La discusión sobre el barroco se presenta

inmediatamente, en su profusa bibliografía,
como una arena de controversias sin fin en el
El giro barroco. cual ninguno de los contendientes consigue
De G. Deleuze a W. Benjamin afianzar un terreno, y cada vez que alguien
se propone intervenir en las querellas, ha de
Willy Thayer
Universidad Metropolitana
intentarlo como si comenzara desde cero.
Por más perspicaz y aguda que sea su pala-
bra, no consigue marcar hitos, conmover ni
configurar un estado de cosas duradero. No
deja de ser embarazoso para el investigador
eficiente una circunstancia como esa, en la
que cuenta, por una parte con una densa
capa de publicaciones, y experimenta, al
mismo tiempo, que ese caudal de antece-
dentes, que no puede omitir, lo deja sin
criterios que disciernan las hipótesis des-
cartadas de las que persisten como válidas;
lo que es un adelanto o novedad, de lo que
ya es obsolescente o naive. Todo le ocurre
cual si se encontrara a las puertas de una
travesía teniendo como único equipaje un
libro de arena. En los territorios del barroco
pareciera no haber trazas de cielo despejado
para el filólogo eficiente, sino más bien el 93
nublado contemplativo del melancólico. El
panorama le advierte que el tiempo transcu-
rrido y por transcurrir, las energías gastadas
y por gastar, lo internarán indefinidamente
en La biblioteca de Babel, en cuyos pliegues
finitos de infinita predicabilidad, poco a

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poco se encontrará perdido, sospechando cos de la época barroca”, las discrepancias
que sus lances y apuestas no forjarán capital “no suponen una diferencia efectiva”.4 La
alguno, y que en lo ecléctico del espectáculo, misma autora indica, sin embargo, que una
al cual se suma ahora su propia iniciativa, “historia accidentada”5 “habría desdibujado
“nada es más”, como dicen los escépticos, los contornos del concepto”.6 De ser así, la
y las posiciones, en su tensión, se vuelven pretendida estabilidad cronológica de los
equivalentes. hechos se desbarata. Porque ¿cómo iban
a reunirse los hechos barrocos sin tener
En lo que al barroco se refiere, no parece
de antemano el concepto que permita re-
posible un golpe a la cátedra, un corte sig-
conocerlos como tales, sobre todo si estos
nificativo, porque de inmediato ese corte
últimos sólo resultan ser “barrocos” en la
se pliega como vericueto en la espesura. La
medida en que se ajustan al concepto que
inestabilidad y contrariedad de las inflexio-
así los determina? La pretensión de una
nes amenaza convertir el campo entero en
estabilidad en los hechos y en las cronolo-
un espacio muerto, porque cuando se llega
gías, conjuntamente con el reconocimiento
al extremo de incluir en un mismo asunto
de la inestabilidad en el concepto, no sería
fenómenos de tanta disparidad, materiales
convincente en cuanto la una pende de la
tan móviles y heterogéneos, “lo que se
otra, y viceversa.
genera ya no es una tensión, sino una in-
congruencia inerte”.1 Las observaciones de Bustillo son de utilidad
si las consideramos lateralmente, no en lo
Respecto del barroco, más que un campo de
que dicen, sino en lo que hacen cuando
saber constituido, parece regir el no-saber,
dicen lo que dicen. Y eso que hacen cuando
un clima más apto para la escritura que para
dicen lo que dicen, es distinguir un barro-
el conocimiento, porque “es propio de la
co histórico y cronológico de un barroco
94 escritura, detenerse y comenzar, desde el
principio en cada frase”2.
estructural o conceptual. La bibliografía
crítica y erudita sobre el barroco, a la que
Pero no todo sería tan estrafalario. En el se tiene amplio acceso en su libro7, opera
capítulo primero de su libro Barroco y implícita y explícitamente en el doble sen-
América Latina: un itinerario inconcluso3, tido de lo fáctico y de lo conceptual, de los
Carmen Bustillo nos ilusiona con que al prejuicios de la clasificación cronológica,
menos en cuanto a “los límites cronológi- por una parte, y de la valoración estética,

imaginería fantas- que subsume bajo su unidad es proporcio. extenso de los conceptos (ser) resulta. desigual”. aplicables a períodos distintos”. vez. no debería ser imposible esta. lógicos. como dicen los “elaboración cerebral. agudeza y paradoja”. en el barroco uno u otro polo como determinación de la connotación o extensión del concepto última instancia. La cantidad de individuos y especies “apoteosis del artificio. De ahí que el más universal y presenta8. idéntico. pareciera encontrar en esta opo. Y por tradicionalmente. histórico y lo trascendental. avanza por “igualación de lo historia fáctica de lo trascendental). Pero en el caso del barroco las cosas se blecer unos ejes ordenadores de esta arena de enrarecen. tomando como guía la diferencia que señala que “a mayor comprehensión de lo histórico y lo conceptual. sería directamente proporcional a su com- prehensión y denotación. el más vacío y vago. contar con un saber más que se esmeren las clasificaciones en determinado sobre algo determinado. denotación y connotación. Contrariando la regla clásica discusión. magórica”. y no puede determi- sus mareas estructurales de movimiento. o como una del concepto. “caracteres absolutamente hete- recorta su comprehensión y su extensión. sea como una indeterminado. si entiendo lo que digo las caracterizaciones del barroco según la cuando expreso algo con palabras es porque bibliografía que referimos. lo que conduce Tener un concepto de algo quiere decir.11 Si esto es así. sólo subra- modo que “si sé lo que busco. nos hundimos tengo un concepto de lo que mis palabras en una miscelánea exuberante que amenaza 95 significan”. continuo. El concepto constituye la ob- 10 con lo inconceptuable: “coincidencia de los jetividad del objeto. . el artificio objetivo que opuestos”. De lograr una articulación estable. La extensión o universalidad clásica nos lo sugiere nuestra autora9. y cosas de ese historia trascendental de lo empírico (según tipo. menor es en cada caso el grado de inclinación hacia su extensión o connotación”. su rogéneos. “desborde de las emociones. Si atendemos a lo que encuentro. a la fragmentación de su identidad.El giro barroco / Willy Thayer por otra. insignificante. La abundancia ingobernable de nalmente inversa a los predicados que lo posicionamientos así como Bustillo nos la cualifican. a la sición entre lo cronológico y lo conceptual. si reconozco yarán la discontinuidad. narse con ninguna propiedad que no evoque mareas que alimentan la combinación de lo lo homogéneo. advirtiendo o denotación de un concepto. simple.

. Cuando los filólogos.. “culto a lo inacabado”. se ven fueran también: “cuando en lo que va del obligados a “inventar un concepto auxiliar. las fiestas de Ru. en ciertas peculiaridades que aparecen doscientos años el terreno artístico. la palabra empezó. los unidad esencial: el indestructible hombre de paraíso realizados por los jesuitas en el del renacimiento. Archivos 2/3 2007/8 Dossier: Mímesis y política capricho y bizarrería”. sido posible mantener oculta la precariedad “chorreada de ornamentación sin tregua ni del concepto barroco para reunir fenómenos paréntesis espacial libre”. “extrema afirma. posible mantener oculta la precariedad del ta. conglomerado de fenómenos “con su varie- la fuga bachiana. la ética su pluralidad espiritual.. lo acotar el barroco como un género. Conceptos como el barroco.15 Conforman plió tanto la extensión de sus dominios. y la intención de sistematizarlo. que los barrocos ción de la trascendencia y el revulsivo énfasis galeones hispanos recorrían un mar teñido en el más acá”. Puede incluirse concepto para erigirse como tal sin extender en el barroco interminables particularismos arbitrariamente su comprehensión o deno- distantes en el espacio y en el tiempo. los intentos de falansterio.. la apariencia de una de Spinoza. la pintura lo desigual. movidos por si el mundo fuera una gran plaza barroca. “tendencia a lo que se resisten en toda la línea a la intencio- laberíntico”. “contenido plutónico que va egipcios.12 Deleu- infinito”.14 “No ha sido Si enfocamos ahora la facticidad que conno. se prometen sus límites.. “espiritualización que en esa generalización afirmaba que la tierra se sobrepone a la materia”. de Paul Klee a Fautrier rodeos y diferimientos”. tiene así su contrapartida .. nalidad general del concepto”. se am. resultarían arbitrarios porque confieren a un bens y el ascetismo de Felipe de Champagne. “compla. “A la larga –dice Benjamin– no ha contra las formas como contra un paredón”. su multiplicidad de formas y brillante. más que en las diferen- manifestación estilística que dominó durante cias. etc. ze lo extiende hasta “los grandes pintores cencia en los preparativos interminables.13 Benjamin lo lleva hasta los y obturación”. “expresión de lo Paraguay. “soltura expresiva y Betancourt”.. que así el concepto mediante la igualación de 96 abarcaba los ejercicios de Loyola.. no ocurre algo diferente. un barroco frío y un barroco dad de fuentes. era clásica y el mar barroco. los barrocos modernos. y hasta algún crítico excediéndose oceánico y panteísta”. semejantes o coincidentes”.. como tación. que tienden a la ilimitación. “conversión de lo finito en por una tinta igualmente barroca”. la matemática de Leibniz. siglo. a valorarse como poniendo énfasis.. de Rembrandt y el Greco.

a una determina- importantes historiadores. a incluir. como si su nombre debiera Deleuze– los mejores comentaristas. pesar suyo. transformar enfrentan a cara descubierta. entonces. su materia. como se dice. Como si abordar o de los elefantes rosa. se capaz de objetivar alguna existencia”. Como si la cosa barroco temporáneos. Sobre todo porque en el barroco con pretensiones de saber. su traza. su llegar a adquirir validez mediante eventuales noción tiende a desestabilizarse sistemática- discusiones polémicas en que las épocas se mente según el uso.”17. por último. lo. de un apeiron o de una mónada. exigiera que su nombre coincidiera con su “Los mejores inventores del barroco –señala performatividad. por así decir- y transformarse en aquello que se le opone. se vuelve barroco. suele estar determinado por intereses ex- aleph. Y suponer concepto barroco tampoco serían posibles. de los distintos períodos históricos puedan Cuando hablamos del barroco. ante la verdad. es algo que no se lle- como se niega la existencia de los unicornios va bien con la objetividad. como mientras que en el caso del barroco se trata si el saber fuera clásico y la verdad barroca. Es “fácil hacer que el barroco no exista –dice Difícilmente podrá admitirse el hecho de Deleuze– basta con proponer su concepto”21. Una cosa lacunaria.El giro barroco / Willy Thayer negativa en el hombre gótico.20 pierde a sí mismo. que 97 de un concepto.. inacabada. “o incluso a la negación que Shakespeare sería un representante”. ruinosa. su tejido. a la inversa. Pero. androides a los ción de los períodos y de los lugares cada cuales hay que añadir el hombre barroco del vez más restrictiva. “equivaldría a ignorar que la naturaleza adoptando más el comportamiento de un misma del contenido de nuestras fuentes. de saber si puede inventarse un concepto y cada vez que este intenta domesticarla. y dudado sobre la consistencia de la noción. siempre incoincidente . los fenómenos barrocos. asistimos como reacción. sin el objeto de estudio en cuestión. pusiera el caso del unicornio el concepto está dado. a una cia fantasmal por el universo intelectual de restricción del barroco”18. que los esfuerzos modernos de comprensión como sugeríamos. han ser la cosa. que desempeña bitraria que corría el riesgo de adquirir a hoy un papel perturbador y pasea su existen.. Espantados entonces por la extensión ar. que nociones como Renacimiento o Barroco Un concepto de barroco equivale a hierro de sean capaces de dominar conceptualmente madera.19 “Pero es extraño negar la existencia del barroco así “Barroco”. al saber ante su límite.16 radical: el Barroco no ha existido”. nunca un significado.

reside en la pre-comprensión del concepto El asunto cobra intensidad porque la pre- en que tales investigaciones se mueven. la única prejuicio contra el barroco resulta tautoló. pintados sobre un lienzo tienen del estilo en un mismo plano. discontinua. cismo en cuanto entelequia de la literatura como un pliegue más de su performance. como arquitectura del ojo. valoración posible respecto del barroco.. concepto que tienen de concepto: “porque rendimientos que el pretendido concepto de el clasicismo se dispone de antemano como barroco nunca satisface. Lo no abordado en lo abordado. en denunciar la Los intentos de perfilar un concepto clásico forma de expresión representada por la del barroco han comunicado siempre un alegoría en cuanto mero modo de desig- déficit. el prejuicio del Clasicismo. sino como una instalación que pro. con un énfasis sin precedentes”. la violencia contra lo ilimitado que la re. Tal déficit se alimenta de lo que nación”.24 “Sobre las lifera en lo heteróclito de la predicabilidad alegorías barrocas pesa. bía de ser peyorativa: “bastaba oír la palabra . Y comprensión de concepto que ahí opera con una conciencia de tal pre-comprensión choca en toda la línea con un tipo de ma- apenas distinta de la que unos guerreros nifestaciones (entre las que se incluyen. sí abordan. barroca la que hace imposible. en general. que es justamente rey Midas. Es esa pre-comprensión cada vez que intentan aquilatar un concepto omnipresente en dichas investigaciones 98 del barroco. Archivos 2/3 2007/8 Dossier: Mímesis y política consigo misma. Lo que no abordan en lo que la que exige al concepto determinados sí abordan es. La estela que de este misma manera de ser del Clasicismo impide modo constituye lo barroco sugiere no tener percibir.22 Es “la primacía atribuida al clasi. que incorpora. la comprensión de la esencia de esta”. ha- gico”. no en el sentido homogeneizador el aspecto que la alegoría barroca proclama del oro. como un veredicto. pensamiento) que resisten ser conceptua- Pre-comprensión que opera inercialmente das.23 “La presentación impone. lo señalábamos por otra vía anteriormente.. el cual consiste. para decirlo brevemente. Moviéndose en las precomprensión –dice Benjamin– el tenaz exigencias de esa precomprensión. aunque suene rebuscado. manifestaciones de en que la batalla representada se representa. el carácter inacabado y fragmen- opuesto. material.. como el tario de la bella phisis.25 “El tenaz prejuicio antibarroco tales investigaciones no abordan en lo que coloca al Clasicismo en primer plano”26. en general. exponerse sin resistencia. el rendimientos para ser aceptado como tal..

“un gótico degenerado” a la inversa. es que sortear el sistema puente directo entre el Renacimiento y el clásico de comprensión presupondría eludir Clasicismo”. a la oposición so en algunos casos se prefirió “ignorar el clásico/barroco. alusiones mortifi. la oposición y la jerarquía más que del barroco habla de los límites entre lo clásico y lo barroco.29 Pero el déficit del concepto. sino. de la idea... No por nada ese ensayo comienza afirmándose en la misma proporción en que con una extensa crítica del modo clásico de experimenta al barroco como amenaza de su comprender (pre-comprender) el método. guerra de los mundos en que la totalidad cantes27.31 barroco que cierra cualquier posibilidad a Es difícil que tal crítica se active porque lo su acceso.El giro barroco / Willy Thayer barroco y de ella se seguía una sucesión de nizado entre dos formas”32. Y algo así creo que Benjamin de activar una crítica de sí como aparato nos propone en El origen del drama barroco de objetivación. simplemente a lo clásico. 99 en “un desconocimiento del barroco”30. Cosa que no ocurre y profundas”28. se “hinchazón y corrupción lingüística”. condición. de las cate- hacer. lo ha intentado elaborar. Tal crítica no sólo aspira a desmarcarse una “restricción extrema del ángulo para la de la matriz clásica de manipulación del visión del barroco”. sin posibili- espacio propio del barroco y establecer un dad de desarrollarlo. sino que intenta poner en vilo que está en juego “es una conflicto encar. alemán.. Antes que eso: inercia. del símbolo. Lo que sugiero.. En efecto. de la representación. en vez tenerse ante él. una especie de negaciones perentorias. ve amenazada por la del otro a lo largo y “lo excesivo carente de esencias verdaderas ancho de su economía. porque lo barroco no se opone como lo nombró a veces Worringer. del objeto. de la alegoría. de la existencia de uno (la del clásico). lo que con las desvaloraciones del barroco se co. la comprensión tradicional de acceso a la . acentúa su inercia auto. autoafirmarse concepto. su señalización como anti-estilo. es la reacción auto-protectiva subjetividad de la cual proviene no logra sos- de la precomprensión clásica que. deconstruir la que regulan la pre-comprensión con que se diferencia “metafísica/barroco”. Lo único novedoso de esta letanía ante el rrobora. antes que un defecto o minusvalía sembrado barroco es el hecho de que la del barroco. Porque dejar de hacerlo es disponerse gorías. del funcionamiento del a morir. narcisismo primero. Cosa que difícilmente dejará de la deducción del conocimiento. la diferencia. Inclu. pasar a otra cosa.

Pone en vilo la forma. nunca puede coincidir con la verdad... se propone neutralizar demás. afirmarlo y sostenerlo raleza y de la historia”39. “aferrándose a la representación que conocimientos que él mismo hace posibles. más que “intentar capturar tanto alegórica. sino más bien una forma barroca de la “testificación histórica”.. la estética éste procura”.. primera de las Meditaciones Metafísicas de Si “la teleología de la ilustración veía en la Descartes. .40 fuera”34 “haciéndola depender del albedrío proyectivo del método”.. no unifica- inestabilidad y diferencialidad.. por lo para objetivarla. Esa maniera nido de verdad” que cada cosa. expresión que.. dejar que las los momentos de observación diversos y materias mismas se auto-expongan en su dispersos.. del “conte- de abrirse paso hacia las cosas. en autofundada. y no “como la verdad consiste en la exposición de sí algo que se auto-manifiesta.. no sistematizables.38 En el “amén” el paciente trabajo de poner a distancia los escéptico que hace lugar y tiene lugar prejuicios e intenciones. como si viniera volando desde la realización histórica de un sentido”. general es interrumpido. desde el el conocimiento es un orden que permite imperativo poseerla”35. o porción barroca de “exposición de la verdad”. . Más que voluntad de saber y de asegurar los tivo”.. “para el barroco la finalidad de la naturaleza estriba en la en su autonomía.. arrebata al lector “entusiasmándolo escépticamente los artificios. Se trata no de 33 materiales. “de modo coerci..Por tanto el método es algo dado da pábulo a la densa capa de mediaciones con ella en cuanto forma”. su autoría e inmediatez expresión de sí misma. prejuicios.”37. memorias y archivos una nueva forma de abrirse paso hacia el que constituyen el heteróclito sedimento barroco. Más que bles en un todo orgánico”. la densa capa de en esa densa capa de memorias. Benjamin misma.. sin que este se detenga en intencionalidad del método. “marcándola con alcanzar el objeto de la posesión. el juicio mediaciones que automatizan y predeter. La voluntad de objetivar. Archivos 2/3 2007/8 Dossier: Mímesis y política verdad. o en la primera parte del Discurso felicidad humana el fin último de la natu- del Método) para así.. “proponiendo esa represen- clásica de la verdad: “el método que para tación en sustitución de la verdad. para el carácter de cosa poseída”36. restado minan el juicio (como apreciamos en la infinitamente. diferido. suspender la por una sola vía... una vez librado de la 100 maraña de prejuicios. antes de cosa (sujeto incluido) expresa con y sin que apelar a múltiples artificios y órdenes intención.

no iguales a sí mismas. opacas. la constelación. en que la lógica del sistema se relaciona lacunarias. “curso ininterrumpido de la intención”43. o una definición extensiva a la verdad. tas. Tal clausura siste. de que privilegio trascendentalista de una media.. fragmentarias. cambiantes. no es la verdad. en. sintética y sistemáticamente. el collage. el que intente asegurarse la verdad por medio montaje.. sin embargo. el mática no tiene que ver con la verdad más método seguirá su ritmo. expone fragmentariamente suspendiendo el Se trata. que capture su predicabilidad. señala Benjamin. el ensamble. no es. Y.El giro barroco / Willy Thayer el método consistirá. materias que tienen la cita como escena en un ser desprovisto de intención”. se tratará ciendo. La verdad se va por mucho que la intención sea requerida sugiriendo indefinidamente en las materias en el proceso de su propia interrupción. esta coherencia plada. entonces.. Y si las cosas se manifiestan en infinita exhaustiva es precisamente el único modo oscilación. su estilo: la cita. verdad. que cualquier otra forma de exposición el mosaico. 101 las cosas se expongan por sí mismas y de que ción general que acoja tal manifestación. sino un adentrarse y desaparecer para Benjamin. “La mismas que constituyen su autoexposición. simultáneas.. “a fin de que la verdad se de su expresión.46 La verdad se auto- través de la intencionalidad. Corresponde es necesario en modo alguno recurrir por más bien seguir el carácter ecléctico de la medio de la ciencia a un proceso deductivo auto-manifestación de la materia contem- sin lagunas. contradictorias. el método desaparezca en ellas. conocimiento y el método producen sino tonces. Para ello sobra la voluntad manifieste como unidad y singularidad no de llegar a ciertos resultados. Y la verdad se manifiesta en constelacio- cíprocas”. no entra nunca en la autoexposición de su testificación históri- una relación. la alegoría. objeto del conocimiento determinado a nada procede en la cita”. de conocimientos y de sus conexiones re. como señalamos. en “una reivindicación de los fueros aquello que se auto-expone según el ritmo de la verdad”41. para Benjamin.45 Lo conocido no será así lo que el daciones de sentido en la observación de .. nada preside. adoptando Lejos de intentar una síntesis abarcadora de su estética: “el modo adecuado de acercarse su comprensión. yuxtapues- con la noción de verdad.esta consiste ca. un intencionar cono. de “seguir las distintas gra- en ella”..42 Esta reivindicación tendrá un nes fragmentarias que sólo la violencia primer signo distintivo en la renuncia al intencional podría organizar argumental. Y “nada precede.44 El primordial. intencional .

48 “Nada podría manifestar brado. El valor de los fragmentos filosofía no teleológica del tiempo. Así expuestas las cosas.49 “En las ruinas de los del saber o de la intención. de abrirse a la fragmentariedad. fotogra- ello una pérdida . cuellos de camisa.. en con más fuerza el alcance.51 en el piélago de aproximaciones y reflejos. “seguir las mente sin un propósito bien definido y el distintas gradaciones de sentido en la expre- adoptar estereotipos con vistas a su realce a sión de un objeto. modas perdura a pesar de su despiece en capricho. plu- cruce de varias.. de la verdad forma cosificada. La la transformación social”. No se trata de apartar lo más minuciosa en los pormenores de un conocido para afirmar una verdad más allá contenido fáctico”.. demuestra cómo el contenido de verdad se a la negación simple del conocimiento o de deja aprender sólo mediante la absorción la intencionalidad. tal tejerán un paisaje irregular que interrumpe . réplicas artesanales de esculturas majestad de los mosaicos. en Benjamin. para Benjamin. relación entre el trabajo microscópico y la Sin embargo. etc. interesarse por corsés. la reivindicación de los fueros magnitud del todo plástico e intelectual de la verdad no es equivalente. más bien lejos de muchas y en el benjaminiano. Archivos 2/3 2007/8 Dossier: Mímesis y política cada fragmento”47 sin aferrarse a ninguna como será característico del materialismo corriente. del de pensamiento es tanto mayor cuanto espacio y de la historia.. tal como no la hay en la fías viejas. y es en ellos donde mosaico yuxtaponen elementos aislados y hay que enfocar si se trata de elaborar una heterogéneos. Y “no hay por qué temer en meros.. majestad la cual clásicas. constelaciones. obsolescentes. se tratará. que el modo como la contemplación y el testificaciones históricas.50 El “valor de los fragmentos intenciones y los conocimientos como una de pensamiento es tanto mayor cuanto de las manifestaciones de la verdad que fluye 102 menos inmediata resulta su relación con la concepción básica correspondiente”. la espera permanente de un milagro”52.... botones. gasolineras. La verdad como grandes edificios la idea de su proyecto habla muerte de la intención se consigue sólo a con más fuerza que en los edificios. postes de alum- sas partículas”. avisos publicitarios. Porque los objetos almacenan.. bien través de la manifestación heteróclita de las conservados”. Más que intentar una síntesis abarcadora de “Es común a las obras literarias de aquel su comprensión. memorias. peines. Es en ellos donde menos inmediata resulte su relación con “anida también un potencial de fantasía para la concepción básica correspondiente.. período acumular fragmentos incesante.

lo indicamos más arriba.cada mónada expresa todo el universo. en cada caso o en el menor espacio/tiempo. como tiempo. como suspensión de sino por singularización y concentración éste en su sola inminencia. un con- final del juicio. que es una unos amigos o estudiosos tienen bajo el unidad que vale para muchos. de en relación inversa a su comprehensión. cuya universalidad se ex- del juicio (de la síntesis. 103 asiento. sin predicabilidad. como memoria. se trata del Y a ella ha de parecerse. Y exponer evitando la abstracción deductiva lo barroco.54 El origen del drama vez. como la singularidad. tiende. Más que de un juicio final. el concepto sombreado de un árbol o de una biblioteca.53 Y no se trata tampoco de la exposición del imperativo categórico. falla de identidad sería propia del barroco. Esta en elementos de una composición acabada. del concepto). poniendo en vilo su en premisas de un juicio general o final. Se lidad del concepto. ción. como la Si cátedra quiere decir silla o asiento. en cambio. barroco es lo universal que vale para uno. entonces. irremplazable. dis. decíamos. singularidad sostenida por la en la alegoría como “un grave atentado a la inflexión que ocupa en la serie. a la cursiva o científica”. cantidad de variedad cualitativa. tal como se nos va presentando. ya no por igualación de lo desigual. en relación directa evitando que los fragmentos se constituyan a su comprehensión. en su descentramiento. inconfundible con otra. de la representa. se extiende trata también. A la que centra o sienta la conversación que inversa del concepto clásico. y si mónada: una cifra o inflexión finita que en el discurso se llama cátedra al enunciado se presta a la infinita predicabilidad. sino de la exposición lógica representacional de la mismidad se clara de la confusión. del universo o de la biblioteca general: barroco alemán operó el giro barroco como “. Inflexión que lo es. que es el modo en verá desplazada por la lógica expresiva de que coexisten las cosas como ciudad.. el giro de Benjamin instala condiciones en En el barroco el concepto singular es su que la verdad sólo es posible sin cátedra. paz y el orden de la legalidad artística. de modo que todo lo fáctico ya es teoría. del juicio final como final cepto de barroco. sin centro. Con este giro la confusa del material. o identidad denotativa y connotativa.. interrupción del giro copernicano y abrió la aunque expresa con mayor claridad lo que . Clásicamente la universa- lenguaje. de la mayor fragmento. se extiende. el mundo del caso. la historia.El giro barroco / Willy Thayer cualquier interpretación o mediación gene. diseminación alegórica como interrupción ral”.

58 ventanas. Porque si porción.60 Es a esa singularidad... porque al en cada uno y según la posición en que se estar infinitamente y de modo singular en encuentra (que opera como perspectiva cada predicado “tiene su centro en todas única. Y como “los cuerpos son ríos... divisible al tejido único.. resulte 104 expresión) singular. y tautológico a la vez.. advirtiendo en el presente lo que está alejado tanto según los Singularidad.. la entretejen. que a cualquier distancia. expresa el universo”. no sólo el universo. “cada una heterológico. Y por consiguiente es sólo predicabilidad y nunca sustancia. necesaria respecto de sí. Dice más bien insustituibilidad como “Cada porción de materia.55 Pero como “cada cuerpo es afectado universo de las otras mónadas cuyas sombras por aquellos cuerpos con lo que está direc. sino en proceso lo que se sigue que esta comunicación llega como un río”. se opone a identi- tiempos como los lugares: symnoia panta”. expresa las percepciones y expresiones del po”. y siente también a través de y están en flujo perpetuo de percepción y ellos.los que tocan a aquellos con los que expresión”59 “la expresión y la percepción está inmediatamente conectado. pero a la partes. infinitesimalmente denso.... de modo que el bniz llama Dios. ocurre a ellos. nada le sale. de algún modo siente lo que les infinitos. que todo cuerpo. en cada mónada. De tiene un movimiento (de percepción y ahí que el análisis de la singularidad. Archivos 2/3 2007/8 Dossier: Mímesis y política le está inmediatamente asignado: su cuer. pero su circunferencia en ninguna. nada le sobra. nunca como algo .61 ha ocurrido y ocurrirá. la percepción y la expresión tamente conectado (que no quiere decir del universo se multiplica por infinitos de contiguo). lo expresa también”. o Lei- lo que pasa en el universo. .57 Tal como bien la mónada es infinitesimalidad en una ciudad contemplada desde diferentes proceso. cuyo centro se descentra que viera todo (un meta lector) podría leer infinitamente.. contingente e innecesaria respecto de pues todo le es inmediatamente presente sin ningún alejamiento del centro y a la cualquier otra) todo lo que pasa. infinito. Contiene en exclusiva. siente lo que Benjamin llama fragmento. y así. desde su posición. y cada porción de cada infinito. carece de puertas y multiplicada según sus puntos o pliegues.. heterotópico. en cada Pero como cada mónada percibe y expresa caso.56 dad. heteróclito. De no está nunca terminada.. vez.. entonces. sino que percibe y siempre en movimiento. nada le falta. lo que vez distante”. el entero proceso expresivo del mundo. nada lados parece enteramente otra y se halla le entra.

los tejidos. ciertamente su atenuación sino la en un individuo. de “afectando a todas las materias. no porta. Se trata de una cisión que “relanza sin profundidad ni verticalidad.. de constituirse como “mismos”... se sitúa ni a la derecha. El los otros”66.. El despliegue de la inflexión puramente lógico. sombras de muchas mónadas. siempre excedido. al medio. espuma o en crines”. que de ese Dios como rumor. convirtiendo todo cepción se opone a la unidad clásica”62. de su acto”69 . no genera coordenadas estables...67 Crecen por Es conocido que “Leibniz aportó una nueva el borde y sobre el borde en “la libertad de concepción del concepto. el “pliegue..El giro barroco / Willy Thayer dado. paisaje se vuelve instalación que no acaba: de manera que nacen ya sin la posibilidad “vestido. las tierras. la intervalo en el lugar de otro plegamiento unidad (ev) platónica y la unidad (eneada) o inflexión infinitesimal”68 . y se convierte “no es. en toda su comprensión manieras.. terminado (cifra finita de infinita Cada uno de los lugares posibilitados en predicabilidad). infectándolos mutuamente. a su vez.73 series discontinuas 105 cionales. modo devienen materias de expresión. de la identidad o la presencia a sí de sí. y vectores dife- ** rentes”. entonces.. y que esa con- añadir siempre un rodeo. límites del marco. dice El concepto barroco de concepto se com- Deleuze.sin producir de Plotino. “Concepto” deja de referir un ser corte o vacío. más como suceso singular.mo- non) las sombras de muchas mónadas que dulándose en dobleces que se insinúan en son. ni dice Deleuze. una mónada63. que a su vez son. cuerpo.“hacia los de inflexión en que confluyen (panta koi. el interior y que desbordan el exterior”70. diferencias representa... roca...64 Y define el pliegue. ni abajo. un rumor de Dios.“las montañas. ni arriba.. un punto continuación. ni de la izquierda.. según escalas. que ascienden a la superficie y y extensión”.65 Esta no es un corte simple que suplementarios”72 terminando siempre “en crea polos binarios.. en el sentido de la mónada. dislocados las líneas”74 .. el cerebro”75 . los tejidos vivientes. por la se presentan como otros tantos repliegues escisión.“el con- . .71 Así “todo contorno se difumina Deleuze nos propone como concceto ba. en beneficio de las potencias formales o rroco. la inflexión (partiendo por la inflexión misma) se desperfila topológicamente. Lo único los términos por ella creados unos sobre profundo es la superficie que no cesa. deja de definirse por su generalidad y universalidad.. las aguas. velocidades.

78 al continuo”84 o “fluido”. El pliegue o el corte. como paso o pasaje: “el pliegue particular que ilustra un principio general”88 infinito separa o pasa entre la materia y el o en “una relación convencional entre una alma. la convierte en “un recurso para En varios lugares Deleuze determina la expresar un concepto”87... “Remolino Leibniz. cada una de las cuales males en cada inflexión del paisaje. direcciones múltiples.81 En este sentido el poner a distancia el tímpano clasicista y barroco es más táctil. El pasaje comparece entonces transforma en un doble abanico (El Cristo como un continuum de diversidad.80 La alegoría constituye “la ley estilística Igual el concepto. que romántico que en cuanto oye la palabra óptico. o en exterior y el interior”82 . o en un “ejemplo 106 inflexión. con “el *** barroco conoce una liberación sin límites”. Archivos 2/3 2007/8 Dossier: Mímesis y política trapliegue de la pantorrilla y de la rodilla.. y no como interrupción ni parálisis del paso. para ser clásica. y al diferenciarse se significado91 ..“como signo”92 . como puro pasaje. manera que no se va de aquí para allá ni de la rodilla como inversión de la pantorrilla allá para aquí.“en el que dispersa en los dos lados”.86 Este enunciado. y hacia los pliegues infinitesi... de de expresarse un concepto”. porque los plie- “La inflexión es pues una turbulencia tópi.. desdibuja su límite. porque los puntos de partida que da a la pierna una infinita ondulación y los de llegada se han convertido también . que tenía su delimitación del barroco”. en el barroco y en ca”79 del espacio y del tiempo. como florece (rizoma): “las singularidades. A partir en el Huerto de los olivos del Greco)”76. como propone Glucksmann. “inventa la obra. gues son siempre llenos. en de lo cual se define el pliegue como puro la “ilusión de una tela interminable hacia movimiento (turbulencia) disyuncional de el horizonte. el imagen designativa y su significado”89. escuchado en clave benjaminiana.la pinza de la nube en el medio que la en pasajes... performativo.“el pliegue infinito una “convención escrita”90 que se debe a un pasa entre dos pisos. la fachada y la habitación cerrada. o “el modo inflexión como pasaje en que “todo pasa”. Determina la 83 tiene lugar una substitución”93. requiere la operación infinita”..85 Deleuze insinúa así el pliegue en el devenir”. los virtualidad que no cesa de diferenciarse”77 “y puntos singulares pertenecen plenamente que avanza hasta la indiscernibilidad”. alegoría.94 . que permanecía li- mitado en la comprensión clásica. como dice Benjamin.

en del drama barroco alemán dice Benjamin: la alegoría. como límite o muerte. del texto. Más que abordarlas temá- algo así como sus categorías articulantes de ticamente estas nociones atemáticamete última instancia. cosa. cuya univer. su investigación es la idea”96 o la alegoría. aparicio- que esta comprensión será expuesta. Que ningún príncipe afortunado se le unidad lógica. En la “Introducción” a El origen del beso de compromiso”. igual a sí misma. estas nociones irrumpen ellas.. y que posición de objeto mirado. cumplen. acercará la alegoría a un conjunto Cuando Benjamin dice que “el objeto de de nociones (idea.. estas nociones no se dejan reducir cambiabilidad entre ellas. constelación) que sobresalen no hay que ilusionarse. nociones guardan entre sí. si puede decirse. Como aletas de una En ello reside la familiaridad que estas criatura anasémica que asoman en la superfi. A propósito de su libro El origen del texto. imagen.. con que en el ensayo. análogas a pequeñas puntas de ridad no implica la reductibilidad o la iceberg. origen. ha retomado el giro que Leibniz operó en espinas de las páginas que van a continua- la comprensión clásica del concepto como ción. orden que ensayo se dedique a exponer y fijar. nombre. sino que viene a la comprensión clásica. como parálisis en el texto como límites de la comprensión de dicha comprensión (o pre-comprensión). o los objetos temáticos que éste se sino la comprensión en general. acerque revestido de la cegadora armadura salidad vale para muchos.95 drama. Pero si sobresalen ello no el asunto temático de la investigación serán ocurre porque estas nociones constituyan estas nociones. mónada. Es desde propone exponer. pues ella le morderá al dar el mónada. saltará nes que no pueden ser reducidas a dicha de una posición de sujeto que mira a la comprensión. Contra- como una estructura valorativa articula no riamente a constituir nudos de articulación sólo la comprensión tradicional del barroco. y pincharán a dada por el hecho de que provienen de cualquiera que intente domesticarlas de esa la misma criatura que yace a las espaldas manera. como más recientemente Deleu. Su familia. clásica. por ser la inflexión que en el . “una hermosa criatura duerme tras el seto de ze. una función reveladora. Constituyen. entonces. de paso. en el texto. 107 cie del texto. Y nos centramos. Tampoco resaltan porque expresan el intento de volver temático el constituyan el asunto que temáticamente el orden clásico del comprender. que la interrumpen.El giro barroco / Willy Thayer Benjamin. convirtiéndolo en de la ciencia. respecto de ella.

Tampoco dice la mónada. se aniquila completa. un mundo de otro. indecidiblemente. no dice relación a la hay el más remoto vestigio de una espiritua. También cuanto son actualidad de obsolescencia. Milagro y aniquilación. te simple. ralizante” de todo objeto (sujeto incluido). En este sentido la alegoría benjaminiana se en la medida en que toda cosa está afectada desmarca de la alegoría en sentido tradicio. no cumple una función metafórica Pese a todo. modo una función “representante” o “gene- sentidos u objetos presentes o ausentes. y si muere. Si nace. Así. o imagen. de los tiempos y los espacios del tanto alegoría. la cita de tiempos nada le sobra. de la especie como la muerte particular del Comienza por milagro y termina por ani- individuo98 de esa calavera. entonces. como de otro. dice Benjamin. es de la mismidad. y de estratos. La alegoría no está nunca en representación de otro. a la cidad que todo objeto expresa (partiendo categoría: en la alegoría. la calavera adopta en cierto ni metonímica de representar conceptos. “no por el más novísimo). una calavera hu. y de vez. dirá Benjamin. no como un proceso sumatorio . envejecimiento. cualquier objeto o sujeto en mundo. es testificación de sí y del mundo. nada le entra y nada le sale. a la vez. desestructuración y corrupción. la calavera lo es del Toda alegoría. Pero el carácter de cadu- nal subsumida al sentido. La alegoría según se dijo. Pero este “sí misma” hay que relación a la caducidad como proceso de tomarlo cum grano salis. A su cifra finita de infinita variedad expresa los contextos en que esa calavera o predicabilidad infinitesimal. así como de los tiempos y de los mundo. Porque si de algo corrupción.97 Es. aunque no o mónada (ya no las diferenciamos) no así de la singularidad. por historia y muerte. Archivos 2/3 2007/8 Dossier: Mímesis y política curso de nuestro recorrido exige cierta espacios de mundos posibles en que pudo explicitación. por la caducidad. a la unidad. En tanto testificación de sí. nada le falta y históricamente testificó. como cisión que separa un tiempo cación de sí misma y para sí misma. dice Leibniz. y puede estar. comprensión clásica de la muerte como cor- lización de lo físico”. está originariamente eximida la alegoría. así como la relación entre 108 muerte natural y muerte histórica. a la ria. degeneración. como una fórmula la caducidad en la naturaleza y en la histo- matemática. puede ni generarse ni corromperse. testifi. la relación de naturaleza y muerte. de huellas que la traman. la condición mortal nace hecha. Expresa también quilación99. como Sexto Tarquino al final de la Teodicea de Leibniz. mana expresa.

Así. interrupción. ni derivada de un proceso de ela- la figura abreviada y oscurecida del resto boración.. cuando el círculo de sus hijos se cierra en lidad infinita no como instante homogéneo torno a ella movido por el sentimiento de o sintético. y en ese sentido. la imagen del infinita.. coincide cimiento”103. “así como a la madre se la ve con la cosa. como lo será también “la No es resultado de un proceso deductivo o ciudad y el pasaje”.El giro barroco / Willy Thayer gracias al cual la diferencialidad infini. Por ello mismo. 109 por tanto. todas las empírica o trascendental. que a las cosas lo que las constelaciones son a las cada cada una “es la imagen del mundo. No es nada “la verdad del mundo proyectada en la más ni nada menos que sus materiales. de producción. sombreadas. ellas se dan también. la alegoría. La mónada es ideas. La alegoría o idea (ya no las fáusticas. como saber absoluto posible. un continuum final. en pocas palabras.. así también las ideas sólo cobran vida cuando los extremos se agrupan sino como instante pletórico en proceso a su alrededor. entonces su forma y viceversa. Testifica su predicabi. de metafísica de Leibniz– es una mónada. Su singularidad es un instante mundo o el mundo –que ya no discernimos pletórico de tensiones suplementarias que de su imagen estallando en la testificación jamás podrían entrar en un proceso de singular-infinitesimal de las mónadas– se síntesis. demás indistintamente”.102 Lo cual quiere tesimal que constituye su singularidad decir que en la exposición de una idea ha conduce progresivamente a una síntesis de exponerse el sombreado de todas las cabal. en el dominio del cono- indecidiblemente. Permanecen en la oscuridad en discernimos) –y Benjamin cita el Discurso tanto los fenómenos no se declaran a ellas. estrellas”. de las ideas”. Pero la cosa con la que coincide comenzar a vivir con todas sus fuerzas sólo es siempre otra cosa. y según la singularidad en la cual constitutivamente lapsaria en su expresión comparecen cada vez. se resiste a contenido es. La mónada. su proximidad. Su danza que componen las ideas. La exposición de la idea impone como tarea. 101 “A la vez. es para sí y multiplica geométricamente en su proceso para las otras mónadas un salto que genera de expresión y percepción. “las ideas son lo cual quiere decir. de deducción o inducción. por lo que “en cada una de germinación. Las ideas.105 La alegoría es al pensamiento como la ruina es al objeto.. la idea es inductivo. juntándose a su alrededor”104. son las madres heterológico. ser proyectada. dibujar esta imagen abreviada del mundo”100. de composición. discontinuidad. no se constituye .

que algo le falte.110 que no es autofundada ni soberana. (al concepto hay que añadir) que ese frag- . o de algún tipo de innatismo. como síntesis o resultado final de un conocimiento. Su interioridad algo le sobre. de intencionalidad y capital. en el sentido del sujeto moderno. el barroco.107 En términos de ella. Constituyen una singularidad es predicabilidad infinita sin sustantivo. como piélago en el que en cada Se constituye. como cifra singular de la exterioridad sobre sí.. la alegoría diverge del concepto 110 La pluralidad infinitesimal que pliega es y del símbolo111. el no-ser de lo que observables en fenómenos parciales”. en Descartes. “La a ser de lo que ha surgido. surgiendo del llegar a ser y del pasar (. como cinta de Moevius. representa”. tam. citacional. Por su carácter esencialmente fragmentario. como un pliegue Son perfectas en su tipo. indecidiblemente interior y exterior. en proceso heterológico.) se es su rasgo fundamental”109. la multiplicidad de sentido. no son “lo que llega de lo que en cada caso testimonian.. manos vacías porque significa siempre algo “no se induce a partir de principios comunes distinto de lo que es. No comienza Su lacunariedad o fragmentariedad no ni termina en sí misma.. sino lo que está ambigüedad.. Archivos 2/3 2007/8 Dossier: Mímesis y política gracias a una dialéctica que culmina en como algo sin terminar”. como la idea clara quiere decir defecto. simple con la exterioridad. Tampoco es efecto espontáneo de la “la alegoría termina por quedarse con las subjetividad. por un lado. guante. o y distinta. o infinitesimal contingente y tautológica en su donde el sustantivo es un predicado más.108 Añade siempre un plus a la poco se deducen desde una generalidad a expresión del caso. heterología. a pesar de la En este sentido no se da nunca a conocer ambigüedad a que se encuentren sometidos: en el modo manifiesto del objeto. más que a partir de un corte fragmento es a la vez un piélago en proceso.106 Esto quiere decir abundancia de significados”. están orgullosos de la relativo a esa génesis”. y “su “es difícil imaginar algo que se oponga más ritmo se revela solamente a un enfoque encarnizadamente al símbolo artístico o doble que la reconoce como restauración o plástico. que presuponen la unidad siempre lacunaria. y el rasgo tam- localizan en el flujo del devenir como un bién del método alegorista del mosaico: “la remolino que engulle en su ritmo el material alegoría. y debido a ello. como principio que los rige. como bolsillo o siempre incoincidente consigo misma. a la imagen de la totalidad orgánica rehabilitación. Testifican siempre más una serie de ejemplos. proceso.

juicio (y tomamos a Descartes un principio performativo y una lógica de como ejemplo de la identificación entre la dislocación. el soberano. de reducciones (epoches) que en su hipérbole **** (el genio maligno) terminan suspendiendo la posibilidad misma del juicio. El que gobierna porque está en la sujeción. la destrucción de . Más soberanía metodológica del gobierno están que alegorías interpretativas.115 Si el método es inten- la alegoría. de todo régimen de gobierno. el arquitec- barrocas –remontándose al origen griego de to114. como salida al tajo abierto de lo bello”. de la política. la ley. la concluso como “inquietud petrificada”. a la forma cerrada. del lado del principio. a la vez. Demanda la sus- Por último. la neutralización de toda es propio de la dialéctica clásica. que interrumpe la dialéctica método e intencionalidad) tal intencionali- del sentido. la apertura al descampado. como apertura del estado de excepción de la ley. el juicio. del origen (arche). El sujeto. los principios del método). como fragmento inacabable.112 En cuanto materialidad y de la anomia. es lenguaje. el que decide el camino. que de su soberanía. de la sensibilidad. es escenificada en la Primera archivo. del mando (archein)113. el arquitecto (architekton) sujeción en la desujeción. allos/agora– ponen en práctica cionalidad. Tal suspensión. de “principio destructor” de la totalidad y la la episteme. heteronomía o pre-juicio.El giro barroco / Willy Thayer mento amorfo y estricto en el que consiste la regla. y como una condición contigua dejará asimilar por el discurso del otro. Quien detenta dicho saber es el prín- en un doble movimiento: el movimiento de cipe. como cetro y centro El movimiento de la suspensión del juicio y del gobierno. que da siempre testimonio de lo in- En el Discurso del método de Descartes. unidad. habitada por un originariamente. el método cartesiano. y de desujeción de la ciudad. antes revela como “otro discurso” que jamás se que nada. Gracias a ella el Barroco se dad –como decisión soberana– exige. se constituye 111 pios. la alegoría. Pero un lenguaje que Meditación mediante una serie exhaustiva no puede pronunciarse desde fuera. las alegorías monopolizada por el geómetra. de juicio. conoce encontrarse más allá de la categoría de orientación. el médico. del prin- El método clásicamente constituye el saber de los principios (arjai) y desde los princi- cipio de sujeción del sujeto. “re. si lo bello es una categoría pensión del juicio (la duda hiperbólica sobre vinculada a la totalidad. Los principios del método lo son la imagen gráfica alegórica.

sin ley. el estado de ex. en la “llanu- tiene como teleología no la persistencia de la ra” (pleine). Archivos 2/3 2007/8 Dossier: Mímesis y política la “ciudad”. erigirse en “amo y señor de la da. el discurso del método en Sin embargo. suspende la ley. “lo que indecidibilidad. suspensión del régimen de la representación están capturados. Declara el estado de excep- da con los recursos lógicos del escepticismo ción. está en función de la fundación: la la soberanía moderna. la declaración del estado es un medio para la fundación. el despeje de los prejuicios principio de la fundación. de la excepcionalidad en el ritual de juicio. se aspira a “vivir mejor”121. la (ataraxia) e inactividad. desujeción en la sujeción. la imperturbabilidad condición para la decisión. no la sus. del poder soberano. en la representación. la nueva lengua. del juicio. la posición. que se habita. la de la representación. “dejar de vivir”118. sino porque su destrucción. de la ley. cosa soberana que decide sin representación pensión o puesta en vacilación sistemática los principios de la representación. El carácter destructivo ningún límite”124. el genio del mal como ele. incluido. en la norma funda. La suspensión del juicio en la hipérbole del el del sujeto como posición. La tela en blanco. ya en Descartes. de “perseguir y eludir”119.123 Abre el estado de excepción como la pura inminencia. del sujeto como posición y deposición de la La hipérbole metódica destruye la antigua ley. por exclusión. la soberanía la decisión soberana. sino que motivos ni principios. la ciudad. la indiferencia (adiaforía). Como sujeción en la desujeción y como opinión. fundación de la ley. la ley. abriendo así. el arbitrio. la voluntad pura. Porque lejos de genio del mal. la cepción o de suspensión del régimen de llanura. mento de la decisión. de “regirse por soberanía. el pivote tarse) y mantenerse en conquista. 112 del juicio y su intencionalidad. tiene como dirección en Descartes existencia desnuda de representación: la –a diferencia del escepticismo–. opera. “que no reconoce la representación. nueva ley. el nuevo orden. se trata de conquistarse (suje- el pivote de la soberanía moderna. de la “casa”. por el y de la intención. de orientarse. la hipérbole destructiva. como estado de excepción. la “tela en blanco”122. de que condicionan el arbitrio. de la “logia en que de la duda metódica es violento no por ser se habita”116 como grado cero del régimen destructivo. como elemento de la de juzgar. la tela. la casa. de excepción del juicio o la suspensión del pues. la clásico117. La excepción o suspensión cartesiana es naturaleza”. a progresar. hay”. la logia. El estado de excepción de la decisión. la libertad de . Se trata. de la posición. está principios”120.

voluntad ¿Qué política resulta de un príncipe que de principio. violencia soberana Descartes de reconducir la soberanía anó- fundadora de la ley: yo decido: “una sola mica. el limpio corte claro y cartesiana. como “la condición den. el gobierno sobre la vida. se otorgó al príncipe el supremo poder ejecu- constituye como cierre apotropaico de la tivo. Schmitt.“el concepto barroco Más que en la verdad. que comienzan a indiferenciarse. gobierna según los fueros de la verdad y no Y en este sentido. ley nueva (la novela o novellus). antes que esta o esta su exposición. como dirá K. sobre todo. sino. biopolítica o médico-urbanística que traza “la propia vida”126. Descartes como verdad de la política y como la muerte médica y política. el Comienzan a indiferenciarse en la matriz gobierno de la ciudad y de la vida privada. el príncipe soberano. operan distinto. su prodigiosa manifestación antitética. entonces. y de forma. ley especie de dictadura comisarial del médico moderna.127 Se trata para la regla. biológico y psicológico política128. conato. Producción sin ley de la ley. de la inmortalidad del cuerpo Lo que está en juego. en este sa- (mediante el transplante de piezas (Tratado cudirse el método clásico. (pasiones del alma). la relación del príncipe con la política y el El método. su estado de excepción. la muerte. dice Benjamin.El giro barroco / Willy Thayer indiferencia es. la condición para rendimientos. voluntad estética. hacia un férreo campo jurídico. el correspondiente –dice Benjamin– considera método se ha interesado en sus propios la función más importante del príncipe evi- . Está en juego una política de otra regla o forma.. entonces. una ley”125. con su puesta en escena. más según los fueros del saber? 113 que apertura contemplativa a la verdad en Si “el concepto moderno de soberanía. sin historia. el sujeto. su estética. por sobre la ley”129 . la excepción a que nos abre la hipérbole metódica cartesiana. sin regla de para la decisión extrema”. de orden y determinación. inédita regla para la dirección del y del arquitecto. al mismo tiempo que matemática de las pasiones. En este sentido la soberanía el fiat puro y simple. como única manera de espíritu de la que depende no sólo el saber contener la muerte biológica y la muerte físico y astrofísico. los plenos poderes para decidir la ley intencionalidad sobre su propia eficacia. es la relación del del hombre) y de la ciudad mediante una príncipe con la verdad... que funda el nuevo or. Posición. y este es el punto. el gobierno de política de la verdad. derecho. es voluntad de regla la verdad y una verdad de la política..

como si Sexto Tarquino (hacia el final de la plación”. se príncipe barroco el temple de una pausa. es intencionalidad. 114 su amago. do entre fuerza y derecho una inflexión infinita. tante de la decisión. en vez de decidir ser clásico. en el milagro de esta inmovilidad vacilante. realizarla. Lo que espero decisión durante el estado de excepción. como como decisión) se produzca”. cuyo conato se congela en el ins. este precipicio o melancolía do la norma general. una falta cisión que mantiene en vilo la anomia de la de responsabilidad del príncipe.130 “El príncipe el akmé de los griegos: el fiel de la balanza que tiene la responsabilidad de tomar una no oscila sino débilmente. así dentro ni fuera del derecho. sería propia del soberano cada caso es lo que cuenta. sino en la justa distancia de de la época aparecen envueltas en el crudo ambos y de sí misma. Archivos 2/3 2007/8 Dossier: Mímesis y política tar que el estado de excepción (como regla. indica que vive”. abrien- responsabilidad se ha vuelto ahora barroca.132 como destrucción. en la inminencia de Ninguna cosa es más excepcional que otra. cisión. todo se ha vuel- barroco. Si la decisión. más excepción pura134. La el derecho. la anomia bien. y la singularidad en de la decisión. como suspensión. este Ahí en la soberanía. necesariamente. que me arbitrio. se revela incapaz de tomarla”131. sosegara en la contemplación de sus vidas como el akmé o el cenit de Focillon: “breve virtuales. imperceptible. en no es verla inclinarse nuevamente. corte. sin decisión. tal decisión adopta en el en feliz anonimato a la orilla del océano. concepto. o no serlo y vivir juicio. que un cambio en la constelación de la soberanía que ni instala ni conserva de la responsabilidad se ha producido. to excepcional. resplandor de su decisión mudable”.. como excepción sin libre albedrío.. como un “delirio de la contem.133 Eclecticismo de la de- Lo cual no indica. “Así como la pintura manierista suplementaria que ningún conato puede desconoce por completo la composición colmar. . en la negociación infinita con minuto de plena posesión de las formas. se las series espectrales de vidas posibles que. sino. Indica.. como verdadero soberano o príncipe sin el temblor ligero. menos la primera ocasión que se le presenta para aún el momento de la fijeza absoluta. Esta capacidad o poder de indecidir. presenta. porque nada es excepcional. sino que lo suspende. dentro ni fuera también las figuras principescas del teatro de la anomia. como una dicha rápida. El lugar de esa suspensión no está sobre la base de una iluminación serena. en su despliegue Teodicea de Leibniz). donde se ha suspendi- eclecticismo. rey y asesinar a su familia.

en El jardín de los senderos que que dialectiza “el inmenso campo de ruinas se bifurcan (Borges). El arte de la interrup- intempestiva. el espaciamiento.. la apatheia estoica”137. como en un Sexto es. el príncipe barroco lítica que “progresa en medio de la nada y opta por todas. como el burro de Buridan.. caducidad. es cierto. dios”144. “El príncipe. su contemplatio infrafino (Duchamp).142 Este enunciado puede resu- de paralizar la ejecución y abrir así la virtua- mir la filosofía de la historia que envuelve al lidad.143 Lejos del pathos A la inversa del príncipe cartesiano. para no clausurar (vacilante) de su soberanía”. el arte de efecto de la quietud “esencialmente ambigua acortar las distancias”145. como con la dignidad del sosiego”. medicina-po- una y elimina las otras. “reviste su oscilación infinita mocracia. es estoy sentada/ me echo/ me pongo en pie. de la “pará- resuenan los lamentos de los pueblos y de los lisis contemplativa .. en tanto cifra finita de infinita treno. que no deja de ser Y todo ello sucede en mis pensamientos”. está vinculada.El giro barroco / Willy Thayer como vestigios. individuos arrasados..135 una criatura él mismo”. pero en el cruce de varios. 115 entonces. la historia desde la perspectiva de la predicabilidad. dialéctica revista a los destinos igual que se da vuelta a que ensambla violencia y progreso como una bola de cristal”138. el señor de las criaturas. En ninguno de esos sentidos.140 Su ataraxia es “arte de las distancias mínimas.141 “Contemplada desde el lado de la muerte la vida consiste en la producción La melancolía barroca constituye el poder del cadáver”.. el altar del sacrificio en el que paradigma del melancólico”136. la chance el luto sumido en una profunda meditación fascista con que Benjamin caracteriza la y se mueve con la misma lentitud y solem- irresponsabilidad política de la socialde- nidad con que se mueven los cortejos de los poderosos”139. arte de lo infinitesimal. El cual. dialéctica del progreso. como dialéctica de la “virtuosismo sin par de la reflexión que pasa libertad”. “por más alto que sona habla: en ningún lugar hallo reposo/ esté entronizado sobre sus súbditos y sobre me veo obligada a pelear conmigo misma/ el Estado (como estado de excepción).. que heroico y comisarial de la medicina-política cuando que enfrenta posibilidades opta por inmanente contra la muerte. como de la historia. tejen la singularidad que una filosofía que experimenta. la posibilidad: “la melancolía en per- príncipe barroco.. a ción en cada inflexión: lejos de las corrientes . lejos de la constelación del progreso o Ts´ui Pen. como “quien padece tempestad de la modernización. lo La indecisión barroca.

norma histórica. En este sentido el príncipe barroco consti- En la comprensión del “es” que en cada tuye la soberanía que impide se declare la caso predicamos de cada cosa. en que temáticamente. La lectura a contrapelo de esa derrota correlativa. choca “documento de cultura y documento de bar. La comprensión vulgar fundadora.146 prensión vulgar del tiempo como instante La chance mesiánica. exige la activación de una dialectiza violencia y progreso. en la virtualidad heteróclita contra dos aquellos que bajo dicha comprensión se la homogeneización. (vanguardias históricas incluidas). que no se opone progreso. En un fe pura. Retardo infinito de toda victoria y de toda occidental. la posición. la destrucción no contaminada con la contexto en que las aguas del fascismo han decisión ni el derecho. excepción y posición autónoma simplemente al tiempo homogéneo. como comprometida una determinada compren- articulación de la excepción. como relación. . ha constituye la soberanía como retardo infinito dominado el factum de la temporalidad de la decisión. como violencia sión del tiempo. El príncipe barroco. La máxima soltura ria. disponen. subido hasta el límite de la respiración. punto de inflexión entre comprensión que Benjamin expone. que de excepción. del tiempo como instante continuo. en Benjamin. porque permanentemente salva. Archivos 2/3 2007/8 Dossier: Mímesis y política pero en el cruce de ellas. del juicio. y no en última instancia. sus adversarios lo enfrentan en nombre del a una expresa confrontación no sólo con el 116 estado de sitio hitleriano. la suspensión. soberanía y pragmática de la alegoría147. Y en este sentido el príncipe barroco cula internamente fascismo y progresismo constituye la verdadera catástrofe. el verdadero estado continuo. de la representación. constituyen su chance. está siempre catástrofe como decisión. la indecisión. sino de la ley. sino con la com- progreso como norma histórica”. Benjamin: “la chance de éste (el fascismo) la anomia. sin del progreso y de la modernización. como tiempo homogéneo. con la cuestión metafísico-política que vin- barie”. como se sabe. sin posición. desde Sobre el concepto de histo. la catástro. como juicio. Tiempo homogéneo y vacío que que trabaja en él y con él su interrupción constituye. preformativa. por muy adversarios del fascismo que se quieran. la formulación más concisa de lo que da de toda posición y el rigor máximo de la cabida a la chance fascista: la constelación relación. que abre y persevera. entonces. la relación. to- cada vez. la soberanía están vinculadas consiste. dice La melancolía.

ción. pág. Benjamin. p. pág. 60. El reino de la imagen. p. 155. 50. 23. 169. 11. 9 Ibidem. 107. Respuestas a las segundas objeciones.151. 37 Ibidem. p. citado por G. p. 15. Lezama Lima. Walter Benjamin.. 23 Ibidem. El pliegue. Agamben en Infancia e Historia. 45 Ibidem. 56 Ibidem. 54 Benjamin. La la mentira en sentido extramoral. 26 Ibidem. 49. p. p. 10. 59 Ibidem. Notas 32 Benjamin. Barroco y América Latina: un 36 Ibidem. Dialéctica en Suspenso. 8 cf.. 22. 17 Ibidem. 25 Ibidem. p. 50 Ibidem. 10.. 44 Ibidem. 164. Leibniz. 3. Biblioteca 47 Benjamin. 63 Ibidem. 1 Benjamin. Monte Ávila Editores. 163. 384. 66 Ibidem. 62 Deleuze. 23. Paidos. 618. 155. Lezama Lima. Charcas. 15 Ibidem. Ayacucho. pág. 20 Ibidem. 30. Deleuze. pág. 14 Cf. 41. El reino de la imagen. El pliegue. 117 22 58 Ibidem. cap. . Descartes. Cf. Deleuze. 43 Ibidem. 13 G. 1984.. 19 Ibidem. 2 Ibidem. El origen del drama. 3 Carmen Bustillo. p. 1987. 11. 24 Ibidem. p. 12 J. 30 J. pág. 11. p. p. 53 Benjamin. Taurus. 1997. p. El origen del drama. pág.. cap 1. itinerario inconcluso. 11 F.. 18 G.. p. 10 R. p. Bustillo. 49. 48 Ibidem. 384. p. 21. 621. p. 11. 49 Ibidem. p. 29 Bustillo.. 630. 30. p. 51 Ibidem. p.. p. El origen del drama. 38 Ibidem. El reino de la imagen.. pp. 28 J. Introducción teorética sobre la verdad y 46 Elizabeth Collingwood-selby. p. 52 Ibidem. cap. Debate sobre el Barroco. p.. pag 10. 64 Ibidem.. 33. p.. 33 Ibidem. 153. 61 Ibidem. El origen del drama. Lezama Lima. 18. 620. 1998. 24. Lezama Lima. p. p.. 7 Al menos hasta 1984. p. Lom. Nietzsche.. El pliegue. Adriana Hidalgo. 6 Ibidem. Ed. p. pág. El origen del drama barroco alemán.. 40 Ibidem. 51. lengua del exilio. El reino de la imagen. 65 Ibidem. 11. 4 Ibidem. p. 233... 604. El origen del drama. ibidem.. 55 G. 619. 42 Benjamin. p. 4. Benjamin. 16 Benjamin citando a Burdach en El origen del drama . Ed.. 171. p. 5 Ibidem. 35 Ibidem. Lom. 34 Ibidem. p. 39 Ibidem. Alfaguara. p. 48-9. p. p. 21 Ibidem. Escritos escogidos. p. 57 Ibidem. Introduc- libro.El giro barroco / Willy Thayer 31 Ibidem. p. p.. 27 J. 30. 60 Ibidem.. 171. Taurus. El origen del drama. fecha en que se publicó el 41 Pablo Oyarzún. ibidem. citando a James Jensen. 384.

. Si cada mónada es una serie tautológica p. no está arriba ni abajo. al suspiro sordo e 118 Ibidem 92 informe de lo inefable. p. p. p. inflexión. 11. y del mundo empírico. citando a Cysarz. 31. ibidem.. p. 50.. una de las mónadas. p. 111 Que se constituye desde su ambigüedad utópi- 84 Ibidem. 112 Benjamin. ibidem. y en coordenadas. 174. 107 Ibidem. París. 81 Ibidem. p. la materia y 86 Benjamin. p. 11. así como de la serie en la cual 70 Ibidem cada una de las mónadas constituye un punto de 71 Ibidem. 52 y 155. libro A. camente en una unidad íntima entre la imagen 85 Ibidem. 96 Ibidem. ajuste perfecto tiene lugar específicamente en el arte 154. p.. 28. 74 Ibidem.pirrónicas. p. citando a Goethe. etc. citando a Yeats. y expresiva de las demás mónadas. 80 Ibidem. 93 Ibidem. suspender. ibidem. p. 110 Ibidem. 153. Sexta parte. 209). Descartes. 72 Ibidem. . Ibidem. o el punto de inflexión. . citado por P. escultórico griego. p. 105 Ibidem.. de Man. p. p. no remite a como reflejo multiplicado infinitamente. 168. la forma. 234. 155. p. 116 cf. pp. Muricy. 73 Ibidem.. neutralizar.Tal 87 Benjamin. p. 17. 75 Ibidem. en El origen del dra. 94 Ibidem. p. p. 77 Ibidem. Ibidem. 114 cf. 76 Ibidem. 97 Ibidem. en Ilumina- ciones II. El origen del drama . 108 Ibidem. coincidiendo en 89 Benjamin. ibidem. Metafísica. 78 Ibidem. p. contrabalancear.. 115 cf. 50. en Alegorías da dialéctica). 155. 31. finalmente al ahogo de la forma. 168. p. 109 Ibidem. Es en la escultórica griega en don- de la forma finita alcanza la perfección y la belleza 88 Benjamin. Discurso del método.. 102 Benjamin.. 106 Ibidem. p. 95 Ibidem. En éste el tiraje místico lleva 91 Benjamin. 157. 99 La aniquilación de una mónada traería consigo la aporetizar. 28. 79 Ibidem. ibidem. 98 Cf. pp. de percepción y de expresión singular. Cf. 83 Ibidem. p. Verdad y Método. 60. p. p. 230-1. p. 51. capital del siglo XIX.. 117 Inquirir. p. p. 16. p. p. ma. ello lo sensible y lo suprasensible. lo finito e infinito 90 Benjamin. 113 cf. 101 Benjamin. hacer equivaler. 100 Benjamin. que acoge la infinitud de lo divino. por el espejeo mutuo de las a izquierda.. 178. oponer. (K. 32. 103 Ibidem. 59. 155. No ocurre así en el símbolo religioso. lo inarticulable... 51. Taurus. no es regresión ni progresión”. Archivos 2/3 2007/8 Dossier: Mímesis y política 67 “La inflexión. 82 Ibidem. p. el significante y el significado (Gadamer. citando a Schopenhauer.. 169-70.. 51. ibidem. ibidem.. Aristóteles.. p. p.. sensorial y la totalidad suprasensorial. Sexto aniquilación de todas las mónadas. 104 Ibidem. 170. 50. 28. p. El origen del drama. 155. ni a derecha ni progresión geomérica. pp. 50. Tercera parte. 1993. Segunda Parte. 51. de reflejo infinitesimal de la contingencia perceptual 68 Ibidem. 51. El origen del drama. la pérdida de una rompería la condición tautológica de la serie de cada 69 Ibidem. mónadas..

porque es preferible seguir una sola línea a andar de un lado a otro. en 146 Benjamin. El origen del drama. ibidem. 148 Una pragmática que incomoda sistemáticamente 107. 119 Descartes. 214.. en Pablo Oyar. Lom. Sobre el concepto de historia. que interrumpe zún. p. rezar. 125 Descartes. p. 134.. p. pp. Discurso del método. . 140 Ibidem. verdaderos frutos en la “esfera de los negocios”. 128 G.. 71. Benjamin. la physis no puede llevarse a cabo con suficiente 121 Descartes. 51. 138 Ibidem. de la metafísica como clasicismo. tinum. sino de vivir mejor. la 129 No se trata de morir. ésta por un “principio destructor” de la totalidad y de la universalidad. 139 Ibidem. Dialectica en Suspenso. 120 Descartes. en Pablo del saber. ibidem. p. p. El origen del drama. De ahí que “la alegorización de (Carta a Picot). como alegoría. fragmento 8. Tercera Parte. Cuarta Medita. la dialéctica del sentido. que interviene sin motivos ni ley. Descartes. p.. 132. al símbolo plástico.. Discurso del método. contemplar o melancolizarse.. aunque yerre. pueden ser admitidos en la patria alegó- rica” que no otorga a la trascendencia más que un 123 Descartes. secularmente disfrazada de teatro dentro del teatro” 124 Descartes. 85. cf. en la política. Principios de la filosofía. artístico. Principios de la filosofía. Lom. pp. Carta a Picot.. 56. “Es difícil imaginar algo 135 Que Benjamin interesantemente compara con el que se oponga más encarnizadamente al símbolo Dios cartesiano.. 71. cualquier performance clásica. 1997. p. Dios ante el cual sólo cabe gráfica alegórica. p.. Medios sin fin. 136 Benjamin citando a Andreas Tscherning. Convoluto Ms. 70. Gracias a ella el Barroco se revela especular. El origen del drama.. Investigación de la verdad según la luz del trauerspiel mueren porque sólo así. Meditación Cuarta. 171-2. el Dios ocasionalista de la Corres. Si la performance de la categoría es la del emplazamiento (kata-agora). Agamben. 141 Ibidem. la “medicina”127. Más que un 133 Ibidem. Meditaciones metafísicas. allos-agora. 142 cf. Primera Parte. 1997. y al que Descartes opone el método que ha de gobernar como el soberano antagonista del clasicismo” (168). germen determinativo. Oyarzun. 131. p. Tercera Parte. Meditación rol inmanente que permite que esta “diga su palabra Primera. cadáveres. que constituyen el fin último o primero 147 Benjamin. Meditación “contemplativa”.. habitada 131 Ibidem. 137 Ibidem. Introducción. p. de la homogeneidad y del con- 132 Ibidem. a la imagen de la tota- pondencia (cf. Pretextos. ese fragmento amorfo en el que consiste la imagen laridad ni causalidad. Meditaciones metafísicas. la alegoría pone en ejercicio 134 Benjamin. 68). en la moral.. Pasajes. ción. Meditaciones metafísicas. 126 Porque no se trata de “una filosofía especulativa” ni 145 Descartes.El giro barroco / Willy Thayer 118 cf. que testimonia lo inconcluso. performance barroca se constituye más como des- 130 Benjamin. 2003.. emplazamiento. 84). 51. en la mecánica. 119 en una sola dirección. sin regu. sino de una filosofía que tiene sus Tercera. p. lidad orgánica (al concepto podríamos añadir) que p. p. en cuanto natural. p. (El origen del drama. Y los personajes 122 Descartes. Introducción 143 Ibidem. 132. Discurso del método.. Dialéctica en Suspenso. 50-1. energía más que gracias al cadáver. una performance de la dislocación. 144 Ibidem. El origen del drama.