Apuntes sobre El eternauta y sobre “Vida y vuelta: El eternauta”, de Felipe Pigna.

CONTEXTO

La publicación semanal de El eternauta se extiende de 1957 a 1959. Se inscribe en un clima
de paranoia: la invasión comunista, el avance de la otredad. Hay una amenaza que viene
desde afuera, un otro, un ello, algo informe, apenas definido.

PREMISA NOVELESCA/En su Primera Parte, publicada por entregas entre 1957 y 1959, lo
que hace el guión es explorar las consecuencias de una premisa novelesca: ¿Qué pasaría
si una invasión alienígena, de proporciones planetarias, se iniciara sobre Buenos Aires y
hubiera que organizar la resistencia? El final, por otro lado, es lo suficientemente
conclusivo: el protagonista queda atrapado en una suerte de paradoja espacio-temporal,
condenado a la eterna repetición de un único trayecto vital.

TIEMPO

Presente de la narración: 1957/1959. Lo que relata El eternauta ocurrirá en 1963.

NARRADOR

Primera persona, voz en off, relato enmarcado. El guionista en 1era (Oesterheld, digamos)
narra lo que, a su vez, El eternauta le cuenta en 1era. (DESARROLLO EN CLASE…)

LA FIGURA DEL HÉROE

Oesterheld introduce un concepto nuevo en el mundo de la historieta: el héroe con
clarososcuros. Desde el tiempo de los relatos mitológicos, los héroes eran esencialmente
seres solitarios, completos, extraordinarios, casi perfectos, predestinados a cumplir su
destino de héroes. Oesterheld introduce una modificación: no es el héroe el que va en
busca de la aventura: es la aventura la que puede convertir a un ser ordinario, mortal en
héroe. La fórmula, no obstante, es casi la misma: el emprendimiento de la aventura que
tiene como objetivo mejorar en algún sentido su comunidad.

Oesterheld, además, plantea un concepto nuevo: el héroe es colectivo, grupal (Juan Salvo,
el hombre común; Favalli, el físico intelectual, y Franco, el tornero).
Y si el héroe es grupal, la aventura es también una empresa grupal: en el caso de El
eternauta, la organización de la resistencia es una tarea comunitaria a cargo de los pocos
sobrevivientes. No se trata ya de cumplir un destino: se trata de resistir la invasión que
pone en riesgo el presente y, por lo tanto, también el futuro.

¿A QUÉ VIENE EL ETERNAUTA? ¿QUIÉN ES? El eternauta como mito narrativo de la segunda mitad del S XX en la lit. Esas son las intenciones que le comunica al guionista: cambia esa gran historia por el precio de descansar. distópico. un tornero y aun así es capaz de los mayores actos de heroísmo. Pasaje de la calidez hogareña a un ambiente hostil. existencialista.: primera escena con los “manos” El lugar del héroe va rotando: todos son capaces de heroísmo. El eternauta es un trashumante. Está perdido. su pérdida mayor es su familia. Aun en el contexto de una guerra universal. en vez de dejarlos en el mismo lugar. Es un testigo de la humanidad: “sus ojos habían visto tanto que habían llegado a comprenderlo todo”. Aquí se retoma la idea de héroe colectivo: los actos de un hombre son los actos de todos los hombres (Borges…). En el último capítulo de la historia que él va a contar. en realidad. la máquina del tiempo los dispersa. un viajero del espacio y del tiempo: tiene un cansancio de siglos. JUAN SALVO . Ese es su gran dolor. es una aventura existencial. por ejemplo. en Oesterheld. argentina: mito en el sentido de capacidad infinita de generar sentidos e interpretaciones. una aventura interior: el hombre se transforma cuando por la aventura verdadera: la aventura implica la transformación personal. mortuorio. es un obrero. y el héroe siente compasión por el sufrimiento del enemigo. opresivo. es su pequeña familia. errando. irreversible. Cfr. Elena y Martita son el macguffin (Hitchcock): el macguffin de suspenso que hace que avance la trama pero que no tienen mayor relevancia en la trama en sí: es una excusa argumental PASAJE DE REALIDAD ORDINARIA A DISTOPÍA Los cuatro personajes iniciales juegan al truco. La capacidad de generación de sentido trasciende a los “lectores originales”: a eso me refiero con naturaleza mítica.La aventura. sin importar su clase social. Lo que El eternauta ha perdido. aflora incluso para con el enemigo: el enemigo sufre. Tanto es así que lo que busca es descanso. La compasión: el costado humanista. ¿Quiénes eran los lectores originales de El eternauta? Los niños de la generación del ’50. Franco. El eternauta es un paria del espacio y del tiempo: anda solo.

Juan Salvo se olvida de lo que vivió y no puede cambiar el futuro. .