You are on page 1of 3

Cyrano, señor de la luna

Alfonso Salazar
Cuando aquella navidad de hace cien años Edmond Rostand saboreó
el éxito teatral no podía imaginar que su personaje, ese narigudo
mosquetero, bronquista y romántico superaría la fama del autor desde su
noche más gloriosa. Cyrano se impuso a Edmond. Todos sus intentos
posteriores fueron un fracaso. Sin embargo, él, Edmond Rostand fue quien
consiguió recuperar el teatro francés, con una obra que quizá no se
ajustaba a un tiempo que empezaba a vivir en la luz eléctrica, la invención
del automóvil, los movimientos obreros y el preludio de la Gran Guerra.
Cyrano venía desde la gloriosa época francesa de los siglos XVII y XVIII,
era capaz de demostrar un sentimiento profundo, una vitalidad y una
pulsión impresionante. Un drama en verso podría parecer un atrevimiento
en el albor del siglo XX, pero diez días después de su estreno, Rostand fue
condecoradocon la Legión de Honor por el propio Presidente de la
República.

Hablar de Cyrano, pasados cien años -y más tras la maravillosa
adaptación cinematográfica realizada por Rappeneau e interpretada por
Depardieu- no deja aún de ser un atrevimiento. El lunático señor de
Bergerac nació para el teatro hace cien años, pero vivió para la realidad en
el siglo XVII. Nació en París en el año 1619, lugar más prosaico que la
Gascuña -de resonancia mosquetera al estilo Dumas- de donde Rostand lo
entresaca para su obra. Gascona es Bergerac, señorío del cual era titular
Savinien de Cyrano. Se ha hablado del carácter de aquel personaje
predestinado al teatro. Agresivo, furioso, pendenciero, balarrasa, entró en
el ejército por presiones de su padre -pescadero venido a más- , filósofo y

fue agente. y sigue representándose con toda validez. Pero Cyrano sobrevoló por encima de las modas y consiguió algo más: se convirtió en un mito de la cultura francesa y por extensión. Pero la gloria de Cyrano la consiguió Rostand.y dos ambiciosas obras: Historia cómica de los Estados e Imperios del Sol y la Historia Cómica de los Estados e Imperios de la Luna. Actualmente intentar entender el teatro y la cultura europea sin la presencia de Cyrano es complicado.rimador. que recrease la época de capa y espada. se han escrito óperas. un drama romántico.. Murió a consecuencia de un extraño atentado. ambas fueron publicadas postumamente. objeto frecuente de duelos como muestra Rostand en su obra. El autor recibió el encargo por parte del actor Coquelin de escribir el drama. Sifilítico y homosexual. y espadachín y gramático. ¿Dónde se encuentra el fundamento de su mito? Quizá en la recuperación de una gloriosa época francesa. Como queda dicho. El Cyrano real vivió bajo el reinado de Luis XIII y el Rey Sol. se dedicó a escribir tras dilapidar la fortuna paterna. Triunfaba en todo el mundo el teatro realista de Ibsen.. vivió la gloria de ver sus versos plagiados por el propio Molière. Fue un autor marginal destacable por su enorme nariz. era una osadía. precisaba de una . el siglo dominado por Luis XIV que consiguió hacer arrodillarse a media Europa. ha inspirado obras pictóricas. de la europea. lo cual es suficiente para determinar la categoría de parte de su obra. de cuyo primer ministro. y músico e inventor. Mazarino. y físico y matemático. La época del absolutismo francés. Destacan algunas obras de teatro -La mort d´Agrippine. La pendant joué. en verso. se han grabado películas.

Metáfora que esconde sin duda los intereses de la humanidad. Alfonso Salazar. su entrega mantenida hasta el final de su vida. valiente y envalentonado. de los siete métodos para viajar hasta ella. Cyrano. Al fin y al cabo.recuperación para la Francia republicana de fines del XIX. El vizconde de Bragelonne. La impresionante vida de Cyrano de Bergerac. su aplomo. en el arrebato pasional. una muestra de orgullo francés que sobrevolase la monarquía para asentar la idea de la Gran Francia. El amor por encima de todas las cosas. su atrevimiento. El faro de Motril. su socarronería. 1997 . era la imagen ideal. su entereza. Cyrano vino a hablar de la Luna. enamorado y despechado. ya en el XIX. en la entrega del mosquetero a un ideal parecido a la patria y el orgullo francés. ya en el XX: el amor como sentido de la vida. atrayente en su pasión. fanfarrón y poético. su inteligencia. Y lo hizo el Cyrano de Rostand. Tras los pasos iniciados por Alejandro Dumas en sus folletines de Los Tres Mosqueteros -y Veinte años después. cortés y apasionado. era motivo suficiente para forjar el mito. ya en el siglo XVI. buscó en el amor no correspondido. dónde residen todos los amores perdidos. ese fue uno de los secretos de su éxito. terco y leal a su amada.la escena francesa necesitaba de un nuevo ejemplo. en el feo por fuera-bello por dentro. espadachín y hombre cultivado. y predispuso así un modelo de hidalgo. Así un país que luchaba desde hacía cien años contra la monarquía buscaba alguien que recuperase aquellos tiempos pero los dejase en el lugar correspondiente. y nada debe extrañar que pasados cien años mantenga su misma fuerza.