera tal, que las señales auditivas siempre se
superponen con la necesidad de visualización del operador.

Tabla 12.8. Resumen de la cantidad de información auditiva durante un periodo de 15
minutos, expresada en segundos. En la tabla también se destaca el número de llamadas
telefónicas para dicho período.

Minuto Hablando Mensajes Mensajes Mensajes Hablando Nº de
Por radio Directos Acumulados Espera Teléfono Llamadas
1 20 2 2 20 2
2 27 2 4
3 8 1 5
4 11 1 6
5 33 1 7
6 60 0 7
7 17 0 7
8 28 1 8
9 60 0 8 28 1
10 21 1 9 1 37 1
11 41 1 10 0 60 1
12 42 1 11 1 60 0
13 50 1 12 0
14 34 2 14 2 10 1
15 25 1 15 1 23 1
Total 477 15 5 238 7
% 53 26

146
La información contenida en la tabla 12.8, se puede resumir de la siguiente manera:

• 53% del tiempo interactúa con distintas personas por radio.
• Entre el minuto 10 y el 15, el operador recibe información en forma simultanea de la
radio y del teléfono. Además tiene mensajes radiales en espera, ya que le resulta
imposible contestar.

• De las 7 llamadas telefónicas recibidas en 15 minutos:
4 tenían relación con el proceso
1 era para ubicar a una persona.
1 equivocada.
1 para preguntar sobre algo respecto a lo cual el operador no tendría porque estar
informado.

Este cuadro, que considera un período de operación normal, sin duda, puede ser mucho
más complejo cuando se producen emergencias o “cuellos de botella” por motivos
operacionales o por desperfectos. Además, la sala donde se encuentra el operador
contribuye a aumentar las interferencias con el trabajo específico que deben realizar. La
principal recomendación en esta tarea es que el operador debería tener pausas. Hay
antecedentes que demuestran que la carga mental y la cantidad de distractores a que se
ven enfrentados, retardan las reacciones y, por fatiga, también podrían cometer errores.
Estos errores pueden ser pequeños incidentes y demoras que se van sumando, que
generan estrés e interfieren en la labor principal del despachador que es la optimización
del sistema.

Considerando que en la organización actual del sistema de trabajo, hay un solo trabajador
en esta actividad, es imposible proponer un sistema de pausas. De manera tal, que si se
considera que un trabajo de esta naturaleza debería permitir a lo menos una pausa de 5
minutos por hora, una pausa más larga de 15 minutos en períodos intermedios de la
jornada y tiempo para un almuerzo normal, la principal recomendación es la incorporación
de una segunda persona. El trabajo puede dividirse en forma equilibrada para evitar el
exceso de carga mental. Si esta alternativa no fuera posible, se debería estudiar la
posibilidad de establecer un sistema de rotación de funciones, situación que podría ser
implementada considerando que en terreno, hay dos personas, que están capacitadas
para manejar el sistema y que realizan actividades más variadas y con menor carga
mental. Esto refleja que, con una buena organización de los descansos o con rotación de
tareas, esta actividad que debería calificarse como trabajo pesado podría transformase
en trabajo mediano o moderado.

12.7. NUMERO DE TRABAJADORES POR FUNCIÓN.

Un claro ejemplo de la importancia de seleccionar el número correcto de trabajadores por
función, se puede ilustrar en una de las formas tradicionales de cosecha forestal, en que
un motosierrista voltea los árboles en el bosque, los cuales posteriormente son
desramados por un número variable de hacheros. Si el número de hacheros que
acompaña al motosierrista no es el correcto, esta tarea puede ser extremadamente
pesada. Esto se demostró en un estudio realizado para verificar el efecto de efectuar el

147
desrame con 3 o 4 personas en esta función, cuyos resultados se sintetizan en la tabla
12.9.

Tabla 12.9. Promedio y desviación estandar (D.E.) para la frecuencia cardíaca media de
la jornada, la frecuencia cardíaca media durante la actividad principal, expresdas en la
tidos por minuto y el porcentaje de tiempo dedicado a la actividad principal, durante 5
jornadas de evaluación de desrrame con hacha en configuración 1:3 y 6 jornadas de
evaluación en configuración 1:4

VARIABLES CONFIGURACION PROMEDIO D.E.
Frecuencia cardiaca jornada 1:3 129 4.1
1:4 118 8.9
Frecuencia cardiaca actividad principal 1:3 141.5 4.2
1:4 133.3 6.7
% Tiempo en actividad principal 1:3 60.0 5.8
1:4 51.1 3.4

Los antecedentes resumidos en la tabla 12.9 son claros en evidenciar que la carga física
de los desramadores, en la configuración 1:3, constituye un exceso imposible de sostener
en el tiempo. No hay que olvidar que trabajadores bajo supervisión pueden por períodos
cortos exceder los límites de carga física prefijados como máximo tolerable pero, es
indudable, que el principal interés de quienes son responsables de la producción es
obtener rendimientos reproducibles. El resultado de desramadores en configuración 1:3
es precisamente un claro ejemplo de que los estudios de carga física son fundamentales
para determinar la adecuidad de un método de trabajo. Como se observa, en esa
configuración trabajaron en la actividad principal un 60% de la jornada, con una frecuencia
cardíaca promedio para ese período de 142 latidos por minuto, llegando a 129 latidos por
minuto como promedio de la jornada, lo que permite calificar este trabajo como pesado
desde el punto de vista cardiovascular. Lo observado en la configuración 1:3 revela muy
bien como se puede conseguir el equilibrio en la carga física. Aún cuando en este caso la
carga física de los desramadores está ligeramente por sobre los límites, se requeriría un
tiempo de descanso adicional muy pequeño para convertir este trabajo en moderado. Es
necesario destacar que la carga física durante las actividades principales en el desrame,
aún en la configuración 1:3, es alta y que el tiempo dedicado a actividades secundarias y
esperas es justo el requerido para la recuperación después de estos esfuerzos físicos
intensos. Lo que ocurrió con los desramadores en la configuración 1:4, es el más evidente
ejemplo, de que los tiempos usados para recuperación no fueron suficientes y que esos
trabajadores terminaron completamente fatigados al final de la jornada. Es pertinente
recordar que cuando se excede substancialmente el límite de 115 latidos por minuto, por
efecto de fatiga, el trabajador estará más propenso a los accidentes, hará un trabajo de
mala calidad y tendrá una menor motivación hacia su actividad.

Resultados como los anteriores deberían motivar a los empresarios a introducir
innovaciones, ya que ellas, no sólo permiten reducir la carga de trabajo, sino que también
generan aumentos en el rendimiento. En una empresa que introdujo las modificaciones en
el número de hacheros, basada en el estudio descrito, se encontró un aumento
significativo en la producción diaria de la cuadrilla. En la figura 12.20, se puede ver que
los motosierristas incrementaron su rendimiento en un 36% (de 11.1 m3/hora a 15.1

148
m3/hora), al aumentar la dotación de 3 a 4 desramadores, lo que permitió un aumento
proporcional del tiempo de trabajo y rendimiento de la máquina empleada para maderear,
cuyo uso representa el más alto costo de esta faena.

Figura 12.20. Rendimiento de motosierristas trabajando con 3 o 4 desramadores.

15,1
Configuración 1:4

11,1
Configuración 1:3

0 5 10 15 20
m3/hr

Configuración 1:3 Configuración 1:4

12.8. ROTACIÓN ENTRE TAREAS PESADAS Y LIVIANAS

Otro aspecto que se ha demostrado claramente conveniente para reducir la carga de
trabajo, cuando las condiciones así lo permiten, es la rotación de funciones. El cambio de
actividades entre trabajadores que ejecutan trabajos pesados y livianos reduce la carga
fisiológica y, por lo general, también permite aumentar el rendimiento. En el estudio que
se describirá, la rotación de tareas se hizo entre motosierristas que realizaban
actividades de volteo y aquellos que efectuaban sólo trozado de árboles, que es una
actividad más liviana. El criterio para la rotación se basó en principios fisiológicos, en el
sentido que está demostrado que la recuperación después de un trabajo pesado es más
rápida, mientras más frecuente sea el cambio a una actividad más liviana o se realice una
pausa. Por ello, se hicieron ensayos para que los trabajadores ejecutaran dos períodos en
la actividad más pesada y dos en la actividad más liviana. Las tareas se organizaron en
tal forma que los trabajadores iniciaban sus funciones en una actividad a las 8 de la
mañana. A las 10, después de diez minutos de pausa para el cambio de actividad,
iniciaban la otra tarea asignada. El almuerzo se efectuaba a las 12 horas. Al inicio de la
jornada de la tarde, ellos reiniciaban el trabajo en la primera actividad y, luego a las 15
horas con 15 minutos, hacían una pausa de 10 minutos mientras cambiaban nuevamente
de tarea.

En la figura 12.21, se puede ver el promedio para las variables medidas, cuando las
rotaciones se hicieron para volteo y trozado. En ella se puede observar que la carga
cardiovascular media de la jornada es inferior a la observada cuando el volteo se realizó
sin rotación. Los valores obtenidos destacan que el volteo es un trabajo pesado, mientras
que en la combinación de volteo con trozado, la carga cardiovascular promedio de la
jornada se reduce a 30%, lo que transforma este trabajo en moderado. En esta misma
figura, también se puede ver que, en el período que voltearon, los motosierristas tuvieron
una producción de 14.5 m3/hora mientras que al realizar las rotaciones con la actividad

149
más liviana, el rendimiento aumentó a 16.1 m3/hora, equivalente a 11%, con una carga
más liviana. Este ejemplo revela muy bien la forma en que se puede obtener equilibrio
entre productividad y reducción de la carga física, sin necesidad de inversión extra sino
que simplemente organizando mejor el trabajo.

Figura 12.21. Promedio de rendimiento (m3/hr y arb/hora) y carga cardiovascular (%CC)
para un grupo de motosierristas trabajando en volteo y rotando funciones con los
motosierristas trozadores tres veces al día (10 A.M., almuerzo y 15.15 P.M.)

42 40 M3_HORA
%CC
36
30
30
24 Sólo Volteo Volteo y Trozado
18 14.5 16.1
12
6
0
sin rotación 3 rotaciones

12.9. AMBIENTE FÍSICO: EJEMPLOS DE REDUCCION DE LA CARGA TERMICA.

El hombre en el trabajo está expuesto a diversos agentes físicos y químicos del ambiente
y sus efectos pueden dañar la salud, alterar el bienestar y reducir la eficiencia. En las
industrias, el trabajador a veces realiza sus actividades en un medio caluroso o frío, en
presencia de máquinas que emiten fuertes ruidos, utilizando herramientas vibrantes, con
iluminación insuficiente o expuesto a substancias tóxicas. Estos son algunos de los
agentes más comunes, pero la lista de elementos nocivos sería larga de enumerar.

Frente a dichos agentes, la meta de la ergonomía no es sólo evitar las enfermedades o
los accidentes, sino que promover el bienestar, evitando que el trabajo sea pesado. Por
ejemplo, un trabajador expuesto a ruido puede sufrir un daño auditivo irreparable, pero
también lo pueden afectar ruidos cuya intensidad no es tan alta como para dañar su
audición, pero cuya presencia es tan incómoda que le produce alteraciones psicológicas o
simples molestias que entorpecen su rendimiento laboral. Se escapa a la intención de
este capitulo entrar en un análisis detallado de cómo reducir la carga impuesta por todos
los agentes ambientales. No obstante, en base a la experiencia de los autores de este
texto, se tomará como ejemplo algunas formas ergonómicas simples de mitigar las serias
consecuencias de la exposición a calor.

Un ejemplo que demuestra el efecto negativo de trabajar en ambientes de alta
temperatura, se constató en un grupo de hacheros que desramaban en verano en algunos
días de intenso calor. En la figura 12.22 se observa la carga cardiovascular, el
rendimiento, el porcentaje de tiempo dedicado a pausas y la temperatura ambiente para la

150
jornada de la mañana y de la tarde. Como se puede verificar, tanto en la mañana como en
la tarde la temperatura fue alta, aún cuando en la tarde es extremadamente alta para las
condiciones habituales en Chile. Al comparar los resultados del trabajo efectuado en la
mañana y en la tarde se puede ver que, en la tarde, a pesar que aumentan las pausas y
disminuye el rendimiento, revelando que el trabajo efectuado es inferior al de la mañana,
la carga cardiovascular aumenta significativamente de 39 a 45%, lo que es un fenómeno
común durante la exposición a calor.

Figura 12.22. Promedio de carga cardiovascular, tiempo de pausas, temperatura ambiente
y rendimiento expresado en metros cúbicos por hora, durante trabajos de desrame con
hacha. Resultados verificados en la mañana y en la tarde en días de verano de intenso
calor

Este ejemplo, que revela el efecto de algo tan impredecible como el clima, ilustra la
necesidad de que tanto empresarios como trabajadores tomen conciencia de que frente,
a circunstancias adversas, deben existir límites flexibles. El trabajo analizado en la figura,
bajo condiciones normales de clima no sería pesado. Sin embargo, una situación aislada
eleva la carga en forma sustantiva. Esta ejemplo es una advertencia, tanto para quienes
evalúan la carga fisiológica, como para aquellos que fijan rendimientos mínimos, sin
considerar estos factores.

12.10. TRABAJOS DE DURACIÓN VARIABLE PERO DE ALTA CARGA FÍSICA

Hay personas que trabajan en situaciones límites en que tanto la calificación como la
evaluación de la carga fisiológica media reviste una enorme complejidad. Tal vez uno de
los ejemplos mas claros es el de los brigadistas que combaten incendios forestales. Si se
siguieran criterios de carga física media, habría que aceptar que el trabajo no es pesado
ya que esta es una actividad de temporada y los brigadistas, afortunadamente, no
combaten todos los días ni por largas horas incendios forestales. Sin embargo, esta es
una de las tareas más pesadas que existe por la exposición a calor y el esfuerzo físico
desplegado que incluso, a personas jóvenes, podría llegar a provocarles la muerte. Fatiga
y deshidratación son dos de las consecuencias más evidentes de este duro trabajo.

151
La Unidad de Ergonomía de la Universidad de Concepcion se ha abocado, con apoyo del
Fondo de Fomento para el Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDEF) y de un
conjunto de empresas forestales al estudio de esta tarea. En un informe preparado por
Apud, Meyer, Maureira, Lagos, Espinoza y Lecanelier (2001), se presentan algunos
resultados parciales de los efectos que tiene sobre los brigadistas combatir el fuego. En la
tabla 12.10 se puede ver los resultados de 274 evaluaciones realizadas en incendios.
Como se observa, la duración media de los incendios registrados fue de 35 minutos y el
promedio de construcción de líneas, que es el tiempo efectivo de trabajo, fue de 20.3
minutos. Esto es muy importante a la hora de determinar la carga física de trabajo, ya que
el ataque inicial en incendios de corta duración puede determinar, según las
características del incendio, trabajos muy livianos hasta actividades extremadamente
pesadas. Esto se ve reflejado en los rangos de frecuencia cardíaca media, de carga
cardiovascular y de frecuencia cardíaca “peak”, factor este último de gran relevancia en el
análisis de riesgos de fatiga.

Tabla 12.10. Variables registradas en 274 trabajadores combatiendo incendios

Promedio Mínimo Máximo Desviación
VARIABLES Estándar
Duración incendio (horas) 0,58 0,05 5,17 0,79
Duración línea (minutos) 20,30 1,80 156,00 28,39
Frecuencia cardíaca peak 150,26 81,00 198,00 29,46
Frecuencia cardíaca media 128,23 60,00 182,00 26,17
% Carga cardiovascular 52,41 9,33 96,03 18,17
Edad 24,06 18,00 42,00 5,79
Temperatura bulbo húmedo 17,43 10,00 26,80 4,37
Temperatura bulbo seco 22,98 11,90 33,10 5,07
Temperatura de globo 44,69 13,20 95,00 17,02

Como se puede observar, aunque el tiempo de trabajo promedio es de 20.3 minutos, la
carga cardiovascular media alcanza 52.41%, llegando en casos extremos a 96%. Si para
este trabajo se utiliza la carga física promedio de la jornada como criterio, la actividad que
desarrollan tendría que ser considerada moderada o liviana. Sin embargo, si se observa la
distribución de la frecuencia cardíaca, ilustrada en la figura 12.23 , en que el trabajador
concurrió a tres incendios, destacados con color rojo, el trabajo es extremadamente
pesado.

152
Figura 12.23. Registro de frecuencia cardíaca de 24 horas de un combatiente de
incendios forestales. Nótese la alta carga física que alcanzan durante los incendios que
en la figura está marcada con rojo

FC = Frecuencia cardíaca (latidos por minuto) FC

Aunque el tiempo de trabajo sea breve, ¿podría este trabajo calificarse como liviano?; ¿no
es más importante buscar la forma de reducir el impacto que una actividad de esta
naturaleza tiene sobre los trabajadores?. Los síntomas por deshidratación y fatiga son
frecuentes y muchas veces pasan desapercibidos, salvo en casos de incendios que se
prolonguen por días en que algunos brigadistas deben ser hospitalizados por los síntomas
de fatiga general y deshidratación que presentan.

Es evidente que, en estos casos, debe buscarse formas de reducir la carga de trabajo,
dotando las brigadas con mayor número de personas, estableciendo pausas adecuadas y
realizando estudios ergonómicos que otorguen facilidades a estas personas para que
realicen su trabajo en un marco de seguridad.

Una preocupación central es reducir el efecto de la radiación calórica. Los estudios
realizados demuestran que las frecuencias cardíacas “peak” son notoriamente más altas
mientras mayor es la temperatura radiante proveniente principalmente del fuego. Como
una forma de ilustrarlo, en la figura 12.24 se incluye los resultados de un trabajador
evaluado en 5 incendios, en que se puede ver que la frecuencia cardíaca peak aumenta
en proporción directa a la radiación calórica, mientras que el rendimiento lo hace en forma
inversamente proporcional.

153
Figura 2.4. Rendimiento y frecuencias cardíacas peak en un trabajador evaluado en 5
incendios en que se registró un amplio rango de radiación calórica

195 7
FC_PEAK (Izquierda)
M2_MIN (Derecha) 6
185

5
175
4
165
3
155
2

145 1

135 0
30 40 50 60 70 80 90
Temperatura de globo (°C)

Cuando la temperatura del aire y la radiación calórica son altas, la única forma de
eliminar el calor es mediante la evaporación de sudor. Ensayos realizados en
construcción de líneas demuestran que las pérdidas de sudor de estos trabajadores son
muy altas y muy por encima de los 350 gramos de sudor por hora que definen un trabajo
como pesado para una jornada de 8 horas. Como se ve en la tabla 12.11, la pérdida
promedio de líquido alcanzó un 1.7 Kg, siendo el valor más alto registrado de 3.0 kg

Tabla 12.11. Perdidas de sudor en 48 brigadistas evaluados durante construcción de
líneas. El trabajo se organizó en 4 períodos de 15 minutos seguido cada uno de tres
minutos de pausas.

Promedio Mínimo Máximo Desviación
Estándar
Sudor 1.7 1.0 3.0 0.44
(kg./hora)

Cuando un incendio se prolonga por horas, la única forma de prevenir la deshidratación
es educando a los trabajadores para que beban agua en forma frecuente, pero más
importante aún, asegurándose de que este elemento sea suficiente, ya que la cantidad
que llevan en las cantimploras no supera los dos litros. Por eso, la hidratación de los
trabajadores es de primordial importancia. Para ver el efecto de la hidratación adecuada,
se realizaron una serie de ensayos en construcción de líneas, en que se evaluó, los
resultados sobre la carga física de trabajo y de recuperación, con los trabajadores
ingiriendo agua regularmente. En dicho caso, se les pidió que bebieran 250 cc, 15
minutos antes de comenzar a trabajar. En general, la gran mayoría manifestó que en ese

154
momento no necesitaban líquido. Luego se hizo un esquema de trabajo con herramientas
manuales en que las personas trabajaban 15 minutos y descansaban 3. Esto se repitió en
4 oportunidades. Se hizo otro ensayo, sin ningún tipo de bebida, señalándoles que al
momento de sentir sed, ingirieran líquido. Ninguno lo hizo. En la figura 12.25 se puede
ver las variaciones en el porcentaje de carga cardiovascular y en el rendimiento alcanzado
en el período total, bajo las dos condiciones evaluadas.

Figura 12.25. Porcentaje de carga cardiovascular y metros de línea construidos durante 1
hora de trabajo con pausas intercaladas de 3 minutos de duración, cuando el trabajo se
hizo bebiendo agua y sin ingestión de líquido.

78 840

76 820
% Carga Cardiovascular

75,5 816

Rendimiento (m)
74
800
72
780
70
68,4 760
68 753

66 740

64 720
Sin agua Con Agua
% Carga 75,5 68,4
Cardiovascular
Rendimiento 753 816
(metros)

Si se observa la figura 12.25, se puede ver las diferencias entre el trabajo realizado sin
beber agua e ingiriendo este elemento. La carga cardiovascular media bajó de 75% a
68%, mientras que el rendimiento se incrementó de 753 a 816 metros por hora.

La información contenida en la figura 12.25 revela dos aspectos importantes. Primero, la
carga de trabajo es mucho más alta cuando los trabajadores no se hidratan, lo que ha
sido demostrado en investigaciones de laboratorio en que se ha encontrado que una
perdida de liquido de un litro, implica un aumento de alrededor de 8 latidos por minuto
para igual trabajo. Esto se debe a que al no reemplazar el líquido se pone una carga
indebida en el corazón que resulta en un deterioro del sistema de enfriamiento del cuerpo
que es la circulación sanguínea. El resultado es un aumento de la temperatura interna,
una disminución del rendimiento y riesgos de presentar síntomas severos.

Cuando se trabaja en ambientes de alta carga térmica, no sólo es importante reemplazar
los líquidos pérdidos, sino que también hay que considerar la temperatura de estos. Los
brigadistas habitualmente llevan una cantimplora y, en algunas empresas 2, que
contienen, con algunas variaciones, alrededor de un litro de agua. En algunos casos se
les provee agua mineral. Un aspecto muy importante es que las bebidas tienen que ser

155
frescas. En los estudios de terreno se pudo detectar que el agua normalmente está a
temperaturas altas, por lo que no resulta agradable al ser ingerida. Esto se debe a que la
cantimplora es de plástico y va inserta en una bolsa de lona, como se puede ver en la
figura 12.26a. Estos implementos permiten el pasaje de la radiación calórica y facilitan el
aumento de la temperatura del agua.

Figura 12.26a. Cantimplora y bolsa en que la transportan los brigadistas. 12.26b.
Cantimplora forrada con papel aluminio para los ensayos de temperatura del agua de
bebida.

a b

Una forma de evitar el pasaje de la radiación calórica es utilizar elementos que la reflejen.
El aluminio posee una alta reflectividad que supera el 90%. Para verificar la utilidad de
este elemento se hicieron ensayos forrando la cantimplora con papel de aluminio de
distintas maneras. El mejor resultado se obtuvo cuando esta se cubrió directamente con
papel aluminio, colocándose al interior de la bolsa y sellando nuevamente con papel
aluminio. Para dar una idea de cómo se practicaron los ensayos, en la figura 12.26b se
muestra la cantimplora con el forro externo de papel aluminio.

En la tabla 5.1, se puede ver los cambios de temperatura en el agua de bebida en la
forma en que habitualmente la transportan los brigadistas (Ensayo 1) y con la alternativa
de cubierta de papel de aluminio que dio mejor resultado, vale decir forro directo de la
cantimplora antes de ser introducida en la bolsa y cubierta con papel aluminio también por
fuera de la bolsa (Ensayo 2).

156
Tabla 12.12. Resultados de las pruebas para reducir la temperatura del agua en las
cantimploras. Ensayo 1 envase original y Ensayo 2 cantimplora forrada con papel de
aluminio en la forma que se explica en el texto. Todas la temperaturas están expresadas
en grados Celcius.

ENSAYO 1 ENSAYO 2
Temperatura de globo al inicio 39 39
Temperatura de globo al término 52 52
Temperatura del agua al inicio 12 13
Temperatura del agua a la media hora 21 15
Diferencia de temperatura a la media hora 9 2
Temperatura del agua después de una hora 28 16
Diferencia de temperatura en la segunda media hora 7 1
Diferencia total a la hora 16 3

Como se puede observar en la tabla 12.12, en una hora el agua en la cantimplora original
incrementó su temperatura en 16 grados, mientras que en la bolsa forrada en aluminio, la
temperatura subió sólo 3 grados. Las diferencias son concluyentes e ilustran como, un
elemento tan simple de modificar, puede contribuir a reducir significativamente la
temperatura del agua de bebida, lo que permite a los brigadistas mantenerla en mejores
condiciones y los estimula a beber líquido más frecuentemente de lo que habitualmente lo
hacen. Posteriormente se fabrico un prototipo de bolsa que se ilustra en la figura 12.27.
Esta simple medida ergonómica fue muy bien aceptada y está siendo implementada por
varias empresas forestales.

Figura 12.27. Bolsa de material aluminazado para el traslado de cantimplora.

El vestuario de los brigadistas también es de fundamental importancia, ya que los
implementos habituales sólo consideran los factores externos. Sin embargo, un sujeto
expuesto a trabajos físicos intensos, genera grandes cantidades de calor que tiene que
ser eliminado al ambiente. En otras palabras, cuando una persona experimenta una
sensación de calor, esto se debe principalmente a las dificultades que tiene para eliminar
el calor que produce. De manera que en el caso de los brigadistas forestales existen

157
problemas en ambas direcciones. Por una parte, hay que evitar riesgos de exposición
directa al calor y a las llamas, pero al mismo tiempo hay que facilitar la eliminación del
calor que producen las personas. Para detectar los problemas ergonómicos del vestuario
se realizaron talleres grupales, en que se analizó, con los propios combatientes, jefes de
cuadrilla y jefes de brigada, las ventajas y problemas de diversos elementos. Durante los
talleres, se recopiló abundante material fotográfico y se realizaron filmaciones que ilustran
con claridad los problemas detectados. Para dar una idea de cómo el análisis, con la
participación de todos los actores, puede contribuir a perfeccionar estos elementos, se
analizará un prototipo de camisa y pantalón mejorado que ha tenido muy buena
aceptación por parte de los trabajadores.

Uno de los principales problemas detectados fue la absoluta carencia de salidas de
ventilación de la ropa de trabajo. En la figura 12.28 se puede ver algunos de los trajes
empleados por los brigadistas. Como se observa, son completamente cerrados. Esto
genera un problema bastante serio, ya que como fue observado y señalado por ellos
durante las evaluaciones, después de un tiempo de trabajo terminan con su ropa mojada.

Figura 12.28. Vestuario empleado por brigadistas. Obsérvese que es completamente
cerrado.

Con respecto al sudor que queda atrapado en la ropa, es importante señalar nuevamente,
que no es el sudor producido el que tiene poder de enfriamiento para el cuerpo humano,
sino que el que se evapora. A este respecto, 1 litro de sudor evaporado disipa alrededor
de 600 Kcal. El gasto de energía puede llegar en casos extremos hasta cerca de 1000
kcal/hora. Por lo tanto, eso explica las grandes cantidades de sudor que producen. Sin
embargo, como su cuerpo está completamente cubierto, no es sino hasta el momento en
que el sudor atraviesa la barrera de la ropa cuando empieza a evaporarse.

Como una forma de analizar la cantidad de líquido atrapada en el vestuario, se hizo una
serie de ensayos para su evaluación. Los resultados se resumen en la tabla 12.13. Se
puede observar que el 40% del sudor queda retenido en la ropa. En otras palabras, si
producen 1.7 kg de sudor por hora, sólo evaporan aproximadamente 1 Kg., equivalente a
cerca de 600 Kcal por hora. En los casos extremos, con temperaturas del aire muy altas,
en que no haya otra forma de eliminar el calor, la barrera del vestuario puede tornarse
crítica y producirse un aumento de la temperatura interna de estas personas, que puede
llevar al golpe de calor.

158
Tabla 12.13. Resultados ensayo para detectar sudor retenido en la ropa (n=8)

Ensayo construcción líneas 1 hora duración*
Peso con ropa combate antes (kg) 80.4
Peso con ropa combate después (kg) 79.4
Liquido ingerido durante ensayo (kg) 0.68
Liquido eliminado (kg) 1.68
% evaporado 59.6
% retenido en la ropa 40.4
* ensayo 4 períodos de trabajo de 15 minutos con 3 minutos de descanso después
de cada uno

Por lo señalado, una de las normas más básicas en personas expuestas a calor es que
las partes del cuerpo no expuestas queden descubiertas para facilitar la rápida
evaporación de sudor. Como esto en los brigadistas es imposible, debe entonces
considerarse que la ropa tenga al menos salidas de ventilación. Sobre esta base, se
elaboró el prototipo que se presenta en la figura 12.29. Se describirá las salidas de
ventilación incorporadas y otros factores que de, acuerdo a las observaciones realizadas,
mejoran algunos aspectos de comodidad y seguridad. Como se puede ver en la figura, a
la camisa se le incorporaron, 4 salidas para ventilación en la espalda. Al mismo tiempo, se
consideró un refuerzo que va desde el hombro hasta parte del antebrazo. Esto debido a
que una parte del brazo, está cubierta sólo por la camisa, mientras que el resto del torso y
la parte alta del brazo, están también protegidos del calor directo por la polera que usan
bajo la camisa. El largo del refuerzo de brazos, se calculó justo hasta la zona donde
comienza a proteger el guante.

Figura 12.29. Salidas de ventilación en la espalda de la camisa

Por su parte, el prototipo de pantalón, que se observa en la figura 12.30, se diseñó con
cuatro salidas de ventilación en la parte posterior en cada una de las piernas, lo que es
particularmente importante para los motosierristas, que en su parte anterior deben
protegerse con perneras anticorte, lo que impone una barrera adicional para la eliminación
del calor. Cabe señalar que, en las salidas de ventilación de camisa y pantalón, se tuvo

159
cuidado en que su amplitud no fuera tal que facilitara los enganches. Por esta razón, en el
pantalón, que también lleva una ventilación adicional en la zona de los genitales, esta se
hizo en la forma de seis ojales cubiertos, para evitar el riesgo mencionado.

Figura 12.30. Salidas de ventilación en la parte trasera del pantalón

Ciertamente los detalles mejorados en los ejemplos descritos no resuelven un problema
complejo como es el trabajo de los brigadistas forestales, pero pueden contribuir a reducir
lo crítico de la situación de trabajo. Además, este ejemplo revela como cuando se aúnan
voluntades y participan trabajadores y empresarios en la búsqueda de soluciones se
puede ir avanzando hacia formas de trabajo más humanas.

12.11. MECANIZACIÓN DE TAREAS CRÍTICAS. CAMBIOS DE ORGANIZACIÓN DEL
TRABAJO Y FACTIBILIDAD ECONÓMICA.

12.11.1. Modificación de sistemas de trabajo.

La pregunta que se hacen muchos empresarios es: ¿es rentable invertir en mejorar las
condiciones de trabajo?. Desde un punto de vista ergonómico hay tareas y formas de
trabajo que deberían ser erradicadas porque constituyen un riesgo para la integridad física
de los trabajadores y además son un freno al rendimiento de los equipos de trabajo. Una
de estas tareas es el arrumado manual, tarea que progresivamente va desapareciendo
del trabajo forestal. El daño que provoca al sistema músculo-esquelético puede llegar a
ser irreversible. Por lo tanto, esta tarea debería ser realizada con maquinarias. En la figura
12.31, se ilustra esta actividad y se puede ver la espalda de un trabajador, después de 10
años cargando trozos de madera al hombro.

Figura 12.31. Arrumado de madera y espalda de un trabajador después de 10 años
realizando esta actividad

160
A continuación, se presentará un ejemplo en que se aplicaron recomendaciones
ergonómicas en forma global, que fueron beneficiosas y rentables para los trabajadores
y para los empresarios. La faena estudiada correspondió a una cosecha final de un
bosque de pino insigne sin manejo. La cuadrilla estaba integrada por siete personas: un
motosierrista, tres desramadores, un estrobero, un boyerizo y un operador de torre. El
ciclo de trabajo consistía en efectuar el volteo y desrame en el bosque, labores que eran
realizadas por el motosierrista volteador y tres hacheros respectivamente. Posteriormente,
las trozas eran conectadas a un cable por un estrobero y trasladadas en forma aérea,
desde una torre, a una cancha de trozado; un boyerizo acarreaba las trozas desde la torre
a la cancha, en la cual el mismo motosierrista que volteaba en el bosque procedía al
trozado y los hacheros que desramaban en el bosque eran quienes marcaban las trozas y
las arrumaban una vez dimensionadas. Esta labor se realizaba con una frecuencia de dos
días de trabajo en bosque por un día a un día y medio en cancha, dependiendo de la
cantidad de madera acumulada. El esquema de trabajo se puede ver en la figura 12.32.
Para efectos de análisis esta cuadrilla la denominaremos 1:3.

Figura 12.32. Diagrama de secuencia de las tareas realizadas por la cuadrilla 1:3

Después de realizados los estudios del trabajo, se propuso una nueva configuración,
porque fue posible afirmar que en la configuración evaluada se producían desequilibrios y,
en algunos casos, sobrecargas peligrosas, si se pretendía que los trabajadores las
mantuvieran en el tiempo. El problema comenzaba en la labor de volteo, donde se apreció
baja dedicación a las actividades principales, junto a una baja carga cardiovascular
promedio, por lo cual se consideró que era posible mejorar el rendimiento del
motosierrista, sin llegar a una carga cardiovascular que superara el 40% promedio para
una jornada laboral, aumentando el número de hacheros de 3 a 4.

161
Además, presupuestando un aumento de producción, se incluyó otro estrobero. Por otra
parte, se descartó el madereo con bueyes y se incorporó un trineumático, el cual realizó el
madereo a cancha y arrumado de la madera trozada, con lo que también fue descartada
la labor de arrumado. Con la incorporación de un despicador y un marcador, fue posible
aumentar en cinco las personas de la cuadrilla de trabajo, llegando a un total de doce
personas. La nueva configuración, quedó conformada de la siguiente manera: dos
motosierristas, uno en bosque y otro para trozado en cancha, cuatro hacheros, dos
estroberos, un marcador, un despicador, un operador de torre y un operador de
trineumático, máquina que reemplaza el trabajo de los arrumadores y que fue arrendada
para efectos del estudio.

Con el cambio en la organización del proceso se estableció también un sistema de
pausas a media mañana y media tarde, en que a los trabajadores se les aportaba un jugo
y una fruta que eran muy bien recibidos ya que el estudio se efectuó en verano.

El nuevo ciclo de trabajo comenzaba con el volteo y desrame en el bosque, labores que
realizaban el motosierrista volteador y cuatro hacheros respectivamente, siendo las trozas
estrobadas, ahora, por dos estroberos y trasladadas por medio de cable aéreo a orilla de
camino; desde donde un trineumático acarreaba las trozas hacia la cancha.
Posteriormente, el otro motosierrista procedía al trozado, apoyado por un marcador y un
despicador. Una vez dimensionadas las trozas un trineumático las apilaba. En esta
organización el trabajo en bosque era paralelo al trabajo en cancha. El ciclo de trabajo se
ilustra en la figura 12.33. Para el análisis, esta cuadrilla se identificará como 1:4.

Figura 12.33. Diagrama de secuencia de las tareas realizadas con el sistema de trabajo
modificado por la cuadrilla 1:4.

162
12.11.2. Análisis económico.

Con la reestructuración del método de cosecha forestal, se logró aumentar el rendimiento
de 700 metros cúbicos mensuales a 1500 metros cúbicos mensuales.

En el análisis económico se consideró actividades durante 24 días al mes con una
jornada de 8 horas de duración. Frente al cambio de configuración y por el hecho de
incorporar una nueva máquina en la faena y aumentar el personal de la cuadrilla, se
produjeron nuevos costos incrementales y variaciones de los ya existentes, los que se
consideraron en la evaluación económica del cambio en el diseño del trabajo.

Para los gastos de alimentación se consideró la minuta efectivamente entregada por el
contratista. Esta minuta estaba compuesta de 3 comidas básicas para la totalidad del
personal. En la nueva configuración, se otorgó además un suplemento alimenticio. Este
consistía en la entrega durante la mañana, de un jugo en caja (250 cc.), más una unidad
de pan por persona y durante la tarde medio litro de jugo más una fruta por persona.

Según los antecedentes entregados por el contratista, el cálculo de los salarios consideró,
el pago de un sueldo fijo, más un bono por producción y un pago por desgaste de
herramienta cuando correspondía.

Respecto al costo de la torre, este consideró el petróleo utilizado, su rendimiento y
cantidad de horas trabajadas, ya que esta última variable tuvo un incremento positivo con
el cambio de configuración.

Como una forma de visualizar más claramente la información, sin entrar en mayores
detalles, en la figura 12.34 se muestran los costos e ingresos totales y la relación
beneficio-costo de la cuadrilla 1:3 y la cuadrilla 1:4. Además se indica la diferencia entre
ambos beneficios.

Figura 12.34. Costos, ingresos y relación beneficio-costo del sistema de trabajo original
(cuadrilla 1:3) y del sistema modificado ( cuadrilla 1:4)

163
Si la situación analizada se proyecta al número total de hectáreas para explotación, que
en este caso derivaban de un predio con una superficie de 55.6 hectáreas, con una
densidad de 397.5 metros cúbicos por hectárea, tenemos un total de 22.101 metros
cúbicos de madera para cosecha. Luego en caso de que el trabajo lo realizara una sola
cuadrilla, el tiempo necesitado por la cuadrilla original, para terminar esta faena, habría
sido de aproximadamente 32 meses, en cambio con la nueva configuración el tiempo
requerido sería de 15 meses.

De todos estos hechos se desprenden los siguientes beneficios:
• Para los trabajadores:
• El trabajo fue más equilibrado, lo que les permitió realizar su trabajo sin fatiga
• Se eliminó una actividad de riesgo como es el arrumado
• Se aumentó el empleo
• Sus sueldos fueron mejores que en la situación original

• Empresario de servicios:
• Los ingresos esperados por término de faena fueron recibidos en un tiempo
bastante menor.
• Se generaron meses disponibles para comenzar otra faena.
• Sus ingresos aumentaron.
• Pudo cumplir con holgura sus metas frente a la empresa mandante.

• Empresa mandante:
• Ganó tiempo en la entrega del producto solicitado al contratista, lo que le
podría significar un mejor manejo de inventario o una reestructuración de la
planificación de faenas, entre otros.

Como conclusión, dos hechos claros se desprenden de este estudio. El primero es que se
puede innovar exitosamente sin necesidad de grandes inversiones y, el segundo, es que
los estudios ergonómicos pueden aportar información para buscar formas seguras y
equilibradas de trabajo, tendientes a lograr beneficios para los trabajadores y para las
empresas.

12.12. RIESGOS ERGONOMICOS DE LA MECANIZACION.

A menudo, cuando se planifica la mecanización de un sistema de trabajo existe bastante
claridad respecto a costos y niveles de producción esperables, pero son escasas, por no
decir nulas, las ocasiones en que los planificadores pueden responder sobre los efectos
que dichos sistemas tendrán sobre la seguridad y salud de los trabajadores. Como el
costo de la mecanización es alto, cuando las maquinarias se adquieren sin pensar en los
operadores, si su diseño es inadecuado, los trabajadores deben continuar expuestos a los
riesgos hasta que la máquina termine por destruirse. Modificar estos elementos para
reducir problemas tangibles derivados, por ejemplo, de la postura de trabajo, visibilidad de
los equipos, diseño de controles e indicadores, ruido, vibraciones, etc. rara vez se
realizan, con consecuencias directas para la población laboral, que se manifiestan en
niveles críticos de accidentabilidad, deterioro de la salud y subutilización de las
maquinarias por la inadecuada adaptación de ellas a los usuarios. Mientras esto siga
ocurriendo parece improcedente hablar de desarrollo tecnológico y más bien debería

164
mantenerse el término mecanización. Desde un punto de vista ergonómico, el desarrollo
tecnológico sólo se consigue en la medida que la mecanización, además de producir
aumentos en la producción, no presente riesgos para los trabajadores. Cuando esto no se
logra, el recurso humano aparece como un término abstracto desconectado de los
elementos que lo integran que son personas. Esta es una barrera que es necesario
superar y, a nuestro juicio, la Ergonomía puede contribuir porque, por definición, propende
a un trabajo multidisciplinario donde cada integrante del equipo tiene algo que aportar en
materias específicas, que ayuden al logro del objetivo central que es la protección del
hombre.

Hay muchos ejemplos sobre problemas derivados del trabajo con maquinarias, de manera
que en este texto solamente ilustraremos algunos en la figura 12.35, por lo impactante
que resultan y por que representan una evidencia indiscutible con respecto a que su uso
sostenido puede generar, entre otros, problemas de índole muscular y esquelético.

Figura 12.35. Ejemplos de máquinas mal diseñadas, cuyos posibles efectos en la
generación de problemas músculo-esqueléticos son evidentes.

Situaciones como las ilustradas deberían llamar a la reflexión. Mientras en los países
exportadores de tecnología, desde hace muchos años, existe preocupación por mejorar
el diseño de las maquinarias, en nuestro medio, seguimos importando elementos que,
incluso en algunos casos se comercializan como ergonómicos, pero que no tienen
ninguna consideración respecto al efecto que pueden producir en los usuarios.

Un ejemplo claro lo demuestra una maquinaria de uso muy frecuente en Chile y en
América Latina que ha sido tema de discusión, ya que siendo muy eficiente desde el
punto de vista operacional, es de alto riesgo para la integridad física de los operadores.
Aunque se ha tratado de buscar formas de adaptarla, cuando el diseño original tiene
problemas, es muy difícil lograrlo. Tomando un solo factor de los muchos que se podrían
analizar, en la figura 12.36a, se ilustra el acceso a esta maquinaria. Como se puede
observar, la puerta no considera en absoluto las características de tamaño corporal del
operador, que tiene que asumir posturas riesgosas, pudiendo además, en situaciones de
emergencia, ser una trampa que evite el rápido y seguro descenso de la máquina. En la
misma figura, se incluye una ilustración de un estudio realizado en Suecia en la década
del 60, en que se analizó el tamaño de las puertas de diversas máquinas de uso agrícola
en relación al tamaño de los trabajadores suecos. Como se puede ver, varias de ellas
eran incompatibles con un acceso seguro. Desde esa época a la fecha, en dicho país ha
habido enormes progresos en el diseño de máquinas que reducen al máximo, los
problemas ergonómicos para el trabajador, no sólo en aspectos posturales sino que en
cuanto a ruido, vibraciones, comfort térmico, etc. Tomando el mismo ejemplo de las

165
puertas, en la figura 12.36c, se puede ver una máquina escandinava de los años 90, que
se usa actualmente en Chile, en que el acceso y el tamaño de la cabina se han mejorado
notablemente.

Figura 12.36a . Acceso a una máquina de uso común en la actualidad. 12.36b. Estudio
sueco del año 1968 que demuestra las dificultades de acceso a máquinas de esa época

a c
b

La pregunta que surge naturalmente es: ¿porque se siguen importando máquinas con tan
mal diseño ergonómico?. La respuesta no es fácil. No se puede aducir en estos casos
que el problema es de costos, ya que máquinas mal diseñadas impiden al operador la
continuidad del trabajo y generan ausentismo, resultando altamente ineficientes. Una
parte importante del problema se produce por el desconocimiento de que en Chile existe
información que puede ayudar a los planificadores al momento de decidir entre distintas
alternativas. Con respecto a este punto, la Unidad de Ergonomía de la Universidad de
Concepción ha generado una base de datos que contiene las características
antropométricas para diseño ergonómico de 2000 hombres y 2000 mujeres chilenas y ha
diseñado listas de comprobación que permiten, a quienes adquieren maquinaria, verificar
un conjunto de elementos que contribuyen a que el operador pueda hacer su trabajo en
forma segura y eficiente. Esta información está a disposición de la comunidad nacional y
para difundir su uso se ha incorporado en la página WEB de la Unidad de Ergonomía
(http://www.udec.cl/ergo-conce/).

Lamentablemente cuando las maquinas tienen problemas en su diseño, su corrección no
siempre es fácil. En ocasiones, las empresas buscan la forma de atenuar estos
problemas e invierten recursos para ello. Sin embargo las soluciones son complejas. Por
ejemplo, en el último tiempo ha habido interés en varias empresas en mejorar las cabinas
de maquinaria pesada que exponen a los trabajadores a saltos y golpes, debido a los
riesgos de esguince cervical y problemas lumbares manifestados por los trabajadores.

En distintos estudios realizados se encontró que, en general, las cabinas y accesorios
eran de buena calidad, pero detalles simples contribuían a la generación de los problemas
detectados. Por ejemplo, la localización y características de los apoya cabeza no
permitían su objetivo principal que es evitar que la cabeza se desplace violentamente

166
hacia atrás provocando daños cervicales. De acuerdo a lo observado en terreno, los
apoya cabeza evaluados no tenían regulación en altura. Como se puede observar en la
figura 12.37, en cuatro trabajadores, de distinto tamaño, el borde superior del apoya
cabeza queda en la región cervical, de manera que de producirse un impacto recibirían el
golpe en la región más propensa a daño.

Figura 12.37. Apoya cabeza de cuatro camiones. Nótese que el borde superior queda
ubicado en la región cervical.

Como una forma de justificar lo afirmado, en cuanto al riesgo de impacto, en la figura
12.38, se puede observar lo que ocurre con un apoya cabeza bien ubicado en altura y otro
que no lo está. En la parte superior de la figura se ilustra la situación correcta. De
producirse un impacto, el trabajador recibe el golpe en la nuca, lo que evita el
desplazamiento hacia atrás. Lo observado en los camiones evaluados, se asemeja a lo
ilustrado en la parte inferior de la figura. Como se ve, en caso de impacto, la cabeza se
dobla hacia atrás produciendo una alta probabilidad de daño en la región cervical

Figura 12.38. Efecto de apoya cabezas bien y mal ubicados

167
Para la instalación de un apoya cabeza permanente, es necesario revisar cuales son los
criterios recomendados para su ubicación. La altura mínima debería ser equivalente al
centro de gravedad de la cabeza, el que se ubica aproximadamente 9 cm por debajo del
punto más alto de esta, lo que se puede ver ilustrado en la figura 12.39. La distancia
entre la cabeza y el apoyo debe ser lo menor posible. Distancias mayores a 10 cm se
asocian con un aumento de síntomas de daño cervical cuando se producen impactos. En
la figura 12.39 se puede ver lo que es considerado buena ubicación (zona verde).

Figura 12.39. Ubicación correcta de un apoya cabeza.

Distancia entre la nuca y el apoya cabeza (cm)

Altura (cm)

Distancia desde el punto
DDistancia
istancia encabeza-apoyo
tre la cabeza (cm)
más alto de la cabeza (cm)

bueno
Centro de
gravedad
pobre

Aceptable marginal

Definida la ubicación correcta, la altura a la que debe ser colocado el apoya cabeza y su
rango de ajuste debe ser definido sobre la base del conocimiento de las características
antropométricas de la población nacional. En la tabla 12.14 se resumen aquellas
necesarias para definir las dimensiones y rangos de ajuste del apoya cabeza.

168
Tabla 12.14. Referencias antropométricas que permiten definir altura y rango de ajuste de
apoya cabeza

Medidas antropométricas Promedio DE 5% 95
Estatura sentado 89,7 3,5 83,9 95,5
Altura ojo asiento 79,4 4,2 72,5 86,3
Altura hombro asiento 60,2 3,8 54,0 66,4

En la tabla 12.14 se puede ver el promedio, desviación estándar y el 5 y 95 percentil de
estas dimensiones. Como se señaló, el borde superior del apoya cabezas debería ir
ubicado aproximadamente 1 cm por sobre la altura del ojo y su rango de ajuste mínimo
debería permitir buen apoyo a trabajadores cuyas dimensiones se sitúen entre el 5 y el 95
percentil, vale decir alrededor de 14 cm. En otras palabras, el punto más alto de apoyo
debería oscilar entre 74 y 88 cm por sobre la altura del asiento.

En la figura 12.40 se puede ver las dimensiones actuales de respaldo y apoya cabezas,
de uno de los camiones evaluados, como asimismo los rangos de ajuste recomendables.
Tomando la altura del hombro como referencia, el apoya cabeza debería tener su punto
más bajo a 54 cm de altura, vale decir a 4 cm por sobre el punto más alto del respaldo.
Como su altura es de 22 cm y el respaldo es de 50 cm de alto, un rango de ajuste en
altura de 16 cm llegaría a tener su punto más alto en 88 cm, lo que permitiría un buen
acomodo para el 90% de la población evaluada. Desde un punto de vista ergonómico,
trabajadores cuyos tamaños estén por sobre el 95 percentil o por debajo del 5 percentil
requieren ajustes especiales.

El ejemplo descrito fue seleccionado porque revela lo difícil que es modificar cualquier
elemento de una máquina, por simple que esto parezca. Analizada la factibilidad, en la
práctica era más conveniente cambiar el asiento que efectuarle modificaciones. Más aún,
la experiencia adquirida en la Unidad de Ergonomía, revela que se producen situaciones
en que, aunque las empresas se motiven a realizar los cambios, son los propios
proveedores los que entorpecen las modificaciones, no permitiendo efectuar innovaciones
no autorizadas por ellos, a riesgo que las empresas pierdan los seguros comprometidos si
las modificaciones no se hacen con su aprobación. Desde este punto de vista, el único
mecanismo es poner las exigencias al momento de adquirir las maquinarias. Esto es
perfectamente posible en la medida que se utilice el conocimiento de nuestra población
para evaluar la tecnología que se incorpora. Por ejemplo, los países fabricantes de
automóviles que conducen por la izquierda, han adaptado sus diseños para países que
conducen por la derecha. De lo contrario no podrían comercializar sus productos. La
reflexión es: ¿no sería lógico que nuestras empresas exigieran al momento de adquirir
tecnología, medidas que salvaguardaran la integridad física y mental de los trabajadores
chilenos?

169
Figura 12.40. Dimensiones actuales de respaldo y apoya cabezas de uno de los
camiones evaluados

Centímetros que faltan para que
el apoya cabeza proteja al :
95 percentil: 16 cm
5 percentil: 2 cm
Requerimiento
Altura del apoy a para el 95
cabeza 22 cm Percentil 88 cm
Requerimiento
para el 5
Altura del Percentil: 74 cm
respaldo 50 cm

12.13. PROBLEMAS DERIVADOS DE LA MANTENCIÓN DE EQUIPOS.

La carga física y la incomodidad muchas veces se ve incrementada por la mala
mantención de los equipos de trabajo. Equipos bien diseñados se van deteriorando con el
tiempo y, por lo general, se le presta más atención a la mantención funcional que a los
aspectos de comodidad para el usuario. Esto se puede observar en numerosos puestos
de trabajo. Lamentablemente los ajustes que a veces deben buscar los propios
trabajadores, normalmente no mejoran la situación. Un ejemplo crítico se puede ver en la
figura 12.41.

Figura 12.41. Asiento de un camión deteriorado. Para mejorar la postura el chofer coloca
un tablón sobre el cual se sienta.

170
Indudablemente que conducir bajo esas condiciones es un trabajo pesado. No obstante,
frente a otros problemas críticos a que se enfrentan a diario los conductores de camiones,
el ejemplo ilustrado es de fácil solución y tanto empresarios como trabajadores deben
contribuir a la búsqueda de soluciones para problemas de esta naturaleza.

12.14. TRABAJANDO AL LÍMITE.

Todos los problemas analizados tienen solución y medidas ergonómicas correctivas
pueden ayudar a reducir significativamente la carga de trabajo, transformando los trabajos
pesados en moderados o livianos. Sin embargo, hay factores que imponen una
sobrecarga adicional por las condiciones bajo las cuáles se ejecutan, como por ejemplo,
la altura geográfica, el trabajo por turnos y la vida en campamentos. No obstante, también
existen posibilidades de reducir la carga de trabajo en tales condiciones. Aunque aún falta
mucho por investigar, los antecedentes disponibles en la actualidad, permiten aseverar
que, por ejemplo, en altura geográfica no puede catalogarse con el mismo criterio una
actividad efectuada bajo exigencias que respeten los límites de respuesta humana para
esas condiciones, que idéntica tarea realizada sin las medidas preventivas necesarias
para efectuar el trabajo sin riesgos para la salud física y mental. En el caso de los turnos,
hay innumerables alternativas y si estos son planificados, con el consenso de los
trabajadores, y se generan condiciones ergonómicas para reducir sus riesgos, no pueden
ser calificados con el mismo criterio que los que emplean empresas en que no se tiene
ninguna consideración respecto a los efectos que el trabajo nocturno tiene en las
personas. Por ejemplo, en un estudio reciente efectuado por la Unidad de Ergonomía de
la Universidad de Concepción en una empresa minera, los trabajadores hicieron un
autodiagnóstico ergonómico de su trabajo, utilizando una lista de verificación
especialmente diseñada para estos efectos. Entre los aspectos que debían analizar, se
incluyó una pregunta sobre que era lo que más les gustaba de su trabajo. La mayoría de
los trabajadores consultados destacó que los turnos, con jornada especial de 12 horas,
era uno de los aspectos que más les agradaba, porque el sistema 7x7, les permitía pasar
una semana completa con su familia. Completamente distinto es el caso de una
microempresa en que, el sistema de turnos estaba tan mal organizado, que el día de
cambio de jornada de día a noche, los trabajadores permanecían en el lugar de trabajo de
las 8 horas hasta las 16 horas, para reincorporarse al trabajo a las 24 horas, vale decir
entre turno y turno sólo tenían 8 horas de descanso. Sin duda que el nivel de criticidad es
diferente.

En el caso de la vida en campamentos, también es importante establecer un nivel de
discriminación entre ellos. Existe un conjunto de criterios sobre las facilidades que debe
ofrecer un campamento y el rango de variación que se encuentra en la realidad es
abismante. Para ejemplificar lo aseverado, en la figura 12.42a,b,c y d, se muestran
algunas dependencias de campamentos forestales, observados en 1999. Como se ve, el
contraste de las cocinas es marcado. El detalle incluido en la figura 12.42a, revela una
falta de higiene total, mientras que en la zona de comedores y recreación las condiciones
son igualmente deplorables (12.42b). Sin duda, la calidad de vida de los trabajadores que
tienen que permanecer bajo tales condiciones, amerita calificar este trabajo como
pesado. Por el contrario, los mismos aspectos mostrados en las figuras 12.42c y 12.42d,
revelan una condición radicalmente diferente. Es indudable que a la luz de la evidencia,
no se puede usar la misma vara para calificar ambos campamentos.

171
Figura 12. . Detalles de dos campamentos forestales. Los comentarios huelgan.

b
a

c d

Por ello, los peritos, los trabajadores y los empresarios deben tener una visión objetiva
para discriminar condiciones que pueden aparecer equivalentes, pero donde se pueden
encontrar diferencias tan marcadas, que hace imposible catalogar la intensidad del
esfuerzo adaptativo con el mismo criterio.

12.15. COMENTARIOS FINALES.

En este libro se han descrito técnicas y criterios para definir si un trabajo es pesado o no
lo es. Como se señaló en el capítulo 1, el documento es perfectible y se necesita seguir
estudiando los complejos problemas de adaptación del trabajo al hombre. El país debe
invertir más recursos en esta tarea si queremos llegar a un real concepto de desarrollo.

Es importante reconocer que, bajo las formas que actualmente se ejecutan, muchos
trabajos son pesados. Sin embargo, siempre existe la posibilidad de aplicar medidas
ergonómicas para evitar el deterioro que estas actividades producen. La principal
dificultad para transferir a la práctica recomendaciones ergonómicas es la falta de
información que, por lo general, hace temer un incremento en los costos. Por otra parte,
los trabajadores desconfían de los estudios ya que les atemoriza que sus resultados
puedan utilizarse para ponerles exigencias aún mayores. También es habitual la falta de
diálogo entre los especialistas preocupados de la protección de las personas y aquellos

172
que tienen la tarea de cumplir con los requerimientos de producción. Es peligroso caer en
generalizaciones y, sin duda, existen excepciones, pero la falta de diálogo es innegable.
Desde este punto de vista, un modelo ergonómico exitoso sólo puede lograrse con
criterios integrativos. Es obvio que el equilibrio puede conseguirse en la medida que las
empresas asuman el real concepto de tecnología apropiada, definida como aquella que
utilizando las capacidades del hombre, pero respetando sus limitaciones, permite una
alta productividad. Por lo expuesto, la promoción de la Ergonomía requiere una seria
labor de difusión, de manera que todas las personas involucradas, desde trabajadores a
ejecutivos, comprendan cuáles son los objetivos de los estudios ergonómicos y los
beneficios que se pueden lograr con su aplicación. Aunque es casi imposible pensar en
un país sin trabajos pesados, lo ideal sería que un trabajador no tuviera que jubilar
anticipadamente porque invirtió 30 o más años de su vida realizando un trabajo que lo
conduce al envejecimiento prematuro.

Finalmente, es conveniente recordar que para las empresas es importante producir, pero
no se puede producir sin proteger a los trabajadores y no se puede invertir en proteger a
los trabajadores si no se produce. La tarea futura para un desarrollo tecnológico "sano" y
eficiente está precisamente en lograr equilibrio entre hombres, máquinas y ambiente.

173
12.16. REFERENCIAS

• Apud, E. and Valdés, S. "Ergonomics in Forestry: The Chilean case". Ed.: International
Labour Office, Ginebra, Suiza, 1995 (180 páginas).

• Apud, E, Gutiérrez, M., Lagos, S., Maureira, F., Meyer, F. y Espinoza, J. “Manual de
Ergonomía Forestal”, Diciembre 1999 (493 páginas

• Apud, E., Maureira, F. y Lagos S. “Diagnóstico ergonómico en industrias salmoneras
de la X región” Informe final proyecto Dirección del trabajo-OIT, Marzo 2002. (112
páginas)

• Apud, Meyer y Osorio. “Estudios ergonómicos en empresas mineras”, no publicado,
2001.

• Gutiérrez, M. Diseño y aplicación de métodos ergonómicos para la evaluación
dimensional y postural de puestos de trabajo operados por mujeres. Tesis para optar
al grado de Magister en Salud Ocupacional, Universidad de Chile, 1996.

• Gutiérrez, M., Apud, E. y Neira, S. Prevención de trastornos por uso excesivo de
extremidad superior: esquemas de trabajo pausa. Cuadernos Médico Sociales. XLI 3-
4, 2000/28-34.

174
CAPÍTULO 13

LISTA DE COMPROBACIÓN PARA LA EVALUACIÓN
DE LA CARGA GLOBAL DE TRABAJO

13.1. INTRODUCCIÓN.

En los capítulos precedentes se ha discutido algunos de los aspectos más relevantes para
discernir si un trabajo es pesado o no lo es. Reiterando lo señalado en el prólogo, en la
mayoría de los casos, la carga de trabajo no está determinada por un factor único. Por
esta razón, es difícil que un observador detecte la carga global a la que está sometido un
trabajador, sin una guía de observación que le permita una evaluación sistemática y
ordenada del lugar de trabajo.

Las listas de comprobación son un medio muy utilizado en el análisis ergonómico y como
su nombre lo indica, contienen un conjunto de preguntas que el observador debe hacerse
al estudiar un puesto de trabajo. Estas listas requieren ser complementadas con
preguntas a los trabajadores y recopilación de toda otra información que permita calificar
el trabajo. Por ejemplo, las estadísticas de ausentismo por accidentes, enfermedades
ocupacionales y enfermedades comunes, son de gran utilidad.

Debe tenerse presente que ninguna lista de comprobación, por completa que sea,
substituye el conocimiento. Por esta razón, los usuarios de la lista de comprobación que
se presenta a continuación, deben al menos haber revisado los capítulos anteriores, en
que se dan los fundamentos básicos y el detalle de las técnicas para la calificación de
actividades.

La lista se ha estructurado de manera tal que en su primera parte incluye algunos
antecedentes que permiten una descripción general del lugar de trabajo. Enseguida, se
abordan temas específicos, con una síntesis de los criterios de clasificación incluidos en
cada capítulo. En otras palabras cada factor individual se califica en una escala de uno a
cuatro. Las calificaciones en niveles uno y dos, indican que el trabajo no reviste riesgos.
El nivel cuatro o superior revela que el agente individual que se evalúa podría implicar por
si solo trabajo pesado. La calificación tres es la que encierra mayores problemas, ya que
indica que ese factor, juzgado individualmente, está ligeramente por debajo del límite más
alto aceptable, pero que combinado con uno o más agentes podría redundar en una carga
global de trabajo que debería ser calificada en nivel cuatro. Es muy difícil ponderar todas
las posibles combinaciones de los diversos factores. Por otra parte, hay algunos aspectos
que no han sido tratados en la Guía, como es el caso de la exposición a agentes químicos
y biológicos, los cuales sin duda deben ser tomados en consideración. Por ejemplo, un
minero expuesto a polvo de sílice, tendrá un riesgo mayor de contraer una enfermedad
pulmonar, mientras más intenso sea su trabajo.

Por lo tanto, en tales casos la decisión deberá ser tomada en base al criterio y medidas
objetivas que los expertos puedan hacer, al conocimiento y experiencia de estos y a los
antecedentes estadísticos, particularmente sobre accidentes y enfermedades, que se
recomienda recopilar.

175
I DESCRIPCIÓN DEL TRABAJO

1. Aspectos generales:

Empresa:

Dirección:

Organismo administrador Ley 16.744:

Sección:

Puesto de trabajo:

Número de personas que efectúa la actividades laborales evaluada:

Porcentaje de hombres y mujeres:

2. Descripción del trabajo:

• Lugar en el que se efectúa las actividades laborales (Vehículo, galpón, intemperie,
etc.):

• Herramientas, máquinas y equipos empleados:

• Tipo y secuencia de las tares relevantes:

176
Descripción de la jornada de trabajo (horarios, turnos, jornadas especiales, aislamiento,
etc.):

• Fotografía que ilustre las tareas relevantes y las condiciones en las cuales se
efectúan.

• Ausentismo laboral por enfermedad ocupacionales, accidentes y enfermedades
comunes:

177
• Frecuencia y tipo de accidentes y enfermedades ocupacionales reportado por
organismo administrador de la Ley 16.744. (Estadísticas del número de trabajadores
vinculados al puesto de trabajo evaluado, de la empresa y del rubro económico al cual
pertenece la empresa).

Observaciones:

178
II EVALUACIÓN DE LAS CONDICIONES DE TRABAJO

1.- Trabajo dinámico

1.1 Resumen de la información:

Variables Unidades Registros
Edad de la persona Años
Tiempo de evaluación Horas
Frecuencia cardíaca de reposo (FCR) Latidos /minuto
Frecuencia cardíaca máxima (FCM) Latidos/minutos
Frecuencia cardíaca de trabajo (FCT) Latidos/minutos
Porcentaje de carga cardiovascular %

Nota:
• Frecuencia cardíaca máxima (FCM):

FCM = 220 – edad en años

• Porcentaje de carga cardiovascular (% CC):Ç

FCT - FCR
Porcentaje de carga cardiovascular = x 100
FCM - FCR

• Frecuencia cardíaca de trabajo (FCT): Corresponde al promedio de la frecuencia
cardíaca durante la jornada de trabajo.

1.2 Tabla para calificar el trabajo dinámico:

Para evaluar si el trabajo es pesado considere los criterios descritos en la siguiente Tabla
y los datos resumidos en el punto 1.1.

Ponderación Criterio
4 Porcentaje de carga cardiovascular > 40 %
3 Porcentaje de carga cardiovascular entre 30 y 40 %
2 Porcentaje de carga cardiovascular entre 20 y 29 %
1 Porcentaje de carga cardiovascular < 20 %

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI/NO
Ponderación en la escala

179
2. Trabajo repetitivo

2.1. Resumen del análisis del trabajo:

En la siguiente tabla anote los datos obtenidos del estudio de tiempo y movimiento.
Porcentaje Tiempo Número Porcentaje promedio
de tiempo de promedio promedio de de tiempo
Tareas la jornada ciclo operaciones operaciones
(TPC) (NPO) frecuentes
(PPTOF)

Promedios de tareas a) b) c)

Promedios de las tareas:
a) Tiempo promedio de los ciclos (TPC):
b) Número promedio de operaciones ( NPO):
c) Porcentaje promedio de tiempo operaciones frecuentes (PPTOF):

2.2 Resultados de la lista de verificación de aspectos asociados a trabajo repetitivo y de
uso excesivo de extremidad superior:

Sobrecarga Postural de extremidad superior (SP): SI NO
Fuerzas excesivas (FE): SI NO
Ausencia de esquemas de trabajo-pausa (AETP): SI NO

2.3 Tabla para calificar el trabajo repetitivo:

Para evaluar si el trabajo es repetitivo considere los criterios descritos en la siguiente tabla
y los datos resumidos en los puntos 2.1 y 2.2.

Ponderación Criterios
4 a) TPC < 30 segundos
b) TPC< 5 minutos y NPO < 10
c) TPC < 5 minutos y FE ó AETP ó SP
d) PPTOF > 50 %
3 a) TPC 5 - 10 minutos

2 a) TPC 10 - 30 minutos

1 a) TPC > 30 minutos

180
Resumen de siglas:
Tiempo promedio de los ciclos (TPC)
Número promedio de operaciones ( NPO)
Porcentaje promedio de tiempo operaciones frecuentes (PPTOF)
Sobrecarga Postural de extremidad superior (SP):
Fuerzas excesivas (FE)
Ausencia de esquemas de trabajo-pausa (AETP)

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI/NO
Ponderación en la escala:

3. Manejo manual de carga

3.1. Resumen de la información:
Si el trabajo involucra sólo elevación de carga, registre los datos para calcular Limite de
Peso Recomendado (LPR). En cambio, si se combina la elevación de carga con el
transporte, registre además la información para el cálculo de carga cardiovascular.

3.1.1 Elevación de carga Unidad Valores

Peso de la carga desplazada kg
Tiempo de carguío durante la jornada horas
Frecuencia de elevaciones/min elev. /min
Distancia horizontal de la carga (H) cm
Distancia vertical en el origen (V) cm
Desplazamiento vertical de la carga (D) cm
Factor de frecuencia de elevación elev. /min
Factor de manipulación
Límite de peso recomendado (LPR) kg

3.1.2 Transporte de carga

Tiempo de elevación y transporte de carga horas
Distancia desplazada m
Promedio de frecuencia cardíaca de la jornada latidos/min
Porcentaje de carga cardiovascular %

181
3.2 Tablas para calificar el manejo manual de carga:

3.2.1 Elevación de carga:

Califique el manejo manual de carga de acuerdo a los criterios presentados en la
siguiente tabla:

Ponderación Criterio
4 Peso de la carga > LPR
3 Peso de la carga entre 75 y 100 % del LPR
2 Peso de la carga entre 50 y 74 % del LPR
1 Peso de la carga < 50 % del LPR

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI/NO
Ponderación en la escala:

3.3 Elevación y transporte de carga:

Califique la elevación y transporte de carga de acuerdo a los criterios presentados en la
siguiente tabla:

Ponderación Elevación de carga Transporte de carga
4 Peso de la carga > LPR Carga cardiovascular > 40 %
3 Peso de la carga entre 75 y Carga cardiovascular entre 30 y 40 %
100 % del LPR
2 Peso de la carga entre 50 y 74 Carga cardiovascular entre 20 y 29 %
% del LPR
1 Peso de la carga < 50 % del Carga cardiovascular < 20 %
LPR

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI/NO
Ponderación en la escala:

4. Sobrecarga postural

4.1 En la siguiente tabla resuma la duración que presentan las posturas por hora de
trabajo. Los valores deben corresponder a promedios de jornada. Para disponer de
información válida, es necesario realizar un estudio de tiempo y postura.

182
Postura principal de la tarea Duración de la postura
(min)
Duración de Frecuencia de la Duración total de
cada postura postura la postura
(veces/hora) (min./hora)
20 a < 35 ≥ 50
Sentado

Normal

Inclinación

Brazos sobre hombros
De pie

Normal

Brazos en extensión frontal

Brazos sobre hombros

Tronco inclinado (< 40°)

Tronco inclinado (> 40°)
Arrodillado

Normal

Tronco inclinado

Brazos sobre hombros
De espaldas

Brazos sobre hombros
Agachado

Normal

Brazos sobre hombros

183
4.2 Tabla para calificar sobrecarga postural:

Para evaluar si el trabajo presenta sobrecarga postural considere los datos resumidos en
el punto 4.1 y los criterios descritos en la siguiente tabla. Si la actividad laboral está
representada por sólo una postura, se señalará que existe sobrecarga postural y, por lo
tanto, el trabajo se podría calificar como pesado, cuando la ponderación sea igual a 4. En
caso que la actividad presente más de una postura, debe considerarse el efecto
acumulativo y sumar los índices parciales. Si el valor es igual o superior a 4, también
debería considerarse que existe sobrecarga postural. Cuando la sumatoria sea superior a
4, para efectos de evaluación de carga global, se anotará 4 como valor máximo.

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI/NO
Ponderación en la escala:

184
5. Ambiente térmico: calor y frío

Variables a cuantificar:

Variable Unidad Valor

Carga de trabajo (*) Kcal/h
Duración del trabajo en ambiente evaluado (*) Horas
Tiempo de permanencia fuera del lugar evaluado (*) Horas
Indice TGBH (*)
Frecuencia cardiaca promedio(**) lat/min
Temperatura promedio(***) ºC
Velocidad del viento(***) Km/h
(*) Para uso del índice TGBH
(**) Para uso de frecuencia cardiaca
(***) Para uso de Escala de Viento Frío

Ponderación de Índice TGBH

CARGA DE TRABAJO SEGÚN COSTO ENERGÉTICO (CEprom)
LIVIANA MODERADA PESADA
Inferior a 375 Kcal/h 375 a 450 Kcal/h Superior a 450 Kcal/h
Tipo de trabajo TGBH P TGBH P TGBH P
30,0 4 26,7 4 25,0 4
Trabajo 25,0-29,9 3 23,0-26,6 3 19,0-24,9 3
continuo 19,0-24,9 2 17,0-22,9 2 12,0-18,9 2
18,9 1 16,9 1 11,9 1
30,6 4 28,0 4 25,9 4
75% trabajo 27,0-30,5 3 25,0-27,9 3 20,0-25,8 3
25% descanso 23,0-26,9 2 21,0-24,9 2 17,0-19,9 2
cada hora 22,9 1 20,9 1 16,9 1
31,4 4 29,4 4 27,9 4
50% trabajo 27,5-31,3 3 26,0-29,3 3 21,0-27,8 3
50% descanso 25,0-27,4 2 22,0-25,9 2 18,0-20,9 2
cada hora 24,9 1 21,9 1 17,9 1
32,2 4 31,1 4 30,0 4
25% trabajo 28,0-32,1 3 28,0-31,0 3 28,0-29,9 3
75% descanso 27,0-28,0 2 23,0-27,9 2 19-27,9 2
cada hora 26,9 1 22,9 1 18,9 1
P: ponderación para la clasificación de trabajo pesado

El trabajo puede ser calificado como pesado SI / NO
Ponderación en la escala

185
Ponderación de frecuencia cardiaca

Frecuencia cardíaca [lat/min] Ponderación
115 4
101 – 114 3
75 – 100 2
74 1

El trabajo puede ser calificado como pesado SI / NO
Ponderación en la escala

Ponderación de la sudoración
Las variables a cuantificar para la evaluación de trabajo pesado por sudoración, se
encuentran en el capítulo 5, sección 5.1.3.3.
Producción de sudor [ml/hora] Ponderación
350 4
275 – 349 3
175-274 2
174 1

El trabajo puede ser calificado como pesado SI / NO
Ponderación en la escala

Ponderación escala de Viento Frío.
Velocidad Temperatura real leída en el termómetro en ºC
del viento
en Km./h 10 4 -1 -7 -12 -18 -23 -29 -34 -40
calmo 10 4 -1 -7 -12 -18 -23 -29 -34 -40
8 9 3 -3 -9 -14 -21 -26 -32 -38 -44
16 4 -2 -9 -16 -23 -31 -36 -43 -50 -57
24 2 -6 -13 -21 -28 -36 -43 -50 -58 -65
32 0 -8 -16 -23 -32 -39 -47 -55 -63 -71
40 -1 -9 -18 -26 -34 -42 -51 -59 -67 -76
48 -2 -11 -19 -28 -36 -44 -53 -62 -70 -78
56 -3 -12 -20 -29 -37 -46 -55 -63 -72 -81
64 -3 -12 -21 -29 -38 -47 -56 -65 -73 -82
Superior a RIESGO ESCASO AUMENTO DEL GRAN RIESGO
64 Km./h, En una persona RIESGO El cuerpo se puede
poco adecuadamente vestida para Peligro de que el cuerpo congelar en 30
efecto menos de 1 hora de expuesto se congele en segundos
adicional exposición 1 minuto
P 2 3 4

El trabajo puede ser calificado como pesado SI / NO
Ponderación en la escala

186
6. Altura

Para evaluar el efecto que ejerce este aspecto del ambiente, registre la altitud a la cual se
realiza normalmente el trabajo. De acuerdo a la siguiente tabla califique la actividad
laboral.

Ponderación Criterio
4 Altitud sobre 3800m con malas condiciones
ergonómicas
3 Altitud sobre 3800 metros con buenas
condiciones ergonómicas
3 Altitud entre 2500 y 3800m
2 Altitud entre 1000 y 2499m
1 Altitud bajo 1000m

El trabajo puede calificarse como pesado: SI/NO
Ponderación en la escala:

7. Hiperbarismo

La evaluación del efecto del hiperbarismo en la persona expuesta requiere la medición de
la profundidad a la cual habitualmente se realiza la actividad laboral.

Ponderación Criterio
4 Profundidad > 35m
3 Profundidad entre 34 y 20m
2 Profundidad entre 19 y 10m
1 Profundidad < 10m

El trabajo puede calificarse como pesado: SI/NO
Ponderación en la escala:

187
8. Ruido

Identifique las características del lugar de trabajo para clasificarlo en las siguientes
categorías:
A: Trabajo que no requiere de comunicación verbal
B: Trabajo que requiere de comunicación verbal
C: Trabajo que requiere concentración

Explique el por qué de su clasificación:.............................................................................
...........................................................................................................................................
...........................................................................................................................................
...........................................................................................................................................
Variables a cuantificar:

Variable Unidad Valor
Duración jornada de trabajo horas
Clasificación del trabajo (A, B o C)
Ruido promedio de la jornada dB(A)

En base a la clasificación efectuada y al nivel de ruido medido, como promedio de la
jornada, califique el trabajo de acuerdo a la siguiente tabla:

A B C
P Trabajo que no requiere de Trabajo que requiere de Trabajo que requiere
comunicación verbal comunicación verbal concentración
1 bajo 60 dB(A) bajo 50 dB(A) bajo 45 dB(A)
2 60 - 69 dB(A) 50 - 59 dB(A) 45 - 54 dB(A)
3 70 - 79 dB(A) 60 - 69 dB(A) 55 - 64 dB(A)
4 80 - 85 dB(A) 70 - 80 dB(A) 65 - 75 dB(A)
4 sobre 85 dB(A) sobre 80 dB(A) sobre 75 dB(A)

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI / NO
Ponderación en la escala:

188
9. Vibraciones mecánicas:

9.1 Instrumentos de evaluación objetiva:

• Características de las vibraciones:

Tipo de máquina o herramienta

Punto de aplicación de las vibraciones
Tiempo de exposición durante la
jornada
Duración de la jornada

• Intensidad de las vibraciones:

X Y Z
Intensidad (m/seg2)

• En vibraciones trasmitidas al sistema mano brazos, establezca si los límites de
exposición son excedidos. Para ello, refiérase a la tabla siguiente. El trabajo podría
considerarse pesado, si para cualquiera de los ejes, las vibraciones exceden el límite
de tiempo permitido.

Tiempo de Aceleración Vibratoria
Exposición Máxima para ejes X, Y, Z
(horas) (m/s2)
Menor que 1,0 12,0
De 1 a 1,99 8,0
De 2 a 3,99 6,0
De 4 a 8 4,0

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI/NO

• En vibraciones trasmitidas al cuerpo como un todo, establezca si los límites de
exposición a vibraciones son excedidos. Para ello, refiérase a la tabla siguiente. El
trabajo se podría considerar pesado, si para cualquiera de los ejes, las vibraciones
exceden el límite de tiempo permitido.

189
Tiempo de Aeq Máxima Permitida
Exposición (m/s2)
(horas) Z X Y
12 0,50 0,35 0,35
11 0,53 0,38 0,38
10 0,56 0,39 0,39
9 0,59 0,42 0,42
8 0,63 0,45 0,45
7 0,72 0,50 0,50
6 0,82 0,56 0,56
5 0,95 0,63 0,63
4 1,10 0,71 0,71
3 1,30 0,82 0,82
2 1,57 0,97 0,97
1 2,04 1,23 1,23
0,5 2,51 1,49 1,49

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI/NO

190
10. Carga y fatiga mental

10.1. Métodos subjetivos para la evaluación de carga mental

10.1.1.Pauta de observación en terreno
Observe la actividad que realiza el sujeto y califique las condiciones descritas del puesto
de trabajo asociadas a la carga mental.

1. Comunicación y contactos

El trabajador se encuentra en una fluida relación de comunicación con sus colegas y
1 superiores
El contacto y la comunicación con otras personas es posible durante el día de trabajo, pero
3 está claramente limitado y es un poco difícil, debido a la localización del lugar de trabajo y
la presencia de ruido o la necesidad de mantener la concentración
La comunicación y el contacto con otras personas está limitado durante la totalidad de la
4 jornada de trabajo; el trabajador se encuentra aislado o alejado del resto de sus colegas.

2. Toma de decisiones

Las tareas son claras y existen guías de procedimientos sobre la manera correcta de
1 proceder.
El trabajo se compone de tareas que incluyen la comparación de información, entre
2 alternativas posibles y la elección de ésta es sencilla.
El trabajo se compone de tareas complicadas con diversas alternativas de solución y
3 menores posibilidades de comparación. El trabajador requiere monitorear sus propias
acciones
El trabajador debe realizar diversas elecciones, con escasa información de base. Un error
4 en la decisión exige de la rápida corrección o podría producir un potencial riesgo personal
El trabajo involucra diversos conjuntos de información, unidades operativas o máquinas y
4 la información podría contener errores. Una decisión errónea, podría provocar un
accidente, detener la producción o dañar la máquina involucrada.

3. Duración del ciclo de trabajo

1 Sobre 30 minutos

2 10 - 30 minutos

3 5 - 10 minutos

4 1/2 - 5 minutos

4 Bajo 1/2 – 1 minuto

191
4. Nivel de atención exigido durante el ciclo de la actividad evaluada (promedie ambas
tablas para obtener la puntuación total del nivel de atención requerida para el ciclo de
trabajo)
Ejemplos

% de la Demanda de Industria metalúrgica Trabajo de oficina
duración atención
del ciclo
Superficial Manejo de materiales Timbrar papeles
1 Bajo el 30 1
Promedio Ubicar en una parte el Escribir a máquina
2 30 - 60 2 patrón o plantilla para
fabricar piezas idénticas.
Relativamente Trabajo de ensamblaje Realizar correcciones
3 60 - 80 3 pesada
4 Sobre 80 4 Muy pesada. Ajustar o medir Dibujar mapas o
instrumentos planos

Calificación Promedio

5. Procesamiento de la información

2 Debe realizar un trabajo prolongado con manejo de información por debajo de 25
decisiones por minuto en tareas de elección binaria
3 Debe realizar un trabajo prolongado con manejo de información de 25 decisiones por
minuto en tareas de elección binaria
4 Debe realizar un trabajo prolongado con manejo de información por encima de 25
decisiones por minuto en tareas de elección binaria

6. Uso de la memoria inmediata para la retención temporal de información (promedie
ambas tablas para obtener la puntuación total del nivel de atención requerida para el ciclo
de trabajo)

3 Se presentan algunos ruidos 2 Debe retener temporalmente un número igual
o interrupciones menores o inferior a 4 estímulos o unidades de
durante la actividad información
4 Existen ruidos o 3 Debe retener temporalmente un número igual
interrupciones frecuentes a 5 a 7 estímulos o unidades de información
durante la actividad
4 Debe retener temporalmente un número igual
o superior a 8 estímulos o unidades de
información
Calificación Promedio

192
7. Presentación de señales ( promedie ambas tablas para obtener la puntuación total del
nivel de atención requerida para el ciclo de trabajo)

Las señales son claras y existe un Las señales son parecidas entre sí en
4 cuanto a su tamaño, forma y tipo; existe un
1 adecuado contraste y diferenciación entre
ellas, en cuanto a tamaño, forma y tipo. menor contraste entre ellas (ambiguas)
La intensidad de la señal es clara, fuerte y
La intensidad de la señal es débil para su
1 visible. 4 detección, diferenciación e identificación.
El ritmo impuesto para la presentación deLas señales son largas en su duración,
4 dos señales es inferior a 0,5 segundos.3 uniformes y repetitivas (monótonas)
El trabajador desconoce cuándo aparecerá Se presenta una nueva información antes
4 la nueva información 4 de terminar de resolver la situación anterior
El trabajador no tiene posibilidades de El trabajador no tiene posibilidades de
4 desviar la vista de la actividad que realiza
4 hablar o conversar durante el desarrollo de
la actividad.
Existe un alto riesgo de deterioro del Existe un alto riesgo de accidentes durante
4 producto 4 la ejecución de la actividad

Calificación Promedio

Conclusión final: El trabajo puede ser calificado como pesado: SI / NO

Observaciones:
...................................................................................................................................

...................................................................................................................................

...................................................................................................................................

...................................................................................................................................

...................................................................................................................................

193
11. Carga organizacional

Evaluación de carga organizacional

Pregunta Ponderación
El trabajador permanece en campamentos que no ofrecen 4
condiciones higiénicas ni para la recreación adecuadas,
con jornadas especiales en que la relación trabajo
descanso en casa es insuficiente o mal distribuida.
El trabajador permanece en campamentos higiénicos, 3
cómodos, con buenas facilidades para el descanso y la
recreación.
El trabajador realiza turnos, mal planificados, en 4
condiciones de riesgo para su integridad física y mental,
que además no le permiten una buena recuperación.
El trabajador realiza turnos en sistemas bien 3
estructurados, en tareas en que se hayan implementado
medidas ergonómicas, tales como enriquecimiento,
rotación de funciones, pausas, facilidades para la
recuperación. Los trabajadores participan en la decisión
de alternativas de turnos.

El trabajo puede ser calificado como pesado SI / NO
Ponderación en la escala

194
III CARGA GLOBAL DE TRABAJO

En la siguiente tabla marque con un círculo las ponderaciones obtenidas en cada uno de
los factores de riesgo evaluados.

Factor de riesgo evaluado Ponderación
1 Carga dinámica 1 2 3 4
2 Trabajo repetitivo 1 2 3 4
3 Manejo manual de carga 1 2 3 4
4 Sobrecarga postural 1 2 3 4
5 Calor y frío 1 2 3 4
6 Altura 1 2 3 4
7 Hiperbarismo 1 2 3 4
8 Ruido 1 2 3 4
9 Vibraciones 1 2 3 4
10 Carga organizacional 1 2 3 4
11 Carga mental 1 2 3 4

El trabajo puede ser calificado como pesado: SI/ NO

Fundamente la decisión:

195