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Migración de mujeres bolivianas hacia

Argentina: cambios y continuidades en las
relaciones de género

La complejidad y heterogeneidad de los procesos migratorios actuales, la mayor visibilidad
de actores sociales que habían sido ignorados por los estudios clásicos y el surgimiento de
espacios y comunidades transnacionales impusieron la necesidad de reconsiderar los
enfoques tradicionales para explicar las migraciones internacionales. En las últimas décadas,
la creciente participación de la mujer en las corrientes migratorias a nivel mundial y el
impulso de los estudios de género han permitido recuperar a este grupo del anonimato y
redefinirlo como un protagonista central dentro de los movimientos de población
internacionales. Estos trabajos se centraron en el papel que desempeñaron las mujeres en
los procesos migratorios y en las repercusiones sociales, económicas, políticas y culturales
que comporta la migración femenina. Además, estos estudios rescataron el rol de las
mujeres migrantes como trabajadoras y no como simples acompañantes, ya sea que se
movilicen solas o en contextos familiares, posibilitando comprender este fenómeno teniendo
en cuenta la problemática específica de la mujer. Los estudios más recientes sobre género y
migración subrayan que los procesos migratorios son en sí fenómenos determinados por las
relaciones de género (Donato, et al., 2006: 3) y que el género es un principio estructurante
de la migración (Ariza, 2000: 36). En esta misma línea, Hondagneu-Sotelo (1994: 3)
sostiene que el género no es simplemente una variable medible sino un conjunto de
relaciones sociales que organizan los patrones migratorios.

2El género como concepto teórico posee diversas dimensiones: es relacional en tanto se
centra en las relaciones entre hombres y mujeres; es una relación de poder puesto que como
principio de organización social no opera de forma neutra (Hernández García, 2006); es
una construcción social que define expectativas, ideales y comportamientos en una sociedad
determinada y no es una categoría universal sino que cambia con las diferentes expresiones
culturales, con los contextos históricos y las pertenencias de clase.

3El análisis de la migración desde la reconstrucción de la experiencia de la mujer implica
considerar una serie de circunstancias que afectan específicamente la realidad de miles de
migrantes. El género concebido como una construcción social sobre la base de la diferencia
sexual que constituye los ideales, expectativas y expresiones de lo masculino y lo femenino
de una sociedad influye en la manera en que se reproduce la subordinación y la desigualdad,
afectando especialmente a las mujeres migrantes, puesto que debido a su condición de
mujeres y de migrantes, a su origen étnico y a su pertenencia de clase están expuestas a
múltiples discriminaciones potenciando su vulnerabilidad y exclusión social. Las
investigaciones desde la perspectiva de género han puesto en evidencia como la propia
“naturaleza” de las diferencias sexuales son dotadas de significado social naturalizando,
legitimando y reproduciendo desigualdades sociales (Stolcke, 1999).

4Asimismo, los estudios desde este enfoque, al concebir a las relaciones de género como
relaciones desiguales de poder, posibilitaron desnaturalizar las unidades familiares como
ámbitos armónicos y exentos de disputas de poder. Como señala Stolcke (1999: 24), estos
trabajos “pusieron en evidencia como las doctrinas biologistas de la desigualdad han
contribuido a consolidar la noción genérica de familia como unidad natural y por lo tanto
universal básica de la sociedad”. Es importante tener en cuenta la existencia y persistencia
de relaciones asimétricas de género en los espacios familiares porque, como señala Parella
(2005: 102), las relaciones primarias de subordinación/dominación se sitúan en la esfera
reproductiva, en el plano de la familia y se proyectan, después, sobre las relaciones sociales
fuera del hogar.

5La identificación del género como aspecto importante de cualquier tipo de proceso social ha
influido en el campo de la investigación sobre la migración. Las teorías clásicas para el
estudio de la migración internacional generaron estereotipos sobre la mujer en la migración,

rupturas y continuidades en los roles de género. pero el sentido del cambio no debe presuponerse como tampoco su ocurrencia (2000: 226). La diversidad de situaciones y experiencias migratorias. así como indagar sobre las vivencias de la migración desde la especificidad de las mujeres (Martínez Pizarro. dependiendo de los contextos pre y post migratorios. el rol de la mujer boliviana en el proceso migratorio hacia Argentina teniendo en cuenta su propia experiencia migratoria. impactarán en los cambios que se establezcan en las relaciones de género. El proceso es mucho más complejo puesto que estos cambios no obedecen exclusivamente a factores económicos relacionados con la inserción en los mercados de trabajo de las sociedades de destino. y también por su condición de mujeres y de migrantes. El aumento considerable de las mujeres en los movimientos migratorios internacionales y el reconocimiento de las experiencias diferenciadas de hombres y mujeres en este proceso fundamentan un examen de la migración internacional desde el enfoque de género. puesto que se refuerzan recíprocamente. por su pertenencia de clase. puede generar cambios en las identidades de género. 8Lo que debe desestimarse es la concepción etnocéntrica que considera que las sociedades de acogida ofrecen a las mujeres de los países pobres grandes oportunidades para su liberación personal y su empoderamiento (Ramírez et. Si bien no es posible generalizar sobre el impacto de los fenómenos migratorios en las relaciones de género. y otras enfrentan pérdidas y cargas adicionales. Las migrantes bolivianas en Argentina son víctimas de discriminación. y el peso que esta desigualdad tiene al interior de las redes y unidades domésticas a la hora de decidir la salida al exterior de sus integrantes. culturales e históricos que pueden perpetuar determinados roles y prácticas culturales en el país de llegada. En esta línea. 2003: 15). 2005). profundizando la exclusión que sufren las mujeres en estos procesos. y también de las identidades de clase y etnia que legitiman y reproducen relaciones sociales asimétricas. de relaciones de explotación en los mercados de trabajo y subordinación de género en ámbitos familiares y sociales por su origen étnico. implica tener en cuenta tanto la dimensión de género como también las de etnia y clase social. . Estas dimensiones no pueden analizarse por separado sino conjuntamente. la migración. 1998).. Como asegura Ariza. Algunas se independizan y logran una significativa autonomía en comparación a la realidad vivida en su comunidad de origen. y cuando las mujeres se hicieron visibles fue bajo la condición de dependientes enfatizando su rol de esposas o madres.de tal forma que el uso tradicional de la palabra migrante ha significado hombre migrante. con el propósito de examinar las relaciones desiguales de la migración entre hombres y mujeres. Las transformaciones en los roles y relaciones de género en contextos migratorios se convirtieron en una cuestión relevante de estudio y discusión en las ciencias sociales. sino también a factores sociales. La comprensión de las experiencias de las mujeres en estos procesos y los cambios. pero sin analizar su papel en el proceso migratorio (Boyd y Grieco.al. 9Históricamente. 7En efecto. como aspectos constitutivos de la desigualdad social. en tanto proceso social. puesto que se da por hecho que la inserción en sociedades ‘modernas’ supone para las migrantes una mejora en estas relaciones. a partir de la reconstrucción de testimonios de las propias migrantes y de sus familiares. la experiencia de cada mujer en los procesos migratorios puede ser muy diferente: desde el empoderamiento hasta la pérdida de status. la migración abriga al menos la potencialidad de ser un factor de cambio en los relaciones de género en la medida en que puede modificar la estructura de oportunidades existentes en un momento dado. y examinar el alcance de los cambios y continuidades que se establecen en las dimensiones de género como consecuencia de la migración. otras renegocian las relaciones de género al interior de la familia. Gregorio (1998: 192) señala que muchos trabajos focalizados en las relaciones de género parten de premisas equivocadas por su etnocentrismo. 6El propósito del presente trabajo es analizar. las mujeres en los fenómenos migratorios han enfrentado distintos mecanismos de subordinación y marginación.

barrio donde reside la mayoría de los integrantes de la comunidad boliviana que habitan en esta ciudad. En este contexto. hombres y mujeres. sino también por una apertura conceptual a la figura de la mujer inmigrante. ha pasado a ser sinónimo de la creciente precarización de la situación de las trabajadoras migrantes. el discurso de la feminización de las migraciones se explica no sólo por un aumento de la participación femenina en los movimientos poblacionales. 12El impacto de las transformaciones ocurridas como consecuencia de la adopción del paradigma neoliberal se hizo sentir con fuerza en la realidad de miles de mujeres. mantenimiento y profundización de este modelo. agudizándose las diferencias sociales en buena parte de los países latinoamericanos. en especial en Villa El Libertador. como Estados Unidos y España. político y cultural como consecuencia de la instrumentación de las políticas neoliberales en los últimos decenios del siglo XX. que viven en la ciudad de Córdoba. que significó la ejecución de reformas estructurales. así como su mayor visibilidad dentro de las corrientes migratorias globales. como sugiere Balbuena (2003). La mayoría de las mujeres bolivianas en Córdoba desempeñan sus funciones laborales en el servicio doméstico. se consideran también quechuas o aymaras en relación con su origen étnico. La adopción. económico. un crecimiento de los índices de pobreza. especialmente entrevistas en profundidad a mujeres y hombres procedentes de Bolivia que viven en la ciudad de Córdoba. El trabajo de campo -el cual está aún en curso. siendo la cuestión laboral uno de los motivos centrales que explican este proceso migratorio. una precarización del trabajo asalariado y una marcada desigualdad en la distribución del ingreso. supuso la aplicación de políticas regresivas para la gran mayoría de la población.comenzó a realizarse en el año 2005. La implementación de estas medidas. aumentando las formas de explotación de las mujeres en los mercados de trabajo.10Para llevar a cabo este trabajo se hará uso de metodología cualitativa. y su inserción en la sociedad de destino. se convirtieron en receptores de población migrante boliviana. Una gran parte de los migrantes que llegan a Córdoba proceden de la región andina y de los valles. cuya presencia ya no puede ser negada y sale inevitablemente a la luz. la agricultura y la fábrica de ladrillos resultan las tareas principales para los hombres. mientras que la construcción. La desmantelación del ya endeble sistema productivo boliviano como consecuencia de la ejecución de las políticas neoliberales profundizó la fragmentación y segmentación social existente en ese país. con trabajadores bolivianos. impactó fuertemente en la calidad de vida de importantes sectores de las sociedades de los países de América Latina. El incremento de las mujeres. Argentina ha sido desde siempre un destino atractivo para los bolivianos. hombres y mujeres. 13Esta feminización de las corrientes migratorias no ha significado necesariamente una mejora real en la calidad de vida de estas mujeres. Casi el total de los entrevistados. muchas de las cuales debieron migrar internamente en sus países y luego al exterior en busca de mejores oportunidades. Como señala Oso (1998: 39). la migración se convirtió en una alternativa para miles de personas hacia países que podían ofrecer una solución a estos problemas. en los últimos tiempos la orientación de este flujo se diversificó y algunos países de los denominados centrales. La flexibilización del mercado laboral como parte del recetario . que en los noventa se había extendido prácticamente por toda la región. son trabajadores que se insertan en determinados sectores del mercado de trabajo cordobés. Si bien estos migrantes se autodefinen en primera instancia como bolivianos. Un alto porcentaje de los trabajadores bolivianos se concentra en el sector informal de la economía1. Argentina. la venta ambulante. La migración de mujeres bolivianas hacia Argentina en el contexto neoliberal 11El análisis de los flujos migratorios contemporáneos en Argentina requiere considerar las transformaciones ocurridas en los ámbitos social. se denominó “feminización de las migraciones”. fundamentalmente La Paz. aspecto que debe ser tenido en cuenta a la hora de analizar la desigualdad y exclusión social que enfrenta este sector de la población. Los cambios en el mundo del trabajo a partir de la década de los setenta y en especial luego de las medidas adoptadas en el marco del Consenso de Washington repercutieron en el trabajo femenino. sin embargo. situación que se tradujo en un significativo aumento de los niveles de desempleo. por el contrario. Potosí y Cochabamba. la actividad agrícola en el cinturón verde de la ciudad y también en los cortaderos de ladrillos como parte de un trabajo familiar.

y los estereotipos culturales que contribuyen a la desvalorización (Ariza y Oliveira. principalmente el empleo femenino.1 Mujeres 32. sino en gran parte por los estereotipos sexistas y la perpetuación de la división sexual del trabajo (Suárez Navas. se modifica radicalmente el modelo de desarrollo socio-económico del país como consecuencia de la aplicación de políticas neoliberales que impactaron en los flujos migratorios. a través del Decreto Supremo Nº 21060. aumentó significativamente el número de mujeres -y hombres. Cuadro 1.neoliberal ha significado que el empleo. 2003. se torne más irregular y precario y que el empleo informal siga siendo la vía más socorrida para hacer frente a las necesidades de supervivencia (Bifani. por sexo. tanto internos como externos. Censos nacionales de población: 1980.bolivianos que eligieron a la Argentina -y también a España. especialmente debido a que se ubican casi con exclusividad en el mercado de trabajo informal. pese al crecimiento en los últimos tiempos de mujeres que se movilizan solas. Población migrante boliviana en Argentina.6 Hombres 13.6 58.como destino. 14Una de las características más sobresalientes de los procesos migratorios actuales es la participación de la mujer en una diversidad de flujos y tendencias migratorias. Cuadro 2. en especial en el último decenio del siglo XX. lo que no implica que simplemente sigan a sus maridos o que se desplacen en calidad de dependientes. en . En relación a la migración boliviana hacia Argentina. por sexo.5 62. la intensificación de esta corriente se debe también al impacto que tuvo para Bolivia la implementación de las medidas neoliberales a partir de la segunda mitad de la década del ochenta. Este escenario se profundiza debido a que el desempeño laboral en espacios tipificados como “femeninos” refuerza los rasgos de domesticidad y subordinación. Esta situación se explica no sólo por los beneficios económicos que se derivan del ahorro salarial que ofrecen las mujeres frente a los hombres. 2001. 2002: 64). En ese año. lo que ha simbolizado una mayor precariedad y vulnerabilidad debido a la propensión a la explotación que sufren. Además de factores históricos que explican la continuidad de este flujo migratorio que se viene desarrollando desde el siglo XIX. En este sentido. en la medida en que la migración forma parte de un proyecto familiar. 2004: 308). es la falta de reconocimiento por el trabajo que realizan. 15Los datos de los cuadros anteriores manifiestan el crecimiento significativo de la población migrante boliviana en Argentina. Tasa de crecimiento de la población boliviana en Argentina. En este contexto. la gran mayoría continúan migrando en contextos familiares o por reunificación familiar.5 Fuente: Elaboración propia en base a los datos del Indec.1 67. 1991. profundizando la desigualdad salarial. y entre las propias mujeres2. En Argentina estos estereotipos se potenciaron debido a que históricamente desde el Estado nacional se definió como “no deseable” a este flujo migratorio. 1991. su papel dentro del proceso es mucho más complejo. 16Uno de los mayores problemas que padecen las mujeres bolivianas en Argentina. Estados Unidos y Brasil. Farah. de derechos y condiciones entre mujeres y hombres. 1980- 2001 Población boliviana 1980-1991 1991-2001 Total 21. 2001. varios estudios coinciden en señalar que el año 1985 marca un antes y un después en la realidad migratoria boliviana (Vacaflores. 2000). aunque también otras mujeres que proceden desde otros países de la región como Perú y Paraguay. 2005). 1980-2001 Población boliviana 1980 1991 2001 Total 118 141 143 469 233 464 Hombres 65 730 74 315 117 462 Mujeres 52 411 69 254 116 002 Fuente: Indec. Censos nacionales de población: 1980.

1990). crisis tabacalera en Corrientes. conjuntamente con el proceso de urbanización que se venía desarrollando en Argentina. eligiendo como áreas de destino aquellos lugares más cercanos a Bolivia. representando históricamente entre el 2 y el 3 por ciento de la población total del país. en las formas de asentamiento. sino además por su mayor visibilidad dentro de la sociedad argentina. 17La situación de vulnerabilidad experimentada por las migrantes bolivianas se acrecentó también producto de la ausencia de legislaciones migratorias que dieran cuenta de las problemáticas y las especificidades de género en la migración. De esta forma. Sin embargo. provocaron el desplazamiento de grandes contingentes migratorios de carácter rural-urbano de población nativa y de población migrante. etc. En este sentido. principalmente de países vecinos. en especial el Área Metropolitana de Buenos Aires. la seguridad y la sanidad intensificaron los mecanismos de exclusión y discriminación frente a este sector de la población. los destinos principales del flujo migratorio boliviano fueron los centros urbanos. Fue recién en la última ley migratoria sancionada en el año 2003. incrementándose su número de manera considerable en las últimas décadas. las crisis de las economías regionales que comienzan a experimentar las provincias en la década del sesenta -crisis de la superproducción de azúcar y cierre de ingenios en Tucumán. La . ser boliviano en la Argentina no implica solamente la necesidad de reconstruir un espacio de familiaridad y condiciones de reproducción adecuadas sino la de enfrentarse. impactaron en esta corriente migratoria. aunque no puede considerarse el único factor. 19La migración desde Bolivia hacia Argentina aunque empezó siendo pequeña en comparación con las corrientes que llegaban desde Europa. fue alcanzando cada vez más importancia no sólo por su aumento dentro del porcentaje de población extranjera. los estudios tradicionales no tomaron en cuenta el rol que desempeñaron en este proceso. 20Pese a que las mujeres bolivianas siempre integraron los flujos migratorios internacionales. La casi desaparición de los flujos de ultramar convirtió a los países limítrofes y Perú en los principales orígenes de la población migrante que ingresó al país. En este contexto. Si bien la migración europea encarnó hasta después de la Segunda Guerra Mundial el origen mayoritario de las corrientes que arribaron a la Argentina. El rol de la mujer boliviana en el proceso migratorio hacia Argentina 18La migración desde los países vecinos hacia Argentina ha sido constante a través del tiempo y se la puede rastrear desde mediados del siglo XIX. se ignoró la dimensión de género como un elemento a considerar en las normativas migratorias vigentes. hacia las áreas urbanas del país (Balan. que la problemática de género adquirió cierta visibilidad. A partir de ese momento. como sucedió en la Argentina de los noventa. dedicándose especialmente a tareas rurales. La concentración en las principales ciudades fue un elemento importante en la visibilización de esta población. a un orden social y un sistema de relaciones que los discrimina en todos los sentidos. Hasta mediados del siglo XX este movimiento migratorio constituyó una respuesta frente a la escasez de mano de obra en el sector primario de las economías fronterizas. fenómeno que se profundizó a partir de la década del noventa en el marco de la adopción de las políticas neoliberales en la región. Estas manifestaciones discriminatorias suelen agudizarse en momentos de crisis sociales y económicas. trabajos zafrales y estacionales. La percepción de los migrantes limítrofes por parte del Estado y los medios de comunicación como una amenaza al empleo.en adelante. crack algodonero en Chaco. los cambios sociales. en tanto bolivianos. económicos y políticos que acontecieron en Argentina pero también en Bolivia a partir de la década del ochenta. en la orientación de la misma y en las diferentes probabilidades de migración de hombres y mujeres.-. como señalan Benencia y Karasik (1995: 41).contraposición a las corrientes de ultramar que fueron concebidas como factor de desarrollo y progreso. En Argentina. hacia fines del siglo pasado esta situación se modificó. desde la ley Avellaneda -promulgada en el año 1876. en especial aquellas cuestiones relacionadas con la trata de personas con fines de explotación laboral y sexual. Grimson (2006) afirma que la mayor visibilidad que adquiere la inmigración limítrofe en la década de los noventa no se relaciona exclusivamente a cambios socio-demográficos sino también a transformaciones socio-culturales profundas que experimentó el país.

se encuentra el de Dandler y Medeiros (1991: 19) que afirma que la mayor parte de las mujeres bolivianas desarrollan actividades que generan ingresos para el mantenimiento cotidiano de sus familias desde edades muy tempranas. en la fabricación de ladrillos. 22Entre los trabajos pioneros en el análisis de la migración boliviana hacia Argentina. la comprensión de las experiencias y el rol de las mujeres bolivianas migrantes en la sociedad de llegada. el sexo es una variable decisiva por su influencia en la división del trabajo y en el proceso decisorio familiar en la sociedad de origen (Balan. como factor de diferenciación económico-político y cultural-valorativo (Fraser. 1990: 270). trabaja en una verdulería y su marido en la construcción. todos bolivianos. esto no significa la ausencia de relaciones asimétricas de género en los ámbitos familiares y sociales. y pese a que los factores económicos han tenido una marcada incidencia en esta corriente migratoria. de esposa. 23La importancia de la participación de la mujer boliviana en actividades tanto laborales como familiares se traslada a la comunidad de destino y los testimonios de los migrantes. fomentada por las posibilidades que se presentaron en el mercado de trabajo argentino. jubilado) 24Pese a la relevancia del papel de la mujer boliviana en diversos ámbitos. no sólo aquellas que emigraron sino también las que permanecieron en sus comunidades de origen mientras sus maridos o familiares se movilizaban al exterior. el género estructura la división entre el trabajo . (Emma. No obstante. haciendo no sólo los quehaceres de la casa. casada con dos hijos. vino desde Cochabamba. teniendo en cuenta la dimensión de género. y de los cambios y continuidades en las relaciones y roles de género. su educación. adquiriendo la mujer un valor económico significativo desde muy temprana edad. trabajando con él. ella está continuamente aportando a lo que es la economía del hogar y a los chicos también los tiene encima. se pone a la par de su hombre. todos ellos bolivianos. los estudios más recientes sobre las migraciones internacionales han demostrado que las mujeres migrantes han jugado una función clave en este proceso. especialmente en actividades domésticas y agrícolas tanto en las zonas rurales como urbanas. tanto hombres como mujeres. La mujer cuando sale del país y emigra hacia otros lugares. de pareja. Desde este aspecto tenemos mucho carácter para salir adelante (…) Las mujeres también nos ponemos al frente de nuestras familias. y también por las reiteradas crisis socio-económicas que se han sucedido en el país vecino. Si uno va al campo. En esta misma línea. emigró en 1989 y tiene 55 años) Si bien en última instancia las decisiones las toma el marido. tiene que ayudar a levantar una construcción. En esta clasificación. ella lo hace junto con él. y si. vino desde La Paz en 1955. Y esa manera de cargar a los chicos encima y ellas siguen trabajando. adquiriendo nuevas responsabilidades familiares y sociales. la mujer boliviana no cumple un rol pasivo. demandan un análisis de las diferentes realidades y trayectorias migratorias y de los patrones socio-culturales de sus comunidades de origen. casado con una hija. La dimensión de género. Balan (1990: 279) sostiene que entre las familias campesinas. Efectivamente. es una categoría fundamental para analizar las desigualdades sociales presentes en la sociedad actual. (Roberto. al hombre le gusta que esté ahí. Por un lado. sino trabajando a la par del marido en la agricultura. sociales e históricos que juegan un papel relevante en la movilidad de las personas. en la persistencia del flujo migratorio y en la elección del nuevo lugar de destino. la alimentación de nuestros hijos. la mujer está tirando las semillas o está viendo los surcos de la tierra mientras el esposo está en otro sector trabajando. pues coexisten con factores culturales. hombres y mujeres de toda edad participan en uno u otro momento de su vida en labores agropecuarias. 21La migración desde Bolivia hacia Argentina se ha caracterizado por ser principalmente laboral. todos los pasos que tienen que tener nutricionalmente. por ejemplo. pero cuando la mujer tiene que defender lo que es de ella sale a defenderlo con todo. cuando la mujer toma sus obligaciones de madre. no pueden considerarse los únicos para explicar este fenómeno. 1997).migración de varones era considerada autónoma mientras que la de mujeres era definida como un patrón asociativo: migraban en tanto hijas o cónyuges de un migrante masculino. dan cuenta del rol que desempeñan las mujeres en el ámbito familiar y económico: El hombre boliviano es un poco machista. en la venta ambulante. Sin embargo. El reconocimiento de la migración como un proceso social y dinámico implica considerar tanto los lugares de origen como de destino de la población migrante.

se casó con un hombre boliviano en Córdoba y tiene tres hijas argentinas. otras de mis compatriotas ponen un puestito en su casa y bueno tratan de ayudar a su economía. algunas de mis compatriotas están en el mercado. en el que ellas mismas se asignan roles típicamente domésticos y consideran. la enseñanza de la lengua materna. (Malena. Pero al reproducir estas prácticas en espacios socio-culturales diferentes. en esta división sexual del trabajo las actividades realizadas por las mujeres son definidas como complementarias y como una “ayuda” a la economía del hogar. como te digo manejamos el hogar. Todas las mujeres bolivianas trabajan. es viuda) 25Cuando se estudia a este flujo migratorio es fundamental considerar a la unidad familiar como ámbito donde están presentes relaciones desiguales de poder. ya que ocupan un lugar central en este fenómeno. sino ayudar en la economía de su hogar y por ejemplo aquí en Villa El Libertador hay muchos ejemplos. contribuyen a la reproducción de sus identidades culturales. Los migrantes tienden a reproducir aquellos patrones culturales que les permiten preservar su identidad cultural.remunerado “productivo” y el trabajo doméstico no remunerado “reproductivo” (Fraser. en muchos casos. y si bien en los últimos años aumentó el número de mujeres que arribaron solas. como consecuencia de la articulación de las dimensiones de género. por la pertenencia de clase y también. y como impulsoras del asentamiento permanente en el lugar de llegada. inclusive por ellas mismas. refuerza los estereotipos culturales y valorativos presentes en la sociedad que favorecen la discriminación y exclusión por la condición de género. El testimonio de Malena así lo manifiesta: Las mujeres de mi país llevamos prácticamente el hogar. etnia y clase. pero también el género estructura la división del trabajo productivo entre aquellas ocupaciones definidas de acuerdo a la diferenciación sexual. . que su inserción en el ámbito laboral se circunscribe simplemente a la idea de aportar algo más al sustento familiar (Peña Mojica et. 2003: 57). Creo que es genético en nosotras ayudar a la economía del hogar y encargarse de la educación de los hijos (…) No se tranquiliza con ser solamente ama de casa. El desempeño de las mujeres en trabajos concebidos como “femeninos”. otorgan a las mujeres bolivianas un papel fundamental en la reproducción cultural (Benencia y Karasik. 1997: 32). entre otros aspectos. muchas compatriotas que tienen verdulería y sus esposos trabajan a la vez en la construcción y ayudan muchísimo a la educación de sus hijos y muchos de ellos están estudiando en la universidad y son profesionales. esperamos a los maridos con la comida. A su vez. cuestión presente en los testimonios anteriormente citados. la migración de mujeres bolivianas hacia Argentina ha sido históricamente parte de un proyecto migratorio familiar. tiene 48 años. todavía la mayor parte de este flujo se desplaza hacia este país en contextos familiares. vino de Sucre en 1964. no debe desconocerse la importancia del papel que desempeñan en el proceso migratorio. es necesario abandonar cualquier explicación que intente invisibilizarlas o concebirlas como actores pasivos. la inserción en cierto tipo de actividades étnicamente características y el manejo de su vestimenta. llevamos el hogar en pleno y también aportamos a la economía del hogar. 26Además de los aportes económicos que realizan. la mayoría si. Hondagneu-Sotelo (1994) sostiene que las relaciones de género patriarcales en las familias y las comunidades determinan cómo las presiones estructurales y las oportunidades conducen a modelos determinados de migración y asentamiento. Si bien las mujeres bolivianas migrantes son víctimas de mecanismos que intensifican la desigualdad social. además. las mujeres bolivianas. hacemos aportes en la educación de los hijos y a la vez somos esposas.. 2004). adquiriendo un protagonismo fundamental no sólo como sustento económico del hogar sino también como principales promotoras de las prácticas y costumbres que permiten la reproducción de la identidad cultural de su comunidad de origen. El manejo del ámbito doméstico y de la dieta. y la persistencia de relaciones de género desiguales en ámbitos familiares y sociales. Al contrario. y donde los valores culturales e ideológicos permean la asignación de roles (Herrera. de ahí la importancia de la familia para analizar el rol de la mujer boliviana en este proceso. por el origen étnico. especialmente en contextos de discriminación y exclusión. Los mecanismos que intervienen en la toma de decisión de migrar están afectados por las condiciones y las pautas que la sociedad en la que viven define y acepta para los hombres y las mujeres. tanto en Bolivia como en Argentina.al. hacemos aportes con nuestro trabajo a la economía para prosperar en el hogar. Muchos estudios sostienen que las mujeres en Bolivia conciben la identidad de género dentro de un enfoque tradicional. En este caso. reinventan en muchos casos su identidad. 1995: 38).

es viuda y es miembro de una Asociación de bolivianos en Córdoba. la inmigración puede significar para muchas mujeres un incremento de la movilidad social. Además. etnia y clase en los mercados de trabajo en las comunidades de arribo profundiza la desigualdad. 1998). político. religioso. de la independencia económica y de la autonomía. la participación de estas trabajadoras en determinados nichos laborales y. Afirma Alina: La mujer argentina es trabajadora. situación que vulnera sus derechos y sus condiciones de trabajo impide en muchos casos que se produzcan estos cambios. este escenario se potencia debido a la existencia de estereotipos culturales que intensifican. su ubicación preponderante en el mercado de trabajo informal. en el que se desarrollan (Gregorio. En determinados casos. en muchas ocasiones. “Los hijos y la esposa están pendientes de que dirá el jefe de familia. una mayor participación laboral en el lugar de llegada no conlleva por si solo a una relación más igualitaria entre los miembros de la unidad familiar. discriminación y exclusión que afecta a esta población. movediza. que intenta reforzar los lazos sociales y culturales de Bolivia en Córdoba) 30Esta percepción de los roles que le caben a hombres y mujeres. aunque lo conversa con la familia. Como sostiene Hugo (2000). y las responsabilidades sociales que hombres y mujeres poseen tanto en la unidad familiar como en la sociedad. vino de La Paz a Córdoba en 1974 con su marido y sus tres hijos. combinado esto con estereotipos culturales que rigen las cualidades y las conductas socialmente aceptadas . del tipo de trabajo que llevan a cabo estas mujeres y de la forma en que lo obtienen. la migración en contextos familiares también debe concebirse como un elemento que puede llegar a limitar el alcance de las transformaciones en las relaciones de género.Cambios y continuidades en las dimensiones de género en la migración boliviana hacia Argentina 27El impacto de los cambios en las relaciones de hombres y mujeres como consecuencia de los procesos migratorios no es homogéneo y. económicas y políticas en las que se desenvuelven. Probo. la casa. dinámica. cuando la familia ejerce control a través de las redes sociales o parentales. Teniendo en cuenta esta perspectiva. o cuando son indocumentadas y ocupan puestos de trabajo en el sector informal de la economía. está influenciada también por las circunstancias externas al ámbito doméstico y se corresponde con cuestiones sociales. son mayores las probabilidades de que no se modifiquen los roles de género. El rol del hombre como “jefe de la familia” y la persistencia de relaciones de género asimétricas en el ámbito familiar aparecen en los testimonios de hombres y mujeres bolivianas migrantes. Respecto a la migración de mujeres bolivianas hacia Argentina. la estratificación de género. A pesar que nuevas responsabilidades económicas y sociales pueden producir modificaciones en la distribución de poder dentro de la propia familia. puesto que los movimientos migratorios pueden transferir la autoridad patriarcal desde los países de origen hacia el país de destino (Boyd y Grieco. 29Al mismo tiempo. los contextos socio-culturales de partida de la población migrante deben ser considerados a la hora de analizar los cambios y continuidades en las relaciones de género. al esposo y a trabajar. por otro. por lo tanto. 1984). no puede generalizarse. existen percepciones claras sobre los roles que le caben a las mujeres. las relaciones de género son fruto de un determinado sistema cultural y no pueden ser analizadas sin tener en cuenta el contexto histórico. las actividades productivas y los aportes económicos que realizan las migrantes bolivianas no generan necesariamente una autonomía e independencia en el ámbito de la familia. en especial cuando la familia ejerce un control a través de redes de relaciones sociales. contexto que limita su inserción en las comunidades de destino. 28Asimismo. cuando no disponen de sus ingresos. la persistencia de prácticas de discriminación y subordinación. y en relación a los testimonios de los migrantes bolivianos que viven en Córdoba. esto va a depender. En efecto. (Alina. por un lado. entre otros. y que manifiesta la existencia y permanencia de relaciones desiguales de género en ámbitos familiares. económico. Dice Roberto. cuando la mujer se mueve como integrante de un grupo familiar. y la mujer boliviana en Argentina también. situación que refuerza también los roles de género. El hombre es quien toma la decisión. En efecto. especialmente cuando este proceso está acompañado por un aumento de la participación femenina en ciertos sectores del mercado de trabajo (Morokvasic. de la misma manera o quizás con más empeño. Además. 1997: 164). porque la mujer boliviana se dedica a atender la familia. con la señora y con los hijos”.

Además muchas mujeres no se visten. Y allá uno se siente como ‘pueblo chico infierno grande’. no estaba acostumbrada a eso y me vine (…) yo sigo las costumbres de mi país. es provisoria y en constante redefinición. Esta situación está presente en los relatos de los propios migrantes: En general hay mucha discriminación. sus formas de hablar. Por el contrario. que es de Salta. 1996: 133). en especial aquellos relacionados con el cuidado de los “otros” en el ámbito de la familia como una obligación moral. es malo que no demuestren su identidad. Al respecto. conservan prácticas socio-culturales que promueven el mantenimiento de determinados roles de género. como decir. Esta característica presente entre las mujeres bolivianas se traslada a la comunidad de destino una vez que migran. su vestimenta. pero si noté cambios en la forma de ser de las personas. creo que allá se vive en torno a la familia y acá no. la migración puede resignificar las propias experiencias y prácticas culturales importadas desde los países de orígenes. de Jujuy. a pesar del mantenimiento de muchas costumbres y tradiciones. el contacto con otros contextos socio-culturales puede provocar cambios importantes en la propia identidad y en ciertas tradiciones que importan desde sus países de nacimiento. Como sugieren también Grimson y Godoy-Anativia (2003: 512). ya no dice que es boliviano. y si bien se producen cambios como consecuencia del proceso migratorio. (Emma) 32El retorno a sus comunidades de origen constituye uno de los ámbitos en donde se evidencia la influencia socio-cultural de la sociedad de destino en los propios migrantes y los cambios en las identidades sociales. 31De esta manera. muchas veces las transformaciones de determinadas costumbres no tienen que ver con la redefinición de ciertas prácticas culturales sino con mecanismos para evitar la discriminación que sufren en el nuevo entorno de residencia. pero yo ya tengo otra forma de ser. construyendo una nueva identidad que tenga sentido en su nuevo entorno social. Caggiano (2003) manifiesta que es posible concebir transformaciones en las dimensiones de género producto de la migración en el retorno de estos migrantes a sus lugares de origen. es posible identificar cambios en las identidades de género como consecuencia del proceso migratorio: He intentado volver a Bolivia. allá todo se hace más familiar y bueno acá. me fui del 90 al 92 a mi país. Vila (1993) afirma que al cambiar su país de residencia los inmigrantes se están exponiendo a un nuevo juego de expectativas acerca de sus actitudes y comportamientos. (Malena) . esto no significa que estas identidades permanezcan inalterables. en tanto eje identitario. me arraigué un poco a las costumbres de aquí que son diferentes. En esta línea. pero también eso es malo. en los procesos migratorios la gente transforma sus cuerpos. porque uno cambia. Una de las sensaciones más extendidas entre quienes regresan a Bolivia luego de haber permanecido en Córdoba luego de un período de tiempo considerable es el sentimiento de no pertenencia a sus antiguas comunidades. eso es lo que más sufre el boliviano. expectativas que deben tener en cuenta en sus acciones cotidianas.para las mujeres (Moore. uno vive y deja vivir. El contacto y la inserción en la sociedad de llegada parecen también influir. expresan una continuidad en las dimensiones de género en la nueva sociedad de residencia. Ciertos papeles establecidos para las mujeres dentro de la unidad familiar y la sociedad. La identidad. por ello mismo. sino que es del norte. para integrarse en la sociedad argentina. sus ideologías y sus prácticas culturales. la gente es diferente. de esta manera. si para desafiar algunas costumbres y pautas culturales del país de origen y replantearse ciertas funciones en la nueva sociedad de destino. En los testimonios de las migrantes bolivianas sobre los retornos a las comunidades de partida. si bien no para las desigualdades en las relaciones de género. porque los bolivianos allá están en “mira lo que ha hecho”(…) Siempre está presente la idea de volver. Sin embargo. Caggiano (2003) sostiene que los contextos posmigratorios suelen ofrecer a los migrantes la posibilidad de contrastar sus formas convencionales de percibir y valorar sus experiencias con otras formas de percepción y valoración. no hablan como lo hacen en Bolivia para no sentir esa discriminación. tu mente siempre va a estar anhelando volver. No obstante. pero si uno no hace la prueba. y algunas veces para no sentirse discriminado. pero uno no se acostumbra porque esto es diferente. En esta misma perspectiva. puede ser significado y experimentado de manera original. y como el género. quiere confundirse. y con la preservación de pautas culturales específicas que permean la asignación de roles. Si es allí donde a veces emerge con potencia el deseo de “mantener la tradición” es porque es en esa precisa situación donde necesariamente se ven trastocadas y. hipervaloradas. acá uno cambia.

No es la misma sociedad que dejamos. de pensar. como consecuencia del traslado. más deseo de esta allá con mi familia. 2004: 304). Suárez Navas (2004: 299) considera que la incorporación al mercado laboral remunerado en ningún caso significa que la mujer pueda delegar -ni siquiera compartir. En efecto. 36Las mujeres migrantes enfrentan múltiples contextos de desigualdad marcados por las identificaciones de género.sus responsabilidades en lo que se ha denominado trabajo reproductivo. en la gran mayoría de las ocasiones. Y eso se nota cuando volvemos allá. mis amigas. las transformaciones en las relaciones de género van a estar determinadas también por transformaciones en los distintos mecanismos que naturalizan. En efecto. clase. la gran mayoría de las trabajadoras bolivianas deben afrontar subordinación y exclusión en los contextos familiares y sociales donde persisten desigualdades de género. los cambios en las relaciones y roles de género demandan modificaciones en otras formas de reproducción de las múltiples desigualdades sociales. (Emma) 33Lo que debe subrayarse es que muchas de las experiencias “positivas” de la migración que se perciben en los testimonios de las mujeres migrantes no simbolizan necesariamente cambios en las relaciones y roles de género así como tampoco en los distintos contextos de exclusión y desigualdad que afrontan en los procesos migratorios. que va a decir la gente’. costumbres y tradiciones del lugar de partida. ¿no? pero de a poquito. estas transformaciones no representan ni un abandono de prácticas culturales importadas desde sus comunidades natales. con mis hermanos’ (…) No creo que volvería definitivamente. entonces si tendría que volver allá. tengo todos mis hermanos allá. por ejemplo. de trabajar. etc. La nueva situación más bien se ha traducido en las conocidas dobles y triples jornadas laborales de las mujeres trabajadoras. volver otra vez (…) yo volví después de doce años y realmente vi todo cambiado. etnia. entonces ya es muy difícil volver a empezar. sumada a la persistencia de estereotipos sexistas y a la división sexual del trabajo. no es la misma ciudad. Como señala Martínez Pizarro(2006). La inserción laboral en las sociedades de llegada no representa para muchas mujeres un alivio en sus obligaciones y tareas desempeñadas. La “feminización del trabajo”. imperceptiblemente se modifica la forma de vivir. volver a integrarme. sería muy difícil. todo. sí volvemos de vez en cuando. la forma de actuar.Los primeros años está latente la idea de volver. No obstante. todos los años voy a Bolivia. no se modificaron los valores y patrones culturales que definen las conductas y . estos cambios no pueden definirse a priori como tampoco la tendencia emancipatoria de los procesos migratorios. A modo de conclusión 35Los fenómenos migratorios deben ser entendidos como procesos que condicionan y modifican la vida de los sujetos que participan en estos movimientos. Aparte acá están mis hijos (…) Yo creo que como consecuencia de la migración uno cambia. hace difícil esperar transformaciones emancipadoras en los procesos migratorios (Suárez Navas. los primeros años se tiene la intención de volver. raza. no es la misma gente. Después cuando ya han pasado cuatro o cinco años. Los testimonios de las mujeres bolivianas expresan como el contexto posmigratorio ha generado ciertos cambios en la percepción sobre determinados roles. Gregorio (1998: 248) sugiere que la identidad de género no puede analizarse sin tener en cuenta la interacción del sistema de género con el resto de los sistemas de creación de desigualdades. origen nacional. acá no se nota. Eso no se pierde (…) Ayer hablaba con mis hijos y les decía ‘debe ser la edad pero siento que tengo más apego. En esta dirección. Yo. una redefinición de los roles desempeñados por hombres y mujeres en los ámbitos familiar y social. en parte como consecuencia de los beneficios económicos que reporta el trabajo femenino para determinados sectores del mercado laboral. no se me ocurrió tampoco. Si bien en los últimos años se modificaron las formas de inserción laboral de las mujeres. 34En este sentido. no encontré lo que dejé. Por consiguiente. Por ende. Ahora bien. debe diferenciarse lo que son las percepciones positivas de la experiencia migratoria individual con las consecuencias colectivas de reproducción de las asimetrías de género en espacios familiares y sociales. (Alina) Es muy difícil empezar de cero. legitiman y reproducen estas desigualdades. es posible identificar cambios y continuidades en las dimensiones de género. Ellos suelen venir pero yo voy porque tengo mis raíces. eso de decir ‘como voy a volver. de clase y de etnia. ya se estabilizan. en muchos casos. la migración supone. Muchos no deben volver por amor propio digamos. ni la eliminación de la subordinación y exclusión social presente en contextos familiares y sociales en los nuevos ámbitos de residencia.

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