CAPITULO Il

DELITOS CONTRA LOS CONSUMID0RE

1. FUNDAMENTOS DE INCRIMINACIÓN

Según lo expuesto en acápites anteriores, una Economía Social de Mercado,
importa una actuación de agentes económicos privados en la realización de las
actividades comerciales, extractivas y/o productivas, mediante el libre juego de
la oferta y la demanda, es decir, su característica esencial lo constituye la
propiedad privada de los medios de producción, tal como se concibió en el
Capitalismo liberal. En efecto, el «Estado Social», configura la evolución del
«Estado Liberal» bajo el matiz particular de una economía con “rostro humano”,
esto quiere decir en otras palabras, que la necesidad por fomentar e incentivar
la inversión privada en el mercado de capitales, debe ejercerse en sintonía con
los derechos sociales, con los intereses estrictamente generales de la
comunidad, de los consumidores así como del mismo Sistema Económico

Se infiere, entonces, que la maximización del desarrollo económico, en cuanto
a una eficiente coordinación económica supone en principio un Estado
abstencionista en el mercado, a fin de garantizar la libertad del funcionamiento
del mercado; empero, si la «solidaridad social» y los «intereses generales»
constituyen pautas esenciales del modelo político-económico, dicho
abstencionismo no puede significar libre arbitrio de los agentes económicos,
en el sentido que ese mismo Estado tiene la obligación de intervenir cuando se
producen anomalías, disfunciones y/o distorsiones en el Sistema Económico,
precisamente para proteger los intereses jurídicos antes mencionados.

Según la línea argumental descrita, una Economía Social de Mercado describe
un sistema de precios regido por la libre competencia, estabilidad monetaria,
acceso libre al mercado, propiedad privada, libertad contractual y transparencia
económica, como principios rectores que se desprenden de nuestra Ley
Fundamental. Aspecto que incide en el fomento de la competitividad y del libre
mercado, ajustados a las políticas sociales que hayan de ser dictadas en
determinado tiempo histórico-social.

El libre funcionamiento del mercado, en cuanto a la actuación de los agentes
sobre la base de los principios que rigen la ESM, donde el “abstencionismo
estatal” es la regla y la «intervención estatal», constituye la excepción. Por
consiguiente, el Estado debe intervenir, entrometerse si se quiere decir,
únicamente cuando se ponen en evidencia distorsiones susceptibles de ser
corregidas y/o controladas.

Los productores, fabricantes y comerciantes colocan en el mercado una serie
de productos, algunos de estos de “primera necesidad”, aquella que se
comprenden en la idea de la canasta básica (leche, arroz, azúcar, pollo, aceite,

como parte demandante en el mercado. de modo que podía darse dicha fijación en los precios de ciertos alimentos. no se puede hablar en la actualidad de la “fijación de precios por parte de la autoridad estatal”. en el mercado que oscilan entre un máximo y un mínimo. en cuanto a los productos que los agentes económicos ofertan en el mercado. más en algunos casos son los propios comerciantes y/o fabricantes que se aprovechan de ciertas circunstancias o factores. En tal entendido. letreros y listas. En resumidas cuentas. en lo que respecta a su ámbito de protección normativo.). se diría que el objeto de protección lo constituye el correcto funcionamiento del mercado. para incrementar de forma significativa los precios. en evidente detrimento de los consumidores. quien desde una posición más aguda. en cuanto a los productos de primera necesidad. en la perspectiva inversa. ciertos factores pueden incidir en el alza de los precios o en su disminución. cuyos precios son fijados bajo el criterio del libre juego de la oferta y la demanda. etiquetas.etc. . como la “escasez” del producto. más de forma específica. sino en la libertad relativa que “arroja cuando no hay escasez de un producto. conforme a sus propiedades inherentes. rótulos. hemos de decir que la figura delictiva in comento ha de tutelar el interés legítimo de los consumidores. señala que no procede terciar en la discusión sobre si es o no posible tal libertad. Al respecto. A lo más. la figura delictiva de la “Especulación” debe ser interpretada conforme a las reglas de una Economía Social de Mercado. Dicho lo anterior. En aquella época. figuras monopólicas. Empero nuestro modelo económico constitucional ha determinado la imposibilidad de que el Estado fije los precios de los productos de primera necesidad tal como acontecía hasta finales de la década de los ochenta. unos precios normales. etc. los precios son establecidos por los mismos agentes económicos. prácticas colusorias. que los productos que se oferten en el mercado vayan a ser adquiridos a precios razonables y que sean el fiel reflejo de las características que se colocan en los envases. cabe citar a BAJO FERNANDEZ. en otras palabras: se busca la integridad de los productos que se ofertan en el mercado. ha de fijarse conforme los intereses de los consumidores esto es. De recibo. como es de verse. BIEN JURÍDICO De forma general. de modo que no se vean afectadas las legítimas expectativas de los consumidores. porque nadie piensa en el modelo del mercado librecambista. La denominación de “los consumidores” anota MESTRE DELGADO es de amplio uso en el ámbito sociológico y económico de producción de bienes y prestación de servicios o. 2. el Estado era propietario de ciertas empresas que fabrican dichos productos. el órgano estatal competente (INDECOPI) puede intervenir cuando toman lugar concertación de precios.

Punto en cuestión que ha de verse también en su intercesión normativa. al ponerse en riesgo la salud de las personas. (…) el interés de los consumidores en el normal abastecimiento del mercado de materias primas o productos de primera necesidad. sostiene que a la vista de la regulación del nuevo Cp. siguiendo la tesis de TIEDEMAN. de forma concreta el artículo 288° del CP. especulación). El bien um ores o d concretado jurIdico se e los Suletos Oncreta en el . que en la práctica más están orientadas a contrarrestar la alteración de los actos que atentan contra la libre concurrencia. no se tutelaría en sentido técnico la funcionalidad (por si misma) de determinados subsistemas del orden socioeconómico sin más aclaraciones. No se trata de proteger la exclusiva posición del consumidor como parte de la contratación. lo que hace de estos comportamientos un plus de disvalor. sea en orden a la formación de precios. que los delitos contenidos en los arts. agio. como es fundamentalmente el patrimonio y puede ser eventualmente la salud personal. y en orden a la real protección al consumidor en el campo de la publicidad. toma lugar un plano “pluriofensivo” de la conducta antijurídica. sobre la base de los principios generales que se encuentran sustentados en la protección de la economía en su conjunto. 285 y 286) (…). etc. que amerita una reacción penal más intensa. El bien jurídico prevalentemente protegido sería. español (…). Esta aseveración supone en su esencia un ataque a las condiciones económicas del mercado. a la justa distribución económica de bienes y servicios (violación al régimen de precios. 282 y 283 así como el de uso de información privilegiada en el mercado de valores (arts. con aquellos injustos típicos que se atacan a la Salud Pública. MARTINEZ BUJAN PEREZ.Si estamos hablando de ciertos productos alimenticios que no se corresponden con las leyendas que se colocan en los envases. sino el propio funcionamiento del mercado. en realidad en materia de protección penal de los derechos de los consumidores sólo nos referimos a la protección personal de cada individuo a través de una norma penal. Para LAMAS PUCCIO. control de calidad. sino que lo que en rigor se está prote diSPOSiC1ÔI1 económica jUrídico que POdria ser et mercado de vaIores los C0n que posee el Estado en . en la medida en que (como sucede en los restantes delitos de consumo) dicho interés espiritualizado engloba el peligro para los bienes jurídicos individuales e individualizables del grupo colectivo de los consumidores.

. En palabras de PEÑA CABRERA. por lo que QmU1es. LegiSlat’0 N° 716. el algodonero. de aquellos jfldIVdUOS que elaboran el producto final. extraen. Es decir. a condición de que realice ca propuesta en los verbos nucleares (venta»)°. sólo podrá ser la persona psicofísica con o que Ia persona natural no es sujeto de imputación luridico actuación ilícita ha de ser atribuida a sus órganos de represen es ostentan el «dominio social típico» de Ia societas. a efectos penales. de manera que todos aquellos que intervengan en el ifliS. industrializan o transforman intermedios O finales para su provisión a los consumidores. ha de entenderse a todas aquellas perso ileS o jurídicas que producen. sólo podrán ser objeto de punición balo ias dÑersas . pero un pro ductor no siempre es fabricante.Ia consecuciô de una determinada pIC11 OBJETIVA “ 9uiet° actI VO me se desprende de Ia redaccIón normativa del tipo penal en dad de autor requiere de una determinada posición en el mer 1ue se instituye como un delito «especial propb.ción delictiva. en el caso dei tipico. ei podrá ser cualquier persona. de modalidades típicas que se glosan en el articulado. un fabricante es productor. Autor. por «ProdUCtO1’» y/O «Fabricante». según to previsto en el artículo 3° . el agcuIt0r62. el ganadero. por ejemplo. medíando Ia prima y Ia cofljUflClóhl de una serie de elementos en su preparación. .

a. p.— 358 MARTINEZB)J PEREZ. 98. 362 PEÑA CABRERA.. cit. 361 AsI. . Derecho Penal Económico. p. Parte General. cit... 247.... Delitos económicos. 360 Así. R. 104. p. Ill. R. Delitos económicos. C. Parte General. cit. C. 359 MARTfNEZBUJAN PEREZ. cit. p. 247. 247. Delitos económiCOs. PEÑA CABRERA. PEÑA CABRERA.. Ill.. p... cit. R. Ill. Derecho Penal Económico.