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Pie plano Es la deformidad caracterizada por el valgo del talón y el hundimiento

de la bóveda plantar. Existe un desplazamiento del astrá- galo sobre el
calcáneo, desplazándose hacia abajo, adelante y adentro. El antepié se supina
por lo que el primer metatarsiano está más elevado y el primer dedo se
dispone en flexión para poder contactar con el suelo. El desplazamiento de la
cabeza del astrágalo empuja hacia delante al escafoides y secundariamente a
toda la columna interna del pie. En el pie plano se produce un movimiento
helicoidal, ya que el retropié está en pronación y el antepié, en supinación.
Inspección de los pies: Se observa una disminución de la altura de la bóveda
que puede llegar a la ausencia del arco interno. Existe una variable protrusión
del astrágalo y del escafoides, que puede ser desde mínima hasta marcada,
indicando una mayor deformidad. En la inspección desde atrás, se aprecia el
valgo del talón que puede ser de leve hasta marcado. En los pies planos
importantes, se aprecian tres prominencias que corresponden al maléolo tibial,
cabeza del astrágalo y escafoides.
Morfotipo de los miembros inferiores: En los miembros inferiores en el plano
frontal, ya que con frecuencia se asocian a genu valgo. El genu valgo se
cuantifica en centí- metros al medir la distancia intermaleolar. Hay que juntar
las rodillas comprimiendo suavemente la piel (que impida pasar entre ellas
nuestro dedo), pero sin que se superpongan. Las rótulas han de estar al frente
y las rodillas, extendidas (sin hiperextensión). Hasta 3 cm se considera una
disposición de los MMII normal; de 4-8 cm se considera un genu valgo
moderado y > 8-10 cm, un genu valgo marcado.
También hay que estudiar la torsión de los miembros inferiores. Cuando no
coincida la posición de la rótula con la de los pies, indicará que existe un
morfotipo torsional. En condiciones normales, los pies y las rótulas miran al
frente. Cuando los pies se dirigen al frente y las rótulas hacia adentro, se
denomina “rótulas bizcas convergentes”, y suele deberse a una antetorsión
femoral (AF) o a una disminución de la torsión tibial externa (TTE). Es la
situación más frecuente. Raramente observaremos que las rótulas “miran”
hacia fuera (bizcas divergentes), lo que suele deberse a una retrotorsión
femoral o una torsión tibial interna (TTI). La antetorsión femoral produce con
frecuencia valgo del calcáneo, lo que ocasiona la caída del arco interno; por
este motivo, cuando rotamos externamente la tibia, estos pies valgos se
corregirán.