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CULTURA WARI

Aproximadamente hacia los finales de los 700 años d.C. empieza a producirse un
fenómeno más o menos homogéneo con el surgimiento de la cultura Wari la cual
corresponde al Período del Horizonte Medio (800 a 1,100 d.C), y aunque no se ha
precisado el tipo de control e influencia que ejerció sobre otras culturas regionales,
logró cierta unificación y expansión de una cultura propia.
En la textilería se observa una fusión de estilos, por un lado de policromía y
sentido no figurativo de Nasca, con la lógica estructural y ordenamiento de los
Wari. A su vez el arte Wari contiene fuerte "influencia" del estilo Tiahuanaco sobre
todo en la representación iconográfica de personajes alados portando báculos, tal
como aparece en la litoescultura de la Portada de Tiahuanaco. Estos personajes,
también llamados "ángeles", son los mas representados en la iconografía Wari.
Los diseños pasan por un proceso de fragmentación, sustitución, distorsión,
dislocación y estilización geométrica hasta desaparecer casi por completo el
diseño original y quedar solo en una composición de símbolos abstractos. Los
tejidos Wari son de calidad inigualable, tanto en la técnica del tejido que
preferentemente fue la del tapiz, como en la finura del hilado, asimismo en la
estilización y armonía de diseños y colores. El tejedor explotó al máximo las
posibilidades de diseño y color manufacturando camisas (unkus), fajas, bolsas,
gorros de cuatro puntas trabajadas en la técnica de "simili velour", la cual produce
una textura aterciopelada.
INTRODUCCION
El imperio Wari es sin duda uno de los puntos más altos de desarrollo en los
andes centrales durante la historia, algunos plantean que no tiene esta
particularidad, es decir que no fue un imperio ya que no posee evidencias escritas
para comprobar ello entre otros aspectos. Pero lo más importante es lograr
observar las demás fuentes que dejaron, lo que permitió que Wari someta a otros
estados mediante la violencia y su ideología así como también comprender su
caída abrupta producto de las contradicciones internas y al descontento del pueblo
Wari.
Para ello usaremos nuestras capacidades de retención, imaginación e
interpretación de las situaciones dadas en este periodo de nuestra historia y así
poder entender cuales fueron sus ventajas que hicieron posible la formación de
este “imperio” así como también poder reflexionar con respecto a los errores
administrativos y sociales que conllevaron de la mano su caída irremediablemente.
Sin duda esto nos servirá como modelo de lo que debemos y no debemos aplicar
en una sociedad y así poder forjar el crecimiento junto con el desarrollo, aspectos
que hoy en día son aplicados en forma independiente.
Los wari fueron una civilización que fue floreciendo en el sur de los Andes entre
los
Años 500 hasta 1000 años D.C.
UBICACIÓN GEOGRÁFICA DE LA CULTURA WARI

La cultura Wari se desarrolló hacia fines del período denominado Horizonte Medio
en el área de Ayacucho. Donde comenzó a desarrollarse una tradición de centros
urbanos con influencia Nazca y Tiahuanaco, la cual se sobrepuso a Nazca. La
cultura Wari empezó su expansión hacia el norte, sur y oeste, y en poco tiempo, la
zona del Perú central estaba bajo Wari.
El Estado Wari se expande hacia la sierra norte hasta Callejón de Huaylas, hacia
la sierra sur de Cuzco y en la costa central y sur; ¿Wari llegó hasta Cajamarca por
el norte, La Libertad, Moquegua y Sicuani por el sur.
En cuanto a la cronología he podido apreciar pequeñas diferencias según la fuente
de información: unos dicen que es desde 550 d.C. hasta 1,000 d.C., y otros que va
desde 600 d.C. hasta 1,100 d.C.
La cultura Wari se originó en un medio ambiente difícil: la región de ayacucho.
Esta es una zona seca y árida en la que resulta muy difícil cultivar debido a los
suelos pedregosos y a la escasez de agua. Todas estas características del medio
donde se desarrollo son la razón de su nombre. La palabra Wari es un Vocablo
quechua que significa indómito y agreste
Para superar esta limitación, los Wari realizaron obras de canalización y drenaje y
crearon andenes en las laderas de los escarpados, cerros, ampliando la superficie
cultivable de modo significativo.
Las punas ubicadas al sur de Ayacucho significaron una rica fuente de recursos,
por encontrarse cubiertas de pastos y ser un refugio para la mayoría de las
vicuñas de nuestro país. En esta zona se cultivaron tubérculos como la papa, el
olluco, la mashua y la coca.
Patrón de asentamiento
Los waris fueron los primeros en desarrollar la idea de “ciudad” en el área andina.
Levantaron grandes complejos arquitectónicos, con enormes muros que
encerraban las casas, almacenes, calles y plazas. Construyeron edificios para la
administración civil y para las guarniciones militares y sus núcleos urbanos
estaban organizados en barrios de artesanos, como los de ceramistas o de
tejedores. Todas las construcciones eran amplias y de un solo piso, siguiendo una
arquitectura planificada, rectangular y simétrica que demostraba un alto grado de
jerarquización social. Dada su enorme extensión, el estado mantenía enclaves en
distintas partes de su imperio, tales como los descubiertos en los valles de Nazca
o de Moquegua.
ORIGEN DE LA CULTURA WARI
El estado imperial Wari o Huari, se formo sobre la base de un pequeño reino
ubicado en la zona que hoy corresponde al departamento de Ayacucho y que se le
conoce como el reino Huarpa. Este pequeño reino tenía, antes del siglo X intenso
comercio con nazca y con la zona del altiplano. En sus orígenes, Wari fueron una
etnia que absorbió los rasgos de la cultura Huarpa, algunos elementos de la
cultura Nazca y caracteres de la religión Tiahuanaco.
DESARROLLO DE LA CULTURA WARI
La cultura Wari se desarrollo gracias al gran avance de la agricultura y la
ganadería pudo expandirse por casi todo el territorio peruano. Por ello se le
conoce como la cultura Pan andina, para una buena administración de las
regiones sometidas se tuvo que crear los Centros Urbanos Administrativos
(ciudades cabeza de región). Este imperio se expandió mediante conquistas
militares que les permitió alcanzar su máxima extensión de manera muy rápida lo
cual también facilito su decadencia
CULTURAS INFLUYENTES PARA LA CULTURA WARI
La cultura Wari es una síntesis de tres importantes culturas como Huarpa, Nazca y
Tiahuanaco. Adopta la organización rural de los huarpas, gracias a la interacción
entre la tecnología y el comercio de los nazca existirá mejoras en la artesanía
como la cerámica; De los tiatuanaco adoptan sus dioses, sus mitos y sus leyes.
ORGANIZACIÓN SOCIAL DE LA CULTURA WARI
Debido a su orientación urbana y militar, Wari mantenía una fuerte jerarquía social,
encabezada por las clases dirigentes. Los sacerdotes y en especial los guerreros,
debieron haber ocupado un lugar importante dentro de la sociedad, la cual ejercía
su poder desde los centros urbanos. Esta pirámide social tenía en su base a una
gran masa de agricultores y pastores. Algunos piensan que Wari y Tiahuanaco
formaban un estado dual, donde Wari mantenía el centro del control político y
militar, mientras Tiahuanaco se encargaba de las actividades más ceremoniales.
Si bien ésta es sólo una hipótesis sin mayor fundamento, es indudable que ambos
imperios mantuvieron conexiones, así como rivalidades económicas y políticas.
La superpoblación de la ciudad, el abandono del campo y quizás una sequía
origino la carencia de productos alimenticios que por un corto tiempo debió
solucionarse mediante el intercambio de artesanías por productos agrícolas hasta
que fue insuficiente y optaron por la conquista por medio de la guerra, ósea por la
explotación de las colonias conquistadas, esto debió ocurrir entre los años 800 dc.
Al 1200 dc.; llegando a constituir su imperio que abarco desde Cajamarca y
Lambayeque hasta Sicuani y el norte de Arequipa. Los tributos se hicieron posible
al mantenimiento de las grandes ciudades fundadas como colonias y crearon al
mismo tiempo un intercambio de productos e ideas similares a lo largo y ancho de
los andes centrales.
En lo social el aporte Wari fue especialmente trascendente y significativo, pues,
como ya se ha indicado, los waris hicieron la revolución urbana, dieron lugar al
nacimiento del estado, secularizaron la sociedad y el poder, organizaron las
comunidades en ayllus, inventaron la planificación y el urbanismo e impusieron
sus patrones de asentamiento urbano en todo el mundo andino. En la Comarca,
salvo Caja marquilla, no quedan otros restos materiales de la actividad Wari en el
campo del urbanismo, pero en la estructura de la sociedad Yunga de la época el
impacto fue notorio y los cambios importantes. El resultado de los mismos se
aprecia con claridad cuando se estudia la organización y realizaciones de los
señoríos y cacicazgos de los valles comarcanos en el periodo siguiente o se
advierte la estructuración dual que muchas comunidades campesinas tienen hasta
hoy.
ORGANIZACIÓN POLITICO – MILITAR DE LA CULTURA WARI
Para asegurar sus conquistas y administrarlas debidamente los Wari
establecieron, en puntos estratégicos del territorio imperial, enclaves que oficiaban
de centros administrativos y lugares de captación de recursos provinciales y
remisión de los mismos a la metrópoli. Crearon así, planificada mente, los centros
de Viracocha Pampa, en Huamachuco, Vilca Huain, en Huaraz, Wari Vilca, en
Huancayo, Cajamarquilla, en Lima y Pique Llaqta, en Cuzco. Naturalmente,
también construyeron una red que vinculaba dichos sitios entre sí y los
comunicaba directamente con la metrópoli, para permitir el envío de los tributos
provinciales, el ir y venir de los comerciantes y en especial la rápida marcha de los
ejércitos conquistadores para así extender su territorio.
Parece que los Wari practicaban una política colonialista centralizada, en que solo
interesaba el beneficio de la metrópoli en función de la máxima explotación de los
territorios colonizados o conquistados. Por ello, sus asentamientos tenían la
condición de verdaderos enclaves coloniales creados para controlar, política y
económicamente el territorio en el que se asentaban. Los Centros Administrativos
eran verdaderas "factorías" que focalizaban la actividad comercial de la región,
captaban su producción, la almacenaban y la remitían a la metrópoli ayacuchana,
todo ello dentro de las seguridades del caso. Por eso los Centros se rodeaban de
altas murallas concéntricas y las zonas de habitación dentro de ellos eran
cerrados recintos a los que sólo se podía ingresar escalando los muros desde
estrechas callejas, que eran sustituidas, en muchos casos, por caminos que
discurrían por lo alto de los gruesos murallones. Por eso también, los integrantes
de la burocracia administrativa y las guarniciones militares imperiales no se
afincaban en las provincias y regresaban a Wari tan pronto coma cumplían su
misión de servicio y en caso de fallecimiento eran llevados al solar nativo para que
los auquis tutelares velaran por ellos, y el Dios de los Báculos pudiera
incorporarlos a su séquito de seres alados. Probablemente esta es una de las
razones por las que en las provincias casi no existen pueblos, palacios y
cementerios Wari y tampoco templos o sitios ceremoniales, no obstante tratarse
de gente que practicaba una religión ecuménica con fuerte sentido proselitista.
Centralización
WARI
Colonias urbanas
Colonias urbanas
ORGANIZACIÓN ECONOMICA DE LA CULTURA WARI
La infraestructura económica Wari alcanzo gran despegue gracias a la agricultura,
Ganadería, comercio y artesanías como la arquitectura, cerámica y orfebrería.
Wari era un estado con un fuerte desarrollo urbano, aun cuando en zonas más
periféricas conservaba un carácter aldeano y campesino. Mantuvieron intercambio
económico y cultural con otros estados, especialmente con Tiahuanaco, con el
cual aparentemente las relaciones eran tensas.
Su economía estaba basada en la agricultura de productos como el maíz, la papa
y la quinua, así como en la ganadería de llamas y alpacas. Wari fue una sociedad
urbana que canalizaba su economía partir de una fuerte planificación. Como
resultado, la ciudad se convirtió en el motor de la producción y la distribución de la
riqueza agropecuaria y manufacturera. Los Wari impulsaron grandemente la
agricultura intensiva, la producción masiva de bienes y productos y un activo
intercambio comercial.
Para aumentar la producción agrícola de las provincias y obtener excedentes para
reforzar el abastecimiento de la región ayacuchana cuya agricultura no alcanzaba
a satisfacer las necesidades de una numerosa y creciente población urbana, los
Wari impulsaron la construcción de importantes obras hidráulicas en todo el
Imperio; de ellas quedan restos en los valles de Moche y Virú.
La cultura Wari tuvo que desarrollar la agricultura, debido a que su población iba
en aumento y no podía ser alimentada sólo con la ganadería, lo cual dio lugar a
reemplazar el pastoreo de llamas por el cultivo de papa. Está rápida conversión
del pastoreo a la papa, permitió a Wari contar con una importante área de
aprovisionamiento para su propia capital.
Para aumentar la producción y productividad de los artesanos provincianos, los
Wari promovieron el uso de sistemas que facilitaban la fabricación de ciertos
bienes, logrando la estandarización y producción en serie de los mismos.
Tal fue el caso de la cerámica en la que se popularizó el uso de moldes logrando
una producción masiva de objetos de gran demanda popular. En toda la costa se
practicó dicho sistema, especialmente durante la época tardía en la que se
desarrollaron los estilos epigonales, siendo las cerámicas de Lambayeque y
Chancay los casos más notables de moldeado.
El activo comercio practicado por los Wari determinó la construcción de grandes
centros de almacenaje y de extensas redes de caminos. Ejemplos de lo primero lo
constituyen los numerosos Centros Administrativos Wari que existieron en la Costa
y en la Comarca la ciudad de Cajamarquilla, con sus extensas y numerosas zonas
de colcas y depósitos.
La actividad comercial Wari, que recogía la producción de las regiones costeñas
para intercambiarla con la de las serranas, debió ser de gran importancia y ocupar
a numerosas personas, pues deja una honda huella en los hábitos de los
pobladores Yungas. Tenemos así que, en el periodo posterior, gran parte de los
costeños se dedicaba únicamente al comercio, llegando a constituir hasta un tercio
de la población en el valle de Chincha. La actividad comercial cumplió un rol
destacado; ya que los waris tuvieron varias ciudades ejes que centralizaban la
faena mercantil. Eran verdaderos centros coloniales que sometían y explotaban a
los pueblos vecinos circundantes (ya que era un estado colonizador, expansivo y
guerrero), canalizando, así, Wari la mayor productividad de bienes.
Los caminos debieron jugar un rol vital en el Imperio Wari; no cabe imaginarse su
existencia y funcionamiento sin una extensa y eficiente red caminera que
sustentara sus relaciones político-económicas. Como todo estado despótico su
seguridad y bienestar dependían de la rapidez de las comunicaciones, de la
celeridad con que pudieran trasladarse sus fuerzas, conquistadoras o represivas, y
del permanente abastecimientos de la metrópoli.
Dichos caminos existieron vinculando Wari con todos los Centros Administrativos
Provinciales del Imperio, aunque no conozcamos en la actualidad huellas de los
mismos. Unos deben de haber desaparecido por acción del tiempo, otros deben
de haber sido involucrados en la red caminera que los Incas implementaron,
usando y ampliando las viejas vías existentes, es posible que algunos todavía
subsistan escondidos por las anfractuosidades naturales y el polvo de los siglos.
ALFARERÍA DE LA CULTURA WARI
La alfarería Wari se muestra como un crisol de tres distintos estilos. Muchos de
sus diseños presentan semejanzas formales con los personajes de Tiwanaku y
Pukara, tales como los chamanes alados o el "Personaje de los Cetros", mientras
que las formas de las vasijas destacan por sus botellas de dos golletes que
evocan la cultura Nazca.
ANDENES Y CAMINOS
Lo más admirable de todo lo que hicieron para el desarrollo de su agricultura, fue
la construcción de los llamados andenes, sistema de terrazas construidas en las
faldas de los cerros para evitar la erosión del terreno y ampliar la frontera agrícola.
También se puede afirmar, según Guillermo Lumbreras, existían caminos entre
ciudad y ciudad. Caminos que sirvieron para el desarrollo económico y
fundamentalmente para poder controlar el estado de carácter colonizador,
expansivo y guerrero.
TEXTILERIA DE LA CULTURA WARI

Los Wari dominaron diversas expresiones artísticas, llegando a producir obras de
gran calidad y belleza. Sus influencias Nazca y Tiahuanaco se ven en los tapices y
en la cerámica. Los tapices Wari están considerados entre los más finos del
mundo, tanto por su belleza estética como por sus imágenes. Fueron elaborados
con algodón y lana de camélidos como la vicuña. Los Wari usaron la religión como
un transmisor ideológico de dominación, y en ello los textiles tienen un papel
predominante, pues es allí que la iconografía se trasladaba físicamente cientos de
quilómetros por los territorios dominados. También los ponchos fueron parte de la
vestimenta ritual usada en ceremonias rituales, donde los colores brillantes,
diferentes técnicas de bordado y compleja iconografía siguen impresionando a los
investigadores. Aunque los textiles más antiguos de Wari tienen un estilo más
pobre, esta situación fue cambiando a medida que se expandía Wari.
Entre los diseños Wari figura un personaje representado con un bastón en cada
mano, una imagen de una de las deidades de la región Wari. Otros diseños
utilizados en los textiles son las figuras de ave, las serpientes y los felinos. Las
técnicas utilizadas provienen de Moche, y predomina el rojo brillante como fondo
de la mayoría de los tapices. Otros colores utilizados son el azul brillante, el
amarillo dorado, el blanco y el azulino. El contorno de las figuras es negro, aunque
a veces también se ha usado el blanco. Los tejedores Wari fueron “grandes
maestros de la armonía y del color”, por su increíble destreza y la gama de colores
que aplicaron a sus tejidos.
Los paños Wari son hechos utilizando la técnica de tapicería y están adornados
con motivos da diseño abstractos y complejos.
Las túnicas Wari son grandes y están adornadas con motivos de diseño abstractos
y geométricos estilizados que se repiten. Por lo general, son hechas con urdimbre
de algodón y trama de fibra de camélido.
El gorro Wari es una especie de bonete de cuatro puntas de tamaño más bien
pequeño y una textura muy suave y aterciopelada. Los motivos del diseño son
abstractos y geométricos estilizados que se repiten.
Las vinchas Wari son hechas utilizando la técnica de tapicería. Los motivos del
diseño, que se repiten, son abstractos y geométricos
La bolsa de tela Wari se caracterizan por tener motivos de diseño que incluyen
felinos, camélidos, rostros humanos y de animales. Los Wari confeccionaron
también hermosos tejidos compuestos por algodón y plumas.
ARQUITECTURA DE LA CULTURA WARI
La arquitectura Wari representativa de la planificación estatal en la sierra, con
centros como Pikillacta, en el centro administrativo y político más importante en el
territorio Wari. Pikillacta es un centro fortificado construido en el siglo VI que
funcionó durante 150 años, y que representa el urbanismo planificado por Wari. La
forma de algunos edificios es en algunos casos rectangulares y en otros,
cuadrada. Canchas y plazas rodean a los edificios, así como las residencias de la
élite política y religiosa de la región. Los muros fueron cubiertos de yeso, y
muchas edificaciones fueron de dos pisos. La función ceremonial está
representada por una construcción que presenta nichos en las paredes, además
de cráneos humanos y objetos metálicos como ofrendas.
El patrón arquitectónico Wari se caracteriza por la independencia de centros
urbanos amurallados, bien planificados y ubicados en lugares estratégicos donde
la expansión colonial lo requería.
Las murallas de algunas ciudades eran hechas con piedras alargadas unidas con
barro, donde los muros alcanzan alturas desde los ocho hasta los doce metros.
El edificio principal del conjunto de Huilcahuain (cerca de Huaraz, en el Callejón de
Huaylas; Ancash), el cual fue reconstruido, formaba parte del núcleo urbano de
Huilcahuain de considerable tamaño. Está construido con piedras labras; mide
quince metros por veinte metros y tiene tres pisos que alcanzan una altura de
nueve metros, e internamente tiene un sistema de ventilación
Un rasgo común en las estructuras Wari, como ya se ha mencionado en varias
ocasiones, es la construcción de dos o tres pisos. También podemos ver una
sección de una WARI pared de piedra finamente labrada del templo de
Moraduchayoq en Huilcahuain. Este conjunto se encuentra amurallado por este
tipo de pared. El estudioso Brewster - Wray estima que esta muralla pudo haber
sido un camino.
En un sector de Cheqo Wasi en el sitio de Wari se hallaron unas construcciones
megalíticas consideradas hoy mausoleos. Están encerradas en un recinto circular
y asociadas a un complejo de pequeños cuartos.
CERÁMICA DE LA CULTURA WARI
La cerámica wari tiene una clara influencia Tiahuanaco, y es a partir de Ayacucho
que se expandió a través de los territorios conquistados. Son cuatro los estilos que
predominan en el Horizonte Medio: Conchopata, Robles Moqo, Chakipampa y
Viñaque. Ello implica que en un mismo lugar se puedan encontrar varios estilos
cerámicos. El estilo Conchopata se basa en grandes urnas de unos 80 cm. de
largo destinadas a servir como repositorio de ofrendas. En su parte externa se ven
personajes similares a los de la Portada del Sol de Tiahuanaco. El estilo Robles
Moqo procede del mismo Huari, se basa de urnas, cántaros, vasos y figuras de
llama, con decoraciones geométricas y naturalistas, donde también están
presentes los motivos Tiahuanaco. El estilo Chakipampa, de influencia Nazca, es
ordinario y no tiene el carácter ceremonial de los anteriores. Se basa en botellas
pequeñas, vasijas modeladas como tubérculos o figuras humanas, decorada con
colores blanco, crema, púrpura y gris. Finalmente, el estilo Viñaque procede de la
ciudad de Huari, y es considerado un producto de la expansión, pues reúne varios
sub-estilos de zonas de Nazca y Lima, además de elementos Robles Moqo y
Chakipampa. Sus principales formas son los cuencos semi emiesféricos, cántaros
con cuellos-efigie y botellas de dos cuerpos, y sus motivos son cabezas de felinos
vistas de perfil, plantas estilizadas, cráneos, entre otros.
FORMACIÓN DEL ESTADO DE LA CULTURA WARI
La cultura Huarpa antes de Huari, se ubicó también en Ayacucho. Su nombre
deriva de un río afluente del Marañón. Fueron reconocidos por su producción en la
tierra (5 veces más de la que se produce ahora) gracias a su tecnología hidráulica.
Tenemos que remontarnos al estado inicial Huarpa, para responder esta pregunta,
mientras era un centro manufacturero sin importancia. Las influencias de Nazca y
Tiahuanaco, les permitieron desarrollar intercambios en la costa sur, mientras
conseguían urbanismo temprano y experiencias administrativas muchos más
amplias que las que se puede conseguir bajo un régimen religioso. Centros
administrativos pre-estatales como Ñawinpuquio, Churucana, Tantawasi,
Simpapata y Tablapata son muy útiles para investigar el origen del fenómeno
Huari, pues presentan cambios sustanciales en sus rasgos arquitectónicos y
urbanísticos tales como plazas, canales, vías de circulación interna, canchas y
muros divisorios. La diferenciación de espacios en estas ciudades, junto a la
iconografía de la cerámica, evidenciaría la gestación de una jerarquización de la
sociedad. Poco a poco las aldeas se aglutinarían en un proceso de
desruralización, formando centros de producción alfarera sofisticada y en serie.
ESTA A SU VEZ SE DIVIDE EN CUATRO PERÍODOS:
Primera etapa Orígenes (550 d.C - 680 d.C aprox.): Aparece el Estado y la ciudad
y hay presencia de imágenes Tiahuanaco en la cerámica (cabe recordar que la
influencia de la cultura Tiahuanaco es bien importante en el sentido que aporta
religión y tecnología, lo que viene a transformar en cierto sentido la expansión
Huari, originándose un fenómeno parecido a lo que es la globalización)
Segunda etapa: Desarrollo (680 d.C - 770 d.C): Durante la segunda fase los
cambios son más bruscos, la ciudad la ciudad crece vertiginosamente y el Estado
Huari se expande hacia la sierra norte hasta el Callejón de Huaylas, hacia la sierra
sur hasta Cuzco y en la costa central y sur
Tercera etapa: Nuevo surgimiento y expansión (770 d.C - 900 d.C): En la tercera
fase entra a un periodo de reestructuración política y realizó una segunda
expansión en la zona central andina, además que la ciudad de Huari alcanzó su
máxima extensión y población
Cuarta etapa: Caída (900 d.C - 1000 d.C aprox.): Hacia la cuarta y última fase se
expandirían las fronteras hasta Cajamarca, La Libertad, Moquegua y Sicuani.
Huari se despoblaría por un fenómeno climático que afectaron la producción de
alimentos, asimismo colapsan los centros provinciales, desapareciendo la
administración Huari y su proyecto.
EXPANSIÓN DE LA CULTURA WARI
El tipo de expansión fue militar, así ha quedado demostrado en los radicales
cambios que sufrieron las culturas sometidas bajo el imperio Huari, tanto en el
plano social, económico, ideológico y cultural. Por la sierra, la cultura Huari se
expandió hasta Cajamarca en el norte, y hasta Sicuani, en Arequipa, en el sur. Por
la costa, llegó hasta Lambayeque en el norte, y hasta Ocoña y Sihuas, en
Arequipa, en el sur.
Teniendo a la guerra y a la difusión de la religión como principales elementos de la
expansión Huari, es fácil deducir que en zonas donde existieran estos dos
elementos desarrollados localmente existiera una resistencia.
La expansión territorial de la cultura Huari, no implantó estrictamente en todas
partes el carácter “imperial” (es decir un espíritu que guiara toda la actividad
humana en el territorio conquistado), sino que fue un proceso de implantación de
cultura urbana, amparado por la base tecnológica, religiosa y artística que aporta
Tiahuanaco. En su proceso de expansión, Huari nunca pretendió gobernar (en su
aceptación de ejercer el poder con toda la burocracia administrativa y la fuerza
militar necesarias) todas las áreas de intercambio y/o dominadas cultural y quizás
religiosamente. Lo que creó Huari fue algo parecido a lo que actualmente
denominamos “globalización”, es decir un dominio económico y una integración
comercial con impacto en el conjunto de modos de vida y costumbres,
conocimientos y grado de desarrollo, de los diferentes grupos sociales del área
andina.
LA CIUDAD WARI

Mientras Tiahuanaco ofrece en esta expansión imperial, conducida por Huari, sus
conocimientos técnicos, artesanía y religión, Huari va a aportar un nuevo concepto
de organización poblacional, un nuevo concepto administrativo: La Ciudad.
Esta se ubica a 25 Km. al noreste de la actual ciudad de Ayacucho y a 3,000
m.s.n.m., la cual comenzó a crecer y desarrollarse a finales de la primera fase. La
Ciudad se diferenciará del villorrio hasta entonces existente no sólo por sus
mayores población y tamaño, sino, sobre todo, por la complejidad de la
composición de su fuerza de trabajo y por un modo de vida más sofisticado. La
Ciudad debe ser centro de transformación de la producción primaria; albergar una
población permanente que exhibe mayoritariamente una clara distribución del
trabajo; cumplir con actividades netamente urbanas, tal como ser centro
administrativo, control político, religioso y militar.; ser un centro de servicios; y
disponer de importantes edificaciones destinadas al almacenamiento de
excedentes.
Pero la construcción de la misma, no fue hecha con una organización planificada,
sino que obedece a ciertos patrones desordenados, ya que la ciudad se fue
remodelando a medida que llegaban más gente a habitarla, por lo cual esta se fue
perfeccionando con el paso de los años.
Así es como el asentamiento, originalmente abastecido bajo una exclusiva base
agraria, empieza a vivir de la producción urbana (cerámica más elaborada), en
particular (a expensas del campo). Las vasijas eran cambiadas por el maíz en
procesos ancestrales de trueque, un sistema de comercio sin dinero (ya que éste
les era desconocido) que convocaba a los campesinos para que intercambiasen
su producción en el “mercado”. Al crecer la ciudad y como consecuencia aumentar
su población, el trueque se torna insuficiente para mantenerla, con lo cual se
produce un desplazamiento de la masa poblacional, lo que origina la caída del
imperio, siendo esta una de las causas.
EL URBANISMO EN LA CULTURA WARI
Para este pueblo la necesidad de construir ciudades fue que estas representaban
poder, lo concentraban para una mejor administración, también otro factor decisivo
es que se pudieron poner ciudades alejadas de el centro que era Ayacucho, lo que
permitió una mejor gobernabilidad al dividir el poder por región, aunque la clave
estaba en tres elementos esenciales para el imperio:
a) La comunicación entre los pueblos conquistados y el poder central.
b) El establecimiento de ciudades dependientes de la administración central.
c) El control de la mano de obra, para ser aprovechada al servicio del imperio.
Así de esta forma se tenia un control total, tanto del punto de vista administrativo,
religioso, cultural y militar. A pesar de que otro elemento clave en el triunfo de este
imperio fue que cuando establecían una nueva ciudad, no aglutinaba a toda la
población en la ciudad, sino que les permitía vivir en núcleos aislados cerca de los
campos de agricultura, en donde sólo se dirigían a la ciudad por motivos
religiosos.
Muchos arqueólogos concurren en que la población Huari podría haber
sobrepasado los cincuenta mil habitantes, aunque se cree que estos eran sino
campesinos que concurrían en determinadas épocas para comerciar materias
primas y productos elaborados, o también por motivos políticos o religiosos, por
ser Huari capital del gran imperio. Por lo cual en específicas fechas del año se
producía un fenómeno que hoy en día denominamos “población flotante”.
A pesar de todos estos avances tecnológicos, administrativos, arquitectónicos, etc.
Un problema fue el control de territorios alejados de Ayacucho, para eso se
crearon “Centros Provinciales”, algunos de estos fueron:
PIQUILLACTA: Centro administrativo y político más importante de la cultura Huari
fortificado y que representa el urbanismo planificado. La forma de sus edificios es
en algunos casos rectangulares y en otros, cuadrada.
PACHACÁMAC: En tiempos de Huari se convirtió en un centro religioso
importante, llegando su influencia hasta Huancayo. Se trató de una pirámide
escalonada compuesta de seis cuerpos.
HUIRACOCHAPAMPA: El material utilizado de construcción es arenisca blanca.
Su plana es cuadrangular y atraviesa la ciudad una gran avenida amurallada. Los
centros son grandes, hay galerías y calles. También hay canales subterráneos de
agua
LAS RUTAS DE LA CULTURA WARI
Los caminos no fueron una invención de los Huari: se sabe que antes de ellos,
otros pueblos como los Moche, por ejemplo, construyeron calzadas.
Por lo cual la construcción de caminos, una red planificada de caminos para unir y
controlar los diferentes territorios de su imperio y poder además intercambiar
objetos a larga distancia: el trueque. Los Huari construyeron también los caminos
para unir los centros provinciales con los pueblos sometidos para realizar el
trueque.
Los caminos que se construyeron en la época Huari, demuestran el desarrollo
tanto arquitectónico, tecnológico, de esta cultura al construirlos, ya que permitieron
el mantenimiento y perdurabilidad de las conquistas, ay que hubiera sido imposible
mantener conquistas sin caminos que conectaran los distintos territorios.
LA FORMA DE EXPRESIÓN DE LA CULTURA WARI
La forma de expresión Huari estuvo influenciada en gran medida por parte de la
cultura Tiahuanaco, la cual aporto en gran medida la artesanía, conocimientos
técnicos y la religión.
Arquitectura: Se edificaron grandes ciudades, las cuales estaban construidas con
una planificación de antemano. Se construyeron caminos para comunicar a las
distintas provincias (notables por su extensión y solidez). La forma de sus edificios
es en algunos casos rectangulares y en otros, cuadrada. Canchas y plazas rodean
a los edificios, así como las residencias de la élite política y religiosa de la región.
Los muros fueron cubiertos de yeso, y muchas edificaciones fueron de dos pisos.
Algunos ejemplos son: Pikillacta es un centro fortificado construido en el siglo VI
que funcionó durante 150 años, y que representa el urbanismo planificado por
Huari.
Escultura: se esculpieron estatuas de piedras (monolitos), sus representaciones
antropomorfas y zoomorfas. Cabe destacar las figuras humanas, generalmente
con un aspecto robusto y algo que llama la atención son grandes lagrimones,
estos vestidos con hartos ropajes, sin armas o algún símbolo y lo que es más
intrigante aún no representan divinidades.
CAÍDA DEL IMPERIO CULTURA WARI
A partir del año 1 000 d.C. Huari comienza a decaer como centro político y pierde
el control de las ciudades y territorios del Imperio después de haber extendido sus
dominios a los largo de 7 siglos continuos por una parte del territorio peruano.
Durante esta etapa de crisis se acento., tanto la capital, como los grandes núcleos
urbanos de Cajamarquilla y Maranga en la costa central fueron abandonados.
Con la decadencia del imperio, se produce la emancipación de los pueblos
sometidos y la despoblación de las ciudades. Muchos pueblos de la costa
abandonan los lugares donde están sometidos, produciéndose que muchas
culturas volvieron a sus antiguas religiones, aunque en la mayoría se produce un
proceso de “Depresión Cultural”.
Cabe resaltar que se desconocen las causas del decaimiento del poder Huari.
Algunos opinan que Huari sucumbió por problemas económicos que le impidieron
satisfacer las necesidades de este gran imperio. Otros opinan que decayó ante
otra gran sequía como la que originó su expansión. Es muy posible que hubiera
una mezcla de estos dos fenómenos, pues se ha comprobado que hubo una crisis
climática por esos años. Además, debemos considerar que en un tiempo de
desarrollo tan corto no se pudo crear la infraestructura estatal suficiente para
mantener un imperio tan grande. Y también se ha sugerido la razón de conflictos
internos.
El imperio Wari alcanzó su máxima expansión en el siglo VI D.C se extendía
desde Piura y Cajamarca por el norte y luego hasta Cuzco y Moquegua por el sur.
Más éste Estado Imperial cayó abruptamente por falta de producción para toda la
población, descontento de la población, y regiones sometidas, que se expresaba
en rebeliones.
Existía contradicción entre la Ciudad (mayormente artesanos) y el Campo (gente
dedicada a la agricultura y el pastoreo), etc. En el siglo VIII y IX toda la
construcción estatal wari ya estaba prácticamente desarmada dando cabida al
desarrollo de culturas y estado regional.
Introducción a Pachacamac

El santuario de Pachacamac estuvo dedicado a la deidad más importante de la costa del
Perú. Las primeras ocupaciones se iniciaron hacia los 200 a.C. Durante el florecimiento de la
cultura Lima se construyeron los primeros templos. El material utilizado y la técnica
arquitectónica son muy complejos, y van desde los muros de piedra que sirvieron de base a
grandes edificaciones, como el Conjunto de Adobitos y el Templo de Urpiwachak, hasta las
construcciones de adobitos hechos a mano en el "Templo Viejo". En esta época Pachacamac
tuvo una influencia local.

Con la llegada de los Wari (650 d.C.) Pachacamac extiende por primera vez su influencia
a otras zonas de los Andes Centrales. La ocupación Wari en Pachacamac no presenta
evidencias de una masiva presencia en la construcción de inmuebles, a excepción del Templo
de Pachacamac que, posteriormente, se desagregó como Templo Pintado y una que otra
cancha rectangular y construcciones internas que se hallan muy enterradas.

Entre los 1000 y 1450 d.C. se desarrolla la cultura Ishmay, de carácter regional, cuya
zona de influencia correspondía a las cuencas bajas de los ríos Rimac y Lurín. Se desarrolló,
en esta época, un gran Centro Ceremonial con un urbanismo de corte religioso. En este
momento se construyen el Templo Pintado, los 15 Templos con Rampa y las dos calles
principales: norte-sur, este-oeste.

Los Incas, al llegar al valle (1450-1532 d.C.), establecieron nuevos centros
administrativos, adecuando las construcciones preexistentes a las nuevas necesidades. Se
construyó el Templo del Sol, el Acllahuasi, el Palacio de Taurichumbi, la Plaza de los
Peregrinos, entre otros. En esta etapa se produjo en Pachacamac una fuerte desacralización
y pérdida de su anterior status como ciudad sagrada y centro oracular.

9.2. Marco geográfico

La zona arqueológica de Pachacamac ocupa un terreno de superficie irregular con una
porción alta, formada por prominencias rocosas y hoyadas poco profundas sobre las cuales se
levantan los edificios principales; y otra baja, colindante con la playa, cultivada e irrigada
hoy con las aguas del río Lurín. Una extensa laguna, denominada "Urpiwachak" o "de los
Patos", es el límite de la Zona Arqueológica por el Oeste; una muralla ancha y alta construida
con adobes y con sobrecimiento de piedra pizarra (hoy en día se le conoce como Segunda
Muralla), marca el límite extremo por el Norte, y es a la vez lindero que separa a las ruinas
de los arenales de Lurín. Hacia el este, el área es más ancha, aproximadamente de 1 Km, y
se angosta paulatinamente hacia el Este, en un recorrido de cerca de 2 Km., hasta alcanzar
la orilla del río Lurín, al pie de las colinas rocosas contiguas al sector "Las Palmas". El Sur y
Sureste presentan como límites los bajos acantilados que dan al río. Por el Noreste y
Suroeste se presentan pequeñas colinas y hoyadas.

Los promontorios rocosos presentes en la Zona Arqueológica son cuatro, ubicados hacia
el extremo sur, con una altura promedio de 10 a 80 mt. En el promontorio más alto se ha
construido el "Templo del Sol".

Hacia el lado Este se presenta otra colina, que en la actualidad se conoce como Cerro
Los Gallinazos, que no presenta edificios pero sí numerosas tumbas de piedra. La tercera
prominencia está ocupada por el Templo Viejo de Pachacamac y el Templo Pintado; y
finalmente, sobre la cuarta prominencia rocosa se han construido un grupo de edificios
piramidales con rampa y patios que se asientan en la parte baja y céntrica de la Zona
Arqueológica. El resto del terreno no es muy accidentado y los edificios y espacios
ceremoniales se han construido siguiendo el relieve del terreno.

9.3. Complejo Ceremonial de Pachacamac

El Complejo Arqueológico de Pachacamac es uno de los más importantes del Perú; y en su
tiempo fue una de las ciudades más activas y poderosas en los Andes, llegando a ser el
principal centro ceremonial de toda la costa. Logro mantener continuidad hasta la llegada de
los españoles en 1532, atravesando previamente por diversas etapas. Es uno de los más
resaltantes vestigios de la cultura Wari en el valle de Lima y testimonio de sus años de
apogeo. Es importante principalmente por ser un lugar del culto al Dios de los Temblores,
Pachacámac, adorado por la población del valle, que llegó hasta los 150.000 habitantes. Este
misterioso Dios costeño producía terror y sumisión entre los indígenas de todo el
Tahuantinsuyo. Gracilazo llegó a narrar:

‘"De todos los rincones del Imperio llegaban gentes poderosas para
consultar a este dios invisible pero inmensamente poderoso, que
contestaba a todas las preguntas por mediación de un elegido
sacerdote. Y el mismo Huayna Capac se dirigió al templo para consultar
la conquista de Quito enviando a sus embajadores. Y se sintió muy
esperanzado y animado al ver que el dios local le deseaba suerte en las
batallas venideras..."’
Hoy en día, este culto sigue perpetuándose a través de las ceremonias del mes de
octubre en torno al Señor de los Milagros, también llamado Señor de Pachacamilla o Señor de
los Temblores.

 Pachacamac – Origen y significado
El nombre de Pachacamac ha sufrido diversas alteraciones con el paso de los siglos. Miguel
Estete, uno de los primeros en visitarla, la llama Pachalcami; Cieza de León, Pachacamac;
otros autores, Pachiacamac, Pachamamá o Pachomamá, y Garcilaso, Pachacamac, nombre
que ha prevalecido hasta nuestros días.

En quechua significa "El Hacedor del Universo" y era el nombre del dios local,
considerado el ordenador del Universo y controlador del equilibrio del mundo.

Este dios dio origen a todo el complejo que aún conserva ese carácter místico que hizo
que durante el apogeo de la cultura Wari (650 d.c.), miles de peregrinos llegarán al lugar
para consultar el oráculo y rendirle pleitesía al poderoso dios.

Tanto nobles como campesinos confiaban en Pachacamac, quien les dejaría ver el
pasado y el futuro. Se sabe que era tanto el miedo y el respeto que le tenían, que ni los
mismos sacerdotes podían mirarlo de frente y le hablaban de espaldas y nadie osaba
molestarlo, porque la caprichosa divinidad era capaz de causar temblores o grandes
terremotos.

La venerada imagen del dios Pachacamac ha logrado conservarse hasta nuestros días. En
1938, fue encontrada por Alberto Giesecke en el Templo Pintado y hoy se exhibe en el museo
de sitio..
 Ubicación
Se ubica en la margen derecha del río Lurín, próximo a su desembocadura y a menos de un
kilómetro del mar, sobre unos promontorios desérticos, al sur de Lima.

Distrito de la provincia de Lima, departamento de Lima, capital, Pachacamac (35 km. al
S. de la ciudad de Lima, a 89 m.s.n.m. El ámbito de Pachacamac es bastante grande. Tiene
aproximadamente 200 hectáreas. Pero en las últimas décadas ha sufrido invasiones, que han
comprometido parte del cementerio.

La zona arqueológica de Pachacamac ocupa un terreno de superficie irregular con una
porción alta, formada por prominencias rocosas y hoyadas poco profundas sobre las cuales se
levantan los edificios principales; y otra baja, colindante con la playa, cultivada e irrigada
hoy con las aguas del río Lurín. Una extensa laguna, denominada "Urpiwachak" o "de los
Patos", es el límite de la Zona Arqueológica por el Oeste; una muralla ancha y alta construida
con adobes y con sobrecimiento de piedra pizarra (hoy en día se le conoce como Segunda
Muralla), marca el límite extremo por el Norte, y es a la vez lindero que separa a las ruinas
de los arenales de Lurín. Hacia el este, el área es más ancha, aproximadamente de 1 Km, y
se angosta paulatinamente hacia el Este, en un recorrido de cerca de 2 Km., hasta alcanzar
la orilla del río Lurín, al pie de las colinas rocosas contiguas al sector "Las Palmas". El Sur y
Sureste presentan como límites los bajos acantilados que dan al río. Por el Noreste y
Suroeste se presentan pequeñas colinas y hoyadas.

Los promontorios rocosos presentes en la Zona Arqueológica son cuatro, ubicados hacia
el extremo sur, con una altura promedio de 10 a 80 mt. En el promontorio más alto se ha
construido el "Templo del Sol".

Hacia el lado Este se presenta otra colina, que en la actualidad se conoce como Cerro
Los Gallinazos, que no presenta edificios pero sí numerosas tumbas de piedra. La tercera
prominencia está ocupada por el Templo Viejo de Pachacamac y el Templo Pintado; y
finalmente, sobre la cuarta prominencia rocosa se han construido un grupo de edificios
piramidales con rampa y patios que se asientan en la parte baja y céntrica de la Zona
Arqueológica. El resto del terreno no es muy accidentado y los edificios y espacios
ceremoniales se han construido siguiendo el relieve del terreno

 Importancia
Pachacamac es el centro ceremonial más famoso del antiguo Perú. Fue una de las grandes
metrópolis del Imperio de los Incas, tanto o más importante que el Cusco, a decir de algunos
estudiosos. Desgraciadamente el tiempo y el descuido, producido por las invasiones
(A.A.H.H.) y saqueos (huaqueros), han influido en el nivel de deterioro. Aún así, algunas de
sus viejas arquitecturas, como la del Acyachuasi -Casa de las mujeres escogidas- restaurada
en la época que Julio C. Tello trabajó allí, concitan la admiración de propios y extraños.
Pachacamac fue la "mezquita", donde convergían, con sus ofrendas, peregrinos de la costa
del Perú, e incluso de Chile y Ecuador.

De todas las partes del Imperio acudieron a consultar con aquel dios invisible, pero
poderoso, que por medio de su sacerdote respondía a las preguntas que se le hiciesen en
torno a los asuntos públicos. Aún Huayna Cápac demostró el respeto que le inspiraba
Pachacamac; cuando se disponía a emprender la conquista de Quito mandó embajadores
suyos hasta el templo para que consultasen y brinden ofrendas al oráculo.

De la siguiente crónica observamos la importancia de Pachacamac, como lugar de culto,
donde se realizaban las más importantes ofrendas para complacer al Dios “creador del
universo”.
‘" Dentro del templo, donde ponían el ídolo, estaban los sacerdotes que
no fingían poca santimonia. Y cuando hacían los sacrificios delante de la
multitud del pueblo, iban los rostros hacia las puertas del templo y las
espaldas a la figura del ídolo, llevando los ojos bajos y llenos de gran
temblor... por los terrados de este templo y por lo más bajo estaba
enterrada gran suma de oro y plata...." (Gracilazo) ’
 El oráculo
El oráculo de Pachacamac. Mide aproximadamente 2 metros 30 cm. de alto. En su parte
media se representan diversas escenas.

El viejo Santuario de Pachacamac (frente a la unidad de Ishnu), hoy clausurado por su
alto nivel de deterioro, fue el recinto donde estaba el famoso oráculo o ídolo, que los
españoles creían de oro. Gran sorpresa se llevaron cuando vieron que sólo era de madera. El
oro estaba en las poblaciones vecinas. Las riquezas de los poblados entorno al complejo eran
de suma importancia, tanto así, que cuando los españoles tomaron prisionero a Atahualpa,
entre las cargas de oro, que sirvieron para su rescate, estaban las de la "mezquita" de
Pachacamac; lo que incitó a los conquistadores, ávidos de tesoros, a visitarla prontamente.

El Oráculo se conserva en el museo de sitio. Un delgado tronco conserva talladas
representaciones antropomorfas, además de plantas, aves y felinos

Algunos estudiosos creen que las figuras grabadas en el tótem, simbolizan una dualidad
masculina y femenina. Asimismo, en la parte inferior se ve la representación del mundo
andino; es decir, el Hanan Pacha o mundo de los de arriba, el Cay Pacha o el mundo del
presente y el Uku Pacha o tierra de los muertos.

La creencia en los dioses para obtener buenas cosechas y fertilidad en el ganado hizo
que los antiguos pobladores de Pachacamac tallaran piedras en forma de maíz ("saramama"),
papa ("papamama") o ají ("uchumama"), las que luego eran enterradas con invocaciones al
Sol y a la madre tierra (Pachamama). A estas ofrendas se les conoce con el nombre de
conopas y fueron encontradas durante las excavaciones realizadas en el recinto
arqueológico.

 Historia
Antiguamente había pertenecido al señorío de Cuismancu, a cuyos antecesores se debió la
doctrina en torno a Pachacamac: hacedor y sustentador del universo, al cual no habían
representado porque no se había dejado ver, lo tenían "por Dios no conocido", y lo adoraban
sólo mentalmente. En su honor edificaron un templo donde pusieron los ídolos comunes, "que
eran figuras de peces, entre las cuales tenían también la figura de la zorra"; un templo
"solemnísimo en edificios y servicio, y uno sólo en todo el Perú, donde los yungas hacían
muchos sacrificios de animales y de otras cosas, y algunos eran con sangre humana de
hombres, mujeres y niños que mataban en sus mayores fìestas".

Conservó su prestigio aún después de quedar incorporado al Imperio de los Incas aquel
señorío, pues Pachacútec admitió adorar a Pachacamac, en tanto que a su lado se adorase al
Sol en otro templo; y apenas se limitó a exigir "que echasen los ídolos que había en el templo
de Pachacamac, porque, siendo el hacedor y sustentador del universo, no era decente que
ídolos de menos majestad estuviesen en su templo y altar". Desde entonces tuvieron su
nombre "en gran veneración que no le osaban tomar en la boca y, cuando les era forzoso
tomarlo, era haciendo afectos y muestras de mucho acatamiento, encogiendo los hombros,
inclinando la cabeza y todo el cuerpo, alzando los ojos al cielo y bajándolos al suelo,
levantando las manos abiertas en derecho de los hombros, dando besos al aire.

Los Incas y sus vasallos acudieron a consultar con aquel dios invisible, pero poderoso,
que por medio de su sacerdote respondía a las preguntas que se le hiciesen en torno a los
asuntos públicos.

 Cronología del complejo de Pachacamac
La Zona Arqueológica de Pachacamac, de 492 Has. de extensión, presenta un continum de
ocupaciones humanas, que abarca desde los 200 d.c. hasta 1533, fecha en que se produce la
llegada de los españoles

 INTERMEDIO TEMPRANO (200 A.C. - 500 D.C. )
Los templos más antiguos en Pachacamac están construidos a base de adobitos cúbicos y
paralelípedos dispuestos en forma central. Este tipo de construcción es intensivo durante
este período, distribuyéndose en toda la Costa Central. Asociados a esta arquitectura de
adobitos se ha encontrado un tipo de cerámica que se caracteriza por el empleo de tres
colores: negro-rojo-blanco; el cual es conocido como estilo Inter-locking o Lima. Dentro de la
secuencia estilística planteada por Patterson (1966) se ha determinado que Pachacamac
estaría ocupada desde Lima 3 hasta Lima 9 (200 d.C - 600 d.C.). Los edificios más
representativos de este período serían el Templo Viejo, el Templo de Urpiwachak, las bases
del Templo del Sol y el Templo Pintado y otras construcciones aisladas que se ubican en el
extremo Oeste, entre el Acllahuasi y el Museo de Sitio.

 HORIZONTE MEDIO (500 D.C. - 1000 D.C.)
Para este período se ha reportado una extensa zona de tumbas y arquitectura funeraria de
grupos de élite. El edificio que más evidencia presenta en relación con este período es el
Templo Pintado o Templo de Pachacamac, según Max Uhle (1903).

Está construido en base de adobes y cimentación de piedra. Presenta una forma
alargada con frente hacia el noroeste, y en su frontis principal presenta un conjunto de
terrazas a manera de escalones enlucidos y con pinturas polícromas de diseños naturalistas.
Para ingresar a este Templo se sigue un camino ascendente en forma de zig-zag, hasta llegar
a un patio de gran dimensión que tiene una forma cuadrangular. Hacia el Sureste del Templo
se presenta una serie de recintos pequeños con escalinatas y depósitos. Frente y debajo del
Templo existen un centenar de tumbas que de acuerdo a los trabajos de Max Uhle (1903)
pueden llegar a los 30,000 entierros humanos.
 INTERMEDIO TARDÍO (1,000 D.C. - 1,450 D.C.)
Durante este período se ha reportado la construcción de edificios piramidales con rampa.

La proporción y la volumetría de estas construcciones nos indican un ordenamiento y
disposición del espacio en patrones fijos, aunque la orientación de su rampa-eje puede ser
variable entre el norte y el este. Poseen patios cuadrangulares o rectangulares con una o dos
rampas que están comunicando las terrazas piramidales. En la cima de las Pirámides se
observan pequeños recintos, cuartos de espera, dormitorios y residencias. Para la
construcción de las Pirámides se han empleado adobes y mortero de barro. Además, han sido
recubiertos por enlucidos sucesivos, pero no pintados.

En todas las Pirámides podemos observar que siempre aparecen adosados un conjunto
de recintos cuadrangulares que no presentan vanos de acceso. Su función era de espacio de
reserva y áreas de laboreo de los peregrinos que tributaban tanto al Templo de Pachacamac
como al Templo que representaba a su comarca de procedencia.

La cerámica se le conoce como estilo puerto viejo. En este período el dios principal,
regente de la ciudad se llamaba Pachacamac, y era el oráculo principal de la costa y gran
parte de la sierra. Los incas no permitieron el comercio libre con otras regiones, lo que
causó la completa declinación de la ciudad. Los españoles obligaron a la población a
abandonar la ciudad llevándolos a otro lugar, lo que determinó el final de Pachacamac.

 ÉPOCA INCA
Finalmente, a la llegada de los Incas (1450 d.C. - 1533 d.C.) se construyen dos nuevos
templos: El Templo del Sol y el Acllahuasi o Mamacona.

El Templo del Sol se ubica en la cima de un promontorio rocoso. Está compuesto por
cuatro cuerpos de pirámides truncas que se superponen uno sobre otro en disminución,
formando en cada nivel espacios aterrazados que rodean el Templo. Adquieren la forma de
una pirámide escalonada, y visto desde el aire tiene una planta trapezoidal. El material
empleado para su construcción ha sido el adobe en sus diversos tamaños (pequeño, mediano
y adobón). La base está construida con piedras pizarra canteadas unidas con argamasa de
barro a manera de sobrecimiento. El Templo alcanza a tener una altura promedio de 20 mt. y
cada uno de los cuerpos varía entre 2 a 7 m. La parte más importante del Templo
corresponde a la terraza superior, lugar donde se han construido una diversidad de
compartimentos para realizar el culto al Sol. El frente oeste es el lugar donde se ubican las
hornacinas y columnas dispuestas en corredores y pasajes. El frente este contiene el acceso
principal al Templo, es en forma de zig-zag a base de escalinatas decoradas y pintadas de
color rojo y amarillo.

El Acllahuasi es una arquitectura clásica de la época Inca. Posee un amplio corredor de
ingreso en forma de zig-zag hasta que se llega a un primer Patio que está rodeado por
hornacinas trapezoidales de doble jamba, teniendo como cimentación piedras pulidas en
granito. Luego se ingresa a los compartimentos habitacionales de pequeños ambientes,
colocados ortogonalmente hasta llegar a un segundo Patio posterior.

Aparte Del Acllahuasi y del Templo del sol, el sitio tiene otras construcciones Incas como
son la plaza de los Perigrinos y el Ushnu

Cuadro Cronológico del Complejo de Pachacamac
 Llegada de los españoles
Según Cieza de León (1553) :
Las sospechas sobre la riqueza de Pachacamac que corrían por todo el reino Inca,
llegaron a oídos de los españoles, ansiosos de expoliar todo el oro posible y cuando Francisco
Pizarro tuvo conocimiento de que allí se escondía un gran tesoro no lo dudó y envió
rápidamente a su hermano Hernando Pizarro " Para que llegasen a este valle y sacasen todo
el oro que en el maldito templo hubiese.". Sin embargo el oro del templo no era oro tangible
sino "oro espiritual" y lo que los españoles no sabían era que los Incas apreciaban más esta
riqueza espiritual que todas las joyas u oro del mundo.

Los primeros en llegar a su territorio fueron Hernando Pizarro, el hermano del
Conquistador, y el cronista Miguel Estete. Pachacamac no era entonces sólo una ciudad y un
templo, sino el principal centro religioso de la Costa, incluso de Chile y Ecuador. Tuvo su
apogeo político y religioso hacia el siglo X d. C. Sus pobladores fueron dominados por los
incas en el siglo XV, que procedieron a erigir con las mismas, al lado del viejo santuario de
Pachacamac, el Templo del Sol.

‘"Al pie del templo se encontraba la ciudad, o sea las viviendas y
aposentos de la población civil". Los españoles observaron que muchos
edificios estaban construidos "como los de España: hay casas con
terrazas -dicen los cronistas de la época. Muchos años más tarde, Cieza
de León, decía de Pachacamac: "estaba edificada sobre un pequeño
cerro hecho a mano todo de adobes y tierra, y en lo alto puesto el
edificio comenzando desde lo bajo, y tenía muchas puertas pintadas
ellas y las paredes con figuras de animales fieros. Dentro del templo,
donde ponían al ídolo estaban los sacerdotes; y es fama que había junto
al templo hechos muchos y grandes aposentos para los que venían en
romería". ’
Cuando los españoles destruyeron el templo y los alrededores, tal vez furiosos por no
haber encontrado nada del oro que esperaban rapiñar, la destrucción fue total, los ídolos
hechos añicos y esparcidos brutalmente por la región, algunos cronistas hablan de versiones
orales de algunos testimonios que los cielos gimieron, los truenos se desataron y una gran
tormenta azotó varios días el lugar.

9.4. Complejo de Pachacamac

 Zona Arqueológica
El Centro Ceremonial de Pachacamac ocupa un terreno de superficie irregular con una
porción alta, formada por prominencias rocosas y hoyadas pocas profundas, sobre las cuales
se levantan los edificios principales y otra baja, colindante con la playa, cultivada e irrigada
hoy con las aguas del río Lurín. Una extensa laguna, denominada “Urpiwachak” o de “Los
Patos”, es el límite del Centro Ceremonial por el oeste; una muralla ancha y alta construida
de adobes y con los arenales de Lurín. Hacia el Oeste, el área es más ancha,
aproximadamente como de un Km., hasta alcanzar la orilla del río Lurín, al pie de las colinas
rocosas contiguas al Sector “Las Palmas”. En dirección Sureste y Sur presenta como límites
los bajos acantilados que dan al río. Por el Noreste y Suroeste se presentan pequeñas colinas
y hoyadas.

Los promontorios rocosos presentes en el Centro Ceremonial son en número de cuatro,
ubicados hacia el extremo sur, con una altura promedio de 10 a 80 m. En el promontorio más
alto se ha construido el “Templo del Sol”. Hacia el lado Este se presenta otra colina, en la
actualidad se le conoce como cerro “Los Gallinazos” no presenta edificios pero sí numerosas
tumbas de piedra. La tercera prominencia está ocupada por el Templo Viejo y el Templo
Pintado; finalmente, sobre la cuarta prominencia rocosa se ha construido un grupo de
edificios piramidales con rampa y patios que se asientan en la parte baja y céntrica del
Centro Ceremonial. El resto del terreno no es muy accidentado y los edificios y espacios
ceremoniales se han construido siguiendo el relieve del terreno.

En lo que se refiere a la temperatura de la Zona, en su conjunto es típico de la Costa
Central. Durante los meses de Enero a Abril, podemos decir que fluctúan entre 25 a 28°,
excepcionalmente llega a 33°C en el mes de Febrero; entre los meses de Mayo a Diciembre
se produce una mínimas invernales de 13 a 15°, siendo Julio y Agosto los meses que
presentan la más baja temperatura. Precisamente durante estos meses, comienza a caer
precipitaciones de lloviznas permitiendo florecer a las pocas thillandsias que existen en
algunos sectores del Centro Ceremonial; lo que nos indica que no siempre fue un desierto,
pues según referencias de los pobladores de mayor edad, parte de lo que es hoy un arenal
ubicado frente al Museo de Sitio, en un tiempo tenía vegetación de lomas.

El Centro Ceremonial limita por el Norte con la Tablada de Lurín y la Quebrada de
Atocongo; por el Suroese con la desembocadura del río Lurin; por el Oeste con el Océano
Pacífico y por el Este con el valle de Lurín.

Siendo Pachacamac la Zona Arqueológica más importante del Departamento de Lima, es
que el 17 de Julio de 1962, mediante R.S. N° 192 se autoriza la creación del Museo de Sitio
para guardar y exhibir los objetos arqueológicos de esa zona, siendo inaugurando
oficialmente el 21 de Noviembre de 1965, teniendo como Director al Dr. Arturo Jiménez
Borja.

En el año 1983, mediante Resolución Ministerial N° 740-83 del Ministerio de Educación,
se declara a la zona arqueológica de Pachacamac como área intangible, en una extensión de
492 Has. 9495mt2. No sólo es la zona monumental, sino también todo el arenal del frente un
gran potencial arqueológico asociado a las grandes murallas masivas, denominadas Tercera y
Cuarta Muralla.

Mapa del complejo de Pachacamac
 Principales Edificios En El Complejo De Pachacamac
 TEMPLO DEL SOL
1,4450 – 1,532 D.C. – CULTURA INCA

PLANO DEL TEMPLO DEL SOL
El Templo del Sol o Punchao Cancha es un edificio masivo en forma de pirámide trunca
con planta trapezoidal.
El Templo ocupa la cima del promontorio rocoso más alto de la Zona Arqueológica. Está
compuesto por cuatro cuerpos de Pirámides truncas que se superponen uno sobre otro en
disminución, creando en cada nivel amplias terrazas que circundan el templo por sus tres
lados.

Adopta la forma de una pirámide escalonada, el material empleado es el adobe de
distintos tamaños (adobe pequeño, mediano y el adobón) y las bases están construidas con
piedra pizarra canteada a manera de sobrecimiento.

La altura máxima de la pirámide es de 20 m. y cada uno de los cuerpos escalonados
alcanza una altura que varía entre 2 a 7 m.
El Templo del Sol está edificado sobre otra construcción más antigua hecha de adobitos,
lo que sugiere que los Incas para construir el Templo del Sol destruyeron otro edificio
correspondiente a la cultura Lima.

Los Templos Solares son observatorios astronómicos, que permiten la formulación de un
calendario solar que ordena y rige los aspectos fundamentales de toda sociedad agraria. Se
fundaban en regiones económicas muy importantes, llegando a cumplir también funciones
político-administrativo y religioso.

 ACLLAHUASI
1,450 – 1,532 D.C. CULTURA INCA

VISTAS DE ACLLAHUASI
Es una arquitectura típicamente Inca, fue construido exprofésamente al lado de puquios
que simbolizan la vida, la fertilidad, el nacimiento y está asociado directamente a la
Mamacocha o mar

Está conformado por tres cuerpos bien diferenciados. El primer cuerpo lo conforma un
amplio corredor de ingreso en forma de zigzag y tres puquios, precisamente el corredor que
va a comunicar con el interior del edificio presenta en sus bases la presencia de las típicas
piedras talladas por la técnica del almohadillo. Esta técnica fue utilizada en obras vinculadas
a la realeza, al culto y a la administración del Imperio Inca. Fue mandado construir por el
Inca Túpac Yupanqui.

Para ingresar al segundo cuerpo, conformado por la zona de las hornacinas y zona de
recintos, así como el Patio 1, se hace a través de una portada trapezoidal de doble jamba. Al
ingresar al patio se encuentra con un gran espacio abierto rodeado por 28 hornacinas
trapezoidales de doble jamba, cuya altura llega a tener un promedio de 2.60mts.; en algunos
casos presentan una cimentación de piedras talladas. Hacia los extremos de este Patio, se
presentan los compartimientos habitacionales de pequeños ambientes, dispuestos
ortogonalmente hasta llegar a un segundo patio posterior que estaría conformando el tercer
cuerpo. Finalmente, existe un sector donde se encuentra el Puquio Nº 4 con dos canales de
ingreso.

Al igual que las pirámides con Rampa Nº 1 y 2, el Acllahuasi también ha sido restaurado.

El Acllahuasi ha sido construido básicamente de adobe, material que se empleo para
levantar los muros y tabiques. Los cimientos y sobrecimientos del edificio están formados por
bloques de tamaño regular de piedra pizarra; también se usó la piedra en la pavimentación
de los pisos y en los escalones de las escaleras.
Los adobes usados tienen diversos tamaños: adobes y adobón. Sólo dos pasadizos
presentan en las bases las clásicas piedras talladas por la técnica del almohadillo. En todos
los casos los adobes están unidos con una gruesa capa de argamasa de barro.

El Acllawuasi era una institución para formar y adiestrar a las mujeres escogidas desde
muy temprana edad.

 PIRÁMIDE CON RAMPA N•2
1,100 – 1,450 D.C. – CULTURA ISHMA

En Pachacamac se ha identificado un total de 15 Pirámides con rampa que repiten en
mayor o menor tamaño una misma tipología arquitectónica. La proporcionalidad y la
volumetría de las construcciones piramidales denotan un ordenamiento y disposición del
espacio con patrones fijos, aunque la orientación de su eje-rampa puede sé variable entre el
Norte y el Este. Todos poseen como característica principal:
 Ingreso Principal: El ingreso principal al monumento es en forma indirecta o directa;
luego del acceso se llega a un pasaje angosto que conduce a la portada de acceso al
Patio Principal.
 Patio Principal: En un espacio delimitado por anchos muros, casi siempre de forma
rectangular. Todos presentan un rampa de gran tamaño ubicado en la parte central, que
se une al volumen piramidal.
 Volumen Piramidal: Luego de ascender por la parte posterior o lateral del Volumen
Piramidal. La función era obviamente almacenar las ofrendas de los peregrinos que
tributaban tanto al Templo de Pachacamac, como al Templo que representaba las
regiones.
 Patios Posteriores y Edificios Conexos: Los Patios posteriores fueron concebidos para
congregar gente internamente. Los edificios conexos son espacios abiertos de planta
rectangular con un despliegue de habitaciones en herraje repitiendo el modelo del
Volumen Piramidal. Están vinculadas a las actividades domésticas.
 Caminos Epimurales Anchos y/o Angostos: Consisten en muros anchos laterales, las
que fueron utilizados como vías de comunicación hacia el interior de las Pirámides y
entre unidades arquitectónicas ubicadas en diferentes niveles.
Las Pirámides con Rampa se construyeron mediante un sistema de anchos muros. Las
dimensiones de estos muros son a veces muy altas y tienen como finalidad lograr un nivel
que a su vez conforma una plataforma de rellenos, permitiendo la configuración del Volumen
Piramidal. Es decir, primero se ha construido el Volumen Piramidal y posteriormente se
fueron adosando los patios, depósitos y estructuras conexas.

En lo que se refiere a los materiales empleados podemos manifestar que se utilizó
adobes de mediana y grandes dimensiones, de forma paralepípeda y vaciado en gabera de
madera. La piedra fue usada en la cimentación y sobrecimentación, así como en la
fabricación de muros a base de guijarros (canto rodado) asentados con barro y enlucidos con
gruesas capas del mismo material.

En la parte tardía del Período Intermedio Tardío, se hace frecuente el uso del tapial
cuando no se disponía de mano de obra asequible; puesto que con esta técnica constructiva
se avanzaba más rápido el trajo y no se requiere mucho personal.
El uso de tapial ha sido reportado en las Pirámides con Rampa Nº 1 y 2, y de epimurales,
para dar más altura a los muros de las habitaciones y principalmente para dividir los
depósitos.

La función que cumplían las Pirámides con Rampa era religioso-administrativo. Cada una
de estas pirámides era depositario de las ofrendas de un pueblo o comunidad; todos los años
percibían entre: algodón, maíz, pescado, etc. especies que más abundaban en la región. Era
un rubro conocido y sobre la base de él giraban las operaciones del Templo.

Del total de quince Pirámides con rampa identificados en Pachacamac, al presente se
han realizado trabajos sólo en tres edificios: Pirámide con rampa Nº 1 “J.B.” entre los años
1958 – 1960; la Pirámide con Rampa Nº 2 entre 1981 y 1982 ambas bajo la dirección del Dr.
Arturo Jiménez Borja y la Pirámide con Rampa Nº 3 donde se ha realizado trabajos de
limpieza en 1984 y en los últimos años (1994 – 1995), Arqueólogos de la Universidad Libre de
Bruselas vienen realizando trabajos de excavación sistemática en dicha Pirámide.

 TEMPLO PINTADO
900 – 1,450 D.C. – CULTURA HUARI – CULTURA ISHMA

Es un conjunto arquitectónico emplazado sobre la falda de un promontorio rocoso
mediano entre el Templo Viejo y el Templo del Sol. Es de forma alargada con frente hacia el
Noroeste.

Está precedido por un conjunto de 9 escalones a manera de terrazas enlucidas y
pintadas con diseños naturalistas (existen representación de peces, maíz, aves y hombres
caminando).

Las pinturas que se encontraban en los escalones fueron renovados en distintas
oportunidades o en otros casos fueron simplemente refrescadas repintando los motivos o
resanando los sitios que probablemente habían sido borrados totalmente, con una ligera
capa de barro sobre la que se volvió a pintar motivos muy semejantes a los que les
antecedieron o totalmente, diferentes.

Su ingreso es por el extremo Norte mediante pasajes y escaleras proyectadas en zigzag,
hasta llegar a un patio o explanada de forma cuadrangular. Hacia el lado Sureste existe un
conjunto de recintos y compartimientos con una serie de escalinatas. En consecuencia, el
edificio en su conjunto es un espacio para rituales aún no definidos.
Los trabajos realizados han permitido identificar dos fases: una fundación antigua con
terrazas de ofrendas hacia el frente Este y norte y un gran atrio cercado en s cima con
puerta central hacia el muro Norte, con evidencias de haber estado íntegramente pintado de
color rojo; a esta fase se le denominó “Templo Rojo”. Años más tarde se produce una
ampliación de las terrazas de ofrendas hacia el Noroeste produciéndose también una mayor
policromía en el edificio por la realización de punturas al fresco en capas superpuestas, se le
asignó el nombre de “Templo Policromado”.

 TEMPLO VIEJO DE PACHACAMAC
100 A.C. – 600 D.C. CULTURA LIMA

El Templo Viejo se ubica al sur de la Zona ocupando un área de 40,000 m. cuadrados con
una altura máxima de 25 m. Está construido utilizándose millones de adobitos
cuadrangulares modelados. Su desplazamiento es de Este – Oeste.

Para ingresar al Templo se hace a través de una rampa en forma de zig-zag ubicado
hacia el lado Noreste. Antes de iniciar la rampa, se presenta una escalera con tres peldaños.
Esta rampa presenta dos zig-zag que no encamina hacia el lado Suroeste del sitio, para luego
llegar a un pasadizo largo que presenta en la parte media dos muretes en forma de mochetas
que restringían la entrada. Dicho pasadizo conduce a un espacio abierto, que al parecer
viene a ser un patio. Hacia el extremo Suroeste de dicho patio, se encuentra una entrada
que conduce a los recintos ubicados en la parte alta del templo.
El recinto principal es una estructura de planta cuadrangular, cuyas dimensiones son 14
por 19 m. Presenta una banqueta lateral en el muro Oeste y pequeñas hornacinas en el muro
Sur. Se han encontrado muchos postes de madera, lo que nos indicaría que estuvo techado en
toda su amplitud.

1. En la Pirámide del Templo Viejo se han diferenciado tres fases constructivas. La
primera fase está caracterizado por la adopción de muros internos verticales que han sido
estucados, el área de ocupación de esta primera fase estaría concentrada en una plataforma
natural y en sus laderas, ubicada entre el Templo Viejo y el Templo del Sol.

2. La segunda fase está caracterizada por el auge constructivo y por la adopción del
color amarillo, usado profusamente en la renovación de capas de decoración de paredes y
pisos. En esta fase se concluye con la construcción de la Pirámide.

3. La tercera fase se caracteriza por la remodelación arquitectónica. Sobre la base de
los muros de adobes pequeños y encima de los pisos se construyeron nuevos recintos y pisos
pintados de color blanco que expresa una preferencia especial para decorar gran parte de los
sectores internos. No sólo está presente el color blanco sino también el color rojo y negro.

Las excavaciones han dejado al descubierto aproximadamente un total de 13 recintos de
plantas casi cuadrangular

PLANO GENERAL DEL TEMPLO DEL SOL, DE TEMPLO PINTADO Y DEL TEMPLO VIEJO

 CONJUNTO DE ADOBITOS
200 – 600 D.C. CULTURA LIMA

PLANO GENERAL Y AXONOMETRÍA DEL TEMPLO ANTIGUO DE ADOBITOS
Frente a las instalaciones del Museo de Sitio se presenta un gran montículo de
aproximadamente 5 m. de elevación. Entre 1964 y 1965 se realizaron trabajos de limpieza en
el extremo sur del montículo, descubrieron un maltratado edificio, denominado Conjunto
Adobitos.

Está conformado por bajos muros de adobitos con un recinto cuadrangular central de
perfiles internos escalonados, donde se han encontrado plantado unos maderos, al parecer
fueron parte del techo. Este recinto está comunicado con el exterior por un pequeño acceso
que se orienta hacia el Suroeste. Hacia el lado Este se presente rodeado por tres pequeños
depósitos de planta rectangular y hacia el lado Oeste limita con un patio de planta
rectangular de 13 m. de largo y 3 m. de ancho. Hacia los muros Noroeste y Sureste se dejó al
descubierto “in-situ” dos hileras de maderos de lúcumo plantados en el piso de arcilla
compacta, los cuales están colocados paralelamente el uno frente al otro. Dichos postes
quizá fueron utilizados para sostener un techo.

9.5. CONCLUSIONES

Haciendo un análisis de los templos que comprenden el Complejo, se observa que todos estos
están orientados hacia la naciente del río, a pesar de que fueron construidos en distintas
épocas. El espacio público, a su vez, adquiere suma importancia como área de esparcimiento
y reunión o simplemente como espacio previo al templo en sí.

Otra característica que se puede observar es el uso de terrazas sucesivas, logrando
crear un recorrido interesante. Y a su vez resalta la importancia del templo mismo, a través
de un recorrido por etapas.

La importancia rendida al Complejo de Pachacamac sigue vigente, tal es así que cada 24
de junio, mientras en las calles del Cusco se celebran las fiestas del Inti Raymi (fiesta del
Sol), en las ruinas de Pachacamac, numerosos pobladores y shamanes de los pueblos y anexos
de Huarochirí bajan a la costa para rendir culto al Dios costeño. Siglos después, los enormes
restos arqueológicos esparcidos en el desierto de Lurín demuestran el antiguo esplendor y la
importancia que tuvo Pachacamac.

Este recinto arqueológico conserva el misticismo de su pasado en sus construcciones y al
recorrerlo, donde hace cientos de años se rindió culto al Sol y a la Tierra, se puede sentir la
mágica atracción de un lugar que siempre será sagrado.
Al Templo Pintado lo construyeron dentro del sector sagrado, considerado el
más importante de Pachacamac pues reúne, al interior de un amplio espacio
protegido por la Primera Muralla a las pirámides Templo Viejo y Templo del Sol
que fueron los templos antecesor y sucesor respectivamente del Templo Pintado,
además del denominado "cuadrángulo", del que no se sabe nada.

El Templo Pintado o Templo de Pachacamac. Le debe su nombre
a las pinturas que muestra en los grandes escalones que forman
su fachada.
Descripción
El Templo Pintado, también conocido como Templo de Pachacamac, es una
pirámide escalonada de 100 metros de largo máximo por 50 metros de ancho
máximo (Ravines S/F). A la cima se llega siguiendo un camino en zigzag que
asciende por medio de largas rampas, en donde hay dos patios grandes con
evidencias de otras pequeñas estructuras. Tres de sus lados presentan un perfil
delineado por una sucesión de muchas pequeñas terrazas asemejando los
peldaños de una escalera gigantesca, pues cada uno tiene casi un metro de alto.
Lo que sería el contrapaso de estos seudos escalones gigantes están decorados
con figuras multicolores de personas, plantas, peces y animales marinos, quienes
le han dado el nombre a esta pirámide: Templo Pintado.

Isometría del Templo Pintado de Pachacamac realizado por
Regulo Franco.

Miguel de Estete fue un soldado español (contador de profesión) que acompañó
a Francisco Pizarro en la conquista del Tawantinsuyu (Imperio de los Incas) y
estuvo presente en la captura del Inca Atahuallpa en Cajamarca en 1532 (Ravines
S/F). En enero de 1533 es mandado, bajo las órdenes de Hernando Pizarro, a
Pachacamac en una expedición que tenía por objetivo garantizar el envió de oro y
plata que como rescate debían pagar todos los curacas para liberar al Inca.
Finalmente Pizarro cobró el rescate, pero ejecutó de todos modos a Atahuallpa.
Estete escribió la relación de su viaje y por ello le debemos la descripción más
antigua que se tiene de Pachacamac y del Templo Pintado que visitó, pues según
le informaron era el templo donde estaba el dios Pachacamac:

"(...) Y así contra su voluntad y de ruin gana nos llevaron, pasando muchas
puertas hasta llegar hasta la cumbre de la mezquita, la cual era cercada de tres o
cuatro cercas ciegas, a manera de caracol; y así se subía a ella; que cierto, para
fortalezas fuertes eran más a propósito que para templos del demonio. En lo alto
estaba un patio pequeño delante de la bóveda o cueva del ídolo, hecho de
ramadas con unos postes, guarnecidos de hoja de oro y plata, y el techo puestas
ciertas tejeduras, a manera de esteras para la defensa del sol porque así son todas
las casas de aquella tierra, que como jamás llueve no usan de otra cobija; pasado
el patio estaba una puerta cerrada y en ella las guardas acostumbradas, la cual,
ninguno de ellos osó abrir. Esta puerta era muy tejida de diversas cosas; de
corales y turquesas y cristales y otras cosas. Finalmente que ella se abrió y según
la puerta era curiosa, así tuvimos por cierto que había de ser lo de dentro; lo cual
fue muy al revés y bien pareció ser aposento del diablo, que siempre se aposenta
en lugares sucios. Abierta la puerta y queriendo entrar por ella, apenas cabía un
hombre, y había mucha oscuridad y no muy buen olor. Visto esto trajeron
candela; y así entramos con ella a una cueva muy pequeña, tosca sin ninguna
labor; y en medio de ella estaba un madero, hincado en la tierra, con una figura
de hombre hecha en la cabeza de el, mal tallada y mal formada, y al pie, y a la
redonda de él muchas cosillas de oro y plata ofrendadas de muchos tiempos, y
soterradas por aquella tierra (...)"

Ubicación del Templo Pintado al interior del Complejo
Arqueológico de Pachacamac.
Antecedentes
Como ya se dijo líneas arriba, los primeros testimonios sobre este monumento
los escriben Miguel de Estete en un testimonio inserto en la crónica "Verdadera
relación de la conquista del Perú" de Francisco de Jerez o en su "Noticia del
Perú" y Hernando Pizarro en su "Carta de Hernando Pizarro a los oidores de
Santo Domingo", donde narran la visita que hicieron a Pachacamac en 1533,
participando el primero como miembro y el segundo como comandante de la
expedición a Pachacamac por encargo de Francisco Pizarro.

Bernabé Cobo publica en 1653 la "Historia del Nuevo Mundo" y aunque no hace
una mención directa sobre el Templo Pintado de Pachacamac es importante
mencionar que señala que en los valles de Rímac y Lurín (donde está
Pachacamac) se hablaba una lengua particular cuyos rastros se oían aún en 1630
(Ravines S/F), sin embargo para el siglo XIX ya había desaparecido
completamente.

El primero en estudiar científicamente este monumento fue el arqueólogo
alemán Max Uhle, quien inició sus excavaciones en Pachacamac el 23 de febrero
de 1896 y las terminó en diciembre de 1898 publicando un amplio reporte en
1903 bajo el título de "Pachacamac, Report of the William Paper M.D., LL.D,
Peruvian Expedition of 1896". Uhle estudió al Templo Pintado y excavó el
cementerio que se encuentra delante (y por partes, debajo) de este templo.
Idolo de Pachacamac al momento de ser descubierto por Alberto
Giesecke en 1938. Foto proporcionada por Francisco Vallejo.

En 1938, Alberto Giesecke, por encargo del gobierno peruano realizó trabajos de
limpieza y escombramiento en Pachacamac donde se trabajó en parte del Templo
Pintado, encontrándose dentro del desmonte antiguo al que hoy conocemos como
el Ídolo de Pachacamac, tema que trataremos mas adelante.

Entre octubre y noviembre de 1983, financiados por el Sr. Alberto Ghitis se
realizó una campaña de prospección arqueológica, levantamiento topográfico y
limpieza parcial de este edificio a cargo del arqueólogo Ponciano Paredes.
Cronología
El Templo de Pachacamac o Templo Pintado a pasado por dos grandes
momentos: 1) Fase Templo Rojo y 2) Fase Templo Policromado (Ravines S/F,
Paredes 1985). La Fase Templo Rojo transcurre durante el período Horizonte
Medio época 2 (650 a 750 d.C.). En ese momento fue el templo principal en
reemplazo de Templo Viejo. A los pies del Templo Rojo se formó un extenso
cementerio donde predominan los entierros de personas muy ligadas a la cultura
Wari (del departamento de Ayacucho). Esta ligazón está materializada en los
diseños, colores e íconos representados en vasijas de cerámica y textiles que
acompañan y envuelven a los difuntos. La Fase Templo Policromado sucede
inmediatamente a la anterior, construyéndose, sobre el Templo Rojo, uno nuevo,
pero siguiendo las mismas características de su predecesor (Ravines S/F, Paredes
1985). Este nuevo templo, llamado Templo Policromado, que es el que se
observa en la actualidad, funcionó durante el período Horizonte Medio época 3
(750 d.C.) y en adelante, posiblemente hasta la llegada de los españoles en 1533
como templo principal del dios Pachacamac.

Arquitectura
Como ya se mencionó en la descripción, el Templo Pintado de Pachacamac es
una sucesión de pequeñas plataformas bajas rectangulares ordenadas de forma
escalonada en tres de sus lados. El cuarto lado esta apoyado contra un pequeño
promontorio. El lado más importante es el de orientación noroeste, que es donde
se ubican la mayoría de pinturas murales y el ingreso principal, que da acceso a
un camino ascendente de rampas en zigzag hasta la cima donde dos plazas
grandes y varios recintos pequeños reciben al peregrino. Uno de éstos recintos
debió ser el descrito por Estete donde estaba el auténtico ídolo de Pachacamac el
mismo que fue destruido por Hernando Pizarro: "... Y el dicho capitán [Hernando
Pizarro] mandó deshacer aquella bóveda, donde el dicho ídolo estaba y quebrarla
delante de todos ..." (Miguel de Estete).
El ingreso al Templo Pintado. Una pequeña antesala y luego un
largo corredor que lleva hasta la cima.

En una de las mencionadas plazas del Templo Pintado se criaban gallinazos de
cabeza colorada los que a diario eran alimentados con anchovetas, según refiere
el cronista Pedro Pizarro en la "Carta de Hernando Pizarro a los oidores de Santo
Domingo" publicada en 1571 (Franco 1996, Ravines S/F).

La piedra cortada y trabajada en forma de cubo fue la principal materia prima de
construcción en la fase Templo Policromado la misma que era unida con mortero
de barro y enlucida, seguido del "adobito" (adobe pequeño, que es ladrillo crudo
hecho de barro), muchas veces reutilizado del Templo Viejo, para la fase Templo
Rojo (Paredes 1985).
Plano del Templo Pintado de Pachacamac, se indican algunas de
sus partes y la ruta de ingreso hasta la cima.
El dios Ychsma - Pachacamac
Los Incas conquistaron a la nación Ychsma alrededor del año 1470 d.C. y se
apoderaron de su capital, Pachacamac encontrando que el templo principal del
dios era el que hoy conocemos como Templo Pintado o Templo de Pachacamac,
que en ese entonces se llamaba Irma, Ichma, Ichmay o Ychsma, nombre
cambiado por los Incas a Pachacamac. Así está en la crónica de Cristóbal de
Albornoz:

"... Pachacamac, guaca principal de los indios de la dicha provincia de Ichmay, la
más principal que hoyó en este reino, era una zorra de oro que estaba en un cerro,
hecha a mano, junto al pueblo de Pachacama ..."

Como era costumbre Inca, los nuevos señores reorganizaron a los conquistados,
construyeron nuevos edificios e impusieron el culto oficial al dios Sol. Sin
embargo permitieron y toleraron los antiguos cultos y parte de los privilegios de
los avasallados curacas locales.

Pero con los Ychsma de Pachacamac los Incas se comportaron distinto. Aunque
construyeron un templo dedicado al Sol en la parte más alta de este lugar (el
Templo del Sol), se aprovecharon del prestigio que ya tenia el culto a
Pachacamac para potenciarlo y usarlo como punta de lanza para el control y
dominio de naciones vecinas, como los Mala, Guarco y Chincha, alcanzando,
como en ningún otro momento, gran esplendor y poder panandino.

Vano de ingreso a la cima del Templo Pintado de Pachacamac.

Es así, que en vez de entrar en guerra, el Inca (Tupac Yupanqui, llamado también
Tupac Inca) peregrina a Pachacamac, pide audiencia con él y sigue los pasos
necesarios como cualquier piadoso y no como conquistador. Así está escrito en la
"Relación de Hernando de Santillán" de 1563:

"... Después de mucho tiempo y siendo ya hombre y señor el dicho Topa Inga, la
madre le dijo lo que pasaba, y sabido por él, determinó de ir a buscar el hacedor
de la tierra al dicho valle de irma, que es el que agora se llama Pachacama, y allí
estuvo muchos días en oración y hizo muchos ayunos, y al cabo de cuarenta días
le habló el Pachac Camahc, aquellos dicen que era hacedor de la tierra, y le dijo
que había sido muy dichoso en hallarle; y quel era el que daba ser a todos las
cosas de acá abajo; y que el sol era su hermano y daba ser a lo de arriba..."

De este modo, de forma simbólica, Tupac Yupanqui hermana al Sol con
Pachacamac, forjando una alianza estratégica entre los Incas y los Ychsmas.
El ídolo de Pachacamac
El arqueólogo alemán Max Uhle inicia sus excavaciones en Pachacamac en 1896
teniendo como una de sus tareas iniciales la elaboración de un detallado plano y
la descripción de las principales estructuras de este sitio arqueológico (Ravines
S/F). Siguiendo la descripción hecha por Miguel de Estete, miembro de la
expedición comandada por Hernando Pizarro, quienes visitaron Pachacamac en
1533 que decía que el templo de Pachacamac era una "... una buena casa, bien
pintada y bien aviada ...", Uhle encontró que la que mejor se ajustaba a dicha
descripción era la pirámide de lados escalonados y pinturas murales policromas
ubicada al pie del Templo del Sol y que llamó Templo de Pachacamac, nombre
con el que se le conoce desde entonces, aunque el nombre de Templo Pintado en
la actualidad también es usado.

En la cima del Templo Pintado está el amplio espacio abierto llamado atrio en
donde Jorge C. Muelle reportó el hallazgo en 1938 de 4 bases de columnas
circulares pintadas en color verde con tonos celestes (verdiceleste) (Paredes
1985). Sin embargo en las excavaciones realizadas por Ponciano Paredes en 1983
en ese mismo lugar no se encontró si no una de ellas a la que considera más
como un pedestal que como la base de una columna (Paredes 1985). Rodeada por
un círculo hecho con piedras de 67 centímetros de diámetro está una pequeña
estructura, también circular, de 27 centímetros de diámetro y 20 centímetros de
alto pintado en color verdiceleste, con un orificio central de 5 centímetros de
ancho recubierto con barro cocido. Al fondo, pudieron apreciar sus
descubridores, los restos quemados de un madero de Lúcumo (árbol típico de la
zona) que al ser analizado por el método del Carbono 14 para conocer su
antigüedad dio como resultado el año 770 +/- 70 d.C. (Paredes 1985).
Detalle del personaje tallado en la parte más alta del poste
totémico llamado "ídolo de Pachacamac". Representa a un
mismo ser con dos rostros, símbolo de la dualidad del
pensamiento andino prehispánico.

Cerca de este lugar en 1938 Alberto Giesecke encontró debajo de escombros a
un ídolo tallado en madera nombrado desde entonces como "Ídolo de
Pachacamac", pues se parece al descrito por Estete: "... y en medio de ella estaba
un madero, hincado en la tierra, con una figura de hombre hecha en la cabeza de
el, mal tallada y mal formada ...". Finalmente Pizarro quemó el ídolo y destruyó
el templo de Pachacamac. Por ello Paredes cree, que ese pedestal es donde estaba
una de las principales representaciones de Pachacamac, similar al encontrado por
Giesecke, pues Estete dice también "... por todas las calles deste pueblo, y a las
puertas principales del y a la redonda desta casa, tienen muchos ídolos de palo, y
lo adoraban a imitación de su diablo ..." (Paredes 1985).

El ídolo encontrado por Giesecke es un madero de lúcumo de 2,34 metros de alto
dividido en tres secciones. La sección inferior es llana y no presenta ninguna
decoración. Mide 54 centímetros de alto. Esta sección es la que estuvo hundida
dentro del pedestal que la sostenía. La sección media mide 1,22 y esta
profusamente decorada con imágenes talladas que representan personas, felinos,
serpientes y aves de forma estilizada remarcando sus atributos mágicos. Destaca,
por ejemplo, una persona que sostiene dos varas cuyo vientre esta formado con
mazorcas de maíz y lleva por cinturón una serpiente de dos cabezas (una a cada
extremo de su cuerpo). Otras representaciones son las de serpientes bicéfalas
cuyos cuerpos son el arco iris, felinos y un ave identificado como el "grifo de
Pachacamac", ser mítico representado en la cerámica típica de Pachacamac
durante el período Horizonte Medio fase 3 (a partir del 750 d.C.).

Desarrollo de los diseños tallados sobre el ídolo de Pachacamac.

La sección superior, que es la principal, mide 58 centímetros de alto y en ella
está la imagen tallada de un ser humano doble fusionado por la espalda con
rostros que miran a lados opuestos. Quienes la han estudiado sostienen que
ambas figuras humanas en un solo cuerpo son la representación de la dualidad
del universo, arraigada creencia milenaria en el Perú. Una de las figuras viste un
traje largo con diseños de serpientes en la parte inferior y 2 plantas de maíz en el
pecho, lleva una corona que tiene dibujos de serpientes y es considerada como
representación del lado masculino de la naturaleza. La otra figura, representante
del lado femenino, lleva diseños de mazorcas en el cuerpo y una corona en forma
de espigas de maíz.

Las Pinturas
El primer reporte sobre pinturas murales en el Templo Pintado lo da Max Uhle al
dar cuenta en 1903 del hallazgo de un friso que sobre un fondo color rojo
representa una procesión de 8 personas en colores amarillo, verde, blanco y
negro, algunas de ellas unidas por una línea como si fuera una soga (Ravines
S/F).

Principalmente las pinturas en éste monumento se ubican sobre la cara visible de
la plataforma escalonada de la fachada noroeste con representaciones de flora
terrestre local (como maíz, por ejemplo) y fauna marina (aves y peces) que
guardan relación estilística con los diseños tallados del ídolo de Pachacamac.

Foto antigua, posiblemente al poco tiempo del descubrimiento
de los frisos y cuando éstos aún eran distinguibles.

Las pinturas fueron renovadas y/o refrescadas hasta en 16 oportunidades
(Paredes 1985), usando los colores rosado (o rojo desteñido), amarillo, verde,
rojo, celeste y negro. Alberto Giesecke en sus trabajos de 1938 encuentra bolsitas
de tela conteniendo los pigmentos y los pinceles de diferentes tamaños (de pelo
con mango de caña) usados por los antiguos artistas pachacamenses (Paredes
1985).

La técnica usada para la elaboración de los frisos consistió en preparar la cara
del muro a ser decorado con un enlucido tosco de barro sobre el que se aplicó una
capa de pintura como base valiéndose de grandes motas de algodón. Sobre esta
base se pintaron los motivos principales usando pinceles delineándolos
posteriormente con negro (Paredes 1985).

Estado actual de los frisos (al año 2006) que adornan la fachada
del Templo Pintado. Ahora son casi indistinguibles.

Los pigmentos, mayormente de origen mineral eran molidos en "batanes"
(morteros de piedra) y guardados en pequeños mates (vasijas de calabaza), tubos
de caña o valvas de conchas marinas. La sustancia usada como vehículo fijador
de color debió ser de origen vegetal (Paredes1985).