Sobre la noción de desarrollo en

Lacan
Abordar el desarrollo desde una perspectiva lacaniana requiere adelantar
ciertas precisiones. En primer lugar, tener en cuenta que el psicoanálisis por
definición se ve obligado a priorizar una lectura “histórica” de los procesos
del sujeto, antes que abordarlo desde una perspectiva “desarrollista”, dado
que es por medio del lenguaje como puede acceder a él. La observación
psicoanalítica es más una experiencia dialógica que un método
experimental, y por tanto su marco de referencia es más el discurso, o
incluso el acto (como mensaje dirigido a otro) que el hecho. Por eso Lacan
criticará fuertemente a la “mitología” de la maduración instintual,
construida con trozos escogidos de la obra de Freud, que presentan al
psicoanálisis como una forma de psicología evolutiva o psicología del
desarrollo, y remarcan el desarrollo del sujeto como una evolución que va
desde las fases pre-genitales hasta la madurez de la etapa genital.

Lacan abordará en términos críticos la perspectiva del desarrollo centrada
en la maduración instintiva, a partir de la antinomia “desarrollo e historia”.
Si bien ambos conceptos comparten su referencia al tiempo, la antinomia se
hace presente si tenemos en cuenta la diferencia radical que se establece
en la distinción del sujeto situado en el registro del sentido y el individuo
viviente, soporte de la maduración del organismo.

La noción de sujeto constituyente, presentado a partir de una dialéctica del
sentido, es la que lleva a Lacan a cuestionar la referencia de los
posfreudianos a las fases de evolución de la libido, oponiéndoles la
importancia del pasado de la rememoración como tiempo de la historia, que
privilegia la dimensión del sentido. En este momento llega incluso a
considerar los denominados estadios instintivos en función del carácter
intersubjetivo de la palabra, a partir de la cual, el sujeto da la prueba más
fehaciente de su falta en ser.

Para Lacan, sugerir una especie de síntesis final de la sexualidad, en un
estadio específico del desarrollo psicosexual en el cual el sujeto llega a una
relación madura con el objeto –descrita como relación genital–, no es
posible. Freud mismo no habla de fase genital, sino de fase fálica, dando
realce a sus implicancias simbólicas e imaginarias, que solo se resuelven
como tales a partir de la re-memoración histórica del sujeto. Así pues, las
etapas psicosexuales pre-genitales no son momentos ordenados
cronológicamente del desarrollo del niño, como sí los son las etapas del
desarrollo sensorial o motor (que surgen antes de los 6 meses y están
poderosamente marcadas por la maduración biológica del sujeto). Sino que
son “estructuras” esencialmente intemporales que se ordenan
retroactivamente sobre el pasado a partir de un relato presente. Es por esto
que su ordenamiento es lógico no cronológico. Por tanto, un proceso
subjetivo propio de la fase oral debe aparecer antes que un proceso de la

y que una vez que ingrese es capaz de organizar retroactivamente todas las vivencias pasadas de su época de infante (sujeto antes del habla). porque nada biológico hay que fije la emergencia de un proceso de subjetividad. retornos o desviaciones. marcan el principal porqué de su oposición a su uso. (tiempo que el planteamiento lacaniano denomina aha-erlebnis). pero este proceso resulta amenazado cuando se le impone un modelo fijo al cual debe reducirse. Su emergencia está ciertamente sujeta a hechos biológicos que suceden aproximadamente a los 6 meses de edad. se preocupa de situarlas en una estructura triangular intemporal de la subjetividad. el Edipo es punto de constante re-elaboración y crítica por parte de lacan. y nunca como una cuestión de evolución gradual. para el psicoanálisis no tiene importancia saber cuándo ingresa el niño al orden simbólico. Pero su desconfianza hacia las pretensiones de normalización que las nociones de evolución y desarrollo conlleva. pero nada determina que deba aparecer a una determinada edad. es decir. al contrario. ¿Significa esto que el sujeto no puede recordar sucesos anteriores a esta época? Pues no. esto tampoco significa que los inventa. dotándolo de una estructura lógica compuesta de tres tiempos (los tres tiempos del Edipo). El Estadio del espejo por una parte. Ciertamente que el sujeto está envuelto en un proceso de continuo devenir. Otra cosa a destacar es que Lacan concibe el paso de una fase del desarrollo a otra como un todo o nada. A su vez que re-significa el énfasis cronológico que Freud le había otorgado a su tiempos de duración (entre los 3 y los 5 años). La función principal del orden simbólico es poder reorganizar las imágenes primitivas de una forma que da cuenta de la forma que tiene el sujeto que las enuncia. no los recuerda. Lacan desechara la perspectiva del desarrollo. Pero Lacan le va a dar una primacía a la estructura lógica. sobre el desarrollo. aparece justamente en un punto crítico en que lo biológico se separa de lo psíquico. Así tenemos que el desarrollo es un concepto que involucra una diacronía. lo que importa es saber que antes de hacerlo es incapaz de hablar. Por eso más que interesarse en sus dinámicas relacionales. el paso del tiempo. que involucra una sincronía.fase anal y este antes que uno fálico (o edípico). se insiste en la importancia de la historicidad de la psique. o sea ese momento mítico de apercepción total en que el ser humano adquiere la capacidad de articular en un mismo momento la imagen que le devuelve el espejo y la percepción de sí mismo. sino que el cambio psíquico se produce ex nihilo. el desarrollo implica la idea de un proceso único. simplemente los reorganiza de acuerdo a su estructura subjetiva actual. como una discontinuidad radical entre un orden y otro. lineal y . ¿Qué hay entonces del Estadio de espejo y del Edipo? De los que se vale Lacan para sostener su teoría. No es que no haya cambio psíquico en sí. porque a diferencia del de historia que permite posicionamientos divergentes. No hay un progreso. Así. es decir. Por otra parte. que antes de eso simplemente no pueden tener forma de expresión en lo real. detenciones.

y con un lugar común de llegada que es la idea teleológica de fin. Lo que mueve al sujeto es un deseo indetenible en su tiempo e indefinido en su forma. Y todo objeto con el que se vincula es un objeto re- encontrado. donde lo buscado es el objeto mítico de la satisfacción abandonado por la castración y el cual irremediablemente nunca volverá a encontrar. El sujeto desde su nacimiento y en tanto atravesado por el lenguaje está irremediablemente escindido de sí mismo. dado que su estatuto es simplemente imposible. es decir a la nada. Lacan rechaza la idea de madurez. tiene la idea de que el tiempo pasa y que el individuo debe llegar a un fin único. Supone por tanto una trayectoria normalizada típica. una predeterminación o más bien una programación. el adolescente maduro biológicamente pero desvalido psicológica y moralmente.progresivo. donde se parte de una nada que es el recién nacido. hasta llegar al adulto que simboliza la madurez y punto de llegada “normal” de todo desarrollo. Como toda progresión supone la idea de un trayecto que va de un menos a un más. Luego el adulto mayor representa el proceso de vuelta al lugar de donde se proviene. Consecuentemente. se pasa por el niño que carece. es decir. por un camino involutivo de degradación y muerte. es decir. .