You are on page 1of 1

Durante una guerra un soldado se encuentra rodeado de enemigos, al

limpiar el campo cae de rodillas esperando poder regresar con sus tropas al
llegar a su bastión ve que todos sus hombres sus compañeros se
encuentran asesinados de pronto cae con un gran estruendo una chica con
los restos de su antiguo capitán.
-Indigno-
El último hombre se abalanza sobre la chica la cuál despedaza la espada de
su oponente con una patada.
-Veo que eres el último hombre de pie, la verdad es que no estoy segura
pero mi instinto me lo dice.-
-Tú no perteneces al asedio de emperador Octavio ¿qué haces aquí? –
-Callate perra, si estas vivo es porque yo te deje. Quería ver si alguien podía
pelear contra mí, si puedes aguantar un minuto contra mí te perdonare la
vida…-
-Y ¿cómo vas a tomar el tiempo? –
- Eso no te importa.-
La chica se abalanza contra el hombre que alcanza a esquivar el ataque en
caída de la chica, pero el ataque deja un hueco en la tierra que lo atrapa. En
su segundo golpe la chica hunde la pechera del hombre. En un momento en
que decide tomar aire toma una posición de boxeo y lanza un ráfaga de
puñetazos en la que cada golpe es desviado. Finalmente la chica decide
rajar su arma dura con una patada que además corta su rostro de manera
vertical. El hombre en su desesperación toma un cuchillo de su bota y
decide atacar al cuello, entonces la chica lo detiene con un par de dedos y
en eso recibe un rodillazo.
-Tienes ritmo, supongo que paso un minuto.-
La chica entonces lo recuesta con fuerza afirmando sus brazos.
- Aunque no me hiciste ninguna herida me tomaste por sorpresa-
- No eres humana.-
- Soy un súcubo nosotros somos las madres de los soldados de elite del
imperio. Tomamos a los hombres más poderosos tras la guerra para
engrosar las filas del imperio.
- Preferiría morir a cogerte. -
- A pero no va a ser tan fácil.
-